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Baby, you understand me now.
If sometimes you see that I'm mad.
Don't you know no one alive can always be an angel.
When everything goes wrong you see some bad.
But I'm just a soul whose intentions are bad.
¿Qué es lo que hace falta para que obedezca el mandato de esta corte?
Me queda claro que no toma el asunto en serio.
No le permitiré que continúe acosando a estas personas, ¿queda claro?
Si viola esta orden de alejamiento, le aseguro que pasará 40 días en la prisión
del condado.
Hablo en serio.
Una ofensa más.
Es evidente para la corte que usted necesita ayuda profesional y asesoría
el manejo de la vida.
La corte ha sugerido que obtenga asesoría, pero dado que no puede o no
hacerlo voluntariamente, lo haré un requisito para que no vaya a la cárcel.
¿He sido claro?
¿He sido suficientemente claro?
Melinda, vamos.
Sí, señoría.
Acritud, amargura, ira, rencor, resentimiento, hostilidad,
voluntad, animosidad, odio, rivalidad, irritabilidad, rabia, malicia, fastidio.
Dime, ¿tú crees tener un problema de ir?
Por supuesto que sí lo tengo, carajo.
¿Sientes que tus motivos son válidos?
Es como preguntarme si es válido que tenga hambre.
Él causó todo esto.
Todo. No fui yo, el maldito me lo debe.
¿Qué crees que te debe?
Cada aliento en su cuerpo.
¿Por qué sientes eso?
No.
No sabes lo que me hizo.
¿No lo sabes?
¿Querrías decirme qué te hizo?
¿Tengo alternativa?
Todos tenemos alternativa.
No con un maldito juez me fuerza a estar aquí.
¿Sabes qué? Esto es una mierda.
¿Bien?
¡El maldito!
Me atormenta. Y ahora está libre.
¿Qué estás escribiendo?
Solo notas.
¿Y qué dicen tus notas?
¿Soy un estereotipo?
¿Es eso lo que crees que eres?
¡Claro que no!
Estoy harta de oír eso.
Siempre que una mujer negra se enoja es un estereotipo.
O es una castradora.
¿Es eso lo que crees que hiciste?
Estúpida.
¿No estás escuchándome?
Sabes, a él nunca le hice nada.
Fue todo lo que él necesitaba que fuera.
Fue...
Fui fuerte cuando lo necesitó.
Me hice la débil cuando lo necesitó.
Fui lo que quiso siempre.
Fui.
No digas que no tengo que estar enojada.
¿Eso crees que dije?
Me importa un carajo lo que dijiste, pero esto, todo esto está mal.
¿Por qué no hacemos esto?
¿Por qué no empezamos por el comienzo?
Ayúdame a entender esta injusticia. Cuéntame qué sucedió.
¿Qué tan atrás quieres ir?
Recuerdo cada maldito día.
No puedo olvidarlo. No puedo sacármelo de la cabeza.
Dime.
¿Qué tan atrás quieres ir?
Empecemos por el principio.
Bien. ¿Cómo lo conociste?
Estaba lloviendo.
Estaba en la universidad.
Estudiaba tarde.
Llovía muy fuerte.
No sé lo que me pasa siempre con la lluvia.
Con el agua.
Estaba volviendo a mi apartamento cuando me lo topé.
¡Mierda!
¿Por qué no miras por dónde vas?
¿Cuál es tu problema?
¿Está Melita?
No tenemos ninguna Melita.
Ah, Melinda. Melinda es. ¿Qué quieres?
¿Quién es? El imbécil.
Lo siento.
Toma. Tengo algunos de tus papeles.
Genial. Fantástico.
Y podrías tener algunos míos. No, lo siento. Adiós.
Toma. Discúlpala. Historia no es lo suyo y tenía que entregar el trabajo hoy.
Sara.
Adiós. Oye.
Me siento mal por haberte hecho tropezar. Cuando tengo un proyecto no
Lo siento.
Bien, sí, bien.
Pero, si no te importa, tengo menos de 24 horas para terminar mi trabajo, así
que adiós. Oye, el fundamento está mal en tus primeras cuatro páginas y los
hechos de la guerra están errados.
Y el profesor Hoff lo notará.
¿Cómo lo sabe?
Tomé su clase el año pasado.
Disculpa que leyese las páginas.
Me saqué una A en su clase.
Podría ayudarte.
Ay, estaba tan enojada la primera vez que lo vi que no noté lo atractivo que
era. Por favor.
Era hermoso, debo admitirlo.
El diablo sí que sabe lo que hace.
Allí frente a mí estaban todas las cosas que me gustaban.
Era negro, sexy.
Era 1497. No.
Me cuesta mucho recordarlo. No podemos descansar. Ya no quiero hablar más de
esto. No te queda mucho tiempo. Es demasiado, ¿ok?
Tengo el cerebro saturado.
Oye, hablemos de ti.
Los papeles que necesitabas, ¿qué eran?
Dime. Creo que encontré la solución a un viejo problema.
Voy a crear una batería que se recarga sola.
Si funciona, podría usarse en autos, hogares, lo que sea.
Y voy a ser rico. Y a salvar el medio ambiente, claro.
Claro.
Era tan encantador. Tan encantador.
Daría lo que sea.
Porque alguien me hubiese dicho en ese momento, nena, corre lo más lejos que
puedas porque este hombre te dejará devastada.
¿Cómo te fue?
Dime.
Pero estudiamos.
Oye, si hablo con el profesor Huff, podría conseguirte otra chance. No, no,
bien. O sea, esto es una pérdida de dinero.
Ya no puedo hacerle eso a mi mamá.
Para ser honesta, le sorprendió que entrase a la universidad.
No soy tan inteligente como mis hermanas.
Ven aquí.
Melinda.
Hola.
¿Qué hacen aquí?
Es mamá.
Mis hermanas vinieron a decirme que mamá había muerto.
Ella y yo siempre habíamos ido cercanos.
Que descanse en paz.
Amén.
Estaba paralizada, desesperada por sentir algo.
Fue así que sucedió. Él estuvo allí en el momento indicado para aprovecharse de
mí.
Hola, soy Brenda.
Hola, soy Robert.
¿Tienes apellido?
Es Gail.
¿Cómo conoces a Melinda?
De la universidad.
¿No te hemos visto por aquí?
Sí, soy de Kirkwood.
Seguro esto es un avance para ti.
¿Dónde trabajas?
Estoy estudiando por ahora.
Qué bien, qué bien.
Sí.
Si no tienes trabajo, ¿cómo pagas la universidad?
Préstamos estudiantiles, becas, cosas así.
Ah, entonces debes ser inteligente o un deportista.
No, no soy deportista. ¿No?
Ah, este es mi novio, Casey.
Hola. Hola. Es un gusto, es un gusto conocerte. Eres mío. Y él es Calvin, el
prometido de Brenda. Hola, un gusto conocerte también. Igualmente a ti.
Y bien, ¿qué estudias?
Ingeniería mecánica. Oh, Devon, ven aquí.
Hey, hola.
Lamento lo de su mamá. Ay, muchas gracias. ¿Cómo estás?
Estoy bien.
Bien. Oh, qué maleducada soy. ¿Cómo te llamabas?
Robert. Robert. Robert, él es Devon.
Devon, él es Robert.
Devon es novio de Melinda.
Ex -novio. Pero sabes que todavía te quiere.
¡Oh, Mel!
Mira quién vino.
Hola.
Hola. Lamento lo de tu mamá.
Gracias.
Devon, acompáñame un segundo.
Melinda, debemos agradecerle al pastor.
Lo conoces, ¿no? Sí. Bien.
Enseguida vuelvo, ¿sí? Ok.
Ya vuelvo.
Robert.
Hola.
¿Por qué te marchas tan pronto?
Tienes a tu familia.
Quería saber que estabas bien.
Gracias. ¿Sí?
Claro.
Te veo luego, ¿sí?
Espera. ¿A dónde vas?
Voy al tren.
¿Al tren?
Queda lejos. ¿Llegaste caminando?
¿Caminaste? ¿No puedes ver? No, no, estoy bien. No, yo te llevo. Buscaré mis
llaves. Dame un segundo, ya vuelvo.
Mel, Mel...
Guau, ¿esa es
tu casa?
No, esa es mi casa.
¿Vives allí?
Sí.
¿Puedo pasar?
Sí.
Cuidado donde pises. Gracias.
¿Qué música es esa?
¿Estás bromeando?
¿Qué? Edmina Simone.
¿Nunca oíste de ella?
No.
Entonces tienes que oírla, guarda.
Yo paso. No, no, no.
Tienes que oírla.
Cuando canta, te sientes en la iglesia.
Escucha.
Es algo triste.
Lo siento mucho. No, no, no, está bien, déjala.
¿Y hace cuánto vives aquí?
Un tiempo.
Sé que no es mucho, pero mi tío me lo dejó y mi tía deja que me quede gratis
la entrada.
¿Dónde están tus padres?
Mi papá está en prisión.
Y mi mamá me dejó con mi abuela que me crió hasta que murió cuando yo tenía 14.
Y entonces me mudé aquí con mi tía.
Y desde entonces vivo aquí.
Lamento oír lo de tu mamá.
Parecía una buena mujer.
Sí. Sí, era... increíble.
¿Sabes, ella... Está bien.
Ven aquí.
Lo siento.
Había algo en cómo dijo que lo sentía que hizo que le creyera. ¿Y cómo me
abrazó?
Sé que suena estúpido, pero...
Tienes que saber que yo era una niña. Él me hizo sentir segura y fuerte y...
Eres hermosa. Hermosa.
Mi mamá llevaba horas enterrada y allí estaba yo.
¿Qué tipo de hombre se aprovecha del dolor de una niña? Te lo diré. Un
gusano malviviente.
Él tenía que saber que la pena te debilita y te deja llevar.
Súmale a eso que era muy joven.
Tenía mi mente, mi corazón, mi cabeza, y no olvidemos, mi virginidad.
¿Qué estás escuchando?
¿Nunca oíste de Nina Simone?
La música que escuchaba mamá. O la de ese chico.
¿Saldrás de nuevo con él?
Sí. Y me gustaría que no le digas él.
Se llama Robert.
Y me gusta mucho.
¿Ok? Y quiero que también les guste.
¿Estás teniendo sexo con él?
Es una pregunta justa.
Pero lo que yo quiero saber... ¿Quién paga cuando tienen sus citas?
¿Qué?
Mira, Melinda.
No le digas a ese chico que mamá te dejó ese dinero y esta casa.
Te lo advierto. Bien.
Ay, odio admitirlo. Pero Brenda tenía razón.
Había cometido el error de contarle a Robert sobre la casa.
Y los 350 mil dólares que mamá me había dejado.
Pero a él no le importaba eso, ¿no?
Él me quería a mí.
¿No? El nombre de la empresa es Industrias Prescott y Howard.
Bien. Y el dueño, David Prescott, es un tipo genial.
Vaya. Siempre está buscando cosas geniales.
Es un multimillonario ecologista. Siempre habla de salvar el medio
Así que encuentra gente con buenas ideas y les...
Les cambió la vida.
¿Sabes? Convirtió a muchos en millonarios con solo invertir en su
Y es una lotería.
Revisa el correo y encuentra ideas.
Pero si le gustan, te contacta para una reunión. Y tienes que ir cuando él lo
dice.
Lo que es genial.
Así que le envío una carta por semana contándole mi idea para una batería.
¿Sabes cómo lo llamo?
El viento gay.
Sí, por mi apellido.
Bien, pero entonces, ¿la batería tiene tanta fuerza?
Sí. Sí, bueno, creo que deberías llamarla Viento Huracanado Gay.
Oh, vaya.
Me gusta más.
Sí. Me encanta.
Tengo que escribirlo.
Estaré aquí para recordártelo.
¿Me lo prometes?
Oye, ¿qué? ¿Pensabas dejarme?
No.
Solo que tuve muchas decepciones.
No te decepcionaré.
Yo tampoco lo voy a hacer.
Seremos tan ricos.
Mira, el viento huracanado gay nos permitirá vivir allá arriba en ese
Y tendremos uno de esos.
¿Qué? ¿Un remolcador?
No, un yate.
Y lo llamaré Señora Gayle.
¿Señora Gayle? Sí. Le pondré tu nombre cuando nos casemos.
Serás mi esposa.
Por siempre.
Por siempre.
Eso dijo.
Esas fueron sus palabras.
Por siempre.
Y le creí.
Confié en él.
Estaba tan enamorada que no vi al estafador y a su estafa.
¡Dios!
Podríamos tener nuestro primer hijo antes de los 28, y luego podremos tener
seguido para mantener este cuerpo.
Un bebé, no puedo esperar.
Mira, tendremos todos los hijos que queramos, porque tenemos todo el dinero
queremos. Envié otra carta a Prescott, ¿sabes?
Y pensaba, ¿qué pasa si llama y debo esperar el autobús?
Bueno, yo puedo llevarte cuando llame.
Bueno, ¿y si tú no estás?
¿Ves la trampa?
Tenía una forma de no preguntar, sino sugerir para hacerme creer que yo quería
hacer cosas por él.
¿Y quién lo diría?
Unos días después de obtener su auto, las únicas veces que hablaba con él era
cuando yo lo llamaba.
Un día, esperé un día entero para ver si me llamaba y no lo hizo.
Así que esperé dos días y aún así no me llamó.
Melinda. Tenemos que decirte que ahora que todos nos casamos, nos vamos a
Bien. Gracias, amor.
Así que necesitas conseguir un trabajo para mantener la casa.
Sí.
Bien.
Enseguida vuelvo.
Hola.
¡Hey, hola! ¿Cómo estás?
¿Hey, hola? ¿Cómo estás?
Espera, espera.
¿Por qué carajo me hablaba así?
No sé. Tú dímelo a mí.
Nada, linda. Estuve trabajando en mi batería.
Bueno, hace dos días que no me llamas.
Tú tampoco me llamaste.
Pensé que estabas ocupada.
¿Con qué?
Linda, necesito ambas manos para soldar. ¿Puedo llamarte luego?
Nunca tuviste esa sensación cuando un hombre te dice algo y sabes que te está
mintiendo. ¿Pero le sigues el juego? Sí.
Sí.
Yo sabía que era mentira e intenté seguirle el juego.
Pero aunque podía ser buena, había otro lado de mí que aún no conocía.
Si me estaba mintiendo...
Quizás era hora de presentarle mi lado malo.
Y mi lado malo es muy malo.
Llámalo intuición femenina. No sé, llámalo como quieras. Solo sé que algo
hizo conducir hasta allí.
Y no solo conduje, sino que lo mismo que me hizo conducir me dijo que
estacionase en la acera de enfrente y no me acercase.
Tras casi una hora de estar allí sentada, me sentía como una tonta.
Estaba intentando convencerme de ignorar esa vocecita tan dentro de mí que era
yo misma.
Y comencé a pensar, esta es una estupidez, Dios, parezco desesperada.
Allí estaba yo, sentada en la puerta de la casa de un hombre, bueno, de su
caravana, para ver si me mentía.
Y yo ya sabía que me mentía, me lo decía mi instinto.
Y allí estaba, intentando confirmar lo que ya sabía.
No haré esto.
Mi locura tiene algo raro.
Es ciega. No es racional. Es arrasadora.
No se detiene. No disminuye. No se rinde. Es inmediata.
¿Por qué, idiota? ¿Qué haces?
Después te acuestas con esa perra. No me dijiste que miras.
Basta, basta.
Por favor, por favor. ¿Por qué?
Ya basta.
Suéltame. Para.
Por favor.
Debemos detener el sangrado.
Dios, Melinda.
Melinda.
Melinda. ¡Melinda!
Tenía tanta adrenalina que no sabía que golpeé mi cuerpo contra el volante tan
fuerte.
Doctor. Sangrado interno. Y peor,
desgarro de ovarios. Es erictomía completa y ni siquiera tenía 21 años.
Hijo, jamás.
Tranquila.
No. No.
Tú la engañas.
Toma su dinero.
Ella te compra un auto.
¿Y tú haces eso?
¿Haces eso?
Más te vale que esté bien. Es lo único que sé.
¿Entiendes? Oye, mira... ¡Fuera de aquí!
¡Lárgate de aquí! Oye, yo... ¡Lárgate de aquí! Sería mejor que te vayas.
¡No eres bienvenido aquí!
¡Fuera! Vete.
Yo te llamo. Ya, tranquila. Te llamo. Tranquila.
Estuve en reposo por tres semanas.
Me dolía tanto.
Melinda, haces esto desde que eras pequeña.
Sí. Te enojas y nada importa.
Tienes que dejar de hacerlo.
Ya sé.
Y lo sabía. Pero por algún motivo no podía controlarlo. Igual que no podía
controlar lo que sentía por él.
Y pronto entendí que la mayor parte de mi dolor no era físico. ¡Melinda!
No, no, no, no, no.
Oigan, tienen que dejar que hable.
Por favor, solo quiero saber por qué.
Linda, a veces los hombres no tienen un por qué. No, solo tienen mentiras.
June, lo buscaría.
Por favor.
Va a venir y no hará más que mentirte.
De seguro está en quiebra, pasando hambre y necesita dinero. ¿Por qué no
deja que se vaya con la perra con la que lo encontraste, eh?
¿Nos dan un momento, por favor?
Por favor.
Estaremos del otro lado de la puerta.
Bien. Adiós.
Vamos.
Lo siento mucho, Linda.
Ni siquiera sé por qué estaba con ella. No significó nada para mí.
Nada.
Solo fue sexo. Y ya empezaba.
¿Cuántas veces ha oído eso una mujer?
Me siento mal porque... tú me has apoyado.
Yo te amo.
Solo a ti.
Me enfermo sin ti.
Te necesito.
Lo siento.
Lo siento tanto.
Prometo que no volveré a hacerlo.
Y de alguna forma...
La mentira siempre funcionaba, hasta que dejó de hacerlo.
Porque me tenía con esa bendita palabra.
Amor.
Y yo lo amaba.
Eso no podía evitarlo, sin importar qué hiciera.
El amor es una desgracia cuando se encadena a un torturador.
Y cuando tu torturador es además un estafador.
¿Qué puedes hacer?
Solo esperar la siguiente estafa.
¿Qué?
¿Qué pasa?
Perdí mi beca.
Y no tengo cómo pagarla.
No consigo el préstamo. Es muy tarde.
¿Cuánto cuestan los semestres?
¿Sí? ¿Me oíste?
Esta tonta pagó sus dos últimos semestres en la universidad.
Yo seguía con mi hombre apoyándolo, ¿sabes?
Con el mentiroso, infiel y maldito de mi hombre. Allí estaba yo. ¿Estás segura?
No podía creer que lo hubiese dicho.
No tienes que juzgarme. Soy mi propio jurado, ¿sí? Y ya me había condenado y
sentenciado.
Era culpable de estupidez.
Adivina qué hizo cuando le hice el cheque.
Adivinaste.
El maldito ni siquiera tenía un anillo.
Esto es temporal.
Un día voy a reemplazarlo con tres diamantes.
Uno grande en el centro por nuestro amor.
Y uno amarillo aquí para recordarnos siempre mirar el sol.
Y uno color chocolate aquí para recordarnos que pueden haber tiempos
Y entonces dije... Sí, sí, sí.
Ese tipo te fue infiel y casi mueres.
¿Qué pasará cuando te haga algo la próxima vez?
No habrá. No, no, no, no, no. No digas que no habrá una próxima vez. El hombre
claramente es un peligro. Y ahora, ¿quieres casarte con él?
¡No puedo!
Si vas, si vas y te casas, yo no estaré ahí.
No iré.
June, esto es un error.
Y luego, allí estaba, caminando hacia el altar con más preguntas en la cabeza
que pétalos en mi ramo.
No pude evitar mirar a los asientos vacíos donde mis hermanas debieron
No podía creer que no hubiesen venido.
Pero debía entenderlo ya que ni siquiera estaba segura por qué estaba allí.
Sara, mi dama de honor, estaba allí en el altar alentándonos.
Compartía la idea del casamiento.
Pero la idea era mejor que la realidad.
Y ahí estaba Robert.
Esperando en el altar, sonriendo.
Mientras yo caminaba como polilla a la llama.
Los declaro marido.
Y mujer, puede besar a la novia.
Y perdí.
Los años pasaron como segundos en el gran reloj de casa de mamá.
Y con cada tic aparecía una extracción en la cuenta por algo, algo que él
necesitaba.
Suministros para su batería, libros para investigar, metales, plásticos.
Siempre algo.
Y a medida que el dinero desaparecía, también su tolerancia hacia mí.
Su paciencia.
Mierda.
Dije que él me toleraba.
Necesito que veas esto. O sea, estoy preocupada.
¿Esto está bien?
¿Sí?
Mierda.
Voy a conseguir un trabajo.
Intentaré ayudar.
¿Intentaré? No podía creer que el maldito hubiese dicho intentaré. ¿Sabes
será difícil trabajar y estudiar y trabajar en esto?
Pero lo voy a intentar. O sea... Sí, lo haré.
Por algún motivo, solo sonreí.
Solo quiero algo más de ti. Ok.
Hola, señora Hildebrandt. Sí. Me llamo Robert Gale. ¿Me enviaron?
Podría dejar de llamar y enviar cartas.
Esto no funciona así. Esto no hará que lo vean. Es un sistema de lotería por un
motivo. Ya sé, pero podría...
Sara me ayudó a obtener un trabajo
en su oficina como asistente.
Necesitan esto por la mañana.
Lo siento, Sara.
Las horas de exceso son buenas.
En realidad tenía dos trabajos.
Salía y limpiaba oficinas por la noche.
Lo que fuese por no tener que pedirle nada a mis hermanas.
Nada.
Solo tenía que llegar al año próximo y todo eso.
Pensaba, trabaja duro, nena. Ese hombre te ama.
Sí. Sí.
Robert.
Linda. Tienes todas las luces de la casa encendidas. La cuenta de la luz fueron
300 dólares el mes pasado. Linda, esto no estará en la cuenta. Es mi batería.
Abastece toda la casa. Robert, ¿hablaste con un electricista? ¿Por qué?
Lo siento.
No solo casi quema la casa de mi mamá, sino que quemó todo el cableado. Casi
funciona. El costo de la reparación, 37 mil dólares.
Se había acabado.
Estábamos endeudados.
Al menos no rompí nada.
Pero entonces llegó el día que había estado esperando.
Estaba tan feliz.
Estaba segura de que el día siguiente nuestras vidas cambiarían.
Pensé que los problemas habían acabado.
O sea, él tenía tres entrevistas de trabajo. Cada una le ofrecía 150 mil
al año.
Estaba tan emocionada.
¿Listo? Pero... ¿Cómo pudieron rechazarte las tres? Ellos se buscaron a
Cuando tenía 15, estuve en una pandilla y robamos una tienda.
Me juzgaron como adulto y pasé dos años en prisión.
Creí que lo eliminarían de mi expediente porque apenas tenía 15, pero sigue
allí. Y nadie quiere a un criminal.
No te imaginas cuánto ansiaba algo de suerte. Un descanso, ¿sabes? Poder
relajarme. Que él se ocupase de mí para variar.
Pero ella estaba oyendo esto.
Un estafador. ¿Y ahora me lo dice?
¿Ahora me lo dice el muy maldito?
Otra estafa, ¿ves? Bueno, amor, no es el fin del mundo.
Oye, tengo una idea.
Ya corregí todos los errores. Y está mejor que nunca. Solo necesito que
la vea. Sé que le va a encantar, ¿sí? Sigo enviando cartas. Sigo yendo y
llamando. Y voy a llamar a su secretaria. Sé que tenemos poco dinero.
Pero estaba pensando...
¿Qué? Hipotecamos la casa. Podemos pagar el resto de mi investigación y hacer un
nuevo diseño. Nuevo y mejor. Sé que va a funcionar.
Bien. Mel, mírame.
Sé que va a funcionar.
Vamos. No pierdas la fe en mí ahora.
Por favor, confía en mí.
Va a funcionar. El que lo hará.
¿Qué carajos?
Me sentía acorralada y no tenía alternativas, ¿sabes? No podía seguir
No podía seguir trabajando así.
Así que debía caer en su timo. Estaba demasiado metida para alejarme.
Y adivina lo que hice.
La casa de mi mamá.
Una casa propia que ella me dejó a mí.
Una casa que trabajó toda su vida para pagar.
La hipotequé.
Me esforzaba para que mis hermanas no supieran lo que había hecho.
Y siempre que lo veía durmiendo en la cama cuando salía para uno de mis dos
trabajos, me enojaba, ¿sabes?
Me amargaba.
Y esa era mi rutina diaria.
Debo reconocer que el maldito conseguía algún trabajo aislado.
Pero no, casi nunca alcanzaban para cubrir los servicios.
¿Cómo pueden vivir dos personas, dos décadas, y perderse todo?
Te diré cómo.
Te sientes atrapada.
No debería dejar que esa trampa me destruyese.
¿Pero lo hizo?
Una de las cosas más tristes de nuestra vida era que tan solo existíamos.
No salíamos de la rutina, no había emoción.
No había nacimientos de hijos que marcasen la edad. Ni un primer paso.
Ni una graduación.
Ningún marcador que señalase el paso de los años.
No hubo señal de advertencia.
Dieciocho años pasaron como si fueran días.
¿Cómo sucede eso?
Diana.
Wow, te ves genial.
Robert Gayle.
¿Cómo has estado?
Estoy bien.
Cielos, no te veo desde... Sí, sí.
Que ya destruyó tu caravana.
No la culpo, deberías haber sido honesto. Sí, éramos niños.
No, pero también me mentiste a mí, Robert. No sabía nada de ella. Lo sé, lo
lo siento.
Pero bueno, ¿qué pasó con ella?
Nos casamos.
Bien. ¿Y qué haces aquí?
Bueno, mira, hace años le envío cartas a Prescott contándole sobre mi batería.
¿Recuerdas lo que inventé en la universidad?
No, disculpa, no lo recuerdo. Sí, estoy intentando conseguir una reunión con él
y me enteré que la señora Hildebrand se retiró y tú tienes un puesto.
Felicitaciones, por cierto.
Así que supuse que era Dios que me estaba ayudando.
No, no es Dios.
No puedo ayudarte.
¿Qué? ¿Por qué?
No puedo. Tenemos nuevas políticas sobre recibir información ahora. Pero,
Robert, fue muy... fue bueno verte.
Sí, bueno. ¿Puedo invitarte a una taza de café algún día?
Sí, claro.
Si invitas a tu esposa.
Oye, no le soy infiel a mi esposa. No hago eso.
Estos son solo negocios.
Es que no puedo ayudarte.
Mira, lo sé. Lo siento, pero no puedo.
Lo sé, lo sé. Lo entiendo solo.
Solo necesito un consejo.
Ok, mira, toma mi tarjeta.
Suelo tomar café en Q &A en las 52 por las mañanas, cerca de las 7. Y si tú
estás allí, quizá podamos hablar.
¿Ok? Sí, gracias. Te veré allí.
Bien.
Carly, ¿me traerías el archivo sobre Robert Gay?
¿Quieres el archivo del loco que ha estado enviando cartas desde antes que
naciera? Eso fue lo que dije.
Claro. Gracias.
Hola. ¿Robert Gale?
Sí. Me llamo Melvin White. Soy jefe de seguridad para Industrias Prescott y
Howard. Llamo para informarle que fue ingresado a nuestro sistema como una
amenaza creíble. No debe enviar más cartas a la oficina ni contactar o
ninguno de nuestros empleados. No debe acercarse a menos de 270 metros de
nuestro campus.
Si se acerca, será arrestado.
¿Qué pasó?
No quiere verme.
Prescott no quiere verme.
Sí, no quiere... Todos estos... ¡Años desperdiciados!
Maldita sea, quería esto para nosotros, Linda. Quería que funcionara para
nosotros. Quiero...
Quiero darte ese anillo.
El apartamento, el barco, el avión privado. Quería que lo tuvieras todo.
Quería que lo tuvieras todo.
¿Alguna vez me preguntaste qué quería?
Solo quiero que consigas trabajo.
Que me ayudes. Solo eso.
Ahora que sabemos que la batería no funcionará.
Podríamos olvidarlo, ¿sí?
Porque se acabó.
Ya está.
Tienes que seguir adelante.
¿Ok?
Sé que podría funcionar.
Por favor.
Por favor.
Vamos. Solo un trabajo.
Sí.
Yo conseguiré algo.
Linda.
Si dejas de creer en mí, no tengo nada.
Dime que me amas.
Te amo.
De verdad.
Pero estoy tan cansada.
Tan cansada.
No sé.
Vamos, está grabando. Hola, mi nombre es Robert Gale y ella es mi mujer Mel.
Hola, soy Melinda Gale. Y nos emociona mostrarles mi nuevo invento.
Se llama Viento Huracanado Gale.
Y está iluminando esta habitación.
¿Melinda? ¡Melinda!
Hola.
¿Sabías que el banco está por quedarse con la casa?
¿Lo sabías?
Esa maldita udra del banco. No tiene por qué contar mis asuntos.
Mel, es nuestra prima.
¿Sabías que el banco está por quedarse con la casa?
Sí, estaba ajustando mi batería. Todos sabemos sobre esa maldita batería, que
nunca va a funcionar. Es una broma.
Busca un trabajo y ayúdala.
Amor, ya basta, ¿sí? Sí, Brenda, basta. Necesitamos poder hablarlo. Melinda,
esta es casa de mamá.
Crecimos aquí y la hipotecaste por él.
Necesita un maldito trabajo.
¿Por qué toleras todo esto?
¿Por qué? Brenda, tranquilita. Basta, Calvin.
Las cosas que papá hizo para conservar la casa.
¿Y la vas a perder?
Sabía que sucedería. Ok, ok, mira.
Conocemos el problema y sabemos que no tienen el dinero. A Udra también les
eso. Mel, queremos ayudarte.
Escúchanos, tenemos un plan.
Amor, cuéntale el plan. Mira, Calvin y yo fuimos con el dueño de uno de los
restaurantes donde entregamos. Nos adelantará el dinero de futuras entregas
tres semanas.
Pero si lo arruinamos, se queda con los camiones.
Esto no me gusta nada.
Amor, está bien. Solo queremos ayudarte. No estamos trabajando por esos
camiones. Linda, basta.
Solo escucha.
Mira, amigo.
Solo necesitamos que cumplas los requisitos. ¿Sí?
Tienes que conducir y llegar a tiempo a las tiendas.
Nada más.
Podemos devolverlo en unos tres meses.
Pero no puedes llegar tarde. No puedes faltar a una entrega o a una colecta. O
perdemos todo.
¿Entiendes? Todo.
Y no podemos pagarte. No tenemos por qué hacerlo.
A él no le importa nada, ni nadie más que él.
Prométenos que lo harás, Robert.
Y que lo harás bien.
Promételo.
Sí.
Lo haré.
¿Ven? ¿Lo hará?
Ok, nos vemos en el lote a las seis de la mañana.
Sí.
Y cambiaré las cerraduras.
Mel, solo queremos ayudar.
Ella tiene que querer ayudarte.
Eso es verdad. Buenas noches, AM.
Allí estará. Váyanse.
¿Sabes cómo sé que no me amas como yo a ti?
No intentaste defenderme.
El Moon maldito me dijo eso.
Lo dijo de verdad.
Otra mañana.
Ni beso ni abrazo.
Buen día.
Otra noche de que durmiese abajo.
Al principio me entristeció.
Luego me hizo enojar.
Está bien.
No, o sea, está bien. Al menos trabaja. Sí, claro.
Pero está tan enojado conmigo, ¿sí?
Sí, bueno, no me toca.
Dormí abajo.
Hace meses no tenemos sexo.
Sí, parecemos compañeros. Bueno, al menos es un compañero con trabajo.
Sí, sí.
Pero conozco a ese hombre.
Y le gusta mucho el sexo.
Si no lo está haciendo conmigo, lo está haciendo con alguien. No, Mel, no.
No creo eso en lo absoluto.
¿Estás segura? Sí, estoy segura.
Estoy segura. Aprendió su lección antes de que se casaran.
Bueno.
Si me está siendo infiel, será mejor que no me entere.
Sí, por todos nosotros.
Basta. Te volverías loca. Oye, lo sabes.
Amo a mi esposa.
Y quiero hacer mucho por ella.
Y ella ha hecho mucho por mí.
Y si puede hacerse tiempo para ver...
Duracanado gay, yo creo que de verdad cambiará el planeta. El bien duracanado
gay.
Bien duracanado gay.
Hey, necesitan esta entrega a las 11 de la mañana. Es importante.
Ok. Es un almuerzo corporativo o algo así. Todos los ejecutivos estarán ahí y
necesitarán pescado fresco.
A él le gusta tenerlo una hora antes de abrir.
Es nuestro cliente principal, no puede llegar tarde.
Mira, has estado trabajando muy bien.
Sigue trabajando así.
Y no te preocupes por las hermanas Moore.
Son apegadas.
Sí.
Sí, lo sé.
Ya veo. ¿No le vas a decir nada?
Nada de nada.
Solo necesito que trabaje como el resto de nosotros.
Veamos. Nueve por dieciséis.
Veamos.
Veamos.
Veintisiete, dos... Bien.
¿Qué es esto?
Hola, señor Prescott. Me llamo Robert Gale.
Yo inventé esta batería.
Bien turacanado, Gale.
Le agradecería si considerase examinar mi material. Gracias.
¿Sigues viendo estos videos?
Sí.
¿Ya llegó Prescott?
Iré a ver.
Sí. Hola, son las 9 .30. Solo quería asegurarme de que llegaras a las 11. Sí.
Te estoy rastreando, hay mucho tránsito.
Sí, me estoy cerca.
Eres el mejor.
Te llamo al terminar.
Bien.
Oye, la última carta que envié llegó la mañana en que llamaron. Recién la
reciben. No enviaré más, no llamaré. Y me deshice de la batería, así que no
necesitan amenazarme. Es una lástima.
Vi tu investigación y es brillante.
Se la enseñé al señor Prescott.
Dios. Quiere reunirse contigo hoy a las 11 .30, pero si te deshiciste del
prototipo... No, no, no, no, no, lo tengo, lo tengo.
¿Puedes llegar a las 11 .30?
11 .30... ¿Tiene que ser hoy?
Robert, es broma, ¿no?
Sí, sí, sí, sí, allí estaré, allí estaré. Ok, te espero.
¿Calvin? Sí.
Mira esto, amigo.
¿Qué está haciendo?
Mierda.
No responde.
Amor. Hola, Calvin.
No creerás esto.
¿Qué pasa?
¿Dónde estás?
Voy a lo de Mel. ¿Estás con Melinda? No, todavía no. ¿Qué? Parece que él está
yendo a su casa. ¿Qué? Sí, venos ahí, ¿sí?
Bien. Bien, te quiero.
Disculpen, perdón.
Necesito eso, ¿no?
Necesito. ¿Eso? Sí.
Claro.
Oye, Mel.
Mel,
tus hermanos están aquí.
Eso no puede ser bueno.
¿Sabes lo que una mujer menos quiere oír de su hombre?
Que él es infiel.
Espera, te acompaño.
Y la última persona en el mundo de quien quiero ir a algo así es de tu familia
que te dijo que lo haría.
No lo vas a creer. ¿Qué carajo te pasa? ¡Nos vas a acostar nuestro mayor
cliente! ¡Y las llaves!
Déjenme que les cuente. ¡Estás loco! ¿Quieres destruirnos? Oigan, lo lamento.
Tomámoslo. Estás loco, viejo. Lo siento.
Amor, no vas a creerlo.
Me llamaron. Llamaron por la batería.
Presto llamó, amor.
¿Qué es esto?
¿Qué hacía su cartera en tu camión?
¿Qué?
Todos estos años después.
Y sigues acostándote con ella, ¿no?
No, cariño, no. Después de todo lo que hemos vivido. No te lo juro, escucha.
La vi.
Se habrá caído en el camión.
¿Y qué hacía en tu camión?
Oye, oye.
Oye, tengo que irme.
¿Tienes que irte? Te prometo que no será... Oye, te explicaré todo cuando
regreses, ¿eh?
Robert, si cruzas esa puerta, no tendrás que volver. ¡Scott me llamó!
Tengo que irme. Tengo que irme.
¿Tan solo te irás?
¿Solamente te irás?
¿A dónde vas?
¿A dónde vas?
¡Dame! ¡Amor, necesito las llaves! ¡No te daré un carajo! ¿Qué? ¿Tan solo te
irás? ¡Amor, tengo que irme! ¡Dame las llaves!
¡Tómalas!
¡Tómalas, por favor! Puedo llamar a la policía, espero que te arresten.
linda! ¡No entiendes! ¡Tengo que ver a Presto! ¿Qué? ¿Cómo?
¡No! ¡Ella!
¡Después de todos estos años! ¡No, no, no!
¡Espera! ¡Espera!
¡Espera, Mel! ¡Suéltame!
¡Mel! ¡Suéltame las manos encima! ¡Mistente!
¡Suéltala! ¡Suéltala!
Robert. ¿Qué manera de causar una mala primera impresión? Te ves terrible.
Lo siento. Será difícil convencer a la gente de que no estás loco.
Sígueme. Vamos.
¿Estás bien?
Robert. Mi esposa, ella... Estás colapsando.
Toma. Tú dejaste esto en mi camión.
Robert, ¿robaste mi billetera?
Lo dejaste en mi camión.
No, Robert, ese fue el problema.
¿La encontró?
Lo siento tanto.
No me queda nada.
No me queda nada.
Arriesgué todo por esta reunión con Prescott y ni siquiera estoy seguro de
hacerlo. Mírame, Robert, mírame.
Si esto es tan bueno como tu investigación sugiere, sueño cumplido.
Tienes que dejar de lado los problemas personales, entrar allí y apoderarte de
esa sala.
¿Me entiendes?
Ven, vamos.
Deja eso.
Señor Prescott, él es Robert Gale.
El persistente señor Gale, como un viento huracanado.
Muy bien, oigamos su presentación.
¿Qué pasó?
¿Llegamos a tiempo?
No. ¿Vamos a perder los camiones?
Podemos conservarlos.
Lo perdimos como cliente. No nos dará el dinero para la casa.
Dios.
Estaremos bien, linda.
Ella está bien.
No.
No lo estaba.
Estaba en ese lugar que me asusta.
Ese lugar entre presente y furiosa.
Había perdido la razón.
Como si nada importase salvo vengarme. Me dijeron que lo heredé de papá, pero
era silencioso.
En mí, yo quemaría una casa conmigo dentro para llegar al maldito que me
lastimó. Y el lipo y níquel y la carga del viento huracanado... Bien, ya es
suficiente.
Nuestro equipo recibió su investigación.
Creen que puede funcionar, aunque no tiene un prototipo.
Le ofrecemos 800 mil dólares hoy por sus notas y
toda la investigación y los planos que tenga. Tendrá que firmar un convenio de
no competencia, claro.
800 mil... ¿Quiere comprar mi... mi
trabajo? ¿Sí?
Así funciona esto.
Estamos preparados para hacerle un cheque hoy mismo.
Sin ofender, señor Prescott, no tenía ninguna intención de vender mi
trabajo. Quiero tener el registro de propiedad y...
Darles una licencia por un tiempo y cuando esto salga al mercado, generará
de millones para su firma.
Solo creo que es correcto que yo disfrute esas ganancias.
Sí, pero yo estaría corriendo el riesgo e invirtiendo dinero para
perfeccionarlo. 800 .000 dólares es mi oferta para usted, señor Gale.
Y no la voy a cambiar.
Tómela o déjela.
Debería decir que no.
Lamento haberle hecho perder el tiempo.
Claro. Bien.
Bueno, gracias.
Lo siento, señor Prescott.
Robert. Robert.
Espera, Robert.
No puedo aceptar ese trato.
Es mucho dinero. No para él.
Esto es mi vista.
¿Qué hice?
Lo siento.
Robert, lo siento. En especial por lo de mi billetera.
Robert.
Oye, déjame decir esto primero.
Yo no hice nada con Diana.
Descubrí que trabajaba en Prescott y fuimos a tomar un café y hablar de
negocios, es todo.
Subió al camión solo porque su papá había sido camionero o algo así.
Y su billetera se cayó de su bolso. Oye, sé que no tiene sentido, pero es la
verdad.
El por qué no hice las entregas es porque Prescott me llamó, amor.
Para ver la batería.
Me ofreció 800 mil dólares.
Estaba dispuesto a hacer el cheque hoy. Y de haber tenido un prototipo seguro
hubiese sido mucho más.
¿800 mil dólares hoy?
Sí. Tienes que aceptarlo.
Mira, no puedo. No hay ningún dinero. Está mintiendo.
Cariño.
¿Podemos hablar a solas?
Claro.
A ver si entiendo esto.
Una perra cualquiera con la que ya te he visto sube a tu camión
y simplemente deja su cartera.
La casa no será más nuestra.
¿Y tú recasaste un cheque por 800 mil dólares que el señor Prescott
te haría hoy mismo?
¿Acaso tú quieres mentirme?
Amor, no es mentir ya. Entonces llámalo y acepta la oferta. No es una buena
oferta. No es una buena oferta, amor. No es una buena oferta.
Entonces debo perder la casa de mi mamá.
Amor, te compraré una más grande, de hecho.
Vamos a vivir en un edificio alto, desde donde veamos toda la ciudad y el
diamante.
Te lo compraré.
Y, señora Gale, el avión privado.
Triunfaremos, amor.
Estoy seguro.
No, no podemos.
No triunfaremos.
Tenías una buena mujer.
Haría lo que fuera por ti.
Y lo hice.
Y tú mientes.
Y tú me engañas siempre.
Un maldito fracasado.
No me hables así, amor, por favor.
Me cansé de ti.
Me cansé.
Necesito que te lleves tus cosas y que te largues de aquí.
Quiero el divorcio.
Mel.
Mel, por favor. ¿No?
Mel, te amo. Yo, por favor.
¿De verdad harás eso?
¿Por qué no te buscas a esa perra y que te hospede?
Lárgate. Mel.
¡Vete ya mismo!
Vamos, debes irte.
Pues no me iré.
Me conoces.
Sabes que puedo ser el mismísimo diablo.
Luego de tres meses, partí de la casa de mamá. El maldito ni siquiera llamó para
ver si estaba bien.
Ni siquiera se molestó.
Yo era cosa del pasado.
Había obtenido todo lo que podía.
Imagino que estaba buscando a su siguiente víctima, sin importarle que yo
devastada. No puedo creerlo.
¡Mierda!
Estaba humillada.
Debí mudarme con mi hermana.
¿A mi edad?
¿Viviendo con mi hermana?
Solo me faltaban los malditos gatos.
Maldito sea.
¡Suscríbete al canal!
Tomó mi teléfono.
Había desperdiciado demasiados años con Robert.
Demasiados años sintiéndome sola cuando él estaba allí.
Brenda y yo pensamos que era hora de seguir adelante.
Así que no perdió tiempo en intentar que reconectara con Devon.
O yo que se había divorciado.
Para mi desagrado, lo llamó y salimos.
Mi divorcio no estaba finalizado.
Pero... ¿Qué importa?
Y allí estaba yo con un hombre.
Un hombre que podía pagar la cuenta, que llamaba la atención cuando entraba en
un lugar. Todas las miradas en él.
Y aún así era raro.
Era ajeno.
Me sentía mal.
Era como comenzar de cero y aprender cómo debían ser las cosas.
Y cada tanto pensaba en Robert.
A veces con compasión, pero más que nada con ira. En especial cuando levanté la
mirada y lo vi.
Estaba en la maldita cocina limpiando platos.
Todo el dinero que desperdicié ayudándolo. Y está en la maldita cocina
los restaurantes. Y volví a enojarme.
Quiero mi millón doscientos treinta y cuatro mil novecientos ocho dólares y
siete centavos.
Quería que me pagara cada centavo. Y su mitad de los servicios por todos estos
años.
Parece que estará lavando platos para pagarme.
Que se pudra. No importa el dinero.
Solo quiero divorciarme.
Lamento llegar tarde.
Es un divorcio familiar, por lo que veo.
Ella nos quiso aquí.
Ya llegó su abogado, señor Gayle.
No puedo pagar un abogado. No, trabajando de lavaplatos no puedes.
Señora, es invitada en esta mediación. Por favor.
¿Me asegura que quieres hacer esto?
A ver, que todavía te amo.
En serio.
Estamos dispuestas a permitirle conservar su ropa y su auto.
No,
no, quédatelo. Quédate con todo, todo. No quiero nada.
Solo quiero decir algo y listo.
Me lamento no haber podido ser lo que necesitabas.
Pero nunca volví a engañarte después de ver lo que te hizo.
Por primera vez en mi vida descubrí lo que era el amor gracias a ti.
Puedo decir con honestidad, con todo el corazón, que te amo.
Siempre te amaré, Mel.
Lo siento.
Lo siento, Mel.
Por favor, Mel, solo...
Bueno, al menos no debes darle nada más a ese maldito.
Romper.
Quebrar, separar, dividir, cortar, arrancar, desgarrar.
¿Hola?
¿Hola?
¿Dónde carajo te tuviste?
Alian robó mi teléfono, lo siento.
Llevo una semana buscándote.
Lo siento.
Víctor llamó. Dijo que lo llamaste para que te represente en el trato.
Sí, llega a haber un trato.
Prescott cambiará de opinión, ya verás.
Mantén los dedos cruzados.
Oye, le pedí a Víctor tu dirección o número de teléfono y dijo que quería
esperar que lo llamaras.
¿Qué está pasando, Robert?
Estoy... Solo estamos mudándonos en este momento.
Robert, ¿te echó de la casa?
No, es... Nos divorciamos.
Me estoy quedando en el albergue Génesis de la calle 4 desde hace tres meses y
yo... Voy a buscarte.
No, Diana.
¿Está todo bien?
Está bien.
¿Más champaña?
Está celebrando su divorcio.
Pero mi parte favorita fue cuando el maldito dijo cuánto la quería.
Casi vomito.
Sabes que nunca creí que estuviese mintiéndote, Mel. Siempre creí que te
Sí, pero ella no lo creyó.
Sí le creí.
Hasta me sentí mal por él.
¿Qué nos pasa a las mujeres?
¿Por qué nos sentimos mal cuando no hicimos nada, eh?
Y ahí estaba yo sintiéndome mal por él.
Triste porque nunca triunfó. Porque era un lavaplatos.
¿Por qué debería importarme?
¿Y saben lo que hice?
Hice que esa preciosura alta y sexy me distrajera un rato.
¿Podemos ir a tu casa?
¿Ahora?
Sí, por supuesto.
Disculpen. Buenas noches. Fue bueno verte. Cuídate.
Ve con cuidado.
Brenda.
Linda, espera.
Esto te hará bien.
Gracias.
Claro.
Debiste decirme que estabas en un albergue.
No importa.
Robert, sé que estás molesto porque perdiste a tu esposa.
Pero escucha.
Está bien.
A veces las cosas pasan, ¿sabes?
Soy una firme creyente de que cuando alguien se va de tu vida, quizás no
estar ahí.
Quizás no debía compartir el nivel en que estás.
Quizás tienes que dejarlos atrás.
Odio verte así de destruido, derrotado.
Eres un buen hombre, Robert, de verdad.
Y vas a estar bien.
Sé que estarás bien.
Bebon en la cama no era malo, pero no era Robert.
Robert dominaba mi cuerpo.
Conocía mis curvas.
Sabía que me gustaba ligeramente a la izquierda.
Robert al menos intentaba abrazarme.
Y pensar en él con otra mujer todavía me ponía celosa. Buenas noches.
¿Sabes qué descubrí? La verdad siempre se sabe cuando el sexo termina. Cuando
Bebon terminó... Buenas noches. No importaba qué sentía yo.
Tienes que llevarme a casa.
Me agotaste. ¿No quieres quedarte? No, llévame a casa.
¿Sigues dormido?
No puedo creer que dormí tanto.
Tengo que ir al restaurante.
Llamé y dije que renunciarte.
¿Qué? ¿Qué?
No, Diana, no tienes idea de lo difícil que me fue conseguir este maldito
trabajo. ¿Por qué harías eso?
¿Qué es esto?
¿Esta es la oferta?
Sí.
Quería decírtelo yo.
Estoy segura de que es su mejor oferta final.
Y lo mejor es que es por una licencia para tu tecnología.
Es de tu propiedad.
Mel. ¿Qué? Melinda.
¿Qué? Mira.
Qué carajos.
Imposible.
¿Cómo estás?
Estoy ocupada.
Solo necesito diez minutos.
Tienes dos.
Bien.
Solo quería venir a darte las gracias por quererme.
Hubo veces en que dudé de mí mismo.
Y tú estuviste ahí.
Me hiciste creer.
Nunca vamos a volver a estar juntos.
¿Ok? Sí, yo lo sé.
Entonces, ¿qué es esto?
Tomas prestado un traje y vienes para impresionarme. ¿Para qué?
Mi batería.
Es un éxito.
Sí, tengo un contrato. Hice negocios con Prescott.
Bien por ti.
Bien por nosotros.
Sé que estamos divorciados, pero quiero que tengas esto.
Por todo lo que hiciste por mí.
No conozco ninguna mujer que me hubiese tolerado, amado, cuidado
y creído en mí.
No te culpo.
Como dije, dudaba de mí mismo.
Lamento que mi sueño tardase tanto en llegar.
Pero mira, me diste dos minutos y casi se cumplen a... Te amo, Mel.
Siempre lo haré.
Casi lo olvido.
La casa de tu madre.
Es tuya de nuevo.
Puede que se vea distinta por dentro, por los últimos dueños, pero...
Estudia.
Lamentar.
Expresar gran arrepentimiento, desilusión o tristeza por algo.
Sí,
de eso estaba hablando.
Hola, hermanita.
¿Dónde estás?
Llegas tarde, Mel. ¿Qué tal, Mel? Sí, ya sé.
Vaya.
¿Robert te dio esto? Sí.
junto con estas llaves y la escritura de la casa de mamá. ¿Qué?
Sí, su batería tuvo éxito. Hizo un trato con Prescott.
Llamaré al banco a primera hora. Yo ya lo hice y es válido.
Vaya.
Tanto éxito tuvo.
Sabía que lo haría. Es un hombre inteligente.
Mel, ¿cuándo lo viste?
Vino a mi trabajo a decirme que lo sentía. Que él me amaba y quería darme
Oh, Dios mío. Es tan dulce. Nunca tuvimos tanto dinero.
¿Lo consiguió?
¿Tú siempre creíste que lo haría?
Diez millones de dólares.
Ve a cambiarlo antes de que cambie de idea.
No lo hará. No debemos arriesgarnos.
Vayamos al banco a primera hora. El maldito podría cambiar de regla.
La maldita Boca.
¿Por qué te hice caso?
O sea, las dos son unas malditas.
Ninguna es feliz con esos tontos. Y les hice caso.
Vamos, espera un minuto. No, no.
Todo el mundo sabe que Kelvin tiene un hijo en Ellenwood.
Y, bueno, Casey, ya sabes lo que dicen de ti.
¡Melinda! Devon, deberías ir a casa y no llamarme de nuevo.
Eres horrible en la cama.
Roncas. Y eres muy grande para un pene tan pequeño.
Ya voy.
Hola.
La dirección estaba en el cheque.
Oh, sí.
Y recordé el edificio.
Es el edificio donde dijiste que viviríamos.
Te ves bien.
Gracias.
Y esta vista.
¡Ay! ¡Qué linda vista!
El piso de más arriba.
Eso dijiste.
Un sueño hecho realidad.
Es justo como me lo describiste.
Estoy orgullosa de ti.
Gracias. Y cuando dijiste que me amabas, descubrí que todavía te amo.
Y te amo mucho.
Debí de haberte creído cuando dijiste que no estabas con ella. Pero mis
hermanas, mis hermanas, ellas me convencieron.
Todo está en el pasado, Mel, así que... Me alegro de que digas eso.
Disculpa el atraso, amor.
Amor, ella es Melinda, mi exesposa.
Hola.
Soy Diana, la prometida de Robert.
Ahí estaba.
La perra que intenté matar hace tantos años.
Parada en mi apartamento.
Usando mi anillo.
Mirándome.
El maldito me humilló de nuevo enfrente de la misma perra.
No puedo creer que dejó que me confesase cuando ella estaba allí.
La perra estaba viviendo mi vida. La vida que yo compré y pagué.
A él le gustaba hacerlo en la ducha porque decía que la recordaba cuando nos
conocimos en la lluvia.
¿Ves por qué odio la lluvia?
Seguro estaba con ella en la ducha.
Eso debía ser mío.
Besándola.
Teniendo sexo.
Usando lo que le enseñé.
Usando mis trucos en esa parra.
Y sé que Nina estaba cerca.
Seguro ahora Robert la abrazaba.
Le respiraba suavemente en la nuca.
Aún puedo oler un dejo de whisky en su aliento.
Lo siento en el cuello.
Perra. ¿Y se mudó con él?
No, no lo creo.
Yo puse cada joya en esa corona y no iba a permitir que otra perra la usara.
Trastornado. Demente, loco, perturbado, desequilibrado, inestable, irracional,
delirante.
No podía creerlo. ¿Cómo podía dejarme y marcharse?
Dijo que me amaba, pero la instaló en mi lugar como si yo no hubiera existido.
No podía comer, no podía dormir.
Solo podía pensar en él y ella.
Tenía alertas en todas mis cosas. Siempre que la perra posteaba algo, yo
sabía.
¿Y sabes qué?
Todo lo que me dijo que me llevaría a París, y allí estaban en París.
Dijo que me llevaría a nuestro avión privado, y allí estaban.
Día y noche observaba su página.
No podía evitarlo.
Interesante sus ideas para la boda. Y ella se eligió un vestido del mismo
diseñador que yo quería en la misma boutique. ¡Te tengo!
Está bien, no te dejaré ir. Bien.
Continúa, lista.
Ok.
Aún no.
Vamos. No, solo allí.
Bien.
¿Puedo abrirlos?
Puedes abrirlos.
Detrás tuyo.
¡Sorpresa!
Sí, me encanta esto. Me encanta. Dios mío, me gusta este, pero en blanco.
¿Sí? ¿Qué tal este para despedirse de los invitados?
Perfecto, me encanta.
Les va a encantar. Hola, John.
Hola.
Hola, amor. Mira este.
Bien. ¿Qué te parece este? Para el saludo y la despedida. Sí, es hermoso,
¿No es lindo? Escucha, amor, ¿puedo hablarte? Sí, claro.
Bueno, John, ¿hablamos de la boda mañana en algún momento? Sí. Gracias.
Gracias, John.
¿Qué?
Melinda nos... nos está demandando. Dice que el trato ocurrió antes del
divorcio. Ambos sabemos que no es cierto.
Sí, lo sé. Es triste.
Sí, voy a llamar a Franklin.
Sí, ya hablé con él sobre ella esta mañana.
¿Por qué?
No quería decírtelo, pero recibí como 3 .000 comentarios desagradables de
alguien llamado enojada.
Y claro, es Melinda.
Hablaré con ella. No. Quizás si le doy más dinero... No, no es por el dinero.
No puedes negociar con una loca.
Va a estar bien.
Sí.
¡Mel!
¡Mel! Hola, Sara.
Hola. No nos llama. No debemos de estar aquí. Chicas, no creo que sea buena idea
que estemos aquí. Vamos.
¿Qué haces?
¿Qué es?
¿Qué está pasando?
¿Mel?
Sigue siendo tan fácil de entrar.
¡Melinda! ¡Melinda!
¡Melinda! ¡Melinda!
¡Melinda!
¿Melinda, dónde estás?
¿Mel?
¿Qué está pasando?
¿Qué demonios es esto?
Estamos seguros de que hizo un trato con Industrias Prescott y Howard mientras
seguía casado con mi cliente. También recibió toda la inversión para la
Viento Gale exclusivamente del ingreso de mi cliente y la hipoteca de la casa
familiar que ella perdió.
Abogado, estoy mirando la fecha de estos contratos y la cadena de e -mails. Y
una fue David de Industrias Prescott y Howard.
Ellos dan fe de que el trato no se ofreció hasta tiempo después de que el
Gale y su clienta se divorciaron.
Dado que él no pidió el divorcio, sino que fue ella. Estoy confundido.
Bueno, señoría... No he terminado.
Tras el divorcio, él le dio a su cliente 10 millones.
Voluntariamente. Y volvió a comprar la casa de la familia.
¿Y te la dio?
¿Es eso correcto?
Sí, señoría. ¿Y cuánto pide por los daños?
Bueno, ella invirtió más de 1 .200 .000 dólares durante su matrimonio.
Y pedimos la mitad del valor de la batería viento Gale que se calcula que
aproximadamente los 150 millones.
De acuerdo, suficiente.
Esto es ridículo.
Es evidente para la corte que el señor Gale ha sido más que justo.
Voy a desestimar el caso.
Esto no es justo.
Debería recibir la mitad de lo que él recibió. Eso es justo. Oiga, la corte ha
hablado. ¿No entiende que no tenía por qué darle nada?
Este es uno de los gestos más generosos que esta corte ha visto.
El caso queda cerrado.
Señoría, hay otro caso en la agenda.
La señora Moore ha estado acosando a la futura señora Gayle.
Aquí está la evidencia presentada frente a usted.
Solicitamos una orden de alejamiento para mi cliente. Soy yo quien debería
la orden de alejamiento. Abogado, controle a su clienta. No necesito que
controlen, no soy un animal.
¿Usted envió estos mensajes?
En Estados Unidos hay libertad de expresión.
Estas son amenazas. Podría ir a la cárcel, señora Moore.
Si vuelve a hacerlo, así será.
Se otorga la orden de restricción.
Señora Moore, debe permanecer a 270 metros del señor y la señora Gay. ¿Lo
entiende? No están casados.
Aléjese de los dos.
¿Fui suficientemente claro?
Sí, señoría.
Espera. ¡Melinda!
¡Melinda! ¡Calma! ¡Calma!
¡Tranquila! ¡Tranquila!
¡Melinda, no! ¡Tienes que mantener la calma!
¡Melinda! ¡Soy Melinda!
¡Me digo por Internet! ¡Tú no entiendes! ¡Quiero que vean!
¡Espera!
¡Quiero que vean! ¡Que esta perra se muerde!
¡Tranquilízate! ¡Por favor!
¡Espera!
Vamos, vamos.
Tranquilos. No es sano, en serio.
Tienes que dejarte tratar con él así.
No quiero hablar sobre él.
Bien, hablaremos de tus hermanas, de cuánto te quieren y de que se preocupan
ti igual que yo.
Lo que encontramos en tu casa era... Espera.
¿Fueron a mi casa?
Sí. Maldita, ustedes no quieren ayudarme.
No, ya veo qué sucede.
Olvídalo.
Voy a lo de June.
Gracias por venir.
Miren, nos preocupa Melinda.
Se volvió loca con ustedes dos.
Y queremos que un juez la fuerce a obtener ayuda.
Podría ser buena idea. Mientras tanto, deben tener cuidado.
Sí. Hablo de ambos.
Tenemos una orden de alejamiento.
Deberían tener guardias en la boda.
En serio.
Guardias. Miren, sé que está molesta.
Y como dijeron, conozco a su hermana.
Estará bien cuando se calme. Si crees eso, en realidad no la conoces.
Oye. Oh, Dios mío. No, no, no, no, no. Ustedes no pueden estar aquí. Ella viene
detrás de mí. ¡Demonios!
¿Por qué carajo siguen viniendo a mi casa sin mi permiso? Tranquila.
No, tranquila. ¿Y qué estaban haciendo?
¿Hablaban de mí? ¿A mis espaldas? ¿Eh?
¿Por qué se trajeron a ella? ¡No!
¡No quiero hablar con ella!
¡Solo quiero hablar! ¡Melinda!
¡Tendré que forzarme!
¡Déjenme hablar con esa perra!
¡Necesito que la perra me paquete! ¡Ese es mi auto!
¡Ese es mi auto!
¡Policía, basta!
¿Por qué la trajiste aquí? ¡Déjate, Robert!
¡Es mi auto!
¡Suéltame! ¡Estoy bien!
¡Estoy bien!
¡Estoy bien!
¡Estoy bien!
¡Déjenme tratarme así!
¿Por qué dejaron que la trajera aquí?
¡Melinda! ¡Melinda!
Me gusta mucho el corte. Ese es lindo.
¿No te parece?
Claro. Sí,
yo le dije lo mismo.
¿En qué puedo ayudarle?
No, solo estoy mirando. Gracias.
Sí, mira, es este el templo. Sí.
Y arruinó el vestido de la futura señorita Gayle. La corte se disculpa con
usted. No debí ser tan indulgente.
Está bien, señoría. Igual ya no entraba en el vestido. El pequeño está creciendo
rápido.
¿Qué haría falta para que obedezca el mandato de esta corte?
Me queda claro que no toma el asunto en serio.
No le permitiré que continúe acosando a estas personas.
¿Queda claro?
Si viola esta orden de alejamiento, ya seguro que pasará 40 días en la prisión
del condado. Hablo en serio. Una ofensa más.
¿He sido suficientemente claro?
Sí, señoría.
Melinda, ¿has considerado que podría haber otra forma
de ver esto?
Quizás lo que dijo era verdad.
Quizás el engaño no es lo que crees.
¿Podrías considerar esa posibilidad? ¿Te sentirías mejor si fuese cierto y él
hubiese tenido buenas intenciones?
Yo no me equivoco.
Eres como los demás.
¿Ves?
Él me engaña así.
Y es mi culpa.
No estoy diciendo eso. Es justamente eso.
Solo quería saber si lo considerarías.
Te haré otra pregunta.
Ok.
¿Alguna vez oíste de algo llamado trastorno límite de la personalidad? Es
una persona tiene... ¿Sabes qué?
No haré esto.
Alemoño, contigo y con esto.
No estoy loca.
Lárgate de aquí con eso.
A decir verdad.
Me voy.
La maldita no perdió tiempo aboderándose de mi vida.
No puedo creer que Robert se casara con la perra.
Y le diera mi barco.
¡Mi barco!
El barco con mi nombre.
Estaba viviendo mi vida.
Al demonio con ella.
¿Cuál demonio con él?
¿Cuál demonio con los dos?
Esto es denunciado por un hombre.
Hola.
Inexorable. Implacable, incansable, rígido, flexible, firme, despiadado y
misericordia.
Es una noche hermosa.
Te amo.
Mira esas estrellas.
Y tú eres aquella. ¿Qué haces?
Quería preparar un baño. Que el personal lo haga.
No necesito levantarme. Debo caminar aquí.
¿Vienes en unos minutos?
Pudiese apostar.
Gracias.
¿Dónde está mi vestido?
Colgado en el armario, señora.
No lo vi. Hablaré con la mucama.
Bien.
¿El baño está listo?
No.
Siéntate.
Mel. Siéntate.
¿Qué haces?
¿Qué estás haciendo?
¿Qué haces tú, Robert?
Vamos, Mel. Sabes que no está bien. No.
Lo que no está bien es lo que tú me hiciste.
¿Yo qué te hice?
No hagas como que no recuerdes. Está bien, está bien.
Bien.
Dímelo para estar seguro.
Me dejaste.
Te llevaste las mejores partes de mi vida.
Y le diste a esa perra mi anillo, mi apartamento, mi barco,
mi vida.
Y me prometiste esas cosas a mí, ¿no es cierto, Robert?
Así es, así es. Sí, lo hice.
Lo hice.
Lo hice.
Entonces, ¿por qué se lo diste a ella? Él te divorciaste de mí.
Tú me dejaste.
No lo peleaste.
No lo peleaste. No, me usaste para trabajar y cuidarte hasta que tuviste
Nunca me amaste. Mel, no es cierto. Sí te amé.
Entonces, ¿por qué? ¿Por qué se lo diste a ella?
¿Por qué estás aquí con ella y no conmigo? Me prometiste un para
siempre. Me prometiste un para siempre, pero ella estuvo allí.
No, no, no es cierto, Mel. Yo nunca te fui infiel.
Entonces, ¿por qué?
Nunca te fui infiel, Mel.
Nunca.
Y te amo.
Siempre te amaré.
Bien.
Entonces haz que salte del barco.
Vamos. Y empezaremos nuestra vida.
Vamos. Levántate. Mira, Mel. Mel, ¿por qué?
¿Por qué no hablamos de esto? Solo hablemos de esto. Vamos.
¡Dame! ¡Descubrió un disparo!
¡Detente!
¡Salten! ¡Deténgase, señora!
¡Salten!
¡Oye! ¡Salten!
Mel, ¿qué haces?
Mel.
¿A dónde vas?
¡Quieta o te disparo por la espalda!
Dame el anillo.
¿Qué anillo?
¡El anillo, perra!
¡Dámelo!
Ustedes perros son unidos.
La primera esposa es el trabajo y ustedes perras cosechan el beneficio.
señora. Dame eso.
¡Dámelo!
¡No!
Necesito detener el barco. Ok.
Estoy bien, estoy bien. Amor.
Sí, amor.
Necesito que vayas a la lancha y que busque a la tripulación. ¿A la
Nos obligó a saltar.
Ve. No te voy a dejar. Ve, amor. Estoy sacándome.
No, no. Ellos pueden ayudarme.
Ve.
Ten cuidado.
Robert.
Es toda tu culpa.
Y ahora mírate.
¡Gracias!
Gracias.
¡Gracias!
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