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DETRÁS DE LA PUERTA
Contesto yo.
¿Diga?
Debo hablar contigo, Nina.
Estoy al lado de tu casa. Matthew ya ha salido.
Vendría, pero hay una mujer. Dile que se vaya.
Quiero verte sola.
¿Me oyes?
Sí, te oigo.
Tengo que hablar contigo, ¿entiendes?
Sí.
Buenos días. ¿Mi marido?
En la refinería de Civitavecchia. Volverá esta noche.
Es urgente.
Se ha ido hace poco. Llámelo dentro de una hora.
Si quiere pasar a su despacho...
No, gracias. Llámele y dígale que me reuniré con él allí.
Señora, ¿se encuentra bien?
Sí, gracias.
¿Necesita ayuda?
Sí, no arranca.
¿Qué le pasa?
Que es viejo.
¿Quiere que le lleve?
Si va a Marrakech, le va de camino.
Venga, venga.
Gracias. Es Vd. muy amable.
De nada.
¿Trabaja en los yacimientos de petróleo?
¿Cómo?
Si trabaja en el campamento americano.
Sí.
¿De verdad hay petróleo?
Claro, siempre ha habido.
Los marroquíes siempre han encontrado poco, muy poco.
Nosotros intentamos averiguar si se puede hallar más aún.
¿Lleva mucho tiempo aquí?
No, una semana.
¿Aquí?
Ya hemos llegado. También puede dejarme aquí.
No, puedo acompañarle hasta abajo. No hay problema.
Y ya que estamos, si quiere, puedo esperarle.
No, me acompañan ellas. Tienen coche.
Vale. ¿Quién vive en esa casa?
Tres mujeres.
¿Solas?
Sí. Mírelas, me esperan.
Yo sólo veo dos.
Falta la Sra. Moretti. Nunca sale de su habitación.
¿Por qué?
Lo decidió cuando murió su hija. Yo nunca la he visto.
¿Y quién es la chica?
La sobrina.
Ya hemos llegado.
Gracias. Siento no poder invitarle a bajar.
Hoy es el aniversario de la muerte de la Sra. Sommi.
Está enterrada aquí, en el jardín.
Vengo a bendecir su tumba, como cada año. Gracias.
De nada.
Adiós.
Buenas noches.
Un whisky, por favor.
¿Lo de siempre?
Sí.
Buenas noches.
Los hoteles son tan deprimentes por la noche...
Me gustaría dar una vuelta por la ciudad, no la conozco.
Nina, hay una persona muy importante que quiere hablar con Vd.
¿La molesto?
Para nada, pero no estoy sola.
Buenas noches.
Un taxi, por favor.
Pare aquí, por favor.
¿Cuánto es?
Mil dirhams.
Espérese aquí.
Sí.
Monsieur, 20 dólares para entrar.
¿Me podrías decir si ha entrado una chica rubia con un turista?
Sí, hace poco. Pero, antes, los 20 dólares.
Bien. Entra.
Apártese, por favor.
Perdón.
- Venga, Joe, vamos a apuntarnos. - No.
- ¡Vamos!. - No, no quiero.
Disculpe.
Me debes 50 dólares.
¿50?
Has sacado 100.
Me lo ha dicho el cliente que te he traído.
Bueno, tú mismo.
No volveré a poner los pies aquí, ni mis turistas.
¿Se ha divertido?
No.
Pero ha venido.
Es parte de mi trabajo.
¿Nos vemos más tarde?
Hola, George.
Qué pena que llegues tarde. Ya han empezado.
Te he traído a un amigo americano, Matthew.
Buenas noches.
Quería que viera a tus bailarines.
Has hecho bien. Sentaos donde queráis.
Gracias.
Conoces a todos. Haz los honores.
Gracias.
¿No los encuentras divertidos?
Sí.
Hola.
Hola, Bernard.
Cógelo, invita la casa. Es el mejor hachís que se encuentra.
Seguro.
¿No te gusta?
No, es que mis paraísos artificiales son los naturales...
y tú me has prometido que vendrías luego a mi hotel.
Esto te deja tirado.
Sí, puede, pero desinhibe.
Voy a buscarte algo para tomar.
Gracias.
¿No habías dicho que te deja tirado?
Pero tú has dicho que desinhibía.
Gracias.
¿Le ha gustado?
Muy bonito, fantástico.
Kana se lo agradece y le encuentra muy atractivo.
¿A mí?
Kana querría conocerle mejor.
¿Dónde está Nina?
Se ha ido. Estaba cansada.
A Kana le disgustaría mucho que Vd. se marchara.
Pero, ¿quién es Kana?
Es él. Ve.
¿Él?
¿No es guapo?
Venga por aquí. Venga.
Siéntese, póngase cómodo.
Le deseo buena suerte.
Hola. Espera un momento.
Enseguida vuelvo.
¿Qué tal?
Bien. Gracias por haberme dejado solo anoche.
¿Te lo has pasado bien con Kana?
Te dije que ese sitio te gustaría. Y Kana es muy mono.
Me fui después de ti.
No, te quedaste y te divertiste.
George te espió y ha hablado muy bien de ti.
Espera. ¿Quieres decir que ese marica estuvo...?
Ese marica no le hace daño a nadie.
Excepto a Kana.
Habértelo planteado anoche, si acaso.
Vamos, Nina. Había fumado hachís, iba muy puesto.
No hace falta que te justifiques. Perdona, ahora tengo que irme.
Mis turistas me esperan.
Oye, espera.
¿Por qué no nos vemos esta noche?
Ya te lo he dicho. De noche, yo...
Sí, claro, lo sé. Entablas amistad con el primero que pasa...
le haces gastar y te llevas tu parte.
Vale.
Pongamos que yo pago la velada.
Ésta es tu comisión por los turistas.
Si crees que me ofendes... Vale, trato hecho.
Quedamos en el bar, a las 21:00.
Vale.
Espera.
Intenta ser puntual.
¿Matthew?
Nina no ha podido venir. Me ha mandado en su lugar.
¿Puedo sentarme?
Sí, claro.
Y ahora, ¿qué hacemos?
Lo que tú quieras.
A ver qué me propones.
¿Número erótico o danza del vientre?
Perdona, perdona.
¿Por qué no ha venido?
Tenía que ver a su padre.
Sí, ya, buena excusa.
No, te aseguro que es verdad.
Nina me ha dicho que actúe por ella en todo.
Si estás de acuerdo, claro.
Bueno, eres guapa.
Es más...
eres muy guapa.
¿O eres un chico?
¿Te lo demuestro?
¿Tomas algo? Camarero, por favor.
Matthew. Matthew, espera un momento.
No te vayas.
¿Qué quieres?
¿Has follado en Marrakech?
Déjame respirar. Acabo de llegar.
¿Algún polvo?
Con una morena estupenda.
Todas son morenas.
Hay una rubia que te encantaría.
¿En el bar del hotel?
Sí.
¿Italiana?
No sé, no se lo he preguntado.
¿Que te lleva por ahí haciéndote gastar?
¿La conoces?
¿A Nina?
Claro que la conozco.
Es elegante y está en los bares de los dos mejores hoteles.
Te mira a los ojos como una fiera. Parece una tía guay.
La típica historia...
Espera un momento. No me digas que te la has tirado.
No me lo creo.
¿Y qué hace por aquí?
Su padre está en el talego y esta cerca de él.
¿En la cárcel?
Mató a su mujer, la madre de Nina, y por eso, ella...
Estar en la cárcel es duro, a menos que tengas pasta.
Y siempre está a la caza de dinero, de la manera que sea, menos una.
¿Me explico?
A no ser que te haya dado un trato especial...
Una mierda. Me dejó tirado a la primera.
¿Dónde?
En el bar del hotel.
Normalmente, se va a casa de un maricón, que le paga...
si ella le lleva tíos cachas. ¿Te llevó a ti también?
No.
Déjalo ya, no me toques más los cojones.
(En árabe)
(En árabe)
Sommi, Vd. es el único que lee los libros de la biblioteca.
No, no es cierto.
Hay mucha demanda de los policíacos...
pero los que tenemos los ha leído todo el mundo.
Deberías encargarte tú.
Tráenos libros nuevos.
Si encuentro, siempre traigo.
Que lean otra cosa.
Ni siquiera sé si el reglamento permite tener libros policíacos.
¿Qué le ha traído hoy?
¿Quiere verlo?
No importa. Se ocupa Omar, es su trabajo.
Le dejo con sus libros y con su hija. Adiós, Sommi.
Director, no se olvide de nosotros.
Ya se verá.
¿Puedo llevarle un libro a Kassam?
¿Qué es?
"Cumbres borrascosas". Sólo espero que esté bien traducido.
Mientras no sea peligroso...
No es un libro subversivo, si acaso, léalo.
¿Me dejas entrar un momento?
No, no puedo.
Sólo 10 minutos.
¿Os pusieron película anoche?
Sí, una opereta, toda en árabe.
Yo vi una un día. Me partía de la risa.
¿Me has traído tabaco?
¿Lo has fumado todo?
¿Me cuentas los cigarrillos ahora?
Es que me gustaría que fumases menos.
¿El director te ha dicho algo?
Sí.
Ha dicho que tiene que pensárselo...
que, desde tu última petición, sólo han pasado 3 meses.
Que es por los demás.
Ahora piensa en los demás. ¿No es el amo del cotarro él?
Ya. Quiere más dinero.
Pues dáselos. ¿Qué haces, ahorrar?
No tengo ahorros. Lo estoy poniendo a parte.
Omar tampoco se conforma con lo que le daba antes.
¿Te ha pedido más?
Me lo ha dado a entender. ¿No ves?
Antes cerraba con llave. Hoy no lo ha hecho.
Mañana, llevo a un grupo de franceses.
Con un poco de suerte, espero tener el dinero de tu permiso muy pronto.
Paciencia.
¡Paciencia! ¡Paciencia!
No me hagas moratones. Tengo que trabajar.
Nina, ¿quiénes son estos franceses que tienes que llevar?
Una pareja con tres hijos.
Siempre buenas familias encuentras, ¿no?
Se ve que en la agencia me ven apropiada para ello.
No me cuentes trolas.
¿Qué quieres decir?
Venga, no te hagas la tonta. ¿De dónde salen tantas propinas?
Cuando me hablas así, te odio.
Madame.
Me encargaste un libro. Toma.
Para uno que hace volar embajadas, ¿no es lo mejor?
¿De qué habla?
Una historia de amor muy bonita.
Estás en la cárcel por una historia de amor. Eres ridículo, patético.
Y mira que me creía un héroe.
Hola.
¿Qué tal?
Bien.
Buenos días.
Matthew.
Hace una hora que te espero. Descuidas tu trabajo.
¿Y tú?
El presidente de la Kellogg Oil Company llega a Marruecos...
y le hacemos un regalo de bienvenida.
Había pensado que quizá podrías darme un consejo.
¿Y te han encargado que lo compres?
Tenía que hacerlo un colega mío...
pero le convencí para que me lo dejara a mí.
¿Cuánto querrías gastar?
Dijeron un buen regalo. Se trata del presidente de una multinacional.
¿Vamos?
Bueno. Tú misma, vuelvo enseguida.
Oye...
No puedo rebajárselo. Este objeto tiene 300 años.
No es común, casi imposible de encontrar.
Le hago un precio especial.
No tiene más de 50 años y es caro.
No importa, es para la mujer del presidente. Está bien.
No, espera. Sé que no pagas tú...
Me fío de Vd. Iba a ir a lajoyería del hotel, dan más garantías...
pero la señorita ha insistido tanto para que viniera aquí...
Prácticamente, me ha obligado.
Y hágame ticket.
Claro.
Gracias.
Me has hecho un favor enorme, mucho mayor de lo que crees.
Paga la Kellogg Oil Company.
El dinero es muy importante para mí. Quizá algún día te cuente porqué.
Vale.
¿Desayunamos juntos mañana?
¿Qué? ¿Te sientes obligada?
No, no me siento obligada.
¿Te gusta?
Sí, es fantástico, parece que esté en Estambul.
O no, en el plató de una película de Hollywood.
Pero también me recuerda a un local italiano.
Háblame de Italia.
¿Por qué? ¿No has estado nunca?
Sólo de pequeña. Me acuerdo un poco de Milán.
¿Lo echas de menos?
No.
Nina, quiero hacerte una propuesta.
El viernes dejamos de trabajar. Al día siguiente, podría estar aquí.
Querría ver sitios y que fueras mi guía, profesionalmente hablando.
¿Qué más da un turista que otro?
Me marcho mañana.
¿Adónde?
Me voy.
¿Sabes qué eres? Un espejismo.
Me llevas a casa de un amigo tuyo y desapareces.
Me citas en el bar y mandas a una amiga en tu lugar.
Desayunamos juntos y dices que te vas.
No te ha ido mal, ¿no?
Estaba borracho.
Ya.
Buenos días.
Espero no molestar.
Vd. es el encargado de encontrar un regalo para el presidente.
Sí.
¿Mi hija no le ha hablado de mí?
¿No? Pues a mí me ha hablado mucho de Vd...
aunque me lo imaginaba distinto.
¿Puedo sentarme, señor...?
Jackson.
Sr. Jackson, gracias.
Así pues...
Bueno, sí, me imaginaba un señor mayor...
pelo blanco, un poco de barriga, bastón.
Igual que esperaba encontrar una Sra. Jackson.
¿Está casado?
No.
¿Te han dado el permiso hoy?
He venido para darle las gracias a tu amigo. Me parecía lo mínimo.
Se lo debemos a él el que tenga permiso.
¿Ve, Sr. Jackson?
Se trata de un permiso especial.
Cuando uno se porta bien, lo dejan salir por 1 o 2 semanas, depende.
pero no por buena conducta.
¿Entiende a lo que me refiero?
Pero no siempre hay dinero.
Hace unos días, Nina me dijo...
"Necesitaríamos un golpe de suerte".
Y Vd. ha sido nuestro golpe de suerte.
Debías esperarme. No puedes ir por ahí sin mí.
No podía quedarme ahí ni un minuto más.
Fuera, yo soy responsable de lo que hagas.
Mejor que pongamos al corriente a nuestro amigo.
¿Sabía que estoy cumpliendo condena por homicidio?
Sí.
Qué alivio.
¿Se lo has dicho tú, Nina?
Conmueve tener a un padre en la cárcel.
No me lo dijo Nina.
¿No? Puede ser conmovedor o infamante.
¿Por qué no se lo has dicho?
Quiero marcharme.
No tengas tanta prisa, déjame disfrutar de esta vista.
Vamos.
Esto también es extraordinario. Es genial.
Cambiar de idea, irse, quedarse, venir... ¿No le parece?
No sé.
Lo siento. Trata de disculparle.
¿Cuándo nos vemos?
No lo sé.
Pensaba que podríamos comer los todos juntos...
yo, Vd., Nina y la Sra. Jackson.
Yo...
¿Por qué aquí?
¿Te habías preparado el numerito?
Ironía, silencio, bofetones. ¿Y ahora?
Cerda mentirosa. Una pareja de viejos, ¿no?
Deberías agradecérselo. Nos ha hecho ganar mucho. ¿Cómo hubieses salido?
Y le doy las gracias.
No...
Nos has ofendido, a él y a mí.
Me he comportado como un padre devoto con una hija mentirosa.
Eres ridículo. Tendrías que verte.
¿Qué habrá pensado? Es un buen chico.
Sí, quiere acostarse contigo.
Con la diferencia de que yo no me acuesto con él.
¿Y yo cómo lo sé? Dímelo.
No puedes. Tienes que creerme.
¿Crees me acostaría con alguien cuando tú sales?
Soy libre de hacer lo que quiera y cuando quiera.
¿Te lo has planteado?
¿Estás loco? ¿Quieres matarme?
Yo también tengo mis planes. He apartado cosas.
Los sedantes que nos pasan dentro. Ya tengo un frasco lleno.
¿Y?
Me lo miro. Me da sensación de libertad.
Ahí dentro se piensa mucho en una vía de salida.
Bueno, ya estoy avisada.
Si me marcho, ya tienes tu solución.
Como con ése...
Cállate.
Kassam, ¿lo conoces?
Soy amigo de Kassam.
Es mi hermano.
¿Cómo te llamas?
Kadija.
Gracias.
¿De qué lo conoces?
De la cárcel.
¿Por qué estás en la cárcel?
Es asunto mío.
¿Quieres que le diga algo?
No. ¿Cómo está?
Muy bien.
Dile que su lengua es dulce como la miel.
¿Es tu mujer?
Sí.
Es guapa.
Buenas noches.
Hola, Sarah.
Hola, Sarah, buenas noches.
¿Adónde vas?
A ver a la abuela.
Dale recuerdos, de verdad.
Prepararé la cena.
Sarah, ¿cómo está mi suegra?
Como siempre.
Bien, ¿no?
¿Qué hace durante el día?
Nada.
¿Cómo que nada? Algo hará.
Reza.
Así que la Sra. Moretti habla de Dios, pasa el tiempo rezando.
Una cristiana auténtica, si no fuera por el sentido del perdón.
Eso nunca lo ha tenido.
Quisiera que tu abuela hablase con mi abogado. Mañana.
No quiere ver a nadie.
Si esperamos a que lo llame ella... ¿Tienes miedo de molestarla?
Normal. Estáis acostumbradas a que esté en la cárcel.
Pues yo no me he acostumbrado, ¿sabes?
Vale, mañana lo llamamos.
No me toques en esta casa. No quiero.
Tienes miedo de tu abuela. ¿O del fantasma de tu madre?
No.
No.
No.
¿Me ha llamado, señorita?
No, vete.
Mi abuela no quiere verle, abogado. Lo siento.
No me sorprende. Todos sabíamos que no iba a recibirme.
Sí, yo le he insistido.
Te equivocas. No eres realista si crees que te perdonará algún día.
Sin su consentimiento, no podemos pedir el indulto.
Sabes que la Sra. Moretti no te perdonará nunca.
¿Qué puedo hacer?
Esperar. Sólo puedes esperar...
No, mi suegra no se morirá nunca. Vive sólo para tenerme encarcelado.
El día que muera, deberemos repetir los trámites...
las peticiones, toda la burocracia.
Y esto llevará años.
Esto lo descarto. Tu proceso se basó en los indicios, ¿no?
Lo tendrán en cuenta.
Si te condenaron, también fue por el comportamiento de tu suegra.
Subiría a matarla, ya que estoy loco.
Tendría motivos para estar en la cárcel.
No digas eso.
A pesar de todo, reconoce que eres un privilegiado.
Tienes más permisos que los demás...
y dentro puedes circular libremente.
Y, sobre todo, tienes a Nina.
Sí, tengo a Nina.
Sarah, siempre estás por todas partes.
Quién diría que llevas la casa sola.
Tendrías que cuidarte más las manos.
Sólo es un eczema. Basta con que lleve guantes.
Pero, ¿te visita el médico?
Claro.
Bueno.
¿Mi suegra habla de mí alguna vez?
No.
O sea que tú también crees que sigue odiándome.
Odiar, para los viejos, es un gran consuelo.
Tú duermes con ella.
¿Qué le dirías, si te hablase de mí?
Yo no sé nada.
Podrías subir a verla ahora.
Ahora, duerme. Está despierta sólo de noche.
¿Sabes qué podríamos hacer? Más tarde, cuando subas...
no eches la llave, como si te hubieses olvidado.
No tienes que responderme ahora, piénsatelo.
Basta con que no eches la llave.
La he cambiado de habitación, Enrico.
Sarah me ha avisado.
He esperado hasta el último momento que no lo harías. Lo prometiste.
Se ha ido. Ha cogido el coche. ¿Cuándo debe entrar?
Mañana por la mañana.
Se ha fugado. Esta vez no vuelve.
Llámame un taxi.
El Sr. Sommi.
Sommi, el cónsul.
Vamos, lo conoces muy bien. Y a mí, también.
Está durmiendo.
Toma.
Habitación número 2.
¿Qué quieres?
Más cutre y sucia que nunca.
Antes no te parecía ni cutre ni sucia.
Me daba asco.
Pero venías.
¿Cómo iba a saber que era una especie de burdel?
¿Qué habéis hecho?
Nada.
Vete.
Creías que me había fugado.
Sí.
No corto la cuerda...
porque no creo que me siguieras.
O sea que me quedo en la cárcel.
Hola, Nina.
¿Te lo has pasado bien fuera?
Cada vez eres más un espejismo.
Cada vez que llamo a tu casa, estás fuera o durmiendo.
Vamos a tomar un café.
Vamos.
Dos cafés, por favor.
No tendrías que haberme llamado.
Sólo quería saludarte. ¿Qué hay de malo?
Que Enrico se malhumoraba. Tuve que descolgar el teléfono.
Precisamente, de eso quería hablarte.
Tu padre es muy raro.
No es mi padre.
Ya había nacido cuando mi madre se casó con él.
No tengo por qué decírtelo, pero te lo digo.
Enrico no es mi padre. ¿Está claro ahora?
Perdona, espera. ¿Quieres decir...?
Mira, le he prometido que no te iba a ver más.
Venga, no pongas esta cara. Nos hemos visto poco.
Para nosotros no es una tragedia...
sino para él...
Nina, escucha.
¿No entiendes lo que siento por ti? ¿No te lo puedes meter en la cabeza?
No. Te lo he contado todo. O casi, por lo menos.
El resto puedes imaginártelo. Creo que paso sin café.
Adiós.
Tenga.
Tengo que irme dos días.
Para acompañar a unos turistas.
¿Qué? ¿La familia de siempre?
Un grupo.
Paso a buscarles mañana por el hotel.
¿Por qué no se quedan en su casa?
Para que ganemos dinero.
¿Qué buscas?
Nada.
Buscas mis pastillas, ¿no? Nunca las he tenido.
Te lo dije para asustarte.
Pues lo conseguiste.
No las iba a tener aquí. Hay muchos sitios.
El comedor, la biblioteca, la lavandería...
Además, no hacen falta somníferos.
Hay una ventana preciosa en un cuarto piso, en la enfermería.
Y estas sábanas, sólo hay que cortarlas a tiras...
Que no, no.
Ni siquiera se me pasa por la cabeza.
He decidido creerme todo lo que me digas.
Darte toda mi confianza. Ahora dame el dinero.
¿Para qué?
Te vas dos días, ¿no?
¿Te he dicho que te estás volviendo avara?
Vuelve pronto.
He sabido que Nina no vendrá en unos días.
Sí, un grupo de turistas. O, al menos, eso me ha dicho.
Los irá a buscar mañana a las 9:00 al hotel.
Me gustaría saber quiénes y cuántos son.
Para Kassam es dentro de dos semanas.
¿Él lo sabe?
No lo saben nunca. Se lo dicen al alba, antes de fusilarles.
Por eso pasan la noche en blanco.
Cada mañana podría ser la última.
¿Te lo ha dicho así?
Sí, que tu lengua es dulce como la miel.
¿Estaba bien?
Es muy guapa.
¿Lo has intentado con ella?
Estás enamorado, ¿no?
Menos cachondeo.
No me cachondeo.
(Habla en árabe)
"Allez, on y va".
"On y va".
Buenos días. Soy de Kasbah Tours.
He quedado con un grupo para una excursión a Ouarzazate.
Ahora aviso.
Gracias.
Señor.
Buenos días.
La señorita de Kasbah Tours.
Gracias. Hola, Nina.
Hola.
Organizamos la excursión con unos amigos, pero no pueden venir.
Y me he quedado solo.
Hazla cuando puedan tus amigos.
Yo no tengo ninguna objeción a ir igualmente.
¿Tú y yo?
¿Por qué no? Está todo pagado.
Hola, Tanya, soy Nina. Oye, estoy en el hotel.
El grupo de turistas Ouarzazate no está. No sé qué hacer.
Sólo hay uno. Sí, él quiere, pero yo preferiría...
Vale, entiendo. De acuerdo.
No os devuelven el dinero.
No quiero el dinero.
Matthew, ya te he explicado por qué no podemos vernos.
Bueno, las ruinas de Ouarzazate las veré otro día.
Al menos, llévame al campamento. Me han dejado sin transporte.
Sólo es una hora. Habrás vuelto antes del mediodía.
Venga, entra.
Vamos, Nina, sonríeme.
Dime una cosa, ¿quién ha tramado esta encerrona?
¿Tus amigos existen?
Así que lo has montado todo solo. ¿Por qué?
Sabes, cuando entre dos personas hay atracción...
¿De qué hablas?
Venga, lo entiendes perfectamente.
No. Y no me hables más de atracción ni de nada.
Vale.
No me parece haberte dicho nada ofensivo.
Cállate, que te conviene.
Como quieras.
Ya que no nos veremos más, ¿por qué, por un momento...
no fingimos ser amigos y hablamos un poco?
¿De qué?
No lo sé, de lo que sea, del tiempo, de Ait Benhaddou.
Es un sitio delicioso, fantástico, sólo a 30 Km. de Ouarzazate.
25.
Vale, ahora cierra los ojos.
Ya te diré cuando abrirlos.
Vale. ¿Ya?
No, aún no.
Ya puedes mirar. A tu izquierda, las ruinas de Ait Benhaddou.
Madre mía, qué bonito.
¿Te gusta?
No había estado nunca.
Es magnífico, ¿no?
Estupendo.
Así que lo tenías todo preparado.
El helicóptero, tus amigos inexistentes...
Y estabas seguro de que iría contigo.
Exacto.
Y yo que pensaba que eras un buen chico.
Y lo soy. También he traído una cesta de picnic.
No sé qué hay dentro.
Estás loco.
Sí, puede ser.
Espera, te ayudo.
Mi abuelo vino tras la Primera Guerra Mundial.
Se enriqueció con el comercio y decidió establecerse aquí.
Conoció a mi abuela en su único viaje a EEUU y la trajo a Marrakech.
Tuvieron sólo una hija, mi madre.
Era tan celoso, que las tenía casi secuestradas en casa.
A parte de la familia, su gran amor era Mussolini.
Y por estas ideas, terminó en un campo de concentración.
Y esto le dio a mi madre libertad para viajar y casarse después.
¿Y luego? Venga.
Se divorció de mi padre para casarse con Enrico.
Él trabajaba en la embajada italiana.
Yo era muy pequeña. Sólo recuerdo a Enrico en mi casa.
¿Y tu padre?
Aún está en Marruecos. Lo veo sólo por Navidad o para su cumpleaños.
Pero no me soporta mucho.
¿Por qué?
Por Enrico.
Vamos, hablemos de cosas más divertidas.
Dime...
¿Qué?
Enrico y tú.
¿Cómo están las cosas?
Enrico es el único hombre que he conocido.
Tal como están las cosas, me he convertido en su razón de existir.
No puedo dejarlo, ni puedo serle infiel.
Entonces, ¿lo amas?
A veces, lo odio.
Venga, vamos a ver las ruinas. Hemos venido para esto, ¿no?
Me encuentro muy bien hoy.
Casi me gustaría no tener que volver.
Bueno, podríamos quedarnos.
¿Qué?
Irnos mañana.
Debo tener cuidado con tu lado oscuro. Estás siendo peligroso.
Vamos, tómate unas vacaciones.
Matthew, quieres corromperme...
Sí.
Buenos días. Soy el guía.
Buenos días.
Si quieren visitar las ruinas, les llevo yo.
Gracias, ya las hemos visto.
Un momento. Oye, volvemos mañana, ¿de acuerdo?
No, espera, prometo mantener las distancias.
Cojamos una habitación con dos camas...
ponemos una silla en medio, o habitaciones separadas...
No puede ser.
Lo que sea, como tú digas. Muy bien.
¿Crees que tendrán habitaciones libres en ese hotelito?
Claro.
¿Puedes acompañarnos tú?
Sí, vengan.
Bien.
¿Quieres que te lo escriba yo?
No, ya lo he hecho.
La 3. Un momento.
Hay un mensaje para la señora, de Marrakech.
Es Enrico. Sabe que estamos juntos, mierda.
¿Y cómo lo sabe?
Me importa un pito. Lo sabe y punto.
Se lo explicaré todo. Dile que es culpa mía.
Claro que es culpa tuya.
¿Por qué no te quedaste en tu campamento?
¿Por qué me traes aquí?
Enrico nunca se creerá que no estábamos de acuerdo.
Me avisó: "Cuidado que ése sólo quiere llevarte a la cama. "
Y yo, como una imbécil, he estado a punto de caer.
Nina, por favor, hay gente. Intenta calmarte.
Métete esto en la cabeza, yo lo quiero.
Si no lo entiendes, eres idiota.
Basta, me he hartado de tus gilipolleces.
Joder, ¿quién te crees que eres? ¿Cómo he podido venirme contigo?
¿Cuánto tiempo se tarda para llamar a Marrakech?
2 horas.
No está en un hotel con teléfono privado.
Me dijo que si te volvía a ver, se suicidaría.
Y él mantiene las promesas, no como yo.
Bueno, como quieras. ¿Quieres irte ahora? Venga.
El brigada Omar, por favor.
Sí.
Gracias.
Tengo que hablar con el brigada Omar.
Ahora, no está de servicio.
Es muy importante.
No puede ser.
Por favor, me espera.
Déjala pasar.
Hola, Nina.
Me alegro de verte.
- Más 200. - Paso.
Y yo.
Dos mujeres.
Un trío.
(Habla en árabe)
El plato llora.
Y la botella no se ríe. Nina, tráenos bebida.
No hay silla para la señorita. Voy a por una.
No, no te muevas. En 5 minutos, hemos terminado.
Además, Nina no está cansada. ¿Verdad, Nina?
- Dos cartas. - Para mí, nada.
Paso.
Veo.
(Hablan en árabe)
Pásame más fichas. ¿Se han terminado?
Podemos usar trocitos de papel.
No, espera.
(Hablan en árabe)
¿Qué son?
Vitaminas. Cada ficha vale por mil.
¡No queda nada para beber!
A ver, nada para mí. Todo al plato.
Me basta con la satisfacción, no me paguéis.
No, no es justo.
El juego es el juego.
Para ti. Me basta con la satisfacción.
Toma, coge este dinero. Toma.
Tú también.
Hasta la próxima.
Es tarde, habrá que irse a dormir.
Omar, acompaña a Nina a la puerta.
Sí, claro.
A ti, te quiero ver muerta.
Joder.
¿Sí?
¿Quién es?
¿Qué?
No, Nina no está aquí. ¿Qué dice?
Está preocupado. Cree que ha intentado suicidarse.
No está en su casa y no la encuentro.
No.
Espere. Bajo inmediatamente.
Sí.
El Sr. Sommi me ha pedido que le llame.
Entonces, él está bien. Nina creía que quería matarse.
Ahora él se preocupa. Me tienen hasta los cojones.
No sé qué decirle. Sólo le he pedido ayuda, si no, la buscaré solo.
Espere, espere.
Voy con Vd.
(Habla en árabe)
- ¿Qué ocurre? - Buscan a la Srta. Nina.
- ¿Por qué la buscan? - Estamos preocupados...
no ha ido a su casa y no la encontramos.
¿Qué es esta historia? ¿Está Enrico Sommi de por medio?
Han discutido.
Habrá discutido él, porque Nina habla poco.
¿Es Vd. amigo de Nina?
Claro. Sí, sí.
¿De dónde es?
Soy americano.
¿La conoce bien?
No, realmente no.
Entren.
Gracias.
La buscan en el sitio equivocado.
Nina viene a verme sólo por Navidad.
Por si no lo sabían, yo soy su padre...
desacreditado y desautorizado por su parte.
¿El de verdad?
Hasta que no se demuestre lo contrario.
Si fuese tan amable de explicarme el motivo de esta visita.
Cuando Nina desapareció, llevaba barbitúricos y estaba muy afectada.
¿Cree que puede haberse suicidado?
No lo sé.
Entiendo.
De todos modos, lo haya intentado o no...
trate de ayudarla.
¿Cómo?
Llévesela de esta ciudad, de este país...
Sobre todo, de Enrico Sommi.
Matthew. ¿Qué haces aquí?
¿Nina está aquí?
No, está con su abuela el fin de semana.
Su padre la ha llamado, pero no estaba.
Lo siento, no sé nada.
Tendrá amigos...
Claro, pero...
¿Tienes sus teléfonos?
Sí, pero la agenda está en el despacho y no tengo teléfono.
Vamos.
Más tarde, ahora no puedo...
Por favor, estoy muy preocupado.
¿Qué ocurre?
Le ruego que me disculpe.
Tú te quedas aquí. Yo salgo.
¡Matthew!
Joder.
Nina.
(Hablan en árabe)
Tienen que irse.
¿No puedo quedarme? Podría necesitar algo.
Sólo necesita eso.
Nina. Nina.
No puede oírle, duerme. Y van a despertarla.
Está bien. Larguémonos.
(En árabe)
He llamado para avisar a Sommi. Quiere hablar contigo.
Ahora.
Vale.
Podrá salir dentro de 2 o 3 días.
Ahora, Nina creerá que te debe la vida.
No, no.
Vd. la ha empujado al suicidio y ahora la ha salvado dando la alarma.
La domina incluso desde aquí dentro.
La espía, interviene, la castiga.
La maneja desde la cárcel mejor que estando fuera.
Desde que llegaste tú, se me va de las manos.
Ojalá fuese así.
No sabía nada de la excursión a Ouarzazate. Lo planeé yo.
Pero ella fue, así que es lo mismo.
Pasasteis horas juntos, hablando, riéndoos...
¿Y qué? ¿No le basta con que haya vuelto con Vd.?
Aunque pasen mil años, ese día seguirá existiendo.
Y yo se lo haré pagar.
¿Sabe lo que es Vd.? Un cerdo.
Ya lo entiendo. La ha salvado sólo para poderla castigar. ¿Verdad?
La he salvado porque me pertenece...
y nadie podrá privarme de ella nunca.
Ni siquiera la propia Nina.
¿Ha pensado que le impide hacer una vida decente y normal?
La normalidad para Nina soy yo.
Desde que tenía 13 años. ¿Lo sabías esto?
Pero se le está escapando de las manos y en esto la ayudaré.
Y otra cosa, Nina me a dicho que, a veces, llega a odiarle.
Es natural. Yo también la odio a veces. Ahora, por ejemplo.
Esto pasa entre dos personas que se aman.
¿No te ha dicho nada más?
No le gusta hablar de Vd. ni de ella, ni de su madre, ni de cómo murió.
Te lo cuento yo.
Una noche, Sarah, la criada, acompañó a mi mujer a una habitación...
donde Nina y yo no la esperábamos.
Podría haberme denunciado, su hija era menor...
divorciarse de mí, matarme, de todo.
Sin embargo...
prefirió suicidarse para castigarme.
Pero, antes, esa perra...
escribió una carta a su madre, la Sra. Moretti...
diciéndole que, si le sucedía algo, sólo yo...
era el responsable de ello.
Quería separarme de Nina.
Estoy en la cárcel, pero aún tengo a Nina.
Y, por si le interesa, sería peor para mí ser libre...
y no tener a Nina.
Joder. ¿Y no ha pensado nunca en el bien de ella?
Sí.
Muchísimo.
Ahora escúchame bien, chaval...
déjala en paz.
Será mejor para ti.
Parece que es difícil establecer lo que la sangre absorbe...
durante la fleboclisis.
Puede que no fuese veneno.
Pudo ser un sedante.
En dosis muy altas, claro.
En cualquier caso...
al menos, su muerte fue indolora.
Pobre Barbara, se quedó dormida...
y no se despertó más.
Cuanto era necesario para condenar a Sommi.
De eso se encargó la Sra. Moretti.
Un puro.
Estaba en Italia al morir Barbara.
Llegó cual ángel vengador con esa carta en la mano...
para futura memoria.
Hizo exhumar el cuerpo, pidió otra autopsia...
usó sus amigos más influyentes...
e incluso contrató un buffet internacional de abogados.
No se detuvo ante nada, a fin de conseguir la condena de Enrico.
Después de todo esto...
se encerró en la habitación de Barbara...
y no salió nunca más.
Hábleme de su mujer.
Era guapa.
Incluso más guapa que Nina.
Muy elegante, con modales exquisitos...
y poca suerte.
Dos veces abrió una puerta que no debería haber abierto.
La primera vez...
me encontró a mí...
con alguien que no debería estar ahí.
La segunda vez, a Nina y a Enrico.
Me la encontré poco antes de su muerte...
y me dijo...
"Tengo curiosidad por saber qué me encontraré...
detrás de la tercera puerta. "
Son palabras de alguien que piensa matarse.
O de alguien que prevé que le van a matar.
Sommi me dijo que se había suicidado.
Sommi dice muchas cosas.
Cuando mi mujer murió...
Enrico no estaba solo en casa.
Sarah. También estaba ella.
Barbara siempre le prometía que le iba a dejar dinero...
en caso de que muriese.
Mucho dinero.
¿Ha conocido Vd. a Sarah?
No, la he visto sólo una vez.
Siempre lleva guantes. "Eczemas", dice ella.
Otros han hablado de lepra.
Tiene terror a que la manden a una colonia de leprosos.
Pero, con el dinero de Barbara...
el eczema no acabaría nunca en lepra.
¿Y recibió el dinero?
No. Barbara no hizo nunca testamento.
Nina también estaba en casa cuando murió.
Era sólo una niña.
Y odiaba a su madre. A su rival.
Se acostaba con Enrico desde hacía tiempo.
¿Le parecen cosas de niños?
¿Qué quiere hacerme creer?
Nada.
Mi hija nació después de que Barbara y Enrico...
empezaran su relación.
Yo había dejado mis aventuras, naturalmente, pero...
¿Le molesta esto?
Estas cosas pasan hasta en las mejores familias.
Si quiere salir de dudas, pregúnteselo a la Sra. Moretti.
Era la única confidente de su hija.
¿Se lo preguntó Vd.?
Sí, claro.
Se echó a reír.
Dijo que ni siquiera Barbara lo supo nunca.
Quizá me mintió.
(En árabe)
Kassam se ha suicidado.
¿A qué has venido?
A ver cómo estabas. Ya no estabas en el hospital.
Estoy bien. Parece que tengo que agradecértelo a ti.
Enrico dio la alarma.
Entonces, tengo que agradecérselo a él también.
He conocido al Sr. Monti.
Has conocido a mi padre. Estás conociendo a toda la familia.
¿Qué quieres?
Nada. Quería saber si necesita algo.
Vete.
Bueno, ¿y qué tenía que decirte el Sr. Monti?
Muchas cosas. Una en particular, que te saque de Marruecos.
¿Lo harías?
Cuando quieras.
No puedo.
Enrico, ¿no?
Siempre Enrico.
¿Cuántos años seguirás desperdiciando por él?
Los que le queden para salir de la cárcel.
¿Una deuda de gratitud?
No, de complicidad.
Sea lo que sea lo que hicieras, eras una niña.
Esto no cambia nada.
Sí. A los 14 o 15 años, no eres legalmente responsable de nada.
¿Monti te ha hablado de mi madre? ¿De cómo murió?
Me da igual cómo murió. Vámonos de aquí ahora mismo.
¿Crees que fui yo?
El gotero que mató a mi madre yo ni siquiera lo había visto.
Pareces aliviado.
Cuando mi madre abrió la puerta, nos encontró en la cama.
A Enrico y a mí.
Es como si la hubiese inmovilizado, mientras Enrico metía el somnífero...
dentro del cuentagotas.
Por eso es cosa de los dos.
Vuelve dentro de 10 años, cuando Enrico haya salido.
Dentro de 10 años, serás sólo un recuerdo.
Ya. Te equivocaste viniendo a la agencia el otro día.
Tenías que dejarme dormir.
Ahora, vete, por favor.
No.
¿Sabes qué me ha dicho el Sr. Monti? Que Enrico podría ser tu padre.
No. No es cierto.
Quizá podría decírtelo tu abuela. Ella lo sabe.
¿Se lo has preguntado? ¿O es que tienes miedo?
Esto son calumnias.
¿Por qué no subes a verla y sales de dudas?
Siempre las has tenido. ¿No quieres saberlo?
Muy bien, Nina. Tienes razón. Escapa.
¿Quiere incitarla al suicidio otra vez?
No soy yo quien la incita. Es Enrico.
Es Vd., con sus sospechas, con sus revelaciones.
Les está arruinando la vida.
Unas vidas equivocadas.
¿Cree que logrará que Nina le siga? Es inútil, no lo logrará nunca.
A lo mejor, lo lograría, si hablara con la Sra. Moretti.
Váyase.
O llamo a la policía.
Llama a la policía...
así no tendré que denunciar un caso de lepra a Sanidad.
¿No llama?
Vamos. Llévame a tu Sra. Moretti.
Vamos a ver si existe o si es un fantasma.
¿Busca a Nina? No está aquí.
¿Dónde ha ido?
Quizá, a la cárcel. A pedirle perdón por haber intentado suicidarse.
¿Sarah? ¡Sarah!
Estará escondida espiando. ¿Qué hace aquí? ¿Tiene otro permiso?
Me lo he cogido.
Dirá que se ha escapado. Le encerrarán y tirarán la llave.
¿Por qué me pillarían?
Le conviene volver atrás y rápido.
Mira, tío listo, métete en tus cosas.
Ésta también es mi casa. Largo.
¿Qué? ¿Nervioso?
Estoy harto de tenerte siempre en medio.
Las manos quietas. Venga, tengo una buena sorpresa para Vd.
Vamos.
En esta casa tienen todos miedo de la verdad.
Vd. primero.
Enrico.
Enrico, Dios mío, gracias.
Si supieras cómo he rezado para verte antes de morir...
¿Has vuelto por mí, Enrico? Eres muy bueno.
¿Te ha convencido Nina?
¿Nina?
Siempre me dijo que volverías.
Creía que lo decía para sosegarme.
Pero, en mi corazón, he seguido esperándote, Enrico.
Tenía fe en ti y en el Señor.
No lo entiendo. No sabía que...
No, claro, claro.
Una historia muy dolorosa para todos.
Hiciste bien en irte.
No te habría culpado si no hubieses querido volver más a este país.
Y a esta casa.
Pero, ahora que estás aquí, estoy muy contenta.
Gracias.
No, soy yo quien debe darte las gracias.
¿Recibiste mis cartas?
No hace falta que me respondas.
Nina me decía que no estaba segura de tu dirección en Europa.
Creía que era una mentira piadosa...
que sentías aún rencor por el juicio, la sentencia.
Pero, ahora, no me importa que no me respondieras.
¿Qué me escribió?
Muchas cosas. Muchos detalles...
y una petición.
¿Cuál?
Cuando Barbara murió, yo, en mi pobre presunción...
me creí la mano justiciera.
Estuve obcecada por el dolor durante mucho tiempo.
De pronto, me di cuenta...
que el diablo se servía de mí y de mi desespero...
para tenerme en la ignorancia.
Necesité muchos años de lágrimas y de rezos para entenderlo...
pero un día, el Señor me iluminó.
Me mandó a Barbara en sueños.
Lloraba y pedía perdón.
Decía que había cometido un pecado mortal, el peor de todos.
Yo siempre me creí todo lo que Barbara me decía...
que tú querías matarla, que Nina podía ser hija tuya.
Ahora sé que me mintió...
Barbara se suicidó. Y para este pecado no hay remisión.
Pero, hace años, cuando escribí la carta...
que te iba a conceder el perdón, pensé...
¿Mi perdón? ¿Vd. había firmado mi indulto?
Pues claro, Enrico. Pero tú te marchaste.
Pensé que si tú hubieses perdonado a Barbara...
el Señor se habría apiadado de mi hija.
Esto es lo que he esperado desde hace años...
preguntarte si la habías perdonado.
Y, si no lo has hecho, te lo ruego...
hazlo ahora.
Sí, la he perdonado.
Enrico, he hecho bien en no morir.
Se lo diremos a Nina. ¿Dónde está?
¿Por qué no está aquí? ¿No la has visto?
No.
Estará muy contenta. Nunca ha querido dejarme.
Ella y Sarah, nosotras tres, aquí, solas...
recordando a Barbara...
y esperándote a ti.
Ven, vamos.
De acuerdo.
¿Nina?
Sí, Nina.
¿Qué le has dicho?
Ella ha arruinado la vida de todos.
La tuya incluida. Ahora, tesoro, ya no podrás chantajear a nadie.
Ya la han perdido, los dos.
¿Dónde está? ¿Dónde está?
Déjeme.
Vamos, dímelo. ¿Dónde está Nina?
Dímelo.
Se ha ido. Ha cogido un avión, el primer avión.
Nina.
Espera, sólo una cosa.
Hiciste bien en mantenerlo en prisión.
No me toques.
Lo has castigado, te has vengado, es lícito.
Puede que me odies ahora, puedo entenderlo.
Pero, por fin, te alejas de él y de toda esta gente.
Si te encuentras en dificultades, llámame.
Esperaré.
No pido otra cosa que correr hacia a ti.
¿Vale?
¿Qué haces aquí?
Enrico está en Roma. Me ha llamado.
He ido a tu despacho, pero me ha seguido.
¿Qué ha dicho?
Quería verme sola. He colgado.
Bien, no te preocupes. Si aparece, yo hablaré con él.
No, no debemos verlo.
¿Y qué hacemos?
Marchémonos.
¿Escapamos?
No es la solución.
Aunque nos vayamos nos encontrará. Lo sabes, ¿no?
Amor, vamos, no te preocupes.
Todo saldrá bien.
Quisiera hablar con el ingeniero Jackson.
¿De parte?
Enrico Sommi.
¿Le espera?
Creo que sí.
¿Sr. Jackson?
Está el Sr. Sommi en la entrada.
Que pase.
Enrico...
te he dicho que no quiero verlo.
Es mejor hablar con él.
No, que se vaya.
Mira, Nina, igualmente volvería.
Así que es mejor resolverlo ahora.
Ven. Ya está aquí.
Sé que te cuesta, pero debemos hacerlo.
Por nosotros. ¿Vale?
Hola, Nina. Matthew.
¿Qué? ¿Te doy miedo?
¿Qué quiere?
Pasaba por Roma y he pensado que sería un detalle saludar a Nina.
¿He hecho mal?
Podrías haberme avisado antes.
Te he llamado y has escapado.
Y llevo toda la mañana detrás de ti para decirte "Hola".
Sin rencor.
Con estas gafas negras, me pareces un poco...
Hace 20 años que no pisaba este país y no me siento muy a gusto.
Ya la ha saludado. ¿Por qué no desaparece ahora?
No, no tengas tanta prisa.
Ahora que tu abuela ha muerto, Villa Moretti te pertenece.
¿Piensas quedártela?
¿Qué quieres decir?
Yo podría comprártela.
¿Para qué?
Para vivir ahí.
Pensaba que te habrías hartado de Villa Moretti.
Los malos recuerdos no me asustan.
Esto se puede decidir a través de abogados.
Prefiero decidirlo ahora.
Pues dale la casa.
¿Por qué no le dejas hablar a Nina?
Tienes razón.
¿Quieres Villa Moretti? Te la doy.
No. Que luego parece que me la des para recompensar...
Prefiero ser acreedor.
Si vienes a entregarme la cuenta de tus años de cárcel, es inútil.
Yo no puedo devolvértelos.
¿Ves como, de vez en cuando, lo piensas?
No le hagas caso.
¿Ves? Quiere que me sienta culpable.
Hijo de puta.
Estoy hablando con Nina, no contigo.
¿Qué quieres? ¿Que te pida perdón?
¿No crees?
Yo decidía por tu vida. Era lo que yo quería entonces.
¿A costa de dejarme ahí dentro?
Sí, contabas las horas para verme. ¿Por qué dejarte salir?
¿No te da vergüenza?
Nina, dile que te estabas vengando.
¿Avergonzarme?
Te visitaba todos los días, estaba contigo como si viviésemos juntos.
Yo sólo podía verte a ti. Y tú, sólo a mí.
No te sentías como un monstruo, ¿no?
Me sentía en paz cuando te encerraban detrás de esa puerta.
Era lo que yo quería entonces.
¿Ves? No era para vengarse, ni para castigarme. ¿Lo entiendes ahora?
Entiendo que estoy perdiendo la paciencia. Deje de joder.
Está bien, Nina.
Acepto tu regalo.
Estaré bien en Villa Moretti. ¿Quieres venir conmigo?
¡No!
Te espero fuera.
¿Qué pasa aquí?
No tiene importancia.
Lo siento, Matthew. He hecho todo lo posible.
Espera, para. ¿Piensas...?
No puedo hacer nada. Es así.
No, no te dejaré marchar.
Escaparía.
Nina, yo te quiero. Te quiero más que él.
Ya lo sé.
Perdona, no te entiendo.
Está viejo. ¿No te das cuenta?
No habrá necesidad de tenerlo en la cárcel.
Es mío.
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