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Zulu
"El origen de esta historia es una imagen,
una imagen enigmática".
"La entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso,
los gritos,
el silencio del hemiciclo
y los disparos".
- Don Manuel Núñez Encabo. - No.
"En el invierno de 1981,
el país respiraba una atmósfera de golpe de Estado".
¡Alto ¡Todo el mundo quieto! - ¡Al suelo!
-¡Al suelo todos!
"¿Cómo se echaba a Suárez?".
-¡Al suelo todos!
"La respuesta que debió dar la clase dirigente española
es la única posible en una democracia:
mediante unas elecciones".
¡Quieto todo el mundo! - ¡Silencio!
"Sin embargo, la respuesta fue otra,
prácticamente uniforme, a cualquier precio".
¿Qué es lo que están haciendo? - ¡Vuelva a su escaño!
¡Al suelo, al suelo!
Manolo, Manolo.
"El origen de esta historia
es la imagen de ese instante
y el gesto de tres hombres".
¡Quietos!
"Mientras todos los diputados se tumban en el suelo
para protegerse, tres hombres permanecen en su sitio".
"El general Gutiérrez Mellado, enfrentándose a los golpistas".
"Adolfo Suárez, recostado en un desierto de escaños vacíos".
"Y Santiago Carrillo, sentado en calma,
esperando llevarse la peor parte".
"Dicen que Suárez llevaba mucho tiempo preparándose
para un final violento".
"Tal vez estaba posando para la historia".
"Nadie estaba con él".
"Tampoco cuando el rey debía elegir un presidente del Gobierno".
"Nadie daba nada por él".
- Dígame. - "Soy yo, Juan Carlos".
"¿Qué haces?".
Estaba aquí, ordenando papeles,
leyendo un poco".
"Y yo".
- "¿Y la familia?". - Bien. En Ibiza,
descansando de mí.
Se han ido a pasar unos días.
Me he quedado con mi hija Marian, la única que me aguanta.
- "¿Cuándo te vas?". - No lo sé. Depende.
"No se iba a ir".
"Llevaba días esperando esa llamada".
"Sabía que el rey sabía
que él sabía que estaba entre sus tres favoritos
para ser presidente".
"Ahora no podía marcharse a ningún sitio".
"Era cuestión de días,
de horas".
- Tengo mucho follón. ¿Querías algo? - "No, no. Nada".
"Solo era para saber cómo estabas".
"No te molesto más. Que tengas un buen día".
"Aquí estoy. Llámame si necesitas algo".
- Sí. - "Soy yo otra vez".
"¿Por qué no vienes para acá?".
"Quiero hablarte de un asunto importante".
"Era su sueño,
Suárez siempre quiso ser presidente".
- Sí. - Adolfo.
Pasa. - Tienes tu coche ya abajo.
Voy. - ¿Y la película del príncipe?
La están terminando.
"Tres años antes, mientras dirigía TVE,
Franco estaba muy enfermo
y la carrera por su sucesión iba a decidirse".
¿Qué pasa? ¿Quema? - No. La muela otra vez.
"Suárez tenía su favorito". - Buenas tardes.
Buenas tardes. - Deberías ir a que te vieran.
¿Cuándo?
Buenas tardes. - Buenas.
Buenas tardes. Enhorabuena por el Informativo de ayer.
Es justo lo que necesitamos. - Gracias.
Bueno, yo la pieza de las inundaciones...
Necesito una aspirina, búscame una caja.
Y sus zapatos, entérate de dónde los ha comprado.
De Araújo, dice que hay que cambiar la programación del martes.
Huelga del textil, por la tarde, es oficial.
No. Llámalo y dile que ponga toros.
San Isidro, no fallan. Siempre funcionan.
"Y el astado, otro pase de pecho".
¿Y el programa de los militares? - Ya.
No, no, espera un poco.
¿Cómo lo lleváis? ¿Está lista?
Sí, sí, está lista.
Muchas gracias. Buen trabajo. - Gracias.
Anoche lo miré por encima y los paracaidistas no se ven.
"En las maniobras,
intervinieron 45 aviones y más de...".
¿Cómo que no se ven? - No se ven.
Parecen pelotas de publicidad de las que lanzan desde los aviones.
¿Qué pasa? ¿No tienen zoom? Hay que repetirlo,
es un programa especial sobre paracaidistas.
Tenemos que poder reconocerlos y ellos también.
El ministro sigue llamando, hoy, a las 8:00, cada vez más temprano.
Espera, por aquí.
"El ministro llamaba a diario pidiendo solo una cosa:
la emisión de la boda en directo".
Ni que se casara él.
"Casi".
"El primo del príncipe, Alfonso de Borbón,
se casaba con la nieta de Franco".
"Tenía opciones de robarle la sucesión a Juan Carlos".
Minutos que dé a su primo se los quito al príncipe.
Hasta luego. - El café.
"Esa boda nunca llegó a emitirse".
"Hasta ese extremo llegaba su lealtad,
o su apuesta".
Llega tarde.
¿No sabía qué ponerse? - Acabamos de terminar la edición.
Está esperando. - "General Alfonso Armada".
¿Cuándo van? - Mañana sábado.
Telediario de la tarde, el más visto. Tiene que aprobarlas.
"Secretario de Casa Real...
La agenda de sus próximos viajes oficiales.
Y tutor del príncipe Juan Carlos".
Gracias por lo de la boda. - No hay de qué.
Su primo Alfonso se está tomando muy en serio lo de ser rey.
A Franco le cae bien.
En el Pardo, gusta más Alfonso que Juan Carlos, es un problema.
"El Pardo,
el viejo régimen".
Franco aún vive, puede cambiar de planes en cualquier momento.
Ahora, más que nunca, hay que tener mucho cuidado
y cuidar de él. - Sabe cuidarse solo.
No, no lo sabe.
De los demás sí, mejor que nadie.
De él no, ese es el problema. Le conozco desde que era un niño,
a veces hay que defenderlo de sí mismo.
Hombre, Adolfo.
"La visita a la provincia de Guadalajara
comenzó en Molina de Aragón,
donde fueron objeto de calurosa recogida".
"Desde el balcón del ayuntamiento,
recibieron el homenaje de la población".
"Las maniobras militares fueron presenciadas
por el príncipe don Juan Carlos, que siguió, con la máxima atención,
aconsejando sobre los diferentes ejercicios tácticos que se incluían
en la operación y que culminaron con gran brillantez".
"Los príncipes...". - Pelota.
"en cuyo aeropuerto se les tributó un cariñoso recibimiento".
"Fueron saludados por el presidente de la República Popular China,
luego, pasaron revista a las tropas
mientas miles de niños bailaban".
Aquí tiene la copia. Muchas gracias.
Dentro van mis notas.
Alteza.
No me fío de él.
Tu amigo solo tiene una idea política: prosperar.
"Y tenía razón".
A sus órdenes, mi general. - Buenas tardes.
El gobernador le espera. ¿Le apetece un café?
"En menos de 10 años, gracias a ser cachorro falangista,
pasó de vender lavadoras por casas a secretario del movimiento".
Señor gobernador. - Buenas tardes.
Permítame. - "De secretario
a jefe de gabinete". - Gracias.
Por cierto, ¿su hijo no era del Madrid? Pablo, ¿verdad?
Tengo 2 entradas para el partido del sábado, no podré ir,
y me preguntaba si...
"Sabía lo que la gente quería y sabía cómo dárselo".
¿Seguimos mientras comemos? - "De jefe de gabinete...
Reservé en Casa Cándido. - ¿No cierra los lunes?
- Para Vd. no. - A gobernador civil".
"De gobernador civil a ministro del movimiento".
"Para todos los que le ayudaron a llegar a lo más alto
acabaría siendo un traidor".
- ¡- Arriba España! - ¡Arriba!
No le interesa la monarquía. Hizo lo mismo con la Falange y el Opus.
Hasta que dejaron de serle útiles.
Y hará lo mismo contigo.
No te equivoques, Alfonso.
Adolfo no es de la Falange, ni del Opus,
nunca lo ha sido.
Adolfo...
Adolfo es adolfista.
-¿Pues qué quieres que te diga?
A mí me parece perfecto.
"Torcuato Fernández Miranda,
vicepresidente del movimiento
y consejero de confianza del rey".
Madre mía.
Cambia de coche, hombre.
Esto es enano.
Conduzco yo.
Italiana.
Es actriz y cantante, inteligentísima.
Vamos a intentar ponerle un programa, algo así, moderno,
para la noche de los sábados.
Quiero conocerla.
Y al de los animales también.
Y al de el bigote, el aventurero.
Me cae bien.
No sé si cabrán en el maletero de mi coche.
Va a tres bandas.
Tu secretario está nervioso.
¿Nervioso por qué?
Piensa que es ahora o nunca.
No, nervioso no,
está viejo.
No puede controlarme.
Le da miedo que la cague. - Ya.
Y quiere ser rey más que yo.
Llevo media vida
esperando este momento.
Pero me niego a ser el sucesor de nadie.
Yo voy a ser el rey de todos los españoles,
no el rey del movimiento,
ni del Pardo.
Que se enteren de una vez.
Mejor que no se enteren, o no lo serás nunca.
Va de bricol.
Yo podría ayudarte...
a ser rey y a cambiar las cosas. Llevo mucho pensándolo.
"En Madrid, a Suárez le llamaban
el falangista de provincias".
Son algunas ideas que he ido apuntando.
¿Lo has escrito tú?
"Suárez no era rico".
"No pertenecía al grupo de los selectos
que había pasado por el Colegio del Pilar".
"No vivía en Puerta de Hierro".
"Pero estaba a punto de convertirse
en presidente del Gobierno".
La próxima, al mus,
o al póquer.
Se me dan mal las trampas.
"De repente, todo se alineó a su favor".
"Al dirigirme, como rey, desde estas Cortes
al pueblo español, pido a Dios ayuda para todos,
- os prometo firmeza...". - "Muerto Franco,
el camino de Juan Carlos al trono estaba resuelto. Su favorito".
"en la que estamos comprometidos".
"Si todos permanecemos unidos,
habremos ganado al futuro".
- "¡- Viva España!". - "¡Viva!".
"El rey tenía que elegir presidente".
- Sí. - "Soy yo, otra vez".
"¿Por qué no vienes para acá?".
"Quiero hablarte de un asunto importante".
Adelante.
Gracias.
¡Uh!
Quiero pedirte un favor.
Quiero que seas presidente del Gobierno.
Creí que no me lo ibas a pedir nunca.
Ven aquí, hombre.
Juro desempeñar el cargo de presidente del Gobierno
con absoluta lealtad al rey
y estricta fidelidad a los principios
del Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del reino.
"Las Leyes Fundamentales,
el esqueleto que mantenía en pie el franquismo".
"Ahora, le tocaba desmontar el régimen
que le había ayudado a llegar donde estaba".
¡Arriba España!
Águilas.
A veces llegan hasta aquí, esta sierra está llena de ellas.
¿Qué es? - Regalo del rey.
Era de la reina Isabel II.
El rey lo utilizó durante mucho tiempo
cuando era príncipe. Ahora, quiere que la tenga usted.
Es preciosa. - ¿Cuándo se muda?
En una semana.
¿Y va a traer a la familia a un palacio en obras?
Es un palacio gigante. Algún sitio encontraremos.
¿Qué tal? - Perfecta.
Ahora, solo necesita un presidente, no un jugador de cartas.
No está aquí por méritos políticos, no se acostumbre.
Está aquí por otras habilidades, lo dos sabemos cuáles son.
¿Cuáles?
El rey le necesita para que haga sus trucos,
pero cuando tenga lo que quiere, dejará de necesitarle.
La mesa seguirá, esperando un presidente de verdad.
La prensa de hoy, por si no había tenido tiempo de leerla.
"¿Cómo ser un presidente de verdad?".
Dame cinco minutos, que respire un poco.
No puedo más.
Joder.
Me gustaría que hablaras con Torcuato.
¿Para qué?
Hay que cambiar las Leyes Fundamentales
y convocar elecciones.
Hasta que no las cambiemos, no va a cambiar nada.
Mientras tengamos a las Cortes en contra, imposible.
Pues que busque el modo de hacerlo. No podemos ir hacia una democracia
y que el país no elija quién gobierne.
Ya tiene un rey, ahora, necesita un presidente.
Ya tiene un presidente.
El presidente que has elegido tú, no ellos.
Un presidente de verdad.
Hablaré con él.
¿Seguimos?
"Para serlo de verdad, tenía que ganar unas elecciones,
y lo sabía". - Diles que pasen.
Presidente. - Buenas tardes.
Buenas tardes. - Pasad, por favor.
Sentaos donde queráis. Leopoldo. - "De los 23 ministros
de su primer gobierno, considerados por la prensa
como Tercera División Regional en términos futbolísticos,
solo escuchaba a unos pocos". - Sentaos.
"Luego, no escucharía a nadie".
Es Carmen. Era mi secretaria en TVE
y ahora, se encargará de llevar este gabinete.
Lo que se hable aquí no será secreto.
Todo lo que hablemos se lo trasladaré al resto de ministros,
pero sois mi equipo de confianza y prefiero
compartirlo primero con vosotros.
Vamos a cambiar el orden político de este país.
Y lo vamos a hacer con esto.
Buenos días. - Buenas, Adolfo.
- Majestad. - Siéntate, hombre.
Torcuato. - Buenos días.
Hay churros, los acaban de traer.
Y chocolate calentito. - Café negro.
Y aspirinas, por favor.
Tendrías que mirarte esa boca. - Sí.
Un día.
Coño, me he manchado.
Toma.
¿Qué es?
Lo que pediste.
"Una bomba
destinada a volar los cimientos del esqueleto franquista".
El paso a la democracia.
Un borrador. - Una ley fundamental más.
"La octava ley,"
que blinda las otras siete, al franquismo,
pero con la posibilidad de rectificarla
si fuera necesario.
Sin ruptura.
De la ley a la ley.
¿Qué vamos a hacer con esa ley?
¿Leerla y esconderla en un cajón para que no nos fusilen?
"La vamos a aprobar en las Cortes,"
como mandan las Leyes Fundamentales.
- "Se te olvida una cosa importante".
Las Cortes son franquistas,
los procuradores son franquistas.
¿Cómo van a aprobar una ley para que desaparezca el franquismo?
- Pides que se suiciden. - "Procuradores,
algo así como diputados de las antiguas Cortes".
Les vas a convencer tú.
"El vendedor de neveras".
"Y con él, la Tercera División Regional".
¿Y qué hacemos con los militares?
En cuanto escuchen hablar de esto,
van a sacar los tanques a la calle.
"Hay que hablar con ellos".
Y prepararlos.
No es la primera vez que vendes una mala noticia como si fuera buena.
"En las maniobras intervinieron 45 aviones
y más de 500 efectivos de la Brigada Paracaidista,
que fueron seguidos por nuestras cámaras".
Esto no tiene padre.
Es tuyo.
Ten mucho cuidado, Adolfo.
Si fracasas, nos llevan a los dos por delante.
"Suárez tenía solo dos meses
para desmontar 40 años de franquismo".
"El problema no eran solo los militares".
"La otra España también demandaba su parte de la democracia".
"Llevaban demasiado tiempo esperando".
Me han dicho que querías verme.
Me ha llamado José Mario Armero, director de "Europa Press".
Carrillo ha contactado con él. Quiere hablar contigo.
"Santiago Carrillo,
secretario general del Partido Comunista Español,
líder de la resistencia franquista en el exilio".
-Saben que has hablado con los socialistas y con los sindicatos.
Están esperando su turno.
Conmigo no, es peligroso.
Habla con Armero. Que Carrillo diga qué quiere y él te lo cuente a ti.
No podamos legalizar el Partido Comunista.
No vamos a legalizarlo, vamos a escucharlos. A ver qué quieren.
Es normal que pregunten.
Es su obligación.
"Para cambiar la ley,
primero tenía que convencer a los militares".
En total, son 29 generales.
Incluimos a ministros militares y al vicepresidente de Santiago.
Los citamos en la antigua presidencia, que estén cómodos.
Que estrenen los coches nuevos, que se sientan cómodos e importantes.
"El general De Santiago, vicepresidente del Gobierno".
"La vieja guardia".
"El mejor habano para el mejor vicepresidente".
"Adolfo Suárez".
El país es como un edificio,
nuestro edificio,
un edificio hermoso en el que queremos vivir.
Pero es un edificio que tiene muchos años
y que hay que reformar.
Queremos que siga siendo el mismo,
que conserve su fachada,
pero también queremos que funcione la luz,
que funcionen las cañerías,
que sea confortable, que sea seguro para todos.
Y esta ley significa eso:
respeto por el pasado
y esperanza por el futuro. Muchas gracias.
"Fueron tres horas seguidas sin parar de hablar".
Yo tengo una pregunta. ¿Qué va a hacer con el Partido Comunista?
¿Va a legalizarlo? - No.
Al menos mientras siga teniendo sus estatutos.
¿Y eso qué significa? ¿Qué puede pasar?
Significa que mientras siga siendo el Partido Comunista,
nunca será legal.
- ¡- Viva la madre que te parió! - ¡Viva!
-¡Viva el presidente!
- ¡Bravo, bravo! - ¡Viva España!
A mi no me engaña con toda esa monserga que ha soltado.
No creo nada. Como vicepresidente de este país,
no se lo voy a permitir.
¿Y qué va a hacer? ¿Va a dimitir?
Le recuerdo que en este país ha habido más de un golpe de Estado.
Y yo le recuerdo que en este país sigue existiendo la pena de muerte.
Acepto su dimisión. Es usted libre de marcharse cuando quiera.
Te pasa cada vez que estás mal.
¿Qué haces aquí todavía? - Lo mismo que tú.
No estoy mal, solo tengo problemas. Ya lo solucionaré.
Vete a casa, anda, que es muy tarde.
Y tú, por favor.
Buenas noches. - Buenas noches.
"General Gutiérrez Mellado".
-General.
"De los militares más valorados por el Ejército español".
Ministro. - Gobernador.
Un placer.
"Se conocieron siendo Suárez ministro secretario".
"Gutiérrez Mellado quería hablarle de un asunto burocrático".
"Una reunión que debía ser de trámite, muy corta".
"Cuando esa puerta se abrió, casi cuatro horas después,
eran amigos íntimos". - Exactamente igual.
Adolfo.
Qué bien te veo.
¿Cómo estás?
Más viejo.
No digas tonterías, estás igual, un poco más gordo.
Eso díselo a mi mujer, todo el día cebándome.
¿Qué tal está Carmen? - Bien, en Ceuta, deseando volver.
¿Y los niños? - Estudiando fuera.
¿Y tu familia?
No sé si los vi la semana pasada o la anterior, ya no me acuerdo.
Menudo follón, ¿no?
Tienes a la mitad de los cuarteles alerta.
Me queda la otra mitad, no está nada mal.
La otra mitad está de maniobras. Espera a que se enteren.
De Santiago es de todo, menos discreto.
O buscas a alguien que ponga un poco de orden
entre los militares o va a ir a más.
Este país tiene una larga tradición golpista.
Ya lo tengo.
"La jugada perfecta".
"Un militar con prestigio, bien visto por los militares
y capaz de tranquilizar los cuarteles".
Por eso estoy aquí.
Yo soy militar, no soy político.
Bueno, pero es que necesito un militar, no un político.
Lo hemos hablado muchas veces.
El Ejército debe entender que no está para mandar, está para servir.
Eso solo lo puedes conseguir tú, Manolo.
Franco ha muerto. No lo va a resucitar nadie.
La autoridad es otra y deben entenderlo.
No me lo perdonarían. - No tienen nada que perdonarte.
Te respetan.
- "No fue así". - Manolo,
vamos a aprobar una nueva ley fundamental.
Te necesito para convencer a los procuradores, conoces a muchos.
He pedido que vayan preparando un ala de la Moncloa para tu familia.
Podéis mudaros cuando queráis, os estamos esperando.
Hemos marcado a los procuradores a favor de la reforma.
Como veis, todavía son muy pocos
y necesitamos más de dos tercios,
es decir, un mínimo de 354 procuradores.
Solo nos faltan 300.
¿Cómo vamos a convencerlos?
No lo sé, pero tenemos que hacerlo.
Y ya.
Solo tenemos dos semanas.
Quiero que desayunéis con ellos,
que los acompañéis a tomar el aperitivo,
que almorcéis, que cenéis con ellos,
que los metáis en la cama y los arropéis, si hace falta.
No los dejéis en paz hasta que prometan votar sí.
Os voy a pedir un último esfuerzo.
Leed la lista.
Estudiadla bien.
Lo que sea para convencerlos se resume en dos preguntas.
- ¿- Qué quieren? - "Por las buenas".
- ¿- O qué esconden? - "Por las malas".
Todos queremos un país nuevo, por eso estamos aquí.
Si esto no sale, olvidaos, todo seguirá igual.
Seguiremos teniendo el mismo.
"Aquel que lo había encumbrado donde estaba".
¡Arriba España!
Gracias.
Es de Carrillo.
Está cansado de negociar con Armero. Quiere verte personalmente.
No lo hagas.
Sería engañar a los militares. Nos meteríamos en un problema.
Hay que escucharles. ¿No queremos democracia?
¿A qué precio?
¿Al de perderla?
"Se me ha acabado la paciencia".
"Atentamente, Santiago Carrillo".
Los de Murcia han pedido que se revise el trasvase del Tajo
y la autopista a Alicante.
¿Qué importancia tienen?
¿Cuánta en el conjunto de los procuradores?
Bastante. - ¿En números?
Unos 15.
Son muchos. Diles que sí.
Luego, hay otro grupo que estaría dispuesto a aceptar
si le seguimos manteniendo el sueldo.
¿Qué sueldo?
El que tienen de procuradores hasta que se mueran.
¿Y esos cuántos son?
12.
El más joven tiene mi edad.
¿De qué te ríes?
No me estoy riendo.
Diles que sí también. Podemos asumirlo.
Aún así, todavía estamos muy lejos.
¿A cuánto? - A unos 50.
Los de siempre.
El núcleo duro, los procuradores sindicales.
¿Se ha vuelto a intentar? - Todos los días.
Ya se niegan a recibirnos.
Sin ellos no llegamos y faltan cinco días.
¿Qué te pasa? - ¡Ah!
¡Adolfo!
Adolfo.
Siéntate, siéntate.
Adolfo, ¿qué te pasa?
¿Has hablado con mi mujer?
No hables, coño.
Para una vez que te puedes callar...
Sí.
¿Qué le has dicho?
Que vaya buscando el testamento.
No me hagas reír, por favor. - Pues no preguntes.
Que estábamos trabajando y que terminaríamos tarde.
Y ahora, ¿de qué te ríes?
Puede pasar.
¿Dónde vas? - Contigo.
Hemos terminado. Enjuáguese.
¿Qué le pasa?
Verá, tiene un problema en la articulación de la mandíbula,
en el lado derecho.
Por eso el dolor se extiende por toda la cara hasta pómulo y oreja.
¿Y qué solución tiene?
Operar, no hay otra.
¿Cuándo? - Cuanto antes.
Le produce problemas en la otra articulación y en las encías.
¿Y cuánto tendría que estar parado si me opero? ¿Qué convalecencia?
Tres semanas.
Mucho tiempo.
No debería esperar. El dolor será cada vez más fuerte.
Es imposible.
¿Cómo estás? - Mejor.
A ver mañana cuando se me pasen los calmantes.
¿No tienes coñac en casa?
Vaya por Dios.
¿Te acuerdas de donde hemos dejado el coche?
Estaba yo como para acordarme, Manolo.
Tenías tu razón. Teníamos que haber venido en el coche oficial.
Dame uno.
Hay que llamar a la Embajada de Panamá.
Vamos a regalarles un viaje.
Un crucero por el Caribe, con los gastos pagados,
la semana de la votación.
¿A quién? - A los procuradores sindicales,
al núcleo duro.
Nosotros no, no lo aceptarían. La embajada.
En agradecimiento por su trabajo, a ellos y sus familias,
que no puedan decir no.
Si no quieren votar que sí...
Que no voten.
Vámonos.
No están.
Estarán tomando daiquiris.
¿Cuántos tenemos?
Seguros, 343.
¿Posibles?
371, 21 por encima de lo que necesitamos.
"No había nada seguro".
"Todo era frágil".
Señorías, se va a proceder, con el texto incorporado,
a la votación definitiva sobre el proyecto de ley.
La votación será nominal.
Don Fernando Acedo-Rico y Semprún.
Sí.
Don José María Adán García. - Sí.
Don Rafael del Águila Goicoechea.
No.
Don José María Aguirre Gonzalo. - No.
- Don Fernando Aldana Ocio. - No.
"Cualquiera podía cambiar su voto a última hora
y cambiar la historia del país". - Sí.
Votos a favor: 425.
Votos en contra: 59.
Abstenciones: 13.
El proyecto de ley ha sido aprobado.
Se levanta la sesión. - "Un pase de magia espectacular".
"El franquismo acababa de firmar su sentencia de muerte
entre aplausos, abrazos y parabienes".
"No de todo el mundo".
¡Eres famoso en todo el mundo!
"Pocos días después, sin conceder tregua,
Suárez convocó un referéndum sobre la ley".
♪ Habla, pueblo, habla.
♪ Habla, pueblo, sí.
♪ No dejes que nadie
♪ decida por ti.
♪ Habla, pueblo, habla. ♪
Es perfecta.
Aquí, señor Suárez.
"Ganó con un 80 % de participación
y casi un 95 de votos afirmativos".
"La democracia comenzaba a caminar".
Gracias. - "Titubante".
"Solo hacía falta un paso en falso para hacerla tambalear".
Presidente. - José Mario Armero.
Buenas noches.
Carrillo está en Madrid, esperando.
¿Dónde?
Estas son las llaves de mi casa de campo,
está vacía y apartada de todo, es segura.
Mañana.
A las 6:00, que vaya solo.
Usted también.
Está aquí.
"Suárez todavía no lo sabía,
pero acababa de encender la mecha
que culminaría en el golpe de Estado".
Quiero hablar con quien manda. - Siéntese, señor Suárez.
Exijo hablar con alguien que se explique.
Permanezca en su escaño. - Soy el presidente...
Cabo, tráemelo.
Vamos.
"Cuando oyó el primer disparo aquella tarde,
Suárez supo que no podía protegerse de la muerte".
"Supo que ya estaba muerto".
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