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Desde que el mundo es mundo, han existido historias de terror que han
ante nuestros ojos para desvanecerse después como pesadillas.
A la cabeza de estos cuentos de terror hay una historia verídica, transmitida
generación en generación sin perder ni un ápice de su emoción.
No es otra que la famosa historia del Conde Drácula, un joven noble rumano.
Es una historia de amor y tristeza.
Sentimientos comunes a los hombres de todas las generaciones.
Gracias.
Prohibido el paso.
Edificio Nobles.
Reverendo Rupersky, siento mucho llegar tarde, pero el tráfico hasta aquí era
tremendo. No acepto excusas.
Esta noche haremos un ritual de presentación de la novia, la función más
importante. Preparen inmediatamente la ceremonia.
Creyentes, llamaremos a nuestro Señor Satán el Grande a las profundidades del
infierno para que celebre el rito de presentación de la Sagrada Novia al Rey.
Humildemente imploramos, gran Satán, para que el Dios que creó el cielo y la
tierra aparezca ante nosotros sin juzgarnos y haga realidad nuestros
¡La gozata, caviolas, cacuetos, famiolas, aluloia!
¡La
gozata,
caviolas, cacuetos, famiolas, aluloia!
La Rosata,
Cabiola, Cacueto, Fabiola, Saluloia.
El rey Satán, jefe de todos los que reunidos aquí buscamos
corrupción y placer.
Te rogamos y suplicamos que una gran oscuridad envuelva a
la tierra.
Aquí te ofrecemos esta bella novia.
¡Que pase la novia!
¡Rucifá, gran Satán, haz realidad nuestros deseos con tu gran poder!
¡Rucifá, gran Satán, haz realidad nuestros deseos con tu gran poder!
¡Rucifá, gran Satán, haz realidad nuestros deseos con tu gran poder!
El gran Lucifer ha realizado nuestros deseos.
No hay nada que hacer.
No lo entiendo. No puedo sorberle el sangre.
¿Por qué? ¿Por qué no puedo?
¿Por qué no puedo?
¡Maldición!
jejeje jejeje jejeje
¿Es eso?
Sí, era una buena chica. Qué pena.
Tienes razón, qué pena. Con lo joven que era. La muerte es terrible.
Sí, pobrecilla.
Lo he visto con mis propios ojos. Ese monstruo tenía los colmillos afilados
los de un lobo y de repente se los clavó en el cuello.
¿Colmillos como los de un lobo?
Sí, después le chupó la sangre como si estuviera pimplando un gin tónico o algo
así.
Ese tipo debía ser Drácula, estoy seguro.
Este testigo resultó ser un alcohólico de unos 40 años. La policía le trasladó
al hospital en vez de escuchar sus declaraciones.
¿El monstruo?
Le mordió el cuello y le chupó la sangre, ¿eh? Está claro que es un
No seas burro.
Vampiro, no empiro.
Eso he dicho.
Vampiro. Esa guapa muchacha fue vampirizada.
Diga.
Eh, Frank, es para ti.
Sí, soy Frank.
¿Y quién quiere que vaya tan urgentemente al parque? No tengo
hablar con desconocidas.
Se lo diré cuando le vea. Lo siento, pero tengo la agenda completa.
No tengo tiempo para citarme con personas desconocidas. En otra ocasión
¿Se va a negar, Frank?
¿Drake o Drácula? ¿Qué?
Usted me ha dado el nombre de Fran Drake Drácula. Lo siento mucho, pero ese no
es mi nombre. Fran, le estoy diciendo esto después de haberle investigado a
fondo. Usted es el descendiente del hijo del conde Drácula, hijo que nació antes
de que Drácula se convirtiera en vampiro.
Por ese motivo detesta profundamente a su antepasado Drácula, por transmitirle
la sangre maldita.
¿Impertinente? Ha estado metiendo las narices en los asuntos de mi familia.
diablos pretende con ello?
Necesito su ayuda para deshacernos de una vez por todas de Drácula. Es una
amenaza para la humanidad.
¡Deshacernos de Drácula!
¿Cómo? Es un espíritu invulnerable. Solo pensar en intentarlo significaría
nuestra muerte. No, gracias.
Y además yo no tengo aficiones de asesino.
Ha pasado.
Por poco me mata. ¿Por qué ha hecho eso? De su contestación depende que le rompa
el cuello o no. He conseguido enterarme de que es usted un experto en Kung Fu.
Bien hecho, Frank.
Queda admitido. Un hombre como usted es lo que nos faltaba en nuestro grupo de
cazavampiros.
¿Grupo cazavampiros?
Es increíble, impresionante. No me extraña que lo sepa todo sobre mí.
Pero dígame, ¿por qué tiene tanto interés en matar a mi antepasado
¿Eh?
¿Quieres saberlo?
No.
Drácula asesinó a los dos hombres que intentaron matarle.
Jonathan Harker era mi padre.
El profesor Ben Helsing era el abuelo de Leitcher Helsing aquí presente.
Ya, ahora lo entiendo. Entonces lo que pretende el grupo cazavampiros es
vengarse de Drácula, ¿eh?
Supongo que colaborará con nosotros después de lo que le he dicho. ¿No,
Vengarse. Eso está pasado de moda, Quincy.
Yo odio a Drácula tanto más que usted. Pero matarle es un riesgo muy grande.
lo comprende? No voy a hacerlo así, sin más.
Naturalmente.
Le tengo preparado un cheque de 100 .000 dólares.
100 .000 dólares, nada menos. No está mal. Pero, lo siento, no necesito
La verdad, preferiría a esta joven.
Le meteré una flecha en el cuerpo como vuelva a hacerme eso. ¿Qué se ha creído?
Conmigo no se juega.
Me ha convencido. Pueden considerarme desde ahora miembro del grupo
cazavampiros.
¿Cómo vamos a localizar a Drácula? Es una criatura muy escurridiza. Hasta
ha escapado de todas las trampas.
Voy a presentarle a mi perro Dios Blanco.
¿Dios Blanco?
Es capaz de rastrear hasta el aliento del diablo y llevarme a su escondite. Su
olfato es como un radar.
Se crió en una iglesia y ha bebido agua bendita desde que nació.
Ha realizado muchas y maravillosas hazañas.
Me parece muy bien. Así que este perro es el guía que nos va a conducir hasta
guarida de mi antepasado, el conde Drácula. Con un ayudante así las cosas
más fáciles.
Crucifá, gran Satán, soberano del Hades, controlador del mundo infernal, te ha
complacido la joven que te presentamos como prueba de nuestra devoción y
respeto.
¡Eres un estúpido!
¡Maestro! ¡Maestro!
¡Perdóname! ¡Te lo ruego! ¡Satán el Grande!
¿Quién sabe qué se debe tu furia? ¿No estás satisfecho de la bella Dominique?
¡Idiotas! Drácula, el rey de los vampiros, se ha disfrazado de Satán y ha
secuestrado a Dominique.
¿Cómo? ¿Cómo?
Drácula ha secuestrado a Dominique. Eso es imperdonable, gran Satán.
Nosotros, los creyentes en la Misa Negra, no dejaremos piedra sin remover
encontrar a Drácula y tomar represalias.
Espera, Rupersky, espera un año. Yo, tu amo, te ordeno que esperes. ¿Un año?
¿Por qué un año, gran Satán?
Quiero que tenga una muerte ejemplar por haberse burlado de ti.
Acabaré con él de la forma más cruel e inimaginable.
Tú espera, Rupersky.
Sí, he entendido, Gran Sala.
Drácula, vas a pagar muy caro lo que has hecho.
Lagosnata, cavioras, cacueto, famioras, saludoria.
Lagosnata, cavioras, cacueto, famioras, saludoria.
La víspera de Navidad nació el hijo de Drácula y Dominí.
Le llamaron Yelas.
¿Qué diablos pasa?
Hace tiempo que empezamos a trabajar y aún no hemos conseguido nada de nada.
Estoy impaciente.
Una vergüenza para el grupo cazavampiros. Y este, vaya perro. Esto
perro de caza.
No te enfades, no descargues tu mal humor en Dios Blanco. No es culpa suya.
un extraño y cargado ambiente en todos los lugares en donde opera el conde
Drácula. Pero últimamente no ha habido víctimas de Drácula. Por este motivo se
puede deducir que ha sufrido un cambio drástico. Es la única explicación.
¿Un cambio drástico? Entonces lo mejor será olvidar nuestra búsqueda. No te
preocupes.
Fijaos en esto.
He unido mediante un trazo coloreado los lugares que Drácula ha atacado
recientemente. Es una figura de vampiro. Sí.
Drácula siempre ha sido muy especial y esto es una prueba.
Muestra el itinerario que ha seguido en sus fechorías.
Su escondite debe encontrarse en el interior de esta figura.
Puede que tardemos, pero si trabajamos concienzudamente, conseguiremos dar con
su escondrijo.
Contamos contigo, Dios blanco.
Veo que eres fuerte.
Se nota que eres hijo mío.
Buen chico. Crece rápido, hijo.
Domini, me has dado un hijo muy hermoso, pero ahora tengo que contarte un
secreto muy importante.
¿Qué es ese secreto tan importante, querido?
Ante todo, quiero que me juzgues correctamente. No soy el rey del
me llamáis los creyentes de la misa negra. Te lo demostraré.
¿Lo ves? No estoy reflejado en el espejo. Yo no soy Satán, el rey de los
infiernos. Yo soy el rey de los vampiros.
Eso ya lo sabía, esposo mío.
¿Cómo?
Sabía quién eras la primera vez que te vi y te miré fijamente.
Supe que no eras el gran Satán a quien me iban a presentar como novia.
Entonces, sabiendo eso, ¿por qué te casaste conmigo? Ni yo misma lo sé. Una
fuerza extraña se apoderó de mí en cuanto te vi.
Y me hizo quererte. Es todo lo que puedo decirte.
Además, era su nombre maravilloso.
Dominique, quiero contarte toda mi historia. Para empezar, yo no soy el
que aterrorizaba a la gente.
En el siglo XV yo era el conde Brad, señor del reino de Malakia.
Vivía en un castillo.
en la zona montañosa de Transilvania, en los Balcanes.
Era una región pequeña y poco poblada, pero la tierra era fértil y las cosechas
abundantes.
Se vivía a gusto y en paz.
Yo estaba decidido.
Si alguien hacía peligrar este paraíso, Lo protegería aún arriesgando mi vida.
Desgraciadamente, enseguida tuve que proteger a mi gente.
Con el propósito de conquistar los países limítrofes, las fuerzas húngaras
turcas, y sobre todo las del rey Aquiles, que quería conquistar el mundo,
invadieron mi país.
Luché para repeler los ataques enemigos.
E hice exponer al sol, en todas las rutas de mi reino, los cadáveres del
enemigo.
A modo de advertencia para aquellos que pensaran volver a invadir mi territorio.
Mi plan surgió efecto.
El enemigo quedó aterrorizado al ver aquello.
Perdió su espíritu de lucha y se arregló.
Reconozco que la forma de proteger a mi reino fue algo brutal.
Pero mi gente empezó a apodarme el gran duque de los despojos.
o el diabólico empalador.
A causa de esos apodos, los soldados enemigos que me odiaban y los que
destacar empezaron a atacarme.
Pero mi espíritu no podía ir al cielo ni al infierno.
LUCIFÁ, GRAN SATÁN DE LOS AVERNOS Que se había fijado en mí por mis apodos y por
los acontecimientos sangrientos que precedieron a mi muerte,
Me resucitó con sus milagrosos poderes.
Me dio una existencia inmortal y me convirtió en un bandido.
Desde entonces, he sido el terror de toda Europa bajo el nombre de Drácula el
vampiro.
Pero la gente, que supo que Drácula seguía vivo, empezó a perseguirme, aún a
riesgo de sus propias vidas.
En Europa cada vez tenía más problemas y decidí venir a América.
Me instalé en Boston, saliendo a operar por la noche.
Una de esas noches, impulsado por una extraña fuerza, llegué hasta la iglesia
la Misa Negra.
Me encontré contigo, la novia que iban a presentar al gran Satán.
Me sentí atraído por tu poder embrujador.
desde el momento en que te vi.
Te rapté.
Intenté beber tu sangre y convertirte en mi esclava como hacía con todas.
Pero me fue imposible.
¿Por qué me ocurrió aquello? No lo sé.
Sufría. Me sentía muy confuso. Me enamoré de ti. Un maldito como yo amaba
ser humano.
Y ahora me has dado un hijo, un maravilloso hijo, nacido del amor.
Quiero que lo sepas, esposa mía.
Mi sangre fría hierve de alegría y mi helado corazón arde de placer. La
maldición se ha alejado de mí. Soy feliz.
Igual que yo.
Quería convertirme en la novia de Satán tras maldecir al mundo.
Tú fuiste compasivo conmigo. En cuanto te vi, supe que mi destino sería
quererte.
Dominé. Cariño.
Sí, señor.
Ha llegado el momento.
Nos vengaremos de Drácula por haberle robado a Dominique. Sí, acabaré con él
porque ha arrastrado mi nombre por el fan.
Esta paloma es de la iglesia de la Misa Negra. ¿No es así?
Te felicitamos por la llegada de tu hijo a cuyo nacimiento ayudamos con nuestras
pregarias. Sin embargo, los creyentes de la Misa Negra hemos decidido bautizar a
ese niño.
Queremos que vengas de inmediato a nuestra iglesia.
Rupersky.
Rupersky es un hombre terrible. Me preocupa.
No te preocupes. Tranquila. Yo te acompañaré. Es un acontecimiento
para nuestro hijo Yelas. No podemos negarnos.
Vaya, hemos tenido suerte. Parece que Dios Blanco ha encontrado el refugio de
Drácula.
Buen olfato, Dios Blanco. Esta vez no escapará. Hay que tener mucho cuidado
él. Es un monstruo muy especial.
Tranquilos. Aunque falléis los dos, aún quedo yo.
Ni el Drácula, ni atravesar el corazón de un flechazo.
Espera.
Conozco tu buena puntería, pero no sabemos qué relación guardan esa mujer y
niño con Drácula.
Ahora le tenemos a nuestra merced.
Veamos por qué está tan despreocupado.
Bien, de acuerdo.
¿Dónde están los creyentes? ¿Qué hay de los preparativos del bautismo?
No lo entiendo.
Drácula sabía que le veníamos pisando los talones. Sí, hay que actuar con
rapidez, o si no se nos escapará. Eh, un momento.
Si hubiera sospechado que le seguíamos, no hubiera venido hasta aquí. Ha tenido
que ocurrirle algo extraordinario.
Vamos a ver si averiguamos lo que le pasa.
¡Maldición, ese brillo! ¡Ese brillo me destruye! Cariño, cariño.
¡Eres tú!
¡Tú! Has caído en la trampa, Drácula. El gran Satán te va a castigar por haberte
llevado a su novia disfrazado de diablo. No me haga reír. ¿Dominí la novia de
Satán? Eso es lo que vosotros pensáis. Ahora es mi mujer.
¿Crees que puedes matarme con ese artefacto?
Soy indestructible.
Esas armas no tienen poder contra mí.
Ya.
¿Tú crees que no, eh?
Dicen que lo mejor es dispararte al corazón con una bala de plata para
destruirte.
Drácula, este arma está cargada con balas de plata.
¿Qué?
Mira a tu alrededor.
Esta iglesia está diseñada para debilitar tus mágicos poderes.
¡Ah, maldición!
¡Muere Drácula!
¡Has podido matar a mi hijo! ¡No vivirás para contarlo!
¡John!
¡Mi hijo ha muerto por culpa de esta iglesia!
¡La destrozaré!
Ha debido pasar algo. Tened cuidado.
Ahora, Leitcher, Frank, es el momento de acabar con él. No le dejéis escapar.
¡Estaba! ¡Eché!
¡Alto! Basta, cariño. No les mates.
Nuestro querido hijo ha muerto. Ya no quiero ver morir a nadie más.
Nuestro hijo, nuestro maravilloso hijo, nacido del amor, ha muerto a causa del
odio.
¡Maldición para ti, Satan de los infiernos! ¡Mi hijo ha muerto! ¡Que
viento! ¡Que lleguen los sombríos nubarrones! ¡Que caiga la lluvia! ¡Que
tormenta acabe con mis penas!
Dentro de unos segundos llega el tren de Boston a Nueva York la ciudad más
grande de los Estados Unidos.
Lo siento Te ruego que me disculpes ¿No quieres acompañarme a dar una vuelta y
tomar una copa?
De acuerdo
Interrumpimos momentáneamente nuestra emisión. Estos últimos días están
sucediendo muertes violentas. Los cadáveres de todas las víctimas están
exangües. Corre el rumor de que todo ello es cosa de vampiros, pero la
no hace caso de estas habladurías.
¡Qué necios son los policías!
Se trata de vampiros, sin duda alguna.
Lo dices muy seguro.
Tengo la prueba de que son vampiros. ¿No lo crees?
Sí.
¿Qué prueba tienes?
¿Quieres verla?
¿Por qué no?
Escucha, tú eres la única que conoce el secreto de mi personalidad.
La verdad es que yo soy el vampiro que aterroriza la ciudad.
¡No, no!
Era una broma. Mírame bien, mírame.
¿Qué haces? ¿Quién demonios eres?
Ya ves lo que soy.
Una vampireza. ¿Una vampireza?
No
creéis
que deberíamos ir de inmediato a Nueva York.
Están ocurriendo continuamente muertes violentas y todo indica que el autor es
un vampiro. ¿Eso significa que Drácula también está allí?
Sí, Drácula está en Nueva York vengando la muerte de su hijo. Seguro que esas
muertes son obra suya. ¿No te parece?
No estoy de acuerdo.
Yo creo que sigue en Boston.
Esas muertes de Nueva York son obra de vampiros. Pero estoy seguro de que él
todavía sigue en Boston.
Dios Blanco no se mueve. Eso significa que Drácula sigue aquí.
Estoy convencido de que no se ha movido de la ciudad. ¿Cómo podemos localizarle?
No podemos utilizar un retrato robot como antes. No serviría de nada.
Además, si Drácula no hace ningún movimiento, Dios Blanco no puede
Domini, la mujer de Drácula está en la ciudad.
Pero ha sufrido un golpe muy fuerte con la muerte de su hijo. Se limita a
visitar su tumba a diario. No va a ningún otro lugar.
Emplea todo tu tiempo en vigilarla. Seguro que Drácula va a visitarla donde
ella estará él.
Hijo mío, he estado dándole vueltas desde que ocurrió.
Y he tomado una decisión.
Mi relación con Drácula se deterioró desde que te perdiste, solo mío.
Mi vida ya no tiene sentido.
Voy a reunirme contigo, hijo mío.
No, tenemos que impedírselo.
Domini, no debes morir.
No puedo permitirlo.
Dios mío, soy una mujer pecadora que te traicionó. Fui creyente de la
misa negra.
Perdóname, Dios mío. Te lo suplico, perdóname.
Perdóname. Y devuélveme a mi hijo, te lo suplico. Te lo suplico.
Dominique, escucha con cuidado.
Tienes que vivir porque Yelas va a resucitar.
¡Hijo mío!
Es la luz de Dios.
Mi luz iluminó a Drácula que se escondía en una cueva cercana a Boston.
Allí intentaba aliviar su pena.
Esta no es la luz de la luna.
Ahora lo comprendo.
Alguien ha resucitado.
¿A dónde te diriges, luz celestial?
¿Qué quieres decirme?
Ahora lo comprendo.
La tumba de mi hijo está justo bajo ese rayo. Nuestro enemigo quiere resucitarlo
para que me asesine. No, no se lo permitiré.
¡Hijo!
¡Ha movido la mano!
¡Hijo, ha vuelto a la vida!
¡Hijo mío! ¡Hijo mío!
¡Maldición!
¡Es por lo mío!
¡Deténle, Dominique! ¡Deténle!
¡No es nuestro hijo! ¡Y él ha resucitado! ¡Ya no es nuestro hijo! ¡Si
detienes, un destino terrible se abatirá sobre nosotros!
¡Deténle!
¡Cariño!
¡Alto!
Eres mi hijo, ¿verdad? Eres mi hijo.
Sí, madre, sí lo soy.
Oh, Yelas, hijo mío.
Todo se acabó. No hay solución. Todo se acabó.
Hijo mío, ven, escúchame.
Madre.
Yelas. Ese hombre que se aleja. Es tu padre.
Sí, ya lo sé.
Se llama Drácula, ¿no?
Yela, tienes que ser bueno con él. A pesar de todo lo que haya hecho.
Quírele como yo le he querido.
Eso es imposible, madre.
Yela. Eso es imposible. Es un vampiro, aunque sea mi padre.
¿En qué estás pensando?
Ya sé que le quieres.
Pero tengo una misión que cumplir.
Ahora.
Es inevitable.
Mi misión debe ser cumplida sin remedio porque es un mandato superior.
No te opongas, madre. No te reconozco, hijo.
Es mi signo. No puedo cambiarlo.
Siento haber sido elegido para esta terrible misión.
Qué horror, hijo.
Qué terrible destino te ha dado Dios.
Yelay, por favor, te lo suplico.
Tienes que perdonar a tu padre. Te lo ruego, perdóname.
Madre, lo siento.
Tengo que hacer lo que se me ha ordenado. Es mi deber.
Yelas. Por favor, hijo.
Es mi marido.
Y tu padre.
Yo le quiero. Te lo suplico, hijo.
Te lo suplico.
Perdónale.
Perdóname.
Señora. ¿Quién es usted?
Señora, tengo algo muy importante que decirle.
¿Usted? ¿A mí?
Tengo que decírselo ahora, si no sería demasiado tarde.
Debe usted saber quién es él realmente.
Sé qué clase de hombre es mi marido. No hace falta que usted me lo diga. ¿Lo
sabe? No, no puede saberlo. Sabe que mató a mi mujer y a mi hija.
Hasta mi padre fue víctima suya.
Le perseguiré por todo el mundo hasta acabar con él. Es la misión a la que he
dedicado mi vida.
Soy Quincy Harker, jefe del grupo cazavampiros.
Su deseo ya es una realidad, señor Harker.
No bromee, señora. Él sigue vivo todavía. Estoy convencido.
No.
No exactamente.
Está como muerto. Más que muerto desde que mi hijo resucitó. Desde entonces le
busco.
Usted es un ser humano, ¿no?
¿Cómo pudo casarse con un monstruo como ese y además darle un hijo? Y ahora le
defiende. No puedo entenderla.
No, antes no era un vampiro que aterrorizaba a la gente.
Satán le resucitó para convertirla en rey de los vampiros.
Ha estado sufriendo y luchando contra la sangre de vampiro que corre por sus
venas porque quiere ser un hombre normal.
Tiene un corazón humano.
Además ha sido la única persona que me ha querido.
Mi padre es lo que la gente llama un importante hombre de negocios. Pero lo
le importa es la fama, el dinero y su persona.
Nunca ha sido cariñoso conmigo.
Yo le odiaba. Y fui por el mal camino.
Cada vez llevaba una vida más y más depravada.
Sin darme cuenta caí en las redes de Satán.
Y me uní a los creyentes de la Misa Negra, una sociedad que desea un mundo
diabólico. Pero Drácula se enamoró de la mujer que iba a convertirse en esposa
de Satán.
Yo, y yo también me enamoré.
Ustedes no lo entenderán porque le odian y solo buscan venganza.
Basta ya, padre. No consiento que sigas matando a gente.
¿Qué dices? ¿Cómo te atreves a hablarme así? Tú no puedes llamarme padre. Al
resucitar te has convertido en mi mortal enemigo.
Sí, soy tu enemigo. El padre celestial me resucitó para destruirte.
Ya, todo esto ha sido idea suya, ¿eh? No es tan fácil, muchacho. No te aceptaré
como hijo. Te devolveré al cielo.
Tienes un tremendo poder capaz de destruirme. Has estado a punto de
pero no lo olvides. Soy el rey de los vampiros. No puedes ganarme en poder
mágico ni igualarte a mí.
Mi hijo ha resucitado, pero se enfrenta a su propio padre. ¿Qué puedo hacer?
Cariño, ayúdame.
Han secuestrado a Dominique.
No perdonaré al infame que lo haya hecho, sea quien sea.
¡Dominique! ¿Te encuentras bien, esposa mía?
Don Mini.
¿Quién me ha traído aquí?
Seguro que te secuestró Satán para traerme a este lugar.
Han pasado 500 años desde que te convertiste en el rey de las tinieblas.
tal te ha ido?
Rucifá, Satán, sal.
Yo antes era el señor del reino de Balaquia. Te haré frente. Sal, si te
Os he reunido aquí. ¿Sabéis por qué? Porque los dos me habéis ofendido
gravemente. ¿Y qué quieres que hagamos? ¡Dime!
Pronto lo veré.
Este es el lugar que... Adacha la cabeza, vampiro.
Drácula, soy Rucifá.
El gran Satán, el rey de los infiernos.
¿Satán?
Gran Satán, ¿por qué nos has traído hasta aquí?
Ha llegado el momento de destruirte.
Estamos sembrando la semilla del mal.
Para corromper a los humanos y llevarlos a la destrucción.
El Dios del cielo, por el contrario, quiere salvarles.
Nosotros los diablos llevamos luchando contra Dios desde que el mundo es mundo.
Dios es nuestro gran rival.
Por otra parte, tú has amado a una mujer y has tenido un hijo suyo. Y ese hijo
se va a convertir en tu enemigo. Nos has traicionado a todos. Por eso vamos a
destruirte.
Mátame solo a mí. Te quedarás satisfecho. No tienes por qué implicar a
Dominique.
Eres un ignorante.
Dominique tiene un poder maléfico. Ella puede pisotear las semillas que hemos
sembrado y hacer desaparecer el odio y el terror.
Para que la tierra vuelva a ser un paraíso, tiene el poder del amor.
Es absurdo.
Yo no tengo ese poder. Soy una mortal corriente sin ningún poder. ¡Poder!
Aún no lo has notado, Dominique. Pero cuando llegue el momento, lo sentirás y
querrás usarlo para mejorar el mundo.
Por eso tenemos que destruirte a ti.
Si desaparecéis los dos, el mal reinará en el mundo como nosotros deseamos.
Gran Satán, no te lo permitiré.
Lucharé contra ti para proteger a mi mujer por muy grande que sea tu poder.
reto y te venceré!
¡Estúpido! ¿Crees que puedes retarme?
¡Muere, Drácula!
Cariño mío.
¡Maldito! ¿Qué le has hecho a mi esposo?
¿Qué me ha hecho ese maldito?
Ahora os dejaré libres.
Algún día os arrepentiréis de no haber muerto ahora.
Dices que el comportamiento de Drácula es sospechoso. Sí, acaba de pasar por
aquí. Y Dios Blanco no ha reaccionado al verle. Se quedó igual, como si no fuera
un vampiro.
¿Que no ha reaccionado? No, Drácula ya no debe ser un vampiro.
Eso es increíble. Vamos a ver, dime, ¿qué hizo después?
Bueno, le seguí un par de manzanas. Después fue a la estación y cogió un
Nueva York. ¿A Nueva York?
¿Para qué iría allí?
¿Que Drácula se ha ido a Nueva York?
Al volver del infierno, perdió su poder de vampiro y se convirtió en un ser
normal.
Fue en busca de la vampiresa Liras para recuperar sus poderes mágicos.
Para que ella le muerda con sus colmillos venenosos.
Qué pena, Yelas.
Yo no quiero contrariar la voluntad de Dios, pero tú no puedes ayudar a tu
padre, ¿verdad?
Drácula, que ha llegado a Nueva York y está desprovisto de sus poderes mágicos,
se siente hambriento y cansado por primera vez desde hace 500 años.
Tengo que comer algo, signo.
Toma todo el dinero que lleves.
Tengo algo de dinero en el bolsillo, cógelo.
Vaya yo el conde Drácula convertido en un vulgar ladronzuelo.
Tiene que ser Drácula, sin duda. Dios Blanco no se mueve.
Puede que tengáis razón.
Habrá dejado de ser un vampiro.
Esperemos a ver qué le ha ocurrido. Pero bajo ningún concepto le quitéis la
vista de encima.
Deberíamos atraparle ahora. Es el momento.
No podemos hacerlo.
No vamos a matarle sabiendo que no es un vampiro. Eso sería un asesinato.
Al fin te he encontrado. No conseguirás nunca engañarme por mucho que te
disfraces.
Eh, chica, ya está bien. Si estás muy guapa. Vamos a tomar unas copas.
No me gusta que me metan prisa. La noche es muy larga.
Pon un disco y espera.
Bien.
¿Quién demonios es usted? ¿Cómo se atreve a entrar aquí de ese modo?
¿Pero a qué viene ese escándalo?
¿Qué has hecho?
Lira, soy yo.
Quería verte.
Liras.
Me has estropeado un gran festín con mi amigo.
¿Has aparecido tan de repente?
¿Se puede saber qué es lo que quieres?
Liras, necesito tu ayuda desesperadamente. Me he convertido en un
y mi situación es terrible.
Vaya, un hombre normal. ¿Con qué un hombre normal, eh?
Así no tardaré mucho en morir.
Quiero que bebas mi sangre para que pueda volver a ser un vampiro inmortal.
¿Eso es lo que quieres?
Bien, te ayudaré.
Será un placer.
Acércate. Gracias.
¿Qué hacen? ¿Qué hacen? Los bebés, ya estamos en paz. Porque tú me convertiste
en una vampiresa. Ha llegado la hora de mi venganza.
No, no.
¡Basta, Liras!
¡Necesito tu ayuda!
¿Estás listo si crees que voy a ayudarte? ¡Te mereces vivir y morir como
miserable humano!
¡Basta, Liras! ¡Basta!
¡Traidora!
¡Liras!
Yelas, tú querías destruirme, pues ya puedes hacerlo. Te has convertido en un
ser humano.
No tengo poder para destruirlos. Quiero que sigas así y vivas.
Yelas, tengo que volver a ser un vampiro.
Te sugiero que vuelvas a Transilvania, tu hogar.
Transilvania. Sí, allí está mi casa.
Volveré a Transilvania, hijo mío.
De acuerdo, nosotros también iremos a Transilvania. Puede ser nuestra última
oportunidad.
Siento mucho tener que hacer esto, pero debo volver a ser un vampiro, Marisa.
¡Despierta!
¡Despierta, Marisa!
Mi señor Drácula, por fin has vuelto. Sí, pero no hay tiempo que perder. Date
prisa, llena mi cuerpo de líquido veneroso con tus afilados colmillos.
¿Qué pasa? Hazlo.
No, no lo haré. ¿Cómo? ¿No obedeces mis órdenes? ¿Olvidas que soy tu señor?
Pero te fuiste con los humanos y te casaste con una humana. Huiste de
Transilvania dejándonos abandonados.
Aunque después de tu marcha tuvimos un señor muy bueno. ¿Qué dices?
Además, tenemos órdenes de nuestro nuevo señor y del señor Togo de no ayudarte.
Así que aquí estás de sobra.
¿Togo? ¿El nuevo rey de los vampiros?
¿Quiénes son estos hombres?
Tú ya no eres nuestro señor, eres un miserable ser humano. ¿Cómo te atreves?
Vamos, echad de aquí a esta basura. No, no os atreváis a atacarme. Volved de
inmediato a vuestras tumbas, os lo ordeno.
¿Qué hacemos, Antón?
Ya sabéis que mamá siempre dice que no abramos nunca la puerta cuando ella no
está. Puede ser alguien que necesite ayuda.
Por favor, dejadme entrar.
Necesito ayuda.
Voy a mirar.
Dios mío.
Es un hombre herido.
Le están atacando.
Abre la puerta.
Cierra la puerta, deprisa.
¿Qué le ocurre, señor?
Tenga, señor, tómese esto. Es nuestra cena, le reanimará.
Déjame en paz.
No, no tengáis miedo. Me vienen persiguiendo.
Los vampiros vienen a por mí, quieren matarme. Pero no tengáis miedo, a
no os harán nada.
¿Qué dice, señor?
¿Que han salido los vampiros?
Estamos rodeados de fantasmas. ¿Qué?
Malditos.
Dios mío.
¡Socorro, mamá! ¡Mamá! Vamos a rezar. Vamos a rezar juntos como dice mamá.
Recemos nuestras oraciones.
Niños, no soltéis la cruz. No pueden acercarse a ella.
Reza y salúdame. Eres mi esclavo. Soy el nuevo rey de los vampiros.
Estúpido, ¿cómo te atreves? Yo no obedezco órdenes de nadie.
Drácula, cuando te uniste a esa mujer, el gran Satán me coronó como rey de los
vampiros. Tu reinado terminó y empezó el mío. ¿Qué dices? Al infierno, Satán, y
tú. ¡Togo! Te reto a un duelo. Si ganas, estaré a tu merced.
Me parece bien. Delante de todos los demás te demostraré que ya no eres el
¡Defiéndete!
¿Te das cuenta?
Te he dado una lección. Nunca podrás venderme.
¡Ven, hombre muerto!
Chispa.
es un trozo de la cruz.
Nunca pensé que me salvaría una cruz contra la que he resistido durante 500
años.
¿Por qué? ¿Por qué voy a esperar? Ha llegado su hora. Puedo clavarle una
en el corazón.
Quincy Harker está esperando en el castillo para destruirle. Tiene derecho
cumplir su venganza. Además, recuerda lo que te dijo.
Hemos utilizado varias armas contra él y ninguna ha dado resultado.
Por eso he decidido jugar mi última baza. Solo yo puedo hacerlo.
Esperadme en las afueras del castillo.
Obedecedme.
Demasiado trabajo para una persona.
Leiche tiene razón.
Deja que te ayudemos. Tú solo no podrás hacerlo.
No, gracias. Esta vez lo haré a mi manera.
Además, aunque le destruyamos, quedan más vampiros. Creedme.
Aún nos quedan muchas cosas por hacer.
No os preocupéis por mí. Le tengo mucho apego a la vida. Me gusta vivir. No me
arriesgaré. Tío.
No te preocupes.
Hasta luego.
Lo conseguirá.
Mis colmillos me han vuelto a nacer. Vuelvo a ser Drácula, el rey de los
vampiros. Este extraño ambiente que flota en mi castillo me ha devuelto mi
forma.
Quincy Harker, ¿qué estás haciendo tú aquí en mi castillo?
Como jefe del grupo cazavampiros, te estoy esperando para acabar contigo,
Drácula, rey de las tinieblas. Eres un estúpido. Nunca podrás vencer al rey de
los vampiros.
Es un radio de plata. La herida es mortal de necesidad.
¿Qué me pasa?
Antes no me costaba nada quitarmela, pero ahora, ¿por qué no puedo?
Estaba decidido a matarte aunque con ello perdiera la vida.
Como has vuelto a ser un vampiro, no tienes salvación. Estás equivocado,
No me rendiré.
Vayamos juntos al mundo de los muertos.
Dios mío.
Madre. No digas nada. Lo sé todo.
Sé que ha muerto.
Y que de nuevo estoy sola.
Lo siento, madre. Soy el peor hijo del mundo. Te he hecho sufrir mucho, pero
tenía que hacerlo.
No digas eso. Sé que era tu deber y también la voluntad de Dios.
Madre, a partir de ahora no me separaré de ti.
Eres mi hijo, pero no olvides que también eres hijo de alguien más.
Madre.
Dios mío, te prometo que educaré a mi hijo para que le haya sido un hombre
bueno.
Aún existen las ruinas del castillo de Drácula en Transilvania.
Sus recuerdos perduran eternamente.
Hace mucho tiempo fue un héroe. Fue un monarca invencible y el salvador de su
nación. Luchó por su país, pero murió de forma trágica.
Volvió a la vida diabólica sin tener un corazón humano.
Para la gente, era un diablo sediento de sangre que mataba sin piedad.
Se llamaba Drácula.
La historia de su vida se ha ido transmitiendo de generación en
a pesar de lo que diga la gente, Drácula fue un hombre entre los hombres.
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