All language subtitles for La vendetta di Aquila Nera (Riccardo Freda, 1951)

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Original subtitles

LA VENGANZA DE �GUILA NEGRA

RUSIA, 1782

Desde hace cinco a�os la guerra entre Turqu�a y Rusia asola Crimea...

Cinco largos a�os que han inmovilizado a los soldados lejos de sus familias...

Sab�a que os encontrar�a aqu�, coronel.

Vuestra ausencia del campamento,

me ha hecho adivinar que traicionabais a vuestra patria.

Sois el m�s vulgar traidor que jam�s haya tenido el deshonor de encontrarme.

�Si no hubiese previsto vuestra acci�n,

hoy habr�a enviado a la muerte a centenares de rusos!

�Vuestros compatriotas!

�Arrestad a este hombre y que sea enviado inmediatamente a Mosc�,

para que sea juzgado por el zar!

Y nuestra recompensa ser� regresar a nuestras casas,

con nuestras mujeres y nuestros hijos.

�Mi hijo!

�Casi no lo conozco!

Naci� cuando estall� esta guerra.

Ahora tendr� cinco a�os.

"...y por tanto, con la gloriosa carga de los cosacos del coronel Dubrovskij,

se puede considerar acabada la guerra en Crimea.

Estamos en contacto con el mando turco para firmar la paz

que se�alar� el inicio de una era de prosperidad para Rusia.

Se ver�n as� coronadas las aspiraciones de todo un pueblo

y el hero�smo de un ej�rcito y de un magn�fico comandante."

�C�mo? �C�mo dice?

Yuravleff, os hab�is comido las frases m�s hermosas.

�No cre�a tener un apetito tan voraz!

De todos modos, dadas las circunstancias, no me arrepentir�.

�No empec�is de nuevo con las frases misteriosas!

�Qu� quer�is decir?

Perdonadme, majestad.

Pero al comerme las �ltimas frases,

pretend�a simplemente pulir el estilo,

dig�moslo as�, excesivo de esta cr�nica.

�Sois maravilloso, Yuravleff!

Ten�is raz�n. Esta cr�nica, bien que satisfactoria,

es un verdadero himno...

Y no a vos, mi zar...

al que le aguardan todas las glorias y todos los dolores de Rusia,

sino al coronel Dubrovskij.

�As� es!

As� es, Yuravleff.

�Aqu� no se habla m�s que de Dubrovskij, de su cosacos

y de sus gestas!

�Nunca de m�!

�Qui�n es ese Dubrovskij?

Evidentemente, un hombre ambicioso.

Y como todos los ambiciosos, un hombre peligroso.

�Lo conoc�is personalmente para juzgarlo?

�Est� frio, idiota!

�Calienta el agua! �C�mbiala! �Quieres que muera de una pulmon�a?

�Aprisa, si quieres mantener tu cabeza sobre el cuello!

Vamos, hablad.

- Os he preguntado si lo conoc�is. - Majestad...

Cre� que me considerabais una persona de buen gusto.

�Qu� tiene que ver el buen gusto ahora?

Quiero decir que nunca he ejercido ni de carcelero, ni de verdugo,

profesiones que dan el privilegio

de encontrarse con gente de la cala�a de Dubrovskij.

�Me ten�is en ascuas!

�Recordad que el zar soy yo! �Yo!

No lo olvidar� nunca.

�Entonces, hablad!

Y vosotros, ayudadme a salir del ba�o.

�El ba�o del perezoso!

�Dame la zapatilla! �No ves que se ha salido del pie?

Venga, habladme de ese maldito Doubrovsko.

Dubrovskij, majestad. Dubrovskij.

�Est� bien, como gust�is!

Ha conseguido estropearme la delicia del ba�o del perezoso,

esta maravilloso invento franc�s.

La �nica bueno de la emperatriz Catalina es...

Es su curioso amigo...

- Voltaire, majestad. - �se mismo.

Eso es.

�Vamos, hablad!

El tal Vladimir Dubrovskij,

era conocido en la triste �poca de la difunta zarina Catalina,

bajo el nombre de �guila Negra.

- ��guila Negra? �El bandido? - Exactamente

�Y un bandido est� al mando de mis cosacos en Crimea?

�Y es coronel?

Por desgracia, por orden de la zarina

que le perdon� sus cr�menes pasados y le concedi� tal honor.

�Qu� locura! �Un bandido!

La providencia a querido que vos, Pablo III,

os sent�is en el trono de los Romanov.

�S�!

�Pero un zar debe mandar! �Hay que hacer algo!

�Por qu� no me hab�is informado antes?

�Sois o no es mi ministro?

Espero, como siempre, vuestras �rdenes para tener la dicha de ejecutarlas.

Bien, os doy carta blanca.

Me temo que esta vez no bastar�.

�Qu� m�s quer�is?

Quiero menos, majestad.

Si me nombrarais gobernador de Minsk,

podr�a controlar a Dubrovskij a su regreso,

y contener su arrogancia, que nos ha costado m�s de un hombre fiel.

No tenemos tiempo que perder.

�Ser�is gobernador!

Hoy mismo firmar� el acta.

Necesito hombres como vos.

Fieles, sinceros, seguros...

Contad con mi lealtad, majestad.

Cumplir� mis deberes para con el imperio,

con la conciencia m�s iluminada,

y la fe m�s segura.

�Qui�n es el Coronel Cernicevskij?

Yo lo fui.

�Qu� quer�is de m�?

Tengo que sacaros de aqu�.

�A qu� prisi�n me llev�is esta vez?

Ante el nuevo gobernador.

�Si supierais lo que supuso para m� la aparici�n de aquel oficial!

Y cuando me dijo que me iba a sacar de all�,

pens� que hab�a llegado la hora de mi muerte.

Y, en cambio, fue la de la libertad.

Jam�s hubiera imaginado que el nuevo gobernador fueseis vos.

�Cosas de la vida!

Un d�a se es un convicto

y al d�a siguiente se vuelve a ser un brillante oficial de la guardia.

Si insist�s en hacer valer vuestra intervenci�n en mi favor,

os har� saber que era vuestro deber sacarme de prisi�n.

- Porque si yo traicion�... - Por favor, Cernicevskij.

Vuestros asuntos personales no le interesan a mi criado.

Ivan, puedes irte.

Y ll�vate la fruta para el oso.

Querido Cernicevskij, no cambiar�is nunca.

Ibais a jactaros ante un testigo siempre peligroso

de haber conspirado con los turcos.

Si lo hice fue s�lo para satisfacer vuestra pol�tica.

Es cierto, pero no hay por qu� gritarlo.

Querido Cernicevskij, nunca ser�is un buen diplom�tico.

Recordad que hoy deb�is vuestra salvaci�n

al gobernador m�s poderoso de toda Rusia.

Ya os he agradecido vuestra generosidad.

No lo suficiente, querido amigo.

No lo suficiente.

Quiz�s ignor�is que ocult� a todos vuestra detenci�n.

Y en particular, a una persona que os es muy querida.

Vuestra hermana Tatiana jam�s me lo hubiese perdonado.

Os lo agradezco.

�Pero tambi�n esto ha sido por generosidad?

No...

S�lo por inter�s.

�Quer�is asociaros conmigo para siempre?

No os comprendo.

Es muy sencillo.

Vuestra hermana es la �nica mujer que realmente me interesa.

Pero, por desgracia, vos no le interes�is a ella.

Por eso mismo os necesito.

Deb�is convencerla de que se case conmigo.

�Y bien?

Os he hecho una petici�n.

No ser� f�cil convencer a Tatiana.

Puedo ofrecerle todo a cambio de su juventud.

Y a vos, si todo sale bien, os conceder� la vida de un hombre.

�De qui�n?

Vladimir Dubrovskij. �No record�is su fusta?

�Eh, t�!

�Le odio!

�Preferir�a encontrarlo en campo abierto!

�Cara a cara!

No me gustar�a estar en su lugar cu�ndo lo encontr�is.

Adem�s, no se trata de un duelo caballeresco.

Dubrovskij es un hombre peligroso para vos...

Y tambi�n para m�.

Es necesario eliminarlo.

He pensado en un camino m�s f�cil para vuestra venganza.

Le har� el encargo al atam�n Selim.

�Es un hombre terriblemente cruel!

Nos hizo algunos servicios durante la guerra de Crimea

y tales servicios merecen una recompensa.

Ahora, el atam�n Selim

busca alojamiento en el Valle del Sol.

Precisamente, en el castillo de Dubrovskij.

No creo que le sea dif�cil conseguirlo.

El castillo est� aislado de cualquier centro habitado

y tan s�lo viven all�

la mujer y el hijo de Dubrovskij.

- Pero se sabr� que... - Ya os he dicho que es un castillo aislado.

Nadie sabr� nada hasta que Dubrovskij vuelva.

Y entonces Selim tendr� que defenderse por su cuenta.

�Y cu�l es mi parte en todo esto?

Ser�is vos qui�n encargue al atam�n Selim

que act�e lo antes posible.

Debemos impedir a toda costa el retorno

de nuestro... h�roe.

- �Quien est� ah�? - �Abrid!

�Socorro! �Socorro!

Mam� volver� pronto, ya lo ver�s.

Toma, conserva siempre este medall�n.

Nunca te lo quites, �entendido?

Dentro est� mam� sonri�ndote, protegi�ndote...

Reza, Andrei.

Reza como te ense�� el pope.

Reza por nosotros y por mam�.

Dios te salve, Mar�a...

Llena eres de gracia...

- El Se�or es contigo... - �Abrid o tiro la puerta abajo!

Bendita t� eres entre todas las mujeres...

�Abrid, vamos!

�Habla, Andrei!

�Habla, por el amor de Dios!

- �Esperad! - �Dios santo, se ha quedado mudo!

Todos los sirvientes.

Bien.

�Tambi�n Masha Kirilievna Dubrovskij? �Qu� l�stima!

Era una mujer muy hermosa.

Me habr�a venido bien esta noche.

�Y el hijo de Dubrovskij?

Lo hemos capturado.

Tra�dmelo.

Que entre.

�Que entre, he dicho!

Ac�rcate.

�Vamos!

�C�mo te llamas?

�C�mo te llamas, he dicho?

- �Habla, est�pido! - �Est� mudo!

�El miedo le ha paralizado el habla!

�Qui�n eres t�?

Vania, su ni�era. Y te digo que lo que has hecho hoy...

�C�llate!

Yo callar�...

pero no el viento entre los �rboles ni los p�jaros por el aire.

Vladimir Doubrovskij sabr� lo que hab�is hecho.

�Y entonces, ay de todos vosotros!

- �Os matar� a uno por uno! - �C�llate te he dicho!

�Y t�, Selim, no tendr�s tierra donde esconderte!

�Ni cielo que te proteja, ni casa que te asista!

��guila Negra te encontrar� all� donde vayas!

�De tu cuerpo no quedar� un pedazo m�s grande que un peque�o grano!

No llores.

Andruchka...

Reza.

Llev�oslo.

�Matad tambi�n al ni�o!

�Por qu� matarlo, atam�n?

Es una muerte demasiado suave para un Dubrovskij.

Llev�moslo a la taberna de Minsk. �l se har� cargo.

As�, si alg�n d�a necesitamos al cr�o, sabremos d�nde encontrarlo.

Podr�a ser peligroso si alguien lo reconoce.

�Qui�n podr�a reconocerlo?

Todos los amigos de Dubrovskij est�n muertos.

Es imposible reconocerlo, te lo garantizo.

Est� bien, haz lo que quieras.

Yo me encargo del ni�o.

�Ivan!

�Ivan!

Vladimir...

�Vladimir!

Ivan, por el amor de Dios, �qu� significa esta cruz?

Debes ser fuerte, Vladimir.

La guada�a de la muerte se ha detenido en tu casa.

�Habla! �Hablad!

Masha Kirilevna ha muerto.

�Cu�ndo?

Hace dos d�as, asesinada.

�Asesinada?

�Y mi hijo?

�Andrei?

Ha sido imposible encontrarlo. Ninguno de nosotros lo conoce.

Han matado a cualquiera que pudiera reconocerlo.

- �Qui�n ha sido? - El atam�n Selim.

Antes de que cualquiera de nosotros pudiese reaccionar,

cay� sobre tu castillo...

�Destruyendo, saqueando, asesinando!

�D�nde est� ahora?

En tu casa, con sus hombres.

D�jame pasar.

�No lo har�! Puedes matarme si quieres, pero no te dejar� pasar.

S�lo cuenta una cosa, tu venganza.

M�s que mi vida y que tu mismo dolor.

Eso es lo que yo busco, Katia.

Ahora no. No en este momento.

Te esperan. Te matar�an tambi�n a ti.

Como han matado a Masha Kirilievna.

Entonces la venganza perder� su mejor brazo

y su coraz�n m�s firme.

Esta noche caeremos sobre ellos y los mataremos, lo juro.

Avisad vosotros a Pietro y Sergio.

- �Todo listo? - S�, no he visto m�s centinelas.

Lo nuestros nos esperan alrededor del castillo. Hemos bloqueado las salidas.

- �Selim est� dentro? - S�, borracho como sus hombres.

Entonces vete.

Regresa cuanto antes con los dem�s.

A mi se�al, prended el fuego.

�Socorro! �Socorro!

�Ayudadme!

�Socorro!

�Soldados!

�Abrid la puerta!

�Quiero salir!

��guila Negra!

�D�jame vivir!

�No quiero morir!

Dubrovskij...

�Me oyes?

�Perd�name la vida!

T� no sabes...

el nombre de la persona que ha querido tu ruina!

�S�lvame!

�S�lvame, Dubrovskij!

�S�lvame!

�Obedec�a una orden!

�Perd�name!

�Tu enemigo es Cernicevskij!

�Ha sido �l quien lo ha organizado todo!

�Cernicevskij!

�Cernicevskij, el traidor!

�Lo plane� todo, Dubrovskij!

�Te dir� d�nde est� tu hijo!

- �Por qu� has disparado? No debiste... - Eran las �rdenes.

�Selim!

�Habla!

�Me oyes? �Dime d�nde est� mi hijo!

Tu...

Tu hijo...

�l...

est� en...

en...

Selim.

�En el nombre de Dios, habla!

Ha muerto.

Era el �nico que sab�a d�nde estaba mi hijo.

Por el amor que siempre nos uni�, juro vengarte, Masha Kirilievna.

Que no encuentre paz ni descanso

y que mis ojos sean devorados por los halcones,

si no me vengo de cualquier persona que lleve el apellido Cernicevskij.

Por cada una de tus l�grimas,

se derramar�n mil l�grimas de sangre.

Por tu �ltima pena,

cientos de ellos se pudrir�n bajo la tierra maldita

sin el consuelo de una cruz.

As� sea.

Estos los puedes dejar. Estos los pones en el ba�l grande.

�Qu� dec�as?

Que es necesaria una escolta de cosacos.

El campo no es seguro.

Hay que evitar cualquier peligro.

De hecho he mandado reforzar y armar a los sirvientes de la villa del campo.

No entiendo tus temores.

Es mejor evitar sorpresas.

Est� bien, Igor.

Ya sabes que siempre sigo los consejos de mi hermano mayor.

Igor, �por qu� no vienes conmigo?

A�n no puedo, Tatiana.

En el fondo, sabes que es lo que deseo...

Vivir lejos de esta cuadrilla de cortesanos e intrigantes.

Te espero entonces.

Ser� como cu�ndo �ramos ni�os y charl�bamos

- ... junto a la vieja chimenea. - Oh, Tatiana...

�Qu� tienes aqu�, Igor?

Es una herida de guerra.

- �De Crimea? - S�, de Crimea.

Est� ligada a un episodio muy particular de mi vida.

- �Por qu�? �Qu� pas�? - Nada, Tatiana.

No pensemos ahora en el pasado.

S�, tengo que pensar s�lo en mi querid�simo hermano Igor,

coronel del zar, valeroso soldado en Crimea...

�Tatiana, d�jalo ya!

... que se prepara para dejar a su hermana para complacer al pr�ncipe Yuravleff.

A prop�sito de Yuravleff...

Te lo ruego, no vuelvas a empezar.

Jam�s me casar� con Boris.

Eres demasiado d�bil con �l.

No lo ser� m�s, Tatiana. Te agradezco que me hayas hablado as�.

�Por qu� no tomas t� el mando de la escolta que me acompa�ar�?

- Pasaremos alg�n tiempo juntos. - S�, creo que ser� posible.

Yuravleff no puede negarme el permiso.

Hace justo media hora. Puede que la carroza est� a�n detenida.

�Es Cernicevskij! Lo he o�do con mis orejas.

- �Lo has visto? - No.

No ha bajado de la carroza. Iba directamente a la villa.

Hab�a m�s de cuarenta cosacos de escolta, pero ya se han ido.

Entonces, vamos.

�Qui�n sois? �Qu� hac�is aqu�?

Disculpad, se�ora. Buscaba a otra persona.

�Ah, una equivocaci�n?

�Es muy c�modo decir eso!

�Y tambi�n rid�culo y vulgar!

Al salir de esta estancia os demostrar� que no sois la persona que buscaba.

- �Est� bien as�? - �Marchaos!

Me ir�, no lo dud�is.

Pero no antes de haber encontrado a la persona que busco.

Creo que vos podr�ais ayudarme a encontrarla.

Olvid�is que �nicamente yo tengo derecho a exigir una explicaci�n

sobre vuestra presencia aqu�.

Vuestra curiosidad ser� satisfecha apenas me hay�is contestado a mi pregunta.

En definitiva, �qu� quer�is? Estoy sola en esta casa.

Si fueseis un caballero,

habr�ais preguntado a mis criados, fuera.

Ser� dif�cil haceros creer mi buena fe.

Al menos, os demostrar� que no ten�a intenci�n de ofenderos.

�Es tan f�cil para vos entrar y salir de las casas?

Actu�is como un bandido... si es que en realidad no lo sois.

Ten�is raz�n, se�ora. Me he comportado esta noche como un verdadero bandido.

�Me juzgar�ais indiscreto si antes de irme os preguntara vuestro nombre?

No se debe olvidar a quien hemos ofendido.

�Quer�is hacerme creer que no sab�ais

que aqu� vive Cernicevskij?

- Eso lo sab�a. - Entonces, �qu� buscabais?

Yo soy Tatiana Cernicevskij.

�Tatiana Cernicevskij, vos?

�Os sorprende?

Es natural que en la villa Cernicevskij vivan sus due�os.

�Igor Cernicevskij es vuestro pariente?

Es mi hermano. Me ha acompa�ado hasta aqu� y se ha ido.

- �Acaso es a �l a quien...? - S�, a �l.

Y vos, �entr�is as� en su casa como un gran amigo...

o como un implacable enemigo?

�Qu� es Igor para vos?

Un enemigo.

El peor que jam�s he tenido.

No tengo dificultad en creerlo.

Mi hermano es un oficial de la guardia.

No siente ning�n aprecio por gente de vuestra cala�a.

�Y ahora, fuera!

�Y si me negase?

Os har� echar por los criados.

Puedes irte, Ivan.

La se�ora bromeaba.

�Se convence ahora de que s�lo me ir� cuando quiera?

Olvidaba que la gente como vos nunca act�a en solitario.

Incluso, cuando debe enfrentarse con una mujer.

No era precisamente a vos a qui�n pensaba encontrar,

pero no hab�a tomado en cuenta que a Igor Cernicevskij

no le gusta luchar cara a cara.

�Prefiere apu�alar por la espalda!

De todos modos, debo estar agradecido a la fortuna.

Desde hace tiempo so�aba con tener una mujer a mi lado.

No se asuste... O mejor, no se ilusione.

No es una amante lo que busco.

S�lo quiero una criada.

Tus manitas aristocr�ticas no est�n hechas para estas labores, �eh?

�No est�n hechas para servir a bandidos!

�Ves estas manos?

Sirvieron durante a�os a se�ores como t�.

�Y qu� recib� a cambio?

�Latigazos!

Ahora sirvo a los bandidos,

como t� los llamas.

Ellos saben apreciar mi trabajo.

Vamos, pela las patatas.

�Espero que eso al menos lo sepas hacer!

Deber�as sentirte feliz de seguir viva.

No entiendo por qu� te ha perdonado Dubrovskij.

�Hubiese hecho mejor mat�ndome!

Al menos no habr�a tenido que soportar la presencia de todos vosotros.

Querr�as ver a nuestro jefe a tus pies, �eh?

Como los petimetres que te hac�an la corte hasta ayer mismo.

Pero �guila Negra es diferente al resto de hombres, recu�rdalo.

�Lo recordar�, no lo dudes!

�Si est�s enamorada de �l, no ver�s una rival en m�!

�Qu� piensas?

�Yo amo a Dubrovskij s�lo como mi comandante!

Pero si pretendes coquetear con �l...

- �Qu� haces aqu�? - Nada.

�L�rgate entonces!

�Por qu�? No hago nada aqu�, ni tampoco en otro sitio.

�Por eso da igual que est� en otro sitio!

Entonces ve a encerrar a la prisionera.

Yo bajo al arroyo.

�Qu� pretendes hacer con esa mujer?

No lo s�.

Te has puesto con ella en una situaci�n absurda.

El destino quiere que se cruce siempre una mujer por mi camino.

- �Qu� quieres decir? - Que no peleo con mujeres.

Eso es todo.

�No querr�s dejarla libre? La banda espera mucho de ella.

Es un buen reh�n.

Se resignar�n a perderla si as� lo quiero yo.

Pi�nsalo bien, Vladimir. Los hombres te abandonar�n.

- Esa mujer es una Cernicevskij. - No lo olvido.

Por ese lado pod�is estar tranquilos.

Y ahora, dejadme solo.

Buenas noches.

�Qu� m�s quieres?

Vladimir, suelta a esa mujer.

�Por qu� deber�a hacerlo?

- �Por qu� deber�a renunciar...? - �Quisiera que fueses sincero!

Entre nosotros se dice que la mejor venganza,

es la venganza.

�Qu� quieres decir?

Siento lo que un hombre jam�s podr� entender.

T� no odias a esa mujer.

No sientes el deseo ardiente de asesinarla.

�Qu� quieres decir?

Nada, pero te amo.

Amo todo lo que t� amas, incluso tu odio.

Y no quisiera equivocarme.

Ahora d�jame.

- �Te molesto? - No.

Quiero estar solo.

�Adelante!

�Por qu� no dispar�is?

�Por qu� no lo hac�is?

Es sencillo, �sab�is?

Basta con poner el dedo en el gatillo,

y de m� no quedar�n m�s que los despojos.

Quiz�s necesit�is un poco de luz.

Ya est�.

Ver�is mejor.

Pero no tir�is sobre ese Dubrovskij.

Ya me ha salvado la vida en otras ocasiones.

Es un viejo truco de mis cosacos.

Cuando uno de nosotros se siente en peligro, nunca duerme en su tienda.

Deja s�lo su ropa y espera fuera pacientemente.

El enemigo aparece tarde o temprano,

seguro de su acecho.

Y amparados en el mismo silencio que lo ha protegido a �l,

le sorprendemos por la espalda.

Con esto.

Es un arma terrible en manos de un cosaco.

No me mir�is as�.

Ya os dije que renuncio a defenderme.

Os dejo lo que tanto os interesa, mi vida.

As� vuestra obra ser� perfecta. �Jam�s se volver� a hablar de los Dubrovskij!

- No os acerqu�is, si no... - No lo har�is.

No es f�cil matar.

Matar es triste y doloroso.

Ver un ser humano lleno vida a tu lado...

cubrirse de sangre y desplomarse ante tus ojos.

�Por qu� tembl�is?

Parece que se�is vos quien est�is bajo la amenaza de un arma.

Yo estoy tranquilo.

Acaso porque para m� la muerte... ser�a una liberaci�n.

O quiz�s porque estoy seguro que no disparar�is.

Os lo impide vuestra propia naturaleza, vuestra sangre corrompida.

- �No ser�ais una Cernicevskij! - �Esas palabras podr�an costaros caras!

- �Y por qu� seguir oy�ndolas? - Alejaos.

�No puedo mataros!

�No podr�a soportar ni un instante el peso de la culpa!

No os provech�is de mi debilidad.

�No os comportar�ais as� ante un hombre

que pudiera responder a vuestras provocaciones!

�Habl�is acaso de su hermano?

�A �l antes que a ning�n otro!

�Deber�ais saberlo!

Es un soldado, como lo erais vos.

Preferir�a no ser comparado con �l.

�Ah, claro!

- La palabra soldado suena mal a o�dos de... - �Callad!

Sois sincera, quiz�s por ignorancia.

Pero no es cosa m�a acusar o defender.

- �Nadie os lo ha pedido! - Quiero deciros una cosa m�s.

Vos est�is aqu� en lugar de otro y ese otro es vuestro hermano.

La noticia de vuestra captura ya debe haber llegado a sus o�dos.

Siento curiosidad por conocer su reacci�n.

Cuando Igor lo sepa, Rusia no ser� bastante grande para vos.

Lo deseo de coraz�n.

Llevo meses deseando ech�rmelo a la cara.

Casi lo hab�a olvidado,

de no ser por una cicatriz que me sirve para tenerlo bien presente.

Es una herida de guerra.

�Claro!

�Una herida de guerra!

Tambi�n de imaginaci�n anda escaso vuestro hermano.

�Tr�eme vodka!

Ten, g�nate el pan. Ve a servir a �se.

�Mu�vete, bastardo!

�Cuidado!

�Idiota, no haces m�s que liarla!

�Quieto! �D�jalo!

�Pero por qu� protest�is? Ha tirado mi vodka, vuestro traje...

No te preocupes por mi traje.

Ser� mejor que te calmes.

�Te ha hecho da�o?

Es in�til que le pregunte. Es mudo.

�Mudo?

�Es tu hijo?

No.

Entonces, �qui�n es?

El hijo de una hermana m�a que muri�, la pobre.

Me lo qued� por l�stima, por ayudarlo.

Volver�.

Si me entero de que lo maltratas, te corto los brazos.

Ten, esto por la botella de vodka.

Dame el sombrero.

�Y ahora arreglaremos cuentas!

�Te voy a ense�ar que no me dejo tomar el pelo por un sucio mocoso como t�!

�Llama a tu protector!

No, no...

�Piedad! �No!

�Te dije que dejaras en paz al ni�o!

Dale gracias al ni�o de que no te mate como a una v�bora.

- Me lo llevo. - S�, s�.

La providencia...

ha querido que olvidase mi fusta.

�Quieres saber qui�n se lleva al ni�o?

��guila Negra!

Despacio.

Ponlo aqu�, venga.

�Qu� son, arenques?

��Arenques?! Es polvo.

�Qu� quieres que hagamos con m�s polvo? Todo esto ya est� lleno.

Lo traen en barriles.

Ya, pero �ste es un polvo especial. Pica en la piel.

�Ya entiendo!

�Es pimienta!

��Qu� pimienta, cretino?! �Es p�lvora para disparar!

�Para disparar? �Has dicho para disparar?

Esperemos que no explote,

porque si explota, yo expiro,

y expirando, desaparezco.

Pues a�n quedan otros veinte barriles.

Los meteremos aqu�, en esta cueva.

Ten cuidado si no quieres saltar por los aires.

�Pero te has vuelto loco?

Yo soy un almacenista, no un "polvorinero".

�Vosotros! �Llega el jefe!

- �Viene solo? - Le acompa�a un ni�o.

�Un ni�o?

�Es un nuevo recluta?

�Menos mal que hay uno m�s peque�o que yo!

Es un ni�o que necesita nuestra protecci�n.

D�jamelo a m�. Yo lo cuidar�.

No, Katia, gracias.

Puede que la prisionera sea m�s adecuada.

- �Por qu�? �No soy una mujer como ella? - S�, Katia.

Seguramente lo har�as mejor que ella...

�Y entonces?

Te veo m�s aqu�, con los cosacos, que con los ni�os.

Ven.

�Sab�is cuidar a un ni�o?

�A qui�n se lo hab�is robado? Tiene sangre.

�No ten�is piedad de nadie! �Es otra de vuestras venganzas?

�Pobre criatura, c�mo est�!

�Callad, no sab�is lo que dec�s!

Este ni�o es hu�rfano.

Un canalla lo maltrataba. Me lo he llevado para impedir que lo matara.

�A�n no me cre�is?

Para vos un bandido no es m�s que una bestia sedienta de sangre...

- Incapaz de tener sentimientos. - Yo cre�a...

Creed lo que gust�is.

No es vuestro juicio lo que me preocupa ahora.

El ni�o os necesita.

Lavadle las heridas, dadle de comer... �Cuidad de �, en definitiva!

Se quedar� con nosotros.

�Ah, se me olvidaba!

No le hag�is preguntas.

- Le har�ais sufrir in�tilmente. - �Por qu�?

No puede hablar... Es mudo.

�Pobre peque�o!

Quiz�s sea la primera vez que encuentra a alguien que se apiada de �l.

Perdonadme.

Es mejor quit�rtela para que no se moje, �eh?

�Pobrecillo, se encuentra en un estado lamentable!

Necesitar� ropa nueva.

Para vos no ser� dif�cil encontrarla.

Ahorraos las iron�as.

Os recuerdo que han pasado cinco d�as y vuestro hermano no ha dado se�ales de vida.

Igor ignora mi captura.

Adem�s, en Rusia las noticias pueden tardar meses en llegar.

Podr�a ser.

A no ser que alguien se encargue de llevarlas personalmente.

En vuestro caso es dif�cil encontrar a ese alguien.

- Lo siento, me toca a m�. - Est� bien.

Querido Cernicevskij, el destino sigue en vuestra contra.

No deber�ais jugar en una noche como �sta.

No creo en el destino, querido Ilya.

De una manera u otra qui�n quiere puede modificarlo.

Yo sigo la fe musulmana.

El destino de los hombres est� escrito en el cielo.

En la vida, como en el juego.

�No es verdad! �No hag�is caso, Cernicevskij!

Vuestro destino, por ejemplo, est� escrito en la punta de mi espada.

Por favor, no os mov�is.

Como veis, no estoy solo.

Es in�til que busqu�is vuestros sables.

Mis amigos los custodiar�n

mientras yo intercambio unas palabras con vos, Cernicevskij.

- �Qu� quer�is? - Deber�ais saberlo.

Pero no tem�is, a�n no ha llegado el momento.

Estoy aqu� para traeros un mensaje.

- �De parte de qui�n? - �Segu�s fingiendo?

�Explicaos! �Qu� quer�is decir?

- Vuestra hermana es mi prisionera. - �Mi hermana?

- �Qu� le hab�is hecho? - Por ahora no corre peligro.

Estoy aqu� para traeros un mensaje suyo.

No tengo malas intenciones, es solo un capricho.

Un est�pido capricho lo que me ha tra�do hasta aqu�.

- No saldr�is vivo. - �Y qui�n me va a matar?

�Acaso vos?

No tengo intenci�n de daros la espalda, querido Cernicevskij...

Y ya s� que la lucha cara a cara no es vuestro fuerte.

- �Dadme una oportunidad y lo ver�is! - �Una oportunidad?

�Y qui�n os la niega?

�Quer�is un sable?

Tomad...

Para vos.

Quiero ver de qu� sois capaz.

�Har� que os arrepint�is de vuestra fanfarroner�a!

�Buen golpe, enhorabuena!

Habr�ais preferido encontrar mi cabeza en vez de mi espada, �verdad?

�Es mejor dejarlo, querido Cernicevskij!

Quiz�s el sable no sea vuestro fuerte.

Seguro que prefer�s el pu�al.

A vuestra disposici�n.

Querr�a nada m�s que lo dejaseis.

�Decidme cu�nto quer�is por liberar a mi hermana!

�Que qu� quiero?

Una cosa de nada...

Vuestra vida.

Os esperar� esta noche en el roble negro.

Pero venid solo, si de verdad dese�is tomar el puesto de vuestra hermana.

Y si os pregunt�is por qu� no os he matado aqu� y ahora...

Sabed que hab�is recibido ese regalo de vuestra hermana,

que no se ha aprovechado de una circunstancia como �sta.

�Qu� quer�is hacer, querido Cernicevskij?

Un cosaco debe mirar a una mujer

y matarla de inmediato.

Gracias por la ayuda. �Nunca he tenido aliados tan valiosos!

�Qu� har�is?

Aceptar� su desaf�o.

- Estaremos con vos. - No, ir� solo.

�Alto!

Dejadme pasar, soy el coronel Cernicevskij.

- Tenemos orden de detener a todos. - �Y de qui�n es esa orden?

�M�a!

Calma, Cernicevskij.

Dejadme pasar. Debo llegar al campamento de Dubrovskij.

�A qu� viene esta decisi�n tan repentina?

Mi hermana est� en peligro.

Si vuestras tropas no logran salvarla, lo har� yo solo.

�Os hab�is vuelto valeroso!

Vamos, Ilya.

Ayuda a descabalgar al pr�ncipe Cernicevskij.

Y otra vez tened la cortes�a de avisarme de vuestras rom�nticas escapadas.

Si no hubiese sido por Ilya, jam�s lo habr�a sabido.

Veamos...

Razonemos un poco antes de tomar decisiones precipitadas.

Vos ir�is al campamento de Dubrovskij

y mis cosacos os seguir�n.

En el momento oportuno atacar�n el campamento

y capturar�n a toda la banda.

�Os parece bien?

Es una propuesta que deber�ais haberme hecho antes, pr�ncipe.

Ahora ya es tarde. Esta noche Dubrovskij me ha perdonado la vida.

No quiero traicionarlo.

- �Estamos ya en este punto? - �S�!

Y os dir� que he decidido abandonaros.

�Separarme de vos!

- Va a ser dif�cil. - �Por qu�? �Qui�n puede imped�rmelo?

Recuperar� mi libertad. As� Dubrovskij no querr� cumplir su justa venganza.

No tendr�is tiempo.

�Por qu�?

�Ves, Ilya? Tambi�n esto queda resuelto.

Cernicevskij era el �nico que sab�a demasiado.

Antes o despu�s ten�a que acabar as�.

Yo no s� nada.

Claro, claro.

Revisa sus bolsillos y busca si guarda alg�n documento comprometedor o dinero.

Y no olvides el pu�al.

Bien.

No, nada. S�lo unos pocos rublos.

�No! �No!

�No!

- �Has visto a alguien? - No.

Ya ha amanecido.

Podr�amos mandarle una oreja a su hermano.

�Eso soy yo qui�n debe decidirlo!

�Veis como no me equivocaba?

Los hombres no cambian jam�s.

- �Por qu� no ha venido vuestro hermano? - No pod�a fiarse de vuestra palabra.

- �A qu� os refer�s? - A que no me habr�ais liberado.

�Segu�s insult�ndome!

�Juzgadla vosotros ahora mismo!

- �Para decidir su muerte? - �S�!

Qui�n quiera su muerte que clave su lanza junto a la m�a.

Esta es la se�al.

Trae aqu�.

�Fuera! �Fuera todos!

�Volved a la ciudad! �Id con vuestro hermano, con vuestros amigos!

�Contadle que Dubrovskij es un hombre de honor!

�Que no mata a las mujeres como hacen ellos!

�Es s�lo por eso?

S�, s�lo por eso. �Nada m�s que por eso!

No es posible, Vladimir.

Ahora sabe d�nde estamos.

- Cambiaremos de refugio. - �Y el rescate?

Os la pagar� yo a todos... con mi dinero.

Si es por eso, no os preocup�is.

No podemos dejar que se vaya as�.

�Nos conoce a todos!

He dicho que se marcha y ninguno de vosotros me har� cambiar de idea.

Pase lo que pase.

�Est�s loco! �Qu� te ha pasado?

No lo s� ni siquiera yo.

Pero siento que es el momento de acabar con las muertes, las masacres, la sangre.

Cada uno de vosotros volver� a creer en Dios.

- Volver� a su casa. - �Y tu hijo?

Seguir� busc�ndolo...

Solo.

No necesito a nadie.

�Largo! �Largo de aqu�!

�Qu� quer�is?

He venido para devolveros esto.

- Y tambi�n para pediros... - �Qu�?

No s� qu� puedo hacer por vos.

Hab�is dicho que desde hoy cesar�an las masacres,

la violencia, la sangre...

�Pero continuar� vuestra vida errante?

S�. �Qu� os importa?

Ne querr�is que, adem�s, me entregue.

No quiero nada de vos, Dubrovskij.

Pero, �qui�n se har� cargo del ni�o?

No lo s�.

Quiz�s Katia.

No puede quedarse aqu� con vos. Vivir vuestro destino ser�a una crueldad.

�Y qu� quer�is? �Que se lo devuelva al canalla que lo dej� as�?

Con nosotros jam�s nadie le har� ning�n da�o.

Podr�a llevarlo conmigo.

Mis criados lo cuidar�an.

Nunca tendr� nada que temer.

Puede que teng�is raz�n.

Nuestro futuro es incierto.

Y no es justo que comparta nuestro destino.

Con vos seguro que estar� mejor.

Cuidadlo.

Si hubiera podido, lo habr�a querido como a un hijo.

Perd�name, peque��n. No me olvido de ti, �sabes?

Maruska se encargar� de todo.

Esto es de mi hijo. Le ir� muy bien.

Maruska...

Tr�talo como si fuera tu propio hijo. Cu�dalo mucho.

�C�mo se puede tratar mal a un ni�o as�?

Debe haber sufrido mucho.

Hab�is sido muy buena al acogerlo.

No hablemos m�s de eso, por favor.

- �D�nde est� mi capa? - All�, en el armario grande.

Deja, ya voy yo. Enc�rgate t� del ni�o.

�Dios m�o, c�mo te han dejado!

�C�mo se puede maltratar tan cruelmente a un ni�o como t�?

�Y encima mudo!

�Pobrecito!

�Y esto? �Qui�n te lo ha dado?

Qu� extra�o.

Es como aqu�l...

�No! �No es posible!

Deja que te vea bien.

�Dios m�o, no puede ser!

Tus ojos... Tus labios...

�S�, t� eres un Dubrovskij!

No, no llores. Tu padre es un h�roe generoso e importante.

Es un orgullo ser hijo suyo.

- �Qu� sucede? �Por qu� llora? - Se�ora...

Yo conoc� a esta mujer. Era la esposa de Vladimir Dubrovskij.

Llevaos una escolta y tomad el camino hacia Mosc�.

Cernicevskij parti� en esa direcci�n.

Esperemos llegar a tiempo para detenerlo.

Esperemos, querido Leontov, esperemos.

Tengo un mal presentimiento.

La duquesa Tatiana Cernicevskij desea ser recibida.

Cernicevskij se equivocaba al preocuparse por la suerte de su hermana.

Dubrovskij tiene el defecto de ser un caballero.

Ahora, marchaos. Pero no salg�is por esa puerta.

Salid por all�.

Traedme noticias de Cernicevskij,

lo antes posible.

Haz pasar a la duquesa.

Perdonadme, pero...

�Perdonar una cosa as�?

No sab�is lo que significa para m� vuestra visita.

Desde que supe lo de vuestra captura...

�D�nde est� Igor? He venido aqu� para saber de �l.

Estaba fuera de s�, deb�is entenderlo.

Todos nosotros est�bamos apenados.

�D�nde est�?

Parti� esta ma�ana. Ni siquiera me ha avisado.

Pero, decidme, �ad�nde ha ido?

No lo s�. Dicen que al campamento de Dubrovskij.

He enviado a mis hombres a buscarlo.

�Hay que encontrarlo! �Dubrovskij odia a Igor!

No s� por qu�.

Si �guila Negra se entera de que su hijo est� vivo,

quiz�s se aplacara su odio.

�Qu� sab�is del hijo de Dubrovskij?

Est� en mi casa. Ser�a demasiado largo explicar el c�mo y el porqu�.

Ah...

Es muy interesante.

�Os dais cuenta de que est�is hablando del hijo de un bandido?

S�, y tengo la intenci�n de devolv�rselo.

S� que si Dubrovskij encuentra a su hijo, dejar� de odiar y de matar.

El destino de Dubrovskij est� sellado

y no ser� su hijo quien lo cambie.

Quiz�s, pero yo debo guardarle gratitud.

�Gratitud?

S�, �l me salv� la vida.

Puede ser...

Pero tambi�n podr�a ser que vuestra vida

le haya servido para obtener la de vuestro hermano.

Puede ser que vos fuerais el instrumento pasivo de su plan.

�No! �No es posible!

Quiera el cielo que me equivoque.

Y que pod�is abrazar pronto a Igor.

�Dios m�o! �Igor!

�Igor!

Igor...

�Hermano m�o!

Duquesa, tranquilizaos.

- Os lo pido por favor. - �Qui�n lo ha matado?

Dubrovskij.

Se lo clavaron en la espalda, dirigido al coraz�n.

Le atacaron a traici�n.

Dubrovskij pagar� tu muerte, Igor.

�Cueste lo que cueste!

�A pesar de los sufrimientos que me acarree,

�l morir� para que t� seas vengado!

"Venid por la fiesta de San Estanislao.

Os ser� f�cil confundiros entre los invitados.

As� podr� entregaros a vuestro hijo.

Confiad en m�."

Bien.

�Muy bien!

Me alegro de que hay�is accedido a secundar mi idea.

�Eh, t�!

Toma, ve al desfiladero y dale esto a los hombres de �guila Negra.

Diles que debes entregar esta carta de Tatiana Cernicevskij a su jefe.

- S�, pero... - No temas. Son buenas noticias para �guila Negra.

Ve, corre.

�guila Negra destruir� la villa. �se no se anda con chiquitas.

Igual que mat� al amo, matar� a la duquesa y a todos nosotros.

�Es terrible!

Ataca siempre de improviso.

Cuando menos te lo esperas, por ejemplo.

Uno est� aqu� comiendo...

Perd�n...

Interrumpo vuestra comida intentando conseguir la m�a.

Son los cabritos m�s hermosos de mi reba�o, dignos de la mesa de un se�or.

�Largo, apestoso!

�Vete a vender al mercado, no aqu�!

�Casi me ahogo!

He recorrido un largo camino para vender mis cabritos.

�L�rgate!

�S�, me voy! Vuelvo a mis pastos.

�Aunque no logre vender mis cabritos, all�, al menos, mi vida estar� m�s segura!

- �Qu� quieres decir - Nada que t� no sepas.

Los sue�os nunca son buenos. El poder les envenena la sangre.

Precisamente esta noche he visto matar a un oficial ante mis ojos.

�Eran un h�sar y su sirviente!

Despu�s, su jefe lo ha asesinado a traici�n para que no hablase.

Dos asesinatos en el espacio de pocos segundos.

�Te sorprende? �Qu� raro!

Deber�as estar acostumbrado a estos m�todos.

�Espera!

�C�mo era el oficial? �Qui�n fue el asesino?

No, no era �guila Negra.

Lo vi al frente de sus hombres una vez.

Adem�s, �guila Negra no ataca nunca a traici�n.

�Entonces dime, dime qui�n era!

Os lo repito, no lo s�.

No me atrev� a salir de detr�s del �rbol. Pero si lo viera otra vez...

�Dios m�o, perd�name!

Ahora Dubrovskij ser� capturado.

Y ser� culpa m�a. �M�a!

�C�mo he podido pensar una monstruosidad as�?

- T�, quedar�s a mi servicio. - S�.

Observa cada rostro. Escruta cada cara.

�Y cuando lo reconozcas, me lo indicar�s!

�Y ahora qu� quer�is hacer?

Tengo que avisarle.

Si acude al palacio del pr�ncipe Boris,

ser�a terrible.

Nadie en toda Rusia sabe organizar la fiesta de San Estanislao

como el pr�ncipe Boris.

Estoy contento de que la guerra entre nosotros haya acabado.

As� he podido asistir a esta fiesta.

No comprendo por qu� la duquesa Tatiana tarda tanto en venir.

La duquesa es una mujer.

Y puede que su sensibilidad le haya impedido asistir al ep�logo de su venganza.

Ya...

Escuchad.

�Es una idea excelente!

Entonces, ayudadme a ponerla en pr�ctica.

Id.

Se�ores...

Con ocasi�n de la fiesta de San Estanislao,

he decidido ofreceros una agradable sorpresa.

Todos conoc�is al bandido �guila Negra.

Pues bien, os anuncio su visita esta noche.

Abrid.

Lo olvidaba... Por ahora s�lo puedo presentaros al hijo de Dubrovskij.

El ni�o se ha prestado gentilmente

a abrir el camino a su heroico,

pero prudente, progenitor.

T�...

Ac�rcate.

�Adelante!

Aqu� nadie te har� da�o.

�Quieres una naranja?

Por favor.

Gracias.

�Ten!

Venga...

Ve a por la naranja.

Se�ores, venid.

Adelante, baja.

Venga, va.

Sab�a que vendr�ais a liberarlo...

�guila Negra.

�Y ahora r�ndete! �Olvida tu arrogancia!

�R�ndete!

He esperado demasiado tiempo,

para tener el privilegio de entregarte al verdugo.

Temo que hayas hecho mal tus cuentas, Yuravleff.

Estoy ansioso de ver c�mo har� el aguilucho para volar

entre los disparos de mis cosacos.

Tranquilo, Yuravleff. Los espect�culos, de uno en uno.

Te dije que me ir�a...

Y con mi hijo.

Y recuerda que un cuervo jam�s vence a un �guila.

Tengo curiosidad de ver c�mo.

�Atento, Yuravleff!

Mi pistola no falla. Ya lo has visto con el oso.

Pon atenci�n, Yuravleff.

El primero de tus asesinos que se acerque, sellar� tu condena a muerte.

�Vamos!

Abre la reja.

Abrid.

Acomp��ame hasta la puerta, hasta la carretera, hasta Mosc�.

�Hasta d�nde yo desee! �Nada de tonter�as, he dicho!

Camina.

Adi�s a todos.

No veo a la anfitriona del espect�culo...

Tatiana Cernicevskij.

Os ruego que le transmit�is mi saludo...

�Cu�ntos esfuerzos desaprovechados!

Tan generosos como in�tiles.

En cuanto a ti...

�Tendr� tiempo para hacerte pagar lo que has hecho y dicho esta noche!

Llevaos de aqu� a este canalla y al ni�o.

Su excelencia, la duquesa.

M�rchate.

He mandado pedir noticias de vos.

Me dijeron que hab�ais partido.

Vuestra venganza se ha cumplido.

Y de la mejor manera.

- �Lo hab�is matado? - No.

No se mata a los hombres como Dubrovskij.

La muerte es poca cosa para ellos. No la temen.

He hecho algo que creo que os agradar�,

envi�ndolo junto con su hijo...

- ... a trabajos forzados en Siberia. - �No!

Parece que vuestros sentimientos hacia Dubrovskij han cambiado desde la �ltima vez.

S�, han cambiado.

Comet� un infame error.

Dubrovskij no puede, no debe sufrir as� por mi causa.

Os hago notar que Dubrovskij, adem�s de otras cosas,

es el asesino de vuestro hermano.

�Dubrovskij es inocente! No fue �l qui�n mat� a Igor.

Sin embargo, las pruebas estaban en su contra.

Adem�s, �guila Negra debe pagar la pena por otros cr�menes.

�Es un crimen querer justicia?

�Dubrovskij no ha obtenido justicia y ha debido buscarla �l solo!

Lo dec�s casi con admiraci�n.

S�lo quiero que Dubrovskij y su hijo sean liberados.

Si vos no me ayud�is, ir� a ver al zar.

�Y c�mo podr�a ayudaros?

Dubrovskij ya est� de camino hacia Siberia.

No hab�is perdido el tiempo.

Parece que disfrutarais con esto.

Tal vez la raz�n de mi odio hacia Dubrovskij...

tenga que ver con vos.

�Qu� quer�is decir?

Odio a Dubrovskij...

porque os amo a vos.

- �Es absurdo lo que dec�s! - No, es la verdad.

Demostradme que no am�is a Dubrovskij

y lo liberar�.

Si consintiera en casarme,

�me conceder�ais lo que quiero?

Dubrovskij, �verdad?

�Eh?

S�.

Acepto.

A fin de cuentas vos val�is mucho m�s que la libertad de �guila Negra.

�Dar�is inmediatamente la orden para su liberaci�n?

Claro.

Me ocupar� personalmente.

Ten, un poco de sopa para tu hijo.

No, gracias. Est� durmiendo.

�Misi�n imperial, abrid la verja!

Un emisario imperial. �Qui�n sabe a qui�n le traer� el perd�n!

O la muerte.

Veintinuno he visto en cinco a�os y jam�s trajeron el perd�n.

Dubrovskij, el emisario imperial quiere verte.

�Andrei!

��nimo, Vladimir!

D�melo a m�. D�melo.

Te dejo a mi hijo.

- Te lo conf�o a ti. - No te preocupes.

�Venga, vamos!

�Hab�is perdido el habla como vuestro hijo, Dubrovskij?

Estabais mucho m�s seguro de vos hace unos meses.

Era libre.

Ciertamente, no es culpa m�a que no lo sig�is siendo.

- �Por qu� me hab�is mandado llamar? - Un poco de calma, Dubrovskij.

�Siempre lleno de rencor y resentimiento!

Os he mandado llamar porque quiero daros una buena noticia.

�Cu�l?

He decidido revocar la orden de deportaci�n de vuestro hijo.

�De mi hijo?

�Volver� a Mosc�?

No.

Solamente lo alejaremos de vos

para que no padezca tantos sufrimientos.

Lo enviaremos a las minas de cobre.

�No es posible!

�No pod�is hacer eso!

�No pod�is arrebatarme a mi hijo!

�Por qu�? �No est�is contento con este favor imperial?

Confieso que esperaba una acogida diferente.

A�n dir� m�s...

Tengo otra excelente noticia para vos...

querido Dubrovskij.

Me caso...

con Tatiana Cernicevskij.

Os dir� que si de este matrimonio naciera un hijo,

y ese hijo, por una raz�n u otra, pudiese sufrir,

yo preferir�a alejarlo de m�.

�Coged a su hijo y llevadlo hoy mismo

a las minas de cobre!

Si a�n os queda un poco de sangre noble en las venas,

no lo hag�is.

Ahora me dais �rdenes.

Tambi�n puedo suplic�roslo.

No ruego por m�,

es por un inocente que morir�a debido a las privaciones.

Dejadlo aqu�.

Y yo os juro que olvidar� todas vuestras ofensas,

que renunciar� a cualquier plan de venganza.

Ya no me queda m�s que �l.

S�lo �l.

Dej�dmelo.

Empiezo a sentir pena

por vuestra existencia aqu�.

El t� que se bebe en Siberia...

es realmente repugnante.

As� que, �os�is ofrecerme un trato?

�No sab�is que vuestra vida y la de vuestro hijo

me pertenecen,

y puedo hacer con ellas lo que quiera?

�Maldito canalla!

�Siempre igual!

�Siempre rebelde!

Llev�oslo.

�Dadle cien latigazos por lo que ha osado decir, aprisa!

Si por lo que sea, se desmaya,

llevadlo a la enfermer�a y hacedlo volver en s�.

La muerte nunca llega demasiado pronto

para los orgullosos.

Es el nuevo paciente, doctor. Tengo �rdenes de que vuelva pronto en s�.

- �Qui�n es? - Vladimir Dubrovskij.

- �Hab�is dicho...? - Dubrovskij.

- �Por qu�? �Lo conoc�is? - No.

No, no. Cre�a...

Entonces as� quedamos, �eh?

- Debe recuperarse pronto. - Entendido.

�Entendido!

�Vladimir!

�Alabado sea Dios!

�Sermentov?

�T� aqu�?

�No estabas en la corte?

Muerta Catalina,

Yuravleff se quit� su m�scara de hipocres�a.

Un mes m�s tarde fui condenado a la deportaci�n de por vida.

C�lmate, no te excites.

S� lo que te ha pasado.

Entonces sabr�s que debo vengarme.

Envidio tu valor.

�Me han azotado hasta desollarme!

�Me han insultado!

Y ahora quieren quitarme tambi�n a mi hijo.

- �Tu hijo? - S�.

Ha venido Yuravleff a dec�rmelo...

en persona.

Lo env�an a una mina de cobre.

Ahora, Sermentov,

lo �nico que deseo es la muerte.

Para m� no hay ninguna esperanza de fuga.

Y nada puedo hacer por salvar...

... a mi hijo. �Nada!

Mi mujer fue asesinada.

Y tambi�n mi hijo morir� lejos de m�.

�Sermentov!

Si tienes algo que alivie mi sufrimiento,

que me haga morir...

�D�melo, en el nombre de Dios! �Sermentov!

C�lmate.

C�lmate, c�lmate...

- �Excelencia! - �Qu�?

Una cosa terrible.

Vladimir Dubrovskij ha muerto.

�Qu� pronto!

- �D�nde est�? - En la enfermer�a.

�C�mo ha muerto?

��C�mo ha muerto?!

- Por los golpes recibidos. - �T�, calla!

- �Seguro que no est� fingiendo? - Cay� cuando lo levantaba.

Probar� yo.

Un pu�al.

�Un pu�al, he dicho!

Llev�oslo.

Tiradlo aqu� mismo, en el r�o.

Quiz�s sea mejor que haya muerto as�.

En cuanto a su hijo, quiero que asista al funeral.

Le vendr� bien saber c�mo acaban los enemigos del zar.

Tiradlo.

Vamos.

Menos mal, ten�a mucho miedo.

El cura no terminaba su responso.

Cinco minutos m�s y habr�a sido demasiado tarde.

La p�cima tiene un tiempo de acci�n limitado.

Te lo agradezco, Sermentov. Jam�s podr� olvidarlo.

No digas tonter�as.

Era la primera vez que probaba mi descubrimiento en un hombre.

He paralizado a un mont�n de perros,

pero te aseguro que cuando te he visto ah� sin ropa

y sin pulso...

- Me he quedado en shock. - Estaba seguro de que funcionar�a.

La justicia no puede ser detenida por la voluntad de los malvados.

Ahora hay que liberar a Andrei.

Creo que lo mejor ser� caer sobre ellos antes de que regresen al campamento.

Encontrarse con un muerto resucitado

no les agradar�.

Pero, �c�mo haremos para llegar a tiempo?

He cogido del campamento dos caballos y armas.

�Dos caballos?

�Vienes tambi�n t�?

No quisiera que...

Ahora, Dubrovskij, tu suerte es la m�a.

Vamos.

- �Sermentov! - Continuad sin m�.

- �Salva a tu hijo! - No lo olvidar�, te lo juro.

... as�, princesa Tatiana Cernicevskij,

yo te uno en matrimonio con el pr�ncipe Boris Yuravleff.

Son los oficiales de la guarnici�n.

Los regalos de nuestros campesinos.

Princesa, todo el pueblo est� aqu� para rendirnos honores.

- �T�! - �Qu� quieres, palurdo?

Entonces... �Fuisteis vos!

�Vladimir!

�Detenedlo!

�Seguidlo!

- Dubrovskij ha vuelto. - �Ha vuelto?

S�. Y nos necesita.

Tengo trabajo. No puedo moverme de aqu�.

�C�mo puedes decir eso!

Ha huido de Siberia para vengarse.

Hay decenas de hombres que lo persiguen.

Que lo hubiese pensado antes.

Adem�s, si Vladimir est� aqu� no es por nosotros, sino por esa mujer.

S�, puede ser.

Pero no podemos dejarlo morir. Ivan, te lo ruego.

Por salvarlo a �l estoy dispuesta a sacrificar mi orgullo

y mi vida.

Y tu amor.

Mi vida no cuenta.

Ivan, te lo suplico.

Vamos.

Por vos he traicionado el juramento que hice sobre la tumba de mi mujer.

�He perdido la confianza de mis amigos!

�Por vuestra culpa fui capturado

y mi hijo ha sufrido el infierno de Siberia!

�Hab�is sido mi maldici�n!

�Yo soy inocente!

�Si no lo fuera, no habr�a venido!

�Ment�s tambi�n esta vez, como antes, como siempre!

�Est�is llena de mentiras!

Deb� haberos matado la primera vez que os encontr�.

No lo hice porque me hicisteis creer

que en la vida no se puede vivir s�lo para la venganza.

�Pero ahora, basta!

�Ahora debo deshacerme de vos!

Tengo que mataros.

�No!

�No, no la mates!

�Andrei!

No... No.

No la mates.

�No fue ella!

��Vladimir?!

- Poned a salvo al ni�o. - �Y vos?

No os preocup�is por m�. S� ocuparme de m� mismo.

Adem�s, si no logro escapar, prefiero morir a vivir como un esclavo.

�Vamos, aprisa!

�Ah� est�n!

Van al campamento.

Ahora que se ha cumplido vuestra venganza,

pod�is volver en paz al Valle del Sol junto a Andrei.

S�, pero no ser� como antes.

Nada devolver� la vida a Masha Kirilievna.

Ni a mi hermano,

que era menos culpable de lo que cre�is.

Puede ser.

Pero, �de qu� sirve hablar del pasado?

�De lo que ha muerto? �De nosotros mismos?

Estamos a punto de separarnos...

y quisiera que nuestra despedida fuese menos triste.

Yo tambi�n lo querr�a, pero para m� es imposible.

Es mejor que part�is ya.

- �Eso es lo que quer�is? - S�, eso.

�Vladimir!

Vladimir...

Tatiana...

�No! �No dispares!

�Quieto o te disparo!

�No dispares, no!

�Socorro!

La pistola est� descargada.

No hay ninguna duda, es hijo �guila Negra.

F I N

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