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Pues este también era de mi abuelo. Lo que pasa es que lo tenía, sí, en su
¿El abuelo Manuel?
Sí, sí, sí.
Me encanta.
Oye, Nacho, ¿te puedo enseñar un mueble? He visto que además es precioso.
Un momentito, ¿vale? Muy bien. Vamos a verlo, ¿eh? A ver, no es un mueble,
¿vale? Vale.
¿Tienes?
No, no, madre de Dios.
Vale, pequeño, vale.
Yo, déjame, déjame.
Lo hago antes.
Por favor, por favor. Que te ayudo de aquí. Vale, no. Porque es cabezota, ¿eh?
Hola.
Antes así.
Venga.
Y es igual hacerle así como unas puñas.
Sí, ¿vale?
Que no te haya ahí. Serena está buscando esta mancha. Ah, vale. Ah, mira, con
ese ramillo. ¿Lo forramos? Sí.
Vale. Sí, es una tonta. A ver, tira de ahí.
Oye, este perro nuevo es un poco... Tiene un genio, ¿no? Sí.
Madre mía.
Pero es bueno.
Bueno. Sí.
Vale.
Cuidado que cierro. No hace falta atarlo ni nada, ¿verdad?
¿Verdad? Atarlo así no, ¿no? Para mí no.
Vale, pues nada, David, que muchas gracias.
Muy bien.
Que tenemos el máster vacío. ¡Au!
Así que vendremos un montón.
Pues ya sabéis dónde estoy. A propósitas.
Perfecto. Muy bien. Vale.
Gracias. Adiós.
Adiós.
¡Oh, no! ¡Precioso!
¡Precioso! ¡Precioso!
¡Precioso! ¡Precioso! ¡Precioso!
¡Precioso! ¡Precioso! ¡Precioso!
Oye, ¿y eso que llevas ahí en el maletero?
Pues es una cosita que he cogido en el sepo para almacén.
Te va a gustar.
Una cosita de nada.
Una vasita.
Oye, ¿algodoncillo?
A ver cómo sigue esta.
Muy bien, estás en forma, ¿eh?
Muy bien, sí, sí, sí.
Oye, ¿y qué plan tenéis para el fin de...? Pues lo del macet, ¿eh?
¿Vas a ir al macet?
Claro. ¿Tú te vienes también, no?
No,
yo te había dicho que me venía para estar con papá.
Ah, vale, vale, vale.
Quiero estar con él para ver cómo está.
Vale. Bueno.
Bueno, pues nada.
¿Qué? Venga, que sí, que me voy mañana con vosotros al maseto.
Y así pues me enseñáis el catarroso que lleváis ahí. Claro. Venga.
¿Quedamos a las doce aquí, por ejemplo?
Sí, a las doce. Está bien. Venga. Hasta mañana.
¿Qué? Año 59.
¿Por qué?
¿Te he hecho daño?
Bueno.
No.
¿Y cómo va a ser la obra? ¿Qué vas a hacer?
Pues a ver, os cuento un poco.
Mi idea es poner aquí la cocina. Tenemos aquí el tiro de la chimenea.
Esto es súper bonito, así para hacer un plan fogar.
La cocina que tenemos aquí, la ventañica, súper buena luz.
La puerta, que igual la podemos aprovechar para otra cosa, pero puerta
cristal para que entre más luz.
Y igual se puede hacer una mesa con la puerta o algo.
¿Esto le vas a dejar también?
Pues tengo dudas, sí. Esto era para secar pieles.
Es que me da pena quitarlo.
Yo que sé, igual se pueden hacer unas balditas o algo así. Sí, sí.
¿Quieres que empecemos a sacar alguna cosa o qué?
Pues sí, igual aprovechamos de todas formas eso. Si queréis mirar, pues tengo
aquí que he hecho todo el plan.
Bueno, venga, pues sacamos y vamos a aprovechar que estamos... ¿Todo?
Sí, todo esto. Sí.
Sí, porque esto en un par de semanas van a venir a hacer obra.
Aprovechamos. ¿Qué?
Vale.
Esto no...
Vamos al fondo a la derecha, ¿vale?
Vale.
Tú puedes dejarlo aquí dentro, ¿eh?
Aquí. ¡Hala, qué bonito este breso!
Sí. Pero qué de flor, está precioso.
¿Y con qué estás ahora?
Pues estoy viendo si esta es la misma que esa.
A ver.
Yo creo que la hoja es más pequeña.
¿Sí? ¿Seguro que justo la hoja es igual?
No, no es.
Yo creo que no.
Yo creo que la hoja es igual.
¿No me vas a preguntar cómo está papá?
Mamá, está mal.
¿Pero peor que otras veces o qué?
Está cansado.
Le gusta ir al baño, le gusta cocinar.
No sé, cosas que antes hacía tan normal ahora no puede.
¿Y esto lo ha hablado con los médicos?
Sí.
Bueno, yo qué sé, igual es una crisis y... Y se pasa, cariño, como otras
Me voy a venir la temporada a vivir con él.
Oye, chicas, a ver si vamos a perder el autobús.
Pero que sale a las seis.
Pero vamos yendo, ¿no?
Venga, vamos.
¿Os he presentado alguna vez?
¿Conocéis?
Si no...
Llamad
a Lenito.
Ignacio.
¿Ignacio? Sí. En el momento llámame Ignacio, ¿vale?
Buen viaje. Me vengo el viernes que viene.
¿Venís a buscarme? Claro.
¿Te visto cuando llegue? Sí.
Adiós. Adiós. Buen viaje.
Nacho, me voy.
Ramón. Ramón, ¿todo bien?
Sí, estoy bien.
Vale, me voy ya, ¿eh?
¿Qué saca la oso?
Que se había metido en el pasillo.
Claro, es un perro.
¿Cómo?
¿Lo está sacando?
Sí.
Voy a abrir, ¿vale?
No.
Vale. Vale, no voy a entrar.
Bueno, me voy. Sin más, que Madalén me ha dicho que venga una vez a la semana a
intentar hacerlo y también... ¿Cómo?
Yo me apaño, gracias.
Como quieras. Muy bien.
Venga.
¿Y esto cada cuánto hay que regarlo?
Pues en el otoño una vez a la semana o así.
¿Solo? Sí. Pero esta habrá que regarlo todos los días, ¿eh? No, en verano todos
los días, pero... O sea, yo no voy a ir todos los días a regarlo, ¿eh?
Bueno, tranquila que papá no va a llegar a verano.
¿Qué tal, Bórbara? ¿No me has contado nada?
Bien.
¿Bien? Sí.
Joder, qué fuerte estás.
Joder.
Ay, no, estamos...
¿Me dejo las llaves?
¿En el coche?
Ah, no, que las tengo yo.
Gracias. Venga. No tardes, ¿vale?
Hola, papá.
Hola.
¿Qué te hemos traído?
Por cierto, el viernes que viene tiene cardiólogo.
¿Me lo puedes acompañar?
No, yo tengo que preparar a Farigola. Al fin de...
Tengo ocho personas además, o sea que no... Vale, vale, pues me vengo yo.
O sea, ¿qué vas a hacer? ¿Vas a faltar a clase cada vez que tenga una cita
médica o qué?
O sea, ¿hace falta cita?
Joder, es que es muy incómodo y te estoy hablando que no solo es para mí. No, de
verdad que ya está. Escúchame, cada vez que voy se mete en su cuarto.
Es muy incómodo.
Vale.
No pasa nada. Yo te lo he dicho. Me vengo yo y ya está. Ya, pero que no
que pierdas el curso.
Ya, pues entonces dime qué quieres que haga.
Madalén.
Mira, a mí me da mucha pena que esté enferma.
Pero esto es que es un marrón. O sea... Sí, po.
¿Qué pasó?
Nada.
¿Cómo le haces reír en ese segundo?
Bueno, pues tengo mis trucos, ¿eh?
La llevo a la basa a tomar algo, ¿vale?
¿Y la cena?
Va a ser un momentillo solo, ¿vale? Bueno, pues la voy cenando yo. Oye, por
favor, escápaselo bien, ¿vale? Que quede escuchado, ¿vale?
Callao.
¿Estás bien?
¿Necesitas algo?
Voy a abrir, ¿vale?
Escárcete, hija.
Que se me resiste.
Hola, cariño.
¿Cómo está?
No lo sé. No tiene el box, no me ha dicho nada todavía.
¿Pero qué ha pasado?
Pues nada, que se ha puesto malo, muy mal. Se ahogaba, no respiraba.
Y sin más, se ha llevado a la ambulancia y no le ha visto nada. Te voy a ir a
verlo, ¿vale? Vale, vale.
Joder, mamá.
¿Ves? No me tendría que haber ido.
¿Nos vamos?
Podemos esperar, ¿eh?
Aquí no pintamos nada.
Bueno, pues nada, eso os explico un poquito.
Ya sabéis lo de las placas, ¿no? Que va con placas solares y bueno, o sea, en
general no hay problemas, va a llegar para todo, pero sí que igual tener un
de cuidado si, por ejemplo, salís al Porsche por la noche y tal, no dejaros
luz o cosas así.
Arriba tenéis secador de mil vatios. O sea, estas cosas son así como un poco
justitas, pero... Vida frugal, ¿no?
Vida frugal, eso es. Aquí ermitañismo.
O sea, no tenéis microondas, no hay tele.
No hay tele.
No hay tele.
¿Y qué?
Tengo nada.
¿Te encanta?
Las vigas, ¿te gustan? ¿Las vigas o la lámpara?
Las vigas, ¿verdad?
Sí. Hombre, son súper antiguas. Esta madera tiene igual 200 años.
Dime. ¿Podéis pasar por casa de papá a recoger un par de cosas?
Hola. Hola.
¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Mejor. Me alegro.
¿Qué pasa?
Qué susto, ¿eh? No, cariño, que tengo que hacer tareas. ¿No pasa?
Venga, que mamá se va a sentar con nosotras.
Siéntate ahí. ¿Cabes? Sí.
Muéveme. Te estaba enseñando fotos de oso.
¿Bien con él?
Sí.
Espanta a todos los gatos.
Raúl ya no ha vuelto.
Vamos a ver dónde está.
¿Habéis traído el libro?
Sí, está en la bolsa.
¿Te duelen?
No mucho.
¿Desde el principio?
No.
Capítulo 67.
Página 111.
Empiezo.
Nostalgia.
Platero, ¿tú nos ves, verdad?
¿Verdad que ves cómo se ríen en paz, clara y fría, el agua de la noria del
huerto, cual vuelan en la luna última las afanosas abejas en torno del
romero verde y malva, rosa y oro por el sol que aún encienden la colina?
Platero, ¿tú nos ves, verdad?
¿Verdad que ves pasar por la puesta roja de la fuente vieja, los borriquillos de
las lavanderas, cansados, cojos, tristes, en la inmensa pureza que une
cielo en un solo cristal de esplendor?
Latero, ¿tú nos ves, verdad?
¿Verdad que ves a los niños corriendo, arrebatados entre las jaras, que tienen
posadas en sus ramas sus propias flores, liviano jambre de oagas mariposas
blancas? goteadas de carmín.
Platero, tú nos ves, ¿verdad?
Platero, ¿verdad que tú nos ves?
Sí, tú me ves.
Y yo oigo en el poniente despejado, endulzando todo el valle de las viñas,
tierno rebudo lastimero.
Qué bonito.
Sí, muy bonito.
¿Sigo?
Hola, buenos días.
Hola,
Ramón. Buenos días. Te han hablado de nosotros.
Sí. Te han comentado quiénes somos, qué hacemos.
Sí, más o menos.
Pero bueno, entiendo que ustedes son una unidad, un
equipo que nos ayuda a los enfermos un poco en este tramo
de la enfermedad a llevarlo.
Lo mejor posible.
¿Cómo te encuentras, en general?
Bien, bien.
Está en su casa, entiendo.
Sí, sí, sí. Esto no es de hace cuatro días, llevas aquí tiempo.
Yo vivo aquí solo.
Madale viene los fines de semana.
Isabel viene de vez en cuando a echar una mano.
¿Vives cerca, Madale?
No, bueno, yo estoy viviendo ahora en Valencia, porque estoy estudiando allí.
Pero, bueno, los fines de semana siempre me vengo.
Ella estudia ingeniería agrónomo.
Y está haciendo el TFG.
Ya es mi último año ya.
¿A qué te has dedicado en tu vida?
Uf,
yo he hecho de todo.
Yo he trabajado de albañil, de vigilante, de la hostelería.
Y una cosa que he hecho que me ha gustado mucho, pero llevo un tiempo que
tomo más abandonado, es la escritura.
A mí me ha encantado escribir.
No, pero ¿por qué eres escritor, papá?
Bueno, esto es como el que mata a un gato.
No, es escritor.
¿Es escritor? Sí.
Y humilde.
No, a ver, yo se lo explico.
Tengo... Vamos a llamarla así, si quieres, mi hija.
Mucha literatura escrita.
Tengo poca literatura vendida.
Este es un poco el resumen.
Te has tenido que apoyar en otras cosas. Esto.
Por eso les decía que he hecho muchos trabajos porque... Hay trabajos que te
dan esa libertad para dedicarte a lo que te apasiona.
Si te paras, hoy te vamos a explorar. A ver.
Porque tenemos unos informes del hospital que ya nos dibujan un perfil de
paciente, pero... Igual estoy mejor.
Igual estás mejor.
Hombre, cuando uno vuelve a casa... Claro.
Se encuentra de otra manera.
No te levantes, no te preocupes.
134, 86.
Satura 94, 62.
Ahora te atacamos por la espalda. Vale.
¿Se puede cogerle por la nariz y soltarlo por la boca despacito?
Y respirando, porfa.
Ramón, tú sabes que tu situación es delicada, que es complicada y que nos
dar un vuelco en cualquier momento.
Que esperemos que no sea pronto.
Pero ¿qué puede ocurrir?
¿Cómo lo afrontas? ¿Cómo lo percibes? ¿Cómo...? ¿Qué te genera? ¿Te asusta?
inquieta? ¿Te...? Hombre... Es inevitable.
Pero no...
No en términos de... de... ¡Ay, qué pena!
Que me muero. No, no.
No, no. Lo que más... Ya os digo, lo que más me... Pues eso, el que esta... mi
gente lo pase mal por mí.
Y, hombre, me gustaría ver crecer a Madalén.
Verle acabar su carrera.
Y cosas bonitas que le van a pasar, seguro.
Eso me da... Me fastidia.
Pero bueno.
No se puede... Tener todo.
Claro. Claro.
Que todo nos asusta un futuro incierto.
Sí.
Pero esto no te lo quita nadie.
Este ahora...
De presencia, de estar aquí, de tener la mano de Madala encogida, de tener el
cariño de los tuyos.
Cuando yo era pequeño, cuando yo era niño, cuando en mi pueblo se moría
las campanas doblaban a muerto.
Que era un sonido grave, pausado, perfectamente reconocible.
De modo que todo el mundo sabía, niños, ancianos, todos en el pueblo que se
había muerto alguien.
Si además te bajabas a la iglesia o veías el cortejo fúnebre cuando
salía, camino del cementerio que está en las afueras.
Pero eso se ha perdido.
Entonces, mirarla de frente, yo me voy a morir, no lo hacemos
nunca.
Y es importante para... Porque la presencia de la muerte, decía un amigo
hacen la vida mucho más interesante.
Si la apartamos por completo de nuestro universo de conciencia, mal asunto.
Tampoco es que haya uno que regodearse en la finitud, ¿no?
Pero... tener presente que nos puede pasar.
A ti también.
Pero... Prisa no tenemos ninguno. Prisa no tenemos ninguno.
Pero es importante.
Hay que saber que tenemos fecha de caducidad.
Bueno, pues muchas gracias.
Estamos en contacto y cualquier cosa nos llamáis. Claro, sí. Nos veremos en una
semana. Muchas gracias. Adiós, Ramón. Adiós, Magdalena. Adiós. Adiós. Que
tengáis buen día.
Igualmente. Hasta luego.
Adiós, Isabel. Buen día. Adiós. Adiós, Isabel. Muchas gracias.
Hasta pronto.
Adiós.
Gracias.
¡Hombre!
¿Quién vive?
¿Quién vive? Mira quién viene. ¡Hombre! ¡Sabes! ¡Sabes!
¡Ya nos hemos pillado!
¡Qué fuerte!
¡Nos hemos pillado!
¡Leo!
¡Qué alucinada! Estás igual, ¿eh?
Estás igual, ¿no? Estás igual.
Pero qué fuerte esta sorpresa.
¿Cómo es posible? ¿Qué ha pasado aquí?
Carlos.
¿Qué tal?
Bien, aquí con el compañero. Menudo piezón tenéis, ¿no? Montado.
Estamos aquí con el artista.
¿Estáis nostálgicos?
Recordando viejos tiempos.
Madre mía, que hay apuros.
Que no, no, no.
Está buena, ¿eh?
Madre mía. Oye, pues está hecho un chaval, ¿eh? ¿Cómo lo ves?
¿Y el look que se ha dejado así hipster?
Claro.
Se va adaptando a los nuevos tiempos, ¿eh?
Echa, échale.
¿Quieres un...? Bueno, a ver, venga, un brindis. A ver, que estáis secos.
Dios mío, a ver.
No, hombre, que no está muy fuerte.
Así es de divertirme un poquito.
Salud.
Me estoy acordando de lo de los libros que te paso con Ramón.
Es que aquí el amigo le dejaba yo los libros y luego me los devolvía con todas
las páginas mojadas.
Y claro, y luego me... Oye, Leo, déjame...
No te voy a dejar ni un libro, tío. No, no, pero claro que es que la cuestión
era que al principio decías, pero ¿cómo es posible, sabes, que una vez, dices,
pues te ha entrado agua por la ventana, algo ha pasado, pero ya era algo que
pasaba un día así y otro también, y resultó que es que leía en la ducha. El
cabrón se metía... Esta es la cosa, que leía en la ducha.
Ramón, me voy ya.
Ramón.
Ramón.
Ramón. Eres muy bobo tú, ¿no?
De verdad, que poca gracia has tenido siempre.
Perdón.
Bueno, que me voy, ¿vale? Vale.
Oye, y aquí... Huele un poco mal, ¿no?
¿Será? Los puros.
No, no son los puros.
Lo que hace es que no te has duchado.
Te dejo aquí el albornoz, ¿vale?
¿Por qué te escondes?
Ya ves que es muy listo. No me escondo.
Mira.
¿Qué?
Un fósil.
A ver.
¡Hala! Es estriar.
Sí.
Qué buen ojo has tenido siempre, ¿no? Para encontrar fósiles tú.
Yo también quiero uno.
Uno mío.
Mira. Otro.
Otro, otro.
Una poquita.
Una poquita.
Sí que es una poquita.
¿Te gusta?
¿Qué tal el maset?
Bien.
Estamos montando la cocina ahora.
¿Para alquilar?
Sí, esa es la idea.
Ya no te vuelves a Vitoria.
Eso tenía sentido hace diez años.
Ahora ya no.
Nacho.
¿Se sacó la plaza?
Sí.
Está en el Instituto de Valderobres.
¿Y Melaria?
¿Se compró la casa en Gandesa al final?
Regresó a México.
¿Habláis? Que si habláis.
Amado León.
El que llueve no para.
¿El qué?
Antes que se haga viejo.
Descansa, Ramón.
Sube un poco el aire.
Hola cariño, mami, ¿qué tal?
Había una foto muy bonita de cuando era madre en pequeña que sale con un
pañuelito azul en la cabeza, con unas coletitas.
La tienes tú, ¿verdad?
Ahí. Ah, esa. Ahí es esa.
Preciosa. Un poco se habla del limonero, ¿eh?
¿Qué pasa, pues?
Un poco de... Sí, pochito, ¿eh?
Ahí va.
¿Qué pasa?
Nada. Se le ha roto.
Pero nada, que es un cachito el marco, cariño. No pasa nada.
¡Qué guapo!
¡Qué joven!
Enseñáselo a tu madre.
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
Qué bonito.
¿Y si vamos a casa de Ramón?
¿Es la madre de Alan?
No sé.
Yo qué sé, podemos llevar a Oso.
¿Puedes que vaya?
Claro.
¡Ay!
¿Quién es?
¡Hola, bonito!
¡Hola!
¡Hola!
¡Pero qué bonito!
Hola, Nacho. ¿Cómo estás?
Bien. Muy contento.
¡Con mi osito!
Aquí dejamos las pilas y aquí las patatas, ¿vale?
Vale, esto nos lo llevamos para el compost, ¿vale? Vale. Una bolsita.
Venga, ahí. Oye, Nacho. Con alegría, ¿eh? ¿Qué tal? Sí. Mira qué marmona es.
Es que tiene carácter. En el cole, ¿bien? Está muy bien.
En el instituto, bien.
A mí me gusta más la parte musical de ser lo que es el músico, ¿no? Tocar o
componer, me gustaría hacerlo más, pero la docencia me gusta mucho.
Bueno, te da seguridad.
Claro, sí, sí, exacto. Que no seamos tumultuosos.
Madalén. ¿Qué? Termíname esta una.
Pero si te queda ya nada.
Es grande.
Venga. Oye, una pregunta.
Isabel siempre me reúye.
¿Qué? Una tontería.
¿Cómo os conocisteis?
¿Nosotros?
Pues, bueno, a ver, nos habíamos visto ya en el comedor, pero yo creo que la
primera vez que hablamos y tal fue aquello del perro, ¿no?
¿Qué perro?
Iba un día andando, bueno, salía al campo, a correr, a pasear, al trote.
Al trote cochinero, como decimos allí.
Venga,
sin fin. Por nosotros.
Por nosotros.
No, tenéis que apoyar.
¡Ay, qué bonita!
Me gusta mucho, ¿eh?
Me gusta mucho.
Venga, vamos a bailar.
No,
no, él puede, él puede.
Gracias, Isa, por traerte a uso.
Gracias.
Gracias.
Sí, claro.
Sí,
nada.
Quiero decirle que ya está descansando.
Sí.
Tranquila.
Tranquila, tranquila, mujer.
Sí. Gracias.
Nada, nada, nada. No se preocupe.
Sí. Es mañana a las seis, perdón.
Me ha hecho de verdad que es que no tengo a mamá.
Está muerto.
Te tengo jurado. Vale.
¿Sí?
Sube.
David.
Hola, buen día. Hola.
Te acompaño el sentimiento.
Gracias.
Mira, te ha dejado Magdalena una caja llena de cosas viejas. Me ha dicho que
eches un vistazo, que las que quieras te las lleves y las que no se quedan aquí
las tiraremos.
Vamos. Y los muebles, todo lo que hay aquí, o sea, no vamos a usar nada.
Muy bien. Pues cargo todo lo que hice vacío y... Ah, pues sería genial esto.
bien. Vale. Gracias. Ahí tienes el salón.
Luego los chicos de los libros se han pegado un currazo.
Cajas y cajas. No sé los kilos de libros que han sacado. Estaban alucinados. Era
un palizón.
Alucinando con la biblioteca que tenía tu padre.
Mira.
Que papá lo guardaba todo.
Todo, ¿eh?
Había servilletas con citas, con locuras de las suyas. Yo no sé.
Dibujos tuyos.
O sea, hemos sacado carpetas, carpetas enteras de dibujos tuyos.
En cuanto pueda.
Vale. Cuídate mucho.
Igualmente.
que te estaba diciendo que te acuerdes de coger el limonero.
Pero espérame, lo trasplantamos juntas cuando vuelva.
Y nada, que quería darte las gracias por todo lo que has hecho.
De verdad, mamá, muchas gracias.
Echa.
Espera, espera, espera.
¿Lo ves?
Sí.
Espera, quieto, quieto, quieto.
Que ya van perlas preciosas los hombres cuando te ven
y yo te llevo la reina, la reina de mi querer.
¿Te acuerdas la noche ajedrea en que en tus ojos miré
de vida linda y bonita que jamás te olvidaré?
Tu lindo pelo, tu linda boca, tus lindos ojos recordaré
porque te llevo dentro del alma desde la noche en que te miré.
Los claveles y las rosas te tendrán que marchitar
cuando pasas tan preciosa con tu rabito de
azahar.
Te querré toda la vida, no te quisiera perder,
tú eres la flor perfumada que yo siempre guardaré.
Te acuerdas la noche aquella en que tus ojos miré,
de vida linda y bonita que jamás te olvidaré.
Con tu clavel en el pelo y tu mantilla chulona, es mi cante para ti, ole
mujer española.
Tu lindo pelo, tu linda boca, tus lindos ojos
recordaré, porque te llevo dentro del alma desde la noche en que te miré.
Los claveles y las rosas te tendrán que
marquitar cuando pasas tan preciosa con tu
rapito de azahar. Te querré toda la
vida, no te quisiera perder, tú eres la flor
perfumada que yo siempre guardaré.
¿Te acuerdas la noche aquella en que tus ojos miré?
De vida linda y bonita que jamás te olvidaré.
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