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¡Venga! ¡Venga!
¡Venga!
¡Venga!
¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego!
¡Fuego!
¡Cállate! ¡Cállate!
¿Y qué es sorprender?
¿Esto es sorprender?
Mira.
¿Tú no sabes por qué se explotan las patitas?
No.
Sí, mamá.
Pero bueno, ¿cómo que te has liado?
Tu hermano está en casa de la vecina.
¿En un rato voy para allá? En un rato no, ahora mismo.
¡Que yo pare, mira!
¡Mira lo que está vecina y a la vuelta de la quinaria en Uquera, rumbeando!
Con la luna, la cúpula y su supagua marina, van de todos de contrabando.
Donde más no cabe un alma y se meta, se caña protegido por el ritmo racatanga.
Y mi buey que lo conoce toca el himno de las doce para Uquera, la canzón más
deseada. Y la baila, y la goza, y la canta.
¡Vamos!
No es cosa de brujería que lo encuentre todos los días por donde voy caminando.
Diego tiene su lería y ese punto de alegría, rastafarios los gitanos.
Y donde más no cabe un alma dice, me estarás de caña porque he ido por el
regatanga. Y mi güey que lo conoce toca el himno de las doce para luchar a la
canción más despejada.
Y la baila, y la goza, y la canta.
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Sería recomendable que se diese una vuelta por aquí con ella antes del
Para que se vaya familiarizando.
Así es más fácil.
A mí no me parece mal.
Cuanto antes mejor.
Se va a sorprender.
Por lo bonito. Me refiero. Muy bonito realmente.
Bueno, las cosas hay que hacerlas bien. Yo antes tengo que encontrar el momento
para decírselo.
Joder, que es mi madre.
Un trato que se puede dar rumbo a cualquier sitio.
Hijo Luis, pues ya lo hablas con tu hermano cuando venga.
Gracias por todo.
Gracias.
Hola, Gonzalo. Hola.
Por un momento pensé que era mi abuela la que cantaba.
¿Cantando tu abuela? Eso sería lo último que ella haría.
¿Esa? No, todavía no ha llegado.
¿Te queda mucho para acabar?
Termino la entrada y me voy. Pues avísame cuando termines que no me...
Si ves una alfombrilla colgada sobre la barandilla del frente de mi puerta,
estoy sola.
Me puedes sorprender.
Sorprender.
¿Qué ha pasado?
Un violador que quería atacar a la pobre Consuelo. ¿Pero qué dice Rosario? Que
si no salgo yo, cualquiera sabe lo que hubiera pasado.
¿Qué te
pasa,
Laurita? Nada, que me he mareado.
Está muy parida.
Buenas noches.
Niña, ¿otra vez te ha traído la abuela en moto?
¿El moto?
Mamá. Ay, nena, por favor, ayúdame a quitarme esto. Ya, María.
¿Cómo va todo? Bien, me alegro.
Mi niño chico.
Hola, abuela.
Mi otro niño chico.
Pero que ya no me quiere como antes.
¿Por qué dice usted eso? Si no pasa una sola semana sin que Javi no me diga las
ganas que tiene de ver a su amacho. Pues a ver si venís más.
¿Cómo estamos, señora?
Pues ahí vamos, tirando.
A ver, ahí está, el dinero del taxi.
Pero que más va a tener todo para ahí.
¿Qué quieres, nos volvemos andando o lo pago yo de mi dinero?
Tú que siempre igual.
A ver si nos buscamos un trabajito, ¿eh? Que yo a tu edad estudiaba y trabajaba,
¿vale? Y he criado una familia y no les falta de nada.
Más que lo tienen ahora muy fácil, hombre.
Pégala, hombre, si la culpa es mía.
Es que me encantan las motos.
¿Lo coges, Patricia, por favor?
Pues se han colgado.
Ya. Debe de ser para la niña. Eso se llama un toque.
Después llama a ella y se lleva una hora hablando por teléfono. ¿Y quién paga la
llamadita? Papá.
Así que a ver si contestamos cuando te llame tu noviete. No tengo novio.
¡Habla! ¡Milagro! ¡Mi hija habla! Ya me habla ya en paz, Luis, por favor.
Solamente estoy celebrando que mi hija habla.
Ya que estás de pie, tráete más vino.
Entre lo poquito que está en casa y lo poquito que habla, ¿verdad? Pues habrá
que aprovechar.
A ver, cuéntanos.
¿Cómo se llama tu novio? Que no tengo novio. Te dice que no tiene, no tiene.
¿Tú qué sabrás?
No te enteras nunca de nada.
Ya que estás de pie, tráete la sal.
No le hables así a tus mujeres.
Cada día te parece más a tu padre.
Que Dios le tenga en su gloria y no le permita salir de ella jamás.
Mamá. Mamá ni nada, estoy diciendo la verdad.
Cariño, elige bien al hombre de tu vida.
Yo la cagué con tu abuela.
Y eso dio las consecuencias toda mi vida.
Bueno, y no le gustaba ese hombre porque se casó con él.
Rocío, por favor, ya que estás de pie, me traes un plato limpio. ¿Qué te he
contado, Javi?
Mamá. Déjame.
Me quedé embarazada cuando iba a cumplir 18.
En aquella época no había otra salida.
Estabas condenada por todo.
Principalmente por tu propia familia.
Ahora todo es distinto.
¿No sabéis cuántas veces me he arrepentido a lo largo de esta vida?
De no haberme liado la manta a la cabeza y haber salido corriendo. Pero eso ya
pasó y ahora está estupendamente.
Cariño, ya que estás de pie... No, ya no estoy de pie.
Gracias.
Mira, María.
Mira, Carlitos.
¿Esa es tu abuela?
Sí, cariño. Y el de las palmas, tu abuelo.
Otra vez se vivió, Luis.
Los putos Javi.
¿A qué querían enseñar?
¡Laura!
Pues se acabó la noche para mí.
Bueno, ¿te vas ya, mamá, o qué? Sí, ya le dije a tu hermano que venía con la
condición de marcharme después de la campanada.
Además que no puedo tomar dulce.
Mañana nos vamos a meter a tomar los regalos.
¡Felicidades!
Yo también me marcho, ¿eh?
Pero tú también, papá. Estoy un poquitín cansado. Vaya, hombre.
Feliz año.
Feliz año a todos, ¿eh? Feliz año.
¿Cómo está?
Muy bien.
Ahora me voy a disfrazar y me voy a un cotillón.
Buenas noches.
Y cuidadito.
Vamos a llevarle a mamá este estupendo televisor de regalos. ¿Cómo le vas a dar
a tu madre un televisor que te han regalado en una caja de ahorro? Anda,
Venga, vámonos.
Que no grites.
Que Carlitos está casi dormido.
Y vete tú si quieres, que yo de paso termino de recoger.
Hija, con el recogimiento. Tiene cojones la cosa. Vamos, qué vida tan aburrida.
¿Qué haces?
Me ha dicho que deje de recoger y ya lo he hecho.
Tú estás muy rara últimamente, ¿no?
Tú no.
Quizás estaría mejor si alguien me ayudase.
Anda.
Llama a la niña y dile que vaya para casa de la abuela.
¿Cambio de pareja, no?
¿Cambio de pareja, no?
No puedo, me tengo que ir.
¿Un bailecito nada más?
No puedo, de verdad.
¿Cuándo vais?
Dentro de un rato, no iremos, ¿no?
Y que nosotros nunca nos vamos, a ver si te enteras. Nosotros no he hecho.
Mira.
¿Por qué no te vienes?
Primero tendría que matar a mi padre.
Tenerlo, ¿eh?
¿Tú conoces el golpín Doloro? No.
Mira, tú coges a la víctima en el pescuezo y cuando la tienes así bien
así...
Por
si no te vuelvo a ver.
Algo de bueno tiene grabarlo y tomar la suba después.
Atenta que van a empezar las campanadas.
Mira a ver quién es.
El rosario de lo nuestro salimos mañana en el telediario.
Desde que sabe lo de mi enfermedad, no me deja en paz.
Serán estas mis últimas navidades.
No digas eso.
Tomamos las uvas y después vamos a festejar el año nuevo.
Ya dale para atrás porque ya suena una campanada.
Si me tienen que operar...
Es raro que no abra, ¿no?
Debe estar en el primer sueño.
Yo llevo un ratito aquí y nada, no da señales de vida.
Salud. Yo me voy a cagar en la leche que me amó esta niña. ¿Dónde coño se habrá
metido? ¿Eh?
¿Eh?
¿Dónde estaba?
Estaba viendo cómo la gente es feliz en fin de año.
¿Feliz?
Cuando la abuela le haya pasado algo te vas a enterar.
No dramatices, Luis. No dramatices, Luis. No dramatices, Luis. Pero aquí el
único que hace algo soy yo.
Baby, te ha sido tuya. Ve tú mejor.
No, yo no pienso ir.
Bueno, ¿y de una vez? No, pero no voy.
No voy yo a besarle.
Si mi madre me dio.
¿Qué le ha puesto mi abuela?
Que está con tu abuelo.
Pero, ¿tu padre no estaba muerto?
Un momentito, cariño.
¿Qué te dice?
Salimos en el feriario.
No se puede continuar.
Por desgracia o por fortuna, no te dejaré.
y que mi nombre es censura y por tonta la sin jurado.
Y ahora no hay quien me detenga, aunque no pare en la lengua de la alta
suciedad.
Y este río desbordado no se puede controlar.
Si lo nuestro es un pecado,
no dejaré de pecar.
El escándalo es un escándalo.
¿Y cuánto tiempo lleváis así?
Tres años.
¿Y Rocío lo sabe?
No. Bueno, pues pues todas las sorpresas, ¿eh? Como decir lo que hemos
¿Tiene que ser precisamente ahora? Sí, precisamente ahora que me acabo de
enterar que mi suegro es el novio de mi madre.
Déjame, déjame.
A ver, mamá, lo que Luis está intentando decir es que le hemos estado dando
vueltas al asunto este desde... Le habéis decidido encerrarme en una
de Zapantiano.
¿Quién te lo ha dicho?
La vida.
A veces las cosas te las dice la vida.
Bueno, pues, como comprenderás, eso cuesta un dinero.
Y claro, para hacer frente a ese gasto habíamos pensado que lo mejor sería
poner en venta el piso.
Igual ahora lo vuestro cambia las cosas, no sé.
Bueno, yo...
Claro, de momento podrías venirte a vivir a mi casa.
Gracias, Miguel.
De momento todavía tengo casa.
Mamá, de lo mejor.
Tú ya estás un poco mayor y... con tu enfermedad... Tus hijos tienen razón,
María. Vaya.
El único votante que tenía iba tan blanco. Lo que yo quiero decir es que si
tú... Sí, sé muy bien lo que me quieres decir. Que te importó muy poco, Miguel.
Eso es lo que me dice.
Nadie piensa en lo que yo quiero.
Todos pensáis en lo que os interesa a vosotros.
Quitaros de encima a una vieja enferma.
Porque eso es lo que soy para vosotros, ¿no?
Eso no es así, mamadera.
Bueno, ahora, si no os importa, me gustaría estar sola.
Adiós, me voy a un cotillo.
Feliz año a todos.
¿La niña está colgada?
Prefiero estar sola.
¿Tú sabes que tu padre se acuesta con mi madre?
¿Qué?
¿Estás borracho? ¿Qué dices?
Que tu padre se acuesta con mi madre.
¿Con tu padre?
Sí, tu padre.
¿Con tu madre? Sí, con mi madre, coño, que lo hemos pillado los dos juntos en
cama.
Me parece genial.
¿Y nosotros queriéndola meter en una residencia para ancianos? Uy, qué
equivocados podemos estar, ¿no?
Uy, tu madre no tiene más claro que nosotros.
Sí, señor. Ha decidido vivir su vida. Después de aguantar tantos años al
de tu padre.
¿Sabes? Debería hacer lo mismo. Sin esperar a los 70 años, claro.
Anda, anda, anda. Que los vapores de la lejía te hacen desvariar.
Tú me haces desvariar, Luis.
Es que ya ni me miras. No te importa nada.
Tienes tu propia vida.
Cuando no es por tu trabajo, es por tu madre y si no por cualquier otra cosa. Y
a tu mujer, ande que le den por el culo.
Cariño, ahora en serio.
No te puedo quedar aquí tan momentito ya.
Es que era una maniática.
Tú sabes lo que dicen, ¿no?
Que la obsesión por la limpieza es síntoma de insatisfacción sexual.
Pues mira, ahora que lo dices, puede ser.
La verdad que últimamente... ¿Últimamente qué?
Oye, tómate la copita de ney, vamos, venga.
Pero qué bestia eres, Luis.
Vale. El problema es otro.
Sí.
Míranos, coño, por una vez.
Cada vez tenemos más cosas, pero nos falta de todo.
Necesitamos cambiar, ¿eh? Porque esto no.
¿Esto no qué?
¿Eh?
Yo estoy bien si tú estás bien.
Pero es que para que yo esté bien necesito que cambien alguna cosa, Luis.
Coño, es que me da ganas de coger la puerta y largarme para que te enteres de
una vez.
¿Ah, sí? Sí. Pues ¿sabes lo que te digo?
Que ahora el que se larga soy yo.
Luis.
Luis, por favor.
Luis.
Que estoy hasta los cojones de tu paranoia.
Y en definitiva, no nos deja vivir en paz.
El retiro Monteverde, la paz de la tierra, es hoy por hoy la mejor opción
renovarse y seguir la vida que nos ha regalado el universo.
¿Qué pasa? ¿O qué?
Nada, nada.
¿Cómo que nada? A ver, dame una.
¿Esto para qué?
Te pone bien para verla.
Vale, venga.
Hola, bonita.
¿Qué haces otra vez sola por aquí?
¿Eh? No estás sola, señora. Está conmigo.
Se llama Ano.
¿Ano?
¿No es hembra?
Sí, Ano. La anorexia.
A que parece una modelo, lo guapa que es.
Ano, que me voy a comprar una litrona. ¿Te viene?
Ano.
Ya, pues quédate con tu amiga, ahora que no vengo.
Lo siento, pero vamos a cerrar ya, ¿eh?
¿Qué? Parece que no hemos empezado muy bien el año, ¿no?
Tampoco he terminado muy bien el anterior.
¿O sabes qué te digo? Año nuevo, vida nueva.
Yo voy a dejar todo.
Deja tu mensaje y si eres chica, tu dirección.
Vámonos, vámonos.
Vámonos. Te ha hecho daño,
muchacho.
¿Qué te pasa?
¡Oye! ¿Qué te pasa?
¿Qué ha tomado?
Un poquito.
Hay que levantarle.
¡No!
¿Qué pasa?
Sí, al carajo.
¿Usted qué es? Yo a usted la conozco.
Una vecina, la que... La que te quiere quedar con Manu.
No, que yo no me la quiero quedar.
Pues ella lo es.
Esa es la que se quiere quedar con usted.
Porque le dejó una mala vida a la pobrecita.
Bueno, bueno, tranquilo. Vamos a levantarle.
Arriba. Yo te voy a levantar. Arriba. Sí, de puta madre.
¿Está mejor?
¿Vosotros sois de aquí?
No.
No, bueno, yo soy Diego. Lo que pasa es que me dicen el Utrera porque nací allí
y allí me crié con una mujita.
Estoy aquí.
Bueno, ¿y este es el Charlie que es de Inglaterra? No, no.
Escocia. Oh, de Escocia.
Y está aquí en España porque está enamorado de mí. ¡Ah, no!
¿Cómo dices? Estoy un poco mariquita. Estoy un poco mariquita.
No, es un poco mariquita. Lo que pasa es que también es músico y ha venido aquí
a aprender flamenco.
¿Eh?
Lleva poco tiempo, ¿no?
No, pues ya llevo unos meses liados.
¡Ey,
concierto en playa!
Bueno, señora, que nos tenemos que ir, que ya nos vemos otro día. ¿A dónde
A una playa de Cataluña, que tenemos un conciertillo.
¡Vámonos ya para allá!
¡Escapando!
Tío, tranquita que tengo un mal cuerpo.
Yo de esto no quiero saber nada, ¿eh?
Tu novia, ¿eh?
Yo me voy para adelante, cojones.
¡Vete a la policía!
Buenos días.
¿Quién conducía?
Ah, el perro piloto.
Ya está bien, por favor.
¿Me podrían indicar quién conducía o los detengo a los tres?
Señora, salga del vehículo, por favor.
Señora, señora, por favor, ¿qué hace?
Estoy detenida. No, no, detenida. ¿Por qué?
Deme su carnet de conducir y la documentación del vehículo. Y baje las
baje las manos.
¿Usted es la niña María?
¿A que sí?
Bueno, yo de pequeño la veía mucho cantando en la tele. Eso de... Bueno,
bueno, bueno.
Lo siento, pero tenemos que hacer la prueba.
Tome. Ponga la boquilla y sopla hasta que suene el dinero.
¡Alto! ¡Deténgase!
¡Alto, deténgase!
¡Alto!
Por favor, por favor, ¿no ves que mi nieto no se encuentra bien?
Ya te dije que no comieras tanto que te iba a sentar malamente.
Dile, señora, que me da vergüenza.
Imagínate que soy tu abuela.
Yo nunca tenía abuela.
Pues ya va siendo hora de que tengas una.
Ya estoy mejor.
¿No le da un sabor de boca a qué?
Limpiate los pies en la alfombrilla o tendrás que pasar la fregona por todo el
piso.
Necesito tiempo.
Apunta lo que sacas del pigo para reponer.
Necesito pensar en mí.
Congela la carne que sobra.
Necesito sentir.
Quita el polvo por la alergia de Laura.
Necesito estar sola.
Pon una lavadora de color.
Necesito que me necesiten.
Cambia las sábanas. Necesito sorpresa. Dale las vitaminas al niño. Necesito
espacio. Pon el lavavajillas.
Haz la compra.
Necesito más besos.
Limpia el baño.
Necesito libertad.
Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así, porque
nadie me ha tratado con amor, porque nadie me ha querido
nunca a mí.
Yo soy rebelde porque siempre sin razón
me negaron todo aquello que pedí.
Y me dieron solamente incomprensión. Y así
viví.
Y quisiera ser como el niño aquel, como el hombre aquel que
ahora es feliz.
Quisiera dar lo que hay en mí a cambio de amistad.
Bueno, aquí me quedo.
¿Va a ver a tu familia, sí?
Sí, a un pariente al que hace mucho que no veo.
Muchas gracias por todo.
De nada.
Espera, espera, espera.
¿Vosotros queréis ir al concierto?
Y si la niña María quiere cantar con nosotros, pues... Gracias.
¿No le va a dar un besillo a su nieto, ni nada?
Un besito para tu novia, ¿eh?
Mira para adelante, eres tonto, ¿no eres tonto?
Papá.
Papá.
¿Dónde está mamá? No sé, por ahí en delante.
Está buscando.
¿Divorciado? ¿Divorciado? ¿De qué estás hablando, niño? Aquí no se divorcia
nadie.
¿Y si te divorcias te enteras o...? No
te vas a jugar
a casa de Rafa, ¿eh?
Para ti mis problemas nunca tuvieron importancia.
Perdí mis ilusiones.
Se fumaron mis sueños.
Sentí culpable.
Y renunciaste.
Todavía busco las razones por las que estuve tanto tiempo a tu lado.
Nunca fuiste el hombre de mi vida.
Creo que lo hice por los hijos.
Por lástima.
¿Y tú?
¿Y tú por qué estabas conmigo?
Siempre he querido decirte...
En esta casa, por no tener con quién hablar, he acabado por no tener nada que
decir. Adiós. Y el dinero que cogí no es robado.
Es el que nunca me da por las veces que me quedo cuidando a Carlitos.
Papá habla mucho, pero nunca cumple lo que promete.
Igual que tu madre.
Esto también es cojones.
También podría echarle una manita a los pies de vez en cuando, ¿no?
No te vayas.
Habría que verte aquí en tu casa.
Eso supiera.
Bueno, ¿no se le ocurre qué puede estar haciendo?
¿No le dijo nada al despedirse?
Pero diga algo, coño. ¿Qué quieres que te diga?
Que las mujeres de esta familia tienen más cojones que los hombres.
Algo estaremos haciendo mal, digo yo.
¿Pero qué me estás diciendo, hombre? Vamos, que no me lo puedo creer.
O sea, trabajo como un negro, llevo a toda esta familia para adelante y a mí
me ayuda nadie.
Ni la policía.
Pues estas tres las encuentro yo.
Las encuentro, pero ya.
A estas plantas les falta agua, señora.
Esas plantas son de plástico.
Todas las materias de la naturaleza están afectadas por la sequedad y el
plástico no va a ser menos, señora.
¿Es usted científico?
No, señora.
Pero soy especialista en descubrir lo que falta en cada lugar.
¿Y su matrilite?
Por lo que veo, no solo las plantas tienen carencias.
Según me cuentan, estamos ante un caso de abandono de hogar masivo por parte de
la hembra.
¿Desde cuándo está enferma su madre?
Desde hace unos meses.
Se sentía mal, tenía pequeñas molestias y la semana pasada le detectaron un
tumor pequeño.
Así que ahora lo que estamos esperando es las pruebas para la operación.
¿Y esas pruebas dónde se encuentran?
Tenían que llamar del hospital para ir a recogerla. Eso hay que llamar
urgentemente.
Por las razones que me comenta señor Luis.
Que se hayan ido su mujer y su hija parece en granito de arena, pero detrás
montaña. Pero bueno, lo primero es encontrarla y luego allanar esos parajes
personales cometidos de ustedes en particular.
Señores, en mi profesión mentir es inconvencible, por ello debo decirle que
estamos ante un caso muy complicado, sobre todo por parte de María.
No, gracias, ya lo he dejado.
Vamos a dinamizar tres líneas de investigaciones.
Primero, y es un programa de televisión del que soy colaborador, contar caso en
directo. Y espera que la ciudadanía ya me convista.
Sí, sí, sí. Además, ese cometido lo tiene que llevar a cabo usted, señor
Yo no creo que sea tan fácil que te acepten así como así en un programa de
televisión. Además, que yo me pongo muy nervioso. No sirvo para eso. Hay que
coger el cuerno por los toros.
Perdón, al revés.
Y el del resto me encargo yo.
Si hay que hacerlo... Un momento.
Voy a casa, no vaya a llamar vuestra madre.
Niña, necesito que en el programa de mañana salga un caso muy interesante.
Sí, una persona al que han abandonado todas las mujeres de su casa.
Este tipo es ridículo y esta situación aún más.
¿Confirmado? Ok.
Muchas gracias, Begoña.
Sí, lo de la autosferación lo tenemos fijo.
Hasta luego, niña.
Antes de que se ausente, caballero, ¿no se le ocurre un sitio al que a ella le
gustaría irse sola?
Si lo supiera, no estaría aquí.
Hasta luego. Hasta luego. Si hay alguna novedad, me llamas.
De todas formas, descansa, ¿eh? Ya le llamo yo.
Me huele a que sabe algo.
¿Quién? ¿Miguel?
No, no creo.
No, Miguel es un buen hombre.
Lo único que pasa es que se siente culpable por no haber apoyado más a mi
pero vamos.
No digo que no.
Pero el amor no sabe nada de nadie. Yo no he mentido más en mi vida que por una
mujer.
Bueno, ya habrá escuchado usted.
Este fue preparado que lo citarán en unas horas.
Este programa lo ve todo el mundo, aunque nadie lo reconozca, como las
masturbaciones.
Muy bien, veamos ahora, sin más pérdida de tiempo, esta foto de estas tres
mujeres.
Se ha equivocado usted. Esta foto es de una gran cantante de copla.
Sí, claro.
Mi madre.
Dios santo.
Pero si esto es lo más grande que ha dado la copla en este país.
La niña María.
de darle la vuelta a la cosa.
Bueno, las cosas están igual.
Qué mareo.
Ahora no debemos pensar en nada.
Concentraros en el centro de los ojos.
Fuera todos los pensamientos.
Respiramos por la nariz en los tres pasos.
Lo de fuera, los pensamientos, va a ser complicado.
¡Cantar con ustedes!
Padre.
Bueno, pues ya tiene la habitación preparada. He dejado la maleta encima de
cama. Va a estar divinamente aquí.
Con su nieto, sus cositas... Como su casa, vamos.
Muchas gracias.
Digo, estás de casa, ¿eh?
Bonita. Sí.
Yo tuve una casa como esta.
Gané mucho dinero cuando cantaba.
¿Y dónde la tuvo?
En Barcelona.
¿Y qué pasó?
Se la bebió mi marido.
Anda, ¿y el abuelo dónde vive ahora?
En el cementerio de Montjuïc.
Eh, unos recados para el concerto, ¿eh?
Gracias.
Muchas gracias.
Después del concierto, ¿qué vais a hacer?
No lo sé.
Nos vamos.
Yo también me tengo que ir.
Yo marcho a Escocia.
Si tú quieres, ven conmigo, ¿eh?
Ya veremos.
Ya veremos.
Ahora necesito descansar un poco.
Bueno, venga. Le dejo otra velita arriba, en la suite.
Gracias Buenas noches
Diga. Elito María.
Sí.
Soy yo.
Tenía miedo de no encontrarte en casa.
No me he movido de aquí desde que te fuiste.
¿Dónde estás? Me tienes muy preocupado.
¿Qué te preocupa?
Tú me preocupas.
Lo único que quería en la vida es ser feliz.
Pero nadie se preocupó nunca de eso.
Sirve de algo que te pida perdón.
Pues mira, me lo han pedido tan pocas veces que sí.
¿Dónde estás?
Sí, sí, claramente.
¿Por los canales sí los han recogido ya?
Pues no sé, me imagino que su madre.
Sí, Luis, como habíamos quedado y con su permisividad, me encuentro ahora
mismito en casa de su madre para buscar algunos indicios.
Sí, de acuerdo, ok.
¡Qué cago en la leche que mamó Drácula!
Estaba pensando que a lo mejor podía serle de utilidad.
Muchas gracias, señora.
Señorita Rosario, llámame Chari.
Encantado, señorita Chari.
Manolete, Investigaciones Privadas.
A sus pies.
Bueno, usted conocía bastante a la señora. Y puesto que me encuentro
pistas, quizá me pueda ayudar a encontrarla.
Alguna nota, un teléfono... Pero tenga cuidado de no dejar ninguna huella.
Los polvorones siempre están de más.
O engordan o sobran cuando terminan las pasas.
Una copita de anís.
Bueno.
No suelo beber cuando estoy de servicio, pero cuando se trata de un polvorón
siempre hago una excepción.
¿Cómo te dio cuenta de que falta algo en mi vida?
En mi trabajo se ejercita mucho la intuición.
Yo, con una copita de anís y un dulce, es que tengo para todo el día.
Disculpe que le corte la canción.
¿Me podría contestar unas preguntitas?
Según Luis, fue usted quien descubrió a los abuelos juntos.
Juntos, pero muy juntos.
Estaban... ¿Quiere que le haga una reposición de los hechos?
Eso no le importa.
Yo entré por aquí.
Y les vi... en la cama.
¿Cómo exactamente, señorita Chary? ¿Podrían estar discutiendo?
No.
Discutiendo, ¿no?
¿Puede colocarse como si fuese Miguel?
Tú un beso.
No, tú un beso boca arriba.
Cuando yo entré, ella estaba justo así.
Pero esa impotencia... Me temo que se ha
equivocado. Se ha tapado esta señora, chacha.
¿Y ahora?
¿Vengo para acá?
¿No te da una fotillo por ahí de cuando era la niña María? Estamos haciendo un
cartel muy chulo para el concierto.
¿Lo vamos a ver?
¿Y una tarahilla?
No, gracias.
Aquí tengo una foto yo.
Mira, esta es de cuando era la niña María.
Esta.
Milui,
el pobre siempre ha sido el rigor de la desdicha.
Sí, soy yo.
Ah, dígame.
¿Y dura mucho la entrevista?
Muy bien.
Muchas gracias.
Adiós.
Papá, quítate del medio. Que cada vez te pareces más a mamá.
Ay, mía.
Mi Laura.
Guapa, ¿eh?
Pues si la escucháis cantar, os enamoráis de ella.
Y me domina el corazón,
no sé luchar contra el amor.
Siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora.
Y es por eso que mi alma llora.
Ya no puedo más, ya no puedo más.
Siempre se repite esta macho jodida.
Ya no puedo más, ya no puedo más.
Estoy harta de rodar como una noria.
Vivir así es morir de amor.
Siempre se apodera de mi ser, mi serenidad se vuelve locura
y a mí me llena de amargura.
Siempre yo me voy a enamorar de quien de mí no se enamora
y es por eso que mi alma llora.
Ya no puedo más.
Ya no puedo más, siempre se repite esta misma historia.
Ya no puedo más,
ya no puedo más, estoy harto de rodar como una novia.
Vivir así y es morir de amor,
por amor tengo el alma.
No quiero más.
Lo siento, Rosario, de verdad.
Estoy avergonzado.
Es la primera vez que en medio de una investigación yo... ¿Estás casado? Si
estuviese casado iba a estar yo así.
Bueno, has comprobado lo entero que estoy.
¿Quieres?
No. Ya lo dejé y gracias a Dios.
Cuéntamelo.
Cuando dudo de algo, siempre me viene la misma duda desde chico.
¿Tú te acuerdas la canción de Marco de los dibujitos animados?
La canción dice, mi mono armedio y yo.
Entonces, ¿quién estaba al otro lado?
Ay, mira, no lo sé.
Manuelito.
Es rarito, ¿eh?
Pero me encanta.
Ay, no.
Bonita. ¿Lo que hace?
Ven para acá.
Para acá.
Sienta. ¿No? Sienta.
Muy bien. Tumba.
¿Ha visto usted lo lista que es la perra?
¿Cómo sabe quién se tiene que arrimar, eh?
Pues al inglés no lo quiere ni ver, porque le pegó el otro día.
Compró un pollo asado y fue a la perra y se lo copió. Vamos, lo que hubiera
hecho yo.
Pero a mí no tiene cojones de pegarme.
¡Mire!
¡Ven aquí!
¿Eh?
A que nos parecemos, ¿eh?
Igualitos.
¿Usted sabe por qué?
Porque los perros se parecen a sus dueños.
¿Y usted a quién se parece?
¿A mi madre?
¿Y dicen que a mi abuela?
Claro.
Yo es que nunca he tenido ni madre, ni abuela, ni nada.
Ni un foto.
Lo que siempre tengo, mire, son las fotos de mis vírgenes, mis santos y mis
cristos. Mire qué bonita.
Bueno, y siempre he tenido una perrilla o animal hembra conmigo.
A mí es que me gustan más las mujeres que los hombres.
Normal porque no soy maricón, claro, pero vamos, que me gusta, yo qué sé,
con ellas y hacerles favores y esas cosas.
¿Pero tú de verdad que nunca has tenido novia?
¿Yo qué va?
Yo soy casi como un cura.
Además que sería muy bueno.
¿No ves que yo he cometido todos los pecados? Menos matar.
Bueno, el año pasado yo di a mi perra bulímica que estaba muy malita la pobre.
Pero bueno, eso no cuenta como matar.
A mí lo que me gusta es la dinamiza.
Y beberme el vino del Cali, confesarme y todo eso.
¿Mi abuelo, no?
No, todavía no.
Es mi novio.
Un buen hombre.
¿Y por qué no está con usted?
Ven.
Siéntate aquí.
¿Para qué?
Porque estoy mal.
Y tengo miedo.
Soy como esta bolsa que siempre llevas colgada.
Vieja.
No recibo a nadie.
Y además...
No me siento capaz de hacer feliz a nadie.
Anda, anda, no digas eso, abuela. Pero yo conozco mucha gente como usted, que
hace de todo y mejor que los jóvenes.
No, no me refiero a eso.
Soy mayor y estoy enferma.
Tengo cáncer.
No quiero sufrir ni hacer sufrir a los demás.
¿Me entiende?
Sería un problema para tú.
Como tu perra bolímica.
Me gustaría desaparecer de repente.
Sin despedirme.
Sin ser un problema para nadie.
Voy a salir a caminar solito, sentarme en un
parque y a fumar un puto.
Y mirar a las palomas comer el pan
que la gente les tira.
Que el tiempo es muy
poco.
a salir a caminar bonito, sentarme en un parque y a
fumar un chorrito y mirar a las palomas comer
el pan que la gente le tira y reprimir el
instinto asesino delante de un mimo del clown, hoy estoy
tan violento
Pero tengo aprendido Y el papel principal
La inundada, inundada, la inundada, a lo mejor resulta mejor así.
O a lo mejor resulta mejor así.
¿Eh, Kiyo?
¿Eh?
Tú loco, ¿eh?
Maralete, ¿qué te pasa?
Maralete, ¿qué te pasa?
Esto es impresionante.
El próximo invitado de hoy en nuestro programa se llama Luis. Viene de Sevilla
su caso es muy peculiar.
En cuestión de dos días ha sido abandonado por su mujer, por su hija y
madre. Todas las mujeres de la familia.
Con todos ustedes, Luis Astorga.
Se da la circunstancia de que su madre fue hace algunos años una popular
tonadillera, la Niña María.
Muchos de ustedes la recordarán, ¿no, Luis?
¿Qué ha podido pasar, Luis?
¿Cuál ha sido el problema para que hayan desaparecido todas al unísono?
Pues el problema... Así que yo sepa ninguno, ¿no? Lo normal es de una
es decir, nada especial. Perdón un momento, Luis. Tenemos una llamada. Me
indican que no es ni de su mujer, ni de su hija, ni de su madre.
Se trata del detective que le está ayudando a encontrar a su familia, que
es buen colaborador de nuestro programa.
¿Qué tal, Manolete? Buenas.
Hola, Carla. Guapa, buenas noches. Vamos a ver, Luis. ¿Me se escucha? Sí.
Sí, sí.
Bueno, Luis, tenemos pistas fundamentales de hace un momento.
Si el aparatito que hemos encontrado en el cuarto de baño de su madre no falla,
su madre podría estar embarazada. Por sus circunstancias cronológicas, vamos,
por su edad...
Seguimos aquí. Me encuentro con Carlos. Y mientras nos espera, seguimos a postos
de nuestro nuevo invitado.
Que diga reivindicar algo... ¡Ano, sienta!
¡Mueve! La autogelación como una forma de darse concierto. Bueno, pausen, ¿eh?
veces esto que nos ha dejado... Es una forma de darse placer que no tiene nada
que ver con la masturbación manual.
Yo creo que si la mayoría de los hombres que llegase, lo harían. Espera un
momentito, por favor. Nos pasan una llamada de alguien que dice haber visto
María. ¿Desde dónde nos llama?
Venga, vete, anda, que las mesas son para consumir.
Bueno, pues eso ya han consumido, ¿no?
Vete a ver la tele a tu casa, chaval.
Que no estoy viendo la tele, que estoy muy mareado y me duele la pierna.
Toni, avísalo al policía, rápido.
Yo estoy segura de que usted sabe mucho de estas cosas y a mí me viene
estupendamente para lo que yo quiero hablar.
No, no, espere.
Mira, yo estoy muy relajada aquí, sí.
Pero lo que necesito es estar relajada allí, en mi casa, con los míos.
Que los problemas diarios me parezcan tonterías.
Es que ahora estoy agobiada por todo y por todos.
A lo mejor deberíamos hacer un retiro todos juntos aquí, ¿eh?
Replantarnos la vida.
Yo, huida.
Quizás estén peorando las cosas, ¿no?
Bueno, o si yo estoy mejor, ellos también van a estar mejor.
No sé, dígame algo.
Ya, ya, me lo podría haber dicho antes de empezar.
Bueno, claro, como no puedo hablar.
Ya, bueno, pues nada.
Hasta tío, ¿no juegas?
No me gusta, tío.
¿Y Kio?
¿Apola de Laura? She's a bit mal, ¿eh? Un poco perdida.
Ya sabe perfectamente dónde está.
Necesita de ayuda.
I know, but I've been thinking... Tenemos que buscar a su familia, ¿eh?
¿Sabes por qué quiero tanto a esta perra?
Porque no la quiere nada.
La quiero tanto que sería capaz de matarla, fíjate lo que te digo.
Yo no entiendo tú, ¿eh?
Esa mujer lo que necesita ahora no es una familia, es una ayuda.
¿Y quién se la va a dar?
Es
la
perra más bonita del mundo, ¿eh?
Sí, sí.
Por supuesto.
Por favor, date quieta.
Perdone, es que mi secretaria me acaba de pasar un faz.
Entonces, estamos completamente seguros, ¿no?
Muy bien.
Muy bien. De acuerdo.
Ok.
Manuel, ¿eh?
¿Te has dado cuenta que desde la segunda vez que nos vimos no nos hemos separado
ni un minuto?
Pues me temo que ha llegado el momento.
Me acaban de comunicar que me tengo que ir para Ziche.
¿Masiches? Sí, han localizado allí a María. ¿A María?
¿Masiches?
Solo me gustaría ser María.
No creo que se encuentre en su mejor momento, Rosario.
Ya, pero si yo fuese María, tendrías que buscar masiches.
Pero siempre me hace falta buscarte en ningún sitio, porque yo ya te he
encontrado en mi vida.
Y lo mismo que me voy, volveré. Ya, pero ¿cuándo?
No sé, como mucho, dos días.
Venga, no te pongas así.
Mira.
Quiero que lleve esto mientras voy fuera.
Rosario, te están saliendo por ahí unos pelos colorados.
Es que, Manolete, yo siempre he sido pelirroja.
Charly, me encanta.
Como Rita Howard.
¿Ruiz? ¿Carlito?
¿Niño?
No pido, llámame, por favor.
El niño está con mi hermano.
¿Me he divorciado?
No te entiendo.
Que me presenté en el cementerio y le dije... Ahora voy a hacer mi vida.
Y que además voy a volver a cantar. En público.
¿Cantar? Pero tú siempre dijiste que eso sería lo último que harías en tu vida.
Ahora es lo último.
Tengo miedo de volver a cantar, pero... Quiero hacerlo.
Ahora me siento libre.
Nadie me lo puede impedir.
¿Tú no has escuchado esa canción que dice que uno solo conserva lo que no
amarra?
Nunca pensé que iba a tener miedo de escucharte cantar.
¿Qué haces, tío?
Nada.
¿Tío, tú te llega?
Fuck off.
¿Tú sabes por qué se van a chupar los perros?
Tú, loco.
Porque se llegan.
You know what? Tú, loco, eh.
Evolves a mí, loco, y a todos los locos.
Yo soy un loco, pero tú eres un chulo que te vas a querer quedar a todas para
ti.
You know what? You're one wee sad little fuck you are. Tú lo que me has dicho,
pero tú, puta madre, tú eres el que canso.
¿Qué? ¿Qué?
Suelta, aquí yo. Suelta. Yo no toco. Suelta, que yo siento que suelte.
Suelta. Yo no toco.
Te voy a tocar en la cara.
Eh, fucking hell.
Tranquilo, mate.
¿Eh? ¿Te rindes? ¿Quién ha ganado? ¿Quién ha ganado?
Un, dos, tres.
Toma el por culo, loquitito.
Siempre está igual, carajo.
¡Estoy muerto!
¿Qué hay aquí?
Hola.
¿Eso es todo lo que se te ocurre decirme? ¿Hola?
Tendrás algo que explicarme, ¿no? Porque, vamos, llevo dos días buscándote
a tu madre y a tu abuela. Te encuentro a mil kilómetros de casa y lo único que
dices es hola.
Una vez, ¿dónde estás metido?
¿Qué estás haciendo aquí?
Supongo que estarás buscando a tu abuela, ¿no?
Vámonos.
Bueno, por si no te has enterado bien antes, la loca de tu madre también se ha
ido de casa.
Y tus abuelos por ahí jugando a niños chicos.
Coño, a tu abuela hay que operarla urgentemente.
Y para cómo va el manolete ese y me dice que parece ser que tu abuela está
embarazada.
Yo no sé esto del tonto, del loco, o yo... ¿Qué te estás riendo?
Niña, que estás para allá.
Cuando volvamos a casa, el psicólogo de cabeza, ¿eh?
Yo... Yo...
Eso es lo segundo que dice todos los días. Yo.
Nada más que piense en ti, ¿eh? O sea, tu familia está destrozada y tú nada más
que dices yo.
Hola y yo.
Llevo diez minutos sin parar de hablar y no ha dicho ni una palabra.
Vamos, que no sé qué pensar. Es que parece que te molesta que te hable.
¿Eh, Laura?
Oye.
Ya voy, ya voy.
Sí. Luis, estoy en Siche y tengo localizado el hotel donde se hospedan su
y su padre. Pero...
¡Qué sorpresa!
Charlie, tráeme un momento.
Mira, yo venía a decirte algo importante, pero yo no te... ¡Ah, no!
Yo aquí busqué a tu abuela, ¿eh? ¿Mi abuela?
¿Pero tú la conoces?
Sí.
Vamos a tocar con nosotros, esta noche.
Llámame con ella.
¡Ven conmigo! Tengo que buscarle algo a ella. El pañuelo está regalado con ella.
Pero me llevas con ella.
¿Eh?
Yo siempre os pido tonterías, pero es importante.
No sé si es un pecado, pero no quiero que sufran.
Que mira, abuela.
¿Ah?
Que quiero darte las gracias por todo lo que estás haciendo por mí.
Estoy arrepintiendo de haberle conocido, señora.
¿Por qué?
Pues cuando uno siempre ha estado solo, pues se siente menos solo.
Pero... Pero cuando uno siempre ha estado solo y de repente ya no está
luego se vuelve a quedar solo, pues se siente más solo.
¿Sí me entiendes?
Más o menos.
Bueno, pues... Ahora por favor de cantar.
Y adiós.
No me lo ponga más difícil.
Salí. Yo no te quiero.
¿Por qué?
Disculpe, estamos buscando a una persona que necesita ayuda urgentemente.
Caballeros, por favor.
¿Qué querían?
¿Laura?
¿Qué haces aquí?
En la habitación de la abuela, he venido a buscarme.
¿Y ese tío que está en la cama?
Papá, espera un momento.
¿Dónde coño se ha metido?
Me cago en la leche.
Papá. ¿Qué?
Ven, por favor.
Mira.
¿La abuela?
No puede estar embarazada.
Señores, ¿nos pueden dejar solos un momento, por favor?
Me parece que voy a perder el juicio.
Vamos a ver.
La abuela no está embarazada, ¿no? Muy bien.
Eres tú la que está embarazada, ¿no?
¿Y ese es el padre?
No. Ah, muy bien. No tenemos padre.
Papá.
Papá, ¿qué te pasa?
Coño, niña, ¿qué haces hoy?
Tengo un infarto.
¿Qué infarto? ¿Qué infarto? Nos estamos volviendo todos locos.
Laura, Laura, Laura, ¿qué está mal? Es tu abuela, que se tiene que operar. Es
capaz de hacer cualquier locura.
Ya lo sé, papá.
Va a volver a cantar.
¿Y tu madre?
¿Dónde estará tu madre?
A mí alguien me ha echado mal de ojo.
No te preocupes.
Todo tiene solución. Mamá va a volver igual que yo.
¿A qué importará la abuela?
Laura, yo... Yo te quiero mucho.
Yo quiero mucho a todos.
Si mi vida es para ti como un sueño cualquiera y nada más,
porque a mí me atormenta en el alma
su frialdad.
Yo quisiera saber si tu alma es igual a la de cualquier
mujer, porque a mí me atormenta en el alma...
Y sueño con gran
pasión que vives para
mí como yo vivo, niña.
¿Qué pasa, campeón? ¿A dónde llevamos ese tupe?
Bonarito, campeón.
De momento, tira para el cementerio que me voy a cagar en todos tus muertos. Y
luego, si te viene bien, nos lleva para la playa del Garra.
Bueno,
muy bien. A ver.
Un, dos, tres.
Sí, señor.
Bueno, pues estamos preparados, ¿no?
Hoy estamos aquí para que se sepa bien clarito que todo lo abandonado es de
quien lo come.
Sí, señor.
Y por eso hemos montado este conciertillo.
Y vamos a hacernos hasta que nos echen, ¿no?
Y ahora una actuación muy especial y muy bonita de la niña María, mi
abuela.
¿Quiere?
¿O les puede cantar?
Nadie, nadie se lleva nada.
Todo se queda en la vida.
Tanta ambición para qué.
Nadie, nadie se lleva nada.
Si el fruto es un mar de pena,
¿otra ilusión para qué?
Y nadie, nadie, nadie se lleva nada.
Gracias.
Desde aquí arriba, la vida pasa de momento.
¡Qué bien canta mi novia, mi abuela y mi suegra!
La vida puede sorprenderte mucho más que cien años que pasan en el mismo lugar,
creyendo que lo has visto tú y no has visto nada, y no sabes nada.
Fíjate tú, tanto y tanto como ando yo de aquí para allá, casi siempre tonteando
y sin adivinar, que esto dura lo que dura y hay que aprovechar.
De momento, la vida pasa de momento, de
momento, aquí todo es de momento.
De momento.
La vida pasa de momento.
De momento.
Aquí todo es de momento.
Yo sé bien que tengo que luchar para sobrevivir, que nadie será el dueño de
porvenir. Tan solo yo puedo saber que quiero ser y proceder.
Puede ser que viva de ilusiones que yo fabriqué, que tenga en los bolsillos
arena y ver.
Pero del aire no me puedo alimentar Y esta es la verdad Y aquí estoy Jodido
este camino que escogí Pero vale la pena llegar hasta el fin Hay que sentir la
magia del amanecer Para crecer Pero sé Que aún me quedan lágrimas por derramar
Será el precio que pague por mi libertad Quiero sentir que hice lo que yo de
verdad soñaba No quiero ser Alguien que se tortura cada día más, que lo tuvo en
sus manos y dejó escapar.
Lo que te da la vida también te roba el alma.
De momento, la vida pasa de momento.
De momento, aquí todo es de momento.
De momento, la vida pasa de momento.
De momento, aquí todo es de momento.
¿Ah, no?
¿Tú sabes por qué se explotan las patitas de las moscas?
Para no quedarse pegas en ningún sitio.
Como nosotros, ¿verdad, guapa?
¿Por qué se frotan las patitas antes de echarse a volar?
Parece que hay algún problema, ¿por qué se las frotará?
¿Por qué le damos tantas vueltas cuando queremos decir algo?
¿Por qué corremos como un galgo detrás de la felicidad?
Regálame tu pañuelito, que tengo ganas de cantar.
Voy a ponérmelo en el cuello, voy a romper el cristal.
Y una mosca en un cristal hizo tristán, y el cristal se rompió y la
mosca se salvó. Y una mosca en un cristal hizo tristán, y el cristal se
la mosca se salvó.
Yo voy a romper el cristal.
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