All language subtitles for 030_5454545

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Esmeralda

Te ves con la luz del corazón

Esperanza, esperanza

Tu amor es puro como el sol

Esperanza, esperanza

En estos ojos del amor

Esperanza

Eres un sonco del amor

¿Qué estás tramando ahora, mamá?

Me tiene intrigada la actitud de José Armando.

¿Te fijaste?

Se veía tan feliz con una sonrisa de oreja a oreja

¿Y a ti en qué te afecta?

Al menos hay alguien feliz en esta casa

Otra vez se va a la capital

Pero antes, deja Esmeralda instalada aquí, ¿no?

Eso le estoy pidiendo al cielo

Ojalá logre convencer y la traiga ya

Voy a asegurarte que si ella cae en esta casa

Se va a tener que arrepentir de haber encontrado en su camino a José Armando

En la casa grande estarán bien atendidas, mi amor

Crisanta te tiene mucho afecto y podría ayudarte a cuidar a Domingo

Sí, es cierto, pero yo preferiría quedarme en mi casa

Yo no quiero obligarte, Esmeralda

Pero sinceramente me iría mucho más tranquilo sabiendo que estás allá

Lo que pasa es que...

Es que soy un poco tímida, quizá por mi defecto

Y como no les tengo confianza

Es la oportunidad para ir creando esa confianza

Pero le tengo miedo a tu papá, José Armando

Él no está, salió de viaje

Y yo me daré prisa en volver

Mientras tanto, me gustaría saber que no estás sola expuesta a que te ocurra algo

Por eso, te ruego que me dejes llevarte a la casa grande

¿Vas a complacerme?

¿Vas a quedarte en mi casa mientras yo regreso?

Si Esmeralda no acepta venir, mamá.

Vendrá, queridita, vendrá.

Esa muchachita se hace la inocentona, pero es más abusada que tú y más abusiva también.

Verás que esta misma tarde José Armando nos da la noticia de que su noviecita aceptó instalarse en la casa grande.

Mi amor, te agradezco tu preocupación por nosotras, pero yo sé que no somos bien recibidas en tu casa.

Me consideran muy poquita cosa y yo los entiendo.

Nada de eso. El ofrecimiento de mi casa salió directamente de mi familia.

Y yo se los agradezco porque así me puedo ir más tranquilo.

Si te vas tranquilo, ¿tardarás más en regresar?

No, mi vida.

¿No te das cuenta que cada minuto que no estoy a tu lado me parece eterna?

Además, tú sola no puedes hacerte cargo de Domingo en ese estado en el que se encuentra

Tengo amigos, Melisio, Florecita, Adrián, Fermín

También Lucio viene a verme de vez en cuando

No quiero que recibas ayuda de él

¿Por qué? Siempre ha sido muy bueno conmigo

No me gusta, quiero que te alejes de ese hombre

Ay, mi vida

Tú sabes que Lucio ha sido como un padre para mí

Pero no lo es. Y no quiero hablar más de ese sujeto.

Entiéndeme, por favor.

Si te vas a mi casa, mamá te conocerá mejor y podrás ganarte su cariño.

¿Estás seguro que tu mamá quiere que vaya?

Por supuesto. Y me interesa mucho tenerla de nuestra parte.

Ella puede influir sobre mi padre.

Lograr que a la larga él ceda.

Y vea con buenos ojos nuestro matrimonio.

¿Qué decides, mi amor?

Cuando Esmeralda entre en esta casa y José Armando se haya ido,

le vamos a dar la más cordial bienvenida.

Espero contar con tu apoyo, Gracielita.

Pero niña, solo sabes menear la cabeza de un lado a otro.

No tienes nada que decir.

¿Qué tanto me miras?

No te miro.

Te admiro.

Si toda esa inventiva que tienes la encaminaras para ayudar a los demás

Serías algo grande

Porque siempre logras todo lo que te propones

Exactamente, Gracielita

Todo lo que yo me propongo en la vida, tarde o temprano, lo logro

Lástima que no te hayas parecido a mí en ese aspecto

En fin, solo te digo que en el momento que ese infeliz ponga el pie en esta casa

Comenzará su calvario

Se va a arrepentir como de sus pecados

Pobre Esmeralda

Está bien, José Armando

Si crees que es tan importante que yo vaya a tu casa, iré

Me alegro que te hayas decidido, misierra

¿Y cuándo me vas a llevar?

Esta tarde

¿Tan pronto?

Mientras más pronto hagamos las cosas mejor

Gracias, mi amor

Me tranquiliza saber que serás bien acompañada bajo el amparo de mi familia

¿Pero qué culpa tenemos de todo lo que está pasando?

Tu hijo es el que actúa siempre de una forma impredecible y complica las cosas terriblemente

No sé por qué se te ocurrió que Esmeralda se hospedara en esta casa

Ya te expliqué por qué

Pienso que debemos conocer mejor a esa muchacha

Todo parece indicar que va a ser tu nuera

Así que es preferible que te vayas acostumbrando a ella

No me gusta hacer las cosas a espaldas de Rodolfo

Si después se entera

En fin

Espero que Esmeralda no acepte venir a la casa grande

Ay, Blanca

¿Pero en qué mundo vives, querida?

Por supuesto que va a venir gustosa, pero se hace la difícil con José Armando.

No, no cabe duda que tu hijo está más ciego que ella.

Sí, Dominga, José Armando no quiere dejarnos solas aquí mientras está en la capital.

Nos quiere llevar a su casa.

¿Tu casa?

¿Es tu casa?

Debería sentirlo así, puesto que soy su esposa.

Pero cómo me voy a presentar ante la señora Blanca

Después de que no cumplí la promesa que le hice de apartarme de la vida de José Armando

Por suerte ella no sabe que ya estamos casados

Dios mío

Si pudiera ganarme su cariño

¿Sabes algo, Dominga?

No sé por qué siento tanta necesidad de que me acepten en esa casa

No lo entiendo

Pues yo me dejé venir, Adrián

Allá en el rancho del camarón me ofrecieron chamba

Pero pues no

Le dije al señor Monroy que yo soy de la casa grande, no más

Pues mira, Nacho, don Rodolfo no está ahorita

Yo creo que llega para la otra semana

¿Y cómo ves?

¿Tú crees que me dejes seguir trabajando aquí?

Ojalá y sí, tú nos haces falta

Buenas

¿Qué tal, Nacho?

¿Cómo le va, patroncito?

Qué bueno que lo veo

A ver si más luego puedo hablar con usted

Dime, ¿qué se te ofrece?

Pues es que su papá de usted, el señor Don Rodolfo, me despidió

Me dijo que me largara

Ya pasaron hartos días y pues quisiera saber si ya puedo volver a trabajar

¿Y por qué te despidió?

Ah, pues porque le paré los cascos al Indio Ophelio

Es que siempre anda metiéndose en donde no lo llaman, siguiendo a todo...

Le estaba diciendo a Nacho que Don Rodolfo no está

Mira, Nacho, ven a verme la semana que entra

Hablaré con mi papá en cuanto regrese

Sí, patroncito.

Gracias.

Con su permiso.

Adrián, vengo a pedirte un favor.

¿Usted no me sigue?

Tengo que ausentarme por unos días y no quiero dejar a Esmeralda sola con Dominga enferma.

De manera que voy a traerlas a mi casa.

¿A su casa?

Sí.

Se quedarán aquí mientras yo esté fuera.

Ella no quería, pero al fin la convencí.

¿Tú podías ayudarme a trasladarlas, Adrián?

¿Y cómo no, doctor? Cuente conmigo.

Gracias, Adrián. En un rato nos vamos.

Me alegro.

Es un buen golpe para el orgullo de Gracielita.

Quiero ver qué cara pone cuando vea al doctor casado con Esmeralda.

¿Hasta dónde he llegado?

No tengo carácter para defender mi amor.

Ni para enfrentar a mi mamá.

Y ahora, Esmeralda estará aquí, en esta misma casa,

Viviendo bajo el mismo techo

La mujer que me robó a José Armando

La ama

Hay sentimientos contra los cuales no se puede luchar

Ay, ya los estás disculpando

No, Fátima

Te juro que daría cualquier cosa

Porque José Armando se olvidara de Esmeralda

Porque volviera con Gracielita y se casara

Como siempre pensamos que sería

Pues, temo decirte

que mientras esa muchacha se interponga

va a estar difícil.

Te apuesto que José Armando

no tarda en llegar

dándonos la noticia de que...

Esmeralda aceptó venir.

Esta tarde voy a traerla.

Oye, Blanca.

Tía Fátima ya dispuso

que se preparen dos habitaciones.

Ya podré irme tranquilo para la capital.

Hijo,

¿por qué todo tan apresurado?

Dime, ¿qué prisa tienes?

¿Quién no tiene prisa por ser feliz?

Parece que los planes matrimoniales van viento en popa

¿Ves cómo no me equivoqué?

Te dije que Esmeralda vendría

Después de todo, la cieguita tiene valor

Mi reinita.

¿Y ahora?

¿Dónde vas, mi reinita?

Domingo y yo nos vamos a mudar para la casa grande, mi lesión.

¿Para siempre, mi reina?

¿Te vas para siempre?

No, solo por unos días.

Solo mientras José Armando se va a la ciudad.

¿Y tu bobo Merecio qué va a hacer?

Se va a quedar aquí solito y abandonado

Ay, Merecio, lo siento

Yo tampoco quería ir

Preferiría mil veces quedarme aquí y que tú nos cuidaras

No, no, no, mejor no, mi reinita

Mejor si tú te vas allá para la casa grande

porque allá tú vas a ser la dueñita.

Oye, y allí en la casa grande hay mucha comida muy sabrosa.

Y así el bobo Melesio se asoma allí a la cocina

y dice, soy amigo de Esmeralda.

Y entonces, mi reina, me van a dar un platote así bien copeteadote,

así lleno de comida riquísima.

Y entonces, mira, mi reinita, mi reinita mía,

¡Muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack, muack.

Creo que ya llegó José Armando

Ya llegó

Bueno, aquí estamos

Adrián nos va a ayudar

¿Qué hay, Esmeralda? ¿Cómo estás?

Bien, Adrián

Buenas tardes, Dominga

Vamos a llevarnos las cosas y después ayudamos a Dominga

Sobre la mesa están nuestras cosas.

Yo cargo, yo cargo.

Melesio, ¿de dónde saliste?

Yo cargo, yo cargo.

Vamos, don Lina.

Por favor, Adrián, lleva lo que le haga falta a Esmeralda.

Sí, claro.

Aquí está tu bolsa. ¿Qué te falta, Esmeralda?

Nada, nada, Adrián.

Vamos.

Ay, espera.

Espera, espera

Ya quedaron, Ana

Se ven muy bonitas

No sé para qué tanto adorno y tanta atención

Si Esmeralda no puede ver

Pero de inmediato va a identificar el olor de las flores

Por el tacto se va a dar cuenta de cómo es la habitación

Ojalá se sienta a gusto

Pero cómo no va a estar a gusto aquí

Sin una habitación como esta, ni en sueños se le imaginó

Esmeralda es la novia de José Armando

Y debe sentirse como en su casa

Sí, claro

Las consideraciones que correspondían a Gracielita

Ahora hay que dárselas a la campesina esa

Si me lo hubieran contado

Jamás lo hubiera creído

No entiendo por qué te molestas tanto, Fátima

Si fue tuya la idea de que Esmeralda viniera

Discúlpame, querida

Pero en momentos me acuerdo de lo que está sufriendo Gracielita

Y siento rabia

Por otro lado

Tampoco puedo dejar de reconocer

Que lo que se hace a la fuerza nunca sale bien

Tiene razón, señora Fátima

Lo que ahora nos queda es que la estancia de Esmeralda sea agradable, claro

La estancia de Esmeralda y de la mujer esa que la crió

Me preocupa que Dominga venga a vivir aquí, mi niña

A mí también, Ana

Siento que en cualquier momento puede revelar nuestro secreto

Confesarle a Rodolfo que José Armando no es su hijo

Está bien, Domingo

Se siente cómoda

No se preocupe

Ya verá qué bien se va a sentir en la casa grande

¡Ay!

Aquí están

¿Qué andabas buscando?

Los aretes de esmeralda

Te los voy a poner en la casa grande

¿Nos vamos?

Sí

Ya, ya se va mi reinita

Y te vas y dejas solo a tu pobre mereción

Solo será por unos días

Y te voy a pedir un favor muy grande

¿Y qué es? ¿Que me vaya contigo y te cuide?

No, Melesio.

Se va a morir de herencia, mi reinita.

No, no que pongas triste otra vez.

Pronto voy a regresar.

Iremos a la gruta de la cascada como a ti te gusta, ¿eh?

Y de mientras, mi reinita, ¿qué haces?

No, no, mira, mira, ¿qué te parece si vas a visitar a Fermín y le dices que me fui a la casa grande?

Mi rey Peter ya no va a volver y se va a olvidar de este bobo perrecio.

No, no, no, tú no eres ni bobo ni feo, la belleza la tienes aquí, en tu corazoncito, además yo te quiero y siempre te voy a querer, siempre, esto es para ti.

Te encargo la casa de tu reinita, Melecio.

Cuídate, Melecio, cuídate mucho.

Ay, Dios mío, mi reñida.

¿No te olvides de mí?

No, claro que no.

Adiós, Melesio.

Vaya, vaya, vaya.

Gracias.

Vaya, vaya, vaya.

¡Te cuidas!

Que Dios te cuide, mi reñita.

Mamá, ya estamos aquí.

Lo creo, hijo.

Bienvenidas.

¿Cómo le va, Dominga?

¿Ya se siente mejor?

Estos días seguramente le caerán muy bien.

Pero vamos de una vez a su habitación para que se acomoden.

Sí, sí, pasen, por favor.

Ya están aquí nuestras distinguidas visitantes

¿Y yo qué puedo hacer?

¿Pero cómo qué?

Ir a recibirlas, hay que darles la bienvenida

Mamá, no inventes, por favor

Anda niña, vamos

Quita esa cara si me haces el favor

A mí tampoco me gusta esta farsa nada

Pero no hay de otra

Gracias, Adrián

Con su permiso

Espero que te sientas cómoda, Esmeralda

Sí, señora

Gracias por todo

No tienes nada que agradecer

Al contrario, gracias a ti por haber aceptado mi invitación

¿No crees que fue fácil convencerla, mamá?

Bueno, Dominga se quedará en la habitación de al lado

Ahora yo la llevo

Por favor, vas, vas

Te acompaño

José Armando, me siento muy apenada con tu mamá

No tienes por qué, a ella siempre la has agradado, ¿no?

Quiero pedirte un sacrificio, hija

Que te apartes de José Armando

¿Qué sucede, Esmeralda? ¿Acaso dije algo que te molestara?

No, no, ¿cómo crees?

Bienvenida

Gracias

Hola, Esmeralda

¿Qué tal?

No reconoces, ¿verdad?

Dicen que los ciegos tienen más desarrollado el sentido del oído, ¿no es así?

Sí, efectivamente, señora Fatima.

¿Y tus cosas?

¿Tan pronto te instalaste?

No, tía.

Le voy a pedir a Crisanta que le ayude en cuanto termine de acomodar a Domingo.

Ay, pero no tienes que esperarla.

Yo personalmente le ayudo a acomodar su equipaje.

¿Por qué no ordenas que le preparen una bebida esmeralda mientras yo la ayudo?

Anda, anda, que te acompañe Gracielita.

Espero que no te moleste, Esmeralda.

No, no, claro que no, señora.

Vamos, querido.

Primero que nada te voy a enseñar la habitación.

Ven, cuidado.

Aquí está tu cama.

Sí, ven.

Esta es una banca.

Aquí en el tocador mandé poner unas flores para darte la bienvenida.

Cuánto se lo agradezco, señora.

Me gustan tanto las flores.

¿Dónde están?

No quiero ni pensar lo que va a decir Rodolfo cuando se entere.

¿Qué pasó?

El florero de cristal francés, el que había pertenecido a tu abuela, el que era tan fino.

¡Qué barbaridad! ¡Pero si se hizo añicos!

¿Cómo fue?

¡Ay! Lo tiró. Se ha destrozado.

Pero, pero, pero no lo toqué.

Pero fue al tocar las flores.

No te diste cuenta, pero tú lo tiraste.

Pero, pero, aún así no me explico.

Bueno, la verdad, realmente la culpa es mía.

Debí tener en cuenta que no puedes ver y que con cualquier movimiento podrías tirarlo.

Lo siento mucho. Perdona.

Bueno, bueno, ya no te preocupes, mi amor.

Sí, pobrecita.

Después de todo, algún día tendría que romperse, ¿verdad?

Le diré a Crisanta que venga a recoger esto

Podrías cortarte y eso sería lamentable

Ay, José Armando, qué pena me da

Olvídalo, mi cielo

Un accidente le puede ocurrir a cualquiera

Es que, no sé, no me explico cómo se cayó

Ni lo toqué, José Armando, de verdad

Esmeralda se siente cohibida y es natural

El primer estropicio

¿Qué pasó?

Esa muchacha rompió el florero de cristal cortado que era de la abuela

Vaya, por Dios

Fue una torpeza

Le dije que todavía es ordenado poner flores en su habitación

Y dio tal manotazo queriendo tocarlas

Que se vino al suelo haciéndose tristes

Crisanta, haz el favor de ir a poner un poco de orden ahí dentro

Los pedazos están por todos lados

el agua, las flores, un verdadero desastre.

Qué pena. Ahora mismo voy.

Espera, yo voy contigo.

Sí, sí, sí, vamos.

Hay que hacerla sentir que fue un accidente.

Esos son los inconvenientes de traer una ciega a la casa.

Déjame pasar

Usted es la que se metió en mi camino

Yo no sé cómo hablarte para que dejes de estar buscándome

Se equivoca, señorita

Venía a preguntar si no se le ofrecía algo a la novia del joven José Armando

Pues haz el favor de esperar afuera

Si te necesitan, que te llamen

Sí, señorita Peñar

Como usted ordene

Ya no te preocupes, Esmeralda

Lo mismo le digo

Con que tengamos cuidado de no decírselo a Rodolfo todo este tiempo

Por favor, tía

¿Qué puede importarle a mi papá un florero?

Pues nada más que fue de tu abuela

Y sabemos muy bien lo que le molesta

Que se destruyan las cosas que han pertenecido a la familia

Qué pena

Tía, por favor, no angusties más a Esmeralda

Ay, no, no, queridita, no

No, discúlpame si te mortifiqué

De cualquier modo, cuanto haya en la casa

Algún día te pertenecerá y...

Y tú sabrás lo que haces con todo

Bueno, claro, estoy hablando en el supuesto caso

De que te cases con José Armando

Eso es un hecho, tía

¿Verdad, mi vida?

¿Qué tienes, Gracielita?

Me duele mucho la cabeza

¿Y ya tomaste algo?

Sí, tía, espero que me haga efecto

Pues yo lo dudo, nena

Esa jaqueca es de tensión, de angustia.

Señora Fátima, ¿va a tomar café o el té que acostumbra?

Pero por supuesto que té.

¿Te imaginas después de un día como este?

Tomo café y no duermo en toda la noche.

¿Por qué tres lugares? ¿Quién más viene a cenar?

Nadie. Solo Esmeralda, José Armando y Dominga.

¿Qué?

Porque te extraña.

Tú misma propusiste invitarla a Esmeralda.

Pero esa mujer que la crió tan... tan vulgar, tan...

Esto debe haber sido idea de Crisanta.

Con eso de que se ha convertido en defensora de las clases populares.

Dominga también es invitada de la familia.

¿Y se debe tratar como tal?

Pues sí.

Esmeralda cene aquí con nosotros.

Pero en lugar de la otra mujer es la cocina.

Que cene con la servidumbre, por Dios.

Fátima, ¿qué te quita esa pobre mujer si se sienta con nosotros a la mesa?

Por favor, no hagamos las cosas más difíciles.

¿Está bien?

Espero que no me caiga mal la cena.

Sute.

Ay, válgame el señor.

Ya se me hizo retetar de Jacinta.

Ya mejor debería de quedarse aquí.

¿Para qué se va?

Sí, a mis chiquitos, ¿quién los va a cuidar?

Ah, pues que los atienda su madre.

Usted nomás es su abuela.

Pues no más.

Debería quedarse, esto se va a poner re bueno.

No se imagina la de pedradas que la señora Fátima le echa a la pobre de Esmeralda.

Tú no andes de chismosa, Jafuta.

Así no ando de chismosa, pero no más había de oír.

Según ella, reté buena gente con Esmeralda, pero se siente el veneno que le tira.

Quita, quita, no sabes colar.

Es que el chapurrado no se cuela.

Pues no, pero así le gustan los señores.

Asómate al comedor y dile a la señora Crisanta si ya que sacamos los tamales.

Pero muévete, niña

Sí, sí, ya voy

¿Y cómo sigue, Dominga?

Confío en que muy pronto recupere el habla

Ojalá no te equivoques, hijo

Debe ser angustioso estar así

Sí, sí

Parece querer decir tantas cosas con la mirada

Y hasta quiero decirle tantas cosas

Te agradezco que hayas recibido en la casa a Esmeralda y a Dominga, mamá

A mí Esmeralda no me molesta, hijo

Las circunstancias son las que no son muy propicias

Me da pena que ella esté en la casa al mismo tiempo que Fátima y Gracielita

Como quiera que sea, tu prima fue tu novia durante muchos años

Pero qué bueno que recapacitamos a tiempo

De habernos casado, habríamos sido muy infelices

Hijo, debo confesarte algo

Yo fui quien habló con Esmeralda para pedirle que se alejara de ti

¿Tú?

Pude haberlo callado, pero tenía ese peso en mi conciencia

Me duele que hayas sido tú precisamente

En quien esperé encontrar más comprensión, más dulzura

La verdad es que pensé que habías sido mi padre

Trata de comprenderme, hijo

Está de por medio Gracielita, la voluntad de Rodolfo y...

El deseo de que tú tengas lo mejor

De que puedas ser feliz

Esmeralda es mi felicidad

¿Por qué no lo entienden y dejan de ponerme obstáculos en el camino?

¿Es la correspondencia?

Sí, señora Fátima

Démela

Yo la llevo al despacho

¿No se le ofrece algo?

No, no, Dionisio, gracias

Señora Fátima, perdóneme el atrevimiento, pero...

Yo quería ofrecerles un paseo por las propiedades de don Rodolfo.

Hay lugares muy bonitos, como el río, la gruta de la cascada, o si gustan, ir al pueblo.

Pero no voy a pensar en eso.

Bueno, pues, yo estoy a sus órdenes, señora.

Quizá yo esté equivocada, José hermano.

Tal vez Fátima tenga razón y la estancia de Esmeralda aquí entre nosotros sea provechosa, porque la conoceremos mejor, pero...

Mami, yo sé que cuando la conozcas vas a quererla como a una hija.

Le ruego a Dios que tu padre ceda algún día, porque de lo contrario voy a sufrir mucho.

Yo por ahora no espero nada.

Es más, por lo mismo voy a aprovechar mi viaje a la capital para buscar trabajo.

José Armando, ¿en dónde piensas trabajar?

En una clínica o en un hospital.

Pero ¿y tu consultorio?

Nos habíamos hecho tantas ilusiones con eso.

Más adelante, mamá. Lo pondré con mi propio esfuerzo.

Yo puedo hacerlo sin necesidad de ninguna ayuda.

¿Vas por hecho que tu padre te va a quitar la herencia?

Sí, mamá.

¿Por qué, hijo? Todavía no te has casado con esa muchacha.

Pueden ocurrir muchas cosas. Quizás te arrepientas.

No, mamá, no cuentes con eso.

Piensa que Esmeralda y yo de ahora en adelante somos uno solo.

Piensa que su vida estará unida a la mía para siempre.

Carta para José Armando.

¿Pero cómo voy a creer que se hayan quedado aquí las dos?

Si usted tiene su habitación, Dominga.

¿O qué? ¿Le dio miedo quedarse solita?

¡Ay, Dominga! ¿Cómo voy a creer?

¿No será que teme por Esmeralda?

No, no. Aquí no corre ningún peligro.

Está José Armando para protegerla.

Y aunque yo soy una pobre vieja,

también haré lo posible para que se sienta bien en esta...

que es su casa.

Si Dios quiere, en cuanto José Armando arregle los papeles necesarios, se casarán.

Si supiera que ya se casaron.

Por eso, Dominga, no es necesario descubrir ese secreto que usted y yo sabemos.

No es necesario hablar.

No.

¿Qué, Dominga?

¿Es que usted quiere decirle a mi niña Blanca que Esmeralda es su hija?

Sí.

Sí.

Este es el jardín trasero.

Desde aquí se ve la peña que es el símbolo de la familia Peñarreal.

Todo lo que se alcanza a ver desde esa peña es propiedad de mi padre.

También es tuyo.

José Armando, ¿qué va a pasar cuando tu padre se entere que te casaste conmigo?

Te va a desheredar, ¿verdad?

Mi amor, ¿no nos habíamos equivocado?

¿A qué te refieres?

Que por mi causa puedes perder todo esto que te pertenece

¿Qué importa? Tengo tu amor

Y con tu amor voy a conquistar el mundo

Y con tu amor saldremos adelante juntos

Y aquí, en medio de la naturaleza que tanto amas

Te prometo que te haré feliz

Se lo ruego, no diga nada todavía

Yo propicié estas relaciones y trato de armonizar para que todo salga bien

Sin necesidad de revelar un secreto tan terrible

Quizá más adelante, cuando los ánimos estén más calmados

Cuando Esmeralda sea la esposa de José Armando

Y a don Rodolfo no le quede más remedio que conformarse con lo inevitable

Entonces se le podrá decir que es su hija

Entonces será el momento de decírselo

Ahora tiene que callar, Domingo

Se lo ruego, por el amor de Dios

¿Cómo me gustaría ver todo lo que me describes?

Lo platicas tan bonito

Tú eres así, como todo lo que nos rodea

Natural, fresca, hermosa

No cabe duda que Dios ha sido muy bondadoso conmigo

Me ha colmado de bendiciones

Y una de ellas ha sido encontrarte

Ahora solo falta que tus ojos puedan ver

El doctor Lascano ya debe haber regresado de Europa

Estoy seguro que en breve se comunicará para decirte

Cuándo podrá operarte

Tal vez ya no se acuerde

Claro que se acuerda

Él es un profesional y está muy interesado en tu caso

Me aseguro que pronto podrás ver

Ahora que he regresado de Europa

Quiero comunicarte que cuando lo desees

Puedes traer a Esmeralda

Estoy a su disposición para operarla

En cuanto ustedes lo decidan

Te envío un afectuoso abrazo

Álvaro Lascano

Con quesas tenemos

¿Qué pasa?

Debí suponer que estabas aquí.

Platicaba con Dominga.

Bueno, yo le platicaba a ella.

La pobrecita nada más mueve la cabeza.

O sea, ya debo haberla mareado.

Invítala a conocer los jardines y la capilla.

Sí, sí, eso precisamente pensaba yo hacer.

Bueno, pues vamos a tomar nuestra acostumbrada botanita.

Ahora la invitamos a usted, Dominga.

Esmeralda anda por allá afuera con José Armando, así que debe estar tranquila y feliz.

¡Denicio!

¡Dionisio!

¡Dionisio!

¿A qué la puedo servir, señora Fátima?

Dionisio, creo que le voy a tomar la palabra.

Quiero ir al pueblo a comprar unas cosas que me hacen falta.

A la hora que usted disponga.

Mi hija Gracielita me va a acompañar. ¿Tienen que llevarnos?

Claro que sí. Tenemos la pick-up.

O si prefiere, le pido al doctor José Armando su camioneta.

No, no es necesario. En la pick-up nos podemos ir.

Ya estoy listo a la hora que usted ordene.

Vaya preparándola, salimos en un rato más.

Como se ordene, señora Fátima.

Ya quiero que seas mi esposa por la iglesia.

Y poder gritar a todos que estamos unidos ante Dios.

Y nada ni nadie puede separarnos.

No entiendo a qué vamos a ese mugroso pueblo.

Vamos a preparar una sorpresita para nuestra distinguida visita.

¿Y puedo saber qué papel juego yo en tus planes?

Ayudarme.

Voy a necesitar de tu buen gusto.

¡Geralda!

Malditos.

se la han llevado.

Pero yo sé dónde encontrarla.

En el próximo capítulo...

¿Quién es ese hombre?

Ese que va ahí cabalgando a todo galopo.

Si la escogimos así,

fue para que...

para que ella se sintiera a gusto.

Es lo que ella está acostumbrada a usar

¿Te imaginas cómo se sentiría con un traje de Gracielita?

¡Oye, tía!

Por favor, José Armando

José Armando, por favor

No me quieras ver la cara de estúpido

Voy a esperarlas al cacal

Y si no llegan

Vendré a pedirte cuentas

No me queda otro camino

Esmeralda y yo

Hemos decidido compartir nuestra vida hasta el final

Y lo vamos a hacer

No hay regreso

¡No me vengas con esas estupideces!

Esmeralda está en la casa grande

Esa es su verdadera casa

¿Eso qué?

¿Lo dices por el maldito ese, el doctor Peñarreal?

Lo digo porque Esmeralda es la verdadera hija de Rodolfo y Blanca Peñarreal

Tu amor es puro como el sol, Esperanza, Esperanza,

Tienes los ojos del amor.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.