All language subtitles for Vampero 8

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan Download
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

El exorcista diabólico.

Eres un monstruo.

Estás poseída por el diablo.

Señor, mi vida, te quiero.

Deja que mi amor una nuestras almas.

No te resistas. Háblame de tu corazón.

Gracias.

¡Gracias!

Sí, Charlie, de acuerdo. Déjame libre la primera página.

¿Vale? Bien.

¿Cómo está mi jefe favorito?

El correo.

Oh, gracias.

¿Te gustó la representación de anoche?

Soy una gran oficiante.

¿Qué eres, qué? Una gran artista. ¿Artista? A mí lo que me importa es la

taquilla.

Pues deberías estar encantado, porque estaba lleno.

Disculpe. Adelante, pase.

Buenos días, Raymond.

Hola, Vogel.

Hola, señorita. Buenos días.

Tenga el relato para su próximo número de la revista.

Muy bien.

Qué interesante, las mazmorras del gran inquisidor.

Tiene garra. Es un relato sin importancia, pero los datos que contiene

reales y extraordinarios.

Señor Vogel, no sea humilde.

Usted y yo sabemos que nuestros lectores devoran con auténtico entusiasmo sus

relatos y sus historias sadomasoquistas.

No me invento nada.

Me baso siempre en historias reales, no en mis experiencias personales. ¿Ah, no?

¿Es usted un investigador?

Hay que conocer el mal para poder combatirlo.

Tengo entendido que fue usted sacerdote.

Se dicen tantas cosas.

Ya, pero... ¿es cierto, señor Vogel, que ha colgado los hábitos?

¿Qué importancia tiene eso?

Soy periodista.

Podríamos hacer una serie.

Memorias de un ex -zacerdote.

Es una buena idea.

Lo pensaré.

El lunes le traigo otro relato.

De acuerdo.

Gracias. Adiós. Adiós, señor Vogel.

Adiós, Ana.

Un tipo raro.

Me dan escalofríos cuando me mira.

No seas tonta. Es totalmente inofensivo.

Es solo una pose literaria.

Ven, ven aquí, preciosa.

El sábado vas a ver.

¿Qué? Vamos a organizar una misa negra. ¿En serio?

Sí, conjuraremos al demonio. Dios mío.

Pero necesitamos una chica que haga de víctima del sacrificio. ¡Qué

La señora Carter y una dulce virgen que será ofrecida en sacrificio a Belzebú.

Vamos a buscarla en el club.

¿No vamos a mi casa? No, no, no.

¿Por qué no?

¿Por qué no? Solo un...

Por favor.

No, aquí no.

Sí, vente a casa.

Venga.

Vamos, por favor.

Hola, Ross.

Hola.

Llegas tarde.

Traigo noticias. ¿Qué noticias? Hay que buscar una víctima para el sacrificio

del sábado. ¿Para qué llevar a nadie más?

Para hacer una misa negra.

¿Qué te parece la cripta? Buena idea. Martín estará allí. Tal vez la

convenzamos. Sí.

Vamos, date prisa. Enseguida voy.

¿Qué tal? Bien.

Bien.

¿Una misa negra?

¿Qué tal, chicas? Nos divertimos. ¿Qué es una misa negra?

Hola. Hola, ¿qué tal? Hola, Raymond. Nos pasamos bomba en esas ceremonias. Y

además van un montón de millonarios.

Es solo un pretexto para una juega. ¿Y chicas guapas? Un montón. Y además todas

son muy ricas.

Y además se gana pasta.

¿Y qué es lo que yo tendría que hacer?

Nada. Lo normal.

Follar.

¿Follar con quién? ¿Te puede elegir?

¿Qué quieres follar con Raymond?

¿O si prefieres que le dices a una chica? Los millonarios son muy

¿Vienes?

No me lo perdería por nada.

Pues a ver.

Un brindis. Por la vida.

Se alquilan apartamentos.

Buenos días.

Buenos días.

¿Tienen algún apartamento disponible?

Sí, señor, varios.

¿Alguno con vistas a la calle?

Sí, creo que tengo uno.

Gracias, me lo quedo.

Muy bien.

Su nombre, por favor.

Matisse Daniel.

Matisse Daniel.

Estoy reventada.

Siempre estás cansada.

Ni siquiera cuelgas tu ropa en su sitio.

Descansando me mantengo joven.

¿Cómo puedes vivir con este desorden?

Yo así sé dónde está todo.

Muy graciosa.

¿Puedo echarte una mano?

Toma, cógelas.

¿Qué haremos?

Yo seré el ama.

Haremos una misa negra. ¿Una misa negra? Nuestra misa negra.

¿Y qué hacemos?

Vamos, dime. Yo seré el ama.

Y tú la víctima.

Llevarás un vestido largo y negro.

Negro. Es mi color favorito. La víctima serás tú.

¿No ibas a matancarte?

Oh, no. Tendrás las piernas abiertas. Yo te acariciaré suavemente y

te besaré por todas partes.

Cojo el puñal y cuando estés temblando de ansiedad, te lo

meto por el culo.

Necesito una copa. Yo también.

Oh, vaya. Otro cliente.

Buenas noches. ¿Puedo tomar algo?

Claro, lo que quiera. Un whisky. Enseguida.

¿Alguna marca en especial?

No.

¿Me invitas?

¿Por qué no?

Pide lo que quieras. Martín, un whisky.

¿Por qué vienes tan tarde?

Detesto los locales llenos de gente.

Es muy triste estar solo.

Todo es triste.

Esto debió de ser una iglesia.

¿A quién le importa?

Sí, ¿a quién?

Por las iglesias.

Oye, ¿quieres venir conmigo? ¿A dónde?

A mi casa.

¿Serás amable conmigo?

Sí, muy amable.

¿Vives cerca?

Muy cerca.

No perdamos tiempo.

Me voy a cambiar.

Vaya pedazo de casa.

Cumple su cometido. Vamos.

¿A qué tanta prisa?

Vamos.

Ponte cómoda.

¿Dónde has ido?

¿Dónde estabas? Rezando.

Rezo antes de hacer cualquier cosa.

En una capilla privada.

¿Una capilla?

Tengo una capilla en casa.

¿Qué tiene de raro?

No... nada, supongo.

Pero nunca he visto una capilla privada en las casas.

Normal, eres una puta.

Cuidadito.

Supongo que no encuentras a muchos hombres honestos, temerosos de Dios

clientes. Te equivocas.

Algunos de mis clientes me han llevado a misa.

Todavía no ha muerto la piedad.

No es lo que crees.

Era una misa negra. ¿Una misa negra?

Sí.

Fue emocionante.

¿Cuántas veces se ha celebrado?

No sé, una vez o dos.

Fue una extraña experiencia.

¿Dónde fue?

En París, en una bodega.

¿En qué bodega?

No me acuerdo.

Anda, no hagas esperar a una señorita.

Tienes prisa.

No, pero si quieres que me quede, habrá que llegar a un acuerdo.

Te pagaré.

Si quieres, me quedo hasta mañana.

Quédate.

Quédate hasta mañana.

¿Qué te pasa?

Desnúdate.

¡Desnúdate!

¿Me oyes?

¡Desnúdate!

¿Quién te llevó a esa misa negra? Unos amigos.

¿Qué amigos? ¿Qué amigos?

Una gente que va a la misma discoteca que yo. ¿Qué discoteca?

La cueva del templario.

Nombres, nombres.

Raymond. Bien, Raymond, ¿quién más? Ana. Ana, ¿quién más? No sé.

¿Quién más? ¿Quién más?

Quiero saberlos todos.

Quiero todos los nombres, los nombres. Tienes que decirme los nombres. Los

quiero todos.

Dímelo, dímelo.

Dímelo.

Necesito saberlo.

Besa esta cruz.

Besa esta cruz. Besala si quieres salvar tu alma.

Repite conmigo. Estoy poseída por el demonio.

Repite conmigo. Estoy poseída por el demonio. Estás poseída. Lo sé. Lo sé.

poseída. Voy a exorcidarte.

¿Me haces daño?

Está bien.

Estoy poseída. Es verdad.

Confiesa que el diablo conduce tu corazón, tu mente y tu cuerpo. Tu

mente y tu cuerpo.

Confiesa, confiesa, hija mía.

Confiesa. Confieso que el diablo conduce mi corazón.

Confiesa.

Confieso.

Muy bien.

Y ahora di, acepto el castigo por mis grandes ofensas y mis malvadas

transgresiones.

Dilo. Yo.

Por favor. Sigue.

Arrepiéntete.

¡Arrepiéntete!

¡Arrepiéntete! Y no, mi nepad.

El acto de la expiación va a comenzar.

In nomine Patris, et Filis, et Spiritus Sancti.

Yo te salvaré.

Ego te asolvo de pecatis tuis.

Estás poseída por el demonio. Eres un instrumento del fuego, del infierno, del

pecado. Y el precio del pecado es la muerte.

Lo sé.

Conozco la materia.

Porque fui sacerdote.

Era sacerdote y me expulsaron por ser duro, pero se equivocaban porque mi

corazón era justo e intransigente con el pecado.

Intransigente con el vicio.

Y te voy a exorcizar para arrancar el demonio de tu

cuerpo. Vas a morir, pero tu alma entrará en el reino de los cielos.

Satán!

Luego te asolvo de pecadis tuis, in nomine Patris et Filis et Spiritus

Buenas tardes.

Buenas tardes, señor Conde. Sus invitados le esperan.

Gracias.

Buenas tardes. Pasen, por favor.

Amigos, queridos amigos.

Pasen, pasen. Oh, mi querido fiscal.

Buenas tardes.

Oh, perfecto. Buenas tardes.

Encantado.

Encantado. Pasen, pasen.

Hola, ¿qué tal? Oh, amigo mío. Sí, muy bien. Muy bien.

Ven, Satan.

La misa negra ha comenzado.

Ven, grandioso rey de las tinieblas.

Acepta el sacrificio que te ofrendamos.

Tu elegida te espera y fielmente se entregará a ti como signo de devoción.

Admitid al demonio en vuestros corazones, vuestra mente

y vuestros cuerpos.

Ven, padre del mal.

Satán, desciende hasta nosotros.

Es tu poder inmenso el que nos guía por el camino del pecado.

Llénanos de tu mal, maestro.

Espíritu del infierno, penetramos.

Fatal, llénanos tú con tu poder demoníaco.

Tráenos la dulzura del pecado.

Tú, nuestro maestro, ayúdanos a vivir en lujo y

digno.

Oh, príncipe del pecado.

Ven, nuestro querido Señor.

Te rendimos tributo, somos tus esclavos. Te adoramos más que a la luz.

Satán, acepta este sacrificio que te ofrecemos y que su sangre fluya

libremente en el cáliz maldito para que tú la bebas.

Desciende, todopoderoso rey de las tinieblas. y acepta el sacrificio.

Yo, sacerdotisa de esta ceremonia, alzo este puñal sagrado que será el arma del

sacrificio.

Ven a mí, rey del infierno, y dame fuerzas para llevar a cabo este

Acepta tu elegida.

Acepta tu esposa.

cuya sangre fluirá en honor a tu extraordinario poder.

Zatán, te adoramos.

Queridos amigos, me complace presentarles a la actriz que ha hecho su

virgen a la perfección.

Y esta es la daga.

Y ahora, al segundo escenario.

Gracias.

¿Entonces? ¿Entonces?

¿Te gustó la velada?

Una fiesta como cualquier otra.

Te has tirado a todo el mundo sin distinción de edad ni sexo.

Es el único modo de divertirse en una fiesta de esas.

No te enfades.

Sabes bien que solo te quiero a ti. Sí, ya lo sé, pero me cuesta mucho

aceptarlo. ¿Qué quieres? Tengo 20 años menos que tú.

No es para estar celoso.

No me gusta hacer el ridículo.

A

veces

se te ocurren unas cosas.

Tú eres muy atractivo.

De hecho, me gusta verte celoso.

No son celos, sino que no me gusta esa gente.

Es la última vez que vamos a una fiesta de esas.

¡Socorro! ¡Cállate! No tengas miedo.

¿Qué quiere usted?

Eres un instrumento de Satán. Estás en peligro. Yo te salvaré.

Te voy a exorcizar.

¡No, suéltame! Tienes que pagar por tus pecados. ¡Está loco!

Morirás en estado de gracia.

Purificaré tu alma.

Arrepiéntete, hija mía.

Arrepiéntete y te salvaré.

Buenos días, doctor.

Hola, señor comisario.

Casi he terminado. ¿Qué carnicería? Su trabajo ha terminado, pero el mío acaba

de empezar.

¿Quién es el joven que le acompaña?

Pierre Malou, mi nuevo ayudante, un principal.

¿Ha encontrado algo interesante, doctor? No tiene aspecto de ser un crimen

pasional.

Así que cree que no es un maníaco sexual.

¿Qué me dice del arma? Un cuchillo de hoja fina.

De unos 30 centímetros.

Le sacó las entrañas y se lo clavó al marino. Una masacre.

Un sádico.

Podría ser.

O tal vez una venganza. O un loco. En mi opinión no creo que sea ni lo uno ni lo

otro. Hay ciertos detalles muy interesantes.

La forma de las heridas, la profundidad de las incisiones corresponden con los

rituales de los exorcismos de la Inquisición de hace cuatro siglos. ¿Cree

entonces que nuestro asesino es Torquemada?

Podría tratarse de un Torquemada actual.

Según las teorías de Flan y Obermeier, nuestra era tecnológica tiende al

de las supersticiones.

Oh, por favor, déjese de imaginaciones y limítese a llevar a cabo su trabajo

adecuadamente.

Comisario, acabamos de localizar a un tipo sospechoso por los alrededores. Mi

joven amigo, su Torquemada ha resultado ser un simple y sórdido ladrón.

¿Es este el hombre?

Sí, señor comisario.

¿Tu nombre?

Me llaman Vidal.

Quítate la gorra.

No quiero. Que te la quites.

¿Me pegará el hospital si me resfrio?

Veamos, ¿cómo te llamas?

Vidal.

¿Tu nombre verdadero?

Disena Pisterali, señor.

Para facilitar las cosas me llaman Vidal. ¿Qué hacías por aquí?

No te hagas el idiota. ¿Espiabas por qué?

¿Espiar?

Dormía la mona. ¿Qué?

Quiero decir que estaba durmiendo la resaca.

Bien, dormías la mona. ¿Y por qué tenías un cuchillo en tu poder?

Ah, una navaja para pelar los plátanos.

Te han detenido varias veces.

La poli me trinca continuamente, pero nunca he hecho nada.

Soy un ángel con una cara fea. Ese es mi drama.

Bien, Vidal.

Esta vez te hemos pillado.

Y ahora, chico, te vamos a encerrar de nuevo y nos vas a explicar por qué has

matado a los Carter.

¿Entendido?

Llévenselo. Andando.

Ah, mierda.

Disculpe. ¿De verdad cree que ese pobre hombre es culpable?

Tecnócratas. ¿Usted cree que arrestando a Vidal me comporto como el mayor de los

imbéciles? Necesito un culpable verdadero o falso para poder tener

encontrar al verdadero asesino.

¿Hay alguien?

Parece que no.

¿Dónde está Rose?

Tomando un baño.

Ponte cómoda.

Hola, chicos.

Hola, Rose.

Hola. Hola.

¿Vosotros o lo vuestro?

Vosotras como en vuestra casa.

¿Qué os trae por aquí?

Venimos a buscar a Raymond.

¿No está aquí?

Está con el comisario.

Ah, entonces nada.

¿Tu nombre?

Raymond Prenvel.

¿Ocupación? Soy director de Ediciones Venus. Publico una revista, El Puñal y

Liga. Ah, debe ser la bomba.

¿Es que no la conoce?

No.

Lo siento, solo tengo tiempo para leer la última tirada del escudero.

Bueno, evidentemente, mi semanario es algo totalmente distinto.

Señor Frenval, quizá pueda usted explicarme en qué circunstancias

señor y la señora Carter.

A los señores Carter les veo de cuando en cuando. Son buena gente, tienen mucho

dinero. No les volverá a ver.

Les han asesinado.

Ah, ¿no lo sabía por su periódico El Puñal y la Liga?

Es suficiente, Malú.

Hemos encontrado su tarjeta de visita en el bolsillo del señor Carter.

¿No tienen idea los periodistas de quiénes pueden ser los culpables?

¿Enemigos?

¿Chantaje? ¿O quizá alguna cuestión de faldas?

¿Qué opina?

Nada en absoluto.

Los tenía por gente bien.

Entre nosotros.

Eran ricos, pero tampoco tenían tanto dinero como para... Sí, entiendo,

entiendo. Señor Frenval, ¿tendría algún inconveniente en identificar los

cadáveres?

No voy a decirle que he encantado, pero si es necesario... Llame a Durán.

¿Durán?

Acompaña a este señor al depósito. Sígueme.

Sí, claro.

Disculpe, ¿puede decirme cómo han sido asesinados?

Les asesinaron con una daga.

Como en las historias que usted publica. Muy interesante.

Tal vez pueda usarlo. Nos gusta lo auténtico. Adiós.

Estoy listo.

Y bien malo.

¿Cree que es culpable?

No lo sé.

Teresa.

Oh, querida.

¿Por qué te enfadas conmigo?

Dime, ¿por qué?

¿Quieres saberlo?

Te quiero.

Te quiero, Teresa.

Porque eres un viejo sádico.

Sí. Un viejo maricón.

Un degenerado. Lo soy. Un cerdo asqueroso.

¡Cabrón!

¡Déjame! Sí, soy un cabrón. Ven aquí.

Es verdad, te quiero. De rodillas.

Desnuda.

Teresa, Teresa.

Soy un degenerado.

Mi Teresa, mi Teresa.

Venga, desnúdate.

¿Por qué me haces esto?

Sí, sí.

Desnúdate.

Eres un viejo despreciable. Me gusta. Te odio.

Basura. Viejo vicioso.

Ven aquí.

Ven aquí.

Déjame verte. Vamos a la cama, cabrón.

¡Esqueroso! ¡Zordo!

¡Trovestido! ¡Violador!

No tengas miedo, no tengas miedo.

Vengo a salvar tu alma.

¡Eres una pecadora!

Voy a ayudarte a expiar tus pecados.

¡Levántate!

¿Quién es usted?

¿Qué quiere?

Agacha la cabeza.

¡Agáchala!

Ego te absolvo de pecatis tuis.

In nomine Patris et Filis et Spiritus Sancti.

¿Así que crees que la policía sospecha de ti?

Eso parece.

Deben estar locos. Hasta un poli se daría cuenta de que no eres un asesino.

Puedes decirlo bien alto.

De todas formas, el asesino debe ser alguien de nuestro entorno.

Tienes razón. Y yo no quiero ser la próxima víctima. Lo que faltaba... Un

asesino que mata mujeres.

Y si quisiera tener el mismo número de víctimas hombres que de mujeres. He oído

que los maníacos usan esos métodos.

No, no, no. Creo que te equivocas. Odia a las mujeres.

Creen que yo cometí esos asesinatos para conseguir material auténtico para mi

revista. Pero si yo hubiera cometido esos asesinatos, no sería por eso.

Prefiero violar a una vaca o cometer un atraco.

Sería mucho más rentable.

No, no. La policía realmente no cree que lo hice yo. De lo que están convencidos

es de que yo tuve algo que ver en todo esto. Creen que llevo una vida de

crápula. No están tan equivocados.

Un policía nunca puede...

Comprender nuestra forma de vivir.

Estoy de acuerdo.

Pero cada vez se acercan más a la verdad.

El motivo de estos asesinatos es algo relacionado con nuestra búsqueda de

emociones en los dominios de la magia negra.

Perdona.

Creí que estaría Raymond.

No, pero pase. Gracias.

He venido a traer el relato para el próximo número.

Me gustaría mucho que lo leyeras.

Bien, lo haré. Es una historia real.

Lo leeré.

Me gustaría conocer tu opinión sobre el protagonista.

Un hombre muy desgraciado.

Promete que lo harás.

Sí, sin falta.

Gracias.

No hay de qué.

La oscuridad de la habitación de ella sólo estaba rota por una pálida luz.

Al otro lado de la calle alguien se movía sigilosamente, el rostro contraído

la angustia.

Sus ojos expresaban todo el deseo que sentía por ella, pero su corazón le

el valor para hablarle.

Pero la espera no fue vana.

Ella entró en su habitación.

Esta vez no iba sola.

Su compañera en los gozos de la carne estaba con ella.

Las dos jóvenes se abrazaron.

Empezaron a desnudarse.

Sus cuerpos relucientes quedaron desnudos. Las manos se buscaron y las

encontraron en besos prohibidos.

El hombre decidió librarla del demonio que la poseía.

Salvar su alma a cualquier precio.

Tenía el poder de salvarla.

Abrió la puerta de su apartamento y dirigió sus pasos hacia su estancia.

Señor Vogel.

Buenas noches.

¿Qué quiere?

¿Qué hace aquí?

Quiero hablar contigo.

No quiero matarte.

No quiero matarte.

Estás poseída por el demonio.

Poseída por el demonio. Estás poseída por el demonio. Estás poseída por el

demonio. No grites. Voy a liberarte. Voy a liberarte. Estás poseída por el

demonio.

Es Cilis. Es Espíritu Santis.

Amén.

Qué raro.

¿Qué?

¿No ha vuelto? Habrá salido con Fred.

Es ella.

Ve a abrir.

Hola. Hola, Rose.

Martín, Fred, ¿qué tal?

¿Cómo por aquí? Venimos a buscar a Anne.

Anne no está aquí. Creíamos que estaba con vosotros. Qué raro. Habíamos quedado

con ella para ir al cine.

A mí también me lo parece.

Aunque supongo que querrá estar sola.

En ese caso, nos habría llamado.

Supongo que sí.

Espero que no le haya pasado nada.

¡Mierda! ¿Diga?

¡Anne!

¿Dónde estás?

¿Dónde dices?

¿Pero dónde?

¿Con un amigo? ¿Pero dónde? ¿Con quién?

Ha colgado.

¿Por qué?

Bueno, Anne siempre ha sido un poco rara.

Pero últimamente no la entiendo.

¿Inspector? Los tecnócratas no somos tan inútiles. Con la ayuda de los servicios

de la Interpol he recibido una información.

Vogel, Paul, escritor checo. Nombre verdadero, Paul Rodek, ex sacerdote,

de un psiquiátrico de Módena.

Reclamado por las autoridades por corrupción de menores y sospechoso de

asesinato. Es nuestro hombre.

Mi querido amigo, es usted un caso. Paul Vogel puede ser un loco, pero eso no

significa que sea nuestro hombre.

Aunque viva en el apartamento de enfrente de las amigas de ese tal

director de la revista El Puñal y la Liga. Paul Bogle vive enfrente, ¿y qué?

Si no le parece suficiente, adelante, insúlteme.

Pero me gustaría interrogar a ese Fred y a sus amigas. Haga lo que quiera. Se

sorprenderá.

Voy a ver lo que hace. La espero aquí.

Raymond, Raymond, despierta. ¿Qué pasa?

Al no ha vuelto.

Estoy intranquila.

Ya te dijo ayer que no vendría, que estaba en casa de un amigo.

Lo sé, lo sé.

Quizás sea una tontería, pero no es normal. Es la primera vez que pasa fuera

toda una noche.

¿Qué quieres decir? Tengo miedo.

Presiento que le ha pasado algo.

¿Tú crees?

Policía, buenos días. ¿Policía?

Buenos días, comisario. Buenos días. Sentimos molestar.

¿Qué desean los señores?

El comisario Tanner y su ayudante, Malu.

¿Sabían que el escritor Paul Bogle ha alquilado un apartamento frente al suyo?

No, en absoluto.

¿Sabían que desde hace dos días no ha vuelto a poner el pie en su apartamento?

Ni una señal.

¿Qué coincidencia?

Anne, la chica que vive conmigo también ha desaparecido.

Tengo que darles un consejo. Yo de ustedes dejaría de hacer esas estúpidas

negras. Cuatro personas han muerto ya.

Mañana podrían ser ustedes.

En nombre de Patris, et Filis, et Spiritus Sancti. Amén.

Amor mío, yo te suelvo de tus pecados.

Yo te suelvo.

¡Ana! ¡No!

Rose, ven aquí.

¿Qué pasa?

Es un manuscrito escrito por Paul Vogel.

¿Dónde lo encontraste? Aquí.

Habla de torturas, flagelaciones, una joven crucificada, exorcismos. Léelo.

Habla de lavar pecados con sangre, purificaciones con cuchillos.

¿Quería hablar conmigo? Exacto.

¿Sobre qué?

Sobre su relato.

¿Le ha gustado?

Sí, mucho.

Extremadamente sadomasoquista, pero con una gran dosis de autenticidad, de hecho

real.

¿Qué quiere decir?

Que conoce usted demasiado bien los hechos para no ser el asesino.

¿Qué está diciendo?

Discúlpela. Está un poco nerviosa por la desaparición de Ana.

¿Cómo? Ana ha desaparecido.

Usted lo sabe muy bien.

Si quiere acusarme, vaya a la policía. No tengo miedo.

Quizá ustedes tengan secretos inconfesables.

Las misas negras, por ejemplo.

¿De qué habla?

¿Misas negras?

Exacto. Si desea usted asistir... Esta noche celebramos una en la Cueva del

Templario. Nos gustaría mucho que asistiera usted, señor Vogel.

Bien.

Sí.

Iré.

¿Comisario? ¿Comisario?

Ha corrido un gran riesgo. Podrían haberle matado.

Ustedes los trinócratas no dejan nunca a los pobres hombres como yo equivocarse

nunca. Vine a buscarle porque se va a celebrar una misa negra.

¡Rose, cuidado!

¡Ahí va el asesino! ¡Ha matado a Rose!

¡Véngase, Boguel! ¡No!

¡Déjeme marchar!

¡O la mato!

¡Las he apartado del pecado! ¡Las he librado del poder del diablo!

¡No quiero hacer daño a esta mujer!

¡La amo!

¡Salvaré su alma si la mato!

¡Y la limpiaré de todos sus pecados!

¡No lo entienden!

¡Yo soy la espada del Señor!

¡La espada del Señor!

¡Déjenme marchar!

Déjenos irnos.

Váyase o la mataré. No me obligue. No lo haga.

Admite, inspector, que nosotros los tecnócratas no somos tan tontos como

cree. Ah, los tecnócratas. De ellos no estoy seguro.

Pero usted es una excepción. Le felicito, Malou.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.