All language subtitles for amor_cautivo_s01e07_amor_cautivo_cap_07

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Es difícil aceptar la realidad de saber

que no puedo tenerte ya junto a mí porque yo no sé

vivir con este amor que vive aprisionado en mi alma

y dentro de mi corazón.

Amor cautivo que no puedo liberar.

Tú no estás aquí y no te puedo ver. Te necesito pues sin ti no sé qué voy a

hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.

Te necesito bien.

Pero cómo puedo amarte si no estás.

Mi amor por ti sigue vivo.

Y grita desesperado.

Solo espera el beso amado.

Buenas tardes, señor. Disculpen, pero el horario de visita ya terminó. Ah, ya,

ya. No, no vengo de visita, comandante.

Vengo por otra razón. Me dijeron que quizá aquí me podían ayudar.

¿Y qué es lo que necesita?

Pues, mire, la verdad es que tengo un hermano muy enfermo. Y el problema es

tiene como una especie de epilepsia.

Y lo más grave es que ya nos quedamos casi sin dinero.

Híjole, señor, mire, no puedo dejarlo pasar. Vamos política.

¿Por qué no vuelve mañana?

Ay, es que fíjese que la verdad es que vengo desde Zumpango.

Y pues...

Pedí permiso en el trabajo y dudo mucho que me vuelvan a dar. Si me puede

ayudar, de veras, lo voy a agradecer.

Se supone que yo no puedo hacer esto, mi abuelo.

Usted se ve buena persona.

Gracias. Todavía está la doctora Ángela. Déjeme le pregunto para ver si lo puede

atender. Permíteme, nada más voy a cerrar la puerta por cuestión de

y... Muy amable, gracias.

Usted también es de fuera, ¿verdad?

Sí, señor. A mí también me gusta mucho la poesía.

¿Esto lo escribiste tú o te lo escribieron?

Tengo un amor escondido que no se puede decir.

Mas no lo dejará morir mi corazón decidido.

Me gusta mucho.

Si no quieres hablar conmigo todavía lo entiendo.

Te dejo esto aquí como muestra de que te quiero ayudar.

Y que me importa mucho lo que te paga.

Beatriz, no puedes seguir tomando así.

Le voy a pedir a Silvia que te prepare algo para que puedas cenar.

Qué linda, gracias, pero no, no tengo hambre.

Lo que necesito es irme de aquí.

No puedes salir en ese estado.

¿Qué, Iris? Mira, gracias por preocuparte, de verdad.

Pero este asunto lo tengo que resolver yo misma. Entonces necesito ir a

encontrar a mi Mario.

Es muy, muy peligroso que te vayas así.

Puedes tener un accidente.

Ojalá y lo tenga a ver si así se pueden componer un poco las cosas.

Adiós.

Beatriz.

Como supondrás, Beatriz no va a acudir a ese encuentro.

Y te mandó a ti con el mensaje, ¿no?

Tu cinismo es infantil, Jorge. Yo creo que esta situación debe terminar aquí,

ahora. Yo pienso lo mismo, Félix.

Es absurdo que un asunto personal perjudique nuestros negocios. Lo que hay

tu esposa y yo no tiene nada que ver con el banco.

Tiene que ver contigo, Jorge.

Y me sirve para convencerme de la clase de persona que eres. Por favor, Félix,

por favor, no te pongas moralista a estas alturas. No, si no es una cuestión

moralina. Es de ética, de sensatez.

Tú no eres la persona idónea para estar al frente de una institución tan

poderosa como este banco.

¿Y tú qué? ¿Tú piensas seguir siendo el presidente?

¿Por cuánto tiempo, Félix?

¿Te has puesto a pensar que no eres eterno? ¿Que esa gente que hoy te apoya

empieza a dudar de tu fuerza y tu capacidad para gestionar?

Ya sé que no soy eterno.

Nadie lo es.

Me voy a ocupar de que todos sepan quién eres.

Tú, Félix, tú sí lo sabes.

Cada día más.

Aléjate de mi esposa, Jorge.

Piensa más en la tuya.

¿Qué pasa con mi esposa, eh?

¿Qué es lo que le has dicho?

¿Crees que puedes ponerla en mi contra?

¿Cómo se ve que no conoces a Victoria, eh?

Tal vez la conozco mejor de lo que tú crees. Victoria es una mujer noble,

Tú no la mereces.

Como no mereces el lugar que estás ocupando en esta institución.

Aunque te muera de la rabia, Félix.

Yo este lugar me lo gané con mi esfuerzo, con mi talento y mi trabajo.

Y a Victoria la conquisté porque así me lo propuse. Yo siempre consigo lo que me

propongo. Está por verse.

Félix del Valle, Nicolás Santa Cruz y mi papá.

El papá de mi mamá y mi abuelo eran socios.

Mi amor, ¿te gusta?

Sí, está lindo.

Nicolás Santa Cruz no era asesinado y nadie nunca supo por qué.

Te da igual si me pongo un costal de papas o lo que sea para nuestra boda,

¿verdad?

¿No te importa?

Mi amor, me importa muchísimo nuestra boda.

Pero ahorita tengo que buscar una buena foto del papá de Alejandra.

¿Y dónde la vas a encontrar?

Tal vez mi mamá tenga una.

Tengo que encontrar la manera de pedírsela sin que se dé cuenta de por

estoy pidiendo.

¿Qué traes tú?

Diego, yo soy súper open mind. O sea, puedes hablar conmigo neta de lo que

No te voy a criticar, no te voy a juzgar.

Es lo que creo que eres tú, muy inmadura. Es lo que eres.

Por eso me gustas.

¿De verdad quieres ser mi novio?

Sí.

¿Por qué lo dudes?

No sé.

Es que tú como que... Por lo de la otra noche, ¿verdad? Pues... Mira,

princesita.

Ya te lo dije. Yo quiero que... que tu primera vez sea algo muy especial,

Ay, no.

No. No tienes que ser tan romántico conmigo, ¿eh?

Yo sé que solo me quieres de pantalla.

¿Cómo que de pantalla? ¿De qué estás hablando? Al menos ten el valor de

confesarlo, Diego.

Dime que eres gay. Aquí terminamos. Y punto.

No creas que es marido.

Hablamos. ¿Sale?

Es que yo prefiero suspenderle el medicamento por lo menos una semana.

Y vamos a ver cómo reacciona. ¿Sí? ¿Te parece?

Buenas noches. ¿Usted qué hace aquí?

Ah, buenas noches. Estaba yo tratando de... No, los de seguridad no están.

Ah, no, por favor, no le vayan a decir nada. No los regañen. Fui yo, en verdad,

el que insistió.

Sí, está bien. ¿En qué le podemos servir?

Yo tengo un hermano.

Ajá. Más pequeño.

Sí. Y...

Tiene estos horribles ataques y yo la verdad es que cada vez que lo veo se me

rompe el corazón.

Me dijeron que aquí me pueden ayudar y mucha gente habla maravillas de este

sitio y pues vine hasta acá.

Ajá, está muy bien. Mire, vamos a una cosa.

¿Qué le parece si usted viene mañana a buen horario, o sea, como a partir de

ocho y media de la mañana, trae a su hermanito y yo personalmente le ayudo?

¿Se le parece bien? Bueno, muy bien. ¿A qué hora viene mañana? Ocho y media.

Bueno... Está bonito aquí. Este lugar es bastante más bonito de los otros

lugares que yo he ido antes.

Ahora sí le voy a pedir que se retire. No, no, sí, sí, sin ningún problema.

Muchas gracias. Mañana regreso entonces. Para servirle, ya sé. Gracias. Bye.

Mi

amor,

¿qué te parece si vamos a tu departamento?

Y te hago un masaje súper rico.

Mira, tengo que revisar todos estos expedientes de casos que me llegaron en

tarde. Tengo... Tengo un trabajo, nena.

¿Y si es eso o me quieres ir a dejar para regresar a cuidar a esa?

Alejandra, a su muchachita.

¿Cómo tú no la quieres ayudar?

Mi amor, claro que la quiero ayudar.

A mí también me importa mucho su caso y me da muchísima lástima por lo que está

pasando. Yo le juré a Eugenia frente a su tumba que iba a ayudar a Alejandra a

recuperar su vida.

No le puedo fallar.

La celosa tal vez es mejor que no venga.

¿Celosa?

¿Cómo crees?

¿Por qué le dijiste a Efraín no dar beso?

Bueno, mi amor, que tus amigos no pueden saber nada de lo que pasa en la

fundación.

Mi amor, no sé.

Simplemente no quiero que te metas en problemas que no son tuyos.

Bien. Pues entonces empieza por respetar las reglas de tu propia fundación.

Y no te metas con nadie.

No hace falta que me lleves.

Yo tomo un taxi.

¿Dónde está?

Se llama Efraín. Sí, que venga inmediato. Ok.

Anda tranquila.

Tranquila. Ya, ya.

¿Por qué sueño esto?

Ayúdame.

Quiero saber qué pasó con mi familia.

¿Dónde están mis papás?

Ayúdame.

Quiero saber qué pasó con mi familia.

¿Dónde están mis papás?

Ayúdame. Todo va a estar bien.

Todo está bien.

No lo está.

No está bien.

Lo mataron.

¿Cómo? ¿De qué estás hablando?

Lo... Lo vi en el sueño.

Digo... Ya te voy.

Aquí estoy contigo y te voy a ayudar juntos.

Vamos a investigar qué pasó.

¿Ok?

Ahorita viene el doctor Efraín. No.

Prométeme que solo voy a hablar contigo.

Prométemelo, por favor.

Pero Efraín es tu médico. Él te quiere ayudar también.

¿Por qué no?

¿Por qué?

Porque tengo miedo.

Y porque solo confío en ti.

Prométeme que no me vas a dejar sola.

Te lo prometo.

Aquí voy a estar.

¿Ok?

Solo espera el beso, mamá.

Y no cedo. Voy a estar.

Está muerta.

Seguramente está mintiendo.

Yo no me trago el cuento de que no te da cuenta de nada.

No me da cuenta de nada.

¿Y ahora tú hablando solita?

¿O con quién estás hablando?

Con nadie, mamá, con nadie.

Tú y yo tenemos que hablar de un asunto muy importante, mi amor.

¿Ah, sí? ¿De qué, mamá?

De tu suegro.

Hoy vi a Jorge y por lo visto le importa un pepino tu boda. ¿Y?

No me voy a casar con él, me voy a casar con Fernando.

Hasta que yo no vea ese papelito firmado, no voy a creer en nada.

Ay, ya vas a empezar con tus alucines otra vez. Mira, mejor ya me voy. A ver,

ver, a ver, ¿a dónde vas?

No sé, a cualquier lugar donde no tenga que verte.

Si lo estoy haciendo por tu bien, mi amor, por tu futuro, princesa. Ay, mamá,

mí no me quieras dar a tole con el dedo. Sé perfectamente bien que mi novia con

esa familia representa para ti también un futuro muy seguro.

No me avises.

¿Para qué nos hacemos tontas?

Mejor dejemos de fingir, ¿no?

Vamos a dormir.

¡Vanessa!

¿En serio?

¿Dos hojas en blanco? Sí, sí, sí. Es como magia, ¿no? Es como mágico.

O sea, no tenemos nada en el archivo.

¿Y sabes qué es lo peor?

Que no sabemos quién se lo llevó.

Mágicamente. Tal vez alguien que no quería que siguieran con la

No, no necesariamente.

Pues es todo lo contrario. Pues alguien que no quería que este caso cerrara

nunca se robó el expediente.

Tenemos que saber quién se llevó esto, ¿estás de acuerdo?

¿Y quién nos va a decir eso? Ramiro, ¿tu papá no estaba en ese momento aquí en

la policía todavía?

Sí. ¿Por qué no le preguntas? Tal vez si él se acuerda de algo, sabe quién llevó

el caso, quién tenía la investigación.

Sí. La voy a preguntar mañana.

Está bien.

Te lo prometo.

Pero tienes que entender que tal vez yo no sea la mejor persona para ayudarte.

Sí eres.

Y estoy segura.

¿Ya te sientes mejor?

Una pesadilla.

Un mal sueño ya pasó.

¿Qué haces aquí?

Fernando.

Te mandé a llamar porque... Alejandra se puso mal.

Pero ya está bien, ya está bien. Tuve una pesadilla.

Está mejor.

Quiero hablar contigo.

No estás respetando mi autoridad médica.

Digo, si ya no me tienes confianza, ¿por qué no mejor me despides?

A ver, espérame un ratito, Efraín. Tú eres una excelente psiquiatra, pero

también eres mi mejor amigo.

¿Con tu actitud estoy perdiendo autoridad frente a los pacientes y

personal? A ver, está bien. Lo siento.

Bueno, espero que lo entienda.

Pero entiende que si trabajamos los dos con Alejandra...

Tal vez puedo tener mejores resultados. Ya no insistas con eso.

Porque no me va a quedar de otra más que renunciar.

Sagrado, ¿no?

¿Estás loco? Casi me da un infarto. Allí en ese cuartito frío estoy solito.

Con un hambre. Ay, pobrecito.

¿Quieres que te prepare un sanduichito?

No, siento.

Pero primero ven acá y dame un besito.

Espérate, nos van a descubrir mejor.

Ya, un besito no se te va a dar. Espérate.

Necesito hablar contigo.

¿Qué pasa?

¿De qué?

Siento que fui muy claro cuando te dije que nadie podía entrar al cuarto de

observación.

Bueno, sí, pero es que yo no le puedo decir a Fernando que no entre. Él es el

director Efraín.

Yo soy el responsable de los pacientes.

Nadie puede entrar a ese cuarto sin mi autorización.

Si alguien lo hace...

Te voy a hacer directamente responsable a ti.

¿Entendiste?

Sí, doctor.

Es todo.

Gracias.

Hasta mañana.

Buenas noches.

Yo no sé cómo se atreven a faltarle el respeto a esta casa.

Señorita María, por favor, no toques. Cállate.

Cállate. ¿Y tú qué crees, que esto es un hotel o qué?

¿Qué te quieres decir, baby?

No es lo que estás pensando.

Según yo, a ti te dije muy claro que no te quería volver a ver en mi casa.

Y tú prepárate porque cuando mi mamá se entere... Clarita, por favor.

Yo no... Mira, ya, tranquila, morrita. Sí, tampoco te pongas tan acelerada.

No estamos haciendo nada malo, ¿sí?

Te parece muy, muy poco la falta de moralidad que acabo de ver aquí. ¿Cuál

de moralidad?

Aquí la que me parece que tiene la mente cochambrosa eres tú.

A ver, ¿de mí?

No te vas a burlar, ¿eh?

No porque te sientas muy sabroso voy a permitir que me faltes al respeto. Pues

gracias por lo desabrozo. ¡Sállate!

Te me vas de aquí antes de que le llame la policía. Y tú, prepara tus maletas

porque mañana te me vas en el primer autobús que salga a tu pueblucho. Yo no

de ningún pueblo estadista, palapa.

Que para mí este es un pueblo.

Y tú fuera de mi vista porque no voy a perder un segundo más de mi vida con

ustedes, par de cochinos.

Sorry, oye, fue un accidente.

No, no me toquen con sus asquerosas y nacas, hermano.

Vanessa.

¿Qué haces aquí?

Vine a pelarme contigo.

Pero con guantes.

¿Qué, tienes miedo?

No, digo, no es en serio, ¿no?

¿Cómo? Te quieres distraer, ¿no?

Yo te voy a ayudar.

Tranquila, tranquila, que tú estás muy flaquita y no te quiero lastimar.

Vamos a ver quién es el flaquito.

Tranquila.

Ya.

Bueno.

¿Qué te parece que llevamos esta pelea a tu cama?

Puede ser. ¿Puede ser?

Oye.

¿Cómo estás? ¿Cómo te fue?

¿Y cómo crees que me fue?

Igual que siempre.

Otro día más haciendo un trabajo que no me corresponde. Y todo gracias a tu

padrino, ¿eh? Jorge, por favor no sigamos con eso. Yo también tuve un día

difícil. Sí, ya sé que tuviste un día difícil.

Me imagino que tanto tiempo en el banco te agotó, ¿no?

¿Ahora también desconfías tanto de mí que me mandas a seguir a todas partes?

Vicky, yo siempre te he entendido tus cambios de ánimo, mi amor.

Tu fragilidad, tu silencio.

Bueno, ¿y entonces qué es lo que te ha cambiado así de repente?

Jorge, ¿por qué me tratas así?

Es que no soporto tu distancia, tus misterios.

Yo solo quiero saber la verdad.

A ver, a ver, Iris, no te entiendo nada. ¿Cómo que muy mal? ¿A qué te refieres

con muy mal?

La conoces.

Iba mal.

¿Salió tomada?

Pues sí.

¿Y por qué no hicieron algo?

La amarrábamos.

Agarró el coche, Diego. En verdad, yo la vi muy mal.

¿Discutió con mi papá?

Eso sí, yo ya no lo sé.

Sí, por favor, una ambulancia. Acaba de haber un accidente, por favor.

No le gustó, no lo tiene apagado.

¿Qué pasa?

Iris, papá, me está diciendo que mi mamá salió tomada y se llevó el carro.

Haz algo, papá, mi mamá puede estar en peligro.

¿Cuál verdad?

¿Quieres que te diga que mi padrino y yo hemos estado conspirando en tu contra?

Pues no, Jorge. Es una mentira.

Porque tú sabes que yo nunca te perjudicaría.

Tú eres mi esposo y te quiero.

Me gusta verte así, Vicky.

Me preocupa tu salud mental, tu bienestar.

Bueno, pues si tanto te preocupa mi bienestar, no me sigas presionando.

Yo no tengo nada que decirte.

¿No será más bien que el que tiene que decirme algo eres tú?

¿Algo? ¿Cómo qué?

Bueno, no sé, por eso te pregunto.

¿Qué es lo que mi padrino me puede decir que te pone tan nervioso?

Bueno, bueno, tampoco exageres.

Si tú dices que eso es todo lo que te dijo, pues yo te creo, amor.

Vamos a olvidar que tuvimos esta conversación, ¿sí?

Por favor, amor.

Señora, ¿puede oírme?

Señora, ¿me escucha?

Señora. ¿Qué pasó?

Usted tuvo un accidente. La ambulancia ya está por llegar.

¿Cuál ambulancia? ¿De qué me habla? No, no se mueva.

No, ¿cómo no me voy a...

No, no lo voy a acompañar a ningún lado. Yo estoy bien.

Yo sé lo que... ¡Ay, no me agarres, imbécil! Te me pones de muy mal humo.

Déjame, ¿sí?

Ya entendí. No necesito. Mira, estoy bien. Ya me voy.

No me voy a acompañar de ningún lado. Espérame.

¡No me agarres, imbécil!

¿Te acuerdas quiénes son? ¿Un par de asalariados?

¿Saben quién soy yo? Yo tengo mucho dinero.

Soy del Valle. ¿Sabes quién es, Beatriz? ¿Qué vas a saber, bola de ignorante?

Eres un proletario. ¿Qué sabías?

¿Me lo has dicho alguna vez en tu casa?

Déjame, no me toque, no voy a subir. Señora. Que no me voy a subir. Tiene que

acompañar, señora.

Señora, queremos ayudarla. No me voy a... Señora.

¿Qué pasa, señorita? Ay, nada, Mauricio,

se me olvidó mi celular.

No sé por qué no me tienes confiando.

¿Por qué no quieres hablar conmigo?

No entiendo por qué a Fernando si lo aceptas y nos conociste el mismo día.

Él siempre se queda con todo lo que yo quiero.

No le bastó con quitarme a Vanessa.

Tarde o temprano tiene que entender que no me puede ganar en todo.

Que si yo no le digo, Vanessa le tiene que decir la verdad.

Sí, qué sorpresa. Yo pensé que ya no me ibas a marcar con eso de que soy gay.

No seas delicado, Diego.

Si no eres, pues muéstramelo.

Ahorita no estoy para estas tonterías, Mariví.

Mi mamá aparece desde la tarde y al parecer la asistente de mi papá la vio

muy mal.

¿Cómo que mal?

Tomada.

Ah, bueno. Entonces, ¿qué te preocupa? O sea, seguro está con sus amigas en el

club o algo así.

No, no, no, no está en el club, no está en ningún lado. Le marcamos y su celular

lo trae apagado.

Dale chance, ¿ok?

A ver, dame tantito.

Bueno.

Te marco ahorita, ¿no?

Sale, bye.

A ver, ¿cuál es el link?

Voy a entrar sin autorización.

Así que tienes que hablar conmigo.

Que yo soy tu médico. Así tiene que ser.

Buenas noches, Alejandra.

Mire, ya se está encargando del asunto. Ahora mismo está en la delegación con

los abogados.

¿No sería mejor que tú mismo pudieras sacarla? ¿Pero qué dios le pasa a tu

¿De dónde sacaste este video?

De la red.

Al parecer, alguien que estuvo ahí lo subió y... Pues ya viste, tiene menos de

30 minutos y toda la gente que ya lo vio.

Hacer la burla de todo el mundo.

¿Es lo que te preocupa?

¿El qué dirán?

No, me preocupa tu madre.

¿A quién crees tú que le va a afectar más este escándalo?

¿Cómo crees que se va a sentir tu mamá cuando vea que se las me reí de todo

mundo? Eso me preocupa su salud.

Oye, pa.

¿Te acordaste del caso Santa Cruz, por fin?

Hijo, ya no estés molestando a tu papá con eso, ¿quieres?

Lo siento, mam, pero es importante para mí.

El caso Santa Cruz.

Claro que lo recuerdo.

¿Por qué, hijo?

¿Crees que pueda estar conectado con el asesinato de Eugenia?

Sí, sí creo.

¿Sabes? Yo creo que tú estás obsesionado con ese caso.

Lo que necesitas es descansar, hijo.

Los casos difíciles obsesionan a los buenos policías, flaca.

Bueno, ya no te tomes la leche así sin vaso, hijo, que me pones de mal humor.

El caso Santa Cruz.

Lo mataron hace unos 10 o 12 años.

Su pequeña hija y su esposa desaparecieron sin dejar rastro.

¿Quién llevó esa investigación?

Un hombre brillante.

Un policía de esos te dejan huella.

El comandante Alfredo Linares.

Una verdadera leyenda en la corporación.

¿Y qué pasa?

Se retiró.

Decepcionado del sistema, como muchos.

Se fue.

Desapareció.

Ahí te he encontrado a Leonardo.

Mañana voy.

Gracias, pa.

Cuídate, por favor.

Sí, como todos los días.

¿Ya te va?

Sí. ¿Me regalas cinco minutos?

¿Por?

Necesito hablar contigo.

Bueno, pero cinco, tengo prisa.

Ma, me llevo unas pasas.

Y unos panillos.

Amor. Fer.

Te traje tu platillo favorito.

Tanta amabilidad me confunde, Cruzita.

Bueno, yo supongo que esto no tiene nada que ver con lo que pasó anoche en la

cocina. María, estoy muy apenada.

Ya me enteré de todo y la verdad, no hay excusa. No, bueno, entenderás que no es

nada agradable encontrarte con un espectáculo semejante en plena cocina,

dos sinvergüenzas besándose como si fuera la banca del parque, ¿no?

Un sinvergüenza, Mariví, uno solo. Brian de Jesús, mi nieto.

Y lo admito, no voy a defender lo indefendible, pero la pobre Carmen no

llorar en toda la noche.

¿Sí? Yo anoche no la vi llorando.

Al contrario, se ve que estaba disfrutando del beso que le dio el tal

Está bien, María.

Los dos metieron la pata.

Pero es que Brian es muy mañoso y esa pobre muchachita no tiene para dónde ir.

Ay, no, no, no, Cruzita, no.

No, no me cuentes una telenovela, ¿sí?

Está bien, no hay problema, que yo sé qué ve.

Pero él se va.

Y es definitivo, Cruz. Yo a tu nieto no lo quiero volver a ver en mi vida.

Gracias.

Efraín es tu amigo.

Bueno, te cuenta todo.

No, claro que no me cuenta todo.

Fernando y Vanessa se van a casar. ¿Y qué tiene que...? A ver, habla claro,

Marta.

Creo que Efraín y Vanessa tienen algo que ver.

¿Cree?

¿De dónde sacaste eso?

No sé, es un presentimiento.

Marta, tú nunca has sido una mujer chismosa.

Efraín y Vanessa son amigos hace años.

Y serían incapaces de hacerle eso a Fernanda.

Si tú lo dices.

No, si es claro que yo lo digo.

Vale.

Mamá, yo te dije que ni siquiera puedo para despertarme. Lo único que hizo fue

dejarme una mugrosa tarjeta.

Sí, mamá, pero antes que el trabajo, antes que la fundación, antes que

persona, estoy yo, ¿o no?

Ay, mejor cálmate, Vane. No ganas nada siendo berrinche, linda. Nos vemos más

tarde, baby.

Sigo presionada con esta maldita enferma.

Hola. Pedí que te trajeran unos juguetes para que estuvieras entretenida.

Me encontré este, no sé si... si lo conoces.

¿Te gusta este?

Es muy fácil, tienes que...

Solo te queremos ayudar, Alejandra.

No,

no, no.

Antes de que me eches malas noticias, te tengo una buena. Ven.

En el caso de Alejandra Santa Cruz, supongo, ¿no?

Por supuesto.

Resulta que mi papá conoció el caso en su época.

Me dio el nombre del detective que lo llevó, comandante Alfredo Linares.

¿Te suena?

¿Tendría que sonarme? Pues sí.

Se supone que el tipo fue una institución.

Aquí en su época y dejó escuela y no sé qué tanto.

Muy bien, ¿y dónde está?

Se retiró y nadie sabe nada de él.

Pero tiene que haber algo. Un teléfono, una dirección, familiares, su bar

favorito, nombre del perro, algo.

Mandante Alfredo Linares.

Lo busco en archivos. Dale.

Señores,

les tengo novedad, aunque no me lo crean.

¿En serio? Sí, ahí estuve monitoreando las cuentas de nuestro muy querido amigo

Hermundo Grijalva y es la información básica, pero ¿qué creen que encontré?

No sé, le estoy preguntando, ¿qué creen?

Un poco más de imaginación. Tres ganas de jugar, en serio.

¿Qué creen que encontré? ¡Ya suéltalo!

Presento a nuestro querido amigo Edmundo Grijalva.

¿Estás seguro? Ajá.

Al menos ya tienes rostro, Grijalva, ¿no?

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.