All language subtitles for LAccident de Piano (2025).1080p.WEB.h264.AC3-Slay3R.ES

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Original subtitles

La película que van a ver nació con buena estrella.

Listo.

- Lo siento mucho.

Mmh.

Espero que...

puedas reencarnar en algo más interesante.

Hola.

- Pues...

¡Ven!

- Esta no es la cabaña de las fotos.

Claro que sí, por supuesto.

- No, no la reconozco.

A ver, no la cambié a tus espaldas. ¿Me crees idiota?

Ven a ver. Es una pasada,

¡te digo!

Por aquí.

Listo.

Toma.

Ay, mi pobre niña, ¿no dormiste en el helicóptero?

- ¡Oh, mierda!

El piloto me pidió que le dejara un comentario,

y se me olvidó.

¿Ah, sí?

¿Desde cuándo los pilotos hacen eso?

- Era súper simpático.

Y se lo prometí. ¿Te encargas por mí?

- Pues claro.

No hay problema.

¿Qué quieres que ponga? ¿"Piloto súper simpático"? ¿"Piloto agradable"?

Me da igual, algo positivo.

- No hay problema, yo me encargo. - Mmh.

Estos no son los yogures correctos.

Saben raro.

- ¿Ah, sí? - Mmh.

Te equivocaste de marca.

Ah, lo siento. Tendré más cuidado la próxima vez.

Como solo porque tengo hambre.

¿Y esto qué es?

- Ah, eso. Llegó ayer.

- Para el video de la motosierra. - Mmh.

Si no te gusta, lo tiramos.

- No.

No está mal, nos lo quedamos.

- OK.

Eh... ¿me necesitas para algo más esta noche?

- No, puedes retirarte.

- OK...

Pero ¿todo bien? O sea...

¿Te gusta aquí? ¿Estás a gusto?

- No sé, mañana te digo.

- OK.

Te dejo cenar tranquila.

Descansa.

- ¿Estás en un descanso?

- No, la que está en un descanso es ella.

Yo no estoy de vacaciones.

Tengo que encargarme de todo. Tengo que responderle a todo el mundo.

Es un infierno.

¿Crees que estoy aquí para no hacer nada o qué?

Podías hacer eso desde casa, no cambiaba nada.

- Claro que no. ¡Pff!

Ya sabes cómo es.

Tengo que estar aquí para ver todo con ella.

En vivo, día a día.

Tengo que estar aquí para motivarla. Dice que quiere dejarlo.

- ¿Y entonces?

Si quiere hacerlo, déjala.

- ¿Y yo qué hago?

¿Me quedo en el paro? Qué graciosa.

- Pues, puedes buscar otra cosa.

Ya son diez años. ¿No estás harto de ser su perro faldero?

¿Harto de ganar tanta lana? No, lo siento.

Ya no hacemos nada juntos. Siempre estás

con ella.

"Magalie me pidió esto, quiere que esté aquí".

Magalie, Magalie, Magalita, estoy hasta la madre.

Ves más a esa loca que a tus propios hijos.

¿Te das cuenta?

¿Al menos me estás escuchando?

Hay algo raro. Te llamo luego.

- ¿Qué? ¿Otra vez?

- Un correo que debo atender

ahora mismo.

Te llamo, mi amor.

- OK, adiós.

- Mag, ¿estás dormida?

¡Mag!

¿Te volviste loco? ¿Qué te pasa?

- Lo siento, es súper importante... - Me da igual.

No entres a mi cuarto a susurrar.

¿Estás enfermo o qué?

- Te lo juro, la cosa está fea.

- ¡Fuera de mi cuarto!

- OK, perdón.

- ¡Oh, mierda!

¿Te suena el nombre de Herzog?

- Patrick,

dime qué es lo importante. Deja tus estúpidas adivinanzas.

¿Quién es Herzog?

- Dimitri, el tipo de la grúa.

- OK.

La cagó. Ese idiota le contó todo a su hermana.

- ¿Su hermana? - Sí.

Tiene una hermana.

- OK.

¿Qué le contó? - ¡Todo!

Todo.

Por eso te está contactando. Me mandó un mensaje.

Y es periodista.

¿Empiezas a entender o no?

No. ¿Qué cambia que le haya contado todo?

- ¡OK!

¡Lee!

¡Ay, por Dios!

Tiene errores. ¡Está muy mal escrito!

Nos vale madre. Tú también los cometes.

Por favor, sigue hasta el final. ¡Léelo todo!

Es un chantaje.

- Ah, ¿no me digas?

¿Eso es todo lo que te provoca? - Pues, dice

que no quiere lana. ¿Qué quiere esa puta?

Ese es el problema. No sé qué quiere.

Bueno, ¿la contactaste antes de venir a joder?

Sí. Se niega a hablar conmigo. Solo quiere hablar contigo.

Oh, no.

¡No, qué mierda!

Hola, Simone. Soy Magalie.

Usted le envió un correo al Sr. Balandras, mi asistente personal,

sobre el accidente del piano.

No entendí todo por los errores de sintaxis,

pero estoy disponible para hablarlo en persona.

Estoy en la montaña.

En mi nueva residencia, por tiempo indefinido.

Puede devolverme la llamada a este número, si lo desea.

Espero hablar pronto con usted, señora Simone.

Adiós.

¡Puta de mierda!

- ¿Sabes qué?

Tal vez tengas razón con los errores. - ¿A qué te refieres?

Tal vez quiso decir lo contrario. Que solo quiere dinero.

- Se va a joder.

No, no, no. No estoy bromeando,

esto es serio.

Si nos descuidamos, nos arriesgamos a cadena perpetua.

Tenlo presente. ¡Está cabrón!

- Lo tendré presente y me volveré a acostar.

¿No entiendes? ¿Te vas a quedar ahí tan tranquila?

Y si vuelve a llamar, ¿qué hacemos?

- La llamaré de vuelta, Patrick.

Ay, relájate. Tranquilo, lo vamos a solucionar, ¿eh?

Tómate una pastillita, estás todo estresado.

Mmh.

Mmh.

Preguntan por qué su papá no está aquí, pero fuera de eso...

¿No quieres explicarles que me voy por trabajo?

Para comprarles ropa

y comida.

Van a creer que soy un cabrón que abandona a su familia.

- Ya saben que eres un cabrón.

Genial tu humor, gracias.

- No, están bien, relájate.

A Mathieu lo echaron

del club de ponis, pero fuera de eso, todo bien.

Eso, qué bueno. Ya sabes lo que pienso.

No es cosa de niños. Perdón, pero...

¡Mira!

Mira quién está aquí.

- Hola.

- ¡Ah, mierda!

No había entendido que tenías ese collarín.

- Sí. - Horrible, mi niña.

No es nada, sobreviviré. No te preocupes.

- ¡Es fuerte, sabes!

Tu cabaña se ve increíble. ¿Estás contenta?

Sí, bueno, todavía no me siento como en casa.

Ah, yo podría acostumbrarme bastante rápido.

¿Cuántos metros cuadrados tiene? ¿300?

Eres un encanto, pero tenemos una urgencia.

Voy a tener que robarte a tu chico y colgar.

- ¿Podríamos terminar de hablar?

- Pero la cabaña tiene 500 m².

¡Bye!

¡Patrick, ya sé lo que quiere!

- Eso fue súper humillante.

No importa, ya la llamarás. ¡Escucha!

Lo estuve pensando y ya sé lo que quiere tu periodista.

¿Te digo?

- ¡Lana, es simple!

- ¡No!

Quiere acostarse conmigo.

- ¿Perdón? - Mmh.

Vi fotos suyas en internet, es un bagre, ¡qué asco!

Seguro es eso. Una pobre fan que quiere una relación conmigo.

¿Le cuelgas a mi esposa para decirme eso?

- Sí. Volví a leer su mensaje.

Las palabras están mal conectadas.

Debe ser una psicópata.

OK, tu razonamiento es: escribe mal,

¿entonces quiere acostarse contigo?

- Sí.

- Quiere lana.

Todo el mundo sabe que estás forrada, quiere su tajada.

¿La llamaste? - Ah, no.

- ¿Qué fue eso?

- ¿Qué fue eso? - No sé.

Está aquí. ¡Mira, es ella!

- ¡Oh, puta madre! ¡Oye, wow!

¿Ves? No soy idiota, ¡lo sabía!

- ¿Qué carajos hace aquí? - No sé. Está aquí.

¡Anda, abre! ¡Abre!

- Dos minutos. - ¿Podemos hablar?

- Abre. - Porfa.

- Cinco minutos. - ¡Hablamos!

- Abre, dos minutos. - ¡Oye!

- ¿Quiénes son estos imbéciles?

- El alto me siguió esta mañana.

¿Eh?

Me siguió con su motoneta de gitano.

- ¿Sin tu pasamontañas? ¡Estás loca! - ¡No me digas que estoy loca!

- Estás buscando problemas.

¿Qué quieren, eh?

¿Qué les pasa?

¡Lárguense o les parto la madre!

Es propiedad privada. ¡Fuera!

Hacemos lo que queremos. ¿Y tú quién eres?

¡Toma!

¡Payaso! - ¡Qué vergüenza!

- ¿Y encima les da risa?

¡Toma!

- ¡Bola de putitas!

- ¿Qué?

- Buenas noches.

- ¿Es usted, Simone?

- Sí.

OK.

¿Y entonces?

- Pues, yo...

- ¿Qué es lo que quiere?

- Es difícil. Me siento intimidada.

- ¡Oiga! - ¿Qué?

- Mire, lo siento.

Ah, ¿la llamo luego? ¿No está sola?

- No, no es nada. Es mi perro.

Acaba de entrar a la habitación. No es nada.

Adelante.

La escucho.

Bien. Bueno, para empezar, que sepa que nunca he chantajeado

a nadie, antes.

Soy una persona honesta.

Para serle sincera, estoy bastante incómoda.

- Oh...

pobrecita.

¿Está incómoda? ¡Ay, lo siento mucho!

¿Se está burlando de mí?

- No, no, es en serio.

Está a la defensiva, pero se va a dar cuenta

de que tengo buenas intenciones.

Es un chantaje muy ligero, muy positivo, no soy...

- Deje de decir tonterías

del chantaje positivo y sus explicaciones falsas.

Dígame. ¿Qué es lo que quiere?

- OK.

Magalie, usted no quiere que el público o los medios

se enteren de lo que pasó realmente

el día de su accidente con el piano.

¿Verdad?

Por eso le di 500000 euros a su imbécil de hermano.

Para que se callara la boca.

- Sí, lo sé.

Le pido disculpas por él, mi hermano es extremadamente frágil.

El accidente lo traumatizó.

No soportaba guardar ese pesado secreto para él solo,

así que tuvo la necesidad de contármelo a mí.

Pero no se lo ha contado a nadie más, de eso estoy segura.

No tiene ninguna intención de hacerle daño.

Está extremadamente agradecido por todo su dinero.

Que literalmente le cambió la vida.

En ese momento, él tenía grandes problemas financieros, personales...

Me importa un carajo la vida de su hermano el idiota.

Suéltelo de una vez. ¿Qué es lo que quiere?

- Discúlpeme, estoy intimidada.

Escuche, Simone, voy a ahorrarnos tiempo.

Ya sé lo que quiere.

Quiere conocerme en persona.

- Sí, es verdad.

- ¡Lo sabía!

Lo sentí, de hecho, soy un genio.

¡Quiere conocerme, quiere acostarse conmigo!

- ¿Perdón?

- Lo sé, soy deseable.

Les gusto a las chicas, no tengo ningún problema con eso.

Me buscan por todos lados.

Estoy buena, lo sé.

Quiere conocerme para tener una relación conmigo.

No. Disculpe si la dejé imaginar algo así.

No, no.

Es linda, no digo que no. Pero no va por ahí para nada.

Sí quiero conocerla, pero por algo completamente distinto.

¿Sigue ahí?

- ¡Sí! - La escucho, sí.

Bueno, usted se niega a hablar con los medios,

nunca le ha concedido una entrevista a nadie

en toda su vida.

Me gustaría ser la primera en entrevistarla.

Me dedico a esto desde hace 25 años.

Soy una verdadera profesional.

Le prometo no mencionar su accidente en mi artículo.

Mire lo que vamos a hacer, será más simple.

Me da sus datos bancarios y le haremos una transferencia grande y jugosa,

como a su hermano.

Usted cierra la boca y se olvida de mí para siempre.

No la contacté por un impulso.

Es una decisión muy bien pensada. No voy a dar marcha atrás.

O la entrevisto o la denuncio a la policía.

Lo siento por usted.

- Mierda...

- No voy a cambiar de opinión.

¡Bueno, usted gana!

Es usted una bruja.

Le paso a mi asistente para que agenden una cita.

- Habla Patrick Balandras.

Fui yo quien recibió su correo.

Consiguió la primera entrevista de Magaloche.

¡Felicidades!

- ¿Está lista?

¿Podemos empezar?

Primero, gracias por aceptar.

Sé que está haciendo un esfuerzo considerable,

y de verdad, gracias.

Estoy extremadamente conmovida.

Y sobre todo, muy honrada, de verdad.

Está enojada, pero de todas formas quería decirlo.

Listo.

Está grabando.

Voy a empezar por el principio.

En orden, ¿eh?

Entonces, Magalie, usted nació el 12 de marzo de 1989,

con una enfermedad extremadamente rara,

que se llama insensibilidad congénita al dolor.

Nací con insensibilidad congénita al dolor, sí.

Eso ya todo el mundo lo sabe.

No lo oculto.

- No todo el mundo sabe lo que es.

¿Podría explicármelo rápidamente? Me interesa.

- Es como ser ciego.

Solo que, en lugar de no ver, uno no siente el dolor físico.

No sabría explicarlo de otra forma.

Para una definición más precisa, pregúntele a un especialista.

No, está muy claro, le agradezco.

Está muy bien dicho.

Magalie, otra cosa que la gente no necesariamente sabe.

El día de su nacimiento,

o sea, el 12 de marzo de 1989,

es también la fecha en la que Internet se hizo accesible

al público por primera vez.

¿Sabía que nació el mismo día que Internet?

- No.

- ¡Oh!

¡Increíble! Pensé que lo sabía.

Le voy a enseñar algunas cosas.

- No.

No, imposible.

- De acuerdo.

¿Qué le evoca esta información que está descubriendo?

Dígame.

- Internet es una herramienta informática.

Yo soy un ser humano.

No veo la relación.

Usted nació el mismo día que la herramienta que la convirtió en una estrella.

¡Es realmente asombroso!

¿De dónde sale... esa forma insoportable de hablar?

- ¿Perdón? - "Asombroso, ¿no le parece?"

En serio, ¿de dónde sale?

¿De un castillo?

- No vivo en un castillo, no. - Pues,

habla como una duquesa y no sabe escribir un correo.

Uso el dictado por voz, es por eso.

No es interesante

hablar de mí.

- Efectivamente, no lo es para nada.

No le voy a mentir

que ya es bastante fastidioso hacer esta entrevista.

Con su forma de hablar, me siento como en un examen de la escuela.

Sinceramente, no sé si voy a aguantar.

Me agrede.

¿Cuánto va a durar esto?

- Eh...

No sé, dos horas. Algo así.

- ¿Dos horas?

Pero... ¿está loca o qué?

¿Qué vamos a decir durante dos horas?

Magalie, puede bajar la guardia. No vengo a molestarla.

Solo quiero conversar, hacer un bonito retrato.

Sin malas intenciones.

Soy bien intencionada, no quiero hacerle ningún mal.

Bien intencionada, pero que chantajea.

No hay que olvidarlo.

- Discúlpeme, perdón

por interrumpir, dos segundos. ¿Puedes venir, por favor?

- ¿Qué?

- Ven.

¿Qué carajos haces?

- Nada.

- ¡Nos tiene agarrados de las bolas!

¡Deja de hacerte la pesada, síguele el juego!

¿Qué? Ya vine, le estoy siguiendo el juego.

- No, no.

Vas a tener que ser más conciliadora. Esto empezó muy mal.

- ¿La oíste?

- Pero...

¡Tengo ganas de sacarle los ojos a esa puta!

- ¿Y qué carajos nos importa?

Estás jugando con fuego. Piensa en la cárcel.

Contrólate, joder.

¿OK? - OK, OK.

Me voy a controlar. - Por favor.

¡Gracias!

Mi asistente se ofreció amablemente a ir a buscar algo de comer.

¿Se le antoja algo?

- Gracias, no, no necesito nada.

- OK. Será solo para mí.

Como siempre, cariño, eres un encanto.

Apúrate, que me muero de hambre.

Bueno, sigamos.

Estoy lista.

Voy a seguir el juego.

Estoy lista.

La escucho.

- ¿Algún problema? - No, ninguno,

Simone.

Estoy encantada de hacer esta entrevista.

Y su forma de hablar me parece...

muy exótica.

- No está obligada.

- Sí, sí lo estoy.

Pero sigamos.

- De acuerdo.

Continúo.

Entonces, Magalie, usted nació el mismo día que esta herramienta

que la convirtió en una estrella mundial.

- Pues sí.

- ¿Cómo descubrió esta herramienta?

- Fue el año que cumplí... 14.

- Mmh.

- Sí.

14 años, eso es.

Esa es una buena pregunta. Podría desarrollar un poco.

- Pero iba a hacerlo.

Solo tengo que recordar.

Perdón, estoy ansiosa por saber más.

Me callo.

Adelante.

- Estábamos

con mi papá en la sala.

Estábamos viendo la tele mientras esperábamos a mi mamá.

Acabábamos de ver una película de mierda, un western.

Y cambiando de canal en el cable,

pues, nos encontramos con un programa para adultos.

Y lo vimos.

No entendí de inmediato lo que estaba viendo.

Pero recuerdo haber sentido

una frustración terrible ante esas imágenes.

Estaba celosa de esos tipos.

Muy celosa.

Hola, soy Magalie Moreau.

Hoy voy a probar la batería de un auto.

¡Papá!

Al día siguiente, mis papás me dieron un sermón.

Me regañaron con todo.

- ... ¡un poquito!

- Y obviamente, me castigaron.

Más tarde, mi papá estaba frente a su PC, como siempre.

Soy Magalie Moreau. Hoy voy a probar la batería de un auto.

Le envió mi video a todos sus colegas de la oficina

para hacerlos reír.

Y ahí, todo se salió de control.

Sus colegas empezaron a...

compartir el archivo con otras personas,

como una broma.

Se difundió muy rápido.

En unas semanas, ya era un clásico.

El video circulaba tanto por todas partes

que hasta salimos en el noticiero. - Mmh.

- A todo el mundo le daba risa.

No había casi nada en línea en esa época.

Nada que ver con hoy.

Era el mero principio.

Estaba adelantada a mi tiempo, se podría decir.

Y así fue.

La gente me reconocía en la calle.

Me convertí en una especie de fenómeno de circo en mi escuela.

- ¡Es increíble!

Se siente raro

contar todo esto en voz alta.

Cuando pienso en ello, está en mi cabeza.

Nunca pienso en eso, porque me fastidia.

Malos recuerdos. ¡No me importa!

- Antes de retomar

la cronología, eh,

me gustaría aclarar un detalle que me intriga.

Espero que no sea muy indiscreto, pero me pregunto...

Nunca se la ve sin el aparato dental que usa.

- ¿Y qué?

Bueno... ¿es un homenaje a ese primer video?

¿Hay otra razón?

Tengo una malformación grave en la encía.

Tengo que usar esta cosa de por vida.

Si me lo quito, pierdo los dientes en 15 días.

- ¡Lo siento mucho!

- Estoy bromeando.

- Ah. - Es por el estilo.

Antes era para que me reconocieran.

- Mmh.

- Y luego, pues,

era un disfraz para el escenario.

Algo fácil de identificar.

"Es la chica que hace videos con sus brackets".

Eso es lo que pensaba, usted no los necesita.

Tiene unos dientes perfectos.

- Gracias, está bien. - Y una muy bonita

sonrisa, por cierto.

Que no se ve muy seguido.

- ¿No organizó todo este lío

solo para coquetearme? Como me lo había imaginado.

- No, es una simple observación.

- Mmh.

"Dumb girl" de Run DMC

- Listo.

- Gracias.

¿Todo bien? ¿Todo va como quiere?

Está empezando a abrirse un poco. Es fascinante. Gracias.

Bueno, la dejo trabajar. Estoy por aquí.

- "Está empezando a abrirse un poco, sí".

Parece que habla de un mejillón.

- No, es una expresión.

Sé que no es un mejillón. No me atrevería.

- Sé que es una expresión.

Y sé que no soy un mejillón.

Pero gracias por explicármelo, maestra.

- ¿Hacemos una pausa para su almuerzo? - No, no tengo hambre.

Vamos, acabemos con esto.

- Muy bien. Entonces, eh...

La gente empieza a reconocerla en la calle, gracias a ese video.

Usted tiene 14 años.

¿Qué pasa en ese momento?

- ¿Qué pasa en ese momento?

Mmh.

Empecé a hacer otros videos, obviamente.

Hola. Soy Magalie Moreau. Hoy voy a probar el martillo.

Hola, soy Magalie Moreau.

Hoy voy a probar el picahielo.

Soy Magalie Moreau.

Hoy voy a probar el agua hirviendo.

Lo mantuve en secreto mucho tiempo.

- Magalie, ¿qué estás haciendo?

¿Qué haces?

- Nada.

Decía que era torpe para justificar las marcas y heridas.

Hola.

- ¡Hola!

¿Por qué ya no sales?

¿Por tu enfermedad?

- No.

- ¿Entonces por qué?

- Me entretengo sola.

Eso es todo. - Mis papás dicen que estás loca.

- ¡Oigan! Disculpen que los molestemos.

En serio, perdón.

Soy su fan. Conozco todos sus videos.

Mi hermano también.

Solo queremos tomarnos una foto. - Una foto

cada uno. Con eso estamos bien. - ¡Sí!

Solo serán diez segundos.

Y nos vamos. Lo prometo. - ¡Patrick!

- ¡Oh, no!

Llama al otro. - ¡No, oigan!

No llame a su guardaespaldas. ¡Somos buena gente!

- ¡Patrick!

- ¿Qué? - Solo nos tomamos la foto y ya.

Es mi descanso. ¿Por qué gritas?

- Están los dos gitanos.

- ¿No tienen nada mejor que hacer?

Está convaleciente. Tiene que descansar.

¡Déjenla en paz y respeten a la gente!

¡Cállate, somos libres! ¡Solo queremos una foto!

- ¡No hacemos nada malo!

- La están jodiendo.

- Pues que no fuera famosa... - ¡No digas eso!

- ¡No avienten

yogur! Es un desperdicio.

- Hola. Soy Magalie Moreau.

Hoy voy a probar la máquina de coser.

- ¿Y qué hacía con

todos esos videítos?

¿Los veía a veces

o el placer estaba en hacerlos?

Los guardaba en una caja de zapatos.

Y una vez que grababa una escena,

ya no me interesaba para nada.

Como hoy. Las imágenes que grabo

no tienen ningún valor.

- Bueno, eso es discutible.

Usted construyó un imperio con ellas.

Hablaba del valor sentimental.

- Pues bien, hablemos

del valor comercial. Iba a llegar a eso.

¿Cómo se dio la profesionalización?

¿Cómo pasó al siguiente nivel?

¿Profesionalización?

¿Cómo le hace para usar palabras tan fastidiosas?

Entonces, ¿cómo pasó de ser la niñita secreta

que guardaba sus videos en cajas de zapatos

a la joven rica y famosa que es hoy?

- Señora duquesa, se lo resumo.

Porque siento que esto me está empezando a hartar.

A los 16, me convertí en una joven adulta.

Un tío lejano me regaló un smartphone para Navidad.

Cámara, conexión a internet.

Ahí, me registré en todos los foros, las plataformas,

las redes. Inventé ese seudónimo genial,

que ya conoce. Magaloche.

No hace falta que le explique por qué.

Y listo, genial.

A partir de ese momento, empecé a hacer un montón de videos.

El resto, ya lo conoce.

30 vistas, 500 vistas, 100 millones de vistas.

Algoritmos, monetización, patrocinadores, bla, bla, bla, todo ese rollo.

Desde entonces, empecé a ganar mucho más que mis papás.

Me corrieron de la casa porque era una insolente.

Y me mudé a una casa más grande que la suya.

Y empecé a hacer videos todo el día.

Y ya.

Creo que ya cubrimos todo. Dije todo.

¿Podemos parar aquí, sí? ¿Está contenta?

Pues no. No vamos a parar ahora que vamos tan bien.

Aquí es donde se pone interesante.

- ¿Perdón?

¿Es hora de la pausa para almorzar?

Como usted quiera. Yo...

A mí todo me parece bien.

Es curioso.

Siempre imaginé

que los periodistas eran feos.

Ella no está nada mal. - ¿Bromeas?

Es detestable.

¡Una bruja!

Sí...

- El mundo entero va a leer su artículo.

Esa puta se va a hacer famosa gracias a mí.

Me da asco.

- Cuidado. - ¡Ya está!

- OK. - Listo.

- Listo.

- Hola, soy Magaloche.

Voy a probar el bate de béisbol a alta velocidad, mis amores.

¡Allá vamos!

- Vamos.

- Listo. Suscríbanse, adiós.

Hola, soy Magaloche.

Hoy voy a probar para ustedes la monster truck.

¡Allá vamos, let's go!

Y listo.

No olviden suscribirse. ¡Besos, adiós!

Soy Magaloche.

Voy a probar la lavadora.

Dale.

Listo.

No olviden suscribirse. ¡Besos, adiós!

¡Oigan!

Sale un video esta noche a medianoche. ¡No olviden verlo!

Hay algo que me intriga mucho.

Usted alcanzó un nivel de vida delirante,

muy rápido, gracias al éxito de sus videos.

Posee varias propiedades en el mundo.

Se dice que compró una isla privada en la Polinesia el año que cumplió 25.

No sé si es cierto. Lo que me importa es entender

por qué siguió mutilándose,

si ya no tenía necesidad.

¿Es simplemente

una adicción básica al dinero

o es por una razón más personal?

- Mmh, no, yo...

Nunca se me ocurrió parar.

Según las estadísticas disponibles en línea,

usted habría publicado más de 2000 videos en total.

Lo que es titánico.

¿Lo confirma?

- No sé.

No los he contado.

Mis videos nunca duran más de diez segundos.

Así que, si sus estadísticas son correctas, eso sería...

20000 segundos de imágenes.

En 15 años, no es...

no es una locura, está bien.

- Sí, visto así, efectivamente.

Para mí, esa cantidad de videos cuenta otra cosa.

No puedo evitar pensar en su cuerpo.

¿Perdón? ¿Está pensando en mi cuerpo, ahora?

- Usted se ha

lastimado voluntariamente más de 2000 veces frente a una cámara.

De forma grave. Todo eso con el único fin

de crear pequeños contenidos para las redes.

- ¿Y qué?

- ¿Nunca sintió desgaste

o cansancio?

Los carteros reparten el correo todos los días.

Hola, soy Magaloche. Hoy voy a probar para ustedes el fuego.

Y allá vamos, let's go.

Todos hacemos el mismo trabajo toda la vida.

Con el tiempo, podría haberse cuestionado las cosas.

¿Nunca se preguntó sobre la utilidad,

discúlpeme,

muy relativa de esta actividad?

- Su trabajo es más útil, ¿no? - Para nada.

Tengo dudas todos los días.

No sé si la gente me va a leer.

Ni si le ofrezco algo benéfico a esta sociedad.

Pues sí.

Yo tengo que pagar un alquiler todos los meses

y mantengo a mi madre, que está muy enferma.

No tengo otra opción. Mientras que usted...

¡Oh, mi pobrecita!

Qué dura es la vida.

Eh, lo suyo es... no es lo mismo, me parece.

Y estamos aquí para hablar de usted.

No de mí. A nadie le importo.

- Eso sí es verdad.

¿Por qué continúa maltratándose

si es libre de parar desde hace tanto tiempo?

Su mamá enferma, ¿sabe

que su hija chantajea a una artista para impulsar su carrera?

¿Le dijo eso?

- Pero eso es muy interesante.

Se considera una artista.

Voy a ignorar el resto y tomar eso como punto de partida.

¿Es por amor al arte

que sigue mutilándose? - No.

Uso la palabra "artista"

porque mi actividad no me requiere ningún esfuerzo.

- Entonces, ¿por qué continúa?

- Ninguna mutilación.

Mi cuerpo está muy bien.

La naturaleza es sabia, se repara perfectamente.

- Responda a mi pregunta.

- "Responda a mi pregunta".

"Responda a mi pregunta".

¿Qué la impulsa a continuar? Usted no necesita el dinero.

- "Responda a mi pregunta".

Estoy empezando a hartarme.

- Podría dejarlo todo.

Vivir normalmente. ¿Por qué continúa?

- Ah, sí. - Quisiera entender. ¡Responda!

Quizás hago esto porque me odio.

Y porque quiero suicidarme.

Sería un buen gancho para el artículo.

La gente querrá hacer clic.

- Yo no escribo ese tipo de artículos.

- Estoy muy bien.

Me adoro.

Fui a un psicólogo durante tres años.

Ya resolví todo ese desmadre.

Lo siento, llega demasiado tarde. Aquí no hay nada que encontrar.

Ni siquiera entiendo qué es lo que busca.

- Es casi filosófico.

Quiero saber qué la motiva.

Me interesa a mí y le interesará a los lectores.

- A los lectores no les importa.

- No,

no estoy de acuerdo.

- ¿Conoce nuestra sociedad?

- Mmm. - Mmm. La gente

leerá esto en el baño.

Habrán olvidado el tema cuando jalen la cadena.

Usted ya no necesita el dinero. ¿Por qué continúa?

¿Cuántas veces más me va a preguntar eso?

- Viajé 12 horas en tren.

Me gustaría encontrarle un poco de sustancia a nuestra conversación.

Hubiera podido evitarse el viaje fácilmente.

Y cobrar un montón de dinero, en vez de venir hasta acá

a hacerme la misma pregunta 40 veces.

- Es una pregunta fundamental.

Haga un esfuerzo, intente responder. ¿Por qué continúa?

¿Quién sabe si voy a continuar? Usted no sabe nada.

- Aunque lo deje mañana,

dígame qué la impulsó a hacer todos esos videos todos estos años.

Responda y la dejo en paz.

Se lo prometo.

- ¿Y si no hubiera una razón?

Tiene que haber una. Siempre la hay.

No, señorita Racional, a veces no la hay.

¿Sabía que el universo está compuesto principalmente de vacío?

No hay ninguna razón para eso.

Tengo muchos otros ejemplos.

- ¿Por qué se resiste?

¿Tanto le molesta abrirse? ¿Es tan terrible?

Sí, bastante terrible. Se lo digo y no me escucha.

Pocas veces he pasado

¡un momento tan jodido en mi vida!

- Qué lástima que no pueda superar esto.

Use este momento a su favor, en lugar de sufrirlo.

Le tiene miedo a mi pregunta porque la obliga a ver la verdad.

- ¡No tengo ni un poco de miedo!

Su pregunta es una mierda.

Como usted y el trabajo que hace.

Sus preguntas son una mierda, su cara y su madre enferma también.

Debería dejarla morir en su cama de hospital.

¡Váyase a la mierda! Profundamente.

¿Entiende o lo desarrollo más?

- De acuerdo.

Bueno.

Ya sé por qué no doy entrevistas.

Es insoportable.

- No, la insoportable es usted.

Le deseo buena suerte con lo que sigue.

Yo lo intenté.

Respondí a todas sus preguntas menos una.

¡Listo, estamos a mano! - No, no está listo.

Usted no cooperó. Lo siento por usted.

- ¡Lárgate! ¡Bruja!

- ¡Oye!

No me vas a venir con sermones.

Hasta un idiota podría hacerlo. Responder preguntas pendejas.

¿Por qué es tan complicado? ¿Por qué eres tan complicada?

No quiero hablar de mí por horas.

Ni hurgar en mi alma podrida

para entender cosas que no quiero entender.

Me harta.

- Ah, ok. Genial, pues, te harta.

- No sé por qué hago todo esto.

¡No tengo idea y no me importa!

- ¿Prefieres ir a la cárcel? - ¡Sí!

Me importa un culo.

¡Nos largamos!

¡No sé cómo abrir, cerdo asqueroso!

Nunca debí haber aceptado.

Fuiste tú el que se asustó

de esa pobre puta.

¡Que se muera! Con su madre enferma.

Pero espera. ¿Y yo qué? ¿Pensaste en mí? No estás sola.

¡Todo me jode tanto!

Ya no puedo más. ¿Qué carajos hago ahora?

No me importa, iré a la cárcel.

- ¿Me estás escuchando o qué?

¿Y yo? ¿Pensaste en mí?

Tú también irás a la cárcel. Conmigo. ¡Te lo mereces, igual que yo!

- Llámala para disculparte.

No sé, mándale un mensaje. "Perdón, la cagué".

- Perdón. - Eh...

"Pongámonos de acuerdo para otra cita". Sé amable, arréglalo.

- Hago lo que se me da la gana, ¿ok?

Yo decido.

Y quiero estar en mi cabaña, sola.

- ¿Perdón?

Sí.

Así que dame las llaves.

- ¡Anda, agarra tus llaves!

Te lo advierto.

¡Más te vale que arregles esto rápido!

- Listo. - Gracias.

- Suena desafinado.

- Bueno, ¿ya nos podemos ir?

- Sí, dale.

- Ya nos podemos ir.

Ah, sí, se me olvidó decirte.

Eh, los paramédicos están superatrasados.

Llegarán en una hora, más o menos. - ¿Una hora?

Sí, lo siento. Son unos inútiles.

De todas formas, no voy a esperarlos una hora.

- Tenemos que hacerlo, por el seguro.

No me importa. No voy a esperar aquí, es sórdido.

Yo pago si hay algún problema.

No los vamos a esperar.

Listo. Eso es... Está a unos 6 metros.

- ¿Qué te parece? Está bien. - Mmm.

No sé.

No, no me parece suficientemente alto.

No se ve el peligro, parece falso. Hay que subir más.

- Bueno, como quieras.

Dale, más arriba.

Ok.

- Espera, no te muevas.

- ¡Ay, no, eso no! Odio que hagas eso.

- Pero tienes un... - Es molesto, mira.

- Sí. - ¿Ves?

- Sí, sí, ok.

Perdón, no lo vuelvo a hacer.

- No soy una muñeca.

Es que hay viento, tienes unos remolinos...

- Sí, pero no me importa.

- Ok.

Eh, perdón, está bien.

Listo, ahí son 10 metros. No voy a subir más.

- Pero yo quiero más arriba.

- Voy a tratar de hablar con él.

Eh, disculpe.

¿No puede subir un poco más?

Solo un poquito.

Con el viento, se puede dañar mi grúa.

No voy a correr el riesgo. No subiré más, lo siento.

- No quiere.

- ¿Eh?

- Así son las cosas.

Es mi equipo, no quiero dañarlo. ¡Yo decido!

Lo toma o lo deja.

Puedo comprarte 50 grúas nuevas, no te preocupes.

Haz lo que te piden.

- ¿Y qué va a cambiar,

la altura, si se puede saber?

¡Quiero grabar algo sensacional! ¡Así no lo es!

- Se romperá las piernas,

sin importar la altura.

- ¡Te estoy hablando de la puesta en escena, imbécil!

¿Tú qué sabes de eso?

¡Me importa un carajo tu puesta en escena, Steven Spielberg!

No voy a joder mi equipo solo por tu cara bonita.

- ¿Quién es Spielberg?

- Un tipo que hacía películas antes.

- No voy a subir más, y punto.

¿No le gusta? Me largo.

- Tú ganas. Te doblo el sueldo.

Diviérteme, impresioname, súbela.

Sí, claro.

¿Así te parece bien? ¿Crees que la gente se compra?

Claro que se puede. ¿Hay algún problema?

- Vete a la mierda.

No subiré más.

¿Te queda claro?

¿Y este tipo quién es? ¿Eh?

¡Técnico de mis huevos, vete a la mierda!

- ¡Oye!

- ¿Mag?

¡Mag!

- ¿Grabé o no?

- Tenemos un gran problema.

- Oh, puta madre.

¿No grabé?

- Wendy está muerta.

- ¿Qué?

¿Quién es Wendy?

- La peinadora.

Está muerta, debajo del piano.

- ¿Ah, sí?

- Lo siento, es terrible.

Mierda.

No, no te muevas. Quédate así.

- Patrick.

¿Cuántas veces dije que no quería peinadora?

Pudiste haber sido tú. Es un milagro.

Estamos bien jodidos.

Los paramédicos ya vienen. No respetamos el protocolo.

Te va a costar una fortuna. - Ya sé qué hacer.

- ¿Qué?

- Enterrarla.

- ¿Qué?

- Sí.

Diremos que nunca vino.

Es así de simple.

No voy a ir a la cárcel por una peinadora.

No, no irás a la cárcel. Fue un accidente.

- ¿Me amas o no?

- Claro, pero...

- Entonces la enterramos.

Tú la entierras.

Mira dónde estamos. Es un desierto.

Nadie la encontrará. Confía en mí.

Desaparece ese cuerpo.

¡Es una orden!

Hazlo.

- Pero hay un testigo.

- Eso no es nada, yo me encargo.

¡Señor de la grúa!

¿Le interesaría

ganarse 500000 euros sin hacer nada?

- ¿Sí?

- Quisiera disculparme.

Por lo que acaba de pasar. De verdad lo siento.

No lo siente. Usted no sabe lo que eso significa.

- Sí. Yo...

Nunca debí comportarme así.

Usted no merece tanto desprecio.

Fui odiosa.

Me siento terrible.

Usted está desconectada de la realidad, ese es su problema.

Ya no sabe cómo comunicarse con los demás.

No es su culpa, no la juzgo. Es una lástima,

pudimos haber hecho algo bueno.

Todavía es posible. Voy a esforzarme.

- Demasiado tarde.

Tengo un tren al amanecer. Regreso a ver a mi madre.

Debió esforzarse antes.

Usted fue demasiado lejos, lo siento.

No soy estúpida.

No quiere responderme, solo quiere salvar su pellejo.

- No.

No, de verdad. Todo esto me hizo...

reflexionar mucho.

Incluso

despedí a mi asistente personal.

Era alguien horriblemente tóxico.

Fue él...

...quien me obligó

a ocultar la verdad.

Me está manipulando, es patético.

Por favor, piedad.

De verdad necesito hablar.

Perdóneme.

Podemos vernos en mi cabaña.

Estoy sola.

- Vaya, vaya.

Parece que es usted la que quiere acostarse conmigo.

- Para nada, se lo aseguro.

Es porque aquí...

estaremos tranquilas.

Le diré lo que siento y usted tendrá una entrevista genial.

Bueno, olvídelo, no funciona.

Sé que en el fondo me desprecia.

Ya no tengo ningunas ganas, es usted una persona horrible.

Se merece todo lo que le va a pasar, déjeme en paz.

¡La perra!

- Podríamos tener algo.

Tienes un anillo de bodas, ¿me tomas por pendeja?

- Ay, mi esposa... ¡Pff!

Olvídala, ya no la soporto. No tienes idea.

Estás borracho. Mañana pensarás diferente.

- Ah.

¡Sí!

¡Qué bonito! Es para ti.

- Me das lástima.

Pero bueno, ven.

- Buenas noches.

Buenas noches.

Eh, vengo a entregarle esto a una amiga periodista,

que se hospeda aquí. - ¿La periodista muy simpática?

- Sí.

"Muy simpática", sí.

- ¿Se lo dejamos

en su cuarto? - Oh, pues,

es una amiga cercana. Me gustaría entregárselo yo misma.

¿El número de cuarto?

Eh, sí. Es... la 31, en el tercero.

Por allá.

- Gracias.

- Buenas noches.

- Ninguna mutilación. Mi cuerpo está bien.

La naturaleza es sabia, se repara.

- Responda mi pregunta.

- "Responda mi pregunta".

"Responda mi pregunta".

¿Qué le...?"

- ¿Sí?

... ya no necesita dinero?

¿Sí?

¿Sí?

¡Shhh!

Así que soy horrible. ¿Eso fue lo que dijiste?

¿Eh?

- Lo siento. - No, no deberías. Tienes razón

en pensar eso, hay que decirlo. Soy horrible.

- No... - ¡Ah, sí!

¿Sabes qué? Tú también lo eres, para que sepas.

- OK.

- ¿Mmm?

Sí, ¿sabes?, es la naturaleza humana

la que es así.

Somos unas horribles mierdas vivientes en este planeta.

¡No es mi culpa!

- Tiene razón.

- Sí, es verdad, tengo razón.

Di que eres horrible.

- Soy horrible.

- ¿Lo piensas sinceramente? - ¡Sí!

- Entonces, dilo de nuevo. - Soy horrible.

Muy bien.

Ahora, vamos a jugar un juego, ¿de acuerdo? - Mmm.

- Yo soy la periodista.

Hago una pregunta y tú tienes que responderla.

Pon mucha atención, porque hay una trampa.

¿Estás lista?

- No tienes que amenazarme. - ¡Yo decido!

Entonces, Simone...

¿Cuál de las dos es la más horrible, según tú?

¡No me haga daño!

- ¡Responde!

- Pues...

- "Responda mi pregunta".

- "Responda mi pregunta".

¿Viste qué fastidioso es que te interroguen así?

- Es fastidioso, sí. - Mmm. Sí.

Entonces responde mi pregunta.

¿Quién es la peor de las dos, según tú?

- No sé, yo... - Pero responde

mi pregunta.

Son tus últimos diez segundos de existencia.

Trata de brillar un poco.

Y dime, ¿quién es la más horrible de las dos?

Yo.

- No.

Respuesta incorrecta, Simone.

- Pero sí.

Chantajeé, me aproveché de una situación.

Cállate.

Escucha lo que te voy a decir.

Yo soy la peor de las dos.

Por mucho, mucho.

Mmm, te lo puedo asegurar, no me llegas ni a los talones.

Soy una mierda humana de competencia.

Pero al menos, soy honesta.

No finjo ser alguien bueno.

Acepto todo el horror que hay en mí.

Me revuelco en él todo el día como una cerda y lo disfruto.

¿Entiendes?

Sí, pero debió haber respondido exactamente eso, hace un rato.

Es una excelente respuesta a mi pregunta.

Porque usted continúa haciendo sus videos

porque ha decidido aceptar todo el horror

que hay en usted. Es muy coherente.

Una buena respuesta. - No entiendo nada. No me importa.

- Incluso podemos retomar la entrevista

en este punto. Sería genial.

- Ah, claro que sí.

- Pues sí.

- Sería genial.

Buena idea.

Pero tenías que haberlo pensado antes.

¿Eh? ¡Antes de que te mueras!

- ¡Oiga, espere!

Perdón.

Pero...

yo...

Disculpe.

Yo...

Nunca hago esto, normalmente, sé que es pesado y todo, pero...

Me encanta su rollo.

La sigo desde hace mucho, soy un gran, gran fan.

¿Le molesta si nos tomamos una foto?

Pero... ¿cómo sabe que soy yo?

Pues, reconocí sus hermosos ojos, claro, y su voz.

Increíble verla. No lo puedo creer.

Entonces, ¿puedo?

- OK.

- ¡Ah, genial! ¡Gracias, qué buena onda!

Me apuro. Eh...

Quítese el pasamontañas. Para que se vean sus brackets.

Mis amigos no me van a creer, si no. Perdón.

Es...

¡Oh, genial! Perfecto.

¡Oh!

Es demasiado hermosa, no lo creo.

Gracias, ¿eh? Es genial.

Magnífica.

A ver, atención.

Una...

dos...

De verdad lo siento.

Lo siento.

Pero qué idiota, qué idiota,

¡qué idiota, qué idiota, qué idiotez!

- ¿Qué?

- La cagué por completo, Patrick.

¡La cagué, pero con todo!

Quise arreglar la situación.

Y creé una situación mil veces peor.

Tienes que ayudarme. Así que, vas a ir, ahora mismo, larva inmunda,

al hotel donde se hospeda Simone, a ver si hay cámaras, ¿de acuerdo?

Es muy importante.

- No, de hecho, no voy a hacer nada.

Ya no me meto en tus enredos.

Así que sí, enterré a Wendy, sí.

Eso es cierto, lo hice.

Pero fue tu idea, ¿sabes?

Iré a la cárcel menos tiempo que tú. Y me vale madres.

De todas formas,

estoy listo, ya no tengo miedo, ya te cubrí suficiente.

¡Deja de joderme y déjame en paz!

- No, no te dejo en paz.

- ¿Quién es Wendy?

- ¿Eh?

- ¿Quién es Wendy?

- Una estilista.

- ¿Enterraste a una estilista?

- Pero no fue mi idea.

Olvidaste tus botas. ¿Te las bajo?

- Ah, qué pendejo.

Sí, por favor. - No te muevas, ya voy.

Ten. - Gracias, yo...

Lo siento.

- ¿Hola?

- Sí, buenas noches.

Acabo de neutralizar a un hombre calvo de 40 años que enterró a una estilista.

- ¿Ya está bien?

- Espera. Dale, ya está. - ¿Salgo en la toma?

- ¡Claro que sí, dale!

Ya verás, nos llevaremos bien. ¡Me vas a adorar!

- Oye, qué locura, ¡el lugar está increíble!

Espera...

¿Dónde estamos?

¿Dónde estamos? Miren esta cabaña de ricos.

¡Oigan, qué genial!

¡Qué locura!

- ¡Está buenísima!

¡Oh! Me quema los ojos, solo de verla.

¿Viste el tamaño de esas chichis? ¡Mira!

¡Mira!

¡Uf! En serio, ¡qué bárbaro!, ¿viste?

¡Es colosal, carajo!

- Es que la foto es grande.

- Pues no sé. ¡Pero no!

Casi estoy enamorado.

Olvídalo.

Ah, mira.

Hasta los brackets me encantan.

Ah, no.

Eso sí es asqueroso.

Toda la comida se mete ahí, qué asco.

- ¿Y tú qué sabes? - Pues, todo el mundo lo sabe.

Nos vale madres. ¡Ahí no hay comida!

Si besas a una chava con sabor a metal, ¡qué asco!

- ¡Dale, ven, ven!

Gracias.

Mierda...

Mierda...

- ¿Qué es eso?

- ¡Mierda!

¡Mierda!

¡Mierda!

¡Mierda!

Mierda.

Mierda.

Mierda.

Mierda.

- Carajo, parece que está en pánico.

- ¿Ah, sí?

- Sí.

- Mierda.

- Está llorando.

- Pobrecita.

¿Qué hacemos?

¿La consolamos? ¡Estás pendejo! Esperamos.

Te pareces un montón a papá, en la oscuridad.

- ¿Eh?

- Nunca lo había notado. ¡Qué loco!

- ¿De qué estás hablando?

- Te pareces a él, es todo.

¡No quiero parecerme a ese desgraciado!

- Pues, no puedes hacer nada.

- ¡Entonces deja de mirarme!

- ¿Qué está haciendo?

¿La ves?

¿Qué carajo hace? - Deja de preguntar.

¿Quieres que te golpee, como papá? ¡Cierra el hocico!

Hola.

Soy Magalie Moreau.

No lo puedo creer, está haciendo un video.

- ¿Qué?

- Te lo juro.

Un video, en vivo frente a nosotros.

Hola.

Soy Magalie Moreau.

Y hoy...

- ¿Estás seguro?

- Se está grabando, te digo. ¡Mira!

¡Qué locura! - ¡Eres un idiota!

- ¡Oigan! Vi su scooter de gitanos

¡estacionado ahí abajo! ¿Creen que soy estúpido?

Tienen diez segundos para largarse

o les arranco los ojos y los hago que se los coman. ¡No estoy bromeando!

- Lo siento. La puerta estaba abierta.

No lo pensamos.

- No robamos nada, ¿eh?

Queríamos ver.

- Sí.

- Lo sentimos.

Perdón.

- Eh...

¿Aún no nos quiere tomar una foto?

¿Está bien? No se ve muy bien.

- Dale, no importa, tomemos la foto. - Sí.

- ¡Genial, gracias!

- Gracias, ¿eh? Adiós.

- ¡Oye, adiós!

El scooter se aleja.

- Hola. Soy Magalie Moreau.

Hoy pruebo para ustedes, la soga del ahorcado.

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Porque al final, es lo único que importa en este planeta.

El dinero.

Adiós.

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