All language subtitles for Bitter Sweet (W.S. Van Dyke, 1940)

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Original subtitles

AGRIDULCE

¿Qué le preocupa, Sr. Linden?

La primavera.

¿Añora su casa?

Tal vez.

Se estarán celebrando los festivales de primavera.

Los jóvenes con ropas brillantes bailan bajo el sol.

Los viejos sentados bajo los árboles...

acompañan con sus bastones...

recordando cuando eran jóvenes y estaban enamorados.

¿Enamorados?

Como usted del Sr. Daventry.

Sí, claro.

Srta. Sarah, no podré tocar en su boda.

Ese día debo irme.

Toco en un concierto. Es muy importante

¿No nos veremos en mucho tiempo?

- Esta noche. - Pero rodeados de gente.

Fue maravilloso enseñarla.

Recordaré estos meses con alegría y tristeza.

Ahora Srta. Sarah, cante una escala.

Coja aliento...

y empiece en otro tono.

Nunca la olvidaré.

Ni el placer que sentí al enseñarle...

las distintas maneras en que uno puede expresarse.

Luz y sombra cambiante.

Felicidad que no morirá.

Melodías que volarán.

Recuerdos que se desvanecerán...

polvorientos y olvidados.

Nunca será lo mismo aprender escalas...

hasta que nuestro destino nos permita volvernos a ver.

Podría ser demasiado tarde.

Recuerde las horas que hemos compartido.

¿Por qué estas tontas lágrimas...

tiemblan a lo largo de los años?

¿Por qué estoy tan triste?

Mientras recuerde estos días...

siempre...

volveré a verle...

cuando comience la primavera.

Puede que el tiempo nos aleje...

pero lo que fue ya no se puede borrar.

Este dulce recuerdo...

me acompañará a lo largo de los años.

Aunque mi mundo se derrumbe...

en mi corazón yacerá...

el eco de mi suspiro.

Adiós.

Volveré a verle...

cuando comience la primavera.

Puede que el tiempo nos aleje...

pero lo que fue, ya no se puede borrar.

Este dulce recuerdo...

me acompañará a lo largo de los años.

Aunque mi mundo se derrumbe...

en mi corazón yacerá...

el eco de un suspiro.

Adiós.

¿Aún no has terminado tu lección, querida?

Lo siento, Sr. Linden, debemos continuar con los preparativos.

Lo comprendo.

- Buenas tarde, Harry. - Sí, claro.

Estabas transportada por el canto.

¿No quieres que cante después de casarnos?

Me gusta la música con moderación.

No te gusta actuar impetuosamente, ¿verdad?

Hacer las cosas que te gustan.

Mi filosofía es muy sencilla, Sarah:

Todo tiene sus límites.

¡Qué razón tienes!

La música tiene un límite, la primavera también.

Los jóvenes que bailan tienen un límite.

Los viejos que recuerdan sus amores tienen un límite.

Adiós, Srta. Sarah. Buenas tardes, señor.

Mi hija no seguirá dando clases en su nuevo hogar.

Cuando se case, no estaré aquí.

Qué lástima.

Estaré en mi país.

Pero todas las primaveras pensaré en Vd., Srta. Sarah.

Que fue una alumna maravillosa.

Y aunque cantaba las notas agudas con la garganta...

y las medias con la nariz, las graves le salían del corazón.

Qué vergüenza, se nota que es extranjero.

No tiene moderación como nosotros tan felices y alegres.

¿Quieres besarme, Harry?

Cada cosa a su tiempo, Sarah.

Querida, debes probarte el traje de novia.

Sí, no puedo fallar a la modista, ni a la familia...

ni a Harry. Vamos, mamá.

Está radiante, ¿no cree?

Un poco sofocada.

Es normal en una señorita.

Espero que no tenga fiebre.

Solo está alegre.

Estuvo demasiado alegre durante la cena.

Es el entusiasmo propio de una novia.

Sara está muy extraña.

Ha derramado el clarete sobre Sir Arthur Fenchurch.

El pobre estaba empapado.

- Y encima se echó a reir. -¿Se rió?

Qué desgraciado accidente.

Si no quisiera a Sarah...

diría que lo hizo aposta para avergonzar a Harry.

Una velada encantadora, Sra. Millick.

No se vaya Sir Arthur.

Hay tantos jóvenes divirtiéndose...

que me siento fuera de lugar.

Lady Daventry, Sra. Millick buenas noches.

Espero sinceramente que sea feliz.

¡Qué compromiso!

Discúlpeme.

Sarah, ¿cómo pudiste?

Me dió palmadistas. Odio las palmaditas.

Mañana le escribirás disculpándote.

- Tengo sed. -¿Me permites?

Sir Arthur enfadado y ella tan contenta.

¿Hice mal, Dolly?

Estuviste maravillosa, Sarah. Quería hacerlo hace años.

¿Estás bien, querida?

No critique a Sarah. Es natural que esté alegre.

Gracias.

Aunque no es decoroso que alborote tanto.

Me alegra que me comprendas.

El pobre Harry estaba muy angustiado.

¡El pobre Harry! Qué servicial eres, Jane.

Siempre dispuesta a auxiliar a los novios de las demás.

Seré un ejemplo de dignidad yendo hacia el altar...

de St. Margaret's firme y decidida.

Como una marcha triunfal.

Discúlpame... mis invitados.

Es una fiesta divina y una música celestial.

El director es guapísimo.

Es un extranjero.

Gracias a ellos trabajas en Asuntos Exteriores.

¿Cantará para nosotros, por favor?

Puede que haya belleza en vuestra tierra...

pero el cielo siempre está cubierto y gris.

Si pudiera coger tu mano...

y llevarte lejos en secreto...

miraríamos fluir el Danubio...

como una cinta al desarrollarse.

Nada más hablar de ella aumenta mi deseo...

de volver a ver mi querida tierra.

Si pudieras venir conmigo.

Si pudieras venir...

conmigo.

Qué melodía tan tonta, Sr. Linden. Que triste.

Toque algo más alegre.

Sarah, ¿te has vuelto loca?

La Srta. Sarah tiene razón, es muy triste.

Algo alegre.

Siempre le gustó esta.

Dime qué es el amor.

¿Es una llama que consume?

- Parte de la luna. -Parte del sol.

Parte de un sueño que acaba de comenzar.

¿Cuándo es el momentos de la ruptura?

¿De la espera?

Ahora que está aquí todo ha cambiado.

Una extraña magia tiene la culpa.

Voces que resuenan a mi alrededor.

Dime qué es el amor.

Parte de la luna, parte del sol...

parte de un sueño que acaba de comenzar.

¿Cuándo es el momento de la ruptura?

¿De la espera?

Ahora que está aquí todo ha cambiado.

Una extaña magia tiene la culpa.

Voces que seuenan a mi alrededor.

Dime qué es el amor.

Qué es el amor.

Adiós, Carl.

- Te pones en evidencia. - Lo siento, Harry.

Yo puedo ser tan fogoso como cualquiera, pero...

- Cada cosa en su momento. - Exactamente.

¿Serás muy impetuoso cuando estemos solos?

Hasta podrías ponerte un sombrero gracioso para desayunar.

No se me ocurriría.

Espero que sea feliz en su país.

Gracias, espero que sea muy feliz con el Sr. Daventry.

Gracias.

Hará un largo viaje, ¿no?

No tanto para ser un mundo tan diferente.

La vida es maravillosamente casual en Viena.

Todo es vivo y cálido.

El futuro no está decretado, simplemente ocurre.

Me gusta. Aquí todo es tan frío.

Cálido, vivo...

Alegre también, ¿verdad?

Y a veces muy triste.

Amarga y dulce, así es Viena.

Su nombre sería distinto, la llamarían Shari.

Shari, me gusta.

Ese concierto por el que tiene que marcharse.

Espero que tenga éxito.

No existe tal concierto.

Lo sé.

- Sabías esto también, ¿no? - Carl, quería que me quisieras.

Te quiero con toda mi alma.

Me hubiera muerto si no me hubieras besado.

¿Hice mal?

Todo es muy confuso.

Será horrible para Harry.

- No tengo dinero. - Para mi madre.

- No tengo trabajo.

-Para la familia. -No tengo hogar.

- Todo está planeado. - No puedo ofrecerte seguridad.

Mi nueva casa me espera.

- ¿Harás las maletas? - En un minuto.

Dolly, ayúdanos. Carl y yo nos fugamos.

Es lo más dramático que he...

- ¿Estás loca? - Estoy enamorada.

- ¿Y Harry? ¿Y tu madre? -Lo hemos pensado bien.

Jane sabría que deciros.

No tengo dinero.

Saldré a hurtallidas a buscar un coche. Ven enseguida.

Trae mi capa, vamos.

Hablemos con Jane. Me ayudó a romper tres compromisos.

Manda mi baúl a la Estación Victoria, no olvides el camisón.

Es maravilloso.

Mamá estoy muy contenta, quería que lo supieses.

He metido todas tus cosas.

Ten cuidado. ¿Me escribirás?

Qué emocionante. Adiós, adiós.

- ¿Adónde, señor? - A Viena.

La torre de St. Stevens, debes formular un deseo...

la primera vez que la ves.

Tengo algo en el ojo.

- Estate quieta. - Ojalá pudiera.

-Enseguida lo saco. - Deprisa.

¡Ya está!

Me la he perdido.

Formúlalo cuando quieras. La torre seguirá allí.

Es el ángel guardián de Viena.

Estamos llegando, ve por el equipaje.

No es mío.

Perdón, creo que sí.

Eso me permite devolvérselo.

Viena está luciéndose.

Un apuesto oficial nada más llegar. ¿Es de caballería?

Los Húsares Imperiales. Capitán Barón von Tranisch.

¿Pasea en su caballo, da taconazos...

bebe champán y coquetea con las damas?

Intento cumplir con mi deber.

Es cierto lo que dicen de Viena.

Los ingleses siempre tan deliciosamente francos.

Y tan encantadores.

Picando alto por lo que veo.

Un apuesto militar.

Y de caballería además.

Este es Ernst.

Desde luego Viena es muy alegre.

¡Mi "Liebchien"!

- ¿Otro amigos? - Es Max.

Entonces es amigo mío.

Siento interrumpir tu vida amorosa, vámonos a casa.

No vayáis a casa aún.

Claro que no.

Primero deberíais comer algo.

Estaréis muertos de hambre.

- ¿Quién? - Ellos.

Date prisa, Max, quiero ver mi nuevo hogar.

¿Quieres decir hogar?

¿Lo habrás vigilado mientras estuve fuera?

Todos los días.

Carl me lo describió.

Conozco cada mueble.

Ha habido algunos cambios.

- Para mejorar, espero. - En cierto modo.

Contádmelo, muchachos.

Queríamos celebrar...

Todos tus amigos queríamos celebrar tu boda...

y dimos una fiesta.

La cerveza nos parecía poco para vosotros...

y empeñamos tu cama.

No os preocupéis.

Claro que no. Dame el recibo de la casa de empeños.

Es el recibo de un piano.

Entonces tú debes tener el de la cama.

Aquí tengo uno de los sillones.

Yo tengo el del sofá.

¿No tienes el de la cama?

¿Qué es esto?

Este es el de una mesa.

Y este del armario.

¿Seguro que empeñaste la cama?

Me acuerdo perfectamente.

Ernst se la bebió.

Ya sabes lo caro que es el champán.

Dales el dinero para que lo recuperen.

Me alegra que nuestra boda fuese tan popular....

aunque os hayáis bebido la casa.

Daos prisa, no queremos ver la casa vacía.

No está vacía.

Está nuestro regalo, lo pagamos nosotros.

Muchas gracias.

- Adiós. - Adiós.

Casi cruzo los brazos en el umbral de una casa de empeño.

Cruzarás en brazos nuestro umbral.

Si no lo han empeñado.

¿Peso mucho?

Eres preciosa. Sólo un piso más.

La caballerosidad no ha muerto: Adelante Sir Carl.

¿Qué hace?

Subo a mi esposa en brazos.

¿A estas horas?

- Cruzará en brazos el umbral. - Es una costumbre romática.

No lo sabía.

Significa que la mujer es otro enser más.

- ¿Es cierto, Carl? - Y yo que sé.

"Enser", no me gusta.

¿Qué pasa aquí?

Me suben en brazos. Y no soy un objeto.

Se puede hacer daño.

El castillo Linder. ¡Abajo el puente levadizo!

Creí que era mi casa. Soy Carl Linder.

En el piso de arriba.

Gracias.

Debo pesar mucho.

Muchísimo. Estáte quieta.

No soy un saco de carbón.

Llegaré destrozado, pero no perderé el romanticismo.

Ahí está el regalo de Ernst y Max.

Me encanta.

Ya he pensado un deseo.

Yo también. ¿Cuál es el tuyo?

Contarlo trae mala suerte.

No habrás deseado volver a Londres, ¿verdad?

¿O recuperar tu confort y seguridad?

Deseé...

que fueramos tan felices como ahora toda la vida.

Me has hecho contarlo.

No soy supersticioso. Tengo mucha suerte.

Lo sé, lo sé.

¿Dónde está?

Carl, querido amigo.

Soy mamá Luden.

Ya lo sabía, Carl siempre habla de Vd. ¡Qué "schnitzels"!

- ¡Qué pasteles! - ¡Y qué vino!

Está todo preparado.

¡Cerveza para todos! Yo invito.

Mamá Luden no lo permitirá.

Tiene un barril de "Tokai" y no sabe qué hacer con él.

Tú lo espitarás, Carl.

Me casaría contigo si no tuviera esposa.

Tonterías, mamá sólo se casará con nosotros.

El amor más tarde, ahora el vino.

"Tokai", el vino del amor, la risa y la canción.

Carl cántanos una canción alegre.

¡"Tokai"!

Cuando estamos de fiesta y olvidamos el trabajo...

bajamos al pueblo buscando un alivio a la rutina.

El amor es generoso, el amor está ciego.

Las uvas de una parra iluminada por el sol...

madurando en las orillas del Rin.

Dulce y divino, vino de amantes.

Levantad las voces al cantar...

Llenad las copas a rebosar y decid:

¡"Tokai"!

El sol dorado de un día de verano.

¡"Tokai"!

Te quitará las preocupaciones.

Es el amor, el odio, el deseo que hay en ti.

Te ascenderá en alas de una canción.

Los sueños, las llamas, el fuego que hay en ti.

¡"Tokai, tokai"!

No nos importará lo que pase mañana.

¡"Tokai"!

La única llamada que todos escuchamos.

¡"Tokai, tokai"!

Las divinas palabras del amor.

¡"Tokai"!

El sol dorado de un día de verano.

¡"Tokai"!

Te quitará las preocupaciones.

Es el amor, el odio, el deseo que hay en ti.

Te ascenderá en alas de una canción.

Los sueños, las llamas, el fuego que hay en ti.

¡"Tokai, tokai"!

No nos importará lo que pase mañana.

¡"Tokai"!

La única llamada que todos escuchamos.

"¡Tokai, tokai"!

¡Por la novia!

Nos escribiste que tenía un pelo pelirrojo precioso.

- ¿Y no lo tiene? - Sí.

No dijiste que brillaba como oro bruñido al sol.

Eso son pequeñeces.

¿Recuerdas lo que dijo sobre sus ojos?

- Preciosos. - ¿Eso fue todo?

No dijo que eran estanques de misterio y atracción.

Ni una palabra sobre esos estanque.

- ¡No seais tontos! - No sé escribir cartas.

Si voy a Inglaterra, ¿conseguiré otra chica así?

Así es. Disfrázate de profesor de música.

- Era mi mejor alumna. - ¿También canta?

¡Sabe cantar!

Cree que las inglesas solo montan a caballo persiguiendo zorros.

No conoces el contenido de un paquete por el lazo.

Ni de una novela por su tapa, hay que leerla.

Si juzgas a los ingleses...

por sus modales tímidos y fríos...

ya es hora de que te digan:

Las chicas son iguales...

en China, en Londres o París.

En las colinas de Carolina, o en el Mar del Coral.

Dicen que somos demasiados formales...

y que nuestra temperatura es anormal.

El amor en cualquier lengua significa: "Oui, oui".

Debe haber un poco de "Oh, la, la"...

corriendo por nuestras venas...

porque sólo conocemos a tipos con paraguas.

Aunque intentamos ser correctas y tímidas...

¿no puede tener una señora una mota en un ojo?

Las chicas son iguales...

en China, en Londres o París.

En las colinas de Carolina o en el Mar del Coral.

Dicen que somos demasiados formales...

y que nuestra temperatura es anormal...

el amor en cualquier lengua significa: "Oui, oui".

Aunque es sensata y tiene buen corazón...

hay un diablillo...

bajo sus refinados modales.

Su expresión es angelical...

Hay música en sus supiros.

Deberías verla cuando ve un soldado.

Las chicas son...

iguales en China, en Londres o París.

En las colinas de Carolina o en el Mar del Coral.

Somos formales y nuestra temperatura es anormal...

el amor en cualquier lengua significa: "Oui, oui".

"Querida madre: un año casados. Y somos muy felices..."

Lo has cambiado.

Yo no, tú.

Decías que me equivocaba.

Ahora tu error está en la canción.

Ya está.

"El Gitano", una opereta de Carl Linden...

dedicada a mi querida esposa, Shari.

Tarareó las notas equivocadas y me corrigió.

Tuvo fe cuando yo tenía temores.

Creyó cuando yo dudaba.

Han sido tiempos difíciles para ti.

Ha sido maravilloso.

Lo será a partir de ahora.

Tengo grandes ideas y planes.

Toma, date prisa.

Dame un beso de suerte.

Te dará mucha suerte, me esforcé mucho.

Voy a ver al Sr. Wyler.

No aceptaré un "no". Debe oir mi opereta.

Tiene que estrenarla... espero."

"No me gusta pedirte dinero, te lo devolvería enseguida..."

Es un pollo muy bueno y barato.

Sólo dos florines.

¿Es su última oferta?

Es un ave estupenda.

Tiene mucha carne.

Dos florines es mucho.

Por favor...

Mi niña está cantando.

Tiene una voz preciosa.

Será una gran cantante de ópera.

Tiene mucho talento.

Hay que pulirla un poco. Necesita una buena profesora.

Le he pagado clases de 20 florines.

Conozco una profesora que lo haría por mucho menos.

Yo.

¿Usted es profesora?

Esto es maravilloso.

Déjeme darle una clase. No pediré 20 florines.

Lo haré por un pollo,...

patatas, zanahorias y nabos.

Podríamos empezar por salchichas.

Si merece la pena lo aumentaremos a un pollo.

¿Interpondrá un pollo en la carrera de su hija?

¡Un pollo vale dos florines!

Ese es mi precio.

Un pollo por clase.

De acuerdo, le daré una oportunidad. Venga.

- ¿Cuánto cuestan los pollos? - ¿De qué tamaño?

Es para mi mujer, quiero darle una sorpresa.

Quiere darle una sorpresa.

Aquí tiene uno muy bueno por dos florines.

¿Dos florines?

No tengo suficiente. ¿Ese es más barato?

Está reservado para pagar a la profesora de canto de mi hija.

¿Enseña canto por un pollo?

Y patatas, zanahorias y nabos.

Le están engañando.

Su hija tiene unavoz preciosa, y la profesora la estropea.

Escuche ese temblor.

Tiene razón, tiembla.

Debería ser así.

Es verdad, debe ser libre y suelto.

Lo sabía, esa profesora me engañó.

Como todos los demás.

Como todos, no. Mire.

Esto significa algo, ¿no? Del Conservatorio de Viena.

¿Viena?

- Y del de París. - ¿París también?

¿Cuántos profesores pueden mostrarle esto?

Hice un trato con esa señora del temblor.

¿Destrozará la voz de su hija y sus oídos por un trato?

Yo lo haré por amor al arte ... y un pollo.

Querido...

- Shari, no pensé que fueras tú. - ¿Yo? No, era esa niña.

¿Quién es esa mujer? ¿Quién es usted?

-Mi esposa. -Mi esposo.

¡Menudos son ustedes!

¡Un marido intentando que echen a su esposa!

- ¿Hiciste eso? - Quería el pollo.

¿Y qué crees que hacía yo?

Sólo para rellenar sus miserables estómagos.

Me hacen perder el tiempo y lo que es peor:

Juegan con la carrera de mi hija.

Queremos ayudarla.

Le enseñaremos los dos. Dos clases por un pollo.

Es una ganga.

¡Fuera!

Son unos farsantes. ¡Váyanse o llamo a la policía!

- Del Conservatorio de Viena. - ¡Fuera, farsantes!

Sabemos cantar. Escuche.

- Parte de la luna, - Parte del sol,...

parte de un sueño que acaba de comenzar.

¿Cuándo es el momento de la ruptura? ¿De la espera?

Los cielos han cambiado nada es igual.

La culpa es de la magia.

Me rodea por arriba y abajo.

Dime qué es el amor.

¿Qué es el amor?

Compartimos los mismos afanes.

Somos muy optimistas,

creemos que cambiará nuestra suerte.

Aunque nos preguntamos si triunfará la pobreza.

Cuando estamos juntos,

se desvanecen los problemas.

No importa que la cama sea dura,...

nuestros sueños surgen igual.

Siempre estamos mirando al horizonte...

para ver si llega nuestro barco.

Tendremos un bonito café...

en la plaza.

Allí encontraremos nuestra fortuna y felicidad.

Viviremos de nuestro trabajo...

e intentaremos seguir siendo independientes.

Tendremos fama de discretos.

Nuestra clientela será "chic".

Los reyes caerán bajo nuestro hechizo.

Pondremos tanto empeño,...

que el mundo tendrá celos...

de nuestro bonito café en la plaza.

Tomaremos entremeses,...

un cóctel y un consomé frío.

Gambas a la Newgurg preparadas por ti.

Carne guisada para ti, está deliciosa.

Soy un esclavo de tus platos favoritos.

Me encanta ver todas las cosas buenas,...

amontonadas en tu plato.

Querido...

¿No estabas cuidando la línea?

Mi princesita.

De postre tomaremos crepes rellenos.

En nuestro bonito café...

en la plaza.

Quizá sea lo mejor.

Dicen que mucha gente muere por comer demasiado.

Seguro que seremos inmortales.

- Odio al Sr. Wyler. - Yo odio al tendero.

Yo odio al dueño.

Yo iba a odiar al dueño, tú odia al Sr. Wyler otra vez.

Vienen Max y Ernst a tomar ese "Pollo a la Pimienta".

¿Qué les decimos?

No tendremos que decirles nada, seguro que lo descubren.

¡Adelante!

No lo comprendo.

¡Carl, el sofá!

Se coge un sofá tierno, se trincha...

Y pensar que mañana volveré a tener hambre.

El estómago humano es muy pesado, ¿verdad?

Ya saldrá algo.

Basta, aléjate de esa casa de empeños.

Entonces, mañana iré a Baden.

De repente eres rico, Viena no te basta.

Vas al balneario más caro del país...

a tomar baños de 20 florines con los millonarios.

¿Quién habla de baños?

A esos millonarios les gusta la buena música.

Y pagan por ello.

Sólo tienes que cantar delante del casino.

Es una idea brillante, ¿cómo se te ocurrió?

Conozco a alguien que lo hizo.

Sabía que no podía ser idea tuya. Vamos todos.

Hagámoslo, Carl.

Y las propinas.

¿Cantar en la calle? Es degradante.

¿No cantas en tu baño, Carl?

- ¿Qué tiene que ver? - Cantaremos en sus baños.

Miraríamos fluir el Danubio...

como una cinta al desenrollarse.

Nada más hablar de ella, aumenta mi deseo...

de volver a ver mi querida tierra.

Cuánto me alegra haber venido contigo.

Cuánto me alegra haber venido contigo.

Porque siempre serás mi amor.

Ya era hora de que perdiera una mano, Lord Shane.

Han parado esos cantantes. Gano desde que empezaron.

- Entonces recupérelos. - ¿Por qué no?

- Que sigan cantando. - Sí, "Milord".

Hay un bote de 30.000 florines ¿Quién es la mano?

Milord, ¿es supersticioso?

Muchísimo, Barón. Siempre consulto el horóscopo.

Si Marte es adverso, no doy un paso.

Tengo fe en Venus.

¡Qué sorpresa tan agradable! ¿Qué haces por aquí?

¿Cómo sobrevive el restaurante sin su mejor atracción?

¿Carta?

El restaurante no vale nada sin su mejor cliente.

Bien.

Hay un bote digno de jugárselo.

Jugaré si suena la música.

- ¡100 florines! - No somos tan buenos.

¿Eres crítico de música? Somos aún mejores.

- ¿Lo somos? - Es mucho dinero.

¿Cantamos o nos marchamos?

El Lord inglés desea que canten.

Los ingleses entienden de música.

Milord es un devoto del azar, no de la música.

Su canción le trae suerte.

Está sentado así, esperándoles.

Un caballero inglés a la espera de entregarse a la tentación.

Dense prisa.

Banco.

Es un placer.

Un nueve.

Un ocho.

Deliciosa melodía, Barón.

No me toque la silla. Trae mala suerte.

Bésame...

antes de que...

te marches.

- Lleve esto a la cantante. - Sí, excelencia.

Después llévela a Schlick. ¿Sabe dónde está?

- Una voz preciosa. - Y una nueva melodía.

- ¿Quiere su dinero? - Os lo advertí.

- ¿Le trajimos mala suerte? - Tenemos otras canciones.

"Si prefiere cantar en un restaurante...

siga al mensajero y cante para el Sr. Schlick."

"El restaurante Schlick". Maravilloso.

- Qué suerte. - No está mal.

¿A quién se lo agradecemos?

A su buena estrella. Síganme.

Muy bien, vuelvan el lunes.

El lunes. Muchas gracias.

Déjese de tonterías y váyase.

¿Cómo puedo convencerle que canto tan bien en Viena como en Baden?

No me ha dejado cantar desde que estoy aquí.

No intente enseñarme mi trabajo.

Durante dos semanas he escuchado a las otras artistas.

Conozco el guión, la música, los gestos, puedo repetirlo igual.

Me viste como a las demás y no me deja hacer nada.

Recibe el salario. ¿Por qué se queja?

Me gustaría ganarlo.

Lo hará. Quizás esta noche.

Todos los oficiales vuelven de las maniobras.

¿En serio? ¿De verdad? Muy amable, Sr. Schlick.

- Ahora váyase. - Bien. Gracias.

Ponte a trabajar antes de que te vea el Sr. Schlick.

¿Trabajar? Dejo la caballería. He conocido a un banquero.

Seguro que es ese viejo pajarraco de Varsovia.

Me sacó una vez.

Intentaba decidir si yo sería un saldo a favor o en contra.

Conmigo ya se ha decidido.

Adiós, amigos mal aconsejados. Recuerdos al ejército.

Dales un beso de despedida a los Húsares Imperiales.

Buenas tardes, la oí cantar en Baden.

¿Es el caballero que nos envió al Sr. Schlick?

No, no le hice ningún favor, pero usted sí.

El Lord que se sentaba así.

Su canción me trajo suerte.

Allí está el hombre que escribió esa opereta.

¿Su marido?

Un hombre de suerte y una opereta de suerte.

Encontrará un empresario supersticioso.

Señora. Buenas tardes, Shane.

Sigo montando a caballo doy taconazos y bebo champán.

¿Cómo está usted?

- ¿Ya conoce al Barón? -Le di la bienvenida a Viena.

Fue impresionante.

Nuestro encuentro también lo fue.

Una señorita no suele cantar bajo la ventana de un caballero.

Sugiere ideas caballerescas.

Tomemos un poco de vino.

- "Soisant Quinze" - Enseguida, señor.

¿Viene a menudo, Barón?

Cuando estoy en Viena es mi segundo hogar.

Qué suerte encontrarla aquí.

Podremos renovar una relación agradable.

¿En serio? Voy enseguida.

Discúlpenme. La suerte también se ha acordado de mí.

¿Todo va bien, Excelencia?

Mejor de lo que pensé.

Si ambiciona formar parte del círculo privilegiado...

en lo alto podemos darle consejos...

que nadie recibió jamás.

Hay que vestir y hablar adecuadamente.

Y nuestro pasatiempo es decidir lo que debe hacer...

y no lo que no debe hacer.

Si ambiciona formar parte del círculo privilegiado...

en lo alto.

Le ayudaremos a intentarlo.

Damas de la ciudad.

La sociedad no nos acepta pero haremos que Vd. triunfe en ella.

Si los sombreros suben o bajan, si se llevan anchos o estrechos.

Parecerá el hijo de una duquesa por el corte de su ropa.

Llevamos un año de adelanto a las revistas de modas.

Así hemos conseguido ser las primeras damas de la ciudad.

Las primeras damas de la ciudad.

Las primeras damas de la ciudad.

Encantadora. Reemplaza a Manon admirablemente.

Viena no es Viena sin un vals.

¿Me hace el honor?

Bonitas palabras, gracias.

- ¿Cómo dice? - No he dicho nada.

No quisiera encontrarme con el Sr. Schlick.

No quiere que cante.

El Sr. Schilick debe complacer a sus cliente...

y lo ha conseguido perfectamente.

Es Vd. encantador.

Todo Viena es encantador. La gente, los cafés...

las calles, el Emperador.

Le vi hoy en su carruaje volver de las maniobras.

¿Y no me vio a mí? Cabalgaba tras él.

Los Húsares Imperiales le escoltan siempre.

¿Ese es su regimiento?

Tengo un mensaje de adiós para ellos.

- ¿De quién? - De Manon.

¿Qué dijo?

No sabía que fuera un mensaje personal.

No se preocupe por Manon.

Auque me halaga que intente darme celos.

Usted es muy bella.

Me gusta el brillo de sus ojos al luchar.

Como su primer admirador en Viena...

exijo el honor de cenar con usted esta noche.

Y mañana almorzaremos o pasearemos hasta Grinsin.

O si prefiere, iremos de compras. Soy muy generoso.

¿Tiene gracia?

Al principio me preocupó, ahora me siento segura.

No le va el papel de peligroso y arrollador.

Esto es ultrajante. Es impropio de una mujer.

Vamos, Barón.

- ¿Puedo hacer algo? - Sí, váyase.

No dijo nada de mi canción.

Tiene sus razones.

Le diré que está aquí. Le pedí a Schilick que la contratase.

Él sólo intenta...

que su restaurante sea interesante para mí.

Y lo ha logrado admirablemente, querida.

¡Qué interesante volver a verte!

- ¿Qué hacéis aquí? - Estoy en la embajada.

¡Estáis casados!

Por supuesto.

Enhorabuena.

Os presento al Barón von Tranisch. El Sr. y la Sra. Daventry.

¿Cómo está usted?

Enhorabuena por tu boda.

¿Dónde está tu apuesto marido?

Está allí, en el piano.

Extraordinario.

Le gustará esto, es una ciudad encantadora.

Creo que la fontanería es espantosa.

Harry, hemos interrumpido el "tete a tete" de Sarah.

No os vayáis, tenéis que contarme. Mi madre...

Ya que no comparto estos tiernos recuerdos.

¿Puedo retirarme?

Hasta mañana por la noche.

Prometía tu madre visitarte. No le contaré como te encontré.

Ven, Jane.

Pobre Sarah.

¿No era Harry Daventry?

- ¿Una tarde dura? - Me temo que sí.

¡Pase!

Buenas tardes, Sr. Daventry. Pase.

Gracias.

Siéntese.

Gracias.

Shari... Sarah me dijo que estaba en Viena.

También que se ha casado. Enhorabuena.

Gracias.

La vista preferida de Sarah: St. Stephens.

Es mejor la vista desde nuestro hotel.

- ¿Sarah está en casa? - Lo siento, ha salido.

Quizá sea mejor. Me preocupa el bienestar de Sarah.

Muy amable.

Los ingleses vemos las cosas de otra manera.

¿Dónde quiere ir a parar?

Me he informado sobre Tranisch.

Es un sinvergüenza con las mujeres.

No me gusta su insinuación ni su tono.

Darse aires no le ayudará.

Sarah podría sentirse fascinada...

Tonterías. Le conoció en un tren y anoche le vio casualmente.

Las acciones del Barón von Tranisch no son casuales.

¿Espera que lo crea?

¿Por qué iba a mentir? Ha sido un golpe para Jane y para mí.

Ha sido un placer para sus aburridas y presuntuosas mentes.

Es la gratitud que se puede esperar...

cuando uno se sale de su clase.

- ¿Carl? - Sí, querida.

Me pareció ver salir a Harry Daventry. ¿Estuvo aquí?

¿Qué quería?

Vino a saludarnos, una visita amistosa.

¿Vamos ya al restaurante?

No voy a ir, jamás volveré.

Me alegra que haya terminado, olvídalo.

¡Por eso vino Harry!

¡Cotilla presumido!

Le hubiera dicho un par de cosas.

Que eres el único hombre del mundo que me importa.

Que no podría querer a ningún otro.

Me alegra que no estuviera aquí.

Esas palabras son para mí.

¿Quién ocupará el lugar de Manon esta noche?

Shari, por supuesto.

- Se ha despedido. - ¿Cómo?

¿Sí, Excelencia?

Shari cenará conmigo, prepare una buena cena...

para las once y pídale que sea mi invitada.

¿Qué hace ahí parado? Ya me ha oído.

Esta noche es difícil. En otra ocasión...

Sé con quién y cuándo quiero cenar.

Naturalmente, Excelencia.

Hay un pequeño problema:

Shari es la esposa de uno de mis músicos y están enamorados.

Creo que he sido claro.

Dispóngalo todo como he ordenado.

Es inglesa, hay que ser indulgentes.

No quiero ser indulgente, quiero distraerme y pago por ello.

No me estorbarán músicos ni chicas inglesas...

dándose aires.

Ni dueños de restaurantes incapaces de atenderme.

Sí, Excelencia.

Coñac, rápido.

Mi buen amigo Wyler vendrá esta noche.

Prepare una cena muy especial para él.

Disculpe, ¿se refiere al Sr. Wyler, el empresario?

Claro, ¡es muy amigo mío!

Creí que estaba en Londres.

Ha vuelto ya, acaba de avisarme.

Busca una buena opereta. A menudo me pide consejo.

Carl Linden tiene una opereta.

¿Quién no la tiene en Viena?

Si tocara sus canciones, le haría un favor al Sr. Wyler.

¿Una prueba sin cantante?

Es como champán sin burbujas. No tiene chispa.

Creo que podría arreglar lo de la cantante.

¿Cómo?

¿Cómo que crees?

Es lo que he dicho.

Consígala y les ascenderé. No fregarán más platos.

Limpiarán la plata. Dense prisa.

Discúlpeme.

Max y Ernst vinieron a buscarme.

Vendrá wyler y el Sr. Schlick quiere que cante tus canciones.

Es una gran oportunidad cuando más la necesitabamos.

No se fio de Schlick.

¿Qué importancia tiene si convencemos a Wyler?

¡Ahí está!

¿Dónde está el Sr. Wyler?

Llegará un poco tarde, no se preocupe.

La mesa reservada para el Sr. Wyler...

Ha telefoneado, se retrasará.

Si ya está aquí.

Si ya está... No comprendo.

No le esperaba... tan pronto.

¿Dónde está?

No lo sé, no veo nada, hay mucho ruido.

Está aquí, debajo de sus narices.

- Buenas tardes, Lord Shane. - Buenas tardes.

Mi esposo, el Sr. Linden Lord Shane.

Disculpe.

Su empresario supersticioso.

- ¿Cómo estás usted? - ¿Qué tal?

- Mi esposo, el Sr. Linden. -¿Cómo está usted?

Le he contado al Sr. Wyler la suerte que me trajo su opereta.

Espero que sea tan bueno como promete Shane.

- ¿Podríamos...? - Por supuesto, adelante.

Toca, cariño.

Buena suerte.

Caballeros de la música...

toquen para mí.

Libérenme esta noche, estoy en trance.

¿No ven cómo quiero bailar?

Mi corazón late locamente.

Me posee una hermosa melodía.

Se mete en mi cerebro, me excita y me obsesiona.

¿Cómo podría expresarlo?

¿Es alegría o dolor?

Dime qué es el amor.

¿Es una llama que se consume?

- Parte de la luna. - Parte del sol.

Parte de un sueño que acaba de comenzar.

¿Cuándo es el momento de la ruptura, de la espera?

Los cielos han cambiado, nada es igual.

Una extraña magia tiene la culpa.

Voces que resuenan a mi alrededor.

Dime qué es el amor. ¿Qué es el amor?

Parte de la luna, parte del sol...

parte de un sueño que acaba de comenzar.

¿Cuándo es el momento de la ruptura? ¿De la espera?

Ahora que está aquí todo ha cambiado.

Una extraña magia tiene la culpa.

Voces que resuenan a mi alrededor.

Dime qué es el amor. Qué es el amor.

No puede bailar sola.

Se hace la difícil, ¿eh?

¡Cerdo asqueroso, maleducado y borracho!

Le enseñaré a no insultar el uniforme del Emperador.

- Dele una oportunidad. - Muy bien.

¡Carl, no lo hagas!

Cuide de mi esposa.

¡Carl, amor mío!

Te quiero tanto...

Te querré siempre. ¿Me oyes?

¡Mi amor!

¡Qué escándalo! Los vecinos deberían tener más consideración.

Sale de su piso.

¡Música en estos momentos! No es correcto.

En Inglaterra debería pasar al menos un año.

Intentaremos seguir siendo independientes.

Tendremos fama de discretos.

Nuestra clientela será chic.

Los reyes caerán bajo nuestro hechizo.

Pondremos tanto empeño...

que el mundo tendrá celos...

de nuestro bonito café...

en la plaza.

Qué tragedia, querida Sarah.

Mi más sentido pésame. Lo hemos hablado...

y creemos que debemos llevarte a casa.

Muy amables pero...

ésta es mi casa. Él la amaba.

Carl no ha muerto, yo sí, un poco.

Esto vivirá siempre.

Cuando toco, le veo.

Cuando canto, le oigo.

Este recuerdo perdurará para los amantes de la música.

Toca "El Gitano".

Era la favorita de ambos.

Ella cantó un error y él lo escribió.

Ahora comprendo la dedicatoria.

Demasiado largo...

"Kurt Wyler presenta a Sarah Linden...

en 'El Gitano'."

Ten valor.

No tengo miedo. No estaré sola.

Érase una vez, hace muchos años...

una hermosa princesa...

con el alma torturada por la soledad.

Llegó un gitano que la llamó por su nombre.

La hechizó con una canción sensual y apasionada.

Su pulso tembló todo el verano...

como una llama viviente.

Toca para mí, bajo la luna de verano....

Gitano.

No pido más que escuchar tus canciones.

Mi espíritu vuela como un pájaro.

Sus notas adorables suben hasta el cielo.

Llámame con una de tus melodías...

Gitano.

Me tienes bajo tu poder.

Cántame sólo una hora.

Gitano.

Aleja mis lágrimas...

con melodías que traen...

una liberación piadosa, una promesa de paz,...

a través del dulce palpitar de las cuerdas.

La música de los lugares...

y de las palabras...

vuelve a mí.

Escucha sin miedo mi corazón dolorido.

Haz que me reconcilie...

con mi felicidad.

Volveré a verte,...

cuando la primavera...

vuelva a brotar.

Toca para mí bajo la luna de verano.

Gitano.

Puede que el tiempo nos aleje...

pero lo que fue ya no se puede borrar.

Ya no se puede borrar.

Llámame con una melodía alegre.

Gitano.

Me tienes bajo tu poder.

Cántame sólo una hora.

Gitano.

Carl, escucharon tu música.

Nuestros sueños se hicieron realidad.

Te quieren.

Volveré a verte...

cuando la primavera...

vuelva a brotar.

Puede que el tiempo nos aleje...

pero lo que fue...

ya no se puede borrar.

Este dulce recuerdo...

me acompañará a lo largo de los años.

Aunque mi mundo se derrumbe...

en mi corazón jamás morirás.

Te querré hasta que muera.

Adiós.

FIN

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