All language subtitles for The Pelayos (2012)1h38Acc°Drm

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Correr tras un sueño es lo que da sentido a la vida.

Aquella noche, bajo la lluvia, los Pelayo estábamos convencidos de haber

alcanzado el nuestro.

Gonzalo García Pelayo, mi padre, llevaba media vida intentando descubrir las

leyes secretas del azar.

Un sueño que le estaba costando muy caro.

Pero llevaba tanto tiempo intentando hacerlo realidad que no estaba dispuesto

renunciar a él por nada del mundo.

Esta es la historia de su sueño.

¡Suscríbete al

canal!

I'd have to pack my things and go Hit the road, Jack And

don't you come back no more, no more, no more, no more Hit the

road, Jack And don't you come back no more, no more, no more, no

more Now, baby, listen, baby, don't you treat me this way ¡Suscríbete

al canal!

La ruleta no es tan difícil.

¿Otra vez con esto?

No es tan difícil, de verdad.

Entonces, ¿por qué nunca ganas?

¿Me llevo esto?

No, ayúdale a Marta.

Ramón.

¿Hola?

Hola.

¿Qué está contigo?

Sí.

¿Estás con él?

¿No lo ves?

Mi novio.

Pero tiene que pagar.

Déjala pasar, hombre.

¿Es tu chica?

Sí.

No

sabía que tenías

una novia china.

Yo tampoco.

Bueno, venga, que los chinos quieren empezar ya. Vale.

Tengo un nuevo método que va a funcionar, Iván.

Seguro. Tomamos algo y te lo cuento.

Tengo que devolver la puerta.

Son dos minutos.

O tres, va.

No ganaba porque usaba métodos equivocados.

Y ahora tienes un método que funciona.

Esta vez sí. Joder, papá.

Que no, de verdad, Iván.

Que es muy sencillo.

Mira, estaba en la peluquería de Susi y su hijo estaba con uno de esos juegos en

los que tienes que llevar una bola hasta el final de un laredito.

Pero no había manera.

Siempre le caía en el mismo agujero. El juego estaba desequilibrado.

Fue entonces cuando lo vi claro.

Es prácticamente imposible fabricar nada perfecto y la ruleta no tiene por qué

ser una excepción.

Cualquier defecto, por mínimo que sea, puede marcar una tendencia. Basta una

robustidad imperceptible en el cromao o una grieta microscópica o cualquier otra

cosa para que la bola se decante por unos números concretos.

¿Y cómo sabes qué números van a salir más?

Ya lo sé.

Papá, el médico te ha prohibido ir al casino.

Mandé a Susi, la peluquera, cobrando.

Y mira, en la ruleta 1 y en la 2, nada.

Prácticamente salen los mismos números. Pero en la 3 salen el 12, el 13 y el 22.

Y la 7, la 7 está muy bien.

Allí salen...

Son números ganadores.

A largo plazo, claro.

Claro. Acostando cada día unas siete horas en las cinco o seis mejores mesas,

dos o tres meses tendríamos que estar ya ganando.

Tendríamos.

Tú no puedes.

Yo tengo el grupo.

Empezamos una gira el mes que viene.

Pero esto es más importante que una gira, hijo. Para ti, para mí no.

¿No querías comprarte una moto? Con eso podrás.

Si funciona.

Funcionará.

Si uno puede apostar solo.

Montaremos un equipo.

¿Un equipo con quién? ¿Con quién va a ser? Con la familia.

Nunca nadie ha dado con un método para ganar a la ruleta. En ningún casino del

mundo. Jamás.

Por algo será. Y juntos, tú y yo, podremos encontrarlo.

Parece que no le gusta mucho a la gente.

No.

Bueno, papá llevará la logística y nosotros apostaremos.

¿Nosotros qué?

Tú, yo.

Iván, yo soy periodista, no jugador. ¿Y qué?

Yo soy músico.

¿Músico? ¿Tú qué vas a hacer?

Es igual.

Y encima no tienes dentro de media hora una entrevista para presentar un

programa.

¿Y si no te coge?

Joder, qué manera de desearme suerte.

No, no, quiero que te vaya muy bien. No, no, no. Tráeme la suerte, por favor.

¿Hablaste con mamá?

Tampoco quiere.

Claro.

Pero es que yo nunca he estado en un casino, Iván.

Eso da igual, Balón.

¿Y el equipo que lo va a montar, tu padre?

Sí.

Oye, ¿y va a pagar?

Claro que sí, hombre.

Bueno, al principio no.

Solo gastos.

Pero luego, a medida que vayamos ganando, sí.

Claro, claro. Funciona. Sí, funciona, claro.

¡Pila! ¡Dos para allá!

Seis días.

A la semana.

Por las noches.

No por la noche, no por la noche. Yo estoy trabajando aquí, Iván. Y ya.

Además, que a la gente no le va a gustar que es que esto.

No, claro.

Hombre, aunque también por otro lado, por otro lado, estoy hasta los cojones

no haber pescado todo el día, ¿sabes?

¿Cuándo empezamos?

¡Han llamado!

¡Abre tú! ¡Venga, abre tú!

¡Venga, abre!

¡Todos!

Hola, primos. ¿Qué tal?

De puta madre.

El croupier tira la bola y tenemos tiempo hasta que diga no va más.

¿No va más qué?

Es lo que se dice.

Perdón. Finalmente cae un número.

Si es alguno en los que hemos apostado, el croupier nos paga.

¿Y cuánto?

Lo que hemos puesto multiplicado por 35.

¡Hostia! ¡Hostia! Pero claro, perdemos todo lo que hemos apostado en los otros

números.

Apartamos lo ganado.

Y volvemos a apostar a los mismos números. Oye, y... ¿Y si no ganamos? Da

Siempre a los mismos.

A los mismos números.

No, pero espera. O sea, imagínate que yo estoy allí y hay un número que veo que

sale más.

Alfredo, siempre a los mismos números.

Uno que sale más.

Oye, escucha al primo, coño.

Escucha al primo.

Vamos a ver, Gonzalo. Todo esto será legal, ¿no? Claro.

Seguro, porque... ¿Tú no estudias Derecho?

Pues cae de ilegal en apostar siempre a los mismos números.

Es que todavía estoy en segundo.

Repite mucho.

Repite mucho. Y si es legal, ¿por qué no lo ha hecho nadie nunca?

Porque nadie ha pensado en este método antes.

Porque es un campeón. Te lo digo yo, que lo conozco hace un montón de tiempo.

¿Sí o no?

Empezaremos con apuestas de solo un euro.

¿Solo?

¿Solo un euro? Nos basamos en un método estadístico que funciona a largo plazo,

Alfredo. Y no nos podemos arriesgar a apostar mucho sin tener una buena base

económica. Para asumir una posible serie larga de pérdidas.

Ah, vale, vale, vale.

Apuntaréis en una libreta todos los números ganadores.

Yo se los pasaré a Gonzalo cada noche que vuelva a casa.

Entonces él los entrará en un programa informático que ha creado. Y así

afinar las apuestas.

Y sabremos cuándo podemos empezar a subirlas.

¿Entendido? ¿Tú has creado un programa informático?

Que es un campeón. ¿O no lo habéis oído?

Venga, luego seguimos. Que hoy empieza Vanessa.

¿Balón?

Sí, sí.

¿Has conseguido el coche?

Eh... Sí, bueno, más o menos.

Oye, mañana a las siete.

Ok.

Eh, y no os retraséis, ¿eh? Que no hay sitio donde aparcar.

¿Lo has oído? Sí. Ah, y traete al horario.

Yo no tengo el horario.

Pero si ya se lo he dicho. Bueno, a lo mejor no te ha entendido, ¿o no? Pues

se fije. A ver, tu sitio es aquí, ¿vale?

El resto es de Goyo. ¿Está claro?

Él empuja. Coño, si no me dejas patio... A ver, Goyo, joder.

Joaquín. Dime, Iván. No, nada, que... ¿Alguien nos podía poner la tele?

Aurora, ¿vas tú?

Mira, es que le estoy dando el botón, pero es que no se entiende. Yo lo hago,

lo hago.

Oye, ¿sabes quién está en la cocina?

Soy.

¿Quién?

Tu novia del karaoke.

Sí.

Qué casualidad, ¿no?

No, hablé con Joaquín para que la acogiese.

¡Eh, que sale, que sale! Venga, vamos para allá.

Un 18 % menos que en el año anterior. ¿Qué? ¿Dale con esa o qué? Como ha

muy claro el ministro en su comparecencia de esta tarde, no debemos

guardia.

Conectamos con nuestra unidad móvil. Ahí está. Buenas tardes, Vanessa.

Buenas tardes, Gabriel.

Parece que tenemos problemas en la P9.

¿Es así?

Así es, efectivamente.

El toque producido entre un camión y un vehículo en el kilómetro 17 ha

ocasionado el corte de dos carriles dirección norte.

Se acaban de retirar los vehículos averiados y en breves momentos la

volverá a su normalidad.

¿No podrías haber conseguido algo un poco más...? ¿Un poco más qué?

¿Qué pasa? No, a mí nada, pero... ¿Los primos?

Va, hombre, por favor.

Seguro que están de puta madre.

¡Sobrinos!

¿Dónde tú quedas?

Yo qué sé, tío.

A ver, te he traído la Norax.

Yo estoy de puta madre.

¡Joder!

Espera, espera, para.

Ya tienes el saco en casa. Esto es mucho más real.

No

habréis

tocado nada, ¿no?

No.

Oye, primo.

¿Y la pasta?

Se juega con fichas.

Bueno, ¿y quién las tiene?

Se compran dentro.

Preparamos DNI.

¡Hostia!

No me jodas, ¿eh? No me habéis dicho nada.

Pero no lo llevas siempre encima, sobrino.

Bueno, Iván, no pasa nada, ¿eh? Y ahora... Te lo he traído yo.

Ya has vuelto a entrar en mi habitación.

¡Quitos! No me llames quitos. No entres en mi habitación. No me llames quitos.

No entres en mi habitación.

¡Suscríbete al

canal!

No,

más señores.

Esos no van a salir.

Y quién sabe.

Llevas un par de horas y vas a ganar una y otra vez.

Hay que tener paciencia.

Llevamos 22 partidas sin que salga el 7.

Ahora es el momento.

Veinticuatro, rojo, par y falta.

Dos,

negro, par y falta.

Veinticuatro, rojo, par y falta.

Veinticinco, rojo, par y falta.

Veinticinco, rojo, par y falta.

Sí, papá.

Sí, todo bien.

Poco, pero algo ganamos, sí.

De momento la mejor es la nueve, la de balón.

No, no, no, no.

Los primos muy bien.

Los he colocado muy separados.

¿Cómo?

No, no, no, papá.

Todos muy profesionales.

Y yo me doy la vuelta y ¿sabéis lo que veo?

La aurora boreal.

Anda. Anda, sí.

La aurora... ¿Habéis visto alguna vez la aurora boreal? En foto. En foto, vaya,

en foto. Desmerece mucho.

¿Qué? ¿Qué haces? Aquí tomándome un descansito con las señoritas.

Encantado. Hola.

Vuelve a la mesa ya.

¿Y dónde está Freddy? Yo qué sé, por ahí estará, yo qué sé.

Mi sobrino, músico. Buena gente, más bajo las pesetas. ¿Por dónde iba?

Hoy voy al casino, el tiro progresivo, jackpot, jackpot.

Iván, Iván, venga, venga.

Oye,

¿tu padre ha visto esto?

¿Tu padre ha estado aquí?

Sí. En el tiro progresivo.

Se ha ido en cinco minutos y ya toda la pasta que ha ganado. Si nos toca el

jackpot con diez mil euros, sí toca.

Toca, te lo prometo que lo he visto.

Qué guay.

Pero Freddy, no hemos venido al casino a jugar a las máquinas.

No, no, no, no, no. Escucha, no es la pasta del tío, ¿eh? Me da igual.

Es mi dinero.

Bueno, está otras horas jugando al 9, al 21 y al 19. Como tú me has dicho... Es

la única manera de ganar.

No. Es la única manera de ganar, Alfredo.

¿Qué pasa?

Toma.

Me voy.

¿A dónde?

El método de tu padre está muy bien, pero esto no es un equipo. Esto es un

descontrol, empezando por el impresentable de mi hermano. Yo... Aquí

pianta así.

¡Oh!

Hasta la próxima.

Ahora... ¿Por qué?

Porque sí.

¿Qué te pasa?

Que somos los Pelayo.

Y tenemos la oportunidad de hacer algo único en la vida.

Larry Johnson, Las Vegas, 1959.

Jack Wasnow, Monte Carlo, 1972.

Y Raúl Montalbán, Río.

1984.

Todos estaban a punto de conseguir algo que nosotros tenemos en nuestras manos.

Desbancar un casino.

Y mi padre, Gonzalo García Pelayo, vuestro tío, tu cuñado, ha

dedicado media vida a encontrar la fórmula.

¿Vosotros os queréis pasar todo esto por el forro?

Pues yo no.

Por una vez que puedo hacer historia, yo no me voy a echar atrás.

Con vosotros o con otros.

Pero yo no, os lo juro.

Yo no.

Islandia, 1998.

Mis antiguos compañeros pescadores islandeses y yo, antes de salir a

para hacer piña, juntábamos nuestros puños, Y cantábamos un antiguo conjuro

vikingo. Ese día sabíamos que íbamos a pescar como nunca.

Un himno.

Un himno.

¿Cómo era?

¿Cómo?

No entiendo, no entiendo.

El negro paripasta.

Son estos cuatro.

Vienen cada noche desde hace un par de meses.

¿Y ganan?

Si perdieran, no lo habría llamado.

Me están levantando mucho dinero.

¿Apuestan siempre a los mismos números?

Sí.

¿Por qué?

Pues eso es lo que quiero que averigüen.

Y de dónde vienen, de quién les dirige, si tienen algún contacto en el casino,

en fin, todo.

Y lo quiero rápido.

¡Eh!

Soy a Jali. Hola.

¿Jali? Moto Jali Davidson.

Ah, sí, sí.

Me encanta.

¡Liu!

¡Vamos, niña, vamos! Un día tú llevas su y en Halley, ¿eh?

Vale.

Iván,

campeón. ¿Qué tal?

Muy bien.

Ya están todos, ¿eh? Vale.

Mira, ¿qué hace más caso aquí que los 20 años que estuvimos casados?

No seas espacenada. ¿Yo?

Que te vayas con tus amigos. ¿No te quieres ir al casino? Pues venga,

agarreando, que ya tardas. Deja de tocar las teclas. Se lo voy a decir a tu

madre y te va a castigar.

Irritas. Venga.

Pues tocas de puta madre.

Bueno, más o menos.

Más o menos.

¿Te sabes la del muchacho excelente?

Sí, esto sería un sol, sí. Un, dos, tres, ya. Porque el muchacho es

Porque el muchacho es excelente. Porque el muchacho es excelente.

Y siempre lo será.

Y siempre lo...

Qué bonita. Familia.

¿Los pelayos?

Ingrid. Hola, Ingrid.

Es una propiedad.

¿Es una propiedad?

Sí.

Ese chico.

¿Qué es el mío? De Pelayos.

¿De Pelayos?

¿De Pelayos?

Quería decir que no sabéis lo importante que es para mí que me hayáis acogido,

pues...

Como un pelayo más, ¿no? Y que me hayáis hecho partícipe de vuestros sueños y

del método y todo eso, ¿no? Y bueno, quería decir que...

Esto es lo más importante que me ha pasado

en la vida, ¿eh? Pero con diferencia.

¡Vamos! ¡Dígase!

¡Dígase! ¡Este!

¡Este! ¡Este!

¡Eres un muchacho!

¿No sabes que yo, de pequeña, quería ser cajera de supermercado?

Sí, ¿eh?

Sí. ¿Pero de super o de hiper?

De super.

De super, seguro.

¿Sabes que yo no me llamo Freddy, no?

¿Sabes Freddy?

Que antes me llamaban Alfredo.

¿Qué? Lo que pasa es que me lo cambié por Bruce Lee, ¿sabes?

Bruce Lee Freddy.

Pensé que... Joder, pensé que era lo mejor, mejor que Alfredo.

¡Aló!

¿Te importa si hago un pis?

Ah, espérate, sí.

¡Ya voy!

Es que tu hermano no para.

Sí. Mira.

Oye, ¿te apuntas?

No, oiga que tengo que...

¿Qué haces?

Había demasiado ruido.

Joder, me ha asustado.

Oye, ¿tienes algo en la nevera?

una copia.

¿Tú qué haces?

Mejorando el método del tío.

¿Tú? Sí, ¿qué pasa?

¿Y a dónde irás?

José me dijo que me dejaba el estudio y así cada uno puede hacer lo que quiera.

Pero ya lo hacemos, ¿no?

¿Por eso?

Ponme un café con leche.

Bueno, no tengo que saber todo de tu vida.

No, no.

Las libretas.

Falta la de Marcos. Me la da hoy.

Quiere mirar no sé qué.

¿No desayunas?

De momento no me entra nada.

Marcos García, 24 años. Ha empezado muchas carreras, pero no ha terminado

ninguna. Vive con su hermano Alfredo, de 22.

¿Este Alfredo a qué se dedica?

A apostar. Y a ligar. Entre otras con esa.

¿Ingrid se ha halagado?

Sí.

¿Trabaja para ellos?

No creo. Los jóvenes, ya se sabe.

Pero a ella podríamos preguntarle por qué apuestan siempre a los mismos

No lo he averiguado.

No, no he podido.

¿Qué es que va Ingrid a mi despacho?

Vanessa García, hermana de Iván.

Presenta un programilla de tráfico en uno de esos canales de televisión.

¿Y este?

Gonzalo García Pelayo, padre de esos dos.

Un poco como el patriarca del clan.

¿Le conoce?

Sí, estuvo por aquí un tiempo, buscando un sistema para ganar a la ruleta.

Pues parece que lo ha encontrado.

Lo ha encontrado.

¿A qué se dedica?

Ha hecho un poco de todo.

Documentales, un programa de radio, ha dirigido alguna película, ha organizado

conciertos, ha sido apoderado de toreros, tuvo un bar de copas en

Ahora, ¿a qué se dedica ahora? Se dedica solo al juego.

Bueno, y a las mujeres exóticas.

Adelante.

Ingrid Salgado.

Espera fuera, por favor.

Que pase.

Ingrid, ¿qué tal?

Siéntese.

¿Qué tal? ¿Estás contenta de trabajar aquí en el casino?

Sí, claro.

Qué bien.

¿Y el sueldo, las condiciones?

¿Te parece todo bien?

Me gusta que mis trabajadores estén contentos. Al final, que ambos somos una

gran familia, ¿no?

Y me gusta que sepan qué es lo que esperamos de ellos, ¿no? Tú, por

has preguntado alguna vez por qué estás aquí?

Bueno, pasé unas pruebas.

Tú trabajas aquí, ¿no?

Y te podemos pagar el sueldo al final de mes porque el casino gana y los

jugadores pierden.

Así funciona este negocio.

Si fuera al revés, tú, yo y el resto perderíamos nuestro empleo.

¿Se ha entendido?

¿A por qué te digo esto?

Pues por una razón muy sencilla.

Porque estás liada con un cliente.

Un tal Alfredo.

Con un grupo de muertos de hambre creen que pueden ganar el casino.

Y dejarnos a ti y a mí sin empleo.

Y eso no lo podemos permitir.

¿Verdad?

Casi de simple.

¿No hay una cosa?

¿Por qué apuestan siempre a los mismos números?

podría ser.

¿Saben qué números salen más en cada mesa?

Pero todos los números salen igual, ¿no?

¿Los han estudiado?

conversación que hay entre nosotros, ¿verdad?

La última cosa.

Si la veo entablando conversación con ese joven, me veré obligado a

Buenas noches.

Buenas noches.

¿Qué tal?

¿Qué tal, Alfredo? No, mamá.

¿Qué tal, cómo va?

¿Qué haces, Freddy? Escucha, cariño.

¿Qué te pasa?

¿Que no me dices nada?

Buenas noches, Ingrid.

Chao. Hasta luego. Chao, hasta mañana.

Cállate.

Cuando te digan te bajas de aquí. No me bajo de aquí.

¿Qué te pasa? No nos pueden ver juntos, ¿vale? No,

para. Si me ven contigo me echan, Freddy.

Por lo menos, vamos a echar el último polvo.

Vale, ¿dónde?

Aquí.

¿Aquí?

Porque nos están haciendo fotos.

¿Dónde?

Bueno, eso no lo sé. No lo has visto.

¿De él también?

Bueno, tampoco lo sé. Eso. Bueno, pero la bestia sabe que él es el jefe, ¿o no?

Seguro que lo sabe.

¿Tú crees?

¿Pero cómo puede ser tan imbécil para tirarse a una crujir?

Porque me gusta mucho.

Gracias a eso lo hemos sabido.

Gonzalo, estate quieto. Sí, sí, perdona.

La bestia no se va a quedar ahí.

¿Qué nos puede hacer?

No lo sé.

Y eso es lo que no me gusta.

Pero va a ir a por nosotros, fijo.

Bueno, tranquilos.

Eso sí, ya necesitan. Te han contado. Ya.

Bueno, a mí la bestia en el uno a uno no me da miedo. Es más, creo que me lo

puedo fundir.

A nivel con el guardaespaldas y así... Igual tienes más conocimientos, ¿vale?

Es que creo que puedo responder por la familia. Que de la familia me encargo

Tú tranquilo, ¿vale? Pero que me jode.

Ahora mismo nos pueden estar haciendo fotos.

Fuera, ¿eh? O vídeos.

Susi, luego le peinas.

Para que salgas guapo en las fotos.

O en los vídeos.

¿Iban?

Sí. ¿Esa no es tu moto?

Hola.

Hola. Mola, ¿eh? Tu moto.

¿Con todo está dentro?

Sí.

¿Tú tienes novia?

¿Yo? Tú.

No.

Pues Dios me ha dado una vuelta, moto.

Está con Gonzalo.

¿Y otro día, sí?

Bueno.

¿Cuándo?

Sí. ¿Esta noche?

Tú piensa.

No se puede.

¿Algo hay que hacer?

Pero no así, señor Laguna.

¿Cómo? Es ilegal.

Y si llega oído de la Comisión Oficial de Juegos... Pero no se va a enterar,

¿verdad? Bueno, nunca se sabe. Ordena a las de limpieza que salgan.

Luego no van a tener tiempo de hacer su trabajo.

Los Pelayo no van a ganar en este casino mientras yo sea director.

¿Está claro?

Diga a las de limpieza que se vayan.

¿Y el señor?

Ay, mierda. He dejado el DNI. Para nada.

Para mí me ha pasado más veces.

Bueno, pues empezad vosotros y yo vuelvo más tarde, ¿vale?

Hoy Marcos es el jefe. ¿Todo el jefe? Sí. Iván, hacedle caso. Iván.

Sí.

Adiós, ¿no?

Tú eres el jefe, chaval. Sí, el capitán.

Yo digo, vamos a hacer un pasto.

Sí. Vamos a mejorar el método del tío.

Sobrino, sobrino.

El van nunca es casi.

Joder, Balón.

Tío, oye, ¿lo habéis pillado o no?

¿Lo habéis pillado? Sí.

Venga, te lo vuelvo a contar que el concepto es muy fácil.

Si ganamos, volvemos a apostar 10. Y si perdemos, 20.

¿Y si volvemos a perder?

Doblamos otra vez. Así, cuando ganamos, recuperamos.

Y volvemos otra vez con 10.

Sí.

Bueno, no. No vamos a cumplir. ¿Qué?

Que sí, que lo he estudiado.

Sí. La bañera.

Esto no le va a gustar nada a Gonzalo, ¿eh? Cuando vea la pasta que hemos

estará encantado.

Sobrino, sobrino. ¿Y por qué no le llamamos y le preguntamos?

Que no.

Paloma.

Vamos a hacerle caso.

El tío cuando vea la pasta va a flipar.

Ahí tiene razón.

Solo en eso. Pero ahí tiene razón.

Hoy es tu día libre.

¿Y no sabes dónde puedo encontrarla?

No le preguntes a tu padre.

No, sí, ya.

¿Te quedas a cenar? No, gracias.

Joaquín, Joaquín, la cuenta de la 2 de la 15.

¿Y tú sabes dónde encontrará la china?

¿A su ir?

¿Qué haces aquí?

¿No querías dar una vuelta?

¿Ahora? ¿No?

¿Con Halley? Sí.

Segundo.

Muerto.

Va.

Están apostando más fuerte que los otros días.

Perfecto. Y parece que están perdiendo bastante dinero.

¿Lo ve?

El que nos ganaron.

¿Solo son tres hoy?

Sí, el hijo no ha entrado.

26,

rojo, par y pasta.

¿Número?

No te lo juegues todo.

¿Tú qué?

Lo he perdido todo.

¿Todo? Todo.

No me

has

puesto nervios. ¿Yo? Sí. ¿Por qué?

¿Dónde vas? Esperando en el bar.

¿Qué tal?

Bien.

Pagaba muy bien, ¿eh?

Ya te lo he dicho. No puedo

socar más.

Vuélvalo a intentar.

Ya sé que no se puede, pero vuélvalo a intentar.

Es que lo he intentado tres veces.

Mire, ha excedido el límite.

Muchas gracias. Es usted muy amable.

Señora.

¿Cuánto necesitas?

Está hablando con un sanguijuela.

900.

Y mil más.

Muy bien.

Para el viernes. No, no, ahora mismo nos recuperamos. Para el viernes.

Claro.

¿Quiere que le firme algo? No, aquí nadie firma nada.

A la gente le gusta mucho conservar las piernas.

A ti también, ¿no?

Sí, sí, claro.

Para el viernes al 30 % que he entendido.

Sí, sí.

¿Qué tal?

¿Y mis aquí?

Sí.

¿Y ahora qué hacemos?

¿Qué más quieres?

Estás con mi padre, ¿no?

Estoy contigo.

Tu padre es muy majo.

Me ayuda mucho de trabajo.

Y muchas gracias, pero estoy contigo.

Me gustas este karaoke.

Y tú no dices nada hasta ahora.

Se los tendré que decir.

Díselo.

Mejor para todos.

¿Papá?

No, Alonso.

Sí.

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

¡Que nos ha arruinado!

¡Que nos ha arruinado! ¡Me ha atado en la cabeza!

¡En la cabeza!

¡Pero si eres tú que quieres! ¡Claro que soy yo! ¿Qué coño quieres, no? ¡Que

estoy liado! ¡Que cuentes, joder!

¿Qué coño estás...?

¡Abre!

¡Abre!

¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre!

¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre!

¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abre!

¡Abre!

¡Abre!

¿Quién te ha dicho que cambies el método?

Mejora el de tu padre.

¿Ya te he dicho? ¿Ya te he dicho?

Ya está bien, te he dicho.

¿Cuánto hemos pedido?

Diez mil.

¿Y lo del señor? También.

¿Has pedido dinero?

Estamos de mierda hasta el cuello.

¿Cuánto?

Diez mil, León.

¿Puedo? ¿Puedo? ¿Puedo? Está bien, por favor, ¡ya está bien!

Han cambiado las mejas de sitio.

¿Y cómo lo sabes?

Cada meja tiene su cosa. ¿Su cosa de qué?

Cuéntaselo. Cuéntaselo.

Una mariposa.

Una calavera.

Una serpiente.

Eso no es bien.

Cuéntale lo que hacías.

Cuando me tocaba jugar en la nueve, la de la mariposa, antes de apostar, hacía

el símbolo de la mariposa.

Cuando me tocaba la serpiente, hacía así.

En la siete.

¿Qué es lo que hacías en la siete?

La mesa siete tiene una raspadura en forma de... ¿En forma de qué?

De... De dedo.

No.

De polla.

Eso. ¿Y se tocaba el paquete?

¿Eh? Sí, bueno, ¿y qué importancia tiene eso?

Oye, ¿y eso por qué lo hacías?

Soy un poco supersticioso.

¿Y hoy? ¿Por qué no te has fijado en las marcas?

Me he puesto nervioso con todo el tema del nuevo método, pero si no hubiese...

Hay que ser majadero.

Eso es lo que es.

Pero sus majaderías nos han salvado de la bestia.

De momento.

Cuando le llegue la denuncia se va a poner contento.

No le vamos a denunciar.

¿No?

Vamos a seguir como si no hubiera pasado nada.

Y cada día Marcos os indicará cuáles son las mesas buenas.

Vamos a volver loco a la bestia.

¿Y con qué dinero?

Tenemos un fondo de reserva.

Normal. Pero lo que has perdido lo tendrás que devolver.

Yo pagaré la mitad.

Pero si tú no estabas.

Por eso.

Balón, a partir de hoy serás tú quien lleve el grupo.

Vale. ¿Yo?

¿Yo y por qué yo?

Ahora él es el nuevo jefe del equipo, ¿de acuerdo? Y esta noche vais al casino

como si no hubiera ocurrido nada.

¿Entendido?

Venga, iros a descansar.

Ya no me va a tocar la noche, doctor.

¡Apúntame esto!

¿Y cómo es que no estabas con él?

Estaba con una chica.

Me ha molestado mucho.

Es cierto.

Oye, ¿y de dónde vas a sacar el dinero?

Vendré la moto.

Antes del viernes.

Y si en otras semanas sí, pronto recuperarán lo que perdieron.

Cambiamos las mesas otra vez y listo.

No.

No servirá, señor Laguna. ¿Por qué?

Yo creo que lo saben. Que las tienen identificadas.

¿Pero cómo las van a tener?

Que no, perdón, perdón, cariño. No es a ti. No es a ti. No, que estoy contigo

aquí. Te llamo más tarde. Te llamo más tarde.

¿Cómo las van a tener identificadas?

Deben tener algún sistema.

¿Lo sabe algún grupiero? No, no, no, no.

Pero están demasiado tranquilos.

Demasiado... Mire, el calvo hasta se duerme.

Con esto no entras al coche.

Subiendo no sé qué has comido, pero huele fatal.

Ah, que sí, que olía mal. Olía a gamba.

No, no era yo.

Era Balón. Huele.

Ah, qué sencillo.

¿Balón?

¿Qué, qué, qué, qué, qué?

Oye, tío, ¿qué te pasa que hueles como raro?

Sí, como a pescado.

No que huele raro ni huele raro, yo qué sé, será fuera, sobrino. ¿Por qué no?

¿Qué es aquí?

¿No habéis visto qué hora es? Venga, vamos, vamos. Joder, con el jefe, ¿pero

pasa?

¿Pero qué hemos ganado?

Escucha, cuando me toque a mí ser el jefe, ahí sí que vais a flipar. Os voy a

dar una de cal y una de arena.

No, compañerismo en el equipo, disciplina en el casino.

Liderazgo, alegría, buen rollito, cúbilo, quizá discoteca.

Entra Freddy.

Nos van a llevar al coche. Que no tienes carnet, coño. Entra.

Vamos a la fiesta ahora.

¿Y esas prisas?

Cosas mías.

¡Venga, vamos!

No, Iván, que no.

Que la ESPE no me deja entrar en casa si yo no tengo un trabajo normal.

Con su seguridad social, su IRPF, su paro y el casino.

Pues no.

Iván.

Deja un plan.

Somos un equipo, Balón. Y tú eres el jefe. Pues ponte tú.

Es el sueño de Gonzalo.

Pues tú se lo vas a contar a papá.

No, ya, claro, claro.

Porque no se lo cuentas tú, sobrino.

Y le llevas una gambita de mi parte, ¿vale?

Y a por ellas.

Balón.

Bueno, pues entonces tendrás que volver a hacerte cargo del equipo.

Y tendremos que buscar a alguien que apueste en su lugar.

Pregunta a mamá.

No, no, no.

No, dijo que no la primera vez.

¿Puedes con quién?

¿Y tu chiqui?

Tiene trabajo y... ¿Y no le gustaría cambiar?

No.

Creo que no.

Ganará más dinero con los Pelayo que haciendo de pinche cojo aquí.

¿Desde cuándo sabes que estamos juntos?

Desde el día que faltaste al casino no quiso saber nada más de mí.

Pensaba contártelo más tarde, pero... Ah, no, no pasa nada.

Me alegro.

Es una encantada chica.

Ya me he dado cuenta.

¿Le decimos a Joaquín que nos fría las gambas de balón?

Sí.

Tú dices.

¿Quién dice?

Que ruleta.

Ah, la cuatro.

¿Cuatro? Es muy mala para los chinos, ¿eh?

¿Sí?

¿Por qué?

Cuatro significa muerto.

Ah, entonces la cuatro se la queda Alfredo.

Va, no pasa nada.

¿Y qué número ha puesto?

Pues en la mesa 4, el 8, el 12, el 19 y el 26.

Una huelga que han anunciado van a realizar cada viernes hasta que el

ya venga a negociar.

Parece ser que se han producido algunas peleas entre trabajadores a favor y en

contra de la huelga. ¿Es así?

Según nos acaba de confirmar la Guardia Civil, se han producido altercados,

rotura de lunas y... Varela, soy yo.

Mande, señor Laguna.

El presentador aquel de televisión sigue viniendo por aquí.

¿Gabriel Aliaga?

Ese. ¿Sigue viniendo?

Sí, sí. No cada día, pero... ¿Cómo le va?

Joder, la artritis, ¿qué va a ser?

Se gana o pierde.

Ahora le digo.

Pero no creo que le vaya muy bien.

Señor Aliaga.

Sí.

¿Algún problema?

No, no, no, al contrario.

Usted es un buen cliente.

Y la verdad es que me gusta mucho.

Me gustaría hablar con usted cinco minutos.

¿Me lo permite?

Sí, claro. Por aquí, por favor.

Un hijo de puta, eso es lo que es.

Quizás vuelves hasta aquí mañana.

A ver, que no, Iván, que me han despedido.

Joder, ¿cómo os lo tengo que decir?

¿Pero por qué?

Sé que estaban tan contentos. Pues, papá, ¿por qué va a hacer?

Piensa, ¿por qué?

Por vuestra mierda de apuestas en el casino, joder.

Vanessa.

Vanessa.

¡Joder! ¿Por qué no trabajáis en algo serio?

¡Los dos!

¡Los dos! Que ya no sois unos niños.

Es mi hermana. Y tu prima.

¿Qué te has creído, mamón?

Que te estoy hablando.

El que tiene un problema eres tú.

Veo que su padre no le ha enseñado modales.

¿Mi hermana qué te ha hecho?

No sé de qué me está hablando.

Lo sabes perfectamente, cabrón.

No es necesario el alcance de la voz. ¿Algún problema, señor Laguna? No. Este

caballero que no sabemos si ha venido a jugar o quiere que le echemos por

escándalo público.

Te vas a arrepentir mucho de lo que has hecho.

Te voy a desbancar el casino, te lo juro.

A las mesas.

¿Ya listo?

El ejercicio de la prostitución está prohibido en este local.

Ejercicio. Le ruego, abandone el casino. ¡Puta que no!

¡La voy a romper más a veces!

Señor Laguna, ¿por qué no nos tranquilizamos y hablamos con un poco de

por favor?

Yo no hablo con don Nadies.

Si quiere, me manda al jefe. Echenlos.

¡Volveremos, Laguna!

¡Volveremos!

Y Vanessa no quiere ni verme.

Ya se le pasa nada.

Le hacía mucha ilusión este trabajo.

Tú lo sabes.

En contra de la otra.

Marcos quiere estudiar. Tú quieres dedicarte a la música y viajar. Yo

demostrarle a la bestia que con los Pelayo no se juega.

Y que no puede insultar a Shui, joder.

¿A Shui?

¿Qué le ha dicho?

Nada.

Pero ahora no podemos abandonar.

¿En qué quedamos? Queríamos hacer victoria, tú y yo.

¿No te acuerdas? Pues se va a enterar.

¿Te dijo que quería hablar conmigo?

Dijo muchas cosas.

Pero tú no puedes ir al casino.

No voy a jugar.

Da igual.

¿Cómo está el corazón?

Bien, gracias.

¿Y usted?

Tenía muchas ganas de volver a verle, señor Pelayo.

Muchas, de verdad.

¿Sabe usted por qué?

Porque quería decirle personalmente que no me gustan los timadores

profesionales.

Ni los ventajistas.

Ni los vividores sin ningún tipo de moral.

La gente como usted.

No me gusta, señor Pelayo.

No me gusta la gente que no da la cara.

Y no me gusta que un padre se aproveche de su familia y la ponga a jugar todas

las noches en un casino.

No me gustan los listillos y los que creen que puede saltarse todas las

morales.

Y no me gusta que un padre comparta al amante con su hijo.

Me repugna usted, señor Pelayo.

Y su familia no me gusta.

Por eso, mientras yo siga dirigiendo este casino, ninguno de ustedes va a

a entrar.

Y voy a hacer todo lo posible para que tampoco lo hagan en ningún otro casino

España.

¿Está claro?

¿Has terminado?

¿No es verdad que yo no le guste por lo que usted dice, Laguna?

La razón de su odio es mucho más sencilla.

Nadie en toda la historia del juego ha vencido legalmente a la ruleta.

Y usted no está dispuesto a pasar la humillación de ser el primer director de

casino al que esto suceda.

Pero escúchame bien.

¿Podrá impedirnos la entrada que nosotros recurriremos a la delegación

gobierno?

¿Podrá volver a hacerlo y nosotros recurriremos a los tribunales?

¿Podrá hacer lo que sea?

Me da igual.

Pero tenga por seguro que más tarde o más temprano, aquí o en Londres o en Las

Vegas o donde sea...

Has estado genial.

La cara con que te ha quedado, el cabrón. La cara que ha puesto.

¿Estás bien? Sí, sí.

Pero ahora todavía estará menos dispuesto a dejarnos entrar.

No.

Supongo que no.

Seguro que no.

Tendremos que presentar una denuncia ante la comisión de juego.

Pasarán semanas.

O meses.

Qué bien.

¿Cómo que qué bien?

No, es que quería hacer un viaje con Chuy, en moto.

No, no puedes hacer eso.

Ya verás que sí.

Tenemos que seguir jugando, Evan. Si no, despídete de los Pelayo.

¿Y dónde vamos a jugar, papá?

Tú prepara el bañador.

¡Ya, ya!

¡No me gusta bañarme, tío!

¿Pero qué? ¿Te has dado cuenta de dónde estamos?

¡Ey, primos!

Media hora en la recepción. Y vestidos.

Iván, Iván, Iván. El primer día de expedición.

Hay que tener contento al equipo, copón.

Escucha, vente aquí con tus primos, hombre, a tomarte unas cervecitas aquí.

Comenzamos la jugada de esta noche.

Perfecto. Pero antes, tomamos números.

No, no hace falta.

¿Por qué no?

Porque las tengo yo.

Vamos.

¿Estás bien? Sí.

¿Quién es?

¿Quién es?

¿Quién es?

Tienes el dinero en tu bolsillo.

Tienes el dinero en tu

bolsillo.

¿Y tu casa?

Primero usamos dos semanas.

Ahora usamos tres semanas.

Y también gastamos más dinero.

Si quieres $4 ,000 o $4 ,000, no importa.

No importa.

Bien,

bien, bien. Ven, ven, ven.

$4 ,000 es $4 ,000.

Ah, tengo dos sueltos y voy a ir a la casa.

¡Suscríbete al

canal!

600.

¿Qué hago con toda esta cadería, primo?

Quédatela. Para tu escuela de karate.

¿Seguro? 17 .280.

¿Cuánto tienes en la habitación?

Veinti... ¿Cuánto tenemos hoy?

Veinte y dos mil y cien y cuarenta.

Esto sería... ¿Esperas a

alguien? ¿Eh?

Esperas a alguien.

¿Alguna chica?

¡Policía! ¡Un buen aporte!

¡Policía!

¡Un buen aporte!

¿Se puede pasar, Moreno? ¡Cobrido!

¡No!

¡No!

¡No! ¡No! ¡No!

¡No! ¡No! ¡No!

¡No! ¡No!

¡Cállate! ¡Cállate!

No, no, no,

no, no.

¿Los ojos están cerrados?

Nada más.

14 rojos, peregrinos.

3 rojos, peregrinos.

5 rojos, peregrinos.

26 rojos, peregrinos.

2 rojos, peregrinos.

32.

Ha ocurrido el rumor que ustedes conocen los números ganadores.

Y por eso muchos clientes han dejado otros juegos y han pasado a apostar a la

rueda a sus números.

Sí, nos hemos dado cuenta, es verdad.

¿Quieres que se acerque por el casino?

¿Qué supone esto por el casino?

Ah.

¿Va a haber clientes siguiendo el sistema de ustedes?

Estamos perdiendo mucho dinero en las boletas.

Pero esto es su problema, no nuestro.

La dirección del casino quiere proponerle un

trato.

¿Qué trato?

¿Cuánto dinero excederían?

Para dejar de jugar en nuestro casino inmediatamente.

Y para siempre.

¿Cuánto lo tendré?

Lo hemos conseguido. Ahora podemos irnos.

Los dos.

Enhorabuena, ¿eh?

Sois geniales. Iván.

Sí. ¿Y cuándo os volvéis?

Un momento.

¿Cuándo os queréis volver?

Mañana, ¿no?

¿Lo has oído?

¡Te los mando ya!

¿Y tú cuándo vuelves?

No, papá, yo no vuelvo. Voy a hacer el viaje con Chuy.

No, hombre, no.

No puedes irte.

No, hijo, tú tienes que volver.

¿Por qué?

A darle una lección a la bestia.

La bestia no nos deja entrar, papá. No sé si te acuerdas.

No puedo.

La delegación de gobierno notifica al gran casino que no puede impedirnos la

entrada. Vamos a demostrarle quiénes son los Pelayo,

hijo. Lo que tú querías.

Estamos haciendo historia, Iván.

Y vamos a partir en la bestia.

Tú y yo.

Ya hemos hecho historia, papá.

¿Qué pasa?

Ven, Iván, ven.

Bueno, yo me voy yendo, que... lo dejo en la habitación.

¿Te dirías?

¿Crees que me vas cayendo?

Siempre me despierto en el alrededor.

Ya está decidido, galán.

Ya te dirías.

Lo siento.

Que no, Iván, que no, que no, que no.

Que no, que no.

¿Qué pasó el primer día después de que cantáramos el himno vikingo?

No me acuerdo.

Que nos convertimos en un grupo de pelayos.

Íbamos a conseguir lo que no había conseguido el Johnson ese en Las Vegas,

Montalbán en Río, ni el... ¿Cómo se llama el francés? El de Monte Carlo.

se llama, coño? Yo que sé balón.

Me los inventé.

¿Te los inventaste?

Sí.

Qué cabrón, ¿no?

Mira, tu padre te necesita para demostrar que el método funciona.

Si ya lo hemos demostrado.

No, pero aquí no cuenta.

Ah, ¿no? No, tu padre tiene que demostrarse a la bestia en su propio

Es un viaje que había empezado juntos y juntos lo tenéis que terminar.

Que si tú lo dejas, yo sé que Gonzalo lo va a dejar.

Lo va a dejar.

Y se vaya a tomar por culo el método, se vaya a tomar por culo los pelayos.

Y se vaya a tomar por culo todo.

Yo no veo el porqué.

Es tu padre, Iván, coño.

Y lo vas a hundir, lo vas a hundir a él y lo vas a hundir a Marcos. Y vas a unir

a Freddy.

Y vas a unir a Vanessa.

Y me vas a unir a mí. Y te vas a unir a ti.

¿Y sabes una cosa?

Le demostramos que podemos ganarle y ya está. No puedo dejarle ahora.

Y a mí sí.

Solo son un par de días.

Ya.

Primero días, y luego meses, y luego uno y otro casino.

Ya lo sé.

No, no, no, no. Esta vez no.

Porque lo haremos a mi manera. Tú no tienes manera, solo tienes manera de

constarlo.

Sui, por favor.

¿Por qué no confías en mí?

¿Sabes cuál es tu problema, Iván?

Tú no tienes sueños.

Solo tienes los de tu padre.

Se acabó.

Pero lo vamos a hacer como yo diga.

Bienvenidos. El casino es todo suyo.

Gracias.

Buenas noches.

¿Le gustan las mesas nuevas?

No está ni bueno.

Que ganamos en todas.

Tú ni tocarlas.

¿Hagan juego, señores?

27, rojo impar y falta. 35, negro impar y falta. No hay nada al número.

5, negro impar y falta. 19, rojo impar y falta. No hay nada al número. 25, rojo

impar y falta.

13, negro impar y falta.

No hay nada al número.

¿Quieren probar en otra mesa, quizás?

Doble.

¿Hagan un juego, señores?

Nueve. Rocco, impar y pase. ¡Cien!

Quinto. Negro, impar y pata.

¿Estáis aquí?

No, es que... ¿Cómo va?

Fatal.

¡Joder! Sí, es suzo.

Llevamos aquí casi cuatro horas.

Se sigue perdiendo aquí, le va a dar algo, ¿eh? Ya, a todos nos dará algo.

La mierda de obsesión de ganar siempre a la bestia, Levan.

Cuando se le mete una cosa aquí... Quizá Iván tenía razón.

¿Razón de qué? Se está apostando a él.

Que a lo mejor lo que tendríamos que hacer es... No sé, es igual.

¿El qué?

Que a lo mejor lo que tendríamos que hacer es olvidarnos todos durante un

de tanto casino y tanto casino, todo el día aquí encerrados.

¿Hacer qué?

No sé, viajar y perdernos y vivir nuestra vida.

¿Harías tú eso?

Sí.

¿Y con quién te perderías?

Se ha fundido más de 40 .000 y me ha mandado por fichas. Y esto es lo último

nos queda, 3 .000.

Y te apoyadlo, coño, y te apoyadlo.

17.

Negro, impar y falta.

No hay nada al número.

Sí, sí, sí. Ya está.

Nos vamos.

Volvemos mañana.

Dobla otra vez.

¿Cómo tú?

¿Dónde está Balón?

Déjalo, papá.

Espera. Estoy harto de esperar.

Balón.

Papá. Que esperes, te he dicho.

Y yo te he dicho que estoy harto de esperar.

Quiero hacer mi vida.

Déjame en paz, Balón, por favor.

Estoy hasta los huevos.

Es porque te he robado a Oshoy.

¿Pero qué dices?

¿Es por eso?

Con las todas al catorce.

No lo hagas, por favor.

¿No me has oído?

Pues las todas al catorce.

Hagan juego, señores.

Muchas gracias.

Ahora no.

¿Nada más?

Treinta y uno.

Negro, impar y pasa.

No hay nada en nombre.

Se lo dije, Pelayo.

Su método no funciona.

El suyo ni ninguno.

Casi no gana siempre.

Aquí, en Londres o en San Petersburgo.

¡Joder! ¿Todos esos chinos? Son los amigos de Shuri, mira.

¿Tú sabías algo?

No, no, ¿qué iba a saber?

Eso es cosa de Vale Gonzalo.

¿Estás mejor, papá?

Mucho mejor.

Esto es tuyo.

Vamos, chicos.

Larry Johnson, Las Vegas, 1959.

Jack Twasnow, Monte Carlo, 1972.

Raúl Montalbán, Río, 1984.

Ninguno de ellos consiguió lo que nosotros habíamos hecho realidad.

Desbancar legalmente un casino jugando a la ruleta.

Aquella noche hicimos historia.

Y demostramos al mundo que se podían gobernar las leyes secretas del azar.

Mi padre, finalmente, había alcanzado su sueño.

Ahora yo tenía que ir en busca del mío.

¿Dónde está Iván?

¿Dónde está Iván?

¡Gracias!

¡Suscríbete al canal!

¡Suscríbete al canal!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.