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VAN GOGH: PINCELADA DE UN GENIO
Paris, con su torre Eiffel.
La pintaria esta noche.
Me gusta tanto pintar de noche.
Pero no.
Esa vida se acabó
1990.
82 millones de dólares por uno de mis retratos del Dr. Gachet.
Aunque yo hice una sola venta en toda mi vida.
Ahora mis pinturas están en todos los grandes museos.
Aqui, en el museo D'Orsay de Paris.
Son casi 20 de ellos.
La gente viene de todas partes a verlos.
Por los cuadros y por la leyenda también. Mi leyenda de pintor.
Oreja cortada. El loco.
Aquel que se suicidó a los 37 años.
Y hoy, el pintor mejor valuado del mundo.
A veces me pregunto si a la mayoria le interesa más eso, que mis cuadros.
Qué bueno que hay excepciones.
El es diferente.
Su nombre es Peter Knapp.
Es fotógrafo y cineasta. Es apasionado de mi pintura.
Me gusta acompañarlo a los lugares donde yo solia pintar.
AAuvers y otros lados.
Recuerdo este cuadro.
Me dejó satisfecho.
La lglesia.
Casi violeta contra el cielo cobalto puro.
Las ventanas, sólo parches de ultramarino.
El techo, violeta y anaranjado en algunos puntos.
Ella también me gusta.
Su nombre es Helen Backeris.
He notado que las mujeres se interesan más en mi desde que morí
Creo que las asustaba cuando vivía.
Era demasiado nervioso y atormentado.
Helen ha trabajado aqui más de un año.
Sola, en el sótano del Museo Van Gogh.
Las cajas contienen todos mis dibujos...
y en otro cuarto...
tienen todas mis cartas a mi hermano Theo.
900 cartas. Escribi a Theo casi todos los dias.
A diario, ella trata de hallar la causa de mi ansiedad y mi vida tribulada.
Y es muy dificil leer mi escritura.
Mi escritura está revuelta. Sin puntuación. En mal francés.
Si. Cuando inicié mi vida de pintor, decidi escribir en francés.
La doble fila de flores es rosa y verde en un lado...
Y anaranjada, casi sin hojas en el otro
En medio, una Dalia blanca.
y un pequeño granado florido.
Helen trabaja en un museo en Holanda que lleva mi nombre.
Más de millón y medio de visitantes al año.
Pasé los dos Ultimos meses de mi vida aqui.
En Auvert Sur Oise, al norte de Paris.
Fui enterrado aqui, con sólo 37 años de vida.
Cámara, acción.
Peter también vive en Auvert y no creo que por coincidencia.
Realiza una pelicula acerca de mi y de mi pintura.
Y me gusta seguirle a los lugares donde viví y solia pintar.
Conozco bien este estudio.
Es mi primer trabajo en Auvert.
Escribi a Theo que la villa de Auvert me parecia preciosa.
Peter dice que al filmar mis pinturas, descubrió
que yo pintaba los fondos lejanos a nivel del suelo
pero que mostraba el primer plano hacia abajo, como visto desde arriba.
Con respecto al horizonte, notó que tendi a ubicarlo muy alto en el cuadro.
A esta mezcla le llamó el Efecto de Angulo Amplio,
que "dibuja" al espectador dentro del cuadro y lo rodea.
Querido Theo:
Acabo de mandarte tres cuadros grandes y algunos pequeños.
Theo, hermano mío.
Mucho más que mi hermano.
Algunas veces senti que pintábamos juntos mientras trabajaba.
Nunca pude haberlas pintado sin Theo.
Theo era comerciante de arte. Vivia bien.
El hizo posible que me dedicara sólo a mi arte.
Me mandó dinero, lienzos, papel, tubos de pintura.
Todo lo qua necesitaba para pintar. Para trabajar.
Ese fue nuestro acuerdo.
Y produje. Me senti impulsado a trabajar bien.
lncluia un dibujo del trabajo en progreso cuando escribia a Theo.
Luego al terminar la pintura, se la enviaba.
Y después continuaba. Ponia otro lienzo en el caballete.
Es para eso que yo estaba, ¿ven?
Vine al mundo a pintar. A pintar hasta el final.
Y en memos de un siglo, me converti en un mito.
Cuando todo lo que deseaba, era convertirme en pintor.
No crean que fue fácil. Tardé mucho en encontrar mi objetivo.
Yo.
El Holandés. El hijo del predicador.
Cuando tenia sólo 16 años, me converti en
I comerciante de arte en Amsterdam, Londres y Paris.
Después, en Bélgica, me converti en predicador, como mi padre.
Solia predicarle a los desposeidos, obreros y trabajadores.
Hablé con ellos y les lei la Biblia.
Lo disfruté.
Porque me gusta la gente.
Pero no duró.
Se consideró que exageraba,
Me destituyeron y me dijeron que siguiera mi camino.
Asi que hice lo Unico que podia. Lo que realmente queria hacer.
Dibujé. Dibujé y segui dibujando.
Para entonces tenia 27 años.
Evalué mis posibilidades.
Al principio, copié trabajos de artistas que admiraba,
especialmente Millet.
Si, copié mucho a Millet.
Luego tomé impetu. Empecé a pintar al óleo.
Al principio, las pinturas simplemente no vinieron a mi.
Trabajé de un modo muy académico.
Hice muchos estudios para poder sujetar mi objetivo.
Avanzaba paso a paso.
Pero el color, que me haria famoso a la larga, seguia estando muy lejos.
Seguia viendo obscuro.
En 1886 me reuni con Theo en Paris.
Tenia 32 años de edad.
Para entonces, habia estado pintando constantemente por 4 años.
4 años y ya más de 200 pinturas.
Y es aqui, en Paris, que hice el descubrimiento que cambiaria mi vida.
Descubri el color.
Y empecé a usar la famosa teoria del color complementario de Charles Blanc.
Que dice que para exaltar los colores, debes usarlos con sus complementarios.
El amarillo y el violeta son complementarios.
lgual que el azul y el naranja, verde y rojo.
Escribi a Theo.
Si una pincelada de rojo es rodeada de verde,
El rojo será más intenso.
Y la pintura tendrá un balance natural, aUn si no estaba en la composición.
Estaba buscando.
Queria avanzar.
Ah, él es el Padre Tanguy. Me agrada verle nuevamente.
Es quien vendia la pintura que Theo solia enviarme.
Lo pinté dos veces.
Contra el fondo de un impreso japonés.
El arte japonés era nuestra pasión.
El Japón estuvo cerrado y aislado por tanto tiempo.
El mundo japonés con que nos encontramos era delicado y preciso.
Y tan dado a la simplicidad.
Eso es lo que yo necesitaba. Mucho color y dibujar.
Nada de superficies suaves. Sólo golpes de brocha.
Si
Si. Pinté tanto como dibujé.
Y recuerdo que estaba entusiasmado.
Al fin, habia encontrado mi camino.
Habia llegado a mi pintura.
Mi... querido. .. amigo.
No, por favor. No esa carta.
Se que Helen quiere entender, pero no deberia leer lo que tache.
Conservé esta carta sólo por el dibujo en la cara posterior.
Mi objetivo no era que la gente la leyera.
Mi querido amigo.
Escribe a mi hermano para decirle que
mantenga el precio original en mis cuadros.
En vez de venderlos baratos.
Helen trata de descifrarlo todo.
¿Les dije que Helen y Peter se conocian?
Ella le dice a Peter lo que va descubriendo en mis cartas.
Lo que taché, el mercado exterior. Todo la fascina.
El precio de las pinturas. ¿A quién le importa? De verdad.
Muy bien. Dije a Theo que no queria que mis pinturas se vendieran baratas.
Que preferia no venderlas a darlas baratas.
Con mis amigos pintores, solia hablar del
trabajo de pintor, color, Gauguin, Signiac.
Toulouse-Lautrec, los conoci a todos en Pan's con Theo.
Llevaban la antorcha impresionista.
Todos me hablaron del sur de Francia y la alegria de zambullirte en su luz.
Eso fue en 1888.
Yo tenia 35 años y con certeza habia hecho más de 400 pinturas.
De ahi en adelante, la máquina se aceleraria.
Durante el corto par de años que me quedaban,
produciria casi esa misma cantidad nuevamente.
Asi que fui para allá. Hacia el sur.
A una ciudad llamada Aries.
Y en Aries, pinté. Pinté esa luz amarilla,
La pinté de noche, ese amarillo vivido y el azul profundo.
Como pepitas de oro contra la pantalla oscura,
Sin azul no habia amarillo.
Pinté el dia, amarillo.
Amarillo azufrado, limón, limón pálido. Dorado.
Pinté sin detenerme.
Estaba a la bUsqueda de lo brillante. Siempre más brillante.
Estaba obsesionado con eso. Una nota amarilla más alta.
La rastreaba, circundándola, acercándome.
Hasta que todo parpadeaba.
Ah, he recorrido estos lugares.
Mañana, tarde, noche.
Bajo el sol abrazador, algunas veoes distraido y siempre solo.
Siempre.
Peter puede rastrear mis pasos.
pero nunca estará solo como yo.
Eso fue cuando Gauguin y el incidente de la oreja mutilada ocurrieron.
Se ha hablado tanto de eso, que tengo que contarles la historia.
Conoci a Gauguin en Paris...
Ese es él.
El autorretrato que me dio.
Lo admiraba como pintor.
Y queria que viniera a Aries para iniciar una comunidad de artistas.
Asi que le escribi diciéndole que habia rentado un cuarto para él.
Le pedi a Theo que también le escribiera.
Y que le mandara algo de dinero.
Gauguin se tomó su tiempo.
Eventualmente, respondió.
No podia venir pronto.
Pero me aseguraba que deseaba mucho hacerlo.
Se tardó.
Y, al fin, estuvo aqui, en Aries.
No creo haber estado antes tan feliz.
Estaba convencido de que juntos avanzariamos mucho.
Trabajamos muy bien juntos, lado a lado.
Codo con codo.
A veces sobre el mismo objetivo.
Sin embargo,
habia problemas.
Yo era muy fuerte.
Fumaba demasiado. Tomaba mucho café.
Y mucho vino.
Ni siquiera sé qué pasó esa noche.
Tal vez nos emborrachamos nuevamente.
Definitivamente discutimos.
Entonces me corté un pequeño trozo de oreja.
Y a mitad de la noche, llevé ese pedazo de oreja a Rachelle.
Rachelle me gustaba. Era cercana a mi, de corazón cálido.
Después de eso, nada volvió a ser lo mismo.
La gente dijo que estaba loco. Me llamaban el loco pelirrojo.
Asi que pedi ser recluido en el hospicio de Saint-Rémy-de-Provence.
El manicomio.
Me reclui voluntariamente.
Y pinté. Segui pintando.
Como una máquina de pintar.
Senti que no podia parar. No podia parar, nunca descansé.
Asi que trabajé y trabajé siempre. Como un obrero.
Trabajé duro.
Querido Theo;
El trabajo va muy bien.
Lucho con la pintura que empecé unos dias antes de enfermar.
Un jornalero.
El estudio es totalmente amarillo.
Pintado de modo extremadamente grueso.
Pero el sujeto era bello y simple.
Veo en él la imagen de la muerte.
Pero no hay tristeza en esa muerte.
Sucede bajo una luz muy amplia.
Con el sol flotando sobre todo, a la luz de un dorado puro.
Y me mantuve en el asilo por un año completo.
¿Por qué?
Me quedé en el hospital porque era más barato que vivir en un hotel.
Y me dejaban en paz allí.
Podia salir cuando lo deseaba.
Asi que podia pintar.
A veces, las imágenes venian a mi naturalmente.
Como en un sueño.
Pero a veces, era terriblemente complicado.
Tan dificil como buscar diamantes o perlas.
Los olivos se resisten.
Luché con ellos para capturarlos.
Eran plateados, a veces con más azul en ellos,
a veces verdosos o marrones.
Es dificil.
Terriblemente dificil.
Pero me gusta tanto trabajar en los campos.
Después de un año en el asilo, senti que habia mejorado.
Mis viejos demonios me dejaban en paz.
Bueno, no todo el tiempo, pero más y más frecuentemente.
Y por periodos más largos.
Asi que me dije;
Que lo que habia aprendido en el sur,
dibujar en color, bueno, podia aplicarlo en el norte.
Podia pintar el norte
con la luz del sur.
Le dije acerca de esto a Theo.
Theo se habia casado con Johanna.
Acababan de tener un pequeño hijo. Un pequeño vástago con mi nombre.
¿Pero qué conmigo?
¿Podria mi hermano costear una familia,
junto con los gastos de mi vida y mi pintura?
Theo sugirió que me mudara a Auvert Sur Oise.
Tenia 37 años entonces.
Y estos serian los dos Ultimos meses de mi vida.
Auvert era el deleite de Theo.
Le recomendaron un doctor al que le gustaban la pintura y los pintores.
El doctor era el Dr. Gachet.
La casa que ven era la suya.
Es donde vivía.
Pinté varios retratos del doctor.
Conozco a Theo.
Pensó que el Dr. podia mantenerme vigilado.
Senti de inmediato que el Dr. Gachet era un amigo.
Queria que pintara mucho.
Como terapia.
Me quedó en un pequeño cuarto de una pensión.
Queria vivir modestamente, como un obrero del ladrillo.
Y la familia Ravoux era tan simpática.
Pagaba por mi cuarto solo tres francos y medio al dia.
Y la comida era buena allí.
De inmediato me senti bien en Auvert.
Y me senti muy a gusto entre toda esa naturaleza.
Todos esos Campos...
la tranquilidad del viento campirano después del divertido barullo del sur.
Todo eso puso mi mente en descanso.
Repentinamente, todo se volvió claro y simple.
Y obviamente segui dibujando.
Esos trazos son mi visión de la gente y las cosas.
Necesitaba el bosquejo para imaginar las pinturas que vendrian.
Todo inicia con la simplicidad de un dibujo,
cuando no hay nada más que una linea.
A veces, eso se convierte en un detalle.
En otros mementos, en toda la pintura.
He estado pintando a diario, sin parar, por 9 años.
Nueve años y más de 900 pinturas.
Escenas estéticas, retratos, paisajes.
Trabajo cada vez más y más rápido.
Supe entonces que mi pintura era buena.
En Auvert, crucé un nuevo umbral.
Más de 80 pinturas en 2 meses.
Haz la cuenta. Eso implica a veces tres pinturas diarias.
Un ritmo agotador y desgastante.
Me levanto temprano. Me acuesto tarde.
Pinto, camino. Camino por horas.
Y estaba solo.
Si. Al final, estaba siempre solo.
No pude continuar.
Demasiada soledad.
Y tan inmenso agotamiento.
Asi que un fatidico dia de Julio,
el 27 de Julio de 1890 para ser preciso...
un dia de extremada inquietud,
me di un tiro en el pecho.
Rodeado de trigo, en medio de los campos,
justo donde amaba pintar.
Falleci dos dias después.
Mi dedicado y amado hermano, Theo,
murió sólo seis meses después.
Vincent,
justo antes de morir, le escribiste dos cartas a tu hermano Theo.
La primera que escribiste, que no enviaste,
fue encontrada en tu cuerpo.
En esa carta, manchada con tu sangre,
le decias a Theo de tu tormento,
y como arriesgaste la vida por tu trabajo.
Por tus pinturas.
En la otra carta,
la que enviaste,
le dices a Theo acerca de tu amor por la luz y el detalle,
en una de tus Ultimas pinturas.
Hierba rosada y verde en el primer plano.
arbustos lilas y verdes del lado izquierdo,
y un macizo de plantas con follaje blanquecino.
En el centro, una cama de rosas.
La casa misma, en el plano posterior.
Rosa, con tejas azules en el techo.
Un banco, con tres sillas.
Una figura oscura con sombrero amarillo.
Y un gato negro en primer plano.
Cielo verde pálido.
Creo que querias comunicarle a Theo cuan complacido estabas con tu trabajo.
Tuviste una corta vida.
Sólo 37 años.
Pero tu vida se alargó por tus pinturas.
Vives en ellas.
Después de todo,
son lo que más importa.
POR ORDEN DE APARICICIDN:
TODAS LAS PINTURAS SON DE VINCENT VAN GOGH
EXCEPTO: PAUL GAUGUIN, AUTO RETRATO.
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