All language subtitles for Money Heist - S01E01

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian Download
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian Download
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese Download
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Me llamo Tokio.

Pero cuando comenzó esta historia, no me llamaba así.

Esta era yo.

Y este, el amor de mi vida.

La última vez que lo vi lo dejé en un charco de sangre con los ojos abiertos.

Hicimos 15 atracos limpios.

Pero mezclar amor y trabajo nunca funciona.

Así que cuando el segurata disparó, tuve que cambiar de profesión.

De ladrona a asesina.

Y así fue como empecé a huir.

De alguna manera yo también estaba muerta.

Llevaba 11 días escondida.

Y mi foto empapelaba las comisarías de toda España.

Me caería en 30 años.

Y la verdad, yo no sabía llegar a viejecita en la celda de un penal.

Soy más bien de huir.

En cuerpo y alma.

Y si no puedo llevar mi cuerpo, al menos que escape mi alma.

No me quedaba tiempo y había cosas importantes que debía hacer.

En realidad, solo una.

¿Sí? ¿Mamá?

Ay, mi niña.

¿Cómo estás, cariño?

¿Qué está pasando?

¿Has visto las noticias, no?

Todas esas cosas que dicen de mí.

Sí, claro que las he visto.

¿Sabes qué?

Estoy pensando en irme de viaje.

Decías que no sabía ni hacer una tortilla. Pues así aprendo, ¿qué te

No sé, cariño.

¿Y si comen todo chino o qué?

¿Este viaje qué significa?

Que no voy a volver a verte más.

¿Qué tonterías dices?

Pues claro que me vas a ver. Te voy a comprar un billete para que vengas a

visitarme.

¿Visitarte a dónde?

¿Al cementerio?

Y ese día, el día que iba al matadero, apareció mi ángel de la guarda.

Pero una nunca sabe ciencia cierta cómo es un ángel de la guarda. Y lo que menos

te puedes imaginar es que aparezca en un SEAT Ibiza del 92.

Perdona, ¿tienes un minuto?

No.

Lo de cocinar en un barco chino solo tiene una ventaja.

¿Que no tienes que fregar los platos?

Por un momento pensé en los chinos.

Y en qué odio a la gente que escupe.

¿Quién eres?

¿Policía? Espera, espera.

Vas de camino al matadero. Tienes un equipo de intervención esperando a los

la UIT en un coche de... ¿Por qué te voy a creer?

Y así conocí al profesor.

Apuntándole con una pistola en las pelotas.

Lo bueno de las relaciones es que uno termina olvidándose de cómo empezaron.

¿Puedo?

Están ya en casa de tu madre.

Un atraco.

Un atraco... Blas.

Estoy buscando a gente que... Bueno, que no tenga mucho que perder.

¿Cómo te suenan?

Dos mil cuatrocientos millones de euros.

Nadie había dado un palo así. Ni en Nueva York, ni en Londres, ni en Monte

Carlo. Así que si mi foto volvía a los periódicos, al menos que fuera por el

atraco más grande de mi historia.

Os doy la bienvenida y las gracias por haber aceptado esta

oferta de trabajo.

Viviremos aquí, alejados del mundanal ruido.

Cinco meses, los cinco meses que pasaremos estudiando cómo dar el golpe.

qué cinco meses?

¿Estamos locos o qué?

Mira la gente.

Pasa años estudiando para tener un sueldo, un sueldo que en el mejor de los

casos no deja de ser un sueldo, un sueldo de mierda.

Que son cinco meses.

Yo llevo pensando en esto mucho más tiempo.

Nuestros hijos.

Bien. De momento nos conocéis y quiero que siga siendo así. No quiero nada de

nombres, ni preguntas personales, ni, por supuesto, relaciones

personales.

Quiero que cada uno elija un nombre, algo sencillo. Pueden ser números,

planetas, ciudades... ¿El rollo señor 17, la señorita 23?

Ya empezamos mal, que yo no sé recordar mi número de teléfono. Por eso te lo

digo.

¿Y planetas?

Yo puedo ser Marte.

Este Urano.

Yo Urano no voy a ser, así que te olvidas.

¿Qué le pasa a Urano? Tiene mala rima.

Van a ser ciudades. Ciudades.

Quedamos con ciudades.

Bien. Y así fue como terminé llamándome Tokio.

Ese que me mira el culo es el señor Berlín.

En busca y captura.

La etiqueta fracos.

Joyería, cazas de subasta y furgón.

Su mayor golpe, los campos elíseos. En París, 434 diamantes.

Es como un tiburón en una piscina.

Puedes bañarte con él, pero nunca estás tranquila. Y era el jefe al mando de la

gente.

El que tose es el señor Moscú.

Lo primero que cavó fue una mina en Asturias.

Después comprendió que cavando hacia arriba llegaría más lejos. Seis

tres relojerías y la caja rural de Avilés.

Maneja lanza térmica y cualquier herramienta industrial.

El que está sentado detrás de Moscú es Denver, su hijo.

Prog, siente, costillas rotas.

Es el rey de las peleas de discoteca.

Pura sangre caliente. En un plan perfecto, una bomba de relojería.

Río. Es mi debilidad. Es como Mozart, pero con los ordenadores.

Programa desde los seis años y lo sabe todo de alarmas y electrónica. Para el

resto de las cosas de la vida es como si hubiera nacido ayer.

Y ahí están los diálogos.

Helsinki y Oslo. Hasta en el plan más sofisticado hacen falta soldados. Y qué

mejor que los serbios.

Puede que piensen, pero francamente nunca lo sabremos.

Nairobi.

Optimista empedernida.

Ha falsificado billetes desde los 13 años y ahora es nuestra encargada de

calidad.

Es posible que esté loca, pero tiene tanta gracia la jodida.

Pensad que cada día los telediarios estarán hablando de nosotros.

Que cada familia de este país se estará preguntando qué estamos haciendo.

¿Y sabéis lo que van a pensar?

Van a pensar qué cabrones ojalá se hubiera ocurrido a mí.

El profesor.

Sin antecedentes, sin registro. La última vez que renovó el DNI fue con 19

A todos los efectos, un fantasma. Pero un fantasma muy inteligente.

Porque no vamos a robar el dinero de nadie.

Porque les vamos a caer hasta simpáticos.

Y eso es fundamental. Es fundamental que tengamos la opinión pública de nuestra

parte.

Vamos a ser los puñeteros héroes de toda esa gente.

Pero mucho cuidado, porque en el momento en el que haya una sola gota de sangre,

esto es muy importante.

Como haya una sola víctima, dejaremos de ser unos Robin Hoods para convertirnos

simplemente en unos hijos de puta.

Profesor.

Señorita Tokio.

¿Qué vamos a robar?

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

es todo

¿Quién le hizo la careta?

¿Qué le pasa ahora a la careta? Que no da miedo.

Tú ves las películas de atracadores y las caretas dan miedo.

Son zombies, esqueletos, la muerte, yo qué sé, pues sientes... Con un arma en

mano te aseguro que da más miedo un loco que un esqueleto. Venga ya.

¿Quién es el payo este, el bigote?

Tal hijo.

Un pintor español.

Era muy bueno.

¿Un pintor?

Sí. ¿Un pintor de pintar? Sí.

¿Tú sabes lo que da miedo de cojones?

Los muñecos de los críos. Eso sí que da miedo.

¿Qué muñecos? Pues el Goofy, el Pluto, el Mickey Mouse, estos estos.

O sea, que un ratón con orejas da más miedo. Eso es lo que me estás diciendo.

Pues sí, gilipollas. ¿O qué quieres, que te dé un guantazo? ¡Ey! Tengo razón.

Vamos a ver.

Si un payo a punta de pistola entra con una careta de Mickey Mouse a cualquier

lado, la peña va a pensar que está colgado. Te va a liar una puta

sabes por qué?

Porque las armas y los niños son una cosa que no se juntan nunca, papá. ¿Sí o

no? Hombre, visto así sería más peligroso, ¿verdad?

Más retorcido.

Entonces una careta de Jesucristo acojonaría más. Es más inocente. Por eso

que pega menos que a un Cristo dos pistolas. Como a un santo dos pistolas.

más da?

Era evidente que en la banda faltaban mujeres.

Una mujer puede tirarse dos días eligiendo zapatos para una boda.

Pero jamás emplearía un minuto en elegir caretas para una boda.

Todo lo que habíamos planeado empezaba ahora.

Y en esas décimas de segundo pensé en toda la gente inocente a la que

detendríamos en seco su vida.

El profesor sabía que sólo había una manera de entrar en la fábrica de moneda

timbre con tres toneladas de artefactos de arsenal.

Y era hacerlo dentro del camión que entraba cada semana en el edificio con

nuevas bobinas de papel moneda listas para imprimir.

Y eso era lo que íbamos a hacer.

Entrar hasta la cocina y escoltados por la buenísima Policía Nacional.

En España, cualquier cosa custodiada por dos Z es algo fuertemente producido.

Pero si inhibes cualquier posibilidad de que se comuniquen por radio o

telefonía, y si apuntas a unos chavales de 26 años con cinco fusiles de asalto

en la cabeza, por más armados que vayan, les ocurre lo mismo que nos pasaría a

cualquiera de nosotros.

Y se cagan de miedo.

El valor y el heroísmo tienen un precio, y es mayor que los 1 .600 euros al mes

que cobra un chaval con uniforme o un camionero.

Si estos hombres hubieran tenido a su hija en la trasera del camión, nunca

hubieran abierto. Pero ¿a quién le importan unas bobinas de papel moneda

marca de agua?

¡Deprisa! ¡Deprisa!

¡Joder, Nacho!

¡Venga!

¡Tira abajo!

¡Tira, tira, tira!

¡Ahí sentado! Y ahora tranquilitos los tres, que si no, culatazo en la cabeza.

Conduciréis con una pistola en los riñones.

Así que cuando llamen por radio para saber qué tal va todo, contestaré con

tranquilidad, como si todo fuera sobre ruedas.

¿Está claro?

Sí.

Y en mitad de aquel caos con pistola, recordé que la noche anterior me habían

pedido matrimonio.

Y que hubiera preferido otros planes.

Pero si lo piensas, nunca encuentras un buen día para un atraco.

Ahora ya sabes lo que tienes que hacer.

No le quites ojos a la niña.

No puede haber errores.

¿Estamos? Tiene 17 años.

Creo que podré con ella.

Hola. ¿Quieres salir conmigo?

Vale, te dejo.

No, no, no.

Que no me lo tengo que pensar, o sea...

Esta es la fachada de la fábrica de la moneda y timbre.

El corderito está entrando.

Y ahora mucho cuidadito con lo que haces.

¿Qué tal, Javi?

¿Dónde está Rafita?

Cambio de turno.

Eso está muy bien.

Tranquilo.

Vale, otra cosa incómoda.

En cuanto nos den las acreditaciones, las acreditaciones colgadas en el

Tiene que estar visible durante toda la mesita, ¿vale?

No te muevas.

Cuando estés cerca de mí me cuesta estar.

Porque dentro de nueve meses sí que se te va a cortar la respiración.

Adelante.

Bien visible durante toda la visita, chicos.

Acreditación colgada en el cuello.

Bajad la voz.

Berlín, la primera cámara triplierda.

No vas a decir nada. Te digo que estoy embarazada y te quedas tan tranquila.

¿Qué quieres que haga, Mónica?

Llamo a mi mujer, le digo que recoja a los niños y nos vamos todos juntos a

celebrarlo por el amor de Dios.

¿No?

¿Has intentado, tío?

Tú, ayer, el que decías que estabais mal, que no lo aguantas, que tenéis

problemas. No tenemos problemas como cualquier pareja, Mónica.

No tenemos problemas como cualquier matrimonio que tiene tres hijos. No que

fuera a separar.

Mónica, he tenido tres hijos.

Tres por cinturación in vitro.

Llevo más de 20 años manteniendo relaciones estériles con mi mujer y

esto a contarme esto.

Tú debes de ser Shiva, la diosa de la fertilidad.

¿Qué estás insinuando?

Yo no he venido aquí a por una pensión, ¿sabes?

Ni a por un divorcio.

Mucho menos a por una prueba de paternidad.

Creía que tú me querías.

Y... Y me pareció una idea bonita.

Difícil de encajar en nuestras vidas, pero... Una idea maravillosa.

¿Quieres saber qué voy a hacer con tu niño?

Eso es lo que quiero.

Escúchame, no te pilles.

¿Y este lobo?

Mierda.

Vamos.

Por aquí. Vamos.

Vale. Vale, vale.

Estoy yendo muy deprisa.

Lo sé.

Vamos a inmortalizar esto, ¿no?

Vamos a hacer una foto con tu móvil.

¿Aquí? Es un poco cutre, ¿no?

Es nuestro primer día.

Que este es tu móvil, que si quieres la borras.

No es para nosotros, es para ti y para mí.

Con esta foto lo vas a petar en Internet.

Lo primero... Buenos días.

Soy la persona que está al mando.

Y antes de nada quiero... presentarles mis disculpas.

Realmente no son formas de terminar la semana.

Pero ustedes están aquí en calidad de rehenes.

Muy bien. Si obedece, les garantizo que saldrán con vida.

Nombre. ¿Veis un parque?

¿Pin? 2078.

Muy bien.

Pin.

¿Para qué la visitas?

O me das el puñetero, Pino, o te lo saco a culatazos. Tú verás.

¿De cuánto estás?

Muchas veces.

Muchas veces.

Pino.

Uno, dos, tres, cuatro.

Con toda la cara listo que tienes y pones esa mierda, Pino. Menudo

¿Tu nombre?

Arturo. ¿Arturo qué? Arturo Román. Arturo Román. Muy bien.

Arturito.

Ustedes son nuestro salvoconducto aquí, así que yo les voy a proteger.

Ariadna. Ariadna.

Ven conmigo. Ven.

Siente mis manos.

Son las manos de un monstruo. No, no. Porque no soy un monstruo.

Sé perfectamente cómo te sientes.

La boca seca, sensación de ahogo. Tienes que intentar tranquilizarte. Inspira.

Inspira.

Inspira.

Eso es. Por favor, respiren todos conmigo.

Respiren.

Suave, suave.

Hazte responsable de tu respiración. Expira.

Eso es.

La señorita Mónica Gastambide, por favor.

La señorita Mónica Gastán Vides. ¿Sería tan amable de dar un paso al frente?

Sí, yo.

Eres un crack, papá.

Eres muy grande.

Aquí se tiene que dormir muy bien, papá. Aquí se tiene que dormir de ojo.

Voy a... Aquí.

Venga, déjate de hacer el tonto y a trabajar, venga.

Esto huele de puta madre. Huele mejor que el cordero asado, papá. Que el

asado.

Tomate aquí, cojones. Venga, coño. Vamos a hacerte una cama como esta. En el

talego no la tenías.

¿Qué has visto? ¿Dónde estamos, papá? Que somos muy grandes.

Que somos muy grandes.

Chaval, no te equivoques.

Somos pequeños.

¿Tú sabes hacer algo?

¿Has trabajado alguna vez? ¿Has presentado el currículum en algún sitio?

Venga, coño.

¿El currículum?

¿El currículum para qué?

Para sacarte a ti de Alcalá Meco.

¿Por qué me siento orgulloso de eso?

Doce años de mi vida entrando y saliendo de la cárcel.

¿Y sabes por qué?

¿Por qué?

Porque no soy muy listo, hijo.

Y tú tampoco.

Pero en este golpe, el cerebro lo pone.

Y si tenemos suerte y no hace mucho el gilipollas, saltará de aquí con la vida.

Resuelva ese gilipollas.

Lleguen.

Quiero que conteste al teléfono y convenza a quien sea de que estamos

por un problema técnico, ¿entendido?

No me va a quedar más remedio que apuntarle con una pistola.

La siguiente.

Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, dígame.

No, lo siento, no le puedo pasar con don Arturo en este momento.

Se ha caído el sistema.

No puedo hacerle que suba.

No, no puede subir a coger el teléfono, no.

No, no va a poder ser.

Pues porque no, porque no sé, porque no sé dónde está exactamente ahora mismo,

porque no sé si está en la fábrica, en el museo.

en la cafetería o donde esté. Y además no es mi trabajo, señorita.

Esa ha sido mi interpretación de Óscar.

Señorita Gattambide.

A los 20 minutos de entrar, comenzamos a cablear el sistema de comunicación

analógica para hablar con el profesor.

Sin móviles, sin radiofrecuencia, sin que nadie pudiera oírnos.

Habíamos sellado las puertas y las alarmas no habían saltado. Y estábamos

en un limbo del tiempo, sin que nadie supiera que habíamos tomado la fábrica

moneda y timbre.

Y en esta dulce paz antes de la tormenta, parecía sencillamente un día

corriente.

Estás guapo tú, eh.

No tenemos ni puta idea de lo que va a pasar.

Por eso quiero que sepas que voy en serio contigo.

Y entiendo perfectamente que tú ya tienes una edad y

que puede que busques un compromiso más serio.

Por eso quiero darte algo.

No te he comprado un anillo porque nos tienen aquí encerrados.

Pero en cuanto salga de aquí te voy a regalar un pedruscazo que vas a tener

llevar la mano en una puta carretera.

Una chapa de pedida. Ahora tú por lo menos sabrás mi nombre de verdad.

Ya, pero es que está prohibido saber nuestros nombres.

Bueno, pues no lo mires.

Pero es tuya.

Lo nuestro ha estado muy bien, ¿vale?

Genial.

Nos hemos enrollado algunas noches.

¿Cómo que algunas?

Joder, ¿todas?

¿Todas? Menos que cuatro, cinco.

Sinceramente, no creo que seamos la pareja ideal.

¿No follamos bien?

Sí, sí follamos bien, fantástico. Por algo se empieza, ¿no?

Ya, pero hace falta algo más que follar bien para ser una pareja, ¿no?

Lo dices porque soy 12 años más joven que tú.

Voy a tener 300 millones de euros, ¿eh?

No soy ningún chaval, tengo la vida resuelta. De verdad, Río, ojalá

hubiéramos... ¿Cómo que hubiéramos?

Amor había.

Amor había, que estaba yo ahí.

Hay otro, ¿no?

Ya no.

Mira, Río.

Cuando todo esto termine, igual tú y yo nos vamos a Tahití y vemos si funciona.

Pero mañana yo solo quiero pensar en una cosa.

Que no me maten.

No, no.

¿Te has dejado un móvil encendido?

Apágalo.

Cámara de corazón abierta.

Ponedos los chalecos y preparados para salir.

En cuanto estéis activaremos la alarma.

Jardín, preparados para abrir las puertas.

¡Rehenes! Por su seguridad, todos tres pasos para atrás.

Un poquito más por aquí.

Vamos, todo va a estar hirviendo.

Las bolsas las tienen llenas de dinero. Ahora se alargarán. Aquí no ha pasado

nada.

Dos minutos.

Dos minutos.

¿Por qué salta el arma?

No lo sé.

Está muy parado, sin hacer nada, no lo entiendo.

¿Por qué no coge el tiro y se va? No lo sé.

Un minuto cuarenta segundos.

Un minuto cuarenta...

¿Cómo te llamas?

Arturo.

Arturo, ¿verdad?

No he visto nada.

No he visto nada, lo juro. No he visto nada.

No he visto nada.

Venga, Arturo, mírame.

Mírame.

Mírame.

Venga.

¿Te gusta el cine?

¿Te gusta?

Sí.

Soy muy aficionado.

Y tú te has dado cuenta que en las películas de miedo siempre sale uno al

principio así, majete como tú, que tú dices, este huele a muerto.

Y luego no falla.

Siempre cae.

Arturo, créeme.

Hueles a un huerto.

Z24 a central. Estamos en 30 segundos.

30 segundos.

30 segundos.

Es fundamental que la policía no tenga ni la más mínima idea de lo que estamos

haciendo.

Vamos a hacerles creer que entramos a robar.

Que nos sorprendieron huyendo con el dinero que todo se jodió.

Que sacamos las armas, disparamos a bocajarro y no tuvimos más remedio que

recular.

Y entonces, sin haber herido a nadie,

nos metemos dentro.

Que piensen que estamos acorralados como ratas.

Que piensen que estamos improvisando.

Tirar el dinero, disparar al suelo a Bocajarro y volver.

Lo había escuchado más de 30 veces.

Pero lo que no nos dijo el profesor es que ellos también dispararían a

Bocajarro.

La bala de un M16 sale disparada a 3 .510 kilómetros por hora.

Vuela más rápido que la velocidad del sonido.

Así que si te disparan al corazón, ni siquiera verás la bala que te ha matado.

De esa manera supe que lo había jodido todo.

En una milésima de segundo.

Y de la misma forma que siempre.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.