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Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Eres los ojos del amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
Yo quería mandarle, recuerdita ya mi reinita
Yo quería agarrarme un pajarito de esos de colorcitos para que ella lo mirara ahora que ella puede ver.
¿Qué has dicho?
No, no, yo no, yo no.
No, que nada puede ver eso, dijiste.
Sí, sí, sí, doctorcito, de verdad, ella ya se curó, ya se curó de sus ojitos chulos y ya puede ver.
¿Estás seguro de eso?
¿Sabes bien lo que acabas de decir?
Sí, sí, sí, doctorcito, sí, sí, sí, pues luego yo, yo, yo, pues que sea bobo, pero, pero estoy seguro, estoy seguro, sí, sí, verá, verá, como tú y como yo, sí, doctorcito, ya, mi reina ya nos da cintita, un, un doctor que sabe mucho, que es la cura y que le pone la luz en sus ojitos chulos, y ya puede ver,
Yo quería mandarle un pajarito de colores porque allá en la ciudad pues ya casi no hay.
Y ella nunca ha visto un pajarito de colores porque ella nomás lo podía oír.
¡Cállate, cállate!
¿Y cómo te enteraste de todo esto?
Pues a mí, la niña Florecita me lo contó.
A Adrián le escribí una carta y estaba recontenta con la noticia.
¿Y cuándo te lo dijo?
Pues, pues, pues, ya, ya ni me acuerdo, pues ya hace tiempito, ya hace tiempito.
¿Usted no, no, no me cree, patrocito?
Sí, no, no, le juro que no lo estoy engañando, mi, por este, por el meritito, señor Diosito mío que está allá arriba.
Le juro que es lo puro ciertito.
¡Se curó! ¡Ya puede ver, doctor!
¡Déjame solo!
Sí, doctorcito. Está bueno, está bueno.
Ya, ya, ya me voy, ¿eh?
¡Doctorcito!
¡Ya me dice ya!
Ya me voy, ya me voy, ¿eh?
¡Dios, doctorcito! ¡Ya me voy, ya me voy, ya me voy!
¡Ya me voy, ya me voy!
¿Qué le dijo Melesio, doctor?
Esmeralda se ha operado.
Ya no está ciega.
¿Será verdad, doctor?
Sí puede ser verdad.
Estoy seguro.
Y si me ve ahora,
ya sé lo que va a pasar.
Le voy a inspirar horror, repugnancia.
Antes no me importaba estar así.
Porque ella no podía darse cuenta de mi realidad.
Por eso no quería que se operara.
Pensaba que la tenía para mí.
que ella y yo podríamos vivir en un mundo aparte.
Pero ahora se me viene esmeralda.
Se me viene así.
¿Cómo amaneció, Dionisio?
Más o menos.
Amanecí, eso ya es ganancia.
No habla así, papá.
Qué bueno que Aurorita les prestó otra cama.
Así habrán dormido más cómodos usted y Adrián.
Esa Aurorita y su mamá son muy buenas, caray.
Son muy pobres, pero les gusta compartir lo poco que tienen.
Ayer me di cuenta de una cosa.
¿De qué, Florecita?
¿Por la forma en que lo mira y habla de él?
Creo que ahorita está enamorada de Adrián.
¿Pero qué te pasa, mi amor?
No lo sé, posiblemente el cansancio.
Voy a llamar a un doctor.
No, no, no, no es necesario.
¿Pero cómo no? Tienes que recuperarte.
Sería una pena tener que suspender nuestra luna de miel.
Se me pasará pronto. Solo déjame descansar hoy.
Mañana estaré bien.
Bueno, mi amor.
Sal de un momento. Así podrás descansar sola.
Gracias, Emiliano.
El asunto es cómo decirle a Dionisio que no venga para acá.
A mí me da pena, la verdad.
Por el momento tan malo que está pasando y salirle a uno con esto.
Es muy doloroso, Dominga.
A mí me pasa lo mismo que a usted, pero también hay que pensar en el niño.
¿Se puede contagiar?
Pues sí.
Yo sé que usted tiene razón, señora, pero pues hay que ver las dos partes.
Pues yo no sé qué vamos a hacer porque tampoco podemos pedirles que se vayan.
¿A dónde se van a ir?
No, eso sería una crueldad.
Al contrario, ellos necesitan cariño y ayuda.
Ay, caray, caray.
¿Mansión de la familia Peñarreal?
Por favor, con...
¿Con quién?
Bueno, bueno.
Ay, Adrián.
Adrián, no puedo, no puedo, Adrián.
Mamá.
Buen día.
Hola.
Hola.
Hija, qué bueno que te veo.
Ay, gracias.
¿Y mi niño?
Espérate, mi hija.
Es que tu mamá te va a hablar
¿Qué pasa?
Es que...
Pues tenemos un problema grande con la enfermedad de Dionisio
¿Por qué?
Por el peligro del contagio, Esmeralda
José Armando me advirtió que tuviéramos cuidado con el niño
¿José Armando?
Y no nos atrevemos a decirle nada a Dionisio
Y tampoco queremos que se vayan
Pero es que el niño está antes que todo
Hay que evitar a toda costa que se enferme
Yo no le veo solución al asunto
Por más vuelta que le doy a la cabeza, no le jallo.
¿Le doy el té, doña?
Por favor, súndale.
¿Tú qué piensas, hija?
No sé, mamá.
Es que la situación es muy delicada.
Aparte del cariño que les tenemos, Adrián se ha portado muy bien con nosotras.
¿Cómo puedo ponerme con cosas ahora que su padre está enfermo?
Es cierto, pero algo hay que hacer.
No sé, lo único que se me ocurre es hablar sinceramente con Florecita.
Que ella trate disimuladamente de que Dionisio venga lo menos posible por aquí
Sí, Esmeralda, explícaselo, tiene que comprender
Sí
¿Y qué te parece?
Nosotros pensábamos que a José Armando no le importaba nada
Y ya ves cómo se preocupó por el niño
Estoy segura que lo hizo como médico, mamá
Igual que lo hubiera hecho por cualquier niño
¿La pasaste bien anoche en la casa?
Mucho
Tus papás me caen muy bien
Se ve que te adoran
Hacen una muy bonita familia
¿Por qué no vives con ellos?
Porque no siempre estamos de acuerdo
Bueno, nadie es perfecto
Tú sí lo eres
Soy igual que cualquier mujer, José Armando
Tengo muchísimos defectos
No, ninguno
Los descubrirás a medida que me vayas tratando.
Y me voy a alegrar.
Los defectos humanizan a las personas.
Te mostraré tal como soy.
Insoportable a veces para que me bajes del pedestal.
Es que luces muy bien en él.
Pero no me gusta estar tan alta como para resultar inalcanzable.
¿Y no lo eres?
Para ti no.
Don Dionisio, hombre
¿Qué andas haciendo por aquí?
Es que quise venir a dar una platicadita con ustedes
Para no estar todo el día encerrado
Ah, bueno, pues espéreme tantito, ¿eh?
Voy a avisarles, sí
Siéntense, hombre, siéntense
A ver, don Dionisio, aquí usted
Por favor, con permiso, ¿eh?
Muy bien, pues
Que ahí está Dionisio
Juan, voy a verlo.
Por ningún motivo debemos permitir que esté en contacto con el bebé.
Ay, señora Blanca, ¿cómo se extraña la tierra cuando se está lejos?
Lo que toda mi vida la pasé en la casa grande.
Me parece que ando por aquí deprestado.
Es natural, pero piensa que podrás regresar en cuanto te recuperes.
Ya me anda por curarme y volver para allá.
Jamás me acostumbré a vivir en la ciudad.
Me falta el verde, el espacio abierto.
El campo, caray, es algo grande.
Aquí como que el mundo me parece afectado.
¿Qué le pasa, amiguito?
Nada, señor.
Lo que pasa es que ya está enviciado en los brazos y como está en la cura, pues le da berrinche.
Pues cárguelo, caray, Dominga, no tenga al pobre muchacho metido ahí adentro
Tráigalo para acá, yo le ayudo
No, no, no, no, Dionisio, que se acostumbra a estarse ahí
Pues no se puede andar siempre con el muchachito cargado, ¿verdad?
¿Sabes lo que pasa? Que después uno no puede trabajar nadita
Bueno, bueno, yo no he criado muchachitos, no sé mucho, pero...
Creo que me toca la medicina
Con su permiso, ahorita vengo a seguir platicando
Qué problemita nos hemos buscado
Dice que va a volver
Esmeralda tiene que irse a su clase
Déjeme llevarme al niño en cuanto Esmeralda se vaya
Es preferible que esté fuera de este ambiente
Mientras la situación no se resuelve
Pero usted dice llevárselo para que se quede allá
No, no, lo traigo al rato
Cuando ya Dionisio se haya ido a su cuarto
Hay que exponer lo menos posible al niño al contagio
Pues eso, sí
Debes procurar que tu papá guarde mucho reposo, Florecita
No dejes que ande subiendo y bajando las escaleras
Ay, es que el pobre se va a aburrir, Esmeralda
Date cuenta, un hombre que siempre ha estado activo
Y ahora tener que pasarse el día entero sin hacer nada
Pues se desespera
Pues sí, pero...
El único entretenimiento que tiene es platicar con ustedes
Pues por eso yo lo traje para acá
Es que...
Es por su bien, Florecita, hay que obligarlo
Ay, qué va, pobre viejo, lo que deseas es estar hablando y recordando
Tienes la nostalgia del campo
Sí, claro, pero...
Por cierto, también yo tengo que contarte algunas cosas, Esmeralda
¿Sobre qué?
Sobre Lucio Malaber
Y esto otra vez en el pueblo
Con razón ya no llega la Rosa Rojas
Bueno
¿Eres tú, Bernardo?
Sí, ¿quién habla?
Soy yo, Lucio
Necesito que me operes de inmediato, como de lugar
Pero estás loco
Con tu problema cardíaco estaríamos poniendo en peligro tu vida
Yo creo que exageras un poco tus recomendaciones, ¿no?
No confías en mí
No, tú sabes que sí
Entonces continúa con tu tratamiento
Y sobre todo con la dieta
Sí, sí, claro
Hasta luego
Y no te desesperes
Adelante
Estaba hablando con un amigo mío
Un médico que sufre una deformación física y quiere que lo opere
Ya sabe que cuenta usted conmigo, maestro
Es un caso difícil
Pero vas a aprender mucho
Será muy importante en tu carrera
Esto no puede ser, Graciela
Deja que te vea un médico
Mi amor, me da mucha pena contigo
Mira, no es cuestión de pena, Gracielita
Si estás enferma, te va a ver un médico
Pase, por favor
¿Aquí solicitaron un médico que hable español?
Sí, pase usted. Es mi esposa.
Lleva varios días sintiéndose mal.
Déjame sola con la doctora, por favor, Emiliano.
¿Sabías que Lucio vino a buscarme aquí?
¿Fue capaz?
Sí. Dijo que venía por mí y por mi hijo.
Ay, ese hombre está loco.
No quisiera verlo nunca, Florecita.
Él destruyó mi vida.
Más que nada por el niño
Me da horror pensar que algún día regrese para reclamarme derechos sobre mi hijo
La tiene un poco baja, pero no es para alarmarse
Con estas gotas se sentía mucho mejor
¿Cómo la encontró, doctora?
Tiene la presión baja, pero con las gotas se sentirá mucho mejor
Y déjela descansar para que se recupere
Gracias, buenas noches
Así estoy más tranquilo
Ahora dime qué quieres que hagamos
¿Continuamos nuestro viaje o prefieres regresar?
¿De veras no te importaría?
Por supuesto que no
Primero está tu salud.
Avisaré a tu madre y a mis padres que regresaremos de inmediato.
Regresamos a México.
Ay, Dios mío.
Lo volveré a ver.
Estaré cerca de él.
Adrián, no puedo estar lejos de ti.
Ya compraste todas las medicinas, Adrián.
No tengas pena si te falta alguna.
Dímelo con toda confianza.
confianza. Cualquier cosa antes que permitir que tu papá no se atienda de esa enfermedad
que tiene. Sí, socorrido, ya lo compré todo, pero muchas gracias. He oído decir que el
sol es muy bueno para eso de la tos. Don Coco tiene una silla para que se la pongas aquí
en el patio y salga a tomar el sol. Se la voy a pedir prestada. Muchas gracias, socorrido.
No saben cuánto les agradezco a todos los niños que se están portando con mi padre.
Para eso somos amigos, ¿o no?
Para servirnos en las buenas y en las malas
Mira, yo le voy a hacer una de esas sopitas sustanciosas
Y ya verás cómo tu papá se pone bien en un ratito
Bueno, pues yo ahorita regreso, ¿eh?
No me tardo
Qué buenos son todos, Aurorita
Sobre todo tú
¿Yo?
Sí, Aurorita
Eres como una dita
Esa es de los cuentos.
Una de esas que tienen una varita en la mano y hacen pasos.
Rodolfo, estoy desolada.
La pobre Gracielita se enfermó.
¿Qué dices?
Emiliano me llamó para decirme que interrumpen la luna de miel y que regresan.
Bueno, es lamentable.
¿Qué es lo que tiene Gracielita?
Pues no sé, Emiliano no me dio detalles.
Parece que se trata de un malestar general.
Perdone que lo interrumpa,
pero ahí está el contador que viene para la cuestión de los papeles de la casa grande.
Ah, sí, voy a verlo un momento.
Discúlpame, Fátima, vuelvo enseguida.
Sí.
¿Le ocurre algo a Gracielita?
Se enfermó y tiene que interrumpir su viaje.
Lo peor es que no sé qué tendrá.
Debe ser tristeza
Ay, no digas tonterías, Crisanta
Nadie se enferma de tristeza en medio de un viaje divino por Europa
Ha sido la fatalidad
Seguramente habrá comido algo en exceso que la intoxicó
O quizás...
O quizás es que ya está esperando un bebé
¿Tan pronto?
¿Por qué no?
A veces enseguida se hace el encarguito
Y hay mujeres que en cuanto tienen los primeros síntomas
Yo misma, con Gracielita, me pasó a mí
Ay, me sentí a morir
¿Qué contrariedad?
¿Qué te pasa?
Tengo que ver con el contador todos los papeles de la casa grande
Recibos, cuentas, estados
¿Y por qué?
Dionisio está enfermo y tuvo que venir para acá
Como es natural, todo está enredado
¿Y es algo serio?
Es algo de los pulmones
No siendo así, te aconsejo que busques otro capataz
Y te quites esa complicación de encima
Ay, bueno, yo me voy
Tengo que prepararlo todo para el regreso de la parejita
Hasta luego
Recuerdos a Blanca
La runa de miel de Gracilita Interrumpida
Qué raro
De ese matrimonio hay algo extraño
Ay, qué bueno que trajiste al bebé
Es un encanto
Vamos a llevarlo a la sala
Don Rodolfo está en el despacho
A ver si no pone el grito en el cielo cuando lo vea
Lo siento mucho, Crisanta
Ya se lo advertí
Esta también es mi casa
Y por lo tanto, la casa de mi nieto
Déjame comentarte la última novedad
¿Qué pasó?
Gracielita y su marido regresan
Interrumpieron su luna de miel
¿Por qué?
Parece que ella se sintió mal
La señora Fátima piensa que está embarazada
Bueno, por hoy es todo
Álvaro me dijo que iban a ir al cine
Sí, señora Hortensia
Por eso vine hoy más tarde
Qué bonito vestido
Tienes muy buen gusto, Esmeralda
Es un regalo de mi mamá
Debe estar en muy buena posición
Pues sí
Nunca me has hablado de ella
Es raro que no vivan juntas
Es una historia muy complicada
Prefiero no hablar de eso
Hay recuerdos que lastiman y...
Nada se gana con revivirlos
Discúlpeme
Hola
Hola
¿Qué? ¿Ya estás preparada?
¿Que no ves lo bonita que se ha puesto?
Ya lo veo.
Me voy a sentir muy orgulloso de llevar a una muchacha tan bella de mi brazo.
Voy a ser la envidia de muchos.
Bueno, váyanse antes de que se les haga tarde.
Hasta luego y que se diviertan.
Adiós, señora, y gracias.
Hasta luego, mamá.
Adiós.
Hola, mamá.
Hola, José Armando.
¿Y qué milagro? ¿Tú por aquí a estas horas?
Terminé temprano en el consultorio del doctor Pérez Montalvo.
Y vine directamente porque tengo interés en saber qué es lo que se va a hacer con el asunto de Dionisio.
¿A qué te refieres?
Yo sé que la casa grande no puede quedarse abandonada.
Pero no quisiera que Dionisio perdiera su trabajo a causa de su enfermedad.
Siempre ha sido fiel a la familia.
No creo que eso suceda.
Tu padre siempre le ha tenido muchas consideraciones.
Rodolfo está en su despacho. ¿Por qué no hablas con él sobre el asunto?
Sí. Eso haré precisamente.
El niño ya se despertó y le toca su biberón.
Ah, perdón, joven.
Dile a Crisanta que se lo dé
Ya está preparado
Estoy trayendo al niño para evitar un poco el ambiente de allá con Dionisio
Como tú me dijiste que había peligro de contagio
No tienes que darme explicaciones, mamá
Estás en tu derecho
Ella es tu hija, ese niño es tu nieto
Vale, me voy
¿No querías hablar con tu padre?
Dile que me llame por teléfono
José Armando
Te vas por esa criatura, ¿verdad?
Él tiene más derecho a estar aquí que yo
Los dos tienen el mismo derecho
Aunque tú no lleves mi sangre, siempre serás mi hijo
A tanto llega tu aversión hacia esa pobre criatura
Me separé de Esmeralda para no estar bajo el mismo techo que ese niño
No tener que mirarlo, ni oírlo siquiera
Y así poder evitarme todos los recuerdos amargos
Que su presencia despiertan en mí
Hijo
Si a causa de él renuncié a algo tan grande como el amor de Esmeralda
¿No crees que voy a seguir viniendo a esta casa para encontrármelo aquí?
José hermano
Discúlpame, mi amor
Adiós
Ese niño, ese niño
Él es el culpable de todo
De mi separación de Esmeralda
De mi inestabilidad emocional
Que puede afectar hasta mi carrera
Es tu hijo, José Armando
Yo no puedo mirarlo
Hazlo tú por mí
Míralo, José Armando
Míralo
No
¿Por qué?
Lo siento
No puedo
No puedo
Ese niño no puede ser mi hijo
Porque se ha convertido en mi peor enemigo
¿Y si realmente fuera mi hijo?
Hijo, si Armando se fue, nana.
No soporta al bebé.
El odio que le inspira a esta criatura
Es más fuerte que su amor por Esmeralda
Yo no sabía que la señora Blanca
Acostumbraba a llevarse al niño a su casa
Entonces todo se arregló en la familia
Quiero decir, con don Rodolfo
Mira, Florecita
Esmeralda no está enterada de eso
No vayas a meter la pata, ¿eh?
Ay, sí, su permiso
Sí, sí
Y no se te ocurra decir nada delante de ella
Pero me agarro que usted hace algo de espaldas de ella, amiga
Sé que la señora Blanca me rogó y me rogó y yo creo que debe haber armonía, mija.
Sí, al cabo yo soy los padres general del abuelo del muchachito, ¿no?
De todos modos no me gusta hacer las cosas sin que lo sepa.
Pero, ¿tú no es la primera vez que se lo lleva?
No.
Mía Florecita, no vale que te hable con claridad.
La señora Blanca se llevó al niño porque...
Pues no es bueno que esté aquí
¿Por qué?
Me da pena decírtelo, mija, pero...
Pues es que...
Que tu papá tiene una enfermedad contagiosa
No sé cómo darle la gracia por la silla
Su jorrito me la trajo.
Pues ojalá y le sirva.
Pues cómo no, está muy cómoda y me ha venido rete bien tomar el sol aquí.
Me alegro mucho.
¿Puede quedarse con ella?
Ah, pues gracias por el regalo.
Como que me están chequeando mucho.
Me tienen aquí a cuerpo de rey.
Lo único malo que tiene esta enfermedad es que me aburro de no hacer nada.
Ya tendrá tiempo de volver al trabajo.
Además, no tengo ni con quién hablar.
Pues falta de confianza, Dionisio.
Para no quedar a platicar,
pónmese una vuelta allá por mi casa
para que estemos los amigos.
¡Hombre!
Perdona que te diga esto, mija.
Pero es un crimen tener un angelito
donde corre harto peligro.
Un hombre recio como tu papá
tiene fuerza para luchar contra el mal
y puede vencerlo.
Pero un acriturito no...
Tú lo entiendes, ¿verdad?
Sí, Dominga
No te ofendes porque te lo haya dicho, ¿verdad?
Entonces, ¿tenemos que irnos de aquí?
No, no, ¿cómo?
Pero, Dominga, si tienes miedo...
Pero entiéndeme, mija
Nosotros queremos a tu padre, queremos ayudarlo de corazón
Pero tenemos que prevenir para que al chiquito no se le pegue la enfermedad
Pero ¿tú cómo le vamos a hacer?
Pues no hay que dejarlo que venga para acá, ¿me entiendes?
Solamente hay que decírselo contento para no lastimarlo.
Yo te ayudo, mi hija.
Y vas a ver que lo conseguimos sin necesidad de que se vaya.
Me da pena decirte esto, pero...
en estos casos no hay que andarse con tapujos.
Sí, Dominga.
Imagínese si el niñito de Esmeralda agarra el mar.
Sí.
No, no, no quiero ni pensar que eso ocurre.
Blanca.
Blanca.
Rodolfo, creí que estabas en tu despacho
¿Qué estabas buscando?
Salí a decirle a Adrián que tuviera listo el coche para llevarme al niño
Tú no vas a ocuparlo, ¿verdad?
No, no
Puedes usarlo
Tengo que apurarme
Está siendo tarde
Hasta luego
No tardo
Ya nos vamos, chaval
Ya nos vamos
Vámonos
A la calle
A la calle, mi amor
¡Ay, Dios mío!
que de ayudarme, o sea, no, no, no, no, no estoy tan mal, me voy a platicar un rato con
mi hija, ¿no? No. ¿Por qué? Es que mientras más reposo haga, mejor, papá, venga. Pero
es muy temprano, florecita, aquí voy a platicar un rato. No, no, no, papá, tiene que hacer
lo que dijo el médico, véngase pues. Claro, y que no fuera un niño chiquito, me van a
asegurarle para hacer lo que yo quiera. Sí, cuando se cure, ahora me hace caso mejor.
¿Bueno?
¿Dominga?
Soy yo, Esmeralda.
Hablo para avisarte que voy a llegar un poquito tarde.
El doctor me invitó al cine.
¿Cómo está mi bebé?
Tu hijo está bien.
Sí, claro que ya tomó su mamila, no te preocupes.
Sí, mi hija, sí.
Hasta luego.
Las mentiras que tengo que echar.
Ojalá que la señora Blanca no tarde con el chimpallatito.
Gracias, adiós.
¿Se portó bien?
Sí, sí, cómo no.
Ay, señora Blanca, usted me pone en aprieto.
Miren nada más, pues tengo que andar diciendo mentiras.
¿Qué significa tanto para mí, Dominga?
Si Emeralda se entera, yo no sé ni qué va a pasar
Jorge Armando llegó estando el niño allá
¿Lo vio?
No, lo oyó llorar
¿Y qué hizo?
Se molestó y se fue de la casa
Por lo que dijo, parece que no piensa volver
Para no correr el riesgo de encontrárselo otra vez ahí
¿Y con todo esto?
¿Usted quiere seguir llevándose al muchachito?
Lamento que tome esa actitud.
Yo a él lo quiero mucho, pero si se pone en ese plan con el niño...
Bueno, por un lado tuve un disgusto y por otro recibió una alegría.
¿Qué alegría, señora Blanca?
Antes de venir para acá, encontré a Rodolfo junto al bebé, contemplándolo.
Creo que se va a ganar al abuelo, Dominga.
Y eso es algo muy grande.
Estoy harto de estas medicinas
Tiene que tomarlas
O ese médico amigo suyo no podrá operarlo
Me siento perfectamente
Fernando, lo que pasa es que exagera sus precauciones
Debe ser una operación muy delicada, ¿verdad?
Sí, probablemente necesita varias operaciones
Para reconstruir estos tejidos que están tan dañados
Pero por Esmeralda
Bien vale el sacrificio
Naturalmente
¿Por qué más iba a ser semejante cosa?
Sin Esmeralda no soy nadie
Ella es lo único que me interesa en esta vida
¿Te gustó la película?
Y me lo pregunta, doctor
El cine es impresionante y maravilloso
Ha sido para mí una experiencia nueva
Y luego, venir a este lugar tan elegante
¿Dice usted que es árabe?
Sí, vas a probar
Qué interesante
Qué bello es todo
El decorado, la música y la comida
A ver
Todo tan distinto
Tan emocionante
Me alegro de que te haya entusiasmado.
Entusiasmada es poco.
Estoy deslumbrada, eso es.
Esto para mí es como un cuento, doctor.
Nunca en mi vida había tenido una noche así.
Miento.
Tuve otra noche maravillosa.
Pero hace ya mucho tiempo.
Y casi lo había olvidado.
Me gustaría poder ayudarte a que no volvieras a recordarlo jamás
¿Ahora te interesas por mí?
Durante todo este tiempo ha sido como si yo no existiera
Tú sabes por qué
No se le puede pedir a una mujer que escoja entre su hijo y un hombre.
Aunque ese hombre sea el amor de su vida.
Soy para ti el amor de tu vida, Esmeralda.
Es tu hijo, José Armando.
¿Quieres verlo?
Ven.
Es tu hijo, José Armando.
Yo no puedo mirarlo.
Hazlo tú por mí.
Míralo, José Armando.
Míralo.
Es tu hijo, José Armando.
Míralo, José Armando.
Sí, Armando.
Míralo.
Buenas noches.
Georgina.
¿Te pasó lo mismo que a mí?
¿Qué?
No sé, me sentí sola, aburrida y no sé ni por qué vine aquí.
¿Te ibas?
Pues...
Ana, pero ahora que ya llegué no te vas, ¿verdad?
Qué casualidad encontrarte.
Gracias.
¿Qué vas a tomar?
Lo mismo que tú.
Por favor, dos de lo que estaba yo tomando.
¿Qué te pasa, José Armando?
¿No te alegras que nos hayamos encontrado?
Sí
Creo que me alegro
Creo que debo alegrarme
No te entiendo
Es una forma de hablar un poco extraña, ¿no crees?
Es que estaba a punto de cometer un disparate
¿De verdad?
Yo lo he impedido
Sí
Entonces se supone que te he hecho un favor
Sí, pero...
¿Pero qué?
Tengo miedo cuando vuelva a sentir eso y tú no estés
¿Qué me quieres decir, José Manuel?
Si me atreviera a pedirte que tú me ayudaras
Yo te necesito
Pero no puedo ofrecerte nada
Muchas gracias por todo, doctor
Realmente ha sido fantástico
Bueno
Buenas noches
¿Por qué tan deprisa?
¿Todavía es temprano?
No tanto
Aunque le avisé a Dominga debe estar preocupada
Bueno
No te retraso más, Esmeralda
Hasta mañana
Hasta mañana, doctor
Y gracias
Mil gracias de nuevo
Mil gracias te doy yo a ti
Adiós
Adiós
Así que
Es una duda espiritual a la que me pides, José Armando
¿Es eso lo único que buscas en mí?
Quiero ser sincero contigo, Georgina
Tú eres una mujer que no mereces el amor
Estoy en un mal momento de mi vida
Atravesando una tormenta
Como un hombre llenado tratando inútilmente de alcanzar la origen
Y de pronto decide
No luchar más y abandonarse a su suerte
¿No me preguntas nada?
¿Para qué?
Ya me lo estás diciendo todo
Pensé que querrías saber
No, no necesito saber más, José Armando
Tú necesitas de mí
Y yo quiero ayudarte
Esa es mi rabia.
Otra mujer me hubiera hecho mil preguntas.
Me hubiera querido conocer toda la historia.
Nombres, detalles.
¿Y qué ganaría?
Tan solo lastimar tus heridas.
Revivir tus recuerdos.
Ahora lo que necesitas es sanar, olvidar.
Regina.
Voy a tratar de ser tu salvación, José Armando
Si ese es el único papel que puedo desempeñar en tu vida
Lo acepto
No, Georgina
No quiero que solo seas mi salvación
Quiero que seas mi novia
Y en un futuro seas mi esposa
Mi amor
Mi amor
No te pierdas mañana, Esmeralda
¿Te refieres a Georgina Pérez Montalvo?
Sí
Se han comprometido
¿Lacirlita?
Tío
Ojalá que Esmeralda también pueda rehacer su vida
Al lado de un hombre que la ame
Y la haga feliz
Esmeralda
Esperanza, esperanza, tu amor es puro como el sol.
Esperanza, esperanza.
Tienes los ojos del amor
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