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Original subtitles

ESENIO

"Regla de San Benito, cap. 49: La observancia de la Cuaresma.

"Aunque la vida del monje deber�a seguir siempre una observancia cuaresmal,

"como son pocos los que tienen semejante fortaleza, los exhortamos...

"a que en estos d�as de Cuaresma guarden su vida con suma pureza,

"y a que borren tambi�n todas las negligencias de otros tiempos.

"Lo cu�l haremos convenientemente, si nos apartamos de todo vicio...

"y nos entregamos a la oraci�n con l�grimas,

"a la lectura, a la compunci�n y a la abstinencia.

"Que cada uno, adem�s de lo prescrito para �l,

"ofrezca voluntariamente a Dios con la alegr�a del deseo espiritual.

"Lo que cada uno ofrece prop�ngaselo a su abad,

"y h�galo con su oraci�n y consentimiento,

"porque lo que se hace sin permiso del padre espiritual,

"hay que considerarlo m�s como presunci�n y vanagloria...

"que como algo meritorio.

"Todas las cosas hay que hacerlas con la aprobaci�n del abad."

Vuelvo sobre "Todo hay que hacerlo con la aprobaci�n del abad."

Si es cierto que la autoridad hoy...

es sobre todo una responsabilidad compartida,

la aprobaci�n del abad se vuelve m�s y m�s...

la conciencia comunitaria de lo que hacemos.

No secretos y asuntos privados de cada persona,

pero intentamos en estas reuniones de Cap�tulo...

desarrollar nuestra conciencia.

Esto nos lleva a un nivel elevado...

de conciencia colectiva,

de aprobaci�n colectiva de nuestra vida, finalmente.

A menudo un hombre entra por la puerta.

Inmediatamente nos sentimos cerca de �l.

Es el amor entre los cristianos.

Despu�s hay un individuo creado parar Dios.

Con �l es dif�cil.

Y es a trav�s de la vida en com�n...

que aceptamos a esa persona no por lo que es en ese momento,

sino por en lo que se va a convertir.

Es por eso que, tan a menudo,

los h�bitos egoc�ntricos que tenemos,

que nos molestan, con el tiempo...

nos hacen apreciar a esa persona, porque forman parte de �l.

Empiezas a ver los cambios en uno y en otro todo el tiempo.

Eso hace que aprecies a la persona que se convierte.

Y al mismo tiempo t� tambi�n te conviertes y ves este desarrollo.

Es como ver florecer a una flor...

en c�mara lenta.

Ves a una persona comenzar a florecer...

y venir...

a la vida real.

En la oficina del Padre Anthony,

hay un cartel con un hombre desnudo en cuclillas.

Y sobre �l est� escrito:

"Estoy solo porque tienes miedo de amar."

Subid a verlo.

Porque la soledad es una de las peores cosas.

Me gustar�a pedir a mis hermanos...

que recordemos...

el nombre de Elizabeth Faire.

Es una psicoanalista de Nueva York.

Me trat� varios meses.

Fue una experiencia bastante maravillosa.

Hice an�lisis y terapia de grupo,

con gente, de forma experimental.

Compart� esta experiencia con...

aproximadamente otros 40 pacientes.

Desarrollamos un sentido de la comunidad,

junto a otras 40 personas, en Nueva York.

Caminar por Manhattan, entre otras personas,

compartiendo un sentido de comunidad...

con aproximadamente 40 personas,

fue una bonita experiencia, muy �ntima.

Sent� que Dios me hab�a enviado a esa persona...

y a esa experiencia comunitaria,

porque me prepar� para la vida aqu�.

Lo siento en nuestras reuniones de Cap�tulo...

y a veces en nuestras reuniones de oraci�n.

Elisabeth dec�a: "Montemos un grupo,

"es extremadamente terap�utico."

Es relativo al �nfasis que ponemos en la curaci�n, aqu�,

y en nuestra vida de oraci�n...

Una de las grandes cosas que he aprendido...

sobre la pr�ctica y la actitud en la pr�ctica,

fue de Elisabeth, cuya ense�anza enfatizaba...

que la cr�tica negativa y positiva, sobre cada uno de nosotros,

ha hecho a nuestras almas...

La primera vez que usamos la palabra "alma",

durante las terapias de grupo,

le agradec� a Dios por llevarme a esa situaci�n,

porque hab�a una fuerte teolog�a en su trabajo.

Yo sent� eso.

Ella admiraba mucho a Martin Buber.

Como gran hombre, gran fil�sofo y te�logo.

Algunos me hab�is o�do nombrarla en nuestras oraciones.

Me gustar�a que hoy...

cada uno piense en ella a su manera.

Creo que hace un trabajo muy importante.

Estamos hablando... o Robert est� hablando de Nueva York.

Es muy dif�cil vivir all�,

si crees que le tienes que gustar a todo el mundo.

Pero si les amas y te preocupas por ellos,

entonces es verdaderamente f�cil...

Recordemos tambi�n a los inocentes de Hiroshima...

que est�n muertos.

Lograr la capacidad comunitaria...

de discernir el esp�ritu escuch�ndose unos a otros,

buscando la unidad...

detr�s de lo que se dice,

es un arte que hay que aprender.

Verdaderamente no lo conocemos.

Los peque�os problemas,

como nuestros asuntos en el Cap�tulo,

deber�an ser el taller ideal...

donde aprender a escuchar al esp�ritu.

Cuando las opiniones divergen,

o se oponen con fuerza,

�qu� dice el esp�ritu en cada uno, c�mo ponerse de acuerdo?

A menos que lo aprendamos, continuaremos desplazando...

las luchas del ego de un punto a otro.

Y da igual que hablemos de liturgia,

o de comida, o de la cerveza del domingo,

no importa, desplazamos las tropas a ese terreno.

Un toque de corneta y empieza de nuevo.

Para m�, el uso del nombre de pila...

no significa necesariamente...

respeto, de hecho, m�s bien lo contrario.

Hay un refr�n ingl�s, ignoro la edad,

"La familiaridad engendra desprecio."

Te aseguro que es as�.

Yo no siento el mismo respeto por alguien...

que usa su nombre de pila,

como por alguien que tiene un t�tulo delante del nombre.

Por decir algo,

"t�tulo" no es la palabra.

Y por supuesto, por mi parte,

no concedo de buena gana este privilegio...

de usar mi nombre de pila. Lo considero un privilegio.

Y s�lo yo puede concederlo.

Esto es, �c�mo lo podemos llamar, �tica?

N�mbralo como quieras, no s�.

Y luego est� la comodidad.

Si la comunidad no tuviera...

m�s que una persona para cada nombre,

y si no hubiera invitados,

o si se les llamara se�or o se�ora, seg�n el caso,

no habr�a problemas.

Pero ya tenemos dos David aqu�.

Don David y David Ramm.

Y a veces tenemos m�s.

�Qui�n sabe de qu� David se trata?

Originalmente, por supuesto, se trataba del nombre del bautismo.

El nombre de pila era lo que importaba entonces.

Pero incluso entonces lo encontr�bamos inc�modo...

y a�ad�amos descripciones,

para distinguir a un persona de otra.

Eric el Rojo, o...

William de Jones,

es decir, hijo de.

Incluso en los tiempos b�blicos, era Judas, no Iscariote.

Obviamente... Hay moscas aqu�.

Sentimos la necesidad de distinguir a las personas.

Dejando aparte este punto de la Regla,

podr�amos extender la discusi�n.

�Qu� sientes cuando escuchas tu nombre de pila?

Una falta de respeto. Lo tomo as�.

- �Fue siempre as�? - S�, siempre.

- �Antes de ser Winifred? - Siempre fue as�.

Cuando el mundo me conoc�a como Edmund,

no me gustaba que me llamaran Ed o Eddie,

u otros sobrenombres,

salvo mis amigos �ntimos, que eran 5.

Los dem�s fueron r�pidamente llamados al orden.

�Cu�l es la diferencia entre tus amigos �ntimos y...?

Los amigos de la infancia. Los dem�s son conocidos.

�Por qu� ese privilegio?

Porque les conozco de toda la vida.

As� que el uso de tu nombre de pila implica acceso a ti.

O haber pasado mucho tiempo contigo.

Si quieres verlo as�...

De la misma forma...

�Puedo usar un matamoscas?

En t�rminos de tiempo pasado con la gente,

podr�as pasar m�s tiempo con el hermano.

�Por qu� no llamarle "hermano"?

No lo discuto, acerco dos ideas.

Creo que se ha merecido el t�tulo.

Ha hecho suficiente para eso.

Hay en com�n una experiencia mutua.

La experiencia mutua ayuda a la gente...

a sentir que hay respeto,

- Yo tambi�n lo creo. - sea cual sea el nombre que se use.

Otra cosa acerca de esto.

Hay una fuerte tendencia hoy...

a repetir las cosas inmediatamente.

Alguien en la comunidad usa tu nombre de pila...

e inmediatamente alg�n hu�sped...

empieza a hacer lo mismo, sin ninguna justificaci�n,

nada, absolutamente ninguna.

T� no tienes experiencia en com�n con �l.

A veces no entiendo ni la mitad de lo que dices,

pero admit�moslo, si quieres.

- Es tu experiencia. - Si quieres...

El nombre de pila no era un problema,

o incluso el diminutivo,

gracias a la experiencia amistosa com�n.

Form�lalo as�, si quieres.

Pensaba que es lo que has dicho.

No te sientas atrapado.

No, en absoluto.

Estoy intentando aclarar lo que has dicho,

no atraparte.

Ya te he dicho todo lo que quer�a sobre esto.

- �Cambiamos de tema? - Como quieras.

Creo que puedo iluminar tu entendimiento.

Ilumina.

Es decir, que mientras crec�as,

la experiencia com�n...

Ya has dicho eso, lo has dicho "ad nauseum".

- Es lo que has dicho, �no? - Vale, si quieres, s�.

Paralelamente, en nuestro caso,

la experiencia com�n de Cristo, aqu�, ser�a equivalente.

No.

Yo no lo creo.

- �Cu�l es la diferencia? - No lo s�.

- Simplemente es diferente. - Es diferente.

Que Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Esp�ritu Santo nos bendiga.

Reza por nosotros, Santa madre de Dios.

Para que seamos dignos de Jesucristo.

Oremos: Dios todopoderoso y eterno,

que hiciste, por obra del Esp�ritu Santo,

de la Virgen Mar�a la morada de tu Hijo,

conc�denos el perd�n de los pecados...

y la vida eterna, por Cristo nuestro Se�or.

Que la bendici�n de Dios sea con nosotros.

Y con nuestros hermanos ausentes. Am�n.

Que esto me purifique, Se�or.

Purif�came y ser� m�s blanco que la nieve.

En tu bondad misericordiosa,

borra mis faltas.

Gloria al Padre, al Hijo y al Esp�ritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Am�n.

Que esto me purifique, Se�or.

Purif�came y ser� m�s blanco que la nieve.

Estas v�speras est�n dedicadas a ti, Padre Anthony.

Tambi�n, con un amor profundo,

nos gustar�a ofrecerte nuestras oraciones.

En el nombre de Jes�s, Dios todopoderoso,

recrea el cuerpo de tu siervo, Anthony,

seg�n sus necesidades...

y nuestros deseos.

C�rale...

y ponle sano.

Fortalece tambi�n...

su resoluci�n...

de mostrar tu gloria en esta comunidad.

Dale la sabidur�a...

y la gracia necesarias,

para hacer tu voluntad.

Recibe...

nuestras ofrendas de estos �ltimos d�as...

y convi�rtelas en un presente de amor para �l.

Santif�cale...

con una alegr�a profunda y constante.

S�nale, Jes�s.

S�nale, Jes�s.

S�nale, Jes�s.

S�nalo, Jes�s.

�D�nde puedo encontrar bolsas de pl�stico?

S�, creo que al otro lado.

Muchas gracias.

�Qu� quiere hoy?

El hermano Bernard quiere un pelapatatas que funcione.

- Ese es el tipo que tenemos. - S�, por eso venimos aqu�.

Solo se necesita que las patatas est�n frescas.

Lo voy a buscar... Ah, aqu� lo tenemos.

No se corte.

Mi mujer adora �ste. �Lo conoce?

No, tuvimos uno y no funciona.

Aqu� est� la foto.

Esto oscila.

Espere un momento. �ste tambi�n.

�ste tiene el mismo sistema que el otro.

Coge de aqu� y la cuchilla se mueve.

La diferencia es que tirando te pillas los dedos.

Con el otro se empuja, con los dedos all�.

�Sabe lo que estoy buscando?

Yo no quiero ver el derramamiento de sangre de los Hermanos.

Por nada del mundo. Debemos tener alg�n otro.

Ese es el que estoy buscando.

Ver� mejor sin mis gafas.

Hay uno peque�o para los guisantes.

Es para los guisantes.

- S�, es para las jud�as verdes. - Jud�as verdes.

S�, eso es exactamente lo que quiero.

�Puedo persuadirle para comprar �ste?

Es la misma tontuna.

Es la misma cosa, excepto... �Y un destornillador?

No me gusta ese. Podr�a persuadirme si...

- �Qui�n vende las barcas? - Bud Baker.

Tiene bonitas barcas.

En serio, es el mismo sistema.

�Usted ha pelado con �l?

Por lo menos tres patatas.

No ten�a que haber respondido.

�Y qu� hacemos con la patata, la clavamos?

Hay que tenerla en la mano.

No nos pelaremos las manos, �no?

Voy a buscar una patata.

No merece la pena. Este no es mi trabajo.

Se lo recomiendo.

Si no va bien, devu�lvamelo.

- �Con la patata? - Con esta tarjeta.

Entonces es todo por ahora.

�Y un rodillo? Tenemos un mont�n de cosas en venta.

Ya lo s�.

�Un cortador de patatas fritas? Lo puede cambiar.

Si esto no funciona, veremos.

Muy bien. No veo nada m�s, excepto...

�Un prensa-hamburguesas? �Un cuchillo para el pan?

Porquer�as. Nada para mi departamento.

�C�mo est�n los Jules, estuvieron en el pase de lista?

- No los he visto. - �No se pasa lista?

No.

�Usted lleva ropa interior de G.I.?

- �C�mo lo sabe? - Lo veo desde aqu�.

Usted debe venir a ver alguna vez. Es absolutamente incre�ble.

�Ustedes corren a ponerse firmes cuando les llaman?

Yo me arrastro.

En el ej�rcito dec�amos "presente" por los otros.

Y eso hac�a que hubiese m�s "presentes" que hombres.

Cuando no ve�amos a alguno fuera,

�bamos a sacarle fuera de las s�banas.

- �Alguna otra cosa? - No, nada m�s.

Ped� un asiento de inodoro.

�Cu�ndo lo tendr�n? �D�nde est� Ken?

�Un asiento completo o abierto por delante?

- Abierto. Pero pesado. - Abierto y pesado. Veamos...

No iba a estar antes del mi�rcoles,

- no, el jueves. - �Quiere que lo verifique?

Compruebe si �l ha pasado el pedido.

�Ha pedido ya lo que le encargu�?

No, ma�ana. El representante pasa los lunes.

�Vendr� durante la semana?

El jueves sin falta.

Bueno, estoy mejor esta semana que la anterior.

La asiduidad no ha sido perfecta, pero...

estuve en las Alabanzas...

Hemos decidido probar una semana m�s.

Yo creo que t� apoyas que...

aunque has seguido poco el horario,

es bueno que exista para tener una gu�a.

Eso no ha mejorado mucho.

El hermano David ha dicho que te puedes quedar.

De lo que estoy contento es de ver que...

los dem�s te demuestran m�s calor.

S�, esta semana.

- �Sabes por qu�? - No.

No lo s� exactamente.

Algunos dicen que has cambiado.

�De verdad?

Es muy misterioso.

Quiero decir que esto ocurre a menudo entre miembros de una comunidad.

A veces no podemos analizarlo. Pero dado que...

se ha producido ese progreso,

no creo que tengamos que seguir pensando...

en que te tendr�s que ir pronto, si quieres quedarte.

Pero sigue esforz�ndote.

Una vez comenzado no se puede detener.

Me gustar�a... �Podr�as hacerme un an�lisis teol�gico...

razonado de la disciplina?

Por supuesto.

Sin disciplina tienes el caos.

La idea de la disciplina cristiana,

que llamamos ascetismo,

es formar a la persona,

en la medida de los medios humanos,

a ser m�s receptiva a la gracia divina.

Si alguien se disipa siempre,

ser� menos capaz de recibir...

la palabra de Dios y su gracia.

Por el contrario, mediante el control, la disciplina,

escuchar� a Dios donde no se lo esperaba.

Este es todo el asunto del ascetismo.

Los hebreos descubrieron la necesidad de la ley,

para sobrevivir como pueblo.

Y la necesidad de respetar la letra de la ley,

para mantener el pacto.

Pero es el arte de encontrar el esp�ritu,

por fusi�n de la letra de la ley,

que los fariseos no pudieron lograr.

Es una verdadera tensi�n para establecer un di�logo,

entre el esp�ritu y la ley.

Para los fariseos, el Sabbat ten�a primac�a.

Para nuestro Se�or, la ten�a el hombre.

En cierto sentido, es aqu� donde intervienen...

muchos conflictos humanos.

C�mo tratar con el hombre tal como es...

y c�mo conducirle hacia el esp�ritu.

Los fariseos no trataban realmente con el hombre,

simplemente le impon�an el Sabbat,

o un sistema,

o una carta.

Para soportar el misterio, el que sea Dios u Hombre,

queremos dominarlo, controlarlo.

Es una vieja tentaci�n: controlar a Dios,

as� el Misterio Divino no te asaltar� m�s.

Domesticar al hombre, organizarle,

de una forma u otra,

pondr�a fin al misterio intolerable,

cuya importancia tiene tan poco sentido.

Entonces, la inclinaci�n de los fariseos es muy humana.

Se trata de domesticar las cosas,

de hacerlas manejables.

Tenemos que admitir que nuestra vida aqu�,

est� sufriendo ahora una gran tensi�n...

en el �mbito de la caridad familiar,

porque nuestra manera de rezar no est� definida,

ni el objeto de nuestro estudio, ni nuestro trabajo.

Carecemos de definiciones. Y la ley no es...

confortable, suficiente para darnos seguridad.

De ah� la tensi�n en la comunidad.

En el fondo...

de las cosas hay dolor.

No temas ese dolor.

Ya no me preocupo desde hace tiempo.

Lo �nico que me preocupa es...

el efecto que esto tiene sobre otros.

Pero el Esp�ritu Santo se ocupa de eso tambi�n.

Absorbemos los dolores los unos de los otros.

Los hermanos se equivocan.

Se excusan por el dolor causado,

sin comprender por qu� se excusan.

Lo que tambi�n es bueno.

Se excusan por una cosa externa, visible.

Aqu� empezamos a conocernos.

No se puede evitar en esta proximidad,

nos examinamos y lo otros te examinan a ti.

A veces, sin querer,

tocamos puntos sensibles.

Especialmente aqu�, parece que en las �ltimas semanas...

todo se ha destapado.

No s� si es la lucha contra las emociones,

o la apertura durante nuestras reuniones.

Cuando se trata de las faltas de cada uno,

es como echar sal en una herida abierta.

Es como que nos arrancamos la vieja piel...

y una nueva aparece debajo...

Que es muy sensible.

La menor cosa hiere.

Y queremos tanto amarnos.

Eso te da tanto, queremos devolverlo.

Es como ser un canal abierto por el que pasar.

Nos da y nos toma como quiere.

Que otros tomen, es dif�cil.

Queremos amar a la gente, pero a veces...

En la comunidad, su proximidad es tan evidente,

el Cuerpo M�stico est� tan presente,

tan consciente, tan vivo, que nosotros...

que puedo hacerlo. Es muy dif�cil...

en el exterior,

cuando sale el ego, como ahora mismo conmigo.

Es mucho m�s f�cil jugar a los "Bardos".

En "El libro de los muertos" tibetano,

se pasa por los "Bardos" del desarrollo...

Es f�cil jugar a ese juego, esos "Bardos".

No se puede hacer aqu�.

Esto es lo que salva. Ninguna depresi�n.

Incluso bajo la desgracia corre un "r�o de alegr�a".

No siempre podemos explicar esto a la gente.

La gente lo entiende.

Creo que el padre Anthony lo entiende.

Al final, no hay nada que explicar, me quedo aqu�.

Me molesta que la gente habla de la Iglesia,

actualmente, sin ver su desarrollo.

Ten en cuenta su edad.

Lo he olvidado porque tengo que estar siempre con ellos.

Es otra cosa. Generaciones diferentes.

Todos venimos de un origen, educaci�n,

y cultura diferentes.

Hay deseo y voluntad...

si se va al fondo de las cosas, �sabes?

Pero eso es lo que es bueno.

Lo podemos lograr,

ser la persona que Dios cre� para ser.

Permanecer abierto no es f�cil.

Queremos expresar la alegr�a, el amor, todo.

Pero provocamos el choque con esas zonas sensibles.

Gracias.

Bendito seas. Est�s bien, cr�eme.

R�o profundo

Mi coraz�n est� sumergido de alegr�a

R�o profundo

Se�or

Quiero atravesar...

para alcanzar el campamento

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Esp�ritu Santo.

Y bendito sea su reino ahora y siempre.

Am�n.

Dios todopoderoso que conoces todos los deseos,

nada es secreto para ti,

purifica nuestros corazones, por el Esp�ritu Santo,

para que te amemos,

que exaltemos tu santo nombre por nuestro Se�or Jesucristo.

Se misericordioso, Se�or.

"Jes�s dijo a la multitud: El reino de los cielos es...

"como un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre,

"lo vuelve a esconder, y de alegr�a por ello,

"va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.

"El reino de los cielos tambi�n es...

"como un mercader que busca perlas finas,

"y al encontrar una perla de gran valor, fue...

"y vendi� todo lo que ten�a y la compr�."

Palabra del Se�or.

Trat� de animar al hermano Joseph...

a hablar de este texto.

�l no sinti� el deseo...

de hablar de esto durante la Eucarist�a.

Pero hablamos de ello en privado.

Y esta conversaci�n fue alimentada de su propia experiencia...

del tesoro y de la perla.

Admiti�, por supuesto, que cuando vino aqu�, hace 25 a�os,

no sab�a lo que ser�a la vida mon�stica,

ni lo que ser�a su vida personal,

tras su desarrollo en el Reino.

Vino con fe, ante un misterio.

Ignoramos el verdadero misterio de la vida mon�stica,

pero en 25 a�os, ha debido cambiar.

El hermano Joseph no pod�a prever su propio misterio.

Su depresi�n de hace 16 a�os...

y el lento y dif�cil proceso de recuperaci�n...

de la manera de funcionar como un ser humano...

y la manera de agarrarse al tesoro, a la perla.

Ahora, sin querer exagerar...

sobre su fe, dice que la vive.

El tesoro ha sido la �nica raz�n...

de cada a�o, desde hace 16 a�os,

a pesar de un gran sufrimiento interior.

El tesoro es el esp�ritu del que habla San Pablo.

Esp�ritu que rez� a trav�s del hermano Joseph,

mientras que sufr�a...

en su propia maquinaria personal.

El esp�ritu del Cristo es su verdadero tesoro,

su perla.

No ser�a capaz de tener...

una profesi�n suave y bien pulida.

Pero para los que viven con �l, sus hermanos,

esto se expresa como fe.

Ciertos visitantes del monasterio...

no ve�an nada m�s que al hermano Joseph.

Un tesoro en un coraz�n humano,

una perla...

de fe.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp�ritu Santo.

Oremos a Dios, infinitamente comprensivo,

por su Hijo y el Esp�ritu Santo.

Para las ciudades y las comunidades,

por las Leyes del L�bano, roguemos al Se�or.

Misericordia, Se�or.

Por los incapacitados, los viudos y los hu�rfanos,

por los enfermos, roguemos al Se�or.

Misericordia, Se�or.

Por el Arzobispo de Canterbury, por el Santo Padre en Roma...

y todos los que quieran la unidad de la Iglesia.

Por nuestros monjes fallecidos, Padre Francis, Padre Morris,

Padre Gregg y nuestros dos antiguos abades.

Por la dedicaci�n de los Berrigan.

Por Tom, Bob y otros insumisos en prisi�n.

Por Elizabeth Faire.

Por la maravillosa cosecha de los Jesuitas este a�o,

por la palabra de Dios y especialmente...

por Teilhard de Chardin.

Por todos aquellos que mueren sin esperanza ni fe.

Por la paz en Oriente Medio.

Shandra.

Por los solitarios.

Por los j�venes que buscan a Dios,

en su vida, aqu� y ahora.

Que el amor de Dios sea con vosotros.

Que la paz sea contigo, hermano Joseph.

Omnipotente y sempiterno Dios,

nos has nutrido con el alimento espiritual del cuerpo y sangre...

de tu Hijo, nuestro salvador Jesucristo,

y nos aseguras, en estos santos misterios,

que somos miembros vivos del cuerpo de tu Hijo

y herederos de tu reino eterno.

Y ahora, Padre, env�anos al mundo para cumplir la misi�n que nos has dado,

para amarte y servirte como fieles testigos de Cristo nuestro Se�or.

A �l, a ti y al Esp�ritu Santo,

sea todo honor y gloria, ahora y por siempre. Am�n.

Id en paz para amar y servir al Se�or.

Demos gracias a Dios.

Seg�n tu opini�n, Bark...

podr�a convertirse en causa de...

disensiones.

No como postulante, pero...

�Se convertir� en un factor de divisi�n? Ahora no lo es.

S� que lo es.

�C�mo es eso?

El hermano Winifred no le puede aguantar.

Si la comunidad sostiene mis decisiones,

es posible para m� ser maestro de novicios.

Pero si nos oponemos a aquellos que yo,

o el Se�or, traigamos, no hay esperanza.

Eso se ha producido con todos los que han venido...

desde que �l es miembro, desde que es novicio.

He pasado mucho tiempo hablando con Park,

o Bark, sobre este asunto.

De qu� puede hacer, sin evitar a Winifred,

para mejorar sus relaciones.

�Sac� �l el tema?

S�. Estaba dolido y me dijo:

"Me voy a ir, le hago mucho da�o."

�Entonces qui�n es factor de divisi�n?

Es este querido hermano.

Pero hay que mirar las cosas de frente,

que es lo que no hemos hecho.

Cada postulante que hemos tenido,

cada una de las personas que ha venido a la comunidad,

y eso incluye al abad,

no le han gustado al hermano Winifred.

Y ninguno de nosotros se entiende con �l.

No hay diferencia con cualquier reci�n llegado.

Es m�s fuerte que...

Le he visto sostener conversaciones...

�T� paseas con �l cada ma�ana como hago yo?

Me dice muchas cosas en una hora y media.

Y es terror�fico.

No es m�s que un torrente de desacuerdos,

con el cuadro completo, �comprendes?

Es su car�cter, es todo.

Si en nuestras reuniones lleg�ramos...

a abrirnos y librarnos de ese tipo de cosas entre nosotros,

los "T� me has herido", etc., estar�a bien.

Pero no tengo esperanza en el �xito...

de todos los enfrentamientos particulares,

entre el hermano y cualquier reci�n llegado,

porque la confrontaci�n es demasiado privada.

Y el joven al que ataca, no es fuerte.

�Qui�n lo ser�a? Es terrible.

Ser�a �til en esta situaci�n,

que si hablas de un problema concreto del hermano,

me lo especifiques, para que yo act�e.

Mi querido Padre, dices eso desde hace 18 a�os.

Te he especificado toneladas y no ha pasado nada.

Lo s�, pero quiero m�s.

Vale, te dar� m�s. A veces no est�s all� para registrarlo,

lo sabes por un novicio,

que llora, por ejemplo, pero no podr�a...

ofrecer pruebas irrefutables.

Pero hay bastante para convencerme...

de que algunos entre nosotros, deban hacer frente a eso.

La comunidad va en una nueva direcci�n,

una direcci�n dada por Dios, y hay que hacerle frente.

Puede que no vaya en el sentido de que...

la gente se comprometa tanto como t� o yo,

pero deben dejar de luchar...

y empezar a amar a nuestros hermanos. Es todo.

Esta es mi vida.

Esta es la vuestra.

Mi Esp�ritu est� sobre vosotros.

He vencido todo temor.

Soy el Rey de vuestra vida.

Soy todo amor.

Os sostengo.

Os acaricio.

Os lleno de mi vida.

Sois mi vida.

He dicho.

Quiero contaros la historia de un hombre y su Bienamado.

El Bienamado llev� al hombre a su ciudad,

a su casa, en su ciudad.

Y fue muy feliz con su Bienamado.

Un d�a que estaban en el jard�n, escuch�...

mucho ruido: m�sica, risas, gritos.

Ven�a del exterior del jard�n.

Mir� por un lado del jard�n, por encima del muro,

y vio a mucha gente...

bailando, gritando y corriendo por todas partes.

Emanaba de all� una luz brillante.

Le pareci� precioso y pregunt� qui�nes eran.

El Bienamado dijo: "Los reci�n llegados a mi ciudad."

"Son muy ruidosos, pero felices."

Entonces se fueron al otro lado del jard�n...

y vio una parte m�s tranquila de la ciudad.

Esta gente bailaba con pasos lentos, muy despacio.

All� hab�a solemnidad.

Una luz brillante emanaba de ellos tambi�n.

Y el Bienamado dijo: "Son la gente mayor de mi ciudad."

"Llevan aqu� muchos a�os."

"Llevan mucho tiempo, desde que la ciudad fue construida."

Y el hombre digo: "Me gustar�a conocer a tu pueblo mejor."

"Deben quererte mucho."

Y el Bienamado invit� a todo el mundo al jard�n.

Cuando llegaron al jard�n, les present�...

al hombre a los ancianos de la ciudad.

Eran muy aristocr�ticos y muy sabios.

Cuando miraron al hombre,

el esplendor de sus rostros casi le deslumbra.

Le saludaron y se sentaron en los asientos de Sabidur�a,

que fueron preparados en el jard�n para ellos.

El Bienamado le present� entonces a los j�venes de la ciudad.

Y mientras le miraban, brillaban y re�an.

Entonces le present� a otra gente y le miraron...

y se inclinaron...

y entonces empezaron a bailar.

Pero sus bailes eran muy extra�os.

Giraban, y algunos...

girando perdieron su brillo.

Y esto le disgustaba, porque esta gente...

no bailaba el mismo tipo de bailes.

Giraban molest�ndose unos a otros...

y empezaron a empujarse y a tirarse.

Cada uno para bailar mejor su propio baile.

Le dijo al Bienamado: "P�ralos, haz que bailen...

el mismo baile."

Pero el Bienamado sonri�, triste.

Entonces el hombre se dirigi� a los ancianos de la ciudad:

"Ciertamente vosotros no vais a permitir esta confusi�n."

"Paradles, hacedles bailar el mismo baile,

"mirad, el brillo se est� yendo."

"Todo el brillo se est� yendo, queda muy poco."

Y los ancianos se rieron y opinaron, pero no hicieron nada.

Y el hombre se puso muy furioso...

y se enfad� mucho con los ancianos por no hacer nada.

Y agarr� al Bienamado por sus ropas...

y tir� de �l hacia los bailarines y dijo:

"Ven conmigo al medio de esta gente y ay�dame,

"hazles bailar el mismo baile."

Y entr� en mitad de toda esa confusi�n,

estaba muy enfadado, empujando y tirando.

Y empujando y tirando le desgarr� las ropas...

y perdi� al Bienamado en todo ese desorden.

Sufr�a tanto con toda esa confusi�n,

que tuvo que arrastrarse fuera de todas esas piernas y brazos...

y todo ese lio, ese caos de ruido y confusi�n.

Y se subi� a lo alto de una torre en el jard�n.

Y mir� abajo y vio en el medio de los bailarines...

a su Bienamado, al que hab�a empujado y estaba quebrantado,

lisiado, all� donde le hab�a hecho caer.

Y mir� a la gente que bailaba junta...

y era muy bonito, porque estaban en c�rculos conc�ntricos.

Y entonces pararon de bailar y miraron hacia �l...

y vio el brillo de nuevo.

Porque sus ojos brillaban, todos girados en la misma direcci�n.

Pero cuando giraron sus ojos unos a otros, ya no vio el brillo.

Y era muy infeliz, estaba muy triste,

ten�a el coraz�n roto por haber lisiado a su Bienamado.

Hab�a perdido algo.

Ten�a el coraz�n roto.

Y se arroj� de la torre y su cuerpo se quebrant�.

Era desgraciado, estaba perdido, herido,

lisiado �l mismo ahora. �C�mo se curar�a?

�Conoc�is a alguien como �l aqu�?

Debe haber aqu� alguien as�.

Est�is viendo a alguien as� aqu�, en este momento.

Alguien que ha lisiado a su propio Bienamado.

Alguien que acudi� a sus mayores en sabidur�a,

pero no les escuch� cuando hablaron.

Alguien que desgarr� las ropas de su Bienamado...

y que descubri� desde la torre que todos re�an,

que se sonre�an los unos a los otros,

que sus ojos brillaban.

Y no pod�a verlo cuando giraban su cara,

porque ellos miraban al Bienamado, no a �l.

Y se miraban entre ellos con amor, no a �l.

�Rezar�ais conmigo y por m�?

�Por m� y por cualquiera que conozc�is...

que haya hecho lo mismo?

Porque estoy muy lisiado.

Haznos tan humildes como a Richard,

y tan pobres, Se�or.

Esp�ritu Santo, desciende sobre Richard.

Alivia su coraz�n y su mente.

Hazle saber que es amado por ti.

Si nuestra conciencia nos acusa, recordemos...

que Dios est� listo para perdonar.

Dios no quiere la muerte del pecador,

quiere salvar a aquellos que le aman...

y que se alejan del mal.

Alabado sea nuestro Se�or Jes�s.

Yo soy tu Dios,

t� eres mi hijo.

Te redim� con mi sangre.

Te amo.

�nete a m� en el amor.

Estar� contigo siempre, no te abandonar� jam�s.

Ped� esta reuni�n ampliada,

m�s por mi propio beneficio,

que para resolver las dificultades que surgieron.

Y tambi�n para ayudaros a comprender...

algunos de mis estructuras mentales.

Porque creo que cuanto mejor me entend�is, mejor trabajaremos,

m�s sacar�is de m�.

De ninguna manera, intento...

manejar una pol�tica por decir lo que digo.

Digo esto por mi propio bien.

Esta reuni�n me ha impresionado.

Sobre todo la forma en que hemos hablado...

de nuestro hermano, no del novicio. A la salida,

sorprendido, quise saber por qu�.

�Por qu� sent�a esto?

Entonces se produjo un clic en m�.

Me ocurri� lo mismo en Peekskill.

Me ocurri� en Peekskill frente a la fuerte reacci�n...

de un cura de all�,

por una cosa que hice.

Entonces volv�, en mi reflexi�n interior, a mi padre.

Y es cuando todo se puso en su sitio.

Era un hombre muy fuerte, poderoso.

Sobrio, apenas se preocupaba de nosotros,

as� que su fuerza apenas era �til para nosotros.

Pero si beb�a, la fuerza pod�a concentrarse...

sobre cualquiera de nosotros.

Cuando ca�a sobre m�, yo terminaba destrozado...

y solo pensaba en retirarme...

para irme a llorar a mi habitaci�n, por ejemplo.

Eso es lo que hizo clic.

El impacto poderoso...

de la pasi�n...

de que no sab�a qu� hacer.

No es l�gico, ni muy riguroso.

El hecho de hace 8 d�as no tiene esta proporci�n,

s�lo apret� el gatillo.

Hay en m� un gatillo listo...

para una poderosa pasi�n,

para la que no hay una respuesta.

No se puede hablar, dialogar, programar... Nada.

Esa es la cosa de la infancia que hay que curar en m�,

para que sea capaz de ocuparme de los hermanos,

de sus diversas necesidades...

y sus faltas.

Creo que esto se puede curar. Ahora veo mejor la relaci�n.

Quer�a compartir esto con vosotros,

la relaci�n con los motivos de mi reacci�n.

Un elemento m�s es mi famosa intuici�n,

que me abre a los hermanos de manera muy sensible.

Un hermano me puede decir en privado...

algo que revela una zona muy delicada de su vida.

Entonces, me es dif�cil de manejar...

una fuerza que no lo tiene en cuenta.

Hay dos cosas en m�, mi intuici�n y sensibilidad abierta...

y una fuerza poderosa que no tiene eso en cuenta.

Eso me hace da�o cuando alguien, cualquiera,

forma unidades separadas en la Iglesia.

Todo es Cristo, hasta la parte mala.

Si mi cuerpo duele, sigue siendo m�o.

Primero hay que comprender bien ese concepto.

Estoy en contra de los sacerdotes incomprensivos.

Chardin lo dec�a tambi�n.

Esta ma�ana nuestro Se�or nos sumerge en el misterio...

de la creaci�n...

y de lo que est� detr�s o dentro de ella.

Se sirve de sus dos amigas, Marta y Mar�a.

Repetidas veces muestra su amor por ellas.

Y nosotros hemos tomado esta relaci�n casi...

dicot�mica entre Marta y Mar�a,

como un s�mbolo de activismo fren�tico...

y de sabidur�a tranquila y controlada.

Pero de hecho ambas, Marta y Mar�a, est�n en nosotros.

Un poco de Marta y un poco de Mar�a a la vez.

No estamos muy bien teni�ndolas juntas,

porque Marta va a decirle al Se�or:

"Por favor, habla con Mar�a."

�Por qu� no habla con ella directamente?

Ellas no se comunican muy bien.

En la situaci�n de esta ma�ana,

en la relaci�n de Marta y Mar�a,

podemos vislumbrar una imagen de nosotros mismos,

poniendo en juego dos cualidades del alma humana.

La cualidad de Marta,

que busca, de modo encarnizado, agresivo, posesivo,

tratar todos los problemas de la creaci�n.

Y la cualidad de Mar�a, que mira,

contempla, si quer�is,

una �nica cosa detr�s de la multitud de cosas.

Vemos que en la cualidad de Marta,

el ego�smo de cada uno de nosotros,

es en cierto modo revelado.

�Qu� hace con la creaci�n el ego de la cualidad de Marta?

La rompe,

la deja aparentemente fragmentada.

Marta trabaja con esos elementos desconectados,

no van juntos. Y se agita,

para poner la comida sobre la mesa.

Es lo que hace el ego...

cuando la cualidad de Marta se impone.

Est�s abrumado por la desconexi�n de las cosas...

e intentas desesperadamente ponerlas juntas, pero el ego no puede hacerlo,

porque el ego es posesivo,

es gobernante.

Y las cosas de este mundo no est�n destinadas a ser gobernadas por el ego.

Cuando un ego se encuentra con otro, es la guerra.

Pero en la cualidad Mar�a el ego se calma.

Aprendi� la inutilidad de los esfuerzos para gobernar,

poseer, desear, adquirir, todas esas cosas.

Incluso por el bien de los dem�s,

como dir�amos nosotros los hombres de religi�n.

�Pero por qu� pelearse por las cosas?

�Qui�n dej� el rastrillo fuera durante la noche?

Todas estas cosas son un lugar de encuentro,

el campo de juego de los egos.

Pero en la cualidad de Mar�a,

una sabidur�a ha sido adquirida.

No posees las cosas...

y ellas tienen una unidad, una ecolog�a.

Si no lo entend�is, contaminamos el mundo...

por c�mo usamos las cosas.

Pero cuando ves las interconexiones, la armon�a y la unidad,

la unidad detr�s del n�mero,

adquirimos la sabidur�a.

Mar�a comienza a mirar a trav�s...

de las cosas del mundo.

Mar�a busca la unidad,

un indicio en la cara, un gesto,

la relaci�n de la sombra con la luz,

del bosque con la piedra,

del cielo con la tierra, su unidad.

Mar�a busca la sabidur�a...

y comienza a encontrarla en la belleza,

en la verdad y en la bondad de toda creaci�n.

Pero este no es el fin de Marta y de Mar�a.

Este misterio �ltimo, del que habla San Pablo...

en las Ep�stolas, este misterio es Cristo,

mirando, contempl�ndonos.

Cristo mir�ndonos y pregunt�ndonos:

�Escuchar�s,

para que tu casa puede ser edificada en la roca?

�Escuchar�s, para que puedas ser...

mi hermano, mi hermana, mi madre, mi padre?

�Escuchar�s realmente, profundamente, como Mar�a,

sentado a los pies de la verdad,

que puedes ser feliz?

�Escuchar�s que el Padre, el Esp�ritu y yo...

podemos venir para permanecer en ti?

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