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rrestar a Simon Templar
alias El Santo,
llega en el SS Monrovia.
Se le busca por asesinato.
-¿Tiene prisa, Santo? -¿ Va a aIgún sitio, Sr. TempIar?
-¿ Cómo dicen? -No nos venga con esas.
Y no diga que no es Simon TempIar.
Será mejor que no diga nada. Vds. han iniciado Ia conversación.
-Y Ia acabaremos. -En Ia centraI.
-Y esta vez no nos Ia jugarás. -Fernack te tiene, por asesinato.
Fernack.
Bien. ¿ Y mi equipaje? Está en Ia aduana.
-Se ocuparán de éI. -Qué amabIes.
-Para que te caImes. -Fernack dijo que suave
pero te Io has buscado.
-¡PoIicía! -¡Detengan a ese hombre!
Señora, por favor.
H. FERNACK PRIVADO
¿ Ya ha arribado? ¿A qué hora?
Muy bien. Gracias.
¿Sabe aIgo de Brady?
-No. -EI barco arribó hace una hora.
-Quizá se ha retrasado. -No.
No me extrañaría que EI Santo se Ia haya jugado a Ios chicos.
HoIa, inspector.
-¡Simon! -HoIa, Henry.
-¿ Cómo has entrado? -Por Ia ventana.
¿Dónde están mis dos hombres?
Estarán buscando un cerrajero.
Acusarme de asesinato para fingir un arresto no es digno de ti.
-Mira... -Antes eras sutiI.
Supongo que Ia edad nos afecta a todos.
¿Me haces eI nudo?
Bueno, ¿qué tramas?
Simon, estoy en un aprieto.
Eso empieza a ser crónico en ti.
¿Por qué vas a perder eI trabajo esta vez?
No voy a perder eI trabajo.
Pero tengo que negarIe un favor
a un hombre que casi me saIvó Ia vida.
Y quieres que yo te ayude.
-¿ Qué Iey quieres que vioIe? -Nunca te pediría nada iIegaI.
Pero no puedo ayudar a mi amigo desde Ios servicios oficiaIes.
Mira.
Esta es su foto.
Estuvimos juntos en Ia I Guerra MundiaI.
Ahí no Io dice pero me saIvó Ia vida.
-Ahora tiene probIemas. -Eso es por haberte saIvado.
Déjate de bromas.
Después de Ia guerra,
voIvió a Ia madre patria. Montó una imprenta e hizo fortuna.
Y ahora Ie toca Ia II Guerra MundiaI. MaIa suerte.
En absoIuto. Ha conseguido ahorrar casi 200.000$.
Pero Ie es difíciI sacarIos deI país.
-Hay muchos modos de hacerIo. -Lo ha hecho.
Y ahí entras tú en juego.
EI hermano de Chris está en eI BeIden House.
Se IIama Peter Johnson.
Le acompañarás a PaIm Springs, como guardaespaIdas.
Va a encontrarse con Ia hija de Chris.
Querido Henry, si tu Sr. Johnson IIeva 200.000$ en efectivo,
mejor envía un camión bIindado.
No Io IIeva en efectivo. Son seIIos.
Entonces, dos camiones bIindados.
No, sóIo hay tres seIIos.
SeIIos recién descubiertos de un céntimo de Ia Guayana de 1856.
Chris pagó 65.000$ por cada uno.
Y Peter Ios sacó deI país en un reIicario.
-¿Los metieron en EEUU iIegaImente? -No, Ios decIararon.
Pero de aIIí Ios sacaron de contrabando,
Io que da a Ia transacción un aspecto internacionaI
que excede Ias competencias de Ia poIicía.
Ayúdame.
No sé.
Obviamente, puede ser peIigroso.
Peter estaba a saIvo
hasta que IIegó a Nueva York ayer.
Pero en 24 horas han intentado matarIe dos veces.
Dicen que PaIm Springs es bonito
en esta época.
Buen chico.
Con Peter Johnson, en eI BeIden House.
EI Santo estaba con su banda.
-Nos goIpearon y... -Pero sabemos dónde está.
Y yo.
-¿Dónde? -¿Dónde?
-EI Santo. -Queda arrestado.
DaIes Ia IIave, Simon.
Lo siento, Ia he perdido.
Adiós, Henry.
Adiós, señores.
Coged una Iima deI garaje.
Cuando os soItéis, puIíos eI ingenio.
Sí, señor.
¿Sr. TempIar?
Fernack me ha dicho que me esperaba.
-Pase. -Gracias.
Creo que pasa aIgo con unos seIIos.
¿AIgo? Sí.
Tres seIIos.
Más vaIiosos que diamantes o rubíes.
-¿Los tiene aquí? -Sí.
Qué país este, Sr. TempIar.
En un día casi me matan dos veces.
Es un país agradabIe.
Aunque aIgunos ciudadanos no controIan su codicia.
Su opinión mejoraría si yo asumiera Ios riesgos a partir de ahora.
-¿ Quiere que Ie dé Ios seIIos? -Hasta que IIeguemos a PaIm Springs.
Quizá sea Io mejor.
No para protegerme a mí, sino para que Vd. se Ios dé a EIna
si me pasa aIgo.
-¿EIna es su sobrina? -Sí.
Está en PaIm Springs.
Voy a por Ios seIIos.
Un momento, por favor.
Guayana Un céntimo
Póngame con eI inspector Fernack.
HoIa, Henry.
Ven enseguida aI hoteI de tu amigo.
Quizá debas detenerme por asesinato después de todo.
No te detendré por asesinato. Está muy cIaro Io que ha pasado.
OjaIá Ie hubieras visto bien.
Creo que Io reconocería si Ie viera.
Le he dado fuerte en Ia cara con eI aniIIo.
Tendrá una cicatriz encima deI ojo.
No puedo arrestar a todos Ios que tengan cicatrices.
No. Ahora cada uno tiene su trabajo.
Tú cazas aI asesino.
Y yo IIevo Ios seIIos a EIna a PaIm Springs.
No Io hagas.
Si saIes de Ia ciudad y te sigue, estará fuera de mi jurisdicción.
Ese es tu probIema, Henry.
SaIdré para PaIm Springs por Ia mañana.
Si eI asesino me sigue, intentaré que cometa un deIito.
Si me necesitas, estaré en eI Twin PaIms.
Hasta pronto.
Mis inseparabIes amigos.
Este tío no es humano.
-¿Has visto aIgún santo humano? -Nunca he visto un santo.
¿ O sí?
DiscuIpe.
Esas cosas rara vez funcionan. Pruebe esta.
Gracias.
Su pIuma.
DiscúIpeme.
-Estaba absorto en un artícuIo. -Parece interesante.
Bueno...
-¿Le apetece beber aIgo? -CIaro, ¿me discuIpa un momento?
Por supuesto.
¿Ha esperado mucho?
-Creí que había cambiado de opinión. -Nunca Io hago.
-Eso confirma mi primera impresión. -¿Sí?
-Creo que deberíamos presentarnos. -Soy Margaret Forbes.
-¿Señora o señorita? -Srta. Forbes.
-Y no se ría, Yaphank, Nueva York. -Estoy muy serio.
-Me IIamo... -Simon TempIar.
Conocido como EI Santo.
Leo Ios periódicos, ¿sabe? Y ese aniIIo
no es precisamente discreto.
Tengo que deshacerme de éI. Es poco práctico.
-Whisky con soda. -Yo con agua.
-He oído que es Vd. muy peIigroso. -Eso depende deI punto de vista.
-En su caso... -Tendré mi punto de vista
cuando Ie conozca más.
Ya veo.
Dígame,
¿ es Vd. un criminaI
o es eI héroe gaIante que describen Ios periódicos?
EI Robin Hood moderno que Iucha por Ios desfavorecidos
y hasta incumpIe Ia Iey si hace faIta.
Digamos que hay dos corrientes de pensamiento.
Pero ahora voy a PaIm Springs
a pasar un par de semanas pIacenteras.
¿PaIm Springs? No me diga.
-¿ Quiere decir...? -He reservado en eI Twin PaIms.
Se me ocurre una cita sobre amantes desgraciados.
-Yo también estaré en eI Twin PaIms. -Eso es fantástico.
¿Trabajo o pIacer?
Hasta conocerIa, trabajo.
Muy amabIe.
-Buenas noches. -Buenas noches. Srta. Forbes.
Tenemos un bungaIow muy agradabIe para Vd.
-¿Nos vemos en eI desayuno? -Sí, a Ias diez.
Sr. TempIar, ¿ cómo está?
Le estábamos esperando.
Así que es Vd. EI Santo, eI Robin Hood moderno.
Soy muy maIo con eI arco y nunca he probado Ia carne de venado.
Sí, señor.
Espero que todo esté a su gusto.
Seguro que sí.
-PearIy. -HoIa.
¡HoIa!
Pero si es PearIy Gates.
Oye, Santo,
ya no soy PearIy.
Soy CIarence Gates. Detective deI hoteI.
Así que cuidado.
Querido PearIy, contigo vigiIando, seré extremadamente cauteIoso.
¿Te portarás bien?
Ni siquiera aparcaré en una boca de incendio.
VaIe.
-¿ Qué haces aquí? -Ven a mi bungaIow y te cuento.
Ahora no puedo.
He de dar un informe aI jefe de poIicía.
-En media hora. -Bien.
Entretanto, nada de criminoIogía.
Entre, CIarence.
Bien, veamos.
¿ Qué ha estado haciendo?
Jefe, he sido bueno hasta aburrir.
¿Por Ias noches a Ias 22:00 en Ia cama?
Todas menos una.
Me doIía Ia cabeza y me acosté a Ias 21 :30.
¿Bebidas?
Leche maIteada, sin huevo.
SóIo tres meses más y acabará Ia condicionaI.
-Siga así. -CIaro.
Cuando pienso en Ios 10 años que me podrían caer, tiembIo.
Veo que aprecia Ia oportunidad de enmendarse.
Diga, ¿aIgo raro en eI Twin PaIms?
Todo tranquiIo.
-¿AIgún sospechoso? -Ninguno.
¿No?
¿ Y ese Simon TempIar aI que IIaman EI Santo?
¿Él?
¿ Cómo Io sabe?
Es mi trabajo y Vd. debería hacer eI suyo.
CIaro.
Me Io he cruzado antes y Ie he dicho que se comporte.
Ahora voy a su bungaIow a enterarme de qué hace aquí.
Bien, vigíIeIe.
Enviaré su informe aI juez a primera hora.
Gracias, jefe.
Pero recuerde, un faIIo y ya sabe qué pasa.
HoIa, PearIy.
-¿ Qué ha pasado? -DímeIo tú.
-Dame un minuto. -Santo,
prometiste ni aparcar siquiera en una boca de incendios y mira.
Ya te han medio asesinado y robado.
Te aseguro que yo no me he robado ni me he medio asesinado a mí mismo.
-¿ Cómo sabes que eran Iadrones? -RudimentaI. Lo he deducido.
Han quitado eI mosquitero de Ia ventana.
Vaya.
Mira, Santo,
estoy en Iibertad condicionaI.
Si me meto en Iíos, me caen 10 años.
Tengo que acIarar esto.
Lo primero es ver qué faIta.
-No faIta nada. -¿No?
Como dirían Ios periódicos,
han huido sin Iograr su viI objetivo.
Aficionados, ¿no?
Yo podría enseñarIes.
-¿ Cómo eran? -No puedo ayudarte, PearIy.
Apagaron Ia Iuz antes de goIpearme en Ia cabeza.
Qué maIa suerte.
Todo eI día buscando a niños perdidos y gafas de ancianas.
Y cuando por fin hay un crimen, no hay cuerpo deI deIito.
No desesperes.
Creo que esto sóIo es eI principio de una verdadera oIa de crímenes.
Todo me pasa a mí.
Ya veo Ias puertas de Ia cárceI.
¿Hay aIguien en PaIm Springs que se IIame EIna Johnson?
CIaro, es profesora de tenis aquí.
-Creía que su famiIia era rica. -Sí, pero creo que Ies robaron.
Estaba soIa y sin dinero, así que empezó a trabajar aquí.
¿Por qué quieres saberIo?
Tengo un mensaje para eIIa de su padre.
Quizá puedas presentármeIa mañana.
CIaro. Empieza a Ias 10:00.
Oye, Santo.
-Esa oIa de crímenes... -No te preocupes, IIegará.
-HoIa, CIarence. -HoIa.
HoIa, CIarence.
-Buenos días. -HoIa.
-Buenos días, CIarence. -HoIa.
-HoIa. -HoIa.
No me muevo pero no he hecho nada.
¿Por qué asustas a Ia gente?
Siempre oIvido que yo soy Ia Iey aquí.
-¿ Qué has estado haciendo? -Adivina. Tienes tres intentos.
¿Nadar?
Como tú mismo dirías, rudimentaI.
Srta. Forbes, Ie presento aI guardián de Ia Iey,
mi amigo PearIy Gates.
Encantada.
HoIa.
Pero mi nombre es CIarence.
PearIy es más bonito.
Voy a cambiarme y desayunamos.
¿Me esperas? Tengo un asunto importante.
Le dije a EIna que irías a Ia cancha. Está dando una cIase.
No me importa esperar.
Te veo en media hora.
-Vamos, PearIy. -CIarence.
Los que te atacaron deben de ser chusma de fuera.
Quizá de Detroit o Chicago.
-Quizá viejos amigos tuyos. -TaI vez.
Tiene su Iógica. Me siguieron desde Nueva York.
¿ Quién?
No sé.
Pero sea quien sea, revoIvió mi compartimento deI tren.
Qué ganas de darIe Ios seIIos a EIna Johnson.
¿SeIIos?
Sí. Tres seIIos de correos.
¿Has venido desde...?
Pero si Ios venden en Ia máquina deI hoteI.
Estos vaIen 65.000$ cada uno.
¿Bromeas?
No. Ni tampoco quienes quieren robármeIos.
¡Caramba!
-¿ Vive aquí Ia Srta. Johnson? -Sí.
Es aqueIIa.
Vaya.
Encantadora.
La raqueta atrás y acompañe eI goIpe.
Hemos terminado, Sr. Evans.
-Muy bien. -Gracias.
-¿Seguimos después de comer? -Sí.
-Hasta Iuego. -Gracias.
-HoIa. -EIna, EI Santo.
Encantado.
¿ Quiere decir eI Sr. TempIar?
Sí, pero a PearIy no Ie preocupan mucho Ios nombres.
Creo que tiene un mensaje de mi padre.
Más exactamente, sobre su tío Peter.
¿Mi tío? Vaya.
¿ Qué pasa con mi tío?
-¿Sabía Vd. que estaba en EEUU? -No.
Entonces mis noticias son buenas y maIas.
Pobre tío Peter.
Y mi padre arriesgándose tanto para enviarme eI dinero.
AI menos tendrá eso aunque no Ie consueIe mucho.
Quizá pueda traer a su padre aquí con Vd.
Es Vd. muy amabIe.
Hacer todo esto por una desconocida.
Me intrigaba Ia parte de aventura de Ia situación.
Y no me arrepiento.
¿Hay caja fuerte en eI hoteI?
La mejor.
Los dejaremos en ella hasta que podamos llevarlos a Los Ángeles.
De acuerdo.
-HoIa, Srta. Johnson. -HoIa, CharIey.
Este es eI Sr. TempIar.
Lo sé. Es eI hombre que...
Tengo un vaIioso objeto de Ia Srta. Johnson
para guardar en Ia caja.
Sí, señor.
¿Este es eI objeto vaIioso?
No se deje engañar. Contiene seIIos que vaIen 200.000$.
-Debo verIos para darIe eI recibo. -CIaro.
Creo que ha IIegado Ia oIa de crímenes.
¿Por qué le culpa? Él quería hacerle un favor
Eso es Io que no entiendo.
-¿Por qué hacerme un favor a mí? -Srta. Johnson...
Quizá quería hacérseIo a Vd. mismo.
Un hombre de su reputación...
Esa es Ia concIusión más obvia,
si uno no ve más aIIá.
¿No cree que si yo Ios hubiera robado,
PaIm Springs sería eI úItimo sitio aI que habría venido?
Eso no Io sé.
Pero sí sé aIgo.
Han matado a mi tío
y a mí me han robado eI dinero que me envió mi padre.
Se Io diré a Ia poIicía.
La poIi.
Oiga, estoy confuso. ¿ Y yo qué soy?
Todos estamos confusos.
-¿Puede hacer aIgo por mí? -¿ Qué?
Denos 24 horas para recuperar Ios seIIos.
Si no Io Iogramos, acúseme de haberIe robado Ios seIIos.
¿ Cómo sé que no me engaña para poder dejar Ia ciudad?
-Yo Ie vigiIo, no se irá. -PearIy es un vigiIante tenaz.
De acuerdo.
24 horas.
-¿ Ves Io que has hecho? -¿ Qué?
Prometer devoIver Ios seIIos en 24 horas y no puedes.
Y Ios dos iremos aI truIIo.
No he dicho que Ios devoIvería yo, sino nosotros.
Para ser más precisos, tú Ios devoIverás.
-¿Pero sabes quién Ios tiene? -Ni idea.
Déjate de juegos, por favor.
Juegos. Eso es, PearIy.
Vamos a jugar.
Mi monedero está en eI boIsiIIo. Intenta quitármeIo.
-Te ha dado demasiado eI soI. -Lo digo en serio, quítameIo.
Ya te Io he quitado.
Estupendo.
-No he notado nada. -¿ Y qué ibas a notar, un masaje?
¿ Y ahora qué?
¿ Cuántos cIientes se registraron ayer?
-Unos 25. -Haz una Iista, hombres y mujeres.
Tendremos nuestra propia oIa de crímenes. Y serás tú.
-¿ Yo? -Tú.
Eras eI mejor carterista deI país y veo que sigues en forma.
Pero no puedo ir por ahí robando.
Tenía que haber sido afinador de pianos como mi tío.
MaraviIIoso.
¿ Y si me piIIan?
Confío pIenamente en ti para que no te piIIen.
Pero imagina que me piIIan. Me caerán 10 años.
Además, vaya imagen, eI detective deI hoteI robando.
Si pasa aIgo, Io expIicaré.
Es tu deber recuperar Ios objetos robados.
Es cierto
que eI método para recuperarIos es un poco pecuIiar.
Sí, muy pecuIiar.
Santo,
yo también quiero escIarecer este asunto,
pero, ¿por qué tengo que robar?
Porque eI cuIpabIe no dejará Ios seIIos en Ia caja fuerte,
ni en su habitación, sin vigiIancia.
Ergo,
es decir, por tanto, Ios IIevará encima.
De acuerdo.
Veamos.
EI señor y Ia Sra. Hogan.
EI señor y Ia Sra. EIIis.
EI Sr. Thomas
FIannery.
Es aqueI.
-¿ Y a qué esperas? -No sé.
¿ Y bien?
Lo siento, Sr. FIannery.
No se preocupe.
Veo que va a jugar aI croquet.
Sí.
Diviértase.
Gracias.
De nada.
Aquí no hay nada.
Asegurémonos.
''CIub de BoIos de Terre Haute. CIub de Campo de Terre Haute''.
''CIub de AIces de Terre Haute. CIub de Kiwanis de Terre Haute''.
''Cámara de Comercio de Terre Haute''.
Debe de ser de Terre Haute.
Eso parece.
Continúa.
-Sigue con tu trabajo. -¿No vienes conmigo?
Es mejor que actúes soIo.
Juntos Ievantaríamos sospechas.
Ya.
¿De dónde has sacado eso?
De un niño.
Dijiste que registrara a todos.
Podría hacer un comentario
sobre carameIos y niños pero me abstendré.
-¿Has robado a todos? -A Ios cIientes nuevos.
A todos menos a Ios Sres. Harper.
¿Por qué te Ios has saItado?
No Io he hecho. Se fueron una hora después de haber IIegado.
LIegó un teIegrama diciendo que habían sido abueIos.
-¿Estás seguro? -Sí.
Pensé que quienes dejaran eI hoteI podrían ser Ios cuIpabIes.
Así que he comprobado quién se ha ido, son Ios únicos.
Piensas en todo. Cuando piensas.
Sigamos.
Nunca había visto tanta aspirina.
Esta gente debe de tener jaquecas.
-Tengo un remedio para Ias jaquecas. -¿ CuáI?
Estar sobrio Ia noche antes deI día después.
¿ Qué no inventarán?
-HoIa. -HoIa.
Mira.
Fulminor Curare. ¿ Qué es?
Es MichaeI AIoysius Finn en Iatín.
LIamado también Mickey.
Un somnífero muy potente.
Una de esas y caes redondo. Déjame ver.
Mickeys, ¿ eh?
No pueden tenerIas. A Ia cárceI.
Excelsior.
-¿ Excelsior? -Los seIIos.
¿Dónde estaba?
Espera.
Venga, rápido.
No puedo pensar tan rápido.
¿No ves Io que significa?
La persona que tenía esto mató aI tío de Ia Srta. Johnson.
Sí, Io sé.
No me daba tiempo a ver Ia cara de Ia gente.
Lo robaba y me Iargaba.
Vaya.
Ahora sóIo queda hacer una cosa.
Con eI director.
No Ie cuentes Io que he hecho, por favor.
¿Es eI director?
Soy Simon TempIar.
Detenido un carterista que actuaba en el hotel
Pueden reclamar sus pertenencias en el gimnasio a las 23:00
Clarence Gates Detective del hotel
Le agradezco que intente desenmascarar aI criminaI.
Pero no sé si es Ia mejor forma de hacerIo.
-¿ Conoce aIguna mejor? -Yo no.
Si me hubiera consuItado antes, taI vez.
SóIo queríamos informarIe.
Muy amabIes.
Pero han aIborotado eI hoteI y además CIarence
puede ir a Ia cárceI.
Asumo Ia responsabiIidad de todo.
Vamos a devoIverIo todo.
Bien,
de acuerdo.
-Estaré ahí con dos hombres. -Gracias.
Creo que esto es todo.
Muy bien.
-Di a CaIIahan que Ies deje pasar. -Sí.
Cuando estén dentro, que no entre ni saIga nadie.
Tú quédate aquí y CaIIahan fuera.
DéjaIes pasar.
TranquiIos.
No empujen.
Un momento.
Por favor.
Todos sus bienes han sido recuperados
gracias a Ia diIigencia deI detective Gates.
Hagan una fiIa aIrededor de Ia mesa e identifiquen sus pertenencias.
Y podrán recIamarIas.
Empecemos por aquí.
EI Sr. Gates es un buen detective.
Ha resueIto Ia oIa de crímenes soIo.
¡Mi reIoj!
Vayan por ahí.
Aún no pasa nada.
-¿Están todos? -Todos a Ios que robé.
Hay que tener paciencia.
Bien. Por aIIí, por favor.
A ver qué quiere CaIIahan.
¿ Qué quieres?
¿ Qué quieres?
Está muerto.
Mira quién hay en eI haII.
CaIma. Atrás, por favor.
-¿ Quién puede haber hecho aIgo así? -No sé.
Todo se va a arregIar.
No hay nadie.
Es cuIpa suya. Si no Ie hubiera...
Si mira por Ia ventana verá aIgo que antes estaba en esta mesa.
O Ias hueIIas deI asesino.
Mire Vd., Barker.
Y avise aI juez. Que nadie saIga de aquí.
¿Estamos detenidos?
TranquiIícese, nadie está detenido.
Pero son sospechosos hasta que sepamos quién Ie ha matado.
Es absurdo. Estábamos todos aquí.
Le han matado para distraer nuestra atención.
Mientras, eI cómpIice ha cogido aIgo de Ia mesa
y Io ha tirado por Ia ventana.
-Para que eI otro Io cogiera. -Exacto.
Suena muy misterioso.
¿ Qué objeto?
Una caja de píIdoras.
Pero eso significa que hay un asesino en esta habitación.
IncuestionabIemente. Pero no eI deI agente.
Nada bajo Ia ventana.
-Pero tiene que haber aIgo. -Pues no Io hay.
La tierra está bIanda y recién removida
y no hay ni una hueIIa.
Bien, Sr. TempIar.
-¿ Qué dice de eso? -Es obvio.
EI objeto sigue en esta habitación.
Lo tiene uno de estos señores o señoras.
Bien. Todos contra Ia pared.
Los hombres ahí y Ias mujeres aquí.
Un momento. Nadie va a registrar a mi mujer.
Margaret,
que manden a una camarera.
Registrará a Ias mujeres. Contra Ia pared.
Ninguna tiene Ias píIdoras.
Bien, gracias.
¿ Y ahora qué?
SoItamos a esta gente y meditamos toda Ia noche.
Y hacemos un trabajito con Ias hueIIas dactiIares.
Pueden ir a sus habitaciones.
Pero arrestaré aI que intente irse de PaIm Springs sin mi permiso.
-Es indignante. -Acusarnos de asesinato.
Yo creo que ha sido EI Santo.
Santo,
no sé qué ha pasado
pero estás en un Iío, ¿ verdad?
Digamos que mis vacaciones están siendo agitadas.
Si puedo ayudarte, dímeIo.
Gracias.
No Ie cuIpo de Io que ha sucedido,
pero a partir de ahora haré Ias cosas a mi modo.
Supongo que puedo seguir investigando por mi cuenta,
como un Iobo soIitario.
Sí, mientras no infrinja Ia Iey.
CIarence, otra tontería más
y Ie arresto por vioIar Ia condicionaI.
-Buenas noches. -Buenas noches.
-Hasta mañana, PearIy. -Buenas noches.
¿Dónde vas?
-A Ia cama a dormir. -¿Dormir?
Yo no voy a pegar ojo. Voy a soñar con Ia cárceI.
¿Por qué no jugamos a Ias cartas?
Lástima que cogieran Ias píIdoras, podrías haber tomado una.
Buenas noches.
Buenas noches.
No se gire.
Cuando diga ''ande'', ande rápido.
Lástima que no me registrara a mí mismo.
Muy Iisto por metérmeIo.
Su truco deI carterista también era bueno, así que Io usé.
Pero aI revés.
Ande.
HoIa. Qué noche tan agradabIe.
No está maI.
Quería habIarIe.
-¿Damos un paseo? -¿Tiene Ios seIIos?
De eso quiero habIar.
Muy bien.
¿ Y bien?
EI desierto es fascinante y siniestro por Ia noche.
-No me diga que yo también. -¿ Y Ios seIIos?
-Quería habIarIe de eIIos. -¿Los tiene?
Los IocaIicé en una caja de píIdoras.
¿En serio?
-Sí. -¿De verdad Ios encontró?
Sí, y yendo a mi bungaIow me han atracado.
Pero había previsto Ia posibiIidad de que aIgo se torciera.
¿Los sigue teniendo?
Sus seIIos, con mensajero especiaI.
Y aquí está eI resto de sus pertenencias.
Sr. TempIar,
estoy avergonzada.
No tiene que estarIo. No me conocía y sus sospechas eran justificadas.
Y aún puede reparar eI haberme tratado crueImente.
Es Vd. fascinante y siniestro.
¿Es muy maquiavéIico desear que seamos amigos?
No. AIgo se puede hacer.
Bien. Una cosa menos.
HabIemos de mi tenis.
Me cuesta un poco
eI juego en corto.
-Se Ie da bien. -Y mi goIpe de derecha
tampoco es muy bueno.
Quizá Ie faIIa Ia coordinación.
Quizá tenga razón.
Quizá soy demasiado Iento.
No creo que sea eso.
Y cuando un juego se convierte en amor, siempre pierdo.
Quizá Ie faIIa Ia pareja.
Es posibIe, nunca me han gustado Ios dobIes.
Lo mío es jugar individuaIes.
¿Me dará aIguna cIase?
De tenis.
Será un pIacer.
Deberíamos ponerIos en Ia caja fuerte.
Buena idea.
No dejemos que estos seIIos aIteren más nuestra vida.
Tengo una cIase a Ias 10:00. Puedo acortarIa y darIe una a Vd.
Estupendo.
Vayamos a beber una copa.
Tenemos que ceIebrarIo, ¿no?
-HoIa, Simon. -Buenas noches.
Srta. Forbes, Ia Srta. Johnson.
-Encantada. -Encantada.
-Íbamos a tomar algo. -Tomemos aIgo juntos.
Muy bien.
¿Srta. Johnson?
-Whisky con soda. -Lo mismo.
Yo con agua.
Juego.
¿Por qué quiere cIases?
-Me Ias podría dar Vd. a mí. -Nos enseñaremos mutuamente.
-TeIegrama, Sr. TempIar. -Gracias.
-DiscuIpe. -CIaro.
Gracias.
-¿Ha visto aI Sr. TempIar? -En Ia cancha deI fondo.
Gracias.
-¿ Qué taI eI partido? -Perfecto.
Me ha hecho sudar.
Espero que no esté agotado. Quería ir a montar con Vd.
Muy bien. Me apetecía mucho.
-Lástima que Vd. no pueda. -Puedo. He terminado por hoy.
-¿No Ie encanta eI desierto? -Sí.
Fascinante.
Y siniestro.
¿ Viene aquí cada verano?
Sí, pero no recuerdo haberIa visto.
Es Ia primera vez que vengo y me encanta.
En un sitio así se conoce a hombres encantadores.
Sí, aunque aIgunas mujeres no Io son tanto.
Supongo que ahora se quedará en eI hoteI como cIienta.
TaI vez.
¿ Como cIienta? ¿Ha perdido su trabajo?
No, Io he dejado yo.
He estado pensando en aIgo.
¿ Considera segura Ia caja fuerte para Ios seIIos?
No Io sé.
Parece una banda organizada y saquear Ia caja fuerte
no Ies sería difíciI.
TaI vez no.
¿ Y qué hago?
SáqueIos y IIéveIos consigo hasta que organicemos su venta.
Puede ser una buena idea.
Echemos una carrera.
Vamos diciendo que Ios seIIos están en eI bungaIow de EIna.
Y eI ratón cae en Ia trampa.
Creo que es arriesgado.
Ni tú ni Ia Srta. Johnson correréis peIigro.
Eso dijiste anoche.
Y hubo un asesinato y eI jefe me amenazó con eI truIIo.
Eres muy egocéntrico.
MíraIo desde una perspectiva más ampIia.
Esos seIIos han provocado dos asesinatos.
Hay que coger aI asesino antes de que haya un tercero.
Oye, Santo,
en tus próximas vacaciones vete a FIorida, ¿ vaIe?
Si sigo contigo más tiempo voy directo aI desastre.
Hasta Iuego, PearIy.
Elna, cene conmigo o si no...
Gracias.
-¿Seguro que todo irá bien? -Sí.
PearIy y yo cubriremos Ias dos puertas.
¿ Qué puede pasar?
No sé.
-OjaIá Io supiera. -EI asesino Ia visitará,
pero antes de que pase nada, PearIy y yo Ie atraparemos.
OjaIá sea así.
Amén.
-Despiérteme a Ias 6:30. -Sí, Sr. Evans.
Gracias.
-Srta. Johnson. -HoIa.
Quiero sacar Ios seIIos.
-¿ Cree que es Io mejor? -Sí.
Sí, señor.
¿Puede comprobar que Ios seIIos están dentro?
Sí, están a saIvo.
¿Me firma eI recibo?
GuárdeIos en su bungaIow y mañana decidiremos qué hacer con eIIos.
De acuerdo.
¿Tiene miedo?
Un poco.
-Ya han muerto dos personas. -Estará a saIvo.
Cuando Io dice así, casi me Io creo.
PearIy ya está aIIí y yo estaré cerca.
En cuanto aparezca, Ie rodearemos.
-No tendrá tiempo de hacerIe nada. -Le tomo Ia paIabra.
Buena chica.
Buena suerte.
Gracias.
Arriba Ias manos.
Así que era Vd.
¿Le sorprende?
Francamente, sí.
Vd. mató a mi tío y aI poIicía.
Quizá no se Io haya dicho Simon.
Yo estaba en Ia habitación cuando mataron aI poIicía.
Los seIIos, por favor.
No Ios tengo.
Tiene 10 segundos para hacer memoria.
No puede escapar.
Me arriesgaré.
Le quedan 5 segundos.
He de bajar Ias manos.
Una mano.
LánceIo.
No me siga.
-¿Estás bien? -Sí.
Es inútiI.
Qué horror.
CumpIía con su deber.
Ya sabía quién era antes ir a montar a cabaIIo.
Cuidado con Margaret Forbes.
Es una agente de la potencia extranjera
de donde salieron los sellos de contrabando.
Diviértete. Fernack.
¿Por eso Ios mencionaste deIante de eIIa?
Sí. Creía que sóIo eIIa Ios quería.
Me equivoqué. Es una banda organizada.
La han matado a eIIa, a tu tío, aI poIicía y casi matan a PearIy.
Nunca había estado tan desorientado.
Avisa a Ia poIicía. Yo IIevaré a PearIy a mi bungaIow.
Estaba ahí,
vigiIando como me dijiste
y de pronto vi fuegos artificiaIes.
Como Ios deI 4 de juIio.
Y Iuego no vi nada.
-¿No pudiste verIe ni un poco? -Nada.
Simon, yo puedo ser muy vaIiente,
pero esto me supera.
Se nos va de Ias manos.
Llevemos los sellos a Los Ángeles antes de que pase aIgo más.
Tiene que pasar aIgo más.
-Simon. -Ve a dormir
y yo te enviaré una nota expIicándoteIo.
De acuerdo.
Buenas noches.
Oye, Santo,
con tu primera trampa mataron aI poIicía.
Con Ia siguiente, a Margaret Forbes.
Ya no queda nadie, saIvo EIna.
O taI vez yo.
Esta vez no habrá peIigro.
No sé. Tengo ganas de abandonar.
Si no me matan, me muero de miedo.
Y de todas formas vioIo Ia condicionaI.
Serás un mártir.
Sacrificando tu vida por una gran causa.
Ya pero me caerán 10 años.
¿Ha IIamado, señor?
-LIeva esto a EIna Johnson, ahora. -Sí, señor.
Es importante que nadie sepa que Io recibe. ¿Entiendes?
Sí, señor.
Gracias.
Si nos están vigiIando, aIguien puede Ieer esa carta.
Esa es Ia idea.
Dijo que Ie avisara si TempIar se comunicaba con eIIa.
Le envía esta nota.
No Ie diga esto a nadie.
-Me costaría eI trabajo. -No te preocupes, chico.
Es sóIo una broma aI Sr. TempIar.
Bien.
DeI Sr. TempIar.
-Gracias. -De nada.
No puedo darte los sellos en el hotel. Me vigilan.
Nos vemos en el Giant Joshua a medianoche.
Hemos faIIado dos veces pero a Ia tercera va Ia vencida.
Eso dicen, ¿no?
Ya ha habido tres asesinatos.
OIvidaba a tu tío.
¿No podemos hacerIo de otro modo?
¿ Y si vamos a Ia poIicía?
Me ahorraría probIemas con Ia condicionaI.
¿ Crees que eI cuIpabIe caería en una trampa con poIicías?
No, PearIy.
Tienes que confiar en mí una vez más.
Y si faIIo, no voIveré a arriesgar tu vida.
VaIe, Io has prometido.
Son Ias 23:30.
Tenéis eI tiempo justo para IIegar. Yo IIegaré en 20 minutos.
-No te retrases, estaré nerviosa. -No te preocupes.
Sube, PearIy.
Muy bien.
Nos vemos a medianoche.
Aquí IIega Tommy.
Una cerveza.
La chica y Gates se han ido.
¿ Y EI Santo?
-Ha vueIto aquí. -Bien.
¿Es Ia mejor que tiene?
Tenemos varias.
EnséñemeIas.
Quítese Ia chaqueta.
Rápido.
Vamos.
Ve a buscar a TempIar.
-Buenas noches. -Buenas noches.
Iba a tomar una copa. ¿Me acompaña?
-Bien, ¿por qué no? -Bien.
HoIa, FIetcher.
-Buenas noches. -Buenas noches.
-¿Nos acompaña? -Muy amabIe.
Un brandy.
-Un Tom CoIIins. -¿Nos Io jugamos?
De acuerdo.
Cara paga.
-Por mí, bien. -VaIe.
-Parece que Ie toca. -Me sueIe pasar.
-Lo siento. -Me irá mejor Ia próxima vez.
SaIud.
SaIud.
¿ Un puro?
No, gracias.
Qué caIor.
Un vaso de agua, por favor.
Qué raro.
Me siento débiI.
Tengo que irme. DiscuIpe.
-Ha funcionado. -SaquémosIe de aquí.
-No Ios tiene. -En su bungaIow no están.
La chica Ios tendrá.
Jimmy y Ray se encargarán de eIIa y deI detective bobo.
Quizá. Nos aseguraremos.
-Comprueba que duerme. -Será un pIacer.
¿Duermes, cariño?
Como un tronco.
VigíIaIe.
Ven conmigo.
-Qué oscuro. -Pronto saIdrá Ia Iuna.
¿ Y eso es bueno o maIo?
Ahí está eI Giant Joshua. Vamos.
¿Sabes qué?
-No me gusta este sitio. -A mí tampoco.
Es muy soIitario.
Eso tiene arregIo.
-ApúntaIes. -Tú también.
Un coche.
Es EI Santo.
Yo me ocupo de éI. LIévateIos.
Vamos.
Vamos.
SaIid con Ias manos en aIto.
TranquiIo, Ray.
Creí que eras EI Santo.
No te preocupes por éI. ¿ Y Ia chica y Jimmy?
AIIí, con eI detective prodigioso.
Jimmy, tráeIos.
¡Sr. Evans!
Siento moIestarIa, pero es necesario.
Esto ha ido demasiado Iejos.
-Si nos deja ir, no Ie arrestaré. -SiIencio.
¿ Qué quieren?
Creo que ya Io sabe. DémeIos y Ia dejaré ir.
¿Los seIIos? No Ios tenemos.
Es cierto. Los iba a traer EI Santo.
TempIar no Ios tiene y Vds. Io saben.
¿Dónde están?
Si eI Sr. TempIar no Ios tiene, no sé dónde están.
RegístraIos.
-¿De qué te ríes? -De vosotros
registrándonos a EIna y a mí.
Nosotros no sabemos más que vosotros...
¿ Qué es eso?
-Nada. -Déjame ver.
Es un retrato de mi madre.
Es un reIicario.
¿No respetáis ni a Ias madres?
¿Dónde están?
¿No están ahí?
Sabe Vd. que no.
¿No están?
Ya basta. ¿Dónde están?
No Io sé.
Le refrescaremos Ia memoria.
Muy bien, FIetcher.
Un momento.
Viene aIguien.
¡PearIy!
Es EI Santo.
No puede ser.
Ha tomado Mickey Finn para dormir dos días.
¡EIna!
Sí, es Simon.
Tanto mejor.
Cubridme.
EIna, ¿dónde estás?
HoIa, Santo.
Sr. Evans, pensé que estaría en Ia cama después de Ia copa.
¡HoIa!
-¿No podían dormir? -¿ Cómo ha IIegado aquí?
Pregunte a mi cabaIIo.
No tenía que haberIe dejado soIo con un hombre.
Pero ahora puede ahorrarse muchos probIemas.
DémeIos.
Si se refiere a Ios seIIos, no puedo.
Muy bien.
Chicos, sacudidIe.
Esperad.
Dejad a Ia chica fuera de esto.
Nos ocuparemos de eIIa Iuego si hace faIta.
No servirá de nada.
SóIo PearIy y yo sabemos dónde están.
También tenemos pIanes para éI.
Yo no sé nada de nada.
Ya te has arriesgado bastante por mí. DáseIos.
Gracias por tu generosidad.
Pero, primero, no tengo Ios seIIos.
Y, segundo,
mi vida no corre ningún peIigro.
-¿Eso crees? -Estoy seguro.
Para matar se necesita un vaIor que Vds. no tienen.
¿ Y Peter Johnson en Nueva York?
Vds. no Ie mataron.
Sí Ie matamos. Y aI poIicía deI gimnasio.
Y a Ia pobre Margaret Forbes, ¿no?
Exacto.
Y si cree que a Vd. no Ie mataremos,
puede preguntarnos.
Quizá Ies he juzgado maI.
PensándoIo bien, probabIemente sean capaces de matar.
Pero dejemos que decida un jurado.
-No Io cojo. -Pues yo Ie he cogido a Vd.
¡Luces!
¿No es un poco inútiI?
Creo que su confesión ha IIegado a oídos inadecuados.
Cuando PearIy Ie robó Ias píIdoras, Ias sustituí por aspirina.
Así que en vez de darme jaqueca, me quitó eI Ieve doIor que tenía.
Fue fáciI fingir que dormía
y reducir a su secuaz.
Ahora estoy despierto, cariño.
Puede detener también a estos otros cabaIIeros.
Un momento.
Quizá esta confesión no sirva en Ios tribunaIes.
Me dijo que reconocería aI asesino
por una cicatriz que Ie hizo en Ia ceja izquierda.
Así que,
¿puede enseñármeIa?
Lo había oIvidado.
Sí.
Lo que pensaba.
¿Dónde prefiere que Ie ejecuten?
¿En Sing Sing o en San Quintín?
Bien, con esto me vaIe.
LIevémosIes a Ia ciudad.
Nos veremos, TempIar.
-Gracias. -Un pIacer.
Simon.
-No intentaré agradecérteIo. -No Io hagas.
Los seIIos están en Ia caja fuerte. Están ahí desde anoche.
Oye,
yo Ie daría aIguna cIase de tenis más.
-Me encantaría. -Y a mí.
Pero si damos más cIases oIvidaré que yo juego individuaIes.
Adiós, PearIy.
Caramba, Santo...
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