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Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esmeralda, Esmeralda
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
No llores
No me gusta verte llorar
No te consola estar así juntos
Saber cuánto te quiero
Estás mi amor
Mi chiquita linda
Adrián
Mi vida
¡Mamá!
Ya le dijo a Esmeralda que se va a curar, ¿verdad?
¿Qué va a poder ver?
Ya, ya me lo dijo
¿Quién iba a pensar que aquella niñita tan rechiquita, tan débil y ciega
Al final iba a tener justicia
Sí, parece ser cierto eso que usted siempre está diciendo
Que hay una fuerza misteriosa que interviene en la vida de las personas
No la casualidad, sino algo grande, hermoso
Llámese Dios o el destino
Que se encarga de enmendar los errores humanos
Y de poner cada cosa en el lugar que le corresponde
¿Y ahora?
¿Por qué me dices esas cosas?
Pues porque he pensado mucho en el nacimiento de Esmeralda, domingo
y creo haber descubierto
el secreto de su vida.
Desenséñalo, Camilo.
Sí, Patrúcito.
¡Váyase!
Señora, permítame.
Yo con su vida
no tengo nada que hablar.
¡Lárguese!
Por favor, Adriana
¡Maldita ingrata!
¡Mala hija!
Yo que habría metido las manos en el fuego por ti
¿Cuánto puede equivocarse una madre
¡Mamá, por favor!
¡Cállate!
¡A tu cuarto!
Después hablamos
Gracias, tía Tula
Ay, joven, que agradece
Oiga, tía
No me diga que no está re te guapote
Ay, sí
Se me figura mucho un caporal
Que trabajó aquí en la casa grande
Era bien parecido y muy gallardo
¿Y qué pasó? ¿Por qué se fue?
No, no se fue
Arreando el ganado, pues lo tiró el caballo
Se lo llevó arrastrando hasta que lo mató
Ay, caray
Qué gacho
Y estaba así como el joven José Armando
De la mismita edad y todo
¿De veras me vas a querer toda la vida?
Hasta el último día de mi existencia
Graciela
¿Qué le pasa?
¿Qué le va a pasar?
¿Te parece poco lo que le estás haciendo sufrir?
Sí, Dominga
He ido atando cabos
Y ya sé la verdad sobre Esmeralda
¿Y según usted, cuál es la verdad?
Esmeralda es la niña cuya sepultura buscaba la mujer de la casa grande
¿Me lo va a negar?
No, Fermín
Esmeralda es la verdadera hija de los Peñarreal
Una crueldad lo que haces con Gracielita
Se ha privado de divertirse, de salir con otros chicos
Siempre te ha dado tu lugar y mire en qué forma le pagas
Ustedes nos comprometieron desde niños
Nunca han tomado en cuenta nuestros sentimientos
Hasta ahora la pasabas muy bien con ella
Y le dabas gusto a tu padre
Que tanto se preocupa por tu bien
Y sabe lo que te conviene
Los matrimonios de conveniencia
Son cosas del pasado, tía
Mi hija, Brasilita te ha dedicado
Lo mejor de su juventud
Crees justo que después de tantos años
La abandones
Pero tía
Si no fuera por ti
A estas horas estaría muy bien casada
A miradores no le han faltado
Pero no se atrevían a cortejarla
Porque estabas tú de por medio
Lo harán ahora que sepan que está libre
No
Ahora es distinto
Una muchacha pierde mucho cuando su novio
Toda la vida la deja por otra mujer
Tal vez hasta
Hasta se quede soltera la pobrecita
Estás hablando de Graciela como si se tratara de una mujer mayor
Ella es muy joven
Y seguramente encontrará a alguien que la quiera y la haga feliz
Qué fácil arreglas todo
Eres un egoísta, José Armando
No te importa nada su dolor
¿A dónde vas?
A hablar con ella
No, no le hables ahora
Ya viste cómo está de desesperada
No es el momento, José Armando
Estás poniendo las cosas tan dramáticas que...
No son
No solo Gracielita está llorando por tu causa
También tu madre que está enferma de la angustia
Tu padre, ni se diga
Rodolfo jamás permitirá que entre a la familia
Una persona tan inferior a nosotros
Él está dispuesto a intervenir en este asunto
No sé qué podrá hacer
Yo tampoco
Pero lo que sí sabemos tú y yo
Es que Rodolfo es muy capaz de hacer una barbaridad
Así que más te vale
Que olvides tus pretensiones absurdas con esa muchacha
Tu padre jamás aceptará que esa campesina ciega sea una peña real
Así fue, como se lo platico, Fermín
Yo me equivoqué al creer que la muchachita que vino al mundo
Aquella tarde de tormenta
Había nacido sin aliento
Mientras que el hijo del peón que se desbarrancó
Y la mujer que murió al parir
Estaba vivito
Pero eso de cambiar las criaturas no fue idea mía
Crisanta me robó
Me suplicó que lo hiciera
Bueno, ¿y por qué usted no ha dicho la verdad?
El doctor Malaver me tiene amenazada con matarme
Si hago algo que le echa a perder sus planes con Esmeralda
Es un demonio
Le tengo miedo
Pero Dominga
No se va a arreglar
Sin que yo tenga que decir nada, ya lo verá
Nadie más sabe eso
No más, Crisanta
Pero no ha dicho nada
Ella también tiene miedo
Le tiene miedo al amo de la casa grande
Ese hombre también es medio diablo
¿Pero cómo me dices que encontraste esmeralda en la iglesia
Y no pudiste convencerla de que viniera?
Ella me dijo que usted se enojaba siempre
¿Y yo qué puedo hacer?
No es mi culpa
Bueno, ya terminaste
Lárgate de una vez
Sí, doctor, me voy
Pero solo le recuerdo algo
Si la montaña no viene a usted
Vaya usted a la montaña
Y si ese maldito logra que la curen
Yo sé que es posible
Que podía haberlo hecho y no quise
Si le hubiera devuelto la vista
Se hubiera horrorizado de mí
Se hubiera apartado de mí
Como todos
Y si no fuera así
Esmeralda es dulce, noble
He tratado de albergar en su alma
Bellos sentimientos
Tal vez no vería
Mi fialdad en mi rostro
Sino el amor
Que dentro de mi alma
Hay por ella
Buenos días, Lolita
Buenos días, doctor Lascano
Lolita, ¿podría darme
El expediente de la señorita
Esmeralda, por favor?
Sí, doctor
Aquí tiene
Gracias
Quiero operarla en cuanto regrese de Europa
Le interesa mucho ese caso, ¿verdad?
La vista es un regalo de Dios
Y para un médico representa una gran satisfacción
Poder ofrecerle esa posibilidad a alguien que ha vivido siempre entre las sombras
Y hay que reconocer que es bonita la muchacha
Preciosa
Vale la pena hacer el mayor esfuerzo para curarla
Es un privilegio poder darle el don de la vista a unos ojos tan hermosos
Los más hermosos que he visto en mi vida
Ya no aguantaba las ganas de que me platicaras, Esmeralda
Pues Dominga ya te contó casi todo
¿Casi?
¿Entonces hay algo más que yo no sé?
No, Dominga, ¿cómo crees?
Ay, Esmeralda, te veo re contenta
Hasta tu risa sería diferente
Es que ese viaje
Cada momento fue maravilloso
Sobre todo cuando supe que podré ver
Me dio tanta felicidad
Que todavía siento que no me cabe en el pecho
Y me parece que el corazón
Me va a estallar de tanta dicha
Mira, mija
Vas a tener que ir preparándote
Para el otro viajecito, ¿eh?
Para cuando te operen
Sí, Esmeralda
Y hay que comprarte un vestido bien bonito
Ay, sí
Tienes que estar muy chula para tu novio
Y además, porque por primera vez
Vas a verte tú misma, mija
¿De veras creen que será posible eso?
Pues claro, mija
Tengo curiosidad por saber si es verdad que soy bonita, como dicen
Eres más bonita que el sol y que la luna juntas
Ay, yo quiero que el doctor Lascano me opere
Para verte a ti, Dominga
Y a Florecita también
¿Pero para qué, muchacha?
¿Segurito que te vas a asustar?
Y a José Armando
Ver a José Armando
Ay, Dios mío, si Dios lo quisiera
Dios lo va a tener
Dios te va a premiar por ser buena
Qué feliz voy a ser entonces, Dominga
Qué feliz
No quieras limpiar con lágrimas tu desvergüenza
Deja de llorar
Ahora tienes que mantener la calma
Y simular para que no se den cuenta de lo que ha pasado
No quiero que nadie se entere
¿Me oyes, nadie?
¿Pero quién iba a pensarlo?
Si no lo veo, no lo creo
Pones el mismo nivel de ese
Arreador de vacas
Un peón sucio
Un bruto que apenas sabe hablar
Dios mío, Dios mío
Qué vergüenza
Cada vez que lo pienso
Y yo poniéndote por los cielos y tú metida en ese cuchitril
Abrazándote con ese hombre
Que no es digno ni de que te limpien los zapatos
¡Yo lo quiero, mamá! ¡Lo quiero!
Cállate
Debería darte pena
Una muchacha rodeada de riquezas, de lujos, de chicos finos, educados
Y venir a poner tus ojos en ese estúpido
Que lo único que sabe hacer es correr a caballo y revolcarse en el suelo con las bestias
El amor es así
Yo he tratado de luchar contra mis sentimientos, pero eso es más fuerte
Eres una insensata, malagradecida
Todo lo que estoy luchando por ti
Y en lugar de ayudarme
Espaldas mías con mentes semejantes
¡Estupidez!
Imagínate si te sorprende Rodolfo
O José Armando
El que está empeñado en desbaratar su compromiso contigo
Hay que evitar que esto trascienda
Tengo que ver cómo le cayó la boca al indio ese
A ver cómo disimulas
Si notan algo y te preguntan
El ejercicio es que estás destrozada por la actitud de José Armando
¡Ay, mamá!
Tu compromiso con José Armando no se puede romper
Hay que lograr que se case contigo
¡Y tú vas a ayudarme a conseguirlo!
¿Deseaba verme?
Adolfo Peñarreal
Ya me lo dijeron
¿Qué se le ofrece?
Solo hacerle una pregunta
¿A qué viene mi hijo a esta casa?
Mi señor Peñarreal
Yo no acostumbro a recibir a nadie
En su caso lo he hecho solamente por cortesía
Y tampoco considero que sea mi obligación
Informarle lo que sucede en mi casa
Pero como usted atreve a hablarme así
Por lo visto usted desconoce el poder que tengo en la región
Contra mí no puedo hacer nada, señor Peñarreal
Vivo solo en esta casa
Y no me meto con nadie
Precisamente
Sospecho que está prestando su casa para ciertas entrevistas que yo no apruebo
¿Qué está diciendo?
Que mi hijo y esa campesina llamada Esmeralda se ven aquí
Un momento
Espere
Más vale que empecemos por el principio
¿Cuál es su interés?
Mi hijo, el doctor Peña Real, ha cometido la estupidez
De sentirse atraído hacia la muchacha esa
¿Y qué piensas hacer?
Acabar con eso
Separarlos
Impedir que mi único heredero
Cometa la locura de enredarse con una mujer que no es de su clase
Lo he mandado a vigilar porque quiero comprobar si hay algo entre ellos
Pues no indague más
Es verdad
Esmeralda y su hijo se entienden
Me da pena, mamá
No sabía que Graciela estuviera en ese estado de nervios
Nada más me le acerqué
Y de repente se echó a llorar y salió corriendo
¿Dónde está ahora?
En su recámara
Mi tía Fátima está con ella
Te lo dije, José Armando
Esa pobre muchacha está sufriendo muchísimo
Tú te justificas diciendo que ella no te quiere tanto
Pero con eso
Lo que buscas es tranquilizar tu conciencia
Y entregarte a ese otro sentimiento
Que te aleja de tu novia
Si ella se hubiera enamorado de otro hombre
Yo la hubiera dejado en libertad
Jamás hubiera pretendido mantenerla a la fuerza a mi lado
Eso dices
Porque sabes que ella sería incapaz de cometer una cosa así
Por favor, mamá
No te alteres
No pelees conmigo
Lo único que te pido es que trates de comprenderme
Mientras sigas con ese absurdo
No cuentes conmigo
Está bien
Si no quieres comprenderme, entonces ignórame
Y déjenme que haga mi vida en paz
José Armando
Discúlpame, por favor
Pero considéralo así
Entonces es aquí donde mi hijo y esa campesina se reúnen
No
Esmeralda viene porque está ligada a mí por muchos motivos
Míreme bien
Estoy así por ella, por salvarle la vida
Además, yo la eduqué
Cultivé su espíritu para que ella fuera mía
Usted la ama
Por supuesto
Y por derecho debería de pertenecerme
Lo estaba logrando poco a poco
Lo hubiera conseguido si su hijo no se atraviese mi camino
Él ha venido a echar todo, a perder todo
Esté pensando
Que yo facilito sus encuentros
Las veces que su hijo ha venido a esta casa
Ha sido para mortificarme
Y ahora en contra de mi voluntad
Él está tratando de curar a Esmeralda
¿Cómo?
No me diga que no lo sabe
Acaban de regresar de la ciudad
Su hijo la llevó con especialista
Que le aseguró que Esmeralda podrá ver
Entonces, seguramente
Su hijo, el doctor Peñarreal
Se casará con ella
Eso no lo permitiré jamás
Creo que pueden pedirlo
Por supuesto que lo haré
Híjoles, ya me voy
Mi papá y mi hermano ya han de haber llegado
Bueno, entonces mañana vengo en la mañanita por ti, Esmeralda
Está bien, Florecita
Te espero
Nos vemos, Dominga
Ándale, pues
Ve con Dios
Ay, Dominga
No sé para qué le dije a Florecita
Que mañana íbamos al pueblo
A comprar un vestido bonito
¿Por qué, mija?
Mejor
Así no te agarran la carrera
Y cuando el doctor te diga
Que se van para la ciudad, pues
Pues ya tienes tus cositas listas
Pero es que
No tenemos dinero, Dominga
¿Quién dice?
Yo tengo un guardadito por ahí
Así que si encuentran un vestidito
Que le guste a Florecita Patí
Pues te lo compras luego
Es que hace poco me compré uno
Además tengo los que me regaló José Armando
Eso no importa
Tu vida va a cambiar Esmeralda
Vas a tener todo lo que un día la vida te quitó
¿Por qué me dices esas cosas Dominga?
¿Qué me quitó la vida?
¿A mis padres?
Ellos murieron y no van a regresar
La vida te está preparando tu recompensa, mija
Qué cena más triste
Me extraña que Rodolfo no haya regresado todavía
No debe tardar
Ya ves
José Armando y Gracielita no quisieron cenar
A Crisanta debe haberle dado vergüenza presentarse después de la forma tan impertinente como me habló
Todos estamos muy nerviosos, Fátima
Sí
Pero la que está pagando los platos rotos es Gracielita
Y la pobrecita está inconsolable
No hace más que llorar
Me apena tanto esta situación
Imagínate
No puede aceptar lo que parece inhabitable
Que José Armando la abandone
Que la deje por otra mujer
Que todos sus sueños e ilusiones
Queden rotas
¡Ay, ingrata!
¡Mala hija!
Esmeralda, nadie va a destruir nuestro amor
Yo me voy a encargar de terminar con esa estúpida aventura de José Armando
Ni un día más voy a esperar para destruir a esa infeliz campesina.
Ni un día más voy a esperar para destruir a esa infeliz campesina.
¿Qué piensas, José Armando?
No sé, Crisanta.
¿Viste a mi papá?
Me dijo una palabra en todo el desayuno.
Está enojado contigo por lo de Gracielita.
Estoy harto, nana.
Voy a terminar oficialmente con Graciela y que ruede el mundo.
Eso sería lo mejor.
Es muy joven y muy bonita.
Estoy segura que muy pronto se consolará con otro amor.
Yo también no creo nada.
Quiero ir a la iglesia del pueblo para oír misa.
¿Me podrías llevar?
Claro que sí.
Me va a ser bien salir un rato.
Voy a pedirle a Jacinta que le diga a Blanca que tú me vas a llevar.
Espera en la camioneta.
Preferí hablar con ustedes a solas.
Me imagino que se trata de José Armando.
Tu hijo ha perdido el juicio.
Lo ha perdido por completo
¿Sabes por qué no quiso que lo acompañaras a la ciudad?
Porque se fue con la campesina esa
Pero es posible
Eso no solamente es una ofensa para Gracielita
Sino es una inmoralidad
Algo bochornoso
No es lo que piensas, Fátima
¿Tú lo sabías?
No, apenas ayer me enteré
La llevó un especialista porque quiere que la operen para que pueda ver
¿Que la operen?
Sí, sí
Se le ha metido en la cabeza curar a la ciega esa
Está dispuesto a hacer cualquier cosa por esa maldita muchacha
Rodolfo, por Dios
Ella es la única culpable de todo esto
Ojalá y no existiera
Ha venido al mundo solamente a complicarle la vida a los Peñarreal
¿Pero cómo te enteraste de todo esto, Rodolfo?
¿Quién te lo dijo?
El médico del pueblo
Ese tal doctor Malaber
Es un personaje desagradable
Con una cicatriz que le deforma la cara
Y lo convierte en un ser repulsivo
Se le quemó el rostro al salvarle la vida a ella
Cuando el lugar donde vivía se incendió
Además
Parece que lo único que sabe la campesina esa
Se lo debe a él
Por eso se considera con derecho sobre su persona
Y está furioso porque tiene miedo de perderla
Todo eso es muy interesante
Muy interesante
Tengo que poner punto final a tanto disparate y a tanta estupidez
¿Qué vas a hacer?
Echarla de mi propiedad
Esa muchacha tiene que largarse de aquí
Pero es que...
Déjalo, Blanca
Tú no debes interferir en las decisiones de tu marido
Deja que Rodolfo haga lo que estime conveniente
Vámonos, Esmeralda
Sí, sí, sí, yo voy, yo voy
Yo también voy, yo también voy
Estas flores son para mi reinita
Ella dijo que le iba a llevar flores a la virgencita
Y el bobo Melesio se las trae para que las lleve a su altar
Ayer le llevó su florecita, Melesio
Porque le lleve más y más y más
Muchas, muchas, muchas, muchas florecitas
Yo me metí al pradito y arranqué estas flores para mi reinita
Para mi reinita linda
Gracias, Melesio
Ven tú con nosotras
Y así le llevas tus flores a la Virgen
No, no, no
No son flores de Melesio
Son flores de la reinita
Bueno, vámonos
Entonces no va Dominga
No, mija, no
No, yo mejor me quedo
Me canso rete harto
Los años no pasan en balde
Al rato venimos, Dominga
Andenate, vaya
Vamos, vamos
Huele rico
Perdone, doña
¿No ha visto al patrón Don Rodolfo?
Debe andar por allá afuera
Ya, ya, Merito, vengo y no lo vive
Parece que me anda buscando
Me alegro de encontrarlo
Diga, pues
Quisiera saber si está dispuesto a callar lo que sabe
Mire, pues
No sé de qué me habla
¿Cómo no vas a verlo?
La memoria del indio
Uferio es flaca a veces
Cuando así le conviene que sea
¿No le va a pesar
Tener tan mala memoria?
En ocasiones el silencio
Produce buenos dividendos
Ojalá y así me pase
Gente como esta
Me conviene tener de mi lado
Ya quedó bien afianzado el bandajo, patrón
Revísalo bien, que quede perfectamente
Rodolfo, quiero hablar contigo
Si es para defender a...
Escúchame un momento, por favor
Patrón, aquí estoy
¿Para qué soy bueno?
Quiero que vayas a la casa de la campesina esa esmeralda
Ah, la cieguita
Dile que le doy una hora para que se vaya y abandone mi propiedad
Una hora
Ni un minuto más
¿Se ha entendido bien lo que te he dicho?
Pues yo creo que sí, patrón
¿Usted quiere que vaya al lugar donde vive la esmeralda esa?
Y la saque de ahí sin contemplaciones
Exactamente
¿A ella sola?
A todos los que vivan con ella, sácalos
Échanle sus cosas fuera, que se vaya lejos
A un lugar donde no vuelvas a ver nada de esa maldita sierra
Descuide
Pues para esas cosas el indio Ophelio se pinta solo
Ya verá lo bien que cumplo con su encarguito
Vete ya
Quiero que este asunto quede terminado cuanto antes
Rodolfo
Espero que sepas lo que estás haciendo
Cuando se trata de mi hijo yo siempre sé lo que hago
Pero qué va a pasar cuando José Armando se entere
De que ese hombre echó de su casa a Esmeralda
Esa infeliz no tiene casa
Todo lo que hay en esta región es mío
¿Pero a dónde va a ir a vivir esa pobre muchacha?
A mí no me importa
Y te voy a suplicar que te dejes de sentimentalismos
A grandes males, grandes remedios
Haz el favor de quitarte de esa ventana
¡Que te quites, te digo!
¿Por qué no me dejas en paz?
La paz es lo que tú me quitaste
Mamá, por favor
Sabes que estoy sufriendo
Porque así lo has decidido
Y ya deja tu carita de víctima
No puedo, mamá, no puedo
Ni se te ocurra ponerte a llorar otra vez
Parece mentira que seas tan idiota
Te he dicho que no tenemos un centavo
Que estamos arruinadas
Que a duras penas he podido mantener las apariencias
Y en vez de que eso sea un acicate
Para aferrarte a José Armando
Lo arriesgas todo
Por un romance estúpido y ridículo
Mira, Gracielita
Si haces un esfuerzo y me ayudas
Yo estoy dispuesta a perdonarte
Estoy muy molesta contigo
Pero no quiero ser demasiado celosa
Vamos a olvidarnos del asunto
Coopera conmigo
Y sobre todo
Júrame que no vas a volver a encontrarte a solas
Con ese peón de basura
Vámonos de aquí
Llévame lejos
Volvamos a la ciudad, por favor
¿Irnos?
¿Ahora?
Eso sería abandonar el campo de batalla
Yo no quiero dar ninguna batalla
Pero es que no tienes amor propio
Suponiendo que no te interesa el dinero
Que yo sé que te interesa
¿Dónde está tu vanidad de mujer?
Tu orgullo
Tu dignidad
¿Sabes por qué José Armando no quiso llevarme a la ciudad?
Porque se fue con esa campesina
Entonces, ¿aún hay esperanzas para mi padre?
Hija mía, la bondad de Dios es infinita
Nada hay que no sea capaz de perdonar si nuestro arrepentimiento es sincero
Yo estoy arrepentida, padre
Sinceramente arrepentida
Lo que pasa es
Que me falta valor para decir la verdad
Reza mucho, hija
Y confía en que la sabiduría divina
Hallará la solución más justa para tu problema
No sé qué hacer, padre
Estoy tan desesperada
Te comprendo
Yo uniré mis oraciones a las tuyas
Para que Dios permita que haya paz en tu conciencia
Gracias, padre
Gracias por todo
Que Dios te acompañe y te dé la fuerza necesaria
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo
Amén
Esmeralda
Por eso José Armando nunca te llamó
Porque andaba en la ciudad muy ocupado con esa
Imagínate si alguna de nuestras amistades lo ve
Pero qué vergüenza
¿Te vas a humillar?
Vas a permitir que esa muerta de hambre te lo quite
¿Para qué la llevó a la ciudad?
Ay, hijita, pero qué ingenua eres
Se fueron solos
Así que ya te podrás imaginar
Se están burlando de ti
Ella estará muy contenta
Porque está consiguiendo lo que quiere
Es muy triste que una rival que vale tan poco
Triunfe sobre ti
Yo en tu caso me sentiría ofendida
Rebajada
Pero bueno
Ya que no te interesa defender tu lugar
Lo haremos nosotros
Afortunadamente tu familia vela por ti
Esa infeliz
No va a conseguir sus propósitos
Porque Rodolfo la va a poner en su sitio
No tiene la más remota idea
Del problema en el que se ha metido
¿Quién es usted?
No te asustes
Soy Crisanta
La nana de José Armando
¿Cómo le va?
Bien, hija
Me da mucho gusto verte
José Armando me habla mucho de ti
Y siempre que lo hace refleja mucha felicidad
¿En verdad usted lo cree?
¿No me está engañando?
Te sorprendería mucho si te dijera
De que estoy convencida de que su felicidad está a tu lado
Lo dice de veras
Por favor, no me engañe
Necesito tanto de la comprensión de los que están cerca de José Armando
Estamos frente al altar de la Virgen de Guadalupe
Y delante de ella te digo que estoy hablando con el corazón
Gracias
Le estaba rezando a mi Lupita
Y le pregunté si hacía bien aceptar el cariño de José Armando
Ahora
Tengo la impresión de que ella me ha contestado a través de las palabras de usted
¿Lo quieres mucho?
Mucho, mucho
Lo quiero más que a mi propia vida
Él te quiere a ti con la misma fuerza
Si supieras cuánto amor hay en su mirada
También yo podré mirar sus ojos algún día
Precisamente le traigo estas flores a mi Lupita
Para darle otra vez las gracias
Porque me han dicho que me podré curar
Esmeralda
¿Me permites rezar contigo?
¿También usted quiere rezar por mí?
Por ti
Por José Armando
También un poco por mí
¿Quién es este?
¿Qué no le enseñaron?
¿A tocar las puertas?
Yo nomás toco las casas que tiene dueño
Pues esta, ¿tiene dueña que no ve?
¡Junta!
Por ella vengo
Aquí, negrito, préntate
Esta casa, como todo el que hay
Hasta donde sus ojos ven
Es de don Rodolfo Peñarreal
Anda mal
A lo erito se ve que no es de por aquí
Esta casa es mía
Aquí vivo con mi niña Esmeralda
¿Dónde el patrón don Rodolfo se entere que me anda molestando?
Yo quiero ver cómo le va a ir
Pues mire nomás
Parece que ya se le terminó el gusto
Traigo órdenes del patrón de que se largue
Pero ya
A mí nadie
Nadie, ni menos
Menos un indio ladino
Me viene a agraviar
Ahoritita mismo voy por la casa grande
Ya verá que Don Rodolfo
Lo echa a patada como a los perros
Por última vez
¿Se sale de aquí por las buenas o la saco por las malas?
¿Qué le pasa, doctor Malaver?
Desde que estuvo aquí el dueño de la casa grande, lo veo muy preocupado
Más sombrío que antes
Es que estoy en un momento crucial de mi vida, Juana
Tengo dos caminos ante mí
El de la violencia o el de la inteligencia
Y no sé cuál tomar
Con la violencia nunca se consigue nada
Y con la inteligencia, pues, no sé
Yo diría más bien con paciencia y cariño, doctor Malaber
Nada, es lo que he hecho hasta ahora
Y nada logré con eso
Ese hombre me quita Esmeralda, estoy viendo que la pierdo
¿Por qué piensa que la pierde?
El hecho de que ella ame a ese joven
No significa que va a dejar de quererlo a usted
Esmeralda le tiene mucho cariño
Como si realmente fuera su padre
Pero es que yo no quiero a Esmeralda como si fuera una hija
La amo como mujer
La amo desesperadamente
Amo su belleza
Su inteligencia
Que he cultivado con amor durante tantos años
Amo su sensibilidad, su bondad
Pero todo lo destrozaría con mis propias manos si ella no es mía
Por Dios, no diga eso
No puedes comprender lo que hay dentro de mí
Este fuego que me abraza
Esta pasión tan grande que lo mismo puede crear que destruir
Pobre doctor Malaber, no lo compadezco
Yo no necesito de tu lástima
Seguramente no lo soporta
Pero es digno de ella
¡Sáquese de aquí!
¡Órale!
¡O le echo un huevo caliente a la pata!
Todavía no ha nacido quien venga a insultarme
Y me un indio ladino como usted
¡Mire, vieja loca!
O agarra sus tiliches y se larga
¡O la echo para afuera!
¡Ándale, ándale!
¡Atreva así!
¡Atreva así como toque algo!
¡Le juro que le voy a medio matar!
¿Pero qué hace?
¡Está loco!
¡No me rompa ni cosa!
¡Te lo dije!
¡Déjese largada!
¡Usted no va a venir a romper mi cosa, desgraciado!
¡Táquese!
¿A que sí?
¿Pero qué hace este desgraciado abusivo?
¡Ay, desgraciado!
¡Me va a quitar mi casa!
¡Ve! ¡Ve como si puedo!
¡Deje la cosa!
¡Déjela!
¡Déjeme!
¡Son órdenes del patrón!
¡Pues que venga el mismo!
¡Porque yo le diga la verdad!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Vieja
Levántese
No me oye
Vieja
Vieja
Ya, Melesio, ya has comido muchos dulces
Mira el rojo, el rojo, el azul, el azul, mira, este blanco, este, este, y este, y este, y este, y la bolita.
Esmeralda.
La bolita.
¿Cómo está señora Crisanta?
Bien, florecita.
Aquí estoy con este melezo que no se cansa de comer dulce.
Mira mi reinita, cuántos dulces, mi reinita, para ti, mira cuántos, ¿cuál quieres?
El azul, este azul
Este blanco, el rojo
Como la fresa
No, Menecio
No, cómprate los dulces para ti
No, no, no, todos son para ti, mi reinita
Toma, toma, toma
Toma, toma, toma
No, Menecio
Uno, uno, uno
No, toma, toma, toma
Besitos, besitos
Muchos besitos, toma
Ya llegó José Armando
¿José Armando?
Sí, fue a la tienda a comprar unas cosas y quedó de alcanzarme
Esmeralda
Mi vida
Hola, Florecita
¿Qué tal, Melesio?
¿Cómo le va, joven José Armando?
¿Qué andan haciendo aquí?
Venimos a ver unos vestidos acá en la tienda del pueblo
Pero se me hace que mejor regresamos otro día
Porque Esmeralda segurito se va a querer ir con usted
No, Florecita
Si quieres, vamos
No, no, otro día
Ahorita nomás aprovecho para ir a cobrar el pan
Y el bobo melecho se va conmigo, ¿verdad?
Sí
¿Qué te parece, nana?
¿No tengo mil razones para volverme loco por ella?
Las tienes, José Armando
Es la criatura más linda y más dulce que he conocido
Mi cielo
No, no, esmeralda es mi...
Mi reinita, mi reinita, mi reinita
Sí, sí, Melesio
Es tu reinita linda
Bueno, vámonos, te llevo a tu casa
Melesio, Melesio, tú vente conmigo
Yo me voy con mi reinita
Mira, si me vas a acompañar a comprar el pan
Te compro un chocolate
¡Chocolate, sí! ¡Chocolate!
Hasta luego, luego te busco, Esmeralda
Hasta luego, joven
¡Chocolate!
¡Que te vaya bien, florecita!
¡Adiós, Melesio!
Creo que vine a estropear tus planes, Esmeralda.
No, mi amor.
Mis únicos planes en la vida es estar siempre a tu lado.
¿Dónde está la señora Blanca?
En la capilla
¿Y el señor Rodolfo?
No lo he visto, pero seguro que al rato me va a pedir su cafecito
Hasta luego, señora Crisanta
Adiós, mija
Aquí déjame, José Armando
A ver si puedo venirte a ver en la tarde
¿Vas a estar aquí?
Sí, mi amor
Saca las otras galletitas, Jacinta
No se vayan a quemar
Ay, Teatula, las acabo de ver
Ya casi están
Nada más falta que doren tantito
Estoy preparando las claras para la capeada de las calabazas
Pues apúrate, niña
El patrón no tarda en pedir su cafecito
Y hay que llevarle sus galletitas
Ay, Teatula
Yo creo que hoy ni café van a pedir
Todos andan muy raros
Sobre todo la señorita Gracielita
Y el joven José Armando
Ni parecen novios
A mí se me hace que andan queriendo cambiar de palomar
Ay, Jacinta, deja de decir burradas y apúrate
Vengo a rezar un momento
Yo también estoy angustiadísima
Imagínate cuando José Armando llegue y tenga que enfrentarse a su padre
Tal vez ocurra una tragedia por culpa de esa campesina
Fátima, por Dios, no me agobies más
Pero querida, yo no te estoy agobiando
Al contrario
Te comprendo perfectamente
Mira que traté de evitar esto
¿No te imaginas cómo le he suplicado a José Armando?
Él no es el único culpable
Sino la cielita esa que debe ser una mosquita muerta
Ella lo ha engatusado y parece que explota su defecto
Para conmoverlo
Como él es tan sensible
Mira Blanca
Creo que en lugar de estar aquí encerrada
Deberías estar al pendiente de cuando llegue
Al menos para que lo vayas preparando
La escena que va a tener con Rodolfo
Será terrible
¿Dominga?
¿Dominga?
¿Dominga?
Huele a quemado.
¿Dominga?
¿Dominga?
¿Sominga?
¿Sominga?
¿Sominga?
¿Sominga?
¿Sominga?
Gracias, Melesio
¿De veras no quieres nada?
No
Un vasito con agua
No, no, no, no, no
Voy a cortar fresas para mi reinita
Ay, Melesio
Si te cachan en el huerto te van a regañar
No me cachan, no me cachan, no me cachan
Yo digo que son para mi reinita
Y como el hijo del patrón la quiere
¿Harto?
Él le puede regalar todas las fresas
Y hasta la huerta completa
Adrián, ¿qué haces aquí a estas horas?
¿Se puede saber qué mosca te picó?
Adrián, te estoy hablando
¿Qué te pasa?
¿Qué me va a pasar?
Que estoy harto de esta suerte que tengo para la desgracia
Eso es lo que me pasa
¿Y ahora qué hubo?
La mamá de Graciela
¿Y qué le pasó a esa señora?
Nada.
Que se le ocurrió ir al cuarto de herramientas.
¿Y?
Que yo estaba ahí con Graciela.
¿Y qué estaban haciendo?
Bueno, pero ¿tú eres tonta o qué?
¿No sabes que yo estoy enamorado de ella y ella está enamorada de mí?
Ay, pues sí.
¿Y qué hacen dos enamorados en un lugar solitario?
Abrazarse, besarse, darse de besos.
¿Y así lo sorprendió la señora Fátima?
Así fue.
Dios mío.
Yo quise defender nuestro cariño, pero esa señorona no me dejó ni abrir la boca.
¿Y Gracielita?
Graciela me pidió que me fuera.
Hizo bien. Si tú hubieras quedado, las cosas se hubieran puesto peor.
Peor de lo que están no pueden estar.
Adrián, ¿y qué crees que va a pasar ahora?
Pues me imagino que la señora Fátima le contará al patrón lo que vio.
¡Jesús María y José! ¡En buen lío nos han metido a todos!
No, a todos no. Esto es cosa mía.
Y es a mí a quien le toca arreglar lo que haya que arreglar.
Ustedes nada tienen que ver con lo que yo haga
Sí, pero cuando mi papá lo sepa
Le explicaré cómo han sido las cosas
Y él comprenderá
Dominga
Dominga
Dominga
Dominga
Dominga
Dominga
Dominga
¡Dominga!
¡Dominga!
¿Qué te han hecho?
¿Quién te hizo daño, Dominga?
Si pudiera verte
Dominga
Dominga
Dominga, si pudiera verte
¿Quién puede ayudarme?
¡Alguien!
Si alguien viniera
Dominga
Dominga
Si supiera que ya va a aguantar firme el chaparrón
¿A qué va a tener el valor de defender nuestro amor?
Graciela es débil
Se acobarda enseguida
O quizá no esté segura de lo que quiere
No digas eso
Ella te ha demostrado que te quiere
Sí, es posible que me quiera a su modo
Pero así no va a conseguir nada
¿Y qué quieres que haga la pobrecita?
¿Pelerse con toda su familia?
¿Y por qué no?
Cuando se quiere de verdad hay que saber defender el cariño
Hay que tener el valor de enfrentarse
Contra todos los que se opongan a la felicidad de uno
Yo debería de ir ahora mismo allá
A gritarles a todos que Graciela y yo nos queremos
Y que nos vamos a casar
Aunque yo no sea más que un pobre peón
Y ella esté tan alta como las estrellas
Ni lo digas, Adrián
Eso es lo que tengo que hacer
¿A dónde vas?
Luchar por el amor de Gracielita
No sabes cómo me mortifica verte así
Yo sé que mi hijo no se ha portado contigo correctamente
Pero tengo fe en que todo se arregle
Tía, es que tú no sabes
¿Qué es lo que no sé?
¿Acaso te he ofendido?
José Armando sería incapaz
He sido yo
Sí, tía
Es necesario que sepas la verdad
Yo
¿Tú?
Eres una chiquilla que no sabes cómo tratar a los hombres
Mamá
Nada, mamá, nada
Si me hubieras hecho caso cuando te advertí del peligro
Ahora no tendrías que soportar esas humillaciones
Por favor, Fátima
Creo que estamos haciendo una tempestad en un vaso de agua
Eso te parece a ti, claro
Claro, como es tu hijo el que ha provocado toda esta situación
Por culpa de...
De la intrusa esa
Mamá, tú te callas
Hasta ahora te di libertad porque creía que tenías el juicio suficiente para manejarte por ti misma
Pero ya veo que me equivoqué
Sigues comportándote como una niña
Fátima, me parece que estás siendo muy dura con Gracielita
Yo no soy ninguna niña, mamá
¿No? ¿No?
¿Y qué eres? ¿Qué eres? ¿Una mujer?
Una mujer no se deja arrebatar al hombre que quiere con la primera infeliz que le sale al paso
Por favor, no levantes la voz, Fátima
Rodolfo podría oírte
Rodolfo, Rodolfo es el único que parece conservar la cabeza en esta casa
Afortunadamente, él sabe qué es lo que nos conviene a todos
Y aún no ha olvidado el significado de las palabras
Dignidad, linaje, clase
Mamá, escúchame
No tengo más que escuchar
Desde ahora harás exactamente lo que yo diga
Y pobre de ti, si intentas desobedecerme
Vamos, Blanca, dejemos a Gracielita sola
Necesita tranquilidad para reflexionar en lo que más le conviene
Señora Blanca, ya llegaron el joven y la señora Crisanta
Gracias por avisar
Ah, y don Rodolfo está en su despacho
Esta vez no voy a ceder nada
Amo a Esmeralda
Y no voy a permitir que nadie me separe de su lado
Ni mi padre
Escúchame, hijo
Si él te pide que te alejes de Esmeralda, dile que sí
Y dale tiempo
Sigue tu romance con ella con mucha discreción
Pero no lo enfrentes
Puedes conseguir más por las buenas que desafiando a tu padre
José Armando
Hijo
¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara?
Tu padre lo sabe todo
Que te fuiste a la ciudad con esa muchacha
Tu padre no va a tolerar que sigas con esta locura
¿Por qué no te hiciste de ella en lugar de...
Sé lo que tengo que hacer, tía
¿Dónde está él?
En su despacho
Por favor, hijo
No te angusties más
Este momento tenía que llegar
José Armando
Recuérdame el consejo
Híjole, este atula
Ahora sí están las cosas color de hormiga
Palabra que tú no entiendes
Que dejes de andar de entremetida
Buenas, casita
Dile al joven José Armando que quiero hablar con él
¿Ahorita?
Sí, ahorita mismo
¡Mi reinita! ¡Mi reinita, amiga!
¡Esa es mi reinita!
¡Sí!
¡Uy! ¡Mi reinita!
¡La comida se quemó, mi reinita!
Y los frijolitos
Ya no vamos a poder
Deja eso, Melesio
Ven, ven, ven
Ven, Melesio
Le hicieron algo a Dominga
Ah, sí, sí
Y tiene los ojos cerrados
Yo creo que ya se murió
Melesio, Melesio, pronto
Ve a buscar a José Armando, pronto
Ve a la casa grande
Y díganos, Armando, que venga
Que venga pronto, rápido
Que venga, ¿sí?
¡Corre!
Papá
Estoy perfectamente al tanto de tu asunto
Con esa campesina ciega llamada Esmeralda
Sé que fuiste con ella a la ciudad
Me alegro de que te hayas enterado
Lo que siento es no haberte lo dicho yo
Bien
Pues ahora que se han descubierto
Esas extrañas relaciones
Entre tú y esa muchacha
Supongo que vas a poner fin
Radicalmente a semejante locura
No
¿Te atreves a desafiarme?
Vas a dejarla porque yo te lo exijo
Lo siento, papá
Pero no puedo complacerte
Tu esposa será Gracielita
Así está dispuesto desde que nacieron
Y ese compromiso no puede romperse
Tú lo has dicho
Dispusieron de nuestras vidas sin contar con nosotros
Como si fuéramos objetos y no seres con voluntad ni sentimientos
Todo lo que he hecho
Ha sido por ti
Porque eres mi único hijo, mi heredero
Y por ningún motivo, óyelo bien
Por ningún motivo
Voy a permitir que una infeliz ciega interfiere en mis planes
Por favor, papá
Te voy a suplicar que no te expreses así de ella
No la conoces
Si al menos te dieras esa oportunidad
¡Jamás! ¡Jamás!
Así es que en este mismo momento
Decides tu vida
O terminas con esa estúpida aventura
O te vas de esta casa
Decides
Estás tratando como si fuera un muchacho
Y soy un hombre que tiene derecho a definir su vida
Si fueras tan hombre
Serías responsable
Y no andarías cometiendo disparates
Para ti será un disparate
Para mí
El haber encontrado a Esmeralda
El quererla
Y saber que me corresponde
Es la cosa más maravillosa del mundo
¡Basta!
No quiero oír más sandeces
No puedo más
Estoy muy angustiada
Cálmate, mi señora
Esto tenía que llegar
Lo sé, Crisanta
Pero este no era el mejor momento
Rodolfo está muy exaltado
Mejor así, Blanca
José Armando se tiene que sentir presionado
Para que tome una decisión definitiva
¿Te puedo dar un consejo?
Dime
Entra al despacho
Tal vez Rodolfo se controle
Estando tú presente
Yo
Voy con Gracielita
¿Qué pensará Adrián?
Debe haberle dolido
Lo que le dijo mi mamá
El desprecio con que lo trató
Quizás sea mejor así
Que se dé cuenta que lo nuestro es imposible
Y renuncie a mi cariño
Si tuviera valor para luchar por su amor
Ahora sí se va a armar
José Armando está hablando con Rodolfo
Y eso a ti te da mucho gusto, ¿verdad?
Es bueno que se enfrenten
Así las cosas acaban de definirse de una vez
Ojalá José Armando convenza a mi tío
Y termine por aceptar a Esmeralda
Niña, ¿cómo se te ocurre semejante estupidez?
Rodolfo es demasiado orgulloso
Yo lo conozco bien
Y puedo asegurarte que el asunto de la campesina
Se resuelve hoy mismo
Y será definitivo
Te estás obligando a tomar una decisión, papá
Me dolería tener que hacerlo
Jamás permitiré que me pongas enfrente a esa mujer
Y mucho menos tenerla bajo mi mismo techo
Decide de una vez
Ella o tu familia
Esmeralda, papá
Voy a recoger mis cosas
No, no, José Armando, no
Lo siento, mamá
Rodolfo, por Dios
¡Déjalo!
Si sales por esa puerta
Dejaré de considerarte hijo mío
Y, por supuesto, de considerarte heredero de mi fortuna.
Tu fortuna es tuya.
Y puedes disponer de ella como mejor te plazca.
Lo único que me duele es que no te hayas dado cuenta que si yo he vivido con ustedes
es porque son mis padres y los quiero.
No por el interés de quedarme con todos tus bienes.
¿Qué has hecho, Rodolfo?
Si mi hijo se va y no vuelvo a verlo
Jamás te lo perdonaré
¿Qué pasa?
Pobre José Armando
Adrián quiere hablar con usted
¿Qué quiere?
Ah, pues no sé
Pero se ve como apurado
¿Dónde está?
Anda por ahí
Le dije que yo le avisaba
Que me espere, Jacinta
Tengo que arreglar mis cosas
¿Sus cosas?
¿Qué pasó, Jacinta?
Que dice el joven José Armando que lo esperes
Que tiene que arreglar sus cosas
Pero que luego viene a hablar contigo
¿Qué necesitas con el doctor, Adrián?
Ojalá no tarde en Vilesio
¿De qué quieres hablar con el joven José Armando?
De lo que usted ya sabe
De que estoy enamorado de Graciela Peñarreal
¿Qué pretendes?
¿Hacerte el hombrecito y decírselo al patrón?
¿Crees que eso es lo correcto?
Es que intenté olvidarla
Reconozco que ella está muy alta para mí, pero...
El caso es que te has atrevido a poner los ojos
En la sobrina de don Rodolfo
En la novia del doctor Peñarreal
Ella me quiere, papá
Si no tuviera esa seguridad no estaría aquí
Y el joven José Armando no la quiere a ella
Por cállate, Adrián, cállate
Me da harta vergüenza nomás de estar tuyendo
Se rompió la tradición de lealtad de los luceros para los Peñarreal
Esa fidelidad de tantos años
Esa conciencia de saber que los patrones están arriba y nosotros debajo
¿Qué es lo que está pasando?
¿Es que me estoy poniendo viejo o qué?
¿Por qué Dios me ha permitido vivir para ver estas cosas?
Papá
¿Con qué cara me enfrento al patrón y a su hijo, muchacho?
Tanto bien que le debemos a don Rodolfo
Le debemos el trabajar aquí
Pero
Él no es tan bueno ni merece tanta consideración
Sea como seas el patrón
Y los que le servimos
Estamos obligados a tener lealtad y respeto
Papá
Con el respeto que usted me merece
Déjeme que yo arregle este asunto
Que es para mí tan importante
Como tú quieras
Nomás me avisas para ir a dar la cara a don Rodolfo
Y pedirle que me perdone
Por no haberle enseñado a mi hijo a respetar a los patrones
Tu hijo no es más que un ingrato malagradecido
Yo le di todo para que fuera un hombre brillante
Con futuro, con una carrera que le abriera camino en la vida
Rodolfo, esa es la obligación de los padres
Y la obligación de los hijos
Es que al menos sean agradecidos y considerados con sus padres
Voy a hablar con José Armando
Blanca, te prohíbo que vayas a buscarlo
Se va, Rodolfo
Que se vaya
Si prefiere a la infeliz campesina esa, que se vaya con ella
No quiero saber más de él
Dios mío
Dios mío
¿Pero qué pasa?
¿Por qué esta discusión tan horrible?
Todo por ese ingrato malagradecido
Así le pagan a uno los hijos
Pero la culpa no es suya
Sino de esa maldita campesina
Blanca
Blanca, querida, no llores así
José Armando se va, Fátima
Nos deja
No, no, no, no puede ser
Ya tendrá tiempo para arrepentirse
Si se imagina que voy a echarme atrás
Se equivoca
Se lo advertí
En cuanto abandone esta casa
Que se olvide de la familia Peñarreal
Y de su herencia
¿Qué se le ofrece?
Ando buscando al patrón
Espérelo aquí
Ahora le aviso
Demoré mucho en actuar
Debía hacerlo antes
Cortar el asunto de raíz desde un principio
Rodolfo
No permitas que José Armando se vaya
Te lo suplico
No me vengas con lloriqueos
En esta casa se hace mi voluntad
Y al que no le guste que se largue
Cálmate querido
Estás muy alterado
Sería bueno que recapacitaras
Don Rodolfo
Ophelio quiere hablar con usted.
Está esperando en el corredor.
Ya cálmate, Blanca.
Llorar no soluciona nada.
Y ahora necesitamos pensar con calma.
No podemos permitir que José Armando pierda todo.
Solo por una mala mujer.
Usted, perdone.
Y bien.
Hice lo que me ordenó, patrón.
Pero me salió algo con lo que yo no contaba.
La mujer esa se me puso muy rejega
Y pues se me hace que se me pasó la mano
¿Qué pasó?
Se me fue encima y pues le puse un estate quieto
Y se me quedó ahí tirada como dijunta
Mataste a la ciega
¿Cuál ciega?
No, esa ni la encontré
A la otra, la vieja hiervera esa, la tal Dominga
Ay, qué pasada con Melesia
Si no llegan un rato
Yo misma voy a buscar a José Armando
Yo misma
Pero cómo pudiste equivocarte
Yo le pregunté por la cedita
Pero esa mujer me dijo que no estaba
Y que vivía ahí con ella
Así es que Dominga vive con esa muchacha
Sí, y cuando le dije que usted me mandó a sacar
Se puso como loca
Y dijo hartas cosas feas de usted
Lo insultó
Yo no podía dejar que le faltara, patrón
Esto viene a complicar las cosas
No conseguí lo que quería
Que a estas horas esa campesina estuviera lejos
Y además
Podemos vernos envueltos en un lío
¿Alguien te vio?
No, patrón
La vieja estaba sola
Esa mujer fue quien recibió a mi hijo al nacer
Ah, pues yo no sabía
Tampoco yo sabía que tuviera algo que ver con la campesina esa
Según me dice
Esa mujer la que no desde que nació
Porque se quedó huérfana
Qué contrariedad
En fin
Lo hecho, hecho está
Fue un lamentable accidente
Tiene razón
Usted encontró la palabrita pa' lo que pasó
Fue un accidente
Además, este no es el momento para sentimentalismos
No le he tenido ni con mi propio hijo
Que es lo más grande que tengo en la vida
Porque está visto que hay que ser duro
Y no tener consideración con nadie
Con nadie
José Armando
Por favor, hijo
Déjame, mamá.
No puedes irte.
No puedes hacer eso.
Te ruego que no me hagas las cosas más difíciles.
Vamos a hablar.
No hay nada más que hablar.
Ya todo está dicho.
Tu padre está así contigo porque no ha seguido sus consejos.
Mi padre no me da consejos.
Lo que quiere es imponerme su autoridad.
Lo hace por tu bien, José Armando.
Eso es lo que piensa él.
Ustedes.
Yo pienso otra cosa
Hijo, no te vayas
Mira que me estás destrozando el alma
Tengo que irme, mamá
No lo hagas más difícil
Estaba violento
Me dijo cosas que me lastimaron mucho
No puedo quedarme aquí, lo siento de veras
No, por Dios, no
Me da pena contigo
Siento muchísimo causarte este dolor
Pero en esta casa
Yo no vuelvo a poner un pie
Adiós
¡José Armando!
¡José Armando!
Mamá
Mamá
¡Doñita!
Doñita
Ay, canijo
¿Qué haces aquí?
Siempre me estás asustando
La doñita pegó un plingo
¿Qué es lo que quieres?
¿Comida?
Sí, sí, sí
Los frijolitos de la dominga se quemaron
¿Se quemaron?
Sí, allá con mi reinita
Mira, yo no sé lo que estás hablando
Si quieres algo de comer, espérate
No, no, no, no, no, no, reñita, no comer, no comer
No, no, no, mi reinita se me enoja
¿Cómo?
Se me enoja mi reinita, sí
No, no, ella, ella quiere ver al doctorcito
Llámalo
¿Tú dices al doctor Peñarreal?
Sí, sí, sí, él, él, él, él, llámalo
¿Y para qué quieres ver?
Traigo un recadito de...
Mi reina quiere que el doctorcito vaya por la...
La Dominga está fiesa.
Pero...
¿Qué pasa?
No sé, me está diciendo unas cosas que no entiendo.
No estés molestando.
¡Lárgate!
Tengo que ver al doctorcito por la...
A la Dominga.
¡Cállate!
Te dije que te largaras. ¡Vete!
No, pero mi reinita me dijo...
Mi reinita me dijo...
A ver si con esto entiendes.
¡Oigan!
Va disparado como alma que lleva el diablo.
No debió de haber sacado el cuchillo.
A mí nadie se me pone al brinco.
Ni los bobos, ni los vivos.
Pobrecita.
Es el sufrimiento.
¿Cuánto daño puede hacer una persona cuando se mete de intrusa donde no debe?
Mamá
¿No me oyes, mamá?
Todo por culpa de esa ciega
De la tal Esmeralda
Miren todo el trastorno que ha ocasionado
Nosotros queríamos una familia tan unida
Que vivíamos tan felices
En paz y armonía
¿Qué le ha pasado a tu madre?
Que casi se muere
Sufrió una tremenda impresión
Eso es lo que querías
Vas a terminar por matar a tu madre
¿Domine?
Mira, soy yo
¿Por qué no me contestas?
¿Te duele algo?
Hijo, no te vayas, José Armando
No nos dejes
Cálmate, cálmate
Estás muy nerviosa
Es necesario que te calmes
No podré, no podré hasta que me digas que no vas a irte
Prométemelo
Por favor, mamá
No llores, mi señora
Te vas a enfermar
Pobrecita Blanca
No se merece esto
No lo merece
Ya estarás contento
Eso es lo que andabas buscando
Te lo ruego, José Armando
No te vayas
Quédate
Hazlo por mi hijo
Hazlo por mí
Ay, Dios mío
¿Por qué no viene José Armando?
Le dije a Melesio que corriera
¿José Armando?
No, soy yo, Lucio
Lucio, me alegro que estés aquí
Estoy muy asustada
¿Qué pasó?
No sé, pero te ruego que atiendas a Dominga
Cuando llegué estaba tirada en el suelo
No se mueve, no me contesta
No me quiere decir nada
Déjame ver
¿Cómo estará esa mujer?
¿Vivirá aún?
Naturalmente que si muriera
No podría hablar
Nadie sabría lo ocurrido
Sí, eso sería lo mejor
El destino juega de manera extraña con los seres humanos
A Dominga
Le debo la vida de ese hijo de quien tan orgulloso me siento
Y ahora
Quizá muera por mi culpa
¿Le dieron un golpe en la cabeza o se lo dio accidentalmente al caer?
¿Es grave?
No.
Solamente perdió el conocimiento.
Y creo poder asegurar que no hay fractura.
Solamente un estado pasajero de contusión cerebral.
Dios mío, gracias.
Mójame en agua, un pañuelo, un paño, cualquier cosa y tráemelo, por favor.
Sí, enseguida.
El calmante que le di le hará dormir un buen rato.
Por favor, José Armando
No te vayas todavía
Hazlo por ella
Papá me ha puesto como condición
Para quedarme y renunciar a Esmeralda
Y eso no lo haré, Crisanta
No puedo hacerlo
Escúchame, hijo
¿Quieres decirme qué pasará
Cuando Blanca despierte
Y se encuentre con la noticia
De que ya no estás a su lado?
Ella sabe mis motivos
Para una madre
No existe un motivo
Lo bastante fuerte
Para justificar la separación del hijo amado
¿Por qué no te quedas unos días más?
O esta noche al menos
Tal vez
Tal vez tu padre se calme
Y rectifique
¿Rectificar, papá?
Tú sabes que cuando toma una decisión
Jamás da marcha atrás
En este caso es distinto
Tú eres su hijo
Lo más importante para él
Nunca nadie se atreve a contradecirlo
Ni a desobedecerlo
Es natural que reaccione como lo ha hecho
Es injusto
¿Cómo sigue mi tía?
Se va a recuperar totalmente
¿También tú me vas a reprochar?
No, José Armando
Yo sería la última persona en juzgarte
Lo único que tengo que decirte
Es que admiro tu valor
Para defender el amor que sientes por esa muchacha
Yo, yo no sería capaz
Yo soy cobarde
José Armando le dio un tranquilizante a Blanca
Y ahora está dormida
Eso la ayudará a recuperarse
Será solo por un momento
Cuando reaccione y vea que su hijo se ha ido
Tal vez se ponga peor
¿Se ha ido ya?
No, no, aún no
Rodolfo
Tú sabes que a mí no me gusta
Meterme en los asuntos de la familia
Pero
Pero en este caso
Quisiera ser una excepción
¿A qué vienen tantos rollos?
Desde que surgió todo este desagradable asunto
He estado pensando que
Que tal vez no lo estamos manejando como es debido
¿Y cómo, según tú, deberíamos de manejarlo?
Hay que tratar de destruir a esa muchacha
Sin tener que sacrificar nada a nosotros
Quiero decir
Sin que José Armando se vaya de la casa
No veo en qué forma
Solo hay una, Rodolfo
¿Cuál?
Aceptar a esa campesina como novia de tu hijo
Y recibirla en esta casa
Y recibirla en esta casa
El único que pudo ser es Rodolfo Peña Real
Por lo que veo, está cumpliendo su amenaza
Tienes razón
Déjame actuar a mí, Rodolfo
Deja en mis manos ese asunto
Yo ya tengo mis planes hechos
Te digo que movió una mano
Y hace un ratito también
Está viva
Viva
Pero no será por mucho tiempo
Esperando
Esperando
Esmeralda, tu amor es puro como el sol. Esmeralda, esmeralda, eres los ojos del amor.
CC por Antarctica Films Argentina
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