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"El origen de esta historia es una imagen".
¡Quieto todo el mundo!
"Y en esa imagen, un gesto".
"El gesto de tres hombres".
Dígame.
"Estaba entre sus tres favoritos para ser presidente".
Pelota. - No me fío de él.
No le interesa la monarquía.
- ¡- Arriba España! - ¡Arriba!
"Adolfo es adolfista".
Madre mía, cambia de coche, hombre.
Yo voy a ser el rey de todos los españoles.
- "- Todos unidos...". - "Muerto Franco,
el camino al trono estaba resuelto".
Quiero que seas presidente. - Creí que no me lo pedirías nunca.
Juro desempeñar el cargo de Presidente del Gobierno
con absoluta lealtad al rey.
No podemos ir a democracia y que el país no pueda elegir.
Necesita un presidente.
Ya tiene un presidente.
Presidente que has elegido tú.
Las Cortes son franquistas.
¿Cómo aprobar una ley para que desaparezca?
¿Qué haremos con ella? ¿Esconderla en un cajón para que no nos fusilen?
¿Qué hará con el Partido Comunista?
¿Va a legalizarlo? - No.
Le recuerdo que en este país ha habido más de un golpe de Estado.
Y yo que sigue existiendo la pena de muerte.
Si fracasas, nos llevan por delante.
¿Votos a favor? 425.
"La democracia comenzaba a caminar".
"Solo hacía falta un paso en falso para hacerla tambalear".
-"Carrillo está en Madrid, esperando".
-"No podemos legalizar el Partido Comunista".
No vamos a legalizarlo, vamos a escucharlos.
- Don Manuel Núñez Encabo. - No.
- ¿Qué pasa? - ¡Alto!
¡Todo el mundo quieto! - ¡Al suelo!
-¡Al suelo todos!
¡A callar!
¡Quieto todo el mundo!
"El gesto de Carrillo es un gesto póstumo".
Diputado, vuelva a su escaño. - ¡Silencio!
¡Siéntese, diputado! - ¿Qué están haciendo?
Deme el arma. ¡Deme ese arma! - ¡Quieto!
"El gesto de uno que sabe que va a morir".
¡Al suelo! ¡Al suelo! - ¡Lo van a matar!
"O que ya está muerto".
"Sabe que si sobrevive al tiroteo,
los golpistas lo pasarán por las armas".
-¡Vais a darle lo nuestro!
"No ignora que a nadie
odian tanto los militares como a él".
Vamos.
"Todos recuerdan un lugar".
- Tirando, tirando, venga. - Vale.
- ¡Fusiles! - Apunten. ¡Fuego!
"Durante 2 semanas,
más de 5000 fascistas y militares rebeldes
fueron sacados de las cárceles madrileñas
y ejecutados sin juicio".
"Para todos los militares franquistas
aquella decisión la tomó una persona:
Santiago Carrillo Solares,
secretario general del Partido Comunista Español,
líder de la resistencia franquista en el exilio".
Abra la ventana, por favor.
Hace frío. - No me importa.
¿Adónde vamos?
Cerca.
¿Cerca de dónde?
Lleva usted un rato dando vueltas.
¿A Suárez quién le lleva, su marido?
Armero no conduce.
Armero...
Todo el mundo le llama así.
¿Y qué hace su marido cuando tiene que ir a algún sitio?
¿Le lleva usted siempre?
Vivimos en el centro.
Nos gusta caminar.
¿Tienen hijos?
¿Qué pasa?
Ese coche.
Nos está siguiendo.
"Después de 30 años de clandestinidad,
por fin había salido a la luz".
"Eso lo convertía en un blanco para aquellos que querían matarlo,
y no eran pocos".
Lleva ahí desde que salimos.
Voy a dar la vuelta. Le aviso, puede que sea un poco brusca.
Espere.
Vienen conmigo.
¿Por qué no me ha dicho nada?
Son mis hijos.
No quieren quedarse sin padre. - Nadie puede saber dónde vamos.
Fue lo acordado.
Si van a seguirnos, tendrá que bajarse.
Da igual quiénes sean. Voy a parar. - No pare. Ya se van.
Por aquí, deprisa.
Buenas tardes.
Buenas tardes.
¿Qué tal el camino? - Bien.
Hemos aprovechado para conocer Madrid.
Voy a hacer café. - Acompáñeme.
Está en el salón. Acaba de llegar.
En realidad, tengo un pelo estupendo,
pero se lo he prestado a Felipe González.
Por fin. - Tenía muchas ganas de conocerle.
"Casi dos años evitando el encuentro,
esas ganas".
Llevo un par de meses sin dormir por usted.
Gracias, Armero.
Whisky, ¿verdad?
Sí.
Yo no he podido invitar a nadie.
Juega usted con ventaja.
Es por seguridad,
la suya y la mía.
Muy generoso.
¿Saben con quién está? - No.
No lo sabe nadie.
¿Y el rey?
Solo él.
¿Y viene usted por aquí a menudo?
No.
Es la primera vez.
Armero dice que cuando no están, viven unos guardeses,
un matrimonio mayor. Se los han llevado a Almería.
Nunca habían visto el mar. - Bueno.
Pues ya ha servido esto para algo.
Espero que les haga mejor tiempo que aquí.
Fumo rubio.
Franceses.
No soy tan patriota como usted.
De momento.
Demasiado tiempo viviendo en el extranjero.
"Aló".
Franco ha muerto.
Voy a hacer café.
"Regresa, Carrillo, te haremos picadillo".
"Regresa, Carrillo, te haremos picadillo".
"Era el momento idóneo para regresar".
¡Oiga, señor, no se puede entrar!
¡Señor!
¡Por favor!
¡Me ha mentido!
No. Yo le dije que lo iba a intentar,
pero tratándose de su pasaporte, había que consultarlo con Madrid.
Por lo que veo, usted tampoco ha tenido suerte.
"Cuando Suárez se enteró de que lo había recibido,
despidió al embajador de inmediato".
Veo que está empapado.
¿Quiere una toalla?
"Esas ganas tenía de verlo".
"Teodulfo Lagunero, amigo y mecenas de Carrillo".
Lo siento.
"Según Carrillo, el único comunista rico".
"Según Lagunero, el único comunista divertido".
Hay que hablar con el Gobierno.
No voy a permitir que nos dejen fuera.
Puedo hablar con José Mario Armero, que es amigo del ministro Osorio.
¿Qué Armero? ¿El abogado?
"Abogado y flamante director
de la agencia de noticias 'Europa Press'".
Llámalo.
¿Dónde vamos? ¿Te llevo a casa? - A casa.
Mi casa está en Gijón.
Llévame a tomar algo.
¿Tu hermano? - Bajando.
¿Dónde está mi padre? - Ahí.
No quiere subir, no hay manera de convencerlo.
Papá.
¿Qué le pasa a mi padre? - Papá, abre.
Cuidadlo, no ha tenido un buen día. - Venga, papá.
Abre.
"Llevaba 30 años deseando volver,
imaginándose ese momento".
"¿Qué haría? ¿Dónde iría? ¿A quién buscaría?".
Bien, venga.
Muy bien.
¿Vas bien? - Muy bien.
"Ahora, no tenía ni pasaporte".
Santiago.
José Mario Armero. - Santiago Carrillo.
¿Qué tal el viaje? - Largo.
No me llevo bien con los aviones.
¿Quieres tomar algo? - Un vaso de agua
con una rodaja de limón. Hace calor. - Se lo traigo.
¿Quiere un bañador? - No, gracias.
Bonita casa.
No es mía. Yo no tengo casa.
¿Quiénes son las blancas?
Yo.
¿Y las negras? - Yo también.
Soy el único capaz de ganarme.
Le gusta el ajedrez.
Me relaja, me ayuda a pensar.
Eso y escribir.
Me ayuda a poner las cosas en su sitio.
Estoy escribiendo un libro, espero poder terminarlo en España.
Por si acaso.
Es el favorito de Alberti siempre que viene.
¿Qué dice Suárez?
Supongo que trae un mensaje de él.
Básicamente quiere que le transmita que el Gobierno reconoce
que su partido, el Partido Comunista,
es una fuerza real.
Reconoce que es una fuerza real,
pero, a diferencia del Partido Socialista,
tenemos que vernos aquí, en secreto,
a mil kilómetros de su despacho.
El presidente va hacia la democracia y está dispuesto a escucharlos.
Pero, de momento, no va a legalizar el Partido Comunista.
Le pide un poco de paciencia.
¿Más?
¿Qué significa paciencia para el presidente?
Tiempo.
¿Cuánto tiempo?
Hay mucha gente que piensa que los comunistas tienen rabo y cuernos.
Para cambiar eso hace falta tiempo.
Ese tiempo.
Y luego, están los militares.
¡Fuego!
"El presidente está dispuesto"
a mantener un diálogo con su partido,
siempre y cuando se acepten algunas cosas.
¿Qué cosas?
La corona.
Para él es incuestionable.
Le gustaría saber qué piensa su partido de eso.
¡España mañana será republicana!
¡España mañana será republicana!
Dígale al presidente que el problema no está en la corona
o la república, sino en las libertades democráticas.
Si el rey las respeta, nosotros lo aceptaremos a él.
"Fue la primera renuncia de su partido,
o la primera traición".
"No la última".
Dígale a Suárez que pronto tendrá a nuestro interlocutor.
Tengo que hablarlo con mi gente.
"Ya lo sabía, sería Ballesteros,
un hombre de partido,
discreto, es decir, gris".
Y dígale también que quiero mi pasaporte.
Soy español.
Estoy en mi derecho de vivir en mi país.
Estoy cansado de esconderme.
Llevo toda la vida luchando
contra una dictadura que ahora se quiere enterrar.
No voy a permitir que no se nos reconozca.
Nosotros fuimos los primeros.
Voy a volver a España.
Es muy peligroso, pueden matarte.
Tengo que estar ahí.
Es la única manera de conseguir que legalicen el partido.
No puedes volver así.
"Comment ça va?".
"Ça va".
¿Cuántos dedos hay aquí?
¿Eso para quién es?
"S'il vous plaît".
"Voilà".
"C'est prêt".
Qué horror.
Parezco un marica.
Estás perfecto.
No pareces comunista.
- ¿Vienes? - Voy.
Tranquila.
Ya está.
Va a ir todo bien.
Buenos días. - Buenos días.
La documentación del vehículo y los pasaportes, por favor.
Sí, señor.
¿Algún problema?
¿Habla español?
Mi abuela era española.
¿Turismo?
Trabajo.
Soy arquitecto.
Sí, viene a trabajar para mí.
Abra el maletero del coche.
Es una cosa personal.
-Sí, sí, señora.
Ahí tienen.
Bienvenidos a España. - Gracias.
Está todo muy cambiado.
Hola.
Bienvenidos a España.
"Belén Piniés, Ana en la clandestinidad,
miembro fuerte de la ejecutiva del Partido Comunista,
ahijada política de Carrillo".
Que sepas que no estoy de acuerdo.
Eres demasiado valioso para el partido.
"Y para ella".
No quiero ningún comentario. - "Mon Dieu".
Hola, Belén. - ¿Qué tal el viaje?
Bueno, bueno, bueno.
Van a pensar lo que no es.
Él es Nicolás Oriza, viene del comité universitario.
Se acaba de incorporar a la ejecutiva.
Un honor.
Ven, te enseño la casa.
¿Qué tal el viaje? - Bien, bien.
¿De quién es?
La he comprado para esto, Santiago.
En un piso no podías estar,
demasiados vecinos.
El Simca es el mío.
El rojo es de Nicolás.
Un coche muy de obreros,
muy discreto.
¿Qué tal el barrio? - Gente mayor.
Aburrido. - No vas a desentonar.
¿Funciona? - Solo para recibir llamadas.
No se puede llamar. - Se puede, pero no deberías.
No es seguro.
No podemos arriesgarnos a que te encuentren.
Todo esto es muy peligroso.
Hay que esperar.
No podemos esperar.
Suárez no va a legalizar el Partido Comunista. No puede,
o no se atreve.
Pronto convocará elecciones y tenemos que estar ahí.
No ha dicho que vaya a convocarlas.
No hace falta que lo haga.
Quiere ser un presidente legítimo.
No va a tener muchas oportunidades como esa.
Si las convoca, será una pantomima.
No deberíamos participar, los estaríamos legitimando.
¿Tú qué edad tienes, Nicolás?
28 años.
La última vez que hubo elecciones en este país,
no habías nacido.
Yo llevo 40 años en el exilio,
luchando por un momento como este, y no lo voy a desaprovechar.
Estas elecciones serán una pantomima si no estamos,
pero vamos a estar.
Para eso tendremos que presionar
todo lo que podamos, y deprisa.
¿Y eso cómo lo vamos a hacer?
La nómina. - Gracias.
La nómina.
La nómina.
-A mí me vais a contar.
"Los estaban repartiendo por todas las fábricas".
"Se decía que los imprimía el propio Carrillo".
"Una huelga, y no una, sino muchas, de la mano de Comisiones Obreras".
"Otro pase. Qué tarde".
"Huelga en transportes públicos,
huelga en el cinturón industrial de las principales ciudades del país".
- "- Va el Barcelona. Dispara". - "Huelga en el metal".
"Y una huelga general".
"Pistoleros de ultraderecha". - ¡Antonio!
"En España todavía era peligroso ser de izquierdas".
Está en la habitación 137.
¿A qué hora habíamos quedado? - A las 18:00.
Muy tarde.
Pase.
Pase.
¿Le ha visto alguien? - Usted.
¿Qué hace aquí? ¿Desde cuándo está en España?
Estoy de visita, pero quería verle antes de irme.
¿Y Ballesteros?
Volverá a ser su interlocutor en cuanto yo cruce por esa puerta.
Voy a ser breve. Tengo que coger un vuelo en 45 minutos.
Lo siento por usted.
El Gobierno quiere que pare las huelgas.
Está desestabilizando al país.
De eso se trata.
Es peligroso. Puede provocar una crisis económica.
Ya la hay.
¿A cambio de qué? ¿Tiene usted mi pasaporte?
¿Qué quiere?
Ya lo sabe.
Es demasiado pronto. No puede legalizarlo.
Quiero verle a él.
¿No le valgo yo? - No es mi tipo
ni tiene usted el mismo poder.
Quiero verle a él.
Es demasiado arriesgado.
Para todos. Pero yo me estoy jugando la vida.
Lo voy a intentar.
Paciencia.
Dígale a Suárez que es la última paciencia que le doy.
Vale, gracias.
Suárez no lo declaró.
Insiste en que es delicado verte.
Nos están dando largas.
Hemos parado las huelgas para nada. Nos han vuelto a mentir.
¿Y Osorio? - Osorio está en contra.
Lo ha apartado de esto.
Es una buena señal.
Suárez...
va a autorizar el Congreso del PSOE.
¿Dónde?
En Madrid.
"Primer congreso de un partido ilegal tras morir Franco".
"Algo histórico".
¿Cuándo?
¿Después de las elecciones?
Antes.
El mes que viene.
La gente sabe quién es Felipe González.
Lo reconocen por la calle.
Lo paran para saludarle.
Igual que a ti.
"Mientras Carrillo jugaba al escondite,
el líder del Partido Socialista caminaba por la calle
como una incipiente estrella de Hollywood".
Ahora vuelvo.
"Felipe era el que te quita la novia,
y la novia era el país entero".
Voy a dar una rueda de prensa con todos los medios,
nacionales e internacionales.
Que todos sepan dónde estoy.
Se acabó esconderse.
Tendréis que convocarlos clandestinamente.
Vamos a citarlos en el piso de Alameda 5, por turnos.
No les vamos a decir para qué.
Que el efecto sea mayor.
Si hacemos eso, irán a por ti, te detendrán.
Que vengan.
Dale esto a Armero.
Es para Suárez.
"No iba a ceder ante nada y ante nadie".
"Cada vez tenía más prisa".
¿Es en serio?
Completamente en serio.
"Se me ha acabado la paciencia".
"Atentamente, Santiago Carrillo".
¡Don Santiago, aquí! ¡Aquí, por favor!
-Por favor.
- Aquí, aquí. - Don Santiago.
-Don Santiago, aquí, un momento.
"Durante casi 3 horas, no paró de responder preguntas".
Una libertad es indivisible.
No se puede segregar al Partido Comunista
de un país que se crea libre.
El referéndum sobre la reforma
es una pamplina.
Solo se reforma lo que se quiere conservar.
Y lo que realmente se quiere conservar
es el franquismo.
No soy un héroe, pero acepto los gajes del oficio.
Es posible que vengan a matarme.
Pero también es posible
que alguien caiga antes.
"La rueda de prensa fue un éxito".
"A las 10:00, los primeros periodistas
llegaban al lugar de la cita. Pero él apareció a las 12:00".
"Y conversó, algunas veces duro, muchas en tono irónico".
¿Has visto esto?
"Hasta que no salió del piso...".
Algunos pensarán que soy hortera.
¿Que es esto, un peine?
Lo eres.
"Después, el Gobierno ordenó su detención inmediata".
"Para muchos, Carrillo los había dejado en ridículo".
"Era cuestión de tiempo que lo detuviesen
o que le pegasen un tiro,
lo que pasara antes".
¡Oiga!
¡Oiga!
¿Es usted Santiago Carrillo?
¿Ustedes quiénes son? - Policía.
Identifíquese.
Tranquilo. - Quiero ver la identificación.
Soy el comisario Pastor.
Acompáñanos al coche, por favor. Está detenido.
"Podrían haber sido pistoleros de ultraderecha".
Tenga.
Esto ya no lo necesito.
No, póngaselo otra vez, es por su seguridad.
El trayecto a la comisaría es largo.
Puede que le reconozca quien no deba.
Mírale.
¿Qué, rojo de mierda?
Ya has caído, ¿eh, hijo de puta?
¿Qué miras?
- Mírame. - "Mientras los teléfonos
del Gobierno y de la ejecutiva del Partido Comunista hervían,
Carrillo se había convertido en una atracción de feria".
-¡Rojo de mierda!
¡Eh, hijo de puta, mírame!
"Así estuvieron horas. Todos querían saber cómo era".
Despierta.
-De pie.
¿Dónde vamos?
A Paracuellos.
Van a trasladarlo a Carabanchel.
Hay un furgón esperando.
Quiero hablar con mi abogado. - No, no da tiempo.
Hablará con él cuando llegue. - Sí da tiempo.
¡Vamos! - En cuanto entre en la cárcel,
me van a matar.
"Lo metieron en Hospital Penitenciario de Carabanchel".
Tiene derecho a dos comidas diarias
y un paseo por el patio a media mañana.
Su cama.
Los han dejado los presos para usted.
"Otra vez la atracción de feria".
¡Rojo asesino!
¡Comunista, te vamos a cortar los huevos!
Déjame que te pille solo. Déjame que te pilles solo,
sin tus amiguitos. Como me cruce contigo, te rajo.
- ¡Mírate, cabrón! - "No duró ni un mes,
Suárez encontró la manera de sacarlo".
"Al detenerlo, lo habían tenido que reconocer como ciudadano español".
"Esa paradoja: estando preso, pasó a ser libre".
Enhorabuena. - ¡Enhorabuena!
- ¡Enhorabuena! - Enhorabuena.
- Enhorabuena. - ¿Cómo se siente?
-Qué alegría, qué alegría.
Qué alegría, compañero.
Se acabó.
Por fin.
"Llevaban dos meses viviendo en España".
- Carrillo. - Por favor.
Esto es tuyo.
- ¡Bravo! - ¡Bravo!
- ¡Bravo! - ¡Felicidades!
- ¡Bienvenido! - ¡Enhorabuena!
- ¡Bravo! - ¡Olé!
- ¡Bravo! - ¡Bravo!
- Enhorabuena. - ¡Bravo!
-¡Viva Carrillo!
"La legalización del Partido Comunista
estaba muy cerca".
¿Sí?
"¡Quietos todos!".
"El 24 de enero de 1977,
como reacción a la aprobada Ley de Reforma,
grupos de ultraderecha asesinaron a cinco miembros de un bufete
de abogados comunistas situado en el número 55 de la Calle Atocha".
Voy a hacer café.
"De repente,
la legalización volvía a estar más lejos que nunca".
Suárez no va a autorizar ningún entierro público
ni ninguna manifestación.
Y ha sido tajante.
Si lo hacemos, romperá las negociaciones.
Adiós a la legalización.
¿Qué legalización?
Javier acaba de morir en el hospital.
Ya son cinco.
Los demás están graves. - ¿A qué esperamos para hacer algo?
¿Y qué quieres hacer? - Pues lo mismo que ellos.
Eso ya lo hicimos hace 40 años y fue terrible.
Tú no estabas,
yo sí.
Lo recuerdo todos los días. - ¿Y prefieres dejar que nos maten?
¿Qué vas a hacer para impedirlo?
Lo contrario a lo que esperan, demostrarles que los comunistas
no somos monstruos ni demonios con rabos y cuernos.
Vamos a enterrar a nuestros compañeros,
lo quieran o no.
Y lo haremos en silencio,
pacíficamente,
sin dar pie a ninguna reacción
que pueda poner en peligro la democracia.
Estoy contigo. - Y yo.
Y yo.
Hay que convocar a los militantes. Tenemos poco tiempo.
"Llevaremos los féretros hasta la plaza de Colón por turnos,
a hombros de los militantes".
"El partido se encargará de la seguridad,
evitando cualquier enfrentamiento".
"Y yo iré delante, encabezando la manifestación".
"Podían perderlo todo".
"Cualquier chispa, en cualquier esquina, podía prender el incendio
que la ultraderecha estaba esperando
y acabar con todo".
Soy Armero.
Quiero que escuche la manifestación.
"Nunca el silencio fue tan atronador
ni tan emocionante".
"Lo que ocurrió después ya lo conocen".
Supongo que ha llegado la hora
de hablar de política con "P" mayúscula.
¿Qué les voy a decir? - ¿A quién?
A los militares.
Habría que borrarles la memoria, a ellos y a medio país.
- "- O contar la verdad". - "¿Qué verdad?".
La única que hay.
Esos presos iban a sumarse al ejército rebelde,
estábamos en guerra, iban a tomar Madrid.
Había que hacer algo.
Sacarlos de la cárcel y asesinarlos.
Juzgarlos. - Nadie lo hizo.
Nadie me escuchó. - Era su responsabilidad.
Presidía la Junta de Defensa. - Solo Madrid, Madrid capital.
Paracuellos quedaba fuera.
No pude hacer nada.
Yo nunca di esa orden.
Di otras.
Esa no. Jamás.
No me lo hubiera perdonado nunca.
Voy a legalizar su partido. Pero después de las elecciones,
cuando los militares hayan entendido la democracia.
Antes. Si no lo hace,
las desacreditaremos.
¿Cómo?
Colocando urnas de cartón
a las puertas de los colegios electorales
con nuestras candidaturas,
movilizando todos nuestros apoyos, haciendo ruido,
tanto ruido que el país no será capaz de escuchar otra cosa.
Preséntense como independientes, disfrazando las siglas.
Vestidos de lagarteranas.
No. Mire,
si no nos legaliza antes de las elecciones,
no será usted un presidente legítimo.
Y eso es lo que quiere.
¿O me equivoco?
Ser un presidente de verdad,
no un presidente elegido a dedo por el rey, de espaldas al pueblo.
Mi padre era republicano, no sé si lo sabía.
Supongo que por eso me hice yo de la Falange.
No lo sabía.
Eráis varios hermanos.
Cinco hermanos, yo era el mayor.
Se fue de casa dos veces.
Os abandonó.
Más o menos.
Conseguí traerlo de vuelta una vez.
La siguiente, ya no pude.
Así que me rendí.
Mi padre era un traidor.
Apoyó el golpe de Casado contra Negrín
para pactar con Franco.
Así que supongo que por eso
soy comunista.
Un comunista sin tabaco, nada nuevo.
Dos cajetillas me he fumado. ¿En cuánto?
En seis horas.
Coño.
Tenía preparado esto.
Tengo costumbre de ir apuntando las ideas.
No era para usted. Bueno, sí, pero no así.
Se lo quería haber dado a Armero, y no hoy,
pero se me ha vuelto a adelantar. - No debe andar muy lejos.
- Si quiere, lo llamamos. - No.
No hace falta.
Son las últimas condiciones.
La monarquía,
la unidad de la patria.
La bandera bicolor.
Santiago...,
usted y yo somos los únicos políticos de verdad en este país.
Acepte las condiciones.
Es la única manera de que acepten la legalización.
Es la única forma de avanzar.
♪ Agrupémonos todos
♪ en la lucha final.
♪ El género humano
♪ será internacional. ♪
Si quiere fumar, abra la ventana.
Hemos decidido colocar hoy aquí,
en la sala de reuniones
del Comité Central,
al lado de la bandera de nuestro partido,
que sigue y seguirá siendo roja,
la bandera con los colores oficiales
del Estado.
"Desde ese día, Carrillo fue un traidor para los suyos".
Si se va a la democracia...
"Suárez legalizó el Partido Comunista
en plena estampida de vacaciones de Semana Santa".
"Las Elecciones Generales fueron convocadas en junio".
"El PCE solo obtuvo el 9 % de los votos,
menos de la mitad de lo esperado
y menos de la tercera parte
de lo obtenido por el Partido Socialista".
"Le Parti communiste n'a pas perdu les élections".
"Ce sont les électeurs qui les ont perdus".
"Nunca admitió su derrota".
- Siéntese. - Quiero hablar con quien manda.
- Siéntese. - Exijo hablar con alguien.
A su escaño. - Soy el presidente...
Cabo, tráemelo.
Vamos.
Tú.
"Para todos la legalización del Partido Comunista
había sido el origen del golpe". - Vamos.
"A pesar de todo su esfuerzo,
los militares no habían conseguido olvidar".
"Esa tarde, como Suárez, el otro traidor, Carrillo,
tuvo la certeza de que iba a morir".
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