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ASESINATO EN LA CIUDAD DE YELLOWSTONE
CIUDAD DE YELLOWSTONE, MONTANA - 1881
CANTINA
HERRERO
-Buenos días, alguacil. -Buen día.
-Sheriff. Hola, Sheriff. -Buen día, amigos.
Las cartas son como el amor.
La esperanza nunca muere.
El pueblo es más seguro
cuando van a la iglesia todos los domingos.
Buenos días, sheriff.
Isabel.
Hora de ir a la iglesia, hijo.
Pa, tengo muy buenas cartas. Solo --
Dije que es hora de ir a la iglesia.
Pa, solo quiero terminar este juego
porque estoy un poco atrasado.
Estoy por ganar.
Ni te levantes porque estoy a punto de --
-Jimmy. -Lo voy a sacar.
-Jimmy. -Ahora, Jimmy.
Tiene razón. Es domingo. Ándale, vaya. Ahora.
Ándale, mijo.
Extraña a su...
Extraña mucho a su mamá.
Está perdido.
Necesita llorarla a su manera.
Sí, sí.
¡Emma!
Emma, ¡¿dónde estás?!
Emma, ¡mira lo que traigo!
¡Emma!
Ahí estás. Ahí estás.
Mira.
¿Ves?
Te lo dije.
Te dije que lo encontraría, ¿no?
Y lo encontré.
Estas grandes necesitan purificarse.
Pero esto es oro puro.
Directo del suelo.
Somos ricos, nena.
Más ricos que nunca. Más ricos que todos.
Después de tanto tiempo, somos ricos.
¿Puedes creerlo? ¡Somos ricos!
¡Vamos, Gallo!
¿A dónde vas?
Al pueblo. Acabo de encontrar oro.
¡Vamos!
Muy bien. Muy bien. Siéntense.
CABALLERIZA
-Señora. -Buenos días.
¿Qué son?
Sombras, oraciones.
Algunos son recuerdos.
Otras, esperanzas.
¿Cómo se llama?
Barbary.
Barbary.
¿Por cuánto tiempo lo vas a hospedar?
¿Encontraré amigos aquí?
¿O lo necesitaré listo para partir?
Mis amigos son dueños de la cantina.
Si buscas amigos, ahí los encontrarás.
¿Qué se cree que hace?
Daría toda mi fama por una cerveza y seguridad.
¿Seguridad?
Los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte.
Los valientes solo mueren una vez.
De todas las maravillas que he oído,
la más extraña es que los hombres teman ver la muerte.
El final necesario llegará...
cuando llegue.
Virginia.
¿De dónde eres?
¿Te quedarás un rato, o solo vienes de paso?
¿Qué hombre puede conocer el mañana?
Solo es casualidad,
determinada más por circunstancia
que por voluntad.
¿Qué significa eso?
Eso es poesía, Ginny.
Ten cuidado con eso por aquí.
A la gente le gusta entender cuando les hablas.
A mí me parece bonito.
Esta mañana quiero hablarles
de dos clases de riquezas.
El oro, el cual todos vinieron a buscar, y la gracia.
¿Qué es la gracia?
¿A qué nos referimos?
Se dice que la gracia no es otra cosa
que la fuente e inspiración de lo divino
trabajando en nosotros para inspirar nuestras virtudes.
Mientras están trabajando en la montaña,
recuerden que el oro terrenal sin la gracia divina
es oro falso,
y solo trae destrucción y desastre.
¡Sí! ¡Oigan todos!
¡Escuchen! ¡Encontré oro!
¡Salvé al pueblo! ¡Es un milagro!
Está bien.
¡Todos salgan!
¿Están en la iglesia los domingos?
Ey, Dunnigan, estás perturbando la paz.
Quiero perturbar más que la paz, alguacil.
¡Acabo de encontrar oro!
-¡Vengan, salgan! -¿Qué hacen?
Salgan. Vengan acá.
¿Vino a beber?
No, alguacil.
No lo creo.
¿Qué tan rico eres?
Somos ricos.
¿Me vas a dar un poquito?
Cuidado. Él sabe a lo que vino.
Todos, vengan acá.
Venga, bebamos. ¡Yo pago!
¿Qué mentiras les has contado?
Edgar, ¿qué te parece?
¿Crees que con esto pago por todo el pueblo?
¿Qué crees? ¿Crees que me voy a creer --?
Vaya mierda.
Maldición. Mickey. Mickey.
¡Serviré bebidas!
¿Explotaste la montaña?
¿Fue lo que oí esta mañana?
Sí, tuve un presentimiento.
Mi esposa necia siempre me decía
que no tendría resultados.
"Ríndete", me dijo. "Vámonos a Oregón".
Si te vas a Oregón, te mato.
No me iré a Oregón.
Le dije: "Emma, cállate, porque sé que servirá".
Y vine al pueblo por la dinamita.
Lo recuerdas, ¿no, Wilcox?
Claro que sí.
Me dijiste que no tenía dinero para dinamita.
Y tenías razón.
Así que te lo cambié por el reloj de bolsillo de papá.
Aquí lo tengo.
Y me diste dinamita extra para la buena suerte.
Y eso no lo olvido.
Así que te diré lo que haré.
Te ofreceré comprar ese reloj de oro
por un precio que te deje ganancia.
¿Qué te parece?
Maldición.
Porque exploté esa dinamita.
Oh, Dios, me dio más oro del que han visto en su vida.
Habrá que trabajar mucho para sacarlo del suelo.
Tenemos que construir una mina nueva,
lo que significa que todo el que quiera tendrá trabajo
por muchos años.
-¡Sí! -¡Sí!
Todos los que se fueron van a regresar.
Y todas las ventanas cubiertas
estarán llenas de cosas elegantes que vender.
Edgar, ese teatro que no acabaste de construir,
más vale que practiques tus líneas, amigo,
porque estarás en el escenario
gritando Shakespeare antes de lo que te imaginas.
Algunos nacen como grandes.
Otros logran la grandeza.
Y a otros se les echa la grandeza encima.
¡Te dije que has estado practicando tus líneas!
¡Por nuestro pueblo!
-¡Por nuestro pueblo! -¡Por nuestro pueblo!
Y el éxito que hemos esperado.
¡Sí!
¡Mentiras, Dunnigan!
Te oigo hablar mentiras, y no me gusta.
Verte pagarle a Edgar, cuidar de tu ramera, Isabel,
velando por las provisiones generales,
Wilcox con ese reloj tuyo.
¿Qué de lo que me debes a mí
por lo que perdiste en la mesa, eh?
Bien, ahora --
Edgar, ¡no te metas en esto!
¿Qué de lo que me debes a mí?
A mi parecer, no fueron juegos justos, Harding,
así que no te debo nada.
No. Estamos celebrando.
¡No lo toleraré!
Un hombre encuentra oro y ahora cree
que puede hacer lo que quiere.
Me debes, y te lo voy a cobrar.
¿Quieres bailar?
Si pones tu dedo en el gatillo
te dispararé entre ceja y ceja.
Dunnigan, jugaste cartas y perdiste.
Jugaste otra vez y volviste a perder.
Si te acusan de trampa, lo discutes ahí mismo,
no cuando te exigen que pagues.
Págale.
Bien.
Mickey.
¡Disfruten!
No sé.
Pasé tanto tiempo tratando de encontrar oro.
Jamás pensé en qué haría si lo encontraba.
¿Qué vas a hacer tú con él?
París.
No.
Una escuela.
¿Por qué no hacemos los dos?
Fue un buen sermón.
Vivo la parábola del sembrador, Alice.
Y todas mis semillas caen en terreno rocoso.
En la parábola del sembrador, eso no importa.
El punto es contar la verdad,
y dejar que Dios ablande sus corazones
para que escuchen.
Además, yo no soy terreno rocoso.
Yo oigo cada palabra que dices,
y cada palabra me hace amarte más.
¡Gallo!
¡¿Quién anda ahí?!
¡Salgan!
Harding, ¡¿eres tú?!
¡Mataste a Gallo, hijo de puta!
¡Si quieres mi oro, ven por él!
¡Ven a pelear como hombre!
¿Dónde estás? ¿Dónde estás?
"Deshice como una nube tus rebeliones,
como niebla tus pecados.
Vuélvete a mí, porque yo te redimí".
Isaías 44:22.
Todo va a cambiar con la mina,
la gente que regrese.
Quizá un hombre haga de mí una mujer honesta otra vez.
Los hombres no buscan esposas en un burdel, Ginny.
Cuando quieren casarse, van a la iglesia.
Por eso está aquí la Srta. Alice,
para que esto se sienta como una iglesia.
¿Te gustaría casarte algún día?
Él era amable y gentil, y me trataba bien.
Yo jamás me casaré.
Ya sé cómo son.
No has conocido al hombre correcto.
Isabel sí. Se casaría con Robert Dunnigan.
Pero él ya está casado.
Si es pecado amar a un hombre casado,
Dios me perdonará.
¿Es cierto? Si está casado.
El único pecado es apartarse de Dios.
Y si lo buscamos en el pecado, será menos tentador.
Espero que el Señor me perdone,
pero sé que la inteligente
no ha terminado sus quehaceres.
A hacer quehaceres.
No hay quien haga un ataúd. ¿Puedes hacerlo?
Para darle un funeral apropiado.
¿Quién haría algo así?
No.
Alguacil Ambrose, quien haya hecho esto,
¡espero que muera así!
Solo un hombre en el pueblo no sabe lo que haré con él.
A levantarse.
No.
-Revisen los cajones. -Entendido.
Encontramos oro.
¿De dónde sacaste esto?
Enciérrenlo.
¡Anda!
-¡Te equivocaste, niño! -¡Vamos!
Baja.
-Tú lo hiciste. -No hice nada.
Tú lo hiciste, y te atrapamos.
MARISCAL DE LA CIUDAD
Entra.
¿Crees que puedes ensangrentarme la cara?
Si quieres pelear, adelante. Pégame otra vez.
Levántate.
Vamos, levántate.
Oh, vamos.
Atacó a los oficiales de ley.
Entonces sigue la ley.
Te diré algo de este pueblo.
La gente llegó aquí en busca de una vida mejor.
Y por un tiempo, cuando la mina estaba en uso,
así fue.
Luego, la mina colapsó,
llevándose todo el oro y la mitad de los hombres.
Y eso hace que un pueblo pierda esperanza.
Y ayer, Robert Dunnigan encontró oro.
Pero fue más que eso.
Le da a la gente que no tiene nada una razón para vivir.
Así que ayer no mataste solo a un hombre.
¿Me entiendes?
Mataste la esperanza.
Y mi trabajo es recuperarla por mi pueblo.
Y esta gente, buena o mala, sabia y ambiciosa,
no importa cómo sean.
Son mi gente.
Así que quiero que le confieses a todo el pueblo.
Y si lo haces, le pediré al juez que te salve la vida.
Pero si no,
comprobaré en la corte que eres un asesino.
Y cuando te cuelguen,
yo seré quien te amarre.
¿Me entiendes?
¿Cuándo será el funeral?
Pronto.
Y hasta entonces, ¿se queda aquí?
Lo sacaré si empieza a apestar.
Es un humano.
Robert Dunnigan ya murió.
Eso es solo un montón de carne.
¿Qué pasa?
Se ve mucho más pequeño
que cuando estaba vivo.
Parece que se encogió.
CANTINA
Por fin.
¿Los caballos están bien?
Están callados.
Es solo que...
él...
ese hombre...
...su caballo.
Me dejó su caballo.
Y su montura.
¿Así que cómo pudo haber matado a Robert Dunnigan?
¿Cómo llegó sin caballo?
Haces una buena pregunta, Violet.
Pero quizá una mejor pregunta sería:
¿cómo consiguió el oro de un hombre muerto?
Solo tengo un presentimiento. No puedo decir --
¿Qué te dice tu presentimiento de mi cara?
¿Del brazo de Jimmy?
Mi brazo está bien.
Habrá un juicio, o confesará.
Gracias por venir, Violet.
Iré a visitar al prisionero.
Yo voy.
Tú no sientes lo mismo que yo.
Predicar es una cosa, pero ministrar
es algo más.
Es Josephine.
A ella también podrías ministrarle.
Lo que ella necesita es un padre.
O alguien a quien admirar.
Bueno...
Sí. Sí, cariño.
No deberías dispararle a las tumbas.
No les estoy dando.
Porque te estás esforzando mucho.
Te estás preparando para el disparo.
Estás pensando en la violencia.
Sí es violencia. Es un rifle.
Por este extremo.
Pero no por este.
¿Qué sabes tú de pistolas?
Tienes que callar esas manos.
Ponla ahí.
Y no dejes de respirar
cuando te prepares para disparar.
¿Sí?
No dejes que la violencia te perturbe.
Solo te jala hacia el frente y arruina tu tino.
¿No hay otro lugar mejor para disparar?
Ese hombre mató a mi padre.
Adelante, entonces.
Hazlo como te dije.
Vamos a ponerlos.
¿Violet?
El alguacil dice que vengas con nosotros.
Trae un caballo para que regrese y una mula.
-No te pertenece. -Oh. Perdón.
Señora Murphy.
Buenas tardes, alguacil.
Vine a orar con el prisionero.
Jamás he oído de alguien que confiese con el estómago lleno,
Señora Murphy.
Mi madre decía que se reza mejor antes de una comida,
pero que oímos mejor a Dios después.
No quiero impedir una buena oración.
Estaré afuera.
Es conejo.
Gracias.
¿Cómo te llamas?
Cicerón.
¿Y tu nombre de familia?
No tengo familia.
Alguien te crió.
Yo me crié solo.
Conozco el viento.
Elijo el nombre que quiero.
Cicerón.
¿Cómo el filósofo?
Es de una obra.
Cicerón habló por Bruto
cuando Marco Antonio dio su famoso discurso.
"Amigos, romanos, compatriotas, préstenme oído".
Habló por la República.
Me gustaría ser yo quien dé ese discurso.
Estos rastros son frescos.
Alguien ha estado aquí.
Manténganse atrás.
No sabemos qué encontraremos.
Quédate aquí, Jimmy.
No me voy a quedar.
No quiero que tu papá piense que moriste por mi culpa.
Yo podría salvarte la vida.
Oh, mierda.
¡Abajo!
¿Cómo vamos a bajar?
No sé.
¡Señora Dunnigan!
¡Señora Dunnigan!
¿Es usted la que nos dispara?
¿Qué hacen aquí?
Venimos a llevarla al pueblo.
¿Por qué sacan las pistolas?
Alguien mató a su esposo.
¡Violet!
Violet, ¿a dónde te fuiste?
Le dije que debíamos irnos, pero no me escuchó.
Solo le importaba...
¿Y ahora qué voy a hacer?
Papá dijo que la lleváramos al pueblo.
Tenemos en la cárcel al hombre que lo hizo.
No quiero ir al pueblo.
Todos me van a ver, van a imaginarse cosas.
Él muerto. Todo ese oro. Yo...
Quiero alejarme de este lugar tanto como pueda.
Puede hacer lo que desee, Sra. Dunnigan.
Es un lugar malvado.
Cruel.
¿Cuándo sale la diligencia? Quiero estar ahí y...
no regresar jamás.
El correo llega en un par de días.
Carguemos a la mula.
Qué triste.
Su nombre es Cicerón.
Se nombró a sí mismo como un personaje de "Julio César".
Dijo que quería dar su discurso,
pero su discurso pasa fuera del escenario.
¿Fuera del escenario?
Lo golpearon.
Estaba sediento y hambriento.
Está encarcelado por asesinato.
Lo sé, pero habla como si fuera maestro
y no un hombre que debería estar tras las rejas.
No puedo creer que él haya matado a Robert Dunnigan.
Lo vi directo a los ojos.
Espera.
Solo porque un hombre parece inocente...
no significa que lo sea.
Creer que Dios es real no significa que lo sea.
Pero así es.
Hablé con él.
Con el asesino.
Necesito pensar que lo van a colgar.
Merece más que ser colgado.
No pensarías eso si no hubiera sido Dunnigan.
Pero fue Dunnigan.
Sé que jamás dejaría a su esposa para casarse conmigo.
Pero me hubiera dado un poco de oro.
Pude haber mandado a Josephine a una buena escuela,
para que creciera bien.
Yo hubiera guardado el oro.
No es pariente tuya.
Como si lo fuera.
Le hice una promesa a su padre.
Y siempre cumplo mis promesas.
Un día, los niños a quienes cuido serán adultos.
Tendrán vidas y familias.
Y yo habré hecho algo con mi vida de lo cual enorgullecerme.
Edgar dice que lo que pasó en las Dakotas la cambió.
Que ya no es de este mundo.
Violet ha sufrido mucho.
Se merece nuestro respeto.
¿Qué va a hacer?
Más vale que te prepares para pagar, Harding.
Te sientes con suerte, ¿no?
Apostaré.
Oh, maldición.
Mierda.
Vamos arriba.
Buenas noches, Sra. Dunnigan.
Todos me están viendo.
Usted mantenga la cabeza en alto.
La verán a donde quiera que vaya.
Josephine, ¿nos traes plata, por favor?
-Gracias. -Buenas noches, Sra. Dunnigan.
Buenas noches.
¿Está cómoda en su habitación?
Está bien.
Si necesita o quiere algo,
dígale a Jimmy, mi hijo, y él...
Lamento mucho lo que le pasó a su esposo, Sra. Dunnigan.
Era un hombre salvaje,
pero un hombre bueno en las cosas que importaban.
Y puede estar segura que quien haya hecho esto
lo pagará muy caro.
¿Cuál era su favorita?
Siempre regresaba oliendo a perfume.
Siempre el mismo perfume.
Todos tienen sus fallas, Sra. Dunnigan.
Pero algunos tienen cualidades que los redimen.
Creo que cuando un hombre fallece,
es mejor recordar sus virtudes.
¿No lo cree?
Es solo que...
lo primero que hizo cuando encontró el oro
fue correr al pueblo, y yo...
creí que si se hubiera quedado conmigo,
todavía estaría vivo.
Sí.
¿Violet?
Lo siento.
El hombre que está en la cárcel
no es el asesino.
Encontré esto.
¿Qué es?
El hombre que la ama escribió esto.
Enviará a un hombre inocente a la horca.
La Sra. Dunnigan tiene un amante.
Thaddeus.
Un poco tarde para una visita, ¿no?
Marie Laveau.
Es una reina del vudú.
Magia negra.
La señal del Diablo.
Sabes su nombre, pero no lo que llama.
Jamás llamó a Satanás para mí.
Entonces, ¿por qué te golpearon?
¿Crees que no es cristiano castigar a alguien así?
Mató a un hombre.
Es un asesino, pastor.
Cuando yo sea alguacil,
un hombre como él ya estará colgado.
¿Lo mataste?
Robert Dunnigan.
¿Lo mataste?
Digo que soy inocente.
Vi a ese hombre celebrar cuando encontró oro.
El cantinero fue generoso con el whisky.
Quizá porque yo tenía dinero.
Quizá porque los dos conocemos las obras de Shakespeare.
Y yo no podía mantener los ojos abiertos.
Tuve suerte en poder regresar a mi cama.
Hablas como un hombre educado.
Buenas noches, pastor.
Vine a dar mi pésame.
Es algo trágico, Sra. Dunnigan,
lo que le pasó a su esposo.
Trágico.
Esto era de él.
Quise regresárselo a usted.
Gracias.
Vi que ya cavaron la tumba. ¿Lo enterrarán pronto?
Cuando usted desee.
Quiero irme cuando llegue la diligencia del correo.
Podemos enterrarlo mañana.
¿Se irá para siempre, Sra. Dunnigan?
Este era el pueblo de mi esposo, no el mío.
Puedo vender el derecho.
Eso lo sé...
irme a otro lugar para ver si puedo sentirme humana otra vez.
Quiero irme. Lo siento.
Jimmy, quédate afuera de la casa de huéspedes.
Asegúrate que nadie entre.
Para que pueda dormir segura, Sra. Dunnigan.
Gracias, alguacil.
Pastor. Buenas noches.
Señora.
En cuanto le sonríe la fortuna, azota la tragedia.
¿Te tomas un trago conmigo?
¿De dónde sacaste esto?
Violet.
Lo encontró en la choza de Dunnigan.
¿No me quieres quitar mi trabajo, verdad?
Yo no me subo al púlpito.
Mi trabajo es buscar la verdad, alguacil...
aunque no sea la verdad que buscas...
Mi verdad es que el hombre que tengo en la cárcel
es el hombre que mató a Robert Dunnigan.
Sí.
Pero no parece un asesino, ¿verdad?
¿Por qué no te tomas un trago de verdad?
No, no.
No bebo. Pero sí quiero azúcar.
Gracias, Josephine.
Hace unos años, hubo una disputa de terrenos
que dejó a un hombre muerto, y el acusado
fue un hombre llamado William McCoy.
Tuve que arrestarlo.
Era un hombre amable.
En ese entonces, yo no sabía mucho sobre ser alguacil.
Acababa de salir del ejército.
Pero me gustó este trabajo.
Y yo no creía que fuera un asesino.
Quizá fue un accidente y no es culpable.
Una noche, mi esposa llevaba cena a la cárcel,
y lo dejé salir de su celda.
Estábamos jugando cartas.
Se aprovechó de la situación para quitarme la pistola.
Se disparó.
Lo agarré...
saqué mi otra pistola y...
le disparé.
Lo que no noté hasta que el caos se calmó
es que mi esposa estaba tirada en el piso
con la bala en el pecho.
Fui hacia ella y la abracé.
Intenté hablarle y traerla de regreso, pero...
Pero estaba muerta.
Lo que digo es que sé que aquel hombre
fue quien mató a Robert Dunnigan,
y no lo dejaré libre solo porque no parece un asesino.
¿Todo callado?
Sí, nadie ha salido ni entrado.
Violet Running Horse fue a la casa de los Dunnigan.
¿Por qué?
Encontró una carta de amor.
Alguien quiere acercarse a la Sra. Dunnigan.
Quiero que mantengas los ojos bien abiertos
en caso de que ella venga.
Lo haré.
Tengo un corazón caliente y una cama cómoda.
Ambos necesitan compañía.
Si me quieres en cama, ya sabes dónde hallarme.
Y cuánto te costará.
Buenas noches, Harding.
Vete al diablo, Wilcox.
Te amo, Rebecca.
Oh, sí.
Más de eso, sí.
Mierda. Oh, mierda.
Vamos, Jimmy. Prepárate.
Pastor.
¿No parecía un asesino?
¿Por qué no vas al establo a ver qué hizo?
Y ya que estás ahí,
cava otra tumba.
Vámonos.
Edgar y yo encontramos a Violet en las Dakotas.
Nos dirigíamos al Este.
Nuestros soldados habían matado a su banda,
masacrados.
Todos, hasta el anciano más frágil.
Así que les cavamos tumbas.
Para que descansaran con dignidad.
La levanté para enterrarla, y Dios,
sentí que su corazón estaba lejos.
Como si ya se hubiera ido.
Como si regresara del otro lado de la muerte.
¿Crees que la muerte hace eso cuando la gente se acerca mucho?
¿Les deja una capa delgada de polvo?
Yo la veía como mi hija.
Nunca tuvimos hijos,
y me hacía tan feliz verla con los caballos.
Vendrás a enterrarla en el cementerio, ¿verdad?
Como una cristiana.
No sabía que fuera cristiana.
Pero...
no conozco a ningún cristiano.
En verdad no.
La enterraremos.
¿Bien?
Quiero que su tumba sea bonita.
Muchas flores en las tumbas.
¿Sí, cariño?
Papi te va a preparar.
Josephine. Ahí estás.
Te he estado buscando por todas partes.
Es Violet.
El asesino está libre.
Así que nadie está a salvo.
¿Me entiendes?
Vamos.
¿Qué pasó?
Se escapó.
Gracias.
Pero ella lo creía inocente.
Ella fue quien encontró la carta.
Sí. No sé.
Quizá intentó recuperar su caballo.
Ella intentó detenerlo.
¿Por qué haría eso?
No sé.
No sé si él la mató o no.
¿Qué vas a hacer?
¿Qué voy a hacer?
Voy a hacer un ataúd.
Voy a cavar otra tumba.
Y la voy a enterrar.
Y voy a orar por que su alma llegue al Cielo.
¿Había alguien de guarda?
Sí. O'Sullivan.
No estaba haciendo su trabajo.
¿Está vivo?
¿Por qué dejar vivo a un hombre que puede perseguirlo
y matar a una mujer que intentó liberarlo?
Ese es trabajo del alguacil.
Mi trabajo es cuidar las almas de este pueblo.
Thaddeus Murphy.
Dios nos trajo aquí por algo.
Y ahora una oración por Robert Dunnigan.
Alguacil, no trae caballo y yo le di un balazo.
Sé que le di, alguacil.
¿Vamos a regresar al amanecer?
Alguacil, ¿es esto necesario?
-Lo dejaste escapar. -Por favor.
Ahora tomarás su lugar.
Vamos.
Mira, Jim.
¡Maldición!
Trajimos esa melodía desde el infame sur.
Y la cantamos juntos para ella.
Hicimos amigos de nuestros enemigos.
Ese fue el milagro del territorio de Montana.
Él se la cantaba a ella.
Yo lo veía.
A ella le encantaba.
Era amor verdadero.
Josephine, ¿cuándo empezarás a trabajar como ellas?
No lo haré.
Apuesto que serías tan buena como ella.
Yo no, Harding.
Oh, ¿oyes eso, Isabel?
Tu gata perdida se cree mejor que tú.
Ya verá que no hay mejor vida que esta.
Además, ¿quién se casará con ella
viniendo de un lugar como este?
Cierra el hocico.
¿Eso quieres?
Ya me oíste.
¿Me vas a enderezar, pastor?
Si quisiera que me dijeras que hacer,
iría a la iglesia.
Además, solo estamos divirtiéndonos.
¿Quién más le enseñará a Josephine a ser una ramera?
Deja en paz a Josephine.
Solo es una niña.
Lo que le pasó a su papá no es su culpa.
Mejor haz lo que te dice el pastor
y cállate el hocico.
¿Me acompañas a beber?
Tal vez sí, alguacil.
El hombre que se escapó no era un prisionero.
Edgar, lamento mucho lo que le pasó a Violet.
Todos lo lamentamos.
Caballeros.
Por la gracia.
-Por la gracia. -Por la gracia.
A veces parece que está muy lejos.
Hueles a whisky.
¿Qué fue eso?
Quédate aquí.
Si alguien entra y no soy yo, dispárales.
No puedo dispararle a un hombre.
Es igual que dispararle a un conejo,
pero más fácil de atinarle.
¡Alice!
Dame un trapo.
¿Dónde aprendiste a hacer eso?
¿Qué haces?
¡Thaddeus! Contéstame.
Los revólveres que trae son pacificadores.
¿Por qué cavas?
La bala que mató a Robert Dunnigan
sigue en el cuerpo.
Y si no es de un pacificador, puedo limpiar su nombre.
Y no estaremos dando refugio a un fugitivo.
¿Qué haces aquí?
Ya es tarde, Jimmy.
Qué bueno.
Pero sé rápido.
Y no hagas ruido.
Jimmy.
¡Jimmy, Jimmy!
¡Jimmy!
Isabel, ¿eres tú?
Edgar.
¿Edgar? Yo voy.
Isabel, es un poco tarde para echar polvos.
Viejo necio.
¡No, no, no, no!
¡Querido Edgar!
-¿Jimmy? -Oh, mierda.
Oh, mierda.
¿Qué pasó?
Lo hice. Lo hice.
Así como me dijiste.
Está hecho.
Está hecho.
Edgar estaba ahí.
-¿Te vio? -No.
Pero ella sí. Estaba --
Me vio directo a los ojos.
Me vio directo a los ojos.
La conozco desde que era niño,
y es la única persona
con la que estuve antes de conocerte.
Cuando me conociste,
en todo sentido.
Ven aquí.
Eres un hombre de acción.
Sí, lo sabes.
¿Qué pasa ahora? ¿Qué hay de Josephine?
¿Qué va a hacer sin su mamá?
Ya está hecho.
Sí, está hecho.
Mientras no me atrapen y me cuelguen de un árbol.
Tu papá jamás...
jamás pensará que su hijo haría estas cosas.
Mañana estaré en esa diligencia.
¿Y qué le vas a decir a tu papá?
Le diré que me iré a buscar vida.
-Sí. -Yo solo.
¿Y después qué vas a hacer?
Voy a buscarte.
-A ti. -Sí.
Sí.
Y vamos a estar juntos.
Sí. Sí.
Debiste haberte ido ya.
Te dije que ya debiste haberte ido.
Tengo que irme en esa diligencia o la gente hablará.
Escúchame.
Jimmy, vas a venir después,
y no le dirás a nadie lo que hicimos.
¿Me oyes?
Veme.
Ven aquí, Jimmy.
Vamos a ser felices.
Tendremos más oro del que puedes gastar en 10 vidas.
Sí.
Nos iremos a lugar donde nadie nos conozca.
Y podrás tenerme cuando quieras,
y de cualquier forma.
Lo sé.
Te conozco.
Sí.
Toma agua. Toma agua, compañero.
-Sí. -Vamos.
Te pegó en la cabeza.
No me quedaré aquí.
Esto no está bien, Edgar.
Mickey.
Sé lo que estás pensando.
Lo sé.
Piensas que tenemos que contar lo que vimos.
Sé que te duele.
También a mí me duele.
Acuéstate, Edgar, y calla por un momento.
-Sabes -- -No, no, no, no, no, no, no.
Escúchame.
Ya saben de nosotros.
Lo saben.
Fingen que no, pero lo saben.
Y si no contamos lo que viste...
-No, no, no. -No está bien, Edgar.
No podemos entrar a una pelea que no podemos ganar.
Y sabes que cuando todo esto acabe,
tendremos que estar aquí
cuando el pueblo nos necesite.
Bien.
Bien, viejo.
Haré lo que tenga que hacer por nosotros.
Eres el mejor.
Yo te cuido, amigo.
¿Qué vas a hacer, alguacil?
¿Alguacil? ¿Alguacil?
-No. -¡Isabel!
No, pequeña.
¡No!
¡Isabel!
¡Alguacil! Ya estuve aquí suficiente tiempo.
Cállate, O'Sullivan.
¿Me vas a dejar salir?
Isabel Santos está muerta, y es por tu culpa.
¿Me entiendes?
-¿Me entiendes? -Sí, sí.
Lo siento, alguacil.
Sácalo, Jimmy.
ALGUACIL DE LA CIUDAD
Voy a atrapar a este asesino.
Y quienquiera que venga conmigo recibirá $20.
El que le meta una bala, recibe esto.
Y juzgaré a cada uno de ustedes
para ver si están conmigo o no.
Ese te incluye a ti, Mickey.
¿Yo?
Alguacil, mira a todos los hombres que tenemos.
¿Sabes por qué tienes un lugar aquí?
-Sí, yo -- -Cuando el pueblo llama,
tú respondes. Búscate una maldita pistola.
¿Y qué me gano yo?
Escuche, alguacil.
El olor.
Creo que puedo sentirla.
Necesito que mantengas abierta la herida.
¿Qué?
Oh, no, no, no, no puedo.
Alice...
Buena chica.
Ábrelo.
Anda. Mantenlo abierto.
Tendrás que meter los dedos.
Necesito que lo abras.
Bien, bien. Creo que --
Creo que puedo sentirla.
Agárrala.
¿Qué es? ¿Qué ves?
No es bala de pacificador.
Bien...
¿Cómo reconoces la diferencia?
Está dentro del cuerpo de un hombre.
Thaddeus, ¿qué pasa?
Thaddeus, ¿qué me escondes?
Alice.
Hubo un tiempo...
no hace mucho tiempo
que yo usé uno de esos.
Y todos los pecados que condeno yo los he cometido.
Vine a Dios porque estaba huyendo.
¿Sí?
Estaba huyendo del diablo.
Y dejé esa vida.
El día que te conocí, la dejé para siempre.
Creí que podría esconderme.
Pero el diablo me vio.
Y...
...ya viene.
Esta es la bala que mató a Robert Dunnigan.
Sé que tú no lo mataste.
He conocido a hombres como el alguacil.
En su mente son buenos, honorables, pero equivocados,
y hacen cosas justas para ser justos.
Aquí estás a salvo. Es una iglesia.
¿Es verdad?
¿Pastor?
Escóndete.
Aquí.
¿Pastor?
No hay tanta gracia como dices.
¿Por qué a ella?
Le preguntaré cuando lo atrape.
Busquen en cada casa, en cada campamento.
Sigue aquí.
Vamos. De prisa.
Hola, Sra. Murphy.
¿Está limpiando?
Así es.
Mi instinto me dice que tiene que haber
una explicación razonable para esto.
Yo...
-Alguacil. -Yo...
¿Puedes decirme por qué hay un cadáver en el piso?
Ven, siéntate.
Te hice una pregunta.
Espero que contestes, como todos.
Saqué esta bala de ese cuerpo.
Quería estar seguro que tenías al hombre correcto.
El prisionero usa un revolver pacificador.
Esta bala salió de un Colt Navy.
Necesitas disparar mucho para reconocer las balas.
Tus hombres persiguen a un hombre inocente.
Te contaré cómo veo la justicia.
Esto no se trata de Robert Dunnigan.
No se trata del hombre que lo mató.
Se trata de todos los demás.
Si matas a un hombre en este pueblo,
todos saben que hay un precio que pagar.
A Dunnigan no le importa.
Está muerto.
Lo que importa es este pueblo.
El orden público.
¿Y qué hay de la verdad?
Haré todo lo necesario
para asegurarme que parezca que se hizo justicia.
¿Qué pasará cuando asesinen a otro hombre?
Yo regresaría este cuerpo a su tumba.
Está empezando a apestar.
¡Jimmy! ¡O'Sullivan!
Busquen en todos los edificios.
Dios quiere que nuestros destinos se entrelacen.
Dios mueves nuestros destinos.
Fue Él quien te trajo aquí.
¿Es todo lo que tenemos?
Bien.
¿Eres bueno con estas?
He buscado un lugar donde estar en paz después de la guerra.
Desde que me liberaron.
Soy tan bueno como he tenido que serlo.
¿Y tú?
Mejor de lo que debería haber sido.
Es como matar a un conejo, ¿no?
Recógelo.
Si lo tiraste, recógelo.
¡Cárguense! ¡Cárguense!
TERRITORIO DE MONTANA
Parece que van a la guerra.
Perdóname.
Vine por mi prisionero.
¿Por qué estás tan seguro que está aquí?
Ten cuidado. No me mientas.
No es digno de un hombre de Dios.
Tampoco es digno de un hombre de ley.
Es inocente. Su pistola no mató a Dunnigan.
Si lo persiguen, todos son asesinos.
Registren el lugar.
¡Oh, jo! Esta es la casa de Dios.
No traigan su violencia aquí.
Arréstenlo.
O'Sullivan, llévalo a la cárcel.
Bien.
¡Atrápenlo!
Vamos. Vamos.
Ven conmigo. De prisa.
Aquí estarán a salvo.
No se vayan.
Basta.
Alto el fuego.
No más matanzas.
¡Cúbranse!
¡Atrápenlo!
¡Abajo, vamos!
¡Hijo de puta!
Vamos.
¡Alto!
Él no es culpable.
Mierda.
¡Jim!
¡Pastor!
¡El asesino se escapa!
¡Hagan algo!
¡Bájala!
Tírala.
Josephine, ¿a dónde vas?
¡Mierda!
A los establos.
¡Vamos!
Creo que le di. Creo que le di.
No podemos aventajarlos.
Conozco un lugar.
¡Mierda!
Espera.
¡Vamos!
Estamos cerca.
Agáchate.
Tengo esto.
No están aquí.
Están aquí.
¡Salgan si están ahí!
¡O les dispararemos hasta que salgan!
¡Mierda! ¡Agáchate!
-¡No! -¡Agáchate!
¿Están muertos?
Le pondré una bala en la cabeza para asegurarme.
Esta es mi última bala.
¡Deténganse!
¡Deténganse!
¡Maldición!
Oh, Dios.
¡Mickey!
¿Mickey?
Mickey, ¿estás bien?
He estado mejor.
Querido y dulce Edgar.
HERRERO
¿Qué pasó?
Hay un fugitivo.
Mató a mi esposo y a otras personas.
¿Dónde está?
Se escapó.
Por favor, ¿queda lugar para mí?
Tenemos mucho lugar.
Los caballos necesitan agua si ya pasó el peligro.
Le ayudo con su maleta.
Gracias.
Es todo suyo.
El alguacil está adentro. Está armado.
¡Agua!
¡Vendas! ¡Rápido!
¿Puedes traer un cuchillo? Eugenia, trae un cuchillo.
¿Puedes traer agua?
¡Pa! Mató a O'Sullivan, y a todos los hombres.
Tienes que hacer algo, pa. Por favor. Lo intentó.
Quiere echarme la culpa.
Colt Navy.
Hay más pistolas de esas en el pueblo.
¿Por qué demonios está amarrado mi hijo?
Vamos, alguacil. Sabes la verdad.
¡Vamos, papá!
Es cómplice de ese asesino.
Tienes que creerme.
Vamos, no puedes creerle a él.
¿Lo hiciste tú, hijo?
No.
No me mientas.
Dime la verdad.
Y todo habrá acabado.
¿Sí o no, Jimmy?
¡¿Sí o no, maldición?!
Dunnigan.
¿Mataste a Dunnigan?
¿Y a Violet?
¿Isabel?
¿Isabel?
Isabel.
Edgar lo vio, pero no estaba seguro.
Yo sé que fue él.
¿Por qué no dijiste nada?
Porque me dijiste que tengo suerte de que me dejen quedarme.
Mi pueblo me llamó y yo respondí.
¿Dónde está la Sra. Dunnigan?
La vi con la diligencia.
Tráela ahora mismo.
¡Sra. Dunnigan!
Siéntate.
¡Sra. Dunnigan!
¡Sra. Dunnigan!
El alguacil quiere verla.
¿Ya se va tan pronto?
Aquí no es seguro.
Y yo ya planeaba irme en esa diligencia.
Hola.
¿Tuvo un amorío con mi hijo?
¿Yo?
¿Por qué lo haría?
Me la entregó y yo...
No sabía que hacer, ya que es hijo suyo.
Emma.
Y fuiste tan amable.
¿Pero cómo regresar tu cariño? Tengo un --
Tenía un esposo.
No lo amabas.
Me entendió mal.
¿Te entendí mal?
Me besaste.
Cuando te regresé a tu esposo, me besaste.
Es mentira, Jim.
Me dijiste que me amabas.
Me dijiste que huiríamos juntos.
-Me lo dijiste. -Oh, Jim.
Tenemos que confesar.
No le cree, ¿o sí?
Em.
Déjeme ir.
Puede quedarse con el derecho.
Déjeme ir o...
lo mato.
-Baje el arma. -No lo haré.
Solo quiero irme de aquí.
Quiero irme de este lugar.
¡Papá!
¡Oh, no!
Mamá siempre creyó que yo llegaría a ser alguien.
Él nunca lo creyó.
Tenías razón.
Lo siento. Lo siento.
Creo que esto es tuyo.
Gracias.
Enterraremos a nuestros amigos,
oraremos por sus almas.
Todas.
Y reconstruiremos el pueblo.
Hacerlo mejor que antes.
Y quizá llegue un momento en que no haya que pelear.
Quizá.
¿Te sientes mejor?
Sí.
Ya todo acabó.
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