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El Conde de MonteCristo
�No dejen pasar nadie!
�Ha verificado todo?
S� se�or todo est� funcionando bien.
Ens�yelo. por favor.
�Qu� pasa? - No puede pasar, se�or. Hay una ejecuci�n capital.
Se ha parado la circulaci�n. D� la vuelta o vaya otro camino.
- �Tardar� mucho? - No, no lo creo.
El furg�n que trae a la condenada acaba de salir de la c�rcel.
"Dicen que ha matado a muchos ni�os
todav�a en el vientre de sus madres.
Dice que los hac�a �ngeles. Pero dios se vengar� en la tierra...
Ella que impidi� que tantos ni�os
pudieran ver los ojos sus madres.
Ahora ya no volver� a ver la luz.
dios se vengar� en la tierra.
�Qui�n va a llorar a Gervaise?
Es que ella es tan malvada... Su lugar est� en el infierno...
con su amigo Lucifer... con su amigo Lucifer...
�Abran paso, abran paso!
Tenemos que irnos de aqu�. Esto est� lleno de uniformados.
Precisamente compa�ero. Nunca pensar�an que un fugitivo est� lo suficientemente loco para re�rse en sus narices.
Mira para all�, ah� est� tu padre.
"�Qui�n va a llorar a Gervaise?...
Es que ella es tan malvada...
Su lugar est� en el infierno... junto a su amigo de Lucifer "
As� pues, cuando el se�or conde de Montecristo me ha rogado le hiciera el favor de venir a verlo,
yo casi le bes� la mano.
La verdad es que no es un favor, sino una recompensa para m�, porque as� lo vuelvo a ver y puedo darle las gracias por...
Por nada en absoluto joven, no me debe nada.
S�, usted ha salvado a mi padre de la ruina y el deshonor.
Por desgracia ha muerto demasiado pronto, para poder demostrar su agradecimiento.
Perm�tale al hijo quien sea testigo del padre y expresar su gratitud.
En una palabra mi se�or... p�dame lo que quiera.
Pues bien, al saber que el banco "Thomson & frech" ha decidido abrir nuevos mercados en Oriente.
M�s precisamente, en Grecia. En la ciudad de Janina.
- �Janina? - S�.
Es una de las escalas m�s importantes de nuestros armadores en la ruta de las Indias.
Pero a pesar que el General Conde de Morcerf, opuso una resistencia heroica, la ciudad cay� en manos de los otomanos.
Ya lo s�. Le pregunt� al se�or de Morcerf sobre... el servicio prestado al sult�n de Janina.
�Qu� valor!
Todav�a me pregunto �c�mo es que le han ganado a los turcos?
- Tengo entendido que el sult�n Ali Pasha fue traicionado. - ��Una traici�n!?
Raz�n de m�s para analizar m�s claramente el abrir all� una sucursal.
�Cree usted se�or Morrel... que podr�a verme con uno de sus capitanes?
�Uno de los que habitualmente hac�an escala en Janina?
El hombre en cuesti�n se llama Cocles, el capit�n Cocles.
El sirvi� por 27 a�os a los Morrel y ahora est� retirado en F�camp...
Pues bien, vayamos a F�camp. Por lo menos cambiamos el aire maloliente que nos hace respirar aqu�.
A eufemia parece que estamos en un cementerio con todas las tumbas abiertas...
No andas tan lejos de la verdad.
Este es el elixir del gran sue�o. Los que lo toman caen en un sue�o tan profundo,
que parecen estar muertos.
- �Otra de las recetas de tu amigo Faria? - S�.
�l no estaba muy seguro acerca de esta f�rmula.
El pobre...
Estaba tan viejo.
Al fin lo veremos.
S�, pero se�or Conde yo conozco una receta de la que estoy seguro que el abad Faria jam�s le habl�.
Esta es una receta de la felicidad. - Esa siempre falla.
Depende del cocinero. Con la se�ora de la Richardais yo creo que usted podr�a ser muy feliz.
Con su fortuna qu� buena vida podr�a darse... qu� f�cil ser�a olvidar todo lo que le ha hecho da�o...
Ya los imagino un d�a en... Londres, el otro en Budapest, en San Petersburgo. �Y por qu� no en Am�rica?
�Am�rica? Quieres que ponga un oc�ano entre mi justicia y yo?
Eso que usted llama justicia no es otra cosa que venganza.
�Crees que me encanta ser el Conde de Montecristo?
En realidad Bertuccio me dar�a miedo que fuera mi amigo.
Es un hombre terrible, implacable y fr�o.
Pero no he sido yo el que ha querido ser ese hombre. Yo estaba feliz siendo Edmond Dant�s.
Yo no esperaba m�s nada de la vida. Pero ellos me lo impidieron.
Villefort... Morcerf, Danglars, incluso ese otro gusano de Caderousse...
que sab�a todo, pero no dijo nada. Al intentar matar al joven marino...
que nada ped�a a nadie, han hecho nacer al vengador...
que ahora les pide cuentas. Peor para ellos...
Alista el equipaje. Nos vamos en una hora.
Le puse tres cojines, abuelo.
As� puede estar bien erguido para poder ver el cielo... a trav�s de la ventana.
Puede que vea pasar a ese famoso cometa del que todos hablan.
Le doy las gracias por �l se�orita pero... lo que el Se�or Noirtier prefiere, es ver nacer el d�a.
La aurora... le recuerda el sol de Austerlitz.
Mi querida ni�a, �Qu� hace todav�a aqu�?
Tal vez le deber�a decir que una joven nunca debe estar al lado de un enfermo.
Ayudaba a acostar al se�or de Noirtier. Ha pasado un mal d�a.
Considerando su estado, no veo cual podr�a ser la diferencia con los otros.
Por favor, mi abuelo lo oye y lo entiende todo.
Barrois tenemos que hablar con mi padre. - �No deber�a retirarse Valentine?
No, porque esto le concierne.
Y usted Barrois v�stase de otro modo.
Le he dicho cien veces que tendremos problemas si se obstina por llevar esos harapos.
S�lo falta que se asome a la ventana a gritar: "�Viva el emperador".
Estos "harapos" se�or procurador, recorrieron los campos de batalla de Europa.
Y esos campos de batalla han hecho a Francia m�s grande de lo que nunca fue.
Por otra parte no hay ning�n riesgo, el Se�or Noirtier y yo, nunca salimos de aqu�.
Mi querido padre, tenemos una bella noticia para contarle.
La Se�ora de Saint-M�ran pronto llegar� de Marsella.
�No comprende lo que eso quiere decir?
Ya podemos empezar a preparar la boda de Valentine con el teniente Franz d'Epinay.
�Barrois, mi padre quiere decirnos algo?
S�... el se�or Noirtier desaprueba ese matrimonio.
Mi amigo, Barrois, dice lo que se le ocurre.
Se equivoca H�lo�se. Esa es su forma de hablar.
El ojo derecho para las vocales.
Parpadea una vez para la "a", dos veces para la "e", tres veces "i" y as� sucesivamente.
El ojo izquierdo hace lo mismo para las consonantes.
Su podre padre ya no controla sus nervios, eso es todo.
El se�or dice que si ese matrimonio se lleva a cabo, �l va a desheredar a la se�orita Valentine.
�Qu�?... Pero, mi querido padre...
D�jelo hacerlo mi amigo. Si la deshereda todo el dinero ser� para usted porque no tiene m�s herederos.
Y toda su fortuna... ir� a parar a las manos de las hermanas de la caridad de San Vicent Paul.
�l pierde su juicio, no hago m�s que repetirle que hay que internarlo.
Esta vez es evidente que tengo raz�n.
Vamos Valentine, Valentine...
Esta pobre ni�a viene a visitarlo y es as� como se lo agradece deshered�ndola.
Pedir� al doctor que visite a mi padre.
Me parece que en efecto la raz�n comienza...
El Se�or Noirtier dice que... �l sabe muy bien por qu� llorar usted se�orita.
�l har� todo lo posible para que nunca se case con Franz d'Epinay.
- �Va a casarla? - Por supuesto.
- �A pesar de la amenaza de su padre? - Oh �Qu� amenaza?
No est� mal que legue su fortuna a los pobres. Yo nunca quise su dinero.
Y no voy a comenzar hoy. El dinero, mi querida H�lo�se, es bueno para un Danglars, nada m�s.
Ah verdad, yo s�. A usted s�lo le interesa la gloria �cierto?.
No mi querida, la gloria tampoco.
La Gloria es un juguete que... s�lo satisface a los que persiguen ilusiones...
Morcerf... por ejemplo. �Um?
Yo tengo algo mejor, m�s embriagador, el poder de condenar a muerte o a ser condenado en un calabozo.
Lo que equivale a lo mismo.
Me basta con ser procurador, es decir en mantener el favor del rey.
La familia d'Epinay est� pr�xima a su majestad, y Valentine se casar� con Franz d'Epinay...
Le guste o no.
S�, tengo 17 maletas, 11 bolsas y 8 sombrereras. Ahora, cargue todo y no se queje. S�lo son telas, seda, percal, sat�n.
y s�belo a mi habitaci�n. Y que una criada cepille mis vestidos para que no se arruguen.
Ah querido Villefort, esos cocheros de diligencias son inauditos.
Desde que salimos de Marsella me han declarado la guerra con la excusa de que llevo demasiado equipaje.
�Desde cu�ndo un cochero puede decirme lo que debo llevar para la boda de mi nieta!
�Oh! Recuerda el d�a que se cas� con mi peque�a H�l�ne.
�Qu� bonito fue todo ese d�a!
�En serio? Cre�a que hab�a llovido.
�No fue eso lo que me dijiste mi amigo?
S�, llovi�. A c�ntaros, un diluvio.
�Pero c�mo nos re�mos!...
S�, disc�lpenme. Debo ver c�mo va la cocina.
La cena ser� servida servido a las diez.
Siempre tan desabrida su nueva esposa...
S�, en fin... nueva, nueva, no exageremos...
Hace ya muchos a�os que H�lo�se y yo...
Puede ser, pero nunca me acostumbrar� a ella.
�Qu� es lo que le vio?
Bueno... es que... me parece que...
S�, s�, s�, tartamudea, as� que no hizo bien en casarse.
Yo se lo dije pero no quiere admitirlo. Olvid�monos de su Arp�a. �Y mi �ngel?
�Y Valentine?
Ah Valentine, Valentine... Ella est� muy bien, gracias.
No, me refiero y la... arp�a. �C�mo se la llevan?
- Pues muy bien, se�ora muy bien. - Traducci�n, ellas se odian...
pero dej�moslo ya. Eso no importa, ya que Valentine va a casarse. Lo que significa que pronto se ir� de aqu�.
Quiera dios que sea feliz con su Franz d'Epinay.
- Ese es mi �nico deseo. - El m�o tambi�n, se�ora. Ella lo ser�.
- Yo velar� y me comprometo a ello. - Eso espero.
Sino mi fantasma le halar� las orejas.
Los pelda�os de una escalera no es el mejor lugar para este tipo de confidencias.
Pero sepa que este matrimonio ser� la �ltima fiesta a la que asistir�.
La �ltima ceremonia en la que est� presente desde luego en contra de mi voluntad y a la fuerza,
ser� la de mis exequias.
- �Por qu� habla as�? - Lo digo porque es cierto.
Por eso Villefort quiero que este matrimonio sea grande y un buen matrimonio.
Que sea magn�fico e impresionante. Quiero que me haga llorar, s� llorar.
Hace mucho tiempo que no lloro.
Desde la muerte de H�l�ne.
Si usted necesita dinero... para hacer la fiesta m�s grande que nunca...
d�gamelo.
Y los Morrel se�or, siempre han sido amables conmigo.
Tanto el padre, que est� en los cielos, con �l hijo.
Con eso quiero decir que, si no lo hubiera enviado el joven Maximilien, No le hubiera contado nada.
S�, pero tu silencio proteger�a al culpable.
Lo s�, pero yo tampoco he tenido un papel muy brillante en todo este asunto.
No logro entender c�mo un general, Conde de Morcerf, par de Francia...
Olv�dese de esos grandes t�tulos altisonantes. Morcerf, el cr�pula no los ten�a cuando estaba en Janina.
All� se llamaba Fernand Mondego y �l era s�lo un teniente coronel.
Fue el sult�n Ali-pasha quien lo hizo general, fueron los turcos que lo enriquecieron pag�ndole por su traici�n.
El canalla de Mondego no fue el �nico que entreg� la ciudad de Janina a los turcos,
pero fue �l, el responsable de la masacre de Ali-pasha y toda su familia.
Llegu� all�... al final de lo ocurrido. Pero sobre todo...
Lo s� directamente por un testigo. - �Un testigo?
S�, se�or.
Hayde�, la propia hija de Ali-pasha.
�Pero usted no me dijo pues que toda la familia del sult�n fue asesinada?
Todos menos Hayde�.
Los turcos hicieron con ella lo que acostumbran a hacer con las prisioneras hermosas, la redujeron a la esclavitud.
En un har�n, donde la convirtieron... en un trozo de placer.
Ahora esc�chame...
Ya que los turcos consideran a Haydee como una mercanc�a... pues... nosotros se la compraremos.
Imposible. Deber�a pagar por lo menos 20 veces el precio de venta.
Y su precio considerando su rango, su juventud y su belleza ya es considerable...
Y adem�s del rescate... habr�a que armar un nav�o... y pagar una expedici�n...
Es una fortuna, se�or, una fortuna.
Pero digamos que conozco a un hombre, capaz de reunir esa cantidad de dinero...
A pesar de mi edad, partir�a de inmediato.
Tengo fr�o.
Sin embargo el aire es templado.
A veces me culpas de que no que puedo perdonar, si hubieras escuchado la versi�n de Cocles, Bertuccio...
Tampoco los perdonar�as.
�Oh Beauchamp, usted por aqu�!
Cre�a que la paga de un periodista era escasa para pod�a jugar a la bolsa.
Pero si no estoy aqu� para jugar, sino para trabajo, se�or conde.
Es un servicio que me han ordenado... Debo cuestionar al Bar�n por su insolvencia.
�Insolvencia, el Bar�n Danglars? �Eso es imposible!
Pues as� es. Es muy bizarro,
pero desde hace cierto tiempo la suerte le reh�ye. y su fortuna parece que hubiera ca�do en un abismo.
�Pero qu� est� diciendo? Danglars es un financiero excepcional.
Acaba de perder 5 millones en una inversi�n arriesgada, en unas minas de M�xico.
Y para rehacerse le ha pasado m�s o menos lo mismo en las pesquer�as de esturi�n en San Petersburgo.
�Ah s�? Parece que usted lo disfruta. Usted parece como un gato lami�ndose ante un taz�n de crema.
Por dios se�or conde, un periodista en estos d�as vive principalmente de la desgracia ajena.
Pues que sea dichoso, se�or gato, muy pronto observar� un delicioso plato.
- Janina... - Jani �Qu�? - Janina.
Le advierto, que esa crema... es particularmente repugnante. Da incluso ganas de vomitar.
�Un fantasma!... �Hab�a un fantasma en mi habitaci�n!
C�lmese, abuela. Los fantasmas no existen. Fue el viento seguramente que movi� las cortinas.
Yo no estoy loca. �Yo s� lo que vi! Era un fantasma, te digo.
El fantasma de mi pobre marido vino a advertirme que pronto cambiar� el mundo de los vivos por el de los muertos.
�Por qu� gritaban as�? �Qu� est� pasando aqu�?
No es nada. La abuela vio un mal sue�o.
�Ah claro, ahora dicen que estoy hist�rica!
�Pero porqu� un fantasma se ha atrevido a entrar en la casa un procurador del rey?
Todo el mundo sabe que nada le teme a los vivos, querido Villefort, usted es intocable.
Pero los muertos son otra cosa.
Ella no delira, yo mire por la ventana y vi...
No fue nada, ya conozco la histeria de una ni�a.
Est� bien...
�l quer�a que bebiera el agua.
Si tiene sed voy corriendo a prepararle una tisana.
�No quiero tisana! �No quiero dormir! Quiero que llegue el d�a...
- Y que las cosas avance! - �Qu� cosas, abuela?
Pues tu matrimonio mi ni�a. Quiero verte casada antes de morir.
�Ah no, eso es imposible!
�Por qu� imposible? �Porque ser� sencillo? Da igual.
Yo quer�a un matrimonio de lujo, una cosa sublime... pero no se hizo nada.
Que tu matrimonio se celebre en la intimidad, con tal de que se celebre.
Un notario para el intercambio de firmas, un cura para que susurre 2 o 3 palabras en lat�n y se acab�!
No te preocupes, voy a estipular que t� est�s libre de llevar luto por m�.
As� podr�s hacer una gran fiesta... en cuanto me hayan enterrado.
�Pero por qu� lloras?
�T� no quieres que yo muera?
�No! �Y no quiero casarme! �No quiero! �No quiero!
�Y qu� le pasa a su hija?
�C�mo voy a saberlo?
Que el mundo se est� disolviendo, no es raz�n para renunciar a las tradiciones.
Y la tradici�n de los Saint-Mer�n es organizar un matrimonio bueno y noble.
Franz d'Epinay �No es �l un buen y noble partido?
El mejor que se puede so�ar, se�ora.
Pues no so�emos m�s. Hoy es martes.
Digamos que... el s�bado a m�s tardar... Nuestra peque�a Valentine ser� baronesa d'Epinay.
�Su boleto, joven! �Tome primero su boleto!
�Puedo verlo un momento, se�or Morrel?
�D�jeme, d�jeme! �Que alguien me espera!
No ser� mucho tiempo. Llegar� a tiempo para la sesi�n.
La sesi�n me da igual. La he visto por lo menos veinte veces!
Pero ahora, ahora d�jeme ir, Tengo una cita con...
La se�orita de Villefort. De ella es quien quiero hablarle. Usted la ama?
�Qu� le importa a usted? �Qui�n es usted para rendirle cuentas?
Necesito saber la verdad. S�lo la verdad y lo dejar� ir.
- �D�jeme o gritar�! - Gritar�
Yo dir� que lo atrap� porque usted quer�a robarme.
Usted dir� que es falso y nos llevar� a la estaci�n de polic�a y por lo tanto no llegar� a su cita.
En primer lugar, su�lteme.
La respuesta a su pregunta es, s�, yo amo a Valentine.
�Y ella? �Est� tambi�n le ama Se�or Morrel?
�Oh, s�!
�Y c�mo puede usted amarla? �Sabe usted qui�n es su padre?
El procurador Villefort.
Pocos hombres en el mundo han sido tan implacables como el procurador Villefort.
�Y eso a m� qu� me importa?
Es Valentine quien me importa, su padre puede irse al diablo.
S�, lo m�s probable es que as� sea.
No, me escuchar� hasta el final. Usted ama a Valentine, porque le parece hermosa, �no?
Mi pobre ni�o, no te conf�es de eso.
�Qu� sabe usted del amor y de la belleza la mujer?
Yo no siempre he sido cura. Pero no se trata de m�.
Eso no importa... t� s�. �Entonces, est�s seguro que puedes amar a otra mujer que no sea Valentine de Villefort?
Pues bien...
Entonces... vaya por ella.
�Vamos se�oras y se�ores, pasen, el espect�culo comienza pronto!
�Dense prisa, que el mago espera!
Maximilien, no tengo forma de evitar el matrimonio.
Hace dos d�as que estoy llorando en mi habitaci�n, He considerado todas las opciones.
En todas las salidas posibles. Yo soy menor de edad y la ley...
Y si le dijera que hay un pa�s en el que no hay leyes o casi no... �Argelia!
Est� muy lejos.
La casa Morrel ya s�lo tiene un barco, pero por suerte, est� Marsella completando unas reparaciones.
Y en una semana el "Pharaon" puede estar listo para poner proa a Argelia...
�Un rapto? �Lo dices en serio? Est�s loco.
Di que "s�".
No, yo digo que no. La pena que sufrir�an mi padre y mi abuela.
Entonces la tendr� yo.
�Que as� sea! Ya s� qu� debo hacer.
S�. Olv�dalo.
Al salir de aqu� ir� al Palacio Real bajo el arco, donde est�n los traficantes de armas
Y comprar� un arma de fuego, la cargar� y me sentar� en el borde de una fuente.
�Por qu� al borde de una fuente?
Porque el ruido del agua ahoga el de la detonaci�n.
Morir, pero sin molestar a nadie, ni siquiera a las palomas de Palacio Real.
De acuerdo.
�de acuerdo qu�? �De acuerdo por el arma? �De acuerdo por la Fuente? �De acuerdo para matarme?
De acuerdo... por Argelia.
�En serio? �No cambiar�s de parecer?
No, y espero que t� tampoco. Cuando lleguemos all�, te casar�s conmigo.
- No. - �C�mo que no?
No, esperaremos a llegar a Argelia.
Cuando dejemos Marsella, el capit�n del "Pharaon" nos casar�.
Esto es lo que vamos a hacer. Esta noche a las 11 nos veremos en la verja.
Te esperar� con un carruaje.
No lleves equipaje, por el camino compraremos todo lo necesario.
�Qu� imb�cil! �Qu� imb�cil ese biso�o de Maximilien!
Preciso se encapricha en el momento m�s inoportuno.
�Qu� tendr� esa ni�ita que tanto le gusta?
- �T� tambi�n la encuentras bella? - Por supuesto.
Es de una soser�a desalentadora. Demasiado rubia... demasiado lechosa...
Seguro se�or Conde porque... acaba de describir justamente un Brioche �no?
- Y la se�orita Valentine es toda un Brioche. - Un Brioche.
La se�ora Richardais busca a su excelencia El conde de Montecristo.
�Se prepara para un baile de disfraces? �Puedo acompa�arlo?
Hace tanto tiempo que no me maquillo. �Veamos, de que cree que puedo disfrazarme?
De Brioche, se�ora.
�Brioche? �Pero qu� original! �Usted siempre tiene ideas extraordinarias!
Ya lo veo, un sombrerito redondo y desenfadado en la cabeza color tostada...
y luego el vestido un poco m�s claro que el sombrero, con unos bolantes bien ajustados para que den la sensaci�n de los dibujos del enredo
Ella se llama Camille. �l la llama mi Brioche.
Su boca sabe a vainilla. �l dice que es m�s duro que una roca.
Ellos se sientan bajo el �rbol. �Oh, dios, que la felicidad est� cerca!
Para el capit�n Cocles, para financiar su viaje a Janina.
�Y entonces?
�Es como la cueva de Ali-Baba! Ah� dentro hay oro y joyas para dar y tomar.
Vamos bien, permanezcamos en los alrededores.
- Esperamos que caiga la noche. - S�.
No se ve bien, se�ora, venir aqu� de imprevisto.
Si lo he molestado, perd�neme pero...
�En qu� podr�a ofenderlo? Usted no trabaja que yo sepa.
Pues s�, se�ora, yo trabajo.
�En qu�?
Arreglando unas deudas que ciertas personas me deben.
Si yo vine sin avisar, se�or, fue porque lo extra�o. 53 horas sin verlo.
�53 horas? �Las ha estado contando?
Tambi�n cont� los minutos.
�Y los segundos?
Yo no tengo un cron�metro tan preciso para eso.
Para ma�ana le regalar� uno.
No vaya tan lejos con sus regalos. Lo que quiero es su presencia.
�Por hacer qu�?
Alguna cosa... como esta por ejemplo...
Perd�neme si no me sale bien. Nunca he besado muy bien pero... �usted me ense�ar�, usted que todo lo sabe?
Su canci�n no miente, se�ora, usted sabe a vainilla.
�Y a usted le encanta la vainilla?
A primera vista, s�. Pero si a usted no tiene inconveniente... Me gustar�a estar asegurarme...
S�lo por el contenido del gabinete ha valido la pena venir.
Hay un truco para abrirlo, una especie de mecanismo secreto. Pero yo vi c�mo lo hace nuestro hombre.
Una cosa es ver, pero entrar en un lugar es otra cosa.
Es muy f�cil. La oscuridad, una escalera bien fija, un buen diamante bien afilado para cortar el vidrio...
�Y si nos sorprenden? Ah, pues claro... un asesinato... �te atrever�as?
�Si nos capturan, sabes qu� tenemos derecho por habernos escapado?
- Oye, pr�ncipe... - �Qu�?
Acaban de sonar las doce en Saint-Germain. Hace ya una hora que esperamos...
Bueno est� bien, ir� a ver qu� pasa. No se mueva de aqu�.
Muerta, est� muerta. No puedo creer esta desgracia.
Y sobre todo es esa condici�n abominable.
�Cree usted que ella sufri�?
Atrozmente, me temo. Basta con ver su pobre rostro deformado.
En mi opini�n, el veneno que la mat� estaba mal dosificado.
De ah� ese... dolor irreprimible, ese ahogo que no acababa nunca.
�Un envenenamiento? Me parece saca conclusiones demasiado r�pidas d'Avrigny!
�Qui�n podr�a odiarla hasta el punto de...?
No estoy diciendo que le administraron el veneno. No, para m�, la hip�tesis del suicidio es la m�s probable.
Pero �por qu� habr�a de hacerlo? Adem�s con su edad...
Mi pobre amigo, no hay edad para la desesperaci�n.
�D�nde est� la habitaci�n de la se�orita Villefort?
En el primer piso, se�or. Pero la pobre se�orita...
Maximilien Morrel, se�ora. Yo soy un amigo de...
Gracias, se�or. C�mo sea, le agradezco por venir tan r�pido.
No esper�bamos visitas antes de la ma�ana.
Pero, �c�mo se dio cuenta de la desgracia que nos aflige?
Aqu� fue donde...
�Donde descansa?. S�, se�or.
Si desea puede entrar un instante y recogerse ante sus restos mortales.
Pero le advierte que no hemos tenido tiempo... de prepararla como corresponde.
Pens� que...
��T�!?
Estaba tan horrorizado, si supieras...
hemos descubierto que se mor�a en el instante...
que me dispon�a a encontrarme contigo. Y huir as�, no pude hacerlo...
S�, lo entiendo. Hiciste lo correcto.
�Te ofender�as si pienso en nosotros?
Su muerte es tr�gica, por supuesto, pero tal vez sea un milagro.
�Un milagro?
T� dijiste que la se�ora de Saint-M�ran quer�a apresurar tu matrimonio con Franz d'Epinay.
Ella est� muerta, lo cual es triste, pero... ahora podemos respirar un poco de ese matrimonio Valentine!
Todav�a no, Maximilien. Antes de morir, mi pobre abuela a pedido como �ltima voluntad que...
�Qu�? �Qu� ha pedido?
Que ese matrimonio se lleve a cabo... y que realice despu�s de sus exequias.
Ma�ana, mi amor, ma�ana me casar�.
�Pero no!
S�. Ella hablo de una deuda pendiente, de algo que nuestra familia le debe a la familia d'Epinay.
Adem�s mi padre lo jur�, y un juramento hecho en la cabecera de un moribundo no se traiciona.
�D�nde habr� podido ir a parar ese documento? Ah, malditas gafas!
Ah, aqu� est�. Eh... pero no, este es el testamento de la Marquesa de Vetheuille.
�Eh... eso, qu� es eso? �Ah... s�!
El acta de venta del hotel de Gisors. No nada que tenga que ver con su caso.
Pero que nadie se impaciente, adem�s, yo cabo de...
Ah... encontrar� es contrato.
Usted no puede pedirme que firme un contrato de matrimonio el d�a que entierro a mi abuela.
El que firmar� soy yo, t� eres menor. S�lo debes estar presente.
Esta vez lo encontr�. Si todo el mundo est� listo, podemos comenzar.
Ante m� el se�or Delafosse, notario abajo firmante,
comparecemos para contraer matrimonio entre...
el Se�or Franz Alfonse Cristian d'Epinay, oficial del ej�rcito del rey.
Soltero, mayor, futuro esposo, estipulando por �l con su propio nombre.
Y la se�orita Valentine Julie Marie de Villefort
soltera, menor, futura esposa,
y estipula finalmente en que la suma de la dote de la se�orita de Villefort ser� de 50 mil francos oro.
Perd�n, se�or, pero �no se hab�a hablado de cien mil francos?
Mi querido Franz, nos hubiera gustado ser m�s pr�digos...
S�lo que, ver� mi... suegro, nos ha mantenido un de sus secretos personales,
Y nos ha desheredado a todos, a mi marido, Valentine y a m�.
As� que debemos asegurarnos de nuestro futuro.
Despu�s de todo Franz, todos sabemos que se casa con Valentine por su dinero.
No, seguro. Es por amor... un amor profundo, sincero y desinteresado.
Despu�s de leer el contrato, y que las partes lo aprueban en todos sus t�rminos,
ellos lo han firmado conforme dicta la ley ante m�, Jacques-Alphonse Delafosse oficial ministerial
Se firma en Par�s el 21 de Julio 1838. Si usted est� de acuerdo, por favor ponga su firma..
�Est�s feliz? Porque yo s�.
Si este d�a no se hubiese enlutado por la inhumaci�n de la se�ora de Saint-M�ran,
Ser�a el d�a m�s feliz de mi vida.
Valentine, �no dices nada?
No tengo nada que decir.
- �Det�ngase, teniente, no firme! - Pero Barrois? �Qu� pasa?
Le pido me perdone, se�or procurador, pero es el se�or Noirtier.
�l me envi� a decir que desea ver al se�or teniente d'Epinay.
D�gale a mi pap� que lo subiremos a presentarle nuestros respetos cuando hayamos cumplido con las formalidades.
El Se�or Noirtier insiste que lo haga inmediatamente.
�l dice que se trata de un tema extremadamente grave.
�Es este el cuadro, se�or?
�Hemos venido para jugar a los decoradores?
Hay un papel. �Debo leerlo en voz alta?
- �Debo d�rselo a alguien?... �A qui�n, se�or?
Debido a lo confesi�n que contiene Se�or Villefort,
Este papel me obliga a cortar r�pidamente y para siempre toda relaci�n con su familia.
Sr. Delafosse, le pido que nos deje a solas. Usted tambi�n Barrois salga.
�Pero qu� es pues los que dice ese papel?
Franz d'Epinay ha estado a punto de casarse con la nieta del hombre que mat� a su padre.
S�, H�lo�se, esta es una confesi�n firmada por mi padre, antes de que le sobreviniera la par�lisis,
- Y por la cual reconoce... - �Ser un asesino?
No, no. No un asesino, gracias a dios.
Mi padre mat� al general Quesnel, Bar�n d'Epinay, es cierto, pero...
de una forma no criminal. tal como lo define la ley.
No, fue en un duelo.
Una explicaci�n entre hombres de honor... Un duelo sin testigos...
Lo que explica por qu� la polic�a hab�a pensado que al General d'Epinay lo hab�an asesinato.
Un duelo de espadas... en medio de la noche... a la orilla del Sena...
El combate dur� m�s de una hora, las hojas de las espadas se quebraron y prosiguieron con las pistolas.
As� fue como las cosas pasaron, �verdad?
Ahora mi confesi�n: Yo ya lo sab�a.
�C�mo as�, usted lo sab�a?
S�, hace 20 a�os en Marsella recib� una acusaci�n an�nima, y un hombre compareci� ante m�.
Se trataba de un joven marino que fue detenido en su fiesta de compromiso.
Me acuerdo de su nombre: Edmond Dant�s.
Ese Dant�s estaba en la isla de Elba donde un ayudante de campo de Napole�n le entreg� un pliego para usted.
Esa carta, padre m�o, le comunicaba que... el Emperador vencido se apresuraba a huir de la isla de Elba,
para desembarcar en Francia con el fin de retomar el poder.
Y le confiaba la misi�n de facilitar su conquista,
eliminando por todos los medios a uno de los adversarios m�s peligrosos de Napole�n: el Bar�n d'Epinay.
Pues s�, ya s� que... usted nunca tuvo conocimiento de esa carta,
para protegerlo y para salvarlo, yo la quem�, yo la reduje a cenizas.
Pero... si esa carta fue destruida, �C�mo, entonces, tu padre ha dicho...?
��l sin embargo, ejecut� una misi�n, sin jam�s haber tenido conocimiento?
S�.
Por su �ntima convicci�n de que su deber era eliminar de todas formas a d'Epinay.
�No es cierto?
A m� tambi�n H�lo�se, mi convicci�n siempre ha sido suficiente...
Jam�s he necesitado recibir �rdenes para decidir cu�ndo una persona merece la muerte.
�Y el joven marinero?
Mand� que le confinaran en las mazmorras del castillo de If.
- Para el resto de sus d�as. - �S�lo porque sirvi� de mensajero?
�C�mo saber si hab�a le�do la carta?
Era �l o mi padre.
Pero ya no tiene que hacerlo �cierto?, �Lo va a liberar?
Es demasiado tarde. �l trat� de escapar y se ahog�.
�Qu� injusto es!
De esa forma nunca le pedir� cuentas a tu padre.
- �Salam aleikum, Hassan! - �Aleikum Salam, se�or!
No, Hassan, sin luz. Ve a buscar a Muhammad �R�pido!
Hubiera esperado hasta la medianoche.
No. La medianoche es peligrosa en luna llena.
Este asunto no me gusta.
Es un riesgo demasiado grande, sacar�amos m�s haciendo cantar al procurador tu padre.
Ser� mucho m�s �til si las cosas salen mal.
Yo dir� qui�n soy y quien es �l y eso nos sacar� de apuros. Ahora sube.
Mejor sube t�.
No, yo vigilar�. Si al�guense aproxima eh... imitar� el canto de la lechuza.
Yo s� hacer el canto de la lechuza tan bien como t�.
Y adem�s, tengo v�rtigo.
Eh... si tienes miedo como un pollo, te voy a abrir como un pollo. �As� que sube!
- Pero tengo v�rtigo. - �Sube!
�Muhammad! Hay dos hombres en el parque con una escalera. Van a intentar entrar.
�No tema, yo les dar� su merecido!
No d�jalos que entren.
S�guenos.
- Hay dos hombres. - �Ladrones?
No son asesinos. Si alguien ha adivinado qui�n soy, ese alguien tiene todo el inter�s en callarme.
O bien, denunciarlo a la polic�a.
Demasiado peligroso. Si me entregan a la polic�a contar� todo lo que s�, y s� mucho...
acerca de las cosas de los Danglars, Villefort y otros Morcerf. No creo que se arriesguen.
�Debo prevenir a tus otros servidores? El joven Hassan es muy fuerte para estrangular a la gente con una cuerda.
No se agiten, hagan como si la casa estuviera vac�a.
Vigila las escaleras. Y sobre todo no dispares primero.
Quiero saber qui�nes son y qui�n los envi�.
- �Est� seguro que s�lo son dos? - S�
Seguramente esto vale millones.
�Muchos millones!
�Sabes que me has decepcionado mucho Caderousse?
Abad Busoni, �qu� est� haciendo aqu�?
�Y t�, Caderousse?
�Oh, yo? Bueno, el Sr. Abad ... Como puede ver, en busca de ...
- Yo busco - �T� buscas... t� buscas qu�?
Pues... de qu� vivir.
�La renta que te doy no fue suficiente?
Todo es muy caro, Se�or Abad, para un pobre hombre fugitivo.
Para dormir bajo un techo, para comer alguna cosa caliente, incluso para lavarse con agua tibia hay que pagar 10 veces m�s,
Tenga usted mismo, Se�or. Abad, sabiendo que usted es un hombre santo.
Si le imploro que me deje ir, yo s� bien lo que me dir�:
"Mi buen Caderousse sal por tus piernas pero antes...
compra mi silencio, si no quieres que te entregue a los gendarmes"
Vamos tome, le dar� todo lo que tengo... de buen coraz�n.
Eso ser� para sus pobres...
T� vender�as a tu padre y a tu madre, Caderousse.
Puede que un padre no tenga la vocaci�n de convertirse en un m�rtir.
La gracia, la gracia, piedad Se�or Abad. Yo no quer�a...
Por supuesto que no. Matar a un hombre no le hace da�o puesto que la muerte le acerca a dios.
Es as� como ve las cosas, �Verdad Caderousse?
S�, eso es lo que pienso, s�.
�Perfecto!
Cuando el verdugo te ate a la plancha para poner tu cuello cerca de la luneta,
justo debajo de la cuchilla, t� ser�s un hombre feliz.
�No, no, no eso no!
C�mo hueles de mal Caderousse,. �Ser� el miedo que te hace oler as�, o que pasa?
�Has ensuciado los pantalones? �Ya te vas tan r�pido, Caderousse?
�Puedo irme dice usted? �Le parece bien que yo me vaya?
Es dios el que debe querer o no. �Aceptas t� que dios te juzgue?
Si usted me deja ir, estar� de acuerdo con todo lo que desee.
Trato hecho.
Si dios te permite que llegues a tu guarida sano y salvo,
esa ser� la prueba que �l te perdonar�.
Y entonces, el Abad Busoni te perdonar� tambi�n.
- Recoge... - Pero no... yo... yo le dije que era para sus pobres.
�Los pobres? Pero yo nunca voy a encontrar a un pobre m�s pobre que t�.
Recoge... y desaparece.
- Y entonces �encontraste algo? - �S�!
Lo siento, padrecito, me ense�aron a sobrevivir, no a compartir.
�Vayan a buscarlo Muhammad, Bertuccio, r�pido!
�Hey, un paso m�s y disparo!
�Hey, �detente!
�No, no me mate, me rindo, me rindo. No me mate!
Muy bien, Muhammad. D�janos.
Un cirujano. Busquen a un cirujano.
Ning�n cirujano puede hacer ya algo por ti. Es a un padre al que necesitas, Caderousse.
�Al diablo los curas! �Yo no creo en tu dios!
�Y por qu�, Caderousse? �Por qu� no crees en dios?
Porque �l no existe.
Si existiera... el mundo ser�a menos feo. Los buenos recompensados, y los malos castigados.
Recuerde, Abad, ya hab�amos hablado de ello.
Usted me hablo de Dant�s. El pobre Dant�s, �no le dice nada?
�A punto de morir y piensas en Edmond Dant�s?
S�, porque... �l fue castigado.
Y los otros... lo que lo traicionaron... todos son ahora son ricos y gloriosos.
Su dios no es nada.
Injusto es su dios.
Oh, s�, Caderousse. Oh s�. dios es justo.
M�rame, yo soy el Edmond Dant�s.
�l est� muerto.
No, �l vive. �l est� aqu�, a tu lado, te sostiene la mano.
M�rame Caderousse. Yo estoy vivo, bien vivo.
�Edmond Dant�s? �Usted es Edmond Dant�s?
S�.
Pero... si usted es Edmond Dant�s, entonces... entonces...
�Entonces qu�?
�Vamos avanza!
�l fue el primero en pagar, pero puede que no fuera el peor de todos.
�Usted es su compa�ero de condena, no es cierto? �El famoso Toussaint?
�talo Bertuccio. Con los brazos hacia atr�s, bien fuerte. Luego lo entregaremos.
�Y si preguntan qu� hizo mal?
Dir�s que �l es hijo de su padre.
Si usted supiera qui�n es mi padre, temblar�a.
Joven, si usted supiera qui�n soy, usted sabr�a que es su padre quien va a temblar.
�Bravo, bravo, bravo!
El primer premio. Felicitaciones.
Muy bien, hijo m�o.
Bonita carrera, se�or.
Gracias, se�ora, pero fue una victoria es un poco injusta.
�Injusta?
Lo que pasa es que yo no soy un aficionado... en materia de navegaci�n.
Ah s�, por supuesto. Su largo viaje por Oriente. No extra�a mucho el mar.
- Extra�o muchas cosas, se�ora. - A pesar de su fortuna...
Entonces... usted puede conseguir todo eso que sue�a.
Yo sue�o poco. Mis noches son tristes.
�Qu� hombre tan extra�o es usted! Al escucharlo podr�a parecer infeliz.
�Es muy tarde para... dar una vuelta?
Usted rema bien. Es un verdadero marino.
�Le gustan los marineros?
- Es muy bizarro lo que se pregunta. - �Qu� pregunta?
Saber si me gustan los marineros.
Es por entretener la conversaci�n. Me parece que no tenemos mucho de qu� hablar.
Como todas los personas de calidad que se conocen poco... En Par�s a eso lo llamamos el pudor.
Es cierto que s�, nos hacemos alguna confesi�n, aqu� nadie podr� escucharnos.
�Tiene alguna confesi�n que hacerme?
�Yo? No. No. Y usted, se�or?
Yo tampoco, se�ora.
Pues as� ser�, sin confesiones. Yo soy Merc�d�s de Morcerf y mi vida no tiene secretos.
Usted es el Conde de MonteCristo y su vida tambi�n no es un misterio.
Pero aun as�, tanto usted como yo... Tenemos un pasado, tuvimos una juventud...
�Feliz... la suya?
Hasta cierto punto. �Y usted?
Hasta cierto d�a.
Fue la se�ora de Morcerf que le pidi� al se�or Conde de hacer un paseo en su barca.
Yo tambi�n quer�a dar una vuelta.
Es cosa de un instante. El se�or volver� y la llevar� a dar una vuelta a usted tambi�n.
Pero no quiero que se agote.
Y adem�s... me temo que se haga un poco tarde. �Quiere decirle que regresar� a Auteuil?
�Y si le permitiera llamarme Merc�d�s al menos cuando estemos solos?
Gracias, es un nombre muy hermoso, Me encanta decirlo... Merc�d�s.
Pero, a su vez, �C�mo puedo llamarlo a usted?
Como usted desee.
Veamos... �Por qu� no... �Emile?
Emile, ll�venos hacia el sol, hace fr�o en la sombra.
No, no, decididamente no me gusta Emile.
Pruebe con otro.
Ya que tenemos la letra "E"... �Por qu� no...
�Edmond?
Edmond, por favor ll�vame al sol...
Estamos en el sol, Merc�d�s. Estamos en toda la luz. �No le parece cegador?
S�, en este momento... me quema los ojos.
Usted debe saber que yo no soy feliz.
Mi marido no es...
Decidimos que nada de confesiones.
Sop�rtelas. Nunca he podido confesarme con nadie.
�Y yo soy el elegido? �Por qu�?
Porque dicen que s�lo est� de paso en Par�s.
En fin, no lo cuente... Usted es una nube. Escuche se�or nube.
Yo amaba a otro hombre. Yo la amaba con locura.
Est�bamos en nuestra fiesta de compromiso �l desapareci� en circunstancias extra�as,
brutales y dram�ticas.
Las desapariciones, Merc�d�s no existen. La �nica desaparici�n es la muerte. En otro caso...
Se hurga, se escarba, se busca, se encuentra... o se vuelve a encontrar.
Pero �qu� cree usted? Pues seguro que intent� tener noticias suyas.
Pero su propio padre me afirm� que Edmond estaba muerto.
��l se llamaba Edmond tambi�n?
Es coincidencia. Pero usted tiene raz�n, yo le dar� otro nombre.
Yo no quiero que usted lleve el nombre... de un muerto.
Incluso si es s�lo un juego.
Un juego, s�, un juego. Cuando yo era ni�o siempre tem�a el momento...
cuando mi padre sal�a a la ventana y gritaba: "�Es tarde, entra a la casa!"
Era siempre m�s o menos a esta hora.
Su padre ten�a raz�n al llamarlo al orden. Es cierto que es tarde.
Demasiado tarde...
Abuelo, aqu� est� Maximilien. �l quer�a darle las gracias personalmente.
Se�or Noirtier, yo nunca olvidar� lo que hizo por nosotros.
Me imagino lo que le habr� costado hacerle frente a la mirada de d'Epinay cuando supo la verdad.
Ahora, si no le molesta, nosotros velaremos por usted. Lo cuidaremos Valentine y yo.
�Sin olvidar a Barrois, por supuesto!
Le traigo al se�or, un poco de limonada bien fresca... que la se�orita Valentine le ha preparado.
�No tiene sed? Pues yo s�, hace un calor terrible esta tarde.
Uno podr�a pensar que el verano no va a terminar. Con su permiso, se�or.
Tenga cuidado, Barrois, no hay que beber cosas heladas con tanto calor.
Le digo que una vieja bestia como yo, ya no le teme a nada.
Cuando uno ha estado a punto de achicharrarse en un Mosc� en llamas y ha sobrevivido al paso por el Berezina uno no...
�Oh dios!
- �Qu� le pasa? - Oh dios - No s�
Debe estar indispuesto. Llamar� a mi padre, afortunadamente, est� con el doctor d'Avrigny.
Peor, no te quedes ah�, s� m�s prudente. Vete.
�Qu� miras tanto d'Avrigny, despu�s de todo son s�lo plantas medicinales habituales.
Ah, precisamente s� pero...
Ciertas asociaciones pueden resultar eminentemente t�xicas...
- Y si su suegra... - Vamos, mi querido, deje la novela.
Usted se imagina a la se�ora de Saint-M�ran envenen�ndose, por querer jugar al boticario y aficionada.
�Pap�! �Doctor d'Avrigny! �Vengan pronto! �Vengan!
El pulso es d�bil, casi imperceptible. Los ojos ya est�n volteados. Debe vomitar.
Se�orita de Villefort, corra a la botica m�s pr�xima y traiga un em�tico, pida el m�s fuerte que tengan.
La limonada. Esto sucedi� despu�s de beber la limonada... que me tom�.
�La limonada? �Cu�l limonada?
La limonada, que est� ah�, se�or.
S�, es una limonada. �Usted la prepar�?
No... fue... la se�orita Valentine.
Parece que est� muerto.
- Bueno, pero le digo que no voy. - Oh que s�, t� ir�s.
Pero no, se�or, yo estoy a su servicio porque yo me compromet�.
En ese caso, usted no puede obligarme a trabajar para otra persona.
�Qu� significa esto? �Qui�n represento para usted? �Una especie de mercanc�a, un esclavo, es eso?
�Para prestado, alquilar, vender?
S�, yo te presto a los Villefort, pero t� continuas a mi servicio, de hecho...
Nunca me servir�s mejor que ahora.
- �Lejos de usted? - S�, al lado de Valentine. Usted me servir�, protegi�ndola.
�Vamos, esto ya es demasiado! A decir verdad me supera.
Hace unos d�as, estaba pensando en hacerle tragar una mezcla infame, una especie de elixir,
porque quer�a que su padre se muriera de pena.
Y ahora debo de velar por ella como una Vestal por su fuego, �sabe usted qu� es lo que quiere?
�Sabes lo que es un sofisma? - No, y cr�ame no me muero por saberlo.
Ejemplos de Sofismos: S�crates es mortal, todos los gatos son mortales, por lo tanto S�crates es un gato.
S�. Muy gracioso, refinado incluso. Pero compr�ndame, estoy triste.
Otro sofisma: Yo amo a Maximilien, Maximilien ama a Valentine,
En consecuencia, yo amo a Valentine. Y Valentine est� en peligro. �Debo continuar?
Est� bien, est� bien. Lo comprendo. Quiere que sea su ni�era, pues ser� su ni�era.
- Al menos es linda esa peque�a. - Bien aqu� est� tu biber�n querida ni�era.
A la m�s m�nima sospecha de que ella est� enferma, h�gala beber eso.
�Pero en qu� se basa usted para pensar que los Villefort me aceptar�n para cuidar su casa?
Habl� con H�lo�se. Se les va toda la servidumbre. Te recibir�n como un mes�as.
Buenas noches, se�or. Vine por el puesto.
Se le espera con impaciencia. Entre, si�ntase como en casa. Tu comida est� en la mesa.
�Y los dem�s?
Los ver�s ma�ana que se re�nan. Yo no me quedo ni un minuto m�s en esta casa maldita.
�Por qu� maldita, por qu� dice maldita, usted no estaba a gusto aqu�?
En ocho d�as, dos envenenados y uno era de los nuestros.
No es exactamente la concepci�n de felicidad.
Eso es seguro. Mejor prevenir que lamentar.
Aqu� est� un informe del an�lisis de la limonada que caus� la muerte de Barrois.
Tenga, lea. Es elocuente.
Envenenada. Una mezcla de extracto de digitalis y de cocci�n de cicuta. No ten�a remedio.
Tonter�as doctor. Mi padre bebi� de esa limonada que usted dice envenenada,
y no le ha pasado nada.
De hecho, me dej� sorprendido.
Pero debido a su estado, el se�or Noirtier est� literalmente cebado de medicinas.
Yo lo s� porque yo soy quien se las prescribe.
Sin duda habr�n contrarrestado los efectos del veneno, actuando de alguna manera como ant�dotos permanentes.
Ordene la exhumaci�n y la autopsia del cuerpo de la se�ora de Saint-M�ran.
Estoy seguro de que en sus v�sceras podremos encontrar las mismas trazas de digitalis y de cicuta.
No voy a ordenar nada parecido, d'Avrigny. M�taselo bien en su cabeza.
Puedo entender que la verdad lo asuste. Fue Valentine que prepar� la limonada de Barrois.
No diga eso doctor. Usted est� delirando.
Oh por supuesto, que no quer�a matar a su pobre criado, no, su v�ctima era Noirtier.
Pero un azar tr�gico... hizo que Barrois bebiera el vaso de su amo.
Absurdo, d'Avrigny, absurdo. Valentine adora a su abuelo.
�Valentine no ha sido desheredada?
Es un acto senil. Y adem�s Valentine no le da importancia a ello.
En apariencia, solamente. Las chicas j�venes saben ocultar su juego, usted lo sabe bien.
�Entre!
Yo soy Bertuccio, se�or, su nuevo administrador.
S�, lo s�, mi esposa me dijo. �Qu� es lo que quiere?
Nada, se�or procurador. Fue el se�or procurador que me llam�.
�En verdad? No me acuerdo.
S�, usted dijo que necesitaba un co�ac.
Lo traer� inmediatamente.
Beber� ese co�ac solo, d'Avrigny. No quiero compartir m�s con usted.
Saldr� de esta casa y no volver� jam�s.
Que as� sea.
Yo le he dicho, lo que me concierne.
Esc�cheme Villefort,
Aunque le parezca injusto e intolerable, a Valentine no debe caer en un estado de aburrimiento.
Bajo esa apariencia de peque�a ni�a hay una mujer hist�rica cuya naturaleza pervertida y atormentada,
hace que... la m�s m�nima contrariedad basta para despertar la peor de las demencias.
Llevo varias noches sin dormir.
Yo s� como usted lo que le espera a Valentine si la denuncia por el delitos de envenenamiento.
No, no usted no sabe eso.
Usted nunca ha visto cortar una cabeza. Yo s�.
He visto centenares.
Los he visto de cerca, He visto en sus ojos un terror abyecto.
He tocado su piel perlada... de un sudor helado que desprende la dulce fragancia de la muerte.
He escuchado chocar sus dientes, hasta tal punto que uno de ellos se rompe.
�Eso querr�a que yo hiciera con mi hija?
Usted es el monstruo, si se atreve a sugerir algo as�.
Puede que podamos evitar lo peor, y lograr una medida de internamiento.
�Donde los locos?
�Para que la traten como un animal rabioso, atada noche y d�a?
Ahora esc�cheme, d'Avrigny.
Si usted se atreve a decir una palabra de todo esto, lo har� encerrar en prisi�n.
�En prisi�n, yo? �Y bajo qu� pretexto?
Conf�e en m�.
Los encontrar�.
Ya estoy acostumbrado.
De acuerdo, me callar�.
Lo compadezco. Sobretodo temo por ustedes. Cualquiera de ustedes puede ser la pr�xima v�ctima.
No importa qui�n, el que viva en esta casa puede ser la pr�xima v�ctima.
�Salga!
Mi amigo,
lo he o�do todo.
Ella es mi hija. Nadie le har� da�o, nadie.
Por otra parte, no volver� a salir de aqu�. La he encerrado en su cuarto.
Tiene raz�n. Pero creo que no le guste nada verse prisionera.
Ser�a preferible que su mal humor recayera sobre m� y no sobre usted.
�D�nde est� la llave?
Sobre la puerta de su cuarto.
Voy a verla.
Descanse usted.
Yo me har� cargo de todo.
Por favor Se�or Conde, �Puedo por fin probar?
Le digo que me encanta cuando dice Se�or Conde
mientras que sus ojos me suplican: "�B�same, b�same, como un cocinero!"
�Y c�mo besan los cocineros?
�Oh lo hacen delicioso!
�Qu� est�s haciendo aqu�?
Porque tengo miedo.
�Miedo? El miedo no existe. Es una ilusi�n como las otras cosas.
Regresa de d�nde vienes.
No es por m� que tengo miedo, yo temo por ella.
�Por Valentine?
�Valentine? �Cu�l Valentine?
Valentine de Villefort.
�Ah, esa ni�ita!
�Qu� le pasa?
Un tal Doctor d'Avrigny est� convencido de que fue Valentine que envenen� a Barrois y a la se�ora de Saint-M�ran.
Lo preocupante es que la limonada que bebi� el se�or Barrois,
la prepar� Valentine, y conten�a veneno.
- �Y qu� tipo de veneno? - Un tipo de mezcla de cicuta y digitalis.
�La maldita! Ahora que est� segura de que su mezcla es eficaz,
puedes estar seguro de que ella no se detendr�.
�Qu� desgracia! �Usted tambi�n cree que ella es la culpable?
Yo creo que est� en peligro de muerte. Volver a casa de los Villefort.
Tumba la puerta de Valentine si es preciso. No permitas que nadie entre y menos a H�lo�se.
Me reunir� contigo tan pronto como me sea posible. �Por d�nde puedo entrar sin ser visto?
Aun no conozco bien la casa, es inmensa y l�gubre. Yo pensar�a que es posible entrar por el techo.
Pues bien, por el techo. Ve r�pido.
Y mantente alerta. Ya deber�as estar con Valentine, vete.
Yo ir� luego.
De repente ha puesto una cara de preocupaci�n que no me gusta nada, se�or.
Una ligera contrariedad, se�ora. Pero no tiene importancia, aunque...
�Aunque qu�?
Aunque yo esperaba que se quedara esta noche despu�s de la cena, pero...
�Oh, d�jeme quedar!
Si usted supiera el fr�o que hace en mi vieja casa de Auteuil.
Por favor, yo quiero quedarme aqu� con usted.
cerca de usted. Abrazada a usted...
- Sea sensata, se�ora. - �Y por qu�?
Porque esta noche tengo unas cosas que hacer.
D�jelo para ma�ana. Ma�ana tambi�n ser� de noche.
Imposible, se�ora.
- Esta noche me esperan. - �Qui�n lo espera? �No una mujer, espero?
Si la muerte se parece a una mujer, entonces s�.
Bertuccio, �qu� est�s haciendo aqu�?
�Qu� estoy haciendo? Hago lo que usted deber�a hacer. Yo protejo a su Valentine.
�T� la proteges? �C�mo as� que la proteges? �Qu� significa eso? �Ella est� en peligro?
�Habla, Bertuccio, habla!
Pero no, no tiene por qu� preocuparse. Ahora velamos por ella.
S�, pero eres t� quien dice eso. Y t� Bertuccio, s�lo eres Bertuccio.
- Pues claro no... - No quer�a decir eso...
�Oh, no, yo mismo lo dije, yo lo dije.... Pero tranquil�cese se�or, porque yo no estoy solo. Est� tambi�n aquel hombre.
�Qu� hombre?
Aquel hombre que aunque sea mi amo, pronto lo considerar� como un amigo.
Un d�a le hablar� de "t�". Y lo abrazar�. Y ahora a trabajar.
Despierta... �Despierta en nombre de dios!, despierta.
Despierta, peque�a criatura, �despierta, te necesito!
�Te necesito! �Despierta!
Bien Bertuccio, bien...
Por ac�.
Cuidado que la escalera cruje.
La habitaci�n de la se�orita de Villefort.
Mi pobre ni�a. Todas esas emociones la han agotado. Le prepar� una remedio que le ayude a dormir.
Gracias, H�lo�se, no necesito nada ya estaba dormida.
No hay duda, pero con esto dormir� mucho mejor.
Beba... as� es... con �nimo. Tome hasta la �ltima gota.
Eso es... Eso es... eso es mi peque�a, eso es...
Duerma bien.
Buenas noches.
Si grita estamos perdidos... y nunca volver�s a ver a Maximilien.
�A qu� sab�a la bebida que le hizo beber?
�A qu� sab�a? No me di cuenta. Un poco amargo.
Por favor, debe ser m�s precisa, �Su vida depende de ello!
Un sabor agradable... con sabor a plantas.
Bertuccio. �D�nde est� la ampolla que le di?
- �La ampolla? �De qu� est� hablando? - El ant�doto, el ant�doto!
Se acab�. Me hab�an preparado la cena y ten�a mis dudas. Y me la beb� toda entera.
Me resulta dif�cil respirar.
Corre pronto al laboratorio y trae el ant�doto.
Es una probeta... queda un poco. �R�pido!
�Qu� fr�o, tengo mucho fr�o!
M�s r�pido, se va a dormir ah�. Vamos, vamos, m�s r�pido! se�or cochero �Vamos!
�Se�or Bertuccio, Soy yo, el Capit�n Cocles. Misi�n completado!
�Se�or Bertuccio!, a pesar de un peque�o retraso, an�nciele la noticia al se�or el conde de Montecristo...
Ah s�, muchas gracias, est� muy bien, pero se me hace tarde.
�Se�or Bert...! �Se�or Bertuccio!
- �Pero d�nde... d�nde est� el cochero? - �l no quer�a esperar.
Vengan, apres�rense, vengan.
�Vengan, vamos, vamos, r�pido!
Los pasos de alguien, venga.
�Oh, no! Es cuesti�n de segundos.
Gracias a dios, el ant�doto act�a m�s r�pido que el veneno.
Necesita un momento.
Gracias a dios, la salv�.
Por el momento. Puedes estar seguro que la Villefort lo volver� a intentar.
Cuando vea que el veneno de esta noche no hizo el efecto que esperaba...
Corremos el riesgo de que prepare otro, pero yo ya no sabr� la f�rmula as� es que... no tendremos ant�doto.
Disc�lpeme se�or Conde. Quiero saber cu�l ser� mi castigo.
Comet� una falta terrible. Por causa m�a poco falt� para...
Yo tampoco soy infalible Bertuccio.
�Ah se�or Conde, al fin usted! Lo juro que no entiendo nada. �Qu� noche, pero qu� noche!
Nos dejan echando ra�ces al frente de su casa, y luego nos traen hasta aqu�.
A fe del capit�n Cocles, los turcos son menos malhumorados que su se�or Bertuccio.
Oh mi dios...
Hayde�.
Si usted supiera... donde lo encontr�... y en el estado lamentable en el que estaba.
Lo s� capit�n Cocles. Adivino todo lo que ha soportado.
No...
D�jeme. Tomar� las riendas. Necesito un poco de aire.
Sea Bienvenida a mi casa, se�ora. Yo soy El Conde de Monte Cristo.
Yo soy su esclava se�or, pues al parecer ha tenido la bondad de comprarme.
Yo no quise comprarla, yo quise liberarla.
Usted era una prisionera, y yo odio las prisiones.
Ya s�, se�or, que deb� volver a Auteuil.
Pero ten�a curiosidad de saber lo que usted llam� "tener un encuentro con la muerte."
Ella es muy hermosa para parecerse a la muerte.
Esta joven mujer ha sufrido mucho.
�Las mujeres j�venes que sufren son su jard�n secreto?
Camille de la Richardais, que tambi�n sufri� mucho.
Viuda tras dos a�os de matrimonio...
E imag�nese que he cometido la imprudencia enamorarme de alguien que consideraba un hombre,
pero que de hecho result� ser un b�ho o un murci�lago, en fin...
un ser que busca la noche, y que no para nunca quieto en una cama.
Gracias por la palabra "enamorada" se�ora. Por el resto hablaremos m�s adelante.
Usted debe est�s cansada. Muhammad le va a preparar una habitaci�n.
�La princesa Hayde� no estar�a mejor en Auteil?
Nadie puede saber que nosotros la encontramos... y que est� en Par�s.
Yo exijo su secreto absoluto... por su seguridad... y por mis proyectos.
Ya que usted conoce mi casa, se�ora... Le ruego que se ocupe de que no le falte nada.
Gracias, capit�n Cocles.
Usted tambi�n me pidi� que le trajera algunos documentos. Aqu� est�n.
Vamos Beauchamp, recup�rese. Lo que le pido es un art�culo de fondo.
Victoria, primer a�o de reinado.
Lo que usted escribi�, no es un art�culo pol�tico, sino una declaraci�n de amor.
Es que... con sus 19 a�os, y su preciosa carita redonda, y su sonrisa t�mida... es muy encantador que sea la reina de Inglaterra, �No?.
�Se�or Beauchamp!
Es muy urgente.
Gracias.
Dejemos que crezca la Reina de Inglaterra, aqu� tengo algo explosivo.
Tome, lea, se�or.
Si esto es cierto, �qu� esc�ndalo!
�Est� seguro de esta informaci�n?
Estoy seguro del hombre que lo ha enviado.
Esperamos que as� sea, porque sino, perder�a mi peri�dico.
En todo caso, de primer momento, seamos prudentes, encendamos la mecha, pero no hagamos explotar la bomba.
�Tiene una idea del t�tulo?
"Nos escriben de Janina"
Pid�mosle a dios se�or, que usted nunca tenga en un duelo. Por lo menos contra m�.
�Una bala en el coraz�n que castigo puede ser?
Un castigo digno de su nombre debe durar largo tiempo.
�Alguna vez ha errado el blanco? - Jam�s.
Por favor, ens��eme.
Inscr�base con el maestro de armas. La pr�xima clase ser� el s�bado.
No tengo tiempo.
Se lo ruego, usted me salv� la vida en Roma, no permita que la pierda en Par�s.
Albert, �qu� pasa?
Tengo un asunto feo. Un duelo.
- �Un duelo, usted? - Yo fui ofendido.
- �Y qui�n es el ofensor? - Beauchamp.
- �Beauchamp, el periodista? Pero yo cre�a que eran amigos.
Ya no m�s. Mire, lea el tercera p�gina, abajo, "Nos escriben de Janina"
�Y d�nde est� la ofensa?
�C�mo, que d�nde est� la ofensa?
Ese art�culo insin�a que un tal Fernand, oficial Franc�s que sirvi� en Grecia
habr�a incumplido sus deberes traicionando al Sult�n Ali-pasha, y entreg�ndole a los turcos su familia.
Y la firma: Beauchamp.
Un tal Fernand, s�. �Pero eso que tiene que ver con usted?
Mi padre se llama Fernand.
Mi querido peque�o, hay cientos de personas aqu� en Par�s que se llaman Fernand.
Es un nombre muy banal en nuestra �poca.
Y si la palabra "banal" le parece ofensiva, diciendo que el nombre est� de moda.
�Pero que hayan servido en Grecia, y bajo las banderas del sult�n de Janina?
Veamos... la alusi�n a mi padre salta a la vista.
Admit�moslo... el art�culo en todo caso ir�a en contra del honor de su padre,
no es cosa suya repararlo, sino del conde de Morcerf.
Gracias a dios, mi padre no sabe nada sobre esta calumnia.
�l jam�s lee el Messager, porque lo considera una hoja vendida a sus enemigos pol�ticos.
�Y usted, qu� har�a usted si le insultaran a su padre?
�Mi padre? Hicieron algo peor que insultarle...
le hicieron morir de pena.
- �Y usted no trat� de vengarse? - S�.
Bueno, ya ve.
Como ofendido tengo derecho a elegir las armas.
Yo soy un buen espadach�n, mientras que Beauchamp jam�s ha usado una espada.
En cambio, sabe usar un arma de fuego.
En recuerdo de nuestra vieja amistad y puesto que un duelo no es un asesinato,
Eleg� las pistolas, pero de pistolas no entiendo nada.
As� que usted remplaz� el asesinato por el suicidio.
Salvo que me ens�neme a disparar.
Y yo me niego. Al hacerlo Albert un tirador de �lite, es la como si yo apuntara al pecho de Beauchamp.
Ese pobre muchacho ha publicado un art�culo bas�ndose en un documento que yo le hice llegar.
En ese caso, tambi�n Albert es inocente. �Desde cu�ndo los hijos de padres deben pagar por los errores de sus padres?
Si eso fuera as�, entonces tambi�n la joven Valentine...
Si yo hago confundir a Fernand de Morcerf,
hoy su hijo no tendr� motivo alguno para batirse.
Mientras por lo que respecta a Valentine...
H�lo�se no deja de revolotear alrededor de ella...
para hacerle un caf�, una naranjada, o un cassis...
Pues yo me paso el tiempo vigil�ndola, pero desafortunadamente tambi�n hay noches...
Y yo debo dormir de vez en cuando.
A prop�sito del sue�o, puede que haya un medio para poner a Valentine fuera del alcance de su madrastra,
�Te acuerdas del sapo al que le di el elixir que causa un sue�o que parece la muerte?
Es una idea que no me gusta.
No habiendo m�s, es la �nica soluci�n.
Mientras tanto vuelve al lado de nuestra protegida. Te ver� ma�ana... aqu�.
A las diez.
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