All language subtitles for Amor Cautivo_S01E20_Amor Cautivo Cap 20

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Original subtitles

Es difícil aceptar la realidad De saber

que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé

vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma

y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo

liberar

Estás aquí y no te puedo ver. Te necesito pues sin ti no sé qué voy a

Amor cautivo dentro de mi corazón.

Te necesito bien.

Pero cómo puedo amar de ti no estás.

Mi amor por ti sigue vivo.

Y grita desesperado.

Solo espera el beso amado.

Y no espera amor.

Como ves, es un asunto trivial, papá.

Nada importante.

¿Estás seguro que puedo?

¿Por qué puesto?

En este caso no tengo nada que hablar contigo por ahora.

Date un baño.

Dile a Iggy que te prepare un café.

Bueno, nada más. Yo quisiera comentar que... Momento.

No quiero que Diego te vea en un estado tan lamentable.

Por supuesto.

Aprovecho. Gracias.

No te lo voy a decir.

¿Quién es ahora Edmundo Grijalva?

Me va a matar.

Me va a matar si se entera que te digo, ¿no? No lo dices, te va a matar Linares.

Dile ya.

Pues suelte.

Ya agarramos antes a Grijalva.

No, no. Está bien. Está bien, está bien, está bien, está bien. Voy a hablar,

pero súbeme.

Súbeme. No, hasta que me digas.

Está bien, está bien.

Se llama Raimundo Figueroa.

Súbeme.

Figueroa. ¿De dónde te matiste?

¿Dónde vivía?

Era un magistrado que murió en Monterrey en un accidente de tránsito. El año

pasado. ¡Ya, tú, bebé! ¡Ya, ya, ya!

¡Ya! ¡Ya!

¡Ayúdame!

¡Déjalo, Tony! ¡Tony, déjalo!

¡Vámonos ya! ¡Déjalo ahí!

¿Qué? No es tan bueno como los informantes que tiene.

Díselo.

¡Vámonos!

Beatriz necesita ayuda.

O sea, tú hablas de internarla, algo así.

Es una alcohólica.

No te ofendas, papá, pero tú no puedes cargar con ella. No estás en

Yo no puedo hacerle algo así a Beatriz.

Lo conozco, se va a deprimir.

Ella no lo resistiría, se pondría peor.

No seas terco, papá.

Beatriz tiene que ser internada.

Si sigue aquí se va a hundir cada vez más y más.

Va a perder el respeto por sí misma. Dejará de tener conciencia de sus actos.

Y empezará a hacer las cosas más bajas y denigrantes, papá.

¿Sabes de lo que hablo?

Yo quería hablar contigo de otro asunto igual de grave, hijo. Por supuesto,

papá. Dime, ¿qué? ¿También tiene que ver con la familia?

Tiene que ver.

Con la muerte de Nicolás Santa Cruz.

¿Qué recuerdas?

El día que me enamoré de ti.

¿La novia?

Sí, bueno, casi esposa, se van a casar.

No voy a faltar. ¿No tienes miedo?

Pues qué bueno, porque soy muy peligrosa y te voy a hacer mucho daño.

¿Pero por qué me lastimas?

No te vale que me digas nada, Fernando.

Te vas a dar cuenta quién manda aquí.

Y Victoria está segura que es Alejandra Santa Cruz.

Las fotos pueden ser de alguien parecida.

Si realmente es Alejandra, no quiero correr el mínimo riesgo en su seguridad.

¿Te dijo algo Victoria de Soledad Bustillos?

Nada.

Pero yo voy a hacer todo lo que esté en mis manos para encontrarla, para

rescatar a Alejandra.

Después de tantos años.

Nunca me perdonaría si la vuelvo a perder por una imprudencia, hijo.

Me tienes harta, maniza.

Harta de verdad.

Mamá, déjame en paz. Quiero dormir. Te metes a bañar en este momento porque

hueles a borracho de cantina. No me grites. ¡No me grites!

¡Colmo! No nada más llegas tarde, sino también llegas en ese estado. Pero, por

Dios que no te das cuenta de que ya no eres una desconocida.

Todo mundo sabe que eres la prometida de Fernando Bustamante.

¿Tú te puedes imaginar si uno de esos reporteros de sociales te hubieran visto

llegar en el estado en el que llegaste?

Imagínate nada más el escándalo.

Una vergüenza para Fernando, para Victoria, para Jorge, para toda la

familia Bustamante está muy bien, mamá. ¿No hayas ido de cuenta que ayer me fui

con Efraín?

Eres una... ¿Una qué?

¿Una qué? Dímelo.

Dímelo, mamá. R -A -M -I. Sí, Ramera. Y a mí no me hablas así porque soy tu

madre. ¿Mi madre?

Eres fastidiosa, Ere. Eres mi karma.

Yo no sé qué hice en la otra vida para merecer a una madre como tú. Debí haber

escuchado muy mal.

¿Cómo te atreves a hablarme así?

Malagradecida.

Desde que naciste lo único que he hecho es dedicar mi vida entera para ti, para

tu futuro. Y por fin, ahora que hago algo en tu vida, me pagas de esa manera.

No voy a ser la esposa de Fernando Bustamante.

¿Me termino?

¿Qué estás diciendo?

¿Tú de verdad crees que yo soy estúpida? ¿Qué haces, mamá? ¿Te vas a meter a

bañar en este instante? ¿Qué haces?

Nada, nada.

Y por Fernando no te preocupes, ¿eh?

Ayer hablé con él y por lo que pude sondear, él no tiene idea de los malos

manejos de Jorge.

Menos mal, una buena noticia.

Ahora deberías de distraerte un poco, papá. No es bueno que estés encerrado en

esta casa.

Mi guarida, hijo.

Bueno, el día que quieras te llevo a la fundación.

¿A la fundación?

¿Para qué?

Ayer que fui a buscar a Fernando me di una vuelta y la verdad resultó ser una

visita muy agradable.

A ver, a ver, a ver.

Ir a una fundación a ver pacientes es muy agradable.

Es que vi a una joven doctora, muy hermosa, por cierto.

No sé cómo se llama, pero cuando la vi me dio la impresión de que ya la

Pues es muy fácil, investiga quién es.

No, ¿cómo voy a investigar?

Pero realmente me impresionó.

Pues no la dejes ir, ve, búscala.

Eso no.

Aquí no hay nada.

Están todos los reportes y no tenemos absolutamente nada.

No ha registrado él en tarjetas de crédito, en hospitales, en hoteles,

aeropuertos, en las cosas más básicas. No existe, no aparece.

El mundo no ha utilizado su nueva identidad.

Pero eso no puede ser posible. En algún lugar tiene que vivir, ¿no?

Sabemos que no salió de la ciudad y que además no ha usado ninguna de sus

cuentas. Entonces, ¿cómo se mueve?

Necesitas identificación falsa.

Pues sí, pero por lo menos la que nosotros tenemos no la ha usado.

Bueno, no pasa nada.

La va a usar.

El asunto es estar pendientes. Cuando lo haga, lo agarramos. Ahí tenemos otro

problema más.

¿Cuál? Manrique.

Manrique es quien no nos deja ni a la luz ni a la sombra. Nos tiene sofocados,

no nos deja movernos.

Necesitamos una persona que esté concentrada en esto 100%. Pues entonces

nadie en el punto. Parecen niños chiquitos, carajo. No puedo.

No puedo poner a nadie más, Linares.

No puedo seguir metiendo gente en un caso cuando ni siquiera he avisado que

tengo a Alejandra Santacruz metida en la fundación.

Yo pensé que nunca recibías visitas. No, nadie me visita.

Enrique.

Esteba.

Véanse para que mueran siempre.

Muévanse niños, que ya llegó su mamá. Muévete.

¡Ya, mamá! Nada de que ya. Nada de que ya. Te me metes ahorita a bañar.

¿Entendiste? ¡Ay, no me metes más! ¡No me metes más!

¡Por borracha!

¡Estás loca!

¡Estás loca!

Después del baño.

Te me arreglas lo más bonita que puedas porque me vas a acompañar a la casa de

los Bustamantes. ¿Así fue tu agenda para el día de hoy, eh?

Te vas a ir con Fernando y le vas a pedir perdón.

¿Perdón yo?

¿Tú crees que yo me voy a arrastrar? ¿Por qué no me voy a arrastrar a tu

Deja de portarte como estúpida.

La que la regaste fuiste tú.

Y vas a ir a hablar con Fernando y le vas a pedir perdón, aunque te tengas que

arrastrar con él y con toda la familia.

Me lavas bien todo.

¿Quién?

¿A qué debemos el honor, colega?

Debemos.

¿Tú y cuántos más?

No estás solo.

Veo que han mejorado tus habilidades deductivas.

¿Te molesta que la luna superó al maestro?

Bueno, no tengo nada que ver.

Porque tú eras tan... No vine a hablar de cosas personales.

Entonces, ¿para qué vienes hasta mi casa?

Nada más quiero que te quede bien claro que no voy a soportar otro escándalo en

mi oficina.

Los dos siempre hemos sido temperamentales.

Seguramente por eso lo nuestro no progresó.

Las cosas han cambiado.

Ahora la jefa soy yo.

Y si te sigues metiendo en mi división, voy a conseguir una orden contra ti. Por

obstrucción de la justicia, ¿te quedó claro?

Bayo, eso sí que lo aprendiste bien.

Eso de fabricar casos... No me provoques.

Así que sigues

obsesionado con el caso Santa Cruz.

Veo que también mejoraron tus capacidades de observación.

Mira, Alfredo Linares, si sigues alborotando a mi gente para que te sigan

esta guerrita tuya contra Bustamante, voy a tener que hablar de lo que

Eres lo suficientemente hipócrita y cadamera como para conseguir lo que

Sí, pero sabes bien que si yo hablo de lo que hiciste...

Te vas a caer de ese pedestal muy estrepitosamente.

Buen día. Buenos días.

Vengo a ver a la paciente.

Sí, adelante.

Necesito saber qué te pasa.

¿Me puedes explicar qué hice para que...?

¿Te enojarás tanto?

¿Por qué no me dijiste que te ibas a casar?

¿Por qué dejaste que me volviera a enamorar de ti?

¿Cómo supiste?

No me contestes con otra pregunta.

Quiero saber si te vas a casar.

¿Por qué no me dijiste que tenías novia?

Porque no puedo discutir mis asuntos personales con mis pacientes.

Yo no soy una paciente. No, si eres una paciente.

Como todos los pacientes aquí te queremos ayudar.

Yo no soy como todos los pacientes, Fernando.

Soy yo.

Soy Alejandra, la que rescataste, la que te dijo... Tú acabas de pasar por una

experiencia muy traumática y te estás recuperando.

Tal vez por eso estamos confundiendo las cosas. No, es que yo no estoy

confundiendo las cosas.

Cuando yo te digo que te amo, te lo digo de verdad.

Alejandra, tu vida está volviendo a empezar.

Tú todavía tienes muchas cosas por descubrir. Tienes que saber quién eres,

dónde quieres ir.

Y en algún momento vas a encontrar a alguien que te ame muchísimo.

Ay, ya no me digas eso. No, porque es la verdad.

Es la verdad, Alejandra. Tú todavía tienes que reintegrarte al mundo. Tienes

volverte una mujer libre, independiente.

Y en ese momento vas a poder escoger al hombre con el que quieras estar. Y yo no

puedo interrumpir ese proceso.

¿Me entiendes?

Sí, entiendo.

Pero entonces contéstame.

¿Por qué dejaste que me volviera a enamorar de ti?

¿Qué hora es?

Tienes que descansar.

Anoche... No me acuerdo cómo llegué a la casa anoche.

Ya no pienses en eso.

No me acuerdo de casi nada.

Félix.

Perdóname.

Perdóname. No hago más que decepcionarte a ti y a Diego.

Tienes un problema.

Yo mismo me voy a ocupar de buscar una especialista que te cure.

¿Por qué?

Tú sí eres una paciente especial.

¿Especial para quién?

Para ti.

Sí, sí eres especial para mí.

Por supuesto que siento cosas por ti, Alejandra. Desde que llegaste no he

más que romper todas las reglas de este lugar.

Te doy contra de mi ética profesional y lo único que logré fue lastimarte.

Y no te quiero lastimar.

A mí no

me importa que me lastimen.

Yo solo quiero saber qué sientes tú por mí.

Lo que yo siento en este momento es lo de menos.

Ahorita lo único que importa es que tú seas la mejor mujer que puedes ser.

Vete.

¿Cómo me puedes seguir queriendo después de todo?

Ya.

¿A ti?

La culpa no es buena para empezar una nueva vida.

Yo no te merezco, no te merezco.

No merezco ya nada, ni de ti, ni de nadie, nada.

Yo tampoco he sido el mejor marido.

¿Estás bien?

No.

Enrique, no te puedo hacer nada, Linares.

Estás retirado. Sí, claro. Pues el problema no es él.

El problema somos nosotros. Se ve sobre ti y sobre mí.

Y ya sabemos que casi no es rencorosa la señora. Por si no nos acordamos. Tony.

¿Qué pasa entre Manriquecito?

¿Saben una cosa?

Ustedes no tienen nada que hacer aquí.

Lárguense antes de que su jefa los descubra.

Marta, ¿tienes un minuto?

Espérame un minuto.

Sí, Fernando.

Estuve pendiente de la reunión con Vanessa. No, ya no te busqué porque las

prácticamente se aclararon solas.

Vimos a Vanessa maltratando a Alejandra en un video.

Y te quiero pedir una disculpa por todo este episodio. Sé que fue muy incómodo.

Pero te prometo que Vanessa no te va a volver a molestar. Le prohibí regresar a

la fundación.

Ay, yo no sé qué decirte.

No, no, no tienes que decir nada contrario. Yo te debo una disculpa y te

quiero...

Quiero agradecer tu compromiso y tu discreción con todo esto.

Es que entiendo, Fernando. Ella es la mujer a la que amas y es con la que te

a casar.

Pues ya no.

Vanessa y yo terminamos.

Lo siento.

Bueno, pues gracias.

No, gracias a ti.

¿Qué pasó?

Ya. Victoria no sabe que no tengo a Alejandra, ¿verdad?

¿A poco no te ha dado la gana?

No.

¿Y qué vas a hacer si no te paga?

Tengo que recuperar a Alejandra.

Susana. Victoria.

Perdón que te vengamos a molestar, pero... Nos tienes que ayudar.

Bueno, sí, en lo que pueda.

Por supuesto, Vanessa. ¿Qué te pasa?

¿Te sientes mal?

No, lo único que quiero en la vida es estar con Fernando y él.

Todo lo deshizo.

¿Qué pasó?

Tu hijo canceló su compromiso con Vanessa.

¿Cómo? No, claro. Hay muchísimas cosas que él no quiere que sepas. Pero ya es

momento de que te enteres.

Él está con otra mujer.

Y esa mujer está en tu fundación.

¿Le puedo servir en algo?

Sí, estoy buscando a una doctora de mediana estatura, de pelo castaño largo,

ojos verdes, muy bonita.

¿Sabe cuál es el nombre de esa doctora?

No, en realidad no sé cuál es su nombre, pero sé que está por aquí.

¿Ya buscó en áreas comunes? Este es un área de enfermos.

Ah, bueno, no, no he buscado. Voy a buscar en el resto de la fundación.

Muchas gracias.

Con permiso.

Que se mejore.

¿Te puedo preguntar algo?

Claro.

Pero es que es algo personal.

Me puedes preguntar lo que quieras.

Ok. El día que tú y yo hablamos de los hombres de los que estamos enamoradas,

¿tú te referías a Efraín?

No. ¿No?

No.

Entonces, ¿de quién estás enamorada?

Si te digo, no dices nada.

Lo prometo.

Yo estoy enamorada de Fernando.

Pero bueno.

No tiene caso porque usted le va a casar. No, ya no se va a casar con

Porque yo no sé vivir con este amor.

Yo soy Fernando Bustamante. ¿Usted es quién?

Lilia. Lilia, no te guste.

¿Está todo bien? ¿En qué te puedo ayudar?

No tengo a dónde ir.

Hace dos días que no como nada.

Ya no puedo cuidar a mi bebé.

Ven, cálmate. ¿Por qué no te sientas un segundo y me cuentas qué es lo que pasó?

de comer.

Me encanta nada.

Yo no puedo hacerme cargo de él. Cálmate, cálmate, Lilian.

Van a estar bien. Mientras vemos cómo te podemos ayudar, te puedes quedar aquí

unos días y te vamos a dar de comer, ¿ok? Vamos a cuidar a tu bebé.

No te preocupes. Hola.

Hola, campeón.

¿Eh? Van a estar bien, no se preocupen.

¿En serio, Fernanda? ¿Ya no te va a casar?

Ay, ya abrí otra vez mi bocota. No, no, no, no. Cuéntame, cuéntame, cuéntame.

Mira. Las conversaciones de mujeres tienen que quedar en secreto.

Ok.

La verdad, yo no debería de decirte nada de esto. Ni siquiera que Fernando ya no

se va a casar. No, sí.

Es la mejor noticia que me han dado en mucho tiempo.

Pero es que no es ético, Aline.

Ay, ¿por qué aquí todo el mundo dice que nada es ético?

Fernando me dice lo mismo todo el tiempo.

Lo que debería de hacer es salirme y hacer como que nunca te dije nada. Por

favor.

Porque desde que me enteré que Fernando se iba a casar...

Tengo como un nudote aquí, feo. Ay, no, Ale, que se te quite porque ya sabes que

no se va a casar con Vanessa.

Oye, ¿y fue por mi culpa?

Claro que no.

No se va a casar con ella porque por fin se dio cuenta de la clase de persona

que es.

Ella no se merece a alguien como Fernando.

¿Y tú crees que él sienta lo mismo por mí que yo siento por él?

Yo te aconsejo que mejor no te hagas tantas ilusiones.

Digo, cuando una está muy enamorada, es muy fácil que le rompan el corazón.

¿Me llamaste?

Pasa.

¿Qué hay?

¿Cómo sigue la señora que llegó con el bebé?

Bien, bien. Mucho más tranquila.

¿Y presentan señales de abuso físico?

No. No, ella insiste que el marido la golpea, pero no hay ningún indicio.

Bueno, hay que darle tiempo, Ángela. No debe ser fácil aceptar que tu única

salida en la vida es dejar todo lo que tienes.

Y además de eso, tener que enfrentar al hombre que te lo quitó.

Sí, ya sé.

Bueno, ¿y algo más? ¿Ese era todo?

¿Qué es?

¿Qué es? ¿Qué es? Un proyecto nuevo que le quiero presentar a mi mamá. Ay, me

traigo los dientes.

¿El que me platicaste? Sí, sí, sí. Es una casa de medio camino.

Es un lugar donde las mujeres que han sido víctimas de abuso, de maltrato, que

están en rehabilitación, incluso migrantes, pueden estar. Es un lugar

pueden estar mientras consiguen trabajo y logran subsistir por sus propios

medios.

Me parece genial.

Nosotros tenemos que seguir puliendo el proyecto. Así que me gustaría que

hicieras una plataforma de salud para estas mujeres.

¿Te parece?

Me das dos días y te lo tengo listo. Fernando.

No sabía que estabas ocupado.

Ay, qué sutil eres. Qué flojera me das.

Gracias, Fer. Gracias, Ángela. A ti.

¿Todo esto?

Es un proyecto en el que estamos trabajando. Está bastante interesante.

vengo a hablar de trabajo.

Estoy preocupado por ti.

¿Estás bien?

Oye, hazme un favor.

A ver.

Dale una vuelta al rato con Memo, ¿no?

¿Qué?

O sea, ¿en serio tú crees que él nos va a estar esperando con los brazos

abiertos y una tacita de té y galletitas ahí esperando? Eso ya sé que no.

Pero ponte en esto y que te abra. Nada más quiero saber cómo está.

Trae algo de comer.

Sí.

Oye, esto está demasiado raro, ¿no?

La relación entre estos dos es una cosa muy extraña. Sí, sí lo es.

Dije, Manrique, tienes razón.

Si Linares no está tan limpio como dice.

Mira, mi papá confía en él.

Razón suficiente para que yo confíe en él.

Ahora, si quieres salir del caso, puedes regresar al escritorio, ¿eh? Hacer

reportes.

No, no, estás agresivo. Y tú tienes un cambio hormonal radical.

Últimamente, yo no sé qué te pasa.

¿Estás bien?

A mí me parece que Vanessa no es la mujer ideal para ti.

Yo siempre lo he pensado, la verdad.

Además, tantos años juntos parecen más amigos que novios y se ve que se perdió

la pasión hace mucho tiempo. No, no, al contrario. En ese sentido siempre

estuvimos muy bien.

Pero me mintió. O sea, me mintió a la cara. ¿Cómo puedo confiar en ella

de que me mintió así?

¿Cómo puedo saber que su amor es sincero?

Nosotros somos como de la familia.

Seis años de noviazgo, Victoria.

Jorge anunció públicamente el compromiso. Los amigos están esperando

invitación de la boda.

Bueno, Susana, eso es lo de menos.

Lo que importa son nuestros hijos. Claro, eso lo dices tú porque no es tu

la que están dejando como santo de pueblo.

Vestida y alboroto.

Vanessa, ¿estás segura de que hay otra mujer?

Él no me lo dijo, pero yo lo conozco. Yo sé que sí.

¿Y quién es esa mujer? ¿Yo la conozco? Victoria, por favor, ¿qué importa?

Seguramente es una mujerzuela que está queriendo engatusar a Fer.

Claro. Como buen hombrecito, nada más se le acerta la carne y luego, luego

empiezan a sentir pasos en la azotea.

Susana, mira, yo conozco muy bien a mi hijo.

Y sé que Fernando no es así.

Debe tener razones muy fuertes para haber tomado esta decisión.

¿Estás diciendo que yo tengo la culpa?

Ay, no, por favor. Claro que no, Vanessa.

Victoria, Fernando y yo tenemos muchos planes.

Nos llevamos a casar, estamos ilusionados. Nuestro amor, nuestra

linda. No puedes permitirlo, Victoria.

Exígele a Fernando que se case con Vani.

Bueno, nuestros hijos son adultos, Susana.

Ellos toman sus propias decisiones. ¿Pero qué no ves cómo está Vani?

Me duele mucho verte así.

Me duele que las cosas estén dando de esta manera, pero...

Pero te aseguro que yo no puedo hacer nada.

Lo único que puedo hacer es hablar con Fernando para ver qué es lo que está

pasando.

Nos equivocamos, nena.

Debimos ir a ver a Jorge.

Jorge y yo no podemos hacer otra cosa más que respetar las decisiones de

Fernando.

¿Tú estás seguro que eso es definitivo?

No me vas a decir la semana que viene que siempre no, que si te casas, que es

mujer de tu vida. No, no, no. Mira, ya tomé la decisión.

Por supuesto que me duele. Fueron seis años de mi vida.

Pero Vanessa, Vanessa me mintió. Me mintió descaradamente.

Además agredió a una paciente de la fundación.

¿Qué?

Alejandra.

Independientemente de que sea Alejandra o no, Vanessa sabe que la fundación es

mi vida.

O sea, ¿cómo me voy a casar con alguien que no comparte mi...

Mis ideales, mi visión del mundo. Es mucho más básico que eso. No te puedes

casar con alguien que sabe que te está mintiendo descaradamente.

Y Vanessa siempre cuestionó el hecho de que yo trabajara en la fundación. Y que

no trabajara con mi papá. Yo pensé que le iba a poder hacer cambiar, pero... Yo

ya vi que no va a cambiar.

Yo no sé si va a cambiar o no.

Lo que no te puedo negar es que... Me da gusto que hayas terminado de esta

relación. La verdad.

¿Por qué dices eso?

¿Cuánto? Marta.

Hola. ¿Qué haces aquí tan tarde?

Voy a tomar el pecero, es que... Nada de pecero, yo te llevo.

¿En serio?

Claro.

Peligroso que estés aquí solita.

Gracias. Por nada.

A ver, explícame, ¿qué quieres decir con eso? No, no me hagas caso.

No importa. No, no, claro que sí importa.

Explícame. No me cambies el tema. No me voy a poner a hablar mal de Vanessa

ahorita. Ya terminaste, ya saliste de eso, ya. A ver, espérate.

Hace unos días me preguntaste cómo iba mi relación con Vanessa. Ahora me dices

que te da gusto que haya terminado. Es que no me importa Vanessa, no se trata

ella, se trata de ti. Ahora me vas a echar la burita a mí. No.

Desde hace mucho tiempo los que estamos a tu alrededor, los que te queremos, nos

dimos cuenta que Vanessa no es la mujer para ti.

Eso que te acabas de dar cuenta tú, yo ya lo sabía.

Y tú eres mi hermano, es solo eso. Quiero que encuentres una mujer con la

puedas compartir tu vida, que compartas tus ideales, que le dé gusto tu trabajo

en la fundación, que no está atraso el dinero de tu padre.

Lo siento.

Nicolás Santa Cruz, asesinado. Mi amor, ¿qué haces?

No, nada, nada.

Ya está la cena, me muero de hambre. Sí, pero ya tienes que recoger el tiradero.

No, sí, sí, claro.

Hola.

Hola, ya.

Hola. Hola, amor.

Efraín, qué gusto.

Buenas noches. Oye, ¿ya cenaste?

No. ¿No has cenado? Ah, pues hay que poner otros dos platos. No, no, no se

preocupen por mí. Yo aprovecho para ver... No, no, Efraín, de ninguna

Sabes que nos da mucho gusto verte.

Y ahora vienes muy poco.

Así que no quedarte a cenar sería un pecado.

Está bien. Por favor. Gracias.

Siéntate.

Oye, y de paso nos cuentas cómo va Marta en la fundación.

Sí, de hecho es nuestra mejor interna.

Es que nuestra Marta es una muchacha que vale oro.

Quedan pocas mujeres como ella, ¿eh? Te lo digo yo, que soy su padre. Papá.

Oye, ¿tú conoces a Fernando hace mucho?

Hace años.

¿Y también conoces a Vanessa?

Ella trabaja aquí en la fundación.

¿Por qué tanto interés en Fernando?

Es Dios.

Ya sé.

No voy a contestar a ninguna de tus preguntas hasta que tú contestes a las

¿Qué te parece?

Bueno, tú me haces una pregunta y yo contesto y luego yo te hago una y tú

contestas.

¿Has llevado el diario que te dio Efraín?

Sí. Sí, hoy me levanté a las 10 y fui a hacer ejercicio. Eso está súper bien,

pero también trata de poner lo que sientes, no solo lo que haces.

¿Ok?

Ok.

Bueno, entonces ahora me toca a mí. Te toca.

Fernando, ¿qué es lo que hace exactamente aquí en la fundación?

Ese hombre vive para ayudar a la gente.

Eso, ayudar.

No, mi tía no me gustaría ayudar.

Como la señora que llegó hace rato con su bebé.

Pero estás de acuerdo que para poder ayudar a alguien tienes que ayudarte

primero a ti mismo, ¿no?

Estoy de acuerdo.

Se me ocurre una cosa.

¿Por qué no vamos a ver a ese bebé?

A ver qué le pasa.

¿Quieres me acompañar? ¿Puedo? Claro.

Vamos.

Gracias, Laurita.

Gracias.

Me voy.

Oye, mi mamá va a hacer de cenar. ¿Por qué no vienes a cenar a la casa?

Te despejas un rato.

No, no, gracias, en serio. Tengo que ir a ver a mi mamá también. No la he visto,

no le he contado nada de lo que acaba de pasar con Vanessa.

Ok.

Bueno. Fer.

Perdóname que te moleste tan tarde.

No te preocupes, Ángela. ¿Qué pasó?

¿Te acuerdas de la señora que vino hoy por la mañana?

¿Qué pasó con ella? ¿Está todo bien?

Con una nota pidiéndonos que lo cuidemos.

¿Cómo que se fue?

¿Sí? Adiós, mamá.

Lo abandonó.

Voy para allá, espérame.

¿Todo bien?

Una mujer abandonó a su hijo en la fundación.

No vuelvo.

Jorge.

Solo prométeme que no vas a tratar de intervenir en este asunto de Vanessa y

Fernando. No, pues por supuesto que no.

Yo no tengo nada en contra de Vanessa.

Pero si Fernando no quiere casarse con ella, pues por mí quisiera soltar toda

vida.

¿Es Fernando?

No, no, es para mí.

¿Estás con alguien? Necesito que hables más fuerte. No te escucho.

Todo lo contrario.

Estaba esperando tu llamada, imbécil.

Voy a hablar.

Y trata de escucharme bien.

¿A quién le dices imbécil, vieja estúpida?

Escúchame, imbécil.

Sé que no tienes a Alejandra.

Porque si la tuviera, negarías una prueba de vida.

Y esta es la última vez que hablamos.

Si el día de mañana no recibo una prueba de que Alejandra está viva, voy a

llamar a la policía y les voy a contar todo.

¡Qué buen muchacho ese Efraín!

¡Hombre, qué carazo tiene!

¿También del cabo le dijiste algo?

¿Ahora? ¿Qué trae?

No, a mí ni me preguntes, mi amor.

¿No que estabas muy enamorada de él y quieres hacer lo que fuera para

conquistarlo?

También eso le contaste. Muchas gracias.

Hija, tu mamá y yo nos contamos todo.

Y aunque no me lo hubieras dicho, tu amor por Efraín se te sale por los ojos.

Hija, discúlpanos, ¿quieres?

Solo queríamos ser amables. ¿Cómo crees que queríamos perjudicarte, eh?

Ven, ven a comer una rebanada de panqué.

A mí la verdad de Efraín también me cae muy bien.

Les voy a dejar algo muy claro.

Ya no soy una niña.

Y si estoy enamorada de Efraín, es mi problema.

No de ustedes, ni de nadie más.

¿Cómo sabes lo que tú estás enamorada de Efraín?

¿Cómo está el bebé?

Bien.

Yo creo que extraña a tu mamá.

No ha habido poder humano que haga que Alejandra se vaya a descansar y deje

dormir al bebé. Ay, tenía hambre.

Bueno, ahorita ya está más tranquilito, míralo.

¿Y estamos seguros que su mamá lo abandonó?

Se fue.

Dirección, teléfono, familiares, todos los datos son falsos.

¿Solo del marido golpeador?

Claro que no.

Por lo pronto, no.

¿Qué pasó?

He estado toda la noche.

A lo mejor tú ni siquiera te llamas Beto.

¿Cómo te gustaría llamarte?

Ale, ese bebé necesita a su mamá.

Tenemos que encontrarla.

¿Y si no la encontramos?

Victoria.

¿Qué tienes?

¿Qué tienes?

Acabo de hablar con ese maldito. Y le dije que tenía esta mañana para que me

diera una prueba de que Alejandra estaba viva.

O de lo contrario le iba a contar a toda la policía.

Hiciste bien, hiciste lo correcto.

Pero me da mucho miedo imaginar que Alejandra está muerta.

O creer como una mamá puede abandonar a su hijo así.

¿Tú crees que mi mamá me abandonó a mí?

Estoy seguro que tu mamá te quiso mucho.

Me levantaba todas las noches buscándola.

Me sentía tan sola.

Lo dice lo que se siente no tener a nadie cuando más lo necesita.

Ale, escúchame bien.

Mientras yo esté aquí, nunca vas a estar sola.

Mientras yo esté contigo, vas a poder seguir viendo las estrellas, pedirle

los deseos que quieras a la luna y hacer enojar al rey.

Me encanta verte así.

Te ves hermosa.

Que vive aprisionado en mi alma y dentro de mi corazón.

Amor cautivo que no puedo liberar.

Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a

hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.

Te necesito bien.

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