All language subtitles for Incompatibles 2 (202riph.es

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

NETFLIX PRESENTA

¿Cruzamos por los proyectos?

Los edificios están conectados.

Vamos por Rose de Vents

y por Lirio de los Valles.

Qué nombres de porquería. Aquí no hay lirios.

Confía en mí. Tengo ancestros tuareg.

Por aquí.

También fui explorador.

Delta Uno a base.

Necesitamos su posición.

Vamos de pasillo en pasillo.

Ousmane, ¿dónde estamos?

Derecha, izquierda, puerta azul,

y ahora a la derecha,

derecha, puerta verde.

- Aquí. - Puerta verde.

¿Listo para arrestar al más buscado de Europa?

No.

Tarde.

- ¿Diaz está ahí? - Sí.

- ¿Y si llamamos a los demás? - No. Sólo cuando lo veamos.

Es delgaducho, como Timothée Chalamet, pero feo.

Reaparece después de tres años. Debe estar trabajando.

¿Dónde estás, mondadientes?

¿Dónde te escondes?

¿Cómo va eso, familia?

¿Qué cómo va eso, familia?

¡El abominable Jordan Diaz!

¡No los oigo! ¡Hagan ruido!

Timothée no envejeció bien.

- ¿Cuántos años tiene esa foto? - Tres.

Debe ser el cabello.

Un corte puede cambiarlo todo.

¿Aún no quieres llamar a los demás?

¡Cinco victorias!

- ¿Me oyen? - Mierda.

¡Hagan todo el ruido posible para mi amigo Diaz!

¡Un gran aplauso!

¡Un aplauso por la pelea!

- ¿La pasaron bien? - ¡Sí!

Váyanse a casa, arrestaremos a la estrella.

La policía nos rodea. Pórtate bien.

Calmado. Vamos, todos a casa.

No te hagas el duro.

¿Quieres pelear? Vamos a pelear.

- Llama a los demás. - ¿Qué?

¿Qué?

Llama a los demás.

Vamos, muchachos. Apúrense.

¡Vamos!

¡Vamos!

Hicimos derecha, derecha...

Era derecha, izquierda.

- La puerta azul. - Era a la izquierda.

- No, es la azul. - ¡Esa es gris!

¡Hazlo puré, Ousmane!

¡Policía!

¡Arriba las manos! ¿Qué es eso?

- Basura. - ¡Suéltala!

¡Plásticos a la izquierda!

Juro por mi madre que reciclo.

- Chicos, no es él. - ¡Salgan!

La ecopolicía es tremenda.

¡Policía!

¡Arriba las manos!

¡Policía!

¡No se muevan!

- Así es. No te soltaré. - ¡Suéltame!

Ya es tarde, mira.

- ¡Alto! Ven aquí, rápido. - Encárguense.

¡El del micrófono!

Ven aquí. Dinos quién ganó esta noche.

- El ganador de hoy es... - ¡La policía!

La policía.

No. El ganador de hoy...

- El ganador de hoy... - ¡La policía!

- ¡La policía! - ¡La policía!

- ¡La policía! - ¡La policía!

¡La policía!

¡La policía!

Teniente Monge.

Es el segundo al mando en la comisaría 12 de la policía judicial.

- Bueno, segundo... - ¿Sí o no?

- Soy como otro comisionado. - El segundo.

- Sí. - Hizo el examen de comisionado.

Tres veces. Tres fracasos.

No los considero fracasos.

Solicitó traslados a la División Penal, a Antiterrorismo,

al Servicio de Protección.

Sin suerte.

¿Algún comentario?

Como dijo Amin Maaluf:

"El amor se alimenta de paciencia y de deseo".

Bellísimo.

- ¿Lo conoce? - Hablo de su carrera.

- Sí. - ¿Sabe qué hace en mi oficina?

- No. - Por supuesto.

Miente para llegar a la verdad.

- ¿Y cuál es la verdad? - Eso me lo dirá usted.

- Esto no es un interrogatorio. - ¿Segura?

- Puedo apelar la Quinta. - Esto no es EE. UU.

Invocar su derecho a callar con su terapeuta es contraproducente.

¿La conozco?

- ¿Personal o profesionalmente? - Pro.

Eso reduce las opciones.

No, no la recuerdo.

- Clarissa Malbec. Arrestada por robos. - Sí.

Una sospechosa muy astuta.

Se supone que, en su interrogatorio, usted le dijo:

"Si confiesas, te invito a Tour d'Argent. ¿Te gusta el pato prensado?".

No sé, puede ser.

- ¿No es raro? - No. ¿Por qué? ¿Es vegetariana?

Lo creen un riesgo para las investigaciones.

Dicen que tiene un grave complejo de superioridad.

No tengo ningún complejo.

¿De verdad cree que cenar con usted

es un incentivo más fuerte que retirar los cargos?

Esa es una pregunta filosófica

que no me molestaría discutir durante una buena comida.

La dejaré elegir dónde.

Muy bien. Creo que escuché todo lo que necesito.

- Gracias. - Agradézcamelo después.

¿Después?

Espera. No tires así.

Es de cachemira.

- Bueno... - Sí, bien.

Qué culo...

Por aquí.

Eres igual a tu padre.

Es la nariz. Tengo la nariz Monge.

- ¿No te importa usar su habitación? - No. ¿Por?

Muy freudiano de tu parte.

No vienen nunca, no tengo que pagar renta, soy considerado.

Cambio las sábanas.

¿Podrías poner música?

¿Sabes por qué Enzo Ferrari no quería una radio?

- No. - Sólo quería oír el motor.

¿Siempre eres así de meticuloso?

No.

¿Coincidimos en que arrancar la ropa es excitante?

- Sí. - ¿Lo consientes?

- Sí. - ¿No te he manipulado?

- No. - ¿No te prometí nada?

- ¿Ya está? - No, pero...

- Ya no se puede hacer nada. - Cállate.

¿Te vas?

Tengo salmón ahumado. Salvaje, feteado a mano. Y champaña.

Gracias, pero me voy.

Bueno, adiós. Y gracias.

De nada. Gracias a ti.

Tienes mi número en mi expediente.

- Llámame si quieres. - Descuida.

Me alegra que lo tomes así.

Muchas demonizan a los hombres.

Quizá piensan demasiado.

Si quieres un revolcón por narcisismo puro, ¿qué tiene?

- Eres más que un revolcón. - No hablaba de mí.

Bien. Adiós.

Adiós.

Bien, Diakité.

- La pelea. Le explico. - No es necesario.

Sí, claro. Entiendo.

Es un fragmento sacado de contexto. No vio lo que pasó antes.

Al principio...

No. Eso fue un poco antes, pero antes de eso.

No, se pasó.

- ¿Sigo? - No.

500.000 visitas.

Es incontrolable, obsesivo y... ¿Cómo decirlo?

Viral.

¿Sabe lo que dijo el Ministerio?

Que nació para la fama.

Estamos en una crisis de relaciones públicas,

sobre todo, con ciertos grupos.

Siempre lo dije, el tema son las relaciones públicas.

Pero yo soy un policía, no la Policía.

Exacto. Vamos a cambiar eso.

Se va a convertir en la cara de la Policía.

¿Méaux?

Hola.

Él es Benoit Méaux, director de Comunicaciones de la policía.

Estamos buscando un héroe.

Un héroe normal y accesible, pero con habilidades increíbles.

Un oficial de policía 2.0,

representado por alguien

con quien la gente pueda identificarse, que ya tenga fans: usted.

¿Yo?

Crearemos todo un ecosistema digital usando su imagen.

Hablo de YouTube, Facebook, Insta, Snap y, por supuesto, TikTok.

Para que sigan su día a día.

Como si fuera su amigo.

Y, encima de todo esto, un comercial para mostrar en todas las plataformas.

Este es un mensaje del Ministerio del Interior.

¡Ladrón!

Compromiso.

Disciplina.

Probar tus límites.

Coraje.

Altruismo.

Integridad.

Fuerza.

La Policía Nacional te busca.

Haz de tu vida una aventura. Súmate.

Entonces...

¿qué opina?

- ¿En serio? - Muy.

Recapitulemos.

Soy incontrolable y obsesivo.

Usted lo dijo. ¿Por qué yo?

Los rebeldes caen bien. Además, es buen padre.

Es simpático.

¡Ahí está!

¡Ahora entiendo!

¿Simpático? ¿En qué sentido?

- Vamos, díganme. - Bueno...

- ¿Cool? - No.

¿Le doy una pista? Mire.

- La sonrisa... - No, mire todo.

Supersimpático. Encantador.

- Apuesto. - ¿Otra pista? N...

- ¿Negro? - No.

Un negro simpático, ¿no?

Basta, Diakité, es una orden.

No seré el negro simpático que cubra a la Fuerza.

No sea dramático. Le pedimos que sea quien es.

Un símbolo de la exitosa integración de las minorías en nuestra institución.

¿Saben dónde se lo pueden meter?

Ahí viene.

Y bien, ¿qué pasó?

Muy bien. Han estado hablando a mis espaldas.

¿Soy un peligro para las investigaciones?

Si tienen algo que decirme, adelante. ¿Quién empieza?

¿Nadie?

No, es que eres algo bocazas.

¿Bocazas?

- ¿Y eso? - Vives presumiendo.

- Eres medio pervertido. - Perdón por ser atento.

- Nunca nos escuchas. - ¿Qué?

- Siempre me miras el culo. - Claro que no.

- Ya quisieras. - Eres insoportable.

Lo siento, eres sexista y no gracioso.

- Totalmente creído. - ¿Creído?

Y usas demasiada colonia.

Es perfume, el CK1.

Huele a Uber.

Deja de molestar con tu barba hípster y tus chupines.

Son elastizados, no chupines. Perdón por tener estilo.

Podemos no usar ropa usada.

Mierda.

Caí.

Son buenos. Casi me hacen caer.

No estaba seguro de la colonia.

El chiste de Khadija sobre el Uber...

Se merecen un Óscar.

¡Muy bien, De Niro!

¡A trabajar!

Qué bobos.

"Creído".

¿Yves?

Traje unas compras, ¿me ayudas a guardarlas?

¿Estás llorando?

Yves, ¿estás bien?

Mierda.

- Hola. - Hola.

- Adiós. - Adiós, sí. Adiós.

- Gracias. - ¿Qué pasa, papá?

- ¿No ibas a ir a trabajar? - Sí.

Pero...

- Compré comida congelada. - ¿Trajiste cereales?

¿Yves? ¿Me explicas?

Al menos alguien folla en esta casa.

¿Qué dijiste?

Que al menos alguien hace el amor en esta casa.

No, ¿qué me dijiste, Yves?

No soy tu amigo.

- Perdón. Lo siento. - Por favor.

¿Qué tal?

Perdón, había tránsito.

¿Para qué viniste? Pedí un taxi.

- Dije que vendría. - ¡Se lo dije!

Esperaba que tuviera algo mejor que hacer.

- Es un placer. - ¿Sigues ocupado mañana?

- ¿Por? - El cumpleaños de la esposa de Didier.

Es en el Ministerio. Papá puede presentarte.

Soy grande. Puedo hacerme amigos sólo.

Déjalo en paz, es feliz.

¡Disculpen, niños!

¡Basta!

Disculpen. Con permiso.

- ¿Sí? - Algo en la Gare de Lyón.

Voy para allá.

¡Djimo!

- Estoy aquí. - Ya llegó la comisaría 12.

Bien.

- Siga, como si yo no estuviera. - Sí.

Disculpa. Estoy con ellos.

¿Ves a ese tipo?

Trató de venderme una barra de hachís. Encárgate.

- A un lado, señor. - Estamos juntos.

- Soy de la policía. Servicios digitales. - Abra las piernas.

- ¡No! - Un momento...

Espera.

- Jovencito, yo me encargo. - Soy policía.

François Monge.

¡No, Ousmane, no puedo creerlo!

- ¿Qué haces aquí? - Bueno...

- Tanto tiempo. - Sí.

- Hola. - Mucho gusto.

¿Se conocían?

Fuimos compañeros en...

Sí.

No diría que lo ayudé a ascender, pero...

No, no digas eso.

- ¿Vas a hablar con los testigos? - Sí.

- Gracias. - ¿Podemos hablar?

Qué bueno verte. Te ves genial.

- ¿Y tú? - Te ves muy bien.

Te ves genial. ¿Subiste un poco de peso?

Es la edad. Yo me cuido.

- No sé, te queda algo ajustado. - ¿En serio?

- ¿Qué has estado haciendo? - Lo de siempre.

Todo normal. Soy comisionado de la División Penal.

Tengo mi propia unidad.

- Felicitaciones. - Gracias.

- ¿Tú? - Estoy en la comisaría 12. Genial.

Qué bueno.

Es genial, quería conectarme con lo más básico.

Es muy gratificante.

- ¡Dime! - ¿Qué?

- ¿A qué esposa te tiraste? - ¿Qué?

¿Dejaste la División Penal para volver a una comisaría?

- Eso fue una sanción. - Te dije que es gratificante.

- ¿En serio? - No soy tan ambicioso.

Entiendo.

No todos somos tiburones, comisionado.

- ¿Sí? - No digo que tú lo seas.

Digo que no sólo el trabajo importa.

¿Hay una señora Monge, además de tu mamá?

Aún no ha nacido quien pueda cazarme.

Será mejor que se apure. Ya hay una gran diferencia de edad.

He madurado.

Evolucioné de gato salvaje a lobo solitario.

- Nada mal. - ¿Y tú?

- Igual, estoy bien sólo. - Claro.

Es genial.

¿Y la fiscalía?

Había venido el remplazo, pero se fue, lo impresionó el cuerpo.

- ¿Qué tiene? - Ven a ver.

No identificado. Causa del deceso indeterminada.

- ¿Y la otra parte? - No había nada más.

Lo dejamos terminar. Gracias.

Después hablamos. Me alegra verte.

¿Me mostrarías tu oficina? Dicen que es genial.

- No es la gran cosa. - La alaban mucho.

- En serio... - Muchas gracias.

Es enorme.

Pero parece un poco frío, ¿no?

Es menos personal que una comisaría.

Llamó la comisaría de Saint-Julien.

Encontraron un par de piernas en una vía.

- Un tal Kevin Marchal. - Eso es para mí.

¿Y ese quién es?

Perdón. Teniente Monge, de la 12.

- Hola. No se levanten. - Hola.

- Él reportó el cuerpo. - Sí.

Habrá sido un tipo con el corazón roto.

- Tenía dos balas en las piernas. - Un homicidio. Es mío.

¿Qué?

Muéstrame.

EN VIVO CUANDO LLAMA EL DEBER

Le diré al fiscal. Llama a Valergnes.

- Iré por dos o tres días. - Bien.

Genial. Lo abrimos al resto de Francia.

No, no puedes venir.

Es demasiado peligroso. Delicado.

No puedo arriesgar vidas civiles, es una misión secreta.

Adiós.

¡Ese es mi Ousmane! ¡Audaz, impulsivo! Vuelve el equipo de los sueños.

¿Qué equipo?

Es mi caso. No puedes hacer esto.

- No es el momento. - Sí. Yo encontré el cuerpo.

Hay dos mitades, una para cada uno.

¿François?

Soy de la División Penal. Tú, de la comisaría.

No podemos trabajar juntos, no hay protocolo.

¿Esa es tu excusa? Antes eras más relajado.

- Ya sé. ¿Es por Yasmine? - ¿Yasmine?

- Por mi aventura con ella. - ¿Qué tiene?

Estabas loco por ella.

Qué idiotez. Es mi amiga.

- Ousmane. Escucha. - ¿Qué?

Te molestó como para no hablarme más.

¿Yo no te hablé? ¿Qué?

Te dejé mensajes luego del examen de comisionado, jamás contestaste.

Te reías de todos sus chistes, le hacías ojitos, pero nada más.

Perdón si tomé la iniciativa.

Qué pena que eso no era parte del plan.

- Quizá aprobabas. - Qué diminuto eres.

No, eso es diminuto.

Al menos no me quemo la punta con el perfume del mingitorio.

Orinas en código Morse. No es normal. Ve al médico.

- Ousmane. - Me voy.

¡Espérame!

Mierda...

Ousmane. Maldita sea.

Sabes que éramos un gran equipo.

Una unidad. Un par. Un dúo.

Éramos buenos amigos, compañeros.

¿Algún otro sinónimo?

Nos alejamos, sí. Tu culpa, mía...

- ¿Mía? - No importa.

No sabes cómo son las cosas fuera de París.

Necesitas a alguien confiable.

- ¿Como tú? - Nací en Burdeos.

Estudié en Rennes.

Tengo primos en Monts du Lionnais, un tío en Aix. Conozco la zona.

François. Mírame la boca. ¿Me ves hablar? Oye las palabras.

Yo voy. Tú te quedas.

¿Hueles el aire fresco? Mira las montañas, la flora.

La gente viaja a Reunión, cuando tenemos todo en Francia.

Eso es parte de Francia. En cierto modo.

¿Vas a seguir enojado?

- Tres horas sin hablar, qué infantil. - ¿Infantil?

- ¿Fuiste tú que llamó a tu papá? - "Quien" llamó.

- No llamé a mi papá. - ¿Quién fue?

- Mi mamá. - Ahí está.

Conoce a la mujer del jefe de gabinete...

- En fin, jugaste y perdiste. - Nepotismo.

- ¿Cómo? - Estás aquí por nepotismo.

Te prohíbo que digas eso.

No sabes nada de mí. No nací del lado correcto como tú.

Sigue, esto es genial.

No es fácil ser blanco, educado y tener buenos contactos.

- ¿En serio? - Ríete.

No tenemos cupo. Si no comes, te comen.

Es mucho más fácil cuando eres negro y pobre.

¿Dije eso?

¿Nos vendrán a buscar?

Alice Gauthier, subcomisionada.

¿Alice? Es un nombre de los 90.

Debe tener 25 o 30. Las chicas son menos complicadas aquí.

- ¿Qué significa? - Bueno...

Eres malo con las chicas, es tu oportunidad.

¿Quién lo dice? No pienso en eso a diario como tú.

Tienes problemas. Deberías ir a terapia.

Fui ayer. Estuvo muy bien.

Alice no parece muy puntual.

Estaba esperando allá. Les traje café. Soy Alice.

- Alice Gauthier, un gusto. - François.

- En París son dos besos. - Aquí, ninguno.

Comisionado Diakité, ansío trabajar con usted.

Mucho gusto.

Yo también. Digo, igualmente.

Estoy entusiasmado.

- ¿Vienen? - Al país de las maravillas.

Es broma.

- ¿Qué decías? - Nada.

Exacto, amigo.

- ¿Es de aquí? - Thonon-les-Bains.

"A-thon-broso".

¿Hay arquitectura antigua para ver en la región?

TALLER MECÁNICO MARÉCHAL

Buenas tiendas.

Sólo falta "Narguile Juana de Arco".

- Es un pueblo patriótico. - Eso no es patriótico.

En los últimos años hubo mucho narcotráfico.

De repente, todos aman la ley, el orden y los valores.

- Quieren un tipo duro que entienda. - ¿Alguien como él?

¿El fascista de Francia Vive?

Si es de derecha, es fascista. ¿Nazi también?

¿Cuál sería la diferencia?

El fascismo es un período histórico un poco oscuro, pero interesante.

- Alto. - La economía...

Está en contra de negros, árabes, judíos, gais, Europa, el Me Too, el rap.

¿Cómo se llama eso?

Un buen patriota.

- ¡Sus caras! - Caímos.

¿Por dónde empezamos?

Bueno.

Otro hombre que perdió la cabeza por usted.

Kevin Marchal, 26 años, vivía con su mamá.

Condenado por narcotráfico.

Cumplió ocho meses.

- ¿Todo bien? - Sí.

Sí, todo genial.

¿Se cayó de un puente y el tren lo partió por la mitad?

No, el cuerpo lo separó un objeto metálico.

¿Un hacha? ¿Una motosierra?

Una barandilla defectuosa.

Sin embargo, esto no explica por qué las heridas están cauterizadas.

Qué loco, está chamuscado, como si fuera tocino.

Está crujiente. A la parrilla.

Esperamos los resultados toxicológicos.

- Sí. - Hay dos heridas de bala.

Dispararon a entre 3 y 5 m de distancia.

Ahí se ve el agujero.

Uno de los proyectiles se atascó en un hueso.

- Es un 7.62. - Sí.

- ¿Tokarev? - El arma de los narcos.

- ¿Qué haces? - Los drogadictos ocultan sus marcas.

- ¿Verdad, doctor? - Sí.

Inyectan sus drogas en el...

No hay nada ahí.

- ¡Basta! - Lo dejé en su lugar.

- ¿Todo bien? - Sí.

- Es raro. Hay mucho espacio. - Son las montañas.

- Hola, señor. - Hola.

Buena escena. Perfectamente demarcada.

Protegida, no contaminada. Precisa, meticulosa.

Genial, a la altura de París.

Sí, claro.

- Hola. - ¿Qué tenemos?

- ¿Hablas con ellos? - ¿Por qué yo?

Es más rápido. Yo hablo con la subcomisionada.

- ¿Por qué no al revés? - Porque no.

Eso no es un argumento.

Yo soy comisionado, tú eres teniente. ¿De acuerdo?

- ¿Me estás dando una orden? - Sí, eso.

- Bueno. - Soy tu superior.

- Hola, señores. - Hola.

Hola. Teniente Monge, División Penal de París.

Bueno, no, soy de las provincias.

Como ustedes.

Parece que el cambio climático aún no llegó aquí.

- ¿Tenemos la moto de Marchal? - Sólo sus piernas en las vías.

Huellas de llantas, sangre y vidrio roto.

¿Golpeó la barandilla y se cayó?

- Perdió el control por aquí. - Hay un orificio de bala.

Por eso perdió el control. Le dispararon aquí.

Dos balas calibre 7.62.

Encaja con los rastros de sangre en la ruta.

Lo extraño es que quien lo perseguía paró apenas le disparó.

Para liquidarlo.

O para cubrir las huellas y buscar la moto.

Es pesada para un sólo tipo.

Olvidó un detallito.

El tren de las 9:52 a París.

- No lo cortó la barandilla. - Los cables de alta tensión.

Por eso estaba quemado.

Ahí subo.

- ¿Qué? - Nada.

¿Qué pasa?

- ¿Tengo algo? - No. Está... Genial.

¿Qué?

Encontré un diente.

- Lo perdió en el impacto. - No le faltaba ninguno.

¿No?

¿Es el mismo palillo?

No.

¿Vamos? Nos espera el papeleo.

Queremos visitar a la madre de la víctima.

¿Tendrán un vehículo?

Aún no le dijimos que su hijo murió.

Nosotros le decimos.

Bien. Sylvain, ¿les das un auto?

- Bien. - ¿Me da su número?

¿Mi número?

- Para la investigación. - No necesita mi documento.

Su teléfono.

- Bueno, es 06... - Sí.

39, 98,

32, 15.

- Llámeme cuando quiera. - Sí.

El mío es 06...

Está bien. Siempre están juntos.

- Bien. Nos vemos. - Nos vemos.

- Me da mala espina. - ¿Qué?

Esa chica tiene algo raro.

¿Porque le gusto yo y no tú?

Sí, claro.

Gracias. Buen día.

Eres increíble.

- ¿Estás celoso? - ¿De qué?

- De esto. - ¿Celoso de qué?

Vamos.

- No. - Estás celoso.

- ¿Qué, si no? - Pero...

Dime. ¿No tienes excusas?

Tengo 37 años. Ya estoy viejo para esto.

¿Qué haces?

- Llevo mi arma. - No.

La asustaremos. A la guantera.

- Va contra el protocolo. - Mira.

- Fácil. - Va contra el protocolo.

- Díselo con cuidado. - Tengo un lado sensible.

Hola, señora. Diakité, División Penal de París.

- Él es el teniente Monge. - De la División.

No es así.

Así es más fácil.

¿Qué sucede?

¿Podemos pasar?

- Sí. - Gracias.

- ¿Qué haces? - ¿Y tú?

- Entro. - Yo también.

- Atrás. - ¿Por qué yo?

- Porque sí. - Porque sí.

- Gracias. - Genial.

¿Puedo pasar al baño?

- Sí. Por aquí. - Gracias.

Mientras, hablemos en la sala.

Vamos.

Tome asiento.

La naturaleza.

Señora Marchal...

- Tengo buenas y malas noticias. - ¿Encontraron a mi hijo?

- Sí. Esa es la buena noticia. - ¿Está bien?

No debería haber empezado así.

¿Está herido?

Recibió dos tiros en la pierna, pero...

¿Ya no puede caminar?

No. No puede.

- ¿Cómo...? - Eso es un detalle.

FIESTA DE STRIPTEASE

- Dígame que está bien. - No me ayuda.

Hagamos lo siguiente: como cuando se depila.

Kevin está muerto. Lo siento.

- No. - Lo lamento.

¡No!

¡No!

- ¡No! - Sí.

- Lo siento. - ¡No!

- ¡No! - Tranquila.

- Está bien. - ¿Qué hiciste?

- Una bolsa. - ¿Qué?

Está hiperventilando. Respire por la nariz.

¡No puede ser!

¿Qué es eso? ¡No!

¡Sucio!

Qué asco.

Respire hondo.

Tome, señora.

Respire en la bolsa.

Muy bien.

Vamos a averiguar quién hizo esto.

Aún huele a él.

Era un buen chico,

pero siempre se juntaba con la gente incorrecta.

Basta.

¿Como quién?

Estaba su amigo Nader.

El Soplón.

Vamos.

- No. - La entendemos, señora.

¿Kevin trabajaba?

Trabajaba en la farmacia.

Pero lo despidieron.

Su jefe lo acusó de robar medicación para venderla.

Ahí fue cuando empezó a pasar sus días en su taller, como le decía él.

No sé qué hacía,

pero al menos estaba aquí.

Conmigo.

- Señora. - Calma.

- Calma. - Muy bien.

Tranquila.

Sí, ya sé.

Basta.

Aquí estoy.

Muy bien.

Suéltala.

Qué lindo.

Cuidado con el excremento. Resbala.

Ahí está.

Cuidado con los perros, tienen mal carácter.

¡Aussaresses!

Ya basta.

No tengo la vacuna antirrábica.

Son supertiernos.

Mira, no pasa nada. En serio.

¿No?

¿Ves? Mira.

Es un perro tranquilo.

¡Mierda!

¡Están locos!

¿Qué pasa? ¿Existen los perros bipolares?

Sé que hay osos bipolares.

- ¿Kevin los entrenaba para pelear? - No. No salían de la casa.

No tengo las llaves.

Descuide.

Y sí. Un lindo laboratorio.

Sí. Parece que era químico.

Nada mal, Kevin.

- Vaya, vaya. - ¿Qué es esto?

Bien organizado.

Bien.

- Descongestionante nasal. - Tremendo resfrío.

Usan estos cristales para hacer metanfetaminas.

¿Estudiaste química?

No, pero miro la TV.

Cocaína.

- Oxicodona. - Espera.

¿Qué haces?

Se la envío a una amiga en Narcóticos.

Yasmine. ¿Siguen en contacto?

¿Qué te importa?

¿No estás enojado con ella?

No estoy enojado contigo.

- No molestes con eso. - Qué doble estándar.

Esta dosis es para un caballo.

- Mierda. Los perros. - ¿Qué?

Probaba los productos con ellos.

- ¿Señora Marchal? - ¿Sí?

¿Qué sabe de la gente que se juntaba con su hijo?

Había una chica. Jessica.

Iba a verla de vez en cuando.

Trabaja en un bar.

Espere.

¿Es este bar?

FIESTA DE STRIPTEASE

ESTACIONAMIENTO

- ¿Strippers? - Sí.

Podríamos ver mujeres desnudas.

- ¿Y? - Sólo te advierto.

Qué insoportable.

- ¿Tienes pañuelitos? - ¿Pañuelitos?

- Te sangra la nariz. - Basta.

- Hola. - Señorita.

Aún no abrimos.

Yo creo que sí.

¿Está Jessica?

¿Los camerinos, por favor?

- Abajo. - Gracias.

Voy yo, ¿tú...?

- ¿Los camerinos? - Sí.

¿Estás seguro?

Insoportable.

Hola.

Hola.

¿Puedo ayudarle?

Sí. Policía.

Espere.

¿François? Ven.

Ve tú.

- ¿Por qué? - Es mejor así.

- Tienes problemas. - ¿Qué?

- Tienes problemas. - Ve.

- Tienes problemas. - ¿Qué? Vamos.

¿Jessica?

Teniente Monge. División Penal de París.

¿Están de desfile?

Vengo por Kevin Marchal.

- ¿Qué hizo? - Está muerto.

Lo asesinaron.

Sabía que terminaría así.

¿Me pone?

Si quiere.

No hay problema.

- ¿Todo bien? ¿No tengo frías las manos? - No.

Necesito que conteste.

Si no, es aburrido.

Yo hago preguntas y usted responde.

Me recuerdas a alguien.

¡Sabe hablar! Y me tutea.

Un chiste sobre...

¿cómo se dice?

Un hombre de color.

- Buen comienzo. - Entra a un bar con un loro.

El camarero le dice: "¡Qué belleza! ¿De dónde lo sacaste?".

¿Sí? ¿De dónde?

El loro dice: "De África".

¡De África!

- El loro lo dice. - ¡Sí!

Es racista, pero es bueno.

- ¿Racista? - Contra los negros.

- No. - Sólo un bissel. Digo, un toque.

No hablaré en judío.

Pero es racista.

Bien. Kevin Marchal.

No hablo con inmigrantes de origen subsahariano.

Yo no suelo hablar con hijos de puta racistas.

Hagamos un esfuerzo.

¿Me oíste?

Bien. Ahora puedo.

¿Están locos?

Al principio nos divertíamos.

Kevin es muy dulce, más allá de sus perros.

Claro.

Pero todo lo que hacía...

Perdón. ¿También traficaba?

Antes. Con su amigo, el Soplón.

¿El Soplón?

Nader.

Le dicen el Soplón.

Trabaja en el centro de juegos.

Discutieron cuando se enteró de que Kevin cocinaba sólo.

El negocio se disparó.

Vendía en clubes nocturnos,

en raves...

Yo me pongo en el culo.

- Gracias. - De nada.

¡Vamos!

Nos conocimos hace... ¿Dos semanas?

Él estaba nervioso, como si tuviera miedo.

¡François!

Pensar que es el comisionado.

Pero ¡qué idiota!

¡Este tipo está loco!

Espera, ya verás. ¡Esto no se acabó!

¡Ya voy!

Qué idiota...

Por algo esto va contra el protocolo.

¡Mierda!

¡Mierda!

¡Mierda!

¡Rayos!

¡Mierda!

¡Última chance! ¡Manos en la cabeza!

Oye...

Segunda advertencia.

¡Mierda!

Está muerto.

Raro. Sin dolor, sin cansancio.

Estaba drogado.

Si tú lo dices.

¿Qué? Es verdad.

Te hizo mierda, no hace falta inventar excusas.

Todo por un chiste. De mal gusto, sí...

De mal gusto no. ¡Racista! No es lo mismo.

El chiste original es con un mono.

Eres demasiado sensible.

FUERA, NEGROS Y MARICONES

¿Qué tal esto?

¿Demasiado sensible?

Qué pueblo de mierda.

Mira esto.

¡Hasta la ventana!

¿La ventana? ¡Dios...!

¿Por qué romperían la ventana?

Entiendo lo de "negros", pero ¿maricones?

- ¿Cómo dices? - ¿Qué?

- Te oí. - No entiendes.

No. Dame la llave, por favor.

Mierda.

La guardé debajo del auto.

- ¿La guardaste debajo del auto? - ¡Sí!

Carl Müller. Sólo una licencia vencida.

Trabajaba en una empresa de seguridad, Securitec.

Vamos a visitarlos.

Tenía un tatuaje en el cuello.

- ¿Te suena? - No.

Nuestros amigos de la capital.

Hola. Soy el comisionado Mercier. Mucho gusto.

Esperamos el informe de la autopsia.

Con suerte, confirmará un infarto.

- ¿Fue en defensa propia? - ¡Me atacó!

Verbal y físicamente, ¿qué más quiere?

- Era un tipo fuerte. - Estaba drogado.

Un chico enloqueció en una fiesta hace unos meses.

Le pegó mal, tuvieron que pararlo entre tres.

Comparemos los análisis de Carl con lo que tenía Kevin.

Dos cadáveres en dos días es demasiado para el pueblo.

Por favor, detengan la escalada y resuelvan el caso cuanto antes.

Discretos y con mano dura.

Nuestra especialidad.

- Soy discreto... - ¿Ponerla dura? No me sorprende.

- Gauthier. Lleva registro de todo. - Sí, jefe.

Confunde subcomisionada con secretaria.

- Me pasa igual. - ¿En serio?

Un subcomisionado es más como un segundo jefe.

Los resultados de Kevin. Restos de cocaína y cannabis.

Como todos los chicos aquí.

No es vendedor ni adicto. Él la cocina.

Hablando de eso, ¿tienen hambre?

Securitec debe estar cerrado.

¿Qué hay de rico aquí?

- Delicioso. - Qué delicia.

No pueden venir y no probar un crozaillette.

- Es delicioso. - Es crujiente, pero suave también.

¡Muy rico!

Esto es gula.

Me preocupaba que la combinación de salchicha, pasta y queso fuera pesada.

Para nada.

¿Sabes por qué? Son muy listos.

No usan crema espesa. Es "yogurt".

¿Qué?

- "Yogurt". - ¡Yogur!

- "Yogurt". - No, yogur.

- Termina con T. - No.

- ¿Cómo lo dices tú? - Yogur.

- ¿En serio? - ¿Ves?

- Siempre dije "yogurt". - Si es por eso, también di "tenedort".

- Ambos son aceptados. - ¿Dónde oíste eso?

¿En tu "familiat"? ¿Mientras tomaban "lechet"?

- Qué tonto. - ¿Quieres "pant"?

- Ya son las "ochot". - Hora de "partirt".

¿Ya terminaron?

¿Quieres más? ¿Te puedo tutear?

Sí a las dos.

Dime, Alice...

Perdón.

- ¿Qué hace una chica como tú...? - Perdón.

¿en este rubro?

¿Una chica como yo?

Porque estás buena.

¿Disculpa?

Al pan, pan.

Alice es una joven cautivadora, no es delito señalarlo.

Eres insoportable.

¡La familia Veyre!

- ¿Cómo están? - Señor alcalde.

Buenas noches, jovencito. ¿Qué tal?

Sí, muy bien.

- ¿No es el alcalde? - Esta es su segunda casa.

Es el dueño del restaurante. Y de muchos otros lugares.

Ya veo. Ciudad Brunner.

Cuando colapsó la economía local, él compró todo

y creó miles de empleos, así que cuando se postuló...

- Subcomisionada. - Alcalde.

- Señorita. Hola. - Sí.

- Señor alcalde. - Por favor.

- ¿Ustedes son los de París? - Sí.

¿Vinieron por el joven Marchal?

- Las noticias vuelan. - Pobre chico. Es terrible.

Terrible. Por eso trabajo tanto.

Para que los niños tengan futuro, lejos de la violencia y el tráfico.

En fin, espero que encuentren al culpable.

Recuerden disfrutar la zona.

- Empezaron con el pie derecho. - Sí.

Recomiendo acompañar la comida con una copa de Chartreuse artesanal.

¿Mickael? Tres.

- ¿Conocen la zona? - No, pero nos sentimos en casa.

Es limpia.

Muy acogedora.

Vine hace unos años.

Vine con mi abuela, que fue a un spa termal.

Me pareció mágico. ¿Qué?

Los spas son geniales. ¿De qué te ríes?

- No me río. - Discúlpelo.

Les deseo buenas noches. Caballeros.

- Gracias. Buenas noches. - Buenas noches.

¿No es lindo? Que el alcalde venga aquí...

Sí. Gracias, Mickael.

Un trago y un elogio, y votarías hasta por Hitler.

Por la unión de París y las provincias.

Eso.

Este lugar es increíble.

Perdón.

- Comí demasiado. - Qué raro, con tu autocontrol.

La galleta con el café estuvo de más.

La canela me hincha.

Ya llegamos.

- ¿En serio? - Es lo que podemos pagar.

Genial. Gracias.

Gracias por la velada. Fue genial.

Todo estuvo genial.

Yo tomo las maletas.

- Adiós. - Adiós.

Estoy exhausto.

- Sí. - Vamos.

- Hasta mañana. - Adiós.

- Pasa. - Pasa tú.

- Me dijiste que pase. - No, tú.

Está bien. Adelante.

¿Puedo ayudarles?

Tenemos dos cuartos. Diakité y Monge.

Diaki...

té.

Eso es.

Sí. Un cuarto para dos.

No. Somos dos.

Son dos cuartos.

Tengo una habitación para dos.

Deme otra habitación, por favor.

No hay más.

Por el seminario, está...

lleno.

Está bien.

Por supuesto.

¿Puedo dormir junto a la ventana?

Si "populismo" significa escuchar al pueblo

y tratar de mejorar su vida, entonces, sí, soy populista.

Con mucho orgullo.

¿Qué mensaje enviamos a los desafortunados?

"Vengan, podemos acogerlos".

¡Es mentira!

Sólo les esperan miseria

y desarraigo.

Dejemos de ilusionarlos con un sueño que no podemos cumplir.

¿Qué haces?

Bueno, perdón.

Lo siento.

- Listo, ¿satisfecho? - ¿Por qué?

Te aviso que no vas a dormir así al lado mío.

- ¿Por qué? - Porque no.

- Porque no ¿qué? - Porque no.

- El infame "porque no". - Exacto.

No puedo dormir si no estoy desnudo. Y me dejé la playera.

¿Crees que la playera cuenta? ¡Tienes el culo al aire!

¡Como nudista en supermercado!

¿En qué piensas?

¿A qué le temes? ¿A que despierte un deseo oculto?

Sí. Por favor, ve por tus calzoncillos y póntelos.

Por favor.

Tienes que acostumbrarte al cuerpo humano.

No es mi cuerpo el problema, sino tu cuerpo desnudo a mi lado.

Si eso no es represión...

Sí, claro.

- ¿Ya está? - Ya está.

- Bien. Buenas noches. - Adiós.

François.

Gracias.

El rubro de la seguridad está en auge.

¿Malhumorado?

¿Qué pasa?

Deberías haber desayunado. Había salchichas ahumadas.

- Te da energía. - Dormir me da energía.

Tu nariz hace ruidos extraños. Es raro. Deberías ir al médico.

Mi nariz es perfecta. La nariz Monge.

Los análisis de Carl. Anfetaminas y esteroides anabólicos.

- Igual que Kevin. - ¿Ven? Estaba drogado.

Y te hizo trizas.

- Porque estaba drogado. - Sí.

Exacto.

Ousmane.

¡Ousmane!

Esos son los colegas de Carl.

Con o sin drogas, son del mismo tipo.

Sí, ¿y?

Será mejor que me encargue yo. Espera aquí.

Evitaremos provocaciones inútiles.

¿Provocaciones inútiles?

¡Cierto!

¡La pelea!

- ¿Te parece? - Es más seguro.

Tienes razón.

Bien.

¡Oigan, musculitos!

No paren por nosotros, sólo somos la policía.

Sí, llegó la policía molesta.

¿Está la persona a cargo?

Sabía que dirían eso.

Nadie se mueve.

Buscamos a la persona a cargo.

No diste advertencias.

Sí, perdón. Primera advertencia.

- Tienes que decirlo antes. - Ya es tarde.

Puedes moverte.

Goran Jurdik. Soy el jefe. ¿Qué quieres?

¡Ahí está! El jefe.

- Echa un vistazo mientras hablamos. - Pero...

Mucho gusto.

Permiso. Atrás.

Tú también, haz lugar.

¿Conoce a Carl Müller?

Sí, pero hoy no lo he visto.

- ¿Tiene casillero? - Lo tenían encasillado.

- ¿Tiene casillero? - Sí, por ahí.

François, al vestuario.

¿Kevin Marchal?

No. No lo conozco.

Claro que no.

¿Y "Fuera, negros y maricones"?

No, pero sería un buen primer paso.

¿Es el aire de aquí o ustedes parecen drogados?

Bueno...

Podemos pedirles un análisis de orina. Les gustaría.

Por allá hay vasos.

Hola.

Ignóreme.

¿Qué tienen todos ahí?

- El símbolo de los Hijos de Clovis. - ¿Qué es?

Un grupo de discusión. Hablamos entre nosotros.

Sobre nuestros valores.

Una mezcla de club de lectura y Fascistas Anónimos.

- François, ¿estás bien? - Sí, bien.

Creo que es hora de irse.

¿No la estamos pasando bien?

Cierto. Le falta un poco de color.

Parece un degradé de blancos.

Blanco claro.

Blanco oscuro.

¿Qué más?

Dos blancos huevo.

¡Blanco rojizo! Cuidado. Usa factor 50 al sol.

Estamos en las montañas.

Pega fuerte.

Dime una cosa,

¿tienes una orden para molestarnos o...?

- ¿Me tuteas? - Ya me parecía.

Llévense a este payaso.

¡No se muevan!

Primera advertencia.

¿Ves, Ousmane? No es difícil.

Carl tiene un casillero. ¿Qué había adentro?

Una Tokarev.

Carl era cliente de Kevin.

Arreglaron un problema en el puente ferroviario.

- Sí. - ¿Y los Hijos de Clovis?

Pensar diferente no los vuelve delincuentes.

Carl tenía una camioneta.

Los escombros de la ruta coinciden con ella.

Balística concuerda. Esta es el arma homicida.

¡Bingo!

Felicitaciones.

Son algo precipitados, pero considerando el resultado...

Gauthier también.

Gracias, comisionado.

Mi primer cumplido en 18 meses. Gracias.

Se pasó demasiado rápido.

Iré a París en un mes. Les aviso.

¿Ousmane?

- Les avisaré. - Sí. Genial.

¿Se van?

La falta de sentido de la moda no es una prueba.

Los llevo.

¿Te enamoraste?

Es simpática, pero habrá otras.

Lo manejaste como un profesional.

- Nos jodieron. - Esto es sólo un juego.

- Te lo tomas muy en serio. - No pueden ser sólo Carl y Kevin.

Es demasiado limpio.

- El arma estaba en su casillero. - Cualquiera pudo dejarla.

- ¿Carl? - O los Hijos de Clovis.

Carl es el culpable ideal. Ya no puede hablar.

Caso cerrado. Adiós.

No exploramos todo.

¿Adónde vas? Ya llega el tren.

No hablamos con el Soplón.

- Hola. - Hola. ¿Vienen a jugar?

Buscamos a Nader. ¿Está aquí?

- El Soplón. - ¿De vidrio?

Está en una partida, ¡no pase!

¡Señor, alto!

Amigos, espero que sus chalecos estén bien atados.

No como este.

Si le dan a un miembro de su equipo, pierden diez puntos.

Si no respetan las medidas de seguridad, quedan descalificados.

¿Listos?

¡Sí!

¡Vamos!

- La policía. - Mierda.

¡Ven aquí!

¡Nader!

¡Nader! ¡Ven aquí!

¿Qué haces? ¡Estaba por atraparlo!

¡Por aquí!

Espera.

¡Hijo de la mierda!

¡Nader!

¡Zapatos incorrectos!

¡Alto! ¡Suéltame!

¡Nader!

¡Cuidado!

¡Oye!

¡Policía!

Bájate del vehículo.

¿Estás ciego?

¡Policía! ¡Alto!

¿Qué quieren? ¡No hice nada!

¡Agárrenlo!

- ¡Apártate! - ¡Alto!

¡Te dije que lo bloquees!

¡Bloquéalo!

¡Vamos, atrápalo! ¿Qué haces?

¡Policía!

¡Soy inocente!

- ¡Policía! - ¡Somos las autoridades!

Si paras, yo paro.

Ya fue suficiente, ¡ven aquí! ¡No te dejaré escapar!

¡Nader! ¡Te atraparé!

¡Yo no fui!

¡Lastimarás a inocentes!

¡Cuidado! Disculpe, señora.

Perdón, resbala.

¡Nader! ¡Ven aquí!

¡No seas idiota! ¡Policía! ¡Nader!

¡Cuidado!

¡Señor, atrás! ¡A la izquierda!

Perdón. Rayos.

- ¡Cuidado! - ¡Oye!

¡Nader!

¡A un lado!

¡Me está tirando cosas!

¡Toma, para ti!

¡Nader! ¡No te dejaré ir!

¿Qué te pasa?

¡Policía!

¡Mierda!

¡Casi lo atrapo! ¿Qué haces?

Lo haré ir a los cereales. Ve a Vajilla.

- ¿Qué? - ¡Lo rodearemos!

Vamos. ¡Vamos!

¡A un lado!

¡Policía! ¡A un lado!

¡A un lado!

Vamos. Ya basta.

No hay nada que ver. Caminen.

¡Oferta en Pastelería! Vayan.

- ¡Me duele! - Ven, o te arrastro.

No debí huir.

Tengo problemas con la policía. Siempre hablo.

Me meto en líos, me da vergüenza.

¿Por qué te dicen el Soplón?

- Por eso. - Háblanos de Kevin Marchal.

Vendías con él. ¿Era demasiado? ¿Te asustaste?

No. Los tipos con los que se juntaba.

- ¿Los Hijos de Clovis? - Lo induces.

Sí. ¿Fueron los Hijos de Clovis?

- Sí. - Eso es.

Tú lo dijiste.

Se creen policías, quieren limpiar el barrio.

- Eso es un problema. - ¡Son psicópatas!

Nos daba miedo salir. Kevin llamó a la policía.

¿Kevin estaba asustado?

- ¿Qué hizo la policía? - Vino un policía.

Prometió ayudarlo. Era un jefe.

- ¿Nombre? - Morbier.

- No... - ¿Mercier?

- Otra vez, qué insoportable. - Estamos cerca.

- ¿Comisionado Mercier? - ¡Eso es!

¿Es un chiste? ¿Estás bromeando?

- Dijiste "comisionado". - Y tú, Mercier.

No había dicho "comisionado".

No hay necesidad de discutir.

- "Comisionado" es un detalle. - ¿Un detalle?

- ¡Sólo hay un comisionado! - Incompetencia, bueno, pero mala fe...

¡No peleen! ¡Era el comisionado Mercier, lo sé!

Kevin lo llamó varias veces.

Kevin llamó al comisionado.

- Y luego murió. - Sí.

El comisionado no dijo nada.

- ¿Nada? - ¿No es extraño?

- No. - ¡Sí!

El tipo es comisionado. Se olvidó.

- ¿Se olvidó? - Sí.

¿Y me hablas de mala fe?

¿Qué? Bueno.

- ¿Usted es comisionado? - Si Dios quiere.

¿Qué?

- Cuídate. ¿Está bien? - No, yo...

Vete de aquí.

Un testigo particularmente astuto.

Entonces...

POLICÍA NACIONAL DISCIPLINA, VALORES, DEDICACIÓN

Es estúpido dejar la llave en la visera.

¿Quién va a robar un auto aquí?

Bueno, nosotros.

Aunque esté involucrado, excede nuestra jurisdicción.

Estamos fuera de la ley.

Somos la ley.

Ya empezamos. Hurto de patrullero y vigilancia no autorizada.

Linda casa para un comisionado.

Bonificaciones.

Eso cobran los comisionados, ¿no?

Ahí tienes.

Hola, señores.

- Hola, señor alcalde. - Sí.

Señor alcalde.

Supongo que vinieron por placer, dado que su caso está resuelto.

¿Mercier vino a contarle a su amo?

El comisionado Mercier es un viejo amigo.

Estamos discutiendo la expansión de la comisaría.

- No sé si esto les concierne. - Listo. ¿Ves?

- No me gusta ese tono. - Kevin Marchal.

¿Le daba vitaminas a su milicia?

- ¿Qué? - Sus hombres lo asustaron.

Llamó a Mercier, pensando que lo protegería.

No sabía que Mercier estaba con ellos.

Adiós, Kevin.

Detente, Ousmane. Disculpe, señor alcalde.

¿Me equivoco?

Percibo ira en su voz, comisionado.

Lo entiendo.

Represento lo que odia. Un hombre del pueblo, como usted.

Exitoso. Sin quejas.

Sin buscar excusas para sus fracasos.

Alguien que nunca pidió nada.

Un hombre blanco.

El opresor eterno.

La verdad, me cae bien.

Podría avisar a sus superiores de esta irrupción indebida,

que está fuera de su jurisdicción.

Investigué sobre usted, gracias a mis amigos del Ministerio.

Una buena carrera.

- Sí. Una buena carrera. - Sí.

Con tendencia a la insubordinación.

Dudo que la acción afirmativa lo proteja mucho más tiempo, comisionado.

¿Ves?

Acción afirmativa.

Es fascinante, ¿no?

El gran macho africano.

Usted, un pequeño burgués domesticado.

Su lado salvaje.

Indomable.

Lo domina, y le encanta.

Antes que nada, ¿"pequeño burgués"? ¿Y que me domina? Me parece que no.

¿Y qué pasa si me gusta que me domine un negro grandote?

Un moreno. Un hermano. Un mulato. Un matón.

Hay cosas que puedo aceptar, pero esto es demasiado.

¿Cuál es su problema? ¿Su piel radiante?

¿Sus músculos abultados? ¿Su estilo? ¿Ese culo curvilíneo?

Pasamos la noche juntos y él estaba confundido.

- ¿Qué? - Te defiendo.

¡Detente!

Mientras, no son más que dos funcionarios de poca monta

que no saben dónde se metieron.

Así que...

si les importa su carrera,

váyanse antes de que los denuncie por acoso.

Un consejo de amigo.

Hasta pronto, amigo.

Claro. ¡Buen viaje!

- ¿Qué dices? - ¿Qué?

¡No me confundí!

- ¿No? - ¡Camina adelante!

- ¿Me miraste el culo? - Vamos.

¿Ahora adónde vas, Mercier?

Sé conducir, ¿sabes?

Kevin habló con Mercier antes de morir. A Asuntos Internos le encantará.

- Estás demasiado cerca. - Sé seguir un auto.

Si buscamos un poco, aparecerá Brunner.

Nuestros testigos son una stripper y un narco.

Contra el alcalde...

No podemos perder a Mercier.

Él es la clave aquí.

Básicamente, lo estás escoltando.

¡Nos empujará!

¡Empújalos!

¡Liquídalos!

- ¡Mierda! ¡Haz algo! - ¿Qué?

¿No tienes un arma?

Cierto.

¡No te muevas tanto!

- ¿Sigue ahí? - Sí.

Nos movemos demasiado.

Mierda.

- ¡Acelera! - ¡No puedo más!

¡Es un patrullero, no un auto de carreras!

Desgraciados.

¿Los autos de carreras tienen esto?

¡Vamos! Uno...

dos... ¡Tres!

¡Mierda! ¡Frena!

¡Detén el auto!

- ¿Estás bien? - Sí. ¿Tú?

Sí, estoy bien.

Estoy bien.

- Ous, ¿cómo estás? - ¡Yass!

- ¿Tienes algo? - Hablé con el laboratorio.

- ¿Y? - La metanfetamina es pervitina.

La usaban los nazis en la guerra.

- ¿Es chiste? - No.

Para evitar que se hicieran adictos,

le agregaban mierda, como cocaína u oxicodona.

Se llamaba D-IX.

No sentían dolor ni fatiga.

Eso tomaba ese tipo.

Si fuera tú, me preocuparía.

¡Hola, Yass! Soy François.

- François Monge. - ¿Estás con Monge?

- Sí. - ¿Cómo estás?

Estoy bien, pero...

- Basta. - Puedo saludar.

Ya saludaste. Estoy hablando.

Perdón. Después te explico.

- Gracias. - Descuida. Nos vemos.

Mierda.

- No son unos fascistas enojados. - No.

Es un puto ejército.

- ¿Qué rayos les pasa? - Somos nosotros.

Te explicamos.

Deberíamos haber encendido la lámpara.

- Sí, perdón. - Sí.

- Te asustaste. - Sí, un poco.

¿Podemos hablar?

La pregunta es por qué. ¿Por qué hace esto Brunner?

Tiene su ejército dopado. Controla los barrios.

- Elimina a los testigos, como Kevin. - O a nosotros.

No es sólo para poner orden.

Por eso fue elegido.

Tenemos que averiguar por qué.

No vamos a resolverlo esta noche. Sacaré el sofá.

- ¿Pueden compartir la cama? - Claro.

Ya es costumbre.

¿Sabes qué pensaba cuando estábamos en el auto?

Que hace mucho que no me siento tan cómodo.

Fue contigo.

Quería disculparme por lo de Yasmine.

Basta.

Tenías razón.

Envidiaba tu éxito.

Me vengué de la única forma que pude.

No fue mi mejor momento. Me disculpo.

Bueno.

¿Nada que decir?

No.

¿No quieres disculparte, por ejemplo?

- ¿Disculparme? ¿Por qué? - Tú dime.

Mierda. Eres insoportable.

Bueno, yo también me disculpo. Listo.

¿Contento?

¿Por qué?

Por el examen de comisionado.

No te elegí.

Por lo de Yasmine.

Puede que algún día logre perdonarte.

Estamos progresando. Está bueno.

¿Sabes qué pienso?

Que siempre repruebo el examen para hacer enojar a mi padre.

Tú aprobaste. No puede ser tan difícil.

Fingiré que no oí eso, ¿sí?

Tienes razón. Es psicología barata.

Te dejaré a Alice. Abandono.

¿Abandonas? ¿Crees que necesito tu permiso?

Qué tonto.

Buenas noches, chicos.

¿Ves? Qué insoportable.

Buenas noches.

François. No te quites el calzoncillo.

Tenemos mucho en común.

Comemos lo mismo a la mañana.

- Increíble. - Sí.

No sólo fresas y miel.

Fresas Dordoña y miel de acacia. Es una señal.

¿Qué hora es?

- No me despertaste. - Dormías.

¿Qué esperabas?

Perdón. ¿Cómo estás?

Genial.

Estábamos hablando.

- ¿De qué? - De qué hacer.

No podemos atacar a Brunner, es riesgoso.

- Hay que encontrar una debilidad. - Quédense aquí, es seguro.

Buscaré los archivos sobre él, los revisaremos juntos.

Bien. Hagámoslo.

- ¿Sí? - Sí.

Prefieres ejercitar la cabeza y no las piernas.

Me voy a la ducha.

Yo tampoco necesito permiso.

Qué decepción. No creí que fuera tan fácil.

- ¿Vamos? - ¿Adónde?

A averiguar contra quién es la guerra.

¿Prefieres comer galletas aquí?

Está bien. Ya me parecía.

- ¿Y Alice? - Es peligroso.

No la involucremos.

Recapitulemos: violación del protocolo.

Sólo para que sea elegible.

- Robo de un patrullero. - Somos policías.

Allanamiento de morada.

Sí, exacto.

¡Mierda!

¡Aussaresses!

¡Por ahí!

Aussaresses, ya basta.

¡Perro estúpido! No entiende nada.

Quédate afuera. Ya sabes.

Discútelo con tu dueño.

- ¿Buscas abajo? - ¿Por qué?

- Porque sí. - ¿Por qué no al revés?

- Ya estoy aquí. - Pero aquí no hay nada.

- ¡Abajo, al lado! - ¿"Alado"?

- ¡Al lado! - No hablo africano.

Al lado.

Natalia, no soporto a este perro. Haré que lo sacrifiquen.

- Qué perro más estúpido. - ¿Cielo?

Ya llega tu profesor de piano, ve a practicar.

No entiendo.

Mierda...

Habla con la boca.

- Con sonido. - Perdón.

Ve por allí, yo voy por allá. Al terminar, nos vemos aquí.

¿En qué piso estás?

- ¿Desde dónde? - Desde donde saliste.

Un piso más abajo. Dos arriba.

Uno debajo de ti y otro arriba de mí.

Tres abajo, dos arriba. Bien.

- ¿Cómo entraste? - Hay otra puerta.

- ¿Y? - Nada.

- ¿Y tú? - Nada.

Algo se nos escapó.

- Mierda. Brunner. - ¿Qué?

Su palo.

- ¿No viste su palo? - No lo miré.

- Era importante. - Estás loco.

- ¡Lo tenía en la mano! - Eres un psicópata.

Debe haber un billar.

Una sala con un billar. ¡Nos falta esa!

Nada mal. Muy bien. Tienes razón.

- ¿François? - Sí.

¿Qué haces?

Ya voy.

Te estoy viendo.

Sí.

Claro. Bien.

- Tiene su madriguera. - ¿Su qué?

Su madriguera, un espacio para él sólo.

Un tipo con tan buen gusto no puede ser tan malo.

Una mezquita.

Un salón de narguile. Una sinagoga.

Un centro de inmigrantes.

Está todo ahí. La hora de inicio.

El tiempo, el objetivo...

Eso es lo que descubrió Kevin.

El gran proyecto que lo asustó.

Ataques coordinados.

Comenzará a las 17:00.

¿Qué día?

Alice, perdón por irnos. Es peor de lo que temíamos.

Pide refuerzos, nos vemos en la imprenta Lefranc.

Aquí está.

No puedo enviarle la ubicación sin su número de teléfono.

No puedo explicarlo, te envío la ubicación.

- Besos. - ¿Besos?

Se me escapó.

Es aquí.

Gracias.

Muy práctico.

¡Llegó el momento, amigos!

- ¡Hermanos! - ¡Sí!

Hora de escribir un nuevo capítulo de nuestra historia.

¡Es hora de dar a luz a nuestro nuevo mundo!

¡Sí!

Un mundo donde ya no tendremos miedo.

Qué gran hombre.

¡Porque el miedo y la vergüenza

le pertenecen al otro lado!

¡Sí!

- ¡Sí! - ¡No son monstruos!

- ¡No! - ¡Son la resistencia!

¡Héroes!

Y ustedes...

¡nosotros no estamos sólos!

¡No!

Nuestros amigos de Europa, pero también de Nueva Zelanda,

Rusia, Estados Unidos...

son iguales a nosotros.

¡Llenos de esperanza y resistencia!

Pero la resistencia...

ya no es suficiente.

Es hora de atacar.

¡Sí!

¡Sí! ¡Atacar!

Bastará con una chispa para que entiendan que esto es posible.

¡Ustedes serán esa chispa!

En unas horas, todos los medios

se darán cuenta de esta verdad innegable.

¡Este país es nuestro!

¡Sí!

No podemos arrestarlos a todos.

Sobre todo si se van. Debemos mantenerlos aquí.

Mierda. No hay señal.

Libérate, Francia.

Que los franceses sean dueños de sus leyes.

Expulsaremos a los alborotadores.

No aceptaremos su custodia.

Libérate, Francia.

Heredera de tu historia y de tu fe.

La blancura de tu alma...

Yo me encargo. Mantenlos adentro.

- ¿Por qué yo? - Porque sí.

¿Porque qué?

Yo no me parezco a esa gente.

¿Y yo parezco fascista?

¡No! Pero no eres negro.

¿No soy negro?

- ¿Eres? - No.

- ¿Entonces? - Bien. Cuando te conviene.

- ¿Cuando me conviene? ¡No eres negro! - Iré sólo.

¿Irás sólo?

- Por ahí. - Ya sé. No pienso ir sin nada.

Improviso con lo que tengo a mano.

Si esto sale mal, la palabra clave es tu nombre. ¿Bien?

- ¿"Tunombre"? - Sí.

Es medio rara. ¿Algo más sencillo?

No, tu nombre. Ousmane.

Básicamente, me vas a llamar.

- No es una palabra clave. - Es.

- No. - La elegí. Sé que es una palabra clave.

- Si dices "Ousmane", me llamas. - Si tú lo dices.

Perdón, pensé que te conmovería que eligiera tu nombre.

- ¿Debería agradecerte? - No.

Bueno, gracias, François.

Bueno. Adiós.

- Hasta siempre. - ¿Hasta siempre?

No es una despedida, tranquilo.

Estoy aquí.

¿Qué hace aquí ese idiota?

¡Otra!

Bravo, señora. Qué bella voz. Buen vibrato.

Su terquedad se está convirtiendo en estupidez.

- ¿Sí? - ¿Su novio está por aquí?

Nos separamos. Yo lo dejé.

Estuve pensando.

Creo que soy uno de ustedes. Mi lugar está entre ustedes.

¿Cómo procedemos? ¿Hay una prueba de aptitud psicológica?

No, no es psicológica. ¿Física?

Tengo mucho a favor. Soy blanco.

Estoy bautizado. ¿Eso importa?

Un poco, ¿no? Ser católico ayuda, ¿no?

Odio todo lo importado.

Lo africano, lo asiático,

por supuesto, lo árabe.

- Salvo la comida. - Ya basta.

Un paso más y estallamos, ¿bien?

- Deja eso. - Tranquilo, viejo.

¡Sí!

- ¿Estás sola? - Sí. ¿François?

Adentro. Terminemos con esto...

- Alto. - ¿Qué haces?

¿Por qué no se fueron? Habría sido más fácil.

- ¿Te amenazaron? - ¿Crees que ellos son los malos?

- Tú no eres así. - No.

No soy la dulce Alice, enamorada del gran policía de París.

¿La chica linda y sonriente? ¿Estás ciego?

¿No entiendes?

No cambiaremos nada con un par de patrulleros más.

Como dice Brunner, hay que empezar de nuevo.

- De cero. - ¿Y matar a inocentes?

Vamos.

Eso los calmó.

¡Ya basta!

¡Vete a casa, vendido!

- Dame eso. - ¡Cuidado!

- ¡No levantes la voz! - ¡Vamos!

Caí como un tonto.

Te dije lo que querías oír.

¿No les pegas a las chicas?

¡Nos hará explotar!

- ¡Por tu culpa! Vamos. - ¡Dame eso!

- ¡No está conectado! - Es falso.

¡Ousmane! Ni se les ocurra.

¡No alterarás el curso de la historia!

Claro.

Estoy dispuesto a morir por la causa, pero en una mezquita o en un KFC.

No moriré en una imprenta vieja. ¡Ousmane!

- ¡Ousmane! - Eso es para mí.

Esto no se acabó.

Ousmane.

¡Desgraciado!

¡Ousmane!

"¡Tunombre"!

¡A un lado!

- Tú... - ¡Detrás de ti!

¡Alto! ¡Déjame subir!

¡Salvaje!

¡Después de todo lo que hicimos por ti! ¡Vuelve a casa!

- Basta, señora, ¡estoy conduciendo! - ¡Sarraceno!

Tiene que bajarse.

¡Sarraceno!

¿Estás loco?

¡Están por todos lados!

- ¡Ladrón! - ¿Es una broma? ¡Es una psicópata!

¡Apúrate! ¿Qué haces?

- ¿Por dónde se fue? - No lo sé.

- ¿No lo viste? - No lo sé...

¡Me estaba defendiendo!

A la izquierda.

Lo atraparemos por detrás.

Vamos.

- ¿Lo ves? - No.

- ¿Qué es eso? - No lo sé.

¡Mierda!

¡Cuidado!

¿Dónde está? ¿Lo ves?

¡Por aquí!

- ¿Dónde está? - ¡Ahí!

- ¡Mierda! - ¡Sácalo! ¡Eyéctalo!

- ¡Vamos! - No puedo.

No sé dónde está. ¡Ve, yo conduzco!

No. ¡Mierda!

- ¿Dónde está Alice? - Con Brunner.

- ¿Qué? - Después te explico.

¿Los ves?

No. No hay nadie.

Ya casi llegamos.

Te dije que era rara.

No los veo.

SUIZA: 1

No. Vamos al punto cero.

¡Suiza! Van a Suiza.

¡Vamos!

Mierda.

Son ellos.

- ¿Tienes el cinturón? - No.

Abróchatelo.

- ¿Por? - Abróchatelo.

Está atascado.

¡Vamos!

- ¡Ahí! - ¡Ahí están!

¡Cuidado con el auto!

¡Cuidado!

No los veo. Acelera.

¡Cuidado!

¡Mierda! Están bajando.

¡Acelera!

- ¡Más rápido! - ¡No puedo ir más rápido!

¡Ovejas!

- ¡Ovejas de mierda! - Están por todas partes.

¿Qué hacen aquí? ¡En serio!

¡Ahí vienen! ¡Rápido!

¡Cuidado! ¡Ahí!

- ¡Gira! - ¡Mierda! ¿Dónde está la policía?

¡Adelante!

Vamos. Presiónalo.

¿Qué haces, Ousmane?

- ¿Estás bien? - ¡Estás loco!

- ¿Qué debía hacer? - Cualquier otra cosa.

Llamaré a una ambulancia. No te preocupes.

¡A un lado!

Ousmane. ¡Está ahí!

COMENZAR CUENTA REGRESIVA

¡Ya está! Una sola chispa.

¡Y se enciende la mecha!

ARMADO

¡Tenemos tres minutos!

¡Policía!

¡Salgan de aquí! ¡Ya mismo!

¡Fuera!

¡Fuera!

- ¿Qué pasa? - ¡Fuera!

¡Fuera! ¡Váyanse!

¡Hay una bomba!

¡Hay una bomba! ¿Cómo se dice en africano?

- ¿Cuál? - Del sur, del norte, no sé.

- Revisaré arriba. - Me sacrificaré.

No borrará el dolor que mis ancestros infligieron a los tuyos...

- ¡No es el momento! - Nunca es el momento.

¡Por aquí!

Fuera. Hay una bomba.

¡Saquen a los niños!

Rápido. ¡No hay tiempo!

¡Fuera!

- ¡Rápido! - ¡Hay una bomba!

¡Hay una bomba! ¡Fuera!

- ¡Vamos! - ¡Fuera!

¡Fuera! ¡Hay una bomba!

- Está todo bien. - Veinte segundos. No llegaremos.

- ¡Mira! - Son 20 metros.

Hay que intentarlo. ¡Vamos!

¡Vamos!

No quiero morir. Así no. ¡Ni contigo!

Hola.

Perdón.

No tenía cómo saberlo.

Desgraciado.

Esta gente necesitará otro führer.

O una führesse.

Tienes razón. ¿Dirías führesse?

- ¿Führine? - Sí, no está mal.

- ¿Führette? - Suena a roedor.

Bien, führine. Tienes razón.

- ¿Qué les decimos a nuestros colegas? - No lo sé.

El caso estaba cerrado. Decidimos pasear.

Un vehículo nos bloqueó el camino.

Eso es.

Y el llamado del deber...

Es más fuerte que el de la naturaleza.

- Eso. - Y respondimos.

Es toda una sorpresa.

Antoine Brunner, líder del partido Francia Vive,

ha sido acusado de asociación delictiva con la intención de cometer terrorismo.

Dos oficiales parisinos evitaron la catástrofe.

Una vez más,

la policía trabajó para preservar la seguridad ciudadana.

Agradezco, en particular,

a las unidades de la División Penal,

que me honra dirigir.

Agradezco a nuestro ministro del Interior,

que, en esta ocasión...

Siempre entrevistan a los administrativos.

¿Qué sentido tiene trabajar si nadie nos ve?

¿Por qué no querías morir conmigo?

No tengo ganas de morir.

Pero dijiste: "No quiero morir, así no ni contigo".

- ¿Por qué no conmigo? - Porque no.

- Eso no es respuesta. - ¿En serio?

- No. - Bueno.

¿Por qué no conmigo?

Porque yo no importo. Estoy sólo.

Tú eres padre, tienes a tu hijo.

No habría sido justo que murieras conmigo.

- Deberías haber dicho eso. - Todo estaba colapsando.

Era una frase larga,

así que te di la versión abreviada del concepto.

- Qué idiotez. - No hace falta que me creas.

Es una idiotez eso de que no importas. Eres un buen tipo.

Y no estás sólo.

Me tienes a mí. Y yo no tengo sólo a Yves.

Te tengo a ti.

- Bueno. - ¿Qué habías dicho?

¿Un gran equipo? ¿Un dúo? ¿Más sinónimos?

Estás sensible desde la noche en el hotel.

Idiota.

Tienes razón.

Deberíamos mostrar quiénes trabajan de verdad.

¿Tienes contactos en la TV?

Tengo algo mejor.

MINISTERIO DEL INTERIOR

POLICÍA NACIONAL

¡Ladrón!

Compromiso.

Disciplina.

Probar tus límites.

Coraje.

Altruismo.

Integridad.

Fuerza.

La Policía Nacional te busca.

Haz de tu vida una aventura. Súmate.

¡Corte!

- ¡Corte! - Muy bien. ¡Perfecto!

Esta toma. Gracias.

Estupendo. ¡Perfecto!

Muy bien. La veo genial.

- ¿Una más, por mí? - No sé si tenemos tiempo.

¿Podemos pasar al número 50?

- ¿Estabas aquí? ¿Te gustó? - Sí.

Nada mal, ¿no?

Apareció un cadáver en la Torre Eiffel. ¿Vienes?

No puedo. Me falta una escena.

Perdón. Por supuesto. Ya voy.

- Me quitaré el maquillaje. - Sí.

Sólo un poco de base y brillo.

Será rápido.

- ¿Y qué? - Brillo labial.

- Cuidado de la piel. - Es mucho.

- ¿En serio? - Sí.

Tendré que volver a filmarla.

- ¡Espera! Ahí está. - ¡División Penal de París!

- ¿Y bien? - Nada mal.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.