Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Dígame algo sobre la dinastía de los Borbones. Pues los reyes de la casa de
Borbón son Felipe V, Luis I, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV, Fernando
VII, Isabel II, Alfonso XII y Papa.
Muy bien, muy bien. Así ya se puede aprobar. Que me pregunten a mí mis
García Hurtado, don Enrique.
¡García Hurtado!
¡García Hurtado!
Atiza, ya ha terminado el infante.
¿Dónde he metido el diente de negro? Te lo puso Loli ahí. ¿Tú crees que te dará
suerte? Loli me dijo que nunca falla.
Vamos, ya acuérdate.
La guerra de los cien años en este puño. En este otro la reconquista.
Aquí la guerra de las Galias.
Ya que Europa ha centrado.
Bien. Bien, gracias.
Buenas.
Me va usted a decir, vamos a ver, me va usted a decir algo sobre la Europa
Central, concretamente todo lo que usted sepa del Imperio Austrohúngaro.
¿El Imperio Austrohúngaro?
Sí, señor. Segunda pregunta de la lección Europa Central, del texto de
que seguramente usted habrá estudiado. Pues, el Imperio Austrohúngaro está
situado en la Europa Central.
Se divide el Imperio Austrohúngaro...
Se divide en Imperio Austríaco y en Imperio Húngaro.
Desde... desde... el Tratado de Utrecht.
Bueno, desde el Tratado de Utrecht de la Guerra de los Cien Años.
Y volviendo al Imperio Austro -Húngaro, podemos decir, referente a su extensión,
que es de... Su extensión es de tres kilómetros cuadrados. ¿Cómo?
Bueno, no tan pequeña. Más bien podemos decir que es de 3 .000 kilómetros. 3
.000 kilómetros.
Y que están repartidos en las provincias bajas, propiamente dichas, o del sur,
y las altas que son a saber. Altas del oeste y altas del este.
También debemos señalar, entre otras ciudades importantes, a Viena, que es la
capital del inmenso imperio austrohúngaro situado en la Europa
capital es, como digo, Viena.
¿Se va este año de veraneo, señor García Hurtado? Sí, sí, señor.
Pues no se olvide de meter en la maleta el texto de geografía.
Puede retirarlo.
Vésteme que trefe que están haciendo.
Me parece bien. Son exactamente las dos y veintitrés. Esto quiere decir que
subiríamos el puerto de noche. Pobrecito, a lo mejor le están haciendo
para matrícula de honor. Sí, me ha cogido un libro en todo el año. Pero es
listo, Enriquito, es muy listo.
¡Oh, Enrique, el baúl!
Habíamos olvidado el baúl. Habías olvidado el baúl. Que no es lo mismo.
¿dónde lo pongo? Espera un momento. ¿No será mejor facturarlo? Si Enriquito
tardase media hora aún podríamos... Lo que hace falta es que aparezca enseguida
y con la geografía aprobada. Eso con la papeleta en regla y si no, mano dura.
Cállese. Con los apuros que estará pasando el pobre. ¿Y el baúl qué? ¿Lo
la playa o se lo pongo al niño?
Oye, que es aquí.
¿Lo llevas ahí?
Anda, tíralo.
Aquí X -13.
Aquí X -13.
Se interesa el paradero del agente X -27.
Busquen a X -27.
Dicen que está sosteniendo a un ángel.
¡Detente! ¡Miradlo!
¡Miradlo! ¡Miradlo! ¡El sabio te lo ordena!
Ten presente, oh despiegado verdugo de cristianos, que es más poderosa mi fe
tu inclemencia cruel.
No, no podrá tu espada abatir mi ánimo ni quebrar mi entereza. Tu espada, oh
descreído príncipe, no rozará ni un cabello de Sertrudis, la sierva del
Y mientras a ti te aguarda el castigo del fuego eterno, la doncella...
Sertrudis, como todas las alumnas del colegio... Oye, Rolis, hala al jardín,
está llamando X -13.
No puedo, dile que espere. Dice que tiene mucha prisa. Bien, sujétate.
Oye, que se ponga loli, tonta.
¿Quién?
Aquí X -27 al habla. ¿Cómo te va X -13?
Devuelvo amuleto. No sirve.
¿Suspenso geografía?
Suspenso. No me lo explico. Ser auténtico diente hombre negro robado
padre. Tú equivocarte y ser diente tu tía.
Devuelvo.
Tengo prisa, padres. Esperarme salir pronto para Lindamar.
Yo marchar mañana tren 21 a 15.
Ya verás que bien nado.
Loli, que vienen las hermanas. Mensaje rápido. Espías búlgaras al acecho. Nos
veremos en la playa.
Oiga, X -27.
Oiga, X -27.
Oiga. Debe ser un corte en la línea. Oiga.
¿Qué pasa? A ver, déjame a mí. Toma, yo me voy pitando. Adiós. Adiós.
Oiga, oiga, aquí X1000... ¿Qué? Aquí X1000 damos contraseña para nuestra
entrevista. La contraseña es Antifaz y Dinamita. ¡La revolución!
¿Has oído?
Las vacaciones, qué bien.
Es mi hija.
Qué loca eres, Chloe. Qué loca eres.
Nos vamos de vacaciones. Nos vamos de vacaciones.
¿Qué formalidad es esta?
Formalidad, formalidad.
No eres la madre superior.
Más respeto. Ya tienes edad de sentar la cabeza.
Vamos. Oye, Kaiser.
¿No me echarás de menos? ¿No te olvidarás de mí? Niña, deja al perro que
mancha el uniforme.
La raqueta. Por poco me la dejo.
Oye, ¿qué estás metiendo ahí? ¿No lo ves? Dos pares de medias de seda. ¿De
y para quién? Para ti. Las compré esta mañana.
Pero si yo jamás las he llevado. Pues ya va siendo hora. Estás dejando de ser
una niña, Loli.
¡Oh, el vestido blanco!
¡Nos vamos de vacaciones!
¡Nos vamos de vacaciones! ¡A la... Mamá, ha encogido. No, hija.
Estas telas no encogen. Has crecido tú.
El alquiler de la silla, por favor.
Diez centavos.
¿Está buena?
Un poquito más fría que ayer. Cuidado con los torpedos, mi general. Los
no me asustan, ni mucho menos si son alemanes. Mi general, los torpedos
ganarán la guerra. Mi general, los alemanes con torpedos y sin torpedos
la guerra. Y la perderán aquí, en el Mediterráneo. ¿Cómo dice usted?
Qué barbaridad. Pero es posible. No sabía que Ballester fuese general. Ni él
tampoco. A lo más que ha llegado en el ejército es a soldado de cuota.
¿Entonces? Sirvieron juntos en Cuba y se creen con experiencia militar.
Todos los veraneos se ascienden un grado. Llevan ya dos años tratándose
generales. Niñerías. Me lo va a decir a mí. Que mi suegro me dejó sin
cucharillas ni azúcar el día que me explicó la batalla del Marne. ¿Y su
Como se libró del servicio por estrecho de pecho, los otros dos no le hacían
caso. Pero este año se ha traído el sable de un tío suyo que fue brigadier y
van a tener más remedio que ascenderle.
Se está moviendo.
Una cortina en el chalé de los Villanuevas.
No, aún no han llegado, es el viento. Ah, ya me parecía. A mí nunca dejan
antes del 5 de julio. También toman aguas en cestona. Pero usted no conoce a
Villanueva. Aguas en cestona, baños en Lindamar y oxígeno en la granja. Y todo
muy bien medido. Los baños sin pares.
Toman nueve y descansan tres días. Sin pares, ¿y por qué? Ah, pero usted no
sabe. Pasando de nueve baños reúma. Y si se abusa, no le digo. Tisis galopante.
Miren, miren, ahí va un suicida.
¿Estás seguro de que era él? No falla.
Veinticuatro pasos a la derecha, tres al frente y dos palmos de profundidad. Lo
malo es que han puesto la caseta encima.
Oye, ¿no se la habrá llevado la banda enemiga? ¿Cuándo? El verano pasado.
Si Enrique se fue un día antes que nosotros.
Y el gordo es un rato burro.
Aquí está.
Lo toco, pero no lo puedo coger.
Anda, a ver si puedes tú.
Déjame. Bueno.
¿Lo encuentras?
Lo cogí.
¡Ay! Me ha mordido. ¿Qué te pasa?
¿El gordo? ¿Dónde?
Era la cabeza del gordo. Ahí va, nos ha quitado el plano. Y encima me ha
mordido. Vamos a por él. Vamos.
Ahí está el gordo. Sí, vamos.
Va, tonterías.
Vaya un invento.
¿Qué opina usted de los tanques, amoroso? ¿Cómo?
¿Qué? ¿Qué opina usted de los tanques?
¿Qué?
Nada. Que no oigo ni jota.
¡Enrique! ¡Enrique! ¡Sálvame!
¡Enrique! ¡Enrique!
¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique!
¡Enrique!
¡Enrique!
¿Estudias o qué haces?
Estudio, papá. Esa es tu obligación, aprovechar el tiempo. Voy a pasear con
madre.
Toma.
¿Has visto a Enrique?
No, ni falta que me hace. Está castigado, no sabe América sentencional.
¿Qué hay, gordo? Mira quién está ahí abajo.
¿Qué cuentas, Loli?
¿Qué le pasa?
Que no has ido a esperarla a la estación.
Un momento.
¿Os queráis sin espía? Largo, vete con tu banda. Si me da la gana. Vete a te
sacuro. Se lo diré a Bepote, fastidiate, que Bepote es mi novio. Te no es una.
No lo coge.
Cógelo, Loli.
Anda tú, echa un poco más de cuerda.
Echa más, más.
Más.
Atención X -1000, atención X -1000. Se te ordena la captura inmediata de X -27.
Viva o muerta.
Dice que te capture viva o muerta.
Uy, qué risa, se me encoge la camisa.
Dice que... Uy, qué risa, que se le encoge la camisa.
Dice que al jefe hay que respetarle.
Ya no tengo jefe. Estoy de vacaciones y no hay espía.
Dice que te vayas a la porra.
No, eso no se lo digo.
Bueno, yo me largo. Sube el teléfono.
Qué tonto eres, pero si no estoy enfadada.
Ha fallado usted.
Muy bien, don Vicente.
Este taco, ¿no le había puesto tiza?
Ahora verán ustedes lo que es una tacada.
Con permiso.
¡Vicente! Parece mentira.
La bola. La bolita.
Este Vicente es tan curioso. ¿Han averiguado ustedes algo de ella? Yo sí.
Es estancado.
Pero ¿qué me dice? Lo sé de muy buena tinta. A lo que íbamos.
Yo conocí a unos Villanueva que eran de Cádiz. Pero, ¿los Villanueva?
¿Villanueva? Un primo fue teniente de navío. A lo mejor. Luego están los
Villanueva de Logroño. Esos no tienen nada que ver. Pues yo he oído decir
Fíjense, fíjense qué fresquito hace. Si supiesen en Madrid que tenemos que
dormir con una manta... Pero ustedes duermen con una manta.
¡Claro! ¡Qué barbaridad! Con permiso de ustedes, ¿han terminado con el agua?
Pero no te la bebas toda, que luego te quejas del hígado. No te preocupes,
mujer.
¿Qué disparaste como San Millán, nadie?
Bah, flojeaba en las descubiertas. ¿Qué dice mi general?
Usted no estuvo en Cerro Pequeño. Mi general, ni usted tampoco.
Pero estuvo amoroso.
¿Qué opina usted de San Millán en Cerro Pequeño? ¿Qué?
¿Qué opina usted de... Es como el perro hasta la trompetilla. Bueno, ¿y quién se
lo va a quitar? Lo echaremos a suerte. Yo no tengo ganas. Vamos a la escollera.
Loli, ¿qué haces?
Estoy apagando el faro.
¿Cómo? De verdad.
Mira. Sí, es una tontería. ¿Qué ganas tengo de bañarme? ¿Ahora?
Mañana. Qué va, también te habrán castigado. ¿Qué te crees tú eso? Anda,
pregúntame algo de América Septentrionada. Rusia, ¿capital? Tu tía.
Idiota. Tú sí que eres idiota.
Mirad, están allí.
¿Quién? No veo a nadie.
Sí, hombre, la banda enemiga, Pepote y Charo, al lado de la cueva. Les
Déjalo.
¡Pepote! ¡Anda, si es Enrique!
¡Venid aquí!
¡Venid, venid!
¿Qué hacéis? Estamos pescando cangrejos. Mirad los que hay. Ya hemos cogido
bastante. Tenemos la cesta casi llena. ¡Otro! Y este sí que es gordo. Mira,
mira, como tú. El gordo de los cangrejos. Yo seré gordo, pero tengo el
no nos interesa. Hemos inventado un cañón más secreto. También será nuestro.
¿Verdad, X -13?
Sí, hombre, también.
¡Ay! Ya he pescado uno. Si el que no se atreve es Felipito.
Anda, coge uno, si no muerde. A lo mejor te cortan con las pinzas. Pero no seas
miedoso, si no te van a morder.
¡Ay, que no muerde!
Callaos, una barca.
Esa venía en el tren, con un sombrero muy raro. Será una espía. ¿Qué va a ser
una espía?
¿Será un fantasma? No, es un vampiro que chupa la sangre.
Fijaos, ahora se pone de pie.
Y ahora se levanta el velo.
Y ahora, ahora abre una caja.
Saca unas tenazas. ¡Unas tenazas!
Las prueba.
¡Las prueba!
Dobla unos papeles.
Deja la cinta sobre la mesa. ¿Has oído la cinta? ¡Una cinta!
¡Dios mío, qué barbaridad! ¿Y qué más? ¡Sigue! Sí, lo que yo os decía. Con
flequillo y patilla se embandó.
¡Oiga!
¡Lalalilol, calado!
El gafita es un poquitín más arriba, ¿eh?
Así, ¿eh? Gracias.
Un poco más levantado, por favor.
Quietos que va a salir un pajarito. Un pajarito, tonterías. Es una cámara
y no una jaula. ¡Alto, alto! ¡Que falto yo! ¡Que falto yo!
¿Están ya todos?
Un momento, ¿eh? A la una, a las dos y a las tres. ¡El pajarito!
El plano todavía estaba en la trompetilla. ¿Qué hacemos con él?
Y ve siempre por la sombra. No se la puede comer antes de la hora de la
Come despacio y no os peleéis. No debes de comerte los filetes. Y el pan y el
queso. La tortilla.
Y la merluza. Y los huevos duros. Y el jamón. Y el melón.
Toma. Bueno. No lo abráis antes de comer. Las ocho y veinte. Llegó la hora
hacerse a la mar. A las diez y treinta y ocho escala en cabo espeso.
Paseo, contemplación del golfo y trago de agua. Descenso y esparcimiento.
Avante.
Proa al norte.
¡Adiós!
¡Adiós!
¡Adiós! ¡Adiós!
¡Adiós! ¡Adiós!
¡Qué vergüenza! Sin bolso y con máquina de fotografiar. Es que está rusa. Es
rusa. No decían ayer que era catalana y amante de un torillo. ¡Qué va!
Es rusa y divorciada. ¡Oh!
Sí.
¿Y era tía suya? Más bien tía abuela.
¡Pobrecilla! Oh, ha sido un rudo golpe.
Ya he encargado los trajes de luto a Madrid, pero por ahora me tengo que
conformar con el brazalete.
¡Qué desgracia!
Ahí hay un caballero que nos saluda.
¿Dónde? Allí, ¿no lo ve en el agua?
¿Quién será?
Mueve mucho las manos, ¿no lo ve?
No. Está en esa dirección, en el agua, lejos de la playa. Solo se le ve la...
con las manos. Yo creo que debemos saludarle, ¿verdad, Fatilde? Sí, sí, es
correcto. ¡Hola!
Pues yo no la veo. Es igual, ahora desaparecido debajo del agua. Qué raro,
¿verdad? Sí, una grosería. Vamos.
Eh, pero a lo mejor, es que a lo mejor...
El blanco izquierdo alemán se tambalea, mi general, se tambalea. ¿No ha leído el
parte de hoy?
¡Pamplinas! ¿No ha leído la crónica de Armando Guerra?
Es el blanco derecho aliado el que huye a la desbandada.
¿Huye o no huye a la desbandada, Morós?
Imposible, no tiene remedio. ¡Qué lata!
Ahora comprendo por qué dice que no le asustaba el silbido de las balas.
En confianza yo le vi correr, en cierta ocasión. ¡Qué hilo de playa, chica!
¡Aquel ataque a la bayoneta! ¿Y dónde estaba Morós?
Detrás de un pino.
Obligándole a usted a bajar de lo alto de la copa donde se había refugiado.
Ahora mejor observar el campo enemigo.
Un suicida. ¡Qué abuso! ¡Es un escándalo! ¡Qué barbaridad!
Verdaderamente un suicida. Correr al sol y sin nada a la cabeza. Y ahora se
bañará. ¡No me digas! Será muy capaz.
Y sudando. Fíjense qué locura. Yo le vi tomar el desayuno hace dos horas.
Nada más. Y han de pasar seis horas por lo menos.
¡Seis horas! Porque si no se corta la digestión. Viene un baído y ¡za! al
Como ese pobre hombre que acaba de sacar el bañero. ¡Oh! Se había comido un
plato. ¡Ah! Dios mío, y Loli de excursión. No se preocupe, van con mi
sabrá imponer prudencia.
¡Ánimo!
Ahora ven.
Flexión, inspiración y al agua.
Está muy alto.
Anda, cierra los ojos y al vacío. ¿Cómo ha cambiado tu padre? Es que ha tomado
mucho sol. ¿A quién se vuelve loco?
¡Apartados, apartados!
Te voy a dar una ahogadilla.
No, por favor, que me dan muchísima miedo. Anda, tonta, así verán los peces.
digo que os apartéis, que voy a tirarme.
¡Qué bruta he tragado!
Voy, voy, a la de una, a la de dos, a la de dos y media.
Porque no he querido alcanzarte.
Qué cara más sucia tienes.
Deja que te limpie.
Mira que se llegó a darte en un ojo.
Me dejas ciego y tienes que casarte conmigo. Sí, ya, o te hubiese puesto un
estanco.
Se está bien aquí, ¿verdad? Pero ¿y si nos buscan? Estamos los dos solos.
aunque mi padre dice que no pierda el tiempo con mujeres.
Claro que tú no eres una mujer. No, que soy entonces. Un crío. ¿Qué te crees tú
eso? He cumplido 15 años. Anda, esta y yo también, ¿y qué?
Ha habido reinas que se han casado a los doce años. Porque las obligaban y tú no
eres una reina. No, ¿tú qué sabes? ¿Y si mis padres no son mis padres? ¿Y si yo
soy una princesa? Una princesa. Sí, verás.
Yo vivía de niña en un gran palacio y hubo una guerra.
Y la nodriza me sacó por un subterráneo.
Luego nos escapamos en un barco. Pero el barco va y se hunde.
La pobre nodriza se ahoga y entonces me recoge un señor que es dentista.
¿Qué? ¿No puede ser verdad?
Mira, otro barco. A ver si también se hunde con una reina.
¡Un barco! ¡Un barco!
¡Ay, un barco! ¡Un barco! ¡Un barco!
Un momento, un momento.
L -O -N -L -O -N.
Debe ser inglés. ¡Ay, inglés!
¿Cómo les decía?
Yo las hago bien frititas. Les añado huevo batido, jamón y mantequilla. Eso
sienta muy mal para Liga. Sí, mujer, a mí me sienta todo muy bien. Uno del
derecho. Dos del revés, uno del derecho. ¿Y la otra vuelta cómo? Todos del
derecho. Me lo tiene que explicar a mí.
Vicente, qué frescura. Te he dicho mil veces que o me cuentas lo que ves o te
escondo los gemelos. Vamos.
Una ola, otra ola, otra, otra, un niño con un cubo, otro niño
con otro cubo, otro niño con la mamá, la mamá.
La mamá.
La mamá. Vicente.
Vicente. ¡Qué descaro!
Otro niño, una ola, otra ola, un niño con un cubo, otro niño con otro
cubo... ¡Ah!
¡Los Villanueva! ¡Los Villanueva!
Los Villanueva. Han llegado. Están más gordos. Están más delgados, pero más
fuertes. Qué apostura. A ver, a ver.
¿Y qué trajes?
Elegantísimos. ¿Ves el talle alto? No pueden negar que tienen millones.
Han venido todos.
Don Adolfo, Doña Telvina, Adolfín, Manolito, Isabelita.
Hay uno más. ¿Uno más?
Tiene bigote. Y es muy alto. No lo he conocido. Será de los Villanueva de
Logroño. Van a bañarse. Están subiendo las casetas. Habrán hecho la digestión.
No importa.
Son los Villanueva.
Estirad bien los brazos.
Flexionad la cintura.
Venga, que son nuestros.
Muy bien los de la izquierda.
¡Vices en tensión! ¡Piernas formando un ángulo de 45 grados con el suelo! ¡Ven,
sana! ¡Y un gol por el sano!
¡Venga, tirado!
¡Venga, púntale al gordo que tire más!
¡Que el gordo tire más!
¡El gordo que no tira!
¡Estira, gordo!
¡Anda! ¡Pero si no está el gordo! ¿Eh? ¿Que no está el gordo donde se ha
prometido? ¡Por aquí no le veo!
¡No lo ves!
¡No, anda, vamos a buscar! ¡Vamos! ¿Dónde podrá estar?
¡Mirad!
¡Mirad por allí!
Dios mío, qué desgracia.
Yo veo una cosa grande.
Pobre gordo. Se ha ahogado antes de comer. Qué horror.
Qué disgusto. Mira, está aquí. Y se está comiendo las meriendas.
Calma, hay métodos legales. Calma.
¿Son sin hueso? Desde luego, señor.
Sí, son aceitunas.
Aceitunas, fíjense. Esto es Villanueva. ¿Y es un Villanueva Villanueva? De los
pies a la cabeza.
Sobrino de don Adolfo, no le digo más. Se le nota. Y además de guapo ingeniero.
No me diga. Está en la hidroeléctrica. Y parece formalísimo y muy buen hijo.
Pero dígame, ¿es realmente soltero? ¿Cómo soltero?
Solterísimo. El mejor partido de todo el veraneo.
¡La barca! ¡Ya están aquí los niños!
¡Ay, la barca! ¡Sí, ya están aquí los niños!
Hola, mamá. Anda, Loli, vamos. Ven conmigo. Date prisa. Ya verás. Ya verás
sorpresa. Hola, mamá. Qué sorpresa.
Hijo, qué sucio vienes. Y qué pelo. Pareces un zulú. Pues si vieras lo que
hemos divertido, papá nos subió a lo alto de una peña y desde allí... Y desde
allí he explicado la forma de determinar los puntos cardinales. Y ahora a
estudiar las cordilleras de América.
¡Qué mono está!
¡Mírala! ¡Mírala!
¡Sí! ¡Fíjate, fíjate qué coquetería!
Niña, no vayas tan tiesa. No es tan difícil andar con tacones.
¡Precioso! ¿Cómo te caes? ¡Ay, qué pintura! ¡Claro! Si es una mujer, tiene
ir vestida de... Y se ha terminado tanto juego y tanta chiquillada. A ver, a
ver, date la vuelta.
Oye, le tira un poco de aquí, ¿verdad? No, no, así vale.
Anda, anda, rica. Anda un poco.
¡Qué mona! ¡Pero qué monísima! ¡Qué rica!
Mamá, no puedo. Me hacen daño.
Y además con este tacón.
Naturalmente. Tu madre te deja ir todo el día descalza. Venga a saltar, venga a
correr. Bueno, ya eres una señorita. Es hora de que vayas con personas mayores.
Así el día de mañana podrás elegir un buen marido.
Piensa, Loli. ¿Qué más puedes desear? Nada de esa pantilla de café.
¿Y a dónde va?
Niño, viene con nosotros, con las personas mayores. Vamos, niña. Pues
chicos. Vamos, niña, vamos.
Vamos, que llegamos tarde. Seguro nos perdemos un baile. Con tal de que
lleguemos al vals.
Vamos, niña. ¿No te ilusionáis vestida de mujer? No sé. Vamos, niña, vamos.
Qué hermosa pareja hacen, ¿verdad? Sí. Loli está preciosa.
Preciosa, preciosa. Y él es guapísimo. Se parece un horror a su padre. Sí, es
verdad, Ana.
¿No te gusta bailar? No mucho.
Pues ven, vamos a dejarlo. Como guste.
Un momento.
¿Le importa que me quite los zapatos?
¿Te aprietan? Sí. Y además me han hecho unas rozaduras. ¡Qué fastidio!
Precisamente la primera vez. ¿La primera vez? Sí. Mamá y la tía se han empeñado
en vestirme de persona mayor.
¿No eres mayor?
Nada de eso. Soy un crío.
¿Qué edad tienes? 15 años.
¿Lo ve? Sola y descalza bailo bien.
Usted es ingeniero. No lo he podido remediar.
¿Y qué hace usted? ¿Puentes?
Pues no.
Estoy en una oficina. Qué lástima. A mí me gustan muchísimo los barcos. Y el
mar. ¿No le gusta el mar?
Sí.
¿Sabe usted nadar? Un poco.
Yo nado de esta manera. Así.
¿Y usted cómo lo hace?
Yo... así.
Enrique sí que nada bien.
¿Quién es Enrique? Un amigo.
¿También tiene 15 años? Sí, pero va a cumplir 16.
Y jugáis, claro está. Tenemos una banda.
Enrique hace de jefe. Y está el gordo que es X -Mil. Y hay una banda enemiga.
Les hemos robado un plano.
Y el tonto del gordo se lo ha comido.
¿De qué se ríe usted?
Pues de todo.
Tiene mucha gracia.
De modo que el gordo se ha comido el plano, ¿eh?
Claro.
Usted es una persona mayor y todas estas cosas le hacen mucha gracia.
No me extraña. Es muy natural.
Y quieren casarla con el ingeniero. ¿Sí?
¿Y no la dejarán salir con nosotros? Hombre, si se va a casar... ¿A ti qué te
parece, Enrique? Yo qué sé, vámonos. Sí, vámonos de aquí.
Venga, date prisa.
¿Es Enrique?
¿Quién? ¿Ese?
Sí.
¡Chao, es como mira el ingeniero! Y ella sacó una fotografía de los generales.
¿Ah, sí?
Definitivamente espía. Pero no habíamos quedado en que era una trapecista que
había envenenado al domador. ¡Hola!
¿A quién saludas? En el agua, debe ser algún conocido. Me está haciendo así con
las manos. ¡Hola!
¡Ah, sí, ahora le veo!
¡Hola! ¡Hola!
¡Hola!
¡Hola! ¡Hola! ¡Hola!
¡Eh, que se ahoga uno!
¡Que se ahoga uno!
Qué simpático.
Como que es un Villanueva. Bueno, pero a ver si nos ponemos de acuerdo para lo
de la quermesa. No, las quermeses ya no se llevan. Lo que hay que hacer es una
función a beneficio de alguien. Pero a beneficio de quién. Oh, eso ya lo
buscaremos. Sí, pero una función como la que hicimos en Cestona.
Podemos servir un temtempie. Y al final un fuego de artificio. Qué imprudencia.
¿Y si explotamos? Entonces, ¿qué podríamos hacer? Una zarzuela. Tenemos a
Federico Villanueva. Canta muy bien. Y es muy buen hijo. Y con un porvenir.
Ingeniero de la hidroeléctrica. Lo que debes saber. Si se colocase una turbina
en la escollera, se podría sacar energía eléctrica. Ya, ¿en la escollera? Sí, en
la escollera.
¿No has oído hablar de las mareas?
En clase, en el colegio.
¿Y al teatro? ¿Ha sido mucho?
Fui un día el año pasado, pero prefiero el cine. He ido una vez.
Salía una mujer que la ataban a la vía del tren. Y después un hombre con hongo
bastón. ¿Con hongo?
Andaba así.
¿Sabes que lo haces muy bien?
La crisis bancaria no tiene solución. Horrible, don José. ¿Y qué me dice usted
de la ofensiva? No le digo nada. ¿Qué sabe?
Fíjense una mujer sola que en Escocia... ¡Es polaca!
Imposible. Bebe champán.
Humanito.
Estas señoras extranjeras son tremendas. No hay duda. ¡Oh, miren! ¡Un
Villanueva! ¡Un Villanueva! ¡Qué alto! ¡Y qué buen partido!
¡Y se baña todo!
¡No me digas! ¡No me digas!
Y además toma baños de sol.
Muy
graciosos
estos niños.
X -27 al habla.
X -13 enfadado. Las espías no lloran.
Pero yo ya no soy una espía.
Usted es X -27.
Comuníqueme datos oficiales, enemigo.
Todavía no sé mucho de él. Es ingeniero y siempre está hablando de pantano.
¿Estratégicos? No sé, no llevaba planos.
X -13, escucha.
¿Puedo llamarte Enrique?
Enrique.
¿Qué haces?
Asómate un poco.
Asómate más.
Asómate más, no te dé miedo.
Anda.
¡Qué feo estás desde aquí abajo! Yo solo te veo pelo, no sé si eres tú o tu tía.
Otra vez con lo de mi tía. No la vuelvas a nombrar.
Piensa, Loli, qué más puedes desear.
Vestirte de mujer, salir con los mayores... Tu tía es tonta, tiene rabia,
es soltera. Ella pudo casarse muy bien, pero no quiso por no dejar sola a la
abuela. Yo tampoco quiero casarme.
Entonces, ¿qué harás?
Viajaré. Viajaré por todo el mundo con una bailarina.
¿Sin casarte? Claro que sin casarme.
Ah, pues no te querré. Me da igual. No te dará igual.
Seré muy elegante. Y llevaré muchas plumas, como las señoras del blanco y
Y me querrás mucho.
Yo solo quiero al gordo.
Eso es un amigo.
Idiota, me voy a marchar de la banda.
Bueno, te degradaré. Bajarás de X -27 a X -50.
¿Y qué? Te fusilaremos.
¿Con los ojos vendados?
Con los ojos vendados. Mucho mejor, así no te veré más.
Ay, dime, mujer caprichosa,
¿por qué juegas con mi corazón?
¿Por qué vivas en el mar?
No, no, no, un momento, no tan bajo el tono.
Espere a que yo le dé la entrada.
No,
no, no, podríamos enviar un giro a las hermanitas de la Santísima Caridad del
Beato Cayetano. Ni hablar, esas tienen más dinero que Roche. Se lo daremos al
párroco para el altar de San Patricio. ¿Y si se lo diéramos a los pobres? Eso,
eso, a los pobres, qué bonito, muy bien pensado.
Los pobres necesitan nuestra caridad.
Pero qué pobres, pues. Yo conozco uno en Madrid. Se pone en la esquina de casa y
tiene un perro. Pero no vamos a ir a Madrid a buscar a ese pobre. Uy, con el
calor que harán Madrid. Seguro que habrá tifos. Me permiten ustedes, señoras,
por favor. Gracias.
Gracias.
¿Cómo?
¿Quién le ha ordenado colocar esas banderas?
Nadie. Venían así de la tienda.
Mentira. Esto es una maniobra antipatriótica y antigermanofia del
Ballester, que es un mason.
Si esas banderas se colocan en la fiesta, anuncio la retirada de los
las fuerzas centrales. Pero si son de adorno, mire. ¿Cómo de adorno?
¿Conoce usted alguna bandera de adorno? Hay banderas de batalla, de jura de
bandera, bandera de señales, bandera de desfile, mujeres de bandera, pero de
adorno nunca.
Bueno, pero, joven, bajo mis órdenes ya estaría arrestado.
¡Va!
Toma, niña, haz algo. Sosten esto.
Toma mía, mi dulce arrullo de amor, de amor, de amor.
¿No te puedes sentar de otra manera?
Si estoy bien así, ¿qué vas a estar viendo? Una señorita como tú debe
otro aire, otra manera de comportarse. Es que me aburro mucho. Pues pasar las
hojas de la partitura para que Federico pueda cantar. Eso, eso, anda mujer con
Federico. Villanueva. Pero si yo quiero ir con mis amigos. Con esa pandilla de
cafres, de ninguna manera. Están esperándome porque me van a fusilar.
niñerías, eres una mujer.
No, no, el año que viene. Dejadme jugar este verano con mis amigos.
Bueno, Loli, se acabaron las contemplaciones. O pasas las hojas de la
o te vas a tu cuarto. Hola. Sí, mamá. Hemos pensado dar el dinero al padre de
lavandera que es paralítica. De ninguna manera. Y la última cola da mi estropeo
de compromiso.
Déjame subir, por favor, déjame subir.
No, que se hunde la torre. Pero si no peso nada, si soy loco por dentro.
¿Y qué hace la rubia?
Pues, anda quien viene.
Hola.
Hola.
He dicho que hola. Ya te hemos oído. ¿Y eso a qué viene?
¿Y tú a qué vienes aquí?
A jugar con vosotros. Tú ya no eres de los nuestros. Tú con los mayores, con
señor. Eres demasiado grande para venir con nosotros. Tú con tu novio.
al mismo tiempo.
Me quedo con vosotros. ¿Y no vuelves a tu casa?
¡Esconderemos! Es si te defenderemos de tu madre. Sí, sería mejor hablar con
ella. Muy bien. Es que si voy me vestirán de mayor y no me dejarán salir
vosotros. Pues no vuelvas y te esconderemos. Eso es, te esconderemos.
¿Y a dónde vamos? A las ruinas del castillo. ¡Viva la ruina! ¡Eso es! Y
declararemos la guerra a las personas mayores.
¡Viva la ruina! Entonces, ¿estamos todos de acuerdo? ¡Sí! Hay que buscar...
provisiones y cosas de comer. De acuerdo, os esconderéis en vuestros
mañana a las seis todos frente al hotel para ir a las ruinas, ¿eh? Bien.
Mi dulce arrullo de amor, de amor, de amor,
te ofrezco besos y mieles,
paloma mía.
Es mucha...
de amor, de amar te ofrezco huesos y
mieles paloma mía
Tiene razón, hija. Estaba distraído.
Que su hijo también ha desaparecido.
¡Ay, se me privó! Señora, señora, por favor.
Se privó.
Un momento, ahí veo un papel.
Esperen. Ay, Dios mío, no puedo más, no puedo más.
¿Qué dice?
Va dirigida a las personas mayores y dice, como os habéis empeñado en Querol
se convierta en persona mayor.
Y no la dejáis que venga con nosotros. Nos la llevamos y os declaramos la
guerra. No volveremos a casa hasta que no juréis que... Juréis que vais a
dejarla tranquila. Y no volver a molestarla más con vestidos de mayor y
de mayor.
Estas son nuestras condiciones. Si decís que no, no volveremos a casa. Si decís
que sí, sí.
Nosotros estamos bien en las ruinas del castillo.
Muchos besos de todos.
Firmado. Todos.
¿Qué? ¿Aún no se han puesto de acuerdo en lo de las limones?
¡Silencio! ¡Silencio! Hay que tomar una determinación. ¡Qué barbaridad! Lo que
hay que hacer es darles una buena curva. ¿Y por qué no se lo envían a los
huérfanos del ejército?
Vamos por ellos enseguida. Lo que hay que hacer es llamar corriendo a la
guardia. ¡Un momento!
¡Un momento!
Iremos por ellos, claro, pero después de comer.
Primero sitiarles por hombre y luego el ataque.
Ni yo. Nada.
No oigo nada.
¿Te tira bien el puro? No.
Chupa, hombre, no seas tonto.
Es que es muy grande.
No fumes ya como yo.
Si no te pasa nada, chupa y verás. Pero es que... ¿Es que qué?
Este no sabe ni fumar. Desde luego.
Bueno, venga, que se acabó la comida.
Trabajar. Venga, vamos. Se acabó la tranquilidad.
Oye, sujeta vieja bandera, que no se caiga. No te preocupes, que no se caerá.
Empezamos ya tú. Sí.
Atención todos, vamos a empezar a hacer las trampas número uno y número dos. Los
botes de mermelada ya.
Y esto, ponlo ahí.
A ver.
¡Chicas, venid!
Las verdes no, que pueden hacer demasiado daño. Bueno, pero esto va a
batalla, ¿o qué? ¿Cómo quieres que yo le tire una piña a mi padre? Pues no le
tires, tírales a los demás y yo le tiraré al tuyo. Hombre, precisamente a
padre. Mira, ni tú ni yo les tiraremos a nuestros padres, pero si los demás lo
hacen, nosotros no tenemos la culpa. Ya verás cómo los demás no se atreven.
¿Pero con esto?
A la aproximación. ¿Está bien estudiado? A milímetros. Entonces vamos.
Preparado el coche número uno.
Familia Garrido. Preparado el coche número dos.
Familia Pelae.
Preparado el coche número dos. Somos...
¡Tome asiento la familia Peláez! ¡Deprisa, no han oído ustedes!
¡Familia Binuesa! ¡Preparado el coche número tres!
¡Familia García Hurtado!
¡Preparado el coche número cuatro! ¡Familia Cortina!
¡Cortina, nosotras!
¡Tome el mando de la retaguardia! ¡Vamos, Pepito! ¡Ya voy! ¡Suba, suba!
Listo todo el convoy. Listo, señor.
Suba.
Suba, deprisa.
Suba. En marcha.
No podemos esperar, señora. En marcha.
Que no funciona la magneto.
Que el magnesio. Que hay que bajar. Ya, ya.
Toma, ponlos bien.
Descuida.
¡Dame más clavos! Ya no quedan. ¿Están todos bien de punta? ¡Sí!
¡Ahora, vámonos!
¡Esto me gusta! ¡Van a ver lo que son las
Peláez en pie de guerra! ¡Eso, eso, las Peláez!
Y renovar ese libro. Si estuviese aquí tu pobre padre.
Yo no pienso enternecerme.
Bien se va a acordar ella de este día. Pues verá mi niño.
Ay, mire, malvavisco. Voy a coger un poquito. Ay, sí, sí, que es muy bueno
el catarro. ¿Pero qué hemos venido aquí? Vamos, arriba.
Pues vaya una calma. Eso se hierve en agua. Y da muy bueno el sol.
Ya parece que se oyen voces. Sí, yo también he oído algo.
¡Qué risa! ¡Si vienen también las peláis!
¡Ahora veréis!
Este monte debe ser un nido de alacranes. ¡Dios mío! ¿En qué ruinas han
meterse? Orientadas al norte, bronquitis seguras.
¡Miren! ¡Han puesto una banderita! ¿Qué banderita? ¡Si es más grande que la copa
de un pibón!
Bueno, vamos por ellos y nada de contemplaciones.
Palo y mucho palo. Hay que vapulear sin compasión.
Lástima que no tengamos un mar.
Montaña muy cerca. Hay que esconderse.
Esconteos. Que nadie se mueva hasta que yo dé la voz de empezar el fuego.
Está bien.
Sí, está bien.
Bueno, pero si están muy lejos todavía.
Pero si los tienes al revés, tonto.
Bueno, atención todos.
Agáchate, gordo, que se te ve mucho. Cuando lleguen a la señal fuego, pero
entonces nada.
¡Ahora!
¡Vamos para arriba!
Tú vas a ser nuestra matajada. Sí. En cuanto anochezca, te acercas al campo
enemigo y te enteras de sus planes. Bien, lo haré.
Un mapa, si tuviésemos un mapa.
Hubiera cargado la familia de Peraez, hubiésemos tomado el fortín. Ah, es que
hay que desengañarse. Sin un bombardeo previo es inútil atacar. Eso envuelve
censura para mi mando, ¿verdad?
Respeto a la persona, pero no respeto su táctica. Pues ha de saber usted que esa
táctica de ataque rápido y sin preparación ha dado siempre excelentes
en guerras como esta. No quiero decir en guerras de tipo colonial. Esa táctica
ha sido un fracaso siempre.
Acuerde, es usted el pino quemado. Si usted hubiera estado entonces en su
puesto, no se hubiese perdido la guerra. Me gusta llamar comarca. Parece que
hemos perdido la batalla. La ha perdido la familia Peláez. La familia Peláez ha
mantenido toda la pedrea de piñas en primera fila y dando el pecho. Eso, eso,
dando el pecho. Mientras ustedes estaban haciendo tonterías fuera del alcance de
las piñas. Eso, de las piñas.
El alto mando debe permanecer siempre fuera del alcance de las piñas. Digo, de
las balas. El próximo ataque lo dirigiré yo, pero con mapa.
¿Y si no me falla la familia Peláez? Ya he dicho que nosotros no hemos fallado.
Sí, sí, bueno, bueno, pero si eso le ocurre a cualquiera. Yo también tenía
de niño, pero ahora... ¡Pónganse todos a mis órdenes! Va, usted está en la
reserva desde los tiempos del partero. ¿Cómo? Más vale que se vuelva a este
hotel. Sí, sí, a casita, a casita. No puedo tolerar que me quite el mando, soy
el más antiguo. Yo tengo más categoría que ninguno.
Recuerde que en Álamo Gordo el que mandaba era yo. Vamos a no hablar de
Gordo. Pues vamos a hablar de Cerro Verdez.
Si usted tuviera buena memoria, más le valdría no volver a acordarse de su
actuación en Cerro Bermejo. Bueno, señores, no discutamos más. Tenemos que
una determinación. Se les podría sitiar por hambre. Por hambre no. ¿Qué haremos
entonces? Lo que sea, pero pronto. Los chicos estarán pescando una pulmonía.
es verdad. El mío seguro que no habrá cogido bufanda. El mío chaleco. No hay
dudarlo más. ¿Quién va a mandar esta vez? Yo.
Señores, tengo derecho. El que lo tiene soy yo. Ante esta diferencia de
criterio, creo que ya es hora de que el Poder Civil asuma el mando. ¡Tú a
callar! ¡Qué porras de Poder Civil! Ya tengo el plan.
Nos desplegaremos aprovechando la oscuridad. Por aquí los Vinuesa, por
Castro, los Peláez en la retaguardia, por aquí los... Me temo mucho no contar
con fuerzas suficientes para desarrollar mi plan. Han debido venir los
Villanueva. Eso, los Villanueva. Y sobre todo el sobrino, que es ingeniero y
podría acabar trincheras. ¡Qué disparate! Un Villanueva recibiendo
precisamente él, un chico tan fino. Y tan buen hijo.
Oh, ya lo creo. Y tan formal.
Bueno.
¡No metáis ruido, que no oigo nada!
¿Sabes una cosa?
¿Qué? Que me gustaría que esta batalla fuese de verdad y yo estuviese herido
ahora. Y me cuidases tú.
Pero solo herido en el hombro, ¿eh? A mí no me gusta ser enfermera.
Prefiero ser el agente X -27.
Aunque te hubiésemos fusilado. Eso importa poco. Casi todas las espías
así.
Enrique.
¿Verdad que es una pena?
¿El qué?
Que nos hagamos mayores.
Es verdad.
Lo noto en que ya no doy patadas a las piedras. ¿Te has fijado en que las
personas mayores nunca dan patadas a las piedras? Sí. No me gustará ser persona
mayor. Ni a mí.
Creo que nunca podré volver a jugar.
Me gustan más otras cosas.
¿Qué cosas?
No sé.
Estar a tu lado, pero solo.
¿No te enfadarás si te digo algo? No.
¿Quieres ser mi novia?
Sí.
¿Entonces ya somos novios?
Sí.
¿Y ahora qué hay que hacer?
¿Te doy un beso?
Oye, Enrique, que viene alguien. Le hemos dado el alto y como si nada.
Vamos a ver, tú quédate aquí. Vamos, deprisa. Vamos.
¡Alto! ¿Quién vive?
¡Alto! ¡Alto! ¡Alto! ¡He dicho alto!
Nada, que no contesta. ¿Hacemos fuego? Pero solo para darle un susto.
Pero si es amorón. Debe ser una trampa. No sé, un momento.
Muchachos, vengo a pedir un puesto en vuestras filas. Pero si usted es muy
mayor. ¿Qué?
La trompetilla. Gracias, gracias.
Decía que es usted muy mayor. Eso no importa.
Quiero demostrar a esos ineptos cómo se las gasta amorón. ¿Qué?
¿Me dejáis luchar en vuestras filas? Bueno, pero usted no se va a poner a
piñas. Aportaré mis conocimientos militares a la defensa de la plaza.
Esto va a ser el baterló de esos estrategas de pacotilla.
¿Tenéis municiones en abundancia?
Más de cuatro carros de piñas. Y todos los cohetes de la fiesta.
¡Bravo, bravo!
Oí, debéis concentrar todo el fuego sobre la familia Pelé.
Ese es el punto flaco del enemigo. ¡Muy bien! ¡Ese no es bravo! ¡Ese no es
bravo!
Perfecto el plan.
Venga, señores, en pie.
Recuerden, mucho sigilo. Y sobre todo, no olviden cumplir mis órdenes
estrictamente. Vamos por ello.
¿Y qué hacemos ahora?
Dejadles que se confíen a la luz de las venganas y entonces podréis apuntar con
más precisión.
¿Qué me parece mi táctica? Esta vez sí que nos cogemos desprevenidos.
¡Nos reciben con bengal!
Esas son las luminarias de la victoria. A ver si esta vez carga o no carga la
familia Pelagio. No veo nada.
Yo lo único que hago es así.
¡Calla!
¡Añadir las flechas en la cocina! ¡Y apuntad bien con los fuertes!
¡Calma! ¡Mamá!
¡Mamá, qué te pasa!
¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay,
mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá,
qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa!
¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay, mamá, qué te pasa! ¡Ay,
mamá, qué te pasa!
¡Ay, mamá, qué te pasa
a fallar la familia Peláez. ¿La familia Peláez no está dispuesta a arder por los
cuatro costados? ¿Por qué una señora se empeñe en vestir de largo a la... Yo
estoy en el derecho de convertir a mi niña en mayor cuando me dé la gana. Y
nosotras estamos en el derecho de no venir a hacer tonterías al campo porque
usted se le han... Yo no he pedido a nadie que viniera. Usted no se lo ha
a nadie, pero por su culpa nuestros hijos se han marchado al monte. Gracias
Dios. Está refrescado.
Yo voy a pasarme la noche tosiendo. Yo también. Pues sí que se van ustedes a
divertir mucho.
El relente me está sentando como un tiro para el reúno. No me puedo mover.
Voy a perder 20 kilos. ¿Qué es hora de cenar? Realmente no veo la necesidad de
vestir de largo tan pronto a Loli. Yo tampoco. ¿Alguna vez había de vestirse
largo? ¿Algo digo yo?
Mamá, voy a acercarme a espiar a ver qué hacen los chicos. Cuidado, hija.
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío!
El enemigo favorece nuestro triunfo. Así se rendirán. Así se rendirán. De
ninguna manera. Yo no consiento que mi hijo se ponga enfermo por una tontería.
Es muy humano. ¿No querrán ustedes que nos rindamos?
Naturalmente. Basta ya de tonterías. Aunque es duro reconocerlo, los chicos
piden nada que no sea razonable. Esos serán los de ustedes, pero la mía trata
oponerse a mi voluntad. Muy cierto, señor. Claro. Yo desde luego voy a ir a
parlamentar y me traigo a mi hijo. No, no, no. Y yo. Un momento. Y yo. Esperen.
Con solo dos escaramuzas y ya piensan en rendirse.
¿Es que no saben lo que es un simulacro de combate?
Cuando amanezca lucharemos con un ejército de pauperados. Ahora es cuando
triunfo será nuestro.
Vamos.
Parece que se oye en paso.
Enciende un cohete a ver quién es. Toma.
Viene a parlamentar.
¡Eh, levantaos, que vienen a parlamentar! ¿Quién será?
Es el señor Cortina.
Estar preparados por si acaso es un truco. Traen más cohetes. Y viene muy
enfadado.
Reconocen su derrota.
Vamos a ver lo que quiere.
¿Cómo? ¿Es posible?
¿Qué? ¿Usted en el campo enemigo? ¡Llave!
¿Qué les han parecido nuestros proyectos?
¿Y qué tal el fuego de cobertura? Hemos renunciado a llevar una guerra sin
cuartel. Eso es todo.
Tenemos un ejército de gotosos y reumáticos.
¿Cuáles son vuestras condiciones?
La primera de todas es que no se nos castigue. Y además que no nos encierren
casa. Ni nos dejen sin postres. Y sobre todo que no obliguen a Loli a vestirse
de mayor y la dejen venir a jugar con nosotros.
Muy bien, aceptado. Ya nos encargaremos de que sean cumplidas las bases del
armisticio. En cuanto a usted, ya procuraré que sea juzgado por un
honor. ¿Y las piñas qué?
¿Les han gustado?
¡Viva el señor Amoroso!
Pues sí, yo siempre tengo razón.
Alemania... Buenas.
No cabe la menor duda.
Alemania gana la guerra antes del invierno. Mi general, eso es vivir. Mi
general, me remito a la opinión de nuestro colega el laureado general
¿Eh? ¿No opina usted igual que yo? Eh, tal vez sí, tal vez no.
Estratégicamente hablando, ya lo decía Klausiewicz, un buen dispositivo de
cobertura es siempre un buen dispositivo de cobertura. Muy bien, sí señor. Muy
bien, muy bien. Hola.
Ah, qué mañana. El mar está precioso.
Buenos días. Eso sí que es matarse. Creo que lo hace para perder grasas. ¡Qué
horror! ¡Miren! ¡Qué escándalo! ¡Les parece desfachateo! ¿Cómo se están
estas calles? ¡Qué traje de baño! ¡Y casi se le ve la rodilla! ¡Y tan ceñida
entre espías! Pero, ¿usted cree de verdad?
Lo que le digo, espía turca. ¿Y qué hace el linda madre? Estará preparando un
desembarco turco.
Sus prendas personales son cautivadoras.
Sus encantos innumerables. No, no me reproche que mis labios le hagan al fin
esta pregunta.
¿Quiere ser mi esposa, Genoveva? Pídame una muestra de mi cariño.
Pídeme lo que quieras, Genoveva.
Bueno, pues, vuelve usted hasta que ya voy.
Pero es que estoy tan impaciente.
¿No podría adelantarme un beso a cuenta de nuestro amor? ¿Un beso? ¡Qué
atrevimiento!
¡Espera, hombre!
¡No se ahogue, que voy a llevar al bañero!
¿Quién será?
¡Hola! ¡Qué simpático parece Juanito! ¿Será Juanito? ¡Hola!
¿Dónde andará Genoveva? No sé.
¡Hola! Pero si estaba con Renubales. ¡Qué grosería! ¿Qué pasa?
¿No lo ves? Los bañeros le han cogido por el cuello y no le dejan saludar.
¡Protestemos! ¡Es inconcebible! ¡Esto no ocurriría en el norte! Sí, hija, tienes
razón. El año que viene a San Sebastián.
Vamos, no tardes tanto.
Anda, que nos vamos a jugar.
Mira una estrella de mar. Vamos a jugar.
Empieza ya a refrescar, ¿verdad? Pues el Madrid seguirá asándose. Pero yo
refresco de formas.
Vicente, ¿cuándo tendrás formalidad, qué hombre?
El reino de Montenegro.
El reino de Serbia.
El imperio zarista ruso.
El imperio austro -húngaro.
Y el imperio otomano.
¡Ni uno!
Digo que ni uno.
No sabe usted nada.
Hoy ya no existe el reino de Serbia, ni el reino de Montenegro, ni el zar de
Rusia, ni el imperio austrohúngaro. Ha habido una guerra, señor, señor García
Hurtado, don Enrique, que ya ha terminado. ¿No lo sabía?
¿Qué ha hecho usted estas vacaciones?
Puede retirarse.
¿Qué tal Enrique?
¿Qué pasa? ¿Está difícil el examen?
Vete de ahí, vete enseguida, me lo vas a ensuciar.
Con lo bonito que es.
¿Qué te parece, Kaiser?
¿Te gusta?
Contesta.
¿Estoy guapa?
Gracias, muchas gracias.
Estoy guapa.
Estoy guapa.
Yo no para de llover y sin poder salir.
Oye, Kaisa.
He veraneado con un chico que es guapísimo y muy simpático.
¿Quieres saber su nombre? ¿Así?
De acuerdo.
Lee.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.