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Max Wharton, editor del New York Bulletin,
propiedad de Robert Drexel Gow, dimite para alistarse...
�Mi editor, mi peri�dico, y as� es como me lo dice!
Wharton, 39 a�os - Esposa - Paula Wharton est� en Hollywood
adaptando su �ltima novela a la gran pantalla...
Nos enteramos por el teletipo,
como si no debiera nada a este peri�dico o a m�.
�Como si nunca nos hubiera conocido de nada!
�Ese hombre est� loco!
Hola, muchachos.
- Hola. - Hola.
Hola.
Hola, Robert.
Parece que ya lo sab�is.
Pod�as hab�rselo dicho a alguien, Max.
Cre� que lo hab�a hecho, durante los �ltimos dos meses.
Solo era cuesti�n de qu� d�a.
�Estaba mal hacerlo cualquier d�a
sin consult�rmelo a m� y a este consejo!
Hemos decidido que tu labor en la guerra est� aqu�, en este peri�dico.
No, esa era tu decisi�n, Robert.
Te he dicho 100 veces
que mi labor era estar tan cerca de la guerra como me dejen.
Impulsos de colegial.
Un deseo de marcharse con banderas al viento y volver como un h�roe.
- �A mi edad? - Cosas de colegial, s�.
No seas un idiota testarudo.
Sabes mis razones, y sabes que tienen m�s que ver con el futuro de este diario
que con conseguir medallas.
Si sigue habiendo un diario cuando vuelvas.
Ya empiezas otra vez.
Cuando te vayas, este diario deja de existir,
porque el diario eres t�.
Es todos los hombres en esta habitaci�n.
Hemos trabajado juntos durante 5 a�os
siguiendo una pol�tica que no ha cambiado nunca.
Con Ed Kennedy en mi puesto, todo ir� bien.
Claro que respeto eso y a todos vosotros.
Pero ninguna pol�tica vale nada
sin la cabeza y la val�a del hombre adecuado que ponga las palabras.
Y en este caso, me juego dos millones a que ese hombre se llama Wharton.
�Es eso lo que te preocupa, dos millones de pavos?
Hasta cierto punto, s�. �Te parece vulgar?
La Sra. Wharton llamando al Sr. Wharton. Conferencia.
Polly.
�Oiga? S�, al aparato.
�Sabe Polly lo que has hecho?
No.
�Hola, Polly!
S�, es verdad, �ngel.
Bien hecho, cari�o.
�A d�nde van a mandarte, Max? �A d�nde vas?
No s�. A alg�n sitio para instrucci�n b�sica. Me presento dentro de 5 horas.
- �Te vas dentro de 5 horas? - �Silencio!
Es Robert Drexel Gow desesperado. Despu�s de eso,
quiz�s a la Escuela de Oficiales, si lo consigo.
- Y ah� es donde me re�no contigo. - �D�nde qu�?
Necesito 7 u 8 semanas m�s para el guion de Joel Nixon
y cuando vayas a la Escuela de Oficiales, all� ir� yo.
No discutas, Max. No podr�a aguantar m�s tiempo.
�Te extra�o una barbaridad!
Y t� me tomaste para lo bueno y lo malo, para la guerra y la paz.
Vale, cari�o, t� ganas. Est�s loca, pero no te muevas de ah�.
S�, �ngel, te escribir� todos los d�as.
- Adi�s, Polly. Adi�s. - Max, �no ir�s a marcharte ya?
Max, necesitar� m�s tiempo contigo.
Lo que no sep�is ya de este puesto, no lo vais a aprender en otra hora.
Denunciad cualquier sucio motivo, sea de qui�n sea,
e id tras los tipos que sue�an con la siguiente guerra.
Mostrad a este pa�s c�mo mantener la victoria tras de haberla ganado.
- Buena suerte, Ed. - Gracias.
- Adi�s, Robert. - Max, tengo que saber a d�nde vas.
Van a surgir mil problemas.
- No, Robert, se acab�. - �Qu� se acab�?
Me va a resultar duro marcharme.
As� que me marcho ya.
�O sea que te vas sin m�s en medio de este tinglado?
Ya me has o�do. Nada de comunicaciones de Robert Drexel Gow.
- Nada. As� es como va a ser. - Bien, en ese caso,
- adi�s, Max, hijo. - Lo digo en serio, Robert.
Claro, claro. Por eso digo que no te acuerdes de nosotros para nada.
Paula Wharton - Beverly Hotel Los Angeles, California
Cari�o. Instrucci�n terminada. Destinado Escuela Oficiales.
Tetley Field, Florida. Alquilado Bungalow 26D para ti.
Palmetto Court. Ve Delante. Te quiero - Max
Norman, que venga ya el coche. Estar� lista en un momento.
- S�, Sra. Wharton. - Joel, no hay que tocar ese guion.
Si lo haces, b�scate a otro que lo haga.
�Qui�n va a cogerlo donde Polly Wharton lo dej�?
Por eso me trajiste, para trabajar barato.
�Otra semana sin Max, y reviento!
Pero Polly, un sitio de bungalows. Ah� viven como sardinas en lata.
- No vas a soportarlo. - Lo que aguanta una mujer, otra puede.
Vas a volverte loca, a no ser que pretendas escribir algo.
- Ni una l�nea. - Pero te llevas la m�quina de escribir.
Me la llevo a todas partes.
Sin una docena de l�pices, me siento sola. Me los llev� a la luna de miel.
- No, esto es un trabajo exclusivo. - �Qu� trabajo, Polly?
Max Wharton, el hombre m�s importante que conozco.
Lo que el mundo vaya a ser, depende solo de �l.
Y si decide luchar de otro modo en mitad de la guerra,
tengo que saber por qu�, y procurar que lo consiga.
Bien, amigos, ya vamos. �Coges esas maletas, Norman?
Adi�s, Elsie. Escr�beme desde Nueva York. Vamos, Jill.
�Bungalow 26D, all� voy!
�Espalda recta!
�Cu�nto lleva en el ej�rcito? �Espalda recta!
Salte hasta aqu�.
�Qui�n le dijo que bajara? Qu�tese esa sonrisa. T�rela.
P�sela. Espalda recta. Alto.
Encoge esa barbilla. Pon otra barbilla. Pon dos barbillas.
Adoctrinamiento
Montaje de ametralladora
Lectura de mapas
Camuflaje de aer�dromos
Normas de instrucci�n de infanter�a
Disciplina de camuflaje
Suministros
Transporte
Liderazgo militar
- Tenga. - Gracias.
26D.
- Hola. - Hola, grandull�n.
Ojal� fueras un poco m�s grande.
- �Pueden indicarme la 26D? - �Esperadme!
Podr�an...
-26D, por favor, �estoy en...? - �Por aqu�!
- Tendr� 3 faltas por llegar tarde. - Bueno...
�Pero vali� la pena!
Disc�lpeme. Cre� que esta era la 26D.
Esta es la 26D.
S�, claro que lo es.
�Ah, es que ya se iba!
�Ocurre algo?
Usted es Paula Wharton. �Compatriotas Americanos�.
�Qu� coincidencia! Acabo de leerlo.
- Es mi favorito de sus libros. - �Vaya, gracias!
Tengo m�s cosas afuera. Mejor voy meti�ndolas.
- D�jeme que la ayude. - Pesa como un plomo.
Lo siento. Muchas gracias.
Nunca cre� que la conocer�a.
Deb� darme cuenta cuando su marido vino esta tarde
para dejar cosas suyas. Dijo que se llamaba Wharton y que su mujer
ven�a de California, pero no lo relacion�.
�Dijo Max cu�ndo volver�a?
- Mi marido. - �Max Wharton? Me suena ese nombre.
- Antes de alistarse era editor... - �Claro! �El Bulletin!
- Es el diario que le gusta a mi Roy. - Bueno, gracias.
Pero debe ser un poco raro.
No es frecuente o�r de un editor que solo quiere ser recluta.
Y que adem�s no tuvo ning�n enchufe.
Si�ntese.
- Bien. - Ya nos vamos enseguida.
Esperaba que volviera mi Roy.
Se gradu� hoy. Pens� que me desmayaba cuando el Coronel le dio el despacho.
Roy ha ido a que le den destino.
O sea, a d�nde lo mandan. Me muero por saber d�nde.
Como sea Crocker Field, Arkansas, me muero.
- Que no manden all� a su marido. - �Por qu�, no est�n de nuestra parte?
S�, pero es horrible. Las esposas nunca van a Crocker Field.
- Que no vaya a Crocker Field, Arizona. - �Arkansas!
Arkansas.
Desde el campamento al �nico hotel hay 30 Km por un pantano.
Y el hotel est� lleno de esposas que son fijas.
- �Esposas fijas? - Que viven all� permanentemente.
La verdad es que me morir�a. Despu�s de lo que Roy ha trabajado.
Trabajo, trabajo, trabajo. Apenas he podido verlo.
- �De verdad? - Siempre trabajando. Es muy duro.
Pero si eres joven no es tan malo. Un amigo de Roy en el Ministerio
de Sanidad dice que por encima de 21 ya no absorbes nada.
Fue terrible para mi Roy. Va a hacer 25.
�Y entonces mi Max?
Va a hacer 40.
Debe ser especial.
- �Le apetece una copa? - Esto la sorprender�. S�.
Aqu� est�.
No hab�a pensado en agua oxigenada.
No, puse lo que nos quedaba en esa botella para el viaje.
En realidad es whisky.
Disculpe.
�Diga? �S�? Un momento.
- Es para usted. De Nueva York. - Vaya...
- Qu� pr�ctico. - Lo siento.
�S�? No, el Sr. Wharton no est�, soy su se�ora. �Qui�n llama?
Pues preg�ntele al Sr. Gow si quiere hablar con la Sra. Wharton.
S�, espero.
No tenemos nada para el whisky, solamente agua.
Estar� bien.
- Le dije que el agua ir�a bien. - Es por lo que voy, al ba�o.
Ninguno de estos bungalows tiene fregadero en la cocina.
- �No es de locos, una cocina son agua? - �Qu� ser� lo pr�ximo?
�S�? No, no estoy llamando a nadie. Dijeron que me llamaban a m�.
- Bien, aqu� estar�. - Aqu� lo tenemos.
S�rvase.
Recuerdo el primer libro suyo que le�.
- �El Pueblo Que Murmuraba�. Era su vida, �verdad? - M�s o menos.
�Los dos hombres?
No, esa parte no.
- Pero trabajaba en un diario. - S�, eso s�.
- �El del Sr. Wharton? - Algunos reportajes, pol�tica y as�.
Me qued� lo suficiente para casarme con el editor.
Bueno, por el 26D, con o sin fregadero.
Espero que le guste. Es el mejor bungalow del complejo.
- Pues qu� bien. - Pero si no tiene mucho cuidado,
- hay orugas. - �Orugas?
Y no hay ducha.
Orugas, no hay ducha...
Y sol�a gotear algo horrible del techo, pero Roy lo arregl�.
Bien por Roy. �Qu� es eso?
Es la nevera. Tambi�n estaba mucho peor, pero Roy la arregl�.
- Es ruidosa, �no? - Cuando hace eso uno sabe que...
funciona.
�No le cont� lo de las luces? Son un tanto peculiares.
La del dormitorio no funciona desde all�. Hay que apagarla y encenderla
desde aqu�.
Y las de aqu� tambi�n son peculiares.
Hay que salir para apagarlas y encenderlas.
Muy moderno.
- Hola, Sra. Greenberg. - Hola.
Y luego est� esta ventana.
La �nica manera de abrirla es... Se lo ense�ar�.
�Y d�nde es donde se te levanta la falda?
- �Cielo! - �Es Roy!
Mira, cari�o, es Paula Wharton.
- Caray, �c�mo est�? - �C�mo est� usted?
- Mi marido, el Teniente Lupton. - Su marido est� en la Escuela.
- S�, as� es. - Roy, �a d�nde vamos?
No lo s�. Lo traje a casa para abrirlo juntos.
- Adelante, cielo, deprisa. - No, cielo, hazlo t�.
- No, t�. - No, Roy, �t�!
�Por favor, alguien!
- �No, Roy! - Crocker Field, Arkansas.
- Dios m�o. - Roy, tienes que hablar con ellos.
Diles que est�s casado. Diles que no puedo vivir all�.
Cari�o, en el ej�rcito no puedes hablar con nadie. Hay que hacerlo.
- �Ni siquiera un Teniente de segunda? - Cielo, no puedes ir ah�.
- Tienes que volver a Kansas City. - Pero ir�s al extranjero
justo despu�s, y ya no te ver� m�s.
Cari�o, eso es una tonter�a. Escucha,
puedes ir conmigo en el tren hasta Arkansas. Queda de camino.
Jake me prest� su coche para ir a la estaci�n. El tren sale a las 9.
Tenemos que ponernos en marcha. Vamos, cielo.
Debe ser para m�. Vosotros seguid. �S�, operadora?
- Roy, acaba pronto la guerra. - No me digas.
Si encuentra al Sr. Gow, ll�meme, y si lo encuentro yo, llamar�.
- Max. - �Polly!
�Max, cari�o!
- No sab�a que hab�as llegado. - �No te hubiera conocido!
�Est�s muy guapo!
�Max, no me lo puedo creer! �Ese bronceado!
- �Y qu� es esto, m�sculo? - La instrucci�n, nena. Al aire libre.
- �Cu�ndo llegaste? - Justo ahora.
Polly, cu�nto me alegro de verte. Hola.
- Max. - Sr. Wharton, deb� reconocerlo
cuando vino esta tarde, pero no me di cuenta.
- Mi marido, el Teniente Lupton. - �C�mo est�?
- Encantado de conocerles. - Gracias, se�or.
- �Qu� te pasa, cielo? - Perd�n, pero es la primera vez
- que alguien llama "se�or" a Roy. - �Usted no tiene que saludarle?
No, solo en exteriores. En interiores no hace falta.
- Podr�amos salir, as� podr�a. - D�jalo, Polly.
Lo siento, pero tenemos que irnos. Vamos a perder el tren.
�Le ayudo con las maletas, se�or?
Gracias, es muy amable.
Esas no, Max, son m�as. Creo que las suyas est�n dentro.
Perd�n. Creo que lo tengo todo.
Crocker Field.
Puedo...
Le dej� algunas cosas en la alacena.
No val�a la pena llevarlas, pero era una pena tirarlas.
Hay galletas y cereales
y pastel de frutas y ketchup.
- Muchas gracias. - Perdone, voy por mi abrigo.
El 1911 A1 funciona seg�n el principio del retroceso dilatado.
- El 1911 A1. - S�.
Al descargar el cartucho, el ca��n y el cerrojo retroceden.
Pero debido a la conexi�n del ca��n que pivota en el pasador, el ca��n
es arrastrado. Si las aletas se separan de las nervaduras,
puede retroceder libremente y golpear al casquillo. Lo ve �no?
Trataremos eso la semana que viene.
El A1 es muy superior al modelo antiguo.
Desmontarlo es muy f�cil. Volver a armarlo es un poco m�s lento.
Se me olvid� lo de las hormigas. No hay ni una en el bungalow.
Dicen que tiene que haberlas, pero no hay.
Porque tengo una pizca de sal en esta taza y eso las espanta.
�Usted cree que es eso? Seguro que tienen miedo a las orugas.
Para identificar 137 aviones enemigos en menos de 1/10 segundo cada uno.
- Bueno, ya est�. �Est�s lista? - Supongo que s�.
- Adi�s. - Adi�s.
- Adi�s. - Adi�s, Teniente. Buen viaje.
- A por ello, no se rinda. - Gracias, se�or.
- Adi�s, Sra. Wharton, fue un placer. - Adi�s, buena suerte,
y gracias por dejarme entrar antes de que estuviera libre.
- Adi�s, Sr. Wharton. - Adi�s.
�Adi�s!
Ahora est�s fuera, �no deber�as saludar?
- Polly, �d�nde has estado? - �ngel, �de verdad estoy aqu�?
Bonita cosa para hacerla aqu� en un umbral iluminado.
- Eh, parece que salt� el fusible. - No, es que funciona
desde aqu� fuera.
- �Y eso? - No s�, ser� para charlar o
si no te gustan los invitados, siempre puedes fundir los plomos.
- Polly, est�s loca viniendo aqu�. - Claro.
En serio, cielo, mira este sitio.
Es lo �nico que pude encontrarte cerca del campamento.
Yo creo que es precioso.
- Vas a estar aqu� sola, cielo. - S�, ya lo s�.
Sabes que tengo que vivir en el cuartel. Con horarios estrictos.
Tendremos suerte si podemos pasar juntos una hora a la semana.
Florida en verano. Polly, �por qu� quisiste hacer esto?
Las se�oras son raras. Aferr�ndose a lo que tienen mientras pueden.
- T� no eres una se�ora, eres distinta. - Yo no quiero ser distinta.
Quiero ser como todas esas chicas con sus muchachos.
- Tengo que volver r�pido. - �Eso es por ti?
No, ver�s, los pies me estaban matando y me dieron permiso para
venir aqu� y cambiar los calcetines. Pens� en dejar aqu� algunas cosas,
camisas, calcetines, para que supieras que estoy cerca.
Teniendo aqu� tus calcetines, qu� rom�ntico.
Tengo que volver en un tiempo razonable. Mejor me doy prisa.
Voy a quitarme esta ropa, Max, estoy asfixiada.
Tr�eme la maleta grande, por favor.
Defensa contra ataques qu�micos
El f�sforo blanco se usa como relleno en las de 75mm, 105mm...
La peque�a tambi�n.
El f�sforo blanco se usa como relleno en las de 75mm, 105mm, 145mm...
Maldita sea, siempre me atasco en el mismo sitio.
- �En qu� te atascas? - Es uno de los 33 temas que hay
que saber de memoria, sin tiempo para aprenderlos.
- No ser� peor que la instrucci�n - La instrucci�n no es nada comparado.
Te acostumbras.
Solo es adquirir nuevos h�bitos f�sicos, puede hacerse, incluso a mi edad,
si resistes. Pero esto... Esto es tremendo.
General Wharton, Me gusta esa idea.
33 temas. El f�sforo blanco se usa como relleno...
33 temas. Parece una historia abreviada del mundo.
Y lo de limpiar, lustrar, fregar, cavar...
Eso adem�s.
- Vaya d�a. - Cu�ntamelo, Max.
Al amanecer, inspecci�n.
Ten�a una mancha en la camisa que ni siquiera hab�a visto.
- 5 negativos. - �Negativos, qu� es eso?
Faltas.
Luego un examen. Se necesitaba 89 para pasar. �Sabes qu� saqu�?
- No, �qu�? - 89.
Eso est� bien, �no?
En el desfile de retreta esta tarde, estuve firmes durante una hora.
Puedes mover los dedos de los pies y los ojos. Nada m�s.
Vi como el cuello del de delante se pon�a rojo por el sol.
Luego empez� a ponerse blanco. El cuello, quiero decir.
Y bum, se cay� de bruces.
Un negativo. Viene el carro de la carne y lo recoge.
- �El carro de la carne? - La ambulancia.
Vaya forma de llamarla.
Polly, caray, ya hab�a olvidado c�mo eras.
- Me lo tem�a. - No vuelvas a dejarme hasta que no haya m�s remedio, nena.
- �Y cu�ndo ser� eso? - Depende de a d�nde me destinen.
Lo que sea menos Crocker Field, Max. Las esposas no pueden ir all�.
- Polly. - �Qu�, cari�o?
- No lo hubiera hecho si no hubiera cre�do que era lo correcto. - �Qu�, Max?
Dejar el peri�dico.
- �Te preocupa? - No. S�. �T� qu� opinas?
- Eso puede esperar, �no? - No.
No, d�jame que te lo cuente, Polly.
Empec� a pensar en los 10 millones de hombres en las fuerzas armadas.
Es una buena parte de la poblaci�n de este pa�s.
�Qu� pasar� con esa gente cuando acabe la guerra?
�No pensar�s que van a volver a la antigua rutina?
Tendr�n nuevas ideas sobre c�mo debe llevarse este pa�s, y el mundo.
�Qu� sabr�a yo sentado en una mesa recibiendo informaci�n de segunda mano?
Mi sitio es en medio de esa gente a la que le est� ocurriendo.
No es por gloria personal, Polly, ya lo sabes.
Sino para dar al diario autoridad en el futuro.
Cuando nos pongamos a hablar de reorganizar el mundo.
Qu� clase de paz queremos. C�mo hacer que dure.
Si he estado en ello, me habr� ganado el derecho a hablar.
Y lo que es m�s, sabr� de lo que hablo. �Me entiendes?
�Qu� opinas?
Nada.
Nunca te he visto sin opini�n. Tienes que decirme lo que piensas.
Creo que tienes raz�n, Max. Pero tambi�n est� el frente casero.
Es importante que sepan lo que pasa.
Dedicaste 5 a�os al Bulletin para hacer de �l un diario que escuchan.
Si te vas, una influencia as� puede fracasar y desaparecer.
Es cierto, cari�o. El peri�dico no puede fracasar.
Si no pensara que Kennedy puede hacerlo, nunca me hubiera ido.
�Tratas de decir que no crees que Kennedy pueda?
Si t� lo crees, no hay nada m�s que hablar.
- De hecho, Polly... - Max,
no vamos a hablar m�s del peri�dico.
Lo siento, cari�o.
- Tengo que cambiarme de calcetines. - S�, ya lo s�.
Te ponen un mont�n de faltas si llegas tarde.
Eso ser�a terrible, �no?
Si Gow cree que puede llamarme cada vez que pase algo...
- Hasta ahora no lo ha hecho. - No, pero por su suave adi�s, lo har�.
- Es una mula, un man�aco. - S�, ya lo s�.
Si antes no ten�a tiempo para el peri�dico,
- ahora est� fuera de toda duda. - S�, ahora no lo tendremos.
- No quiero o�r hablar de ello. - No, no, y si viene Gow...
Yo me encargo.
- Pasen. - El tren lleva 8 horas de retraso.
Estaremos aqu� hasta las 5 de la ma�ana.
- Hola. - Dios m�o.
No pasa nada. Est�bamos hablando del Bulletin.
Siempre hace eso con los calcetines. El tren.
- 8 horas de retraso. - Volvimos aqu�. Esper�bamos usar
un bungalow por esta noche.
Pero no hay nada. Ni uno.
Miren, de todos modos tengo que volver al cuartel ahora.
- No, por favor... - Max solo ten�a un poco de tiempo.
Esto se convierte en cama y ah� hay un dormitorio.
- �O sea la Sra. Wharton en el sof�? - �Me encantar�a!
- No, no podr�amos... - �D�nde van a encontrar algo as�?
Est� lejos de todo y a la vez conectado con todo.
Bueno, vamos a por las maletas. �Est�n fuera?
En el porche. No me parece bien.
�Max, tu zapato!
- Caray, Sra. Wharton, �est� segura? - Me encantar�.
- Parece un abuso en un momento as�. - No.
Si coge estructura de aeroplanos, terminolog�a y teor�a del vuelo,
entonces no tiene que hacer aerodin�mica elemental.
�Estructura de aeroplanos, terminolog�a y teor�a del vuelo lo compensan?
- Seguro. - �Y pilotaje y DR?
Pilotaje, DR, radio y navegaci�n.
- �Est�n hablando en ingl�s? - No, es militar. Tienen que
hablar as� o si no nunca aprenden.
Cuando esta guerra acabe, �no sabremos un mont�n de cosas in�tiles?
Cuando acabe DR, eso no es nada. Porque luego tendr� bandas de radio,
radiobalizas, localizadores y reparaciones.
- Parece un curso dif�cil. - Ya est� todo, cari�o.
Max, no te pases.
Creo que mejor me pongo los zapatos.
Como quieras, cari�o. Estamos en plan informal.
Ah, Sra. Wharton, se me olvid� contarle lo de las compras aqu�.
Hay dos tiendas, Dale's y Hutchinson's.
En Hutchinson's hay de todo. Carne, verduras, lo que sea.
Pero hay much�sima gente y tiene que esperar horas de cola.
Y tiene que cargar con las cosas. No tienen reparto.
Y la otra tienda, �qu� tal es?
Est� bien, tienen reparto.
Pero no tienen nada.
Polly, tengo que volver.
- �Cu�ndo volver� a verte, Max? - No lo s�, cari�o.
- Pronto, espero. Adi�s, amigos. - Adi�s, y gracias.
Max.
Qu� majo. Hay que volver a invitarlo.
Vale, vale, no me apuren.
- �Pero qu� tenemos aqu�? - �Hola, nena!
�V�yanse!
- Diegers. - El Coronel Foley.
- �Puedo ayudarle en algo? - No, gracias.
Es que sal� para apagar la luz de mi dormitorio. Nada m�s.
Como si me hubiera ido a la naturaleza salvaje.
Cu�ntos lobos hay en el vecindario.
De todas las edades, con sus ojos brillando en la oscuridad.
- Ya, buenas noches, otra vez. - Buenas noches.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Copi�n.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Hola, hola, hola.
Bendice a mam�, a pap� y a m�...
�Diga? �Qu�?
�Quiere hablar m�s alto...?
�Est� el Sr. Gow al aparato? �Robert!
- Soy yo, Polly. - Hola, Polly. �Cu�ndo llegaste?
Estoy bien, muy bien.
- �Est� Max por ah�? - No, tuvo que volver al cuartel. �Por?
Tengo que hablar con Max. Llevo meses aplaz�ndolo.
El peri�dico pierde terreno cada d�a.
Ha llegado el momento de que hable con Max. �Cu�ndo volver�?
Es dif�cil saberlo, Robert. Va y viene en un abrir y cerrar de ojos.
Hazte a la idea. No vas a poder contar con �l.
- Ya me has o�do. - Muy bueno lo de Max.
Huye de sus responsabilidades y, ahora, si me lo permites,
- no deja que le molesten. - No seas tonto.
En el fondo a�ora el diario como una madre angustiada,
pero aqu� tiene un terrible quebradero de cabeza.
Cuando tengo que hablar con Max es que tengo que hacerlo, y si lo
- necesito, �lo tendr�! - Robert, como aparezcas por aqu�,
voy a hacerte pedazos con mis manos. est�pido cabezota.
Cabezota.
Bendice a mam�, a pap� y
haz que sea una buena chica.
�Wharton!
Tranquilo, soy un estudiante como t�.
- Me llamo Paulson. - Encantado.
Soy reportero en el peri�dico del campamento.
Queremos escribir sobre ti. Ya sabes, qui�n eres y dem�s.
Hacemos eso con todos los estudiantes importantes y,
bueno, debes ser el m�s famoso del campamento.
No me digas.
Queremos que lo escribas t�.
Amigo, dudo que sea capaz de levantar un l�piz.
Puedes hacerlo tan corto como quieras.
No, hazlo t�. Debe haber algunos datos en el "Qui�n es Qui�n"
o en alguna parte. Gracias de todos modos.
Bueno, pi�nsalo.
�Sra. Collins! �Sra. Dumbrowski!
�Sra. Greenberg! �Sra. Clark!
�Venid a por ello!
No pude conseguir ni pizca de mantequilla.
- Pero tengo leche. - Gracias.
- Y nada de carne. - �Nada!
- Estofado de carne, nada m�s. - Estupendo.
Sabe como pechuga de fais�n.
Pues va a haber para todas.
- Tengo aqu� tu apio. - Gracias.
- No consegu� zumo de tomate, traje zumo de verduras. - Est� muy bien.
- Tus zanahorias, tus guisantes. - Gracias.
- Y jab�n y cigarrillos. - �Fenomenal!
Menuda lucha. Va y me dice, "Hermana,
"�c�mo s� que es para otras cuatro se�oras adem�s de usted?"
Y yo le contesto, "Hermano, porque yo lo digo.
"Y una palabra m�s y le traigo las cuatro aqu�.
"Y son todas como yo".
�C�mo te acuerdas de todo?
Es f�cil. Un cordel en cada dedo.
Sra. Wharton, �por qu� no viene a comer algo esta noche?
No, fijaos el l�o que tengo. Esta noche cocino yo, chicas.
�De verdad tienes que hacerlo?
Claro, me estoy poniendo a ello para poder comer.
Pero a decir verdad, esta noche mi marido viene a cenar.
Qu� bien.
Y no s�lo eso. Un invitado. El m�s importante del campamento.
- �Qui�n? - Pensareis que estoy presumiendo.
- �El Coronel Foley? - Frank MacDougal, compa�ero de Max.
El hombre con las mejores notas de toda la clase.
- Tengo que empezar. - Gracias, Sra. Wharton.
No hay de qu�. Servicio a domicilio Wharton, dos repartos diarios.
Chicas, si ten�is luego un momento para ayudarme con el estofado...
Claro, danos una voz.
No me importa envenenar a MacDougal, pero quiero a Max.
- Esto s� que es estofado. - Gracias a Dios.
- Ya est�n machacadas las patatas. - Bien.
- Ponlas en el fuego. - Ah, claro.
No olvides los panecillos. Ponlos en el horno justo antes de sentaros.
Sois las mujeres m�s listas que he conocido en mi vida.
Y tambi�n escribimos libros.
Pero Sra. Dumbrowski, �qu� has hecho?
- Tarta de manzana. - �Una tarta de manzana para m�?
Ser� un milagro si sabe como debe porque todo son suced�neos,
excepto las manzanas.
No s� qu� decir. Sois todas maravillosas.
�Todas maravillosas!
La gu�a izquierda del pivote engranar� con el gancho inferior
del pivote del propio rifle, el gancho libre a la izquierda.
Entonces, inclinando el ca��n, en el �ngulo formado por los otros 2 rifles,
bajas al suelo la culata para formar un conjunto uniforme
con los otros dos rifles.
- Es f�cil. - Claro, claro, es obvio.
- Max. - Hola, cielo.
- Y por supuesto este es... - Frank... Frank MacDougal.
Me alegro de conocerla, Sra. Wharton.
Sr. MacDougal. Qu� amable.
Se�oras, este es mi marido, el Sr. Wharton.
Max, la Sra. Jones, la Sra. Greenberg, la Sra. Clark y la Sra. Dumbrowski.
Nuestras vecinas.
Ah, el Sr. Frank MacDougal.
- Sra. Greenberg. - Sra. Jones.
- No, esta es la Sra. Greenberg. - Perd�n.
- Sra. Clark. - Hola.
- Y esta es... - La Sra. Dumbrowski.
Es el alumno m�s brillante de la clase, �verdad, Sr. MacDougal?
As� son las cosas. Parece que no puedo evitarlo.
Ves, ya te lo dije.
Bueno, nosotras deber�amos irnos.
- Pasaros cuando quer�is. - Adi�s.
- Cielo. - Cari�o.
Pues s� que est�s fuerte.
Max, por el amor de Dios.
- Sr. MacDougal, perm�tame el sombrero. - Gracias.
He o�do hablar mucho de usted, Sra. Wharton.
Y yo de usted.
Max espera que lo que lo hace tan brillante sea contagioso.
�De verdad hiciste este estofado?
Mire c�mo se hace el sorprendido. S�lo porque no pude cocinar
- durante nuestra vida de casados. - Eres sensacional.
- Frank, tienes que oler esto. - Ya lo hago.
Caramba. Solo es algo que improvis�.
- Disculpe. - �Perd�n?
Lo siento.
- Frank solo tiene una hora. - As� es.
- �Y t�? - Tengo un par de horas.
Id a sentaros. Estar� con vosotros dentro de un momento.
Acercad un par de sillas.
Veamos, los panecillos al horno justo antes de sentarse.
Y...
- �Quieres lavarte? - No, estoy tan limpio como un beb�.
- �Una copa? - No, gracias. Eso ni lo toco.
Por cierto, �qu� sacaste en el examen de ayer?
Un 100.
Tienes un bonito sitio aqu�.
- S�... - Empezad con el estofado.
A por ello. No esper�is por m�.
Si�ntese, Sr. MacDougal.
Lo siento, la verdad es que... No puedo.
�C�mo que no? �Por qu�?
Lo prob� la Sra. Clark y dijo que estaba delicioso.
No, no es eso, es que...
Es que no tengo derecho a sentarme a la mesa de los Wharton.
�Por qu� no?
Es que soy muy ingrato.
Toda mi vida he vivido en Nueva York
y jam�s le� tu peri�dico, el Bulletin...
Vamos, si�ntate.
No lo creer�, Sr. MacDougal, pero nosotros tampoco lo leemos.
Ni siquiera est� permitido en esta casa.
�Por qu�? Tengo entendido que es un buen peri�dico.
Tienes toda la raz�n.
Pero esto es el ej�rcito, Frank, y lo que leas y la pol�tica queda fuera.
Por si os interesa, esas mujeres estaban en realidad aqu�
para enterarse de qu� iba a poner para cenar.
Siempre husmeando en mis cenas.
�Que si como hago esto o aquello? No entienden c�mo lo hago.
Ni yo tampoco.
Sra. Wharton, vaya tarta.
Esta buena, �eh?
Polly, �desde cu�ndo sabes hacer una tarta as�?
No desde que yo te conozco.
Hace mucho, cuando era una chiquilla en las rodillas de mi madre.
Es de esas cosas que nunca se te olvidan.
�C�mo lo hace, Sra. Wharton? Siempre me lo he preguntado.
- Se refiere a... - C�mo se hace la tarta.
Bueno, no quisiera aburriros.
Yo tambi�n siempre quise saberlo.
- S�, �qu� hace primero? - S�, �qu�?
Bueno...
Como es una tarta de manzana, l�gicamente...
Primero coges las manzanas.
Luego se cortan en pedacitos y...
Bueno, entonces ya est�n las manzanas.
S�, entonces viene la masa.
Mi madre siempre dec�a que de ah� ven�a realmente el sabor.
Su madre nunca estuvo tan acertada, Sr. MacDougal.
Una buena masa hojaldrada es la base de todo.
La base de todo.
S�. �C�mo hace la masa?
Es muy interesante.
Primero, cogemos un bol peque�o.
Que no sea muy grande.
As� de alto.
Y... puede ser un poco m�s alto.
�Qu� m�s da el tama�o del bol?
Esa es una pregunta ignorante.
Vale, ya tienes el bol.
S�, entonces pones aqu� el bol.
Pones todas las cosas dentro y las mezclas.
Y sigues mezclando hasta asegurarte de que va a salir bien y hojaldrado.
Entonces lo sacas. Lo pones en el molde.
Entonces pones las manzanas y un poco m�s de masa encima.
Lo metes en el horno y lo siguiente ya es comer tarta de manzana.
Espera un momento, �qu� son esas cosas que mezclas en el bol?
No hay dos mujeres que mezclen exactamente las mismas cosas.
Es el secreto de cada mujer. No pensar�s que voy a contarte el m�o.
- Bueno, no, pero... - �Qu� sabe de su familia, Sr. MacDougal?
�Escriben a menudo?
Ah, s�, s�.
- Supongo que tambi�n a�ora Nueva York. - Claro que s�.
A nosotros nos desespera, Nunca hemos estado tan desconectados de aquello.
S� c�mo se sienten. Cada vez que encuentro un peri�dico de all�
me aferro a �l como a un hermano perdido.
�No me dir�s que tienes tiempo para leer peri�dicos, Frank?
S�lo los titulares.
Cu�ntenos alguna noticia de Nueva York.
Cari�o, Frank tiene solo 10 minutos.
S�lo un poquito. Me muero de ganas.
El �ltimo peri�dico que vi hablaba mucho de la gran conferencia.
Churchill, Roosevelt, Stalin.
�Qu� tal va la conferencia? �Qu� tal se llevan?
Eso es pol�tica. Dijiste que nada de pol�tica.
Eso no es pol�tica en realidad.
La pol�tica es algo para debatir, un contraste de pareceres.
Pero no hay discusi�n sobre el mundo que queremos cuando esto acabe.
No, pero no hay muchas posibilidades de que lo consigamos.
No digo que sea f�cil,
pero los aliados que ganan una guerra tan dura deber�an ser capaces
de alcanzar una buena paz si lo abordan con el mismo trabajo en equipo.
Se necesita trabajo en equipo para ganar una guerra.
Pero al llegar la paz, la gente se relaja y todo vuelve a empezar.
�Qu� cosa?
Lo mismo de siempre, cada naci�n a lo suyo.
Prepar�ndose para la pr�xima guerra, afilando las hachas.
Suponga, Sr. MacDougal, que por una vez
todos dicen, "Dejemos las hachas sobre la mesa. Nosotros tambi�n.
"Y estas ser�n las reglas. Nada de afilar a escondidas.
"O al menos nada que vaya a costarle a alguien la libertad
"o a causarle pobreza o a conducirnos a otra guerra".
�No cree que eso podr�a funcionar?
S�, claro, claro.
�Cielo santo! Llego tarde. S�, claro.
�Le importa si me voy, Sra. Wharton?
- Claro que no. - Siento que tengas que irte, Frank.
Muchas gracias por invitarme.
Fue un placer. Tiene que volver otra vez.
Seguro que lo har�. Gracias.
La tarta era sensacional.
Adi�s.
- Buen muchacho. - Frank tiene raz�n.
Ha aprendido cosas que otros escribieron.
Una sutil dosis de veneno.
Cuidado con tus aliados. Un mundo mejor, s�, pero no cooperes demasiado.
�Maldita sea! Esas dudas. Esas sospechas de tus aliados.
Es el camino a la muerte y la destrucci�n.
�Hay muchos muchachos que piensen como Frank en el campamento?
No, de hecho la moral es estupenda.
Las clases sobre nuestros aliados y el por qu� luchamos son muy buenas.
Tenemos un ej�rcito que sabe pensar adem�s de luchar.
�Entonces, por qu� la alarma?
Solo el tufillo de ese veneno cuando me lo encuentro, me enloquece.
Kennedy deber�a ir a la ciudad para esa reuni�n de los tres.
Podr�a encargar los �ltimos n�meros del peri�dico.
No, no, como le eche un solo vistazo, estoy perdido.
Recuerda que quedamos en que nada de peri�dico.
Ya lo s�, cari�o, pero acabas de decir...
Estoy loco. No es asunto m�o.
Tengo mis propios asuntos. Y es algo fatal.
�Qu� ocurre, cari�o?
Este curso. Es m�s dif�cil de lo que pensaba.
�Otro examen hoy?
�Y qu� crees que saqu�?
89.
Justo lo bastante para pasar. Ni m�s ni menos.
Es estresante. Casi preferir�a suspender alguna vez.
Eso nunca.
Hago lo que puedo pero parece que no basta.
�ltimamente me hago algunas preguntas.
�Qu� es esto?
�Voy a serle de alguna utilidad al ej�rcito?
�No deb� quedarme en el peri�dico?
�No habr� ido corriendo a la guerra como un colegial?
�Qu� sacaste en ese examen? �89?
Polly, nunca le he dicho esto a nadie, n siquiera a m�.
Existe la posibilidad de que no llegue a graduarme.
No me lo creo.
Me da igual lo que digas. Creo que eres el m�s listo, el m�s guapo
y con los ojos m�s azules de todo el ej�rcito.
Est�s ciega como un topo.
El mundo entero deber�a estar tan ciego como yo.
�Y ahora qu�?
Ya lo veo en todos los peri�dicos. "Max Wharton, joven y brillante
"editor del Bulletin, expulsado del ej�rcito por idiota incompetente".
Ser� estupendo para el peri�dico.
Max, d�jate de titulares. �Por qu� no te relajas 15 minutos?
Vamos, echa una cabezada. Te traer� una almohada.
Limpiar� las cosas de la cena y no dir� ni p�o.
Hace 5 d�as que no te veo. Bonita cosa.
Me conformo con poco. Echarte un vistazo de vez en cuando.
Polly, �me seguir�s queriendo si no me grad�o?
Ah no, mi coraz�n est� con un teniente de segunda.
Mejor miras a ver si eres t�.
Ahora c�llate.
Una gota de ese veneno es fatal.
Mira lo que me has hecho hacer.
No importa lo poco que sea. Si puedes combatirlo,
- tienes que hacerlo, �no es as�? - Claro que s�.
Escucha, vino un tipo ayer que est� en el peri�dico del campamento.
Quer�a hacer algo sobre m�, dijo que pod�a escribirlo yo.
Lo rechac�. �No fue eso una oportunidad perdida?
Si escribo sobre m�, escribir� sobre lo que creo.
Mi autobiograf�a hasta el momento.
Si a ti te parece, es maravilloso.
No, espera. Si escribo eso y entonces alg�n listillo,
solo uno, se fija en una palabra o una frase.
Entonces escribe una respuesta o una pregunta sobre ello. La imprimen.
�Qu� hago? Tengo que replicar. No tiene fin. �Cu�ndo estudio entonces?
�No tengo ya bastantes problemas?
�No es lo que dije que no har�a? No, no, no, ni hablar.
No estoy segura, pero creo que fue idea tuya.
Pues no fue buena.
�No depende de m� decidir si me meto en una pol�mica o no?
�No es cosa m�a?
Sup�n que lo escribo y me olvido. Del todo.
Bien, cari�o. Si puedes.
Claro que puedo. �Por qu� no?
Max, estoy de tu parte.
- �D�nde est� la m�quina de escribir? - Bien, est� decidido.
Polly, no dejes que me meta en l�os.
Ay�dame a procurar que esto sea cosa de media hora, no m�s.
Cari�o, como si tengo que ponerte cloroformo.
Lo dejo todo as� y me voy al dormitorio.
�Lo coges t�, cielo?
Diga.
S�, soy la Sra. Wharton. �Qui�n llama?
�Qui�n es?
Conferencia.
- �Gow! - �No!
Es lo que me faltaba para volverme completamente loco.
Seguro que no es Gow. T� sigue con tu trabajo.
S�, diga.
Hola.
Hola, Polly. Soy Robert.
Escucha, tengo que ponerme en contacto con Max.
Yo estoy bien, Joel. �C�mo est�s t�?
Joel Nixon, Hollywood.
�S�, Joel?
Hola, Polly. Soy Robert Gow.
�De d�nde sacas eso de Joel?
Dec�a que es muy importante que me ponga en contacto con Max.
No, de eso nada, Joel.
Te lo dej� muy claro la �ltima vez que hablamos.
�Y t� recuerdas lo que te dije?
�Joel!
Max est� ah�.
No me mientas, Polly. Estoy desesperado.
D�jame hablar con �l.
Qu� idea tan descabellada. �Por qu� est�s tan desesperado, Joel?
Lee el peri�dico, nada m�s. T� l�elo.
Lee lo que sale de ese cerebro enano de Kennedy sobre la gran reuni�n.
Quiero que Max eche una mano y decida qu� habr�a que hacer.
No, lo siento. Ya hemos hablado una vez de las razones.
Pues yo s�, y ahora son m�s importantes que hace un mes.
As� que tendr�s que resolverlo lo mejor que puedas t� s�lo.
Ya me has o�do. Adi�s, Joel.
Esc�chame, Polly.
Te lo advierto...
�Te lo imaginas? Que vuelva y reescriba el guion.
Y luego que me quede mientras lo ruedan. Ese hombre est� loco.
�Tiene problemas de verdad?
No, es as� cuando todo va bien.
Hay que mantenerse firme con Joel.
Lo siento, cari�o. Estar� callada.
Muy amable. Por cierto, menuda tarta de manzana hiciste.
Ah, eso.
Maldita sea.
Perdone, Sra. Wharton. �Puede darme el molde en el que traje la tarta?
�Se refiere a ese...?
Entre nuestros estudiantes Autobiograf�a por Max Wharton
Este Wharton pega fuerte.
- Lo ten�a yo, perdone. - Perdone usted.
Tendr�a que ver c�mo tengo las potas y las tarteras.
Pero si es Paula Wharton.
S�, as� es.
S�, claro, todo el mundo sabe que est� por aqu�.
- Su marido est� en la base. - S�.
Igual que mi yerno. El Coronel Foley.
�El Coronel Foley? �El comandante en jefe?
- �Su yerno? - S�, claro.
- �C�mo est� usted? - �C�mo est�, querida?
�l no tiene que preocuparse por la graduaci�n, �verdad?
No. Querida, mi hija est� loca por conocerla.
Pues yo estoy loca por conocerla a ella.
�Por qu� no nos llama alguna vez?
- �Podemos? - �C�mo no?
Mire, vamos a repartir esto.
- No, querida, ni lo piense. - Claro que s�.
Estamos en guerra. Uno para usted, uno para m�.
Pase, pase.
Se�or, se presenta el aspirante a oficial Wharton, a sus �rdenes.
Descanse. �Qu� tal le va?
- Bien, se�or. - Bien.
Wharton, tengo entendido que su mujer est� por aqu� con usted.
S�, se�or.
La Sra. Foley y su madre son grandes admiradoras de su mujer.
Van a venir a buscarme y hemos pensado en pasar
a hacerles una visita.
- Estar�a muy bien, se�or. - Nada m�s.
Dijo "puede que llamemos hoy".
Y yo dije, "cuando quiera. Cuanto antes, mejor".
�El Coronel tambi�n?
No, supongo que no. Ser�a demasiado. Solo la Sra. Foley.
Si o�s ruido, asomaos y ver�is a la Sra. Foley.
- Sin coste, sin suplemento a la renta. - Adi�s.
Eso podr�a sustituir a la conga.
Robert Gow.
No, Nixon.
Joel Nixon.
So testarudo. Te dije que no vinieras.
�Qu� tal un bonito saludo?
- Robert, tonto. - �Cu�ndo vendr� Max?
Puede que tarde d�as.
Robert, esto de venir aqu� no va a valer para nada. Te lo advert�...
Diga.
- Hola, Max. - D�jame hablar con �l.
Polly, adivina qui�n va a venir a visitarnos.
Los Foley.
�C�mo lo supiste? �Qui�n te lo dijo?
No lo sab�a. �C�mo iba a adivinarlo?
- Los Foley. �C�mo los pillaste? - Tengo que hablar con �l.
Escucha, el Coronel tambi�n.
S�, el Coronel.
Enseguida ir�n ah�. Estar� en casa pronto, cari�o.
Prep�ralo todo.
Formal, informal, o traje de baile.
Est� bien, cari�o. Ah, Max.
- Para en alg�n sitio y trae... - Tengo que hablar con �l.
Soda y ginger ale, y whisky escoc�s y de maiz y de centeno.
S�, que sean los tres. Puede que tengan mucha sed.
Vale, cari�o, har� lo que pueda.
Adi�s, cari�o.
Robert, si Max entra y ve esa cara fea tuya, ser� el final.
Quiero que salgas de aqu�, ahora mismo.
Te ver� m�s tarde, esta noche. Ya hablaremos.
Venga. �Qu� es eso?
Los �ltimos n�meros de un peri�dico que se llama The Bulletin.
Ese peri�dico est� prohibido en esta casa.
Eso es lo que imaginaba. Pues ya es hora de que entre aqu�.
Quiero que leas a Ed Kennedy sobre los �ltimos acontecimientos mundiales.
No voy a hacer nada de eso. Tengo que vestirme.
Y te agradecer�a que te fueras y te llevaras esos peri�dicos.
No hasta que leas el �ltimo editorial.
Ser�n 2 minutos. Lee al Sr. Kennedy sobre el gran tema del d�a.
El brillante mundo nuevo.
Un mont�n de palabras sin una chispa de coraje o de coraz�n.
�Y por qu�? Porque el Sr. Kennedy no tiene convicciones propias.
No es un hombre vivo, no siente la historia en sus huesos.
Es un chupatintas mec�nico. Es lo que Max me dej� en vez de un cerebro.
�Qu� es eso?
Es el toque que no significa nada.
Entonces suena como el Bulletin o cualquier otro peri�dico.
Vamos, dime. Pero te lo dir� yo antes.
- El viejo Bulletin no existe. - �Qu� quieres que haga Max?
Quiero que Max vea eso y me diga
qu� es m�s importante. �Hacer el soldado o mantener vivo el diario?
Robert, �por qu� crees que Max no quiere ese peri�dico en casa?
�Porque no le importa? Es porque su trabajo aqu� lo est� matando.
Est� muy preocupado.
Un momento dedicado a otra cosa y estar� hundido.
Claro, y yo estoy como unas casta�uelas.
Ven, voy a darte una idea de lo que est� pasando.
Mira, "Teor�a del Vuelo". Esto valdr�. "Resultante".
"La resultante de dos vectores se define como el vector �nico que
"produce el mismo efecto sobre un cuerpo que el producido por
"la acci�n conjunta de los dos vectores".
- �Qu� es un vector? - �Y yo qu� s�?
Y esto no es nada. Tiene que aprenderse el libro completo.
Es terrible hacer pasar a alguien por esto. �Lo sabe el ministro?
Es el manual del ej�rcito. �Qu� quieres que aprendan? �El catecismo?
Y te dir� algo m�s. Eso es algo cient�fico.
�Sab�as que a partir de los 21 a�os no absorbes nada?
- �Qu� haces con ello? - �Con qu�?
Con tu cerebro, o lo que usas para ganar una fortuna por pel�cula
y hace que Max sea un gran editor. Nadie hizo eso nunca antes de los 21.
Est� bien, Robert, est� bien. Quiz�s no sea bueno para absorber.
No lo s�. Solo te digo que Max est� aqu� compitiendo con veintea�eros.
Tiene 39. Y est� empe�ado en hacerlo.
Venga, l�rgate.
Entonces sus posibilidades de aprobar son escasas, �verdad?
- �Y qu�? - Haz que pare ya esta locura.
Que le den la licencia y vuelva al trabajo.
Para ser millonario no eres muy listo, Robert.
Deber�as conocer mejor a Max.
Ni se le ocurrir�a.
�Y qu� voy a hacer, esperar hasta que le suspendan?
Si eso ocurre, y espero que no.
Muy bien. Y esperar� hasta entonces. �Cu�nto tiempo?
No lo s�. Un mes, seis semanas.
Pues ya te digo que es demasiado.
Y yo te digo una cosa, Robert.
Como Max crea que suspendi� por culpa de tu intromisi�n,
no te lo perdonar� mientras viva.
Y ser� tu final, el de �l y el del peri�dico.
As� que adelante, no te portes con inteligencia.
No tomes las cosas como son.
Adelante y destr�zalo todo.
Muy bien. Entonces solo hay una cosa inteligente que puedo hacer.
- �Qu� es? - Tengo una buena oferta por el diario.
Efectiva en cuanto coja el tel�fono.
No ir�s a venderlo.
Soy tan sentimental como t�, pero no est�pido.
El peri�dico va cuesta abajo a toda velocidad.
�Qu� har�as t� si tuvieras dos millones de pavos enterrados en �l?
�Esperar por si Max vuelve?
�O pensar como empresario y dejarlo mientras haya una oportunidad?
Max se morir�a. Si supiera algo de esto...
Aqu� llega.
Escucha, ni una palabra de esto, Robert.
Si existe alguna esperanza, est� en que mantengas la boca cerrada.
- Pero... - T� acabas de llegar.
El peri�dico va bien. T� est�s muy contento.
Toma.
- �Cari�o! - Hola, cielo.
Cari�o, mira qui�n ha venido a vernos.
Max, Max, es tu viejo amigo Gow.
Mira lo contento que est�.
- Hola, Max. - Ninguna preocupaci�n.
�Qu� quiere? �Qu� hace aqu�?
Vino por aqu� a ver una propiedad.
- �Una propiedad llamada Max? - Vamos, querido muchacho.
- �Qu� hay en ese malet�n? - Por el amor de Dios.
Unas cartas y un contrato de esa propiedad.
Nunca lleva nada en el malet�n. Pero es Robert Drexel Gow.
La gente espera que lo lleve. Mira. No hay nada de nada.
Solo vino a saludar.
- Hola. - Me dijo "hola".
Si tiene prisa por marcharse, no vamos a retenerlo.
Pero cari�o, es estupendo tener a un personaje como Robert Drexel Gow
por aqu�. Va a dejar impresionados a los Foley.
S�, no est� mal.
Hola, Robert. �Qu� tal est�s?
Caray, estoy abrumado.
- �Trajiste todo, cielo? - S�, y tambi�n unos cigarros.
Bien.
- Llegar�n en cualquier momento. - S�, y tengo que cambiarme.
Robert, t� p�rtate bien.
Polly, no te cont� lo de los Foley.
No, �c�mo ocurri�? Me muero por saberlo.
�Alguien quiere decirme qui�n demonios es Foley.
Nada menos que el comandante en jefe del campamento, el Coronel Foley.
�Tienes que limpiarte t� los zapatos?
Y plancharme los pantalones y coser los botones. �Alg�n problema?
- A Max le encanta. - Me encanta.
Bueno, �l se mueve por encanto.
As� veo yo el negocio de los peri�dicos.
Hablando del negocio de los peri�dicos...
Del que nadie hablaba, Robert.
Kennedy te manda recuerdos.
Kennedy lo est� haciendo muy bien, Max.
Sab�a que lo har�a si se le daba una oportunidad.
A ti nunca te gusto.
Sigue sin gustarme. Hace mucho ruido al comer.
No comas con �l. Si�ntate, rel�jate.
Cielo, ya est�n aqu�. Date prisa, nena.
�Qu� es esto? �Una noche en la �pera?
Tranquilo. Y no olvides portarte como dicen de ti los peri�dicos.
No como dicen de ti en tu peri�dico.
No querr�n ver a una especie de millonario de andar por casa.
Quieren ver a un millonario con clase.
- Los cigarros. - Los cigarros.
Est� junto al coche, hablando.
Tr�elo ya aqu�. Estoy harto de relajarme.
No puedo mandar a un coronel que entre si no est� listo para entrar.
- �20-60? - �S�!
Dos casas m�s all�.
- Muchas gracias. - Gracias.
�C�mo me met� yo en esto?
C�llate, Gow.
Bueno, ah� viene.
- �C�mo est� usted, Coronel? - �C�mo est� usted, Wharton?
- �Sra. Foley? - No, Sra. Gates. �C�mo est�?
- La madre de la Sra. Foley. �sta es la Sra. Foley. - �C�mo est�?
Me alegro mucho de que vinieran. �Quieren pasar?
- Gracias. - Esto es emocionante.
Aqu� estamos, Sra. Wharton. Cumplo con mi palabra.
- Te presento a la Sra. Gates. - Ya nos conocemos.
Cosas de la limpieza de cacharros.
- Mi hija, la Sra. Foley. - Sra. Wharton, esto es maravilloso.
- Cari�o, el Coronel Foley. - Coronel, es usted muy amable.
- Me parece que... - Estoy segura de que...
�Ah, claro!
Cari�o, no sab�a que...
Ya lo creo.
Cielito, nunca me lo dijiste.
Uno no cuenta a su mujer todo lo que sabe, cielito.
Yo soy Robert Drexel Gow.
Ah, s�, nuestro viejo amigo Robert Gow.
- La Sra. Gates. - �C�mo est� usted?
- Nunca pens� que le conocer�a. �Ya se iba? - No.
- Sra. Foley, el Sr. Gow. - Robert Drexel Gow.
Y el Coronel Gates... Coronel Foley, debo estar loco.
Encantado de conocerle, amigo.
- Coronel Foley. - Ya s� que es un coronel.
No s� ustedes, pero yo estoy cansado de estar de pie.
Si�ntense, si�ntese, Sra. Gates.
�Madre!
Aqu� debajo hay algo.
Cari�o, no pasa nada, Max.
- Son mis labores de costura. - Cu�nto lo siento.
No. Esperaba que viniera alguien y se sentara encima.
Tiene los bordes doblados. Por favor, al�semelo.
Si usted lo dice. Soy buena alisando.
- Si�ntate, Robert. - �Hay que alisar algo m�s?
- No Robert, t� si�ntate. - �Le importa si me siento junto a su mujer, Coronel?
- Mi mujer es la Sra. Foley. - Es mi hija.
Pens� que eran hermanas.
�Le apetece un cigarrillo?
Gracias.
Gracias, Wharton.
Cari�o, la Sra. Foley...
Cari�o.
- Bueno, lo hemos conseguido. - S�.
�Qu� quieren tomar? Robert, trae el hielo y ginger ale.
- �Yo? - S�, Robert. Est� all�.
�Les apetece bourbon con ginger ale? �Escoc�s con soda?
- �Qu� te apetece? - Bueno...
�Robert!
Sra. Wharton, creo que voy a tener que pellizcarme.
Bueno, adelante.
Le dije al Coronel cuando ven�amos para ac�,
"Cielito, conduce con m�s cuidado que nunca porque no podr�a soportar
"que nos pasara algo cuando estoy a punto de conocer a Paula Wharton".
Y todo este tiempo, no me dijiste que t�...
- S�, Polly, �d�nde os conocisteis? - No interrumpa, Wharton.
No creo que haya nadie, menos t�, que no haya escrito a su casa
para contarles que Paula Wharton est� aqu�.
- �Robert! - Est� pegado.
Voy a echar una mano.
Necesitas martillo y escoplo. �Tienes martillo y escoplo?
No, no tengo martillo y escoplo.
A m� se me dan bien estas cosas.
Perd�n, un momento.
Si hacen el favor de apartarse.
Colonel, acaba de hacer un pleno.
Antiguamente solo se necesitaba un picahielos y una barra de hielo.
Ahora hay que ser un virtuoso revientacajas.
Es que no la usamos a menudo.
Yo creo que puedo hacerlo con esta.
Perdone.
Gracias, gracias, gracias.
Un momento, creo que mejor volvemos a sacar las cosas.
�Fresas!
Voy a probar una cosa.
Solo se necesita un poco de sentido com�n.
- Tiene raz�n, se�or. - Otra vez todo para dentro.
Tenga.
Mira, Robert, tomaremos todos bourbon con ginger ale.
- Eso te lo har� m�s f�cil. - Gracias.
Venga, vamos a acomodarnos todos otra vez.
Acaba de volver de Hollywood, �no es as�, Sra. Wharton?
S�, as� es.
He le�do que estaba adaptando otro libro para el cine.
- S�. - No se arreglan sin ella.
El productor no para de llamarla.
�Qui�n llama?
Nixon.
�Joel Nixon?
S�, Joel Nixon.
Sra. Wharton, �c�mo es Charles Boyer?
Es muy bueno.
�De verdad? C�mo me alegro de saberlo.
- �Por qu�? �Oy� otra cosa? - Por Dios, no.
Me gusta tanto que quer�a estar segura de no perder el tiempo con el hombre equivocado.
Lo que yo quer�a saber es
si las actrices tienen los beb�s entre pel�culas
o hacen las pel�culas entre los beb�s.
- �Atenci�n! - �Robert!
Me he ahorrado un par de viajes.
Perd�n.
Robert, trae m�s cubitos.
Los puse en los vasos. Todos tienen alguno.
Entonces llena la bandeja para la pr�xima vez.
Cre� que estaba de servicio solo para esta fiesta. �Tengo que pensar en el futuro?
- S�, Robert. - Aqu� no hay agua.
�D�nde est� el agua?
Tienes que traer el agua de...
Disculpen. Del cuarto de ba�o.
Disculpen mientras me empolvo los cubitos.
�No es divertido?
Salud, Sra. Gates.
Hay algo que quer�a preguntar al Coronel.
�Mandan a todos los hombres que se grad�an aqu� a Crocker Field, Arkansas?
No creo que debas preguntar eso al Coronel, Polly.
Los mandan a todas partes, �no, cielito?
As� es. Normalmente...
Claro que no hay forma de saberlo hasta tener sus �rdenes al graduarse.
Creo que Polly ten�a curiosidad.
�C�mo va eso, General?
- �Perdone? - Quiero decir, Coronel.
�Cree usted que Max pasar�?
Creo que los perros viejos como �l no aprenden mucho en la escuela.
De hecho, por encima de 21 no se absorbe nada.
- �Es verdad eso, cielito? - Bobadas.
�De d�nde sacaste esa idea tan absurda, Robert?
Es algo cient�fico. Me lo cont� Polly.
Fue esa pareja que estuvo aqu� antes que nosotros. Aquella chica.
Lo dec�a ella y se lo cont� a Robert. Es la cosa m�s tonta que he o�do.
Eso creo yo, porque en el caso del Sr. Wharton, con lo listo que es.
Todo el campamento habla de lo que usted escribi�.
�Max escribi� algo?
No fue nada, Robert. Nada en absoluto.
Solo un apunte sobre su vida en el peri�dico del campamento.
Sra. Wharton, es demasiado modesta, fue maravilloso.
De hecho, es casi lo mejor que he le�do sobre la guerra.
�Escribi� algo sobre la guerra?
No saques ideas equivocadas, Robert.
Aqu� no nos metemos en pol�tica.
- �No te pareci� maravilloso, cielito? - S�, un poco fuerte.
�Fuerte, eh?
De hecho quer�a decirle, Wharton,
que esa cosita suya fue a Washington.
�A Washington?
�No es estupendo?
�Quiere decir que la mand� usted, Coronel?
No, la pidieron ellos.
�C�mo se enteraron?
Se enteran de todo.
�No tendr�n alguna objeci�n?
Bueno, despu�s de todo, era un poco fuerte.
No trato de saber m�s que Washington, Wharton.
No, se�or.
Cielito, t� puedes decir m�s sin decir nada.
S�, se�or, cuando Max se pone fuerte, no hay hombre mejor en el pa�s.
A veces se pasa un poco y resulta un tanto embarazoso.
Recuerdo cuando estaba escribiendo una serie de art�culos...
No creo que el Coronel est� interesado, Robert.
Cielito, es para nosotros.
No me mover� hasta que la Sra. Wharton haga uno de sus famosos comentarios.
Bueno, �cu�l le gustar�a?
�Le importar�a, Sra. Wharton, autografiarme su libro?
Por supuesto.
Qu� bonito.
- Su gorra, se�or. - Gracias.
�Ha estado por aqu� �ltimamente el ministro Simpson, Coronel?
No.
�Cu�ntos hombres tiene aqu�, Coronel?
Unos pocos.
Est� bien.
Gracias, Sra. Wharton. Ha sido maravilloso.
- Adi�s, Sra. Foley. - Maravilloso.
Adi�s.
Tienen que venir m�s veces.
Lo haremos. Adi�s.
- Ya casi es la hora, Wharton. - S�, se�or, ir� en un momento.
- Adi�s, Coronel. - Adi�s, Sra. Wharton, gracias.
Lo que quiero saber es d�nde viste a la Sra. Wharton...
Est�pido entrometido. �Qu� pretendes? �Que me echen de aqu�?
�Pero qu� hice?
Tratando de enterarte de las notas que van a ponerme.
Esperando como un oportunista para recogerme si suspendo.
Trat�ndome como un idiota y luego provocando al Coronel
con sus asuntos con Washington.
Polly, �qu� crees que significa esto?
�Por qu� Washington? Tengo una sensaci�n horrible.
Max.
No deb� hacerlo. Me mandaron aqu� a estudiar, no a dirigir el mundo.
Ya o�ste c�mo lo llam�. "Fuerte".
Van a echarme de aqu�, lo s�.
�Qu� tiene eso de tr�gico?
Claro, cualquier cosa que me saque de aqu� est� bien.
Por eso te entrometes.
No tengo que entrometerme. El Ej�rcito te lo est� diciendo,
- "Lo sentimos, tiene 40 y se nota". - Para.
No tienes m�s posibilidades que yo de llegar a teniente de segunda.
- Est�s rezando por ello. - Te lo apuesto 2 a 1.
- Max, acepta la apuesta. - Est�s aqu� metido
en un caso deliberado de ego�smo a expensas de...
Cari�o, vas a llegar tarde. Van a ponerle 10 negativos por esto.
- Adi�s, cari�o. - Adi�s.
�D�nde conociste al Coronel Foley?
Por Dios, me pill� en camis�n.
- �En camis�n? - Max, vete. Llegas tarde.
�T� y el Coronel?
As� que ibas a hablar del peri�dico, �eh? Despu�s de lo que te dije.
Despu�s de lo que viste aqu�. Despu�s de esa bomba de Washington.
�C�mo es que si est� hasta arriba de trabajo
encuentra tiempo para escribir algo para un periodicucho?
Eso no importa.
Te lo dije, si Max se entera de que aguant� todo esto
por tu amenaza de vender el peri�dico,
como Max se entere, t� y �l habr�is acabado.
Lo que quiero saber es c�mo tiene tiempo para escribir...
- Por Dios, no lo ten�a. - �Entonces lo escribi� o no?
Bueno, s�.
Se present� una oportunidad. Sac� media hora fren�tica para hacerlo.
Robert, o eso de Washington hace que lo echen o,
lo que es lo mismo, va a preocuparse y va a suspender.
�No te basta? Casi est�s seguro de tenerlo de vuelta en 6 semanas.
Lo necesito antes.
�No has o�do lo que te he dicho? �C�mo vas a tenerlo antes?
Consiguiendo un editorial de Max. Uno a la semana hasta que salga.
Quiero media hora fren�tica de Max cada semana.
Y t� llamas a Max obstinado.
Cuando se trata de cosas como las que escondes ah�,
saliendo a la calle d�a tras d�a durante los pr�ximos dos meses,
s�, soy muy obstinado y adem�s t� tambi�n tendr�as que serlo.
�D�nde est� mi malet�n? Alguien deber�a decirle algo a Max.
O lo haces t�, y consigues ese editorial semanal,
o lo har� yo y conseguir� su firma en esta escritura.
Max es un directivo de la empresa.
Tiene que firmar esto si va a venderse el peri�dico.
Por Dios, Polly. Max no es un ni�o.
Este es un asunto mucho mayor que el que firm� al venir aqu�.
Claro que no quiero alarmarle, pero insin�ales algo sobre Kennedy.
Si tienes que tener tus editoriales, Robert, supongo que los tendr�s.
�O sea que vas a dec�rselo?
Ahora vamos por buen camino. Polly, necesito eso r�pido.
Y yo necesito tiempo, Robert.
- Puede que no le vea en algunos d�as. - Unos pocos d�as, nada m�s.
- Pero tengo que tenerlo. - Cuanto antes te vayas, antes empezar� a pensar.
Hay un vuelo hacia el norte a las 6.
Pero Polly, sup�n que Max no suspende en 6 semanas
y le mandan a 10.000 millas de aqu�. �En qu� situaci�n quedo?
Mejor vendo ahora el peri�dico.
Lo tiene todo en contra para pasar.
�Qu� quieres, mi garant�a personal?
Muy bien. M�ndamelo a m�, nena.
- Adi�s, Polly. - Adi�s, Robert. Y una cosa.
- Esto es cosa m�a. T� no te metas. - Claro, estar� esperando.
Recuerdos a Max.
Luces fuera.
Sta. Dumbrowski, qu� amable.
- Le pedir�a que entrase... - No, siga trabajando. Est� apurada.
Es lo m�s dif�cil que he escrito en mi vida. Voy por la en�sima versi�n.
- �C�mo lo sab�a? - Llevamos oyendo la m�quina dos noches.
Lo siento.
No nos importa. Siga. Pero deber�a dormir.
- Tomo nota. Es un �ngel. - No hay de qu�.
Max, cari�o, qu� sorpresa. �Cu�nto puedes quedarte?
Lo justo para planchar los pantalones.
- �Qu� haces? - Al final Joel Nixon me atrap�.
Estoy haciendo algunos cambios en el guion.
Ha estado llam�ndome como un man�aco desde Hollywood.
- S� que has trabajado. Mira esto. - Trabajo contra reloj, Max.
Ya sabes, ya est�n rodando.
Vamos, qu�tate los pantalones, yo ir� a preparar la tabla.
Parece que no has dormido...
Claro que s�. Todo lo que necesitaba, de verdad. Venga.
- Cielo, es una pena. - Ya sabes que me gusta trabajar.
Qu�tate tambi�n los zapatos. Los limpiar� tambi�n.
Vas a hartarte de m�
si solo vengo a planchar pantalones y lustrar zapatos.
Que no se te olvide la dentadura.
- �Qu�? - La dentadura. �La tienes en la boca o en el bolsillo?
Si est� en el bolsillo no quiero que vuelvas a plancharla
como hiciste la �ltima vez.
Qu� manera de hablar de mi dentadura postiza.
La gente se casa con cualquiera. Vaya cosas que dices.
Una dentadura postiza no es una deshonra.
Y yo no se lo digo a nadie.
Se est� tranquilo aqu� sin Gow, �eh?
Te pone a prueba los nervios.
Me gustar�a verle la cara si acabo el primero de la clase.
Max, no me digas que te tomas en serio lo que diga Robert.
- No, no, no. - �Entonces? Tienes los ojos tristes.
Es el examen de ma�ana, no me lo puedo quitar de la cabeza.
�Qu� examen, cari�o? �Puedo ayudar?
No. Es un repaso de muchas cosas. Es por este papel que me dieron.
Diez preguntas. Escogen cinco al azar y te las sueltan.
D�jame planchar y t� estudia.
No, s� hacerlo r�pido.
Puedo hacerte las preguntas mientras t� planchas.
Polly, por favor, deja las preguntas.
Muy bien, cari�o.
Bueno, aqu� sigo.
No hay noticias de Washington.
Es lo que m�s te preocupa, �no es as�, Max?
Eso y todo lo dem�s.
Seguramente Gow tiene raz�n. Creo que no voy a lograrlo, Polly.
- Necesitas dormir un poco. - Es in�til, cari�o.
Lo que dicen de los mayores de 21 tiene l�gica. Estoy superado.
- Max, parece que quieres abandonar. - �Qu� deber�a ser?
Otro mes de sufrimiento in�til
o el mismo mes de vuelta en lo m�o para lo que s� soy bueno.
Habr� m�sica si suspendo. �Por qu� no afrontarlo ahora?
Diga. S�.
Bueno...
�Diga?
Ma�ana, Joel. Saldr� ma�ana.
�Ma�ana Joel?
Hay mucho que decir si lo dejo ahora. Gow me recibir�a con una banda.
Pero t� no estar�as muy contento, �verdad?
De hecho, te sentir�as bastante derrotado por dentro, �no, Max?
Y ese es un don que tienes, no saber que est�s derrotado.
Al menos no reconocerlo nunca.
No.
Hay dignidad en suspender despu�s de haberlo dado todo.
Pero abandonar a la mitad, eso es una derrota.
�D�nde est� ese papel?
D�jame ver.
Define proyecci�n polic�nica.
Es in�til. Me he dicho todo eso. Pero s� que soy demasiado viejo.
�Viejo? �Max!
Eso de los mayores de 21 es una mentira.
Como eso de que "No puedes ense�ar trucos nuevos a un perro viejo".
La gente que dice mentiras as� no cree que el mundo deber�a cambiar.
Un perro demasiado viejo. Vas a demostr�rselo. Vamos.
Define proyecci�n polic�nica.
Gr�talo tan fuerte que hasta Gow pueda o�rlo.
�Vamos!
La proyecci�n polic�nica es una proyecci�n de la superficie terrestre
sobre una serie de conos circulares
tangentes a la tierra en paralelos est�ndar definidos
y con sus �pices en una extensi�n del eje de los polos de la tierra.
�Es eso! �Justo as�!
Es solo la primera. No s� las otras.
Max, no me digas que no sabes algo tan sencillo como la pregunta 2.
�Qu� es triangulaci�n?
La triangulaci�n es un m�todo para determinar una posici�n desconocida
mirando desde la posici�n desconocida...
mirando desde la posici�n desconocida...
Max, �te acuerdas de aquella se�ora que te daba clases de piano?
�Qui�n?
�La Sra. Pointer?
�Ah! A dos puntos conocidos
y tras hacer las correcciones adecuadas,
trazar la rec�proca del azimut obtenido.
Lo ves, cabezota. Lo sab�as, pero no te sal�a.
Es in�til bromear, Polly.
O lo sabes o no lo sabes. Seg�n eso te califican.
No respondiendo 20 preguntas a tu mujer.
Con recordatorios como ese, puedes aprenderlo.
Es m�s probable que diga que cada punto del piano rec�proco
corresponde a la Sra. Pointer ense��ndome La Chocolatera.
Hace a�os que no te oigo tocarlo.
- Bien, �qu� es una l�nea de rumbo? - Una l�nea de rumbo es...
Un momento. �Qu� fecha tiene ese papel?
5 de julio.
Es el papel de la semana pasada.
El de la semana pasada y ni siquiera lo s�.
�Y ya lo he aprobado! �Me entiendes ahora?
�D�nde est� el papel de esta semana?
- Bien, vamos all�. - Polly, es in�til.
Max, hemos llegado hasta aqu�. Por favor, tienes que graduarte.
Eres indestructible.
Dices eso porque sabes que mi familia tiene dinero.
�Qu� es un rotador?
Yo dir�a que cualquiera sabe lo que es eso.
Venga, queremos o�rlo. �Qu� es un rotador?
- No lo s�. - S� que lo sabes, Max.
Polly, s� cu�ndo estoy derrotado. D�jalo.
�Lo dejaron las esposas de Marshall y Eisenhower?
D�jame en paz, Polly.
Max, por favor.
Mira, un rotador es un carenado.
Cari�o, un rotador es un carenado.
Un rotador...
Un rotador es un carenado
- de forma aproximadamente c�nica - de forma aproximadamente c�nica
- o parab�lica - o parab�lica
- que se ajusta de forma coaxial - que se ajusta de forma coaxial
- con el propulsor - con el propulsor
- y gira - y gira
- con el propulsor. - con el propulsor.
Muy bien.
Pregunta n�mero 2.
Define arqueo. Explica su relaci�n con el uso de flaps de aterrizaje.
El Mundo y Tarta de Manzana
El mundo y tarta de manzana.
Kennedy, ven a leer un editorial de alguien que sabe escribirlo.
�Ven aqu�!
El mundo y tarta de manzana.
�De verdad est� bien, Robert?
Es como el viejo Max. Dale un beso por m�. Y que sigan llegando.
S�, Robert. Que sigan llegando.
Adi�s, Robert.
Un Mundo que Despierta
La Paz Vuelve a Llamar
El Mundo es un Pa�uelo
La Victoria Es lo que Haces
Todav�a est� con los ex�menes finales.
No lo sabremos hasta ma�ana.
S�, ma�ana es el d�a.
Sabes sus posibilidades igual que yo. �Por qu� me lo preguntas cada vez?
Ya sabes que no reza.
S�, lo har�, Robert. En cuanto lo sepa.
Por favor, deja que Max se grad�e.
O no...
Quiz�s mejor le suspendes.
Si es que puedes hacerlo sin romperle el coraz�n.
O, si puedes hacer que Max pase
y que Robert no venda el peri�dico...
O quiz�s...
No lo s�.
Hazlo lo mejor que puedas.
De verdad no lo s�.
�Soy teniente! �Amigos, soy teniente!
El 271.
�Teniente de segunda!
�Polly?
�Polly?
- La Sra. Wharton sali� hace una hora. - �A d�nde?
Dijo que a dar una vuelta. A donde no se enterara de nada.
Qu� tonta... me he graduado.
- Es maravilloso. - �Ya han puesto los nombres?
El 271. Ese soy yo.
�Felicidades!
Joel Nixon.
Max, no te hubiera reconocido. �C�mo est�s?
�Que c�mo estoy? Soy teniente de segunda. Me he graduado hace 5 minutos.
- Es fenomenal. Felicidades. - Gracias.
Cu�nto me cost� encontrar este lugar.
Es una humilde morada, pero un escenario de triunfo.
Aqu�, amigo m�o, una mujer sencilla cocin�, limpi� y ahorr�,
priv�ndose de sus necesidades para dar una educaci�n a su chico.
- �Y qui�n era esa? - Polly.
- �Est� en casa? - Volver� en un momento.
Y al mismo tiempo, estaba con su m�quina de escribir,
noche tras noche, para salvarle la cabellera a Joel Nixon.
- �Salvar qu�? - Hermano, c�mo trabaj� en esa cosa.
- �Qu� cosa? - La copia. Las escenas.
Tranquilo, Max. �Qu� escenas?
La pel�cula, tonto. La que est�s produciendo.
- La que est�n rodando ahora. - �Te refieres a la pel�cula de Polly?
�Qu� te pasa, Joel? �Cu�l otra voy a conocer?
Esa pel�cula se ha pospuesto dos meses.
- Hay problemas con el guion... - �Qu� va! Siempre fue perfecto.
�Entonces por qu� volviste loca a Polly con llamadas desesperadas?
No he hablado con Polly desde que se fue de Hollywood.
- Basta ya. - �Ni una sola vez!
Un momento. T� eres Joel Nixon.
- �No seas idiotal - Viniste a ver a Polly.
Vengo con una idea que pens� que podr�a interesarle.
Sab�a que ella no vendr�a a Hollywood para hablar de ella
y no pod�amos hablarlo por tel�fono.
�Juras que no la llamaste ni una vez?
�Ya volvemos con eso?
�Dijiste que estaba trabajando?
- Como loca. Ni siquiera dorm�a. - Es muy sencillo.
Tiene un libro nuevo en la cabeza. Siempre trabaja duro cuando escribe.
No as�. Adem�s est� lo del tel�fono.
Un momento.
Es dif�cil de creer, pero...
Ya s� c�mo enterarme. Joel, tengo que ir a la ciudad.
No te importar� que coja tu taxi
�Y Polly? �No vas a esperarla?
Acabo de recordar que no va a volver hasta ma�ana.
- Pero si dijiste... - Te alojas en la ciudad, �no?
- S�. - Vamos juntos y te dejo all�.
�Por qu� no vienes a la graduaci�n por la ma�ana?
As� Polly y t� podr�is hablar todo lo que quer�is.
BIBLIOTECA P�BLICA
- Sra. Wharton, su marido la buscaba. - Gracias.
Se gradu�.
Sra. Wharton, �le ocurre algo?
Fue el 270 y algo. Estaba muy orgulloso. �No es estupendo?
- Claro que s�. - Suena el tel�fono, Sra. Wharton.
Creo que lo dejar� que suene.
- Nadie contesta en casa de los Wharton, Sr. Gow. - Siga llamando.
- Llame cada 15 minutos. - S�, Sr. Gow
Que se ponga el Sr. Gow, por favor.
Max se gradu�, Robert.
Ya me has o�do. Es el teniente de segunda Max Wharton.
�Tienes que hacerlo ahora?
Te dir� lo que espero:
Espero que te portes como un hombre con algo de tacto.
Espero que dejes que Max disfrute un triunfo as�
y no vengas agitando un peri�dico
que dice que su criatura ha sido vendida a sus espaldas.
Diciendo que eso es lo que se consigue sirviendo a tu pa�s
y sufriendo penalidades para hacerlo.
No lo s� pero...
si pudieras esperar un poco.
No mucho tiempo.
�Polly?
Max, cari�o.
�Mi chico prodigio!
Estoy tan feliz.
Est� muy oscuro. Iba a acostarme y son� el tel�fono.
Gow ten�a que ser. Ten�a curiosidad.
Y vaya si se lo dije. El 270 de una clase de 300.
Mi Max es m�s listo de otros 30 tipos.
- El 271, cari�o. - Bueno, pues 29 tipos.
Robert estaba muy contento. Puede que venga a la graduaci�n.
No te importar� tener por aqu� a ese viejo cascarrabias, �no?
�Quieres saber una cosa, Polly?
Yo lo coger�.
Seguro que es Joel Nixon.
�Diga?
Es para ti.
�Diga? S�.
Bien, ahora mismo voy.
El Coronel Foley quiere verme.
Te quiero, Polly.
Sobre eso que escribi� para el peri�dico del campamento, Wharton.
Washington se ha decidido. Les gusta.
�Ah, s�, se�or?
Nos gustar�a que hablara en la graduaci�n.
�Podr�a preparar el discurso esta noche?
- S�, se�or. - Eso es todo.
�Sr. Gow!
Robert.
- �C�mo est�, Sr. Gow? - �C�mo est� usted?
- �C�mo est�, Sr. Gow? - �C�mo est� usted?
No pod�as esperar, �no? �No pod�as dejarle a Max su d�a de triunfo?
Ten�as que venir volando como un viejo cuervo.
Muy impresionante.
Robert, ese documento de venta que quieres que firme Max, yo me encargo.
No quiero que le veas ni que hables con �l.
Y cumplir� bien y fielmente...
- los deberes de este cargo... - los deberes de este cargo...
- que estoy a punto de asumir... - que estoy a punto de asumir...
- con la ayuda de Dios. - con la ayuda de Dios.
Va a odiarte. Despu�s de tener que escribir esos editoriales.
Teniente de segunda Max Wharton.
Robert, por favor, m�rchate, Tendr�s ma�ana el papel firmado en Nueva York.
El Teniente Wharton hablar� ahora por la promoci�n que se grad�a.
Es un gran honor que me pidan dirigirme a esta clase.
Hay muchas cosas que he querido decir desde que he llegado aqu�.
Cosas importantes
acerca del trabajo que hacemos
y el a�n mayor que nos queda por hacer.
Robert, por favor.
He buscado la manera de decir todo eso.
Entonces, justo ayer, encontr� algo escrito
que lo dice de forma mejor y m�s sencilla de lo que yo nunca har�a.
Y decid� que en lugar de un discurso propio,
les leer�a esto a ustedes.
Tiene un curioso t�tulo.
"El Mundo y Tarta de Manzana".
�Qu� tiene que ver una tarta de manzana con el mundo?
Sencillamente esto: se preparan del mismo modo.
Por ejemplo, la tarta de manzana.
Se ponen un mont�n de cosas en un bol y se mezclan.
Ah� est� el secreto: los ingredientes correctos en un bol.
Hasta la �ltima pizca de harina o el �ltimo grano de sal,
porque lo que salga del horno nunca ser� mejor
que las cosas que se pusieron en la mezcla.
Es la regla que hay que recordar. Es muy sencilla.
El editorial.
�Y el mundo? Ahora mismo est� haci�ndose, �no?
Si quieres que salga bien, recuerda la regla:
Lo que se use en la elaboraci�n, por peque�o que sea,
se notar� al final.
Joe Adams se dio cuenta. Un joven reportero que conoc�.
El mundo de Joe parec�a perfecto.
"Mi plato", dec�a.
Pero algunas cosas desagradables estaban cocin�ndose en �l.
Como los cr�menes en un lejano pa�s llamado Manchuria,
y los de otro llamado Etiop�a,
y la victoria en Munich de cierto man�aco.
Peque�as cosas que ocurr�an a miles de kil�metros.
�Qu� ten�an que ver con el mundo de Joe?
�Todo!
Porque Manchuria, Etiop�a y Munich
tambi�n eran su mundo.
Lo supiera o no.
Y esos peque�os cr�menes estaban cocin�ndose en �l.
Y os dir� lo que ten�an que ver con Joe.
Le alcanzaron.
Y le mataron.
Y Joe est� ahora enterrado en una isla del Pac�fico.
Joe muri� para decirnos que no puedes romper las reglas.
Hay que poner los ingredientes correctos.
Recordad, si el ingrediente m�s peque�o est� mal,
lo encontrar�s en el resultado final.
O, no, �l te encontrar� a ti.
�Entonces cu�les son vuestros sue�os para el futuro?
�Es felicidad lo que quer�is?
Entonces empezad por asegurar la felicidad de las otras 2.000 millones
de almas de este planeta. �Y prosperidad?
Entonces a�adid prosperidad para todos los seres humanos.
No ignor�is el rinc�n m�s lejano de la tierra,
ni al hombre m�s humilde que viva en ella.
Una paz duradera y una vida espiritual para vosotros y vuestros hijos.
�Es eso lo que quer�is?
Entonces a�adid lo mismo para otros 2.000 millones
de todas las razas y credos.
Y finalmente, a�adid tambi�n esto.
A�adid el Serm�n de la Monta�a como una norma de vida.
Y a�adid vuestra voz y vuestros medios y vuestra fuerza
hasta que haya misericordia y justicia para el hombre m�s humilde de la tierra.
De otro modo,
cuando se cuente la historia final de vuestra vida,
como la de Joe,
no tendr�is ninguna de esas cosas.
�No ha sido maravilloso?
Sra. Wharton, �a d�nde va?
- �Polly? - Ya est� aqu�. �Qu� tal, Teniente?
- �Polly? - No est� aqu�.
- �D�nde est�? - �C�mo voy a saberlo?
- Estabas con ella. - �No baj� en el campamento?
No. �Qu� ha pasado con ella?
Solo s� que estaba sentada justo detr�s de m�.
Me di la vuelta, y de repente ya no estaba.
- Desapareci�. - �A d�nde?
No tengo la menor idea, pero ya es mayorcita para perderse.
Y ahora, Teniente Wharton, tengo algo que tratar contigo.
Sea lo que sea, y ya lo imagino, voy a encontrar antes a Polly.
- Un momento. - Ya me has o�do, cabezota.
- �Polly! - Hurra. Ha aparecido.
- Hola, Polly. - Cari�o, �d�nde estabas?
- Dando un largo paseo. - �Un paseo?
Esta es la familia m�s chiflada que he conocido.
Max, no hay nadie como t�.
Nadie en todo este hermoso y apestoso mundo.
- Estoy de acuerdo, cari�o. - Est� de acuerdo.
Max, �c�mo te enteraste?
�Con qui�n crees que me top� aqu� ayer?
Con tu viejo amigo, Joel Nixon.
- �Qu� tal est�s, Polly? - Escucha, Max.
Tienes que firmar esto, voy a vender el peri�dico.
- No me digas. - S�, cari�o. Por eso lo hice.
Hoy di un gran discurso, �verdad, Polly?
Dice que su propio editorial es muy bueno.
Maravillosamente expresado, dijo ante 10.000 personas.
�Por qu� no dejas que lo diga otro?
- Bien, adelante. Dilo t�. - Lo digo. Y tambi�n que firmes esto.
�Por qu� firmar? �Por qu� no mantener al que escribi� el editorial?
- �O sea que dejas el ej�rcito? - No.
Me refiero a Polly. Lo escribi� ella.
Est�s loco. No fuiste t�, �verdad, Polly?
Es verdad, Robert. Lo vi por primera vez ayer, en la biblioteca.
Lo hizo todo ella, aqu� mismo, con su cabecita.
Con Joel Nixon interrumpiendo 20 veces al d�a.
�Qui�n, yo?
Hola, Joel. Si�ntate. Delante de tus narices, atontado.
La mayor pedazo de editorialista del pa�s.
�Vamos! Hazle una oferta antes de que se lo cuente a todos los diarios.
Polly.
Mi querida Sra. Wharton.
�O sea volver a Nueva York?
No. Me quedo con Max hasta que salga del pa�s,
as� que olvidadlo, muchachos.
Cari�o, hay un trabajo que hacer en casa.
- Y t� naciste para hacerlo. - No.
Polly, maldita idiota. Esto es una se�al del cielo.
- Polic�a, estos hombres me siguen. - Hola, Polly, �te acuerdas de m�?
Polly, escucha.
Hola, �podemos pasar?
Hola.
�A d�nde iba con tanta prisa, Sra. Wharton?
Es por algo que escribi�.
Pasen y si�ntense.
Ser� solo un momento.
El Teniente Wharton tiene que estar en la estaci�n dentro de media hora.
�Media hora? �A d�nde va Max?
- �Le gustar�a saberlo? - El Coronel recogi� sus �rdenes.
Crey� que no me fijaba cuando hablamos de ello aqu� aquel d�a.
Yo capto las insinuaciones.
�Quiere usted ir a Crocker Field, Arkansas?
Pues ah� va a ir.
�Crocker Field?
- No fue f�cil conseguirlo. - Nada f�cil.
No s� qu� decir, se�or.
- Muchas gracias. - Muy amable de su parte.
No hay de qu�. Nos vamos. Buena suerte.
- Gracias, se�or. - Tenemos que vernos un d�a cuando acabe la guerra.
- Adi�s. - Adi�s.
Adi�s, Sra. Wharton. Fue estupendo conocerla. Y escriba muchos libros.
- Lo har�. - Y nosotros trataremos de leerlos.
Adi�s.
- Adi�s, se�or. - Adi�s.
Crocker.
- Es horrible. - �Qu� es horrible? �Qu� pas�?
�Qu� ocurre? �Qu� es eso de Crocker?
No me pregunte. Ni siquiera estoy aqu�.
�Alguien quiere contarme qu� est� pasando?
Crocker Field, Robert, es solo para hombres. Las esposas nunca van.
�Las esposas nunca van? No me digas.
Oye, Max, hoy te has graduado, no divorciado.
�O sea que ni siquiera la gran Paula Wharton puede ir a Crocker?
Eso es lo que cree el ej�rcito.
Polly, escucha. No hay hotel. Necesitar�as una habitaci�n.
- Montar� una tienda de campa�a. - Cari�o, est� a 30 Km.
Nunca podr� ir a verte. No vas a ir. No te dejo.
O sea que Polly vuelve a Nueva York conmigo. �Cierto?
- Max. - Cari�o, s� buena chica. Solo me queda media hora
- antes de coger el tren. - S�, es verdad. Estoy lista enseguida.
- �Lista para qu�? - Me voy contigo a Crocker.
- No puedes. - Claro que s�. El equipaje est� listo.
Polly, necesito una respuesta.
Polly, no sabemos si podremos conseguir billete.
�Te refieres a esos pedacitos de papel? �Bah!
No os qued�is ah� en medio, hay equipaje.
�Qui�n tiene coche? �De qui�n es ese taxi que est� ah� fuera?
- M�o. - Bien. Llevad todo esto.
- Polly, �podemos hablar un momento? - Me alegro de que hayas venido, Joel.
- Coge esas dos cosas de ah�. - Espera un momento.
Coge ese petate, Robert, y deja de quejarte, coge esto.
- Dame mi malet�n. - Toma tu malet�n.
Deprisa. Mi mujer y yo nos vamos de viaje.
Tu sombrero, Robert.
- �Es este el bungalow 2016? - S�. �Quiere apartarse, se�orita?
Ya est�. Paso libre, muchachos.
- Polly, yo... - Camina, Robert.
Usted es la nueva inquilina. Pase.
Tiene que disculparme. Tengo much�sima prisa.
- Usted es Paula Wharton. - S�. Tiene toda la raz�n.
Esto le va a encantar. Es el mejor bungalow del complejo.
Hay algunas goteras. Y no hay ducha, y hay orugas.
Pero si pone unas hormigas en la alacena, evitar� la sal...
Al rev�s, quiero decir.
Y no hay agua en la cocina, pero uno acaba acostumbr�ndose.
Veamos si hay algo m�s... Ah, s�. Esta ventana tiene truco.
No la abra. Lo que tiene que hacer es...
Es m�s o menos as�, solo que no hay que atravesar el suelo.
- �Pero qu�...? - Polly, �podemos hablar despu�s...?
Me alegro de volver a verte, Joel. Adi�s.
- Polly, por favor... - Manda los ba�les a Nueva York.
Polly, �quieres decir que aceptas el trabajo?
- �T� qu� crees, cascarrabias? - Adi�s, Robert.
Polly, �c�mo quieres que te llame?
- �Se�or o se�ora? - Ll�mala jefe.
Vale, jefe.
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