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Gracias.
Señor Peter Clay. Señor Peter Clay.
Disculpe, yo soy Peter Clay.
Ah, sí, le busca este señor.
Peter.
Soy Carl Hummel. Oh, tío Hummel. No creí que vinieses a buscarme personalmente.
Un sobrino desconocido. Mi curiosidad era demasiado grande.
¿Tienes más maletas? No, solo estas. Déjame. ¿Pero qué haces?
Bienvenido a Austria, Peter.
¿Qué tal está mi hermana? Mi madre te manda saludos. Está bien.
Me escribió diciendo que habías conseguido la licenciatura. Estoy
educación es una honrosa tradición en la familia.
Ya lo sé, pero de momento voy a olvidar los estudios.
¿Significa eso que no piensas doctoral?
Necesito descansar un poco, relajarme y divertirme.
Regresó mi tierra a mis raíces.
¿Es ese el motivo de tu visita a Austria? Todos queremos saber de dónde
procedemos. ¿Y también de quién?
Estoy muy intrigado por ese antepasado mío que dicen era vampiro.
Hotel Von Kleist.
El nombre del varón no es muy popular por aquí.
Para los aldeanos no se trata de una fantasía.
Es real y sus víctimas todavía más.
Incluso ahora todos procuran dar un rodeo para no pasar cerca del castillo.
Es cierto que el castillo se convertirá en hotel.
Sí, cierto.
Pero solo para extranjeros. Nada de nativos.
¿A ti qué te parece?
Nos pilla de paso. ¿Te gustaría echarle un vistazo?
Sí. Podríamos conjurar a sus fantasmas, ¿no crees?
Oye, ¿y qué nombre piensas ponerle al hotel?
¿Casa de los horrores?
No, no. Por aquí siempre se le ha llamado Schloss des Teufels. ¿Schloss
Schloss des Teufels.
Castillo de los Diablos.
¿Crees que resultará comercial?
Para los turistas.
Mira, ahí tienes tu castillo.
Schloss des Teufels. ¿Crees que podríamos verlo?
Sí.
Disponemos de tiempo.
Eva, ¿ha levantado ya esos tabiques?
Eva, por favor, por favor. No, no, no. Ya le he dicho que no puedo hacer esos
cambios en la bodega.
Señorita, es usted muy joven, atractiva, pero no intente darme lecciones a mí.
No intento darle lecciones. Es la ley la que impide que hagamos esos cambios en
la bodega. Dormo.
Eva. Buenos días.
Buenos días.
Me complace presentarles a mi sobrino Peter Clay. Señor Dormo. Es un placer.
Encantado, señorita. Lo mismo digo.
Eva es una alumna aventajada en arquitectura. Me representa aquí en la
para la Conservación de Monumentos Nacionales. ¿Cleist?
¿Peter Cleist? Peter es descendiente directo del varón Von Cleist. ¿De veras?
Sí, pero algunas generaciones después, claro.
El varón de sangre le llamaban.
Espero que no haya heredado usted esa inclinación.
Nunca se sabe.
Dicen que uno de sus pasatiempos favoritos era el de empalar a todo aquel
le caía bien.
exhibía sus cuerpos en aquella torre para advertir a los demás. Un angelito.
Imagino que si el varón pudiese ver lo que está haciendo el señor Dormond con
castillo, pondría en práctica sus torturas.
Eso sería un buen reclamo para atraer turistas al castillo.
Seguro, seguro.
Y el señor Dormond se presentaría voluntario para torturar a las mujeres.
Si me disculpan y ya ver qué es lo que sus obreros están destruyendo en el
interior del castillo.
Vaya, vaya entrometida, vaya a espiar mi trabajo.
Confieso que me saca de mis casillas.
Ahora, al favor de cerrar esa puerta, ¿por qué la tiene abierta todo el
Para verla entrar a usted.
¡No permito que nadie negase esas bromas!
Eva, ¿qué ocurre?
Tú mírame. Me has dado un susto de muerte.
Es el pobre infeliz de Rich.
Ahora le ha dado por asustar a todos los intrusos. Rich, vuelve aquí.
¿Cuántas víctimas habrá torturado el varón von Kleist con estos juguetitos?
Se encuentra ya mejor. Lo siento, yo... Peter, si no es para ti un sacrificio,
deberíamos abandonar este lugar. Tu tía está esperando para ofrecerte una
muestra de auténtica cocina austriaca.
Eva, ¿por qué no nos acompaña?
Tú no, amigo.
¿Más tarta de queso? No, gracias. Si sigo comiendo así, me pondré tan gordo
el viejo varón.
El varón era corpulento, pero no gordo.
¿Qué te parece?
¿Y tú cómo sabes eso?
Gretchen tiene razón.
Von Kleist era un hombre alto.
Debe haber visto su retrato en alguna parte.
No es eso.
Bueno, entonces, ¿por qué conoces su aspecto? Le he visto en el castillo.
Gretchen, no me gusta que cuentes esas fantasías.
Pero sí, le he visto. A veces, cuando vuelvo del colegio, está allí.
Mirando fuera de los muros del castillo.
Justo como dijo la bruja.
Ah, ahora lo comprendo. La niña ha oído demasiadas historias sobre Elizabeth
Hall. ¿Tú también conoces la leyenda? Sí, el varón ordenó que la quemaran viva
y... Carl, no me parece el momento adecuado.
Marta tiene razón, lo siento.
Vamos, Gretchen, es hora de ir a la cama.
Perdonad, Peter, Eva... Buenas noches, señora Hummel. Buenas noches.
Buenas noches, Gretchen. Buenas noches.
Buenas noches. Adiós.
Puesto que hemos mencionado a Elizabeth Hall, me gustaría enseñarte algo, Eva.
Pero antes no estaría de más que tú me contases todo lo que sabes de Elizabeth
Hall.
Según la leyenda, se trataba de una bruja que el varón ordenó quemar porque
sentía miedo hacia ella.
¿Eso es todo?
Pues no. Antes de morir, le lanzó una maldición.
Le aseguró que sufriría cien veces más que cualquiera de sus víctimas.
Y él tuvo una muerte horrible.
Le torturaron.
Y lo quemaron en su propia habitación.
Por suerte para el castillo una tormenta apagó el fuego antes de que se
propagara.
El varón jamás fue encontrado. Pero Elizabeth Hall dijo algo más. Que le
regresar aquí y sufriría una y otra vez.
Mirad esto.
Creo que es auténtico.
Kunit Sator.
Holman.
¿De dónde lo has sacado?
De casa de mi abuelo.
Lo encontré siendo un niño, pero lo he conservado. Al saber que venía a
lo he traído para constatar su autenticidad y conocer mejor a mis
Muy interesante.
Sin duda es auténtico.
¿Debo intentarlo o es peligroso?
Vivimos la época de la luz, Peter.
Donde la ciencia no sólo revela que los antiguos misterios son supersticiones,
sino que...
Poco a poco descubre la verdad de nuestro universo.
Sin embargo, yo no desdeñaría lo oculto si fuese tú.
Jugar con algo así podría ser peligroso.
Bueno, ya es muy tarde. Yo tengo que preparar mi conferencia de mañana. No,
no os levantéis.
Llevaré a Eva sana y salva. No, no, no quiero que os molestéis. Yo vivo aquí al
lado.
Quedaos todo el tiempo que queráis, a menos que tengáis algo mejor que hacer.
Oh, no, no.
Entonces, buenas noches. Buenas noches, tío. Buenas noches, profesor.
¿Puedo?
Gracias.
7X... No, no, no, aquí no.
No leas ahora.
Bueno, supongo que no creerás en esas cosas. Tú tienes las llaves del
¿no? Mira, como representante de la comisión... Escucha, escucha esto.
Dicen que la invocación solo resulta en la habitación donde murió el varón Von
Kleist.
Debe tratarse de la habitación incendiada.
Esto empieza a tener sentido.
Vayamos al castillo.
Por favor, Peter, ¿quieres que vaya corriendo en mitad de la noche para
de guía?
No tenga miedo, señorita.
Si el anciano varón se despertara de su sueño eterno, yo estaría allí para
protegerla. ¿De acuerdo?
¿Eso significa sí o no? Eso solo significa que no sé con quién estaría
segura, si con ese fantasma o contigo. Ah, magnífico, significa que sí.
¿Estás siempre tan seguro de ti mismo?
No. Vamos.
Primero las damos.
La hora de las brujas está a punto de sonar.
Vaya.
No te preocupes, con la segunda invocación devolveremos al viejo varón a
tumba, suponiendo que no le caigamos simpáticos.
Vamos.
Peter, ¿te encuentras bien?
Sí, pero no veo ni torta.
Busca en tu derecha y encontrarás una lámpara de petróleo sobre una mesita.
tienes? Sí, ya la tengo.
Espera un momento que la encienda y adelante.
Vamos.
Ahí está la torre.
Por ahí.
¿Y ahora qué?
Allí hay una mesa.
Es el plan original del castillo.
El hechizo de Elizabeth Hall, Koenig, Sator, Hall... No te lo tomes a broma.
¿Por qué no?
Porque desatarás la ira de Elizabeth Hall solo si lo hacemos en serio,
las campanas anunciando al espíritu del varón.
Precioso.
¿Lista? Lista.
¡Oh, Elizabeth Hall!
Yo te conjuro con este hechizo.
Oh, Elizabeth Hall, desciende a las profundidades del averno, arranca de
espíritu malvado del varón Otto von Kleist y tráelo aquí al lugar de su
muerte.
Vaya.
¿Qué estará esperando?
Puede que no se pierda en el mundo.
Esa debe ser la campana de la iglesia de San Esteban.
Es medianoche, pero solo ha sonado dos veces.
Dos veces.
Las dos.
Esa fue la hora en que asesinaron al varón von Kleist.
Peter, si la invocación sirviera, si regresase aquí realmente, sería un
monstruo. La forma en que fue asesinado con su cuerpo. Peter sería un
monstruo. Quiero irme de aquí. ¿Lo puedo?
¡Que se vaya!
¡Rompe el hechizo! ¡Que lo arruine!
¡Que lo arruine!
Huni, Sator, Holman, renueva tu corazón y llévatelo.
Holman, Sator, Huni, devuélvelo a las profundas oscuridades y rompe el
encantamiento.
Seguro que era Fritz, con una de sus bromas.
Te apuesto lo que quieras. Era Fritz. No puede haber sido nadie más.
No estoy segura.
Son 16, ¿no? Sí, señor.
Buenos días. Buenos días.
Buenos días, señor Norman. Hola.
¿Está por ahí Fritz? ¿Fritz?
No, le despedí ayer.
¿Entonces no estaba él aquí anoche?
No, al menos de forma oficial. ¿Por qué lo pregunta?
Señor Norman, ¿le importaría que le acompañe al castillo?
Señor Norman, por favor. Un momento, Carla. Ahora mismo voy.
Me gustaría hacer de guía yo mismo, pero estoy muy ocupado. Puede que se le
ocurran más ideas para atraer a los turistas.
Eva, tenemos que volver a él, a la habitación incendiada.
Seguro que en estas paredes existe un acceso secreto. Me he pasado la noche
estudiando este plano.
En él hay un corredor que conduce a otra habitación.
Podría ser ese.
¿Qué diablos estás haciendo? Sujeta un momento.
¿Pero qué? Sujétalo.
¿Qué vas a hacer? ¿Echar el cuchillo abajo? Tiene que haber otra habitación.
Puede que sea un retrato de Von Kleist.
¿Por qué estará rasgado?
Quizá uno de sus enemigos, no pudiendo llegar hasta el varón, se ensañó con su
retrato. Noto algo extraño en sus ojos.
Creo que su mirada me sigue.
Me está mirando.
Eva, vamos a hacer la invocación.
¿Para qué?
Tengo que averiguar qué ocurrió anoche.
Pero tú dijiste que no ocurría nada.
Ya lo sé, pero quiero estar seguro.
Peter, era de noche y resultaba tenebroso, pero ahora ya no tiene
¿Ah, sí?
¿Y si el fantasma de Elizabeth Hall fuese inmune al tiempo?
¿Y si pudiese hacer volver al varón?
Por favor, tú sabes que es un disparate.
No lo niego, pero siento curiosidad.
¿Qué estás pensando?
Que verme cara a cara con un antepasado mío del siglo XVI, fantasma o no,
es una experiencia que no...
¿Te encuentras bien?
Sí, gracias.
He tenido un estrés.
Eva, ¿estás lista?
Kunik Sator Holman, te invoco para que regreses aunque estés en la tumba.
Kunik Sator Holman, invoco el cuerpo y el alma del varón Otto von Kleist.
Peter, no.
Para esto ahora que puedes.
Páralo, por favor.
Será demasiado tarde.
¡Peter!
¡Peter!
¡La puerta!
¡Está entrando! ¡Peter!
¡La puerta!
¡Haz que se vaya! ¡Que regrese a su mundo!
No es posible.
Peter, siento que afuera hay un ser asombroso, terrificante, y fuimos
llamarlo.
Madeline. Madeline, ¿oyes que están llamando?
No importa, yo iré.
¿Sí?
¿Quién es?
¿Quién es?
Pase, por favor, dése pisa.
No recuerdo un viento tan fuerte.
Se ha ido la luz.
¿Qué le ha ocurrido?
Dios mío, pase.
Vamos, deprisa, deprisa.
Madeleine, trae agua caliente.
Rápido.
Olvidaba que no hay luz.
Por aquí debe haber un reto.
Enseguida le atiendo.
¿Vernes? No entres.
Toma. No, Madalena, no entres, por favor.
Lo he desinfectado y he detenido la hemorragia.
Pero tengo que llevarle al hospital.
Escuche, es un milagro que esté vivo.
Es mi deber como médico.
Llamaré a una ambulancia.
Deben atenderle en el hospital.
Oiga, soy el doctor Berger.
Sí, eso es.
Mande una ambulancia.
Sí, es urgente.
¿Bernard?
¡Werner!
¡Giocard! Ah, ¿cómo estás, Peter?
Bien.
Buenos días.
¿Qué tal? Buenos días, Eva.
¿Puedes dedicarnos unos minutos?
Esperan en clase, pero bueno, que esperen un poco. Bien.
¿Recuerdas que hablamos de Elizabeth Hall y de su maldición sobre el varón
Kleist? Sí.
Pues bien, anoche en el castillo hice el conjuro.
¿Has sacado al pobre varón de su tumba?
Es cierto, profesor. Según la maldición, cuando el varón regresase, emanaría
sangre de sus heridas. Y anoche había sangre junto a una de las puertas. Era
grande, una puerta enorme que se dio como si... como si algo sobrenatural la
estuviese empujando.
Un antiguo castelo, una noche bulla, la maledición de una estrella.
Habéis visto lo que había sugerido la fantasía. Anoche un médico fue
Sí, ya lo sé, lo he leído en el periódico.
Verá, profesor, si el varón hubiese regresado... Habría necesitado
médica. Pudo haber matado a él al doctor, ¿no?
Si de veras creéis que el varón está aquí, ¿por qué no hacéis que regrese? No
podemos. El pergamino cayó en la chimenea y se quemó.
¡Mmm!
¿Qué pasa?
¡Ah!
Buenos días.
Eva me llamó y me dijo lo de Dortmund. Ya.
Es extraño. No me imaginaba Dortmund quitándose la vida.
No era de esa clase de hombres. Era activo. Le gustaba el dinero y disfrutar
la vida. No creo que fuese un suicidio.
Verán, el nudo lo hizo alguien experto.
Además, había señales de lucha, lo que nos hace suponer que existe un segundo
hombre. Pero, si él no se suicidó, entonces, ¿quién? ¿Quién le mató?
Sí, ¿quién iba a querer matarle?
Fritz.
Acababan de despedirle y sin embargo le vieron por aquí.
Si esto último se confirma, quizás sea el culpable.
Vendido por 900 shillings. Y ahora, el próximo artículo clasificado al número
15. Consiste de 40 grandes aparatos televisivos a colores nuevos de fábrica,
todos todavía embalados.
Comienza con el precio base de 120 .000 shillings.
¿Quién ofrece más de 120 .000? Por favor, señoras y señores.
¿125?
¿130?
¿135?
¿140?
¿Es una otra oferta?
¿140 y 1?
¿140 y 2?
90 .000 chelines.
A la una, a las dos, están ubicados en 90 .000.
Y ahora pasamos al siguiente lote, el número 15.
Consta de 20 televisores.
Empezaremos con un precio de salida de 135 .000 chelines.
¿Cuánto crees que ofrecerán por el castillo? No estoy seguro, pero de
americana quizás supera los 700 .000 dólares.
Incluyendo las mazmorras y los fantasmas.
Para esta oferta ya saben ustedes que debían presentar pliegos sellados antes
comenzar la subasta.
Me complace informarles del resultado de la puja.
Señorita, por favor, gracias.
Presten atención, damas y caballeros.
La puja ganadora la presenta el señor Alfred Becker.
¿El señor Becker está presente?
Sí, aquí estoy.
Mi más sincera felicitación, señor Becker.
Enhorabuena. El castillo no podía haber tenido mejor destino.
Gracias. ¿Le conoce usted?
No, pero creo que deberíamos presentarnos. ¿Por qué?
Ya le enviaremos la documentación.
Gracias. Señor Becker.
Profesor Hummel.
Eva Arnold y mi sobrino, Peter Price. Encantada, señor.
Todos deseamos darle nuestra enhorabuena. Gracias.
Muchísimas gracias.
Gracias, señor. Gracias.
Peter Clayster, ¿eh? Sí, el varón Otto von Clayster antepasado mío. Tal vez le
interese saber, profesor, que el señor Becker piensa vivir en el castillo y
piensa devolverle su aspecto original.
¿De veras?
Pues Eva es una experta. Podría serle a usted de gran ayuda. No lo pongo en
duda.
Cuando tenga un momento, señorita, me gustaría mucho que me hiciera una
Y de ese modo compartiría sus conocimientos conmigo.
Es muy amable, pero... Disculpe, señor Becker. Si tiene la bondad de firmar
documento, será usted el propietario legal del castillo.
Buenos días, señor Becker.
Celebro conocerte.
Señorita, no lo olvide.
Espero su visita.
Señor Becker.
Señor Becker.
Señor Becker, señor Becker, me ha asustado. Lo siento.
No he podido evitar admirar ese maravilloso tapiz. ¿Dónde lo ha
conseguido? En una pequeña tienda de antigüedades. Hemos tenido mucha suerte.
sabían que pertenecía al castillo. No solo suerte. El mérito ha sido suyo,
señorita. Muchas gracias.
Señor Becker, hay algo que me gustaría contarle.
Adelante.
Según parece, una supuesta bruja lanzó una maldición sobre el varón von Kleist.
En ella vaticinaba que sufriría una muerte horrible y que sólo regresaría
revivir su agonía.
¿Una bruja? ¿Cree usted en eso?
Bueno, déjeme terminar.
Cuando Peter llegó al castillo, invocó la vieja maldición, pronunció las
palabras que harían regresar al varón de su tumba.
¿Y...? No lo sé.
Han pasado cosas tan horribles desde entonces que yo... Sé que parece cosa de
locos, pero... Deje que eso lo juzgue yo, querida.
Continúe. Han pasado cosas terribles desde entonces. Un médico fue asesinado
su casa.
El señor dormó aquí mismo, en el castillo. Y ahora Fritz ha desaparecido.
¿Fritz?
Era el vigilante aquí en el castillo.
Si pudiéramos hacerle desaparecer.
¿Desaparecer? En el pergamino con la maldición de Elizabeth Hall, también
una invocación para que el varón se fuese.
¿Y dónde está ese pergamino?
Bueno, ese es el problema.
Quedó destruido por el fuego.
Es una pena.
Pero existe otra forma que no logro recordar. ¿Otra forma? Otra forma de
invocación.
Recuerdo que siendo una niña, oí otras leyendas parecidas.
Pero ahora intento, intento recordar de qué invocación se trata y no lo consigo.
Yo creo que... Eva.
Sí, señor.
Por favor, no sila usted, Eva.
Perdone, señor.
¿Le importaría poner el tapiz sobre la barandilla? Me gustaría ver qué tal
colgado. Enseguida. Así.
Eva, ¿se encuentra mal?
No, es que... lo que ocurre es que por un momento pensé... En fin, guárdelo
usted hasta que decidamos dónde colgarlo.
Bien. Creo que le conviene descansar un poco, ¿no le parece?
Sí.
Será lo mejor.
Ciertamente, querida.
¿Dónde está Eva?
Está asustada, Peter. Vaya a ayudarla, deprisa.
Eva.
Peter, Peter, Peter, sácame de aquí, te lo ruego. Jamás volveré aquí, jamás.
Por favor.
Eva, yo... No, no digas nada.
Las palabras no son necesarias.
Señorita, aparte de lo que puede decir Becker o quien sea... No me importa lo
que puedan decir.
Yo te creo.
La única persona que me interesa eres tú.
En cualquier caso, me sentiría más tranquilo si vinieras a estar con mi tío
algunos días. No, ahora no debes exagerar. Y sobre todo, no te preocupes.
estaré sola aquí. A fin de semana vienen siempre muchos estudiantes.
¿Sabes qué haces? Vas a casa con mi máquina y mañana vas a ponerme.
¿Cómo quieres?
¡Ese monstruo! ¡Dios mío, está ahí! ¡Es el fantasma del varón! ¡Es el varón! ¡El
varón! ¡Me está siguiendo!
¡No, no, no! ¡Está ahí fuera!
¡Es el monstruo! ¡Por favor, cálmate!
¡Tranquila, tranquilízate!
¿Podemos? Pasad, pasad.
¿Cómo estás? Bien, estaba corrigiendo unos exámenes. ¿Estás ocupado? No, ya
he terminado.
Como sabéis, parte de mi trabajo en la universidad consiste en investigar la
percepción extrasensorial.
Cada una de estas cartas muestra un círculo, una línea o un rectángulo.
La media que obtengo es uno de cada tres y según el cálculo de probabilidades...
¿Es una fórmula mágica o simplemente una de sus teorías racionales para quitar
importancia a lo que pasó anoche?
Al contrario, estoy muy interesado.
Lo cierto es que me he pasado la noche dándole vueltas.
Entonces admite que pude ver algo o a alguien en mi habitación o en la calle.
Estoy convencido, lo viste.
¿Crees que era el varón?
Creo que pudo haber sido él, sí.
Entonces eso significa que el espíritu de un hombre ha vuelto a la vida desde
ayer. Cualquier hecho fantástico no admite comparación con esto.
Intenta recordar. ¿Cómo era el varón?
Era horrible.
Ahora preferiría no hablar de ello, Peter, si no te importa.
Lo comprendo.
Ha tenido una experiencia horrible.
Si realmente era el varón, vuestras vidas están en peligro.
Volverá a intentarlo.
¿Pero por qué?
Porque teme que la hagáis volver a su mundo. Es imposible.
El pergamino con la maldición de Elizabeth Hall lo destruyó el fuego.
Pero puede que haya otro medio.
¿Conoces algún?
Hace apenas un año, experimentamos en unas personas sus poderes
extrasensoriales.
En su mayor parte tenían un nivel normal, la media habitual.
Pero con una notable excepción, una mujer llamada Christina Hoffman.
¿Por qué han venido?
Nieto.
Presiento algo.
No quiero hablar con ustedes.
Cristina.
¿Es usted la única persona capaz de ayudarnos?
No. No.
Puede que sea tarde.
Así que quieren que les hable acerca del balón.
Exactamente. Lo que han hecho fue una locura y muy peligrosa.
Él les destruirá si puede.
¿Por qué?
Solo aquellos que estaban presentes en la invocación.
Tienen el poder para destruirlo.
Se refiere a Eva Janine.
El varón von Kleist solo les teme a ustedes.
Cristina, tiene que ayudarnos.
No. No puedo.
No debo hacerlo.
El pergamino con la invocación de Elizabeth Hall se quemó.
Ahora no podemos hacerle desaparecer.
Por favor.
Por favor, usted es la única que puede ayudarnos, por favor.
Yo no puedo hacer nada.
Elizabeth lanzó la maldición.
Tan solo ella conoce el secreto. Pero está muerta.
Los mortales somos idiotas.
Ejecutamos a una bruja inocente.
Y ahora queremos revivir a su asesino.
Fue mi antepasado quien la llevó hasta la hoguera.
Repararé esa injusticia con su ayuda.
Esto perteneció a Elizabeth Holt.
Esta noche acudiremos al lugar donde fue quemada viva.
Elizabeth. Estos dos que han hecho revivir a tu asesino quieren hablar
La voluntad del espíritu torturado ha sido colocada... En manos de estos
inocentes. Ven a hablarnos, Elizabeth.
Ven antes de que la rosa sepulte para siempre en lugar de tu muerte.
Ven, Elizabeth.
¿Habéis perdido el pergamento? ¡Idiotas!
La maldición seguirá
eternamente.
Y el valor sufrirá.
Sufrirá. Sí, de sangre.
El valor no puede ser adquirido.
Solo por aquellos a quien él destruyó.
Haciéndole de mí.
Le habéis hecho su muerte por él. Por ello estoy en mi deuda.
Quiero deciros algo.
Tenéis poder para aplastarle.
Para que sufra.
La agonía del infierno.
Usadlo.
Usadlo. Antes de que sea tarde.
En mí él ve a Elizabeth.
No puedo evitar su venganza.
No puedo huir de él.
Te agradezco mucho por haber respondido a mi invitado. Y prometo que no te
trataré de nuevo.
Señora Arnold.
¿Puede decirme algo más sobre el hombre que entró en su cama para matarla?
No, inspector, ya lo he dicho.
Era un ser monstruoso.
Solo recuerdo que sus manos estaban presas, quemadas, sangrientas.
Ha sido como un incubo, inspector.
¿No podría resparmiarle la descripción de particulares despreciables? Por lo
menos no.
¿Ve? El asesino de Dortmund... ...está en libertad.
¿Y Fritz? Nada, ni la mínima tracha.
Inspector, ¿y si le dijéramos que tenemos otra versión acerca de lo que le
ocurrió al señor Dortmund y posiblemente a Fritz?
Me gustaría conocerla.
Verá, tiene que ver con una maldición.
Que le lanzaron al varón von Kleist hace 300 años.
¿Von Kleist? Exacto. ¿El varón de sangre?
Sí. ¿Hace 300 años?
Sí. Y creemos que una invocación le ha hecho revivir. Oh, por favor.
Y que él mató a Dormo.
Atacó a Eva en el castillo e intentó matarla.
Infector, estoy segura de ello.
Sabemos de su inclinación hacia los archivos históricos.
Señor Clay, también sabemos de su inclinación emocional hacia el castillo
diablos. Los dos son jóvenes, impresionables.
Pero usted, todo un profesor. Usted mismo dijo que hubo otras tres
desapariciones. Un pescador, un aldeano que iba a su casa y ese vagabundo que
desapareció de repente.
¿Sí? Y casualmente todos ellos cerca del castillo.
Pero me temo que sus teorías no resulten convincentes. ¿Es eso todo, inspector?
De momento sí.
Gracias. Gracias a ustedes.
Que veas, pensiéndose, inspector.
Desaparecen cuatro personas y no sin muta. Y admite que fue cerca del
No consigo entenderlo.
Dios mío, ¿cómo no haber pensado antes que ella pasa por allí cada día? ¿Qué?
Camino de la escuela. ¿Quién? Gretchen.
Me caí de la bici.
Si estás tan grande, dame tu pañuelo.
No me duele apenas.
Gracias a Dios, es solo un rasguño. ¿Qué ha pasado, Gretchen? Me detuve para ver
el castillo y me hice daño cuando intenté bajarme de la bici. Me dio un
Por suerte no ha sido nada.
Vi moverse los arbustos. El fantasma estaba allí.
Profesor, el señor Becker estaba allí solo. ¿No cree que deberíamos ir
advertibles? Le agradezco su preocupación, profesor.
Y respeto su opinión, aunque creo que no tiene ningún sentido.
Me temo que para Eva tiene mucho sentido.
Comprendo sus recelos.
Considerando esas cosas extrañas que ella ha visto, tan extrañas que ha
despreciado mi empleo.
Espero que esta charla no le produzca pesadillas a esta joven. Es mi hija,
Gretchen.
Hola, Gretchen.
Encantadora.
Oh, me complace poder anunciar que he completado la restauración del castillo,
incluyendo aspectos que puede que la sorprendan.
Querida Eva, ¿por qué no viene a verme esta tarde?
Bueno, no se lo aseguro. Ustedes también, claro. Le aseguro que no
decepcionado, profesor. Gracias.
No se fiende la carretera en la montaña. Cuando oscurece resulta peligroso
conducir por ella.
Hasta esta tarde.
El señor Becker es el fantasma.
¿Qué quiere decir?
Le he reconocido.
Sus ojos están llenos de fuego.
Está bien, Gretchen, olvídalo ya.
Anda, sal a jugar.
Primero tienes que lavarte.
Y luego podrás salir a jugar un poco al jardín.
¿Qué sabemos realmente acerca de Becker?
Confieso que nada.
¿Quién es y de dónde ha aparecido?
¿Por qué?
¿Y de qué forma tan inesperada se presentó en la subasta?
Y además, ¿cómo consiguió el dinero?
Reconozco que su persona está rodeada de misterio.
Y otra cosa, él es el único que no tiene miedo a permanecer solo en el castillo.
Y la invitación que nos ha hecho es muy extraña.
Sí, pero ¿qué decís de su cara?
¿A qué te refieres?
Piensa en el hombre que estaba en mi habitación, el que me persiguió por el
castillo. Ni siquiera parecía humano.
No sé si es el varón.
Es posible que tenga el don de poder cambiar de apariencia.
Hay algo más. Ahora recuerdo que cuando mencioné el nombre de Elizabeth Hall, su
reacción, su cara pareció... pareció demorada. Si ve que eres el varón,
comprenderéis que es muy peligroso acudir al castillo en esta noche.
Hay demasiadas cosas sobrenaturales en este misterio.
No se me ocurre ningún medio racional para solucionarlo. Pero no podemos
abandonar ahora, justo cuando... Justo cuando es demasiado arriesgado seguir
adelante. Creo que debemos ir. Es la única forma para conseguir esa prueba.
Si supiéramos a qué se refería Elizabeth Hall cuando nos dijo que teníamos poder
para destruirle.
Puede que fuera el amuleto.
Peter, mira.
¿Qué?
Allí, ese retrato.
¿No es el que vimos la... La noche del hechizo? Exacto. Buenas noches.
Buenas noches, queridos amigos.
Por favor.
Por favor, pasen.
Me complace que hayan venido.
Temía que hubiesen cambiado ustedes de idea.
Adelante.
Buenas noches, señor Becker. Me alegra contar con su presencia, profesor. Señor
Becker. ¿Ese es el varón von Kleist?
Sí. Creo que es el único retrato auténtico que existe del varón von
Le confieso que me resulta muy extraño, señor Becker, que el retrato esté
restaurado a excepción de la cara.
Honestidad artística, querida Eva.
Puesto que nadie sabe qué aspecto tenía el varón, ¿dejaría usted que un pintor
le pusiera una cara que no fuese la suya? Mi antepasado era sádico, asesino.
O quizá estuviese loco.
¿Sádico? ¿Asesino?
Todo es relativo.
¿Loco?
Más bien pienso que era demasiado inteligente. Ese tipo de inteligencia
pareja con la demencia, ¿no cree?
Usted es un experto, profesor. Pero no aburramos a estos jóvenes con tanta
teoría. Quisiera enseñarles algo un poco más práctico. Discúlpeme, querida Eva.
Si tienen la bondad de seguirme, por favor.
Bien, ¿qué les parece?
No es posible.
Dios mío, resulta amoroso incluso para un lugar como es los de Stoífels.
Esto es como una pesadilla.
Cualquiera aseguraría que son reales. Muy efectista, señor Becker. Si solo es
eso... ¡Oh, Peter!
No solo he restaurado los muebles del castillo, he intentado recrear la
atmósfera, la personalidad de su dueño y señor.
El varón no solo dominaba este castillo, sino también el valle.
El pueblo solo era necesario para su conveniencia.
Y aquellos que eran incómodos...
Sigueme.
Estoy... particularmente encantado con la meticulosa y exacta restauración de
las mazmorras. Con un poco de imaginación podrían revivir ustedes las
incluso percibir los gritos de dolor.
Los alaridos que se escuchaban entonces eran reales.
Estos, tal vez, ficticios.
Es repugnante. Es horrible.
Quiero marcharme, por favor.
Realmente fascinante, pero debemos regresar ya.
¿Le ayudo a subir la escalera?
No, gracias.
Por favor, vuelvan. Aún hay muchas cosas que quisiera preguntarle, señor Becker.
Bien, ¿le gustaría quedarse quizás? Peter, por favor.
Comprendo. Vamos.
Ha sido un placer. Buenas noches.
Vuelvan otro día.
Pero sin tanta prisa.
Una visita más larga.
Auxilios.
Ve que eres el malo.
Pero si es él, ¿por qué nos deja marchar?
Puede que esté jugando con nosotros.
¿Has traído el amuleto? Aquí está.
Es necesario que hagamos desaparecer al fantasma cuanto antes.
Antes deberíamos hablar con él.
Jamás volveremos a tener esta oportunidad.
Piensa en lo que supondría hablar con alguien que proviene del pasado.
Peter, por favor.
Peter, habéis traído a este mundo a un monstruo. Ahora debéis hacerle regresar.
Estoy decepcionado, profesor.
¿Dónde está su curiosidad científica?
En un hombre de su condición, era de esperar una reacción
más intelectual.
El balón a tofoncles.
¡Qué pena!
Usted es el varón Fonclés. Que las circunstancias me obliguen a eliminar
al único varón de mi sangre.
¡Vuelve! ¡Vuelve!
¡Vuelve!
¡Vuelve! ¡A donde quiera que mores! ¡Vuelve!
¿No habrá creído que puede destruirme con un amuleto?
Buen disparo, profesor.
¡No! ¡No! Ahora podrás experimentar una bolilla exquisita.
El fin te planeaste para mí.
Ahora será para ti.
No, no lograréis hacerme volver. ¡No! Te unirás a los demás.
¡No!
los miserables seres que se opusieron a mi voluntad.
El diablo sólo podrá ser destruido por aquellos a los que él destruyó.
Vosotros, sus víctimas, tenéis poder para aplastarle.
¡Hacedle sufrir las agonías del infierno!
¡Hacedlo antes de que sea tarde!
¿Estás bien?
No mires atrás.
Dejad que sea yo, Elisa Mejón, quien asiste el golpe final.
Dejadme saborear el dulce sabor de la venganza.
Os lo suplico.
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