Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
EL CIELO
Azrael...
Él no va a ayudarte.
Aún puedes elegir.
Sebastian, tienes que entrar.
No hay vida fuera del Cielo.
¿Recuerdas cómo era tu vida antes?
Es la única forma de dejarlo atrás.
Vamos.
Por favor, vamos.
Buenos días, padre.
Yo te esperaré aquí.
Jesús siempre te escucha.
También fue traicionado,
maltratado,
engañado.
Tu madre me ha hablado mucho de ti y muy bien.
Me ha dicho...
que eras un hijo increíble,
que eras todo su mundo.
Muchachos, rezad lo que sepáis. Rezad por sus ojos almendrados.
Muchachos, no condenéis el alma
de esta pobre gitana.
Tenía ojos almendrados.
Y esos ojos almendrados subían como las nubes al cielo azul intenso.
¿Te gusta la poesía?
Estoy estudiando para entrar a la universidad.
No sé, igual sí que me gusta.
¿Qué vas a estudiar?
Interpretación.
- Se te daría bien. - Gracias.
No hago más que soñar.
Sueño que mis sueños son más que ilusiones...
-¿Quién es el viejo? -Alguien del ayuntamiento.
¿Y la señora?
La directora del instituto. Le gustan los cantantes pijitos.
No me jodas.
- A cada uno le gusta una cosa. - Solo es un concurso tonto.
¿Qué más da?
Mas solo...
sueño que puedo soñar.
Y ahora, con una canción titulada
"Para ti, mamá".
¡Sebastian Keller!
Mamá,
triste estoy.
Siento soledad.
Todo es diferente aquí
y reina el silencio hoy.
Recuerdo mi hogar.
Aún puedo verte allí.
El arce del jardín es
como el humo negro y yo...
lo vi.
Mamá,
ahora debo confesarme.
De frente iré
al ver que sigues a mi lado.
Vergüenza siento otra vez.
Respuestas yo te daré.
Por fin, las tengo. ¡Pregúntame!
La más sencilla la tienes frente a los dos.
Quieres estar cerca de mí.
Espera, en tu lugar
voy a ponerte.
Verás, verás.
¡Verás, verás!
El premio de la tercera edición del festival de poesía cantada es para...
¡Oliwier Janczyk!
Cuando tu padre entraba a hurtadillas, era porque la había cagado.
Me prometiste que...
si no ganabas,
estudiarías derecho y no interpretación.
¿Me mentiste o qué?
No, estudiaré derecho.
Ya verás.
Y...
te compraré una casa.
Con valla y todo, como tú quieres.
Quítate la chaqueta y te la lavo. El mundo no necesita artistas.
- Necesita médicos, abogados... - E ingenieros.
E ingenieros. Dámela.
¡Una casa enorme con una valla amarilla!
Gracias.
Ponte a estudiar, ¿vale?
Da...
Da...
me...
tus lágrimas
y tu temor...
- ¡Ascender! ¡Ballet! - ¡El lago de los cisnes!
- ¡Lo he dicho yo primero! - ¿Pero qué dices?
Joder, mamá, ten piedad.
No podía esperar más.
He llamado a la facultad de derecho.
- ¿Y? - Estás en la lista.
Has entrado.
Gracias a Dios.
Toma.
Un momento.
- ¿Qué te pasa? - No lo sé.
¿Te duele algo? ¿Estás intentando asustarme?
- Solo digo que algo le pasa. - La radiografía...
- Estaba gritando como un loco. - ...ha salido limpia.
No tiene nada.
Le hemos dado un analgésico.
Se pondrá bien. Pueden irse a casa.
Ya está, ya está, hijo.
Tranquilo, tranquilo.
Dame la mano. Tranquilo.
No tiene nada, señora.
¿Cómo puede ser? Le duele.
Tiene que haber algo.
Voy a recetarle unos calmantes.
Ya toma calmantes.
Para desayunar,
para comer y también para cenar.
Por favor, doctor, tiene que hacerle alguna prueba más.
Se lo suplico.
Guárdese eso.
Su hijo no tiene nada.
Escúchenme, tenemos tiempo para dos pacientes más, ¿de acuerdo?
No tienen que preocuparse, volveremos la semana que viene.
Nadie se quedará sin ayuda, lo prometo. Dígame.
- ¡Llevo tres días esperando! - Señor, pase, por favor.
- Y usted también, señora. - Disculpe, disculpe.
- Necesitamos entrar. Será muy tarde. - Ya me ha oído. Otro día.
¿Cómo lo ha hecho, señor?
No me digas "señor".
Soy Piotr.
¿Buscas ungüentos analgésicos?
Te has curado tú solito.
Yo no puedo hacer nada
si la otra persona no tiene fe.
Y tu fe llega desde aquí
hasta a Australia.
Mi fe...
no es destacable. - Te equivocas.
¿Fumas?
Pues claro.
Para luego.
- Gracias. - No es nada.
Luego pasamos al choque térmico.
Y cuando brotan las setas, bajamos la temperatura
a 17 grados en el aire y 20 grados en la tierra.
Si hace mucho calor, el micelio se jode
y se echa a perder.
Dinero natural.
Y el dinero se protege.
Mucho calor jode el micelio.
Entendido.
Hace calor.
¿De traje?
¿En un sitio así?
- Era una entrevista de trabajo. - Ya.
Es mi primer día.
Teresa dice que "Sebs" ha entrado en derecho, ¿sabes?
No me llamo Sebs.
- ¿Cómo te llamas? - ¡Annie!
- ¿Con las manos? - Sí, con las manos.
Es un estafador.
Confía en los médicos.
Ese hombre fue capaz de curar el alma de mi niño
y dejó de dolerle el cuerpo.
Igual cura a mi hija. ¿Papá va a venir?
¿Tú qué crees?
Eh, ven aquí.
¿Te han dado el trabajo?
Sí, sí, claro.
Has fumado.
- No. - Hueles a tabaco.
No, de verdad, lo prometo.
Acuérdate del libro de texto.
¿Cómo estás, chico?
¿Mejor o no pregunto?
Sí, mejor.
Estoy genial.
Gracias.
¿A dónde vas?
Voy a la universidad.
Sube. Si quieres, te llevo.
No quiero molestar. Tranquilo, voy en bus.
¿Viene pronto?
Súbete.
Mi talismán.
La llevo a todos lados.
- Sé que es raro. - ¡No! Venga ya.
Lo entiendo totalmente. Raro es quien se ría de ti.
Gracias.
Un chico con una guitarra sueña con ser abogado.
"Soñar" quizá es mucho decir.
¿Y por qué lo haces?
Por mi madre.
¿Y eso?
Bueno,...
se lo debo todo a ella.
Simple.
¿Que se lo debes?
O sea, que si te conviertes en abogado, ella será feliz. ¿Y tú?
Se gana bastante.
Abogado Sebastian...
- ¿Cómo te apellidas? - Keller.
Keller. Abogado Sebastian Keller.
Demandando o salvando el mundo, depende de lo que diga la ley.
Pero mi pregunta es...
¿Crees que esa ley tiene algo que ver con la justicia?
Aquí, nuestros caminos se separan.
Yo voy por la izquierda al Cielo.
Y tú por la derecha, al infierno.
Puede que allí encuentres la felicidad. Te deseo suerte.
¿Al Cielo?
¡Krzysiek, ven aquí!
- Hola. - Hola.
- Sebastian. Encantado. - Hola. Krzysiek. ¿Qué tal?
Ha llegado el monstruo.
¡Este es Sebastian!
- ¡Encantada de conocerte! - Es un placer.
- ¡Me alegra que hayas venido, mucho! - Aquí están las verduras.
Allí cavaremos un pozo. La casa está ahí detrás.
- Sebastian. - Bienvenido al Cielo.
Llevamos un año viviendo aquí.
Cada uno tiene su habitación. Esa es para los bebés.
- ¿Qué ocurre? - Piotr,
está pasando otra vez. - Espera un momento.
Seb, ven conmigo. ¿Tienes hambre?
Todo es de nuestro huerto, natural y delicioso.
Tómate un té o un café, lo que te apetezca.
¡Piotr!
Vale, ya voy.
Un segundo.
¡Maciek!
Tranquilo, ya estoy, aguanta.
Aguanta, aguanta.
¿Escribes canciones?
- Más o menos. - Más o menos.
Hola. Sebastian.
Hola.
- Caroline. - Caroline.
Karolina.
Precioso.
Todo...
Todo es precioso.
Sí.
Es muy bonito.
¿Me cantas algo?
Más o menos.
Me da corte.
Ya lo veo.
No muerdo, no temas.
Más o menos.
Dame
tu llanto.
Dame tus lágrimas y tu temor.
El mundo voy, por fin, a cambiar.
Un río con tu llanto crearé.
Tus miedos se irán con el viento,
muy lejos y...
Me gusta que estés aquí.
Cuando estoy curando, mis manos me guían.
Si hay enfermedad, se calientan como un hierro candente.
Y, entonces, siento
un soplo de aire fresco. Es el Espíritu.
Es poderoso y más fuerte que yo.
- Pero un poco más tarde. - Sí. Luego lo hacemos.
Vale.
Tuve un accidente, iba colocado.
Llevaba drogas encima, así que pasé un tiempo encerrado
y luego acabé viviendo en la calle.
Piotr fue quién me encontró.
Pero antes de eso ya era un recluso.
Te entiendo.
- Hablo mucho con los animales. - ¡Chicos!
- ¡Sebastian! - Es mi don.
Aquí tenemos un montón.
Cabras, pollos...
Amigos y colegas con los que poder charlar.
También abrazo árboles. ¿Lo has probado?
¿Contraseña?
La contraseña es... ¿Cuál es?
¡Zurullo apestoso!
Gracias.
"Zurullo apestoso", lo recordaré.
¿Una cerveza?
Gracias.
Tenemos aquí...
a un hombre...
que solo conoce...
la palabra "gracias".
¿Por qué no paras de decirla?
Mi padre me educó así.
Tu padre.
¿Fue tu padre quien te trajo a mí para curarte?
No. Fue tu madre.
¿Dónde estaba tu padre?
¿Tenemos que hablarlo aquí?
Claro que sí. Somos una familia. Aquí nadie tiene secretos.
¿Qué pasa con tu padre?
Nos dejó.
¿Por qué dices "nos" cuando quieres decir "me"?
¿Qué recuerdas del día en que se fue?
Yo estaba dormido.
Cielos,
¿Te perdiste un momento tan importante por dormir?
Tenía ocho años.
Crecer sin un padre ha tenido que ser una soberana putada, ¿verdad?
Todos nosotros...
tenemos un padre.
Y tú también puedes tenerlo.
¿Te dolió lo que te dijo?
No.
Te dijo...
que entendía...
tu dolor, ¿y con eso te bastó?
Qué bien lo explica, padre.
- Muy racional. - Hay que racionalizar.
¿Cómo se puede racionalizar eso?
Las señales.
Todas esas visiones.
- ¿Diga? - Mamá, soy yo.
Te llamo para avisarte
de que esta noche no duermo en casa. - ¿Cómo que no?
- ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.
Si vuelvo a recaer, aquí pueden curarme.
- ¿Y te has llevado el libro de texto? - Eh...
No, se me ha olvidado. Mañana...
- Mañana iré a por él. - ¿Mañana? ¿Pero qué dices?
No bordaste los exámenes para...
tirarlo todo por la borda con olvidos y mañanas, Sebastian.
¿Hola?
¿Hola?
¿Qué te ocurre?
¿Piotr?
¿Qué le pasa?
No lo sé.
Estaba bien y...
creo que se ha puesto enfermo. Decía algo de gente que iba a morir.
Una visión.
¿Una visión?
Dame las llaves.
No sé, es el coche de Piotr.
Tengo que hacer un recado. Es de todos.
Bueno, voy a marcharme.
Si alguien pregunta, tú no sabes nada.
Vale.
¿Cómo te gustan los huevos,
muy hechos o poco hechos?
- Muy hechos. - Muy hechos, vale.
- ¿Por qué lo preguntas? - Mañana me encargo del desayuno.
Interrumpimos la emisión para darles una trágica noticia.
Dos trenes han chocado en Ursus, Varsovia. - Sube el volumen.
Ha habido 16 muertos y numerosos heridos.
Iremos actualizando la noticia conforme dispongamos de más información.
A esto...
se refería Piotr.
También me crie sin un padre.
Cuando se fue, mi madre me dijo que podía con todo excepto con las mentiras.
Daba igual la verdad, siempre que yo no mintiese.
Pero nunca me preguntó qué quería yo.
Siempre me decía que tenía que ir a la universidad.
Eligió por mí y acabé entrando.
Cada mañana, iba a clase y...
cada tarde me metía heroína en el sótano.
Pero llegó una carta, me habían expulsado.
¿Un vaso de agua?
No, gracias.
¿Estás cachondo?
¿Qué?
Tranquilo.
Ponerse algo cachondo es natural.
No está mal ni nada.
¿Estás cachondo?
Azrael.
Azrael.
Azrael.
¿Sabes qué?
Te pega el nombre.
¿Damos un paseo?
¿Por qué...
Azrael? - Azrael significa ayudante.
El ayudante de Dios.
Al mundo lo gobiernan tres zorras: el comunismo, el capitalismo y la Iglesia.
Polonia está pasando del comunismo
al capitalismo
y encima manda la Iglesia, así que estamos jodidos.
Así que se me ocurrió comprar un terreno
para no depender de esas tres zorras.
- Creía que eras un hombre religioso. - Lo soy.
Creo en Dios.
No creerás que Dios está en la Iglesia.
No sabía que se le podía llamar zorra a la Iglesia.
Claro que se puede.
¡Señor Mironczuk!
Somos sus vecinos. Llevamos viviendo aquí unos meses.
- Siete meses. - Siete.
Quería pasarme...
a comprarle patatas y charlar sobre la vida.
¿Usted es el que cura a la gente con las manos?
Sí.
¿Y cómo puede hacer eso?
Es un don del Espíritu Santo.
Ajá.
¿Y sabe qué?
¿Qué?
Veo que tiene una enfermedad del corazón.
Puede ver mi corazón.
Ajá.
Pero no sabe que detrás del granero en el que tiran la basura,
los alemanes se cargaban a la gente.
Cambia de tema, le ha entrado miedo.
Es un estafador.
No creo nada de lo que dice.
Prueba a escucharle.
De verdad.
Sus manos se llevan el dolor. A mí me ha funcionado.
¿Sabe que si no se lo trata, morirá?
Todos moriremos.
No voy a venderle patatas.
Y mi terreno, tampoco.
Que es para lo que ha venido.
Si cambia de opinión, dígamelo.
Le ayudaré
y me llevaré
su enfermedad.
Al final, en el sueño,
estaba andando por un bosque
y veía cómo los árboles se hundían, uno tras otro.
¿Y el Cielo? ¿Viste el Cielo en el sueño?
Sí.
Sí, sí, sí, claro que lo vi.
El Cielo simboliza la verdad.
Y yo encarno la verdad y la vida.
Siempre existe una rendija que nos conduce a la verdad.
Y la verdad es lo opuesto a la mentira. Una mentira es un pecado.
Maciek...
ha descubierto el poder de su pecado.
¿Cuál es el castigo para un mentiroso?
"Saca al blasfemo fuera del campamento
y apedréelo toda la congregación".
- ¿Versículo? - Levítico.
Capítulo 24, versículo...
Versículo 14.
- He vuelto a ir allí. - ¿Adónde?
A diálisis.
Lo siento.
No volveré a hacerlo.
Dice que no volverá a hacerlo.
¿Le creéis?
Porque yo no.
Pero sí creo que merece otra oportunidad.
Te tomo la palabra.
Azrael,
ven aquí.
Te estoy hablando, Azrael.
¿Nos cantas algo?
Dame...
tus lágrimas
y tu temor.
El mundo voy, por fin, a cambiar.
Un río con tu llanto...
Sebastian,
tu madre ha venido a verte.
Sebastian Keller.
Sé quién es Sebastian y sé que lo he curado.
- Sí. - Pero aquí no hay ningún Sebastian.
Hay un Krzysiek, un Mirek y un Azrael, pero ningún Sebastian.
¿Por qué no entra y lo comprueba? Pase.
- Hola. - Hola.
- Qué hay. Bienvenida. - Un placer.
¿Tiene hambre?
No.
Busco a mi hijo.
Le traigo su libro de texto.
Pero aquí no está.
Discúlpenme.
No le estoy ocultando nada. Aquí no hay ningún Sebastian.
Ya veo.
Lo siento.
A la mesa.
Vale. Tranquilo.
Relájate, tranquilo.
Azrael.
Mejor, estoy mejor.
Intenta levantarte.
¿Sabes qué ha pasado?
Acabas de encontrarte con la energía que lleva años acabando contigo.
Te lo advierto, Azrael,
si no te alejas de ella, te va a destruir.
¿Puedo quedarme aquí?
Claro que sí.
Eres como un hijo.
Todos recorremos el mismo camino.
¿Puedo ir contigo?
Azrael,
primero tienes que arreglar tu vida interior.
"Si alguno quiere venir en pos de mí,
debe negarse a sí mismo". Niégate a ti mismo.
- ¡Piotr! - ¡Voy!
¿Te lo vas a comer?
- ¿Quieres? - No.
¿Cuál es tu historia?
Es decir...
Soy doctorada en química.
- Estás de broma. - ¿A qué viene la sorpresa?
Daba clases en la Universidad de Varsovia.
Pero ya no lo haces.
No. Lo he cambiado por darle...
de comer a las cabras.
Y a ti, mi corazón.
Karolina, ¿podemos irnos ya?
Piérdete.
- Quería ir contigo a... - Piérdete.
Vete a casa.
Corta de raíz.
¿Qué le dirás a tu madre?
Ven.
Ven aquí.
Siempre me manipula.
Dímelo a mí.
A veces me miras...
Arranca.
A veces me miras con...
Con fuerza.
A veces me miras con odio, como si yo fuera papá.
Y no entiendo por qué.
Lárgate.
Haz lo que debas.
Quiero denunciar una desaparición.
Sebastian Keller.
Keller.
Keller, con doble ele.
Sí.
Vale, espero.
Lo he recogido.
No quería que se perdiera.
Nos daría muchos problemas.
Casi mando a la policía a por ti.
He venido para decirte que...
Gracias por volver.
He rezado tanto por ti.
Sebastian, ¿qué estás haciendo? ¡Sebastian!
¡Para! ¿Me oyes? Estate quieto.
Sebastian...
¡Para! ¿Pero qué haces? ¡Para!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.