All language subtitles for M.B.S01E31.1080p.WEB.h264-EDITH_track7_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Nuevamente, un cuerpo cayó de forma extraña.

Las mismas marcas en el cuello.

Estrangulamiento. Posiblemente con un rosario.

Labios azulados. Pupilas dilatadas.

Estrangulamiento y envenenamiento.

El mismo tipo de pañuelo metido en la garganta.

Sucio con vómito.

Envenenamiento, estrangulamiento y broncoaspiración.

Hay una cosa que no tiene sentido.

¿Por qué mata a alguien de tres formas diferentes?

¿Por qué no solo estranguló a la víctima?

Tal vez no tenía la fuerza para estrangular a sus víctimas.

Y si la envenenó,

¿por qué no esperó?

¿Por qué metió un pañuelo para que se trague su vómito?

Esta vez no golpeó la cabeza de la víctima.

-No. -Y no hubo relaciones sexuales.

-Sí hubo. -¿Sí?

A diferencia de lo que pasó con Olívia,

esta vez fue consensuado.

¿Por qué dice eso?

Porque ella se vistió después del sexo.

Y le pagaron muy bien.

¿O ella suele caminar por ahí con grandes cantidades de dinero?

No.

Andar por ahí con dinero no es seguro para nosotras.

Parece que andar sin dinero tampoco es seguro, Candinha.

-¿Por qué? -Este sujeto no busca dinero.

No se llevó las joyas ni la corona de Olívia

y pagó por el sexo con Dorotéia.

Entonces...

Ustedes, mujeres de la noche, están en peligro.

Por eso la invité a que venga aquí a escuchar mis conclusiones

para que se lo informe a su amiga, Beja, su colega de profesión.

Las dos, como dueñas de burdeles, sin duda son objetivos del sospechoso.

¿Y ahora qué vamos a hacer si ni siquiera podemos salir?

Espero encontrar a este criminal antes de que haya otra víctima.

Dorotéia no merecía morir así. Ella era una persona alegre.

Ella ayudaba a todo el mundo. Hasta a Maria.

Quien se comportó muy mal en la reunión de Beja.

Dorotéia se ofreció llevarla a su casa.

¡No merecía morir así!

Januário, dele un vaso con agua y azúcar a la señorita.

No, gracias. Quiero irme a casa.

-¿Podría acompañarla? -Por supuesto. Por aquí.

Gracias, inspector.

Gracias.

DOÑA BEJA

¿Pasó la noche aquí?

Acaba de llegar esto de Paracatu. El informe de la autopsia de Olívia.

Hierba del diablo,

el veneno que mató a Olívia.

No preciso leer el informe de la autopsia de Dorotéia

para saber que murió por causa del mismo veneno.

¿Interrogamos al boticario?

¿Puedo acompañarlo?

Uno es poco, dos está bien y tres, aún mejor.

-No entendí. -Es una broma.

No sé cómo puede bromear así

con un asesino suelto.

Menos mal que no soy mujer.

Y otros creen que es buen momento para celebrar un casamiento.

"La señorita Ana Jacinta de São José tiene el honor de invitarlo a usted

y a su familia a presenciar nuestro matrimonio que sucederá..."

¿Ana Jacinta? ¿Quién es?

Tenía que ser Beja. Criatura sinvergüenza.

¿Pueden creerlo? ¿Nos invita a su casamiento?

Como leyó Antônio, tiene el descaro de llamarse "señorita".

Imaginen eso. Una ramera como ella.

¿Pueden creer que deje de lado al padre de su primera hija?

¿No, querido esposo?

En la lucha del bien contra el mal,

no se dejen tentar por el demonio.

"Doña Beja".

Alguien que muchos de aquí la conocen, más de lo que deberían,

tiene la audacia de venir y pedir que organice su casamiento.

Le dije que no.

¡Le dije que nunca!

Si el padre no hace la ceremonia, ¿cómo va a haber una boda?

-Ella siempre encuentra la forma. -No se dobleguen ante Beja.

O todos vamos a terminar pagando por los pecados de ella.

Araxá será destruida como Sodoma y Gomorra.

Que Dios nos guíe y nos proteja.

¡Aleluya!

-Aleluya. -¡Aleluya!

¿Así que usted vende esta supuesta hierba del diablo?

Sí, ¿por qué? ¿Tiene alguna indicación de uso?

Oye, boticario, el inspector es el que hace las preguntas.

Hablamos de una hierba muy tóxica y peligrosa, Januário.

¿A quién de Araxá se la vendió?

No puedo exponer a mis clientes.

-Señor Fortunato... -Januário.

No sé si se ha enterado, pero murieron dos mujeres.

Había rastros de hierba del diablo en uno de los cuerpos.

¿Acaso le molesta colaborar con la policía?

No, claro que no.

Le vendí la hierba del diablo

a Beja

y a Antônio Sampaio también.

Me sorprende, pero no tanto.

Ya sabemos dónde continuaremos con la investigación.

Gracias por la ayuda, doctor.

Sí. Mi hija, Teresa, usa la hierba del diablo.

¿Están seguros de que eso mató a Olívia?

Sí.

El veneno la hizo vomitar, por eso el jaguar no quiso devorarla.

El resto, ya lo sabe.

Debe haber usado una gran cantidad.

¿Beja, alguien más de aquí tiene acceso a esa hierba?

No. Solo yo.

¿La hierba ha ayudado a su hija? ¿Qué es lo que tiene ella?

Algo que espero que nunca sientas, Januário.

Unos dicen que es el diablo, otros que es un lloriqueo,

otros dicen que no es nada.

Yo solo sé que el sol no siempre sale para Teresa.

Como si solo hubiera nubes y lluvia en su interior.

Esa hierba es lo único que la anima.

Entonces no la desperdiciaría por nada.

Hasta ahora yo estaba en peligro.

¿Ahora soy una sospechosa?

Las investigaciones son dinámicas.

No puedo ignorar ciertos descubrimientos.

Inspector, yo entiendo que sospeche de mí.

Tiene sentido. Tenía motivos de sobra para matar a Olívia.

Solo si yo fuera tan idiota

de dejar mi diadema en su cuerpo y correr el riesgo de que la roben.

Es cierto, no dejaría desprotegido a su tesoro más grande.

Mi tesoro más grande son mis hijas.

No desperdiciaría así la medicina de Teresa.

La hierba que mató a Olívia no era mía.

De hecho,

haría lo que sea por mis hijas, inclusive casarme.

El sueño más grande de Teresa es verme casada, y así será.

Sus invitaciones.

Están invitados.

¿Habrá un casamiento, incluso con todas estas muertes?

Nada mejor que un poco de alegría en medio de tanta tristeza, ¿no?

¿Té?

Beja,

imagino que debe ser difícil amar a alguien que no puede ser,

como su hija.

Lágrimas de Morfeo.

Solo una gota cuando la vida parece absurda.

Va a soñar despierta,

con un mundo más colorido y más... interesante.

Un regalo de bodas.

Con permiso.

Doña Ceci.

Estaba haciendo compras por ahí y decidí venir a saludarlos.

Eran buenos amigos de Paulo.

Él los quería mucho a ustedes dos.

El sentimiento era recíproco.

Extrañamos mucho a tu marido.

-Por favor. -Gracias.

Lamento tanto que el casamiento

entre João y Maria nunca se haya concretado.

Señoras.

Señor Mendonça.

Doña Ceci, él es Avelino, amigo de João.

Nuestro amigo también.

Nos conocimos rápidamente el otro día

en un pequeño incidente en el cementerio.

Nunca imaginé que él frecuentaba su casa.

Nunca me lo imaginé.

¿Cómo está, señora?

Doña Ceci, ¿está bien?

Perdón.

Perdón, perdón, es que...

Me recuerdas mucho a mi marido fallecido.

Cuando era joven, claro.

Pero, de lo que recuerdo de él, Avelino no se parece nada a Sampaio.

Ni tampoco la piel.

Supongo que es el impacto de su ausencia.

Bueno, ¿continuamos con la clase, doña Josefa?

Quisiera suspender las clases de violín

hasta que termine la boda de João.

Estoy muy ocupada con los preparativos.

¡Josefa!

No paras de sorprenderme.

Primero, la pintura. Ahora, ¡el violín!

Tal vez un día vendré a ver esas clases.

Extraño tanto la buena música desde que llegué de la capital.

-Cuando desees. -Siempre es un placer recibirte.

-¿Té? -No, gracias.

Sí, acepto.

Claro.

¿Qué pretendes con este juego?

¿Juego?

-¿De qué hablas? -Me besaste para torturarme.

Al final, te casarás con otro.

-Tú fuiste el que me besó. -¡Porque soy un hombre!

De hecho, como cualquier otro que viene aquí.

-Te besan todo lo que quieran. -Antônio...

Lo que te vuelve loco es que no te necesito a ti

para ganarme la vida, admítelo.

No me interesa qué haces con tu vida.

Pero sí lo que haces con la mía. Déjame en paz.

No tendrás paz hasta que asumas lo que sientes por mí.

Lo que siento por ti es odio.

¡Espera! Aquí no.

-Vete a tu casa. ¡Vete! -¡Beja!

Dios mío.

¡Qué insensatez!

Insensatez fue casarte con João.

La novia pura y casta que abandonaste ya no existe.

Murió cuando te casaste con otra.

-¿Por qué insistes en engañarte? -Yo lo aprendí.

Dentro del corazón de una mujer

hay espacio para varios tipos de amor.

Sé que lo que sientes por mí es más fuerte que cualquier cosa

que João te haga sentir.

Esta escalera

-es testigo. -¿Qué quieres que haga?

-¡Cancela la boda! -¡No puedo! Imposible.

Ni todas estas muertes la cancelaron.

A menos que me reconozcas en frente de todo Araxá.

Sabes que no puedo.

Vienen las elecciones y...

Siempre las elecciones, siempre la misma excusa.

¿No te cansas?

¡No me puedo cansar de algo que nací para hacer!

No puedo arriesgar mi reputación.

Sin mi esposa a mi lado, ¡pierdo todo!

Si vas a seguir casado, ¿por qué no puedo casarme también?

¿Y nosotros?

¿Quieres estar conmigo?

Sabes que sí.

¿Y quieres seguir casado?

Se lo juré a Dios.

¿Y cuál es el problema de aceptar lo que me estás ofreciendo?

-¿Qué quieren con mi hermana? -Tranquilo, Antônio.

Estos señores solo buscan información.

Ella fue la última persona que vio a la mujer de la taberna

antes de que muera.

¿Por qué estabas en la taberna, Maria?

Ella no estaba en la taberna.

Se sintió mal y Dorotéia la trajo a casa.

Eso era lo que nos estaba contando.

Señorita, prosiga, por favor.

Claro.

En realidad, la ramera no me trajo aquí.

Un carruaje paró en el camino y este hombre,

bueno, digamos que contrató sus servicios.

¿Llegó a ver quién era este hombre?

Claro que no. No soy de las que se meten en la vida de otros.

Las cortina estaba baja. Solo vi una mano con un guante.

Parecía la mano de un hombre.

Creo que ya preguntaron suficiente, ¿no?

Gracias, señorita. Con permiso.

Con permiso.

Solo preciso un minuto de su tiempo, señor Sampaio.

Que sea breve.

Ha comprado hierba del diablo, ¿verdad?

Fue el veneno que mató a Olívia y, probablemente, a Dorotéia.

Las dos víctimas del asesino de prostitutas.

Hola, mi amor.

João, tenemos que hablar.

-¿Sobre las chicas? ¿Qué pasó? -No, no.

Es sobre mí.

En realidad, es sobre mí y Antônio.

¿Por qué me haces esto?

¿Otra vez, Beja?

Necesitamos saber cómo vamos a lidiar con esto.

¿Lidiar?

Fuiste tú misma quien me propuso casamiento.

Pero claro que me quiero casar. Solo quiero ser honesta contigo.

Quiero casarme y también quiero estar con él.

-No entiendo. -Quiero hacer como hacen los hombres.

Tú, mi esposo. Y él, mi amante.

¿Escuché bien?

Solo soy más honesta que ustedes, los hombres.

Si yo fuera un hombre, nunca hablaríamos sobre esto.

Si fueras mi esposa, pensarías que es normal.

¡No!

¡No, no! No es normal.

¡No con mi esposa!

Tendrás que elegir, Beja.

O te casas conmigo

o te quedas encerrada con Antônio.

No entiendes, João.

Yo ya elegí.

Ahora necesito saber si lo aceptas.

Cancela el casamiento.

¿Beja te pidió esto?

No lo pidió, lo impuso.

Sí, en el amor suele haber absurdos.

Amo demasiado a Beja.

No quiero perderla así.

Pero si acepto esto que quiere, ¿qué va a ser de mi dignidad?

Amigo,

hace tiempo que peleas con esa tormenta.

Tu amor por ella

es tan incondicional

que aceptas que se acueste con otros en la finca.

¿Por qué no Antônio?

Con él es diferente.

No es un hombre cualquiera.

Ella lo ama.

Pero ¿no crees que, a su manera, ella te ama a ti también?

Si ella no te amara, cancelaría la boda para quedarse con Antônio.

¿No te parece?

Lo que estoy tratando de explicar es que Maria

pasó por un período difícil con las monjas.

-¿Difícil? -La Madre buscó medicina para calmarla.

Para controlarla.

Entonces el boticario le recetó un té hecho con hierba del diablo.

Yo llevé las bolsas de té al convento.

Así que Maria tenía en su poder una gran cantidad de este veneno.

No. Yo no le di nada.

¿Por qué no?

Estaba llegando al convento y encontré a Maria en el camino.

Estaba tratando de lastimarse.

Habla claramente.

Mi hermana intentó quitarse la vida. No fue la primera vez.

A Valdo no le pareció prudente entregarle la hierba.

Una dosis muy alta convertiría al remedio en un veneno.

Sería peligroso en sus manos.

¿Qué hizo con las bolsas de té?

Las usé para matar al jaguar que atacaba al ganado.

Si la hierba del diablo mata ratas, como dice la gente,

pensé que una buena cantidad mataría a un jaguar también.

Y sí, mató a la bestia.

¿Mamá?

¿Estás bien?

Estuviste afuera todo el día.

¿A dónde fuiste?

Fui a encender una vela para que Antônio entre en razón.

¿Qué te parece?

¿Ya no estás de luto?

Pensaba que el luto de una mujer era eterno.

¿No recuerdas la capital?

Las viudas están de luto un tiempo, pero después...

Ni menciones la capital. Es lo que más quiero.

Quiero que Antônio gane las elecciones así podemos volver.

En cuanto a la ropa, cualquier color te queda bien.

Si estuviera en tu lugar, le rezaría a Dios.

Quitarte tus prendas de luto no es tu única ofensa.

La bebida empeora lo que ya era un desastre.

Coronel Botelho.

Debe ser usted. Es igual a la descripción que me dieron.

¿Un trago?

-Usted es... -Maurício Belgard, inspector de policía.

A su disposición.

¿Qué quiere la policía conmigo, a esta hora y en un lugar así?

Quería extenderle una invitación a la estación de policía.

Pero lo vi entrar y me acordé de lo que me contaron.

¿Y qué le contaron?

Que es una de las únicas personas de Araxá, además de Beja,

que posee un carruaje.

Seguro no está aquí para pedirme un viaje en mi carruaje.

¡No!

De hecho, quería saber si usted, señor,

era un cliente de Dorotéia.

Inspector,

es una ciudad pequeña.

Aquí, las noticias corren más rápido que el viento.

Yo sé que ella está muerta.

¿Sospecha de mí?

Aquí dice, en mi cuaderno:

"Un hombre en un carruaje

fue el último que vio a Dorotéia viva".

Escriba esto en su cuaderno:

"Sí, Botelho encontró a Dorotéia en el camino.

Sí, Botelho se acercó a Dorotéia.

Sí,

Botelho invitó a Dorotéia a divertirse un poco.

Ella no aceptó.

Botelho se fue a su casa, frustrado".

¿Y por qué pagó por un servicio que nunca recibió, señor?

Se equivoca. Yo no pagué.

Ahora, con permiso. Necesito un whisky.

"No encontraron rastros de semen en el canal vaginal de la víctima".

¿Por qué se interrumpió la violación de Olívia?

¿Por qué le pagaron a Dorotéia por un sexo que nunca realizó?

O sí lo realizó y este hombre está mintiendo.

¿Dos vasos?

¿Estabas tan seguro de que vendría?

Me alegra que hayas aceptado mi invitación.

Creo que tenemos que hablar.

Te amo.

Te amo demasiado, Fortunato.

Tal vez, algún día, ¿me permitirás decírtelo?

-Hoy fue agotador. -Noche larga, ¿no?

Y cuando el coronel venga a hablar conmigo sobre...

Buenas noches, João.

-Buenas noches, Severina. -Con permiso.

No esperaba que estés aquí.

Pero me alegra.

Pensé mucho en lo que dijiste.

No estás equivocada.

En verdad, yo siempre creí en la igualdad entre las personas,

pero tengo un solo problema con tu propuesta.

Se llama "Antônio".

Él no es un hombre cualquiera. No es un simple amante.

Él es el gran amor de tu vida.

Siempre lo fue y, tristemente, siempre lo será.

¿No crees que haya espacio en mi corazón para ti también?

Entonces, ¿cómo explicas tantos años juntos, João?

No tienes nada que temer.

El espacio de Antônio es de él y el tuyo es el tuyo.

Siempre será tuyo.

Siempre.

Te amo mucho, Beja.

No puedo vivir sin ti.

No hace falta, solo tienes que aceptar.

Nos casaremos en solo unos días.

¿Verdad?

Sí. Nos vamos a casar.

¡Soy la mujer más feliz del mundo!

No sé cómo lo haremos.

El padre dijo que no nos casaremos en su iglesia.

Ese padrecito tendrá que aceptarlo.

Si todo Araxá ya me aceptó, ¿quién es él para decir que no?

Nos vamos a casar.

¿Qué es esto, Dios?

¿Está bien, papá?

Tu madre nunca erró con la corbata, hijo.

¿Qué es esta herejía en la puerta de mi iglesia?

¿Cree que el casamiento es una herejía?

¿Quién autorizó el uso de la plaza?

Yo. El presidente del concejo.

Pueden irse. No casaré a nadie.

Tranquilo, Padre.

Nuestro amigo, Aranha, realizará la ceremonia.

Sí, habrá un casamiento.

Nunca vi una novia más hermosa.

Pueden intercambiar las alianzas.

¡Puras blasfemias!

Todo lo que hace esa ramera, lo hace para herirme.

Primero se prometió con mi hermano

y ahora se casa con João, quien estuvo prometido conmigo.

Todo lo hace para lastimarme,

pero no dejaré que siga con este poder para herirme.

-¡Viva los novios! -¡Viva!

Un brindis

por el mejor pastel del mundo.

¡Un brindis por la repostería de Severina!

Yo era su novio.

¡Yo!

Pero ella prefirió al magistrado del Rey.

Basta. Estuviste bebiendo todo el día.

Ahora se casa con João para refregármelo en la cara.

¡No merezco eso!

Tranquilo. Ven aquí.

Desesperarte no te ayudará.

Pero tu sí.

Si no la puedo tener a ella, yo...

¡Basta!

Si no respetas tus sentimientos, al menos respeta los míos.

¡Vete!

Hoy está cerrado, todas las chicas se fueron por los asesinatos.

Quiero dormir. Vete a casa, Antônio.

Yo quiero dormir contigo.

El día en que valores mis sentimientos, podrás.

¡Vete a casa!

Tendrías que haber ido a la fiesta en la finca de Jatobá.

¿Fiesta?

Lo único que quiero es estar con mi esposa.

Haciendo lo que un marido puede hacer con su esposa.

Amor, estoy muy cansada.

Apenas puedo leer.

Está bien.

Iré a buscar un té.

Bueno.

Señores, beban todo.

Hasta la última gota.

Esta bebida que preparé es especial, solo para esta noche.

Es buena para el alma

y el cuerpo.

¡Beja!

¡Eres mía!

¡Mía!

¿Quieres que lo eche de aquí?

Sin ti,

moriré.

Severina, sirve un vaso para él.

Se lo merece.

Un brindis.

¡Por la vida!

¡Por la vida!

Hoy no escogeré a un solo hombre.

Hoy serán dos.

Diviértanse.

¿Qué le pusiste a la bebida?

No importa.

Ya corre por tu sangre.

Lo que importa es el ahora.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.