All language subtitles for Caer en Tentacion S01E06 - Raquel Intenta Suicidarse

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Original subtitles

Televisa presenta Raquel Raquel

Raquel

Chora.

Ay,

Dios mío.

Es que de verdad, Lola, no entiendo cómo no te diste cuenta que tu hermano no

está. Sí, no sé. Fue a preguntarte que cuándo nos íbamos y regresó súper raro.

Estaba como llorando.

Quizás no se escuchó hablar.

Digo, algunas verdades son difíciles de digerir. De su boca nada más salen

estupideces, ¿cierto?

¿Sabes qué, Santiago?

Aunque esto sea una pocilga, es mi casa.

Y ya me estás hartando con tu tono.

¿Sabes qué, papá? Ya vámonos.

Tu hija salió más inteligente que tú.

Tienes cinco minutos para largarte de mi casa.

¿Entendiste?

Qué ser tan desagradable, no lo puedo creer. Está loco.

Tiene armas en su casa y aparte encontró un suéter de mamá.

Eso quiere decir que en algún momento estuvo.

El señor nos va a tener que aclarar lo del suéter y muchas cosas, pero primero

tenemos que encontrar a Nicolola.

Nico, soy yo, papá, por favor.

Cuando escuches el mensaje, llámame.

Papá.

¿Qué fue lo que escuchó, Nico, que se puso así?

¡Ya, mía! ¡Pon la actitud! ¡Ya, mía!

¿Listo, mía? ¡Tres!

Cada que podemos nos escapamos para acá.

Aunque bueno, últimamente ha sido un poco complicado con el tema de las

franquicias. Ay, no, no, no, no, hablar de negocios. Bueno, les estoy

explicando. No, perdónenme, pero tengo que aprovechar el día súper nublado que

teníamos. Oigan, de verdad, muchas gracias por todo. Ay, sí, muchas

Gracias por la invitación. Increíble. Lo importante es que se la estén pasando

bien. Oigan, es que me voy a jugar.

Vamos.

¿Va? Sí, sí, sí. Vamos a jugar.

Vamos a jugar.

¡No!

¿Quieres dejarme la playera?

¿Qué escuchas?

Música.

¿Y eso que me estás pegando al celular?

Se quedó sin pila y lo dejé en la casa.

¿Tú? ¿Yo qué?

¿Sigues en problemas?

No, ya no estoy en problemas.

A mí me gusta mucho el mar, pero hay que tenerle mucho respeto.

Por eso enseñamos a nuestros hijos a nadar desde muy chiquitos.

¿Ah, sí? Sí.

A mí también me encanta el mar, pero no soy buena nadadora.

¿En serio?

Es que yo nací en Valle de Bravo y ya ves que ahí el agua es muy fría.

Valle de Bravo es un lugar increíble, ¿no? Muy tranquilo y muy bonito.

Como tú.

Eres muy hermosa, Carolina.

A ver, ven, Carolina.

¡Claro!

¡Papá! ¡Ven acá!

¡Ven! ¡Ven, ven, ven! ¡Vamos!

¡Entéñales!

¡Dame una vez!

¡Venga, venga!

¡No! ¡Me arraqué!

¡A ver, foto!

¡Ahí estamos!

¡Una, dos!

¡Ahora cara sec! ¡Gracias!

¡Gracias! ¡Gracias!

Mejor ni me digas.

Yo sé muy poquito que eran unos bebés. Y nosotras tan jóvenes, tan friscas.

Oye, pues lo dirás de broma, pero... Pero yo sí soy joven.

Oye, ¿yo era una niña? Sí, yo también era muy joven cuando me embarazé.

¿Cómo no?

Imagínate. La locura, la locura, la locura. Fue tremendo.

Ahora es tantito peor.

No me lo tomes de mal. Ha sido...

Y para ellos, separarse en todo. De hecho, Fede siempre está pegado a Mía.

Casi no tenían amigos.

¿Ah, sí?

Sí.

No, pero Fede ya está mucho mejor, Mía.

Es un poco reservada. Pero cuando se junta con mi suegra, Dios, no sé.

Oye, ¿y no será que más bien ahora Mía está celosa? Porque digo, Nico y Fede

siempre están juntos.

Sí, seguramente sí, pero...

¿Cómo están?

Bueno,

toda su familia nos ha hecho mucho bien, así que ya va a poner tiempo.

¡Integrarse!

¡Salud, señores! Bueno, salud. Qué bueno que están aquí, ¿eh? Bienvenido. Mi

hombre, es que él quería dormir, creo, hasta tarde en su casa, ¿no?

¡Ay, se los veo pasando muy mal!

Raquel, no empieces.

Felicidades. La casa es muy bonita. ¿Verdad que es linda? Sí. Que a mí me

encanta. ¡Hay que venir más!

Pues es que luego no podemos contar tu trabajo.

Sí, ven.

Ay,

pues aquí está esto, ya quedó.

Ay, qué rico huele.

¿Puedo probar? No, no, no, ni se te ocurra. Oye, pero sí huele deliciosos.

Explícame cómo le hacen para ser tan perfecta. Ay, está perfecta, pero sí es

especialidad. Mamá.

¿Qué pasó, mi vida? Mira, mira, mira, una nueva instancia.

La verdad es que las encontré a muy buen precio y, bueno, esto es para ti,

Nicolás. No, no, no, de ninguna manera, Nico. Regresa esa guitarra. Pero, papá.

Santiago, no te pongas así. Es para que los muchachos toquen la guitarra juntos.

Sí, pero no puedes aceptar eso. Además, Nico no sabe tocar la guitarra. ¿Quieres

tocarla? A ver, ¿desde cuándo?

Papá, si no tengo una, ¿cómo voy a aprender?

Nico, regresa la guitarra. No te pongas así. No. Bueno, a ver, Santiago, tiene

un buen punto. Imagínate qué increíble que aprenda a tocar la guitarra. Sí, y

hecho puede tomar clases con el profesor. ¿Me quiere?

Damián, de verdad, no. Es que no entiendo.

¿Está mal querer compartir? Tal vez estamos mal. O sea, perdón.

Igual lo entiendo, pero son nuestros amigos, los queremos.

¿Nos haces sentir mal? ¿Estoy mal?

Sí. Perdón.

Ok, está bien.

¿Quieres un tequilita? ¿Un tequilita?

Ándale.

Oigan, ya localicé la película que queríamos ver, la que comentamos en la

¿Se acuerdan? Sí, hay que verla. Vamos, doña. Pues a mí sí me dan ganas de

verla, pero Santiago casi siempre se duerme. Y de hecho es justo lo que voy a

hacer. Muchas gracias por todo, la verdad. Estoy muy cansado.

Casi me burlaba, pero como fui la culpable, es que sí trabajo mucho, la

Vete a descansar.

Bueno, vamos.

Sí, vamos.

¡Ay, no!

Se quiere ver películas con nosotros.

Sí, ándale, quédate. Vente, vente, Caro.

Caro. Ya luego me cuentas de qué te trata.

Descansa. Gracias.

A ti.

Descansa. En un rato voy, ¿sí? No te preocupes.

Estás en tu casa, ¿eh? Sí, gracias.

Pásate, Caro, hombre, por favor.

Cualquier cosa que necesites, que no te dé pena, Santiago.

Yo estoy abriendo.

Quítale. Ay, me choca.

Quítale.

Gracias.

Mira, ¿qué hace?

¿Qué te pasa?

A ver, no, espérate. Suéltame. A ver, no.

Espérate. ¿Qué te pasa?

¿Por qué te haces eso? No te metas en mi vida. Lola, ¿qué está pasando?

Váyanse de esta casa.

Váyanse de mi vida.

Lola.

Ven y pídele una disculpa.

Tranquilos.

¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?

¿Y ya? No, no, no.

¿Qué pasó?

Santiago. Papá, ¿por qué tenemos que irnos? Porque sí, ya lo dije.

Pero es un gusto. Por favor, cálmense.

No, no, no. Lo siento mucho. De verdad, no. Ustedes tienen que hablar y arreglar

las cosas. De verdad, muchas gracias.

¿Estás seguro, Santiago? Sí, estoy seguro. Gracias por todo.

¡Papá, siempre!

¡Siempre le dejan hacer a Mía lo que quiere! ¡Siempre! ¡Cálmate, Federico,

favor! ¡No, papá, no es una ni eso!

¡Siempre! ¡Se fueron, mamá! ¡Se fueron gracias a Mía otra vez!

¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué te dijo Mía?

No sé qué tan real sea, porque conocemos a Mía, pero por...

Para tomar precauciones, habla con Santiago.

Ignacio no puede regresar a trabajar a la casa.

¿Y en Ignacio el que trabaja en la obra?

¿No me dijiste que fue algo sin importancia?

¿Qué fue lo que pasó? Nada, papá, no pasó nada. Esa es la cosa.

Nunca pasa nada. Mía se inventa todo.

¿Que no la conocen?

¿Quién es?

Es... Damián, que me está mandando unos mensajes.

¿Qué quiere?

Que Nacho ya no vaya a trabajar.

¿Cómo?

¿Pero cómo que no vaya a trabajar? ¿Pues que habrá hecho algo o qué? No, mi

amor, a ver, no, no. Nacho es incapaz de hacer algo. Lo que pasa es que Mía la

agarró en contra de Nacho.

Mía está loca.

Está enferma. Otra vez.

No, no puede estar hablando así.

¿Pues qué es, la verdad?

Tú no eres así.

Lola, ¿qué te pasa?

Bueno, entonces dime qué fue lo que pasó.

Tú dime qué fue lo que pasó, porque me pegaste.

Contéstame.

No sé, es que... me puse nerviosa. Te pido una disculpa, la insultaste, pues.

Pues tenía mejores cosas que decirle.

No puede ser que estés hablando así, de verdad. Yo te escucho y no te reconozco.

No puedes hablar así, Lola. No te expreses así de esta niña. Y yo no puedo

que tú estés tan embobada con esos ricachones. A ver, te voy a pedir de

que no me faltes el respeto porque la próxima vez te pego otra bofetada.

Hazlo. Gracias.

¿Me puedes decir por qué le pegaste si nunca le habías pegado?

No sé.

No sé qué me pasó, no sé qué le pasa a ella.

Tampoco sé qué nos pasa a todos nosotros.

Raquel. Hola.

Nicolás no está con ustedes.

¿No?

Hola.

Hola. ¿Te acuerdas de Cintia? Sí. ¿Qué tal?

Lo que pasa es que tenía la idea de que Nico estaba aquí en la casa.

Perdón. ¿Pero no ha estado contigo?

¿Y Fede? ¿No sabe dónde está? No, Fede está en la escuela.

Pero, a ver, espérame. ¿Qué está pasando? No entiendo. ¿Qué pasa?

Pueden hablar con confianza, ¿eh?

Lo que pasó es que Nicolás escuchó una conversación que tuve con el hermano de

Carolina. Cuando me di cuenta ya había escapado y la verdad es que no sé dónde

está y tengo miedo de que le pase algo.

A ver, no, no, no, tranquilo, tranquilo, lo vamos a encontrar.

Sí, pero es que no me contesta el teléfono, creo que lo tiene apagado.

si le pasó algo malo? ¿Un accidente?

No,

no, por favor, no, oye, ey, no.

Lo vamos a encontrar, lo vamos a buscar juntos, ¿eh?

¿Santiago?

No te lo me caigas ahorita.

Te necesito un perro.

Ajá.

Es que te juro que si le pasa algo me mato.

No.

No, no, no, no, no, no, no.

Nico.

¿Qué pasa, mijo?

¿Qué quieres?

¿Cómo que qué quiero?

Este papá salió a buscarte, ¿que no lo viste?

Ya, deja de traer problemas, pues.

Yo no quiero darte problemas. A ver, ya.

Ya trajiste problemas.

Y sabes perfectamente de qué te estoy hablando, ¿eh?

¿Le podrías pedir a Jovita un té para Santiago, por favor?

Oye, si no quieres que esté aquí, dime, no me mandes por un té.

A ver, tranquilízate, por favor. No, explícame qué fue lo que sucedió. ¿Qué

escuchó Nicolás? ¿Por qué se fue?

Tal vez Nicolás se enteró de que su mamá no iba a Valle de Bravo para negociar

entre Vicente y su cuñada.

Todo el pueblo lo sabía, Raquel. Todo el mundo sabía que su nombre acompañaba a

Carolina.

Solo de la cabaña es verdad.

Tal vez no me di cuenta y Nicolás estaba parado ahí, escuchó todo y cuando quise

hablar con él pues huyó, se escapó y la verdad es que estoy muy preocupado, lo

busqué en todo el pueblo, le estoy llamando, no me contesta y no sé qué

¿Pero entra llamada o es burlón? No sé, es que no tiene señal, tal vez está en

la carretera, pero Raquel, tú sabes que es bastante peligroso y se le pasó algo.

No, a ver, estamos hablando de un chico inteligente, no es cualquier niño,

tranquilízate. Sí, yo sé que no es cualquier niño, pero es mi hijo, tengo

estar preocupado, qué tal si tu hermana tiene razón y ahorita le...

No tiene razón.

Créemelo.

Santiago, te juro que lo siento. Él está bien.

Ey.

Confía en mí.

¿Por qué nos odias?

¿Por qué odias a mi mamá?

No, amigo. ¿Para qué me haces esa pregunta si lo acabas de escuchar todo?

Creo que es igualito que tu padre.

Estos par de imbéciles que no se dan cuenta cómo es tu madre.

¿Usted me quiere entonces?

A tu madre no le importa nadie más que ella.

No le importé yo, que soy su hermano y la ayudé.

No le importan ustedes, mijo.

Va y se revuelca con el primero.

A eso yo le llamo ser una zorra. ¡Cállate!

Te acabas de meter en un problema, mijo.

¿Me quieres golpear?

¡Golpeame fuerte!

¿Me quieres golpear? ¿Estás bien?

Sí, sí, está bien.

¿Dónde está el problema?

¿Me puedes llevar?

Súbete.

Fede, ¿no has hablado con Nico? ¿No sabes dónde está?

¿Qué? No, lo último que me dijo fue que estaba con ustedes en Valle de Bravo.

¿Por qué? ¿Qué pasó?

¿Se metió en problemas? No, no, bueno, espero que no.

Eso significa que regresó solo de Valle.

Fede, por favor, tiene que haber un lugar.

No, la verdad es que no tengo idea de dónde puede estar. A ver, si no lo

encuentran, ¿no sería lógico ir con la policía? No, ni siquiera me han ayudado

encontrar a Carolina y mucho menos lo van a hacer con Nico.

Pero seríamos más personas buscándolo.

Fede. Por favor, ayúdame.

Tiene que haber un lugar en el cual Nicolás pueda estar. No, pero es que

solamente nos vemos o en tu casa o aquí o en la escuela. O sea, no hay dónde.

Muy bien.

Vamos a hacer algo. Vamos a buscarlo. Y si no lo encontramos, llamamos a la

policía. Perfecto. Te acompaño, obvio. Sí, yo también voy. No te preocupes.

Tráete la chamarra, por favor.

¿Qué estás haciendo aquí?

Vine a decirte que yo no dije nada sobre tu tema.

De que te cortas.

¿Veniste hasta acá solo para decirme eso?

Sí.

Y para decirte que digas la verdad sobre Nacho.

No sabes lo que pasó.

Mi papá estaba ahí y Nacho no te hizo nada, no mienta.

Y tú no vas a perjudicar a mi familia.

Tú no me conoces, Lola.

No, no te conozco.

Pero no puedes ir por la vida perjudicando a gente inocente.

Mi papá es lo único que quiere hacer es trabajar.

Y tú no se lo vas a impedir. Así que si no vas...

Y no cuentas la verdad, te juro que tu mamá se va a enterar de todo lo que

con tu cuerpo.

¡Mía!

Y quiero que sea hoy.

Quiero que hoy digas la verdad, porque si no, tus papás se van a enterar de

todo.

Pensé que ya te habías ido.

No, fui a hablar con Nacho y Agustín.

Les dije que no vamos a trabajar por unos días.

Todavía no les digo la verdad.

¿Qué hago, mi amor?

No puedo dejar que una niña mal creada se cerra con la suya.

No puedo dejar que mis amigos pierdan su trabajo por un berrinche, por un

capricho.

Bueno, pero tú estás entendiendo que ellos fueron muy claros. Ellos no van a

dejar entrar a su casa a Agustín y a Nacho.

Si no los dejan entrar, entonces tampoco voy a entrar yo.

¿Cómo? A ver, Santiago, no te estoy entendiendo.

¿Tú me estás diciendo que por esta situación tú también vas a perder tu

¿Es eso?

Bueno, entonces, ¿qué quieres que haga?

¿Me quedo callado? ¿No digo nada? ¿Que difamen a mis amigos? ¿Eso quieres? No,

no, no, no, no. Es que... En este momento no son tus amigos, son tus

empleados. Y yo quiero que tú entiendas... Tú entiendes que no se

Agustín, ¿no?

Que se trata de Nacho. No, y mañana va a ser con Agustín. Y pasado esa niña va a

decir que yo traté de abusar de ella. Ay, por favor, Santiago, por favor. No,

ver, hazme caso. Se trata de Nacho.

Nacho es padrino de Nico.

Tengo que ayudarlo, tengo que apoyarlo. ¿Sabes qué? Cuando tú te pones así, yo

no puedo hablar contigo.

No podemos hablar.

Ok, perfecto.

Ahora resulta que yo soy el del problema. Muy bien.

Mira, ¿sabes qué? Ya... Ya tengo que hacer muchas cosas. Tengo que revisar

números. No seas mala. ¿Me puedes hacer un café, por favor?

Un café.

Es un suyo para ti, ¿no? En esta casa.

No, si por eso te encanta tenerme encerrada. Para que yo te sirva.

¿No?

Decir. Claro.

Nada más.

Un café, mi amor. Y todo un café.

Entonces, sírvetelo.

A ver, Carlos, espérate.

¿A dónde vas vestida así?

¿De verdad te importa?

Claro que me importa. ¿Me puedes contestar unas cosas? No, sí, sí te

contestar. Voy con Raquel.

Voy a comprar unas cosas que hacen falta para la empresa, ¿no? De banquetes. A

eso voy. Ah, la empresa de banquetes. Perfecto. ¿Y yo qué?

Muy bien. Yo, yo, nada. Yo estoy pintado. ¿Cuándo pensabas decírmelo?

estás pintado. ¿De qué hablas? No.

Raquel me dijo que ya te había dicho. Y bueno, yo asumí que ya sabías que yo iba

a salir a eso. ¿Y por qué Raquel me lo tenía que decir a mí?

O sea, Raquel, ¿qué tiene que ver en todo esto?

A ver, claro, Raquel no es mi esposa. Tú sí. ¿Por qué? ¿Por qué ella me tiene

que decir las cosas?

Ya hablas más con ella que con mí.

Imagínate. Imagínate. No, no, no. No empieces. No le quieras dar la vuelta a

estas cosas.

De verdad, no empieces con una escenita de celos. Te estoy haciendo una

pregunta.

¿Pasas el negocio sí o no?

Sí.

Sí lo voy a hacer.

¿Y sabes por qué? Por nuestros hijos.

Porque yo quiero que Lola pueda ir a un viaje con sus amigos. Porque quiero que

Nicolás pueda comprarse la guitarra que tanto le gusta. Por eso. Porque nuestros

hijos se lo merecen. Porque nosotros se lo podemos dar. Es por eso.

Por eso lo voy a decir.

Y yo lo puedo.

¿Qué? Yo no sigo para nada. ¿Eso es lo que quieres decir? ¿Que yo no puedo? ¿De

qué estás hablando? Eso no tiene nada que ver. No, sí tiene que ver.

Contéstame.

No, Santiago.

No tiene que ver contigo.

Tiene que ver conmigo.

Tiene que ver con lo que yo pienso, con lo que yo siento, con lo que yo

necesito. ¿Sí me entiendes?

No todo tiene que ver contigo en esta casa y es que tú nunca me escuchas.

Es eso, que no te importa.

Caro, no digas... No, es que no te importa nada.

¿Qué pasó? Pensé que ya te habías ido.

No, le estoy esperando a Carolina. Lo que pasa es que le estoy llamando y no

contesta. ¿Algo le pasó?

Tal vez se retrasó por el tema del empleado.

Es lo que uno debería demostrarse. ¿Qué estás haciendo aquí?

Deberías estar en clases, ¿no? ¿Quién te autoriza a salir?

No entré a la escuela.

¿Perdón?

Necesito hablar con ustedes.

A ver, ¿qué pasó, hija? Te escuchamos.

Yo...

Mentí. ¿Mentiste de qué?

Con el asunto del trabajador aquí en la casa.

A ver, mía, ¿nos puedes explicar, por favor?

Él no me hizo nada.

No me hizo nada.

A ver.

¿Tú dijiste?

¿Qué? A ver, mía. No sé por qué lo hice, mamá.

No sé por qué lo hice.

Pero lo hice, ¿sí?

Lo siento.

Mía. Eso me hablo con ella.

Tú comunícate con Santiago y discúlpate con él.

Damián, justo te iba a llamar.

Santiago, qué bueno que me adelanté.

Me gustaría que habláramos acerca de lo que pasó con Mía.

Bueno, no sé qué pensar.

Mira, ¿por qué no vas a la empresa y hablamos de ese tema y acerca de los

arreglos que se tienen que hacer?

Perfecto.

Sí, cuando nos veamos platicamos sobre eso.

Bien, en eso quedamos entonces.

Quédate tranquilo, Santiago, solo tenemos que hablar.

Muy bien.

Gracias por llamar.

Gracias y saludos.

Nia.

Nia, ¿me permites hablar contigo, por favor?

Ahora no, mamá. Quiero estar sola.

No me gusta que te encierres. Dame un chance de hablar contigo, por favor.

Mamá, ahora no. Quiero estar sola, por favor.

Es que no me gusta que te encierres. Vamos a hablar, por favor.

Mamá, por favor. Quiero estar sola. Ahorita salgo, por favor.

Está bien, mi amor.

Bueno. Raquel.

Perdóname, perdóname que no fui. Es que... Discontí con Santiago.

Está muy alterado por todo lo de Nacho.

Supone que también ya les iba a marcar y ya está todo arreglado. No te preocupes

por eso.

No, es que no solamente es eso. Es que no le gusta que yo trabaje.

Bueno, así reaccionan a veces los hombres, como machos, como proveedores,

pero... Mira, yo estoy segura de que tu marido lo va a entender. Es un dulce.

Pues no.

Yo más bien creo que Santiago muchas veces es muy egoísta.

Pero, de verdad, lo va a entender. Nada más que mire en este momento. Tengo un

asunto. ¿Te puedo marcar más tarde, por favor?

Gracias.

Solo me prestas el libro y ya me voy.

¿Seguro? Sí. Hoy viene nuestro profe, es la primer clase de guitarra.

Sí, pero mi papá sigue enojado y no quiere empeorar las cosas.

A ver, el problema fue con mi hermana. Sí, entre nosotros, pues, nada que ver.

No, no es solo eso.

Tampoco le gustó que tu papá me haya regalado una guitarra.

¿Y eso qué tiene que ver? Pues mucho.

Mi papá es muy orgulloso.

Él quería comprarme una y no pudo.

Pues sí, pero es injusto que por el orgullo de tu papá tú no puedas tener

guitarra y mucho menos tomar clases. Pues sí, pero así es él.

De hecho, no quiere que las dos familias nos juntemos tanto.

O sea que no te va a dejar que nosotros nos veamos.

No, no, no es eso.

A ver, si te late, le puedes decir que vienes a mi casa a estudiar o a ayudarte

con la tarea.

Y en realidad tomamos la clase de guitarra, ¿cómo ves?

No creo que se entere.

No tengo mucho tiempo.

Solamente vine para que acalaremos las cosas de la mejor manera.

Yo veo las cosas muy claras.

A ver, Damián, tú no te das cuenta de lo complicado que es todo esto, ¿verdad?

Además, todo se complicó más. Tú y yo no podemos seguir con esto.

¿Y qué es exactamente con lo que no podemos seguir?

Tú sabes a lo que me refiero.

Además, Santiago no quiere que nos sigamos viendo las familias. Se enojó

¿Por qué? ¿Por lo de Mía? Pues sí, por lo de Mía.

Por lo de Mía y porque no quiere que yo trabaje. No quiere que tú le hagas

regalos a Nicolás.

Por lo de Mía no te preocupes. Ya hablé con él y ya solucioné las cosas.

Y en el negocio no te preocupes. Raquel lo va a convencer. Y lo de la guitarra

también ya está dado.

Tranquila.

Todo se está acomodando bien.

y aquello no te puedo perder menos después de lo que pasó en Acapulco

lo de Acapulco yo no

sé qué fue lo que me pasó no sé si fue el alcohol sabes perfectamente bien que

no fue el alcohol mírame fuimos tú y yo

es que esto

me parece

¡Damián! ¿Quién es? Dime, por favor, ¿quién es? Es una conocida.

Tranquila, déjame hablar con ella.

¿Gabriela? Hola, Damiancito.

¿Cómo estás?

No me digas que te caché con las manos en la masa.

Ella es José de Raquel.

¿Ah, sí?

Ay, pues preséntamela, ¿no? Yo la quiero conocer.

Hola, ¿cómo estás? Yo soy Gabriela, mucho gusto.

Mucho gusto, Carolina.

Es la mejor amiga de Raquel.

Ex mejor amiga, porque al parecer, creo que me cambié por ti.

Bueno, no quiero incomodarlo, solamente quería saludar, aprovechando que los vi.

Un gusto conocerte.

Mucho gusto.

¿También puedo platicar contigo un segundo?

Anuncio.

De hecho, vengo en su lugar.

Raquel me mandó.

Gabriela, por favor, ya déjate de fantasías, ¿sí?

Ay, no, ¿cómo? O sea, no me pidas eso. Pídeme lo que quieras menos eso.

Porque las fantasías son lo mejor de la vida, Danielcito.

Y yo tengo muchísimas.

Y de que quieras te las comparto.

¿O qué? ¿No tienes fantasías?

Sí, sí tiene.

Ya me doy cuenta que tiene.

Bueno.

Que se diviertan.

Gracias. Ya me voy.

Bueno, si te quieres ir al menos déjame llevar. Es lo menos que puedo hacer por

ti.

Esto es lo último que yo dejo que hagas.

Yo no me puedo concentrar.

No me puedo concentrar, no puedo pensar.

Simplemente no puedo pensar, perdóname.

¿Tú crees que esto es fácil para mí?

Esto no es fácil para ninguno de los dos.

Siento que yo soy un capricho para ti.

Que como a ti muy poca gente te ha dicho que no, entonces, entonces, fue un

motivo perfecto para obsesionarte. A ver, esto no es un capricho.

Ni mucho menos una obsesión. Esto es muchísimo más que eso.

Esto, esto es verdad.

Siento que si lo dejamos pasar va a ser mucho peor.

No creo.

En algún momento va a explotar, entonces.

Bueno, pues entonces no dejemos que explote.

También.

Espérate.

No estoy segura. Lejos de estar segura, siento que estoy en el momento más

vulnerable y más inseguro de mi vida.

Siento que estoy caminando en una cuerda floja.

¿Sientes que si caemos?

Siento que podemos perder todo lo que tenemos y todo lo que hemos construido.

Pero si no caemos, todo va a seguir siendo igual.

¿Qué tiene eso de malo? Que yo no puedo permitir que las cosas sean iguales

después de haberte conocido.

Tengo la claridad para entender que después de ti ya nada es igual, ya nada

puede ser igual. Y no porque no pueda, sino porque no quiero.

Aquí en este mundo somos dos personas, somos tú y yo.

Dos personas a las que les está pasando exactamente lo mismo.

Es que Raquel y Santiago no se lo merecen.

Raquel y Santiago no tienen nada que ver.

Te juro que yo no quiero lastimar a nadie, no quiero mentirle a nadie, pero

no me puedo mentir a mí mismo.

No puedo dejar pasar esto que siento.

Es que yo tengo miedo.

Raquel, tienes miedo.

¿A qué le tienes miedo?

¿A mí?

No.

A todo lo que estoy sintiendo por ti.

Cosa que nunca pudimos hacer.

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