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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado, solo espera
el beso amado.
Y no ser amor cautivo, amor cautivo dentro de mi corazón.
Me necesito bien, pero cómo he de vivir si tú no estás.
Ya no hay razón.
¿No me crees?
Ale, es hora de tus pastillas, ¿te puedes meter?
¿Ya tan pronto?
Sí, Ale, es mejor que descanses.
Bueno, bye. Aparte, te tienes que bañar todavía.
Mi amor, me da muchísimo gusto que saques a orear a la muchacha.
Vanessa. Es una broma.
¿Por qué no pasas a mi oficina? Tengo que hablarte una cosa.
¿Por qué no mejor vamos a tu casa y lo arreglamos en tu cama y platicamos
juntos?
No, ven a la oficina. Quiero decirte algo importante.
Ahí voy.
Ahí voy. Voy a agarrar mi bolsa.
Perdón.
¿Qué hombre está loco? ¿Por qué te manda una foto vacía? ¿Qué te quiere decir
con eso?
Significa que la va a desaparecer.
Que la va a matar.
Ese hombre no quiere torturarte, ya te dije.
No debí desafiarlo.
Ese hombre es capaz de todo.
Es capaz de todo. Gloria, te vas a enfermar.
Mañana a primera hora voy a hacer la transferencia.
¿Y si se queda con el dinero y no te entrega la niña para pedirte más?
Estoy dispuesta a darle todo mi dinero si es necesario con tal de que no le
daño a Alejandra.
Porque si algo le llega a pasar a Alejandra... Yo me muero, Cruz.
Alejandra dice que tú fuiste la que le agredió.
¿Le vas a creer?
¿Por qué se puso nerviosa cuando te vio?
No sé.
Pero este es el colmo. Es increíble. De verdad es el colmo.
¿Qué me lo agradecías, Alejandra?
Cálmate, ¿sí? Lo único que quiero es saber la verdad.
Amor, te lo estoy diciendo.
Marta entró al cuarto de Alejandra.
Yo entré a defenderla. La agredió.
Yo no entiendo por qué dice esto, de verdad.
Bueno, perfecto. Entonces, si es un malentendido, vamos a aclararlo entre
tres. Ya hablé contigo, ya hablé con Alejandra.
Ahora solo falta hablar con Marta.
O sea, no me vas a creer. No es que no te crea, amor, pero no puedo perder la
objetividad.
Tengo que resolver esto.
Jorge, tú no puedes exigir mi renuncia.
Hemos estado juntos en todo, en todo.
Tu renuncia es solo un truco para calmar a Victoria. Tú vas a seguir siendo mi
socio y mi mano derecha. ¿Y mientras tanto qué hago?
Lo que has hecho siempre, pero sin que nadie te vea.
He trabajado mucho, me he esforzado mucho para lograr lo que tengo.
No me parece justo que exijas mi renuncia.
Por favor, Isaias.
Trata de entender.
Félix le ha metido muchas ideas en la cabeza a Victoria.
Lo siento, pero mi esposa me presiona y no puedo negarme a darle gusto.
Pero el que manda eres tú.
Tú casi casi eres el presidente del banco.
Jorge, no puedes permitir que Victoria meta sus narices en nuestros asuntos. Si
no, tarde o temprano se va a ir todo a la fregada.
Aunque yo sea casi casi el presidente, ella es la dueña. Que no se te olvide.
Jorge, te vas a mantener alejado hasta que yo lo decida.
No discutas más el asunto.
Mi amor, escúchame.
Yo no me quiero pelear contigo.
Entonces, quiero aclarar esta situación.
No, pero Marta ya... No, no, es que la quiero aclarar ya.
Ya.
Marta, ya no debe estar, mi amor, por favor.
¿Por qué no mejor vamos a cenar los dos juntos y pasamos un buen rato como
siempre? Daniel.
¿Hay algo que me quieras decir antes de que tengamos esta conversación?
Por no.
No. Entonces, ¿por qué le estás poniendo tantos obstáculos a que lo aclaremos?
No, pero... Fernando, perdón.
Alejandra ya está dormida, pero mi reemplazo no ha llegado. ¿Quieres que me
quede con ella?
¿Ve?
No, está bien, Marta. Vete a descansar.
Mañana te quiero a primera hora en mi oficina.
Sí, hasta mañana.
Gracias.
Vamos a cenar.
Ya, ven.
¿Estás seguro que no quieres que te acompañe, bebé?
No, amor, todavía tengo muchas cosas que hacer.
Seguro, seguro te quiero acompañar.
Vanes, tengo que ir a ver a don Félix del Valle y no es precisamente una
social.
Bueno, te espero en tu departamento para que estemos juntos, que estemos ricos y
así. Vanes, tienes que irte a descansar. Ya te dije que mañana te quiero ver
tempranito en la oficina.
Bueno, tengo.
Te amo. Descansa.
Tú también.
Lo esperan en la sala, señor.
Vaya, esta sí que es una agradable sorpresa.
Voy a tener que sufrir infartos más seguido para que venga a visitarme la
que quiero. No diga eso, don Félix.
Nos sacó un muy buen susto, ¿eh?
No, pues nada.
Los he tenido peores.
Iris, cállate una botella de vino y dos copas, ¿no? ¿O prefieres algo más
fuerte? No, yo no voy a querer nada ahorita. Me tengo que ir pronto.
Ah, visita de doctor.
A mí tráeme una copa. Sí. Sentado.
Gracias. ¿Tu madre también estuvo hoy por aquí?
Ella se preocupa mucho por su salud, don Félix.
Usted sabe que lo quiere mucho, ¿no? Ya lo sé.
Y yo le correspondo como no te imaginas.
Y a ti también, Fer.
Pues muchas gracias.
Bueno, ¿qué te trae por aquí?
En realidad vengo a preguntarle acerca de un asunto que pasó hace muchos años.
¿Y por eso recurres al más viejo que conoces? No,
también le he preguntado a mis padres y no me han sabido responder.
Ahora sí ya me intrigaste.
¿Qué es eso tan misterioso y tan viejo que quieres saber?
¿Usted qué sabe acerca de la...
del asesinato de Nicolás Santa Cruz.
¡Qué golosa eres!
Necesito que me ayudes.
¿Qué? ¿No puedes vivir sin mí?
Es un serio crimen.
A ver, ¿cuál es la crisis?
¿No te contesté el teléfono a tu noviecita?
Eso no es la crisis.
La crisis es que Fernando me quiere sentar con la...
Enfermera y con la enferma esta de Alejandra que aclaras las cosas. ¿Luchas
rodo? Yo me apunto, ¿eh? Qué asco me das.
Mira.
Alejandra habló con Fernando y me acusó. Que yo la maltraté.
Si Fernando no se da cuenta que no... Que no debe de alterar a Alejandra.
¿Eh?
Ayúdame. Tú habla con Fernando y dile que... Que no puede alterarla. No seas
algo... Sí, pero primero... Me tienes que convencer tú a mí.
¿Ya?
Me llama la atención tu repentino
interés en este caso.
Que por cierto, nunca se pudo resolver.
Yo contraté detectives privados para buscar a Soledad, la esposa de Nicolás,
su hija Alejandra.
¿Y? ¿Qué encontraron? ¿Se supo algo?
No conseguí nada.
Ni una pista siquiera.
Es como...
Si se nos hubiera tragado la tierra.
Bueno, algo habrán encontrado.
Por lo menos a ver si Soledad Bustillo sigue viva.
No sé nada, Fernando.
Yo siempre he tenido teorías, sospechas, pero son eso, sospechas. ¿Cómo que
sospechas?
¿Cómo supieron que estaba yo aquí?
Policía es un policía toda la vida, ¿no?
A su salud, comandante.
Por la tiburona, Maríquez.
Todos ustedes son una bola de spingles.
Maríquez les pega tres gritos y corren a esconderse debajo de sus faldas.
No. Eres muy inocente si piensas que la puedes engañar tan fácilmente.
Deja que yo me encargo de eso.
Entonces no me vas a sacar del caso.
No estaría aquí, Linares.
Oiga, comandante.
¿Usted tuvo algo que ver con Manriquez?
Es Betiche.
Si ustedes pagan, les cuento.
¡Pepe!
Tráete otras dos que esto va a pagar.
¿Usted cree que Soledad sigue viva?
La verdad, ya perdí las esperanzas.
Diez años, hace mucho tiempo.
¿Usted sabe en dónde enterraron a Nicolás Santa Cruz?
Claro.
Está en el Panteón Francés.
Ahí es donde enterraron a tu amiga Eugenia.
Feli.
Didis me dijo que... Fernando.
Hola. ¿Cómo estás?
Muy bien, ¿y tú?
Pues aquí, preocupada por la salud de Félix.
Que a pesar de que el doctor le dijo que tiene que descansar, se la ha pasado
aquí encerrado, recibiendo gente, agitándose, y ahora me vengo a enterar
hasta una copita de vino pidió.
Su mujer tiene razón, don Félix.
En otro momento seguiremos con esta conversación.
Me da gusto que esté mejor, ¿eh?
Gracias. Hasta luego.
Nos vemos.
¿Lo cuidas? Sí. Te acompaño.
Vamos, Félix. Déjame, déjame. Ya te dije que puedo valerme por mí mismo.
No necesito nada de ti.
¿Sí?
Mijo, qué bueno que te encuentro.
Necesito que me hagas un favor.
Perdóname, ya sé que es muy tarde.
Para ti siempre estoy disponible, papá. ¿Qué pasa?
Mira, Fernando Bustamante estuvo aquí y por las preguntas que me hizo, no sé, me
hace pensar que quizás sabe algo de los planes de Jorge.
¿Crees que Jorge lo ha involucrado en sus negocios sucios?
Mira, yo sé que Fernando es un buen muchacho.
Pero también conozco la manera en que Jorge es capaz de manipular a tan tanto.
No te preocupes. Voy a sondear a Fernando.
Gracias.
Ya se levantaba tan tarde.
Lo mismo te pregunto yo a ti.
Es que escuché paso que me levanté. Era yo, no te preocupes.
¿Y tú?
Voy a tomar agua.
No hubieras hablado, yo te lo hubiera llevado.
Ay, no, Cruz, por favor.
¿Entonces te acompaño?
No.
La que tiene insomnio aquí soy yo.
Así es que tú te vas a dormir.
Un té.
Un té.
Descansa. Buenas noches. Buenas noches.
¿Fernando?
¿Fernando?
Tranquila, Victoria. No te va a pasar nada.
Todavía.
¿Te llegó la foto que te mandé?
Sí.
Qué bueno, porque eso es lo único que vas a tener de Alejandro si no me pagas
que me debes.
Podés no conectarme al teléfono, colgarme, seguir con tus desplantes.
Pero la vida de esa niña depende de ti.
Te puedo encontrar donde yo quiera.
Ya te diste cuenta, ¿verdad?
Bueno, o me pagas lo que me debes, o no vas a volver a ver viva esa niña.
Voy a contar hasta diez.
Vas a voltear.
¡Necesito salir!
Tranquila, tranquila. ¿Está bien?
Yo necesito salir.
No, no lo puedo dejar salir. Necesito hablar con Fernando. Fernando no está
aquí, señorita.
¿No le puede llamar?
¿A esta hora?
Ya es un poco tarde para llamarlo, ¿no? No, por favor, es que...
Es muy importante. ¿Sí le puedo llamar? Tranquila. Yo le voy a llamar. Pero
cálmese, por favor. Regrese a su habitación.
Tranquila. No pasa nada. Todo está bien.
Bueno.
Perdón que te moleste, mi corazón, pero es que... ¿Susana?
No quiero ser inoportuna, mi corazón, pero es que Vane no ha llegado.
Y la verdad me da pena contigo, con tus papás, porque...
Yo no quiero que vayan a pensar que Van es una muchachita sin principios.
¿Estás buscando a Vanessa?
Sí. ¿Me la pasas?
No, Vanessa no está aquí. La acompañé a su coche hace un rato. Dijo que iba para
la casa.
Ah.
Claro.
Seguramente en el celular que no ha revisado ha de haber algún mensaje de
Pero no te preocupes. No me hagas caso.
Seguramente está con sus amigas.
Muchas gracias, Fer.
¿Y Fernando?
Ya es muy tarde y Fernando se fue a descansar a su casa, pero mañana muy
temprano está aquí.
¿Necesitas algo?
Tuviste otra pesadilla, ¿verdad?
No, no fue pesadilla.
Esto sí fue algo que pasó de verdad.
¿Me lo quieres contar a mí?
A ver.
¿Sabes que es muy bueno que empieces a recordar cosas?
¿Estás segura que no me lo quieres contar a mí?
Todavía no te preocupes.
Mañana que llegue Fernando temprano le cuentas todo lo que tú quieras.
¿Te parece?
Ahorita lo importante es que descanses, que trates de soñar bonito.
¿Sí?
Tranquila.
Victoria.
Victoria, ¿qué te pasó?
Victoria, me estás asustando. Háblame, por favor.
Vicky.
¿Cómo vas a estar bien, amor?
¿Qué haces aquí?
¿Qué pasó?
¿Qué, Victoria, qué?
Me asusté y se cayó el vaso. ¿Y por eso estás temblando?
Ven, mi amor.
Siéntate aquí.
Siéntate, amor.
Victoria.
¿Sabes cómo me siento con tus depresiones, Victoria?
¿Sabes lo angustiante que es para mí verte llorar y llorar y no saber qué es
que pasa por tu cabeza?
No me digas que estás bien, amor. Llevas años diciéndome que vas a estar bien.
Te prometo que voy a estar bien. No, no me prometas nada, Victoria.
Deja de evadirme.
Dime la verdad.
Vamos a costarnos bien.
Sé perfectamente que tienes algo que ver con mi hija.
¿Dónde está?
Ya le dije que... ¡Vanessa!
Mamá.
Esto es lo único que me faltaba.
Eres una... ¿Una qué, mamá?
Salí de un cicatrino, Ter.
No te atreves. Viste, ahorita mismo.
Fernando te está buscando.
Ramiro.
Perdón que te llame a esta hora, bro, pero necesito que me hagas un favor.
Vanessa no aparece.
Me acaba de llamar su mamá súper preocupada.
Bueno, ¿qué quieres que haga, Fer?
Tengo que llamar a la división y averiguar si ha habido un reporte de
o si le ingresaron en algún hospital.
Ok, a ver, yo voy a llamar. Yo averiguo.
Pero, pero estate tranquilo.
Seguro está con sus amigas o algo así. No te quiere contestar.
Las malas noticias vuelan.
No me voy a quedar aquí esperando a que pase algo.
Bueno, yo sé, Fer, pero tampoco ganas especulando.
¿Sabes? ¿Estás tranquilo?
Está haciendo algún berrinche. ¿Te peleaste con ella?
No, por... Bueno, ¿y cómo van?
Tú y ella.
Bien, normal. ¿Por qué?
A ver, espera un segundo que me está entrando otra llamada.
Bueno.
Vanessa, ¿dónde estás?
¿Dónde voy a estar, amor? Te dije desde la semana pasada que mis amigas querían
que nos fuéramos de antro.
No me acordaba de eso.
Eres la atención que me pones.
¿Ves? ¿Estás bien?
¿Dónde estás?
¿Quieres que vaya por ti?
No, no, mi amor.
Mica me lleva a mi casa.
Bueno, llama a tu mamá que está muy preocupada.
Sí, ya conoces a mi mamá.
Ha armado una tormenta en un vaso de agua y yo por eso no la apelo.
No hables así de tu mamá, amor.
Sí, es mi mamá.
Pero es improportable.
Ojalá fuera como tu mamá.
No digas cosas que pueden lastimar a la gente que quieres, ¿ok?
Tú siempre tan bueno. Por eso me enamoré de ti, mi amor.
Sueña conmigo que yo voy a soñar contigo.
Bueno, descansa, amor. Te quiero.
Bye.
Ramiro, ya hablé con ella. Estaba con su amiga, ¿sí?
Gracias, ¿eh?
Ok. Bye.
¿Ves, mamá?
Ya todo está bajo control.
Eres una cínica.
Me voy a vestir.
Muy tarde.
La libraste muy bien.
Espero que mañana hagas lo mismo.
Ahorita no, mamá. Tengo prisa. No hay ninguna prisa. Me vas a huir.
Fernando me está esperando hace el otro día, mamá.
Eres tan cínica, de verdad.
Bueno, ¿y me lo preguntaste tú?
Anoche me aterró la frialdad con la que le mentiste a Hernando.
Estaba en casa de tu amante.
¿Ya ves?
Si me hubieras metido en clases de actuación, seguro ahorita sería famosa.
Un día se te va a caer el teatrito.
Y entonces sí. ¿Qué va a ser de ti y de mí?
De mí, mamá.
Tú lo has dicho. ¿Qué va a ser de mí?
Porque la que se va a casar con Fernando soy yo. La que le pone el cuerno soy
yo. Soy harta de que te quieras meter en mi vida. ¿Y qué?
¿Le vas a seguir poniendo el cuerno con su mejor amigo cuando estés casada?
No sé.
Ese ya va a ser mi problema.
Porque lo que sí te puedo decir es que cuando me case con él me voy muy lejos
aquí.
Tienes que decirle a la policía. A nadie le podemos decir, Cruz.
A nadie.
Y si vuelve a entrar aquí.
Si la próxima vez no nada más te mete un susto, no. Tenemos que llamar a la
policía. ¿La policía?
¿Qué quiere?
Billy.
Muchacho, ¿pero cómo estás?
Bien, bien, gracias.
Siéntate, siéntate, por favor. Gracias.
¿No te ves muy bien, que digamos?
Se supone que... que no deberías verme así.
Te estuve buscando por todos lados y al final fue tu secretaria la que me dijo
que podías estar aquí y no se equivocó.
Bueno, ¿y para qué me andabas buscando?
¿No deberías estar con su padre?
Por él es que estoy aquí.
Quiero evitarle más preocupaciones.
Bueno, ¿y yo qué tengo que ver con eso?
Mucho, porque eres el mejor amigo de mi papá.
La persona en la que más confía.
Pero tengo la impresión de que cuando estuviste en su casa no le dijiste toda
verdad y eso me mortifica.
Me gustaría que mi padre sufriera una decepción y menos viniendo de ti.
No sé de qué me estás hablando, muchacho.
Yo creo que sí.
Quiero que me digas la verdad.
¿Cómo fue que te compró Jorge Bustamante para que traicionaras a mi papá?
¿Eso?
¿Que los comieron de su casa?
A ver, a ver, a ver.
Ni crean que los voy a...
Malrique, no te soporta. Yo te necesito en el caso.
Te traigo una chamba aquí.
Bueno, pues si es necesario, hasta les hago de comer y les pongo un catecito
para que se aman.
¿Y después cómo se va a cocinar?
Y lavar y planchar.
Entró en shock. Yo creo que no lo hizo a propósito. ¿Cómo te atreves? ¿Tú entras
yo? Alejandra dice que tú fuiste la que le agredió.
¿Y lo vas a querer?
Si es un malentendido, vamos a aclararlo entre los tres.
Efraín, ¿ya hablaste con Fernando?
¿Ya le dijiste que la ida no puede distinguir la realidad de lo que se
No estoy por ironía, Cifraín.
¿Me vas a ayudar, sí o no?
Puedo convencer a Fernando de que no presione a Alejandra, pero Marta, ella
también puede hablar.
Mira, de esa idiota enfermera me encargo yo, ¿sí?
Tú compórtate como el psiquiatra que eres y encárgate que Fernando no se
a Alejandra.
Ya sabes que a la señora la atiendo yo.
Está bien, Cruz.
Ya tengo que vestirme. Vayan a hacer sus cosas, por favor.
Perdón, señora, es que la buscan allá abajo.
¿Quién?
Es el amigo del señor Jorge el Pesado. Sí, es.
Sí, es él.
Te acabo de acusar de traidor.
¿No piensas decirme nada?
Mira, una sola cosa.
Traicioné a tu padre y por eso estoy así.
Solo siento repulsión de mi... ¿Por qué lo hiciste?
Fue Jorge Bustamante, ¿verdad? ¿Te convenció?
Sí, fue él.
Pero no tuvo que convencerme de nada.
Lo hice para salvar a mi familia de la vergüenza.
¿Te amenazó con dañar a tu familia?
Sí, sí.
Yo cometí algunas locuras hace años.
No sé cómo pasó, Javier, te lo juro.
La carne en la pasión son malas compañías.
No sé cómo, pero Jorge consiguió unas fotos.
¿Fotos comprometedoras? Sí, sí.
Y no te imaginas hasta qué punto.
Y Jorge me amenazó con hacerlas públicas. ¿Te imaginas lo que eso
Sobre todo para mí, mi familia, mi esposa, mis hijos.
Ellos... Ellos no merecen esa vergüenza.
Y lo que hice en el corporativo, lo hice por ellos.
A ti te estaba buscando.
Te voy a pedir, por favor, que respetes este lugar.
Si quieres, vamos a la oficina de Fernando.
¿Seguro de eso vienes, no?
Ven.
Ey, suéltame que me estás lastimando.
Mira, ni tú ni la desquiciada van a lograr poner a Fernando en mi contra.
Pues parece que tú eres la desquiciada.
Escúchame muy bien, enfermera de quinta. No soy enfermera, soy médico.
Y ya te lo había dicho.
Parece que tú no entiendes, ¿verdad?
A ti solo te enseñaron a maquillarme.
A maquillarme.
Mira, no te quieras hacer la lista conmigo porque sé muy bien de qué pie
Tan deslumbrante como siempre, Victoria, los años no pasan por ti.
No veo de qué quieras hablar conmigo.
Tus asuntos del banco, ya sabes que los tratas con Jorge.
Pásale.
Lamento venir a tu casa, pero no me dejas otra opción.
No creo que tú y yo tengamos nada de qué hablar.
Estás cometiendo un grave error, Victoria.
¿Cómo te atreves a hablarme así?
Si tan solo me dejas explicarte, te juro que no te vas a arrepentir. No tengo
tiempo para tus juegos.
Si no, vas a tener que explicarle a Jorge cómo es que retiraste 300 mil
en efectivo del banco hace unos días.
Ya veo que mi padrino no se equivocaba contigo.
300 mil dólares es mucho dinero, Victoria.
Jorge ya sabe de ese retiro. También le vas a tener que explicar dónde dejaste
ese dinero. Dudo mucho que alguien en su sano juicio le diga a su marido, oye,
¿qué crees? Como un acto de caridad, dejé un dinero en una maleta para que
alguien llegue y se lleve una plata sorpresa. Así es, Victoria.
Te seguí.
¿Cómo te atreves?
En mi trabajo la información vale oro.
Y yo soy muy bueno en lo que hago.
Lárgate de mi casa.
Lárgate.
Victoria.
Tengo los contactos para descubrir en manos de quién y en dónde está ese
Yo solo espero que no esté en manos de un amante.
Ni se te ocurra decir algo en la junta.
Vas a aceptar todo lo que yo diga, porque si no, te juro que... ¿Si no,
¿Vas a hacer que me corran otra vez? No sé.
Puede ser.
Lo que sí voy a hacer es de tu vida un infierno.
Y eso te lo juro.
Tú amenazándome a mí.
¿No te has puesto a pensar lo que va a decir Fernando cuando sepa que fuiste tú
la que maltrató a Alejandra?
Si me hundo yo, tú te hundes conmigo, ¿cómo lo ves? No, yo no te tengo miedo.
Yo sé muy bien lo que sientes por Efraín.
No lo puedes ocultar.
La verdad, muere fea.
O bonita.
Lo que pasa es que no te sabes arreglar, maquillar.
Yo te puedo enseñar a verte bonita.
A cualquier hombre le gusta una mujer bonita.
Y sobre todo a Parain, yo lo conozco muy bien.
Sí. Ya sé que tú y él son muy amigos.
Pero yo sí estimo a Fernando.
Yo creo que él debería de saber...
La clase de mujer con la que piensa casarse.
Con permiso.
Si Bustamante está en la misma foto que traficantes de armas, no lo pone a él en
el asesinato de Santa Cruz.
No tenemos otro camino.
Jorge Bustamante se encargó muy bien de limpiar su casa en la pasada.
Ahora tiene mucho más poder que en ese entonces.
Es prácticamente indocable.
Entonces, ¿qué estamos haciendo?
¿Usted cree que no le podemos probar nada? ¿Esto no tiene sentido?
No, bueno, nada por el momento.
¿Usted está hablando por el hecho de que Alejandra tiene todas las respuestas?
No, las tiene.
Ella presenció el asesinato y pues por eso se la llevó el mundo ubicado. De eso
a mí ya no me cabe la pena.
¿Y entonces por qué no la mató?
Pues porque a lo mejor más le convenía tenerla viva.
A lo mejor alguien le está pagando para eso. ¿Alguien como Jorge Guzmán, por
ejemplo?
Si Bustamante mató a Santa Cruz, ¿por qué dejaría viva a la única testigo que
fue a identificar?
Pues porque a lo mejor es alguien más quien la quiere viva.
Entonces venimos a Bustamante.
¿De qué se trata este caso, muchachos?
De encontrarle sentido a que Alejandra Santa Cruz siga viva.
¿Entiendes que esto no se puede quedar así?
Sí, lo sé.
Y estoy dispuesto a hablar. A decir todo lo que sé.
Solo voy a pedirte una cosa.
Dame unos días para sacar a mi familia del país, para evitarles el dolor de
conocer ese pasado.
¿De acuerdo?
Luego, voy a reunir a la junta directiva y voy a decir todo lo que hizo Jorge
para lograr la aprobación del crédito.
Si él tuvo que extorsionarme para conseguirlo, es porque ese negocio y esa
empresa fantasma que presiden su hijo...
Deben ser la fachada de algo... De algo muy sucio, Javier.
Yo sé que esto va a marcar mi fin, pero... Pero no me importa.
Tu padre es un gran hombre y no merece una traición.
Es lo menos que esperaba de ti, Billy.
Nunca debí aceptar hablar contigo. Es más, fuera de mi casa. ¡No, Victoria!
No te vas a liberar de mí tan fácilmente.
Yo he luchado mucho por lo que tengo.
Han sido muchos años de esfuerzo y de dedicación al lado de Jorge.
Para que todo se arruine por tu culpa.
¿Cómo te atreves a hablarme así?
Si Jorge se entera que tú me hablas... Nadie me va a quitar lo que yo tengo.
Y muchísimo menos por los caprichos de una mujer rica.
No es un capricho, ¿eh?
Tú no eres una buena persona.
Por eso te quiero lejos de todos nosotros.
Lejos. Yo no vine a juzgar quién es mejor persona. Te vine a ofrecer un
no me voy de aquí hasta que lo aceptes.
Ya te dije que perdiste tu tiempo al venir aquí.
El trato es el siguiente.
Tú no te metes conmigo en los asuntos del banco y yo no digo nada de la bolsa.
Me lo llevo a la tumba, ¿cómo ves?
Ahora sé con mucha seguridad la clase de persona que eres.
Vete de aquí.
Por lo menos estamos claros en... Lárgate.
Lárgate.
No la vas a someter a una interrogatoria. Y menos la vas a
personas. No la quiero confrontar, Efraín. Simplemente quiero saber la
de cada una de las tres. Su versión es poco fiable.
Ella no distingue sus recuerdos de sus pesadillas. Su realidad está
Justamente por eso necesitamos saber exactamente qué fue lo que pasó. Yo
todo lo que pasó.
O sea, tú me estás desautorizando a mí.
A ti te estaba buscando.
¿Qué haces ahí?
No me digas que no me reconozco.
Ayer me acusaste.
¿Qué quieres?
No. ¿Qué quieres tú?
Ya sé.
Te vas a hacer la tonta.
Yo no me creo el cuento ese de la víctima.
Este es mi cuarto.
Vete. Este no es tu cuarto.
Tú no tienes nada.
Lo único que tienes es la lástima de Fernando.
¿Qué le dijiste a Fernando?
¿La verdad?
La verdad es mía.
Yo tengo la razón. Tú no.
Tú eres una mosca muerta que está haciendo la mura para causar lástima.
Tú entraste y me gritaste y me jalonaste horrible.
Eso no es cierto.
No, sí es cierto.
¿Te lo estás imaginando? No, no me lo estoy imaginando.
Tú entraste y me gritaste y casi me pegas.
A mí nunca se me va a olvidar tu cara de loca.
Si no hubieras ido por Marta, ¿quién sabe qué me hubieras hecho?
Ay, mira, cállate ya.
¿Por qué no sabes de lo que estoy capaz?
Si no te vale, no dirás nada.
Te lo hago muy bien.
Fernando, espérate, ¿vale?
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