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Me llamo Shayla Shayla.
Soy una Gran Sacerdotisa.
Mi poder es el fuego
y soy la más poderosa de toda la historia.
¡EL CUENTO DE LA SACERDOTISA!
Eran tiempos dificiles.
Apenas tenía edad para darme cuenta.
Toma.
¿Solo 100 roshtals?
Si no estás contenta, vete a otra parte.
Estoy harta.
¡No puedo más!
¡Maldito ladrón!
Ya verás la próxima vez.
¡Shayla!
Profesor...
Te he pillado otra vez.
¡Ha empezado él!
¡Me ha tirado al suelo!
Cuando aumenta mi ira, soy incontrolable.
Esta naturaleza colérica me ha jugado malas pasadas.
Un día, mientras jugaba cerca del pueblo...
¿Qué está haciendo?
¡Fantástico!
La mujer que vi
era una Gran Sacerdotisa que se entrenaba.
Me habían dicho que una sacerdotisa
era el ser más podedoso, después de los dioses.
Niños,
¿qué vais a hacer cuando seáis grandes?
¡Yo quiero ser caballero de Roshtaria!
¡Yo herrero!
Yo quiero servir a la princesa en el palacio de Fristalica.
Yo también.
Sí, yo...
Yo...
Bueno, piénsalo.
¿Y tú, Tarj?
¡Yo quiero ser rico!
Idiota...
Pero...
Por eso las chicas no te quieren, tonto.
¿Q-Qué?
Yo seré sacerdotisa.
Pronto, me presenté en las puertas del templo.
¡Abrid!
¡Abrid!
¿Alguien me oye ahí dentro?
Después aprendí cómo alguien se hace religioso.
De hecho, nadie había llamado a la puerta antes.
En cualquier caso, conseguí entrar en el templo.
Cuando sea sacerdotisa, podré vivir tranquila.
¿Qué te pasa? ¿No estás bien de la cabeza?
¡Qué daño!
Ok, entiendo.
Era la primera vez que la veía.
Se llama Afura Mann.
Estaba con nosotras aunque era un año más joven.
En el templo, llevábamos una vida muy estricta.
Nos dedicábamos en cuerpo y alma a entrenar.
Estoy harta de estas tonterías.
¿Nos saltamos la clase?
Eres una mancha para el sacerdocio.
¿Qué quiere decir eso?
¡Ay!
¿Por qué?
O-Oye...
¡Para!
¡Ay!
Está asqueroso.
Un ser humano no puede tragarse esto.
Dámelo, si no lo quieres.
¡Vaya apetito!
No puedo dormir con el estómago vacío.
La comida era escasa.
Me fui al pueblo cuando cayó la noche.
Señor, sírvame. Rápido.
Vale.
Afura Mann era así desde siempre.
Empiezo a estar harta de tus aires de superioridad.
¡Me tienes hartita! ¡Te odio!
¿Y qué vas a hacer?
¡Hoy te voy a ajustar las cuentas de una vez por todas!
¡Prepárate!
Interesante.
¿Lista?
¿Que quién ganó el duelo?
Ya no me acuerdo.
Me llamo Afura Mann.
Soy una de las tres sacerdotisas.
Estoy en la cima del mundo.
Esta es la estúpida Shayla Shayla.
La conozco desde que entré al templo.
Cuando acabó nuestra iniciación,
entramos juntas al Gran Templo.
Cuando alcanzan el primer grado,
a las jóvenes sacerdotisas se les da un brazalete mágico.
¡Este brazalete tiene un gran poder!
Pronto me darán un brazalete de Gran Sacerdotisa.
Idiota.
Nunca lo conseguirás.
¡Repite eso!
¿Te estás bañando?
Se está muy bien aquí.
¿Cómo está el agua?
Nada mal. Puedes meterte.
Muy bien.
¡Está ardiendo!
¿Qué dices? No está muy caliente.
¡Nos vamos a helar aquí!
¡Nos convertiremos en cubitos!
En el Gran Templo, siempre era muy tonta.
Un día, las Grandes Sacerdotisas
visitaron el templo.
¿Quiénes son?
¿No lo sabes?
¡Por eso te lo pregunto!
¿De verdad eres una sacerdotisa?
Son dos de las tres Grandes Sacerdotisas,
Crena Crena y Miz Mishtal.
¡Qué guapa!
Esa es la sacerdotisa que vi de pequeña.
¿Ah, sí?
¿Se acordará de mí?
Una Gran Sacerdotisa tiene una memoria muy selectiva.
¿Qué pasa?
Nos están mirando.
¿E-Estás de broma?
Has crecido.
¿Te entrenas aquí?
S-Sí.
Bien.
Vamos, nos están esperando.
Sí.
Qué bien, ¿no?
Cuando descubrieron en mí unos dones naturales,
me llevaron al Templo del Viento.
Y Shayla Shayla al del fuego.
Llegó el momento de la separación.
No podemos separarnos así.
Como prometí,
me las pagarás
antes de desearte buen viaje.
Parece interesante.
Te voy a enseñar el resultado de mi entrenamiento.
¡Vamos!
¿Es todo lo que puedes hacer?
Será mejor que te rindas.
¡Muy bien!
Tu viento no puede hacer nada contra mis llamas.
El combate no ha hecho más que empezar.
Os dejo imaginar
quién salió vencedora de ese duelo.
En el Templo del Viento, las sacerdotisas seleccionadas
se ejercitaban para controlar las artes aéreas.
¡Increíble!
Cada día, hice todo tipo de entrenamientos.
Cuando cumplí 17 años, las Grandes Sacerdotisas se retiraron.
Fui designada como una de las sucesoras.
Tú debes ser Afura Mann, ¿no?
Sí.
Soy Miz Mishtal. Me alegro de conocerte.
El placer es mío.
He oído hablar mucho de ti. Eres la Gran Sacerdotisa más joven.
Hasta ahora, yo tenía ese récord.
Pero ante tanta genialidad...
Gracias.
Yo también debería retirarme.
Miz Mishtal tenía 28 años.
¡Mira!
Es...
El brazalete de las Grandes Sacerdotisas.
Es tuyo a partir de ahora.
¿Para quién es el otro?
Pronto llegará.
También es muy joven.
Soy la única vieja aquí. Es horrible.
No...
¡Ya estoy aquí!
No puede ser.
La Gran Sacerdotisa Shayla Shayla ya está aquí.
¡Tú!
No podíamos soportarnos.
Pero así empieza la famosa historia
del viento y del fuego de El Hazard.
La Gran Sacerdotisa del viento, Afura Mann,
desafía al tornado gigante que se dirige hacia Roshtaria.
Sin embargo, la fuerza del tornado supera el poder de Afura.
Próximo episodio: "Tornado".
¡Siempre triunfaré como Gran Sacerdotisa!
¡TORNADO!
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