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UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
Envía tu confesión más cinco dólares a mí, Jesús,
casilla de correo 38, estación FDR, Nueva York.
Cuéntale tu secreto a Jesús.
Sí, es muy preocupante.
Gracias por llamar un domingo.
Resolveremos este tema con Kevin de inmediato.
Kevin, ¡mentiroso de mierda!
Volvemos con Jesús y los Blibliamigos luego de estos anuncios.
Este viernes, Colt frente a la muerte
en el próximo Colt Luger.
La investigación lo lleva a un prostíbulo.
Lárguese, detective. Intento ganarme la vida.
El oficio más antiguo del mundo...
¿La prostitución?
Golpear fulanas.
El peligro se pone sostén.
Esta semana, en el próximo Colt Luger.
Estaba mirando.
No, y ahora tampoco.
Muy bien, jovencito, afuera.
¿Sí papá?
¿Te gustaría ir a ver un partido con tu viejo?
Cielos, ¡sí!
Creí que irías con Kevin.
Sí, pero no viene.
- ¿Cuándo lo decidió? - Cuando se lo dije.
¡Me llevó toda la mañana! ¡Prometiste llevarme!
¡Y tú me mentiste!
Me prometiste que harías tus tareas de historia,
pero llamó tu profesor, ¡y dijo que no hiciste nada!
¡Es historia! ¡Va a seguir ahí!
Cuando vuelva a la noche, quiero ver la mitad de esas tareas hechas,
¡o juro por Dios que te estampo contra esa puta pared!
¡Estamos afuera, tonto! ¡No hay ninguna pared!
Entonces levantaré una, ¡y te estamparé contra ella!
¡Pueden parar de gritar frente a todo el vecindario!
No se preocupen, yo no oí nada.
Yo sí, pero no entendí.
Lo siento, Susan, pero tu hijo es un inútil.
No eres hombre de palabra, entonces Bill irá al partido.
Y se acabó. Él es hombre. Él hizo toda su tarea.
- No tenía ninguna. - Silencio y al auto.
¡Y tú, a casa!
Hola, Frank. ¿Dando un paseo dominical?
Voy a ver un partido, Vic.
Excelente, amigo.
Padre e hijo compartiendo el día,
la sal de la vida.
¡También tengo entradas!
Pero no puedo ir porque tengo a Izzie enfermo.
Inhaló mi "azúcar nasal" y ahora se cree dinosaurio.
- ¿Puedes creerlo? Una locura. - Sí, quita los pies.
¡Éxitos, hermano!
Eso es, papá, ¡huye como un cobarde de mierda!
- ¿Qué dijiste? - Nada.
- Ya me parecía. - ¡Es injusto!
El que las hace las paga.
¿Encima debo pagar?
¡Por Dios, no me dan respiro!
¡No me hables así!
¿Y ahora quién grita frente a todo el vecindario?
¡Sigo sin oír nada!
AVISO DE RECLUTAMIENTO
¡Odio mi vida!
Maldito lápiz labial.
Cariño, sé que estás enojado con tu papá.
Es un idiota.
Es más Hitler que el hermano Hitler de Hitler.
- ¿Quién? - ¡Es injusto!
Kevin, tú nos mentiste. Tienes que madurar.
Maureen y yo iremos de compras.
Mientras tanto, confío en que harás tus tareas.
Nos vemos en unas horas.
Necesito drogarme. Ahora.
Billy, esto te va a encantar.
Los hombres Murphy. ¿Contento?
Sí, papá.
Claro. Es increíble.
Tu primer partido, y lo verás en platea preferencial.
¿Puedes creerlo? ¿A tu edad? ¿Tienes idea de la suerte que tienes?
- Sí. - Cielos, ojalá fuese mi propio padre.
Pásame una cerveza de la hielera. Eso es.
Tu turno, muchacho. Sostén el volante.
Te va a encantar el estadio. ¡El campo es tan verde!
Y conozco un atajo genial para llegar.
Baja el seguro.
Esto será genial.
- ¿No deberíamos ayudarlo? - No. No hagas contacto visual.
Oye, hermano, me quedé sin gasolina.
No hagas contacto visual.
¿Puedes ayudar a un hermano?
Mierda, hice contacto visual.
¡No me mates! ¡Tengo familia!
¡Maldito idiota!
Vaya, qué día. Te dije que sería genial.
Solo tú y yo, amigo. Será un recuerdo para siempre.
¡Qué divertido se ve eso!
¿Por qué tengo que ir contigo?
Deja de protestar. Tú y yo nos vamos a divertir mucho.
Iremos al nuevo centro comercial
y compraremos cosas para mi reunión de Plast-A-Ware.
- ¿Por qué? - Porque es el trabajo de mami.
Papá dice que las mamás trabajan con maridos presos.
Papá... a veces dice cosas sin pensar.
Me encanta mi trabajo.
¿Cuánto ganas?
Me pagan con productos Plast-A-Ware.
¿Tienen dinero adentro?
Será mejor que me concentre en conducir.
Espera a ver esto. ¿Listo?
- ¿Listo? - Listo .
Aquí viene.
¿Qué te dije? Es una catedral.
¿No son geniales estas plateas?
¡Qué cerca estamos! Veo la ceniza del cigarrillo del mariscal de campo.
Mañana tienes que contárselo a tus amigos,
lo genial que es tu papá.
- Sí, papá. - Claro que lo harás.
¡Vamos, Rustys!
Disculpe, creo que esos asientos son nuestros.
No. Son nuestros, amigo. Lárguense.
Mire, le mostraré las entradas.
No me molestes. Son asientos corporativos.
Son de Mohican Airways. ¿Lo ves? Mohican Airways.
¿Tú eres de Mohican Airways?
¡Yo soy Mohican Airways! Soy Roger Dunbarton, CEO.
¡Señor Dunbarton!
Lo siento mucho, señor Dunbarton. Frank Murphy, departamento de equipaje.
Quítate la gorra, Bill.
Murphy, sí. Ascendido hace poco.
Bob Pogo me habla de ti.
Cuando no está hablando de salchichas.
- Fuera de mis asientos. - Sí. Sí, disculpe.
Lo siento. Bill, estás en el asiento del señor.
Detenidos del lado de los Piledrivers.
Si me permite, señor Dunbarton, es un honor...
- Papá, ¿puedo un banderín? - Sí. Compra dos.
Señor Dunbarton, ¿lo invito una cerveza?
Esa orina de caballo es para campesinos.
De este lado de la valla, bebemos nuestra propia bebida.
Bebemos brandy, ¡y yo me llamo Brandy!
¿No es gracioso?
¡Es muy gracioso, Brandy!
- Sí. - Es comiquísimo.
¿No?
Sí. ¡Sí!
Ríanse todos del chiste gracioso que hizo mi esposa.
¡Ríanse, malditos!
¡Siéntate!
¡Hora de divertirse!
Sí, acabemos con esa hierba
antes que se haga de día y quiera irme a casa.
¿De dónde sacaste ese disco de maricas? ¿Del culo de tu papá?
Es el primer álbum doble que escuché. Déjame en paz.
Solo bromeaba.
Cuando era niño, mis padres lo ponían los domingos.
Como si fueran los Liberace o algo así.
Me estás deprimiendo. Vamos a fumar.
Mi papá es un maldito dictador.
Está histérico porque voy a reprobar Historia.
¿Quién necesita estudiar idioteces que ya pasaron?
Si hubiera una materia llamada "Futuro", estudiaría sin parar.
Claro.
En el futuro, no hará falta estudiar. Habrá píldoras para eso.
Yo me daría una sobredosis de esas.
Disculpe, ¿la sección de ofertas?
Acabo de separarme. Creo que nunca me amó.
Dios mío, es ella.
Maureen, cariño, vamos a jugar con platos y sartenes.
- ¿Por qué me tironeas, mami? - ¿Sue?
- ¿Sue Murphy? - Mierda.
¡Ginny! ¡Hola!
Qué alegría verte. Quisiera quedarme a charlar, pero...
Gracias. Ni mi madre me escucha.
Cariño, toma estas monedas.
Pide un deseo en la fuente de la tienda de órganos.
¡De acuerdo!
Gracias, Sue. Eres tan buena amiga.
Bueno, no tengo mucho...
Todo comenzó en la luna de miel.
Y así acaba el primer tiempo.
Piledrivers: 39.
Rustys: dos.
No quiero alardear, señor, pero desde que asumí el cargo,
encontré el auto que se había perdido el año pasado.
Te felicito. Una vez, hice un turno en el departamento de equipaje
para ver qué se sentía y ser uno más.
- ¿En serio? - Por Dios, ¡no!
Vaya cosa lo que le pasó a Ed, ¿verdad, Frank?
Sí. Fue terrible.
¿Tienes idea de lo que cuesta reemplazar esas turbinas?
- No. - Yo tampoco, hasta que Ed chocó con una.
Verás, Frank, en los negocios
los gastos imprevistos son los que pueden hundir a una empresa.
¡Quítame ese maldito dedo de la cara!
- ¡Papá, mi bebida! - ¡Buen tiro, señor!
Frank, lo último que necesita la empresa es una huelga.
¿Verán los empleados que somos un equipo?
Hay muchos factores, señor,
y esos muchachos tienen un trabajo pesado.
Escúchame. Ya no eres su amigo, ¡ahora eres su jefe!
Deben temerte.
Deben saber que tú puedes cogerte a su esposa mejor que ellos.
- Bueno. - Me caes bien, Frank.
- Pero nunca me hagas enojar. - Jamás lo haría, señor.
Bien. Creo que Dios, en su infinita sabiduría,
metió la cara de Ed en esa hélice
para que hoy tú estuvieras en este estadio conmigo.
Has sido ungido, Frank.
No me decepciones, ni a Dios. Es lo mismo.
Papá, ¿me llevas al baño?
Ahora no, ¡estoy siendo ungido!
¡Estoy muy apurado!
Yo lo llevo. Sígueme.
No te compres un perro caliente, Brandy. Estás engordando.
- Chistoso. - Hablo en serio.
¡Voy a cortarte los víveres!
¡Que se vaya a la mierda! ¡Yo como lo que quiero!
HOMBRES
¡Qué imbécil!
¡Puto!
¡A la mierda con él!
- Oye, muévete. - ¿Tienes mi maldito pene aquí?
¡Maldito baño!
- ¡Tardas demasiado! - Voy a cagar.
- ¡Mea aquí! - Te convenía.
Eso es.
Eso es.
Tengo una pregunta.
Si tuvieran que cogerse a una primera dama, ¿a quién elegirían?
- Ya sé. - No vale decir "Jackie Kennedy".
Si no puedo decir "Jackie Kennedy", no juego.
Está buenísima.
Maldito disco.
CUERDAS PARA UNA TARDE APACIBLE
RECUERDOS DORADOS DE KEVIN MURPHY
- Vamos a jugar a la pelota, papá. - Claro, Kevin.
Recuerda este hermoso día,
porque quizás alguna vez, cuando seas mayor, no nos llevemos tan bien,
pero recordarás que lo más importante que hay en la vida
es que siempre seré tu papá.
Y pase lo que pase, siempre te amaré.
Y no te conviene estar con Jackie Kennedy,
porque estuvo casada con el presidente Kennedy,
y él jodió a todo el mundo.
Te quiero, papá.
Lamento que todo se haya puesto tan feo.
¡Kevin está alucinando!
Debo portarme bien.
Ya mism...
- La policía. ¡Mierda! - ¡Vámonos de aquí!
Ninguna mujer debería pasar la noche de San Valentín
buscando a su marido por toda la ciudad.
Cielos, son las cinco, y...
Hacía siete años que no teníamos sexo cara a cara.
Tengo frío, papá.
Necesito la ventanilla baja. Me ayuda a pensar.
¿No fue un día genial? Nos divertimos, ¿verdad?
Sí. Pasaste mucho tiempo con los adultos.
Esos no eran adultos cualquiera, hijo.
Hoy me hice amigo de alguien poderoso.
¿Sabes quién es ese señor Dunbarton?
El dueño de Mohican Airways. El gran jefe.
Un hombre para tener en cuenta.
Pasó el último rato durmiendo en la falda de su esposa.
Y ahora él sabe quién soy,
y confía en tu padre para que resuelva este asunto de la huelga.
Soy importante.
He sido ungido. ¡Soy un titán del transporte!
GASOLINA
Mierda. ¿Tu madre estuvo conduciendo?
- Levanta la ventanilla. - Creí que querías pensar.
¡Ya no pienso más! ¡Levántala!
¡Maldita sea! ¡No quiero ir al reformatorio!
Mi mamá va a matarme.
Me cuesta correr. No siento los pies.
Vamos.
Oigan, debo volver.
- ¿Qué? - Me olvidé el monedero.
Debo ir a buscarlo. Espérenme aquí.
¡Mierda! ¡Hijos de puta!
¿Dónde está?
- ¡Oye! ¡Ven aquí! - ¡Mierda!
¡Por favor!
¡Necesito gasolina! ¡Ten compasión!
¡Yo peleé en Corea!
- ¡Fuera del camino! - ¡Váyase a la mierda, señora!
Papá, ¿por qué no vamos a una gasolinera?
Vi una algunas cuadras atrás.
No es un buen vecindario, ¿entiendes?
Cinco cuadras aquí son como mil en el nuestro.
Más nos valdría ponernos a perforar el suelo.
¡Frank! ¡Frank Murphy!
- ¿Rosie? - ¿Qué demonios haces tú aquí?
Es que veníamos de ver el partido y...
Mete tu trasero irlandés aquí antes de que te congeles.
Vayan a Texaco a traer gasolina para mi amigo, ¿sí?
Adelante.
¿Desde cuándo mierda soy el gasolinero?
¡Un café para el señor!
Muchacho, el baño está allí si lo necesitas.
No hace falta.
Rosie, ¿por qué traes a ese blanco aquí?
Tranquilo, hombre, es un amigo.
- Parece policía. - ¡Todos parecen policías!
Sí, tienen razón. ¡Manos arriba, todos!
Aquí no, Frank.
El Centro Comercial Waterbridge cierra sus puertas. Gracias.
Me esforcé tanto por complacerlo. Hacía todo lo que me pedía.
Me corté el pelo, usé loción para después del afeitado, pero igual no me tocaba.
No lo sé, Ginny.
Hasta le metí una moneda caliente en el culo.
¡Ginny, basta! Están cerrando.
Debo buscar a Maureen e ir a casa a hacer la cena.
Vaya. Disculpa.
Lamento si te importuné con el desmoronamiento de mi vida.
Ginny...
¿Para qué me molesto en hablarte?
No podrías entender lo que siento, con tu vida perfecta.
Y tus hijos hermosos.
¡Mi vida no es perfecta!
¡Además de madre y esposa, no soy nada!
¡Vendo recipientes de plástico en los que vierto lágrimas!
¡Todos tenemos nuestras mierdas, Ginny!
¡A veces desearía no haberme casado!
¿Nunca dejas de pensar en ti?
¿Es verdad eso, mami?
Lleva esas monedas de vuelta a la fuente.
Papá, no veo ningún disco de John Denver.
Sigue buscando, muchacho. Unos diez kilómetros al norte.
Es un barrio de negros.
¿Sabes? Una vez no me quedaban días de licencia por enfermedad ni nada.
Frank Murphy cubrió mi turno entero
para que pudiera ir al hospital a ver nacer a mi hija.
Fue un honor, y no pedí nada a cambio.
¿Cómo está mi pequeña ahijada Frankalina?
- ¡Eres lo máximo! - ¡No, tú lo eres!
- Te adoro. - Por Frank Murphy.
El mejor amigo que un maletero pueda tener.
Tú eres de los nuestros.
Bob Pogo puede meterse los recortes de gastos en su culo gordo.
¡Así es!
Y las entradas que nos dio para el partido ni siquiera eran tan buenas.
- ¿Cómo dices? - Nada.
Bob Pogo le dio a mi papá entradas para gerentes,
pero debimos compartir con el señor Dunbarton.
Mi papá le cae muy bien.
Se pasó todo el rato hablándole de cómo asustar empleados.
¿Dunbarton?
Bueno, sí. Bob me dio entradas de la empresa.
No podía rechazarlos. Pero estoy contigo.
Ver a Dunbarton me ayudó a ponerle cara al sindicato.
¿Y con qué cara estoy hablando ahora?
Llegó tu gasolina.
De nada...
¡Oye! Soy tu vecino, el señor Holtenwasser.
Hace frío, Kevin. Permíteme llevarte a tu casa.
Gracias, pero...
Por favor, insisto.
Sube.
Papá, ¿estás enojado porque le conté a tu amigo lo de las entradas?
No. Fue mi culpa.
Lamento que el día no haya salido como esperabas.
No es nada. ¿Puedo preguntarte algo más?
- Claro. - Eso de la huelga...
¿Cómo puedes estar del lado del jefe y del lado de tu amigo?
No puedo.
Espera, no terminé.
- ¿No hiciste durante el partido? - ¡Claro que no!
¿Por qué me hiciste devolver las monedas?
Porque eso es robar.
Pero ese era mi deseo.
No todos los deseos se hacen realidad.
¿Como el tuyo de no haberte casado?
¡No! Yo no... No.
No es lo que... Dije eso, pero no quise decir eso.
Tú me entiendes, solo intentaba consolar a Ginny.
Entonces, cuando oí a papá decir que desearía no haberse casado,
¿a quién intentaba consolar él?
Te aseguro que se lo preguntaré.
Qué bien que por fin podemos charlar, Kevin.
Durante años te vi crecer.
¿Qué? ¿Desde atrás de la cortina o...?
En la calle, mientras jugabas.
¿Sabías que yo fui el primer propietario de la zona?
Bueno, mi esposa y yo.
Se llamaba Mary.
Era enfermera del hospital del ejército de Estados Unidos de...
¡Mierda, mi papá!
¡Mierda!
¡Mierda!
¡Que tengas una noche maravillosa!
Necesito hacerte una pregunta.
Por el amor de Dios, Sue. Tuve un pésimo día.
¿Bebiste? ¿Él bebió?
¡No quiero ser alcahuete!
- Entonces, sí. - Tranquilízate.
Estaba en un partido. ¿Qué quieres de mí?
¿Ya llegaron?
Vaya, estás estudiando.
Claro. Como loco.
¿Sabían que hubo dos guerras mundiales?
- No escuchaba esto hacía... - Mucho tiempo.
A mí también me gustó siempre.
¿Por qué se te ocurrió ponerlo?
Quería escuchar algo pésimo.
- ¡Es mejor que el asco del Rey Elfo! - ¡Suficiente!
¡Nos queremos!
Estuvimos separados todo el día y ahora estaremos juntos,
como una familia.
Bobby, tenías que cortar el césped.
Lo hice, papá.
Pero el césped sigue tan alto como antes, Bobby.
¡Recórcholis! ¿Te referías al nuestro?
¡Bobby!
Oye, adivina qué descubrí hoy.
Nos equivocamos con nuestro vecino, el señor Hitler.
- ¿Sí? - Sí.
No es nazi.
Tiene una de esas estrellas extrañas colgadas del espejo retrovisor.
¡Es adorador del diablo!
¡Cielos!
Genial, ¿no?
Gasté 700 dólares en un televisor para ver una familia feliz.
Así que cierren el pico.
Hoy revelaré la primera de las seis entregas de mi serie
Ser negro en los Estados Unidos de hoy.
Yo sufrí en carne propia el silencioso flagelo del racismo
cuando, disfrazado de un típico negro de barrio marginal,
intenté en vano conseguir ayuda para mi vehículo varado.
Ni un solo conductor caucásico se detuvo a ayudarme a mí, un negro.
Oye, hermano, me quedé sin gasolina. ¿Puedes ayudar a un hermano?
¡No me mates! ¡Tengo familia!
Ahí lo ven. La cara del racismo en los Estados Unidos de hoy.
Y yo que creí conocerlo.
Vaya día que tuvimos hoy.
Hola, soy yo. No confiaría en Frank Murphy.
El sindicato debe fijar la fecha de la huelga.
¡No, obviamente no sé qué hora es!
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