All language subtitles for Arriba Hazaña 1978 José María Gutiérrez Santos - Fernando Fernán Gómez,Héctor Alterio,José Sacristán,Gabriel Llopart,José Cerro,Ramón Reparaz,Luis Ciges Spa

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Original subtitles

�Arriba Haza�a!

Basado en la novela "El infierno y la brisa" de Jos� Mar�a Vaz de Sotos

# Colegio amado, el hogar segundo #

# con af�n alado de aspirar al cielo y dominar el mal. #

# Flecha pedag�gica que lleva a destinos #

# humanos o divinos de gloria infinita y de inmortalidad. #

# Nuestra provinciana juventud, su acero, #

# en pos de un lucero va #

# con impaciencia el filo a templar. #

# La vida es combate m�s que anchar chascadas, #

# tiene iluminada la ilusi�n del querer triunfar. #

-Canten todos. Los mayores del fondo tambi�n. # Nunca falten aguas limpias en sus fuentes, #

# y que a sus corrientes, innumerables ni�os vengan a beber, #

# y marchen heridos de amor en su entra�a, #

# de Dios y la Espa�a sangre y estrellas en su amanecer. #

# Colegio amado, segundo hogar. #

El colegio se est� inundando de esta bazofia.

Esta ma�ana en una clase de mayores ha aparecido esta porquer�a.

Adem�s quieren camuflar y enga�ar creyendo que as� consiguen algo.

Antes de que el mal se propague demasiado es mejor que lo cortemos de ra�z.

�Usted sabe qui�n fue Aza�a?

Y usted, �usted sabe qui�n fue Aza�a?

�Con H o sin H, hermano?

A ver, Bedmar.

Un pol�tico.

Un pol�tico. Un pol�tico, s�, pudiera ser.

Pero �qu� clase de pol�tico?

Yo se los voy a decir: un pol�tico ateo,

un ateo mas�n y anticlerical...

cuya principal obsesi�n fue perseguir a la Iglesia y a los hermanos.

Esto no lo sab�a, �verdad? �Y qui�n le ha hablado a usted de Aza�a?

En casa. Se lo he o�do decir a mi padre.

Lo que seguramente no le habr� dicho su padre es que Aza�a, como tantos otros,

como Voltaire, como Lutero, a la hora de su muerte,

viendo pr�xima la condenaci�n eterna, pidi� confesi�n.

Pero ya era tarde.

�Ay, la condenaci�n eterna! �La eternidad!

�Ustedes saben lo que es la eternidad?

Imag�nense una masa de hierro o de acero como este colegio.

�Qu� digo, como este colegio? Como 10 colegios como este.

S�lida, maciza, enorme.

Imag�nense que un peque�o gorri�n rozara cada mill�n de a�os

�qu� digo 1 mill�n? 1 mill�n de millones de a�os, con su ala esa masa inmensa.

Habr�a una peque�a, una casi inexistente erosi�n.

Llegar�a un momento en que la masa de hierro desaparecer�a.

�Calculan cu�ntos a�os podr�an haber pasado?

Pues todav�a no habr�a empezado la eternidad.

�Puedo ver esos apuntes?

Esto es asqueroso, repugnante.

Salga de clase inmediatamente.

Fuera. No quiero verle m�s.

V�yase.

Son intolerables los extremos a los que estamos llegando.

Ya veremos en qu� acaba todo esto.

Los males nunca vienen solos.

Unas porquer�as siempre han tra�do consigo otras.

Adelante.

Si�ntese.

-�Qu� edad tiene su padre? -Cuarenta y tantos.

-�Profesi�n? -Agricultor.

-�Van a misa sus padres? -S�.

�De qu� lado fue a la guerra su padre?

�La guerra? No tengo ni idea.

�Cu�ntas veces comulga por semana?

-Hermano director, si no me necesita... -No, hermano Antonio, puede irse.

�Si fuera un pitillo?

He le�do la carta que has escrito en clase.

Te gusta esa chica.

Te voy a leer algunos p�rrafos para que sepas lo que has escrito.

O mejor l�emelo t�.

Estoy esperando.

Querida Aurorarita, acabo de leer tu carta y me he puesto muy contento porque te acuerdas de m�,

y por todo lo que me dices.

Sigue.

Yo, lo �nico que quiero en esta vida es estar contigo,

y sobre todo estar contigo como estuvimos aquella tarde

en las dunas de la playa, cuando no nos ve�a nadie y estuvimos tan cerca.

Contin�a.

Ya no he escrito m�s, hermano.

Pero pensabas hacerlo. �Qu� m�s ibas a poner en esta carta?

-�D�nde la tocaste? S�, la tocaste. -Le digo que no, hermano.

-�Los pechos? -�Pero si s�lo es una amiga!

-Una amiga a la que dices que has desnudado. -�Que no he dicho eso!

Y adem�s, mentiroso.

�Sabes que desnudar a una chica es pecado mortal?

Cuando lo hice no sab�a que era pecado.

�Tuviste derrame?

�C�mo pensabas enviar esa carta a tu amiga?

A ti no te va a pasar nada, pero hay alg�n externo que lo puede pasar muy mal, por alcahuete.

Yo no tengo la costumbre de acusar a nadie.

Me tomas por un polic�a, �eh?

Esta carta debe ser contestaci�n a una que te han entregado esta ma�ana en las filas.

-A m� no me han dado nada. -Lamberto, que Dios est� en todas partes.

El que est� en todas partes es usted, con esos prism�ticos.

�Insolente! Te crees muy hombre, �eh? Anda, ven conmigo. Ven conmigo. Vamos.

Ya ver�s c�mo aqu� dentro se te bajar�n los humos.

Si Lamberto sale en bote ya estar� en camino de su pueblo.

No creo, me lo hubiera dicho.

Lo �nico seguro es que no est� aqu�, y que �ste se est� poniendo morado.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp�ritu Santo...

A ver, ese con cara de panadero. �Es que no ha tenido tiempo de terminar de comer? �C�mo se llama?

-F�lix Guti�rrez. -"F�lix Guti�rrez".

Estamos esperando a que termine sus natillas.

Estamos esperando.

Esas cochinadas se las aguantar�n en su casa. Rece por m�, Mor�n.

A lavarse ahora mismo, y olv�dese del recreo. Vamos. Va a aprender a comportarse.

En nombre del Padre, del Hijo, y del Esp�ritu Santo. Te agradecemos, Padre todopoderoso...

-�Corta, "Blas Pelotas"! �Imb�cil! -�Maric�n el �ltimo!

En nombre del Padre, del Hijo, y del Esp�ritu Santo, am�n.

Venga, Jos� Luis, que el water es para fumar, no para mene�rsela.

Pues a m� como no me corten las manos me la voy a seguir machacando.

Nada, macho, donde est�n unas buenas tetas...

Sois un par de gilipollas reprimidos.

�No te jode? �Y t� que eres?

Lo �nico que se puede ser en este antro con dignidad: anarquista.

Venga, t�, lo que eres, es un cachondo.

�Anarquista porque te tiras un pedo en clase de vez en cuando?

-A modo de protesta. -De protesta contra los del pupitre de al lado.

Claro, hay que tufarles un poco para que despierten.

-Ah� est�. -�Joder, macho, es que te la breek!

-Hacernos pajas es lo �nico que no nos pueden prohibir. -Situaci�n a la que ya tenemos que empezar a meter mano.

-S�, s�. Bueno, yo me voy a echar una meada. -�Jode, meada!

-Espera, picha espa�ola no mea sola. -Vamos, vamos, a formar.

-�Qui�n est� ah�? -Soy yo, Lamberto S�ez.

-�Por qu� est�s encerrado? -No s�, avisa al hermano Julio.

No puedo, Lamberto, me acaban de castigar en el comedor. �Por qu� hay humo?

Esto est� ardiendo. Si no te das prisa me voy a abrasar.

-�Qu� barbaridad! �Qu� es este humo? -Hay un incendio. Me estoy ahogando.

-�C�mo un incendio? -Me qued� dormido.

-�Dormido? �Cu�ndo te has quedado dormido? -Anoche.

�Anoche? �Qu� barbaridad!

�Y la llave? �Qui�n tiene la llave?

�Que qui�n se ha llevado la llave!

Esto est� cerrado.

Contesta. �Te pasa algo?

Vamos, vamos.

�Duro con ella!

�Que se va usted a cargar el colegio, hermano!

�Traigo otro hacha? Si quiere usted, yo le ayudo.

Venga, todos a clase.

�Virgen sant�sima!

�Qu� est� haciendo?

�Qu� pasa aqu�?

Que se ha incendiado el cuarto de la limpieza

y este chico est� encerrado ah� desde anoche.

�Anoche? Entonces me he pasado la ma�ana so�ando.

Alguien lo encerr�, y alguien que tiene la llave.

Si insin�a que puede ser yo, est� en un error.

Yo no ando por ah� haciendo estas barbaridades.

Bastante sufr� en la guerra, encerrado en sitios mucho peores que este,

para andar ahora encerrando a nadie.

�Qu� ocurre?

Cosas raras. El hermano Julio, que ha abierto esta puerta a hachazos

porque dice que hab�a un incendio.

Vamos, vamos, todos a clase.

-Acomp��elos. -Venga, venga, chicos.

�Qu� pasa? �D�nde estoy?

Lleve a este ni�o al dormitorio y d�jele tranquilo.

-�Cuidado, hermano, que va a volar el colegio! -No pasa nada.

-�Cu�ndo hacemos dinamita? -Usted siempre tan bromista, Fern�ndez.

Hermano, �verdad que los pedos...

las ventosidades humanas, si se les acerca una cerilla, explotan?

�Qu� cosas tiene usted! Pero s�, tiene raz�n:

si se les acerca una llama, claro que explotan.

-�Lo veis? -�Para qu� sirve el bromuro, hermano?

El bromuro se utiliza en muchos medicamentos y en diversos usos industriales.

Y �para qu� se lo da usted al cocinero?

Hermano, �qu� opina usted de la teor�a de Darwin?

Ese sujeto dec�a que venimos del mono. �Y del mono vendr� �l!

A ver, usted, Cevallos, usted que tiene tanto inter�s,

diga la ley de Boyle y Mariotte.

-Yo la s�, hermano. -D�gala, digala, Hev�s.

Nace Boyle en un pueblecito franc�s...

Veo que tienes una cara, picar�n.

Lo que ha sido raro es el incendio:

al parecer s�lo se quem� una sotana.

Lo que me preocupa es tu mentira.

�Por qu� has dicho que has pasado all� la noche?

Es que estaba muy mal, hermano, no hab�a comido nada desde el desayuno.

�Le has contado a alguien que te encerr� yo?

No, hermano, a nadie.

Bien. Ahora trata de descansar.

Y a comer toda la comida que te traigan.

Y a no pensar m�s en las cartas ni en los encierros ni en los castigos.

En nada, no pensar en nada que pueda preocuparte.

El colegio no es tan malo como t� crees. Hazme caso, Lamberto.

A los hermanos no nos gusta castigar.

�Por qu� la tiene tomada conmigo, hermano?

Tenga siempre presente la regla de oro de las tres eses: santos, sanos, y sabios.

As� os queremos los hermanos.

-�Ves ese bal�n? -�Cu�l, el del gordo?

S�, el de b�isbol. Apunta bien a los cristales y destr�zalos.

Gordo, gordo, d�jame el bal�n.

�Vamos, vamos, seguid jugando! Y tened cuidado, no vay�is a cortaros.

Hern�ndez, ya veremos, a ver lo que dice su padre

cuando tenga que pagar la factura de los cristales.

-�C�mo est� el ex cautivo? -Ya estoy bien, hermano.

Espero que alguna vez se aclarar� el misterio.

Mor�n, lleve eso a la cocina.

Oye, �es verdad que te han pegado?

Nos han dicho que casi te queman.

Es el chaval que se escap� en el recreo.

Qu� cabronada, siempre les pescan.

Padre nuestro que est�s en el cielo, santificado sea tu nombre, v�nganos el tu reino,

h�gase tu voluntad as� en la tierra como en el cielo.

Estoy hasta los cojones de esta c�rcel,

me suenan los huevos de aguantar hijos de puta, am�n.

-Como te oiga el hermano Ram�n, vas a ver. -Cada uno reza lo que le sale.

Santa Mar�a madre de Dios ruega por nosotros pecadores

ahora y en la hora de nuestra muerte, am�n.

-Ave Mar�a Pur�sima. -Sin pecado concebida.

Buenas noches. Que duerman bien.

�Tienes hambre, P�o? �Pobre P�o!

�Ay!

�Qui�n ha gritado?

-Juanito Mor�n. -Ha sido Juanito Mor�n, hermano.

-�Quiero dormir! -Que uno quiere dormir, hombre.

Aqu� no se puede descansar nunca.

No, no es nada. No es nada.

Monges, vaya a buscar al hermano enfermero.

V�stanse. V�stanse todos.

Usted acu�stese. Acu�stese, ahora vendr� el hermano enfermero y le har� una cura.

Formen filas.

Usted, de pie durante el estudio por llegar el �ltimo.

Y seguir� usted de pie hasta nueva orden.

En marcha. Al estudio. Silencio.

�Sospecha usted de alguien?

No, hermano, adem�s luego siempre pagan justos por pecadores.

Todos somos pecadores.

-Lo mejor ser� que te tomes una aspirina. -�Pero hermano, si siempre dan aspirinas para todo!

No hay nada como las aspirinas, y mejor si se toman mastic�ndolas. Hacen mucho m�s efecto.

Si�ntense.

De rodillas. Hasta nueva orden, durante los estudios se pondr� usted de rodillas.

-Pero �qu� he hecho yo, hermano? -�De rodillas!

�P�ngase bien, insolente!

Ustedes saben que yo duermo poco.

Seguramente me encuentro mejor aqu�, leyendo, que en mi cuarto.

No tengo prisa.

Esperar� a que aparezca el culpable.

Esperaremos todos.

-Buenas noches, hermano. -�C�mo est� el chico?

Pudo ser m�s. En unos d�as estar� curado. Si no juega al f�tbol.

Son unos salvajes. Y Lamberto �c�mo est�?

-�Lamberto? -Lamberto, el otro enfermo.

Ah, s�, el otro. Pues ya debe estar curado,

porque el prefecto le ha hecho bajar con los otros al estudio.

No es m�todo castigarlos a todos. Hasta ma�ana, padre.

�Papel, venga!

�Qu� guacho! L�nea: 4a, 4b y 4c.

Tocado, hundido, y agua. �V�lgame, tocado! 7a...

-Fermoso, venga aqu� a hacerle compa��a. -�Yo? �Por qu�?

Adem�s copiar� 20 veces el verbo "No contestar a los superiores".

No hay derecho.

-�Qu� ha dicho usted? -Nada.

Si vuelve a hacerse el hombrecito la rompo la cara.

�A m� no me pega usted! �A m� no me pega!

�Ni usted ni nadie!

Lamberto, vaya a su sitio.

Usted sabe, hermano, que no me gusta interferir en su labor,

pero creo que debe levantar el castigo.

A esa edad el sue�o es sagrado y usted lo sabe.

Una medida injusta puede ocasionar un trauma en el alma del ni�o.

-�Injusta? -Injusta para casi todos.

S�lo el que ha colocado los cristales merece el castigo.

Los dem�s est�n pagando culpas ajenas.

Prefiero que pague alg�n inocente a que el culpable se quede sin ning�n castigo.

Si usted conoce alg�n procedimiento para encontrar a ese gamberro, ensaye.

Tratar� de hacerlo esta misma noche.

Usted nunca crey� mucho en la psicolog�a, �verdad, hermano Ram�n?

Yo sigo creyendo en la disciplina y en el principio de autoridad.

Les ruego que escriban con claridad su nombre en la parte alta, a la izquierda.

Voy a dictar una serie de palabras

y ustedes ir�n poniendo los t�rminos que primero se les ocurra.

-�Est� claro? -S�.

-�Est�n preparados? -S�, hermano.

Canci�n.

Laboratorio.

�rbol.

Serpent�n.

Arroyo.

Dormitorio.

Mar.

Compa�ero.

Cielo.

Sangre.

Recojan.

Bien. Pueden irse a dormir por esta noche.

Quietos. No se mueva nadie.

Seguir�n aqu� en el estudio hasta las 12 como en d�as anteriores.

-Bueno, lo que yo sugiero... -S� muy bien lo que usted sugiere,

pero aqu� en el estudio mando yo.

Si tiene que decirme algo d�gamelo en su despacho.

No quiero o�r ni una mosca.

Quiero un silencio absoluto.

�Mierda, mierda, mierda! Culo, concha, pedo. Pis.

Los huevos al director le gotean de sudor.

Su psicolog�a es una gilipollez.

Ha sido Herv�s.

Jos� Luis Herv�s, es usted el responsable de que sus compa�eros est�n aqu� en lugar de estar en la cama.

Usted dir� por qu�, hermano.

Le damos la �ltima oportunidad para confesar su falta.

Sepa que uno de sus compa�eros le ha acusado a usted.

D�game qui�n es ese compa�ero y le demostrar� que miente.

Fue usted, Jos� Luis Herv�s, quien coloc� los cristales en la cama de Juan Mor�n.

Ya que me acusa tan seriamente supongo que tendr� pruebas irrefutables. �No, hermano?

Confiese que lo hizo.

Ya no es usted un ni�o.

Pudo haber sido en un momento de ofuscaci�n.

Le prometo que no habr� expulsi�n ni nada que se le parezca.

Se lo prometo delante de toda la clase.

S�lo me conformo con su sinceridad.

No creo que haya sido �l.

Usted no lo cree pero yo estoy seguro y pienso demostrarlo.

De momento, en cuanto yo salga de aqu� usted har� el favor de llevarlos a la cama.

Esto que usted est� haciendo no lleva a ninguna parte.

Yo me comprometo a entregarle al culpable convicto y confeso.

Mientras tanto se han acabado los estudios a la hora de dormir.

�Me ha entendido?

S�.

Silencio. Que no se mueva nadie.

Las 12. Pueden ir al dormitorio.

# Hostia pura, hostia santa, #

# hostia inmaculada, #

# se�is para siempre bendita y alabada. #

# Se�is para siempre bendita y alabada. #

�Qu� falta de respeto, dormirse en la iglesia y no comulgar!

Despierten. �Qu� falta de respeto!

Podr�a considerar lo que han hecho como un acto de rebeld�a

pero por esta vez quiero pensar que dicen la verdad.

Es cierto, hermano, todos nos quedamos dormidos.

Una mala manzana pudre un ciento.

Cuidado con las malas manzanas.

Pueden irse. Usted, Lamberto, qu�dese.

Tengo entendido que la tarde funesta de los cristales

usted estuvo todo el tiempo en el dormitorio.

�Podr�a decirnos si vio a alguien all� aquella tarde?

Bueno, al hermano Antonio, al hermano enfermero y a usted.

�No querr� insinuar que alguno de los hermanos puso el serpent�n en la cama de ese infeliz?

�No, hermano! �C�mo voy a decir yo eso?

Adem�s yo estaba muy mal para darme cuenta de nada. Usted lo sabe bien.

V�yase, v�yase.

La mentira se extiende como una epidemia. �Qu� podemos hacer?

Sabe perfectamente cu�l es mi actitud: mano dura. Firmeza y mano dura.

Y tacto, hermano Ram�n, mucho tacto.

-Al dormitorio. -�Bien!

�Hermano, hermano!

-Quien haya hecho esto es un imb�cil. -Un provocador.

Dios te lo dio, Dios te lo quit�.

V�stanse. A estudio.

Esta noche les he dado una prueba de transigencia.

He considerado m�s a la mayor�a inocente que al culpable o culpables

pero ya no puedo tolerar la crueldad de estos asesinos.

V�stanse.

-No es posible. -�Qu� canallada!

Lo llamaba usted P�o XII, �no?

Usted, que es siempre tan oportuno, �quiere acompa�arles al estudio?

Vamos, al estudio.

Vaya al estudio usted tambi�n. Ya no me f�o ni de mi sombra.

Aqu� tiene, este es el fruto de su tacto, de su debilidad.

Les pido que escriban alg�n indicio que nos permita descubrir al culpable.

Les garantizo que se respetar� el anonimato.

Primero: Si conocieran al culpable �lo denunciar�an?

A: Privadamente.

B: P�blicamente.

Segundo: �Qu� persigue el autor de los hechos?

Tercero: �De qu� curso creen que es?

Cuarto: �A qu� hora act�a?

Bueno, no se trata de la hora exacta, claro est�,

sino de decir los recreos, las comidas, las clases, etc�tera.

Cuando terminen les ruego encarecidamente a todos que firmen el escrito.

-Eso no es lo pactado, hermano. -C�llese, Herv�s. No hable usted de pactos.

Por mi parte les digo que mientras no se descubra a los culpables tendremos, sin interrupci�n,

Adelante.

Pase, hermano, pase.

Le he mandado llamar porque tengo una sorpresa para usted.

No era necesario.

Me he permitido comprarle este p�jaro porque s� lo que le gustan los animales y la compa��a que le hacen.

Un poco de alpiste.

Gracias.

Pero esto no resucita al otro

ni cambia mis ideas ni mis m�todos.

-Suban al dormitorio. -�Al estudio, vamos, al estudio! �Vamos al estudio!

�He dicho que suban al dormitorio! �Vamos, al dormitorio!

El primero que escape las va a pagar por todos.

Vuelvan aqu�. Vamos al estudio. Vamos.

Si�ntense.

No se muevan de sus sitios.

Debimos escapar como esos cinco. Somos gilipollas.

Yo, cuando quise darme cuenta, ya hab�a ocurrido todo.

Compa�eros, compa�eros, escuchadme.

Se trata de un momento decisivo de nuestra vida.

No es hora de lamentarnos. Es el momento de pasar a la acci�n.

Y ahora lo tenemos a bueno,

el panojo ha ido a buscar a los otros o a pegarse con el director.

Nuestro deber es solidarizarnos con los que han escapado. �De acuerdo?

Compa�eros, todav�a tenemos todos los triunfos en nuestra mano.

Hay que tomar partido, hay que tomar partido:

o con el tirano, o con nuestros compa�eros y con nosotros mismos.

-�Que te pasas, Jos� Luis, que te pasas, macho! -�Silencio!

Pero �qu� es eso del tirano? No dramatices, compa�ero.

Ya tenemos uno que est� de su parte.

Yo no estoy de parte de nadie.

Si quieres organizar un foll�n lo haces por tu cuenta, pero no nos enredes a los dem�s.

No contamos con �l. Sabemos c�mo te llamas.

Oye, despacio, que a m� nadie me toma el nombre ni me acusa.

No es necesario: te llamas Clemente Rico y est�s con ellos.

�Qu� dices, hombre? �Venga ya!

�Ya est� bien, leche! �Menos cuento!

-�Abajo el panojo! -�Muera el tirano! -�Viva Herv�s!

�Silencio! Si desprecio a alguien en estos momentos es a quienes se toman todo a cachondeo.

Se puede estar con ellos o con nosotros, pero yo no estoy hablando en broma.

-�Corta ya, macho! -�C�llate! -�Tiene raz�n!

-�Qui�n es nuestro verdugo? El prefecto. -�El panojo!

Y �qui�n lo es tambi�n, aunque lo disimule? El director.

-�El director! -�Mentira, es mentira!

Escuchadme, escuchadme. Llevamos m�s de una semana sin dormir

y seguiremos as� como no hagamos algo.

Cinco compa�eros plantan cara a la tiran�a ahora.

-Si�ntate, que te van a coger largando. -�C�llate!

No te alegres tan pronto y deja de preocuparte por m�.

No tengo miedo, entre otras cosas porque cuando vuelvan no estaremos aqu�.

-�Si la puerta la cerr� el panojo! -Aqu�lla, esta puerta nunca est� cerrada.

-�Hacerle caso, joder! -Venga. �Qui�n me acompa�as?

Quedaros quietos, no moveros de vuestros sitios.

-D�jate de bobadas, Herv�s. -Ya sabemos que eres un cobarde.

�Hay m�s cobardes en la secci�n?

-V�monos, v�monos. -Quedaos quietos todos, no se�is gilipollas.

No sab�a que hubiera tantos acojonados.

Eso de acojonado lo ser� tu padre. Y lo vas a retirar ahora mismo.

Retirado.

Sal por esa puerta, ya eres de los nuestros.

�Vamos, deprisa!

�Vamos, venga, v�monos!

Primera jornada revolucionaria. �Solidaridad, compa�eros!

En pie.

Pueden permanecer sentados.

Yo s�lo quiero que alguien me aclare qu� pas� anoche en el estudio.

Pues nada, hermano, que comprendimos que nuestra obligaci�n era obedecerle a usted antes que al prefecto.

Alguno de sus compa�eros le acusa a usted, Herv�s, de haberlos incitado a abandonar el estudio.

No tengo nada que ocultar, hermano.

Todo lo que yo pod�a decir en mi favor lo ha dicho ya el camarada Juli�n Cevallos.

-�Qu� es eso de "camarada"? -Bueno, compa�ero.

Lo que yo quiero deciros, no como un superior sino como un familiar, si quer�is,

es que lo que ha pasado aqu� es ins�lito en la vida de un colegio.

Yo ya no culpo a nadie, a nadie.

Voy a olvidar todo.

A partir de esta noche todos ir�n a dormir.

�Bien, ganamos!

Todos ir�n a dormir, pero...

para dejar bien sentado el principio de la disciplina

y para dejar todos los puntos sobre todas las �es,

yo, ahora, como director del colegio y como prefecto interino,

valga la expresi�n, les voy a llevar el estudio.

�Qu� cabr�n!

Calma. Calma.

Ser� un estudio simb�lico.

No durar� siquiera 10 minutos.

Esto es una humillaci�n. Compa�eros: �No a la represi�n de los tiranos!

�Qu� pasa? �Qu� es esto? �Qui�n ha sido el criminal?

�Cuidado, cuidado all�!

�No se atropellen, calma, calma!

�Arriba Espa�a!

Entren aqu�.

-Petardillos. -Ha sido una broma pesada, pero tampoco hay que dramatizar una broma.

No ha sido ninguna tragedia.

�Juventud!

Si�ntense.

No voy a calificar la conducta de los que han provocado estos incidentes.

Siempre se dijo que una oveja negra podr�a arrastrar a un reba�o de ovejas blancas.

Yo podr�a muy f�cilmente iniciar una encuesta y dar con los culpables.

Lo que est� ocurriendo aqu� es muy grave, grav�simo,

no voy a negarlo, pero s� tambi�n que la mayor�a es inocente

y que todos van a colaborar conmigo

para que las maquinaciones de esa minor�a subversiva y anarquista,

por no llamarla de otra manera,

se estrellen contra un muro de indiferencia y de repulsa.

Yo mismo voy a predicar con el ejemplo.

Voy a ceder una vez m�s.

Dije que ir�amos a dormir e iremos todos a dormir ahora mismo.

Y nada m�s, queridos muchachos.

El hermano Manuel ser� desde hoy, mientras el hermano Ram�n sigue enfermo, vuestro prefecto.

Respetadlo como a vuestro director

y no confund�is bondad con debilidad,

benevolencia con falta de car�cter.

�Hermano, hermano director!

Esto ya pasa de la raya. Esto es un sacrilegio.

�No toque, no toque! �No ve lo que ha hecho ese loco?

Hay que avisar al capell�n.

�Ese perverso! �Ese man�aco!

Porque s�lo un man�aco puede llegar al sacrilegio.

Que nadie toque.

Usted, Mor�n, duerma en el suelo.

Hermano, yo creo que las hostias son de cartulina recortada.

Es verdad, son de papel.

No s� qu� es peor, si el sacrilegio o la burla sacr�lega.

Hermano, es Coca-Cola.

Pero �qu� pretende ese loco?

�Qu� quiere de nosotros?

Nosotros, que dedicamos el alma y la vida a la ense�anza

para que el d�a de ma�ana se�is hombres y caballeros cristianos,

que sepa�s servir a la humanidad y a la patria...

no merecemos esto.

Nosotros no somos perfectos.

Los hombres, las instituciones, por ser humanas, tienen sus deficiencias.

Pero lo reconocemos y estamos dispuestos a dialogar,

a cambiar ciertas rutinas,

a enmendar ciertos errores, que seguramente los hay.

-Hermano. -�Qu� ocurre?

Perdone si no soy oportuno, pero el otro d�a habl�bamos algunos de que la misa diaria no deber�a ser obligatoria.

Como usted dijo que pod�amos hacer alguna sugerencia, pues yo...

Est� bien.

Est� bien, desde luego no es el momento.

Est� bien.

He dicho que tendr� en cuenta todas las sugerencias, y tendr� en cuenta tambi�n la suya.

Aparte de que yo no dir�a que la misa es obligatoria.

Es obligatorio levantarse a las siete de la ma�ana, que no es lo mismo.

Entonces, �no es obligatorio asistir a misa?

Ya hablaremos, ya hablaremos. Ma�ana, si quiere.

Ya he dicho: la misa, en un principio, no es obligatoria. No debe ser obligatoria.

Bueno, hermano, la verdad es que tambi�n comentamos el otro d�a la hora de levantarse, sobre todo en invierno.

A muchos nos parece demasiado temprano.

�Pero por Dios, hombre, no diga eso!

En tiempos normales duermen ustedes nueve horas.

�Sabe cu�ntas dormimos los hermanos?

Pero nosotros no somos hermanos ni tampoco tenemos votos.

Lo que podr�a hacer usted ser�a un test o una encuesta sobre este tema.

Ya he dicho que hablar� cuando quieran sobre este y otros temas.

Pero a partir de ma�ana si alguien desea no asistir a misa, cosa que espero no ocurra,

puede ir al estudio. Un hermano estar� all�.

Y por esta noche nada m�s.

Usted, Mor�n, d� vuelta el colch�n y duerma sin s�banas.

Y no piensen, no vayan a pensar ni siquiera por un instante

que si se emprenden algunas reformas tiene algo que ver con los que han hecho del terrorismo su divisa.

Bien, veo que Mor�n ha arreglado ya su cama y todos est�n deseando coger la suya por su cuenta.

Y f�jense bien entre las s�banas antes de acostarse.

Buenas noches a todos.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp�ritu Santo, am�n.

Silencio. Y acu�stense.

# Tomad, Virgen pura, nuestros corazones. #

# No nos abandones jam�s, jam�s. #

# No nos abandones jam�s, jam�s. #

# Mil querubes bellos orlan tu dosel. #

# Quiero estar con ellos, Virgen, ll�vame #

# contigo en el cielo, colmado mi anhelo, #

# que feliz ser�. #

# Tomad, Virgen pura... #

Esto me pasa por meterme en camisa de 11 varas.

Y me est� bien empleado. �Qui�n me manda a m� meterme a prefecto?

Esto hace unos d�as era una balsa de aceite.

Y la culpa la tiene el hermano Ram�n, que todav�a se cree que es sargento de la Legi�n.

O el hermano director, por ser demasiado condescendiente.

�Sabemos qui�n ha sido? Pues a la calle.

No podemos andar aqu� aguantando a tanto hijo de pap� cuando hay tantos pobres deseando estudiar.

�No lo sabemos? Pues a aguantarse tocan, y no a andar ech�ndose faroles ni d�ndoselas de Sherlock Holmes.

-Mire qu� libro tan rojo. -D�jelo, debe ser de poes�a.

Adem�s aqu� estamos para buscar petardos o p�lvora.

Aunque encontremos otro libro de Aza�a no debemos darnos por enterados.

Yo no tomo partido pero creo que no debemos ponernos en plan sovi�tico

y hacer que paguen justos por pecadores.

�De qui�n es esta maleta?

Debe ser de Juanito Mor�n.

�Qu� verg�enza! Voy a hacer que quemen inmediatamente esta porquer�a.

No se abre.

D�jeme ver si puedo yo.

-�Joder! -�Ostras!

D�game.

Le repito que debe haber un error, esto es un colegio.

Le aseguro a usted que no s� de qu� me habla.

Est� hablando con un sacerdote. Le ruego que no vuelva a llamar o tendr� que avisar a la polic�a.

Adelante.

Perdone que venga a estas horas, hermano,

pero necesito hablar urgentemente con usted.

-Si�ntese. -No, gracias.

Estoy aqu� por un deber de lealtad.

Quiero que sepa antes que nadie mi decisi�n.

Voy a pedir a la hermano provincial mi translado.

�C�mo? Pero usted no puede hacernos eso, el colegio le necesita.

Ya no hay sitio para m� en este caos.

He conocido otros parecidos y s� como terminan.

Mi decisi�n es irrevocable.

Calma, hermano Antonio, calma.

Encontraremos a esos insensatos y todo volver� a la normalidad.

Yo s� que usted sufri� mucho en la guerra, pero los tiempos han cambiado.

Parec�a que hab�an cambiado,

pero estos chicos son unos inconscientes que no conocieron aquel desastre.

O expulsa a cuatro o cinco, o el colegio se hunde.

Eso se dice pronto, pero �a qui�n expulsamos?

�Que no, que no, que esto no es ninguna casa de masajes!

Estos chicos han debido poner un anuncio con mi n�mero de tel�fono.

No ha dejado de sonar en todo el d�a.

Ya lo ve usted, hermano: atacan por todos los frentes.

Esto no hay qui�n lo pare.

Ahora, masajes.

Venga, arriba, que ya es hora de levantarse.

Quinto, levanta, tira la manta.

�Joder, macho, es que no hay d�a que no me levante empalmado!

Un momento, atenci�n, esc�chenme todos.

Tengo que decirles dos palabras en nombre del director

y como portavoz del claustro de profesores.

El director les dijo que la misa no era obligatoria.

Bien. El director de acuerdo con todos los hermanos

me encarga decirles que la misa hoy s� es obligatoria.

�No es lo pactado, no tiene palabra!

-Silencio. -Sigue mandando el panojos.

Ser� obligatoria solamente hoy.

A partir de ma�ana volver� a ser voluntaria

y la no asistencia tendr� que ir justificada por la conformidad del padre o tutor.

Silencio. �Silencio!

Ahora pueden ir a asearse, y vayan visti�ndose.

-Vamos a los lavabos. -�Callados, callados! Vamos a los lavabos.

No podemos dar marcha atr�s. No podemos renunciar a una conquista.

Propongo un plante general a la misa.

Hombre, eso no se puede hacer. Si alguien quiere ir hay que respetar la libertad.

Seamos serios, no hay tiempo para discusiones.

Se trata de organizar una comisi�n que vaya a hablar con el hermano Manuel

para que venga el director a explicarnos su cambio de postura.

Me opongo. Me opongo porque este plante nos va a dividir

porque hay muchos que querr�n ir a misa.

Adem�s, �qui�n va a hablar con el hermano Manuel?

No tiene raz�n, todos van a seguirnos.

Y con el hermano tiene que hablar una comisi�n presidida por alguien que no est� quemado.

Est�is hablando gilipollezes, co�o.

Yo voy a ir a misa, pero con una traca que va a estallar en pleno ofertorio dentro del sagrario.

Ya ver�is c�mo corre el cura.

�Qu� bestia eres, Fernando!

Bueno, yo, si alguien me acompa�a, puedo ir a hablar con el hermano Manuel.

-Yo voy contigo. -Y yo tambi�n.

Es lo mejor. T�, Jos� Luis, ya has hecho bastante.

Bueno, no os preocup�is, estaremos con vosotros.

-T�, Cevallos, y t�, Mart�n, vigilad la puerta. -De acuerdo.

�Ostras! �Qui�n ha sido el imb�cil?

Nosotros no hemos sido, alg�n incontrolado.

-A lo mejor los peque�os. -Cerrad esa puerta.

Vamos, vamos, acaben de vestirse.

Y formen filas.

No vengo a hablar en mi nombre, hermano.

Me ha tocado a m� representar a la mayor�a.

Venga, venga, formen filas que vamos a llegar tarde a misa.

Y d�jense de mayor�as, nadie le ha autorizado a usted a erigirse en representante de nadie.

Le hemos autorizado los dem�s.

He aceptado esta representaci�n para evitar males mayores.

�Qu� males mayores son esos?

Le hablo en nombre de todos, hermano. Lo que yo piense es lo de menos.

Usted no habla en nombre de nadie, y tenga cuidado con lo que dice, se lo advierto.

S�lo quiero decir una cosa: yo tengo intenci�n de asistir a misa. Vaya por delante.

Pero mis compa�eros estiman que la asistencia a misa no debe ser obligatoria.

Y �qui�n es usted para decidir en un asunto tan grave como ese?

-Lo primero, un cristiano. -�C�mo, qu� dice?

Lo mismo que nos dijo el hermano director la otra noche:

que la asistencia a misa debe ser para un cat�lico un acto libre y voluntario.

Es posible que lo sea, pero ustedes bajan todos a misa ahora mismo.

Vamos. Formen filas. Vamos. Formen filas. �He dicho que formen filas!

No, hermano, a la fuerza soy yo el primero que no baja.

En todo caso los compa�eros han acordado

que mientras el director no venga en persona a decir lo contrario,

nos atenderemos a lo que dijo la otra noche.

Ni aunque venga el director, a la fuerza no bajamos ninguno.

Antes yo era el primero que iba, pero ahora yo soy el primero que me niego.

�Que no va usted?

No, hermano, no quiero ir y no voy.

�Ven como est� hablando por su cuenta?

Habla en nombre de todos.

Se van ustedes a acordar de este d�a.

Vamos, de prisa, la puerta.

Cada uno a sus puestos.

Vamos con la barricada. Venga.

Por aqu� no entra ni Dios.

Arriba, encima de la cama.

-Antes lo ten�amos que haber hecho. -Por aqu� no pasa nadie.

Silencio. Silencio, escuchadme, escuchadme.

�Ya est� bien, que nos est� metiendo en un l�o!

Lo m�s importante es que elijamos representantes

y como no hay tiempo sugiero que hagamos una votaci�n a mano alzada.

Eso no es justo, la votaci�n tiene que ser secreta.

Propongo que hagamos una votaci�n con papeletas.

Ya tenemos otro director con papeleta y todo.

No es momento para bromas, co�o, el director est� a punto de llegar.

Abran la puerta inmediatamente.

D�jense de tonter�as.

Abran la puerta y bajen todos a la capilla.

No vaya tan aprisa, hermano.

No saldremos de aqu� hasta que no nos prometa, jur�ndolo por el patr�n del colegio,

que no habr� represalias y la misa ser� libre.

Yo siempre estoy dispuesto a dialogar serenamente,

pero antes tienen que deponer su actitud.

Gracias a esa actitud aqu� estamos serenamente dialogando.

Abran la puerta y hablaremos cara a cara.

Eso cuando acepte nuestras condiciones: misa voluntaria, no represalias.

�Abran, abran! Me dirijo a los que ahora callan.

No os dej�is arrastrar por unos desalmados que s�lo quieren vuestra ruina.

No os dej�is enga�ar, no les escuch�is.

As� os queremos los hermanos: santos, sanos y sabios.

# Si los curas y frailes supieran la paliza que van a llevar #

# subir�an al pueblo cantando: �Libertad, libertad, libertad! #

# Si los curas y frailes supieran... #

Vaya y d�gale de mi parte que venga. Le necesitamos.

# El dire, el dire es un cornudo cornudo... #

Mor�n. �Mor�n!

Te pido perd�n en nombre del que haya puesto esas cosas en tu cama.

Que no he sido yo, que conste.

-�Arriba Haza�a! -Oye, �de qu� curso es Haza�a?

No s�, ser� de los externos, pero debe ser un t�o cojonudo, por la rabia que le tienen los curas.

�Tirad la cama! �Tirad la cama de lo m�s alto!

Hay que elegir delegados. Propongo una votaci�n a mano alzada.

Creo que Cevallos y Mart�n deben formar parte del grupo. �Est�is de acuerdo?

Los que est�n de acuerdo que levanten la mano.

Mayor�a, Jos� Luis.

�Qu� dice ese hombre?

Quiere que sea usted mismo quien... quien le exponga la situaci�n.

Estos son nuestros delegados.

Ahora tenemos que fijar la atenci�n en tres puntos concretos:

Primero: la misa debe ser totalmente voluntaria para todos los internos, incluso para los peque�os.

Un momento. �Es que los peque�os tienen formaci�n suficiente para concederles esa libertad?

�Silencio, silencio, silencio!

Silencio, no es momento de desuni�n.

La propuesta del compa�ero ser� considerada m�s tarde.

Sigo con las peticiones concretas.

Segundo: Aceptaci�n de los delegados elegidos por la mayor�a.

Y tercero: No represalias por todo lo sucedido. �De acuerdo?

Vamos a votar a mano alzada. A ver.

Hermano, le necesitamos.

Cantemos ahora el verdadero himno del colegio.

�Viva!

El colegio s� que es bello... visto desde un aeroplano.

Qu� bonito es al caer una bomba sobre �l y dejarlo todo plano.

Vayan al patio y mantengan el orden a toda costa. Que los externos entren a clase.

Es necesario que no trascienda esta chiquillada.

Creo que el cabecilla es Herv�s.

Desgraciadamente por no haber tomado medidas a tiempo el mal est� ya m�s extendido.

Compa�eros, escuchad, co�o.

No s�lo tenemos que conformarnos con no ir a misa o fumar.

Tenemos que hacer todo lo que nos salga de los huevos.

Escuchad: si queremos dormir en pelotas o andar en pelotas por el dormitorio tenemos que hacerlo.

�Buena, tu gracia!

Todos tenemos que hacer todo sin que nadie nos imponga su criterio, ni los curas ni nadie.

-�Bravo, Jes�s, que mejore la comida! -�Eso, que nos den educaci�n sexual!

-Y que nos dejen traer t�as al colegio. -T�as en pelotas.

Y tenemos que participar en la forma de los ex�menes.

En la direcci�n del colegio,

es decir que nadie nos imponga absolutamente nada.

-�Cuidado, el director! -�Calla, el director!

-Jes�s, v�stete. -Los delegados a sus puestos.

Qu�tame eso. Los dem�s cada uno su sitio.

�Abran la puerta!

�Abran la puerta! �Ya dur� bastante esta gamberrada!

Si no abren pronto no me hago responsable de los m�todos que tendremos que usar.

Soy Barambones, hermano. Le hablo en nombre de todos los internos.

Hemos celebrado una asamblea y he sido designado delegado con otros cuatro compa�eros.

�Se puede saber los nombres de esos ilustres delegados?

No se dan nombres hasta que no se acepten los puntos segundo y tercero.

Te dejan solo ante el peligro, compa�ero Barambones.

Sobre cobardes no hay nada escrito.

Soy Juli�n Cevallos y tambi�n represento a mis compa�eros.

Yo soy Juan Choperena.

Yo soy Garc�a de la Vega.

Y yo soy Juli�n Mart�n.

�Vivan los delegados!

�Muera la tiran�a!

Ya sabemos qui�n est� detr�s de todo esto.

D�gales algo. Entret�ngales con cualquier cosa.

Hermano director, no estamos aqu� por capricho. Esto no es una juerga.

Este es el final de un camino lleno de humillaciones que no estamos dispuestos a seguir aguantando.

Por eso hemos elegido unos representantes, porque no somos unos ni�os

y porque no estamos dispuestos a seguir aguantando que nos azoten el culo.

O salen o mando buscar un cerrajero.

Con eso no va a lograr nada, hermano. Con la fuerza s�lo lograr� unirnos m�s.

Adem�s no solucionar� los problemas que tenemos, que seguir�n como hasta hoy o peor.

Parece mentira que sea usted, Barambones, el que hable as�.

No saben lo que hacen, muchachos.

S�lo a un loco se le puede ocurrir plantear las cosas as� en un colegio.

Aunque yo est� de acuerdo en aceptar algunas cosas

me niego a conceder nada hasta que no salgan.

Si salen ahora las consecuencias s�lo alcanzar�n a los estrictamente culpables.

No olviden los becarios su situaci�n en el colegio.

Si salen ahora mismo puede haber una cierta benevolencia.

No pienso hacer m�s promesas.

Todos los hermanos hierven de indignaci�n.

De todas formas, los que s�lo han sido elementos pasivos no tienen nada que temer.

-�Y los otros? -Los otros tendr�n que atenerse a las consecuencias.

Antes tendr�n que pescarnos.

Y menos fanfarronada. Para expulsar a alguien primero tiene que sacarnos de aqu�

y luego aplastar la solidaridad que sus injusticias y del prefecto han hecho nacer.

�Bravo!

# Colegio mierda, la primera c�rcel #

# con af�n agudo de joder la vida y putearnos bien. #

# Tened ya en mano en tus agresores #

# te tocan el culo, y si no te dejas te suspeder�n. #

# El dire, dire, vende gana por nosotros, #

# uno hace encuestas y nosotros respondemos la verdad. #

# Ram�n fue sargento y lo sigue siendo, #

# los otros hermanos son unos marranos de solemnidad. #

Formen filas.

Alguien nos ha traicionado.

Formen filas.

-Vaya bronca. -Y esto no es lo peor. Ya ver�s luego en casa, qu� co�azo.

-Bueno, escr�benos, ya sabes la direcci�n. -S�, claro que s�.

No s�... Igual despu�s de todo esto no nos volvemos a ver nunca m�s.

Si vais alguna vez por Santander ya sab�is d�nde me ten�is.

Vale.

�brame, vampiro, me voy a volar.

Antes os hubiera expulsado yo.

-Mira a este. Todo se pega, �no? -�P�jaros! Hala, a la calle.

-Buena, Choperena, buen viaje. -Adi�s.

Adelante.

Estar�is contentos con lo que hab�is hecho, �no?

Tu padre no ha querido venir por no romperte la cara,

que es lo que ten�a que hacer yo contigo y con tu primo.

Ya hablaremos en casa.

Bueno, antes de irnos vais a pedir perd�n al hermano.

Es lo menos que pod�is hacer.

Vamos. �Vamos!

Yo, por mi parte, ya les he perdonado.

Espero que esto les sirva de lecci�n.

Y no olvid�is que el colegio ha sido vuestro segundo hogar.

Pues nosotros no le perdonamos a usted. Ni a usted, ni al prefecto, ni a nadie.

Adem�s expuls�ndonos no va a arreglar nada.

Tendr�a que expulsar al colegio entero.

�Expulsi�n, expulsi�n o rendici�n!

�Ard�a Troya!

Eres un hijo de puta. Tenemos pruebas de que fuiste t� el que le abriste esa puerta al prefecto.

Mentira, yo no fui.

Por tu culpa expulsaron a tres compa�eros. �Te das cuenta, imb�cil?

Yo no s� nada, no quiero meterme en l�os, tengo una beca del colegio.

Yo tambi�n tengo una beca y no soy un chivato. Te vi salir de aqu� un momento antes de que entrara el panojo.

Esta vez vas a pagar por poco, pero la pr�xima te los cortamos. En pelotas.

�Dejadme, dejadme!

-Zanahoria. -No, no, mejor un petardo.

-Han echado al director. -Por ah� anda un cura sin sotana.

-�Qu� va, gilipollas! Ac� manda el provincial. -El provincial... �qu� va a mandar!

Callaros.

Sentaros.

Antes que nada quiero deciros que no me parece caballeroso vuestro comportamiento con Pablo Monge.

Hab�is conseguido que su padre venga a buscarle porque el pobre chico no pod�a soportar m�s el ambiente del colegio.

No est� bien. No ten�is raz�n, porque ni siquiera est�is seguros de que fuera �l el que abri� la famosa puerta.

Conozco muy bien las causas de todo.

Desde hoy se van a acabar los des�rdenes y los encierros.

Y digo que se van a acabar porque no van a ser necesarios.

Vuestro antiguo director sabe lo que pienso.

Estoy de acuerdo con vosotros:

la misa no puede ser un acto obligatorio.

Aunque espero que vuestra asistencia sea nutrida por propia voluntad, claro.

�Quer�is preguntar algo?

Hermano.

�Por qu� han expulsado a Cevallos, Mart�n, y Choperena?

Esperaba esa pregunta.

Creo sinceramente que eso es agua pasada, es algo que no tiene remedio.

Aunque la medida haya sido injusta, cosa que ni afirmo ni niego, ni ellos mismos querr�an volver.

De todas formas prometo que escribir� a sus padres proponiendo que vengan examinarse a fin de curso.

Y ahora me gustar�a conocer a vuestros representantes.

Adelante, poneos de pie. Sin miedo.

Me parece muy bien.

De momento continuar�is en vuestros puestos

hasta que con todas las garant�as elij�is un delegado para cada curso y para cada secci�n.

A trav�s del delegado pod�is hacer todo tipo de sugerencias,

desde acordar la fecha de las ex�menes hasta organizar un campeonato de baloncesto.

En fin, cualquier cosa.

Pod�is pedir lo que quer�is menos las preguntas de los ex�menes, claro.

-Ha sido un triunfo tuyo, Jos� Luis. -Ya veremos, de momento la cosa no est� nada clara.

Bueno, mira, lo importante es que concedan algo.

De momento ya hemos conseguido tres de las reivindicaciones del encierro.

A m� me tiene sin cuidado por qu� lo hagan.

Eso no es nada. T�, es que eres un conformista, macho.

Los expulsados siguen en la calle. O vuelven estos t�os, o

no aceptamos ninguna de sus propuestas y a tomar por saco.

�Por supuesto, y si no otro encierro, qu� co�o!

Atentos, por favor.

Tengo una sorpresa para todos vosotros.

�Choperena!

Ya ven, tenemos elecciones.

Yo tambi�n me alegro del regreso de vuestro compa�ero. Bienvenido, Choperena.

Bueno, y ahora vamos a proceder a la elecci�n de los delegados.

Ser� uno por cada secci�n y uno por cada curso.

En cada papeleta escribir�is dos nombres.

El primero corresponder� a la secci�n y el segundo al curso. �Est� claro?

-S�, hermano. -Repartid las papeletas, por favor.

Supongo que despu�s de la campa�a electoral conocer�is bien a los candidatos.

�Quer�is poneros de pie?

Cuando quer�is pod�is votar.

Depositad la papeleta doblada.

Y que gane el mejor.

Vota Lamberto, es el futuro.

Votar = domesticar. Abstenerse.

Limosnas.

Esto es todo. 39 votos, una abstenci�n. Ning�n voto nulo.

Ahora hermano �ngel os dir� los resultados.

Bien, ha sido elegido delegado de secci�n de mayores Jos� Luis Herv�s con 30 votos.

De preuniversitario Barambones, con ocho votos.

De sexto, Choperena, �ltimamente agregado, con 10 votos.

De quinto, Garc�a Vega, con siete votos.

Y de cuarto Lamberto S�ez, con nueve.

�Viva el nuevo director!

Bueno, ya ten�is delegados.

Quiero ser el primero en felicitar a los elegidos

record�ndoles que a trav�s suyo pod�is hacer todas las sugerencias

con el mayor respeto, a los hermanos.

Mucha suerte y feliz gesti�n.

-�Viva las elecciones! -�Viva!

-�Viva la democracia! -�Viva!

Pueden comunicar a sus compa�eros que en l�neas generales estoy conforme con las peticiones.

Se levantar�n tres cuartos de hora m�s tarde por la ma�ana

y se acostar�n media hora m�s tarde por la noche.

As� ya, en la nueva sala de juegos, podr�n ver un poco de televisi�n o jugar al ping pong, a las damas,...

Los que quieran podr�n salir los domingos.

Siempre y cuando no tengan nada pendiente que estudiar, claro.

La salida ser� de tres a siete de la tarde.

Me gustar�a que pudiesen fumar todos pero no creo que fuera conveniente para la salud de los m�s peque�os,

as� que podr�n hacerlo durante los recreos los de sexto y los de preuniversitario.

-Hermano director, o fumamos todos o ninguno. -�Qu� quiere decir, Herv�s?

Creo que debemos defender la igualdad, que es lo que acordamos.

Adem�s antes de hablar de ning�n problema tenemos que tratar de la readmisi�n de los expulsados.

Bueno, ya les he dicho que he hablado con las familias.

S�, pero no nos ha informado. El que estemos aqu� no es ninguna concesi�n.

Antes de hablar de alg�n punto en concreto de los que usted tiene tanto inter�s

queremos la readmisi�n de los expulsados que faltan. Esta es la opini�n de la mayor�a.

No es cierto, hermano, esa no es la opini�n de la mayor�a.

�Qu� dices?

Simplemente tiene una opini�n contraria a la suya.

De todas formas este no es un asunto que podamos hablar s�lo los delegados.

Propongo que sea tratado en asamblea por todo el internado.

Tiene raz�n.

Muy bien, si les parece ma�ana nos reuniremos en la nueva sala de juegos.

Estamos reunidos porque tenemos una deuda pendiente con unos compa�eros que no est�n con nosotros,

gracias a los cuales ahora algunos vais a poder fumar en los recreos y ver el telediario.

Considero que su vuelta es una cuesti�n previa a los dem�s problemas

y que debemos manifestarlo p�blicamente.

-�Has terminado, Herv�s? -S�.

Tiene la palabra Barambones.

Aunque en principio estoy de acuerdo con nuestro compa�ero quiero recordaros algunas cosas.

Primero, que la vida del colegio debe seguir.

�Mierda!

Adem�s, que un solo problema no puede desplazar a los dem�s, que son muchos.

Adem�s, hay que contar tambi�n con los expulsados.

Aqu� tengo una carta del padre de Cevallos y que dice que su hijo est� trabajando en una oficina

y que no quiere volver al colegio.

-Eso es mentira. -Por m� est� bien, que no venga.

�Se puede saber qui�n te dio esa carta?

No es ning�n secreto, me la dio el hermano director para que la leyera aqu�.

-Vendido. -C�llate.

Veo que la conspiraci�n es cada vez mayor.

La �nica respuesta sigue siendo la solidaridad.

Escuchadme. Propongo hacer una huelga de hambre hasta que vuelvan nuestros compa�eros.

Y pido una votaci�n.

-�Bravo, Herv�s! -Si�ntate.

Si los dem�s delegados est�n de acuerdo procederemos a la votaci�n como quiera Herv�s.

-A mano alzada. -De acuerdo, a mano alzada.

Los que quieran declararse en huelga de hambre antes de resolver los dem�s problemas del colegio, levanten la mano.

�Nadie m�s vota la propuesta de Herv�s?

�Pero Jos� Luis, si ahora podemos hacer lo que t� quer�as!

Que os den por el culo a todos.

Con que nos quer�as matar de hambre, �eh?

T� eres imb�cil, �verdad, chaval?

# Qu� buenos son los hermanos del colegio. #

# Qu� buenos son, que nos llevan de excursi�n. #

Antes de terminar la asamblea quiero presentaros al nuevo prefecto.

Es un viejo amigo vuestro: el hermano Julio. Hermano, por favor.

Si al hermano director le parece adecuado

propongo que cerremos este acto cantando el himno del colegio.

Adelante, hermano, adelante.

Un, dos, tres.

# Colegio amado, el hogar segundo, #

# con af�n alado de aspirar al cielo y dominar el mal. #

# Flecha pedag�gica que lleva a destinos #

# humanos o divinos de gloria infinita y de inmortalidad. #

# Nuestra provinciana juventud, su acero, #

# en pos de un lucero va #

# con impaciencia el filo a templar. #

# La vida es combate m�s que anchar chascadas, #

# tiene iluminada la ilusi�n florida del querer triunfar. #

# Nunca falten aguas limpias en sus fuentes #

# y que a sus corrientes innumerables ni�os vengan a beber #

# y marchen heridos de amor en su entra�a #

# de Dios y de Espa�a sangre y estrellas en su amanecer. #

# Colegio amado, segundo hogar. #

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