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Estoy enfadado, no sordo.
- Hola, cielo. - Hola.
- Estaba preocupada por ti. - Estoy bien.
La alfombra no diría lo mismo.
Ya llevas varias horas aquí. ¿Estás listo para hablar?
Con William.
Pasa tú también, William.
Sé lo enfadado que debes estar.
¿Cuándo conociste a mi madre?
Cuando te llevó a casa del hospital.
Quería asegurarme de que fueras a un buen hogar.
¿Mi padre sabía sobre ti?
Nunca me dio esa sensación.
¿Qué escribes, cielo?
Una lista de motivos por los que estoy enfadado con mi madre. Ya llevo 22.
Y no creas que omito el hecho de que tú también me mintieras.
Cuando me presenté en tu puerta hace dos meses,
actuaste como si no recordaras haberme abandonado.
- Respetaba los deseos de tu madre. - Por eso eres el segundo en mi enfado.
Tú eres la tercera.
¿Qué...?
Llevo intentando que tu madre te lo diga desde que me enteré.
Por eso no hay una lista para Beth o William.
Mi madre es la que me traicionó.
Y en cuanto acabe la lista, se la leeré
y me aseguraré de que oiga cada puñetera palabra.
- ¡Voy a ganar! - Despacio.
El charcutero no puede creer
que ya hayamos acabado con el kilo de jamón y queso de la semana pasada.
- Trillizos. - Sí.
Hablando de eso, ¿dónde está el tercero?
Os lo enseño otra vez.
Así. ¿Podéis hacerlo?
Disculpen. Está con nosotros.
- Lo siento. - Disculpen.
¿Qué haces? ¿A qué ha venido eso?
Les he preguntado si podían enrollar la lengua.
Cielo, eso no es algo que se le pregunte a un desconocido.
Nos han enseñado los rasgos heredados en ciencias,
y enrollar la lengua es uno.
Si encuentro personas que la enrollen, podrían ser mis padres biológicos.
Perdón.
No sé qué decirle. Sabe lo mismo que nosotros.
Entonces no hay nada más que decir.
No quiero que les saque la lengua a desconocidos a los 80.
No soporto que siempre vaya a tener ese vacío
por no saber quiénes son sus padres.
Nosotros somos sus padres.
Sabes a qué me refiero.
Bec, deja la esponja. Mírame un momento.
Escucha,
sé que difícil pensar en ello.
También lo es para mí,
pero tiene preguntas que no se irán.
- No quiero que tenga resentimientos... - ¿Por qué, Jack?
Le queremos. Le damos todo lo que pueda desear.
¿Qué echará en falta de nosotros?
Que no podemos enrollar la lengua.
Yo puedo.
- ¿Puedes enrollar la lengua? - Sí.
Hazlo.
- ¿Lo hago? - ¡Qué mal!
¿No lo hago?
No, pero puedo enseñarte.
¿Me enseñarás a enrollar la lengua?
¿Mamá nunca le ha dicho que conocía a su padre biológico?
Ya.
Eso es una locura digna de manicomio.
¿Y tú?
¿Apareciendo de repente diciendo que te van a abrir el estómago?
¿Qué es eso?
Casi muero en un accidente aéreo, Kevin.
He visto pasar toda mi vida delante de mis ojos.
Ha sido una pequeña turbulencia. Se te han caído los cacahuetes.
Estaba asustada. Cállate.
Ha sido un despertar para aprovechar el momento.
¿Sí? ¿Y lo de la dieta?
He hecho cálculos
y, a este ritmo, tendré 106 años cuando llegue a mi peso ideal.
Quiero vivir ahora.
- ¿Sí? - Sí.
¿No tiene nada que ver con haber cortado con Toby?
No. Estoy bien.
Millones de personas se operan a diario. No es para tanto.
No es para tanto, no,
es una de las miles de cosas que me preocupan ahora.
Estás tú, Randall. Mamá va a vender la cabaña.
Acaban de darme el mejor beso de mi vida...
¿Mamá va a vender la cabaña?
Sí, me enteré ayer. Qué mierda, ¿no?
No puede...
Me encanta esa cabaña. Es nuestra infancia.
Lo sé, pero hace años que no vamos.
Pues vayamos. Debemos... ¡Aprovechemos el momento!
¿Habéis visto...? Ahí está. Me he quedado sin papel.
¿Sabes dónde hay mucho papel seguro?
¿Dónde?
No puedo creer que mamá vaya a venderla.
Tengo muchos "no puedo creer" de mamá.
¿Sabéis qué no puedo creer?
Que estemos en medio de la nada y me lleguen todos los mensajes.
¿Tengo wifi en mi coche?
No.
Sin wifi. Vivo en el pasado.
Yo no. Ya no.
Escucha, sé que estás dolido,
pero mamá y tú tendréis que hacer las paces en algún momento.
Espero que antes de Navidad para no arruinar las fiestas.
No, recogeré mis cosas, devolveré mis llaves
y estaré fuera de todo esto.
Qué curioso.
Debido a la barrera del idioma, Olivia es más graciosa de lo que pretende.
- Es británica, habla inglés. - Ya.
Nunca entendí por qué mamá necesitaba tres cerraduras en esta puerta.
Porque Kevin tenía miedo de los osos.
Los libros decían que son inteligentes.
No tanto.
Perdona por no haberlo aprendido en el instituto.
Estaba ocupado con el sexo, Randall.
Cabaña familiar. Te gustaría. No como en Posesión infernal.
EL OJO MÁGICO
Demasiado tejido vaquero.
- Mira. - No puedo. Estoy ocupado.
¿Sigues sin poder ver el Ojo Mágico?
- Debes relajar los ojos. - Sí.
No fijes la mirada.
- Y aparece. - Lo sé.
Es lo que siempre decía papá, pero no lo veo.
- ¡Es un barco pirata! - Es un oso, de toda la vida.
Pero ¿sabes qué? Quizá nunca fue real.
Como el resto de mi infancia.
¡Randall!
Lo que hizo mamá fue una locura, pero eso no elimina tu infancia.
¡Kev y yo somos reales!
- Nuestra familia es real. - Sí.
Ven aquí.
- No, ven a ver esto. - Vale.
Ven, danos ese gusto. Siéntate.
Mira esto.
Aquí estamos todos. Tú estás aquí,
con una sonrisa de oreja a oreja
con los vaqueros gastados de cintura elástica.
Esos vaqueros eran de verdad.
Vale, déjame ver.
Mira esto. ¿Justo aquí?
Mamá mintiéndome sobre lo de mi padre biológico.
- Muy bien. - Sí, increíble.
Tienes razón. Y lo siento.
Pero posiblemente esta sea la última vez
que estemos los tres aquí.
Así que, ¿podemos disfrutar del día?
¿Por favor?
- ¿Qué es eso? - Voy yo.
Hola.
¡Hola!
¡Lo has conseguido!
Todos lo habéis conseguido.
¿Es una broma?
- ¿Qué te parece? - Guay.
No es un oso.
Es bueno saberlo.
- Este sitio es muy pintoresco. - ¿A qué sí?
Madre mía.
Esto parece ridículo.
¿Qué pasa?
Este iba a ser nuestro día.
Le he dicho que estábamos aquí y que podía venir.
No sabía que iba a traer a la dramaturga y al otro tío.
Ese tío lleva tirantes sobre una camiseta térmica. ¿Qué es eso?
Ahora son mis amigos, Kate. Es un artista. Es auténtico.
Lo siento. Te adoro, pero quiero pegarte.
¿Puedes, por favor, darles una oportunidad?
Quiero de verdad que te caiga bien Olivia.
Hemos traído comida y algo de líquido.
¿Puedo meterlo en el frigo?
- Sí. - ¡Genial! Es para todos.
Es raro.
Menuda cabaña, tío.
Norman Rockwell
se habría vuelto loco aquí.
Gracias, muy amable.
No puedo separarlos de la consola.
- Gracias. - De nada.
Dejaré a mis hijos otros cinco minutos,
hoy me siento generosa.
Muy bien.
Oye, ¿te ha preguntado Randall si puedes enrollar la lengua?
No. ¿Tenía que hacerlo?
Ha estado preguntando, siguiendo ese rasgo por la ciudad
para buscar a sus padres biológicos.
Le hemos dicho que no podemos encontrar a sus padres biológicos,
y lo entiende.
Vale. Ahora lo entiendo.
Les ha contado a mis hijos historias sobre quién podría ser su padre.
¿Sí? ¿Cuáles?
Inventa diferentes cosas.
A veces es cocinero, jugador de baloncesto. Una vez era el cartero.
¿Solo son historias sobre su padre?
Para, Jack. Piénsalo.
Cocinero, jugador de baloncesto... ¿Vuestro cartero es blanco?
No, es negro.
Parece que está eligiendo trabajos que ha visto hacer a hombres negros.
Como si buscara a alguien con quien identificarse.
Creo que puede necesitar hombres negros como modelos.
Hombres que le enseñen lo que él puede llegar a ser.
El hombre con el que te cases llevará una máscara cuando os conozcáis.
Ojalá Gertrude Stein hubiera tenido uno de estos en París.
Sí. Un cliché total. Siempre he odiado este juego.
¿Qué? Te gustaba más que a mí.
No me gustaba más que a ti. No digas eso. No es cierto.
Randall, descansa. Ven a jugar.
¿Habéis oído eso?
Parece un crujido. ¿Qué es?
Yo no oigo nada.
Randall.
De todas formas, nunca ha sido divertido jugar con él.
¿Alguien necesita algo de la cocina?
- Creo que te toca. - Gira por mí, Sandberg.
¿Cuál ha sido tu mejor beso?
Fácil. Liv.
¿Liv de Olivia?
Dejo huella en la gente con la que salgo.
- Vaya. - Vale.
Vale. Te toca.
No. Espera.
¿Has traído a tu ex a nuestra cabaña familiar?
Kate, no pasa nada. Todos tenemos ex.
¿Quién eres ahora?
¿Alguien sabe qué le ha pasado a mi batido?
Debía durarme todo el día.
Tenía unas setas de primera
que iban a abrirme el mundo.
Falta la mitad.
¿Quién se lo ha bebido?
Hola, hijo.
Hola, papá.
Randall, ¿estás bien?
Kate, no lo está. Se ha bebido las setas sin querer.
Es totalmente seguro. No te preocupes por él.
Lo está pasando mejor que todos nosotros.
Has drogado a mi hermano, no tienes derecho a opinar.
Randall, ¿quieres entrar con nosotros?
No.
Papá, no quiero entrar.
Vale.
Kate, tenemos las llaves de su coche, ¿no?
- Sí, están en la cocina. - Vale.
Vamos a...
Nosotros vamos a entrar.
Vendremos a verte luego, ¿vale?
Muy bien.
Está bien.
- ¿Lo está? - Sí.
Si no os dedicarais a tirar cosas aquí,
quizá el desagüe no estaría roto.
- Tenemos que hablar de mamá. - ¿Sí?
Sabía quién era mi padre biológico desde que era un bebé.
¿Qué?
Hijo, eso es una locura.
Sí, lo es. Pero también es verdad.
Tu madre y yo hemos pasado mucho por ti.
Guardar un secreto así la destrozaría.
Papá, lo he localizado.
William.
Es mi padre biológico, y mamá lo ha admitido.
¿Papá?
Buen trabajo. Reverencia.
Buen entrenamiento.
Id por vuestros padres y zapatos.
Isaiah, ven aquí.
Hola, ¿puedo ayudaros?
- Sí, busco a Ray. - Soy yo.
Ray, soy Jack. Mi amiga Yvette me sugirió que viniera.
Sí, me dijo que vendría alguien.
Me comentó que querías apuntar a tu hijo a mi clase.
Sí, este es mi hijo, Randall.
- Hola. - Hola.
Hola. Encantado de conocerte.
¿Has estudiado artes marciales?
No.
A lo mejor quieres ser el próximo Ron Van Clief.
¿Ese quién es?
Quítate los zapatos. Te lo enseñaré.
Sí, venga.
Por aquí.
Cuatro veces campeón del mundo de karate.
¿En serio?
Bruce Lee le llamaba El Dragón Negro.
Sí, eso conlleva mucho trabajo.
Ocho veces campeón nacional.
¿Conoces a Ian, del trabajo?
- ¿El de ojos de David Bowie? - Sí.
Sí, ese.
Hace unos meses
pensaba que su mujer le engañaba,
así que contrató a un detective para que la siguiera.
No sé, quizá podríamos hacer lo mismo,
a ver si encontramos a los padres de Randall.
- Jack, ya hemos hablado de eso. - Lo sé. Pero escúchame.
Contratamos a alguien, ¿vale?
Revisa los archivos del hospital, ve qué bebés nacieron ese día
y habla con las familias.
Quizá encuentre a los que le dieron en adopción.
¿Y luego qué?
¿Qué esperas que pase después?
Que comprenda mejor quién es.
Creía que por eso le llevarías al dojo que recomendó Yvette.
Puedo llevarle una hora a la semana.
Así puede ver hombres negros a los que admirar.
Pero esos chicos vuelven a casa con esos hombres.
Crecen sabiendo quiénes son.
Él es Randall Pearson.
Sí, es nuestro hijo.
Nuestro campeón, nuestra estrella
que merece todo lo que podamos darle,
aunque eso signifique tragarnos nuestros sentimientos
porque tenga padres biológicos en algún sitio
que podrían estar sintiendo el mismo vacío que él.
¿Y si son drogadictos? ¿O criminales?
- ¿Dejaremos que conozcan a nuestro hijo? - Claro que no. Eso es ridículo.
¿Por qué no quieres ni intentarlo?
Hola.
¿Puedo ayudarle?
Soy Rebecca...
No esperaba volver a verte.
No sabía si aún vivías aquí.
Alquiler controlado.
¿Quieres entrar?
Hola.
Conozco a las de tu clase,
guapas pretenciosas que usan a alguien como Kev para sentirse interesantes
porque salen con alguien simple.
Él no es simple.
Pero es fascinante que todos le otorguéis ese papel en la familia.
No hables de él o de mi familia como si nos conocieras.
Sé que le estáis lastrando.
Mi hermano es sincero y amable.
Y no le quitarás eso.
Vale, Kate.
Lo entiendo. Estás celosa.
¿De ti?
Dios, no seas egocéntrica.
Eres la última persona del mundo por la que me cambiaría.
De él.
Está cambiando.
Y eso te asusta porque también quieres cambiar.
Perdona, ¿te parezco asustada?
Temes adelgazar
y que nada cambie, ¿verdad?
Que descubras que la persona que siempre has sido es quien eres de verdad.
Que todos tus sueños sobre tu vida ideal
no sean más que mentiras que te has contado a ti misma.
Lo entiendo. Asusta.
Si fuese tú, estaría aterrada.
Créeme.
No conoces a las mujeres como yo.
Hola.
Mira a Randall.
¿Estará bien ahí fuera? Quizá deberíamos ir a buscarle.
No sé. ¿Por qué no le preguntas a tu gurú espiritual, la Srta. Zorra?
- ¿Qué? - Sí.
Acaba de decirme que si me opero, puede que nada cambie.
Como si fuera de su incumbencia.
- Bueno... - ¿Bueno qué?
Puede que tenga razón.
Madre mía, ¿te pones de su lado?
No. Solo lo digo.
Siempre he dicho que esa operación es peligrosa.
¿Quién eres?
¿Quién es este tío que se esfuerza tanto por ser real
que no puede ver lo falsa que es esta gente?
Al menos están siendo sinceros, ¿vale?
Si quieres fingir que no le temes a la operación
y que estás bien tras la ruptura con Toby,
sigue actuando.
Sí, tú también.
Haces muy bien tu nuevo papel en El imbécil metálico.
Oye.
Oye.
No puedes desaparecer cuando estamos hablando.
Te lo dimos todo.
La familia más cariñosa.
Un colegio privado.
Nos aseguramos de que tuvieras influencias negras para que entendieras tu origen.
Te dimos todo lo que pudimos.
Y tendría que estar agradecido.
Debería callarme y agradecer
tener unos padres geniales que me amaban cuando los biológicos no lo hacían.
Pero la verdad es que vosotros tampoco me queríais.
- ¿Qué dices? - Fui el sustituto de vuestro bebé muerto.
Es lo que siempre he sido.
Te equivocas, hijo...
Me he pasado toda la vida luchando por la perfección,
¿sabes por qué, papá?
Porque vivía con miedo.
Que si aflojaba un poco, recordaría que no me querían.
Y entonces, ¿qué pasaría conmigo?
Para.
Randall, mírame.
En cuanto te vi, supe que eras mi hijo.
No eras una elección. Eras un hecho.
Nunca has sido un sustituto, ¿lo entiendes?
Si hubiera sabido que el hombre que me dejó se arrepintió,
que quería que volviera,
todo habría sido diferente.
Siento que ella te haya mentido.
Pero no lo podemos cambiar, así que, ¿qué quieres hacer ahora?
Vale, Randall. Te toca.
- ¡Bien! - ¡Once!
Buena jugada.
- Quiero que ella sufra tanto como yo. - Nueve, diez, once.
He estado trabajando en una tienda de música, en la trastienda.
Limpiando y reparando instrumentos.
Me mantiene ocupado.
Aunque también me destroza las manos.
Me lo consiguió un amigo de D. A.
¿D. A.?
Drogadictos Anónimos.
Llevo cinco años limpio.
Muy bien. Me alegro por ti.
¿Cómo está él? ¿Kyle?
Le hemos cambiado el nombre...
...por Randall. Dudley Randall.
Dudley Randall.
Pues, ¿cómo está Randall?
Está bien. Es...
Es muy listo.
Le encantan las matemáticas y las ciencias, los G.I. Joe.
Mi marido estuvo fuera el mes pasado,
la primera vez que ha estado fuera una noche,
y Randall durmió en la cama conmigo.
No porque él tuviera miedo, sino para que no lo tuviera yo.
- Es un niño bueno. - Es muy bueno.
He pasado los últimos nueve años preguntándome si hice lo correcto.
Pero ni siquiera sabía tu apellido para buscarte en la guía telefónica.
Aunque parece que fue lo correcto.
Para él.
Él...
...ha estado preguntando por ti.
Quiere conocer a su padre.
Por eso he venido.
¿Mi niño quiere conocerme?
Quizá puedas traerlo a la tienda alguna vez.
Puede. Pero yo...
- ¿Le interesa la música? - No.
Quizá pueda enseñarle algunas cosas.
Espera, quiero enseñarte algo.
Sé que esto no es el Ritz, pero es bienvenido cuando quiera...
¿Por qué no quieres ni intentarlo?
¿Y si son geniales?
¿Y si sienten haberle abandonado y quieren que vuelva?
Nadie puede arrebatárnoslo. Es hijo nuestro legalmente.
No, nadie le dejó legalmente.
No hay un papel que lo demuestre, Jack.
Sus padres biológicos podrían tener derechos,
y yo no puedo perder a mi hijo.
No puedo.
Puedo conseguir una cama si quiere quedarse una noche.
Por si tampoco quiere que yo tenga miedo.
Aquí está. Ha tenido días mejores, pero...
¿Rebecca?
Perdona. No estoy escondida ni mirando tus cosas.
- Estoy buscando señal. - Vale.
He venido a por un jersey. Olivia dice que tiene frío.
Déjame preguntarte...
Hablando de Olivia, ¿qué hay entre ella y Asher?
Escucha.
La odio. La odio de verdad.
¿Odias a Olivia?
Alquilé un coche para ir a Albany
porque mi hermana Elise se puso de parto anoche.
Ella sabía que lo tenía y me pidió que la trajera aquí.
Y dije que sí porque es la estrella de mi obra y necesito caerle bien.
Ella quería experimentar una cabaña auténtica.
¿Sabes adónde sueño con llevar a mi futura sobrina algún día?
A Epcot.
Es mi sitio favorito.
Y no hay nada menos auténtico
que sus versiones limpias y seguras de las ciudades internacionales.
¡Me encanta lo no auténtico!
Perdona, no debería hablarte de esto.
Tu cabaña es muy bonita.
Gracias.
Me gusta esto.
Una vez hice algo parecido en un campamento.
Felicidades por tu sobrina.
Es fantástico.
- -Bueno... - Gracias.
- Hola. - Hola.
Pensaba que no ibas a contestar.
Ya.
Yo también.
Sé que no debería llamarte.
Pero Randall está alucinando, Kevin tiene la cabeza en el culo
y su novia es un demonio.
No sé ni de dónde es.
Y pensabas que la cabaña no sería como una película de terror.
Sí.
Siento que tengas un mal día,
pero ¿seguimos separados?
Bueno, sí.
Entonces ya no puedo ser esta persona para ti, Kate.
Lo siento.
Adiós.
En el siguiente número, interpretaré "Time After Time".
Qué monada.
Madre mía, miradla.
¡Oye!
Ay, Dios.
Ash, debes probar esta calabaza. Está buenísima.
- ¿Verdad? - Deliciosa.
¿Esto? ¿Ella? Lo es todo.
Supermona.
Vale.
¿Qué coño pasa aquí?
Para empezar, Ash, no exclames cada vez que salga mi hermana.
Sé que te estás burlando de ella, y eso no mola.
Sé que lleváis todo el día burlándoos de este sitio.
Eso tampoco mola.
¿Sabéis qué? Esto es pintoresco. Es estadounidense.
¿Y sabéis qué? Como nosotros.
Tú no, obviamente.
Pero ¿qué problema hay con ser normal?
Olivia, tú siempre hablas sobre ser real, ¿no?
El beso que me diste ayer, hablemos de eso un momento.
Eso fue real. Esos sentimientos fueros reales.
Y sé que lo sabes.
Y no me sorprende que tengas miedo.
Te horroriza e intentas sabotearlo.
Lo entiendo. Pero lo que es peor que eso
es que no sé si alguna vez has experimentado algo real en tu vida.
Empiezo a pensar
que atarte a algo que no sea un acto calculado
es demasiado para tu vacío caparazón humano.
Lo siento por ti.
Y ese es nuestro pie para irnos.
¡Mi hermana ha tenido al bebé!
- ¿Adónde han ido? - Se han ido.
Ha sido un brexit.
¡Mi coche!
Hola.
Entonces...
En una escala entre...
...arrancarle la cabeza a tus Barbies, olvidar dónde las escondí
y echar salsa en tu vestido de graduación,
¿cómo es tu enfado?
Más que en la graduación.
¿De verdad?
Vale.
Es justo.
Lo siento, Kate, todo.
Tenías razón sobre Olivia, por supuesto.
Bueno, ella tenía razón sobre mí.
¿Y si me opero y no cambia nada?
Si piensas eso, ¿para qué arriesgarte, Kate?
Es peligroso, es lo que siempre he dicho.
Porque...
...me da más miedo no intentarlo.
Porque he cortado con Toby para centrarme en todo esto.
Quizá haya sido una estupidez...
- No sé. Solo... - No, vamos. No hagas eso.
Ay, Dios.
No puedo hacerlo sola, Kevin. Y no puedo hacerlo sin mis hermanos.
No lo harás.
¿Me oyes? No lo harás sola.
Ni en broma.
No es por ser egoísta, pero si quieres hacerlo aquí, ya sabes...
Te necesito, Kate. Te necesito de verdad.
Mira eso.
Siguen nuestros nombres en el árbol.
- ¿Te acuerdas? - Sí.
¿Sí? Mira nuestros nombres.
KATE ESTUVO AQUÍ B-52 MOLA
¡Vaya!
Fue con la navaja de papá.
Es genial, ¿no?
"Kate estuvo aquí".
El Báltico otra vez. Tengo una mala racha.
Mamá, tenemos que hablar.
Kate, te toca, cielo.
No, ha perdido el turno, ¿recuerdas?
Es verdad. Entonces me toca. ¿Randall? Pásame los dados, por favor.
No. No hasta que me escuches.
- Mierda, Randall. - Los tienen ellos. Han perdido.
Muchas gracias.
Uno, me has mentido toda mi vida. Eso son 13.215 días.
¡Que sea un mal tiro!
- ¿Qué? - ¡Ojos de serpiente! ¡500 dólares!
¿Bromeas?
¿Seguro que tu madre no hace trampas?
Dos, sabías que necesitaba algo que no podías darme
y me negaste a la persona que sí podía.
William podría haber escuchado mi discurso de graduación.
Podría haber tocado en mi boda.
Podría haber estado en el hospital cuando nacieron mis hijas.
Son los puntos tres, cuatro y cinco. ¡Nos has robado todo eso!
- ¡Palomitas! - ¡Sí!
Confiaba en ti más que en nadie, mamá.
¡Me has robado la confianza!
¿Entiendes lo que se siente?
¿Te sientes mejor gritándole?
No, porque no le importa.
¡Vamos! Eres padre, Randall.
Sabes que esto no es tan sencillo.
¡Lánzalos!
Quizá lo estés viendo de forma equivocada.
¿De qué otra forma puede ser?
Relaja los ojos y no fijes la mirada.
Está delante de ti.
¿Qué es eso? ¿Qué ocurre?
Tuvo tres hijos muy distintos, cada uno con sus propios problemas.
Nuestro matrimonio no siempre fue perfecto, ni yo.
Y ella también tenía sus propios problemas.
Pero lo aisló todo.
Se aseguró de que siempre estuviéramos seguros.
¡Mamá!
¡Estamos aquí! ¡Aquí!
¡Kevin!
- ¿Oyes eso? - Sí.
Kev.
¿Estás con Sloane?
Hola, Kate.
- Buenos días. - Buenos días.
- Hola. - Hola.
- ¿Te has recuperado de ayer? - Sí.
No estarás tan enfadado con mamá si estás arreglando cosas por ella.
No es por mamá.
Lo hago por papá.
¿Qué vamos a construir, chicos?
¡Cuerpo, espíritu, comunidad!
Los tres pilares.
Antes de empezar, tenemos un nuevo miembro.
Randall, ven aquí.
Padres.
- Randall, ¿cuántos años tienes? - Nueve.
Nueve años.
Una buena edad.
¿Crees que tienes una buena vida?
Sí.
Bien.
Espero que siempre tengas una buena vida.
Pero, conforme crezcas, verás que las cosas se complican.
El mundo no es siempre un sitio amable.
Especialmente para hombres como nosotros.
Mira a la gente de esta colchoneta.
Somos tu comunidad.
Cuando las cosas se compliquen, nos apoyaremos entre nosotros.
Como padre de Randall, eres sus cimientos.
Túmbate como si fueras a hacer una flexión.
Randall, súbete a la espalda de tu padre.
Jack, tu espalda fue hecha para cargar con tu hijo en la vida.
¿Estás dispuesto a sostenerle sin importar lo que pase?
Sí.
Demuéstralo.
Bien. Sigue.
¿Estás dispuesto a criar a este niño para que sea un hombre fuerte?
Sí.
¿Estás dispuesto a forzarle a ser el mejor hombre posible?
Sí.
No puedo perder a mi hijo.
No puedo.
Lo siento.
Jamás permitiré que eso ocurra. No lo permitiré, ¿vale?
¿Vale? Te lo prometo.
Tenemos que ser suficiente para él.
Nosotros tenemos que ser suficiente para él.
¿Estás dispuesto a elevarle a cimas más altas, aunque duela?
Sí.
Puedes parar. Ya vale.
No me detendré.
Querido William:
Siento el dolor que pueda causarte,
pero no puedes conocer a Randall.
Esto es lo mejor para él,
porque tiene un padre magnífico que le da todo lo que necesita.
Espero que te reconforte saber lo mucho que queremos a Randall.
POEMAS PARA MI HIJO DE WILLIAM HILL
Tengo una lista de los motivos que se me han ocurrido en estas horas
por los cuales me destrozaste manteniendo a William en secreto 36 años.
- Cielo, por favor, déjame explicarte. - Yo...
Mantuviste ese secreto durante 36 años.
Tuvo que ser increíblemente desolador.
No.
Aún no.
Nos veremos en Navidad.
Subtítulos traducidos por Carlos Aparicio
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