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(Jadeos)
(Sirenas de policía acercándose)
"Mi nombre es Miguel y, como ven,
no me encuentro en una situación fácil".
"Se preguntarán cómo he llegado aquí".
"Les aseguro que hace unos meses mi vida era muy diferente".
"Trabajaba en una agencia de noticias".
"Tenía una novia preciosa
y vivía con ella en un apartamento del centro de la ciudad".
"Pero hace unos meses descubrí que mi padre había sido estafado,
que había perdido su fábrica. Estaba lleno de deudas".
"Y que la casa donde nací ya no era nuestra".
"Era de él".
"Todos le llaman el Chatarrero,
pero realmente es el amo del barrio y lo maneja con mano dura".
"Y además está liado con la chica más hermosa que he conocido nunca:
Carol".
"Ella solo consiguió que empeoraran la cosas".
(SORPRENDIDO) Carol.
"Y este es Sastre, mi mejor amigo".
"Cuando el mundo se hundió bajo mis pies, recurrí a él".
"Sabía que no me fallaría".
"Juntos decidimos atracar a todos los que habían hundido a mi padre".
"Esta fábrica es de uno de ellos".
"Lo que hemos hecho es un delito, es cierto, pero cuando las leyes
no te protegen, es uno mismo quien debe hacer justicia".
"Y si no me creen, pregúntense...
hasta dónde estarían dispuestos a llegar para salvar a su familia".
"Esta historia tiene toda la pinta de estar a punto de acabar,
aunque si quieren saber la verdad, empezó hace mucho tiempo".
(Timbre)
Miguel, mira a ver quién está llamando.
Venga, baja. Ya voy.
Me voy con Sastre. -¿Adónde vais?
A dar una vuelta. Tened cuidado.
-Coge la trenka que todavía hace frío.
A ver si te vas a coger una pulmonía.
Jo, macho, llevo media hora silbando.
Estaba en el baño. Toma.
¿Es el último? Está fenómeno.
El Llanero y Toro luchan con unos tipos en una minas de oro
y hay una estampida de búfalos. Muchas gracias.
¿Qué? ¿Nos damos una vuelta por lo del Varela?
Venga, vale.
(HOMBRE) ¡Golfos! ¡Ladrones! ¡Hijos de mala madre!
Para, Miguel, para, para.
Esta por el Varela. (RÍE)
Jo, macho, por un momento pensé que me iba a coger de la capucha.
Ha faltado el pelo de un calvo. Ya ves, menos mal que le tiré
toda esa montaña de botes al suelo, si no...
(RIENDO) La cara que puso.
(RÍE) Como si le estuviera dando un paralís.
(VOZ AGUDA) "¡Golfos, hijos de mala madre!".
Lo malo es que ya no podemos volver. Bueno, hay muchas tiendas.
Vamos allá.
(Coche arrancando)
Vamos, vamos.
Fin del trayecto, capullo. Joder, sal ya, coño.
Arranca, coño, arranca. -Faltan las llaves, hostias.
-Que la mercancía no es tuya, esto lo paga todo el seguro...
-Te voy a partir la cabeza.
-Vamos a meterlo en el maletero. -Venga, muévete.
-¡Vámonos!
Venga, coño, vamos.
Dame las llaves, coño.
Venga, coño, vámonos ya que hace un frío de pelotas.
A partir de las siete,
todos los obreros de la construcción pasan por aquí.
Antes de que te des cuenta estarás en tu cama.
Ya.
Unos mendas, que asaltaron un camión el otro día.
Al camionero lo dejaron atado
y le pintaron una señal en la mejilla.
El tío dice que eran unos bestias.
Apaches. ¿Qué?
Que esto lo hacían los apaches.
A mí cada día me llegan diez de estas.
No me cuesta nada pasártelas, pero...
Si no es indiscreción... ¿Para qué coño las quieres?
Estoy pensando en escribir una novela de atracadores y esas cosas.
(GIME)
Una película, eso sí que da pasta.
Van a seguir dando duro con el tema del desempleo y la corrupción
y no se van a mover ni un centímetro de ahí.
Habla con Serrano, es del círculo más próximo a Felipe.
Dile que lo llamas de mi parte, que te cuente la estrategia de Moncloa.
Desde luego, algo tienen que hacer.
Hace un año que ganaron las elecciones
y las cosas no les pueden ir peor. Siempre puede ir a peor, créeme.
-Miguel, te llaman.
Sí, dígame.
-Miguel.
Estoy en el San Carlos, que a papá le ha dado un ataque al corazón.
¿Cómo está?
"No lo sé, porque..."
los médicos no me dicen nada.
Voy para allá.
A mi padre le ha dado un infarto, voy al hospital.
-Lo siento. Oye, no te preocupes por lo de Serrano, lo llamo yo.
Por favor, llámame cuando sepas algo.
Tranquilo, lo han cogido a tiempo. ¿Has hablado con los médicos?
Con el médico de guardia.
Está ingresado en la UCI.
Lo han puesto en tratamiento y de momento está estable.
Por un momento pensé que otra vez llegaba tarde.
Esta vez no.
-(HERMANA, SOLLOZANDO) Eran como las dos o así y...
Papá se desmayó en medio de la calle.
Un vecino llamó a la ambulancia y vino a avisarme a casa.
¿Qué hacía en el barrio? A esa hora debía estar trabajando.
No sé, a lo mejor se había encontrado mal
y había decidido volver a casa.
Y no pudo ni llegar, el pobre.
Tengo que llamar a Cris.
-"Su padre se encuentra estable, ha reaccionado bien al tratamiento".
Lo tendremos en observación las próximas 24 horas.
-¿Podemos verle? -No.
Aún no, será mejor que se vayan a casa y descansen un poco.
Aquí no pueden hacer nada.
-Gracias.
Lo mejor sería que nos fuéramos a casa.
Yo me quedo, id vosotras.
Ana...
A descansar.
Está bien.
Llámame si pasa algo. Mañana vengo pronto.
-¿Quieres que me quede? No, está bien.
¿Seguro? Sí.
Me echaré en algún sitio, ya sabes que me duermo en cualquier parte.
Te quiero. Y yo.
Tranquila.
¿Qué pasa, flaquita?
¿Dónde estabas?
Tenía que ver a Robles, por lo de anoche.
Te llevan esperando dos horas.
¿Qué pasa, chicos? -¿Qué pasa?
-Buenas, Sastre. Hola, bebé.
Joder, qué suerte has tenido, macho.
Tu chico no se parece en nada a su padre.
-Ah, muy bien. Tarde e insultando. Perfecto.
Toma, vuestra pasta de lo de anoche.
-Ya lo guardo yo.
-¿Te hace mucha gracia? Cómprate otro chándal, para hacer
un quita y pon, coño, que media Policía tiene que estar buscando
a un gordo del equipo olímpico cubano.
-A mi madre se le ha estropeado la lavadora.
Y no estoy gordo, tengo un problema con las glándulas, ¿estamos?
-Y con la panceta.
Va, Agus, siéntate a tomar una cerveza con nosotros, anda.
-No puedo, Sastre, voy volado, me están esperando, tío.
¿Qué pasa? ¿Te estás metiendo otra vez?
¿Qué dices, macho? Ya no, estoy limpio como la patena.
Venga, chicos, nos vemos. Gracias, Sastre.
-No te has enterado de lo del padre de Miguel, ¿no?
No, ¿qué ha pasado?
Le ha dado un infarto.
Iba al mercado y le ha pillado en medio de la calle.
Debe ser la mejor bici del mundo.
Es la leche en bote. Roja, con la pintura metalizada,
con las ruedas como las de una moto. ¿Tú crees que te la van a comprar?
No sé, me han dicho que la pida para Reyes.
Jo, macho, para eso falta todavía un año.
Ya.
(A LO LEJOS) Hombre, los dos amiguitos.
Levántate delante de tu padre, coño.
Mira qué dos, todo el día mano sobre mano.
Yo a vuestra edad ya tenía la espalda rota
de ayudar a mi padre en el campo.
A ti te está haciendo ya falta un corte de pelo, ¿eh?
Voy a traer la maquinilla del cuartel
y te voy a dejar el pelo como a los hombres.
¿Qué pasa?
¿Vas a llorar?
Uy...
Uy...
Va a llorar como una niñita.
No, señor.
Ahí os quedáis.
Inútiles.
Ojalá hubiera otra guerra y le pegaran un tiro.
Te juro que si no lo hace alguien, cojo su pistola y lo hago yo.
(Puerta abriéndose y cerrándose)
Mamá, ¿se puede quedar Sastre a cenar?
Claro, eso no se pregunta. -Siéntate aquí a mi lado.
Trae un cubierto, un vaso y un plato.
-¿Te gusta el estofado? Sí, señora.
-Encarna hace el mejor estofado del mundo.
¿Cómo está?
Está buenísimo. Tienes que darle la receta a mi madre, por favor.
Come.
Ya están dormidos.
El pobre...
Me ha preguntado más de tres veces si de verdad podía quedarse.
Me ha hecho jurarle que había hablado con su madre,
que había llamado a su casa y que no había ningún problema.
No me lo ha dicho, pero yo creo que le ha levantado la mano.
Se lo he notado en la voz. -Es un canalla.
Un hombre que pega a su mujer y a su hijo no merece llevar ese nombre.
-No sé qué va a ser de este pobre crío.
Mañana me pasaré por su casa,
a lo mejor puedo hacerle la compra y algo de comer.
-Si necesita dinero, dímelo.
Hasta mañana, Sastre.
¿Qué pasa, macho?
¿Cómo está tu padre?
Los médicos dicen que está estable,
pero hay que ver cómo evoluciona, el infarto ha sido muy grave.
Me gustaría verle. Ya.
En la UCI no se puede entrar, no permiten visitas.
¿En serio?
¿Y quién nos lo va a impedir?
Me hubiera gustado venir antes, pero...
no me he enterado hasta hace un rato.
Anoche me acosté a las tantas.
Le dimos un palo a un camión y... Chist.
No hace falta que me cuentes los detalles.
¿Y qué más da? No le vas a ir con el cuento a la pasma.
Lo digo por él. Entonces cierro la boca.
Es alucinante.
Hace unos días estuve con él.
Parecía el mismo hombre capaz de levantarnos a los dos en brazos
y cargarnos a la espalda.
Y, de repente, parece tan frágil como un anciano.
Tu padre tiene el corazón de un tigre.
Saldrá de esta, ya verás.
¿Cómo va todo? Bien, pocos cambios.
A veces compro el periódico.
O lo cojo por ahí y lo leo.
Siempre miro las noticias y nunca veo tu nombre.
Trabajo en una agencia, nadie firma las noticias.
Joder, pues no veo qué gracia tiene que seas periodista.
Últimamente hemos dado unos golpes muy buenos.
A lo mejor mi nombre sale antes que el tuyo.
Espero que no, sinceramente.
¿Y tu novia?
Bien. ¿Bien?
¿Y tú? ¿Sigues saliendo con aquella chica? ¿Fanny?
¿Fanny? No, macho.
La dejé hace unos meses, era una puta loca.
Ahora estoy con otra, Miranda, también es del barrio.
Seguro que te acuerdas de ella.
Yo creo que con esta tengo posibilidades.
Algún día podíamos quedar a tomar algo los cuatro.
Bueno... Cuando pase todo esto.
Bueno, te dejo.
Para lo que quieras, ya sabes dónde estoy.
Gracias por venir. Venga, no me jodas.
(Puerta abriéndose)
(Pasos)
¿Qué tal?
Bien.
Pasó la noche bien, sin complicaciones.
Estoy agotado.
¿Vas a dormir un poquito?
Tengo que ir a su empresa.
Se estarán preguntando qué le ha pasado.
Mi padre llevaba siete años abriendo esa fábrica sin faltar un solo día.
"¿Para qué quiero yo diez cajas de tostadores?".
Vídeos VHS, eso es lo que se está vendiendo ahora.
Está bien, me los quedo, te doy 50 000 por todo el lote.
¿50? ¿Está de broma? Eso es lo que vale una sola caja.
Son alemanes, coño, último modelo. Si no te gusta...,
coges la mercancía y pones a tu hermana a venderla por las esquinas.
Está bien, don Alfredo, vale.
Pásate en un par de días.
Cuando los haya colocado, te doy la pasta. Venga...
¡Sastre!
¿Qué pasa?
Entra un segundo. Quiero hablar contigo.
¿Sigues haciendo negocios con Robles?
Aquí y allá. Ya sabes que no me gusta atarme a nadie.
Eso está bien. Tengo un asunto entre manos,
pero necesito que alguien me haga el trabajo.
¿Por qué no se lo pides a alguno de esos?
Como para fiarte de ellos. No dan una a derechas.
Les pido neveras y me traen tostadores.
O sea, que no estás buscando tostadores.
Estoy pensando en vídeos.
Hace nada nos sobraba una de las dos cadenas de televisión y ahora, mira,
todo el mundo quiere tener uno.
A mí me parecen una mierda, pero me hacen ganar pasta.
Acabamos de hacer un trabajo y pensaba descansar un tiempo.
Ya sabes, para que se enfríen un poco las cosas.
¿Exactamente qué es lo que no te gusta de mí, chaval?
Nunca hemos tenido ningún problema.
No, eso es verdad.
Por eso quiero que trabajes para mí.
Consígueme un camión completo, podría colocarlo en unas horas.
Ganaríamos mucha pasta los dos.
Es una propuesta a la que no puedes decir que no.
(TV) "Y era el chico que verdaderamente era importante
para mí, me he reprimido. Te lo aseguro".
-"Una mujer sabe desde el primer momento que ve un hombre
si ese hombre es para casarse o es para..."
(Llaman a la puerta)
"¿Sí? -Sí".
"No te olvides que la mujer es siempre la que liga".
-"Sí, había un amigo mío que decía que las mujeres son como videntes".
"Saben antes que nadie...".
¿Qué harás con todo ese montón de mierda?
-¿Qué mierda? Eso vale un montón de pasta.
(TV) "Todos van a lo mismo. Si tú eres lista
y le rompes los esquemas al chico...".
-"¿Y las chicas no van a lo mismo? -No, no van a lo mismo, para nada."
-"A casarse sí, ¿no? -A casarse sí. (RÍE)".
"A casarse sí".
-¿Cómo está el joyero?
Luchando, se recuperará, estoy seguro.
Me han dado un chivatazo. -¿De qué va?
Vídeos.
Vamos a sacar mucha pasta, pero tiene que ser un golpe especial.
Hay que conseguir un camión grande repleto hasta los topes.
Entonces hay que ir a tiro hecho. ¿No es mejor un almacén?
Mejor. El asunto es que tiene que ser esta noche
o mañana como muy tarde.
-No, jodas, Sastre, acabamos de dar un golpe.
Ni le he dado el dinero a mi madre.
El momento es ahora, Boris, si lo dejamos pasar,
alguien lo hará por nosotros y esa pasta irá a otros bolsillos.
-Acabamos esto y damos una vuelta por ahí.
-Hum... Te recuerdo que me ibas a acompañar al ambulatorio.
-Joder. ¿Cuántas veces te he dicho que no nos interrumpas
cuando hablamos de negocios? -Hay que ponerle
una vacuna al niño. -Llama a tu hermana.
-Te recuerdo que también es tu hijo. -Bueno, eso espero.
(Risas)
Todo esto lo hago por ti y por él, Asun.
Yo soy el hombre de la casa, ¿no? El que trae la comida a la mesa,
pues tendré que salir a cazar al oso.
Acompáñala, anda, va.
¿Conoces a alguien que nos lo pueda conseguir?
Ahí está la dirección del distribuidor.
Muchas gracias.
Oye, ¿no me estaré metiendo en un lío?
Toma.
Para que le compres algo bonito a tu chica.
Gracias, majo.
"Hola. Buenos días, ¿puedo ayudarle?".
"Quería ver al señor Pastor".
"Está reunido con unos clientes. Si quiere, puede esperar".
(HOMBRE) Bien, la semana que viene les avisaré.
Y usted no se preocupe, dejaremos la pulsera perfecta para su muñeca.
Adiós, buenos días.
Miguel, qué sorpresa. ¿Cómo está, señor Pastor?
Bien. ¿Podríamos hablar un momento?
Claro, por supuesto, pasa a mi despacho.
Cuánto lo siento, Miguel.
Y te agradezco que hayas venido a contármelo.
En realidad, no es una visita de cortesía.
Hay un cartel de "Se vende" en la verja de la fábrica.
Sí.
¿Es que vuestro padre nunca os ha puesto al corriente...?
No, por eso estoy aquí. Ya.
Verás.
Entonces los negocios nos iban muy bien y decidimos invertir.
Pedimos mucho dinero al banco.
Luego comenzó la crisis, los clientes empezaron a fallar...
Al cabo de unos meses nos dimos cuenta de que nuestra única salida
era declarar la quiebra y cerrar la empresa.
Y sí, ahora la nave es del banco.
Lo entiendo.
Lo importante es que tu padre se recupere.
(PADRE) "No os preocupéis por mí".
Ya ha pasado lo peor.
Dentro de un par de días, estaré como nuevo.
-Adiós, papá. -Adiós, Vicky.
-Adiós, papá.
-Dale un beso a las niñas y diles que las quiero mucho.
¿Estás bien? Nos has dado un buen susto.
Vamos, machote, ánimo, esto no ha sido nada.
Hace falta mucho más para tumbarme.
Han desaparecido las joyas de mamá.
No están ni los anillos, ni las pulseras ni nada, Miguel.
Pensaba que papá os las había regalado cuando murió mamá.
No, no. A mí me dejó el anillo de diamantes y a Vicky el Cartier.
Lo demás se lo quedó él.
Voy a bajar al taller.
Quiero saber qué ha estado haciendo todo este tiempo.
Voy contigo.
Papá es un desastre.
Se ha gastado todo lo que tiene en la cuenta corriente.
Ha pedido cuatro créditos en cuatro bancos diferentes.
Está arruinado.
Hay que cerrar el taller.
No lo sé, hay que venir con más tiempo y hacer una estimación
de todo lo que debe para saber cómo están...
Miguel, recuerda lo que dijo el médico,
no puede volver a trabajar. Será muy duro para él,
pero es lo que tenemos que hacer. Devolvemos esas máquinas nuevas,
vendemos el resto, arreglamos su pensión y alquilamos el taller.
Con eso podrá vivir dignamente.
(Teléfono)
¿Sí?
Vale, vamos para allá.
Han trasladado a papá a una habitación.
Esta noche me quedo yo con él. ¿Vas a decirle algo?
No, aún no.
Dejaremos que vuelva a casa y que se encuentre un poco mejor.
Está abierto.
Ese es Sastre, ¿verdad?
Anoche estuvo en el hospital.
No sé por qué imaginaba que estaría en la cárcel.
¿Y qué te contó?
Nada, dijo que si necesitábamos cualquier cosa, que lo llamáramos.
Tuviste suerte de no acabar como él. Solo fue una visita de cortesía.
Es una buena persona y quiere mucho a papá.
Papá fue quien te sacó de todo eso. Ya, ya lo sé.
Un segundo y le pongo la tapa. -No hay prisa, guapa.
-¿Está todo el mundo atendido?
-Eh... A este señor y a los del fondo les falta una tapa.
¿Qué pasa, flaca?
¿Estás lista? Un ratito y estoy, ¿hum?
Buenas tardes, señor Rabal.
-Ayer estuvo aquí uno de la fábrica de motores.
Están buscando gente para el turno de noche.
Es un buen trabajo, un trabajo honrado.
¿A ti te interesaría?
-Papá.
-¿Qué pasa? He hecho una pregunta, creo que merezco una respuesta.
No, señor Rabal, no me interesa ese trabajo.
No creo que yo les interese a ellos tampoco.
Mejor te espero fuera.
Hija, sé que te gusta mucho este chico, pero lleva algo malo dentro.
Yo lo sé.
Le he seguido los pasos desde que era pequeño.
-Me voy.
-(RESOPLA)
Miranda, por favor, vuelve.
Hija.
No sé si te lo he dicho hoy, pero... Pero te quiero.
¿Dónde has puesto mis pantalones?
¿Por qué tienes que irte?
Porque se me echan los exámenes encima.
Me tengo que ir mañana a clase a pedir apuntes.
Pues vaya mierda.
Me gustaría que algún día te quedaras a dormir aquí.
¿Hum? Sí.
Bueno, algún día. ¿Sí? ¿Cuándo?
Sí. No sé, dame tiempo, ¿vale?
Te he traído un periódico.
¿Han publicado algo tuyo?
No, llevo dos días sin ir a trabajar.
Pues no deberías haberlo hecho.
Que tu padre esté en la UCI es una buena excusa.
¿Qué tal has pasado la noche? Bien.
La que no ha pegado un ojo ha sido tu hermana.
Le dije que se fuera a dormir a casa, pero no me hizo caso.
Es de la misma madera que tu madre: dura.
¿Llamaste a la fábrica?
No. (CHASQUEA LA LENGUA)
Estuve allí.
Las cosas no salieron bien.
Pero no os preocupéis, tengo una oferta
para fabricar unos relojes nuevos.
Los voy a hacer en el taller, ya verás.
Papá...,
Tienes 64 años. Deberías jubilarte y no pensar en montar otro negocio.
Me recuperaré.
Me he ido al garete otras veces
y las mismas veces me he vuelto a levantar.
Nos lo tenías que haber contado.
Vosotros tenéis vuestras vidas, yo no quiero ser un problema.
Por Dios, papá.
¿No crees que podríamos haberte ayudado?
¿Ayudarme a qué?
Ya te lo he dicho, las cosas no salieron como esperábamos.
La fábrica es un asunto cerrado.
No tiene remedio, no le des más vueltas, por favor.
-"Tú dirás, Miguel".
Necesito entender lo que pasó.
Verás...
Desde que murió tu madre, tu padre ya no era el mismo.
Iba a la fábrica, pero era como si no estuviera allí.
Además, empezó a soltar las riendas del negocio y...
¿Y qué?
Pues que creo que Pastor lo engañó, coño.
Hizo que la empresa empezara a pedir muchos préstamos.
En teoría eran para material, para maquinaria,
pero nunca vimos ese dinero.
Pondría la mano en el fuego a que se lo llevó
y luego lo justificó todo con lo de la quiebra.
Pero ¿por qué iba a hacer eso?
La fábrica funcionaba y daba dinero.
Dicen que ha ganado una fortuna
invirtiendo en propiedades en la costa.
¿Y mi padre no hizo nada?
Lo advertí muchas veces, Miguel. Intenté convencerlo de que hablara
con un abogado, pero no quiso. Joder.
No me lo puedo creer.
Tu padre me dio mi primer trabajo.
Yo se lo debo todo a él y sabes lo que lo aprecio,
pero, mira, Miguel, en este oficio solo sobreviven los canallas
y tu padre es el hombre más honrado que he conocido en mi vida.
Gracias, Santos.
"Conozco a Santos".
¿Por qué iba a mentirme?
Papá se ha arruinado otras veces.
No es precisamente el mejor empresario del mundo.
¿Me has oído? Su socio lo estafó. ¿No vamos a hacer nada?
Miguel, ha pasado un año, ¿qué quieres hacer?
-A ver, si queréis, yo puedo hablar
con algunos amigos que tengo en los juzgados,
que revisen el expediente de la quiebra.
¿Qué necesitarías para saber si hubo una estafa o no?
Pues los libros de contabilidad y los apuntes bancarios de la empresa.
Te los conseguiré.
-Pero una cosa, si lo estafó, ¿por qué papá no hizo nada?
No sé. Papá le hubiera dado una paliza a cualquiera
por menos de eso.
(Llaman a la puerta)
¿Y qué vas a hacer? Lo voy a consultar con los abogados
que trabajan con Cris. Van a investigar la quiebra.
¿Qué pasa, te has vuelto idiota?
¿Crees que esos abogados os devolverán
lo que le han quitado a tu padre?
No hay otra solución.
Ese pájaro tiene una joyería en el centro, ¿no?
Cerca de Colón, sí, ¿y? Pues vamos a darle un palo.
Entramos en la tienda, limpiamos los escaparates,
arramplamos con lo que haya y ajustamos cuentas.
No me meteré en algo así, Sastre. ¿Por qué no?
Es un delito.
¿No es delito lo que le han hecho a tu padre?
Vale, dime dónde está la tienda y lo haré yo.
Tú no vas a hacer nada.
Además, no sé si ha habido una estafa o no.
Con la palabra de tu padre, me vale.
Es un problema, mi padre no me ha dicho nada.
Y no te lo va a decir nunca.
No seas un cobarde, Miguel.
Coge las putas riendas y machaquemos a este tío
hasta que le devuelva a tu padre hasta la última peseta.
Yo no soy como tú, Sastre, yo no.
Desde luego que no eres como yo.
Si fuera mi padre, te juro que este tío iba a pagar
por todo lo que le ha hecho.
Vas a ver cuando lleguemos a casa.
Te vas a enterar de lo que vale un peine.
A mí no me pone rojo de vergüenza ni Dios,
y menos un mierda como tú. Anda tira "palante", coño.
(NIÑO) "Por lo visto lo han pillado robando una bicicleta".
(NIÑO 2) "Pues se le va a caer el pelo".
-Creo que el sargento le ha dado una paliza que casi lo mata.
Una vecina ha llamado a la policía y se lo han llevado a comisaría.
-El chico también es de la piel del diablo.
Creo que ha robado una bicicleta y le ha dado un ladrillazo al tendero.
Eso no es verdad. -Miguel, por favor.
¡Sastre! No, no. ¡Miguel!
(LLORANDO) ¡Sastre!
Un día lo matará de una paliza.
Papá, por favor, no dejes que le pase nada malo a Sastre.
Júramelo.
(PADRE DE SASTRE) "Que no, coño".
Que el caudillo tiene una salud de hierro.
Y si pasara algo, lo tiene todo atado y bien atado.
De aquí no se va a mover ni Dios, y de eso nos encargamos nosotros.
-¿Qué te han dado? Tú solo vienes aquí los domingos.
-Ponme una cerveza. -Señores, por los valientes.
-A mí un hombre que envía a uno de sus hijos
al hospital de una paliza no me parece muy valiente.
Me parece un cobarde de la peor especie.
-Pero ¿qué estás diciendo, joyero? ¿Tú que quieres, un problema?
-Quieto...
-A veces no hay otra salida.
-Ah, ¿no? Pues tú te lo has buscado. -¡Sastre, quieto!
-Por mis muertos que te mato. -¡Quietos! ¡Eh!
-Si vuelves a ponerle una mano encima a tu hijo,
te juro que la próxima vez no vuelves a levantarte.
Te mato.
-¡Quita, coño! ¡Joder! -Dejadlo, coño, fuera, va.
(Timbre)
Ya voy yo.
Mi padre se ha ido. Se ha ido para siempre.
Pasa.
Son de primera, los mejores que se pueden encontrar en toda la ciudad.
Cualquier restaurante del centro te cobra una pasta por uno de estos.
¿En serio pretendes comprar a mi madre con solomillo?
No sé. Si consigo que te dejen en paz,
estoy dispuesto a comprarle uno cada día.
Guapa, dos cervezas.
Eh, vamos a hablar.
He oído por ahí que has estado haciendo averiguaciones.
¿Tienes localizado ya algún almacén?
Chaval.
¿Tú eres siempre así de silencioso? ¿Y tú eres así de hablador?
No creo que este sea ni el momento ni el lugar.
Ninguno de estos se atrevería a decir nada sobre mí.
Te diré una cosa: este barrio es mío.
Me ha costado tiempo y dinero. Y algo de sangre.
Por eso ya nadie se mueve si mi permiso y va a seguir siendo así.
Ya, eso también lo decía mi padre.
Un camión completo, recuérdalo.
Y no pierdas el tiempo, chaval.
Necesito ese cargamento en la calle cuanto antes.
Niña, cóbrate también lo que haya bebido este.
Y quédate con la vuelta, guapa.
Ajá.
¿Dónde coño está el Agus? Yo qué sé, no ha venido.
Nos vamos sin él.
Vamos allá.
¿Qué coño hacemos?
¿Qué coño hacemos? Yo me llevo el camión.
Vosotros quitad el puto coche, nos vamos.
Déjalo, Boris. ¡Joder!
No esperaba volver a verte tan pronto.
Las oportunidades hay que cogerlas cuando se presentan.
¿Qué me traes ahí dentro? Vídeos, ¿te interesan?
Venga, cojones, que os dormís. Buenos días, don Alfredo.
Buenos días, ¿qué tal?
¿Qué, cómo está tu señora? Como siempre.
Aún me quedan un par de cajas, pero de todas maneras le he incluido
el dinero de todo el lote. Voy a recibir un cargamento
de vídeos VHS en los próximos días, ¿quieres una parte?
Te la puedo dejar a buen precio.
Esta misma mañana he recibido un cargamento del último modelo
y tengo un palé hasta arriba en el almacén.
Vaya, una pena.
¿Quién te los ha traído? Robles. Lo siento mucho.
No importa.
A ver, papá, déjame, te ayudo.
-Deja... Puedo perfectamente. No soy un inválido.
Hombre, Sastre. ¿Cómo se encuentra?
Ya estoy mucho mejor. Me alegro de verlo otra vez.
Si alguna vez necesita algo... No, no me hace falta nada, gracias.
¿Qué?
Hay vídeos en todas las tiendas del barrio.
Desde Plaza Castilla hasta Cuatro Caminos.
¿Y también han sido los de Robles? También.
Joder, qué puta mala suerte. Justo cuando nosotros
pensábamos hacer el mismo negocio. Joder, Perro.
¿Tú crees que esto es una coincidencia?
Me cago en... mi santa estampa.
-"¿Uno que anda doblado?".
-¿Que a su hermano le apuñalaron y le quitaron el bazo?
-Ese. Pues el colega este hace unas tarjetas con cables
y toda la pesca que te permiten ver el digital
sin pagar ni un pavo. -¿Y dónde coño metes la tarjeta esa?
-Ahí entramos nosotros, nos hacemos con los aparatos
y los distribuimos por el barrio. Sobre todo, por los bares.
Probamos aquí, si quieres. -No.
Si quieres algo, le preguntas a mi padre,
pero a mí no me metas en líos.
Mejor a otro sitio, Boris.
Se lo decimos al de la bodega de la esquina que me debe una.
-Vale.
-¿Qué te pasa?
Nada, mi amor. ¿Sabes dónde está Agus?
No, no ha venido por aquí.
¿Sabes una cosa?
Robles ha abarrotado todas las tiendas del barrio de vídeos.
¿Tú has oído algo?
No solo lo he oído, lo hicimos nosotros.
Un buen golpe, entramos en un almacén y nos levantamos un camión
repleto de cajas hasta los topes. Fui yo quien te propuso ese golpe.
Fui yo quien te habló de los vídeos. No sé de qué me hablas.
De que ese trabajo tenías que haberlo hecho para mí.
Está claro que entre nosotros hay un problema de comunicación.
Yo nunca te dije que trabajaría para ti.
Considéralo como un no a la propuesta que me hiciste.
Chaval, no vuelvas a cruzarte en mi camino.
"Yo nunca le dije"
que trabajaría para él.
Me habló de un negocio y yo vi la oportunidad.
No, él te ha hecho una propuesta y tú lo has desafiado.
Podías haberle dicho que no, haberte hecho el loco,
haber dicho que no encontrabas el puñetero almacén.
Lo has puesto en evidencia delante de todo el barrio.
Eso no es asunto mío. El Chatarrero es un tío peligroso.
No le tengo miedo. Vale, pero yo sí.
Si intenta hacerte algo, lo mato.
Mi madre me dijo que me iba a hartar de llorar por tu culpa.
Tenía razón.
Miranda. Miranda.
Parece una quiebra como otra cualquiera.
Los papeles fueron aceptados por el juzgado.
Se pagaron todas las indemnizaciones y a los acreedores.
¿Estás segura?
No sé, quiero decir...
¿Hay alguna otra forma de comprobarlo?
Está claro que te va a dar igual
todo lo que te digamos tus hermanas y yo.
No te vas a quedar tranquilo hasta que hables con tu padre,
así que hazlo, habla con él de una vez.
Pasa, está papá viendo la tele.
-Hola, hijo. Hola, papá.
Necesito hablar contigo. ¿Qué pasa?
Me gustaría que me contaras qué pasó con la fábrica.
Te lo conté todo. En realidad, solo me dijiste
que las cosas no habían salido bien. Hum.
Quiero entender qué es lo que no salió bien.
No sé qué decirte.
Hicimos una serie de inversiones en maquinaria y personal
esperando aumentar la producción,
pero entonces empezaron a fallar los pedidos.
Clientes de toda la vida nos dejaron,
los créditos nos ahogaron. Al final tuvimos que cerrar.
¿Guardas algún tipo de documentación de la empresa?
Los balances de los últimos años, declaración de la quiebra...
¿Para qué los quieres? He escuchado una historia.
Una que dice que tu socio, Pastor, te estafó.
No sé qué historia es esa.
Papá, quiero saber la verdad.
¿Crees que yo te mentiría?
Todos hemos mentido alguna vez para proteger a alguien.
Necesito cualquier cosa con la que podamos demostrar
que cometieron un delito.
Contrataré a un abogado, quizás recuperes el dinero
y haré que pague por ello.
No puedes hacer nada de eso.
¿Cómo que no?
Esto es lo que buscas.
Voy a llevar estos documentos a Cris.
Conoce a unos abogados que se ocuparán de todo.
Haz lo que quieras.
Si los denuncias, yo también iré a la cárcel.
Firmé cosas que no tenía que haber firmado.
A lo mejor es lo que me merezco por ser tan tonto.
¿Qué pasó?
La muerte de vuestra madre me trastornó más de lo que pensaba.
Pastor aprovechó el momento para pedir créditos.
Después desvió dinero a otra sociedad.
Confié en él y me traicionó.
No es culpa tuya, papá.
Si le hubiera hecho caso a tu madre...
Ella me dijo que no me asociara con Pastor.
Tenía esas intuiciones y nunca fallaba.
Lo siento por vosotros.
esa era vuestra herencia. Eso da lo mismo.
¿Por qué no nos lo contaste?
¿Cómo os iba a decir que me había engañado como a un bobo?
Que me había timado, que se había reído de mí...
Saldremos adelante.
Tengo un negocio en marcha.
¿Te gustan?
"Si fuera mi padre,
te juro que este tío iba a pagar por todo lo que le ha hecho".
(CRIS) "Es verdad que estafaron a tu padre y ha perdido 100 millones.
-No he estafado a nadie, Miguel. Lo sabía desde el principio.
"Devuélvenos el dinero"
o juro que te arruinaré la vida como se la arruinaste a mi padre.
Sé que manipulaste las cuentas y le obligaste a firmar.
Ven. (RÍE)
Parece que alguien me ha echado de menos.
Carol.
Pero ¿adónde te lo llevas? Lejos de ti.
Pues mejor. "To pa mí". -¿Tu buena acción del mes?
No quiero que uno de los nuestros esté enganchado al caballo.
"Un yonqui es capaz de vender a su madre por una papela".
-Necesito que me prestes algún dinero.
Eres la única persona que puede ayudarme. Con un millón me bastaría.
Parece que esta noche los camioneros van a dormir tranquilos.
Qué chispa tienes, Chatarrero.
Pásate un día de estos por mi almacén, tengo que hablar contigo.
¿De acuerdo?
A mi padre lo estafaron y no podrá recuperar el dinero.
Vamos a por él. Le sacamos todo lo que le ha robado a tu padre.
Un 15% a repartir entre nosotros sería lo justo.
El resto es para tu padre.
"Somos apaches".
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