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Original subtitles

¿Tú y tú también vivís en la casa grande?

A veces.

¿Y tú?

También a veces.

¿Mi tía y mi tío son muy ricos?

Di, ¿son muy ricos?

Sí, niño, sí.

Muy ricos.

Mil muy ricos.

Y también son mil muy guapos.

Es muy guapa, aunque es mayor.

Es la mamá más guapa del mundo.

Me lleva a muchos sitios y a muchos coles.

¡Esos son mis tíos!

Hola, Alba.

Hola, cariño.

Es preciosa.

Vamos.

Gracias.

Necesito esos 35 .000 como el aire.

Si no los tengo para mañana, no volveré a ver a mi hija Alba en mucho tiempo.

Y mi hija Alba es lo que más quiero de este mundo.

Ya sé que escuchará muchas historias al cabo del día, pero una más no creo que

le haga mucho daño.

Supongo que sabe lo que es un centro de acogida.

Es uno de esos centros donde los servicios sociales se han llevado a mi

Mientras le buscamos un hogar donde la niña se desarrolle en un ambiente

familiar adecuado.

Así que eso convierte en inadecuada a una madre soltera que se mata a trabajar

para cobrar una miseria.

¿Y qué puedo hacer?

Darle techo y comida o estar todo el día con la niña.

¿Usted qué haría?

Bueno, el caso es que uno de esos tipos, por lo visto el que manda, me dio una

opción B.

Si antes del viernes le entregaba un sobre con 35 .000 euros...

Se las apañaría para anular el procedimiento y mi hija Alba volvería a

conmigo.

Siempre hay defectos de forma. Eso fue lo que me dijo.

Mentí a mi niña, se da cuenta.

Le dije que tenía que pasar una temporada con unos tíos que no conocía

Mientras su madre resolvía unos asuntos.

Me está pidiendo un imposible.

En este momento estamos negando créditos a gente con nóminas por encima de 1

.500.

Tengo un aval.

Son las escrituras del piso de mis padres.

El domingo pasado, mientras echaban la cita en el salón, la escogí de su

habitación.

¿Cómo es que estará su nombre?

Bueno, si yo tuviera la edad de mis padres, usted y yo no estaríamos

este momento.

Es muy sencillo. Ellos no tenían poder crediticio y a mí me iba muy bien en

aquella época.

Lo malo es que en este momento lo único que no quiere una caja son pisos.

Si llega el caso de que lo tengan que subastar, solo con que lo vendan por la

mitad de su valor, habrán hecho un negocio redondo.

Ese piso vale diez veces más que los 35 .000 que le estoy pidiendo.

No digo que no.

Asumo el riesgo de un embargo.

Necesito el dinero ya.

Además, eso no va a suceder. Pronto encontraré trabajo y cancelaré el

Antes tendría que abrir una cuenta con nosotros, aunque sea con cinco euros.

Eso sí los tengo.

Bien, pásase por aquí mañana, abrimos la cuenta y firmamos los papeles del

crédito. Creo que no me ha entendido bien.

Cuando el tipo ese dijo antes del viernes, quería decir el jueves a

hora.

Por lo visto, a las diez de la mañana una copia del expediente pasa a otro

departamento y ya es imposible hacerlo desaparecer.

Mañana no es el día de firmar el crédito.

Mañana es el día de tener el dinero, sacarlo y meterlo en un sobre.

El día de firmar el crédito es hoy.

He visto el anuncio.

Y el anuncio dice créditos al instante.

Son las dos y diez.

Cerramos en veinte minutos.

Además de abrir la cuenta hay que fotocopiar y compulsar las escrituras,

imprimir y firmar un montón de documentos y enviar la orden de

la central de Zamudio.

Esas son las malas noticias.

La buena es que en Zamudio cierran a las seis.

Pues eso es todo, señor Eusebio.

Muchísimas gracias.

A usted.

Adiós.

Hasta luego, Eusebio.

Adiós.

Ya sé que lo suyo no es precisamente nuestro crédito supervacaciones, pero

que es justo que se lleve el regalo.

Bolso y neceser de viaje. Amor de señora, por supuesto.

Venga, yo te ayudo.

Raquel Crespo, Rementería.

DNI 16053205X.

Interés 22%. Plazo 60 meses. Cuotas 967.

Demasiado calor.

Sí, no estaría condicionado que es así de caprichoso.

¡Nadie se mueva!

¡Tú! ¡Aparta! ¡Tú, niñata!

¡Que no toques ni un botón! ¡Te reviento las cejas contra la pared!

¡Quieta! ¡Quieto!

¡Todo el mundo quieto!

Se va con los demás, ¿no?

Se va con los demás. Muy bien ahí. Con iniciativa. ¡Vamos!

¡Vamos al grupo! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

Las señoras que me levantan.

Vamos a ir despacito contra la pared.

¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

¡Eso es!

¡Eso es!

¡Eso es!

¡Contra la pared del culo, señora!

¡Ay, Dios mío! ¡Una puta mierda! ¡A ver, tú, gordo! ¡Me apartas de esta mesa!

¡Los dos!

Esta mesa, afuera. Vamos, señores, venga.

Que nos veamos las caras. Venga.

Volver a vuestro sitio. Tú no.

Ven aquí.

Tú eres el director, ¿verdad? Ven aquí.

Sí, sí.

¿Cuánto falta para abrir la caja? ¿Qué? ¿Qué? Una caja retardada. Caja fuerte.

¿Cuánto falta?

Diez minutos.

Diez minutos. Más cinco para desplumarla.

Quince minutos. Vamos a sentarnos todos en el suelo.

Un cuarto de hora, señores. Si todo el mundo hace lo que yo diga. Si nadie va

puto héroe y llegamos todos a comer el postre a casa. ¿Estamos?

Sí. Muy bien, coge a la chavala y haz la ronda. Venga, niña, levanta.

¡Vamos, levanta, hostia! ¡Vamos, vamos!

Venga, venga, venga, nos sentamos bien.

Tranquilo, campeón, que estamos en hora.

Déjame la talegada de aquí, venga, me la pones aquí al lado. Venga, vamos.

Venga, para la otra, vamos. Venga, niña, vamos.

Venga, deja esto, venga, ahí, venga, tira.

¡Dios mío!

¡No,

no, no, no!

Sácalo. ¿Qué? Que saques el puto móvil del bolsillo.

Es mi novia que está preocupada por... ¿Me estás contando que eres el

señor?

Dile a tu novia que te has liado con los colegas. Venga.

No, mejor le cuento lo del atacólogo porque... ¿Para qué te creo? Venga,

¡Jaos esos móviles! ¡Venga!

¡Todo el mundo! ¡Los móviles dentro de la papelera! ¡Venga!

¡Levanta la cabeza y que te sangre!

¡Venga! ¡Venga! ¡Levanta la cabeza!

¡Que sangre!

¡Venga, señora!

¡El móvil de la chavala! ¡Lo tengo!

¡Muy bien!

¡Venga, hostia, vamos!

¡Agua,

agua, agua!

¡Venga, vigílame a esto!

Estamos en una.

Manitas levantas, ¿eh?

Adentro, hostia.

Allí, con el grupo. Venga, venga, venga. Y ahí hay más ambiente.

¡Dame, coño!

¿Qué

se

debe aquí?

9 ,50.

Oye, los chipis cojonudos, ¿eh?

Córrate 10.

Gracias.

Me tira para allá.

Espera, espera, espera, déjame pensar, déjame pensar.

¿Qué cojones está dando esos cimbratos?

No sé, no sé, no sé, no sé.

¡Cago en Dios!

A ver, ¿qué ves? Ya, ya, ya.

¿Qué dices? ¿Te ha ido la pinza?

¿Qué dices? ¿Qué coño? ¿Qué hace y qué te pide? ¿Qué hace que haces?

Es un tiro, tío, y te dejo solo.

Eres una persona manipuladora. Eres una persona tóxica.

¿Tóxica?

Tóxico es loquero que te ha servido el sexo, hostia. A ver, tío. A ver, por

favor.

Mírala ahora, tío. Son las tres menos veinte.

Podemos abrir la puta caja. Tú me llenas a estos mierdas. Yo lleno la cartera de

billetes. Y en cinco minutos estamos fuera como dos electricistas, hostia.

Como no hemos planeado.

Y no ha cambiado nada.

Dos días en el culo del mundo, tío. Tú y yo bebiendo mojitos, poniéndote hasta

el culo. Y follando, tío.

Follando como monos esos que te gustan. Como los putos monos del National

Geographic. Ahí están mis chicos.

¡Vamos! ¡Ya vamos ahí!

Mira, Olfa, me dijiste que el seguretas salía clavado y 36.

Son menos 20 y aquí no ha salido nadie.

Así que si le estás dando pali que corta de una puta vez porque tengo justo

media hora.

Y ya sabes lo que hay si quieres renovar el permiso. Eso o vuelta a Ucrania, tú

eliges.

Mira, Olfa, me dijiste que el seguretas salía clavado y 36.

¿Qué pasa?

Sí que se le está dando pali que corta. ¿Qué hostias pasa, coño?

¡Te va a dar el botinazo!

¿Dónde cojones vas?

¿Qué has hecho, tío?

Me temí una pipa.

¿Tú qué tienes?

¡Me temí una pipa en madera, hostia!

¡Hija de puta!

¡Dios!

¡Dios!

No, no, no, no, no.

No, no, no, no, no.

¡No! ¡No!

¡No tenía que ser un atraco con rehenes, hostia!

¡No tenía que ser un atraco con rehenes!

¡No!

Putada para el seguro.

Estoy cociendo, hostia.

Muy bien.

Yo me llamo Lola.

Y aquí el jefe se llama Jonan.

Y hacemos todo lo que él diga, ¿estamos?

A vosotros os vamos a llamar como nos dé la puta gana.

Lola.

Jonan.

Yo me llamo Raquel.

Yo que vosotros apagaría todos esos móviles.

Son las tres horas de comer.

En cuanto nos echen de menos empezarán a sonar uno detrás de otro.

Si los apagáis estaremos más tranquilos.

¿Eh?

Todos.

De pie.

¿Sabéis quién es Renes? No tenemos idea.

Hemos llegado con el tiroteo.

Quedaos desde el coche.

La ambulancia por ahí.

¿Ledesma? Luis Ledesma, ¿no?

Soy el oficial Carlos Garay, vengo a hacerme cargo de la mediación.

Ella es la suboficial Eva Domínguez.

Encantada.

No sabía que la judicial fuera tan rápida.

¿Era un cumplido?

Ya. Cuénteme.

La cosa ha empezado hace poco más de media hora.

Esos dos munipas patrullaban por la zona y han sido alertados por un par de

transeúntes.

Con lo visto, un fulano ha salido de la sucursal, se ha aliado a tíos con un

compañero de la nacional y ha vuelto a enterrarse ahí dentro.

¿El abatido iba detallado?

El abatido se llamaba Antonio Mediavilla. Y era compañero mío de la

Toñini. Un tío de los que ya no hay.

Llevaba tres años en extranjería y al pobre lo han coronado. Lo siento.

Bueno, los municipales se pueden ir. Encárguese usted, le des mal.

Perdón.

Vamos a ver.

Atención los de... En menos

de un minuto recibiréis una llamada al teléfono de la sucursal.

Pásame el móvil.

y además que no coño que no vamos a coger el teléfono

Habrá de esperar.

Ahora, ahora, ¿cómo te llamas tú?

Elías. Elías, Elías, si es que me da Elías.

Esto es como en la guerra.

Mi abuelo decía que comiendo, primero tiraban del guiso el carne y de segundo

sopa. O sea que al revés, lo pillas. Así si había que salir pitando, iban a tope

calorías. Pues esto es lo mismo, primero los de 500, de segundo los de 200.

Y de ahí para abajo, de más valor a menos valor, coño. Que lo tengo que

todo. Que si queda algo atrás, que sea la puta calderilla.

¿Qué quiere decir?

Que le han quitado el arma como si le sacudieran la caspa.

Lo enseño a mi novia.

¡Jonan!

¡Jonan!

¿Puedo pedirte un favor?

Cuando habéis entrado esta mujer estaba gestionándome un tema.

¿No te importaría que se sentara un momento al ordenador y terminara de

rematarlo?

¿Será solo un momento?

¿Tú que te estás quedando conmigo o qué?

Solo necesito que envíe una orden de pago a la central, a mi número de

Acaban de concederme un crédito y necesito el dinero para mañana.

Vamos.

Venga, patrón, a tu sitio, hostia.

Vamos.

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

¿Qué pasa, tío? La lista, esta, que dice que la tipeja esta le extiendan así que

mierda de un crédito que debe estar sin un puto duro. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

Más de 400, ¿verdad? Más de mil piolines, tío, que somos ricos.

Es que somos ricos.

Espera, espera.

Tranquilo, tío.

Puedo contestar yo por vosotros.

¿Qué dices tú? ¿Qué dices?

Quiero decir que... Espera,

espera, espera.

Espera, tío. Espera, espera. Deja que hable, deja que hable.

Si contestáis vosotros...

Lo primero que hará la PASMA será grabar vuestra voz.

Después enviará la grabación a todos los penales del país.

Terminará poniendo nombre y apellido.

Nadie puede camuflar su voz.

Supongo que los dos habéis estado en el truyo, ¿no?

¿Eres coleccionista de hostias o qué cojones eres tú?

A cambio quiero que ella envíe una orden de transferencia a mi número de cuenta.

Quiero, quiero, ni que quiero ni que...

¡Cojo el puto teléfono!

Y procuro parecer un poquito más nerviosa.

Mira, hostia.

¿Con quién habló?

Soy una de las rehenes.

Yo hablaré en nombre de los atracadores.

¿Cuántos son?

No puedo decirlo.

En cualquier caso, están dispuestos a todo.

¿Y los rehenes? ¿Me puedes decir al menos cuántos son?

Siete.

Cinco empleados y dos clientes.

Dile al madero que ya está bien.

Que ya me cadora en punto y ya veremos nosotros lo que le decimos.

De momento eso es todo.

A partir de ahora, llame cada hora en punto y nosotros le iremos diciendo las

condiciones.

Es clave que sea puntual.

Tenga mano papel y bolígrafo y apunte palabra por palabra cuatro en punto.

Recuerde.

No te he dicho eso, ¿eh?

Habla normal, no machaques.

Eres un colegio.

Solo quería ser convincente.

Peculiar, ¿no?

Sí. O sea, bastante peculiar.

¿No te parece?

Me refiero a su forma de hablar, al final es como... no sé.

¿Estás pensando lo mismo que yo?

Sí.

Vale, ahora vuelvo.

Hazme una transcripción completa.

Dame tres minutos.

Ok.

La palabra es la palabra.

Bueno, yo cuando te he prometido algo.

Además, todavía no nos has conseguido nada.

Si nos envías a orden de pago antes de las seis, estoy jodida.

Mira,

vamos a hacer una cosa, maestra.

Tú te vuelves a tu puto sitio hasta la llamada de las cuatro.

Y yo me voy pensando si te hago un favor o no te hago un favor.

¡Sí, sí!

Muy bueno.

Vigílame a esto, sobre todo a esto.

Jefe. Jefe, ven.

Está pelitado.

Pelitado de pasma. Escucha, escucha.

Tú.

De momento esto es lo que le vas a pedir a la pasma.

Pizza para todos.

Y bollos.

Y dulce, tía. Azúcar, azúcar.

Tenga cuatro.

Vale, ya está. Primeras palabras de cada frase.

Vamos a ver.

Tenga cuatro.

Joder, es que no tiene ningún sentido.

¿Te dice algo a ti?

A ver, lánzamela a mí otra vez, por favor.

Hecho.

De momento eso es todo.

A partir de ahora, llame cada hora en punto y nosotros le iremos diciendo las

condiciones.

Es clave que sea puntual.

Tenga mano, papel y bolígrafo y apunte palabra por palabra cuatro en punto.

Recuerde.

Si es que nos estamos complicando hostias. Tiene que ser más simple.

Tírame la última frase, solo.

Un segundo.

y apunte palabra por palabra cuatro en punto.

Recuerde. Apunte palabra por palabra cuatro en punto.

Joder, si es que se trata solo de leer tal cual y despreciar solo este punto de

aquí.

Apunte palabra por palabra cuatro.

Palabra cuatro.

Joder, nos está diciendo que la clave de las próximas conversaciones es la

palabra que está en cuarto lugar de cada frase.

O de cada párrafo, o de cada conversación, o de cada intervención.

Eso ya no lo sé.

Así que nuestra tía de los recados está intentando establecer una vía de

comunicación, ¿no? A espaldas de los atacadores, parece.

Sí, joder.

Elemental pero eficaz. Bueno, se le hay un problema aquí, claro.

¿Cuál? Hostia, Ceba, pues que esto sea una paja mental mía.

Pero usted se está escuchando.

Eso es lo que les enseñan en el cursito de encriptología.

En cualquier caso es una de las posibilidades. Yo creo que lo suyo es

cerciorarse haciéndole entender que le hemos pillado la jugada y ya está. ¿No?

¿Qué? Es lo suyo, sí.

Las cuatro clavadas.

Muy bien.

Ellos lo están escuchando.

Bien. Me dirijo a vosotros directamente, entonces.

Si os entregáis ahora y liberáis a los rehenes, las cosas van a ser mucho más

fáciles para todos. Pero sobre todo para vosotros.

Ya sabéis que los jueces conceden mucho valor a una entrega voluntaria. Cuanto

más rápida, más valor.

Dicen que no.

Bueno.

Pero que sepan que esta puerta va a seguir abierta en todo momento.

¿Qué es lo que quieren?

Bien, apunte. Solo son dos cosas.

Comida y bebida.

¿Qué clase de comida y bebida?

¿Me está apuntando?

Con dos clases de pizza bastará.

Cervezas y refrescos.

Pizza, cerveza y refrescos.

¿Algo más?

Sí.

Sí, apunte también una caja de bollos.

Que sean dos.

Dos cajas de bollos.

¿Más? Café para mí.

Ojo.

Con leche desnatada.

¿Algo más?

Ya.

Nada más.

Azúcar blanco para mi café, por favor.

Es una tía rara tú, ¿eh?

Café cortado con leche desnatada y azúcar blanco.

Vale. Creo que lo tengo.

Qué lío, ¿eh?

Son dos.

Una, ojo blanco.

Traducido, los atracadores son dos. Un hombre y una mujer.

Y ella tiene el ojo blanco.

Bueno, puede ser.

Ponte en contacto con la gente de archivos a ver qué tienen.

Tres agentes de intervención se van a acercar y lo van a dejar ahí, justo al

lado de la entrada.

¿Estamos?

Así que, por favor, tranquilos. ¿Vale?

Tranquilos.

Madre de la pizzería.

¡Alto!

¡Para atrás!

Un voluntario, para coger los billetes.

Pito, pito, gorgorito, ruda,

ruda.

¡Hijita! ¿Qué pasa, que estamos cagadas o qué?

¡Venga a la pizza!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos, cagada!

¡Ya voy, ya voy!

¡Venga!

Atentos aquí.

Tranquilos, tranquilos, tranquilos.

¡No, no, no! ¡Para! ¡Para!

¡Hija de puta!

¡Para! ¡Para! ¡Para!

¡Para la accia!

¡Hija de puta!

¡La cagada que se ha pirado!

¡Dame otro!

¡Dame tú!

¡El director arriba!

¡Venga la puta puta! ¡Vamos!

¡Venga accia!

¡Vaya!

Te reviente ese tripón.

No me la jodas, ¿eh?

No me la jodas tú también.

Tranquilo.

La guarda, Joaquita.

Ahora me vas a decir todo lo que has visto ahí fuera.

¿Qué? Que no hay una mierda por esa cristalera, pero es una mirilla, coño.

¿Cuánta madera hay?

¿Seis? ¿Siscientos? ¿Tres mil? ¿Cuántos? ¿Por qué no me fijabas?

¡Ya!

Buenas

tardes,

les informamos en directo desde la plaza...

La tensión un poquito alta.

Pero no te preocupes porque baja enseguida.

¿Vale?

¿Puedo hablar un momentito con ella?

Vale, pero no me la atreves mucho.

Gracias.

Hola.

Te llamas Hirachi, ¿verdad?

Hola, Hirachi. Yo soy Carlos Garay, oficial.

Vaya susto, ¿eh?

¿Podemos hablar un momento?

Es una pareja, ¿verdad?

Los atracadores. Son dos.

Ella se llama Lola.

El Jonan.

Perdona. ¿Carlos?

Mira. ¿Esta?

Sí.

Esta es Lola.

Lo que pasa es que ahora lleva el pelo más largo.

Es el Carmen Torres. Perdió su izquierdo en una partida de mus extremo con otra

reclusa. ¿Mus extremo? Ah, salió incondicional hace un mes.

Enséñale, por favor, estas otras a ver si alguno de ellos es Jonan.

¿Reconoces alguno?

Sí.

Este de aquí.

Este es Jonan.

Lo que pasa es que aquí sale mucho más guapo. En realidad está mucho peor.

Joder, no suponía.

Ese es David Soto.

Coincidió con ella en el duestro. Hicieron un curso de cocina juntos.

Sí, salió como un mes antes que ella.

¿Qué pasa?

Pues que él lleva... que lleva enganchada la aerolínea desde los 30

que creo que tenemos un pequeño problema, ¿sabes?

Mirad, ¿que fue el que han disparado?

Mirad, ¿que?

¿Qué? ¿Fue este el que disparó?

Bueno, muchas gracias.

Ya está.

A ver, lo que está claro es que la parejita no va a querer volver al trullo

tan pronto, ¿eh?

¿Y de los rehenes qué me dices? ¿Hasta qué punto están en peligro?

¿De uno al diez?

No sé ni idea, la verdad.

A ver, es verdad que Soto es la primera vez que mata, pero Torres es otro tema,

¿eh? Acuchilló a una madre y a su hija en la casa donde limpiaba.

O sea, por lo visto las mujeres llegaron antes de lo previsto de vacaciones y la

pillaron trincando o algo así. No sé, le cayeron 42 años de cárcel.

No, que si no fuera por la reforma del código seguiría paseándose por el patio.

¿Persil psicológico?

No la encuentran.

Pero vamos, el director del dueto me lo ha definido como un alma imprevisible en

el peor sentido de la palabra.

Aunque es una auténtica hija de puta.

Una mierda de cerveza sin alcohol, ¿eh? ¿Eh, campeón?

¿Eh?

A ver, ¿quién sabe de tecnología aquí?

Yo soy informático.

Pues ponme la tele.

Las noticias.

¡Eso es! ¡Muy bien!

¡Muy bien!

¡Muy bien!

¡Hijos de puta!

¡Se lo inventan todo,

tío! ¡Eh, campeón, ven!

Ven, tío, que estamos en la tele, ven.

Ven, que nos vamos a hacer famosos.

Me está contando que no va a decirle a esos cabrones que sabemos quiénes son.

Lo que yo creo que hay que hacer... Para una puta vez que sirve de algo la

mariconada esa del cursito en criptología.

Si es el puto ABC, joder.

Le llamamos por su nombre, se cagan patas abajo y se entregan. Así de fácil.

puede escuchar? ¿Qué me va a contar, eh? ¿Me puede escuchar? ¿Qué cojones me va

a contar? ¿Me puede escuchar lo que le tengo que decir? ¿Me puede escuchar?

Y no vuelva a interrumpirme.

Estamos. Le des más.

¿Estamos? Bien.

Decirles que les hemos identificado puede ser una buena baza. Estoy de

sí.

Pero si no sale mal.

Y si lo que hacen en vez de entregarse es ponerse más nerviosos y liar la de

Dios es Cristo ahí adentro.

Ay, mira.

¿Sabe por qué estamos discutiendo usted y yo?

¿Por qué?

Porque he desgastado el triple de solas que usted.

¿Y tú, suboficial, qué piensas?

Estoy con él.

La seguridad de los rehenes es lo primero.

Y respecto al cursito de encriptología, no es encriptología, es criptología.

Es más fácil.

Bueno, pues no se hable más.

Como responsable del dispositivo, decido que nos reservamos la información,

¿vale?

No me lo puedo creer. Bueno, pues tendrá que creérselo.

Bueno, y ahora hay que hacérselo saber a nuestra interlocutora. Prepárame unas

frases, por favor, con su clave o su... La cuarta palabra. La cuarta palabra.

¡Mierda! ¡Mierda, puta!

Yo no aguanto, tío.

¿Desde cuándo no aguantas tú?

¿Desde cuándo no aguantas? Te tengo que recordar el 2, tío. Cuando se cortó el

suministro. Mira el puto reloj, son solo 7 horas. ¿Qué te hagas a un puto mundo?

¿Tú confías en mí?

¿Tú confías en mí?

¿Sabes quién es el mejor pobre?

El que guarda la pasta debajo del coche.

¿Por qué?

Porque deja de ser pobre cuando sale de la punta. No.

Un obús.

Ese bicho, hostia.

Ese bicho.

Vamos ahí, campeón.

Vamos ahí. Vamos ahí.

Tengo que te cuente lo que le vas a pedir a la palma.

Antes dame tu palabra de que vas a dejar que ella envíe mi orden de pago antes

de la ceiba.

Son estos tíos que van a caer a ti. Una detrás de otra.

Tienes mi palabra.

Vale, a tiempo.

Dale.

Identificados, no utilizamos peligroso seguridad.

Bueno,

no es para tirar cohetes, pero es que he tenido diez minutos. Yo creo que se

entiende, ¿no?

Lo vamos a hacer a mi manera.

Apunte sus condiciones.

Nada tiene que fallar.

Esta noche a las 12 en punto quieren un monovolumen para ellos y los rehenes a

la puerta de la sucursal.

Gran cilindrada, color negro.

Entendido.

Por supuesto, piden que el depósito esté lleno.

Gasolina.

Gasolina.

La calle...

A contar desde la puerta hasta el cruce la quieren totalmente despejada.

A partir de ahora ya no habrá más llamadas.

La única que esperan es la de las doce diciendo que el coche está en la puerta.

Es tu turno.

¡A currar!

Nada que contar.

Pues a esperar.

Ahora responderán con la confirmación.

Estamos controlando, campeón.

Sí.

Qué raro.

Renvíe la solicitud.

Con una vez es suficiente.

¡La renvíes, coño, te ha dicho!

Ya les vale a estos de tan muy bien.

Seguro que están todos en la máquina del café, las contando. ¡Reenvíalo otra

vez! ¡Reenvía, coño!

Cuidase ánimo, maestra.

No atragas un banco.

No puede ser, tío. No es bueno, hombre.

Eso es no lo tuyo. Eso está jodido.

Señor director, ¿no se puede bajar la puta calefacción aquí?

Es un sistema de climatización.

¿Y?

Que el que lo lleva está de baja.

De baja.

¡Puto país!

¿Era hora?

Toma, te lo vas a necesitar.

Informático, ven aquí.

Vamos a poner la semifinal.

Echamos el rato.

No tardo nada.

Y sígame a estos. Ahí, despierto.

No te me duermes, campeón.

Aquí la sirenita.

La sirenita la echamos al menos ya.

El festival este.

El día y el color.

Mañana cuando vengan los tres seguros les dices que me han dado un puñetazo.

Esto ya está.

¡Hostia!

¿En serio?

Hombre, es la semifinal de Copa.

Están jugando la vuelta.

Está la cosa ahí, ahí.

Un partidazo.

Oye, voy a echar un ojo, si no te importa, ¿vale? Al fin y al cabo aquí

va a haber movimiento hasta las doce.

Nada, nada.

Échame el vaso, anda.

Gracias.

A duris, a duris, a duris. Joder.

Mira, mira.

Eso es un paquete.

¡Qué gol, tío!

Gracias.

¡Dale algo al chaval!

¡Para! ¡Para! ¡Para!

¡Para! ¡Para! ¡Para!

Te escucho.

Necesitamos una dosis de heroína, jeringuilla y todo lo demás.

Ni mataratas ni muy pura.

Es urgente.

Está bien, yo les aviso. Que no falte de nada, por favor.

Podría pasar y ha pasado.

Ocúpate de esa dosis, por favor. Vale, voy.

Eva. ¿Qué?

Por la vía rápida.

No. Asumo yo la responsabilidad.

¡Alto! ¡Tú! ¡Tú!

¡Ven aquí, coño!

Abre bien las orejas y escucha lo que te voy a decir.

Luego no digas que no te he avisado. Es que no voy a poder hacerlo bien. ¿Qué

no? No tengo memoria visual.

Lo guardas tú. Ya sé a ver cuándo te pidan un retrato rojo de mi careto.

Eso si sabes mi moda.

Yo sí tengo memoria visual.

Tres azules y dos rojos.

Los rotuladores.

Los rotuladores en el bote de la mesa. Ahí, a mi espalda. Puedes verlos.

El bote está estampado con la fotografía de un gato.

Es un cachorro. Y su pelo es atigrado.

El crédito super vacaciones lo tienes delante de ti.

En la pared.

Mamá lleva tres toallas blancas en la mano. Y la camiseta del mayor es del

del colador de arena del pequeño.

Verde.

A la niña le faltan dos paletas.

¡Que se vaya!

¡Que se vaya ya!

Cinco celulares, dos furgones y un camuflado.

Madero es cerca de veinte.

También hay francotiradores.

Yo he contado seis.

Almovidos.

Pues al lío.

¿Puedo ir al baño?

Ya sabes dónde está, ¿no? Puedes ir sola.

Todavía queda una hora.

¿Soto? Sota, Sota.

Tío, mírame, mírame, mírame.

No te vayas, Soto.

No me dejes sola, tú, no.

¡Dame!

Hijo...

¡Hija de puta!

¡Le dije que no te escuchaba!

¡Que no te escuchaba!

¡Tú le has matado!

No le he matado a nadie, hostias. ¿Qué han sido esos hijos de puta que le han

pasado a Matarrata?

¡Además, qué hostias!

¡Que tú estás metido en esta mierda como el que más!

¡No! ¿No tenías tu parte de la tajada o qué?

¡Tú le has matado!

¡Tú le has matado! ¡No, no disparen! ¡No disparen! ¡No disparen, por favor!

¡No disparen!

Si dispara la policía, escuchará el ruido y entrará en el rincón.

El disparar no va a devolverle la vida.

¡Esta es una mierda de país!

¡Llena de hijoputas!

Yo vine por una vida y solo encontré hijoputas.

Hijoputas que explotan.

Hijoputas que violan.

Hijoputas que matan.

Yo no voy a vivir.

Puedo dudar de escapar de una forma segura.

¿Puedo apoyarme?

A cambio, quiero 35 .000 euros del botín.

35 .000 euros es lo que acabo de perder por vuestra culpa.

En cierto modo, son míos.

Me río, te pego un tiro.

Vamos.

Solo quiero 70 .000 euros Bin Laden de un botín de 400 .000 pavos.

Botín que ya no tienes que compartir con nadie.

Bin Laden, ¿no?

Así es como llamáis a los billetes de 500.

No te entiendo, tía.

Si no los consigues mañana, los consigues pasados mañana, los créditos

caducan en un día.

Tiene que ser mañana.

Sí o sí.

Se llama telorragía.

Su principal causa es un cáncer de mama avanzado.

Cuando empieza a sangrar, dura una semana.

Apenas me quedan tres meses de vida.

Esos 35 .000 son la mitad para suscribir una buena póliza de vida.

Y la otra mitad para untar a un Matazanos que certifique que soy la tía

de Bilbao.

El problema es que ese Matazanos está haciendo una sustitución.

Y termina mañana.

¿Qué historia me estás contando?

Lola, si no firmo esa poliza mañana, ¿mi hija será una muerta de hambre cuando

salga del centro de acogida?

Nadie concede un crédito a una moribunda.

Acompáñame.

El invento cuenta.

Pero lo que más cuenta es la ambición del que tienes enfrente.

Ese imbécil de Elías quería marcarse un tanto para su caja de mierda.

¿Un puesto en la central?

Puede. O puede que no.

Hay gente cuya única ambición es una palmadita en la espalda.

A ti no tengo por qué mentirte.

¿Tú quién cojones eres?

Una tía desesperada. Que no se llama Raquel Crespo Rementería.

¿Qué coño tienes en la cabeza?

Ahora estás sola.

No es fácil escapar sola con cinco rehenes. Dile que la que se te ha

habrá puesto tu cara en un retrato robot, Lola.

Dale, yo soy tú.

¿Y la voz?

No se puede cortar las puntas a la voz.

Tampoco tengo que hablar tanto como tú.

Eres un poco hija de puta tú, maestra.

¿Por qué me tengo que fiar yo de una hija de puta?

Porque si te descubro antes de tiempo, tú puedes decir que yo también llevo

parte de ti.

Me juego tanto como tú.

Esto ya está.

Igualitas.

Bien,

esto es lo que va a pasar.

Los atracadores salen con los rehenes, se suben al vehículo y se largan

tranquilamente. No quiero francotiradores espontáneos ni aquí

arriba ni hostias, ¿de acuerdo?

La idea es que todos los rehenes le puedan contar mañana el pifostio este a

familias, a sus amigos y a quien sea. ¿Estamos?

Bien.

Usted encárguese de tener un furgón preparado con cuatro agentes en la

con Zavalvide.

¿Bien? Vale.

Tú te vienes conmigo en el coche, ¿vale? Ok.

Venga, va.

Le das más.

Usted encárguese de limpiar esto cuando nos hayamos ido.

Volvemos al salón. Dejáis las carteras encima de la mesa y os sentáis donde yo

os diga. ¡Vamos!

¡Vamos! ¡Vamos rápido!

¡Vamos!

¡Venga!

¡Alegría! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

¡No nos paramos!

¡Vamos, coño!

¡Alegría! ¡Venga, venga, venga! ¡Al fondo!

¡Vamos!

¡Tú, conmigo!

Con dos hierros parecerás más hija de puta.

Pero recuerda, esta sigue aquí.

Adelante.

A veces así no vamos a apagar a nadie.

En este ojo, que ya no tengo remedio.

Empezó a no parecer yo.

Ponte estas llaves entre los dedos.

Vamos. Vamos.

Dale, dale.

Dale, dale.

Así te esforzarás para que no se descubra el pastel antes de tiempo. No

sea tan difícil esconder tus putos 70 bin ladders en una papelera.

Ese no era el trato. ¿Qué trato? ¿Qué trato?

Muy bien.

Muy bien, maestra.

Te he visto, Raquel.

¿Cómo que jóvenes te llamáis?

Aquí donde me ves es una tía legal.

Si te digo que te gasto 35 .000, es que los vas a tener.

¿Sabes?

El monovolumen ya está aquí preparado.

¿Y la calle?

Despejada, hasta el cruce.

Ahora te lo puedo decir.

Los atracadores eran dos.

Un hombre y una mujer.

Y digo eran, porque él ha muerto a los dos minutos de inyectarse.

Joder.

Me dijeron que era buena.

¿Cómo lo hacemos?

Bien.

Antes ha de saber que ella ha decidido dejar a una de las rehenes en la

sucursal. No es ningún acto de buena voluntad.

Es un acto de venganza.

¿Cómo, cómo? ¿Qué quiere decir?

Tranquilo.

Aún está viva.

Quiere que coloquen el monovolumen a dos metros de la entrada.

Las puertas han de estar todas abiertas.

Saldrá con cinco rehenes.

Si todo va bien, nos irá soltando cada diez kilómetros.

Cinco minutos.

Gracias.

Entrena por la red.

Inocente en el suelo.

¡Sacadón localizado!

¡Lo tengo!

¡Limpio!

¡Acción!

¡Confirmado! ¡Es el Yoki!

Uno menos.

Pide una camioneta para esta pobre mujer.

¡Anti, llévala al hospital ya!

080 para 020.

La red parece muy grave. He ordenado su charla de enamoración.

Muy bien, gracias.

Te voy a joder, Torres.

¡Listo!

Han cogido a la media recalde.

Voy por ello. No, no.

Mantengamos la distancia.

¡Esta tía no es Lola! ¿Qué?

¿Qué estás diciendo?

¡Eres la tía rara! ¡Eso es lo que digo!

¡Que me tires el ojo bien!

¡¿Qué haces?! Han

parado en mitad de

la carretera.

Aún han pasado los 10 kilómetros.

Venga, pues ahora sí. Acelera.

Va.

¡Barranza!

¡Esto no va, no va!

No soy Lola, pero voy a usar este para que ella me oye.

Mierda va por todos, ¿vale?

¡Mierda!

¡Mierda, mierda!

Sí, para.

Para.

Claro.

Vamos a salir.

Salimos, salimos.

Vale, voy contigo. Va, ten cuidado.

¿Ya?

Gracias.

El oficial te espera en la sala.

¿Vale?

Buscaba al más vulnerable.

Y la más vulnerable resulta ser yo.

Torre, ¿no?

Hacía dicho que se llamaba.

Registró nuestras carteras y encontró la foto de mi pequeña.

Dijo que iría por ella si no les prestaba mi voz.

¿Tiene una hija?

Sí.

Alba.

Tiene seis años.

Dijo que la mataría, aunque fuera desde la cárcel.

Que tenía contactos en la calle.

Y que lo harían por ella.

Por eso tuve que ayudarles.

Pero al verla matar al vigilante sentí un miedo como nunca he sentido en mi

vida.

mi hija muerta si no hacía todo lo que me pedían.

Como hacerse pasar por ella, ¿no?

Tenía tanto miedo por Alba.

Bueno, yo creo que por esta noche es suficiente.

Ya hará usted una declaración más completa mañana, ¿vale?

¿Le parece bien a las cinco de la tarde?

Creo que a los dos nos viene bien dormir hasta mediodía, ¿no?

Antes de irme, si me lo permite, me gustaría decirle algo.

Bueno, en realidad no sé.

Creo que está de mal.

No, no.

Adelante, por favor.

Dios mío, cómo vengo.

Esto trasparra la ropa más limpia.

Ha sido una noche dura.

Raquel.

Raquel.

¿Me va a decir algo o no?

Creo que voy a meter la pata.

Eso lo decidiré yo.

No es una declaración. Me refiero a una declaración de amor. Que no es una

declaración de amor, quiero decir.

¿Cómo?

Creo que por carta sería más raro.

En mi vida me he entendido con un hombre como con usted.

Ya lo he dicho.

En serio.

Si miro atrás no encuentro a ese hombre.

Hasta mañana.

Agur. Agur.

¡Tú! ¡Tú!

¡Ven aquí,

coño!

Abre bien las orejas y escucha lo que te voy a decir.

Luego me dirás que no te avisaba.

Es que no, no voy a poder hacerlo bien. Es que no, no tengo memoria visual.

Lo guardas tú. Es que ahora cuando te pidamos el trato rojo, te dedicaré tú.

Yo sí tengo memoria visual.

Su llave.

¿Te vas ya?

Hombre, llevo casi 24 horas en pie.

Vale, ¿te lo cuento ahora o prefieres dormir tranquilo?

Te lo cuento ahora, ¿no?

Sí.

El teléfono y domicilio que nos dio la mujer son falsos.

Estupendo. O lo que es lo mismo, que no va a venir a la cita esta tarde.

Pues esto va a suponer un buen borrón en el expediente, lo sabes, ¿no?

Bueno, a no ser que Carmen Torres nos lo limpie.

Mira, estaba en uno de los bolsillos de su chupa.

Se ha bajado internet.

Es un enlace sobre canoa quebrada en la costa atlántica de Brasil.

Este fenómeno nos ha enterado que desde los años 90 tenemos tratado con el país.

Va, pásalo al centro de coordinación y que estén a lo largo.

Vale, les paso también la descripción de la señorita cuarta palabra, ¿no?

Ok. Y tú descansa un poco, anda. Yo también, por favor.

Ni siquiera me voy a molestar en contarlos.

¿Sabes por qué?

Porque a mí estos 35 .000 euros me importan una mierda.

Yo no ando precisamente escaso de líquido.

Lo que sí que me importa es que intentaras pegármela.

Solo imaginarme allí plantado como un idiota en medio del juzgado, preguntando

por una subasta que no existe, se me revientan las venas.

¿A cuánto has estimado antes con esta mierda? No, yo te lo voy a decir.

A doce.

¿Y sabes por qué lo sé?

Porque yo soy tu número 13.

¿Qué va a pasar con Alba?

¿Pero qué clase de pregunta es esta?

No le haga daño, por favor.

No tiene más que llamar a los servicios sociales y... Tienes una rara habilidad

para ofenderme.

¿Te parezco un monstruo?

Esa preciosidad empezó a vivir de verdad el día que entró en esta casa.

Y aquí seguirá.

haciendo que a Verónica y a un servidor se nos caiga la baba.

Dentro de un par de años, el recuerdo de esa timadora de medio pelo que tenía

por madre solo será un agujero negro en su cabecita.

Dime, ¿de qué te sirven ahora tus 167 de coeficiente?

Que iba a responder a Albita cuando le preguntase a los compañeros del colegio

cómo se llama tu mamá.

Pues unos días Sonia, otros días Margot, otros Laura.

¿Cómo coño te llamas ahora?

¿Y cuándo le preguntasen por papá? Pues mi papá es un chuloputas que va saltando

de vieja en vieja.

¿Qué pretendías metiéndolo en tu cama?

¿Rejuvenecer?

Parecerá un accidente.

Solo para ella.

Me gustaría despedirme.

Con verla será suficiente.

No lo conozcas, corre.

Creo que tiene usted mucho más que contarnos.

Ya está.

¡Mamá!

Hola.

He querido hacerte un ratito para despedirme, pero ahora tengo que

otra vez.

¿Y por qué te tienes que volver a marchar?

¿Por qué no te quedas conmigo en esta casa tan bonita?

Porque... Tengo cosas que hacer.

Pero te prometo que cuando vuelva te traeré un regalo mil muy bonito.

Ay, me encanta cuando haces eso.

Y a mí me encanta más cuando te pones rubia.

¿Qué te ha pasado?

Ha sido un tropiezo.

Oye, se ha portado bien ese señor.

Sí, pero dice que eres una mentirosa.

Te cuenten lo que te cuenten.

Recuerda siempre que tú estabas en todas mis mentiras, ¿vale?

Gracias.

¡No!

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