Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Año 1685.
Las tormentas se ciernen sobre Europa.
En Inglaterra el buen rey Carlos ha muerto y su hermano Jaime está en el
El país se encuentra dividido, unos a favor del rey y otros con su sobrino
Guillermo de Oranje, que ha cruzado el canal de la Mancha.
Todo el país está aterrado ante la calma que precede a la tempestad.
El canciller...
Jefe de la justicia es Lord Jeffreys, que por sus supersticiones y crueldad
a la historia como el juez sangriento.
Los hechos presentados en esta película son rigurosamente históricos.
¡Alicia! ¡Alicia!
Quedas arrestada en nombre de tu majestad.
Hazlo si te atreves, cobarde.
¡No!
En presencia del canciller, jefe de la justicia, Lord Jeffreys, en la ciudad de
Londres, se abre la sesión.
Dios salve al rey.
Que dé comienzo el proceso.
¡Callaos! ¡Silencio!
¡El verdugo!
¿A quién se llama?
Al fin veo una cara bonita en esta pocilga.
Y bien bonita, ¿eh?
¿Por qué estás aquí? ¿Es que te sorprendieron robando a un gran señor o
en la cama de un desgraciado?
Con el permiso de vuestra señoría, el Tribunal de Justicia de la Corona
contra la acusada Alicia Gray, soltera, perteneciente al distrito de Rainsford,
condado de Wessex.
Acusación, prácticas de brujería.
Silencio.
Silencio.
Proceded a ley.
Con el permiso de vuestra señoría, la corona va a demostrar que esta mujer,
Alicia Gray, se dedica a prácticas prohibidas por nuestra religión y
a la ley.
Estos son los cargos.
El primero de mayo fue sorprendida en un lugar donde se practicaban ritos
paganos. En compañía de un tal Peter Capple, sospechoso de dedicarse a la
negra.
La corona tiene suficientes pruebas de brujería contra Capple para condenarle y
ahorcarle según prescribe la ley. Pero desgraciadamente...
Termina, señor acusador. ¿Desgraciadamente qué?
El villano pudo eludir la captura.
Si Cappell ha muerto, ¿qué razón tiene este proceso?
La mujer está acusada de complicidad, Milord.
¿Tenéis testimonio para aprobar esos cargos?
Sí, Milord. Eran amantes.
La acusada...
¿Ha sido examinada por físicos y clérigos?
Desde luego, Milord.
¿Debidamente?
¿Qué ocurre?
¡Contestad! Ha sido reconocida hasta donde permite la ley. Nada más.
Señor acusador, aquí la única ley soy yo.
No creo que tenga necesidad de recordarlo.
Acusada Alicia Gray, vais a ser examinada de nuevo para comprobar la ya
anormalidad de la mente y del cuerpo.
Del resultado se nos dará inmediata cuenta.
Verdugo, podéis proceder.
Llevaosla.
Silencio.
¡Oh!
No lo niegas todavía.
Jeffreys quiere saberlo. Y yo tengo que hacerte hablar.
Por no confesar, pasarás la prueba del diablo.
Eres una bruja. Ha quedado la mancha roja.
Confiésalo.
Da igual negarlo, confiesa. Lo que queréis es matarme a cabo de una vez.
Asesino.
¿Hace tiempo que no ves a una bruja?
Escasean mucho últimamente.
¿La de hoy es culpable, señor? Eres muy curioso, Melfox. Ya lo sabrás.
Su culpabilidad se está probando. Su padre fue un traidor, un villano que
conspiraba contra la casa real.
Fue ahorcado. Yo mismo tuve el placer de condenar.
Y ahora su hija también va a ser sentenciada por vos.
Sí, también su hija. De verdad que resulta una coincidencia muy
Debo verle urgentemente. Os lo ruego. No podéis pasar. Marchad.
Necesito verle.
No.
Dejadme entrar, por favor.
¿Cómo te atreves a molestar al señor juez? ¡Echadla fuera!
Os lo suplico, dejadme verle, por favor. ¡Fuera!
Esperad.
¿Cómo te llamas?
Mary Gray, señor.
¿Mary?
Dejadla aquí.
Salid vosotros.
Esta no es manera de presentarse, jovencita. ¿No lo sabes?
Sí, señor, pero... he venido a pediros clemencia para mi hermana.
Alicia no es una bruja, es inocente.
Esto deberá decidirlo el tribunal.
Si tu hermana no es una bruja, puede que sea una conspiradora al servicio de los
enemigos del rey.
Mi hermana y yo no nos interesamos por la política.
Ya mi padre murió por eso, mi señor.
¿Sabes que resultas muy graciosa?
Levántate y dime, ¿qué darías por la vida de tu hermana?
Lo que sea.
Señores del jurado, ¿habéis llegado a un acuerdo?
Sí, milord.
¿Y cuál es vuestro veredicto?
Culpable, milord.
Alicia Gray, tu culpabilidad ya ha sido probada.
Desde esta ciudad de Londres, que toda la nación lo escuche y lo tenga
presente.
Las leyes de este reino deben ser respetadas.
Alicia Gray, te declaro culpable de herejía.
Serás conducida al lugar de la ejecución y quemada viva.
Que el Señor tenga piedad de tu alma.
No puedo verla sufrir. Es mi hermana.
Lo suplico.
Tener y acabar con tus sufrimientos.
¡Hijo!
Lo sé.
Aproxímate.
Sí.
Muchas cosas.
Mary, mi pequeña.
¿Qué me va a pasar ahora a mí?
Pobre criatura.
Necesito saberlo.
Sé que vivirás siempre perseguida.
Entre celos, torturas, asesinatos, locura,
muerte.
Un asesino es el origen de todo.
El asesino de Alicia.
y quemarlos como a ratas sarnosas. De otro modo, jamás conseguiremos acabar
esta peste en Inglaterra.
No es el momento para debilidades, mi buen Wessex.
Oh, lo sé, lo sé, mi querido Jeffreys.
Pero no esperéis encontrar traidores aquí, en mi condado.
¿Sí?
Aún no hace un mes, juzgué y condené a una bruja.
De vuestro propio condado, Wessex.
De vuestro pueblo, de vuestros propios servidores.
Embebeis, mi Lord.
Es un vino digno de un caballero inglés.
Aquella mujer, Alicia Grey, era una desconocida aquí.
Aparte de esto, no se trataba de una conspiradora contra el rey, nuestro
señor, sino más bien de una bruja.
De una bruja dominada por el diablo.
Por eso fue condenada a morir en la hoguera.
Exacto. Por lo tanto, su delito no fue el de alentar a los conspiradores.
Y tampoco hay pruebas de que trajera la traición a este condado, ¿no es eso?
A vuestra salud.
Ella llevaba en sus venas la sangre de su padre, al que se le condenó a muerte
por traidor.
¿Vos, Wessex, pensáis que Inglaterra Occidental es del todo fiel al trono del
rey Jaime?
Claro, por supuesto.
Como lo soy yo también.
Y como lo fui del rey Carlos.
No será mi lealtad la que estáis poniendo en duda, ¿verdad?
En los tiempos que corremos es mejor que cada uno interrogue a su conciencia.
Si alguien duda de mi fidelidad, responderá con la espada.
¿En serio?
No me refería a vos, naturalmente, mi Lord.
Sino a esos truanes que conspiran dentro de la corte.
Conozco a los conspiradores y cómo acabar con ellos. Que Dios os ilumine,
Lord, y os proteja.
Decidme, Wessex, ¿habéis oído hablar de un joven llamado Barnaby?
¿Barnaby?
No, nunca he oído ese nombre.
Según mis informes, estudiaba en Oxford con vuestro hijo. ¿Con Harry?
Sí, es muy posible, aunque... desde que mi esposa falleció veo a Harry y a sus
amigos muy de tarde en tarde.
Pero podéis tener razón.
Es que tengo razón, Wessex.
Barnaby le conoce.
Y tal vez se vean aún.
¿Por qué tenéis tanto interés en este joven? Me han dicho que forma parte de
conspiradores de Montmouth en Holanda.
Vuestros espías no descansan.
Descubren conspiradores en la corte.
conspiradores en el extranjero, todos quieren al bastardo del sobrino del rey
el trono, como Barnaby.
¿Os sirvo más vino, señor?
Wessex. Sí, mi Lord.
Hablad con vuestro hijo.
Interrogarme. Con cuidado.
¿Sobre qué, señor? Sobre Barnaby y sus amigos. Demostrad celo.
Demostrad celo en esta ocasión.
O de lo contrario, vuestra hermosa propiedad conocerá momentos peores que
años de Cromwell.
Mi señor, perdonad que os interrumpa, señor, pero quería ser el primero en
informaros. Ahora no, ahora no. Es que se trata de vuestro hijo, señor.
Dicen que le han visto con una mujer, con la hermana de aquella bruja que fue
ajusticiada el mes pasado.
Perdonadme, señor.
Creí que estabais solo.
Es intolerable. ¡Márchate de una vez!
No, espera.
Un momento.
¿Quién es?
Satchel, mi Lord. Es mi alguacil.
Un hombre servicial, aunque a veces demasiado diligente.
Eso, mi buen Wessex, yo lo considero una virtud.
Satchel, dime, ¿tú sabes quién soy yo?
Me parece que sois el jefe de todos los jueces, mi Lord. El jefe de todos los
jueces. Suena extraño, pero es bastante exacto, ¿verdad, Wessex?
Ahora, Satchel, dime, ¿es cierto lo que has venido contando, que el hijo del
conde está bajo la influencia de una bruja?
Yo no lo sé. Eso es lo que dicen por ahí, señor.
Mi querido Jeffreys, conozco bien a mi hijo. Solo es un joven enamoradizo.
¿Enamoradizo? No creo que eso sea exacto, Wessex. Mary, ¿has dicho?
Esta noche cenaré en la campana de Tormester.
Quiero ver allí a esa muchacha.
Sí, Milord.
En cuanto a vos, Wessex, corre de vuestra cuenta convencer a vuestro hijo
las malas compañías traen malas consecuencias.
Creo que hablo bastante claro, ¿verdad?
Cierto, Milord, muy claro.
Muy claro.
Harry, debo irme ya.
Espera, quédate un poco más.
Nos veremos luego, cuando termine mi trabajo.
Y mañana por la noche, dejaremos Rainsford para siempre.
¿Lo dices en serio, Harry? ¿De verdad vas a llevarme contigo?
Ya lo tengo pensado. Cabalgaremos toda la noche hasta Devon. Y a la mañana
siguiente hasta Barracks, donde el párroco, que es amigo mío, nos casará.
Después, el mundo entero será nuestro.
Es demasiado pequeña Inglaterra para nosotros.
Y el poderío de un hombre como Jeffreys muy peligroso.
¿Y a dónde iremos entonces?
¿A Holanda? ¿A Francia?
No, aún más lejos. Al nuevo mundo, a las sitias occidentales.
Esta noche tengo que hablar con un amigo de esto.
En secreto.
Desconoce a quien nos puede llevar a aquel continente. Es un buen amigo.
Se llama Barnaby.
Harry, ¿ves? A mí soy muy feliz.
Barnaby.
Llegas tarde.
No me sorprende.
Veo que no has cambiado nada.
Ah, pero vas a ser el primero en saber que me caso.
Barnaby, déjame que te hable de ella.
No, no, no. Es el momento de hablar de mujeres ahora. El duque se ha decidido
fin. Monmouth, cuéntame.
Yo he venido antes a Inglaterra con la misión de entregar unas cartas de
a nuestros amigos de aquí para que nos ayuden.
El duque con un ejército está a punto de desembarcar.
¿Cuándo?
Muy pronto, esta misma noche.
¿De dónde vienes?
De ver a un amigo.
Una chica, ¿eh?
Por ella no has venido hasta ahora.
No, papá, era un hombre.
¿Un hombre?
Claro, y me gustaría saber quién te ha dicho que estaba con una chica.
Lo digo yo.
Pues no es cierto.
¿Cómo? ¿Te atreves a llamar embustero a tu padre?
Dejemos eso.
Escúchame, Harry.
Jeffreys ha estado aquí.
Jeffreys.
Siempre a la caza de traidores, indagando sobre nuestros amigos,
brujas y encontrando una bajo mis propias narices.
No te das cuenta. No comprendes que esto es peligroso. ¿Tú también andas a la
caza de brujas? ¿Es la influencia de Jeffreys o temes que te tachen de
contra la corona?
No temo por mi hijo.
Descuida.
Eres tú quien corre peligro. No, por mí no te preocupes. Y dejad en paz a esa
chica. Ya ha sufrido bastante.
Sí, lo sé.
Escúchame bien, Harry.
Jeffreys ha ordenado que no vuelvas a verte con ella y no debes provocarle.
Que se vaya el diablo, Jeffreys.
No creas que me asusta.
Ten mucho cuidado con lo que dices, hijo.
Hasta la vista, padre.
Harry.
Harry.
Espera.
No pienso esperar a nada, padre. Me marcharé esta misma noche y Mary vendrá
conmigo. Te equivocas. Mary ya no está aquí. ¿No?
Satchel se la ha llevado por orden de Jeffreys.
¿Dónde?
¡Contesta! No lo sé. Sí, lo sabes. Dime ahora mismo a dónde se la han llevado o
te acordarás de mí.
Estás hablando con tu padre.
A la campana, en Dormister.
Milord. Entra.
¿Ha llegado la muchacha? No, no, no, mi señora. No comprendo qué le puede haber
ocurrido.
Alguna razón poderosa le habrá impedido venir.
¿Qué es esto? Lo ha traído un mensajero, Milord.
El duque de Molmauz ha desembarcado.
Prepara la carroza. Tengo que regresar a Londres. ¿Y la muchacha?
Que la retenga aquí hasta mi vuelta.
Díselo al posadero.
Sí, mi Lord.
Señor, me han dicho que querías hablarme. Tienes que venir conmigo.
¿Dónde, señor?
¿Vas a discutir las órdenes del conde?
¿Del conde, señor?
Claro.
Sube al caballo.
Vamos lejos.
Es que Harry me dijo que lo esperara aquí. Pues habrá cambiado de opinión.
son las órdenes que ha recibido.
Vamos, sube y no discutas.
Vamos. Sí, señor.
Ya, ya.
Rosadero, ven aquí.
Bien, ahora déjanos a nosotros.
Tu señoría ha tenido que regresar a Londres, pero me ha dejado instrucciones
para ti.
¿Qué pasa?
¿Me estás escuchando?
Sí, os escucho, pero no me importa.
No te enfades conmigo.
Anda, ten.
Bebe un poco de vino.
No, gracias.
Ha sido una jornada muy fatigosa, pero se acabó. Debemos descansar un poco,
Yo solo cumplo órdenes.
¿Tú lo sabes?
No soy tan malo como dicen.
Tú lo podrás comprobar cuando me conozcas mejor. Ya lo verás. Has tenido
al escapar de Jeffreys.
Ahora yo me cuidaré de ti.
Entonces, déjame ir a casa.
A estas horas y con los caminos llenos de ladrones, estarás mucho mejor
Dormiremos aquí esta noche.
¿Puedo retirarme a mi habitación?
No, no.
No pongas resistencia. Tenemos toda la noche por delante.
Déjame.
¡Déjate, padre!
Gracias.
La ciudad está muy excitada. ¿Y en la corte? Temen a Monmouth. Los que rodean
rey están llenos de pánico.
Imbéciles, se asustan de los espectros. Esos espectros ya han vencido en las
primeras escaramuzas, Villor.
¿Qué se rumorea por ahí?
Que está avanzando sobre Londres con un ejército de 10 .000 hombres.
Monmouth lucha por una causa perdida.
Las tropas del rey han salido a su encuentro. Pronto acabarán con ellos.
No podrá resistir a la artillería real y su ejército será dividido primero y
destruido después.
El coronel Kirky y sus soldados no darán tregua a los rebeldes hasta ponerlos al
alcance de nuestros cañones.
El coronel Kirky cuenta con artillería y ellos solo con mosquetes.
Se van a llevar lo que merecen.
Pronto no quedará un rebelde sobre el suelo de Inglaterra.
¡Huevo!
Es Barnaby. Está gravemente herido.
Voy a buscar ayuda.
Le dejo a tu cuidado. Sí, Harry.
Después tenemos que ir a Westwater.
Pero en las condiciones en que están no llegaría nunca. Harry, ten mucho
cuidado.
¿Quién es?
Pasa, Satchel.
Pasa.
Milord.
Cielo santo, ¿qué te ha ocurrido?
Esa bruja me lo pagará con su vida.
¿Quién?
Mary Grey.
La amante de vuestro hijo.
¿Por qué has venido esta noche a verme?
Para haceros una advertencia.
¿Qué tienes tú que advertirme?
Algo referente a vuestro hijo.
Se ha puesto fuera de la ley al combatir con el ejército de Montmouth.
Ahora está huyendo de Sheshmore.
Gracias, Hatchell, por haber venido a decírmelo.
No ha sido por haceros un favor, señor conde.
Mi información tiene un precio.
¿Precio? ¿De qué hablas, siervo? No, desde ahora ya no lo soy. Dejad ese
Veo que te has convertido en un esbirro de Jeffreys.
Mi precio es un centenar de coronas.
¿Y por qué?
Pagadme lo que os pido y no sabrán nada de esto ni Jeffreys ni sus espías.
¿Has dicho cien coronas?
Sí.
Vamos, prisa.
Ensillaré uno de vuestros mejores caballos y me olvidaré de lo pasado.
Es un precio irrisorio por vuestra vida y la de vuestro hijo.
¿Quién era?
¿Qué te importa?
Contesta. Un amigo.
¿Qué amigo?
Un muchacho del pueblo. Eres una embustera.
Eres una embustera, Sally.
Estás mintiendo a tu patrón.
Tú ya no eres mi patrón.
¡Suéltame!
Sally, me conoces de sobra.
Dime quién estaba contigo, te vas a acordar para el resto de tu vida.
¿Quién era?
¿Quién era?
¿Henry? ¿Henry? ¿Henry? ¿Henry?
¿Henry? ¿Henry?
Y por haber sido buena conmigo, Sally, te reclutaré también a ti.
Vamos, levántate.
Arriba.
¡Melphos! ¡Melphos!
Milord, ¿cuántos rebeldes tenemos para procesar? Solo en el castillo Milord
había cerca de 500 encarcelados. ¡Que preparen 500 patíbulos!
Eso sí lo reconocéis culpables.
Cuando alguien se levanta en armas contra el rey, se reconoce culpable el
Tenéis toda la razón, Milord. Una rápida muerte a los traidores.
Ese es el sistema mejor.
La justicia es inflexible, Malfox. Y debe ser respetada.
¿Dónde está el verdugo?
Esperando vuestra llamada, Milord.
¡Eh! ¡Madre Rosa!
Eres tú, Satchel.
¿Estás ahí, Madre Rosa?
Vas en busca de tu final, Satchel.
No quieres contestar, vieja bruja.
La muerte verdadera.
No tengas miedo de mí, Madre Rosa.
¿Cómo sabías dónde me encontraba?
Cuando era un niño venía a jugar a esta gruta.
¿No sabes quién soy?
Pues claro.
Dios mío.
Pero qué alegría más grande.
¿Qué queréis?
Que me des noticias.
Estoy buscando a unas mujeres que llevan prisioneras a Taunton.
Mujeres.
Por aquí pasaron hace dos horas.
Agotadas de cansancio. Las llevan dos hombres de rojo y cuatro jinetes con el
manto negro.
Entonces solo son seis en total.
Buscaré ayuda y los atacaremos.
Guardaos de los hombres del manto negro.
Y sobre todo, del que lleva el rostro marcado por el fuego.
¡Risha!
Escuchad.
Traigo noticias.
Satchel ha tomado el camino de Taunton la última noche.
Iba en dirección a la antigua granja de Black Rocks.
Si alguno de nosotros caemos en manos de Jeffreys, ya sabéis lo que nos espera.
Pensadlo, estáis a tiempo de retiraros.
Mi mujer está allí.
En Black Rocks.
En ese cerdo de Satchel.
Se la llevó dejando a nuestros dos hijos abandonados.
Cuenta conmigo. Y conmigo. También se llevó a Sal.
Entonces no perdamos tiempo. Vamos.
No llores.
¿Qué nos van a hacer?
No lo sé.
Y por más que llores, no podrás evitarlo.
¡Ay, Dios mío!
Ha llegado un mensaje de Satchel. ¿Y ahora qué le ocurre? Les han atacado por
sorpresa. Las prisioneras se han escapado.
Dile a ese hombre que pase.
Sí, mi Lord.
Entrad, vamos, entrad.
Sargento, llevaos todos los hombres que os hagan falta para capturar
inmediatamente a las prisioneras que han escapado esta noche.
No perdáis tiempo.
Satchel afirma que Harry Sefton es el jefe de la banda.
A Harry Sefton, conde de
Wessex, se le
declara fuera de la ley.
Todas sus propiedades serán confiscadas.
Y su persona queda a la disposición
del rey.
Dímelo. Y podrás salvar la vida de Harry Sefton.
Le habéis capturado.
Naturalmente. Y le ahorcaremos antes del anochecer si no hablas.
¿Has oído?
¡No!
Habla de una vez.
Han atravesado.
Hueslan.
Y se... se han escondido en el monte de... barras.
Barras.
En el monte de barras.
¿Estás segura?
Gracias a Dios.
Le he salvado.
No, no le has salvado.
Está libre todavía.
Veo tu final.
Será espantoso.
Las ratas roerán tus entrañas.
Los buitres te comerán los ojos y morirás.
Morirás.
Vámonos.
Madre Rosa.
Madre Rosa.
¿Qué te ha ocurrido?
Se han marchado. ¿Quiénes?
Esos hombres.
No debes tener miedo.
Y Harry está aquí conmigo.
Juntad las manos.
Así vosotros seréis felices. Pero dinos, ¿qué pasa?
No hay tiempo ahora.
Daos prisa, por favor.
Daos prisa.
Idos, tonto.
En nombre de su majestad el rey Jaime II, declaro abierto
este proceso.
Los prisioneros se mantendrán en pie.
Que se adelante el acusado Jonathan Deacon.
Tú, Deacon, serás ahorcado y tu cuerpo aún con vida cortado en cuatro partes.
¡No!
Después, naturalmente, serás descuartizado.
La acusada Sally Down.
No, a ella no. Perdonadla, señor.
¡Silencio, silencio!
Tú, Sally Down, estás acusada de complicidad en la fuga de
la presunta bruja Mary Gray. Eres culpable.
¡No, mi Lord, no!
¿Vais a callar?
Tenemos pruebas más que suficientes para ahorcarte.
Por ese y por otros muchos delitos al infierno.
El acusado, Conde Harry Sefton.
No, él no.
Su caso será examinado más tarde.
Para un truán nacido noble como Bob Sefton, debemos tomar medidas
El acusado... Stephen Truro.
¿Cómo te llamas?
Truro.
Tengo un título. Recuérdalo o mandaré que te arranque la lengua.
Soy conocido como Truro.
Milord.
La acusación es muy clara. Supongo que te confesarás culpable.
Soy inocente.
Milo. Ya has hecho perder demasiado tiempo a esta corte. Serás ahorcado y
descuartizado junto con los demás traidores.
Tendrás que confesar.
Confiesa o tendrás una muerte lenta y dolorosa. Verás con tus propios ojos lo
que le sucede a una bruja.
¿Cómo voy a confesar?
¡Yo no soy una bruja!
No soy una bruja.
Todos tus amigos te han traicionado.
Podéis hacer lo que queráis.
Ya nada me importa.
Milord, ¿qué deseáis, querido Wessex?
He venido aquí por la vida de mi hijo, Lord Jeffreys. Toma nota, Melfox.
Sospecho que el buen Wessex está tratando de corromper a la justicia.
Mi hijo es vuestro prisionero.
Del rey, Wessex, del rey.
Pues en nombre del rey.
Os pido que le perdonéis.
Tengo una orden de su majestad.
Es esta.
Así que el rey le ha perdonado.
Una recomendación de clemencia.
Esto, amigo mío, es muy diferente de lo que vos decís.
Vuestro hijo no ha sido perdonado ni por el rey ni por nadie.
Su destino está todavía en mis manos.
Iréis contra el deseo de su majestad, si le ahocáis.
Que se le haga ahorcar, decapitar, deportar o inclusive perdonar,
es de mi exclusiva competencia.
Tened buenos días, señor.
Confío vivir para ver el día en que también vos caigáis bajo una de vuestras
inicuas sentencias.
¿Qué vais a hacer, Milord?
Nada. Es mucho mejor contener la cólera.
Hueses es aún influyente en la corte, aunque nuestros espías hayan puesto en
duda su lealtad.
Sí, pero ya llegará su momento.
La verdad es que sería una lástima dejar escapar de las manos al joven Sherton.
¿Has dicho dejarle?
Trae aquí a la chica.
¿Aquí?
Cartelero.
¿Me llamabais, Milord?
Acércate.
Quiero saber algunas cosas sobre ti.
Sí, Milord.
Es con respecto al conde de Reinsford.
Sientes por él un gran afecto, ¿verdad?
Sí, mi Lord.
Tanto amor merece cualquier sacrificio.
La vida, incluso.
Yo me sacrificaría por algo así.
Milord, ¿verdad que ahora perdonaréis la vida a Harry Sefton?
Claro.
Le daré la posibilidad de comenzar una nueva en las plantaciones.
¿Las plantaciones?
¿Eso es el exilio?
Naturalmente.
Y márchate.
Déjame en paz.
Llévate a esta víbora.
Que la encierren en la prisión de Londres.
No, no.
Truro.
Mañana nos ahorcarán.
¿Seguro? Lo han oído las que están junto a la puerta.
Están comentando los soldados.
Díselo a los demás.
Sí.
Harry, escuchad.
La ejecución será mañana.
¿Cómo lo sabes?
Lo han dicho los soldados de la guardia.
Hay que intentar salir de aquí.
Ni yo nos escaparemos.
Cuánto me alegro.
Veo que os divertís.
Disfrutad cuanto podáis porque os queda poco tiempo.
Hablas como lo que eres, Hachel.
Basura y estiércol.
Ahora el estiércol sois vosotros.
Comienza la sesión.
Yo te pregunto, ¿eres culpable o inocente? ¡Culpable!
¡Dejadle que hable por sí mismo!
Conté.
¿Qué te declaras?
Perdonadme, señor, perdonadme. ¡Perro cobarde!
¿Qué decide el tribunal?
¿Es culpable o inocente?
¡Culpable!
Sacher, ya lo has oído. No serás colgado por el cuello hasta
que mueras. ¡No!
No lo arquees. No se merece esa muerte.
¡Risa! ¡Risa!
Hijo mío, gracias a Dios te has salvado.
Eres libre. Guillermo de Oranje ha vencido.
¿Entonces no estabas de parte del rey?
Hay veces que para salvar la vida hay que fingir lo que no se siente.
¿Sabes algo de Mary? La llevaban hacia Londres.
Todos los hombres de la región están de nuestro lado. Son muchos y están armados
hasta los dientes.
Pero ven su busca, hijo. Gracias.
¡Huid! Soy canciller de Inglaterra.
Tengo un título, recuérdalo. ¿Y ahora para qué os sirven los títulos de la
corona, Milord?
El rey ha huido.
Me estás mintiendo, Melzo. Nunca, nunca os he mentido, Milord.
Dime, Gualmelzo, ¿qué noticias hay de la corte? El rey ha abandonado Inglaterra.
Su último mensaje decía que os reunierais con él en Francia.
Yo seguiré aquí.
Milord, no os dais cuenta.
El país está en manos de Guillermo de Oranje. Dentro de poco ocupará el trono.
Continuaré siendo el canciller.
Con cualquiera que ocupe el trono, te lo aseguro.
¿Qué ocurre?
Guillermo de Orancio o quien sea, es lo mismo para ellos como tal de tener la
barriga en plena.
¿Milord?
Os traigo una orden de arresto.
Traidor.
No, Jeffreys.
No lo soy.
Os equivocáis.
Llevadle a la torre.
¡Allí están!
¡Adelante!
Primero serás ahorcado y tu cuerpo, aún con vida, será
cortado en cuatro partes y después descuartizado.
Y tu cuerpo, aún con vida, será cortado en cuatro partes
y después descuartizado.
Será cortado en cuatro partes y después descuartizado.
Y después descuartizado.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.