Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Hay leyendas que hablan de personas
que nacen con el don de hacer una música tan auténtica
que puede traspasar el velo que separa la vida y la muerte,
invocando a espíritus del pasado y del futuro.
En la antigua Irlanda se llamaban 'fili'.
Los choctaw los llaman 'guardianes del fuego'.
Y en África occidental
se llaman 'griots'.
Este don puede traer sanación a las comunidades,
pero también...
atrae a los demonios.
LOS PECADORES
CLARKSDALE, MISISIPI 16 DE OCTUBRE DE 1932
La luz que en mí verás
siempre brillará.
La luz que en mí verás
siempre brillará.
La luz que en mí verás
siempre brillará.
- ¡Sammie! - Ruthie.
Entra, hijo.
No pasa nada.
Mi hijo ha sentido la llamada del pecado.
Pero el Señor nos pide que seamos pescadores de aquellos que pecan
y que les enseñemos el camino.
Quiero que me jures, ante esta congregación,
que abandonarás el camino del pecado de una vez por todas.
¡Quiero que me lo prometas aquí y ahora!
Suelta la guitarra, Samuel.
En el nombre de Dios.
Suéltala, Samuel.
Déjala en el suelo.
UN DÍA ANTES
¿Vas a tocar la guitarra esta noche?
Buenos días, Beatrice.
¿Vas a contestarme o voy a tener que enterarme por ahí?
Que le vaya bien, Beatrice.
La veré en misa mañana por la mañana.
Tendré que enterarme por ahí.
Buenos días, madre.
Buenos días, hijo.
- No te laves con eso. - El jabón es jabón.
Te resecará la piel.
Me enjabonaré mientras estoy mojado.
Qué cabeza de chorlito.
Vamos. Vete.
Mamá dice que arriba.
Buenos días, Sammie.
No quiero levantarme.
¿Hogwood?
¿Sois gemelos?
No, primos.
Bueno.
Aquí está.
Se movían toneladas de madera al mes.
Los trabajadores vivían arriba.
Oye...
¿Qué planeáis hacer con esto?
¿Habéis limpiado el suelo?
Sí.
¿De qué estaba manchado?
Creía que estabais convencidos.
Cuanto más estoy con vosotros, muchachos, menos veo que vayáis en serio.
Aquí no hay ningún "muchacho".
Solo hombres como Dios manda.
Con dinero como Dios manda.
Y balas como Dios manda.
No pretendía ofenderos.
Aquí hablamos así.
Nos lo quedamos.
El aserradero, la maquinaria y el terreno.
¡Vaya!
Que sepas que es el último centavo que vas a recibir de nosotros.
Y si te vemos a ti o a tus amigos del Ku Klux Klan
pisar nuestra propiedad, os mataremos en el acto.
Mierda.
El Ku Klux Klan ya no existe.
Buenos días, padre.
Qué madrugador, hijo.
Como dice: "Sorprende al trabajo, que no te sorprenda él a ti".
- Así es. - Ya he recogido mi cuota del día.
Sí. La he traído yo.
Quiero que me ayudes a dar el sermón mañana.
Primera carta a los Corintios, capítulo 10, versículo 13.
Lee.
"Ninguna prueba
habéis tenido que rebase lo soportable,
y podéis confiar en que Dios
no permitirá que seáis puestos a prueba por encima de vuestras fuerzas.
Al contrario, junto a la prueba,
os proporcionará fuerzas suficientes para superarla".
Ahora, padre, si me disculpa, llego tarde.
¿Tarde dónde, hijo?
¿Qué puede ser más importante que estar en la casa de Dios?
Llevo toda la semana trabajando, padre.
Quiero olvidarme de todo esto por un día.
¿Para tocar la guitarra?
¿A borrachos?
¿A mujeriegos que rehúyen sus responsabilidades con su familia
para sudar los unos contra los otros?
Estaré de vuelta para la misa de mañana.
¿Hijo?
Si sigues bailando con el diablo,
un día te seguirá hasta casa.
Primito, sal ya.
Los reyes no esperan a los lacayos.
¡Samuel!
No se preocupe, tío Jed.
Se lo traeremos de vuelta sano y salvo.
Bueno, ¿qué tal?
¿Tu padre te trata bien?
No te estará poniendo la mano encima, ¿no?
No. No demasiado.
¿Y a tus hermanas?
Solo cuando se lo merecen.
Mi madre es la que suele dar los azotes.
Bien.
El tío Jed siempre ha sido bueno.
Sí.
Habladme de Chicago.
Dicen que no hay leyes de segregación racial.
Que los negros pueden ir donde quieran.
No te creas todo lo que oyes.
La gente te llena la cabeza de fantasías,
pero nosotros te seremos muy claros.
Chicago es Misisipi,
pero con edificios altos en lugar de plantaciones.
Por eso hemos vuelto.
Más vale malo conocido que bueno por conocer.
No...
te muevas.
Déjanos este coche a nosotros.
Mierda.
El blanco se retrasa, vamos mal de tiempo.
¿Y si dejamos la inauguración para el fin de semana que viene?
Y una mierda. Tiene que ser esta noche.
Gran inauguración, debe ser un bombazo.
O un gatillazo.
Mira el cielo.
Es un gran día para ser libre, ¿no crees?
Nuestro propio club de blues.
Por y para nosotros.
Como siempre quisimos.
Solo lo lograremos si nos separamos.
¿Y quién vigila el coche mientras hablo con los Chow?
Conque vean que eres tú...
Llevamos mucho tiempo fuera.
Siete años no es tanto como para que nos hayan olvidado.
Está bien.
Vigílalo. Que no se meta en líos.
¿Ahora ya puedes conmigo?
Haré lo que pueda.
No, harás lo que te digamos.
Observa si alguien mira demasiado.
Este es muy despistado.
- Te quiero. - Y yo a ti.
- Ten cuidado. - Descuida.
Vente conmigo.
Hola, jovencita.
Ven.
¿De dónde eres?
De Shelby.
¿Has oído hablar de los gemelos Smokestack?
Claro.
Me alegro.
Yo soy Smoke.
No, ven. Tranquila.
Voy a hacerte ganar dinero.
Solo necesito que vigiles el coche.
Si alguien mira más de la cuenta,
toca el claxon, ¿de acuerdo?
¿Harás eso por mí?
¿Sabes leer la hora?
Te pagaré diez centavos por cada minuto que no esté.
- ¿Te parece bien? - Sí, señor.
No, joven.
Estamos hablando de números.
Y cuando hay números, siempre hay que conversar.
¿Entiendes?
Hay que negociar.
Diez centavos no te pueden parecer bien.
Dime otra cantidad.
Cincuenta centavos.
Veinte. Es mi mejor oferta.
¿Trato hecho?
Bien. Sube.
Recuerda, toca el claxon.
No serás la pequeña Lisa, ¿no?
La misma.
¿Está tu padre?
¡Papá!
¿Qué?
Bo Chow.
Mira quién está aquí.
¿Qué puedo hacer por ti?
Tenemos algo gordo esta noche.
- ¿Qué necesitas? - Bagre para cien personas.
¿Os ha ido bien en Chicago?
He oído que hay buenos casinos. ¿Os ha ido bien?
Muy bien, pero no como tú crees.
¿Y cómo entonces?
Mierda.
Están robando.
Cuidado con mis dedos.
No quiero que nos vean.
Coge ya lo que sea.
Cuidado.
¿Qué coño haces? A ver si así estás quietecito.
Me has disparado. Hijo de pu...
Smoke.
¿Terry? ¿Cómo estás?
Ahora que me has disparado, peor.
¿Qué demonios hacías robándome?
¿Es tu coche?
No sabía que era tu coche.
- Te lo juro. - Mentira, te lo he dicho.
Espera. Creía que era mentira.
Estabais en Chicago trabajando para Capone.
Pues hemos vuelto.
¡Maldita sea! ¿A qué ha venido eso?
No puede decir un negro que casi roba a los Gemelos.
Y que ni cojee.
- ¿Y quién va a curarme? - ¡Mierda!
No tengo dinero.
¿Y si me entra una sepsis en el culo?
Largaos, haz presión sobre la herida.
- Levanta. - ¡Necesito ayuda!
Levanta, imbécil. Quítate de ahí.
- ¿El doctor Teddy sigue viviendo aquí? - Sí.
He disparado a dos negros.
Vivirán. Pero van a necesitar que los curen.
Sí, nos ocuparemos.
¿Algo más?
Sí. Y vamos a necesitar un letrero.
¿Podrá Grace hacérnoslo?
¿Para cuándo lo necesitáis?
Para esta noche.
Lisa, ve a por tu madre.
¿Vais a tener comida, bebida, música y también juego?
Cartas, dados y hasta una ruleta.
No hacen nada sino dispararse.
No tengo nada en contra de los negros, pero si me...
Madre, padre dice que vayas.
Gracias.
Antes ellos tenían su zona y nosotros, la nuestra.
No siento la pierna. ¡Voy a tener que ir a la pata coja!
Sí.
Deberíamos traerlo.
Hay dos hombres ahí fuera.
Parece que les han disparado.
He sido yo.
Ya le he dado a Bo el dinero para que los curen.
¿Por qué vienes a traer problemas?
No solo trae problemas.
¡Válgame...!
¿Cómo vas a pagar todo esto?
Y quiere que le hagas un letrero.
Urgente. Te costará más.
Te escucho.
Veinte. Quince por el letrero de la puerta y cinco por el menú.
Diez. Siete por el letrero de la puerta y tres por el menú.
- Dieciséis. - Quince.
Hecho.
Solo tenemos un color, por cierto.
¿Qué color es?
Rojo.
- Trece. - 14,50.
Catorce.
Me llevo estas flores,
y trato hecho.
De acuerdo.
¿Y Stack?
Mira.
Toda vagina tiene un botón, en la parte de arriba.
Si quieres conservar a una mujer, encuéntralo.
Chúpalo.
Ni muy fuerte ni muy flojo.
¿Has probado las bolas de helado del centro?
Pues con la misma presión más o menos.
Como cuando no quieres que se acabe rápido.
Oye, ¿esto corre mucho?
Muchísimo.
- ¿Por? ¿Quieres conducir? - Sí, claro.
Luego.
- A la vuelta. - Vale.
Ibas a decirme lo que le pasó al tío Adam cuando fuera mayor.
Ya soy mayor.
¿De verdad lo matasteis?
No, yo no.
Fue Smoke.
Nuestro padre me dejó inconsciente.
Para cuando desperté, Smoke ya lo tenía medio enterrado.
¿Él os pegaba?
A mí sobre todo.
No podía evitarlo.
Veo que la has cuidado bien.
No sé cómo daros las gracias.
Suena de maravilla.
¿De dónde la sacasteis?
Era la guitarra de Charley Patton.
Se la ganamos jugando a las cartas.
Espera, Stack.
¿He tenido la guitarra de Charley Patton todo este tiempo?
- Te lo juro por Dios. - No.
A ver si sabes tocarla como él.
- ¿Ahora? - Sí. Vamos.
De acuerdo. Vamos. Atento.
Viajando. No sé qué demonios hago aquí.
Viajando. No sé qué demonios hago aquí.
¡Bárbaro!
Porque la mujer a la que amo no piensa nada en mí.
Vamos a ganar dinero.
Vamos.
- Gracias, Gemelo. - De nada.
¿Ese es Delta Slim?
Delta Slim.
Gracias por su generosidad.
¿El viento de Chicago ha sacado vuestros culos negros de allí?
- ¿Quién es el joven? - Mi primo pequeño.
El Hijo del Predicador.
Y el mejor cantante de blues del Delta.
Tengo calcetines con más años que él.
¿Qué demonios va a saber él del blues?
Se lo demuestro tocando.
Quieto ahí. Suelta la jodida...
- Deja la guitarra. - Déjala.
Esta es mi esquina.
Si no fueras su primo ni tan joven,
te habría pegado una paliza.
Vuelve a amenazarlo y te tragas la armónica, borrachín.
¿Sigues tocando bien el piano?
Depende de a quién le preguntes.
Te daré 20 dólares si tocas en nuestro club esta noche.
Ojalá pudiera.
Esta noche toco en el Messenger's, como todos los sábados.
¿Cuánto te pagan?
Para ser un gánster, haces muchas preguntas.
No te pagan 20 dólares la noche.
Ya. Tú tampoco.
Tú me vas a pagar 20 dólares tal vez esta noche.
Nunca he oído hablar de tu club.
Quizá esté aquí esta noche, ¿pero mañana?
¿Y la próxima semana?
Llevo tocando en el Messenger's desde hace diez años.
El Messenger's seguirá estando ahí otros diez años más, mínimo.
Mierda.
Eso es probablemente más tiempo del que me queda en este mundo.
Toco y me dan todo el licor de maíz que quiero.
¿Qué más puede pedir un pecador como yo?
¿Sabes qué, Slim? Brindo por eso.
¿Qué es eso?
¿Esto?
Cerveza irlandesa.
Directa desde el norte de Chicago.
¿Eso es cerveza?
El viento no nos ha traído con las manos vacías.
Trae.
¡Dios mío!
Tengo 500 botellas iguales que esa.
Bien frías.
¿Y si te damos 40 dólares?
Y toda la cerveza que quieras.
Después de eso, nada te ata.
Si tocas ahora, dejaré que te acabes esa botella.
Estos dos van a tocar en el viejo aserradero.
Es la gran inauguración de nuestro nuevo club.
El Club Juke.
Vamos a tener una batalla de blues.
Va a ser lo nunca visto. Solo para nosotros.
- ¿Tenéis ganas de comer? - ¡Sí!
- ¿Tenéis ganas de beber? - Sí.
¿Tenéis ganas de sudar hasta apestar?
Sí.
Muy bien.
Vamos a ponernos piripis como los de Misisipi.
Estáis todos invitados a una ronda.
- Esa sí que es buena. - Ese es mi lema.
Hay que buscarse la vida.
Eso es.
Yo te he visto antes.
Tal vez.
Cantas, ¿no?
De vez en cuando.
Soy el Hijo del Predicador.
Pearline.
Pearline.
Estoy casada, por cierto.
¿Felizmente?
Cuidado. No vayas a atragantarte.
Tal vez te vea esta noche.
- Luego ya veremos. - Te tomo la palabra.
Va a ser una noche que no vas a olvidar.
Hay una blanca mirándote.
Mierda.
¿Seguro que es blanca?
Viene para acá.
- Mira... - Perdona, muchacho.
¿Es Smoke?
¿O es Stack?
No la mires. Ponte allí y toca.
Tranquilo.
Me quedé esperándote.
No sé por qué demonios lo hiciste.
- Porque me dijiste que me querías. - Y que te alejaras de mí.
Pero eso no lo oíste.
Sí que lo oí.
Perfectamente.
Pero luego me comiste el coño y me follaste.
Supuse que habías cambiado de opinión.
Baja la voz.
No es eso lo que yo recuerdo.
Ah, ¿no? ¿Recuerdas dormirte en mi pecho?
¿Irte sin decirme una puta palabra?
¿Qué coño haces aquí, Mary?
Enterré a mi madre ayer, Stack.
Supuse que os vería allí, después de lo que os cuidó.
Pero solo queríais ver qué sacabais de ella.
Así es. Eso es todo lo que era.
Comida...
y una cama.
Púdrete en el infierno, Stack.
Eso seguro.
Te guardaré un sitio.
A mi lado.
Mierda.
Eh, Stack.
A lo mejor no es blanca.
Hay que irse.
Vamos, Slim.
Aún nos queda una parada.
Despacio.
Más despacio, Stack.
La cabeza bien alta, ¿me oís?
¡La cabeza bien alta!
¡Slim!
¿Conocías a alguno?
A todos.
¿Qué pasó?
Mi amigo Rice y yo
íbamos de un lado a otro.
Nos detuvieron por vagabundear.
Los sheriffs blancos nos llevaron a los calabozos, no había nadie.
Pensábamos que nos iban a matar.
Nos devolvieron los instrumentos para que tocáramos.
Y tocamos, ¿me oís?
La música se oía desde fuera.
La gente de la calle quería entrar.
Al día siguiente a uno se le ocurrió sacarnos otra vez.
Nos metieron en el furgón
y nos llevaron a una casa enorme.
Estaba llenita de blancos.
Pasaron el sombrero y nos hicieron tocar.
Esos blancos para los que tocamos tenían mucho dinero.
¿Y tocasteis canciones de ragtime?
Pues claro.
Y un montón de canciones de blues.
A los blancos les gusta mucho el blues.
Lo que no les gusta es de dónde viene.
Movían la cabeza, acompañaban con los pies.
Algunos casi con ritmo, Stack.
Entonces Rice y yo improvisábamos para confundirlos.
¿Y qué hicisteis con el dinero?
Yo me lo bebí.
Rice dijo que iba a usar el dinero
para construir una iglesia en Little Rock.
¿Y lo hizo?
Pobre iluso.
Sacó todo el dinero para pagar el tren,
el revisor lo vio
y el Ku Klux Klan fue a por él.
Le quitaron todo el dinero.
Se inventaron
que había matado a un blanco y que había violado a su mujer.
Y lo lincharon ahí mismo, en la estación.
Le cortaron la hombría.
¿No tienes la guitarra?
Sí, vamos.
¡Eh, Cornbread!
¿Stack? Vaya, cuánto tiempo.
Te presento a mi mujer, Therise.
Encantado, Therise.
Igualmente.
Déjanos a solas. Tenemos que hablar de negocios.
No tengo tiempo para tus tejemanejes.
Voy retrasado con mi cuota.
Que le den por culo a la cuota.
Que está mi mujer delante, un poco de respeto.
Que le den por culo a ella también.
¿Qué has dicho?
Que va a dejar que le des por culo cuando sepa el dinero que hay en juego.
Y no me refiero a la mierda aburrida de ahora.
A lo mejor hasta deja que se la metas en la boca.
No deberías haber vuelto, porque voy a matarte, negro...
- ¡Quieto! - No quiero problemas.
¿Cuánto vas a pagarle?
Eso es una mujer.
Vamos.
Volveremos.
Papá está aquí.
Sí. Papá está aquí.
¿Cómo estás?
No merece la pena quejarse.
¿Has venido solo?
Sí. Stack está en la ciudad.
¿Para qué habéis vuelto?
Hemos comprado el viejo aserradero.
Vamos a convertirlo en un club de blues.
Un club de blues.
¿Una de las ideas de Stack?
Sí, quiere inaugurarlo esta noche.
Creía que os habíais ido para siempre.
Lo último que supe es que estabais en el norte.
Nos hemos hartado de Chicago.
¿O Chicago de vosotros?
¿Qué quieres decir?
¿A quién habéis robado para que os vendan ese aserradero?
Solo esto, señora Annie.
Y raíz del conquistador.
De acuerdo.
Ni se te ocurra vender nada por el camino.
No quiero a tu madre hecha una furia.
No se preocupe.
Gracias.
¿Sigues cogiendo esta mierda de dinero?
Dame mi dinero o te rajo el cuello.
Guarda esa navaja, mujer.
- Te lo cambio. - No quiero tu dinero.
- No seas estúpida. - No soy estúpida.
Tu dinero está manchado de sangre.
Y el de todos.
Como el tuyo no.
Esta mierda no vale fuera de aquí.
No pienso irme de aquí.
No necesito tu dinero maldito.
He viajado por todo el mundo.
En coche...
En barco y en tren.
He visto morir a gente de formas que ni imaginaba posibles.
Nunca he visto ni raíces ni demonios
ni espectros ni magia.
Solo poder.
Y eso solo te lo da el dinero.
Qué iluso.
La guerra... O lo que hayáis hecho en Chicago.
Y aquí estás, delante de mí.
Con dos brazos, dos piernas, dos ojos y un cerebro.
¿Cómo sabes que no he rezado
y recurrido a las raíces que me dijo mi abuela
para que a tu hermano y a ti no os pasara nada
cada día desde que os fuisteis?
¿Y por qué esas raíces no ayudaron a nuestro bebé?
No lo sé.
Pero a ti sí te han ayudado.
¿Sigues llevando tu mojo?
Tierra de mi tierra,
hueso de mi hueso, sangre de mi sangre,
bendito seas.
Ashe.
¿A qué has venido, Smoke?
¿Qué quieres de mí?
Queremos servir comida esta noche.
Nos gustaría que cocinaras tú.
Elijah.
¿Vas a hacerme decírtelo?
Sigue doliéndome volver aquí.
Pero te quiero.
Y te echo de menos.
Tu cuerpo no me ha olvidado.
¡Socorro!
Atrás.
Tienen que ayudarme.
Confiaba en ellos, pero han querido matarme.
- Despacio. - ¿Quién quiere matarte?
Unos choctaw.
¿No habrán sido unos negros descoloridos?
No hay indios cerca.
Dios mío.
Se han llevado a mi mujer. Dios mío.
Soy un cobarde.
Tengo oro.
Esos sucios indios querían robarme.
No me lo han quitado todo. Es suyo, tengan.
Pero no dejen que me hagan más daño.
Buenas noches.
Estamos buscando a una persona muy peligrosa.
Podría haber venido a su casa.
¿Han visto a alguien recientemente?
No.
¡Bert!
¿Se encuentra aquí con ustedes?
No es lo que parece.
Dios quiera que no lo hayan dejado entrar.
Y si es así, hay que actuar de inmediato.
Hay que irse.
Deprisa.
Hay que volver a casa antes de que sea tarde.
Que Dios los ampare y los proteja.
Bert.
Los indios han venido y se han ido.
Bert.
Bert.
¿Bert?
Está descansando.
Está mejor ahora.
Hola, cariño.
No grites.
No te caigas.
A la derecha.
Un poco más.
Mierda.
Por aquí. Señoritas.
¡Pasen! Bienvenidos al Club Juke.
La cosa se va a poner que arde.
Tenemos whisky, cerveza irlandesa, vino italiano...
Menudos negros con clase.
Demasiado sofisticado para mí.
No necesito hielo ni nada. Solo licor de maíz.
Son 50 centavos.
Vaya, solo tengo 30.
Pero me cogen esto en la tienda de Maybell.
- Lo quiere frío, ¿no? - Desde luego.
Marchando.
Muchísimas gracias.
Necesito hablar con vosotros.
- Buenas noches. - Buenas.
Qué elegante.
Gracias.
Has venido.
Esto no es una fiesta casera.
Ni un acto benéfico.
Se paga en efectivo, y en dólares, joder.
Esto no es Chicago.
¿Qué coño quieres decir?
Ese negro se ha deslomado para ganar eso.
Llevan todo el día trabajando en el campo.
Debemos dejar que se diviertan.
Han de sentirse bienvenidos si quieres que esto funcione.
Este sitio tiene que ser para ellos.
Por aquí.
Disculpe.
¿No se ha equivocado de sitio?
Muy buena pregunta, Cornbread.
¿La pequeña Mary?
Ya no soy tan pequeña.
La pequeña Mary.
¿Desde cuándo es esto un club?
Desde hoy. Es de mis primos.
¿Has oído hablar de los Gemelos?
Sí, claro.
¿Son tus primos?
No seréis primos de verdad.
Su padre era el hermano mayor de mi padre.
¿Sois primos carnales?
Tú pareces un buen joven.
No siempre soy bueno.
Ni tampoco soy tan joven.
Siento mucho lo de su madre.
Nos habríamos encargado de la comida,
pero Therise y yo trabajábamos.
No pasa nada.
Deja que beba algo o me echaré a llorar.
Claro, diviértase.
¿Y mis dos dólares?
Cuando explotabas a fulanas, ¿aceptabas pagarés?
Claro que no.
Pero yo no he explotado a fulanas.
¿Vas a tocar?
¿Vas a cantar?
Ya veremos lo que nos depara la noche.
¿Va a venir tu marido?
Mierda.
Ahora vengo.
Perdone.
No debería estar aquí. Los Gemelos...
¿Los Gemelos? Si no te apartas de una puñetera vez...
Trabajo con ellos. Nos vimos en la estación de tren.
Soy su primo pequeño.
¿Su primo pequeño?
Debería irse antes de que la vean.
¿No serás el pequeño Sammie?
El de la guitarra.
¿Ya tienes edad para beber?
Te invito a un trago.
- Hola, Mary. - Grace.
Me alegro de verte.
- Dos whiskys, por favor. - Ahora mismo.
Yo no sé de hudú ni tengo una gran labia, pero sé de negocios.
Y esto no es bueno para el negocio.
Es la inauguración.
Además, solo habrá unos pocos así.
Necesito un maldito cigarrillo.
Ahora mismo.
¿Tocas la guitarra que te dieron?
- Sí. - Fenomenal.
¿Y estás ganando dinero?
La verdad es que no. Al menos por ahora.
Te diría que no es lo más importante, pero sería un consejo malísimo.
¿Y tú qué eres?
¿Qué soy?
Un ser humano.
No quería decir eso. Me refería...
Sé a lo que te referías.
El padre de mi madre era mulato.
La crio para que el Ku Klux Klan no la matara.
¿Sabes que mi madre asistió el parto de los Gemelos?
¿En serio?
Le salvó la vida a Stack cuando se quedó encajado.
Su madre murió, y mi madre los crio.
Tenían dinero para comprar este aserradero
y ni siquiera han mandado flores.
Le mandamos flores a tu madre. Muchas.
Mientras estaba viva para olerlas.
- Smoke. - Mary.
¿Por qué no vas a ver a Slim?
A ver si necesita ayuda.
- O la echas tú o lo haré yo. - No, ya me encargo yo.
Pues ve.
Venga, nos vamos.
No estoy aquí por ti.
¿Y por qué si no?
He venido a oír blues.
Tienes blues en Arkansas. Vamos.
- Cornbread, un coche. - Suéltame.
¿Cuánto quieres?
Para que te vayas de una puta vez.
No puedes pagarme.
Pues pagaré a una de estas mujeres
- para que te eche. - Tú me enseñaste a pelear.
Ninguna podría conmigo y lo sabes.
También te enseñé a largarte cuando te interesaba.
Te conseguí un marido blanco rico y una granja. Vete a casa.
Yo no te pedí nada de eso.
Fue idea tuya. Yo no quería un blanco.
Yo no quería ser blanca, quería estar contigo.
Solo con que te vea la persona equivocada aquí,
se enterarán esos blancos e intentarán matarte.
¿Te importaría?
Si alguien te pone las manos encima
o te hace algo,
mi hermano y yo lo mataremos.
¿Conque matarías por mí?
Así es.
Pero sigues sin decirme la verdad.
Era lo bastante joven para creer que ibas a volver.
Te esperé. Te esperé mucho tiempo.
Pero ahora soy adulta, Stack.
Y sé que jamás pensaste quedarte.
¿Por qué no puedes decírmelo?
¿Decirte qué?
¿Que te quiero?
¿Que pienso en ti cada día?
Solo quería que estuvieras a salvo.
Y eso aquí nunca iba a ser posible.
Y menos conmigo.
Nunca.
Ya está.
Sí.
Llevo oyendo hablar de un joven todo el día.
Al parecer, es un gran cantante de blues.
Hijo del Predicador, ¿dónde estás?
Sal aquí, vamos.
Mi primo pequeño. Atención.
Espera.
Diles quién eres, de dónde vienes.
Soy Sammie Moore.
Soy aparcero de la plantación de Sunflower.
Me llaman el Hijo del Predicador porque mi padre es pastor.
Amén.
Esta canción se la escribí a él.
Venga.
Quiero contarte algo desde hace un montón.
Puede que te haga daño, no pierdas el control.
Yo solo era un niño. De unos ocho años.
Me diste una Biblia un día en el condado.
Yo te quiero, padre. Has hecho cuanto has podido.
La verdad duele, dicen. Por eso te he mentido.
Sí, te he mentido. Lo mío es el blues.
Vamos, moved esos pies.
¡Sí!
Quiero sentir
hoy tu calor.
Bueno, muy bien.
Quiero sentir
hoy tu calor.
Sí, sí.
Quiero sentir
hoy tu calor.
El blues no se nos ha impuesto como la religión.
No, hijo, es parte de nuestras raíces.
Es magia lo que hacemos.
Es sagrado...
y grande.
Hay leyendas que hablan de personas
que nacen con el don de hacer una música tan auténtica
que puede penetrar el velo que separa la vida y la muerte,
invocando a espíritus del pasado...
Quiero sentir...
...y del futuro.
...hoy tu calor.
No pasa nada.
Quiero sentir
hoy tu calor.
¡Un fenómeno, el Hijo del Predicador!
¡Sammie Moore!
Espero que puedas soportarlo.
Porque no estoy haciendo
lo que has predicado.
El blues me da sentido
y el agua me ha bendecido.
La verdad duele, lo sé.
Por eso te he mentido.
Predicador,
haz tu trabajo.
La verdad duele, lo sé.
Sí, te he mentido.
Lo mío es el blues.
Lo mío es el blues.
Sí, sí.
La verdad duele, lo sé.
Sí, te he mentido.
Quiero sentir
tu calor.
Con este ritual...
curamos a nuestra gente
y somos libres.
¿No se cierra esta puerta?
Con una llave.
Pues no quites el pie.
Un momento. Quiero probar algo.
Espera.
Hijo del Predicador,
deja que me lave antes. He venido caminando.
Estás preciosa.
Quiero ver a qué sabes.
Mierda.
Perdón. ¿Qué tal?
¿Bien? ¿Te falta algo? Muy bien.
Mierda.
Hijo del Predicador.
Ha encontrado el botón.
Smoke te llama.
Mira mi primo pequeño.
Me va a hablar a mí del algodón.
Y digo: "Mierda, no tiene ni idea".
Ve a por los Gemelos.
Vamos.
He contado el dinero.
¿Y? ¿Cuánto hay?
La cifra de arriba es dinero de la plantación,
la de abajo, dólares de verdad.
¿Para cuánto tenemos?
Dos meses y no nos quedará nada.
- Hola. - Buenas.
¿En qué puedo ayudarlos?
Hemos oído que hay una fiesta.
Bebida, comida, blues y demás.
¿Sí?
Tenemos sed. Somos músicos y venimos a pie.
Tenemos un hambre canina.
Podemos entrar, ¿no?
Han venido al sitio equivocado.
¿Por qué lo dices?
Ustedes serán los dueños de este establecimiento.
Así es. ¿Y usted es?
Me llamo Remmick. Y ellos son Joan y Bert.
Stack, ¿pasa algo?
Y tú...
debes de ser el que cantaba.
- Lo haces muy bien. - Tienes una voz preciosa.
Traspasaba los muros.
¿De dónde son?
De aquí cerca.
¿Cómo de cerca?
Carolina del Norte.
¿Son del Ku Klux Klan?
Oiga...
Creemos en la igualdad
y en la música.
Solo hemos venido a cantar,
a gastar dinero y a pasárnoslo bien.
Se lo enseñaremos.
Yo...
Yo lo desplumé.
Primero la cabeza, las patas después.
El cuerpo no olía bien, no me lo pude comer.
Yo lo desplumé.
Y una familia sé que ya siempre tendré.
No lo hacen mal.
Lo que se pudo reír
al ver que lo desplumé.
Lo desplumé. Yo lo desplumé.
Lo que se pudo reír...
- Vale, un momento. - ...al ver que lo...
Un momento.
Ahora venía lo mejor.
Lo sé, pero esto es un club de blues.
De música blues.
Tenemos dinero y queremos gastarlo.
¿Cantamos fenomenal y no somos bienvenidos?
No, digo que vuelvan a la ciudad.
Hay un montón de tabernas de blancos.
Es porque somos...
Vale.
¿Y ella qué?
- Eso no es asunto... - Ella es familia.
Familia.
¿Y no podemos por una noche
ser todos familia?
No será necesario, señor.
Ya nos vamos.
Pero nos iremos muy despacio.
Por si cambian de opinión.
Buenas noches.
Me han dejado mal cuerpo.
Ver a un blanco de noche es lo que tiene.
No es solo eso.
¿Crees que volverán con más?
Lo dudo. Pero podemos acribillar a cuantos vengan.
Mierda, el arma del coche.
¡No me lo has recordado!
Te dije que me lo recordaras tú.
No os hace falta. Solo eran tres.
Oye, ¿y si solo han venido a cantar?
¿Y si les tiran la bebida encima,
les pisan sin querer
o miran a la chica más de la cuenta?
No tendremos una simple pelea.
Eso seguro.
Que no entren.
Me han dicho que me buscabas.
Sí. He visto cómo has cantado.
Me ha gustado mucho.
No sé cómo agradecéroslo.
Vosotros me regalasteis la guitarra. Y ahora esto.
Tienes talento. Eso es innegable.
Pero esta no es vida para nadie.
Conozco a muchos músicos, y a ninguno feliz.
Sí, ahora es divertido.
Pero luego cansa ir de aquí para allá.
Después de pasar el día con vosotros...
Smoke, estoy eufórico.
Lo he decidido.
Voy a irme de casa.
¿Dónde vas a ir?
No lo sé.
Tal vez a Chicago.
¿Qué pasa, Stack?
Perdemos dinero.
¿Y eso?
Las plantaciones pagan con su moneda.
¿Y esos blancos?
¿Qué pasa?
Puedo sonsacarles antes de que se alejen.
Yo también puedo.
Conmigo hablarán más que contigo.
Puedo ver qué intenciones tienen.
¿Y si son de Little Rock?
No lo son.
Un día nuestro padre le pegó una paliza a Stack.
Y nos dijimos que era el momento de largarnos.
Yo quería ir a la siguiente plantación,
pero Stack quería ir a Mound Bayou.
Una pequeña ciudad, aquí en Misisipi.
Fundada por esclavos libres.
Allí todo es propiedad de los negros.
Suena a patraña.
Sí, pues yo la he visto.
¿Por qué no os quedasteis?
El alcalde sabía quién era nuestro padre.
Sabía que era muy mala persona.
Creyó que era imposible que no hubiéramos heredado su maldad.
Iré a conseguir dinero.
Sé que lo necesitáis.
¿Qué insinúas?
Tu padre es predicador.
Puedes dedicarte a eso.
Te gusta componer. Haz música religiosa.
Si quieres irte,
vete a Mound Bayou.
Vive con gente negra.
Déjanos toda esta mierda indecente a nosotros.
¿Cerveza irlandesa? ¿Vino italiano?
Robáis a ambos bandos.
Se culparán los unos a los otros mientras Smoke y tú hacéis negocio aquí.
Vais a necesitar mucho dinero cuando aten cabos.
No lo harán.
Podrían.
No pienso irme a Mound Bayou.
Mi padre es reverendo, pero también soy vuestro primo.
Y mucha más gente conoce a los gemelos Smokestack que a mi padre.
¿Sí?
Pues más vale que disfrutes esta noche porque es tu último club.
Tú no puedes decirme cómo vivir mi vida.
Deja que hable con ellos. A ver si conseguimos dinero de verdad.
Vamos.
Como vuelvas mañana o me entere de que tocas en un club,
te mataré yo mismo.
Voy a dejar esa plantación, como hicisteis vosotros.
Y si te parece mal,
mátame ya.
¿Qué pasa?
Soy un soldado.
Y me has dado una orden.
¿Vas a irte, nena? Vete.
Siempre iremos contigo.
Cogeremos tomillo silvestre
alrededor del brezo florido.
¿Vas a irte, nena? Vete.
El verano ya se siente.
Y ya está todo en flor.
El tomillo silvestre
crece alrededor del brezo florido.
¿Vas a irte, nena? Vete.
Siempre iremos contigo.
Cogeremos tomillo silvestre
alrededor del brezo florido.
¿Vas a irte, nena? Vete.
Haré un arco a mi amada.
Junto a una fuente de agua clara.
Y lo recubriré
de flores de la montaña.
¿Vas a irte, nena? Vete.
¿Has salido a que te dé el aire?
He venido a ver si sois buena gente.
Qué amable por tu parte.
- Muy amable. - Claro que lo somos.
¿Y tenéis dinero para gastar?
Sí. Mucho.
¿Quieres verlo?
Sí, claro.
¿Qué clase de dinero es este?
Oro macizo, querida.
Sí.
¿De dónde es esto?
De otro sitio y de otra época.
Pero vale igual que el otro.
Puedes quedártelo.
Pero no te valdrá de nada.
No le valdrá de nada.
¿Por qué decís eso?
Porque tienes un dolor muy grande que el dinero no puede curar.
¿No es verdad?
Has venido en busca de compañía y cariño.
Compañía y cariño.
Mi madre...
acaba de morir.
Qué pena.
Qué pena.
Qué pena.
Perder a una madre es terrible.
Ojalá nos hubiéramos conocido antes.
Habría salvado a tu madre de su destino.
Aún puedo salvarte a ti.
No, creo que os habéis confundido.
Estoy triste, nada más. No necesito que me salven.
Sí. Claro que sí.
Tú y todos.
Voy a volver.
Y deberíais hacer lo mismo.
Volver por donde habéis venido.
Cornbread.
Mary, ¿qué haces ahí fuera?
¿Me vas a dejar entrar...
o vas a seguir impidiéndome el paso?
No. Claro. Pasa.
Qué calor hace, mi madre.
Vigila la puerta. Tengo que mear.
Espera. Mea aquí. ¿Dónde vas?
No seas gilipollas
y vigila la puerta.
Mierda.
Elias.
Perdón.
¿Qué ha pasado?
Caray.
¿Quieren beber a cambio?
¿Seguro?
Vale. Pues... Mierda.
¿Quieres decirles que entren a cantar?
¿Tienes miedo?
Tienes miedo.
No. No pareces la misma.
¿Asaltas trenes y bancos,
y no puedes apropiarte de lo que tengo entre las piernas?
¿Eres Cornbread?
Compañía y cariño.
Eh, Cornbread.
Cucú.
¿Qué coño pasa?
¡Tenía un dado cargado! ¡Nos ha limpiado!
Más vale que bajes esa navaja.
No puedo, Gemelo. Le he dicho que no me tocara.
¿Me vas a dar un navajazo a mí?
Si es necesario... Solo quiero irme.
Regístrale los bolsillos.
- ¡Quítame las manos de encima! - Tranquilo.
Ocupaos de este imbécil.
Nena,
estás babeando.
¿Quieres un poco?
Vas a necesitar puntos.
Ve a por mi hermano.
Oye, Slim.
¿Has visto a Stack?
Sí, está ahí detrás. Ahí dentro.
Entra.
Oye, Stack. Smoke te está buscando.
Mierda.
Está ocupado, ¿eh?
- ¿Le has avisado? - No.
¿Cómo que no?
Estaba trajinándosela.
Me importa una mierda. Te he dicho que lo avises.
Yo no entro ahí solo.
Mierda.
¿Dónde coño está Cornbread?
Como no esté construyendo una letrina...
Se ha ido a mear hace ni se sabe.
¿Y te ha dejado vigilando la puerta?
¿No me crees capaz?
Me cago en... Tapaos. Voy a entrar.
Estáis aquí haciendo...
¿Qué coño...?
Smoke.
No es lo que parece.
Vamos a mataros a todos.
¡Por el amor de Dios!
¡Volveré pronto, Slim!
¡Nos lo vamos a pasar de miedo!
Aguanta, Stack.
No. Aguanta, Stack.
¿Qué ha pasado?
¿Qué ha pasado?
No cierres los ojos.
Me...
Me ha mordido.
Tengo miedo.
Tranquilo.
Estoy aquí.
Estoy aquí.
Te quiero.
Lo siento.
Lo siento mucho.
Slim.
Que se vayan todos.
¿Quién coño ha disparado?
¿Qué pasa con la música?
¡A la mierda la música! ¿Está Sammie ahí?
Sí, ahora sale.
Se acabó la fiesta.
- Tenéis que iros. - Qué faena.
- Ya lo habéis oído. - Vamos.
Venga.
Gracias por venir. Os lo agradecemos.
Venga. Dame esto.
- Con lo bien que estaba... - Gracias.
Hasta pronto.
Tenemos un problema.
Podría haberlo evitado.
No te hagas eso.
Creía que estaban haciendo el amor.
Sammie, no es culpa tuya.
¿Está Stack muerto?
¿Ha dicho algo?
Ha dicho: "Vamos a mataros a todos".
¿"Vamos"?
¿Ha dicho "vamos"?
Smoke.
Tenemos que sacarlo.
Fuera. De momento.
No...
lo toques.
Nadie va a sacarlo.
Le has disparado.
Y se ha ido corriendo como si nada.
Nos enfrentamos a un espectro. O a algo peor.
Tenemos que mantener a todos dentro y el cadáver fuera.
Esto no es un cadáver.
Es Stack.
Va a quedarse conmigo.
¿No puedes devolvérmelo con tu magia?
¿No tienes un mojo para él?
No puedo.
Por favor.
No puedo. Lo siento.
Mierda.
Ha muerto.
Ha muerto.
Lo mejor de mí era él.
- Tenemos que irnos. - ¿Qué?
Tenemos que irnos de aquí.
Acaba de perder a su hermano.
Hemos venido a ayudarlos con la fiesta. No a esto.
Tenemos que irnos a casa.
- Vale. - Lisa está esperando.
Sí.
- Vámonos a casa. - Sí.
- Ve a por el coche. - Voy.
Voy a por el coche.
Vigílalo.
¿Qué ha pasado?
Estoy aquí.
¡Slim! ¡Smoke!
¿Dónde coño estabas?
Cambiándole el agua al canario. Ya te lo he dicho, borrachín.
Y me han entrado ganas de cagar.
¡Por Dios! ¿Qué te ha pasado, Smoke?
Stack ha muerto.
¿Qué coño te ha pasado a ti?
Lo siento.
Déjame entrar para poder echaros una mano.
Alto ahí.
¿Qué hacéis?
Apartaos y dejadme entrar.
¿Qué te impide hacerlo?
Eres grande y fuerte para abrirte paso.
No sería muy cortés, ¿no, Annie?
No sé ni qué hago hablando contigo.
Probablemente tu sándwich es lo que me ha sentado fatal.
Con toda esa grasa rancia.
Yo no uso grasa rancia, y lo sabes.
Cállate, Annie.
- Smoke... - No hables con él, hablas conmigo.
¿Por qué no puedes entrar sin pedir permiso?
Venga. Admítelo.
¿Que admita qué?
Que estás muerto.
Que uno de esos blancos te ha matado y que eres un espectro.
Smoke, ¿estás escuchando esto?
Este hombre ha sido amable conmigo.
Me ha dado trabajo.
Me ha sacado del campo.
Han matado a su hermano.
Necesita consuelo,
no que le llenes la cabeza con esa mierda de brujería de Luisiana.
Estamos aquí fuera haciendo el tonto
y contando historias de fantasmas en lugar de hacer lo que deberíamos hacer.
¿Y qué deberíamos hacer?
¡Ser amables los unos con los otros!
Ser educados. Somos todos familia.
Y no deberíamos entrar en los sitios sin pedir permiso.
Así que...
Llevas todo el día entrando y saliendo. No has necesitado pedir permiso.
Sí, aquí algo no me cuadra.
Stack me ha traído hasta aquí.
¿Me vuelvo andando?
Ese no es mi problema.
Increíble, que te hagan esto los tuyos.
Yo que creía que no erais así. Sois igual que los blancos.
¿Me pagas al menos?
Como has trabajado tanto...
¿Quieres que te pague por no hacer nada?
No te metas, borrachín. Cállate ya.
Cállate tú, gilipollas.
No le des una mierda. No le des nada.
Cuidado.
¡Smoke!
¡Cierra la puerta! ¡Me cago en la puta!
¿Te ha mordido?
Estoy bien.
- ¿Qué coño ha sido eso? - No lo sé.
¿No oléis eso?
No.
Creo que me he cagado encima.
¿Cómo coño se ha levantado?
- No lo sé. - Le he pegado un tiro en la cabeza.
Cornbread ha tirado de mí.
¿Hay alguien ahí dentro?
Smoke...
¿Smoke?
Abrid la puerta, dejadme salir.
Stack...
¿Eres tú?
No, soy Jim Crow.
Pues claro. Abre.
Stack...
¿Cómo estás?
Has perdido mucha sangre.
Sí.
He pasado miedo, pero ya estoy mejor.
Te lo juro. Por mamá.
¿No decíais que estaba muerto?
Sí, le he tomado el pulso.
¿Y cómo coño está hablándonos?
Pero esto es bueno. Eso significa que está bien.
Smoke...
Ese no es tu hermano.
Smoke, ¿qué dice esa bruja?
¿Vas a dejar que se interponga entre nosotros?
Con lo que hemos pasado juntos.
Trincheras alemanas.
Los pasadizos de Chicago.
Vamos.
Me la vais a pagar, cabrones.
Encerrar a un proxeneta...
¡Abre, Smoke!
Dejadme salir, coño, o juro que os mato a todos, hijos de puta.
¡Uno por uno!
Smoke. Venga, hombre. Abre, soy yo.
No me está haciendo ninguna gracia.
Por favor, Smoke, déjame salir.
Smoke, por favor.
Annie, dame la llave.
¿Stack?
¡Para!
Vamos, levántate.
¿Qué le has echado?
Ajo encurtido.
No son espectros.
Son vampiros.
Bo está ahí fuera. Tenemos que ir a buscarlo.
Ha salido por mi culpa.
- No puedo dejarte. - Necesita mi ayuda.
Bo sabe apañárselas.
Habrá cogido el coche y estará a salvo.
No vais a mantenerme alejada de él.
Lo que queremos es mantenerte con vida.
Solo debemos refugiarnos hasta que amanezca.
¿Vale?
Bien, necesitamos...
ajo...
madera...
plata y agua bendita.
No los matará, pero los frenará.
¿Cómo podía moverse y hablar como Stack
si no era Stack?
Solo he oído historias.
Nunca había visto a uno.
¿Qué historias has oído?
Los espectros se apoderan del alma de una persona.
Los vampiros son diferentes.
Tal vez sean los peores.
El alma se queda atrapada en el cuerpo. No se reúne con sus antepasados.
Condenada a vivir ahí con todo ese odio.
Sin poder sentir el calor de un amanecer.
Vale. ¿Podemos hacer que vuelva?
- Si matara a quien lo ha convertido... - Smoke...
Tienen una conexión, pero siguen viviendo,
incluso si matan a quien los ha convertido.
Solo podemos ayudarlo liberando su espíritu de esta maldición.
Hay que matarlos uno por uno.
¿Y cómo vamos a hacerlo?
La luz del sol.
Una estaca de madera en el corazón.
¿Qué dices, Annie?
Lo he mantenido a salvo todos estos años.
Alrededor del mundo.
¿Por qué esta noche?
Es por mí.
Me lo dijo mi padre.
Que iba a atraer al diablo por mi música.
Yo conocí a una vampira.
Tenía la piel clara.
Me mordió en todas partes menos en el cuello.
Sammie, no te preocupes, ¿me oyes?
El diablo ha venido a por mí muchas veces.
Si viene esta noche...
va a tener que vérselas con su amigo Delta Slim antes de hacerte nada a ti.
O a cualquiera de los que estáis aquí.
Si me muerden,
prométeme aquí y ahora
que me liberarás antes de que me convierta.
¿Cómo que te "libere"?
Hay alguien esperándome en el más allá.
Y a ti también.
¿Me entiendes?
Mírame. Me da igual lo que diga la mierda esa.
Llegarás a casa sana y salva.
¡Sammie! ¡Smoke!
¿Quién ha sido? ¿Stack? ¿Mary?
No. Ellos se han ido corriendo. Los habéis visto.
¿Y quién le ha mordido entonces?
Tenemos que sacarlo antes de que despierte.
Tras cosechar el maíz...
Vamos.
¿Has oído?
...me fui de donde nací.
Están cantando.
Espino negro cogí.
Los fantasmas, mejor lejos.
Con mis zapatos nuevos
en los pantanos chapoteo
y asusto a los perros.
Vamos dentro.
Venga.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco.
Comámonos todos un diente de ajo.
No me gusta cómo sabe.
No te tiene que gustar.
Solo hay que saber si alguno de nosotros es uno de ellos.
¿No tienes de los encurtidos?
Es ridículo.
- Smoke, baja el arma. - Calla.
Come o te mato.
Baja el arma. No es una puta vampira.
- ¿Cómo lo sabes? - Cómete el maldito ajo.
Intento salvarte la vida. No me cuestiones.
Eres malvado.
Con razón ha venido el diablo.
Slim, ¿qué te pasa?
¿Slim?
¿Qué te pasa?
He bebido demasiado.
Esa maldita cerveza de Chicago.
Me ha sentado fatal, Smoke.
Ya estoy bien.
¿Ves?
¿Seguro que es sangre?
Smoke, déjame entrar.
¡Anda, mira!
¡Smoke, déjame entrar!
Smoke, te juro que he pagado la cuenta. ¿Es por eso?
¡Lo que necesites, hombre! ¡Smoke!
¡Aquí fuera pasan cosas raras!
¡Sé que me estás oyendo!
¡Smoke, déjame entrar!
¿Qué co...? Mierda.
¡Suéltame!
- Cierra la puerta. Rápido. - ¡Espera!
- ¡Suéltame! - Bo.
- ¡Suéltame! - Hola, cariño.
Sal, tengo el coche en marcha.
¿Qué pasa, Grace?
Lo está matando.
¿Te refieres a eso?
No te preocupes por Cornbread.
Tiene un poco de hambre, nada más. Vamos.
Venga.
Vamos. Tengo el coche en marcha.
O...
déjame entrar.
Entro, cojo nuestras cosas y...
nos vamos a casa.
No le escuches.
Vamos a salir de esta, te lo prometo.
Yo soy tu salida.
Este mundo ya te ha dado por muerta.
No te ha permitido construir nada ni tener amigos.
Lo haremos.
Juntos.
Para siempre.
Es mejor así, cariño.
Vamos, déjanos entrar.
Deberías escucharle, Grace.
O a mí.
Porque ahora yo sé todo lo que él sabe.
Y quiero que nos dejes entrar.
O iremos a la tienda y le haremos una visita a la pequeña Lisa.
¡Ni se te ocurra, hijo de puta!
Sí, Grace. Ahora lo sé todo.
Hasta cómo te gusta que te chupen.
Te prometo que no te morderé muy fuerte.
Esto no puede ser verdad.
Eres el diablo.
¿Verdad?
¡Sammie!
Estoy aquí por ti.
Te he sentido.
Quiero ver a los míos otra vez. Estoy aquí atrapado.
Pero tu don puede acercarme a ellos.
Dádmelo ya. Dadme al pequeño Sammie
y os dejaremos vivir.
Quieto ahí.
Te diré algo, blanco de mierda.
No te lo vas a llevar.
Su sitio está con nosotros. Y con nosotros se queda.
Por encima de mi cadáver.
No puedes salvarlo, igual que no has salvado a tu hermano.
No estáis a salvo aquí.
Da igual las armas o el dinero que tengáis.
Os lo van a quitar todo cuando quieran.
Habéis construido algo aquí esta noche, y era bonito.
Pero se había construido sobre una mentira.
Hogwood es el gran dragón del Ku Klux Klan.
Y él es su puto sobrino.
Siempre han querido mataros.
Yo solo he aparecido en el lugar oportuno en el momento oportuno.
Te está diciendo la verdad.
Puedo ver sus recuerdos.
Smoke, ese no es tu hermano.
Esto no era un club de blues. De club, nada.
Esto es...
un matadero.
Es un maldito desolladero.
Pero lo que el tío Hogwood no sabe es que ahora tenemos un nuevo clan,
basado en el amor.
Somos muchos,
iremos a por ese intolerante también y lo enderezaremos.
¿Por qué no os vais?
No nos vamos a ir sin vosotros.
Somos familia. ¿No es así?
Parecerá una locura, pero, cuando os matemos a todos,
tendremos el cielo en la Tierra.
¿Qué tal?
- Vamos. - Bienvenido.
Mírame a mí.
A ver si te enteras de una puta vez.
El Stack al que yo conozco no se hace amigo de ningún diablo.
Que te den por culo. Soy yo.
Elias Moore.
Y estoy hablando con mi hermano mayor,
así que, por favor, cierra la puta boca.
Nunca íbamos a ser libres.
Venga a dar bandazos en busca de la libertad.
Sabes perfectamente que no la ibas a encontrar.
Hasta ahora.
Esta es la salida.
Juntos.
Para siempre.
Y no pienso hacer esta mierda sin ti.
Yo no existo sin ti.
¿Qué me dices?
Cierra la puerta.
Qué poca vista.
Ha dicho que iba a ir a por nuestra hija.
No le hagas caso. Solo quería que le dejaras entrar.
¡No ha amenazado a vuestros hijos!
Solo hay que esperar a que amanezca.
¿Y qué? ¿Dejar que mate a mi familia?
¿A toda la ciudad?
¿Que convierta a todos en monstruos?
Ese demonio blanco hablaba chino.
Le lee la mente a Bo.
Debemos detenerlos.
Antes de que escapen.
Tranquilízate. Dame un segundo, que piense.
¿Qué? ¿No eras un soldado?
¿No has disparado a dos hombres por tocar tu coche?
Han matado a tu hermano.
Ahora Stack es uno de ellos.
Y Bo.
Han dicho que van a matar a Lisa.
Si no actuamos ahora, no sé cuándo lo vamos a hacer.
¿Vamos a esperar a que conviertan a nuestros seres queridos
en demonios?
No parece que se vayan a ir.
¡Cállate, borracho!
Ahora no estoy borracho.
Cuidado con lo que dices.
¿Qué haces? Para.
Vamos.
¿No oís?
Primero la cabeza, las patas después.
El cuerpo no olía bien,
- no me lo pude comer. - Es la canción que cantaron antes.
Yo lo desplumé.
Yo lo desplumé.
Y una familia sé que ya siempre tendré.
Lo que se pudo reír
al ver que lo desplumé.
Lo desplumé.
Yo lo desplumé.
Lo que se pudo reír
al ver que lo desplumé.
- Dámelo. Grace. - ¡Soltadme!
- ¡Tranquila! - ¡Maldita sea!
- Hay que pensar. - ¡Los mataremos a todos!
Suéltalo. Cálmate.
Hay que pensar.
- No podemos salir. - Cálmate.
Hay que pensar.
- Tranquila. - ¡En...!
¡Entrad, hijos de puta!
¿Qué haces?
¡Mierda, Grace!
- ¿Qué haces? - ¿Estás loca, joder?
¡Te he dicho que te callaras!
- Yo lo desplumé. - Van a entrar, hay que prepararse.
Vamos, rápido.
Que no cunda el pánico. Centraos.
Primero la cabeza, las patas después.
El cuerpo no olía bien, no me lo pude comer.
Yo lo desplumé.
¡Hijo de...!
¡Smoke!
Sienten su dolor.
Por favor. Tú no.
- Tú no. - ¡Elias, Annie no!
Ahora todo se va a arreglar.
Elijah.
Me lo has prometido.
Te veo pronto.
Te quiero.
¡Annie!
Vamos.
Vamos, venga.
Smoke, hay que sacar al muchacho por detrás. Está muerta.
Smoke. Vamos.
- ¡No tengo munición! - Por las escaleras.
- ¡Yo tampoco! - Sammie.
- Vamos. - ¡Sammie!
¿Qué te he dicho? Venga.
- ¡Ahora! - ¡Vamos!
Sí.
Está asquerosa.
¿Queréis un poco?
Última ronda, Delta Slim.
Slim.
- Sí, vamos. - ¡Vete!
¡Sammie!
- ¡Vete! - Pearline...
- ¡Vete! - ¡Pearline!
¡Vete!
No dejes de correr, hasta que amanezca.
Lo tenía todo planeado. Y vas y te cargas a Annie.
¿Qué coño te pasa?
Quiero tus historias.
Y quiero tus canciones.
Y tú vas a tener las mías.
Padre nuestro,
que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad.
Así en la Tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día dánosle hoy,
y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal.
Amén.
Hace muchos años,
aquellos que le robaron las tierras a mi padre nos impusieron esas palabras.
Odié a esos hombres, pero esas palabras siguen reconfortándome.
No te levantes, joder.
Me tienes harto.
Hijo de...
Esos hombres se mintieron a sí mismos y nos mintieron a nosotros.
Nos contaron que había un dios arriba y un diablo abajo.
Y nos mintieron sobre el dominio del hombre
sobre la bestia y la Tierra.
Siento no haberte podido salvar.
No te preocupes.
Siempre lo has hecho.
Somos tierra y bestia y dios.
Somos hombre y mujer.
Estamos conectados, tú y yo...
con todo.
¡Mierda!
Probarás el dulce dolor de la muerte.
Haremos grandes canciones juntos.
¿Te ha mordido?
Estoy aquí.
¡El sol!
¿Te ayudo?
Vete a casa.
Y entierra esa puta guitarra.
No puedo.
Es de Charley Patton.
¿Qué?
¿Quién te ha dicho eso?
Stack.
Me dijo que se la ganasteis.
Qué mentiroso, el cabrón.
Era de nuestro padre.
Ven aquí.
Sé fuerte, ¿me oyes?
¿Me oyes?
Tengo que ocuparme de algo.
Sé fuerte.
Y si te vemos a ti
o a tus amigos del Ku Klux Klan pisar nuestra propiedad,
os mataremos en el acto.
El Ku Klux Klan ya no existe.
Que empiece la caza de negros.
Me encanta despellejar negros de buena mañana.
¡Quiénes se habrán creído!
Vamos a darles una lección.
Club Juke, ¿eh?
Gran inauguración y gran cierre.
Vamos allá.
¡Sammie!
Entra, hijo.
La puerta está cerrada.
Prueba por delante.
Suelta la guitarra, Samuel.
Esta también.
- ¿Pero de dónde...? - ¡Nos dispara un negro!
¡Matad a ese puto negro!
¡Arranca, maldita sea!
Suelta la guitarra, Samuel.
Déjala en el suelo. En el nombre de Dios.
Diles:
"Mi corazón,
mi voz
y mi alma
pertenecen al Señor".
¿Tienes un cigarro?
Vete al infierno, negro.
Elijah.
Si apagas el cigarro, puedes cogerla.
No quiero que respire el humo.
Escucha.
Tengo dinero.
Papá está aquí.
CHICAGO, ILLINOIS 16 DE OCTUBRE DE 1992
Jefe.
Hay dos ahí fuera.
Les he dicho que está cerrado. Me dan 200 dólares.
- ¿Qué dices? - Déjalos, que pasen.
Pasad.
Los vampiros son diferentes.
Tal vez sean los peores.
Siguen viviendo, incluso si matan a quien los ha convertido.
Hay que matarlos uno por uno.
Tomaré lo mismo que el viejo.
¡Vaya!
Supongo que fui el único al que no pudo matar.
Me hizo prometerle que me alejaría de ti.
Que te dejaría vivir.
No te queda mucho, ¿eh?
Puedo hacer que no te vayas.
Que sigas de gira.
Que sigas viviendo.
Sin dolor.
Creo que ya he vivido lo suficiente.
¿Sabes que tenemos todos tus discos?
No me gusta la mierda eléctrica tanto como lo auténtico.
Sí.
Echo de menos lo auténtico.
Esas grabaciones eran una porquería.
¿Qué me dices, Sammie?
¿Sigues siendo auténtico?
Viajando.
No sé qué demonios hago aquí.
Viajando.
No sé qué demonios hago aquí.
Porque la mujer a la que amo
no piensa nada, pero nada,
en mí.
Cuídate, pequeño Sammie.
¿Sabéis qué?
Una vez a la semana, me despierto aterrorizado
al revivir esa noche.
Pero hasta que anocheció,
fue posiblemente el mejor día de mi vida.
¿El tuyo también?
No te quepa duda.
La última vez que vi a mi hermano.
Te quiero.
La última vez que vi el sol.
Y, solo por unas horas,
fuimos libres.
LOS PECADORES
LOS PECADORES
La luz que en mí verás
siempre brillará.
La luz que en mí verás
siempre brillará.
Brillará.
Brillará.
Donde vaya yo,
siempre brillará.
Traducción: Eva Garcés
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.