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Zulu
Esmeralda
Te ves con la luz del corazón
Esmeralda, Esmeralda
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
Tienes los ojos del amor
Espera el amor
En estos ojos del amor
Un grito, lo que quieras, lo que quieras, pero que venga ahora mismo, haz lo que te digo.
Todo está saliendo de acuerdo a mis planes.
¿Sabes? Tu rostro me recuerda mucho al de mi madre.
¿De veras, señora?
Sí.
Mi mamá cuando tenía tu edad era muy parecida a ti.
Casi igual.
Qué coincidencia, ¿verdad?
Pero al menos debes saber el nombre de tus padres.
¿Dices que tu papá trabajaba para nosotros?
Sí, señora.
Él era...
¡Tía!
¡Tía!
¡Mi mamá!
¿Qué le pasa, Fátima?
No lo sé, está en un grito.
Me pidió que vayas a verla, por favor.
Sí, sí, vamos.
Espérame un momento, hija.
Ahora vuelvo.
Sí, sí, sí.
Fátima.
¿Qué es lo que te sucede?
¿Quién es?
¿Quién es usted?
¿Qué haces tú aquí?
¿Se puede saber qué diablos estás haciendo en esta casa?
¿Dónde está quien te ha traído por ti?
¿Cómo te atreves a presentarte ante mí?
Perdóname que te haya molestado, Blanca, pero...
pero me duele terriblemente el tobillo.
Y ni siquiera está aquí José Armando para que me revisara
Pero tenemos el medicamento que le estuvimos poniendo a Gracielita cuando se cayó del caballo
¿Lo tienes todavía, hija?
Sí, tía
Ahora te lo traigo
Señora
Señora Blanca
Perdone usted que me meta así como a Pedro por su casa
Pero es que ya llegó el señor Rodolfo
¿Y dónde está?
En la sala, con la señorita Esmeralda
Y le está poniendo una gritoniza de aquellas
¡Ay, Dios mío!
Ahora
Vamos a apoyar a la familia
¿Sabes que puedo meterte en la cárcel
Por entrar a la casa sin autorización?
¡Por favor!
¡Yo no puedo!
¡Yo no puedo!
¡Déjala!
¡Déjala, por favor!
No le hagas daño.
¿Qué significa esto, Blanca?
¡Explícame!
Sí, sí, te explico, pero por favor, calma.
¡No me calmo nada!
¿Qué hace ella aquí sin mi autorización?
Ay, mi cuerpo.
¿Pero cómo has llegado tan pronto?
No te esperábamos.
Ya lo veo.
Ahora me entero de las cosas que se hacen a espaldas mías.
Quiero que me digan qué hace esta muchacha aquí.
José Armando la trajo aquí.
Se fue a la capital y como no quería dejarla sola,
Se lo dejó a Blanca para que la cuidara.
Tú lo aciertaste.
¿Será posible?
Es que José Armando tenía miedo de que le pasara algo.
¿A qué fue José Armando a la capital?
A realizar los preparativos para su boda con Esmeralda.
De modo que insiste en desobedecerme y hacer su voluntad.
Rodolfo, trata de rectificar. Si tú aceptaras...
Jamás.
Jamás aceptaré que entre a mi familia una campesina miserable y ciega
Jamás daré mi consentimiento para que se case con ella
¿Se ha sentido a gusto en la casa grande, Dominga?
¿Cómo no, doñita?
Si antes nunca había dormido tan bien
Ni comido harto
Y tan re bueno
Me alegro que esté contenta
Es nada más la bromita que nos jugó el destino, ¿eh?
¿Quién iba a pensar que los dos chilpayates que vinieron al mundo aquella noche de tormenta
Pues andando el tiempo se iban a enamorar
Ay, tan distintos que eran
Tan lejos que estaban
Fue cosa de Dios
El piso que así fuera, ya se fue
Dichoso usted, Dominga, que va a estar cerca de ellos
Y ayudará a criar a sus hijos
Ya verá como de hoy en adelante todo va a ser distinto
Cuando se vaya con José Armando y Esmeralda
Vivirá cómoda
Sin que le falte nada
¿Qué te parece?
Bastante agradable
Yo creo que Esmeralda se va a sentir muy cómoda aquí
¿Y lo de tu trabajo?
Le pedí a Álvaro que me consiguiera algo en el hospital
Espero que haya alguna vacante
Si no lo hay, te la consigue
No te preocupes, él tiene buena amistad con el director
Esta tarde voy a verlo nuevamente
Con suerte, y me dice que ya tengo trabajo
Ojalá, mano
Aunque va a ser muy duro para ti renunciar a todo y comenzar de ceros
Sé que es un reto
Pero no necesito la fortuna de mi padre para salir adelante
Me basta con el cariño de Esmeralda
Que se vaya de aquí ahora mismo
¡Quítenla de mi presencia!
¡Rodolfo!
Jerezita, no puedes echarla así
Ya lo creo que puedo
Que se vaya
No, Rodolfo, te lo suplico, espera que regrese José Armando
Ni un minuto más
Es una falta de respeto que le hayan admitido en esta casa
Contradicto mis órdenes
Que se vaya, o la saco yo mismo
Por favor, Roberto
Por esta única vez, te suplico que me escuches
Yo pongo las cosas en su lugar tarde o temprano
Cuando José Armando se case con Esmeralda
Las cosas se arreglarán solas
¿Quiere usted saber una cosa?
¿Qué?
El doctorcito y Esmeralda
Ya están casados
¿Qué está diciendo, Domingo?
Que se casaron
En secreto
Ay, mi hija, eso me pasa
¿Qué va a suceder
Cuando se entere don Rodolfo?
Pues ya, ¿para qué importa?
Los muchachos están casados
Pues eso ya no tiene remedio
Lo único que falta es cerrar el trato del departamento
José Armando, ¿estás completamente seguro del paso que vas a dar?
Lo he pensado mucho y tengo la seguridad de que estoy haciendo lo que debo.
Me alegra oírte lo decir.
Si mi padre no acepta a Esmeralda, tendrá que olvidarse de que existo.
¿Tanto la quieres?
Ella es mi vida.
La amo como nunca soñé que pudiera querer a alguien.
¿Y ella?
Ella es una muchacha fuera de serie.
Una mujer que me entregó su corazón sin reservas, sin condiciones.
Comienzo a envidiar tu suerte, José Armando.
Con Esmeralda a mi lado lucharé por conquistar un futuro.
Y como en los cuentos de hadas, seremos felices para siempre.
Por Dios, Rodolfo, no te cierres a la realidad. No puedes ser tan obstinado.
Lo único que sé es que aprovechándose de mi viaje han pasado por encima de mi autoridad,
metiendo en mi casa a esta mujer, que bien saben hasta qué punto desprecio y detesto.
Rodolfo, no la ofendas así.
Si no quería oírme, no hubiera venido.
Ella no iba a venir, la trajo tu hijo.
Lo mismo, Dan.
Ustedes jamás debieron permitírselo.
Era una obra de caridad.
¿Qué caridad, mi que ocho cuartos?
José Armando se empeñó y fue...
Pues ahora saldrá ella y después saldrá él.
Rodolfo, te ruego que no, no, no.
Nada.
Aunque me lo pidas de rodillas, no la tolé.
Esta mujer se va ahora mismo.
No, no.
¡Vuélcame!
¡Por favor!
¿No estás a punto? ¡Vete!
No, no, por el amor de Dios, no.
Ahora mismo, ahora mismo se tiene que ir. ¡Vamos!
¡No, Rodolfo! ¡No, no, no!
¡Quítate!
¿A dónde la llevas?
A donde debe estar. ¡Vamos!
¡Rodolfo!
¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Qué voy a hacer ahora?
Cuando José Armando llegue y sepa lo que ha ocurrido
Tú no tienes la culpa
Son las circunstancias
Pero la dejó a mi cuidado
Y no pude impedir que Rodolfo se la llevara
Sí, querida, sí
Sí, me angustia la reacción de don Rodolfo
Pero confío que ahora que sepa que los muchachos se han casado
Acabe por aceptarlo
¿Quién sabe, doñita?
Ese señor es revivo
La generalda le tiene harto miedo
Porque él siempre le ha tratado a Román
Yo no pierdo las esperanzas de que ella lo haga cambiar
Ojalá, ojalá
Y la voz de la sangre
Le sienta el corazón a ese padre tan, tan soberbio
¿Qué le pasa a mi tía?
Ay, hijita, ha sido una escena terrible
Nunca había visto a Rodolfo tan violento
Yo lo temía, yo lo temía
¿Quién iba a imaginarse que se apareciera así de improviso?
¿Qué fue lo que pasó?
¿Qué te dijo? Se puso histérico al encontrar aquí a esa muchacha
¿A Esmeralda?
Sí, sí, se la llevó a Jalones, ay, pobre
¿Mi tío sacó a Esmeralda a Jalones?
Ay, bienísimo, hija
Jamás había visto a Rodolfo así
No llores, tía
Vamos a esperarnos a ver qué pasa
José Armando no me lo va a perdonar
Si vieras cómo humilló Rodolfo a esa pobre muchacha
Y ahora sí que las cosas se han complicado
Cuántos trastornos, cuánto sufrimiento nos está causando esa muchacha
Pero solo Dios sabe lo que va a pasar
Esto es todo lo que compraron, señora Quisanta
Sí, Dionisio
Váyase a descansar un rato, Dominga
Ay, dice que sí
El Camilito me dio sueño
Terrete cansada
Vaya, Dominga, vaya
Yo le aviso a Esmeralda
Ay, tía Tula, la cosa se puso color de hormiga
Los gritos de Don Rodolfo se oyen hasta acá
Dios santo, ¿en qué irá a parar todo esto?
¿Y a dónde cree que se haya llevado Esmeralda?
Pues, ¿a dónde más? A su jacal de ella
Ya estamos de regreso
Buenas
¿Me trajo los cerillos que le encargué?
Sí, tía Tula. Por favor, Dionisio, deje esas cosas en la cocina.
Claro que sí, con el permiso de ustedes.
Pase usted y gracias.
Ya sabe, cuando se le ofrezca. Compromiso.
¿La señora Blanca está en su recámara, Jacinta?
No, está en la sala con la señora Fátima. Es que llegó el patrón.
Don Rodolfo.
Ya, tía
Cuando llegue José hermano te vaya a buscar a Esmeralda a su casa
Si es que Rodolfo la llevó allá
Ay, mamá, ¿qué es eso?
Estaba tan molesto que sería capaz de cualquier cosa
¿Qué sucedió?
¿Dónde está Esmeralda?
Con permiso, doctor
Salta de chamacos babosos
Aquí le dejo su café
Yo no te pedí café, tráeme otra botella
Doctor, ¿por qué no se va a una temporada a Zacatecas con su familia?
Yo pienso que...
¡Nadie te pidió que pensaras!
¿Que tiene que buscarse alguna distracción?
¿Piensa que Esmeralda ya no va a volver?
Este fuego que llevo adentro
No se apaga con la distancia, sino con la venganza
¿Qué es lo que está pensando hacer?
Si la tuviera en mis manos
No iba a ser pedazos
Con qué placer iba a acabar con ella
¿Cómo puede decir una cosa semejante?
Estoy esperando hacer lo único que podría calmarme
¿Y usted cree que así va a encontrar la felicidad?
Felicidad
¿Qué felicidad puede esperar ahora?
Verla casada
Pensar que cada día y cada noche sus besos y sus caricias son de él
Me equivoqué con ella
Debería dejar que aquel día las llamas la consumieran
No digáis
Sí, si hubiera muerto en aquel entonces
Lo estaría yo sufriendo como un condenado, sí
Y si la tuviera en mis manos
La destruiría a ella
Como ella me está destruyendo ahora
Lentamente, sin misericordia
Y también me gustaría ver al doctor Peñarreal
Y si la quiere como él dice
Y moriría lentamente
No sabes cómo te agradezco tu ayuda, Álvaro
Claro que no es un sueldo como para dar brincos, ¿no?
Pero no importa
Lo que quiero es empezar
Y poder hacerle frente a la situación en estos momentos
Independizarme por completo de mi familia
Y labrarme un futuro por mí mismo
Mira, José Armando
La verdad es que no te entiendo mucho
Porque un médico de tu posición
No empieza en un hospital
Pero bueno, en fin, la plaza es tuya y puedes empezar cuando quieras
Voy a ir por Esmeralda para instalarla aquí en la ciudad
Y regreso a tomar posesión del puesto
Te deseo mucha suerte en tu nueva vida
Gracias
Tú lo has dicho
Será una nueva vida para mí
Estoy seguro de encontrar la felicidad que busco
Pero Blanca, ¿cómo permitiste semejante injusticia?
Pero Rodolfo está furioso
Nunca lo había visto así
¿Dónde sigues, Miranda?
En el brazo y casi a rastras la saco de aquí.
Pero, ¿cómo la dejaron?
A mí me parece que no conoces a Rodolfo.
¿Quién se le va a cruzar en el camino?
Tú, Blanca.
Tú no debiste permitirlo.
No pude, Cristandra.
No pude.
¿Y a dónde se la llevó?
No lo dijo.
No lo sabemos.
Eso es lo que más me angustia.
¿Qué va a pasar con ella?
¿A dónde la va a llevar?
Solamente hay un sitio
Únicamente puede llevarla allí, donde vive, en su jacal
Ay, pero por favor, tampoco exageremos
Estamos haciendo una tormenta en un vaso de agua
Con la bebida el único que se hace daño es usted
Mira, tus consejos de samaritana no me importan
Lárgate y déjame tranquilo
¿Qué vamos a tocar?
Parece que quieren tirar la puerta
¿Qué esperas para abrir la puerta?
¡Quien sea que se largue!
¡Qué manera de tocar!
¿Usted quería a esta mujer?
Aquí la tiene.
No quiero verla en mi casa ni en mi familia.
Llévela a donde quiera o haga con ella lo que le dé la gana.
Por favor.
¿Dónde estoy?
¿Quién es usted? ¿Por qué no habla?
Se los suplico
Dígame, ¿qué lugar es este?
¿A dónde me han traído?
Hermana, me voy a finir
Que ya nos olvidamos
Lucio
Me voy a mi recámara
Prefiero no estar presente cuando llegue mi tío Rodolfo
Nunca debí permitir que José Armando trajera esmeralda a esta casa
Fui débil
Me dejé convencer
Ay, Dios mío
¿Qué va a pasar ahora?
Pero no te desesperes, Blanca
Tampoco es para echarse a morir
Rodolfo es duro, tiene un carácter violento
Pero no va a matar a esa muchacha
Solo Dios sabe el castigo que merecería
Si por su culpa le pasa algo malo a Esmeralda
Ana, ¿tú crees que la haya llevado para su choza?
Pero claro, querida
Si no, ¿a dónde la va a llevar?
Date cuenta que él ni siquiera sabe que la tal Dominga también está aquí
Rodolfo, ¿dónde está Esmeralda?
¿A dónde la llevaste?
Al sitio donde debe estar
Por favor, don Rodolfo, dígame
¿Se lleva usted Esmeralda al jacal de Dominga?
Ya he dicho que está donde debe estar
No me pregunten más
Ahora lo que falta para empeorar las cosas es que se encuentre aquí a esa mujer
Quizás deberíamos decirle que Dominga está aquí para que ordene que la lleven a su casa
No, no, no Blanca
Es preferible que Dominga no se entere de lo que ha pasado
Pero esa pobre muchacha está sola
¿Para evitar eso fue que José Armando la dejó aquí?
No, no, no, es mejor esperar hasta mañana
De todos modos se enterará
Tenemos que decírselo cuando vea que Esmeralda no llega
Ay, bueno, bueno, ustedes decidan lo que van a hacer porque yo no puedo más
Voy a acostarme
Con tantos problemas siento que la cabeza me va a estallar
Bendito sea Dios
Qué alivio encontrarte, Lucia
Estoy desesperada
Ese hombre me ha dicho tantas cosas
Lucio, tengo mucho miedo
Pero
¿Por qué me trajo aquí?
Domingo se quedó en la casa grande
Nos han separado, Lucio
Ayúdame
Ayúdame, por favor
Yo no puedo volver a aquella casa
Ayúdame, por favor
Lucio
Doctor Malavera, ¿dónde la lleva?
Ahí, aquí
¿Dónde estamos, Lucio?
Nunca había entrado a este lugar.
Siéntate, siéntate.
Descansa.
Te voy a traer algo que tomar y un tranquilizante.
Lucio, espera.
Necesito que me lleves a mi casa.
He perdido la noción del tiempo, pero ya debe estar obscureciendo.
¿Puedes llevarme?
Ya veremos.
Domingo está dormida.
Seguro que ya no despierta hasta mañana.
Para entonces, yo habría ido a buscar a Esmeralda a su casa.
Para asesorarme si está ahí.
Yo le voy a pedir a Jacinta que la retenga en la habitación cuando despierte.
Mientras vemos qué sucede.
No sabes cómo me angustia en pensar en un enfrentamiento entre Rodolfo y mi hijo.
Ay, Dios mío.
No te angusties, Blanca.
Vamos a pedirle a Dios que todo esto se solucione de la mejor manera.
Es que, nana, siento una angustia terrible, pero siento algo muy grave.
Tengo miedo, Crisanta. Tengo miedo.
Quizás debí decirles la verdad, que Esmeralda es su hija, pero tuve miedo.
Aunque me matara, debí revelar ese secreto.
secreto. Que sepa a don Rodolfo a quien le está haciendo tanto daño. Que se entere
de una vez quién es esa muchacha a la que tanto desprecia. Matelo a esta blanca de por
medio. Sobre ella descargaría su cólera por haberlo engañado. Y el golpe que recibiría
en su orgullo lo haría más violento aún, más implacable. Dios mío, solo te pido que
Esmeralda no corra ningún peligro.
Tómanlo.
Te va a servir.
Gracias, Lucio.
¿Lucio?
¿Por qué cierras?
Te fuiste a la casa de ese hombre
Y no viniste a decírmelo
Ni siquiera se te ocurrió despedirte de mí
Estabas allá con él
Feliz
Me dejaste solo
Te olvidaste de mí
No, Lucio
Quería avisarte
¡Mentira!
Lucio
Durante años
Años
He estado pendiente de ti
Junto a tu vida
Esperando pacientemente
Que me estorbe
Haciendo méritos para ganarme tu cariño
Te lo has ganado, Lucio
Tú sabes
Y cuando ya te consideraba mía
Vino tú a llevarte la entrega de tus sentimientos
Te olvidas de mí como si yo no significara nada, absolutamente nada
No es verdad, Lucio
Tú sabes lo agradecida que te estoy
Reconozco todo el bien que me has hecho
Que has sido mi maestro
Y más aún, como mi padre
Yo no te he querido como un padre
Sino como un hombre
Como un hombre ama a una mujer
Te he amado intensamente
Con una pasión enloquecedora
He soñado con tus besos
Tus caricias
No sabes cómo te deseo
No, Dios mío
No
Quería que fueras mi esposa
Te hubiera adorado
Hubiera sido para mí algo incomparable
Todo me hubiera parecido poco
Con tal de tenerte contenta
Para hacerte feliz
Pero tú no comprendías
O no querías darte cuenta
Yo he estado quemando mis ansias a tu lado
Esperando el momento en que
Que descubrieras mi amor
Callando
Callando para no asustarte
Sin atreverme a decir una palabra
O hacer un gesto que
Ofendiera tu inocencia
Pude aprovechar todas esas horas en que estábamos solos
Para forzar tus sentimientos hacia mí
Y no lo hice
No
Tuve esa delicadeza contigo
Era mi pasión
Otro de mis instintos fue paciente
Sufriendo siempre un continuo tormento
Pequeño Esmeralda, te quiero
Y si es cierto
Pero te lo digo ahora
Quizás estoy a tiempo de que me correspondas
No, no, no, nunca, no
¡Esmeralda! ¡Esmeralda!
¡Tata, te he servido!
¡Suéltame! ¡Suéltame!
¡No me toques! ¡No me toques! ¡No me toques!
Dios mío, protege a Esmeralda.
Debía haber ido al jacal de Dominga para ver si en verdad don Rodolfo la dejó ahí.
Pero no lo hice por cobarde
Tuve miedo de no encontrarla
Tengo miedo de llegar mañana y que ella no esté
Soy cobarde, señor
Si algo le sucede
Yo seré la única culpable
Con mi silencio
He convertido a Esmeralda en víctima de su propio padre
No permitas que algo malo le pase, Dios mío
No lo permitas
He dedicado muchos años
Para permitir que el fruto de mis esfuerzos
Haga la felicidad de otro
Él ha mentido que yo, Josué
Porque tú eres mi obra
Y lo que yo hice lo puedo destruir, ¿me entiendes?
No, Lucio, no
Sí
Yo salvé tu vida de aquel incendio
Y a cambio de salvarte, destrocé la mía
Es que tú eres la culpable
De que me haya convertido en esto que soy ahora
Un monstruo
No, no, no
Sí, ahora ya no me importa que lo sepas
Todo el tiempo traté de ocultártelo
Pero ahora ya no me importa
Ahora vas a saber
Que no soy
No, no, no, Lucio, no
No, Lucio, no
No, Lucio
Lucio, no
No, Lucia.
Sí, Sebastián, ya tengo trabajo.
No voy a ganar mucho, pero me las arreglaré.
Te dije que Álvaro no te fallaría.
¿Tiene barata en el hospital?
Mañana voy por Esmeralda.
La extraño tanto que me dan ganas de salir ahorita mismo para la casa Granzos.
¿Estás loco? ¿Ya viste a qué hora es?
Te puedes quedar dormido en la carretera y tener un accidente.
Dios me libre. En estos momentos sería muy inoportuno.
Hoy empezaste a girar desde las seis de la mañana.
Mejor te levantes temprano y llegas a tiempo de verla abrir sus ojitos.
Ya quisiera estar allá.
Esmeralda me pidió que regresara pronto.
Mi papá ya debe estar por llegar.
Lo bueno es que la dejé al cuidado de mi madre.
Y por ese lado no me preocupa.
¿Ni siquiera a tu mamá le has dicho que se casaron?
No, no. Nadie de mi familia lo sabe.
Gracias a eso estoy tranquilo.
Porque sé que ya no habrá nada que nos pueda separar.
No, Lucio, te lo suplico
Yo también te supliqué que dejaras a ese maldito que solamente vino a separarnos
Si de mal no te casaste con él
No tuviste ni sinicordia de mí
Tócame
No, no
Tócame el rostro
No, no, no
Soy repulsivo
No, no, Lucio, no
Tendrás que amarme
Tendrás que amarme
¡No, Lucio, no!
Altagracia, ¿qué haces levantada a estas horas?
Es que no podía dormir, joven.
Además quería avisarle que su papá regresó de viaje.
¿Regresó? ¿A qué hora?
En la mañana, tempranito.
Quería ver si se iban juntos a la casa grande.
Esto sí que no me lo esperaba.
Salgo para allá inmediatamente.
Pero, joven, ¿por qué no espera que amanezca?
No, voy por mi maleta.
No tengo tiempo que tardar.
Dionisio
¿Sí?
Dionisio, ¿has visto a Esmeralda?
De casualidad no está con Florecita
No, Crisanta
¿Qué, pasó algo?
Ay, Dios mío
Ay, Dios mío
¿La encontraste, nana?
No, Blanca
Esmeralda no está en su casa
Y no hay rastros de que don Rodolfo la haya llevado para allá
¡Qué barbaridad!
¿Dónde pudo haberla llevado?
No lo sé, no lo sé.
¿No la dejaría en casa de Dionisio?
No, Dionisio tampoco la ha visto. Le acabo de preguntar.
¿Qué vamos a hacer, Blanca?
¿Qué va a pasar cuando Dominga se entere?
Generalda.
Generalda.
Voy a regresar a la capilla, Cresanta
Necesito que Dios me dé fuerzas para enfrentarme a Rodolfo
Le voy a exigir que me diga dónde llevó Esmeralda
¿Dónde está mi niña?
¿Qué le hizo el pozo a T?
¿Dónde estoy?
Lucio.
Lucio, ¿qué me pasó?
Por tu culpa me he convertido en esto que soy ahora.
¡Un monstruo!
¡No, Lucio, no!
Tendrás que amarme.
¡Tendrás que amarme!
¡No, Lucio, no!
¡No!
¡No, Dios mío!
Buenos días, Dionisio.
Buenos días, doctor.
¿Cómo le va? ¿Qué tal el viaje?
Muy bien.
¿Y Esmeralda? ¿Cómo está?
Pues, no sé, no la he visto, doctor.
Ahorita mismo voy a preguntarle al patrón.
El menos que nadie puede hacerle daño, Esmeralda
Él no puede
Y a usted sabe por qué
Espérenos aquí, Dominga
La señora Blanca y yo hablaremos
No, no, si mi niña no aparece ahorita mismo
Me van a huir
Y ahora sí que me van a huir
Y no le aunque que a usted me chille
¿Qué pasa, Crisanta?
¿De qué verdad habla esta mujer?
Buenos días
¿Dónde están todos?
Su mamá anda por la recámara de la señora Crisanta
Y su papá de usted en su despacho
¿Y Esmeralda?
Ah, eso quién sabe
Voy a ver a mi papá
Seguro me va a reclamar que haya traído a Esmeralda
Ay, Dios
¿Ahora qué va a pasar?
José Armando
¿Por qué te fuiste?
¿Por qué me dejaste sola?
Buenos días, papá
¿Estás molesto porque traje esmeralda?
Señora Blanca, ya llegó el joven José Armando.
¿Dónde está?
Fue a ver a don Rodolfo, al despacho.
¿Cómo que la echaste de ti? ¿Con qué derecho?
Con el mismo con el que ustedes se atrevieron a meterle en mi casa.
También es la mía.
Esta casa también me pertenece.
Y por lo tanto, también le pertenece a mi esposa.
Sí, me casé con Esperanza.
Pues entonces, vete tú también
Te advertí que...
Sí, sí, claro que me voy
Y en este momento
Pero antes dime dónde está Esmeralda
Te exijo que me lo digas
Tú no eres nadie para exigirme a mí nada
¿A dónde la llevaste?
¡Oh, Dios santo! ¿Qué pasa, José Armando?
Este idiota hijo tuyo se ha casado con Esmeralda a nuestras espaldas
Se volvió a dormir
Aprovechó mi ausencia y mi confianza para cometer semejante absurdo
¿Hiciste eso, hijo?
Sí, mamá
Amo a Esmeralda y nadie nos va a separar
Ya lo hice
Te separé definitivamente de esa miserable campesina aprovechada
Solo es una pobre infeliz
¡Párele, patrón!
¿A usted no puede decir esa cosa de ella?
¡Usted cállese!
¡Y lárguese de mi casa!
¡Es igual a esa maldita ciega!
¡Basta, don Rodolfo!
No sabe lo que está diciendo
Esa pobre infeliz
Esa maldita ciega
Es su hija
Esa maldita ciega
Es su hija
Es su hija
No te pierdas mañana, Esmeralda
Por el momento
Ninguna de las dos se va de aquí
La dejé en la casa de Lucio Malaver
¿Dónde está Esmeralda?
Esperanza, Esperanza, tienes los ojos del amor.
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