Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Se adentraron en la noche una vez dos niñas.
Todos vivieron su peor pesadilla.
¡Cara!
Lo que ocurrió luego no quieren contar.
Cerraron los ojos rogando olvidar.
Booker, tenemos que erradicar hasta el último rastro.
¿Mami?
Te quiero.
Se sienten culpables. Las persigue implacable.
Separadas pero inseparables.
CÓMO LLEGAR AL CIELO DESDE BELFAST
Ha salido de la nada.
De algún sitio habrá salido, y ahora está muerta.
Pues habrá que… bueno…
Habrá que moverla.
- ¿Moverla? - Ya me entiendes, taparla.
- Esconderla. - Para.
- Vale. Venga, ayúdame. - No.
Ayúdame.
Joder. Iba yo al volante.
He bebido.
- Robyn. - ¿Qué?
Mira.
No…
No.
No puede ser.
No puede ser Greta.
Si voy presa, promete que cuidarás de mis hijos.
- No vas a ir presa. - La he matado.
- Jim es buen padre. - Si me detienen, se desmoronará.
Seguro que es más fuerte de lo que crees.
- ¿No quieres cuidar de mis hijos? - No es eso.
¿Qué tienen de malo? Son un puto amor.
- Solo digo que no seas catastrofista. - No soy catastrofista.
La situación es catastrófica. No puedes catastrofizar una catástrofe.
- Ya la dan por muerta. - ¿Qué?
- No vas presa por matar a una muerta. - Pero hay un cadáver.
¡Dios, Robyn! Estamos jodidas.
Robyn me ha dicho que me gusta el caos.
Tiene razón. Es así.
Y tenías 16 años.
Creías ayudar a una amiga.
Este lío es cosa de Greta, tú solo te has visto arrastrada.
Yo quería verme arrastrada.
¿Y eso?
Cuando era pequeña, no hacía más que pensar en el futuro.
Qué haría, con quién saldría…
Me emocionaba pensar en lo que me esperaba.
Pero ya he llegado al futuro.
Y aquí me tienes.
Aferrada al segundo acto.
Si esto fuera un guion y yo un personaje, no funcionaría.
Yo no funcionaría.
No sé lo que quiero ni en qué creer.
No sé si soy la heroína o la villana. ¿No debería saberlo ya?
No sé quién soy, Liam.
Y cuando pienso en la persona que era…
en aquella jovencita divertida, valiente y ambiciosa,
me pregunto qué pensaría de mí.
Y tengo miedo…
de haberle fallado.
Yo sé quién eres.
Es verdad.
Yo te veo, Saoirse.
Mierda, el poli. Está aquí el poli.
¿Qué crees que estará pasando? ¿Estará haciéndole preguntas?
¿Interrogándola?
Probablemente.
- No quiero que nos vea. - Ni yo, Robyn.
¿Qué hacemos?
Llamamos a la puerta
y, cuando abra, la agarramos.
- Vale. ¿Y si abre él? - Por eso quería una llamada secreta.
- Por favor, no empieces. - "¿Cuándo usaremos la llamada secreta?".
- No es momento. - Y ahora mira.
Si abre él, salimos pitando, ¿vale?
No está tan bien como la llam…
- No digas "llamada secreta". - Vale.
¿Hola?
Tranquila.
Ya voy yo.
¿Hola?
A ver.
Estáis cabreadas, lo sé. Pero mejor lo hablamos mañana.
Sabemos que está ahí. El policía. El chaval.
- Liam el poli. El agente Liam. - Líbrate de él.
Deberíamos hablar con él.
- Hablar con él. - Hablar con él, dice.
Pero que no sea ahora, estáis un poco raras.
Tenemos motivos para estar un poco raras.
Madre mía. ¿Te has enrollado con él?
No.
¿Es su camisa?
Vale, nos hemos enrollado un pelín.
- Señor, Saoirse… - ¿Es bueno o malo?
Bueno. Pero estoy prometida, así que malo.
Para nosotras, digo.
Vale, me he perdido.
- Ha habido un percance. - ¿Qué tipo de percance?
Es Greta.
Venga. ¡Rápido!
Tiene que ser una puta broma.
¡Saoirse, espera!
¿Qué pasa aquí?
Lo siento.
¡Yo la mato!
Ya has matado bastante por hoy. No más asesinatos, gracias.
Lo siento mucho.
¡Vamos!
- ¿Dónde vas con un cuchillo? - Es un estilógrafo.
¿Quién usa estilógrafos?
No podías enamorarte de una normal.
¿Dónde?
La hemos arrastrado hasta ahí.
Tendría su gracia de no ser horrible.
Intentábamos demostrar que estaba viva.
Mira dónde nos ha llevado la puta investigación.
- Por nuestra culpa… - No está.
¿Qué?
Que no está.
¿Un kit antipinchazos?
- Sí. - ¿Qué se le ha pinchado?
- El neumático. - ¿Por qué lo ha pinchado?
- Yo no he sido. - ¿Y por qué necesita repararlo?
A ver, ¿tiene uno o no?
Tengo un sacacorchos.
Lo que Rossa nos ha encargado me parece exagerado, guapas.
- Da igual lo que te parezca. - ¿Matar a una clienta?
Para flipar.
Ya no es una clienta.
Pero es todo un poco chungo, ¿no?
No es como aquel tío que se puso como un loco con su pobre novia.
- Él se lo merecía. - Me habló.
¿Qué?
Lo tenía delante con una bala en la cabeza.
Y me habló. Fueron solo unos segundos.
¿Qué te dijo?
- Algo de unas flores. - ¿Flores?
Rosas. Intentaba decirme algo de unas rosas.
A lo mejor quería comprarle rosas.
A la chica.
Como último retorcido gesto romántico.
Los hombres así siempre se creen el príncipe azul.
Ninguno ve que es el lobo feroz.
Ahí es donde quiero llegar.
Un imbécil así no te quita el sueño, pero…
No puedes incumplir el procedimiento. Han dado la orden.
Rossa no está para hostias, ¿eh?
La pobre Greta Gráinne es una cosa, pero matar a toda su familia…
Son muchos muertos.
¿Y dices que hay tres más? ¿Amigas?
- ¿Qué pintan aquí? - No estoy segura.
Cuando entré en la sociedad,
me dijeron que las nuestras estábamos hechas de otra pasta.
Por eso podemos hacer esto.
Y la gente normal y corriente lo nota.
Por eso evita entrometerse.
Pero esas tres no.
Tal vez les guste la emoción. La adrenalina.
Tal vez quieran ser castigadas.
Tal vez estén buscando algo.
La verdad. O el sentido.
O tal vez también estén hechas de otra pasta.
Y, ahora,
su pequeña aventura debe llegar a su fin.
Corre, corre, conejito.
¿Y ahora qué?
Desconoce el lugar exacto,
pero Liam sabe que Charles está enterrado en el colegio.
Gracias a ti.
Ay, sí. Volvamos a eso. Buena idea.
- Tendrá la boca cerrada. - ¿Por qué?
Te lo tiraste.
No me lo tiré para que se callara.
¿Te acuestas con él y temes que te delate? Joder, ¿tan mal lo haces?
Vale, eso es…
Es… Esto no tiene nada que ver con cómo lo hago.
- Lo hago… - ¿Lo dejamos estar?
- Tiene principios. - ¿Sí?
¿Y qué hizo con ellos? ¿Dejarlos en la mesita?
Chicas, por favor.
No podemos volver.
Por ahora.
Podemos acabar de dos formas: con respuestas o sin ellas.
Yo sé lo que prefiero. ¿Y vosotras?
Es la única que puede acabar la historia y está ahí fuera.
Tiene que estar.
Y tenemos que encontrarla.
Mierda.
- ¿Puedo pedir dos bolas, abuelo? - ¿Dos?
De fresa y chocolate, porfa.
Venga, vale.
La traigo todos los viernes como premio por ser buena.
Yo siempre soy buena.
Y con virutas, porfa.
Virutas de arcoíris.
La familia de Greta vive junta, mejor empecemos por ellos.
Reúnelos en la misma habitación.
No habrá problema.
Cierra las ventanas. Corre las cortinas.
Sella la puerta desde fuera.
Deja una rendija para introducir la sustancia.
¿Es la toxina esa que usan ahora?
Una chica de la reunión, Harkin, ¿os suena? Me lo contó todo.
Y, en unos minutos, se acabó.
Ha perdido un montón de kilos.
Deja la puerta sellada unas horas para asegurarte.
¿Ozempic, quizá?
Si no, podrías morir tú.
Cuando abras la puerta, estropea un electrodoméstico.
La caldera. La cocina.
Así parecerá un accidente.
Esto lleva leche.
¿No querías leche?
- ¿Te fías de ella? - No lo sé.
Pero la necesitamos.
Sí.
Por favor, Owen.
Voy a sacar a mi hija de aquí antes de que se vaya todo a la mierda.
- Escúchame. - Ya te escuché.
Sí. Te escuchamos, y mira cómo hemos acabado.
No puedes huir.
Ya, marcharse no es una opción. Booker lo dejó claro.
Pero Greta lo ha hecho y ha contactado con María.
- No es seguro. - Exacto.
Greta ya no es la víctima. No para ellas. Es la amenaza.
Se toman esto en serio.
Si quieren encontrarnos, lo harán.
No digo que no deberías huir. Digo que no puedes.
Ya hablo yo con ella.
- ¿Puedo ayudarla? - ¿Podría usar el baño?
¿Puedo ayudarla?
Eso es todo.
Gracias.
No fue culpa tuya, Greta.
Lo sabemos.
No se lo diremos a nadie.
¿Qué es esto?
A todas nos resulta muy…
difícil.
Queremos dejarlo atrás. Todo. Queremos olvidar lo ocurrido.
- ¿Creéis que yo no? - Es que tú lo conocías.
Tenías una relación con él.
Nosotras solo lo conocemos por…
Mí.
Es que…
nos resulta…
muy difícil.
Ya lo has dicho.
Pero podemos seguir saludándonos.
Por el pasillo.
En clase.
Qué generosas.
Mira, lo sentimos.
- ¿Ah, sí? - Lo mataste tú.
- Robyn. - No, estoy harta de dar rodeos.
No te culpamos, Greta. Pero no podemos seguir así.
No podemos.
Adiós, Greta.
Espere.
Para que coja fuerzas.
Gracias.
¿Vosotras otra vez?
No sé qué estaba pensando, Booker.
Es irónico.
He dedicado mucho tiempo a esa causa.
- ¿Causa? - Intentar comprender a Greta.
Me obsesioné con ello.
¿Te arrepientes?
De algunas cosas.
Pero creía en ello.
¿Te imaginas?
Que pudiéramos liberarnos de nuestro trauma.
Completa y totalmente.
Ni aprender a manejarlo ni adormecerlo,
sino dejarlo atrás.
Que se vuelva tenue y débil,
como un sueño o una historia que te contaron una vez.
Renacer. Convertirte en otra persona.
Reencarnarte en vida.
Me facilitaría bastante el trabajo.
Nadie olvida el pasado.
¿Qué fue de aquella niña que me trajiste hace años?
Habían matado a sus padres.
Le va bien.
Tardé mucho tiempo en conseguir que hablara.
Eso ya no es un problema.
De hecho, ahora trabaja conmigo.
Va a ayudarnos con esto.
¿Tenéis un plan?
Tenemos un plan, tranquila.
Pero debemos ser cuidadosas.
Discretas.
Reúne aquí al resto. Volveré para explicároslo todo.
Bien, repasemos lo que sabemos.
Heaven's Veil, 1997.
Se incendia una iglesia. Mueren ocho niños.
Pasa algo raro en el incendio.
Toda la comunidad se asusta y hay un éxodo masivo.
¿No creerás que es algo sobrenatural? ¿Con fantasmas?
- Todos tenemos nuestros fantasmas. - Que nos lo cuenten a nosotras.
- Ah, fantástico. - ¿Qué?
El móvil de Jim ha muerto. ¿Cómo coño encontramos la residencia?
¿Pedimos un cargador?
No.
Dos menores sobrevivieron al incendio. Dos niñas.
Greta y Jodie.
Pasara lo que pasara, lo vieron. Y fue un puto horror.
El gran mal.
No lo entiendo. ¿El complejo de muñeca no va justo de eso?
Margo narra todo su esfuerzo por ayudarla a olvidar el gran mal.
Transformarla en otra. ¿Por qué iba a volver?
Lleva toda la vida huyendo de ello.
Quizá sea eso.
Quizá sepa que no puede escapar.
Que esto acabará alcanzándola.
Nosotras queremos el final de la historia. Quizá ella quiera volver al principio.
- ¿Adónde vas? - A Cork.
Sube.
Donde empezó todo.
El condado rebelde, ¿eh?
Exacto.
Puedo acercarte un poco.
Genial. Gracias.
¿Cómo te llamas?
Gráinne.
- ¿Y tú? - Conrad.
No deberías subir a coches de tíos raros.
¿Así que eres un tío raro, Conrad?
Hablo en serio.
Meterte en el coche de quien no debes
podría ser peligroso.
No más que yo.
¿Por qué vas a Cork?
Soy de allí.
¿En serio?
Bueno, no de Cork exactamente. De más allá de Cork.
Más allá de Cork.
Donde solo se aventuran los hombres más valientes.
- O mujeres. - O mujeres, sí.
Es un pueblo diminuto. Nada especial.
Bueno, no es verdad.
El sitio del que soy,
dicen que es un lugar etéreo.
¿Un lugar etéreo?
Es un punto entre dos mundos.
Donde los muros entre el cielo y la Tierra
son difusos.
Donde el velo de la realidad es más frágil.
De repente, Dios puede levantarlo y mostrarnos qué hay más allá.
- ¿Te lo ha mostrado alguna vez? - No.
Y mira que se lo rogué.
¿Por qué hemos parado?
Fíjate. Estás temblando.
¿Qué?
Un momento.
Toma. Ponte esto.
- No tardarán mucho. - ¿Quiénes?
¿Qué pasa aquí?
Si antes lo digo…
- La alcanzaremos. Va a pie. - Y la atropellé.
Seguro que eso la ralentizará.
Perdón, no quiero que parezca que me alegro.
Estaba pensando en el otro problema.
¿Qué otro problema?
Mira, Liam, si saben dónde está enterrado,
si conocen su paradero, es que siempre lo han hecho.
No entiendo por qué nos lo dicen ahora.
¿Qué ha cambiado?
EL COMPLEJO DE MUÑECA = GRETA
GERIÁTRICO CAILLE NEAMH
Yo.
No me puedo creer que no te hayas llevado el puto tablón.
No esperaba que atropellarais a alguien.
No la atropellamos. Bueno, un poco. Pero se levantó.
- Y no era alguien. Era Greta. - ¿Y qué?
- ¿Yo qué sé? - Liam tiene todo lo que sabemos.
- Se va a cabrear. - Soy consciente.
Rajarle el neumático y dejarlo tirado ha estado feo.
- Vale. - Pero tras hacer el amor…
No digas "hacer el amor", Dara. Qué grima.
Pero tiene razón. ¿Tenías que tirártelo y fugarte?
Ya está hecho, ¿vale? Descubrirá dónde vamos y nos seguirá.
El tiempo vuela. Tenemos prisa. Vamos.
- ¿Por qué vamos tan despacio? - No soy yo. Es el coche.
- ¿Qué quieres decir? - Lo hace el coche.
El coche no decide. Esto no es Chitty Chitty Bang Bang.
Cierra las ventanas. Sella la puerta desde fuera.
Deja una rendija para introducir la sustancia.
Bienvenida a Knockdara. Siento lo del cucurucho.
Tranquilo, guapo.
Tengo que encargar más.
Mi abuelo me compraba uno cada viernes.
De fresa y chocolate. Como premio.
¿De veras?
Si era buena.
Yo siempre era buena.
Me consentía todo lo que yo quería.
¿Pasarás la noche en el pueblo?
No.
Estoy de paso, guapo.
¿Tienes…
virutas?
- Me gustan las de arcoíris. - Vamos.
Déjalo.
En unos minutos,
todo habrá terminado.
- ¿Ya está? - Ya está.
- ¿Y ahora qué? - Buscamos a Greta.
- ¿Y los demás? - También la buscan.
- Si la encontramos, daremos con ellos. - Buena idea, guapa.
¿Por qué no funciona nada?
- Si te pillo, Dara… - ¿Es mi culpa?
No es el mismo desde lo de la gasolina.
Hemos tenido dos accidentes y un atropello.
- Pero, sí, la gasolina. - Jesús.
Lo sé. Es increíble.
No.
Jesús.
¿Y ese qué coño quiere?
- Son peregrinos de Cursillo. - ¿Qué?
Dios te salve, María, llena eres de gracia.
Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
Se dirigen a Knock.
- ¿A pie? - ¿Por qué?
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres…
- Dicen que allí ocurren milagros. - Pues no nos vendría mal uno.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
El problema es que el vehículo ha activado el modo de emergencia.
- ¿Sabéis lo que es? - No.
No me extraña, pero a mí me pasó lo mismo.
Sujetadlo bien, amigos.
No queremos que salga despedido cuesta abajo.
Ya nos pasó, y alcanza bastante velocidad.
Resulta que el sistema ha detectado un fallo en el coche, como…
¿Poner gasolina siendo un diésel?
- Exacto, o… - Atropellar a alguien.
Veo que lo pilláis.
Y se activa una especie de sistema de seguridad
que desactiva ciertas funciones del coche
para impedir que se dañe más. Es muy inteligente.
- ¿Y qué hacemos? - ¿Adónde os dirigís?
Vamos a un pueblo llamado Caille Neamh.
Hay un geriátrico a las afueras. Knockshee.
Hemos pasado por delante. Menudo edificio. Brendan creía que era la casa de Bono.
No era la casa de Bono, Brendan. Era un geriátrico.
¿A qué distancia está?
A unos kilómetros. ¿Lleváis botas de montaña?
- Tenemos un poco de prisa. - ¿Ninguno lleva coche?
Los peregrinos caminan, chicas.
No peregrinamos en coche.
Aunque…
Oh, sí.
Hay personas mayores que quieren peregrinar con nosotros,
pero ya les dan guerra las rodillas o tienen dolores de espalda.
Por eso se me ocurrió esta idea.
¡Madre del amor hermoso!
Necesitamos algo que les dé un respiro
pero que les permita seguir con el grupo.
Por si quieren unirse para rezar o lo que sea.
- Nosotras sí que deberíamos rezar. - Muy bien.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores
ahora y en la hora de…
Dios te salve María, llena eres de gracia…
Si hace mucho que no la ve, será mejor que se prepare.
Ha cambiado un poco.
Lo tendré en cuenta.
Pero sigue siendo su madre. Es muy bonito. El ciclo de la vida.
Ahora usted puede cuidar de ella como ella la cuidó a usted.
Sí.
¿Sorprendida de verme?
Estabas podrida por dentro.
Menudo sitio, ¿eh?
El dinero de Margo ha dado para mucho.
Qué irónico.
Y tú convencida de que yo no valía nada.
Ahora yo también tengo una hija.
No se parece en nada a mí.
Es perfecta.
Pero…
ya no puedo estar con ella.
Porque, bueno, una sombra me persigue a todas partes.
Y quiero que ella camine en la luz.
Pero es duro.
Aunque a ti también debió de costarte.
Dejarme ir, digo.
No porque te preocuparas por mí.
Porque te gustaba.
El control.
Decidir si podía comer, dormir o lavarme.
Perderte aquello debió de ser duro.
Te sentías poderosa.
Yo estaba totalmente a tu merced.
Eras una cruel…
Diosa vengativa.
¿Quién eres?
- ¿Cómo? - ¿Quién eres?
¿Que quién soy?
Siento interrumpir.
- Será un segundo. - ¿Quién es?
- Es su hija, señora O'Hara. - ¡No!
¿Nora? Échate atrás, cariño.
¡Ya vale! ¡Tranquila!
Me haces daño. Para.
¡Fuera!
¡Fuera!
¡Fuera! ¡Vete!
- ¿Quieren una cesta? - Ah, sí.
- ¿Tienes una? - No.
Qué gracioso.
Ah, para partirse.
¿Estás segura de que va hacia allí?
Ya intentó huir. Al principio.
Se me escapó a mí.
Creía que era por instinto o miedo.
O adrenalina. Pero es solo que no estaba lista.
Tenía asuntos pendientes.
Ya estamos. Encantado de conoceros, chicas.
Sí.
Gracias, Murray.
Buena suerte.
Y que Dios os bendiga.
Ha pasado mejor la noche.
Sí, claro.
La avisaré.
Bienvenidas. ¿Puedo ayudarlas?
- Somos amigas de la hija de Nora O'Hara. - Ah, han venido.
- ¿Está aquí? - Ha estado.
¿Y nos estaba buscando?
No.
Pero yo sí.
Tenemos una charla pendiente, ¿no crees?
¿Nos dais un minuto?
Yo no me alejaría, señoras.
Me siento fatal. De verdad.
Y yo me siento estúpido, Saoirse.
- No tienes por qué. - ¿No?
Lo siento.
Ha estado aquí. Estaba justo aquí.
Por los putos pelos, Dara. No puedo más.
- ¿Cómo va la Sra. O'Hara? - La hemos sedado.
La hija lo ha pasado fatal. Normal que se haya ido.
Vente a por un té.
Voy a actualizar su expediente. Está en su habitación.
Ya voy yo. Es la 121, ¿verdad?
Necesito encontrarla.
Necesito entenderlo.
Y luego que pase lo que tenga que pasar. Afrontaré cada error.
Cada cagada. Lo asumiré.
Te contaré todo lo que quieras saber, pero…
¿Qué?
Tengo que llegar al final de la historia.
¿Qué esperamos conseguir exactamente?
No estoy segura.
¿A ti esto no te da un poco de yuyu?
Es la habitación de una anciana inconsciente.
Me da yuyu, Robyn, sí.
EL COMPLEJO DE MUÑECA
Dios.
Entonces, ¿ella lo sabía?
Y lo leyó.
Mentiras.
Todo mentiras.
Acercaos.
No os creáis ni una palabra.
Es una obra de ficción.
Sabemos que Margo Heaney escribió este libro.
¿Qué iba a ganar mintiendo?
No mintió ella.
Le mintieron.
- ¿Greta? - ¿Así se hace llamar ahora?
- ¿Sabéis lo del incendio? - El gran mal.
Fue ella.
Lo hizo a propósito.
Encerró a aquellos niños.
Le prendió fuego.
Vio cómo ardía.
Vio cómo morían.
La ayudó la otra niña, pero era una idiota penosa,
fácil de manipular.
- No puede ser. - Lo encubrieron.
¿No es así como hacemos las cosas por aquí?
Y la gente empezó a hablar.
La gente decía que había ocurrido algo sobrenatural aquella noche.
A veces, el mito se acerca a la realidad.
Sí que había algo antinatural en aquella niña.
Desde siempre.
Algo podrido.
E infecta todo lo que toca.
Yo tenía miedo.
Sigo teniéndolo.
Y vosotras también deberíais.
Yo lo tengo.
Me aterroriza.
No lo que has dicho y he oído, sino…
lo que he visto.
He visto el brillo en tus ojos, la adrenalina recorriéndote.
Has disfrutado.
Has disfrutado diciendo todo eso.
Te he calado.
Seguro que fuiste una fuerza implacable de joven.
¿Qué putas posibilidades tenía ella?
Aquel incendio no fue el gran mal.
Eras tú.
Escuchad.
Liam va a ayudarnos a localizar a Greta.
Y luego nos arrestará en el acto.
Seguramente.
¿Qué pasa?
Hemos hablado con la madre de Greta.
Creo que siempre lo supimos.
Lo notábamos antes incluso de Charles Sampson.
Había algo muy…
muy oscuro, doloroso y triste en ella.
No preguntamos porque preferíamos no saberlo.
Solo queríamos distanciarnos de ello.
Yo, por lo menos.
¿Crees que pudo provocar el incendio?
No sería la primera niña que hace algo jodido
porque antes la han jodido a ella.
Si se enfrenta a sus demonios,
volverá a ese lugar que lleva evitando casi 30 años.
La iglesia.
Eso es. Hay que encontrar la iglesia.
O lo que quede de ella.
He cumplido mi parte del trato.
Ahora te toca.
¿Qué trato?
Le he dicho que si nos dejaba venir…
¿Dónde está el cuerpo?
¿Dónde está Charles Sampson?
Aquel día hubo un funeral.
- De un profesor. - El cura.
Lo enterrasteis con el cura.
No vimos otra alternativa, y…
teníamos mucho miedo.
¿Te marchas?
Puede que la historia no termine como tú quieres.
Hola, Liam. ¿Novedades?
Así que esto es Heaven's Veil.
¿Qué narices es eso?
No tengo ni idea.
Dios mío.
Dios mío.
Dios mío.
Separadas pero inseparables, como nosotras.
¿Greta?
Greta.
Greta, somos nosotras.
Queríamos…
Necesitábamos encontrarte.
Siempre veníamos aquí, Jodie y yo.
Cuando ella era Cara y yo Aisling.
Dos muñequitas rotas.
¿Qué pasó aquí, Greta?
¿Qué pasó la noche del incendio?
Se decía que este sitio era mágico.
Que era sagrado.
Decían que venía el mismísimo Dios.
Creíamos que nos salvaría.
Necesitábamos que nos salvara.
Noche tras noche,
esperábamos, pero no venía.
Estábamos cabreadas.
Así que decidimos calcinar su casa.
- Tenemos que volver. - No podemos.
Tenemos que ir.
¡Cara!
¡Cara!
¡Cara!
Las bicis. Las vimos demasiado tarde.
No sabíamos que estaban allí. No lo sabíamos.
Eso es lo que Charles Sampson quería que contarais.
Nos encontró.
Joder, ojalá no lo hubiera hecho.
¿Y qué pasó con Jodie?
Fue un accidente.
Os lo juro.
Estaba segura de que podría ser otra persona.
Pensé que podría dejar atrás a aquella niña desamparada, y…
siempre me ha encontrado.
Me agarraba del hombro y me traía a rastras.
Bueno, a lo mejor esa niña necesita que la mires.
Dile que no pasa nada.
Oh, Dios.
Si tiene que pasar, prefiero que sea aquí.
Mejor marchaos.
No vamos a ningún lado.
Es peligrosa.
Lo sabemos.
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas como nosotros…
Calla ya, coño.
No lo entiendo.
No hace falta.
Cuídate, guapa.
- ¡Mamá! - Dios mío.
Lo siento.
- Lo siento mucho. - No pasa nada. Todo saldrá bien.
¿Va a dejar que se vayan?
Eso parece.
Lo siento. Lo siento mucho.
Te quiero.
Aún me cuesta creerlo, Booker. ¿Cómo coño lo supiste?
Por la historia de la comadrona en el puente.
Sobre el capullo que hablaba de rosas.
Los tíos no se ponen tan poéticos cuando saben que van a morir.
Se enfadan.
Lo que decía era "Rossa".
¿Cómo podía pasar aquello si tenía el visto bueno de la jefa?
Traicionaba a sus clientas para lucrarse.
Guio a un hombre violento
directo hasta la mujer a la que había prometido proteger.
Se lo ha buscado ella sola.
Y todas las que la ayudaron.
¿Y ahora qué pasa, guapa?
Con nosotras, digo.
Porque estamos un poco perdidas, ¿no?
Ahora que te has cargado a toda la organización y eso.
Podríamos empezar de cero.
Hacerlo a nuestra forma.
Necesitamos soldados.
Es verdad.
Que también estén hechas de otra pasta.
Ya concretaremos los detalles, guapa.
Estoy hambrienta. ¡Vamos a por una hamburguesa!
Esta vez debería despedirme.
Adiós, Greta.
Tal vez Dios te haya escuchado por fin.
EL COMPLEJO DE MUÑECA
PADRE RANULPH O'BRIEN
MANUAL DEL INVESTIGADOR PRIVADO
¿Nos pondrías un poco más de leche?
Da igual.
¿Estará bien?
¿Greta?
- Eso espero. - Me alegra que todo haya terminado.
Sí.
En serio, qué alivio.
Totalmente.
Aunque…
No digo que haya disfrutado. En absoluto.
- Dios, no. - En absoluto.
Pero sí.
Nos ha despertado un poco.
No sé por qué te lo has llevado.
Greta se lo ha olvidado. No quería dejarlo allí. No estaba bien.
¿Qué hay dentro?
No me jodas.
Quiero dejaros algo claro.
No vamos,
bajo ningún concepto,
a meternos en esto.
Subtítulos: Cristina Puig Reig
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.