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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a hacer. Amor cautivo
dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amar si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espera el beso amado y no espera más.
No es lo que parece.
Mira, tú cuídate, Fray.
Oye, Fray, tampoco digas tonterías. Es la peor frase que pude decir.
Mejor dile la verdad ya. ¿La verdad?
¿Cuál es la verdad, Vanesa?
¿Son un asco de persona los dos?
No, no, eso no es.
Ramiro, escucha, escúchame.
Efraín me atacó.
Siempre lo hace, me amenaza, me amenaza diciéndome que si no lo hago... ¿Tú
crees que yo te voy a creer eso?
Escúchame, él me...
Ya. Basta de que me amenaces, basta de que me utilices, de que quieras...
Vanessa, ya cállate.
Ya.
No es lo que parece. Lárgate.
Soy un estúpido.
Me dejé llevar.
Me dejé llevar.
¿Qué querías que hiciera?
Vanessa me lleva tirando la onda desde hace mucho tiempo.
Yo ya te había dicho, ¿no? Que Fernando no tenía ni idea. con la mujer que se
iba a casar. Pero no sabes la clase de amigo que eres, imbécil.
Me siento muy mal.
De verdad me siento muy mal.
Y Basti no te quería un carajo.
Ni a ti, ni a la zorra esta.
Y Fernando se va a enterar de esto.
Claro que no.
Claro que no. Fernando no puede saber.
No puede saber.
Mírame bien.
Por muy tu vida, qué hombre
Y dile a tu mejor amigo.
O se lo digo yo, Efraín.
Miro, qué bueno que llegaste, que entraste a tiempo, de verdad.
No sé cómo agradecértelo.
Cállate, Vanessa.
Si tú en serio piensas que yo me voy a creer todo el choro que me soltaste de
adentro, está.
Muy estúpida.
No, no.
Escúchame, mira.
Yo de verdad... ¡Cállate!
¿Qué te preocupa?
¿Que le digas a Fernando?
No lo voy a hacer.
Eso lo van a hacer ustedes dos.
Contéstame, Vicky.
¿A quién le dije 300 mil dólares?
Son para la nueva fundación.
Bueno, la nueva sede de curación.
¿Y por qué no me habías comentado nada?
Pues porque tú tienes muchos problemas en el banco y yo no te quería dar más
preocupaciones y no te quiero molestar.
Ten cuidado, Victoria. 300 mil dólares es muchísimo dinero, ¿eh? No te
preocupes, Jorge.
¿Quién te está asesorando?
Los abogados de la fundación, ya sabes.
Si quieres, te mando a Álvarez para que te ayude con todo lo que... No, no, no,
no. No hace falta.
Te lo juro que si algo se me complica, entonces sí te voy a molestar.
¿Entiendes? Nada es más importante que tú, ¿sí?
Por favor, amor.
Ese tipo se está burlando de nosotros.
¿Entró aquí a la fundación y qué? ¿Nadie lo vio?
¿Es la seguridad que le estamos ofreciendo a Alejandra, Ramiro? ¿La pudo
matado? Pudo.
Pero no lo hizo. Tal vez porque no le dio tiempo.
Grijalva no le va a hacer daño a Alejandra.
Grijalva la quiere tener bajo custodio para poder seguir cobrando la
¿Cuál recompensa? Ramiro. Tenerla viva. ¿A quién le va a estar cobrando? Su papá
está muerto. Su mamá está desaparecida. No tiene familia. ¿A quién le va a
cobrar? Puede ser que el asesino la quiere recuperar. Porque tienen lazos
emocionales. Lazos emocionales. El síndrome de Estocolmo.
Ella confía en el mundo.
Dependió todo este tiempo de él.
Sea como sea.
Podemos dejar que se vuelva a acercar a ella.
Fernando, Alejandra ya está en la nueva habitación.
Era de Marta, ahorita es Hugo.
Necesito hablar contigo, Fer.
Necesito poner seguridad las 24 horas del día en la puerta de mi familia.
Me parece buena idea.
Voy a hablar con mi gente.
Bueno, voy a hablar con Alejandra.
Yo te acompaño. No, espérame aquí, amor. Espérame aquí. Espérame en un sitio,
¿ok? No te tardes, que tengo mucha energía de cenar. Ok, ok.
Mira.
No vas a poder tener mejor vista.
Qué belleza, ¿no?
La luna.
Fernando, la luna.
¿Y ahí está la luna?
Ya nos vamos a tener que escapar a la terraza para poder verla. ¿Escapar?
La otra noche salí con Alejandro a la terraza de la luna.
Bueno, tú eres el director y sabes muy bien lo que haces.
Tampoco malinterpretas las cosas, Efraín.
Buenas noches, Alejandro.
Ángela. Sí.
Con permiso.
Gracias.
Por hacer todo esto por mí, por pensar en mí.
Yo siempre voy a hacer lo que está dentro de mis posibilidades por cuidarte
por ver que estés bien, que estés feliz.
Tenemos
que
hablar. ¿Qué?
¿Tenemos que hablar?
No, mi mamá todavía no está leyendo. ¿Por qué no hablaste? Te hablé
veces ayer.
Me tomé una pastilla para dormir y... ¿Y qué? ¿No has visto los mensajes? Buenos
días, me acabo de despertar.
¿Qué pasó?
Nada, que Ramiro no se creyó lo dicho.
Cállate. Ramiro no se creyó lo dicho, el choro ni el mío.
¿Que soy un violador?
¿Qué echas loca?
¿Qué te dijo? Me amenazó. Que si no le digo Fernando, Ramiro le va a decir.
Lo más importante es que los americanos se vayan con la idea de que el negocio
está cerrado.
Aunque tengan cara de imbéciles, no significa que lo sean.
Bueno, pues mientras tengan su dinero a tiempo, no van a hacer ninguna pregunta.
Es que eso es lo que me tiene tan tenso.
¿Cómo le vamos a hacer para que tengan su dinero a tiempo? Pues encárgate de
distraerlos un par de días.
Preséntales unas amigas. No sé, invéntate algo.
Sí. Sí te puedes encargar de eso, ¿verdad? ¿O no?
Hola, pa.
Qué sorpresa tenerte por aquí, mijo.
Perdón que no haya chocita ni nada.
No, no digas tonterías. Tú no tienes que hacer nada de eso. Siéntate, por favor.
Cállate.
Siéntate, siéntate.
Pues no te voy a quitar mucho tiempo, papá. En realidad vine a hacerte una
pregunta.
¿Es cierto que tú te quedaste con la fortuna de Nicolás Santa Cruz?
Esto sí que no puede ser. Ni tocaste el desayuno, Victoria.
Te juro que no puedo, Cruz.
Los nervios no me dejan.
¿Qué pasa? ¿Ese hombre ya llamó? ¿Qué te dijo?
No llegamos a nada porque Jorge me sorprendió hablando con él.
Tuve que cortar.
Y además le mentí a Jorge.
Ay, me siento muy mal.
¿Y ese miserable no volvió a llamarte?
No lo sé.
Apagué el teléfono y...
Y ahora tengo miedo de que le haga daño a Alejandra.
Tal vez lo mejor sería transferir el dinero a esa cuenta y así acabo con esta
tortura. No, no, no, Victoria. No pierdas la cabeza. Ese fulano no se va a
atrever a hacerle nada a esa niña.
Porque si lo hace, se arriesgaría a que no le sigas dando dinero.
Ojalá tenga razón, Cruz.
Pero tengo mucho miedo.
Te haría lo que fuera por saber cómo está Alejandra.
Y sobre todo saber dónde está.
Es que tú de veras que eres idiota. ¿Qué te pasa?
¿Cómo se te ocurre provocarme en tu oficina?
Es que te dejaste, ¿no?
¿Cómo se te ve? Fue un error, fue un error. Solo estoy aquí para prevenirte
lo que viene. No, es que tú no me tienes que prevenir de nada porque no vas a
decir nada.
No me estás escuchando.
Si no le digo a Fernando, Ramiro le va a decir.
Y no puedo quedar como un cobarde. Le tengo que decir la verdad.
Ah, claro.
Entonces, para que tú no quedes como un cobarde, vas a ir a hablar.
¿Cómo voy a quedar yo, Efraín?
Contéstame, ¿cómo voy a quedar yo?
¿Eh? Tú no tienes nada que perder más que perder... Puedo perder mi trabajo.
Puedo perder mi trabajo.
Efraín, por favor.
¿Sí? Lo último que puede pasar es que te corran de la fundación.
Pero no hay nada que más.
Yo, en cambio, pierdo mi matrimonio.
Bueno, y Ramiro... Y Ramiro...
Habla con él y dile que se quede callado. ¿Cómo?
¡Cállate!
No sé. Tú no me pienses que tú me vas a sacar de esto.
Pensé que podíamos... No, es que... No pienses.
Vanessa... Mira, ya por favor. Ya por favor.
En una hora ya.
Mejor vete y ya después hablamos.
Bueno, está bien.
No, no podemos.
Así que te estás acostando con el mejor amigo del que va a ser tu madre.
¿Qué diablos estás pensando?
No entiendo a qué viene ahora esa pregunta.
La muerte de Nicolás ocurrió hace muchos años.
Pues en realidad no tantos, pa. No lo suficientes como para dar por hecho que
Soledad Bustillo está muerta.
Puede que no hay una heredera por ahí.
No estarás insinuando que yo tuve algo que ver con la desaparición.
Por supuesto que no, para todo lo contrario. Justamente quiero entender
poderte defender.
Pero estoy seguro que todo esto tiene una explicación.
¿Defenderme de quién?
Pues defenderte de cualquier cosa que pueda pasar.
Pero como abogado es importante que yo esté al tanto de los asuntos de la
familia. ¿Qué tal si un día aparece la hija de Nicolás y quiere reclamar su
parte del EREN?
¿Qué tal si Alejandra todavía está en la... Bueno, creo que los dejo hablar
todos. No, no, no, Isaias. Al contrario.
Tu presencia aquí es más que necesaria.
Es hora de que mi hijo sepa la verdad.
Es el momento para que sepa en realidad quién era Nicolás Santa Cruz y qué pasó
con toda su fortuna.
Hijo, al principio Nicolás y yo éramos socios de la empresa que fundó tu
A ver, perdón, papá, pero tú el otro día me dijiste que apenas lo conocías.
Sí, y ojalá él lo hubiera conocido menos.
Al fin jamás me hubiera enterado de la clase de estafador que era.
¿Estafador? Sí.
¿Estafador? Embustero, un criminal en el peor sentido de la palabra. Y además,
uno de los socios mayoritarios de esta empresa.
Nicolás utilizó el nombre de la empresa para cometer cuantos fraudes pudo. Es
posible incluso que su muerte esté ligada a uno de ellos.
Pero bueno, el caso es que con su muerte, todos sus malos negocios y sus
estuvieron a punto de salir a la luz.
Y si eso hubiera pasado...
Ni el banco, ni la fundación que dirige tu madre, ni ninguno de los negocios que
tenemos ahora serían posibles.
¿Y cómo evitaron que eso ocurriera?
Tu papá salvó la empresa cuando decidió responder por los malos manejos de
Nicolás. Hizo un recuento de los daños.
Pagó esos daños con el capital que aún quedaba en poder de Nicolás. Para evitar
un escándalo público.
Lo que se dio a conocer oficialmente es que las acciones de Nicolás se pusieron
a la venta.
Yo no podía adquirirlas directamente y por eso recurrí a esa IA.
Para que él fuera el que comprara todas sus acciones.
Y yo después se las vendí a tu padre, tal y como dicen los estatutos del
Por eso tu padre adquirió esas acciones.
Adquirí las acciones, más no ninguna fortuna.
Esa se fue completa en pagar todas las deudas que Nicolás dejó.
¿Por qué? ¿Por qué con su mejor amigo?
Si tenías tantas ganas, ¿por qué no te buscase a alguien más?
A un desconocido, a alguien que no vuelvas a ver en tu vida.
¿Pero por qué con Efraín?
Mira, mamá, tus comentarios no me ayudan en nada.
¿Y qué quieres que te diga entonces, eh?
¿Por qué insistes en arriesgar nuestro futuro acostándote con ese cualquiera?
¿Nuestro futuro?
Sí, nuestro futuro.
Yo no puedo estar tranquila hasta no ver que tengas asegurado el futuro, Vane.
Y Fer es el candidato ideal.
Pero insistes, insistes en echarlo todo a perder.
Por respeto a su familia o... o el recuerdo de su familia, decidimos que
saliera a la luz pública.
Y así, pues...
el nombre de Nicolás Santa Cruz se conservara intachable. Por eso es que tu
aparentemente es el único beneficiario de la muerte de Nicolás Santa Cruz.
Después me investigaron por todos lados tratando de encontrarme culpable, pero
un hombre inocente y ahorrado como yo, pues no le tiene miedo a nada de eso.
Pa.
No tenía idea de nada de esto.
Nando. Yo no sé quién o por qué te están metiendo esas ideas absurdas en la
cabeza, mijo. Pero una cosa sí te digo.
Todo lo que tenemos, cada centavo y cada peso, es el fruto del esfuerzo y el
trabajo de muchos años. Y no solo mío, también de tu madre y de tus abuelos.
Así que no te preocupes, mijito.
Puedes tener la frente muy en alto.
Que eso nunca se te olvide, Nando.
Lo sé.
Y gracias por la explicación, Pablo. No, hombre, de qué.
Fernando todavía no se entera de nada.
¿Y cómo vas a evitar que no se entere? ¿Eh? ¿Cómo?
No sé, mamá. Tengo que pensar.
Pero de algo sí estoy segura.
Que ni Efraín, ni Ramiro, ni nadie va a impedir mi boda con Fernando.
Eso te lo juro.
A mí me parece que tu hijo Fernando te tiene una confianza absoluta. Por eso
mismo me desconcierta tanto que por segunda vez me preguntes sobre la
Santa Cruz.
No lo entiendo.
¿Por qué precisamente ahora le interesa tanto este tema?
¿No será que la policía lo está usando para acercarse a ti?
No lo sé, pero necesitamos averiguarlo. Investiga con tu gente.
No quiero que esto se nos vaya a convertir en un dolor de cabeza.
Está bien, yo me encargo. Por otro lado...
Ya arreglé todo para que Marcelo regrese a México en un par de semanas para
encargarse de todo el asunto de la nueva empresa.
¿Qué de Billy?
Ahora que Félix salió de la clínica nos puede dar problemas.
No.
Félix no puede echar para atrás lo que ya decidió la Junta. Y Billy no va a
hacer nada que nos perjudique. Lo tenemos bajo nuestro control.
Él sabe que si hacemos públicas esas fotos quedará destruido para siempre.
Disculpe, licenciado. Ahí afuera están los señores que esperaba. Hágalos pasar.
Ya están aquí nuestros socios, Isaías.
Llegó el momento de cerrar el negocio.
Buenos días.
Hola.
¿Cómo dormiste?
La verdad, no muy bien.
¿Y eso?
Es que ayer me puse a pensar en mis papás.
¿Y?
¿Tú crees que mi mamá está viva?
Puede ser.
Si está viva, quiero saber dónde está.
¿Tú me puedes ayudar a buscarla?
Tú sabes que yo te lo confío en ti.
¿Sí me puedes ayudar a buscarla?
Mira, no sé si esté viva.
Pero te prometo que te voy a ayudar a buscarla.
Encontré la verdad.
Y aquí recuperas tu vida.
Gracias.
Ha llegado alguien que le va a dar mucho gusto ver.
¡Hijo!
Hasta que te dignas a poner un pie en tu casa.
Tengo mis razones, papá, lo saben.
Bueno, lo importante es que ya estás aquí.
Vine a decirte algo muy importante.
A solas.
No se preocupen, nosotras las dejamos tranquilas. Y...
Lo de tu padre, ¿verdad?
Esta es tu casa, así que siempre serás bienvenido.
Vámonos, Iris.
Gracias. Iris.
Bueno, mira, vine porque quiero que veas esto.
Vete, siéntate.
Una nueva fábrica de plásticos.
Pero dice que pertenece a una compañía cuyo presidente es el hijo de Jorge
Bustamante y que va a ser financiado por el banco corporativo.
¿Qué sabías de eso?
No, ni una sola palabra.
Jamás se me consultó, ni se me notificó nada.
Evidentemente la decisión se tomó aprovechando que estabas internado en
intensiva entonces.
¿Pero cómo puede ser que Billy no me lo haya comentado antes?
¿Qué está pasando aquí?
La mantengo informada.
Tu tía Manriquez otra vez.
Está llame y llame y llame y llame obsesionada con el mismo tema.
Quiere saber todo sobre el progreso en la investigación del caso de Peláez y de
Cardona.
Quiere saber quién fue la primera persona que llegó a la cárcel. ¿Qué le
dijiste? ¿Cómo crees que le voy a decir, Cardona?
Por mí. ¿Tú qué piensas?
Preguntó 700 veces por ti. Yo no sé qué decirle. Me estoy metiendo en problemas.
A ver, tranquilo. Si todo sigue como va pronto, le vas a poder dar todas las
explicaciones que quieras. Sí, todas.
¿Y por qué estás tan optimista ahora?
Alejandra habló.
Pues es la mitad del caso.
Necesito nada más interrogarla. Por eso te pedí esto. Voy a ir acá hasta Linares
ahorita. ¿Linares? ¿Qué tiene que ver Linares en todo eso? ¿Qué tiene que ver?
Linares ya no es policía.
¡Mejor! ¿Cómo que mejor?
A ver, ¿de verdad a ti se te olvidó cómo piensa Manrique sobre Linares? ¿Cómo
reacciona? No, no, Manrique no tiene por qué enterar de Linares.
Linares conoce este caso mejor que nadie.
El tipo está sancionado con el caso Santa Cruz, Tony, lo sabe.
¿Cómo que...? Oye, si me llama otra vez, ¿qué es lo que le voy a decir?
Dile la verdad.
¿Cuál es la verdad?
Estoy trabajando.
Estás trabajando.
¿Y yo aquí estoy qué?
Respondiendo tus llamadas. Mata a la esquina ya, ¿no? ¿Mata a la esquina?
Sí, aquí es donde voy a vivir.
Sigo cubriéndote de esta forma.
Trabajando en el clínica.
Buenas tardes, Félix.
¿Cómo estás?
Bien, Billy, gracias.
¿Te acuerdas de Javier, mi hijo?
Ah, ¿tu hijo? Claro, lo conocí.
Muchacho, ¿cómo estás? Bien, bien, gracias.
El gusto es saludarlo.
El gusto es mío.
No sabes cuánto me complace verte fuera de esa clínica y recuperándote, ¿eh?
Pero tómalo con calma.
Descansa. No te preocupes, en la oficina todo está tranquilo.
Ya, trate, Billy.
Yo no puedo pensar lo mismo.
Cada vez me convenzo más de que no puedo confiar en nadie.
¿Qué me puedes decir tú de esto?
¿Cómo explicas una asamblea en la que se aprueba semejante crédito?
Y yo, el presidente del banco, me tengo que enterar por los periódicos.
Mira, la empresa está avalada por Jorge. La preside su hijo Marcelo. Y tengo
entendido que regresa al país para hacerse cargo de ella.
El banco no está al servicio de los caprichos de Jorge.
Y todavía soy el presidente.
¿O me destituyeron mientras estaba enfermo?
No, no, no. Por Dios santo, ¿qué dices, Feli?
Mira, yo quería informarte, pero pensé que no era lo mejor dado tu estado de
salud. Además, el estatuto contempla la autoconvocatoria de la Junta en casos
como este.
Yo me sé de memoria los estatutos.
No recuerdo que ningún lado diga que a un amigo o un socio está prohibido
al presidente para informarle lo que está pasando a sus espaldas.
¿Cómo te llamas?
Es saber que no puedo tenerte ya junto a mí.
Fernando.
Solo espera el beso amado y no ser como Katy.
Tengo que recordar.
El día que me enamoré de ti.
Tengo la esperanza de volverte a ver.
Mi amor.
Hola. Me dijo la secretaria que estabas aquí.
¿Cómo estás?
Feliz. ¿Me regalas un café?
Gracias. ¿Qué te parece el seis?
¿El seis de qué?
Amor, del mes que viene. ¿Cómo que de qué?
¿El seis del mes que viene?
Es como un poco apresurado, ¿no? ¿Te parece?
Mi amor, el otro día tú me dijiste, si por mí fuera nos casamos hoy mismo.
Sí, pero... Bueno, ahorita están pasando muchas cosas.
¿Qué te dijo tu mamá?
Ah, no.
Al principio le dolió un parto, pero después se puso feliz.
Me dijo que no tenemos de nada que preocuparnos, que se haya recargado de
Y me trabo porque estoy muy contenta.
Amor, ¿por qué no me dices nada?
No sé, amor, te estoy escuchando, pero te... te estoy pensando en otra cosa.
Ah, sí.
Bien, ¿qué estás pensando?
¿Cómo que estás pensando en Alejandra?
De hecho, no puedo pensar en otra cosa.
¿Cómo?
Explícame.
Bueno, a ver, yo soy el director de esta fundación.
Y soy responsable de todo lo que pase aquí.
Hay un asesino que está buscando a Alejandra.
Es el mismo psicópata que mató a mi mejor amiga.
Nos está rondando, Vanessa. Está muy cerca. Ya se logró infiltrar aquí a la
fundación.
En este momento no puedo pensar en una boda, mi amor.
Mi amor, es muy diferente.
Tu trabajo y nuestra relación, ¿no?
Ale, perdóname, pero en este momento todo es mi vida profesional.
Mucha gente depende de las decisiones que tomen. No solo es mi puesto, es el
prestigio de mi familia, es el trabajo de toda esta gente.
¿No será que todo esto lo estás haciendo para no casarte conmigo?
No. Dime la verdad. No digas eso, no digas eso, Ale.
Para mí mi trabajo es muy importante.
Es el inicio de nuestra vida.
en familia, en una nueva etapa.
Pero por eso mismo quiero que ese evento tenga su tiempo, su propio espacio, su
propio lugar.
Y este no es el momento, no es el mejor momento, ¿entiendes?
Sí. Pero bueno, ¿entonces cuando nos vamos a cazar?
¿Qué le digo al juez?
Créeme que así pasaron las cosas, Félix.
El proyecto nos pareció sensato, convincente. Sí, yo sé lo convincente
ser Jorge.
Pero ¿no te pareció sospechoso que el proyecto apareciera así de pronto?
Justo en este momento. Bueno, como va a dirigirlo Marcelo Bustamante y es el
hijo de Victoria.
Tu ahijada. Pues yo pensé que iba a ser más fácil.
Marcelo será muy hijo de mi ahijada.
Pero eso no quita que sea un perfecto inútil, un irresponsable.
Sea como sea.
No podemos echarlo atrás.
Todo el proceso fue legal.
Y la Junta de Accionistas apoyó la propuesta de Jorge por unanimidad.
¡Unanimidad!
Eso quiere decir que tu voto también está incluido en esa unanimidad. Pero te
aseguro que es un buen proyecto.
Cuando lo veas, te vas a dar cuenta de que es una buena inversión.
Esa es lo que tú digas, Billy.
Déjame conmigo. Estoy muy agotado.
Seguro. Estas tensiones no te hacen nada bien.
Descansa, Félix.
Javier, fue un gusto verte.
Cuídalo. Sí, lo estoy haciendo.
Gracias, Billy.
Está ocultando algo de verdad.
Yo también estuve sin precioso.
Él es mi mejor amigo.
Y yo no creo que sea capaz de traicionar.
Yo sé cuánto te puede doler que algo así llegara a pasar, pero yo lo voy a
investigar de cualquier forma.
¿Puedo quitármelos?
Claro.
Me encanta sentir el pasto en mis pies.
Me da mucho gusto que ya estés hablando más.
¿Tú crees que algún día yo pueda salir de aquí?
Es muy probable.
¿En cuánto?
Pues no te sabré decir con exactitud, porque dependen muchos factores, pero...
Si realmente quieres salir adelante, me tienes que ayudar.
¿Cómo? En confiar en mí, como lo haces en Fernando.
Yo quiero ser tu amigo.
Bueno, si tú dices que me vas a sacar de aquí... Te prometo que voy a hacer todo
lo que tú me digas.
¿Qué haces loca?
Ahí está el patán ese.
Está muy equivocado si cree que me voy a ir con él, ¿eh? Nada que ver.
Diego.
Sí, ya está. No te lo puedo llamar, ¿ok? Pero necesito que me vengas a recoger
el colegio, pero ya.
Es una emergencia, porfa.
Vamos a tratar de poner la mente en blanco.
Primero concéntrate en tu respiración.
Respira profundamente, inhala.
No puedo creer que finalmente podré conversar con Alejandra Santacruz.
Linares.
Ya te hacía tres metros bajo tierra. Nos volvemos a encontrar.
Llevo años soñando con este día.
Estudié la suerte.
¿Qué pasa?
Algo expediente.
Nadie va a interrogar a Alejandra hasta que yo lo diga.
No pienso discutir esto contigo, Efraín. Ni yo.
Hemos avanzado muchísimo con ella.
Si la interrogas así como estás, la vas a aterrorizar.
¿Eso es lo que quieres?
Ok.
¿Por qué no dejamos que todo esto salga a la luz?
Toda la verdad.
Que se vive Alejandra de aquí y no la vuelve a saber.
Y vamos a perder el trabajo todos.
Algunos más que el trabajo.
¿Eso quieres?
Bueno, si le quieren hacer preguntas, solamente se las voy a hacer yo.
Es todo lo que puedo hacer.
¡Diego!
¡Qué bueno que llegaste!
¿Qué onda, María? ¿Y cuál es la emergencia?
Eso. Esa es la urgencia.
A ver, yo no entiendo. ¿Quién es él?
El que se la pasa en la cocina de mi casa encuerado. El que me empapó con la
manguera. Es más, Diego.
Pégale.
Pégale, Diego.
Si de verdad me quieres, espérale.
No te entiendo así de todo, pero te prometo que ya no te voy a decir nada
que te estés tranquilo, sin problemas. Lo último que quiero es preocuparte y
agobiarte. Gracias.
Ya no voy a hablar de la boda. Ok. Tú me digas.
Oye, fíjate si al rato te hago algo de cenar, ¿rico?
Me parece muy bien. ¿Sí? Sí.
Te amo.
¿Y a ti?
¿Seguimos saliendo, ok? Fernando.
¿De qué?
¿De la fundación?
Bueno, ya me voy, mamá.
Te amo.
¿Nos vemos al rato? Sí.
¿Qué pasó?
Yo no puedo seguir ocultando a Alejandra aquí.
En serio.
Nos vamos a meter en un problema todo.
Y vamos a meter a tu familia y a tu madre en un problema.
Llevamos un gran avance con ella y lo podemos perder todo.
Nunca vas a arreglar todo, Efraín.
Necesito interrogar. Ya.
No me interesa lo que diga Efraín. No me importa. Necesito interrogarlo. Deja
que yo le haga la pregunta.
Ahí no nos va a decir nada.
Alejandro está muy sensible y no nos vamos a arriesgar.
Así que la condición es que el doctor Efraín lleve el interrogatorio. Pero me
parece... No, ustedes lo pueden revisar por los monitores. Pueden seguir por
ahí, ¿ok?
Señorita Marivilla... No, tú no te metas, prole.
¿Y tú qué? ¿Le vas a romper la cara o me tengo que buscar un novio con más?
Ay, Marivilla, déjate de tonterías, ¿sí?
Tranquila. Marivilla, tranquilízate.
Mínimo, llévame a mi casa, ¿no? ¿Pero ya?
¿O qué, también le vas a pedir permiso a mi chofer?
Disculpe, ¿me puede llevar mi novio a mi casa?
Yo no me meto.
¿Te llevo?
No, gracias, Diego.
Con permiso.
Hasta luego, señorito. Con cuidado.
Si quiere la llevo, le puedo dar raíz.
Total, ya estoy aquí.
Ay, gracias.
Pero nada más que se vaya a Mariví, porque si ve que me lleva, se va a poner
celosísima. Y no es a la morrita, porque se va a poner celosa.
Alejandra, sé que te prometí que no volveríamos a hablar de momentos
¿Sabes quién le hizo daño?
Respira profundo y trata de recordar.
Sé que lo que te estoy pidiendo es muy difícil, pero tengo que hacerlo.
Al fin veo a alguien que se alegra sinceramente por mí.
Padrino, debes cuidarte.
Todos te queremos sano.
¿Estás haciendo caso de las indicaciones del médico? ¿Sí?
Siempre he obedecido en todos los médicos.
No fue por desobediente que sufrí este infarto.
A ver, ¿qué me quieres decir?
Que no todo a nuestro alrededor es inocencia. Ni toda la gente es buena
Bueno.
Tal vez te equivocas, padrino.
Tal vez.
Tampoco yo sea tan buena como piensas.
Lo dices por eso que me contaste en la clínica.
Ese secreto que guardas.
Me imagino que es duro llevar tan pesada carga en la conciencia.
Saberse cómplice de un asesino.
Padre, no.
No lo digas en esa forma.
Me hace sentir muy mal.
¿Y por qué no confías en mí, Victoria?
Dime el nombre.
El nombre.
Esta vez no te voy a dejar ir hasta que me hayas dicho la verdad.
¿Quién fue?
¿Quién mató a Nicolás Santa Cruz?
Él... estaba discutiendo con alguien.
quien mató a mi papá.
Ella.
Está bien, padrina.
Yo te voy a decir quién mató a Nicolás Santa Cruz.
¡Díselo! ¡Díselo a tu amiga, perra! ¡Dile con quién te gustaste!
¡No, Nicolás!
¡No!
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