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Donde nací, los bebés que sobreviven si su madre muere en el parto
son considerados niños embrujados o endemodiados.
Su maldición atrae la desgracia y el infortunio.
A veces eran arrojados al río o a los vertederos de basura.
Yo soy uno de ellos.
Sí, yo fui un niño maldito.
¡Wow! ¡Estás sin la!
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Y el padre?
¿O la familia?
No, el chico lo encontró en la descarga.
Los hospitales son muy, muy faibles.
No sé si... ¿Entiendes lo que quiero decir?
La afección es controlada.
Aumenta la dosis a través de nuestros manos.
No sé si podré terminar lo que me propongo contar.
Voy a decir la verdad, sin tapucos ni reservas.
Tal como la recuerdo, tal como la he vivido.
Aunque ni siquiera estoy seguro de que pueda interesarle a alguien.
Es como un miracle.
Hay que confiarlo a los servicios sociales.
No tenemos la opción.
Me ocupo de ello.
¡Venid a casa!
¡Venid!
¡Venid a la casa del Señor Dios!
¡Venid a la casa del Señor Dios! ¡Venid a la casa del Señor Dios!
¡Venid a la casa del Señor Dios!
¡Venid a la casa del Señor Dios!
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Ven, Señor, este reparto que recibimos gracias a ti.
Protégenos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¡Bienvenida!
¡Bienvenida!
¡Bienvenida!
Es la edad de tu hermano más joven que tú. ¡Cállate de aquí!
¡Eso es tu hijo de puta!
¡Ayúdalo!
¡Puedes usarlo!
¡Atención si te refieres!
Pero si decides trabajar conmigo, te ayudaré a ganar mucho dinero.
Y incluso puedo enseñarte las filas del raquetaje.
Mira, comete.
¿Qué haces?
¿Qué haces?
¿Qué haces? ¿Qué haces?
¿Qué haces?
¿Quieres ver la mar?
Pasé tres años de mi infancia robando y huyendo por las calles sin conocer el
miedo.
A mi padre tampoco lo conocí.
Nunca supe nada de él ni nadie me dijo que hubiera tenido uno.
Así que aprendí a vivir sin padre.
Y me acostumbré a respirar sin echarlos de menos.
Gracias.
¿Por qué la señora me llamó?
Ella decidió...
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Buenas noches, Padre Alfonso.
¿Todo bien?
Por supuesto que te agradezco.
Buenas noches, Sergio.
¿Y el Padre Antonio?
¿En viaje, quizás?
De noche que paso, no veo luz en su habitación.
¿Puedo hacer esto?
Todos podemos hacer esto.
La vida es difícil.
Todos debemos preparar las cosas.
Si veis a qué punto mi casa es pequeña y vieja.
¡Ale!
¡Ale, Michel!
¿Te ha hecho una mano?
No, no hace falta. Tranquilo, gracias.
Me hubiera venido mejor anoche, la verdad.
¿Qué pasó?
Pasivo.
¿Qué quería?
¿Tú qué crees?
Hombre, el niño perdido y hallado en el templo. Venga, Manuel, no me subas de
categoría tan rápido, anda.
Y como siempre, no habrá ni comido, ni cenado, ni nada.
¡Ah, Michel!
Ven.
Dito para Manuel, tú buscas para aquel que sos y tú lo le aportarás.
¿Ah? Vale.
Otro más, suma y sigue.
¿Otro más qué?
¿Puede que yo te haga una ducha?
Cuando aparecieron en mi camino personas buenas y la vida finalmente me ofrecía
una sonrisa, yo parecía despreciarlo.
Definitivamente pesaba sobre mí la amenaza de la maldición.
Ha devuelto la mitad de lo que se llevó.
¿Quién?
El nuevo, el del patadón a Dominique.
Vaya, cómo las gasta.
Gracias.
Admitiendo que a cualquiera pagan justos por pecadores.
Por favor, Alfonso.
Nosotros a los pecarios no saben.
La camisa que compró era de las buenas.
Es listo y tiene estilo.
Me gusta.
En eso te matáis y no... Yo te la sacaré.
Nos vamos a hacer el quesos.
Yo te la hago.
Pero tú quedas en cualquier tono. El tigre vio.
Jubilé.
Michelle me dijo que te espera en la mazmorra.
¿Quieres que te lo muestre?
¡Rufino! ¡Rufino!
¡Ven aquí!
¡Rufino! ¿Qué haces?
¿Qué haces?
¡Ven! ¿Dónde vas?
¿Dónde vas?
¿Qué haces?
¿Qué haces?
¡Ven aquí!
¡Ven aquí!
Por favor, ven aquí.
¿Qué pasa aquí?
Nada.
¿Qué es eso?
¿Qué es eso?
No lo sé.
Tengo que irme. No puedo más.
Las mafias.
No empieces. Son las mafias, Alfonso.
Nos meten a estos chavales para acabar con nosotros.
Antonio, por Dios, no te sientas tan importante.
Antes, cuando vivía en la calle, me sentía muy cansado.
¿Cómo?
Estabas muy cansado, como yo antes.
Me sentía triste y sola hasta que vine aquí.
Mahatma se llamaba Gandhi en sí.
Un hombre que intentaba devolver dinero.
Es un hombre muy antiguo.
¿Es algo malo?
No.
Se llamaba Gran Am, Guantinamo.
Como la tierra.
Tenemos cosas que hacer. Continuarás más tarde.
¡Vamos, Dominique!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos! nos economizamos tanto que construiremos pequeños jardines. Sí, sí,
Tienes razón.
¿Vamos a jugar?
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vigil!
¿Tú ves que el pueblo se entiende bien?
Es un gran desgracia.
Yo sé detrás de mi padre y detrás de mi hijo.
¿Podrías tú saber cómo fue?
Y el gran proyecto está.
Mi madre me parió con tanto dolor que se dejó la vida en el intento.
Y desde entonces yo también empecé a morir un poco cada día.
¿Quieres decir qué hacemos ahora, eh?
Dios proveerá, siempre lo hace.
Los bancos no creen en Dios.
Y estamos otra vez en números rojos.
Otra vez con los pequeños hogares.
Olvida ese sueño de locos, por favor.
Pero si ni siquiera tenemos para comprar algo de leche.
Y además, Antonio, lo sabes perfectamente. En Madrid y en Turín
Que te quieres embarcar en esta ruina.
Si ofende y se va.
Pues yo también me tendría que ir. Yo también me tendría que ir.
Alfonso, cálmate, hombre.
Por Dios, por favor.
Pero si ni siquiera tenemos algo de carne para darle a los muchachos. Por
Pero es el fundador de Estacas.
Y es nuestro superior.
Le debemos obedecer.
Alfonso.
No le dan otra.
Vete a por agua, por favor.
Papá.
¿Cómo? ¿Qué ha pasado?
No pasa nada. No pasa nada.
Dámela. Dámela.
Para curarte paludismo hablan de llevarte a España.
A mí no se me ha perdido nada en España.
Bueno.
Si me gustaría volver de vez en cuando a mi querido Almonte.
A comerme una buena papa con soco.
Un huevo frito con papa.
Eso quita todos los males.
Tienes que conocer a mi familia.
¿Miguel? ¿Miguel?
¿Margarita?
Lo siento mucho, Michelle.
Tu padre ha muerto.
Él no es mi padre.
Tú eres mi padre.
Pero ese hombre que acaba de morir era tu padre biólogo.
¿Tú?
¿Tú eres carpintero o no?
¿Eres carpintero o no eres carpintero?
fábrica su ataúd.
No, no.
Ya no hay tiempo, Luisel.
Es tu último oportunidad.
Deberías descansar.
Tienes que guardar fuerzas para algo que te espera y no tenías previsto.
¿Es algo que va a preocuparme?
El mes que viene por mi cumpleaños.
Quiero un regalo muy especial.
Casi siempre le pongo un poquito de comino a mi grito.
Me has dicho que estás estudiando español y que lo entiendes, ¿verdad?
Pues ánimo.
Esta es tu casa.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡Aleluya!
Es tan
pequeño.
Qué pequeño eras. Y ahora, fíjate, 24 añazos.
¿No se cita a la familia un bautizo?
¿Cómo estás? Ay,
qué alegría.
¿Qué tal el vuelo? Bueno, el vuelo mal, tarde.
Pero bien, estoy vivo.
Por favor, siéntate.
La familia.
Tú debes ser Buentina.
Enhorabuena por tu autismo.
Muchas gracias.
Y feliz cumpleaños.
He llamado al padre Raúl. Viene de Sevilla.
Escúchame, mamá Margarita.
que yo me meto entre el mundo de César Latán, de este hospital.
Pero no se ilusionen, pasaré a volver muy rápido.
El padre Raúl, en todo mi absurdo, nos ha traído una herencia preciosa y un
aplauso con el nuevo proyecto.
Siempre igual. Tú no descansas nunca, Alfonso.
Bueno, a ver, yo qué sé, que ya sé que tengo fama de cenizo, pero también me
queda algo de sentido. Manuel,
la intendencia y surgirles los cafetines a todos estos.
Que no se han quedado mis años de estudios de teología en la Pontificia de
No se han perdido.
Alfonso, el padre incómodo. Perdón.
El padre Cónomo.
Si alguien pudiese, por favor, darme algo de...
¡Majadme! ¡Majadme!
¡Majadme! ¡Majadme! ¡Majadme!
¡Majadme!
El presidente de la elección.
Sí. Dice que...
Pienso que serás el mejor mamá para Cécilie.
No.
Tendremos una vida normal.
Un trabajo.
Una familia.
Pienso que también deberías dirigir la pequeña playa.
¿Qué piensas?
Cuando era pequeño,
Me dijeron que los sofolans como yo tuvieron una maldición.
Hace mucho tiempo pensé que nunca tendría una familia.
La tendrás.
Un día, jugarás aquí mismo con tus pequeños hijos.
Y serán fieles a su abuelo.
La mejor madre de Kara.
No, Marguerite.
Solo quiero estar aquí, en mi país.
Sin tener amigos como tantos otros.
Vivir con alguien como tú.
Eres oficialmente mi hijo.
Por favor, vuelve pronto.
Por cierto, a mi vuelta.
Quiero que en el aula esta, donde está el proyecto de los chicos, me hagáis...
Sí, por favor.
Muy bien.
¿Y este dinero de dónde narices va a salir?
Estoy esperando una cantidad que entrará la semana que viene de una ONG alemana.
Y tengo gestiones con la Diputación de Sevilla.
Antonio me puso en contacto con ellos, por eso me llamó.
A veces me pregunto si se empeñe en algo personal contra mi padre.
Yo no tengo nada personal contra él.
¿Pero sabes qué?
No hay sitio para quijotes.
Estos pequeños hogares además se apartan de nuestro concepto, de nuestra
verdadera misión aquí.
Yo no me voy a oponer.
Pero me parece un auténtico despilfarro emplear nuestros recursos económicos de
esta manera.
Gracias, Alfonso. Te lo agradezco mucho.
Porque esto nos autoriza moralmente a comenzar las obras.
Comenzar las obras.
¿Estás bien? Sí, estoy bien. ¿Tienes el dinero? Déjame ver la cámara.
¿Y el nuevo Super House?
Parece que les trae dinero de Europa.
¿Saben a quién les debe dar esto?
A nuestros amigos, a los que más desean construir el hotel.
Saben muy bien cómo prestar presión sobre los precios.
Vayan a verlos a Zibo y díganle...
¿Quién es la gran madre?
¿Quién es el hijo de esta historia?
Todas las malas cosas que han aprendido en la calle.
Padre Alfonso.
No, no los conozco.
Bueno, dice que los conoce muy bien.
No los entiendo muy bien.
¿Dónde quieren ir?
Era uno de tus chicos.
Debe ser una error.
Ahora se complica, mi padre.
Este edificio es tan grande, en un lugar tan especial.
No se imaginan la presión que sufrimos para que se vayan y que se acerquen a
alimentar este nido de drogas y robadores.
Refinamos ahora.
En 8 años, tráfico de drogas.
¿Dónde están todos?
Manuel, ven para acá.
Ven para acá, Manuel.
Y no conseguimos librarnos de ti.
Con lo tranquilos que estábamos todos estos meses.
Te he echado de menos, Manuel.
No tanto como a torros con pollo, pero te he echado de menos.
Vamos a hacer un trato.
No vale hacer preguntas, ¿entiendes?
El gerente.
Ya.
de Petipoyet.
Yo no me esperaba que el padre Raúl supiera tanto de construcción.
Como que fue cocinero antes que fraile.
¿Cocinero?
Es un refrán español, tontorrón.
Muy bien, Marquerito.
Oye, la nueva Cervantes.
Pues antes fui aparejador durante una buena temporada y no se me daba mal.
Y pintamonas también.
Perdón, dibujante e ilustrador de libros. Pero como le gusta lo difícil,
pues se metió a cura que te aburres menos.
Hijos, gracias.
Gracias a los tres, de verdad, Quentin, aún sabía que lo conseguirías.
Con ayuda de tus hermanos y con ayuda de Dios.
No me equivocaba contigo.
Vas a ser el mejor alcalde de cara.
Y además nos haría mucha falta.
Rufino Mensa.
Lo tuvimos hace años, tráfico de drogas.
Le he tenido la prisión de cara.
¿Y?
A Sibo nos amenaza con un escándalo en la prensa si no aceptamos.
¿Aceptar el qué?
Quiere que vendamos estos terrenos a sus socios, al parecer unos constructores
de hoteles.
Y esta vez me parece que va en serio.
Frère Jacques, Frère Jacques, dormez -vous,
dormez -vous. Salve les matines, salve les matines.
Frère Jacques, Frère Jacques, dormez -vous.
Creo que te presiono demasiado.
Perdóname, por Dios.
Perdóname todavía, Alfonso.
El paladín nos da servicio.
Y el nuevo superior.
Por el momento, han nombrado al padre Alfonso.
El que tiene el dinero.
Puedo hacerlo con mis hombres.
Cuidado, Zibo.
Son religiosos y europeos.
No es tan fácil.
Esta operación debe ser realizada con inteligencia.
No,
no. En unos días.
Por el momento, no debe que se mueva. Sin ningún pretexto.
El hombre de las alas.
Cuando era pequeño me daba miedo.
Yo tampoco entendía muy bien a veces por dónde revoloteaba y por qué.
Pero hay que confiar.
¿Estás seguro?
No siempre lo estuve.
Pero ahora lo sé.
Eso consiste en la fe, supongo.
¿Volverá a España, padre Raúl?
¿Se llevará mi padre?
Mañana.
Allí siempre tendréis vuestra casa.
El rey me dejó morir en la basura, dormido para siempre.
¿Es usted familiar?
Sí, soy su hermano.
Está muy mal, ¿verdad?
Desgraciadamente la anemia es muy intensa y el riesgo de shock y fracaso
multiorgánico es inminente.
Anoche cuando se fue su familia me dijeron que hoy vendría su hermana
Almonte a verlo. Estará contento, ¿no?
Por cierto, en cuanto desayune le voy a afeitar.
¿Padre Antonio?
¿Sí?
¿Raúl?
Bien. Ahora vamos a sentir fuerte.
Muy fuerte.
Él sabía que no viviría mucho tiempo.
Por eso volvió de Lomé antes de estar curado.
Y murió en España protestando porque quería volver.
Esto me lo dio para ti. Lo talló él mismo.
Quería que lo llevaras siempre contigo.
Es un momento muy difícil para todos.
Pero estoy seguro que vais a entenderme.
El padre François siempre estaba contra nuestro padre.
Sabía lo que quería hacer.
Dijo que no había dinero.
Que lo hacía por el bien de todos.
¿Por qué se fue, Michel?
¿Por qué se fue?
Hola, mi padre.
Hemos escuchado la noticia.
Vine a presentar mis condenas por la muerte de mi padre Anthony.
En mi nombre y en la suerte de mi superior, el capitán Bucari.
Gracias, Ferchou.
Supongo que es un abrazo.
Quisiera reiterar mi voluntad de ayudarte.
Sobre todo en este momento en el que estás solo.
¿Quién cambió eso?
¿Quién cambió eso?
¿Por algunos años de prisión?
Escuchen.
No han conseguido extorgar al padre Antonio.
Y no van a conseguir extorgarme.
Nada ha cambiado.
Creo que no lo han conseguido.
Ahora, todos podemos ganar.
Con lo que pueden obtener, pueden ir a otro lugar.
El padre Antonio no era un hombre realista. ¡No es un hombre realista!
¡Cállate! ¡Cállate!
¿Qué quieres?
¿Tienes un perro?
¡Cállate de hablar como tú!
¡Cállate!
¿Nada?
Tenéis que salir de aquí.
Hasta que esto se aclare, estaríais en prisión.
No, no, no, no.
No vamos a ningún sitio.
Esto se va a llenar de policías de un momento a otro.
Margarit.
Los niños.
No quiero.
Tenemos que irnos.
Yo voy a por el pasaporte.
Vámonos. ¿A dónde?
A España.
¿Qué pasa con Margarit?
Yo no me puedo ir así.
Tengo que despedirme de ella.
¿Estás loco o qué?
Yo no creo en el procedimiento de la Corte.
No creo en el procedimiento de la Corte. Yo no creo en el procedimiento de la
Corte.
Yo no creo en el procedimiento de la Corte.
Yo no creo en el procedimiento de la Corte. Yo no
creo en el
procedimiento
de la Corte.
dulce
Dame un beso, Margarita.
Voy a ir.
Pero te prometo que volveré.
Los precios dicen que es hora de los chavales de Paraguay.
No nos dicen quiénes son.
Pero esperamos que el coche no esté aquí.
¿No crees?
La nacionalidad no está en el borde.
Es evidente.
¿Tienes la plaza de matriculación del vehículo?
Afirmativo, capitán.
Puedo dar órdenes a todos los puestos. Ah, pues lo reflexiona. Debe ser fuera
nuestras fronteras latinas.
Lo importante es saber dónde van.
España. Pero primero probablemente partirán por Nador para entrar a Mérida.
Pregunta de captura de la parte de la policía marroquina. El trío va a
descomplicar.
Pero hay una maravilla.
Tienen varios juegos de viaje.
No estás aquí, Dominique.
¿Dónde estás?
¿Dónde estás, Dominique?
¿Dónde estás?
¡Gracias!
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¡Gracias!
Lombard Common ha comenzado la emisión.
Vamos a caminar aquí, esperando que el rey
salga de la cárcel hacia España.
No sé si has estado en un lugar como este.
Es mucho peor.
Es fácil de pasar.
Si tienes la suerte y solo dejas tu piel en la cárcel.
Y después hay la policía marocana.
¡Dominique! ¡Dominique! ¡Dominique!
¡Dominique! ¡Dominique! ¡Dominique! ¡Dominique!
¡Dominique!
Y aquí, Dios para cada uno.
No podemos detenernos.
Cualquier cosa que pase, no podemos detenernos.
Coman, te hablo todo.
No. No.
¡Alájate!
Va a tomar ducha.
¿Vas a entregarme?
No.
¿Qué quieres de mí?
Ayudarte.
Y no preguntes más.
Lo he hecho, hecho está.
¿Dónde piensas ir?
En Sevilla, en un sacerdote que trabajó en mi país.
Y espero que esté mi hermano allí.
¿Había sangre en el vómito?
¿No?
Buena señal.
Túmbate.
¿Duele?
Hay un poco.
Me gustaría hacer este análisis y otras pruebas.
¿No?
¿Te habías comido al hospital?
No, por favor, aquí no.
En Sevilla tengo familia.
Entonces no debes retrasar el viaje, ¿vale?
¿Tú sabes lo que te juegas haciendo esto?
Si te dijera lo que se me pasó por la cabeza cuando lo vi allí escondido, no
lo creería.
¿Y entonces por qué lo has hecho?
A lo mejor es porque sé lo que es tener que emigrar para no pasar hambre.
Dirás que estoy loco, ¿no?
No eres ningún loco.
El viaje es sencillo.
Nosotros te acompañaremos hasta el puerto.
¿Quién era el dinero?
Bueno, el que llevaba los bolsillos.
La policía marroquí se llevó nuestro coche.
Y allí iban nuestros pasaportes españoles, claro.
Y todos los ahorros.
Pero puedo pagarme hasta Málaga de ahí. Ya veré cómo hago.
Tu pasaje.
¿Y esto?
No sé, un regalo. El ferry que está de promoción.
No sé cómo lo voy a agradecer.
Yo sí.
Marchándote.
Te quitas del medio y así los jefes no me ven.
Y así no le cae el marrón que le puede caer.
Recuerda que vas sin papeles, ¿vale?
Portilán.
Cuídate.
Gracias.
Perdona, hemos llegado.
Ya está, hijo, ya está.
Ya está, ya está.
¿Dime, señor?
En Almería, trabajando.
¿Cuál es, Raúl?
¿Qué?
Dominique.
¿Qué? Murió en el salto.
Procura no salir hasta que se resuelva lo de tu pasaporte.
Puede llevar días, incluso semanas.
Y si te han reclamado desde Togo, te van a hacer volver.
Yo quiero volver cuanto antes.
Prométame que me ayudará a volver pronto.
Hay que esperar a que llegue tu pasaporte.
Pero cuando lo tengamos, regresaremos juntos.
Vaya tasco en la entrada.
Buenas noches. Buenas noches.
Los primeros semanas, desde dos hermanas.
Padre Ángel Buentinam, uno de los hijos de Antonio.
Hola, encantado.
Estás en tu casa.
¿Nos acompañas? No, gracias, no ceno.
Me han hecho picar en el colegio.
Muy bien.
No, no te vas a quedar hombre que aquí hay trabajo.
¿Eh, Michel?
¿Tú y yo habéis pensado?
¿Podréis encontrar un trabajo legal?
¡Sí!
¿Cuándo podréis recuperar los papeles?
Michel, no voy a trabajar aquí.
Ni legalmente, ni legalmente.
Sabemos nuestro proyecto.
Nos vemos pronto.
Nos vemos pronto, ¿no?
Sí, te amo, fe.
Sí, te amo.
Gracias.
Cuando era un niño.
Recuerdo que estuve a punto de morir en un basurero.
No tienes ninguna maldición.
Nunca la has tenido.
Ahora lo sé.
He vivido 100 años en 24.
Dicen que usted escribe libros.
¿Le gustaría contar mi historia?
La escribiré.
Pero mañana vamos a ir a ver a un médico de confianza.
Creo que está suyo.
Te quedan tres meses de vida, me dijo.
No se equivocó.
No hubo más palabras.
El silencio lo envolvió todo.
El padre Raúl y yo nos despedimos estrechando la mano del doctor,
todo lo que había intentado hacer.
He llegado al final de mi viaje.
Es el último desierto que atravesar.
No sé si podré terminar lo que me propongo contar.
Voy a decir la verdad, sin tapujos ni reservas.
Tal como la recuerdo, tal como la he vivido.
Aunque ni siquiera estoy seguro de que pueda interesarle a alguien.
Nací en una aldea cercana a la ciudad de Cara, en el norte de Togo, el país más
hermoso del mundo.
Pasé tres años de mi infancia robando y huyendo por las calles, sin conocer el
miedo.
A mi padre tampoco lo conocí.
Nunca supe nada de él, ni nadie me dijo que hubiera tenido uno.
Así que aprendí a vivir sin padre.
Y me acostumbré a respirar sin echarlos de menos.
Mi madre me parió con tanto dolor que se dejó la vida en el intento.
Y desde entonces yo también empecé a morir un poco cada día.
No soy fruto de un destino ciego.
Estoy convencido de que mi vida ha valido la pena.
Muero en paz.
Mi nombre es Wenxinam.
Soy cabie.
Fui. Un niño en la calle.
Un ladrón.
Y esta es mi historia.
noche cae sobre ti, todo por dentro parece morir.
Ahí estaré, tú debes confiar, te llenará mi amor.
Cuando llores hasta enloquecer, con lágrimas de
sal, una mirada te hablará, te
llenará mi amor.
Descubrirás un nuevo amanecer, nada tienes que temer.
Yo siempre te acompañaré, a tu lado
volaré frente al espejo.
Te ha devorado la ciudad Toma mi mano, no mires atrás
Te llenará mi amor Todo un desierto de
desolación Fue tu camino de dolor Aires
de cambio te transformarán
¡Gracias!
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