All language subtitles for I Tre del Colorado (1965) ESPANHOL

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Original subtitles

¿Cómo va la caza en la montaña? Bien.

Pero supongo que no me habrás llamado solo para preguntarme eso.

Victor, han detenido a tu hermano.

¿Qué dices? La Montada recibió una denuncia.

Pero si no se metía en nada.

No importa. Es un manejo de Sullivan.

¿Seguro que se trata de Charles? Sí.

Lo han encerrado en Fort Brennan.

¿Por qué os negáis a venderme pieles?

El ejemplo cunde.

Ya son muchos los tramperos que no aceptan mis precios.

Obramos por cuenta propia.

Nada tenemos que ver con los demás. ¡Mientes!

Todos estáis de acuerdo con Limoux.

Os doy la última oportunidad.

¿Dónde se esconde ese renegado?

Nosotros... ¡Sois rebeldes!

Traidores a su majestad.

Ladrones de pieles.

Hablaréis aunque tenga que desollaros a golpes.

Confiesa. ¿Dónde está Limoux con sus bandidos?

No sabemos nada.

Si estos hombres son culpables, deben ser juzgados legalmente.

Esto concierne a la Compañía de la Bahía del Hudson.

En calidad de comisario, estoy en mi derecho.

Si desea interrogar a los presos, hágalo de un modo civilizado.

Capitán Doyle, no estoy de acuerdo con sus métodos.

Están acusados de piratería y rebelión.

¿Saben lo que eso puede costarles?

Todos en Trois-Rivières me conocen, capitán.

Nunca nos ocupamos de política.

Afirman lo mismo que al ser arrestados.

¡Mienten!

Hay testigos de sus fechorías.

Presente a esos testigos.

Ajá. Si lo quiere así...

Hágalos pasar.

Es necesario un escarmiento ejemplar con esta gente, capitán.

Coaccionan a los tramperos para que no nos vendan sus pieles.

Pero estos hombres son empleados suyos, señor Sullivan.

Honrados súbditos de la corona, capitán.

Iban con la partida de pieles robadas. Milton.

Diga qué pasó.

Nos atacaron por sorpresa al llegar al recodo

de la roca del ciervo.

Eran Limoux y su banda. Mataron a casi todos.

Se llevaron las pieles.

¿Y estos tres hombres, qué han hecho?

(Música de suspense)

Iban con ellos. -¡Mientes!

Ibais con Limoux. Y tú mismo disparaste contra mí.

Tiene bastantes pruebas, capitán.

¿Se les formará consejo de guerra?

¿Qué pena señala el código militar para estos delitos?

Pena de muerte.

Por rebelión contra su graciosa majestad,

subversión en la colonia, piratería, asesinato,

bandidaje y desacato a la ley... ¡Mientes!

...debemos condenar y condenamos a Charles DeFrois,

Marcel Sardu y Maurice Touret a ser fusilados por la espalda.

Que Dios tenga piedad de sus almas.

¡No lo hagan, son inocentes!

Es inútil, Victor. -No podemos evitarlo.

¡Pelotón, atentos!

¡Carguen!

¡Apunten!

¡Fuego!

(Disparos)

¡Descansen armas!

¡De frente por la izquierda!

(Tambores)

¡Vista a la derecha, ar!

Un buen escarmiento. Sí, señor.

Ahora, los tendremos suaves.

Vámonos, Victor.

Ya no podemos hacer nada por tu hermano.

(Música de acordeón)

(Canción en francés)

(CANTA EN FRANCÉS)

(Música de acordeón)

Paulette.

Continúa tocando. Yo vuelvo enseguida.

¿Te vas?

No cometas un error. Lo que hagas no devolverá la vida a tu hermano.

¿Pretendes que me cruce de brazos?

No quiero que te encarcelen también.

¿Qué piensas hacer?

Unirme a la partida de Limoux.

Te quiero, Victor.

Ansiaba con tanta ilusión que llegara nuestra boda...

Tendrás que esperar.

No vayas. Te matarán, y eso no podré soportarlo.

¿Es que no te importa?

Tengo un deber que cumplir. Sí que lo tienes.

El de vivir para mí y para ti mismo.

El de darme un hogar e hijos. Cállate.

Yo te necesito.

Te necesito. Odio la violencia.

Y no me resigno a perderte.

Hermanos.

Nosotros tenemos derecho a vivir libres en nuestra tierra.

Tenemos derecho a que se respeten nuestras leyes,

nuestra lengua y nuestra religión.

Ya conocéis a los ingleses.

Son duros, implacables y crueles.

Entre ellos, hay opresores de la libertad, como James Sullivan.

¡A muerte Sullivan!

Sí. A muerte él

y cuantos, como él, nos oprimen y roban.

Pero necesitamos

ser más y mejor armados.

¿Cómo conseguir las armas? Hombres no faltarán.

Hemos logrado impedir

la llegada de pieles a la Compañía de la Bahía del Hudson.

Por eso, ahora debemos apoderarnos de los cargamentos de esta zona.

¿Y qué haremos con tantas pieles?

Más allá de la frontera,

nos ofrecen cambiarlas

por armamento moderno en cantidad.

¡Alguien se acerca!

(Música de suspense)

¡Todos conmigo, vamos!

Vengo a unirme a vosotros.

Cuando te hemos necesitado,

nos has negado tu ayuda.

Quise mantenerme neutral. Deseaba vivir en paz.

No puede haber paz.

De una parte o de la otra. Y aquí estoy.

¿Solo porque los ingleses mataron a tu hermano?

No puedes engañarme.

Y no lo intento.

Quiero vengarle.

Hasta hace unas semanas, vendías tus pieles a Sullivan,

al precio que él te fijaba.

Olvídalo todo. ¿No podemos empezar de nuevo?

Luchamos por un ideal, no por motivos personales.

Queremos un Canadá libre de opresores.

Estaré de acuerdo con lo que tú ordenes.

Demuéstrame lo que vales.

(Murmullos de aprobación)

Vamos a ver si sabes defenderte.

Toma.

¡En guardia!

(Risas)

Se ha escapado.

¡Bravo!

Me has dado una lección.

No hay que confiarse demasiado.

Busca acomodo entre mi gente.

Ya nos probarás con hechos

la verdad de tus intenciones.

Aguardaré.

¿Habéis visto? Es mi amigo.

-Ya veo, ya...

¿Era esto lo que querías?

Algún día, la lucha terminará

y podremos ser felices.

No llegaremos a ver ese día.

Pero me siento muy dichosa estando a tu lado,

en las horas difíciles.

(Música patriótica)

Hay que ser enérgicos con esos rebeldes, capitán.

El látigo es su único lenguaje.

Es demasiado duro con los tramperos.

La Compañía de la Bahía del Hudson me tiene para eso.

Y ustedes están aquí solo para salvaguardar nuestros intereses.

Solo en cierto modo.

Siempre igual.

Por favor, ¿no pueden hablar de otra cosa en mi presencia?

Ann, discúlpeme.

A veces no me doy cuenta. Cierto.

Se olvida de que esto no es Inglaterra.

Es usted injusto con mi padre, ¿no le parece?

Créame, Ann,

quisiera no tener que hablarle así.

Entonces, ¿por qué lo hace?

Es mi deber. La región fermenta peligrosamente.

Hay incidentes con demasiada frecuencia.

Y si no andamos atentos, se producirá una rebelión.

¿Está pretendiendo asustarme, capitán?

Jamás creeré que ese hatajo de ignorantes y sucios mestizos

pueda representar un peligro para nosotros, los ingleses.

Ni que mi padre esté equivocado en su manera de tratarlos.

Entonces, será mío el error.

Sin duda.

Después de todo, solo lleva un año aquí.

Mi padre, 15.

Por favor, hablemos de otra cosa.

Como quiera, capitán Doyle.

¿No podría llamarme Robert?

Sí, Robert.

Mire, Ann.

En los primeros días de mi llegada,

también Canadá se mostró duro y hostil conmigo.

Me sentí solo en medio de gente extraña,

con una mentalidad muy diferente a la mía.

Pero ahora no está tan solo.

Mi deber me absorbe hasta tal punto

que me olvido de mi soledad.

Sin embargo,

usted habría podido casarse.

Conoce usted de sobra mis sentimientos, Ann.

¿Por qué...? Es pronto.

Deme tiempo para estar segura de mí.

El capitán Doyle bebe los vientos por la señorita Ann.

¡Ese no es asunto suyo, Craft!

Pensé... No haga comentarios sobre mi hija.

Sí, señor Sullivan.

Tenemos necesidad de más cantidad de pieles para cruzar la frontera.

Sullivan y Doyle tratarán de impedirlo como sea.

Yo espero adelantarme con un golpe de audacia.

Voy a capturar a Sullivan.

Él es el culpable de la muerte de mi hermano.

Quiero tenerlo como rehén, en el caso de que algo falle.

Doyle no se atreverá a detenernos

si sabe que la vida de Sullivan depende de nosotros.

Y así, la Compañía de la Bahía de Hudson tendrá que pactar.

Y si aceptan tus condiciones, ¿dejarás marchar a Sullivan?

Sí.

Ahora puedes elegir

entre luchar con nosotros o seguir solo tu venganza.

Estoy contigo.

Tú dirigirás el golpe.

Iréis pocos.

De esta forma, podréis pasar inadvertidos.

Nada de fusiles.

Los disparos atraerían la atención del centinela del fuerte.

El éxito dependerá de vuestro silencio.

(Música de suspense)

Tienes suerte esta noche.

No puedo quejarme.

Sal a ver si se han dormido.

¿Para qué tantas precauciones?

Los rebeldes no se atreverán a venir aquí.

Las órdenes son órdenes.

Haz compañía a los de fuera y, de paso, tomas el fresco un poco.

Está bien.

En estos momentos, en Londres, estarán de fiesta.

Todas mis amigas lucirán sus vestidos más bonitos

y bailarán con los jóvenes de la mejor sociedad inglesa.

Las noches en este país son tan largas y aburridas...

Cada vez las encuentro más insoportables.

Ya se acostumbrará, señorita.

Cuando se calme, podremos salir y ver lucir la luna en el río.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

El señor Sullivan se ha marchado al fuerte.

Me ha dicho que no me vaya hasta que él regrese.

¿Necesita usted alguna cosa? No, gracias.

De todas maneras, estaré en el vestíbulo.

Buenas noches. Buenas noches.

(Música de suspense)

Voy a echar una mano a esos. Tú quédate aquí.

¡Quietos!

¡Asesinos!

¿Por qué lo han matado? Es la hija de Sullivan.

¿Dónde está tu padre? ¡Contesta!

Ha ido al fuerte.

¡Pagarán lo que han hecho, los colgarán por este crimen!

¿Qué hacemos ahora?

Registrad la casa. No me fío de ella.

Vente, Gaston.

¿Usted es Limoux?

Soy Victor DeFrois.

Otro asesino rebelde.

Su padre hizo matar a mi hermano.

¡Raza de traidores!

No hay nadie. -Hemos registrado todo.

Sullivan tiene mucha suerte.

Dígale a su padre que Victor DeFrois le dará su merecido

aunque se esconda bajo las faldas de la reina de Inglaterra.

¡Vámonos ya!

Vinimos por un rehén.

Aquí no hay nada que hacer.

Nos llevaremos a su hija.

Esto no es asunto de mujeres.

Si la tenemos prisionera, igual nos servirá ella, o mejor.

Allá vosotros. Yo no me mezclo en esto.

¡Aprisa, recoged las armas!

¡Socorro, auxilio!

Mira qué trucha inglesa hemos pescado.

No encontramos a Sullivan

y pensé que su hija nos serviría igual.

¡Esto lo pagarán muy caro,

piratas y raptores de mujeres!

Pero no asesinos y ladrones, como su padre.

Swa, llévatela de aquí y dale ropa de más abrigo.

Victor.

Sígueme. No lo haré.

Tendrás que arrastrarme, mestiza.

Eres nuestra prisionera.

Obedece o acabaré contigo.

Llévate a la chica a un lugar oculto.

En caso de que la Montada nos ataque,

podremos contar con esta carta.

¿Y por qué he de ser yo, sigues sin quererme a tu lado?

Has prometido obedecer, ¿no?

Pues esto es una orden.

Está bien.

Os ocultaréis en la cabaña del lago Albalan.

¿Cómo tendré noticias tuyas?

Deberás vigilar las montañas de enfrente.

Una columna de humo al amanecer quiere decir que todo va bien.

Entonces, devolverás a la muchacha.

¿Y si no tenéis suerte?

Si el humo es a la puesta del sol,

significará que los ingleses no aceptan el pacto.

Si es así, ¿qué debo hacer?

Matarla.

¡Júralo!

Por la memoria de tu hermano.

Lo juro.

Está muerta de miedo.

Es flaca, cobarde y orgullosa,

como todos los de su raza.

Pégale fuerte, Víctor.

¿Qué dices?

Su padre mató a tu hermano.

Ahora, ella está en tus manos. Ojo por ojo.

Humíllala, hazla tuya.

¡Basta, Swa!

Victor sabe lo que debe hacer. Sí.

(Música suave)

"Se recompensará con 1000 dólares a quien entregue a Leo Limoux".

"Igual recompensa para quien informe sobre Ann Sullivan".

Espero que la ganaréis vosotros.

No se preocupe. Vendremos pronto a cobrarla.

Bueno, marchaos ya.

(Música de suspense)

¿Cuánto tiempo van a estar allí?

No sé, pueden ser días o quizá un mes.

¿Un mes? -Ajá.

¿Y ella, cómo es ella?

Ya sabes, una mujer inglesa.

¿Rubia? -Sí.

¿Guapa?

Bueno, es tiesa y orgullosa.

¿Es más guapa que yo?

No, tú tienes otra alegría.

¡De todas formas, no me gusta!

No te preocupes. Victor te quiere.

Sí.

Pero son un hombre y una mujer.

Vamos. ¡No puedo más!

¡Camine!

¿Por qué no me mata de una vez?

Quizás tenga que hacerlo.

Pero no ahora.

(Crujido)

¿Qué ha sido eso?

Nada, no te preocupes. Algún lobo que busca comida.

Malo, cuando se atreven a bajar de día.

No te entretengas.

Sigamos.

No puedo, tengo una herida en la pierna.

Siéntese ahí, intentaré curarla.

¿Qué está pensando? Vuélvase de espaldas.

(Música de suspense)

¡Acabe ya!

Eh, Jacob, mira esto.

Un pañuelo de mujer.

¿Entiendes esto, muchacho?

Parece que le hemos gustado a la chica.

No vamos a dejarla marchar así.

¿No pretenderás que la sigamos ahora?

Sí, hombre. Podemos bordear el lago.

Nos llevará toda la noche.

Yo no tengo prisa. ¿Y tú?

¡Mirad, esa balsa!

¡Esa balsa!

¡Eh, un muerto!

¡Allí, un muerto!

¿Qué es eso, Craft?

La balsa que esperábamos,

sin pieles y con Carry cosido a balazos.

La cuarta en lo que va de mes, capitán.

500 libras más de pieles perdidas y 3 hombres muertos.

¿Me lo reprocha?

Esos piratas han cortado el comercio por el río

mientras ustedes se cruzan de brazos.

Tengo unos pocos hombres para 10 000 millas.

Yo solo sé que me roban las pieles en sus propias narices,

matan a mis empleados y raptan a mi hija.

Los rastreadores buscan pistas. ¡No es suficiente!

No podemos hacer más hasta que lleguen refuerzos de Fort Labarby.

Y mientras, ¿qué será de Ann?

(Música suave)

Venga y caliéntese.

No tenga miedo a contagiarse.

¿Entramos y nos llevamos a la chica sin más?

El tipo ese va armado y podemos no gustarle.

Entonces, será mejor esperar un buen momento.

Creo que es lo más razonable.

Tome.

No tengo ganas.

No sé cuánto vamos a estar aquí.

¿Piensa morir de hambre?

¿Y a usted qué le importa?

Escuche, señorita Sullivan, odio a su padre,

pero no me gusta servir de carcelero.

Será mejor que soportemos esta situación.

Yo no puedo aceptar la comida de un mestizo.

Bueno, coma si quiere. Allá usted.

¿Qué piensa hacer conmigo?

Cuando Leo regrese, la devolverá al fuerte.

¿Y si no regresa?

Lo hará.

De lo contrario, usted matará a una mujer indefensa.

¡Qué gran triunfo el suyo!

Cállese. ¡No quiero!

Se dicen patriotas y obran como bandidos.

Naturalmente, los ingleses son la raza superior.

Tienen derecho a robar, maltratar y asesinar a los canadienses.

No escucharé sus horribles palabras.

Aquí estamos solos, señorita Sullivan.

Su distinguida sangre inglesa vale tanto como la mía de mestizo.

Pero pierda cuidado, no me aprovecharé de la situación.

Puede dormir tranquila.

(Música suave)

Eh, ¿adónde vas tan deprisa?

Gracias a Dios vieron mi pañuelo. Me salvarán, ¿verdad?

A eso venimos. ¿Qué es lo que te pasa?

Unos bandidos me raptaron.

Soy hija de Sullivan, el comisario de la factoría de Fort Brennan.

¡Por favor, llévenme lejos de aquí antes de que ese hombre vuelva!

Venga con nosotros.

Ha tenido suerte de encontrarnos.

¡Ann, Ann!

(Música suave)

Ahora, comerás.

Preciosidad.

Ya teníamos ganas de distraernos un poco.

¿Qué quiere decir?

Pues eso, que eres muy guapa y estamos necesitados de compañía.

¡No se atreverán! Vamos...

Vamos, muchacha. Has de ser más comprensiva.

¡Prometieron llevarme con mi padre!

No tengas tanta prisa.

Te quedarás con nosotros. No lo pasarás mal.

Estate quieta.

¡Grita! ¡Suéltame!

¡A ver si te oye alguien! ¡Canallas!

¡Canallas!

Y a mí que me gustan las chicas ariscas...

Piel fina, de princesa.

La palomita tiene uñas. -Sí, ya le bajaremos los humos.

Da una vuelta por si viene ese tipo.

¿Y por qué tengo que ser yo? -Vale, nos la jugamos a los dados.

Ocho. -La gané yo.

Pero por hoy, nada más.

Bueno, guapa, ahora nos vamos a divertir tú y yo.

¡No, por Dios, se lo suplico! No seas tonta.

¡No, déjenme!

¡Los colgarán por esto! ¿Y quién nos va a encontrar aquí?

¡Cuidado!

¡Dale fuerte, Butler, dale!

¡Acaba con él, ahógalo!

¡Ahógalo!

¡Dale fuerte, Butler, dale fuerte!

¡Acaba con él!

¡Jacob, ayúdame!

-¡No lo esperes!

¡Ojalá os matéis los dos, yo me quedo con tu oro y con la chica!

(RÍE)

¡Dale fuerte, muchacho, tiene la cabeza dura!

¡Victor!

(Disparo)

(Música dramática)

(Disparos)

Ha sido una gran estúpida.

No vuelva a intentarlo.

No se preocupe.

Es preciso curarle.

(Música dramática)

(Cornetas)

¡Desmonten!

Los refuerzos, al fin.

Adelante.

Se presenta el capitán Farrell con refuerzos de Fort Labarby.

Bienvenido, capitán. ¿Cómo sigue el coronel?

Bien, señor. Le envía saludos. Y una buena ayuda.

Es el capitán Doyle. Se encargará de la operación.

¿Qué tal? -Encantado.

Bueno, capitán, explíquenos su plan de ataque.

Los rebeldes operan por esta zona.

Haremos descender como cebo una balsa con pieles

que irá tripulada por dos hombres de confianza de la factoría.

Yo iré por la orilla con la segunda compañía,

siguiendo el curso de la balsa, hasta que ellos inicien el asalto.

Y cuando intenten robar la mercancía, cazarán a los rebeldes.

Verá usted... Ellos huirán fácilmente

trasponiendo esta loma, como hasta ahora.

¿Entonces?

Usted, capitán Farrell,

aguardará con sus hombres escondidos entre estos árboles.

Y cuando los fugitivos estén en medio del descampado,

entonces, cargará sobre ellos hasta exterminarlos.

Apruebo su plan. Creo que acabaremos de una vez con todos.

(Música de suspense)

Esto no me gusta, ya te lo he dicho.

Tenemos ocasión de apoderarnos de un importante cargamento.

¿Y por qué no hace algo la Montada?

No pueden, son muy pocos y andan buscando a la hija de Sullivan.

Deben estar ya cerca. Prepárense para el ataque.

Ya llegan.

Preparaos.

¡Ahora!

¡Todos a la balsa!

Es imposible resistir.

¡Vamos hacia la cumbre!

¡Abandonadlo todo!

¡Retiraos, deprisa!

Vete tú también.

¡Márchate!

¡Leo!

Leo, Leo...

¡Leo está herido, ayudadme!

Es una trampa.

Hay que salir pronto de aquí.

Al otro lado, estaremos a salvo.

Los ingleses no pueden cruzar el río.

Tenemos que llevarlo de aquí enseguida.

Ayúdale.

(Disparos)

(Música de acción)

¡Estamos perdidos! -No podremos escapar.

¡A ellos, muchachos!

¡Adelante! -¡A ellos!

Toque de carga.

(Música de acción)

Muchachos, ayudadme, vamos.

(Disparos)

Tengo que llegar abajo.

No puedes.

Lucharé con ellos.

(Música de acción)

Debimos morir con ellos.

Hemos quedado para vengar su muerte.

(Música dramática)

No ha debido levantarse.

Aún se encuentra débil.

Ya estoy bien.

Espere.

¿Por qué no se ha ido?

No podía dejarle en aquellas condiciones.

¿Qué le ha hecho cambiar de opinión?

Tal vez, porque sus sentimientos son nobles

y me ha respetado y defendido.

Pero ¿por qué hemos de mirarnos con rencor?

¿Por qué tenemos que ser enemigos, no podemos intentar vivir en paz?

¿El Canadá no es bastante grande para ingleses y canadienses?

¿Por qué han tenido que sublevarse?

Tenemos orgullo y dignidad.

No se nos puede tratar como a esclavos.

Pero usted y yo

no tenemos la culpa de esta locura.

¿Por qué no procuramos olvidar todo esto?

¿Por qué no pensamos

en nosotros, en nuestras vidas?

(Música romántica)

Ojalá te hubieras marchado.

Es mejor así. Estaremos juntos.

Ann, ¿no te das cuenta?

¿No sabes que tendremos que separarnos?

La señal será una columna de humo en aquellos montes.

Y entonces, tú...

Sí. Estoy obligado a entregarte.

Pero ¿por qué no te rebelas?

¿Por qué no renuncias a luchar?

Nos iríamos muy lejos,

a un lugar sin odios,

donde nada podría separarnos.

Es inútil, Ann.

Lo juré por la memoria de mi hermano.

(GRITA)

¡Contesta! ¿Dónde está mi hija?

No sé nada, se lo juro.

El capitán Doyle no permite el maltrato.

Cuando lo sepa, se le verán las costillas.

¡Confiesa! Espere...

¿Dónde la esconde? La custodia Victor DeFrois,

no sé en dónde, pero he oído que vendrá a entregarla

si se le hacen señales de humo desde el monte.

¿Cómo serán esas señales?

Una columna de humo a la puesta de sol.

Espero que sea cierto lo que dices.

¿Por qué los has traicionado? Ahora, apresarán a Victor.

Es mi venganza.

El propio Sullivan dará la orden para que su hija sea muerta.

No te comprendo.

La señal para que la entreguen es una hoguera al amanecer.

Y yo les dije que la encendieran a la puesta del sol.

Esa orgullosa morirá.

-No esperaba menos.

Ya sabía yo que no debía fiarme de ti.

De manera que una columna de humo al amanecer, ¿eh?

Han llegado a un acuerdo.

Entonces, he de volver con los míos.

Sí. Tengo que entregarte.

Eh, Swa...

¿Quién podrá hacer la señal?

Es Sullivan, estoy segura.

Victor...

Creerá que le avisamos y caerá en la trampa.

Qué extraño, parece abandonado.

Sí. Mi padre debería estar aquí, esperándome.

No me gusta nada. Voy a ver qué ocurre.

Espérame aquí.

Duro con él.

Ven, hija mía.

¡Aguanta, Victor, estamos aquí!

Imbécil, te dije que avisaras a los de la Montada.

No creí que fuera necesario, señor. ¡Calla!

Perdón, míster.

¡Pronto, a las canoas!

¡Vamos!

(Disparos)

He dicho que a las canoas.

Muy bien, Leo.

Déjame solo.

No dejéis que se escapen.

¡Disparad, que no quede uno!

¡Limoux ha muerto!

Ha muerto Limoux.

Yo os cubriré.

(Música triste)

Vamos.

Leo Limoux ha muerto.

Pero nosotros debemos continuar.

¡Te seguiremos! -¡Lucharemos!

¡Estáis todos locos!

¿Qué queréis, más muertos y más sangre?

¿Por qué no admitir lo irremediable?

La lucha sigue y seguirá hasta que nuestro pueblo sea libre.

¡Tiene razón! La libertad no se mendiga, hay que conquistarla.

-¡Sí, estamos contigo! -¡Te seguiremos todos!

Iré a los Estados Unidos.

Hablaré con Louis Riel, le convenceré para que vuelva.

A su lado, nos haremos fuertes todos los francocanadienses.

Nina...

Te indultarán.

Iré a pedir clemencia.

Aún podemos ser felices.

Es inútil. No lo comprenderás nunca.

¡Te matarán, como a Leo Limoux!

Ojalá.

Fue una hermosa muerte.

¿Y la vida?

¿No te importa la vida?

¿Y yo tampoco te importo?

Debo seguir mi camino. Perdona.

Entonces, te acompañaré.

No quiero separarme más de ti.

La guerra es cosa de hombres.

Swa iba con Limoux.

Swa es distinta. ¿Por qué?

No hagas más penosa nuestra despedida.

Adiós, Swa.

Buena suerte. Gracias.

Adiós, chico. -Suerte, Victor.

-Que tengas suerte.

La necesita.

Victor, me voy contigo.

Es imposible. Escucha. Te quiero.

Por encima de todo, está mi amor por ti.

Pero sabes lo que pienso de él. Sí.

Estaré siempre a tu lado. Te seguiré adonde vayas.

Ann...

Una mujer no abandona a su hombre.

Victor ya casi no es tuyo.

Lleva el veneno en su corazón.

¿Qué quieres decir?

Leo Limoux ha muerto y también yo tengo la muerte dentro.

Estás borracha.

Estoy muerta,

pero tú nunca dormirás con Victor DeFrois en las colinas.

Una inglesa ocupó ya tu lugar.

Malditos...

¿Y adónde se dirigen?

Cruzarán la frontera por el paso Pintock.

No es cosa de entretenerse. Hay que darles caza.

Un momento.

¿Seguro que dices la verdad?

Él debía casarse conmigo. Toma.

Por tu informe.

Vamos.

No olvide que llevan unas horas de ventaja.

Y hay más de 70 millas hasta la frontera de Pintock.

Podemos ir atajando por las montañas.

Guíanos, Craft. Los atraparemos.

Tengo que vengarme. Han de arrepentirse de lo que han hecho.

Capitán Farrell, asumirá el mando de Fort Brennan hasta mi regreso.

Es un honor para mí.

Señor Sullivan, ¿piensa acompañarnos?

Naturalmente.

¿Sabe usted que nos aguardan jornadas muy duras?

Se trata de mi hija, capitán, deseo castigar al culpable.

Nina.

Swa anda buscándote.

Quiere matarte.

(Corneta)

¡Perra!

No has sabido conservar a tu hombre

y ahora traicionas a los de tu raza.

(Música triste)

Swa...

Swa, por favor...

No dejes que alcancen a Victor.

Sálvalo, por Dios.

Llegaré antes que Sullivan.

Los detendré, te lo prometo.

(Música de acción)

¡Vamos, adelante!

¿Viajarán juntos? Sí.

Me pidieron solo un caballo. No importa, nos arreglaremos.

Que tengan suerte.

(Música de suspense)

(Caballos a lo lejos)

Ya estamos cerca.

¡Adelante!

¡Arre!

Han tirado desde aquellos árboles, capitán.

¡Fuego a discreción!

Escucha, son disparos.

Sí, vienen persiguiéndonos.

¡Arre!

¡Maldita salvaje, suelta!

¡Suelta!

(GRITA) ¡Ah!

(Música triste)

¿Te has lastimado? No, no te preocupes.

(Relincho)

Se ha roto una pata. Tendremos que seguir a pie.

No hay otro remedio.

Corre.

(Música de suspense)

¡Aprisa!

¡Se nos escapan!

¡Van a atravesar la frontera! ¡Rápido!

Todo está perdido. ¡Huye!

No quiero dejarte. Ve tú solo o te matarán.

¡Deténganse!

¡Alto!

¿Qué hace, capitán? Vamos adelante.

No podemos cruzar la frontera. ¿Cómo que no?

Yo la cruzaré. ¡Quieto!

Mire, la patrulla americana.

¡Lo conseguimos, estamos salvados.

¡Sullivan!

(Música suave)

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