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BAJA SILESIA (POLONIA), 1957
Señor,
muéstranos tu gracia
y destruye la semilla del mal,
de una vez por todas.
Lo siento.
¡Milicia! ¡Tira eso!
¡He dicho que lo tires!
¡Aléjate del bebé o disparo!
Dios mío, no lo entendéis.
¡Que tires el cuchillo!
30 AÑOS DESPUÉS
- Alabado sea el Señor. - Por siempre, amén.
- Soy el padre Marek. - Sí, le estábamos esperando.
Adelante, por favor.
Me complace que le hayan asignado aquí, padre.
No es fácil encontrar un exorcista
que esté dispuesto a servir a Dios
en un lugar tan remoto.
Y más desde que somos el único sanatorio.
¿Sanatorio?
Eso es. Así es como nos gusta llamarnos.
Después de todo, sanamos a los atormentados.
Le presento al hermano Dawid, nuestro hombre para todo.
Alabado sea el Señor.
- El hábito. - Dios le bendiga.
El rosario.
Traigo el mío, si no hay inconveniente.
También necesitaríamos registrar sus pertenencias.
Faltaría más.
Es el procedimiento habitual para los recién llegados y los visitantes.
Lo entiende, ¿no?
Es para garantizar que nadie introduzca nada
que pueda alterar la armonía de nuestra vida.
¿Acaso reciben visitas?
Están permitidas una vez al año, en Navidad.
Aunque, sinceramente, apenas viene nadie.
Ya sabe, padre,
hoy en día, poco importan los atormentados.
La mayoría no tiene ni familia,
lo que los hace aún más vulnerables.
Cigarrillos.
Me temo que tendremos que confiscarlos.
No tenemos electricidad ni línea telefónica, pero estará cómodo.
El baño está ahí.
Ah, y otra cosita.
No solemos salir cuando anochece.
Debemos permanecer en nuestras celdas.
Gracias, me ha quedado todo claro.
Me alegro de tenerlo con nosotros.
En ocasiones, el Maligno manifiesta su presencia.
En realidad, siempre.
No será sencillo, pero…
tengo la sensación de que esta es su vocación.
Bueno, creo que estoy aquí por una razón.
Así es.
OTRA MUJER DESAPARECIDA
Dios Todopoderoso,
vuestro hijo le prometió a sus discípulos, reunidos en su nombre,
permanecer entre ellos.
Bendícenos a nosotros y la comida que vamos a disfrutar.
Muéstranos tu gracia divina apoyando a nuestra comunidad monacal,
en nuestro recorrido diario hasta alcanzarte.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Come.
¿Sabe cuánto tiempo transcurrió desde la traición de Judas
hasta la tercera negación de Pedro a Jesús, padre?
Seis horas.
Por eso la hora exacta de los exorcismos es tan importante.
Satanás engañó al Creador tantas veces
que hace falta conocerlo bien.
Saber cuándo está más débil.
A las seis de la mañana.
A esa hora, Pedro negó a Jesús
y Satanás pensó que había derrotado a Dios.
Eso es.
Grabamos todos los exorcismos para que no se nos escape nada.
Algunos casos son complicadísimos.
A veces, incluso sucede que…
Suceden cosas.
Todo saldrá bien.
Te ayudaremos.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Yo te invoco, Satanás, para que abandones el alma de esta inocente.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale, Dios, pedimos suplicantes.
Y tú, príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás
y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo,
para la perdición de las almas.
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale, Dios, pedimos suplicantes.
Y tú, príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás
y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo,
para la perdición de las almas.
¡El crucifijo!
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale, Dios, pedimos suplicantes.
Y tú, príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás
y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo,
para la perdición de las almas.
¿Puedo ayudarle, padre?
¿Qué hay ahí?
El despacho del prior.
Solo se puede entrar con invitación previa.
Claro.
Hostia.
Que la gracia y la paz del Señor
que esté por llegar
esté con vosotros.
Ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
Hoy, el protagonista del acto penitencial es…
el hermano Marek.
Hermanos…
admitamos nuestros pecados
y preparémonos para celebrar el misterio sagrado…
En latín, por favor.
Basta.
El hermano Piotr seguirá.
Hermanos, admitamos nuestros pecados
y preparémonos para celebrar el misterio sagrado.
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado de pensamiento,
palabra, obra y omisión.
Por mi culpa,
por mi culpa,
por mi gran culpa.
Marek, ve a la iglesia y espérame en el confesionario.
Te vigilan cada movimiento.
Saben que estás buscando algo.
No juegues con fuego.
Todo acto de desobediencia conlleva un castigo descomunal.
Yo lo aprendí a las malas, cuando intenté escapar y me pillaron.
No hay escapatoria. Es un billete solo de ida.
Obedece, no llames la atención y no fisgonees.
Y nada de preguntas o no lo contarás.
Este no es un monasterio normal.
Solo quería advertirte.
Ahora tengo que irme. Si me ven contigo, se acabó.
Espera.
No soy cura.
Soy de la Milicia.
- ¿Qué? - Han desaparecido ocho mujeres cerca.
Recibimos un soplo anónimo que decía
que las admitieron por estar poseídas y que nunca salieron.
La Milicia no puede abrir una investigación.
Tras el asesinato del padre Popieluszko, no se mezclan con la iglesia
y me enviaron de incógnito.
Vi las grabaciones.
Todas las posesiones y exorcismos son un fraude, ¿verdad?
Sí.
El prior monta una escena con varios trucos.
Para conseguir dinero de la curia y del Vaticano.
Lo de la gente poseída da dinero. Está claro.
Demuestra que las mujeres estaban locas
y murieron en los exorcismos.
¿Qué les hizo exactamente?
No lo sé.
Quizá estaban drogadas.
Tú viste lo que le pasó
a la última chica que exorcizaron.
La enterraron en el cementerio del patio.
¿Nos sacarás de aquí?
Sí.
¿Cuándo?
Cuando acabe lo que empecé aquí.
Ten mucho cuidado.
Lo ven todo.
¿Y ahora, qué?
¿Eh?
Joder.
Esperaba que hubiéramos colaborado juntos y bien avenidos.
Pero lamento decirle que me ha decepcionado, padre.
En fin, espero que tenga hambre.
Eh el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
¿Qué coño queréis?
No tiene sentido que se resista.
Acabará comiendo, padre.
Las cuatro raciones.
¿Por qué?
Porque es medicinal.
Soy yo.
Tranquilo, soy yo.
Madre mía, cómo te han dejado.
Dios bendito…
Es cierto que lo han hecho.
Yo me largo echando hostias.
Espera.
Espera.
Quiero enseñarte una cosa.
- Ya he visto suficiente. - No lo has visto todo.
Encontré una cosa.
Una cosa que tiene que ver contigo.
Está ahí. Tienes que verla.
Te lo ruego.
Échale un vistazo.
"El eclipse marca el nacimiento del Elegido".
"Hay que asesinarlo justo al nacer".
Hay una descripción del ritual.
Una daga.
Y una oración.
"Si no lo asesinan…".
Mira.
"El Elegido devora a siete pecadoras y bebe la sangre de una inocente".
Y después…
"Cuando el ritual acabe,
el Elegido se transformará en un demonio y se acabará el mundo".
¿No lo entiendes?
Ellos creen que tú eres el Elegido.
Completarán el ritual.
¿Qué libro es este?
Tiene mil años, incluso más.
Reconoces el símbolo.
Lo sabía. Por fin todo encaja.
Soy agente de la Milicia, no un…
¡dragoncito sacado de un cuento popular!
Eso ya lo sé,
pero ellos son unos fanáticos y no razonan.
Mataron a esas mujeres.
Y nos matarán a nosotros.
Ahora ya lo sabes todo.
Sé cómo escapar.
Hay un pasaje subterráneo escondido.
Ven.
¿Un pasaje subterráneo?
Un túnel que te saca del monasterio.
Vamos.
Justo iba allí cuando me pillaron.
Mira lo que me hicieron.
Hazme caso.
Vamos a largarnos de aquí.
Ve tú delante.
La linterna.
Lo tenía todo muy bien planeado.
Qué hijo de puta.
Marek.
¡Marek!
Casi consigues escapar.
Pero al final, he ganado yo.
Debes saber…
que no acabaste aquí por casualidad.
Fui yo quien te trajo aquí.
Algún soplo anónimo, un par de sobornos
y el caso de las mujeres desaparecidas es tuyo.
Siento haberte engañado, pero no tuvimos otra opción.
Porque nunca participarías en esto por voluntad propia, ¿verdad?
Tú, un agente de la Milicia ciudadana,
jamás se fiaría de nuestras buenas intenciones.
Puede ser que ahora mismo no lo veáis claro,
pero tenemos buena fe.
Dios y el Diablo cara a cara.
Han llegado a un acuerdo.
Como siempre.
Desde el principio.
Pero el Diablo no es el mal.
El mal es la gente.
Y todos merecen ser castigados.
Y serán castigados.
Este pozo es la entrada al infierno.
Por eso el monasterio se construyó aquí.
Nuestra orden lleva 800 años esperando este momento.
Esperándote a ti.
Cuando finalice el ritual, el Maligno entrará en tu cuerpo.
Y el mundo tendrá una nueva orden bajo su mandato.
Nosotros seremos sus apóstoles.
Gobernaremos este nuevo mundo, que será mejor.
Tan solo nos falta una cosita.
La sangre de una inocente.
¡Déjala en paz, hijo de puta!
¡No!
¡No!
Llegó el momento.
El más importante de la historia.
…nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia…
Señor, ven con nosotros.
Señor, ven con nosotros.
Señor, ven con nosotros.
Señor, ven con nosotros.
¿Señor, ven con nosotros?
Señor, ven con nosotros.
Señor, ven con nosotros.
Señor, ven con nosotros.
¿Habremos olvidado algo?
Puede que sí.
No.
No lo sé.
No lo creo.
No son exactamente instrucciones, sino unas notas
de hace 800 años.
Quizá tuviera que devorar a las pecadoras y lo interpretamos…
de manera simbólica.
Imposible.
Había siete pecadoras.
Cada una cometió un pecado concreto.
La octava inocente era virgen.
Él es el Elegido.
Todo encaja.
Dijiste que funcionaría.
¿Me estás culpando?
No, claro que no.
¿Qué hacemos ahora?
¡Hermanos!
Hermanos…
Puede que…
A lo mejor, puede que…
todo haya sido un error.
¿Y qué hacemos ahora?
Volver a nuestras celdas.
Nos vemos mañana y aquí no ha pasado nada.
Tuvimos buena intención.
Estamos juntos en esto.
No os preocupéis.
Todo esto podremos… explicarlo.
Menos lo de él.
Le estarán buscando.
Siento llegar a este punto.
Antoni, desátalo
y tiradlo al pozo.
A vuestras celdas, hermanos.
No digas nada, la fiesta continúa.
La música está sonando.
Un gran éxito de antaño.
A disfrutar esta noche.
Solo una noche.
A disfrutar esta noche.
Solo una noche.
Las preocupaciones, a dormir.
Que el Señor esté con nosotros.
Aleluya.
Que acuda a nuestra defensa.
Por Dios bendito, Andrzej.
Tengo que arreglar esto.
- Ya lo arreglamos mañana. - ¿Ah, sí?
- Vamos. Arriba. - ¿Qué?
Te llevo a la cama.
¡Hombre, Piotrek! ¿Llevas mucho por aquí?
Todo el tiempo.
Siéntate, Piotrek.
Siéntate.
¿Te das cuenta, Piotrek?
Se supone que yo era el apóstol del Diablo…
y menudo puto desastre.
Ya lo sé. Sí.
Aunque tú eres un suprior estupendo.
Todo un segundo prelado.
Lo sé.
¡Hermano Antoni!
¿Qué ha pasado?
Entré a verlo porque no salía
y me lo encontré así.
Dios bendito…
Debí haberme quedado con él anoche.
No era un chaval.
No es culpa tuya.
Ven aquí.
Ahora te toca asumir sus tareas.
Lo sé.
¿Quién avisará a la curia?
Yo mismo.
Señor, escucha las plegarias por el alma de nuestro hermano.
Si aún sigue manchado por sus pecados terrenales,
que tu misericordia divina lo limpie.
Por Jesucristo, nuestro señor, amén.
Concédele, Señor,
el descanso eterno.
Y que brille sobre él
la luz eterna.
Padre celestial, cuyo arte…
¡Por Dios bendito!
EL ABISMO DEL INFIERNO
Subtítulos: Tatiana López
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