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Esmeralda
Bebés con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
Eres los ojos del amor
Espera el amor
Eres los ojos del amor
de Dios, lograremos que tu hijo nazca sano y fuerte. Pobrecita. Pensaste que ibas a perder
a la criaturita que llevas en tu vientre, ¿verdad? No te angusties más. Es que usted
no entiende. A esta muchachita le han pasado de carta cosas feinas. Yo no debo querer a
este hijo. Pero ¿cómo es posible que digas eso? ¿No te das cuenta que un hijo es siempre
una bendición? Dios nuestro Señor te lo está enviando. Si Dios me lo envía, tendré
que conformarme, pero ya no lo quiero, no lo puedo querer.
¿Pero cómo es posible que le creas a ese miserable? Porque un hombre que es capaz de
abusar de una mujer indefensa no es más que un canalla capaz de cualquier infamia.
Yo me porté con Esmeralda tan canalla como es infeliz.
¿José Armando?
Sí, mamá.
Dije que yo no quería ese niño.
Pero, hijo, ¿acaso no has considerado que ese niño, como tú lo llamas,
bien puede ser tu hijo?
Porque antes de que ella viviera aquella terrible noche,
Esmeralda se entregó a ti.
Por eso estoy así.
Me siento confundido.
Atormentado.
Lo mejor será regresar cuanto antes a la ciudad
Tenemos que contratar a alguien especializado para que dé con el paradero de Esmeralda
Lo que pasa, madrecita, es que esta muchacha sufrió rete harto
Usted pensará que soy muy mala
Yo no soy nadie para juzgarte
Solo pienso que eres muy desdichada
Si yo le contara
Si usted supiera
Ahora no, cuando descanses, hija, cuando estés más tranquila
Tenemos tiempo
¿Tendré que estar muchos días aquí?
El médico es quien debe decidirlo
Te vamos a cuidar mucho, no te preocupes
Reposa, que yo rezaré mucho por ti
¿Cómo se llama usted?
Sorpiedad
Yo lo que pienso es que no hay ninguna necesidad de seguir en la casa grande, Rodolfo
Te confieso que si por mí fuera, hoy mismo nos íbamos
Pero necesito preguntarle a Blanca
Ay, querido, ¿pero cómo te estás ablandando?
Antes no le habrías consultado
Simplemente le hubieras dicho que empacara las cosas para marcharnos y ya
Ella está muy resentida conmigo y...
No tengo fuerzas para imponerle mis decisiones como antes
Mira, mira, está bien que seas consecuente
Pero no debes permitir que no respeten la autoridad que siempre has ejercido como cabeza de familia
Blanca, qué bueno que llegas
Sí, Rodolfo y yo pensamos que no existe razón alguna para permanecer más tiempo en la casa grande
¿Qué piensas tú, Blanca?
Yo también deseo irme
Que no hay nada que me retenga aquí
¡Ah, magnífico!
Entonces mañana mismo podemos partir
Voy a decirle a Gracielita que vaya preparando las maletas
Creí que preferirías quedarte
Para esperar, si se sabía algo
Lo único que sé es que Esmeralda no quiso que supiéramos su paradero
¿Lo ves? Ella ha cortado con nosotros definitivamente
No será definitivamente porque la vamos a buscar
Por eso quiero irme
Tú me ayudarás, Rodolfo
Tenemos que encontrarla.
Necesito que me ayudes con los libros.
Quiero salir para la ciudad mañana mismo.
También quiero ver cómo quedó la nueva malla de los gallineros
y cómo va el semental que se lastimó una pata.
¿No te ves muy convencido con nuestro regreso?
Es que no sé qué hacer.
Seguir tu vida y punto.
Mi vida ya no me pertenece.
Esmeralda se ha quedado con mi tranquilidad, con mis pensamientos
¿Quién iba a decir que este viaje a la casa grande nos marcaría para siempre?
En cuanto lleguemos a la ciudad buscaré a Esmeralda
No puedes olvidarla
¿Cómo voy a olvidar a la mujer que me dio todo y a quien yo le quité todo?
Este lugar que ahora estoy ocupando es de ella
Solo de Esmeralda
Ay, doctor, no lo puedo dejar solo un momento
Hasta acá vienen a buscarlo para echarle pleito
Venga de decir tonterías, Juana
Mira, si no convences al médico de que me deje ir a mi casa
Me voy yo por mi propio pie
Ya le pedí a Maribel que me avise cuando llegue el doctor
No se enoje, que le va a hacer mal
Lo que me hace mal es estar en este lugar sin saber nada de Esmeralda
Doctor, por favor
Si Esmeralda ya estuvo aquí
Algo está pasando en la casa grande, Juana
Si no, no hubieran venido los Peñarreal a reclamarme
Necesito que vayas a investigar con el Bobo, con el entrenador, con su amiga Florecita, con quien sea
Pero tráeme noticias de ella
Es más, ve de una vez al Cacán de Dominga a ver si están ahí
¿Ahorita?
Sí, ahorita
¿No me pidió que esperara al doctor?
Yo le hablo al doctor
Por lo pronto quiero que vayas y no regreses sin alguna razón de Esmeralda, ¿entendiste?
No
No puedo dejarlo solo
El disgusto con la visita que tuvo
Puede afectar su salud
Haz lo que te digo, mamá
Esta vez no voy a obedecerlo
Yo no me muevo de aquí
¡Adrián!
¡Adrián!
Aquí estoy, papá
Ahorita bajo
Hijo, por favor, quiero que estés abusado
Para que vayas a los corrales y a los gallineros
con los patrones.
¿A qué hora?
Ya.
¿Cuál es la prisa?
Porque se quieren ir a la ciudad
mañana, primera hora.
Don Rodolfo quiere ver los libros
y yo se los voy a tener listos
para ahora que regrese.
¿Quiénes se van?
Toda la familia.
¿Y Gracielita?
Todos.
Ándale, apúrate.
Que los señores
ya han de estar esperando
allá afuera.
Ay, Dios mío, Osvaldo.
Pero muévete, niña, todavía tengo que arreglar mis cosas
Pues vete a arreglarlas, yo termino de empacar
Y es que eres muy lenta
No entiendo cuál es la prisa
Estoy tan emocionada
Ahora sí tienes el campo libre
Sin Esmeralda podrás conquistar a José Armando nuevamente
Y eso sí te advierto, que prepararemos la boda de inmediato
Mamá, ahora menos que nunca
José Armando no será feliz con nadie que no sea Esmeralda
No me importa si es feliz o no
Solo me interesa que sea tu esposo
¿Quedaron bien las obras que hicieron en el gallinero, Adrián?
Sí, don Rodolfo, quedaron muy bien
Quiero que esto se conserve en óptimas condiciones
Pienso regresar pronto
Estas vacaciones me despertaron de nuevo el gusto por el campo
Qué bueno, señor
¿Nos alegrará verlos de nuevo por acá?
Porque me figuro que usted también va a venir seguido
No lo sé, Adrián
Quiero hacer mi especialidad
Y voy a necesitar concentrarme en mis estudios
Pues qué mejor que venir a estudiar acá
En la casa grande lo que sobra es tranquilidad
Además lo vamos a echar de menos
Nosotros también
Bueno, es hora de regresar
Tengo muchos pendientes todavía
Ve tú, papá
Yo luego te alcanzo
Necesito hacer una visita
¿A quién?
A una persona a quien respeto mucho
Te agradezco la atención, doctor
Don Fermín, no solo he venido a despedirme.
También quiero preguntarle si tiene alguna idea del lugar a donde pudo haber ido Esmeralda.
No, no tengo la menor idea.
Y me preocupa mucho lo que vaya a hacer de ella.
Solo salió de este lugar con usted.
Cuando la llevó a la ciudad.
No tiene a nadie fuera de aquí.
Le voy a suplicar que si sabe algo me lo avise de inmediato, don Fermín.
Aquí están mis datos.
Ahí me puede dejar recado.
Yo estoy seguro que si trata de comunicarse con alguien
Será con usted
Yo también le agradeceré
Que si la encuentro
Me lo haga saber
Puede escribirme
Yo pasaré al correo todos los días
Gracias don Fermín
Adiós y gracias por todo
Hasta pronto
Señor
Protege a Esmeralda
Cuídala, por favor
Me da pena incomodarlos, Rodolfo
En lo absoluto
Ustedes se van con José Armando en su camioneta
Y Blanca y Crisanta se van conmigo
Mañana, en cuanto lleguemos a la ciudad
Me comunicaré con el licenciado Díaz Mirón
Para que inicie la búsqueda de mi hija
¿Y Gracielita?
Está en su recámara viendo que no se le olvide nada
Hay unos ojos
Que si me miran
Hacen que mi alma
Tiemble de amor
Son unos ojos
Tan primorosos
Ojos más lindos no he visto yo
Hay quien pudiera mirarse en ellos
Hay quien pudiera mirarlos más
Gozando siempre de sus destellos
Ojos más bellos no he visto yo
Y todos dicen que no te quiero
Que no te adoro con frenesí
Y yo les digo que mienten, mienten
Mañana te vas
Sí
No te vayas
Quédate conmigo
Te quiero
Yo sé que nunca podré querer a nadie así
Pero no puede ser
Olvídame, Adrián
Yo trataré de olvidarme de ti
¿Y me lo dices así?
Sería más cruel darte esperanzas
¿Por qué no tratamos de...?
Es inútil luchar
Lo nuestro no tiene futuro
Sé que no puedes comprenderlo
Perdóname
Perdóname, mi amor
Bésame
Bésame
Deja llevarme el sabor de tus besos
Quiero sentir el calor de tu cuerpo junto al mío
Para recordar después de este momento
Recordarte mucho, vivir de estos recuerdos
No podemos separarnos
No puedes irte si no quieres
Si yo te adoro
Pertenecemos a mundos distintos, Adrián
Tu mundo es este, el mío aquel
Yo no encajo aquí como tú no podrías vivir allá en la ciudad
Con este amor, aunque quiera
Hasta el mismo infierno sería un cielo
Adiós, Adrián
Adiós
No
No
Garcilita
Por favor, les encargo todo, Dionisio
Tú, Nacho.
Cuídame muy bien a los becerritos que acaban de nacer.
Tierra cuidado, patrón.
Cualquier cosa, te comunicas conmigo, Dionísio.
Adrián, quiero pedirte algo muy especial.
¿Usted dirá?
Por favor, si llegas a saber algo sobre Esmeralda, avísame de inmediato.
¿A su casa?
Por lo pronto sí, aunque más adelante pienso cambiarme a un departamento.
Yo me comunicaré contigo para avisarte.
Como usted diga.
Gracias, Adrián. Gracias por todo.
Le deseo suerte, doctor.
Y ojalá que encuentre la mejor solución con Esmeralda.
Llévese estas gorditas, señora Blanca.
Son de chicharrón y de requesón del que me trajo Adrián.
Lácese para ustedes.
Eres muy linda, Tula.
Te agradezco mucho tus cuidados y los guisos tan sabrosos que siempre nos diste
Ay, señorita, pues es lo único que sé hacer
Vamos a extrañar tu comida, Tula
Y yo a ustedes
Cuídate mucho, Tula
Usted también, señora Blanca
Y ojalá y vuelva pronto con su hija
Que Dios te oiga
Ya estoy lista
Adiós, Tula
Adiós, casita
¿No vieron por aquí a Gracielita?
Niña
Ando buscándote como loca, vamos
Adiós, señora Blanca
Adiós, doña Crisanta
Adiós, Florecita
Y muchas gracias por haber querido tanto a mi hija
Yo la voy a querer siempre.
Eres como mi hermana.
Adiós, suércita.
Cuidas a Adrián.
Pues lo primero que voy a hacer es buscar un lugar donde vivir
Estas monjitas se han portado rete bien, pero...
Pues yo creo que ya nos tenemos que ir, ¿verdad?
¿Pero con qué dinero, Dominga?
Si apenas te debes haber alcanzado para el boleto del tren
Ah, pues...
Pues yo tengo
Con eso podemos vivir unos días mientras encontramos qué hacer
¿Y de dónde sacaste ese dinero si no tenías?
Pues mira
Tú no me has querido decir lo que hablaste con José Armando
Pero eso sí
Yo te voy a decir que él sí te quiere
Que está apurado por ti
Eso no es cierto
Lo único que hizo fue engañarme
Me dijo que me quería y no era cierto
Pues sí te quiere, sí te quiere
Porque fue él, el mismito José Armando el que me dio el dinero que traigo
¿Pero por qué le aceptaste ese dinero, Dominga?
Pues que quería que hiciera
Si el doctorcito es el papá del chipayate que espera
Pues también tiene obligaciones, ¿no?
José Armando no es el padre
Vamos a ver
¿Por qué estás tan segura, eh?
Porque el día que nos casamos y me entregué a él
Todo fue tan dulce
Tan maravilloso
En cambio
Después de aquella noche en la casa de Lucio
Me empecé a sentir mal
Sentí mareos, náuseas
Lucio es el demonio
No puedes creerlo
Además tú te desmayaste
¿No sabes en qué paró todo eso?
Pero cuando desperté estaba encerrada en aquella habitación
En aquella cama
No se desespere
El doctor está firmando su orden de salida
En cuanto me dejes en la casa
Te vas inmediatamente a buscar a Esmeralda
Y esta vez pobre de ti si no me traes noticias
Sí, doctor
Ya le dije que sí
Déjame, déjame
No soy ningún inútil
¿Por qué mejor no espera aquí su salida?
No voy a esperar un minuto más
Mi mujer te gustaba mejor Esmeralda.
Esmeralda.
Siempre Esmeralda.
Lucio abusó de mí.
El hijo que espero es de él.
Lo sé, Dominga, lo sé.
Lo que más me duele es la crueldad de José Armando.
Me rechazó.
No quiere saber nada de mi hijo.
Hasta me ha hecho pensar que yo misma no lo quiero.
Entiéndelo, mija, está celoso
¡No lo disculpes, Dominga!
Si él está celoso, yo estoy herida
Me ha clavado una puñalada en el corazón
Y esa herida tal vez no cierre nunca
Espero que no pretendas tú también buscar a Esmeralda después de su abandono
¿Tú crees que se habrán venido a la ciudad?
No tengo la menor idea
O tal vez se fueron a otra ciudad
No sé, tal vez a una cerca del Pueblo de Maravillas
No las creo tan valientes como para tratar de sobrevivir en esta ciudad tan grande
Qué gusto que estén de nuevo en su casa, señor
Sí, ya la extrañaba
Bienvenida, señora Blanca
Gracias
¿Qué es ofrecido, Altagracia?
Tiene recados del comité de damas
Y también ha llamado varias veces de la casa de beneficencia
Seguramente para preguntar cuándo mandaremos la ropa para los niños huérfanos
Sí, Crisanta
Con tanta cosa, ni siquiera me acordaba de eso
¿Y quién llamó?
Sorpiedad
¿Llamó Sorpiedad personalmente?
Sí, quedó de llamar nuevamente
Ah, la señora Rivera mandó varias bolsas de ropa para los huérfanitos
Habrá que clasificarla y empacarla
Crisanta, encárgate de eso, por favor.
Sí, mi niña.
Con todo esto de Esmeralda me he olvidado de esos pobrecitos que necesitan tanto nuestra ayuda.
No te preocupes, Esmeralda.
En este lugar asistimos a quienes lo necesitan.
Y tú estás muy desamparada.
¿Y cómo le hacen para vivir y comer, madrecita?
¿De dónde sacan para mantener a tanto chimpallate?
Hay benefactores, Dominga
Gente buena que nos manda ropa, comida y donativos para medicinas y lo que haga falta
Ay, por cierto, tengo que llamar a una señora que es muy generosa
Y que con frecuencia nos manda ayuda
Oiga, madrecita
¿Y no nos podría recomendar por ahí algún lugarcito donde podamos vivir?
Algo así muy sencillo
Que no vaya a ser caro porque no traigo mucho dinero
Además, abusando de usted, Sor Piedad
Ayúdenos a conseguir algún trabajo
Aunque yo no sé hacer nada
Y ciega
Ya veremos, algo encontraremos
¿Sabes leer y escribir?
No
¿Pero cómo le iba yo a enseñar, madre?
Pues ni yo misma sé
Luego, pues sin poder ver, pues...
Bueno, tenemos mucho que hacer con ustedes
Por lo pronto ya tengo pensado
Un lugar donde se puedan hospedar
Doña Soco, Doña Soco
Venga, venga
Ay, Doña Edy
Se me hizo tardísimo
Es que me quedé platicando con el güero de la carnicería
Y se me fue el tiempo
No sé, güero, andar enamorado de usted.
Ay, ¿cómo cree, hombre?
A mí cada vez que me ve, me dice que la salude de su parte.
Bueno, luego le seguimos en la plática.
No he hecho nada de comer y mi hija hoy sale más temprano.
No, no, eso...
¿Qué?
Usted sí que me da envidia de la buena.
¿Cómo me hubiera gustado que mi Jessica fuera tan bien como su Auronita?
Su nieta también es muy linda, doña Epi.
Sí, pero...
Ya ve, ya llegó mi hija
Anda apurada porque no ha hecho todavía la comida
Ay, ahorita le ayudo
Al rato la veo, doña Efi
Ándale, mija
¿Qué pasó con la del cuarto, mamá?
¿Hablaste con el güero?
Sí, por eso me entretuve
Quiere que se lo rente a un sobrino de él
¿Qué te parece?
No sé, ¿tú qué has pensado?
No me gustaría meter a un hombre en mi casa, ¿eh?
Por ti, más que nada.
Mejor nos esperamos un poco.
Verás que vamos a encontrar una muchachita decente a quien rentárselo.
¡Esmeralda!
¡Esmeralda!
¡Panda!
¡Ay, Merdecio, qué tonto es!
¡Ey, te espantaste!
¡Pues claro que me espanté!
¿Pues qué andas buscando?
A Esmeralda.
Pero todo está cerrado.
¿Sigue en la casa grande?
No, no, no, mi reñida ya no está ni aquí ni allá.
¿Cómo?
¡Que mi reñida ya no está ni aquí ni allá!
Bueno, pero ¿a dónde se fue?
Pues, no sé si...
No sé si quién sabe, porque no dijo.
Bueno, pero va a regresar pronto.
Sí, a mí me dijo que iba de lejos, lejos, lejos, lejos y para no golpear.
¿Y sabes qué, Juana?
Ella no quiere que nadie sepa, que nadie sepa.
Así que no se lo vas a decir tú al viejo feo ese que vive contigo.
El doctor Malaver no vive conmigo.
Yo solo trabajo para él.
Y no le voy a decir nada, me leso.
Ah, te vuelvo, te vuelvo.
Pero dime, ¿a dónde se fue tu reinito?
Pues lejitos, lejitos, lejitos
Mira, se fue a una ciudad
Así de grandota
Está por allá ante el cielo
Y más allá
¿Con quién se fue?
¿Con los Peñarreal?
No, no, las dos solitas
Con la vieja Dominga
Pero acuérdate, acuérdate
Que no se lo debes decir a nadie, Juana
Pero la señora del patrón se puso irratrísima
cuando yo le dije que mi reinita se había ido lejos, lejos, lejos.
¿Y qué crees, pana?
¿Qué?
Ellos se fueron también, ¿eh?
Los Peñarria, ¿eh?
Sí, los Peñarria, todos, todos juntitos y se fueron.
Mira, yo lo vi, yo lo vi con estos ojos, ¿ves?
Mira, mira, ¿eh?
Así que ni vayas, no vas a fallar a nadie
A nadie, a nadie, a nadie, a nadie
Ahora sí me siento re triste, Zenaida
A lo mejor nunca más vuelvo a ver Esmeralda
A mí se me hace que un día de estos va a volver
A lo mejor ni se jalle en otro lado
Ni siquiera sé a dónde se fue
A ver si Fermín sabe algo
Fermín, ¿cómo le va?
¿Qué tal, Florecita? ¿Cómo te vas, Zenaida?
¿Cómo está, don Fermín?
Bien, aquí nomás
Me imagino que vienes
Sí, Fermín, quería preguntarle si usted sabe algo de Esmeralda
Nada, pero ayer estuvo aquí el doctor Peñarreal
Estoy convencido que él tratará de buscarla por todos lados
¿Usted cree?
Naturalmente
Es que no sé, no sé
¿Qué es lo que no sabe?
Pues si el doctor va a buscar a Esmeralda como dice
Claro que la va a buscar y la va a encontrar
Ya lo verás
Eso depende, Fermín
¿De qué?
Pues de que de veras la quiere encontrar
Ellos se quieren, florecita
Y cuando el amor existe, no hay obstáculo que no pueda vencer
Gracias por todas las molestias, José Armando
¿Gustas tomar algo?
No, tía, ya me tengo que ir
¿Pero cuál es la prisa?
Tengo muchas cosas que hacer y quiero regresar ahora mismo
Bueno, como tú quieras
Luego iré a tu casa, me preocupa mucho tu madre
Así que estaré ahí para cualquier cosa que necesite
Está bien, tía
Yo te acompaño, Fernando
De nuevo en mi casa
Estás triste
Es natural
Yo también lo estoy
Voy a extrañar la casa grande
¿En serio?
¿No me crees?
Es que nunca te gustó el campo
Decías que tú eres una mujer de ciudad
Y que no comprendías cómo podía vivirse en esa soledad
Sí
No te niego que durante los primeros días llegué a detestar ese lugar
Pero después empecé a sentir un cariño tan especial por todo
El campo, las noches estrelladas, la gente
Nunca olvidaré que ahí aprendí a montar a caballo
Bueno, al menos a no tenerles miedo
Pobre Adrián, estaba muy mortificado con tu caída del caballo
También a él lo voy a extrañar
Pero bueno, ¿tú qué piensas hacer?
Supongo que vas a comenzar la búsqueda de Esmeralda de inmediato
Te confieso que no tengo la menor idea de por dónde tengo que empezar a buscar
De lo único que estoy convencido es que no descansaré hasta encontrarla
Eso puede llevarte mucho tiempo
Aunque me lleve la vida entera
Después de todo, ¿para qué quiero la vida si no la tengo ahí?
Esmeralda no quiere saber nada de ti
Aún así quiero encontrarla, Graciela
Aunque sé que no existe la menor esperanza de que volvamos a estar juntos
No, Sor Piedad
No existe ninguna esperanza de que volvamos a estar juntos
Esmeralda
¿Te alegraría si el nacimiento de tu hijo se frustrara?
Dime la verdad, hija
No, no, eso no
Se supone que es el único motivo de tu desventura
Si no se lograra, podrías volver al lado de tu esposo y ser feliz
No, Dios me ha enviado a este hijo
Y yo quiero que se salve
Ay, qué alegría me dan tus palabras
Poco a poco tu corazón se abrirá
Y en él florecerá el amor maternal
Que es el sentimiento que más enaltece a una mujer
El amor a tu hijo será como un puente hacia ese otro amor
Al cual has tenido que renunciar
Eso no lo puedo esperar
Ten fe, hija
El señor prueba a quienes ama.
Debemos confiar en él.
Sor Piedad, aquí está lo que me pidió.
Gracias, Sor Lucila.
Toma, Esmeralda.
Es un regalito.
¿Te ayudo, Esmeralda?
Por favor.
¿Qué es?
Es una zonaja.
Es el primer regalo para tu hijito
Oye, oye cómo suena
Alegría
Arrisa de niño
Inocencia
Toma hijito, toma
No tengo ánimo de nada
Te voy a preparar un tecito y te vas a sentir mejor
Le dejé recado al licenciado Díaz Mirón
Estoy segura que él podrá orientarme
Esperemos que sí
¿Dónde estará ahora Esmeralda?
Ay, ojalá pudiera contestarte esa pregunta, mi niña
Es terrible haber encontrado a la hija que creía muerta
Para después perderla de esta manera
¿Cómo pudo alejarse de mí?
¿Será que no me quiere, Nana?
No, no, no, mi niña
¿Cómo puedes pensar tal cosa?
Estoy segura que ella te quiere mucho
Lo que pasa es que algo superior a sus fuerzas la obliga a obrar así
Dices eso para consolarme, nana
Pero me angustia no saber dónde puede estar
Pobrecita, debe estar pasando en los momentos muy difíciles
Sola, con Dominga, una pobre vieja ignorante
No me angusties más de lo que estoy
Ah, perdóname, mi niña. Pero es que yo también estoy preocupada.
Aunque yo trato de hacerme a la idea de que nada malo les va a pasar.
Tengo una esperanza, nana.
¿Cuál, mi niña?
José Armando. Él la encontrará.
¿Me comunica al consultorio del doctor Lascano?
Lolita, habla el doctor José Armando Peñarreal.
Bien, gracias, Lolita.
Necesito hablar con el doctor Lascano.
¿Y a qué hora termina la operación?
Por favor, Lolita, dígale que estaré en mi casa.
Gracias, muy amable.
Si Esmeralda está en la ciudad, seguramente se comunicará con Álvaro.
¿Tienen muchos niños aquí, Sor Lucila?
No tantos como quisiéramos, pero ya no tenemos lugar para más.
¿Y todos son huerfanitos?
Están en esta casa porque tuvieron la desgracia de haber perdido a sus padres.
O porque ellos los abandonaron a su suerte.
Pero esos no son huérfanos.
Tienes razón.
Nosotras les llamamos así porque desgraciadamente es como si no tuvieran a nadie en este mundo.
¿Y por qué los abandonan?
Hay muchos motivos, Esmeralda.
En algunos casos por falta de medios para mantenerlos.
En otros, porque fueron el fruto de algún pecado o de un mal recuerdo
Entiendo
Son criaturas que vinieron al mundo sin que sus padres los desearan
Y hay muchos en esas condiciones
Muchos, más de los que podemos atender
Pero a ver, cuéntame de ti
No eres de aquí, ¿verdad?
No, yo nací en un pueblo
Rodeado de la naturaleza
Crecí y viví en el monte
Entre flores
En la gruta de una cascada maravillosa
Que guarda un río al que yo visitaba casi diario
¿Te gustaba mucho?
Mucho
Es que el agua de la cascada platicaba conmigo
¿De veras?
¿Y qué te contaba?
Muchas cosas
Me decía que tenía un secreto para mí
¿Y te lo dijo?
Sí
¿Por qué esa carita?
¿Acaso no fue bueno ese secreto?
Fue maravilloso
Porque me reveló que yo tenía una familia
Pero también fue amargo y doloroso
Bueno, bueno, nada de ponerse triste
Estás esperando
Y a ese niño solo le debes transmitir alegría y buenos pensamientos
Es cierto
Esa Lucila
¿Puedo pedirte un favor?
El que quieras
Quiero mandar una carta a mis amigos
Para que sepan que estoy bien y que los recuerdo con mucho cariño
Claro que sí, dámela y yo la pongo en el correo
Es que...
Necesito que tú me la escribas
Yo no sé leer ni escribir
¡Bruja, bruja!
¡Órale, chamacos malcriados!
No tienen una madre que los eduque
¡Juana!
¡Juana!
¡Ya voy!
¡Juana!
¡Ahí voy!
Dígame, doctor
Esmeralda, ¿qué pasó con Esmeralda?
Doctor, acuérdese que no debe agitarse
¡Acaba de hablar, por favor!
Esmeralda se fue para siempre
¿Qué?
¿Con José Armando?
No, sola, con Dominga
Siéntate, Juana
Quiero que me digas absolutamente todo
Si Esmeralda en verdad abandonó a José Armando
Es hora de tomar cartas en mi asunto
¿Cómo andas, Adrián? ¿Te falta mucho?
Esto no se acaba nunca.
Hay que ver todas las cosas que tengo que guardar.
Ay, es triste ver esta casa vacía.
Parece como que si la gente que vivió aquí se hubiera muerto.
Sabe Dios cuánto tiempo pasará antes de que ellos vuelvan.
Quizás años.
Sí, quizás años.
Ni siquiera saludas a Zenaida.
¿Cómo te va, Zenaida?
Pues bien
Órale, miren lo que le ibas a decir
Oye, Adrián, es que...
Pues yo te quería preguntar si vas a ir a la fiesta del pueblo
Mañana es la fiesta del santo patrón de la iglesia y ya ves cómo se pone la plaza
No, pues, pues al menos a la misa sí voy
¿Y no te vas a quedar al baile?
Pues, pues, a lo mejor me quedo un rato más
Ah, pues entonces ahí te veo
A ver si nos echamos una platicadita
Órale, pues
Bueno, luego nos vemos en la casa.
Adiós.
Adiós.
¿Con quién hablabas, Adrián?
Con Florecita y Zenaida que pasaron por aquí.
Esa chamaquita está re de chula.
Insisto en que me gusta por usted.
No, papá.
Mi corazón ya está apartado.
Aunque nunca puede estar cerca de la mujer que amo.
Mire, mi hijo, yo no entiendo ese amor tan disparejo
Pero sí sé lo que es estar enamorado
Su madre y yo también pasamos nuestros apuros
Decían que éramos muy jóvenes para tener formalidad
Y ayer encerraban y a mí no me dejaban asomar las narices por su casa
Y ahora que lo veo sufrir
Recuerdo aquellos sufrimientos míos de amores
El golpear del corazón en el pecho como galope de caballo
Y la desesperación de pensar que no podríamos realizar nuestros sueños
¿Sabe lo que es eso?
Sabe lo que pienso
Usted no debió enamorarse de esa muchacha
Pero ya está, pues
Y al sufrimiento también hay que darle la cara como hombrecito
Mejor póngase a trabajar duro
El cansancio del cuerpo le aliviará el peso del alma
Tiene razón, papá
Vamos a trabajar
Mañana a primera hora nos vamos a la casa de Blanca
Ay, no, mamá, yo no voy
Mis tíos nos han de soñar
No, esta desaparición de Esmeralda hay que aprovecharla al máximo
Antes de que se le ocurra regresar a la campesina esa
¿Todavía le sigas diciendo campesina?
Te recuerdo que es una peña real, tan legítima como yo
No por eso, deja de ser una infeliz campesina
Y para colmo ciega
Además, su situación legal no ha cambiado para nada
Ella continúa haciendo lo que fue
Para todo el mundo, José Armando es el hijo de Rodolfo Peñarreal
El heredero de la familia
Pobre Esmeralda
La suerte no fue generosa con ella
Cada uno tiene en la vida lo que se merece
Ella es completamente inocente
Sí
Pero tendrá que conformarse con el papel que el destino le reservó
Y tu destino te ha puesto de nuevo la oportunidad de casarte con José Armando
Él ya está casado
Te lo digo por si se te ha olvidado
No te preocupes por eso
Mañana mismo comienzo a hacer labor
Para que anulen ese absurdo matrimonio
No se apuren
Mañana temprano voy a comunicarme con la señora Socorro
Dios quiera que no haya rentado todavía su cuartito
Ahí podrán quedarse ustedes con plena confianza
Gracias, madrecita
Me siento re rara aquí, de veras.
Yo tan viejo y rodeado de tanto montón de chilpayate.
Pero es tan lindo oírlos correr, jugar, reírse.
¿Casa de beneficencia?
¿Sor piedad?
Habla la señora Blanca Peña Real.
Quería avisarle que ya estoy de nuevo en la ciudad.
Y mañana mismo pasaré a visitarla.
Si no tiene usted inconveniente.
Por supuesto que no.
Será usted bienvenida.
Gracias.
Estaré por ahí en la mañana
Hasta pronto
No te pierdas mañana, Esmeralda
¿Qué haces aquí?
¿Cómo qué hago?
Dándole antecedentes al licenciado
Para que comience la búsqueda de Esmeralda inmediatamente
La verdad es que ya no sé nada
Pues bien, ya que tú la has abandonado
Si Esmeralda me busca, yo estoy dispuesto a protegerla
¿Ahora qué vas a inventar?
¿Quién crees que esté en la casa de los huérfanos?
¡Ella! ¡Esmeralda!
Tienes los ojos del amor
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