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Sabes, a nosotros no nos gusta la guerra, enténdeme.
Además, todos nuestros negocios son negocios de familia.
¿Qué hubo, eh?
¿Qué te dijeron?
Todavía nada.
La ingresaron a urgencias. La deben estar revisando apenas.
No te preocupes.
Va a estar bien.
Si vos no te hubieras aparecido en ese aeropuerto, nada de esto hubiera pasado,
¿oíste?
Puro fue el calor.
La humedad les pega muy duro a los gringos.
Wilmer, yo siento mucho lo que le pasó a Cindy.
Pero yo tengo que hacer lo que tengo que hacer.
Y vos también.
Sabes perfectamente, en este momento no te puedo decir.
Yo necesito tu ayuda para solucionar el problema de tu tío, Julio.
Pues yo lo siento mucho, papá.
Pero en este momento mi prioridad es Cindy. Yo no muevo un pie de acá hasta
saber cómo sigue ella. Hijo, tu tío ya debe estar volando de regreso a
Además... Los deberías pegar para Bogotá.
Y rierte.
Que lo llame urgente cuando no es una cosa es la otra.
Dame el teléfono.
Ah, patrón.
Aló. Tío, ¿hablas con Adelaida? Tío, mi amor.
¿Cómo va todo por allá?
Tío, te voy a poner altavoz.
¿Estamos aquí con Iriarte?
Estaba con el traslado de tu papá.
No, pues, tío, te cuento que hay cambio de planes porque mi papá no viajó en un
avión comercial, sino se fue en el jet privado del alemán.
¿Qué? No, no, no, espérate. ¿Cómo así?
¿Y entonces dónde vuelan?
¿A qué hora llegan?
Espérame un segundo.
Se pidieron volar en el avión privado del alemán.
Joder.
Ajá, ¿y entonces?
Habla Iriarte.
El avión debe de estar llegando a Bogotá en unas 10 horas.
Bueno, Iriarte, ahí estamos en contacto.
¿Qué?
Estoy pensando en una vaina.
¿Será que Olalla y el Alemán todavía están pensando en regresar a Colombia?
¿Pero para dónde más van a coger? Para las Bahamas, por ejemplo.
El cuartel del Alemán.
Finalmente el avión de ese paisa loco.
Y si pegan para allá.
¿Pues por qué le estás dando tantas vueltas al asunto, Leonardo?
Mira, si nosotros nos vamos para Colombia, nos vamos a tener que
Y yo lo último que quiero en la vida es ir a parar a una cárcel, hermano. Y
menos en una cárcel en Colombia.
Obviamente.
Yo tampoco quiero terminar en una cárcel.
Y no nos entregamos ahora.
Los gringos no nos van a dejar en paz.
¿Y por qué no entiendes que esta es nuestra oportunidad de taparnos de todo?
Ay, pinta.
Cuando Allen se entere que nos volamos de Carampachel en un avión privado, ¿qué
crees que va a hacer?
¿Se va a quedar cruzado de brazos viendo el noticiero sin hacer nada?
¿Y a mí qué me importa?
Que se muerda el codo ese bobo.
Los mundos vergados son capaces de encontrarnos con satélites.
Créeme, no nos va a dejar en paz.
Necesito ver el informe de traslado de prisioneros.
Agente Allen.
¿Cómo está?
Necesito ver el informe oficial de traslado de prisioneros.
Dígame, ¿y eso como para quién lo necesita?
¿Por qué?
¿Tiene algo que esconder?
Nada, agente. Pero usted no tiene la autoridad suficiente para pedir esos
documentos. Me lo muestra ahora mismo o lo voy a acusar de complicidad con
Villegas y Olalla.
¿Quiere tener al gobierno de Estados Unidos encima?
Calma, agente.
Yo no tuve nada que ver con eso.
Ni siquiera me había enterado del traslado del prisionero.
O sea que sí lo sacaron ayer.
Fue el señor Muñoz que no autorizó el traslado.
Yo estaba en el aeropuerto recogiendo al prisionero francés. Usted lo sabe bien,
agente. O sea que no salieron por barajas.
Tengo que despegar de otro aeropuerto.
Tengo que volver a Miami ahora mismo.
Aló. Yo, abuela. Soy yo, Wilmer.
Ve, ¿de dónde me llamás? Yo creí que ya estabas en el avión.
Sigo en Cali, abuela.
No pudimos viajar.
Cindy empezó a sentir mal en el aeropuerto y se desmayó.
No me digas. No pudieron viajar.
¿Cómo te parece?
Se desmayó.
Ay, mía, ¿pero está bien?
No sé.
Y por eso te llamo. Necesito pedirte un enorme favor.
Decime.
Ay, qué bueno que se despertó. ¿Cómo se siente?
¿Por qué estoy aquí?
¿Qué pasó?
Usted está usando en mayo y está acá en la clínica Nuestro Señor de los
Milagros. Pero ya lo voy a llamar a la doctora para que venga y la revise.
¿Y dónde está mi novio?
Él se llama Wilmer Villegas.
Creo que él fue el que la trajo, pero hace rato que no lo veo.
¿No está?
Sí, él debe estar por ahí, ahorita viene.
Sí, tranquila. No te preocupes.
Tiene empurruscado no saber nada de mi hermano.
Y lo peor es que faltan horas para que aterricen y tengamos noticias.
Yo no aguanto más. Vamos a llamarlos.
¿Y cómo los vamos a llamar si están en un avión?
Le entregué un teléfono a la telita a la Hugo para que se llevara con ellos.
Espérate.
¿O estás armado?
Me ofende la pregunta.
Llévate esto por si acaso.
Yo no confío en esta venda.
Buen viaje.
El problema es que si vienen volando ese aparato, no debe tener señal. ¿Entonces
qué? ¿Vamos a tratar?
Trata.
La diligencia es la que no se hace.
Me suena ocupado. ¿Cómo putas va a estar ocupado?
Eso no funciona.
Déjeme caso, fíjate.
¿Qué es esa mierda que está sonando? No me digas que vos tenés un teléfono de
telita y no me habías dicho.
¿Qué huevos me preguntaste o qué?
¿Cuál es el problema?
¿Cómo que cuál es el problema? Que es que a mí no me gustan las sorpresas.
A mí tampoco.
Aló.
Aló, Emanuel.
Hugo. ¿Qué hubo, eh?
Decime una cosa, ¿vienen para Colombia?
No, pues para Colombia no. Imagínate que este alemán dice que vamos a aterrizar
en Bahamas.
Hugo, con Wilmer, ven, poneme en altavoz que necesito decirle una cosita.
Trate un momentico, pues.
Bueno, señoras y señores, haren bolas que tienen algo que decirle.
Oídos, señores, escúchenme muy bien, por favor.
Si ustedes no llegan a Bogotá y no se entregan, van a quedar como prófugos de
justicia.
Es muy delicado, porque eso va a sumar otro delito más a los que a ustedes ya
les imputaron.
La policía internacional los puede coger en cualquier parte del mundo.
Mejor dicho, van a complicar mucho más la situación de como la tienen ahorita.
Yo les entiendo que ustedes no quieran ir a la cárcel, pero les aseguro que las
cosas van a ser mucho más fáciles de manejar si ustedes están aquí en
De hecho, nosotros ya hemos venido abonando el terreno con los jueces.
Y ya solo estamos a un par de días para que... Hugo, Hugo.
¿Qué pasó?
Se le acabó la batería a esta joda.
Volvió a llamar.
¿Y ese quién era?
Ese es Wilmer, mi sobrino.
Él estudió leyes en los Estados Unidos. Mira, si hay alguien que sepa lo que
dice, es él.
Créeme.
¿Entonces qué, señores?
¿Para dónde manda el pajarraco?
Parece que murieron sus influencias para cambiar el plan y escapar.
Pero tengo la matrícula del avión. Ya se la entregué a la base aérea en Florida.
Ellos van a ubicar la aeronave y cuando estén en el radar, vamos a seguir su
ruta. Más vale que lo encuentren.
Manténgame informado.
Lo haré, señor.
Eso come.
Solo hay la aventura. No le gustan las aventuras. Claro,
pero tiene que alimentarse bien porque no puede estar toda débil y toda... Hay
cosas que no le gustan.
No, no, no, pero... Mija, mira.
Mija.
¿Cómo estás?
Mira, Wilmer le dijo a Marlene que vos te habías malucheado y vinimos a ver
seguís. Ay, sí, yo casi me muero de la angustia cuando supe que estabas en la
clínica. ¿Y?
¿De dónde está él?
Él tuvo que salir a hacer una cosa urgente.
Pero bueno, no te preocupes porque estamos nosotras para acompañarte y
Ven, ¿ya te dijeron qué es lo que tenés?
¿No?
Ay, doctora, ¿cómo le va?
Bien, gracias.
¿Cómo estás, Cindy? Yo soy la doctora Tamayo, te atendí cuando llegaste. ¿Cómo
te sientes?
Un poco mareada.
Doctora, ¿no es verdad que tiene anemia? Es que desde que llegó a Cali está
pálida. No, no, no, no se preocupen. Los exámenes de sangre salieron muy bien.
Además, es normal tener algunos desmayos en su estado.
¿Su estado?
Sí. ¿Cierto que Cindy está embarazada, doctora?
Sí.
Felicitaciones. ¡Ay! ¡Ay, mija! ¡Ay, qué emoción!
¡Ay, qué lucha!
¡Ay, Dios mío, tantísimo! ¿Qué es esta felicidad?
Felicidades, sí.
Allá adentro tenemos un Villegas.
Ay, qué dicha. Mi viejita ahí.
Ay, qué felicidad.
Ay, qué dicha.
Ay, qué dicha.
¿Dónde el paisa loco los aterriza en las Bahamas? Estamos jodidos.
Yo solo espero que lo que les alcancé a decir les haya servido para entender lo
delicado de la situación.
Yo no sirvo para esperar. Yo no sirvo para no haber.
Relájate. Porque no podemos hacer nada más.
Mira, acabamos de salir del Dorado y ni Leonardo ni Olaya estaban en el vuelo
que venía de Madrid.
Sí, sí es que hubo un cambio de planes y ahora están viniendo en la avioneta
privada de la León.
Ah, ya.
Entonces, ¿qué van a hacer?
Pues nada, a ver.
Espera, porque no tenemos ni idea de dónde van a aterrizar.
Fabián, aprovechando que voy a estar en Bogotá, espérate una conversada con
nuestros policías allá.
Ayúdate que están tosando este luz.
Listo.
Pero, tío, me avisas cualquier cosa.
Vamos para el Canadá, igual si saben algo de ello.
¿Pero Leonardo qué ve?
Yo creo que se nos va a entregar.
Pues lo del embarazo de Cindy yo lo sabía.
¡Nubia!
¿Verdad? No me merece así. Sí, yo lo vi clarito con la taza de trípola.
Ay,
ya deja de ser bobada, ¿sí? No son bobadas, señorita.
Allá vos que no quieres ver que todos los signos del destino están en todas
partes. Ay, mija, es mejor que te vayas a recostar y te mando a hacer un
caldito. No, no, yo quiero ver a Wilmer.
Ay, no te preocupes. Yo ya le pongo un mensaje para que le pongan un viper.
Thank you.
Ve, no uses esa línea que yo voy a llamar a Ñaña para que me mande el
vos allá.
Qué soledad.
Es que ni que fuera primero de enero.
¿Droguería de la económica a la orden?
Hola, mija, soy yo.
¿Qué hubo, mamá?
¿Vos puedes creer que sos la primera persona que llamen todo el día?
Esta droguería es para que asustan. Ay, mija, tú me contaste todo eso, pero es
que necesito que me mandes un suelito para Cindy.
Yo ya no soy para Estados Unidos, pues.
Pues sí, ese era el plan, pero imagínate que en el aeropuerto se desmayó y no
pudo viajar.
¿Y qué le dio?
¿Cómo te parece que la pelada está embarazada?
¡Ay, tuve que caer, mamá!
Y bueno, me imagino que con esto ya tendrán que cambiar de planes.
O sea, ¿qué se piensan quedar? ¿Vos qué crees, mamá? Ay, eso sí no sé, mija.
Ni idea.
Con decirte que Wilma ni siquiera sabe qué va a hacer papá.
Ay, mamá.
No, yo ya el pacu me conté.
Chao, chao.
Papá, me voy.
¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué pasó?
Cindy salió de la clínica y ya está donde mi abuela.
Quiero pasar con ella un rato.
Anda. Me mantenés informado, ¿no?
Cerrate la puerta.
Mira.
Mira lo que dice aquí. Mira.
Es una verdadera vergüenza.
La ciudad de Cali se ha convertido en una plaza de la delincuencia y la
impunidad por cuenta de la familia Villegas.
Y nadie se atreve a decir nada.
No te manteco.
¿Empresa Real Colombiana? ¿Habla Raquel?
Raquel, ¿vos ya leíste la columna de Chavarría en el Vespertino?
Sí, pa', ya la leí.
Raquel, yo soy un hombre paciente, pero este señor me la voló.
Mira que he tratado de comunicarme con él toda la mañana y no me ha querido
pasar al teléfono.
Por supuesto que no va a pasar. ¿Vos crees que te va a dar la cara?
El señor me toca arreglarlo. ¡Es a mí!
No te preocupes. No te preocupes que yo te dije que yo me iba a encargar de
esto. Yo hablo con él. Tarde o temprano va a tener que contestar.
Tienes toda la razón.
El señor va a contestar, pero no te va a contestar a vos. ¡Me va a contestar a
mí! No, Pavo, no vas a hacer nada.
Es a mí, a mí. Yo te pedí un favor.
Yo misma converso con Raúl, ¿sí?
¿A qué?
Esta es la última.
La última.
¿Trae noticias en que puedo servirle?
Señorita, soy yo otra vez. ¿Será que el señor Raúl Echavarria ya se desocupó?
Nos estamos aproximando a la pista de aterrizaje.
Por favor, colóquese los cinturones.
Todo va a salir bien.
Sí.
Supongo que sí.
Te recomiendo mucho chiquitín. Menocuidad.
Claro.
Aquí se comunica Jetstar solicitando permiso para aterrizar.
Placas HK 51379.
Pulguita, discúlpame por haberte dejado sola en la clínica.
Surgió algo y me tocó salir de urgencia.
¿Ya te contaron?
No, ¿ya me contaron qué?
Cindy, ¿qué pasó? Contame. ¿Te dieron algo malo en la clínica o qué?
Estoy embarazada.
Tengo ocho semanas.
Señoras y señores, bienvenidos a la ciudad de Bogotá.
Allá está la Policía Nacional muy puntualita para hacerles la calle de
se merecen.
Eh, alemán.
¿Nosotros dónde guardamos este juguetico?
Este pa' cambio.
Yo solo espero no arrepentirme de haber tomado esta decisión, Leonardo.
Bueno.
Acá no trajo el río.
Yo supongo que a vos te van a mandar a Medellín. Yo no sé todavía.
Toca esperar.
Lo único que sé es que esta noticia no le va a calar muy bien a mi familia.
Mira, hago una cosa, te voy a proponer algo.
Háblate con tu abogado.
Ya me hablo con el mío.
Que se junten, que hablen, que se pongan de acuerdo y que nos saquen al mismo
tiempo de acá.
¿Te parece?
¿Vos crees que eso sí va a funcionar, pues?
Si nos funcionó en España, que nos ablandamos.
¿Cómo no va a funcionar acá?
Lo importante es que no haya arroces entre las organizaciones, ¿me entiendes?
Que Cali y Medellín se mantengan tranquilos.
Y que cuando nosotros salgamos de la cárcel, pues, no haya problema.
¿Te parece?
Está bien.
Me suena.
¿Qué pasa, Pulguita? ¿No estás contenta? Vamos a tener un baby.
¿Te parece un buen momento para empezar una familia?
Lo es que la situación está medio complicada.
Pero eso no quiere decir nada malo.
Todo lo contrario.
Es la mejor noticia que me podías haber dado.
Bueno, ni siquiera somos casados.
¿Qué voy a decir a mis padres?
Eso es lo que te tiene mal.
No te preocupes. Nos casamos mañana mismo, baby.
Estás loco.
Loco, pero de amor por vos y por ese bebé que viene en camino.
Yo sé que esta no es la manera como esperabas esto, ni como yo me imaginé
haría.
No tengo anillo, no tengo arenata, ni las rojas blancas que tanto te gustan.
Pero nada de eso importa en este momento.
Lo único que quiero que te pase es que te amo con todo mi corazón.
Son lo más importante que me ha pasado en la vida y quiero pasar el resto de mi
vida con vos y con ese baby que viene en camino.
I love you.
I love you.
Seguro nos vemos en Cali.
Así va a ser, mi amor.
Mucha fuerza.
Alemán, te vas por la vuelta.
Con gusto.
Ya Pablo se va a comunicar con vos o con tu hermano para lo del pago.
¿Aló? Tú, tío.
Tengo noticias.
Contá.
El avión de la alemana acaba de aterrizar en Catán.
Leonardo ya bajó y lo están siguiendo a una banda de la policía. A él lo están
llevando. ¡Sí!
Bien, bien.
Ya sabemos que está en Colombia.
Averiguate para dónde se lo lleva.
Conta con eso.
Fabián, no te olvides de recoger a Mayerle y a Hugo y a todos los demás.
Le vamos mamando a esos gringos.
¡Mamando! Hay que celebrar.
Ahora lo importante es lograr que se lo traigan aquí a Cali.
Relájate, que para eso está Wilmer.
¡Salud! ¡Por Leo!
Jaime Olaya y Leonardo Villegas Ulloa llegaron hoy a la ciudad de Bogotá,
presidente de Madrid, cumpliendo el pedido de extradición que interpuso el
gobierno colombiano.
En las próximas horas se definirá dónde serán encerrados los acusados mientras
se les define su situación jurídica.
Por lo menos ya está aquí.
¿Vamos a ver la noticia?
No.
Entre menos bomboleemos a esto, mejor.
¿Y Echavarría?
¿Él no se va a quedar con la boca cerrada?
Ay, mi hijo, felicitaciones.
Imagino que Cindy ya te contó, ¿verdad?
Sí, abuela, estoy feliz.
¿Qué fue la dicha, mi amor? Ay, mi hijo, yo también de una ilusión tan grande.
Por fin una buena noticia con todo esto que está pasando.
Ay, mi hijo, vas a ver.
Un hijo de una bendición.
Es verdad.
Con decirte que le pedí matrimonio, me lancé al charco de una vez.
¿En serio?
No.
Pues hay que empezar a organizar todo, ¿sabes?
Ay, qué maravilla, mijo. Mira, decirle a Cindy que tranquila, que aquí somos
muchos los que la vamos a ayudar con el zumbapico.
Gracias, abuela.
De todas maneras... Buenas.
Doña Marlene.
¿Acá? Acá estoy, mijo.
¿Qué? Doña Marlene.
¿Qué pasó?
Doña Marlene.
¿Qué pasó?
Mi hermano ya está en Bogotá. ¿Qué?
¿Cómo? Ay, mi hijo.
Ay,
qué buena noticia, ¿no?
Ay, gracias, gracias.
Por el milagroso. Me hizo caso, gracias.
No, gracias, milagroso, y también a su nieto, porque Geman ha hecho de todo.
Ay, yo sé, yo sé, gracias, mi hijo, gracias. Yo no sé qué habríamos hecho
vos. No, yo me lo pregunto también y la respuesta es nada.
Vos no te podés devolver para los Estados Unidos.
No, no, espérate, espérate.
Si no era por vos, mi hermano estaría en los Estados Unidos en este momento.
Decime cuánto te quieres ganar, yo te lo triplico. Pero vos no te puedes ir para
los Estados Unidos.
Hijo, esto acá todavía no ha terminado.
Aquí te estamos necesitando.
Y además, pues ahora tenés más razones con Cindy para quedarte.
Ahora sí.
Contale.
¿Qué? Pues nada, papá, que vas a ser abuelo.
¡Abuelo!
Imagínate. No pegues. ¿En serio?
¿En serio?
¿De vos?
Pues a mí solo me da de vida.
Lo mío... ¡Varón!
¡Varón!
Felicitaciones, mijo.
Puto padre de familia responsable. Yo era acoger juicionado.
Bueno, ¿y qué?
Cindy, por ahí está. Está como maluquita.
Bueno, tenemos que empezar a hacer todo muy rápido, porque una novia con panza,
eso no se ve bonito en ninguna foto.
Señora Marlene, queda usted encargada.
Vamos a botar la casa por la vida. Uy, señor, claro. Este es el primer Villegas
de esta generación.
Y si todo sale bien, va a tener un regalo bien especial.
Tu tío va a estar presente.
Ay, te he ido regalando, papá.
Ay,
mi amor.
¿Qué tal?
Yo voy a llevarle el vaso de agua a Cindy.
Y a Leonardo se lo están llevando para la picota.
Bueno, eso fue lo último que pude oír.
Tenemos que movernos rápido, Hugo.
Que Wilman y los abogados hagan todo lo que tengan que hacer para poder hacer
ese traslado rápido de Cali, ¿sí?
La picota es un infierno, eso no es un lugar para Leonardo.
Ay, ya, tranquila, Mayerly, que es un marido que sabe cuidar.
¿Y mi hermano?
Pensé que venía con usted.
No, Pipe y Adelaida se quedaron allá en Madrid.
Él se quedó allá cuidando a mi hija.
Pero vos hasta ahora pareces, ¿no?
Mayerly, ¿cuál es tu visaje?
Que él se fue para allá para saber qué pasaba con tu papá. Pero a vos no te
importó. Lo que pasa es que pensé que iba a ser más útil en Cali.
¿Ah, sí? ¿Y para qué?
Deja de ser tan aletosa, mamá. Ya tengo.
Muy bien.
Gracias por la información.
Buen día.
¿Qué te dijeron, Iarte?
El avión ya aterrizó en Bogotá.
Don Leonardo fue recibido por la policía y llevado a la cárcel.
Saluda, abogado.
Bueno, ahora falta gestionar el traslado a Cali.
Bueno, pero ellas están cargando a mi primo Wilmer.
Ay, Dios, qué tranquila que a mi papá nos lo han llevado los gringos.
Pero tampoco hay que bajar la guardia.
¿A qué le refiere?
El hecho de que don Leonardo esté en Colombia no quiere decir que los Estados
Unidos vayan a desistir en la solicitud de extradición.
Lo que pasa es que ahora se la pedirán a Colombia.
Esos yanquis deben de haber quedado bien cabreados por lo que pasó. Y no se van
a rendir tan fácil.
¿Qué es esto?
Gracias, Barbara.
Alvin. ¿Ya se enteró?
El embajador Woffer.
Acaba de llegar a Miami.
Y supe que los colombianos se aterrizaron en Bogotá esta tarde.
Nos ganaron esto.
A usted y a mí nos van a cortar la cabeza por esto, agente.
Nos podemos despedir de nuestros trabajos.
El
juego
era largo y todavía no acababa.
Los americanos tenían varias cartas bajo la manga y las jugarían en el momento
menos esperado.
Buenas, buenas, familia.
Una buena noticia por fin, ¿ves? ¿Qué dijo el juez?
Ya está listo el traslado de mi tío a Cali.
Mañana a la primera hora va a estar en Villanueva. Ay, qué buena noticia, por
Dios.
Pero ojalá con esas noticias acabaran los problemas, ¿no?
Perdón. Un momentito.
Ve, Fabiola.
Encárgate a avisarle a Fabián y a los que están en Bogotá.
Ya mismo.
Igual tenemos que recibir a Leonardo con bombo y pastillo.
Siempre pensando en la rumba.
Vamos a ir a Villahermosa. Vamos a hablar con el director de la cárcel. Le
llevamos unos regalitos.
Que aviste todo para que mi hermano esté cómodo allá.
Amén. Pero igual se me ocurren un buen par de ideas bien bonitas para salir de
este avión. Ya, ya, ya, ya. Qué arboloso.
Bueno, salud.
Ay, mi hijo.
Salud.
Porque juntos pudimos traer a mi hermano sano y salvo.
Eso. Salud. Salud.
Permiso.
¿Estás bien?
Sí, mi amor.
Bien.
No pasa nada.
Camina.
Vamos a celebrar.
Te lo juro.
Ya verás.
Aquí vamos a estar muy bien los tres.
No, Hugo, yo tengo una pregunta.
Preguntame. ¿Qué fue lo que quiso decir el alemán cuando dijo que Pablo iba a
llamar a Leonardo y es que para cuadrar él pagó?
No, pues la verdad no sé.
Yo también le iba a preguntar lo mismo.
Pero ahí con lo de la policía y todo, el man se desapareció. No pude. ¿No que
los países estaban haciendo el favor de vacar?
Pues eso dijeron. Pero como no soy güeputa, nunca de esas.
Pues los que ganan te caen muy bien.
No.
Señor Leonardo Villegas Ulloa, se le informa que será trasladado
a la cárcel de Villahermosa en la ciudad de Cali.
¿Queda entendido? Entendido, señor.
Siga, por favor.
Mira, ahí va Leonardo.
Ahí lo van a llevar.
¿Qué le estás prendiendo a la camioneta?
Cálmate, Fabián.
¿Qué me pasa?
¿Puedo ir a la mesa?
El cadáver del oficial Gallardo fue hallado con claras señas de haber sido
golpeado. La Guardia Española busca a los culpables del homicidio. A Gallardo
le relaciona con la captura de los colombianos Olaya y Villegas Ulloa
recientemente... ¡Ya, ya, ya! ¡Eso!
Es una vergüenza las cosas con las que nos relacionan en los periódicos.
¿Vos crees que a mí no me afecta?
Pues entonces hagamos algo.
Porque yo me niego a creer que todo se resuelve a las malas.
¿Y qué podemos hacer, Pipe?
Yo no sé, Adelaida.
Pero las nuevas generaciones de esta familia tenemos que resolver las cosas
distinto.
Nos vamos a joder si seguimos resolviendo toda bala.
Permiso.
Eso. Corre, corre, corre.
Para no ver la realidad.
Lamentablemente para Felipe, la violencia seguía estando presente.
Y así algunos de la familia quisieran cambiar las cosas, esto no iba a ser tan
evidente.
¿Tiene noticias en que puedo servirla?
Buenos días, señorita. Vea qué pena yo molestarla tanto.
Lo que pasa es que necesito que me comunique con el señor Raúl Echavarría.
que está?
No. ¿No sabe lo que le pasa a don Raúl?
No.
Fíjate, gente, es mejor porque no te mandas a un caldito.
Sí, cambiemosle chocolate.
A lo mejor le cae pesado. ¡Ve, nubia!
Recíbeme, mujer.
Hagámosle una cosita más ligera.
No, thank you. Yo no necesito nada.
Yo estoy bien.
Gracias. Hija, ve.
Wilmer ya nos contó que se casan. Ella era yo, ¿no, mamá? ¿Ves?
Ay, señora Cindy, mira este vestido tan bonito.
Mira, pues, es que es el vestido que yo usé para mi matrimonio. Pues pensé
que...
Te gustaba o pues arregló de algún arreglito.
Es una belleza, ¿ves? Ese vestido tiene historia en la familia. A mí me gusta.
Llévatelo.
Es que nos toca rápido, mi hijita, porque ya se viene la feria de Cali, la
Navidad y ella... Ay, no, no la asustes, mi hija.
No, va a creer que no somos capaces con todo, mi hija. Nosotros somos una
familia de mujeres berracas.
Somos capaces con todo y te vamos a ayudar en todo lo que necesites.
Thank you.
Y no te preocupes por nada.
Esta familia no es que a ti mangas.
Aquí lo que sobra es plata.
Pero sí.
Y ¿cómo querés? El ponqué y el vestido.
Tranquila, que mandamos a hacer un vestido nuevo.
Marlene, déjame un vestido a mí.
No, ella, ella, que lo escoja, mija. Bueno, familia, me encanta verlas así
emocionadas con ese fiestón. Eso tiene que ser el evento del año. Claro.
Ahí le encargo a mi pulguita para que la dejen bien pispa.
Me voy para la emisora que Raquel me necesita.
Nos vemos.
Nos vemos más tarde.
Chao, baby.
Chao, abuela.
Chao, mi hijo.
Pa' que le hagan un artículo bien bonito en la prensa. Por ahí hasta le dan la
portada. Bien divinas para la boda.
Qué emoción.
Doña Amparo, don Antonio. Tiempo sin verlos.
Sí, flaco.
Yo estoy angustiada por el tema de las droguerías.
Las ventanas han bajado muchísimo y estamos casi caídos.
Papá, me vas a perdonar, pero yo pienso que tiene que ver con todo lo que está
pasando con Leonardo en Madrid.
¿Será?
La gente está muy alborotada. Nadie se quiere inventar.
Supongo que es porque cree que el padre lo sacó el otro día de la fiesta.
Ay, qué lindo.
Mira, nadie se quiere ver involucrado con nosotros y todo el mundo sabe que
droguerías son de la familia.
Droguería a la económica a la orden.
Mija, soy yo.
Necesito que me traigas todas las revistas de novia que tengas allá.
Tenemos matrimonio a la vista.
Ay, no me digas.
Wilmer y Cindy se casan.
Contá con esas revistas, mamá.
Igual yo quería pasar por la casa a comentarte un tenis de las droguerías.
Bueno, mija. Bueno, chao.
Ve, flaquito.
O sea, ¿qué me puedes ir a conseguir todas las registras de nombre que
Que un mes ni se casan.
Claro.
Señor Cajado, ¿cómo me elevado?
¿Qué hubo, eh? ¿Qué hubo, papá? ¿Cómo vivió Cindy?
Hoy está un poquito mejor.
Mira, supone que tu tío esta tarde está llegando a la cárcel de Villarroza.
Tenemos que movernos ya con el juez Villa. Hay que hablar con el tipo.
Que vaya cuadrando todo.
Yo quiero que mi hermano salga antes del 24.
Papá, lo que pasa es que la Navidad está muy cerca.
Ya demora un poco más de lo que vos estás pensando.
Yo sé, pero igual hay que comenzar a hacer la vuelta si no nos lleva el pata.
Mira, lo bueno es que hoy está llegando a Cali de Bogotá.
¿Vos te acordás de Uriel Gallego?
¿Vos lo conociste, pequeño?
El hombre está conectadísimo con la alta de espera.
Conoce a todo el mundo, se cogea con todos, empresarios, políticos,
El que él no conoce es porque no existe.
Y nos va a echar una mano.
Buenísimo.
A ver si tu hermana... ¿Raquel? ¿Fuiste vos?
¿No, chavarría?
¿Vos a ver de qué te estoy hablando?
¿Fuiste vos?
¡Tumbao! ¡Tumbao!
¡Ay!
Con ritmo y sabor.
¡Eh, eh!
Sabor.
El bueno.
¡Y ya llego!
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