Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Venga, podría haber durado mucho más. ¿Cuántos minutos llevaba?
Después de 20 minutos, perdí el interés.
Creo que aguantaría una hora entera ahí abajo.
- Hola, Zac. - Detenla.
Está entrenando.
¿En serio? Hace tiempo que no lo hacía.
Pues ahora ha vuelto a entrenar, mejor no molestarle. ¿Te invito a un zumo?
- ¿Ahora? Si acabo de llegar. - No podemos interrumpirle. Vamos.
- Pero tenemos que hablar. - ¡Hasta luego!
¡Hasta pronto!
¿Qué le pasa a Zac últimamente?
No aparece nunca. Ya no me llama.
- ¿Está preocupado por algo? - No.
- Por nada especial. - ¿Estás seguro? No es propio de él.
Soy su mejor amigo. Lo habría notado.
Pues algo pasa.
¿Y si invitamos a unos amigos y así lo animamos?
- ¿Animarlo? - Sí, como una fiesta en la piscina.
- No, en la piscina no es buena idea. - ¿Por qué no?
- Es que no le apetece mucho nadar. - Si ahora estaba nadando.
- Lo sé, pero... - Pues no se lo decimos.
- Así no dirá que no tiene ganas. - ¿De sorpresa? No le gustará.
Le encantará.
¿Quieres que vuelva a ser como antes, no?
Hola, doctor Blakely. Soy Evie.
¿Cómo le vamos a quitar los poderes? No ha funcionado nada.
Yo sigo diciendo que seamos sus amigas para que se confíe.
Luego veremos cómo quitárselos.
Ya intentamos ganarnos su amistad y no funcionó.
Habría funcionado. Sufrimos una interrupción, nada más.
Nunca se fiará tanto como para contarnos su secreto.
- Pues la gente se abre conmigo. - ¿Acaso es una almeja?
- ¿Por qué te va a contar a ti nada? - Le obligaré.
- Le va a encantar. - No se dará cuenta de que le obligo.
- ¿Estará inconsciente? - Seré sutil.
Verás, amiga mía, eres tan sutil como una morsa.
¿Vale? Así que buena suerte.
¡Una fiesta en la piscina!
Qué maravilla. Perfecto. ¿Por qué no la has disuadido?
- ¿Tú has logrado disuadirla alguna vez? - Este es un tema importante.
- Así que es culpa mía. - Podías haberle dicho algo.
¿La verdad, por ejemplo?
- Bromeas. - No, no bromeo, Zac.
Es tu novia, sabe que le ocultas algo.
¿Y crees que seguirá conmigo cuando sepa que soy un monstruo?
Te he apoyado, ¿no es así?
Pero no dependas de mí. No puedo darle largas eternamente.
Tú solo...
Tú busca la forma de parar sus planes.
Búscala tú.
- No sabía que Zac daba una fiesta. - Tampoco él.
Es una sorpresa para animarlo.
- ¿Vas a venir? - Claro.
Podremos hablar de algo que no sea la comanda de la mesa seis.
Vale, guay. Suena bien.
Hola, chicas. ¿Queréis una mesa? Dejad que os limpie esta.
- ¿Has visto a Zac? - Hoy no, pero le voy a ver mañana.
- Da una fiesta en su piscina. - ¿Una fiesta?
- ¿En serio? - Oye, ¿te apetece venir?
- Sí, vamos encantadas, gracias. - ¿"Vamos"?
Nos invitas a todas, ¿no?
- Sí, claro. - Gracias por la invitación.
Os dije que encontraría la forma de acercarnos a Zac.
¡Zac!
- Llevas aquí un buen rato. - Estaba calentando.
- ¿Qué ha pasado? - No sé, no lo había visto.
¿No lo has visto? Está casi vacía.
Será mejor llamar al técnico.
No, ya sabes que tarda en venir. Tiene que estar arreglada mañana.
¿A qué vienen esas prisas?
Bueno, puede que alguien venga a bañarse. Se habrá taponado una de estas tuberías.
- Toma, coge esto. - No puedo.
- No he terminado los deberes. - Solo será un minuto.
Sujeta esto.
No, en serio. Los llevo muy retrasados.
¡Pero sí que tienes tiempo para entrenar! Chico, no sé lo que te pasa últimamente.
No es que tengas mucho que hacer en casa, pero lo mínimo es que cuides la piscina.
Rob.
- Te llaman por teléfono. - Gracias.
Ahora mismo vuelvo. Arréglalo, ¿entendido?
- Sí, papá. - Últimamente hace lo que le apetece.
- Te echaba de menos. - Y yo a ti.
Por eso te he llamado. Necesitamos tiempo para nosotros.
- Aquí me tienes. - Me refería a un día entero.
Podemos relajarnos y charlar, solos tú y yo.
Tengo muchas ganas. ¿Cuándo?
Mañana.
- Mañana no va a poder ser. - ¿Por qué? ¿Qué pasa?
- Tengo planes. - ¿Ah, sí?
¿Son más importantes que estar conmigo?
- No. - Pues cancélalos.
Te he tenido abandonada. Quiero compensártelo.
Hacemos lo que quieras. Coger una peli o salir a correr.
Hace siglos que no hacemos senderismo.
Suena fenomenal.
Pero mañana, no.
Venga. Sea lo que sea, puedes posponerlo.
No, Zac. Si te lo contara, lo entenderías.
¿Y por qué no me lo cuentas?
Es que no puedo.
¿Puedes apartarte un segundo? Solo un segundo. Quita.
- ¿Van así vestidas a las fiestas? - Sí.
- Tengo pinta de tonta. - No, estás guapa.
¿En serio?
Qué guapas estáis.
Vamos para acercarnos a Zac y conseguir que nos cuente su secreto.
Por mi experiencia sé que no es fácil que los chicos hablen de sus cosas.
Por eso hay que ganarse su confianza. Seguramente se sienta solo.
Y querrá hablar con alguien.
Buen día para pescar.
Déjate de rollos.
Estamos aquí porque Evie está montando la fiesta y quería sacarme de casa.
Podía haber venido solo.
- Pero no habrías ido a la fiesta. - Y te la habrías cargado, ¿no?
No puedo ni arriesgarme a fingir que pesco.
Ni a ir a esa fiesta, ni a un montón de cosas.
¿No se te olvidan las ventajas?
Nadas como un torpedo y tienes poderes.
Quisiera estar en tu lugar.
Hola, Carly. Aquí están las gambas que querías.
Gracias. Perdóname, se me olvidó cogerlos.
No importa. Me pillaba de camino.
¿Por qué has encargado tantas?
Para Zac. No pide otra cosa en la cafetería. Es raro.
Me alegro de que hayas venido. Qué chula la camisa.
Gracias. Espero que no te importe. Traigo a unas amigas.
Genial.
- ¿Quieres beber o comer algo? - Sí, gracias.
- Vamos allá. - No veo a Zac.
- Qué pérdida de tiempo. - Yo también lo he pasado bien, tío.
- Podría romperme una pierna o algo. - Tú pon cara de sorpresa.
Ya están ahí. ¡Callaos todos!
De acuerdo, allá vamos. ¿Y la cara de sorpresa?
Tampoco hay que exagerar.
¡Sorpresa!
Zac, hola. ¿Te parece bien que hayamos venido?
- Claro, tranquila. - ¿Lo pasas bien?
Sí. Gracias por esto.
- Métete, el agua está buenísima. - No, no me apetece.
- No me meteré si no vienes. - ¡Cuidado!
- ¡Zac! - Me voy a quedar aquí tranquilo, ¿vale?
- Te están mirando. - ¿Por qué?
- Porque esa parte no se come. - Si es lo que más me gusta.
Hay gente con gustos raros.
Es que está nerviosa. Pero yo sí sé qué parte de la gamba se come.
Seguro que escribes cosas así en tu muro.
Yo no escribo en ningún muro.
Ya, la gente pone demasiadas bobadas.
- ¿Ah, sí? - Yo no.
Si quieres ser mi amiga, dame un toque.
¿En serio? ¿Quieres que te dé un toque?
¿Por qué no?
Tienes un extraño sentido del humor.
Bonita canción.
- ¿Te gusta la música? - Me gusta cantar.
Te he oído. ¿Qué canciones te gustan?
- Las que canta el grupo, ya sabes. - ¿El Grupo?
No conozco ningún grupo con ese nombre. ¿De dónde son?
- No, no lo sé. - David, ¿te das un baño?
- Sí. ¿Te apetece, Sirena? - No me he traído el bañador.
¿A una fiesta de piscina? Es una pena. No tardaremos.
Si te apetece bañarte, ve, por favor.
No, no. Da igual. Me quedo contigo y pongo la música.
- ¿Seguro que no quieres venir a bañarte? - Es que estuve nadando mucho ayer.
- ¿Estás molesto por esto? - No, no. Es una gran sorpresa.
Todo un detalle. Muchas gracias.
- ¿Cómo te va con él? - Es imposible.
Cada vez que me acerco, aparece esa.
Te lo advertí, ¿no? Quizá te pueda ayudar.
- ¿Zac? - Listo.
Hola.
- ¿No te diviertes? - No estoy de humor.
Ni yo.
Aún me siento como un bicho raro aquí.
Yo también.
Pero son tus amigos. ¿Por qué te sientes así?
Por nada en especial.
Habrá luna llena pronto.
Siempre me hace sentir diferente.
- ¿Qué? - ¿La luna llena no te afecta?
No. ¿Por qué?
Era curiosidad.
- No hablas mucho. - No hay mucho que decir.
Ayuda tener a alguien con quien compartir las cosas, ¿sabes?
Sí. Las reglas eran que si pescaba yo, él tenía que montar la tienda.
¿Qué hay entre Zac y esa chica? ¡Te pasas el día cubriéndolo!
No sé a qué te refieres.
Todo ese rollo de que entrenaba mucho. ¿Creías que no me iba a enterar?
- ¿De qué? - Ha estado saliendo con otra.
- No, no. Te equivocas del todo. - La chica nueva, Lyla, su amiga.
¿Lyla? No sé de qué me hablas.
Acabo de verlos juntos en el embarcadero.
Yo no lo sabía.
Me habéis mentido y no se os da demasiado bien.
¡Oye! ¡Ya vale!
Estoy harto de movidas, ¿vale?
Me tenéis harto.
- Veo que estás preocupado por algo. - Oye, no quiero hablar de eso, ¿vale?
Ayuda mucho, créeme. Solo tienes que confiar en mí.
Ya lo pillo.
- Intentas ligar conmigo. - ¿Cómo dices?
Lyla, si pretendes algo conmigo, olvídalo.
- No hablas en serio. - Es lo que parece.
"Confiar", "hablar". Es lo típico. Y yo tengo novia.
Está mal de la cabeza. No saldría contigo ni aunque fueras el último pez del mar.
- Lo mismo digo. - ¡Bien! ¡Estamos de acuerdo!
- ¿Por qué ella? - ¿Por qué cualquiera de ellas?
Voy a vomitar.
Y yo.
- Bailas fenomenal. - ¿En serio? Antes no tenía piernas.
¿Qué ha pasado?
Que es un chico de tierra engreído. Preferiría hacer amistad con un tiburón.
- Vaya, parece que te ha ido bien. - ¿Nos podemos ir?
Vámonos, Sirena.
Me tengo que ir.
¿Qué? ¿Ahora? ¿Por qué?
Porque sí, pero gracias. Me lo he pasado de maravilla.
Y yo.
¿Te quedas hasta que acabe la canción?
Sí, claro.
- ¿Qué hacías aquí con Lyla? - ¿Qué? ¡Nada!
- ¡Mentira! Evie os ha visto juntos. - Estábamos hablando.
- Y algo más. - Está equivocada.
- Estoy harto de estar siempre en medio. - Pues no lo estés.
¿Qué alternativa tengo?
Tú desapareces y yo doy la cara por ti una y otra vez.
Y tiene razón en una cosa.
- ¿En qué? - Has cambiado.
Déjalo ya.
Antes pensabas en los demás. Ahora solo estás centrado en ti.
Eso no es cierto.
Te vas ahí con otra chica y yo te cubro las espaldas.
- No he hecho eso. - ¿Me tomas por tonto?
- Se acabó. No puedes tratarme así. - Te he dicho que no he hecho eso, ¿vale?
- Adiós. - Hasta otra.
- Adiós. - Adiós.
Adiós.
Te has vuelto tan engreído que ni te das cuenta.
- Tus récords, tus superpoderes. - ¿Así que es eso? ¡Estás celoso!
- ¡Ah, sí! - Veo cómo me miras cuando nado.
- Deseas ser tan bueno como yo. - ¿Quieres escucharte, hombre?
- Te has vuelto muy engreído. - Si piensas eso, ¿por qué sigues aquí?
Por nada. Me largo. ¡Disfruta de la fiesta, capullo!
¿Qué te ha pasado?
Sé que estaréis flipando.
Me pasó algo en la Isla de Mako.
Cam y yo fuimos de acampada una noche y vi una luz que salía de una cueva.
- Entré y... - ¿Y?
Ya no me acuerdo.
¿Cuándo fue?
Hace tiempo.
Había luna llena.
¡Estás aquí!
- ¿Qué ocurre? - Nada, solo charlábamos.
Le estábamos dando las gracias a Zac por la fiesta. Ya nos vamos.
Y respecto a lo de antes, tranquilo. Olvidado.
- ¿Qué significa eso? - No lo sé, nada.
- ¿Sales con ella? - ¿Qué?
- Claro que no. - Es lo que parece.
Te equivocas.
Antes no teníamos secretos.
No te miento.
Eso espero.
Me lo he pasado de maravilla.
Eso ya lo has dicho.
Lo hemos logrado.
Zac confía en nosotras.
Bueno, no tiene alternativa. No le queda otra.
No, quiere confiar. He hablado con él.
Se siente solo. No está feliz.
Necesita a alguien en quien confiar y no tiene a nadie más.
Quiere perder sus poderes tanto como nosotras que los pierda.
Así que, parece que lo tenemos justo donde queríamos.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.