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Original subtitles

Que su esposo deposite su confianza en ella y la vea como su igual,

en una vida de gracia.

Que siempre la honre y la ame,

como Cristo ama a su esposa, la iglesia.

Padre, haz que sean fieles a tus mandamientos.

Haz que sean fieles en el matrimonio

y deja que sean un ejemplo vivo de la vida cristiana.

Bendícelos con hijos.

Y después de una vejez feliz, haz que habiten entre los santos.

La novia le da de comer al novio, la novia le da de comer al novio

El novio le da de comer a la novia, el novio le da de comer a la novia

El novio le da de comer a la novia

Convídennos a todos

Convídennos a todos

Convídennos a todos

¿Señorita?

¿Señorita?

¿La puedo ayudar en algo?

¿La puedo ayudar en algo?

¿Visita al puerto?

Señorita, ¿quiere hacer una visita al puerto?

Sí, señora. Gracias.

¿Señor?

Visitas al puerto.

¿Señorita? Señora.

¿Quiere hacer una visita al puerto?

¡Vamos! ¡Date prisa!

¡Deprisa! ¡Deprisa!

Lo perderemos.

¡Carajo!

Qué bonito Rolls.

Precioso. Increíble.

¿Viste la línea?

Es precioso. ¿Cuánto costará?

Más de lo que podríamos pagar.

¿No sería increíble tener un auto como éste? Es lo máximo.

No los haría felices.

¿Cómo?

Este auto. No los haría felices.

Pero sí me vería feliz.

Ayudémosla. Creo que la deberíamos ayudar.

¿Está usted bien?

¿Necesita ayuda?

Nada más tengo billetes de $20.

Dale algo de dinero.

Hombre, no seas así.

Aquí hay helados.

Me debes 20 billetes verdes.

Me importa un bledo los empleados.

Lo contraté como supervisor. Y deben obedecerle como a mí.

Yo mismo se los diré. ¿Cuándo?

Ahora. Ahora. Voy para allá.

Procuren que llegue esta vez.

- Jack, tu esposa en la línea tres. - Gracias.

Va a Arrowood.

Entendido.

- Hola. - ¿Aló?

Hola.

Perdón que hoy me fui sin despedirme. No te quería despertar.

- Descuida. - ¿Cómo te fue hoy?

Bien. Me gané 20 dólares.

- ¿Qué? - Nada.

¿A qué hora vuelves a casa?

Muy tarde. Tengo que ir a Connecticut.

Tienen problemas con el supervisor nuevo. Y prometí

- que lo iba a resolver. - Cariño--

Escucha.

Yo sé que es nuestro aniversario y lo celebraremos, pero esto urge.

Lo sé, cariño. ¿No lo puedes hacer otro día?

Se tiene que hacer esta noche. Mira, luego te llamo y te explico.

Necesitas firmar éstos.

Ahora no. Tengo que ir a Connecticut.

Jack, creo que tenemos que hablar.

No puedo. Tengo muchas cosas en la cabeza.

¿Entonces cuándo podremos hablar?

- Cuando sea, menos ahora. - ¿Cuándo?

¿Señor O'Connor?

¿Qué?

¿Dónde estaba? Su mente estaba en otra parte.

Estaba pensando.

Hermoso, ¿no?

Sí, es muy hermoso.

A mi esposa le encantará. Lo llevaré. Es nuestro aniversario, 20 años.

Felicidades.

¡Vamos, contesta! ¿Dónde andas? Contesta el teléfono.

Hola.

Hola. Por Dios, el teléfono sonó un rato largo. ¿Estás en la casa?

Me estaba bañando. ¿Qué pasa?

Perdón si fui cortante antes. Ha sido un día fatal.

Descuida.

Me preocupas. No tomes demasiado ese medicamento.

Voy a estar bien.

¿Estás sola?

Sí. Quería que celebráramos solos nuestro aniversario.

- Ya lo sé. Perdóname. - Descuida.

Ya no importa.

¿Qué quieres decir?

Nada. No me quiero pelear.

Te lo compensaré. Te lo prometo.

Estoy segura de que sí.

Son 20 años. Te amo.

Yo también te amo.

Cállate, perra. Pon las manos en la espalda.

¡Vamos!

Mete las manos en la soga.

Si un hombre es casado, pero es feo y no consigue a nadie,

¿eso lo hace fiel?

Si una mujer tiene miedo de engañar a su marido.

Porque si él se entera la mata.

¿Eso la hace fiel? No.

Ser fiel es cuando uno pierde más de lo que gana.

Uno piensa en hacerlo, pero no comete el engaño.

No es natural estar con una persona toda la vida.

Mi tío se divorció después de 47 años de casado. ¡Después de 47 años!

Le pregunté por qué se divorció. Jamás se me olvidará.

Estábamos sentados en la cocina.

Le digo: "Tío Vinnie, ¿por qué

después de 47 años finalmente te divorcias?"

Tomó un sorbo de café, me miró directo a los ojos y me dijo:

"Porque la odio, carajo".

Llevan 47 años y la odia.

Se quitó el reloj y me lo dio.

Dijo: "Ves este reloj? Está roto". Mire el cristal. ¿Lo ve?

Mire, está roto. ¿Lo ve? ¿Lo ve?

Y me dijo: "Está roto hace 20 años".

"Sabes cómo lo rompí?" Le dije: "Cómo?" Me dijo que le dio un golpe a mi tía.

Y le erró y golpeó el refrigerador.

Pero nunca lo arregló. Nunca.

Porque cada vez que mira su reloj durante el día,

quiere que le recuerde cuánto la odia.

- ¿Cómo se llama? - No es asunto suyo.

Tiene miedo, ¿no?

Yo no le tengo miedo a nada.

No. Sí tiene miedo.

¡Me llamo Tony! Y no importa. Porque se va a morir pronto.

De acuerdo.

Se llama Tony, seguramente es de la mafia y es un asesino a sueldo.

Bueno, bueno.

Debió haber sido fiel.

¿De qué habla? Yo nunca he hecho nada. El que ha sido infiel es mi esposo.

¡Mi esposo me engaña hace 10 años!

¿Y usted no hizo nada?

No.

Bueno, un día fui a cenar con alguien.

Ahora sale la verdad.

No. Yo quería tener una aventura, pero no pude ni besarlo.

Él me engaña durante 10 años y yo no puedo hacerlo ni una vez.

Qué estúpida es.

Y usted tuve la oportunidad ¿y no lo hizo? Mala decisión.

Se nota que usted nunca se enamoró.

Sí, he estado enamorado.

¿Y qué pasó?

- No funcionó. - ¿Por qué?

Tuve que matar a su papá.

Con razón no funcionó.

Fui honesto con ella.

¿Pero le fue fiel?

Más o menos.

¿"Más o menos"? O se es fiel, o no se es.

Fui fiel por seis semanas.

¿Seis semanas?

Para mí es mucho tiempo.

Espere. Cuando me casé fui fiel por dos años.

Eso está bien.

Le fui fiel durante 2 años,

sin contar las chupadas.

Sí, me la chupaban otras mujeres. Pero el sexo oral no cuenta.

¿Quiere decir que las chupadas de sexo oral no cuentan?

De ninguna manera.

¿Alguna vez se ha enamorado de verdad?

Se muere por ver a su amada y siente un calor por dentro

cada vez que piensa en ella y cosas así.

¿Qué?

Olvídelo.

Cuando usted y su esposo se casaron,

¿fue por iglesia?

Sí.

Sí.

¡Qué bárbaro!

No entiendo cómo dos personas se casan ante Dios,

y uno le paga a alguien para que mate al otro.

¿Usted se casó por iglesia?

Sí.

¿Hizo un juramento ante Dios?

Sí.

Entonces déjeme preguntarle una cosa.

Cuando estaba casado, si su mujer conocía un tipo en la calle

y ella se la chupaba,

¿No contaría como engaño?

Usted dijo que las chupadas no cuentan.

Está obsesionada con esto de las chupadas, ¿no?

¿Te me estás insinuando, nena?

¿Sí o no?

Si es así, olvídelo. Me pagaron muy bien por matarla.

- ¿Cuánto? - ¡Mucho!

Yo le puedo pagar muchísimo más para que no me mate.

¿Qué me está diciendo?

Yo le puedo pagar muchísimo más para que no me mate.

Olvídelo. Un trato es un trato. Yo nunca falto a mi palabra.

Cien mil dólares.

No. Su esposo me contrató porque soy el mejor.

Tengo fama de que hago mi trabajo y cumplo mi palabra.

No la puedo dejar ir.

¿Lo contrató mi esposo?

Sí.

Está bien. No me deje ir. Me puede matar.

Tengo mucho dinero en esa caja fuerte. Y le daré la combinación.

Sólo procure que después de que muera, le toque a ese desgraciado.

¿Y cómo sabrá si me llevo el dinero y no lo mato?

No lo sé. No lo sé.

Pero usted parece un hombre de palabra.

Lo soy.

Entonces, nada más deme su palabra. Nada más dígame

que lo va a hacer. Ciento cincuenta mil dólares.

¿De acuerdo? Nada más piénselo.

Sol, diversión y todas las chupadas que pueda desear en su vida.

Lo pensaré.

¿Se siente nervioso?

Estoy esperando una llamada.

¿De quién?

De su esposo.

¿Mi esposo lo va a llamar aquí?

Pues quiero hablar con él.

Él no quiere hablar con usted.

Ahora está preparando una buena coartada.

Cuando se aleje lo suficiente, me avisará dejando sonar el teléfono dos veces.

Y es cuando vas a morir, Maggie.

¿Maggie?

Aquí es Paseo Chestnut 375, ¿verdad?

Sí.

- Y ese es tu nombre, ¿no? - Sí, pero...

Mi papá es el único que me decía Maggie.

Me pusieron así por su mamá, pero no le gustaba el nombre Margaret.

Qué raro. Mi mamá era la única que me llamaba Anthony.

Decía que Tony parecía nombre de matón.

¿Todavía vive su mamá?

¡Ya deja de hacerme preguntas!

¡Vamos! ¡Pareces mi psiquiatra!

¿Hace terapia?

No me da vergüenza decirlo. Tengo problemas, como todos.

No quiero insultarlo. Yo llevo cinco años de terapia.

Pero usted es un asesino a sueldo.

Es un trabajo.

No. Un trabajo es vender casas.

Usted acaba con vidas humanas.

- ¿No tiene hielo? - En la cocina.

¿Qué opina de esto su psicólogo? Me interesaría saberlo.

¿Qué podría decir?

No sé. "No está bien. La gente bien adaptada no mata a otros".

¿No le da miedo que le cuente a la policía?

Un psiquiatra no puede contar sobre un paciente.

- Es confidencial. - No. No cuando se trata de asesinato.

¿Qué puede decir él? Si abre la boca, lo mato.

¿Desde cuándo va con este psicólogo?

Desde hace tres años. No me ha costado ni un centavo.

¿Por qué?

Me necesita.

Mi psiquiatra es un jugador degenerado.

Le presenté a mi primo que corre apuestas.

Me gusta esta casa.

Ese doctor es un perdedor de nacimiento. No le da ni a su cumpleaños.

Lo veo tres veces a la semana, gratis. Es el sistema de trueque.

Es el sistema de trueque.

Su doctor parece una persona muy respetable.

- ¿Te estás burlando de él? - No.

Yo creo que sí. Todos tenemos problemas, nena.

Mírate a ti. Tienes todo el dinero del mundo, pero no te hizo feliz.

El dinero acaba con los problemas de uno.

Y no nos queda más remedio que ver lo jodido que estamos por dentro.

El dinero cambia a la gente, generalmente para mal.

A mi esposo lo empeoró, pero él siempre fue infiel.

Hoy en día un hombre

- no puede ser fiel. - No es cierto.

Mi papá le fue fiel a mi mamá toda su vida.

Te voy a enseñar algo sobre el matrimonio.

Hace muchísimos años, cuando se inventó el matrimonio,

era fácil ser fiel a una mujer.

Pues los hombres sólo vivían 40 años. En ese entonces era más fácil.

¿Hoy en día los hombres no pueden ser fieles porque viven más?

- No. - Entonces, ¿por qué?

Hay demasiadas meseras de bares.

Usted necesita ayuda.

No, nena, estás equivocada.

Tú eres quien necesita ayuda. Tú te has portado bien estos años.

¿No ves lo que está pasando?

Tu esposo me contrató para matarte. Para desangrarte como un animal.

Me dijo que parezca violación y asesinato.

Tú estás asegurada por 5 millones de dólares.

Ya lo sé, pero Jack no me mataría sólo por dinero.

La gente muere por menos.

- No lo haría solo por dinero. - ¿Y por qué?

Por Debbie.

¿Quién carajo es Debbie?

Es la asistente personal de mi esposo.

La historia de siempre. ¿Cómo te enteraste?

Fue fácil. No tiene sesos, tetas grandes, seguramente operadas.

A mi esposo lo enloquecen las mujeres hermosas.

Debería haber una ley en contra

de las rubias de 24 años con tetas grandes llamadas Debbie.

Soy tan estúpida. Pensaba que, a pesar de eso, siempre me amaría.

A lo mejor te quiere, pero no está enamorado de ti.

¿Cuál fue el chiste?

Una vez una chica me dijo: "Te quiero, pero no estoy enamorada de ti".

Es una manera bonita de decir: "Vete a volar".

Lo ha de haber herido.

Sí.

La encontré en la cama con mi mejor amigo. Estaban cogiendo cuando entré.

Me dolió. Pero me vengué.

¿Los mató?

No. Dejé que se casara con él. Ahora se hacen sufrir mutuamente.

¿Qué se siente al matar a alguien?

¿Por qué? ¿Piensas hacerlo?

No. Yo no podría matar a nadie.

Todos pueden matar bajo ciertas circunstancias. Hasta tú.

En cambio, yo mato por dinero.

Sí.

La mayoría de las personas que mato son asesinos.

No quiero saber nada de ellos.

Sólo su nombre y su dirección.

Espero cerca de sus casas. Vigilo todos sus movimientos.

Cuándo se van, cuándo regresan.

Buenas noches.

¿Me observó a mí?

Sí.

Entro en un trance.

Me meto en sus cabezas.

Me imagino todo el asesinato antes de hacerlo.

Cómo saco mi pistola.

Aprieto el gatillo solo medio centímetro.

Veo su vida desvanecerse frente a mí.

Cobro mi dinero y espero el siguiente trabajo.

¿Sabes? Mi psiquiatra me dijo que--

Carajo. Se me olvidaba, lo tengo que llamar.

Lo tengo que llamar.

¿Qué tiene que hacer?

Mi psiquiatra. Lo tengo que llamar.

Tu esposo va a llamar. ¿Tienen llamada en espera?

- ¿Qué? - En espera, para ver si llama su esposo.

- Sí lo tenemos. Lo odio. - Yo también lo odio.

Pagas cinco dólares al mes para que te interrumpan.

No tiene lógica.

Nunca había esperado una llamada para matar a alguien.

¿Doctor? Necesito una sesión en este momento.

Bien, Tony. Tengo 20 minutos. Empieza a correr tu tiempo.

No se enoje. Acepté el trabajo.

Es un error terrible.

¿Qué carajo sabe usted?

No puedes hacerlo. Estabas progresando mucho.

Tiene razón. Ya lo sé.

Es un retroceso.

Ya sé, pero les tengo que devolver

ese dinero, o me matarán.

Todo esto es por María.

No diga nada acerca de mi herma--

Mi hermana nunca le hizo nada a nadie. No la mencione.

No me grites. Siempre has contado conmigo.

Cuando me necesitaste, ahí estaba.

Ya lo sé, siempre ha respondido.

Pero este trabajo es distinto. Es una mujer.

Ella está aquí. Nunca le hice daño a una mujer.

Y su esposo... Se supone que debo esperar su llamada. No sé.

¿Qué llamada?

Su esposo me va a llamar y va a dejar sonar dos veces el teléfono.

Escúchame.

Deja ir a esa mujer. Eso está mal. No lo puedes hacer.

Usted no entiende.

Su esposo va a llamar. Tengo que colgar.

No cuelgues.

Dame el teléfono

- y te llamo. - No puedo.

No le puedo dar el teléfono, doctor.

Tony, estás hablando con el Dr. Susskind. Cálmate.

Está bien.

Deje sonar el teléfono una vez y cuelgue.

Y vuelva a marcar. Así sabré que es usted.

Suena una vez y cuelgo. Y así sabrás que soy yo.

Bueno. El número es...

Es 5-5-5-5-4-5-1... ¿seis?

Uno, cinco.

Gracias. Uno, cinco.

Perdón, uno, cinco.

Habíamos progresado tanto.

- Yo lo sé. - Espera.

¿Tony, cuál es el teléfono?

El teléfono es 5-5-5-4-5-1-5.

No lo puedo creer. Los últimos 3 números: 5-1-5.

¿Qué tienen?

Mayo es el quinto mes. El día 15 nací.

- Es mi cumpleaños. - ¿Y?

Dile a tu primo que juegue el 5-1-5 toda la semana, me dará suerte.

- Llámeme al rato. - Llama a tu primo.

¿Tu mamá sabe a qué te dedicas?

No.

No creo que le guste.

Mis papás ya fallecieron.

Murieron en un accidente de auto. Yo tenía 10 años.

Trato de no pensar en eso.

¿Entonces estás tú solo?

Todo el mundo está solo.

Uno muere en sus propios brazos.

¿Y tu hermana?

¿Qué sabes de ella?

Nada. La mencionaste cuando hablaste.

La próxima vez, no te metas en lo que no te importa.

Mi hermana andaba con un rufián que se pasó de vivo.

Unas personas decidieron mandarlo a matar.

Mi hermana se interpuso. Era cosa de negocios.

¿También mataron a tu hermana?

Sí.

Lo lamento.

- ¿Me puedes dar un cigarrillo? - No.

¿Por qué?

¡El humo pasivo te va a matar! ¡Está comprobado!

Carajo, si me vas a matar, por lo menos dame un cigarrillo.

Dije que no.

Necesito ir al baño.

- Eres peor que una niña. - Necesito hacer pis.

- ¿Dónde está el baño? - Al final del pasillo.

Adelante. Ve al baño.

Esto es ridículo.

Te voy a desatar.

Pero si intentas algo, te mato aquí mismo, sin esperar ninguna llamada.

- ¿Oíste lo que dije? - Sí

Te mato aquí mismo.

Tienes que ir al baño, quieres un cigarrillo.

- Eres muy comp-- - ¡Cállate! No quiero oír eso.

Vamos.

Lo demás lo puedo hacer sola.

¡No te voy a dejar sola!

¡No puedo hacer pis contigo en el baño!

No soy un degenerado.

Te espero aquí afuera.

Nada más sigue hablando.

Acabas de decirme que me calle.

Olvídalo. Quiero asegurarme de que no vas a intentar nada.

No sé de qué hablar. Eres tan sensible con--

¡Me das dolor de cabeza!

- ¡No sé qué decir! Estoy pensando. - Nada más habla.

De acuerdo.

¿Es...

...distinto matar a una mujer que matar a un hombre?

Nunca he matado a una mujer.

¿Por qué a mí?

Avalé a un tipo que resultó ser una mierda.

O pago el dinero, o me matan.

Tu esposo me pagó mucho dinero. Lamento que hayas sido tú.

Tú no lamentas nada. Eres un egoísta y no te importo nada.

Sólo te importa el dinero. Un fortachón matando a una mujer.

Así es.

Porque dentro de 50 años, cuando esté muerto y bajo tierra.

Y me echen en la cara el último montón de tierra

y digan: "Vamos a parar para comer", ¿A quién le va a importar?

¿A quién le va a importar? Fidelidad. Es pura pendejada.

¿Te parezco bonita?

- ¿Qué? - Te pregunté si te parezco bonita.

Sí, estás buena.

Cuando estaba en secundaria, tenía una compañera que era guapísima.

Tenía pelo largo rubio, ojos azules y pestañas negras.

Tenía un cuerpo divino. Los hombres querían estar junto a ella.

Querían estar cerca de ella.

No porque fuera sincera o inteligente, ni siquiera buena.

Nada más porque era preciosa.

Todos los chicos estaban atrás de ella, menos uno, que gustaba de mí.

No teníamos dinero y él manejaba un auto viejo feísimo.

Pero éramos felices con sólo estar juntos.

Pero un día vi que esa chica se nos quedaba mirando.

Noté que le molestaba que fuéramos felices.

Empezó a acercarse, a coquetear con mi novio.

Se ponía blusas muy escotadas y faldas muy pegadas.

Un día él me llamó y me dijo que estaban enamorados.

Ella lo amaba a él y él la amaba a ella.

Yo le dije: "Ella no te ama. Yo te amo".

En fin, me rompió el corazón.

Unas semanas después ella lo dejó. El me buscó, pero ya no fue igual.

Uno hace lo que sea por quien amas, menos volver a amarlo.

¿Qué carajo tiene que ver esa historia?

¿Por qué me cuentas esto? ¡A quién le importa!

Tienes razón. El hombre hará lo que sea por una mujer hermosa.

Y cuanto más hermosa es, más cosas hace él.

Los estafadores que están en la cárcel, están presos por una mujer.

Y por los perros.

¿Perros?

Sí, perros.

Casi mato a mi vecino porque su perro cagaba en mi jardín.

También ocasionan muchas peleas.

Así que, además de los perros, ¿todo lo malo que le pasa a un hombre

- es culpa de una mujer? - Sí.

¿Y qué hice yo? No tenemos perro.

Yo no le he hecho nada a mi esposo. Lo amaba más que nadie.

Ese fue tu error. Lo amabas demasiado.

Prefiero el deleite a estar enamorado. El amor no tiene punto medio.

El deleite se queda como es, nunca es mejor ni peor.

Es una apuesta más segura.

Tony, si me cuentas, creo que yo te puedo ayudar.

¿Ayudarme? ¡Tú estás atada! ¡Yo tengo la pistola!

Tú te portaste bien todos estos años. ¿Y qué conseguiste? ¡Nada!

¿No te das cuenta? La gente no sigue junta por amor.

Siguen juntos por miedo a estar solos.

Carajo.

¡Ahora no, doctor!

¿Por qué no temes morir?

Asómate a mi escritorio.

¿Qué?

En mi escritorio hay una nota. Léela.

No voy a ninguna parte.

"A mi esposo. Yo sé que me has sido infiel desde hace mucho tiempo.

Pero ahora sé que hay alguien en tu vida a quien quieres.

Lamento no haberte dado hijos, pero lo sabías desde que nos casamos.

Tal vez ella te pueda dar hijos.

Ya no puedo seguir viviendo así y me quitaré la vida.

¿Te ibas a suicidar?

¿Viste el frasco de pastillas en la mesa?

Es muy rápido, sin dolor.

Antes de que llegaras, me iba a tomar la botella. Me detuviste.

Tú me salvaste. Y ahora me quieres matar.

Me estás haciendo un favor, así que, acaba de una vez.

Hazlo ya, Don Bravucón.

- Todavía no. - Ah, sí. Se me olvidaba.

Tienes que esperar una llamada.

Porque eres el mejor, el señor Tony, el de la mafia, el matón,

el que nunca ha matado a una mujer. ¿Verdad?

Mejor cállate. Ya te dije cómo vas a morir. No es tan fácil.

Voy a tener que romperte la ropa.

Después te tengo que violar.

Luego te tengo que meter una bala en la nuca. ¿Suena divertido?

- ¿Qué? - ¿Por qué me colgaste?

Perdón que le colgué.

- ¿Le hiciste algo a esa mujer? - No.

Excelente. Bueno, Tony,

te voy a preguntar una cosa. Contéstame honestamente.

¿Me subestimas porque juego?

No. No lo subestimo porque juega.

- ¿Confías en mí? - Claro que confío en usted.

Entonces, deja ir a esa mujer, Tony. Demuéstrate algo a ti mismo.

Tengo que matarla, doctor.

Sólo tienes que morirte y pagar impuestos.

Yo no pago impuestos.

Tienes que tomar las riendas de tu vida.

¿Leíste el libro que te di?

Leí muy poco.

Ese libro le ha cambiado la vida a mucha gente. ¿Lo tienes ahí?

- No, no lo traje. - ¿Por qué?

Porque no se me ocurrió.

¡Deberías llevar ese libro siempre!

Ya no me grite.

Ese libro es la respuesta a la vida.

¡Ya no me jorobe!

¡Ese doctor me está volviendo loco!

Me dio un libro llamado "El Camino Menos Viajado".

Me dijo: "Lee el libro, pero lee la primera línea. No la olvides".

Abro el libro y leo la primera línea.

"La vida es difícil".

¡Se acabó! ¡Tiré el libro a la basura!

Si escribes un libro no significa que eres listo.

- Normalmente no. - Exacto. Vamos a comer algo.

- ¿Dónde está el pan? - En el refrigerador.

Es blanco.

El pan, es blanco.

Ustedes ganan un millón al año y no saben comer bien.

Increíble. Déjame decirte una cosa.

Yo ya comía comida saludable, antes que nadie.

La gente me veía como loco. Y ahora ya no. ¿Dónde hay un cuchillo?

En el cajón enfrente de ti.

Voy a hacer un rico sándwich de crema de cacahuate con jalea.

Déjame decirte algo,

la crema de cacahuate con jalea es de lo más saludable que hay.

Mi mamá me hacía esto cuando--

Me gusta la cremosa. Tienes la crocante.

Tenían que meterle mano.

La crema de cacahuate tiene 100 años. ¡La jodieron con los trocitos!

No pueden dejar nada como está.

Es muy saludable.

Está rico.

Tengo hambre.

Te puedes comer la mitad de mi sándwich. Adelante. Toma.

- ¿Y cómo me lo voy a comer? - Ese es tu problema.

Bueno, desátame.

No. A mí no me engañas.

Entonces me vas a tener que dar de comer.

¿Quieres que te dé de comer? Bueno.

Te daré de comer.

Eso fue muy cruel.

Era una broma. Perdón. ¿Está bien?

Quiero que sepas una cosa: Está bien.

¿Qué está bien?

Que me mates. Yo sé que estás en líos y necesitas dinero.

Lo entiendo y está bien. Todavía tengo hambre.

Toma.

Has de ser un buen tipo cuando no estás trabajando.

Más o menos.

¿Tienes hijos?

Yo tampoco.

De niño has de haber sido lindo.

¡Bueno, bueno, basta!

Basta de idioteces. Ya sé qué estás tratando de hacer.

- No estoy tratando de hacer nada. - Que sí.

No creo que de chico hayas querido ser asesino a sueldo.

Debes haber tenido sueños de chico.

¿Sueños?

¿Qué soñabas que querías ser?

Quería ser un pequeño rey.

¿Qué es un pequeño rey?

Los domingos mis padres nos llevaban a mi hermana y a mí a la iglesia.

Los veíamos parados en la esquina,

jugando a las cartas, charlando.

Todo el mundo los respetaba. Tenían todo: dinero,

ropa, autos, todo.

Mi papá los saludaba. Pero no le caían bien.

Yo decía: "Quiero ser uno de ellos. Todo el mundo los trata como reyes".

Mi papá decía: "Los pequeños reyes sólo aquí son alguien.

Fuera de este barrio, no son nadie".

Y tenía razón.

Extraño a mi papá.

Parece que era un buen hombre.

Sí, lo era.

Gracias.

Te gusto.

Sí te gusto. Si no estuvieras aquí por trabajo, te gustaría.

Si tú fueras mi esposo, ¿me ignorarías durante cuatro meses?

Cuatro meses sin tocarme, sin hacerme el amor. ¿Lo harías?

No, no lo haría.

- ¿Te gustaría? - No puedo.

¿No se te para?

No tengo problemas con eso.

Entonces, desátame, llévame al dormitorio y vamos a hacerlo.

No te puedo desatar.

Déjame atada. Puede ser divertido.

Ya te dije que no puedo.

Me debes violar. ¿No puede ser divertido para los dos?

- Así no lo hago. - ¿Y cómo?

¡Ya basta!

¿Quieres saber cómo lo hace mi esposo?

Lo hace una vez, se da la vuelta y cae muerto.

Las luces tienen que estar apagadas, no hace ningún ruido.

Ni un gemido, nada. Siento que estoy cogiendo un muerto.

Hacer el amor y coger son dos cosas distintas.

Un hombre hace o dice lo que sea antes de acabar.

Una vez que acaba, no quiere nada más. Si dice lo contrario, miente.

Ya lo sé, pero así me siento como una puta.

¿Has ido con alguna puta?

Sólo voy con putas.

¿Por qué? No eres un tipo feo.

Les pagas, te dan lo que quieres. No hay rollos.

- Vamos a hacerlo. - ¿Qué?

- Coger. - No.

Anímate. Yo creo que podría ser buena con la persona indicada.

Cuando coges, ¿hablas?

Eres increíble.

Para hacerlo, primero hay que conocernos.

Y sé que tenemos poco tiempo, así que, ¿hablas cuando lo haces?

Sí, hablo. Y mucho.

Perfecto, siempre quise acostarme con uno que dijera obscenidades.

¿Eres tierno o brusco?

Un poco de las dos.

¿Algo tierno y brusco?

- Así soy yo. - Así soy yo también.

No estoy haciendo nada.

Ahora sí nos estamos comunicando.

¿Te gusta quedarte abrazado?

¿Que si qué?

Después de hacerlo, ¿te gusta quedarte abrazado?

No. Para cuando una mujer quiere que la abrace, ya estoy en el auto.

Bueno, desátame. Te prometo que no vas a tener que abrazarme.

Nada más desátame. Haré lo que quieras.

- No puedo. - Lo que quieras.

Ya sé lo que te gusta. Lo que sea. Lo que sea.

- ¿Lo que yo quiera? - Sí.

Lo que sea.

Chupadas, sí. Lo que sea, lo que sea. Lo que quieras.

¡Puta de mierda!

¡No te rías de mí, puta de mierda!

No eres fiel. Mereces morir.

¿Sabes qué está pasando aquí?

Te engañaron. No te contrató mi esposo, fui yo.

Déjate de trucos.

¿Alguna vez conociste a mi esposo?

¿Sabes qué aspecto tiene?

- ¿Cómo sabes que fue él? - Un tipo me dio la mitad.

- ¿Era mi esposo? - No.

Pero así se hace.

Entonces quizá yo te contraté.

¿Por qué contratarías a alguien para matarte?

Porque yo no puedo matarme. Mira los monitores.

¿Los ves? Yo veo todo lo que entra y sale

de esta casa. No se me pasa nada.

Te vi treparte por la pared y caminar a la ventana lateral.

- ¡Estás mintiendo! - Podría haberte parado.

No lo hice. ¡Me dio gusto verte! ¡Desátame!

¡Deja de alterar todo! Una palabra más y te--

¿Me matas? No. Nunca has matado a una mujer. Jamás lo harías.

¿Ah, ¿sí?

En un segundo lo veremos, perra.

¡Carajo!

Tienes que dejar de colgarme.

Necesito una sesión.

Ahora sí me necesitas.

Sí. ¿Puede hablar conmigo?

- ¿Te vas a portar bien? - Sí.

¿Llamaste a tu primo?

Sí. Ya lo llamé. Hice la apuesta. No hay problema.

Corre tu tiempo.

Ella me vio.

Me vio entrar en los monitores.

Dice que ella me contrató.

Tony, te dije que no hicieras esto. Está mal.

Ya lo sé, pero--

No la mates. Al diablo con el dinero.

Vete ahora mismo.

¡Di mi palabra!

Escúchame. Yo soy un doctor.

¡Un jugador degenerado! ¿Y se dice doctor?

Un doctor con problemas, lo admito.

Pero me gradué con honores. "Con gran distinción de mierda".

Ya lo sabía.

Todo esto es por María.

¡Deje de echarle la culpa a mi hermana! ¡Odio que la mencione!

¡Y dale con mi hermana! ¡No fue culpa de ella!

Tony, la mente es como un gran inodoro.

Se llena de toda esta mierda.

Si no aprietas el botón, se desborda. Cada día le entra más mierda.

Debes apretar para la descarga.

La descarga. ¿Descargar qué?

Tu mente.

¿Cómo lo hago?

Necesitas un plomero.

- ¿Un plomero? - Yo soy el plomero.

Déjame ayudarte a eliminar esa mierda.

¿Cuál mierda?

¡La mierda de la culpa!

Yo sólo sé que si no pago el dinero que debo, ¡me matan!

Si hubieras leído el libro, esto jamás te habría pasado.

Trato de ayudarte.

¡Basta con ese libro! ¡No lo traje! ¡No lo quiero leer!

¡Me importa un carajo el libro!

Entonces lee "La Profecía de Celestina".

¿Quieres que se muera tu esposo, Maggie?

Sí.

¿Qué tal si agarro los $150,000 y te dejo la pistola?

¿Crees que lo puedas hacer? Yo te puedo enseñar.

Nada más aprietas el gatillo medio centímetro.

Me alegro que hayamos arreglado todo.

No importa cuánto dinero tenga él, no importa qué tan fuerte sea.

No importa cuánto haya logrado, nada de eso importa.

Si tú aprietas esto.

Sí lo puedes hacer.

No puedo.

- Sí. Todo el mundo puede matar. - No.

¿Prefieres morir antes que matarlo?

Sí.

Tu problema es que no estás muy enojada.

¡No me importa qué pienses!

Tu esposo será feliz con cinco millones.

¡No lo puedo hacer!

Cuando tú mueras, gozará la vida con Debbie. ¡Ni te recordarán!

¡Van a hacer bebés juntos!

¡Vete al carajo! ¡Vete al carajo!

¡Vete al carajo!

Eres demasiado pura, Maggie.

Mi hermana también era pura y el mundo se la tragó.

¡Yo sé cómo murió tu hermana!

No menciones a mi hermana.

Tú la mataste.

No hables de mi hermana.

- Tú la mataste. - Yo no hice nada.

Mataste a tu propia sangre.

¡Ya basta!

Le advertí que no se acerque a él.

Ella me dijo que se iban a casar.

Iban a vivir felices para siempre. Como tú.

Todavía puedo ver su cara enfrente de mí.

¿Me vas a dejar usar ese vestido?

Mi hermana era pura.

Era lo único que tenía en el mundo.

No voy a poner un broche.

Él sabía que querían matarlo, por eso la tenía con él día y noche.

Yo no lo podía tocar si ella estaba cerca.

Así que fui a su casa y lo esperé en la oscuridad.

Recé por que estuviera solo cuando entrara.

Pero cuando oí las llaves y a ellos riéndose, supe.

Supe que no se habían oído mis rezos.

No te muevas, imbécil.

Tony, no le hagas daño.

Aléjate de él, María.

- Quédate conmigo. - No lo lastimes.

Jodiste a mucha gente.

Fue cosa de negocios.

¡Le robaste a gente que confió en ti!

Ese es su problema.

Y ahora es mío. ¡O pago ese dinero, o me matan a mí!

- Por favor, no lo mates. - Aléjate de él.

¡Si me muero, se muere ella!

No, por favor, Tony.

Baja la pistola.

Ya es hora.

Debiste haber aceptado mi oferta.

Ahora no quiero morir.

- No tengo opción. - ¡Tony, no quiero morir!

No me queda más remedio.

¡Tony, por favor, no quiero morir! ¡No quiero morir!

Tony, por favor.

Por favor.

- ¡Por favor! - Ven acá.

Por favor. Por favor.

¡Detente!

Lo tengo que hacer o me matan. ¡Muévete!

¡Por favor, Tony!

Hazlo.

¡Por favor!

No lo puedes hacer.

¡Por favor, no lo hagas!

Te tengo que matar.

¡Baja la pistola, o te mato!

Mátame. ¡Voy a regar sus sesos por todo el cuarto!

¡Tony, escúchame!

¡Basta! ¡Aléjate de ella!

¡No, por favor!

¡María, agáchate! ¡María, quítate de ahí!

A ver, mátala.

¡María!

¡María!

Tuve que hacerlo.

Lo siento.

Perdón. No me quedó otra opción. Tuve que hacerlo.

Fue mi culpa.

Si me hubiera ido de ahí, María seguiría viva.

¿Tú la mataste?

Cuando le disparé a él, él le disparó a mi hermana.

No fue tu culpa. Tú no la querías lastimar.

No tuve otra alternativa, como ahora.

No, sí la tienes. Sí tienes alternativa.

Sí tienes alternativa. Tony, sí tienes alternativa.

Sí la tienes. Podemos hacer esto juntos.

No me importa el dinero.

Te voy a abrir la caja fuerte, llévate todo.

- Yo no quería lastimarte. - Lo sé.

Yo sé que no querías.

Los dos hemos sufrido. Nos podemos ayudar uno al otro.

Déjame ayudarte, Tony.

- Déjame ayudarte. - ¿Ayudarme?

Sí. Déjame acercarme a ti.

Yo te puedo ayudar.

Yo te puedo ayudar, Tony.

Ayúdame.

Yo te puedo ayudar.

Margaret.

Jack.

¿Por qué no estás dormida?

Mi cielo, ¿qué pasó?

Me tomó siglos arreglar el problema con el supervisor.

Lo tuve que llevar a una cantina, invitarlo a tomar unos tragos.

Pensé que te había pasado algo. Estaba muy preocupada.

Le dije que tenía todo mi apoyo.

Es tardísimo. Pensé quedarme allá. ¿Por qué tan arreglada?

Es nuestro aniversario.

Ya lo sé. Por eso decidí regresar. Te traje un regalo.

Jack.

Feliz aniversario.

Mi cielo.

Dios mío, Jack. Es precioso. Pónmelo.

Hacía mucho que no te veía arreglada. Te ves sensacional.

Gracias.

Yo sé que no andamos muy bien. Quizás podamos volver a empezar.

Eso espero.

- Traje champaña. - Voy por unas copas.

¿Cómo te fue hoy?

Tuve un día estupendo.

¿Qué tuvo de estupendo?

¿Nunca has tenido de esos días en que todo te sale bien?

Para mí hoy fue un desastre.

Guau.

Por nuestros 20 años.

Veinte años. Veinte años.

- ¿Estás bien? - Sí. Estaba pensando.

¿En qué?

No sé.

Veinte años, parece hace toda una vida.

Te ves triste.

No estoy triste. Me da gusto que estés aquí.

Veinte años-- guau.

Veinte años.

Parece que fue ayer.

¿Recuerdas esas largas caminatas por la avenida Bainbridge?

Te ponías esas faldas cortas,

Y te tocaban la bocina.

¡Nena! ¿A dónde vas?

Ya no la tocan mucho, ¿verdad?

Estás tan hermosa como cuando te conocí.

¿Tú crees?

¿Crees que te mentiría?

Mi cielo...

- ¿Alguna vez has estado con una puta? - ¿Qué?

Una prostituta.

¿Por qué me preguntas eso?

¿Le has pagado a alguna mujer por acostarse contigo?

¿Nunca? Conozco a los tipos con los que te andabas.

Bueno, una vez, en una despedida de soltero.

- ¿Te gustó? - No me acuerdo.

¿Hiciste cosas pervertidas?

¿Qué se te metió?

En los últimos cuatro meses, nada.

Disculpa que no hayamos hecho el amor en--

- ¿Qué es eso? - Tu regalo de aniversario.

Es algo pervertido.

Estira las manos. Te voy a amarrar, ¿está bien?

- Me excita. - ¿Desde cuándo?

Desde hoy.

¿Por qué hoy?

Hoy te portaste muy mal, Jackie.

- ¿Qué hice? - O qué intentaste hacer.

- ¿Qué intenté hacer? - Tú sabes.

- No, no sé. - Sí sabes.

- Házmelo. - Que te haga ¿qué?

Aquí, en el piso.

- ¿Qué? - Cogerme.

- ¿En el piso? - Sí.

No puedo.

¿No te excito?¡ Vamos, Jackie!

Aquí en el piso. Ya estoy lista.

¿Tomaste tu medicamento?

¿No quieres coger con tu esposa?

Deberías ver a tu psiquiatra.

¿Qué diablos está pasando?

¿Qué? Yo contesto.

¿Hola?

¿Es el 555-4515?

Sí, aquí es.

- ¡Está Ud. viva! - Sí, así es.

Quiero hablar con Tony. Habla el doctor Howard.

- Perdón. - ¡Jesús bendito!

¡Lléveme a un hospital! ¡Un hospital!

No puedo, pero podemos hablar mañana de mi cita. Adiós.

Necesito un cigarrillo.

¿Por qué salimos?

Me enteré que el humo pasivo es muy peligroso.

Y me preocupo por ti.

¿De qué hablas? ¿Quién llamó?

Un psicólogo.

Tú ya tienes psicólogo.

Ya lo sé, pero vino Linda Fisher a almorzar,

y me contó del suyo y dice que es estupendo.

Llevo cinco años con el mío, necesito un cambio. Adivina qué más me dijo.

Que cree que Bob la engaña.

¿Por qué lo piensa?

Las mujeres sabemos, Jack.

¿Qué quieres decir?

Bob nunca la toca.

Llevan 15 años de casados. Es normal.

- Yo lo vi con otra mujer. - ¿Cuándo?

¿Qué importa cuándo?

A lo mejor nada más es una amiga.

Estaban juntos y él tenía la lengua en la garganta de ella. Lo dudo.

- ¿Le dijiste a Linda? - No. ¿Debí decirle?

No. Es mejor no meterse en lo que no te importa.

- ¿Jack? - ¿Sí?

¿Una sola mujer es suficiente?

Claro, la que no puedes tener.

No es mi caso. Pero muchos hombres piensan así.

- Linda sabe de la otra. - Tú le dijiste.

No.

No me mientas. ¿Le dijiste? Bob es un buen amigo.

Yo no le dije. Ojalá le hubiera dicho. La hubieras visto.

Estaba llorando. Tu amigo Bob le dijo que está enamorado de otra.

Bob es un buen tipo. Él también tiene problemas.

Además, él me dijo que lo que pasó es que se desenamoró de Linda.

Conoció a alguien a quien quiere mucho.

¿De qué edad?

Ella tiene 24 años. Pero no saques tus conclusiones. Te conozco.

Bob no la mantiene. Ella trabaja.

¿En qué?

Es mesera de un bar. Me muero de hambre.

En esta época, ¿pueden ser fieles los hombres?

¿Siempre son los hombres? Las mujeres también engañan.

Un día tú me puedes serme infiel. ¿Tienes hambre?

Bob me dijo que le había sido fiel a Linda 15 años. Eso cuenta.

¿Acumuló puntos buenos para poder engañarla?

Tenía muchas presiones.

¿Qué presiones?

¿La "crisis de los 40" que los hombres usan para portarse como niños?

Las mujeres siempre tienen un paracaídas. Se casan y ya.

Esas son idioteces.

Para el mundo,

ninguna mujer fracasa. Cuando menos es ama de casa.

Yo soy ama de casa. ¿Soy lo peor?

- Escucha. - No, tú escúchame, Don Exitoso.

Cuando heredé el negocio fue idea mía que compráramos más camiones.

No me eches eso en cara.

¡Y otra cosa! ¡Cuando nos casamos no teníamos nada!

Qué buen paracaídas. La compañía está en líos

por culpa de tu ego.

Te fuiste más allá de tus medios. Los autos, esta casa.

Mira el tamaño de esta casa. Nada más somos dos. No la necesitábamos.

Yo quería una familia.

Eso me pesa todos los días de mi vida.

Lo que realmente me duele, Jack,

es que quieres a otra y no eres lo bastante hombre para admitirlo.

¿Entiendes?

No es cierto.

Yo sé lo de tu excursión de cinco días a Puerto Rico.

Tu maldito agente de viajes llamó para confirmar las reservas.

Y Jack,

sé lo de tu asistente personal, Debbie.

Debbie trabaja para mí.

No. Trabaja encima de ti.

Ya basta.

El negocio es mío. Si nos divorciamos, ¿pierdes todo!

- No te divorciarás de mí. - Sí.

Te voy a dejar con Debbie y sus tetas operadas.

Sus tetas no son operadas.

No te hagas el payaso conmigo.

Nada más admite que estás enamorado de Debbie.

- Te amo. - Sé hombre y contesta mi pregunta.

Vine para estar contigo. Podía pasar la noche allá. Estaba cansado.

Pero vine a casa para darte tu regalo de aniversario.

Aniversario. También eso. ¿Qué clase de matrimonio es éste?

- Deberías tomarte una pastilla. - ¡Quiero respuestas!

¿Qué respuestas quieres?

Quiero oírlo de tus propios labios. ¿Me has sido fiel?

No.

Bien. Es un buen comienzo. Dime por qué.

- No sé. - Merezco algunas respuestas.

¿Desde cuándo no hacemos el amor?

No me acuerdo.

Yo sí. Te refrescaré la memoria. Fue hace cuatro meses.

Cuando llego a casa ya tomaste una pastilla y estás dormida.

Otra vez estás mintiendo. Acabas de admitir que me has sido infiel.

Ahora dime: ¿La quieres?

No.

Jack, por favor, dime.

Si una sola vez vas a decir la verdad en tu vida, que sea ahora.

Si quieres empezar de nuevo, tenemos que aclarar las cosas.

Dime y ya. Si me dices la verdad, te puedo perdonar.

Pero si no me dices la verdad, ya no podré confiar en ti.

Dime. Te juro que no me enojo.

Te lo juro. ¿Quieres a Debbie?

Sí.

¡Pedazo de mierda!

- No me digas así. - ¡Desgraciado cabrón!

Ni creas que dejaré que tú y Debbie y sus tetas

tengan un final feliz. Te dejaré sin nada.

- No te irás. Eres mi esposa. - Ya tienes a Debbie.

Es sólo una fase.

¿Una fase?

- ¿Tú crees que ella te quiere? - Por favor.

- ¿Tú crees que te quiere? - Sí.

¿Te has visto en el espejo últimamente?

¿Qué?

- ¿Te has visto en un espejo? - Vete al carajo.

¿Dónde estaba Debbie hace 20 años, cuando eras pobre?

- Ya no soy pobre. - Pero lo serás.

- Voy por tus pastillas. - ¡No quiero mis jodidas pastillas!

¡Te lo advierto!

¿Qué vas a hacer, golpearme? ¿Lastimarme? Ya me lastimaste bastante.

- ¿Qué te pasa? - El negocio se empezó con mi dinero.

¿Cuántas veces me vas a decir lo del dinero?

Bueno, el negocio empezó con tu dinero.

¡Pero yo lo he administrado los últimos 15 años!

¡Somos una de las compañías de camiones más grandes de Nueva York!

Ahórrame el comercial.

¿Sientes cosas, como una persona normal?

Claro que sí.

¿Sabes lo que es sentir que no vales nada?

Por supuesto. Cuando nos casamos no teníamos ni un centavo.

Tenía una mierda de auto. Procuraba que nadie lo viera.

Tenía una mierda de empleo, con un patán que no sabía nada.

Es duro saber que podrías ser alguien si tuvieras una oportunidad.

Sabía que podía llegar lejos, pero sólo yo lo sabía.

Yo lo sabía.

Y te lo agradezco. Te estoy agradecido.

Pero, ¿por qué estás tratando de hacerme daño?

- Tú sabes qué hiciste. - ¿Qué? ¿Qué hice?

Me engañaste. Yo te puse en un castillo sobre una colina.

Te di todo lo que querías.

Sólo soy una propiedad.

Me tienes en la casa como todos tus demás trofeos.

- ¿Cogiste con él? - Y Debbie, ¿qué?

¿Cogiste con él?

Sí.

Lo sabía. Yo sabía que habías cogido con él.

Tú siempre me engañaste. Yo lo hago una vez, ¿y soy una puta?

¿A quién le importa si fue una vez o cien veces?

No puedes decir que no has sido infiel. Además, fue más de una vez.

No. Fuimos a cenar cuatro o cinco veces. Lo hicimos una vez.

- ¿Fue por el sexo? - No.

A veces nada más nos recostábamos juntos y hablábamos.

Qué romántico.

Necesitaba a alguien que me hiciera sentir viva otra vez.

- ¿Y él te hizo sentir viva? - Por un tiempo.

- Cuando terminaron, ¿te sentiste peor? - Sí.

¿Va a venir tu amante a rescatarte?

No. Él no me quiere.

¿Y tú lo quieres?

Yo ya no sé lo que es el amor, Jack.

Pues tu amante tampoco aportó mucho, económicamente.

Un empleado cualquiera que vive en una pocilga y trae un auto de mierda.

¿Cómo lo sabes? ¿Me seguiste?

No. Había rumores.

¿Me seguiste?

Contraté a alguien para que te vigilara.

- ¿Qué dices? - Te ha estado vigilando.

¿Cómo se llama?

- ¡Olvídalo! - ¿Cómo es?

¿Por qué te sorprendiste cuando me viste?

- No te entiendo. - Sí me entiendes.

Jack, ya sé qué está pasando.

- ¿Lo sabes? - Sí.

No quería hacerte daño.

Cuando llegué, tenía mucho miedo.

¿Cuándo le vas a decir, Jack?

Le voy a decir. Ha estado enferma.

Sí. Siento mucho que esté enferma, Jack.

Pero ya me estoy cansando de que me trates como un objeto.

Oye, yo te llevo a muchas partes, te compro cosas,

fuimos a Puerto Rico.

Me mientes. No pretendías casarte conmigo.

¿No tienes suficientes agallas para decirle a tu esposa?

Yo se lo voy a decir. Se lo diré esta noche.

- Debbie. - Lo juro por Dios.

No me hagas esto.

Suéltame, Jack.

Me dijo que iba a venir a decirte todo.

Por eso tenía esa cara cuando entré.

¿Me amas, Jack?

Claro que te amo.

¿Y por qué querías hacerme daño?

Lamento lo de Debbie.

Soy la única persona que creyó en ti. Soy tu esposa.

Hicimos un juramento ante Dios.

¿De qué hablas?

- ¿Pagaste para que me mataran? - ¿Qué?

¿Me mandaste matar?

Te mandé vigilar.

Ya no digas mentiras.

- No sé de qué estás hablando. - Quiero la verdad.

Eres mi esposa. Jamás te haría daño.

¡Quiero la verdad!

Te estoy diciendo la-- ¿De dónde sacaste eso?

Un amigo. ¿O debo decir "tu amigo"?

¿Qué quieres decir? Baja la pistola.

El cometió el mismo error que tú.

Pensó con lo que tiene entre las piernas. Acabarás como él. Muerto.

¿Mataste a alguien? ¿Qué te pasa?

Admite que lo contrataste para matarme.

Necesitas ayuda.

Vete para arriba. Camina.

Entonces te mato aquí.

Margaret, no tienes a nadie más que a mí.

Me tiene a mí, Jack.

¿Quién es usted?

No debiste haber sido infiel.

¿Qué está pasando aquí?

Este es mi amigo Tony. Tony, mi esposo, Jack.

¿Me piensas dejar por él?

Actúa bien.

¿Ves? Jamás lo admitirá.

¿Admitir qué? Llego a mi casa y hay un hombre con mi esposa.

- ¿Cómo debo responder? Explíquenme. - Quiere una explicación.

Actúa bien.

Tienes 10 segundos para irte o te echo.

Jack, hay gente a la que puedes joder y gente a la que no.

Y a mí, no. Dame la pistola.

Vamos. Abajo. Camina.

¡Camina!

- ¿Qué sucede? - ¿Lo contrataste para matarme?

- ¡Por Dios, no! - Sí, lo contrataste.

¡Jamás lo había visto!

¿Me ofreciste $25,000 y tienes cientos de miles en la caja fuerte?

¿Le dijiste de la caja fuerte? ¡Es un ladrón!

¡Olvídalo! ¿Lo contrataste?

- Ya te dije. - Quiero oírlo a él.

Ya me oíste a mí.

¡Jamás lo he visto! ¿Por qué le dijiste del dinero?

Admítelo y ya.

¿Le crees a un tipo que entra a la casa con un arma?

Me dijo que tú le habías pagado. ¿Le pagaste?

¿Cuándo? ¿Dónde nos vimos?

- No nos vimos. - Pide ayuda.

- Alguien me lo dio de tu parte. - ¿Quién?

- Nunca doy nombres. - ¿Es un farsante!

- ¿Quién fue? - No doy nombres.

- ¿Por qué no? - Porque no.

¿Tony, me estás diciendo la verdad?

¿Lo quieres así?

Admítele a tu esposa que me contrataste, ¿me oyes?

¡Es un mentiroso!

¡Dile o te mueres!

¡Habla! ¡Dilo! ¡Díselo!

¡Detente! ¡No le hagas daño! ¡Detente!

¿Qué te pasa? Habíamos hecho un trato. Quieres que se muera, ¿o no?

No sé.

Yo sabía que no me harías daño. Perdóname por lo de Debbie.

Me lastimaste, Jack.

Como me siento ahora, me dan ganas de matarlos a los dos, gratis.

Se merecen uno al otro.

¿Quieres vivo a tu esposo? Págame. ¿Dónde está la caja fuerte?

- En la sala de juegos. - ¡Pues ve y tráelo!

¿Cómo pudiste permitir esto?

Me dijo que le pagaste para matarme.

- Mejor créele a tu marido. - ¡Abre la caja fuerte!

No sé si recuerdo la combinación.

Más vale que te acuerdes, o lo mato.

No, por favor.

- ¡Ábrela! - ¡Estoy tratando!

¡Quiero mi dinero o lo mato!

Lo estoy haciendo bien. No abre.

Despídete, Jack.

- ¡No me mate! - No abre.

- ¡Despídete, Jack! - ¡No!

Cambié la combinación.

- ¿Qué? - ¿Qué?

Cambié la combinación.

- ¿Por qué? - Yo quiero oír esto.

¡Estabas muy rara! Pensé que harías una estupidez.

- ¿Algo como qué? - Sí, ¿algo como qué?

- Amor, ¡escucha! - No me digas amor.

- ¿Por qué la cambiaste? - ¡Tenía miedo!

¿Miedo de qué?

De que sacaras el dinero y me dejaras.

Me engañaste desde el principio.

- Margaret, yo traté-- - ¡Olvídalo!

- Abre la caja fuerte. - No te doy mi dinero.

Entonces, te mueres.

Yo soy el único que puede abrir la caja.

Margaret, te voy a enseñar a hacer negocios.

¿Quieres el dinero de la caja?

Sí.

Entonces, mátala.

¡Te juro por Dios que te mato!

¿Y vas a acabar sin nada?

Teníamos un trato.

El dinero es tuyo. Es ilegal, así que no puedo ir a la policía.

Tony, el trato.

Los dos somos negociantes.

Prometiste que me ayudarías.

Te lo prometió. ¿Qué son las promesas para los hombres como nosotros?

Ahí hay mucho dinero. Mucho.

Discúlpame.

Estoy hasta el cuello, Maggie.

Me diste tu palabra.

Llévatela arriba. No quiero ver.

¡Ojalá ardas en el infierno, desgraciado!

Debiste ser fiel.

¡Ten listo mi dinero!

- Teníamos un trato. - Se canceló.

¡Teníamos un trato!

¡Se canceló!

¡Teníamos un trato!

¿Cómo puedes hacerme esto?

Ya está muerta.

- ¿No te la cogiste? - ¿Qué?

El plan era que tenía que parecer violación y asesinato.

Conque sí me contrataste tú.

Olvídalo. No te la tienes que coger.

Págame y ya.

No debería. Tú y mi esposa estaban planeando matarme.

Me costó trabajo encontrar a la persona indicada.

Me dijeron que eras de confianza, no que eras codicioso.

No fue por dinero.

¿No? ¿Qué fue? ¿Amor? ¿Te enamoraste de ella?

¿Sabías que tu esposa se iba a suicidar? Yo le salvé la vida.

Por eso te contraté para matarla.

Si se hubiera suicidado, yo perdía $5 millones.

¿Cómo sabes que murió?

Oí disparos.

Podrías subir a cerciorarte.

Sube. ¿Tienes miedo de acercarte?

¿No tienes las agallas? Los hombres como nosotros no le tememos a nada.

Yo no soy como tú.

No, no lo eres. Tú jamás has cumplido tu palabra.

Tú le chupas la vida a todo.

¿Quién eres tú para juzgarme?

Soy el que tiene la pistola.

El que tiene la pistola, dicta las reglas.

Hola, Jack.

¿Qué pasó? ¿No te da gusto verme?

Sabías que cambié la combinación.

Traté de abrir la caja y no pude. Supe que Tony decía la verdad.

- Me asustaste. - Perdón.

- Te sale muy bien. - A ti también.

- ¿Ahora me van a matar? - Te voy a decir qué vamos a hacer.

¿Hola?

Habla el doctor Susskind. Quisiera hablar con Tony.

Tenía que dejar que sonara una vez y colgar.

- ¿Quién era? - Cállate, Jack.

¿Qué le hiciste?

La desperté. Se acabó, Jack. Estás donde empezaste.

Sin nada. Espera, me equivoqué. Tienes a Debbie.

Y sus tetas operadas.

No son operadas.

- Dame el arma. - Tranquila.

- Dame el arma. - Relájate.

- Yo sé lo que hago. - Lo dudo mucho.

Ya tienes el dinero, así que vete. Yo sé lo que estoy haciendo.

Nadie ha muerto. No necesita acabar así.

Sí necesita.

- Estás loca. - ¡No estoy loca!

- No puedo dejarte hacer esto. - Quítate.

- No te lo mereces, pero te ayudaré. - Gracias.

- Nunca has matado. - ¿Y qué?

Hazle caso.

Dale un tiro en la nuca. Es más rápido.

- Gracias. - Hasta luego, Maggie.

Baja la pistola. Soy tu esposo. No me vas a matar.

Tony te convenció de que hagas esto. Ya, baja la pistola.

Está bien, discúlpame por lo que hice.

¡Baja la pistola!

Hablé con tu psiquiatra. Dice que estás enferma. Déjame ayudarte.

El me habló una vez de la fusión, dos personas se unen,

pero se quedan en un estado infantil.

Se retroalimentan uno del otro. Y nunca crecen

ni se entregan. Eso nos pasó a nosotros, Jack.

¿Le pago a tu psiquiatra para que diga esas idioteces?

No me vas a matar. Me necesitas.

Necesito un trago. ¿Me lo traes o me lo sirvo yo?

Yo voy.

¡Cielos!

¿Estás loca?

Ya terminamos, no te doy nada.

¿Quién administrará el negocio?

Luego me preocupo por el negocio. Quiero que te largues.

Pues no me voy a ir.

Quiero las llaves del Ferrari.

Estás cometiendo un grave error.

Lo dudo mucho.

Tú sabes que voy a sobrevivir.

Yo también.

¡Cabrón! Sabía que no te iba a matar.

Ya te pagaron. ¡Lárgate!

¡Ahora escúchame! ¡Y escúchame bien!

Si alguna vez regresas y la tocas o la lastimas,

la próxima vez que me veas, no me vas a ver. ¿Entiendes?

Sí, entiendo.

- Largo de aquí, carajo. - Ella tiene las llaves de mi auto.

¿Quieres que te lleve?

Te llevo a dar una vuelta, yo invito.

No, gracias. Me voy caminando.

¿Qué haces aquí? Creí que ya te habías ido.

Decidí quedarme un rato. ¿Le apuntaste a los monitores?

¿Me viste?

Sí, estaba atrás. Estuvo muy bien.

Gracias.

¿Qué vas a hacer?

Ir con mi abogado y tratar de reconstruir mi vida.

¿Sabes qué? Lo que pasó entre nosotros allá en el dormitorio.

Hacía mucho que no tenía algo así.

Sí. Y fue gratis.

Fue estupendo.

Quizá cuando se estabilicen las cosas,

podríamos ir a tomar un café o algo.

Me gustaría.

A mí también.

Hasta luego.

Jack vive ahora en una pocilga y maneja un auto de mierda.

Tony se retiró de la mafia, pero aún hace uno que otro trabajo.

Maggie administra el negocio y sale con Tony de vez en cuando.

Y sigue siendo gratis.

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