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Perpetuar la salida del sol a través de la ofrenda de la sangre.
Esta era la premisa del sacrificio humano en la cultura mexica.
Un sacrificio individual por día
para garantizar el bienestar de toda una comunidad.
El lugar del sacrificio: la cima de una pirámide.
La relación entre arte y ofrenda
para los aztecas era absoluta,
y se consagraba en este acto.
Por ello, en México,
las culturas prehispánicas brillaban por su humanismo.
Mictlan, el Inframundo, el lugar de los muertos.
Cada uno examina y revisita las acciones honorables de esta vida.
Nueve niveles para transitar hacia la liberación total del alma.
Y la Muerte decía:
"Soy la encantadora y triste maga
que, al segar el amor y la alegría,
la fiebre del dolor por siempre apaga".
EN LATÍN: RECUERDA QUE HAS DE MORIR
Esta película se filmó en los tres shows agotados que Depeche Mode tocó
en la Ciudad de México para más de 200 000 fanáticos
como parte de la gira MEMENTO MORI.
La nacionalización de la muerte
y la glorificación de la actitud mexicana hacia ella
es un fenómeno del siglo XX.
No sé por qué nos dieron los "derechos de autor" de la Muerte,
la idea de que el mexicano se ríe de la muerte.
Los poemas antiguos de los mexicas no se burlan de la muerte,
sino que hay una sentimiento hipertrágico de la existencia.
Nos damos cuenta de que la ritualidad funeraria en México es muy compleja
y que todavía está inscrita dentro de la cotidianidad.
GIRA MEMENTO MORI
¡Depeche Mode!
Creo que Depeche Mode ya es de otra época.
Está tatuado en el corazón de tres o cuatro generaciones.
Y eso le permite conectarse con nuevas generaciones.
Lo que veo complicado es que una banda de hoy en día
pueda perdurar tanto en el tiempo como Depeche.
Claramente, llenar tantas veces el estadio Foro Sol es impresionante.
A la gente aquí "le llega" su música. La sentimos.
Tenemos bien presente ese trasfondo de la muerte
y la oscuridad.
Al fina, México tiene una realidad bastante oscura.
Memento Mori es un álbum maduro e interesante.
Es un gran disco a nivel conceptual y exhibe la oscuridad
en relación a la muerte, la pandemia y lo que pasa en el mundo,
en donde cada vez nos vamos más hacia abajo.
Es este tipo de disco.
¿En qué país podemos celebrar de alguna forma que no sea trágica?
En México.
Porque, en esta parte, celebramos y recordamos a los muertos,
celebramos lo que fuimos en vida.
Creo que este álbum nos trae de vuelta a la realidad,
no solo de manera poética, sino respecto de la experiencia.
Sobre todo después de todos los años que han pasado
y de lo que ha vivido la banda, ¿no?
Al final, no hay que olvidar que todos nos vamos a morir,
y pensar que algo es para siempre
no es bueno, ¿verdad?
Muchas gracias.
¡Buenas noches, Ciudad de México!
¡Canten!
¡A tocar, muchachos!
¿Están listos?
¡Muchas gracias!
Y entré a una habitación llena de ojos,
paredes hechas de ojos,
techo de ojos,
rincones de ojos,
ojos abiertos mirando en distintas direcciones.
Como si hubiera algo más que ojos atisbando ojos.
Entonces, de golpe, todos me vieron
y todos parpadearon al mismo tiempo.
"Vuelve aquí, tras la colina, al más allá".
Me dice mi gente que está de visita:
"Es parecido al más acá,
pero las cosas son más... ¿Sabe cómo?
Como la pausa entre fiestas
cuando a lo mejor viene otra.
Pero ahora hay silencio.
Un silencio largo que no se decide a agarrar forma.
Y no, para responder a su pregunta,
no hay justicia divina.
La única justicia es la justicia de Catón.
Quiero responderles, pero ¿cómo?
Si lo harto poquito que yo sé, lo aprendí de este lado del parpadeo.
Lo que tenemos aquí a los lados es un "Huey tzompantli".
Es un altar hecho por los mexicas para honrar a los dioses.
Está hecho con cadáveres, esqueletos y cráneos.
Aquí tengo también cadáveres tecnológicos
que han llegado a su muerte comercial hace años,
pero veo en ellos la oportunidad de trascender esa muerte
y darles un nuevo propósito.
¿Pueden verme bien?
No, muévelo un poco.
No, ahí está. Lo tienes. Perfecto.
Depeche Mode estuvo presente toda mi vida,
y recuerdo verlos en esos televisores macizos
que ahora colecciono.
Esa conexión con los videos musicales desde el principio
todavía los acompaña.
Y a pesar de todo su espectáculo teatral,
las canciones en sí mismas
profundizan en reflexiones específicas y personales.
El efecto del fantasma de Pepper es
el que más uso en mi trabajo.
JOSHUA ELLINGSON ARTISTA VISUAL
Es una vieja técnica de magia escénica
que usa reflejos en el vidrio
para crear una ilusión fantasmal de un objeto o una persona.
Se remonta al siglo XIX,
y John Henry Pepper fue quien lo popularizó.
En mi versión de este efecto,
tomo una imagen que está atrapada en un televisor,
con toda su textura analógica e imperfecciones,
y la traigo al mundo real.
Permítanme presentarles a Mictlantecuhtli,
el guardián azteca del Inframundo.
Gracias.
La maravillosa voz angelical del Sr. Martin L. Gore.
Y, por supuesto, el maravilloso Sr. Peter Gordeno.
¡Aquí tenemos al Sr. Christian Eigner!
¡Gracias!
Hay una larga tradición de vínculos
entre la muerte y el avance tecnológico,
especialmente con la tecnología de la representación.
Lo menciono por lo de la tecnología obsoleta.
Esto nos lleva a la pregunta: "¿Qué es real?
¿Qué es representar lo real?".
Tal vez representar lo real es más bien representar una sensación
o un momento.
Es interesante pensar que, en un universo estético,
donde tenemos a la mano la mayor tecnología posible
que hemos tenido en la historia de la humanidad,
en realidad, se sienta más auténtico
una cosa que utiliza una tecnología anterior.
¡Eso!
¿Cómo llega la muerte a convertirse en un símbolo nacional?
Eso es una cosa rara y curiosa de México
porque muchas cosas que se consideran típicas mexicanas realmente no lo son.
Empezando por el Día de Muertos.
Y en ese sentido, creo que debe ser comparado
con algo como, por así llamarlo,
la nacionalización del sexo en Brasil.
En Brasil se nacionalizó el Carnaval,
en México se nacionalizó el Día de Muertos.
Y ninguna de las dos es una fiesta nacional.
El Carnaval y el Día de Muertos son fiestas católicas, las dos.
No, no es brasileño el Carnaval.
No es mexicano el Día de Muertos.
Y ¿por qué, en el siglo XX, en esos países,
que son y se están armando como países "mestizos",
esos dos temas se fusionan?
La muerte y el sexo son similares
porque, en ambos casos, se confunden los cuerpos,
se disuelven los cuerpos.
Y se disuelven por el bien del colectivo.
Toda muerte es un evento único.
La singularidad radical
de ese momento de tránsito es bastante abrumadora.
Y al mismo tiempo, hay un contraste brutal
con el hecho de que miles nacen y mueren todos los días.
Entonces llegamos al tema del duelo,
que tiene que ver con la memoria.
¡Sí! ¡Eso es todo!
Nuestro amigo y colega, el Sr. Andrew Fletcher.
ANDY FLETCHER 8 DE JUL 1961 - 26 DE MAYO 2022
¡Ciudad de México!
¡Sí! ¡Así es!
¡Recuerden!
¡Ciudad de México!
¡Sí que sabe cómo moverse!
¡Uno, dos, tres, cuatro!
¡Damas y caballeros!
¡Chicos y chicas!
¡El Sr. Melody!
Bueno...
¡Vamos!
¡Gracias!
Una noche soñé que mi madre había muerto.
Al final del jardín,
vi como un escalón natural de piedra caliza,
una malformación, quizás un altar,
y encima, cientos de cabezas llorando,
rezándole a sus muertos con odio.
Recordé a la india con osteoporosis de mi madre,
y me incliné a rezar también,
pero mi idioma era distinto al de ellos.
Entonces la Muerte me azotó la nuca
con desprecio y me increpó:
"Deberías aprender a rogar primero por los desconocidos".
Alguien puso en mi mano una bandeja con copas, y la Muerte agregó:
"Ahora voy a rezar por el cadáver de una niña,
y tú vas a danzar al ritmo de mi llanto
sin verter una sola gota de estas copas
hasta que el vino o los huesos de tu madre se consuman
y descubras que el dolor de esta entidad que cicatriza
no radica en la oración, sino en el baile".
¡Vamos!
¡Sí!
¡Sí!
¡Martin!
¡Vamos!
¡Eso!
¡Muy bien!
¡Una vez más!
En el primer relato escrito del que se tiene registro,
los sumerios narran la historia de Gilgamesh,
un hombre que buscaba ser Dios para alcanzar la inmortalidad.
En su búsqueda, Gilgamesh finalmente aprende
que la inmortalidad no radica en la vida eterna,
sino en el legado de nuestras acciones,
que vivirán en la memoria y en los corazones de los demás.
¡Gracias!
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